Por años, las historias sobre un reptil gigante que devoraba personas en el corazón de Bogotá parecieron sacadas de una ficción de terror. Sin embargo, tras el desmantelamiento del Bronx en 2016, los testimonios de sobrevivientes y agentes encubiertos revelaron que el horror era al parecer real.Esta es la historia de un cocodrilo llamado Pepe, una de las leyendas urbanas más escalofriantes de la ciudad. Un animal que dicen era utilizado por la banda delincuencial Los Sayayines para torturar y desaparecer a sus víctimas, según testimonios de algunos sobrevivientes.La leyenda de Pepe, el cocodrilo del BronxLos Informantes conoció su macabra historia en el 2016, revelando detalles que aún hoy generan zozobra entre los bogotanos. Sobrevivientes se atrevieron a narrar el horror vivido durante años en el Bronx.Pedro Ruiz, un hombre que pasó seis años en estas calles consumiendo bazuco, contó detalles sobre este mito urbano que, según él, fue real: Pepe, el cocodrilo que era usado por Los Sayayines para torturar a sus víctimas."Ellos le echaban la gente a ese animal, ese cocodrilo ya tenía dos metros y pedazo", afirmó Ruiz.(Lea también: La historia de Pepe, el cocodrilo del Bronx usado para desaparecer personas)"Ese cocodrilo lo conocí pequeño, se llamaba Pepe, lo trajeron como una lagartijita. Eso era un estanque pequeño, después cuando el animal se creció hicieron un estanque grandísimo para él solo, una habitación para él solo", señaló Pedro Ruiz.Además de quemar vivos a los que Los Sayayines llamaban sapos o sospechosos, en el Bronx había criaderos de perros Pitbull que destrozaban a un ser humano en menos de 15 minutos.Un cocodrilo tenía su propio estanque y allá también iban a parar los que tenían cuentas pendientes con Los Sayayines. "Es del que se escuchan tantas historias y es real, yo sí le digo que es real, yo puedo dar fe que es real", afirmó Pedro Ruiz, confirmando este mito urbano.Algunos muertos eran sacados en bolsas o camiones, otros no, eran simplemente enterrados dos metros bajo tierra. Una dictadura plena con reglas propias, un reino de maldad.(Lea también: La historia del San Bernardo, el nuevo Bronx de Bogotá donde han detonado varias granadas)¿Qué pasó con Pepe, el cocodrilo?La pregunta que muchos se hacen es: ¿qué pasó con Pepe, el cocodrilo del Bronx? Hay quienes aseguran que a Pepe lo sacrificaron y su piel fue vendida en el barrio Restrepo, al sur de Bogotá, para la fabricación de calzado.Aunque las fuentes oficiales indican que el reptil fue cremado, existen leyendas que afirman que su piel cubre los pies de algunas personas, las cuales desconocen el origen de este animal usado para torturar personas.La intervención del BronxEl Bronx, conocido por ser un foco de delincuencia, narcotráfico y explotación sexual, fue intervenido en 2016 por las autoridades en un operativo para desmantelar esta peligrosa zona.Durante el operativo, se incautaron armas, drogas y se rescataron a muchas personas, incluyendo menores de edad. Después de la intervención, el Distrito inició un proceso de transformación social en el área, creando el Distrito Bronx Creativo, un espacio dedicado a la industria de la cultura y la creatividad.(Lea también: Fotos | Así fue la intervención de San Bernardo, el nuevo Bronx de Bogotá que amenaza con expandirse)San Bernardo, un nuevo foco de delincuenciaSin embargo, la delincuencia no desapareció por completo y algunas actividades ilícitas se trasladaron a zonas cercanas como el barrio San Bernardo, también conocido como 'Samber', que ha sido comparado con el Bronx debido a su deterioro y la presencia de grupos criminales dedicados al microtráfico.Este barrio ha experimentado problemas similares a los del antiguo Bronx, lo que ha llevado a las autoridades a implementar operativos de seguridad en esa área para combatir el narcotráfico y la delincuencia.La historia de Pepe, el cocodrilo del Bronx sigue siendo un recordatorio de los horrores que se vivieron en esa zona y de la lucha por erradicar la violencia y el crimen en la ciudad.
