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Noticias Caracol SÉPTIMO DÍA Joven de 19 años que terminó en coma tras cuatro años de vapeo constante: "O hablaba o respiraba"

Joven de 19 años que terminó en coma tras cuatro años de vapeo constante: "O hablaba o respiraba"

A los 15 años, Laura González comenzó a vapear por moda. Lo que parecía un hábito inofensivo terminó en un coma inducido y pulmones con el daño propio de una persona de la tercera edad.

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A los 19 años, la vida de Laura González Martínez, residente en Bello, Antioquia, dio un giro dramático que la situó al borde de la muerte. Lo que comenzó como un hábito aparentemente inofensivo durante su adolescencia al usar constantemente un vapeador, terminó en una emergencia médica. Séptimo Día conoció su caso.

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Laura recordó el momento en que su cuerpo colapsó debido al uso persistente de cigarrillos electrónicos. En el punto más crítico de su crisis, la joven relató la angustia que sintió: "O hablaba o respiraba porque no podía hacer las dos al mismo tiempo".

La situación escaló rápidamente hasta que el traslado a urgencias se volvió inevitable. Al llegar a la Clínica El Rosario de Medellín, el personal médico se encontró con un cuadro clínico alarmante. El doctor Carlos Andrés Pacheco, médico intensivista que atendió el caso, describió el estado de ingreso de la paciente: "Llegó a urgencias muy alcanzada para respirar, incluso llegó con coloración violácea que nosotros llamamos cianosis". Ante la insuficiencia respiratoria, el equipo médico procedió a intubarla y conectarla a un respirador artificial para mantenerla con vida.

El inicio de la adicción: un "lapicero" inofensivo

La historia de Laura con el vapeo no fue un evento aislado, sino el resultado de una adicción que se gestó desde los 15 años. "Se volvió una moda entonces en cualquier esquina lo encontrabas". A los 16 años, la adquisición de una pila recargable intensificó el consumo, permitiéndole vapear de manera constante, incluso en ayunas y cada cinco minutos, debido a la fuerte dependencia generada por la nicotina.

El diseño de estos dispositivos jugó un papel crucial en la falta de percepción de riesgo por parte de la joven y su familia. Reina Martínez, madre de Laura, confesó que nunca sospechó que aquel objeto fuera una amenaza para la salud de su hija. "Usted un vapeador lo ve como si fuera ¿qué le digo yo? un lapicero. Hay unos que son anchos, otros que son delgaditos, otros que son con colores bonitos", relató Martínez, añadiendo que, a diferencia del tabaco tradicional, el olor resultaba agradable: "No huele maluco, no es como decir un cigarrillo... al contrario, huele rico, sí, es como una esencia". Esta apariencia estética y aromática facilitó que Laura ocultara su hábito durante años, atribuyendo sus crisis de tos iniciales a simples resfriados o gripas.

Las graves consecuencias de los vapeadores en la salud

Tras descartar infecciones bacterianas y gérmenes, el equipo médico de la Clínica El Rosario llegó a una conclusión basada en el historial de consumo de la paciente. El diagnóstico fue EVALI, siglas en inglés para la lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos o vapeo. Esta enfermedad provoca una inflamación severa en todas las vías respiratorias, desde la nariz hasta los alvéolos.

Laura describió la sensación física de la enfermedad como una lucha desesperada por el oxígeno: "Me sentía como un pez cuando tú lo sacas del mar que empieza a moverse". Durante cuatro días, permaneció en un coma inducido mientras sus pulmones intentaban recuperarse de la agresión química. El doctor Pacheco explicó que, mientras un pulmón sano se observa negro en una tomografía, los pulmones afectados por EVALI presentan una apariencia totalmente distinta: "Un paciente con EVALI está así, completamente inflamado, todo el pulmón blanco".

El análisis científico: ¿Qué inhalaba realmente Laura?

La investigación liderada por expertos químicos arroja luz sobre las sustancias que causaron el daño en el organismo de Laura. En laboratorios de la Universidad de la Salle, se analizaron los componentes de dispositivos similares, encontrando una mezcla de metales pesados y agentes cancerígenos. Elsa Fonseca, directora de laboratorio de alta complejidad, identificó sustancias como el pireno y el naftaleno, ambos reconocidos como altamente cancerígenos.

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Además de estos químicos, se detectó la presencia de metales pesados como mercurio, plomo, cadmio y cromo, los cuales pueden inducir neurotoxicidad y enfermedades neurodegenerativas. Según el químico John Rivera, estos componentes se volatilizan al calentarse el líquido del vapeador, convirtiéndose en un aerosol que es inhalado directamente por el usuario. El neumólogo Germán Díaz Santos, del Instituto Nacional de Cancerología, advirtió que estos dispositivos "son lo mismo que el cigarrillo convencional, tienen los mismos efectos sobre el pulmón y sobre las células y los alteran a tal punto que pueden provocar cualquier tipo de cáncer".

Secuelas irreversibles: pulmones de anciana a los 19 años

A pesar de haber sobrevivido al coma, las consecuencias para la salud de Laura son permanentes. La inflamación severa dejó cicatrices y una acumulación de mucosidad que obstruye los bronquios, dificultando el paso del aire. La doctora Adriana Posada Restrepo, directora de la clínica donde fue atendida, señala la gravedad de las secuelas en pacientes jóvenes: "Va a tener los pulmones de aspecto de una persona de la tercera edad".

Actualmente, Laura enfrenta una capacidad respiratoria significativamente disminuida. Durante sus terapias de recuperación, actividades tan simples como inflar una bomba le generan una agitación extrema. El doctor Pacheco advirtió que estas lesiones pueden generar secuelas de por vida, incluyendo la "limitación de su capacidad para hacer algunos ejercicios o incluso requerir oxígeno por mucho tiempo o de por vida".

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La neumóloga Claudia Patricia Díaz Bosa destacó que este caso no es un hecho aislado y que el 20% de sus consultas actuales corresponden a jóvenes con problemas similares. Según Díaz, el vapeo puede ser incluso más agresivo que el cigarrillo tradicional: "Vemos daños tan tempranamente que nos hace ser más agresivos en cuanto a desmitificar que vapear es inofensivo".

Para Laura, la lucha contra la adicción continúa, marcada por el recuerdo del trauma vivido. "Es algo que tu cerebro te pide todo el tiempo... pero después recuerdo todo lo que me sucedió y es como no, no puedo hacerlo", concluyó la joven, quien ahora debe vivir con las limitaciones físicas de un sistema respiratorio profundamente afectado por una práctica que inició como un juego de adolescentes.

*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.

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