A los 19 años, la vida de Laura González Martínez, residente en Bello, Antioquia, dio un giro dramático que la situó al borde de la muerte. Lo que comenzó como un hábito aparentemente inofensivo durante su adolescencia al usar constantemente un vapeador, terminó en una emergencia médica. Séptimo Día conoció su caso.Laura recordó el momento en que su cuerpo colapsó debido al uso persistente de cigarrillos electrónicos. En el punto más crítico de su crisis, la joven relató la angustia que sintió: "O hablaba o respiraba porque no podía hacer las dos al mismo tiempo".La situación escaló rápidamente hasta que el traslado a urgencias se volvió inevitable. Al llegar a la Clínica El Rosario de Medellín, el personal médico se encontró con un cuadro clínico alarmante. El doctor Carlos Andrés Pacheco, médico intensivista que atendió el caso, describió el estado de ingreso de la paciente: "Llegó a urgencias muy alcanzada para respirar, incluso llegó con coloración violácea que nosotros llamamos cianosis". Ante la insuficiencia respiratoria, el equipo médico procedió a intubarla y conectarla a un respirador artificial para mantenerla con vida.El inicio de la adicción: un "lapicero" inofensivoLa historia de Laura con el vapeo no fue un evento aislado, sino el resultado de una adicción que se gestó desde los 15 años. "Se volvió una moda entonces en cualquier esquina lo encontrabas". A los 16 años, la adquisición de una pila recargable intensificó el consumo, permitiéndole vapear de manera constante, incluso en ayunas y cada cinco minutos, debido a la fuerte dependencia generada por la nicotina.El diseño de estos dispositivos jugó un papel crucial en la falta de percepción de riesgo por parte de la joven y su familia. Reina Martínez, madre de Laura, confesó que nunca sospechó que aquel objeto fuera una amenaza para la salud de su hija. "Usted un vapeador lo ve como si fuera ¿qué le digo yo? un lapicero. Hay unos que son anchos, otros que son delgaditos, otros que son con colores bonitos", relató Martínez, añadiendo que, a diferencia del tabaco tradicional, el olor resultaba agradable: "No huele maluco, no es como decir un cigarrillo... al contrario, huele rico, sí, es como una esencia". Esta apariencia estética y aromática facilitó que Laura ocultara su hábito durante años, atribuyendo sus crisis de tos iniciales a simples resfriados o gripas.Las graves consecuencias de los vapeadores en la saludTras descartar infecciones bacterianas y gérmenes, el equipo médico de la Clínica El Rosario llegó a una conclusión basada en el historial de consumo de la paciente. El diagnóstico fue EVALI, siglas en inglés para la lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos o vapeo. Esta enfermedad provoca una inflamación severa en todas las vías respiratorias, desde la nariz hasta los alvéolos.Laura describió la sensación física de la enfermedad como una lucha desesperada por el oxígeno: "Me sentía como un pez cuando tú lo sacas del mar que empieza a moverse". Durante cuatro días, permaneció en un coma inducido mientras sus pulmones intentaban recuperarse de la agresión química. El doctor Pacheco explicó que, mientras un pulmón sano se observa negro en una tomografía, los pulmones afectados por EVALI presentan una apariencia totalmente distinta: "Un paciente con EVALI está así, completamente inflamado, todo el pulmón blanco".El análisis científico: ¿Qué inhalaba realmente Laura?La investigación liderada por expertos químicos arroja luz sobre las sustancias que causaron el daño en el organismo de Laura. En laboratorios de la Universidad de la Salle, se analizaron los componentes de dispositivos similares, encontrando una mezcla de metales pesados y agentes cancerígenos. Elsa Fonseca, directora de laboratorio de alta complejidad, identificó sustancias como el pireno y el naftaleno, ambos reconocidos como altamente cancerígenos.Además de estos químicos, se detectó la presencia de metales pesados como mercurio, plomo, cadmio y cromo, los cuales pueden inducir neurotoxicidad y enfermedades neurodegenerativas. Según el químico John Rivera, estos componentes se volatilizan al calentarse el líquido del vapeador, convirtiéndose en un aerosol que es inhalado directamente por el usuario. El neumólogo Germán Díaz Santos, del Instituto Nacional de Cancerología, advirtió que estos dispositivos "son lo mismo que el cigarrillo convencional, tienen los mismos efectos sobre el pulmón y sobre las células y los alteran a tal punto que pueden provocar cualquier tipo de cáncer".Secuelas irreversibles: pulmones de anciana a los 19 añosA pesar de haber sobrevivido al coma, las consecuencias para la salud de Laura son permanentes. La inflamación severa dejó cicatrices y una acumulación de mucosidad que obstruye los bronquios, dificultando el paso del aire. La doctora Adriana Posada Restrepo, directora de la clínica donde fue atendida, señala la gravedad de las secuelas en pacientes jóvenes: "Va a tener los pulmones de aspecto de una persona de la tercera edad".Actualmente, Laura enfrenta una capacidad respiratoria significativamente disminuida. Durante sus terapias de recuperación, actividades tan simples como inflar una bomba le generan una agitación extrema. El doctor Pacheco advirtió que estas lesiones pueden generar secuelas de por vida, incluyendo la "limitación de su capacidad para hacer algunos ejercicios o incluso requerir oxígeno por mucho tiempo o de por vida".La neumóloga Claudia Patricia Díaz Bosa destacó que este caso no es un hecho aislado y que el 20% de sus consultas actuales corresponden a jóvenes con problemas similares. Según Díaz, el vapeo puede ser incluso más agresivo que el cigarrillo tradicional: "Vemos daños tan tempranamente que nos hace ser más agresivos en cuanto a desmitificar que vapear es inofensivo".Para Laura, la lucha contra la adicción continúa, marcada por el recuerdo del trauma vivido. "Es algo que tu cerebro te pide todo el tiempo... pero después recuerdo todo lo que me sucedió y es como no, no puedo hacerlo", concluyó la joven, quien ahora debe vivir con las limitaciones físicas de un sistema respiratorio profundamente afectado por una práctica que inició como un juego de adolescentes.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Durante años fue considerada una leyenda urbana en Bogotá, alimentada por los rumores que circulaban entre quienes se atrevían a cruzar las peligrosas calles del Bronx. Sin embargo, lo que parecía un mito terminó convertido en una realidad documentada por autoridades y testigos directos. En pleno centro de la capital, bajo el dominio de la banda criminal conocida como ‘Los Sayayines’, operó una estructura de terror que incluyó torturas, desapariciones y un lugar clandestino donde se procesaba y servía carne humana.Los Informantes habló con Óscar Rosas, un chef que sobrevivió a ese infierno. Durante tres años permaneció encerrado en un sótano, en una de las zonas más temidas de la ciudad, donde, según su testimonio, fue obligado a cocinar lo impensable.De las cocinas internacionales al Bronx de BogotáAntes de quedar atrapado en las redes del Bronx, la vida de Óscar Rosas prometía un destino diferente. Su formación lo llevó a estudiar en la Universidad de Nueva York y a trabajar en prestigiosos establecimientos. Su talento en la cocina le permitió recorrer países como Estados Unidos, Brasil, Italia y Holanda. Sin embargo, su trayectoria profesional estuvo constantemente marcada por una adicción temprana que comenzó en su adolescencia.“Era un problema para mi familia. Yo empecé [a consumir] a los 13 años. Mi mamá que era mi alcahueta me dijo: ‘mijo, cambie, váyase y deje de consumir’. Pero resulta que conocí la heroína, entonces cambié la coca, la marihuana y el bazuco por la heroína”.A pesar de sus éxitos laborales en el extranjero, la dependencia a las sustancias provocaba escándalos que terminaban en despidos tras pocos meses de empleo. En un intento por rehabilitarse, regresó a Colombia con el sueño de comprar una propiedad en Tenjo y formar una familia. No obstante, el deseo de consumir sustancias lo llevó rápidamente al barrio Santa Fe y, finalmente, al sector del Bronx, donde perdió su carro y lo que había logrado, pasaba sus días drogado y cada vez más adentro del Bronx.¿Qué ocurrió dentro del Bronx?Dentro del Bronx, Óscar Rosas empezó realizando tareas básicas para sostener su adicción, trabajando como limpiador de calles y luego como taquillero, encargado de pesar y empacar drogas. Su habilidad en la cocina no pasó desapercibida para ‘Los Sayayines’, los criminales que ejercían el control absoluto del sector. Inicialmente, fue contratado para eventos específicos de la banda: “Yo les cocinaba para la novia, que nació el hijo, fiestas privadas y de derroche”.Esa destreza culinaria, que en otros tiempos le abrió las puertas de hoteles internacionales, terminó convirtiéndose en su condena. Los líderes de la organización decidieron confinarlo en un túnel subterráneo del que no salió durante tres años. El lugar de cautiverio era un punto clave para la banda: una estructura conectada a las antiguas cañerías de la ciudad, por donde circulaban drogas y dinero lejos de la vista de las autoridades.El horror en el sótano del Bronx: comían carne humanaLa primera vez que le ordenaron cocinar restos humanos estuvo rodeada de violencia y amenazas. Cuando le entregaron una bolsa de cuero sobre la mesa, el chef comprendió de inmediato lo que había en su interior: “Saco lo que está en la bolsa de cuero, la extiendo. Cojo el ajo, cojo la cebolla, pero miro bien la carne y era un cuerpo humano completico, sin pies, sin cabeza, sin manos, sin huesos”. Ante su negativa inicial, sus captores reaccionaron de inmediato con violencia. Lo golpearon con la culata de un arma para obligarlo a obedecer.Bajo amenaza de muerte, fue obligado no solo a preparar los restos, sino a consumirlos. ‘Los Sayayines’ le advirtieron con claridad sobre las consecuencias de desobedecer: “No solo lo va a cocinar, lo va a probar y se lo va a comer, o si no nos lo comemos a usted”. Rosas describió el lugar como un espacio reducido y precario, infestado de ratas, donde la única actividad era el procesamiento de los cuerpos: “Era una cañería antigua de Bogotá... Lo único que cabía era la mesa, el muerto y muchos extranjeros. Era un restaurante de caníbales”.Restaurante “caníbal” y rituales satánicosSegún el exhabitante de calle, la práctica del canibalismo en el Bronx de Bogotá no habría sido un hecho aislado, sino parte de una dinámica de control y ritualismo satánico utilizada por la banda ‘Los Sayayines' para afianzar su poder y obtener supuestos beneficios espirituales. Óscar Rosas afirmó que los enfrentamientos entre bandas a menudo se resolvían mediante estos rituales, y que incluso líderes del sector terminaron siendo víctimas de esta práctica: “Al que más se comían era al duro del Bronx... al que les daba de comer”.Además del consumo por parte de los victimarios, la carne humana era distribuida entre la población de habitantes de calle que frecuentaba el sector. Según las investigaciones, los restos eran descuartizados y triturados para ser mezclados con la alimentación general que se servía en bandejas callejeras. Rosas señaló que el objetivo era engañar a los consumidores: “Sobraban sopas de manes y le daban a los habitantes de calle a comer. No tenía ni idea que estaba comiendo un cristiano”.Operativo en el Bronx y lo que hallaron las autoridadesAntes de hacer pública su historia, Óscar Rosas consultó a otros testigos y sobrevivientes para evitar poner su vida en riesgo. Por ello, lo que contó en Los Informantes también fue verificado por las autoridades.Julián Quintana, director del cuerpo técnico de investigaciones del CTI, corroboró que agentes encubiertos infiltrados como habitantes de calle proporcionaron información en tiempo real sobre estas prácticas.Durante la intervención masiva del 28 de mayo de 2016, que involucró a 2.500 efectivos de la Policía, el Ejército y el CTI, se descubrieron los búnkeres y túneles descritos por el chef. En estos lugares, las autoridades hallaron evidencias de tortura y métodos de desaparición forzada.“Nosotros teníamos agentes encubiertos que se hicieron pasar por habitantes de la calle y nos daban información en tiempo real, cuando se hace la intervención uno de ellos me aborda y me dice: ‘Estos son los lugares donde alimentan los habitantes de la calle, aquí incluso cogen seres humanos, los descuartizan, los trituran y se los ponen a los habitantes para que se los coman en estas bandejas’”, afirmó Julián Quintana.Además del canibalismo, se habría confirmado el uso de animales para deshacerse de los cuerpos. Según Rosas, existía un pitbull entrenado para atacar y un cocodrilo, conocido como ‘Pepe’, en cuyo estanque arrojaban a quienes querían desaparecer.El fin del cautiverio y la vida después del BronxEl encierro de Óscar Rosas terminó de manera drástica tras un intento de quitarse la vida. Al cortarse la yugular con una botella de vidrio, uno de los ‘Sayayines’, en un acto inesperado, decidió auxiliarlo y sacarlo del túnel. Fue abandonado en el Parque de los Mártires y posteriormente trasladado a la clínica Santa Clara, donde lograron salvar su vida.Tras su recuperación y el desmantelamiento del Bronx, Rosas se trasladó a Santander, donde actualmente dirige una fundación dedicada a la rehabilitación de personas con problemas de adicción. En su residencia trabaja para evitar que otros caigan en el abismo que él experimentó.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
El consumo de vapeadores ha dejado de verse como una tendencia inofensiva para convertirse en una creciente preocupación de salud pública en Colombia. Aunque se promocionan como alternativas menos riesgosas que el cigarrillo tradicional, la comunidad científica y médica ha emitido alertas contundentes sobre sus componentes químicos y los daños severos que pueden provocar en el organismo de adolescentes y jóvenes.Diego Guauque, periodista de Séptimo Día, habló con médicos y especialistas sobre esta tendencia cada vez más arraigada entre los jóvenes. Lo que encontró sobre estas sustancias resulta impactante, ya que se ha evidenciado que pueden ser altamente nocivas y generar afecciones graves que, en casos extremos, pueden resultar fatales.Los riesgos químicos ocultos tras el vaporLos análisis realizados en laboratorios de alta complejidad han desmitificado la idea de que los vapeadores solo emiten vapor de agua con saborizantes. Elsa Fonseca, química y directora del laboratorio de alta complejidad de la Universidad de La Salle, tras analizar el contenido líquido de estos dispositivos, identificó elementos peligrosos: "Podemos ver el pireno y el naftaleno, estos compuestos son reconocidos cancerígenos. También dentro del vapeador está el propilenglicol que forma otros compuestos volátiles como la acrilamida, también altamente cancerígenos". Según la experta, el aerosol generado no solo transporta nicotina, sino también metales pesados que se “volatilizan” al calentarse la resistencia.Además, enfatizó que entre los seis o siete componentes que se hallaron dentro de un vapeador común que se vende en las calles de Bogotá, no solo hay componentes que pueden causar cáncer, también habló de posibles daños al cerebro, daños fetales en casos de mujeres embarazadas.La toxicidad de estos aparatos se extiende a otros sistemas del cuerpo debido a la presencia de elementos metálicos. El químico Jhon Eric Rivera señaló que en los dispositivos se encontraron rastros de sustancias que afectan directamente el sistema nervioso. “Se encontraron diferentes metales pesados como mercurio, plomo, cadmio cromo y antimonio. Muchos de ellos causan neurotoxicidad, lo que quiere decir que pueden inducir cáncer en sistema nervioso central particularmente el cerebro y también enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson". Estos hallazgos refuerzan la postura de que "el cigarrillo electrónico puede ser igual o más dañino que el tradicional".El impacto en la salud pulmonar y el riesgo de cáncerDesde la perspectiva médica, el impacto en los pulmones de los jóvenes es inmediato y agresivo. Germán Díaz Santos, neumólogo del Instituto Nacional de Cancerología, explicó que la relación entre estos dispositivos y las neoplasias es una realidad clínica. El especialista advirtió: "El cáncer se está relacionando con los vapeadores porque son lo mismo que el cigarrillo tradicional, tienen los mismos efectos sobre el pulmón y las células. Cada vez se está viendo más cáncer asociado a estos dispositivos, cáncer de lengua, de toda la orofaringe, de pulmón y próstata". El temor de los expertos radica en un incremento exponencial de estos diagnósticos debido al inicio temprano del consumo.Además del cáncer, el uso de vapeadores está asociado a la aparición de enfermedades agudas como la lesión pulmonar asociada al uso de productos de vapeo (EVALI). Los médicos han observado cómo los pulmones de pacientes jóvenes se inflaman hasta perder su capacidad funcional. Claudia Patricia Díaz, neumóloga, subrayó que los daños observados son alarmantes: “Los daños más a largo plazo todavía no los estamos viendo. Será cuestión de tiempo para darnos cuenta de qué pasa a largo plazo, pero vemos daños tan tempranamente que nos hace ser más agresivos en cuanto a desmitificar que vapear es inofensivo... Son tantos los daños que tiene esto que obviamente nos hace ver como una gran amenaza y podríamos decir en algunos momentos puede ser hasta peor que el consumo de cigarrillo”.Además, la nicotina presente en estos productos también genera una dependencia química que afecta el desarrollo cognitivo de los menores.Deportista de 19 años murió por uso del vapeadorJuan Manuel Parra era una promesa de la lucha olímpica en Manizales, un joven de 19 años cuya vida giraba en torno al deporte desde que tenía 2 años. A pesar de haber nacido con asma, la práctica deportiva constante le permitió fortalecer sus pulmones y abandonar el inhalador. Sin embargo, a los 16 años comenzó a vapear a escondidas de sus padres, utilizando el dispositivo bajo la falsa premisa de que le ayudaba a manejar el estrés y la ansiedad.Su padre y entrenador, Juan de Dios Parra, recordó que el joven ocultaba el artefacto en su morral y, al ser descubierto, minimizaba el riesgo diciendo: "No papá, yo lo dejo ahí, tranquilo que yo no consumo eso".La salud del joven deportista comenzó a deteriorarse en marzo de 2025, cuando manifestó un persistente dolor en el costado derecho de la espalda. Aunque inicialmente los médicos atribuyeron la molestia a una inflamación propia del entrenamiento de lucha, los síntomas empeoraron hasta que Juan Manuel no pudo sostener su propia cabeza.Tras insistencias de sus padres, una ecografía reveló la presencia de un edema pulmonar provocado por la acumulación de un líquido químico no natural para su edad."Le detectaron un líquido, como un químico que no es normal que un deportista o una persona de esa edad tenga en su cuerpo. Le hicieron exámenes y dijeron que tenía un edema pulmonar", relató su padre en Séptimo Día.El desenlace fue devastador; el 10 de junio de 2025, el joven debió ser sometido a un coma inducido y conectado a ventilación mecánica porque sus pulmones dejaron de funcionar. Juan Manuel Parra, de 19 años, ya no podía respirar y, tras dos días intubado, sufrió un paro cardíaco. “Los médicos llevaban 25 minutos en reanimación, pero que si en dos minutos no lo podían reanimar, él moría neurológicamente y quedaba como un vegetal”.El deportista falleció el 12 de junio. Para su padre, no existen dudas sobre la causa de la muerte: "Mi hijo falleció producto de una enfermedad pulmonar por el uso del vaper".Fallas en la regulaciónA pesar de que en Colombia existe legislación que prohíbe la venta de vapeadores a menores de edad, en las calles persiste la falta de control. Pruebas del equipo de Séptimo Día, realizadas con cámaras ocultas, evidenciaron que menores pueden comprarlos con facilidad en tiendas de barrio, cadenas reconocidas y plataformas de domicilios, sin verificación de identidad.Ante esta evidencia, Juan Carlos Restrepo, presidente de Alterpro, admitió: "Claramente hay una falla en el control, hay una falla en la aplicación de las reglas y de las normas y eso tendrá consecuencias".La industria reconoce que la nicotina es una sustancia que genera dependencia y que el sistema cognitivo en formación de los jóvenes no debería estar expuesto a ella. El reto, advierten, es fortalecer la prevención, la regulación y la información para evitar que una generación pague las consecuencias de un hábito que muchos todavía consideran inofensivo.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Después de cuatro años y medio de haber estado en medida de vigilancia por la Superintendencia de Salud de Colombia, Coomeva EPS entró en proceso de liquidación. Esto se debe, en parte, a la deficiente prestación del servicio."Dificultades para acceder a servicios de medicina especializada, demora en entrega de medicamentos, retraso en autorización de exámenes de laboratorio y no pago de las prestaciones económicas derivadas de licencia de enfermedad general", señaló la Supersalud en un comunicado.Por más de 8 años, César Augusto Garzón estuvo afiliado a Coomeva EPS y la noticia del cierre lo tomó por sorpresa."Muy preocupados, porque a mucha gente los tratamiento se le van a parar; las consultas, quién sabe cómo quedarán", dijo.Según la Supersalud, en cinco días, 1.200.000 afiliados serán trasladados a otras EPS y tendrán 90 días para decidir si continúan con la entidad asignada o si desean cambiarse.Vea también: Bebé de un año, entre las 260 nuevas víctimas fatales del COVID-19 en ColombiaDurante el tiempo de asignación, Coomeva EPS deberá mantener la prestación del servicio.Y es que no solo se vio afectada la atención a los usuarios, la salud financiera también falló. En el último año, la entidad registró pérdidas de 190.219 millones de pesos y su déficit acumulado superó los 1,7 billones de pesos.La Supersalud dijo que “evidenció que la EPS no cumple con las condiciones financieras y de solvencia".Coomeva EPS logró un registro de más de 4 millones de colombianos afiliados en 24 departamentos y su sede inicial fue en el Valle del Cauca."Una noticia que recibimos con una gran tristeza, un dolor, porque es una de las grandes empresas del Valle del Cauca, es una tradición dentro del Valle del Cauca en el tema de salud", afirmó Clara Luz Roldán, gobernadora del departamento.Sin embargo, en los últimos 3 años, Coomeva EPS recibió más de 30.000 tutelas y 193.100 quejas y reclamos por poner en riesgo la salud de cientos de colombianos.Le puede interesar: Prueba COVID-19: ¿es necesario hacerla para terminar el aislamiento?
El incremento en el número de contagios de COVID-19 entre el personal de la salud se convierte en una preocupación para departamentos como Antioquia y Valle del Cauca, donde el número de trabajadores de este sector aislados crece todos los días.Podría leer: Presencialidad, en firme: así será el regreso a clases de cerca de 10 millones de estudiantesEn Cali, la cifra de profesionales de la salud con el virus ha incrementado rápidamente y los centros asistenciales han tenido que hacer grandes esfuerzos para cumplir con el servicio.“Vemos un alto nivel de contagio dentro de los trabajadores de salud, casi que en un 30 %. Por lo cual, las clínicas se han visto obligadas a tener un respaldo en el recurso humano para poder apoyar”, indicó la secretaria de Salud de Cali, Miyerlandi Torres.Por su parte, en Medellín, el virus también acecha a los trabajadores de salubridad cada día, pues más profesionales del sector se siguen contagiando, lo que genera que la capacidad de atención en los hospitales se reduzca.“Estamos presentando, nuevamente, en auxiliares de enfermería y en el personal de la salud. Algunas incapacidades, algunos contagios positivos, lo que empieza a amenazar de una u otra manera la disponibilidad de recurso humano en los diferentes servicios de atención”, declaró el subgerente del Hospital San Juan de Dios de La Ceja, Antonio José Orozco.Así van las cifras de coronavirus en el país: Colombia mantiene la cifra de 30 mil contagios por COVID-19 en 24 horas: Bogotá reportó 8.659 casosAnte la falta de personal que se encuentra aislado, los hospitales de siete municipios antioqueños se han visto obligados a restringir sus servicios.“Tenemos varios brotes en varias instituciones de salud en todo el departamento. Ya tenemos una positividad llegando casi al 34%. Lo bueno es que el lineamiento del instituto permite que a todo el personal de la salud se le haga prueba y que este personal pueda aislarse”, dijo Lina Bustamante, secretaria de Salud de Antioquia.Tanto en Antioquia, como en el Valle del Cauca, las autoridades de salud adelantan estrategias para evitar el colapso de los servicios de urgencias, donde se presenta alta congestión y reiteran el llamado a los ciudadanos a vacunarse y respetar las medidas de bioseguridad.Lea, además: Deltacron, la nueva variante del COVID hallada en Chipre: es un hibrido entre delta y ómicron
Después de dos años en que los eventos masivos se vieron ampliamente afectados, el Año Nuevo llegó cargado de grandes espectáculos con artistas locales pero también de talla mundial. Este es el calendario de los conciertos en Colombia en 2022.EneroNicky Jam y Christian Nodal serán dos de los artistas más esperados en el Super Concierto de la Feria de Manizales que se llevará a cabo el 8 de enero. En este evento también estará Jessi Uribe, además del cantante vallenato Hebert Vargas.FebreroLa Solar Festival 2022 prepara su regreso a Medellín con artistas como Feid, Rauw Alejandro, el DJ alemán Paul van Dyk y Tainy. Este evento tendrá lugar en el Parque del Norte en la capital antioqueña el 19 de febrero.Zoé, la banda de rock mexicana, vuelve a Colombia con dos grandes conciertos: el primero será el 25 de febrero en Movistar Arena en Bogotá. El segundo, el 26 en el Teatro Metropolitano de Medellín.Karol G también se presentará el 26 de febrero pero en el Carnaval de Barranquilla con su Bichota Tour, un concierto que se realizará en el Estadio Olímpico Romelio Martínez.MarzoEl cantante y actor español Raphael cautivará a Bogotá con el tour Resinphónico en el Movistar Arena el 10 de marzo.Morat, la banda bogotana de música pop, se presentará en el Movistar Arena desde el 17 hasta el 20 de marzo. El grupo debió ampliar el número de conciertos ya que las dos primeras fechas se agotaron en cuestión de horas.El Jamming Festival 2022 se llevará a cabo del 19 al 21 de marzo en el complejo turístico Playa Hawai en Ibagué, Tolima. En este evento habrá más de 90 artistas durante los 3 días de festival. Se destacan los Black Eyed Peas, Don Omar, Los Tigres del Norte, Los auténticos decadentes, Shaggy y Zona Ganjah, entre muchos otros.Miley Cyrus se presentará en el Movistar Arena de Bogotá el 21 de marzo.Festival Estéreo Picnic: contará con más de 70 artistas entre Doja Cat, Foo Fighters, J Balvin, Martin Garrix, The Strokes y otras decenas más, desde el 25 al 27 de marzo.AbrilAlejandro Sanz se prepara para La gira, un tour que fue aplazado por la pandemia. Sus grandes éxitos se escucharán en Bogotá el 21 de abril, en Cali el 23 y en Barranquilla el 29.Maluma regresará a casa y se tomará el estadio Atanasio Girardot en Medellín el 30 de abril.MayoKiss llevará su show de despedida al Movistar Arena el 7 de mayo. Este concierto ha sido reprogramado 3 veces por la pandemia.Fito Páez se presentará en Bogotá el 8 de mayo con su gira Conquista del Espacio Tour.Gorrillaz, que también se presentará en el Movistar Arena, dará su show el 12 de mayo.SeptiembreColdplay, en compañía de Camila Cabello, se tomará el estadio el Campín el 17 de septiembre.Dua Lipa, por su parte, se presentará en el Salitre Mágico el 18 del mismo mes con su gira Future Nostalgia.Hasta el momento estos son los conciertos en Colombia en 2022 confirmados.
Si usted se encuentra buscando empleo, esta información le puede interesar. La compañía temporal ‘Listos’ abrió una convocatoria laboral con 2.000 vacantes en 15 ciudades del país para el 2022. Las ofertas aplican para los sectores de construcción, textil, salud, servicios y consumo masivo.Estas son algunas de las vacantes que ofrece la empresa Listos en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Pereira, Armenia y Barranquilla.Agentes call centerAuxiliares de bodegaCorteros de cañaAsesores comercialesAuxiliares de logísticaAyudantes de obraConductores tienda a tiendaMeserosVendedores supernumerariosBrigadista de operacionesAyudante generalAuxiliar de enfermeríaNutricionistaAuxiliar de farmacia y drogueríaEnfermero¿Sigue reportado pese a acogerse a la ley de borrón y cuenta nueva? Esto deberá hacerRecuerde que, si se encuentra interesado en aplicar a alguna de estas vacantes, puede ingresar a la página web oficial de Listos y registrar su hoja de vida.También puede enviar su hoja de vida al correo electrónico sm@listos.com.co o al WhatsApp 3122894418.
Recientemente, el equipo de trabajo de Egan Bernal publicó varias Instagram ‘stories’, mientras el ciclista cundinamarqués entrenaba con otros pedalistas como Sergio Higuita, Óscar Sevilla, Brandon Rivera y Jarlinson Pantano.Y este encuentro, que se realizó en la ciudad de Cali, no fue una coincidencia. De hecho, Bernal y compañía se están preparando para disputar el Gran Prix de ciclismo, el cual es organizado por la Fundación Jarlinson Pantano, la Alcaldía de Cali y otras autoridades de esta ciudad.“Volvemos con el Gran Prix 2021 y con mis grandes amigos como invitados. Gracias a la Secretaría de Deportes de Cali y a la Alcaldía de esta ciudad por creer en este evento”, fue parte del mensaje que acompañó el ‘post’ de Pantano.De acuerdo con esta publicación, la competencia se realizará este 28 de diciembre desde las 8:00 a. m. hasta el mediodía. Además, se llevará a cabo en un circuito que tiene una extensión de 3.750 kilómetros, “comenzando desde la Carrera 39 hasta el Puente de La Luna”.Quienes quieran conocer mayor información sobre este evento deportivo, pueden ingresar a la siguiente página.
Hace pocas semanas, la ciudad de Cali albergó la primera edición de los Juegos Panamericanos Junior 2021. Durante este evento deportivo, se reunieron deportistas de 41 países de América y 28 disciplinas deportivas tuvieron competencias en los 13 días que duró la competición.Al final, Colombia ocupó el segundo puesto del medallero general con un total de 145 medallas: 48 oros, 34 platas y 63 bronces. Esto significó que nuestro país obtuviera preseas en la gran mayoría de deportes, pero unos dieron un poco más de réditos.Este fue el caso del patinaje de velocidad que, junto con el ciclismo de pista, fue el deporte que más medallas de oro le entregó a la delegación colombiana durante los Juegos Panamericanos Junior 2021.Anthony Zambrano se quedó con el premio Altius, al mejor atleta del 2021Precisamente, una de las figuras de este evento deportivo fue Valeria Rodríguez, quien a sus 20 años se convirtió en la primera patinadora en ganar una prueba de la mencionada competencia. Tras su brillante actuación, Rodríguez habló con Caracol Sports para conocer más sobre sus recientes logros deportivos y otros aspectos de su trayectoria en el patinaje.¿Cómo fue la experiencia de competir en los primeros Juegos Panamericanos Junior?“Ha sido una de las mejores experiencias de mi carrera deportiva. Fue muy bonito porque también tuve la oportunidad de interactuar con atletas de otras disciplinas deportivas (...) Sentí que nuestros entrenadores nos transmitieron mucha tranquilidad. Fue muy bueno recibir mucho apoyo por parte de ellos. Gané tres medallas de oro: una en la prueba de 200 metros, otra en los 500 metros y la última en la prueba de vuelta al circuito”.¿En qué momento de su vida empezó a practicar patinaje?“Empecé a patinar a los cuatro años. Lo hice porque mi mamá quería que hiciera deporte y porque era una niña muy activa. También practiqué natación, gimnasia y porrismo, pero a los siete años tomé la decisión de dedicarme por completo al patinaje”.¿Cuándo comenzó a competir en esta disciplina deportiva?“A los 13 años gané mi primera medalla a nivel nacional. En ese momento me di cuenta de que podría llegar lejos en el patinaje y que también era buena en las pruebas de corta distancia (...) Inicié con el club PAEN. Siento que recibí mucho apoyo por parte de todas las personas que estuvieron involucradas en mi formación deportiva y humana. Para mí son como una familia porque siempre quieren lo mejor para cada uno de sus patinadores”.¿Cómo fueron las primeras experiencias con la Selección Colombia de Patinaje?“La primera concentración que tuve me pareció muy difícil. Sin molestar, no era capaz de durar ni un cuarto del trabajo que nos asignaban (...) Mi primer Mundial de Patinaje fue en 2018. Fue una experiencia muy dura porque siento que no estaba tan enfocada en el deporte y me di cuenta que me falta mucho por aprender. Luego, en 2019, obtuve dos medallas de plata (200 y 500 metros) y una de bronce en los 100 metros, en el Mundial de España”.¿Cuáles son los objetivos para el siguiente año?“La primera meta del 2022 es entrar al selectivo de la Selección Colombia y luego clasificar para hacer parte del equipo nacional que competirá en el Mundial de Patinaje de Argentina”.
Celebrar los saberes, sabores y tradiciones de nuestro Pacífico, esa es una de las razones por las que, desde hace 25 años, se realiza el festival Petronio Álvarez, que es considerado como un referente en la región. Es una fiesta que nos llena de orgullo por las raíces.Ronald Mayorga, secretario de Cultura de Cali, explicó en Noticias Caracol Ahora el significado del Petronio: “enseña a reivindicar la música y el talento de los portadores de saberes, de las cocinas, de lo ligado a lo afro”.Vea también:¿Qué viene en seguridad para Bogotá en Navidad?También reveló algunas sorpresas que se tienen para la versión de este año: van a abrir el festival con cantadoras del Pacífico que harán un ritual de sanación.¿Cuáles son las otras novedades? Acá les contamos en esta entrevista de Noticias Caracol Ahora.Otros temas de su interés:¿Qué hacía un jaguar a cinco kilómetros de las costa?Moda colombiana conquista las pasarelas en Medio Oriente
Solo ha pasado una semana del último mes del año y 57 ciudadanos han resultado quemados con pólvora, 39 de ellos mayores de edad y 18 han sido menores, según el primer balance del día entregado por el Instituto Nacional de Salud (INS).Durante la noche de velitas, el uso de pólvora aumentó y se reportaron 39 casos en medio de la celebración.Puede ver: Se encienden los alumbrados navideños: así se ilumina Bogotá y otras capitales en Colombia“Hubo bastante pólvora, pirotécnica que escuchamos en esta celebración. El uso de estos elementos pueden causar lesiones importantes, amputación, daño auditivo y ocular, sobre todo a menores de edad", indicó Hernán Quijada, subdirector de la Unidad de análisis de riesgo del INS.Los niños y jóvenes siguen siendo víctimas directas de estos artefactos, que ponen en riesgo la vida y la tranquilidad de las familias en plena época decembrina. En las últimas 24 horas, más de 10 niños resultaron lesionados.“Algunos con quemaduras importantes y con amputación de extremidades de dedos. El llamado a los padres y cuidadores es a cambiar esa forma de expresión, buscar otros elementos en donde queremos pasar Navidad y año nuevo”, añadió Hernán Quijada.En Bogotá se reportaron 12 casos: 5 menores de edad y 7 adultos.“No dejemos que nuestros niños y niñas manipulen pólvora. Dejemos esta tarea para la celebración en manos de las personas especialistas en el tema”, manifestó la secretaria encargada de Salud de Bogotá, Eliana Ivont Hurtado.También lea: Top 5 de los agüeros más comunes en Colombia para Año NuevoMedellín registró 4 casos, en los que dos menores de 14 años resultaron quemados. En Atlántico 6, uno de ellos menor de edad.“Tenemos el reporte de dos menores de 14 años: uno de la comuna Santa Cruz que por portar chorrillos en el pantalón, se prendieron y tuvo una lesión importante en el miembro inferior izquierdo y otro niño de 14 años que tuvo una lesión por una papeleta que le tiraron", comunicó Fernando Montes, epidemiólogo de la Secretaría de Salud de Medellín.En el Valle del Cauca se registraron 13 casos: 5 en Cali, donde un menor de 4 años y otro de 14 resultaron gravemente lesionados.“En la noche de las velitas tuvimos 5 casos notificados, de ellos. dos menores de edad que es lo triste y lo preocupante. Un niño de 14 años con una lesión en miembros superiores y un niño de 4 años que dicen tiene una afectación en un ojo", explica Miyerlandy Torres, secretaria de Salud de Cali.Extremar las medidas, evitar al máximo el uso de cualquier artefacto pirotécnico y, esta vez por la pandemia, reemplazar el uso de alcohol por el lavado de manos antes de manipular velitas encendidas serán clave durante las celebraciones de fin de año.
La plataforma de bienes raíces Properati publicó un escalafón de los precios por metro cuadrado más altos en algunos de los barrios de estrato alto en América Latina. El análisis midió unas 35 mil propiedades en las principales capitales de cada región. El primer lugar lo ocupa el barrio de Puerto Madero, en Buenos Aires, Argentina, con un precio por metro cuadrado de 6 mil dólares, unos 23 millones y medio de pesos.Santiago de Chile, con el barrio Vitacura, está en el segundo lugar con un valor por metro cuadrado de 4.419 dólares, cerca de 17 millones 200 mil pesos, pero una variación del 20% en el último año. En el tercer lugar está Ipanema, en Rio de Janeiro: 2.800 dólares por metro cuadrado, unos 14 millones 800 mil pesos. En cuanto a Colombia, la clasificación en las principales metrópolis indica que Bogotá, con el barrio El Chicó, es la octava ciudad de América Latina en precio, con 2.400 dólares el metro cuadrado en promedio, equivalentes a 9 millones 400 mil pesos. El alza en el precio entre un año y otro es notable: un 14%En el número 13 está el barrio en El Poblado en Medellín, con un valor de 1.400 dólares el metro cuadrado, es decir unos 5 millones 500 mil pesos y un alza en precio del 5% entre 2020 y 2021. Pance, en Cali, aparece en el lugar 14 con valor por metro cuadrado de 1.387 dólares, cerca de 5 millones 400 mil pesos. Es el barrio más rentable en término de inversión, 24% de un año a otro. Finalmente, en el lugar 16 está el barrio El Prado, de Barranquilla, con 710 dólares el metro cuadrado, unos 2 millones 800 mil pesos, uno de los pocos barrios que caen en valor, cerca de un porcentaje del 5%
Colombia cerró la decimosegunda jornada de los Juegos Panamericanos Junior 2021 con la obtención de una nueva medalla de oro. En esta oportunidad, Juan Lemus quedó en el primer puesto de la competencia individual masculina de patinaje artístico.Tras su rutina, Lemus acumuló un puntaje de 94.36 unidades que le permitió quedarse con la presea dorada. La segunda posición fue para el brasileño Erik Leite, con 92.08 puntos, mientras que el podio lo completó el argentino Tomas Masías, quien hizo una puntuación de 85.16.Con esto, la delegación colombiana se consagró en las dos pruebas de esta disciplina deportiva. Paulina Ruiz hizo lo propio en la rama femenina.Sin embargo, estas no fueron las únicas medallas que consiguió nuestro país durante esta jornada de los Juegos Panamericanos Junior 2021. Por ejemplo, el atletismo dejó un total de cinco medallas: tres de plata y dos de bronces.Por su parte, la lucha otorgó dos preseas de bronce; la natación artística, la gimnasia de trampolín y el remo también aportaron con cuatro metales de este tipo.