Brayan Martínez Rodríguez creyó haber enfrentado la peor tragedia de su vida cuando un disparo en su niñez lo dejó sin movilidad en las piernas, pero a sus 21 años, el destino le tenía preparada una prueba aún más cruel: fue secuestrado y enterrado vivo en un hueco durante 76 días, sin comida ni agua suficientes, rodeado de insectos y bajo la amenaza constante de ser asesinado. Lo más desgarrador fue descubrir que el autor intelectual del crimen era su propio medio hermano, Sebastián Martínez. Séptimo Día investigó el caso en el 2022.El 28 de noviembre de 2020, Brayan fue sacado a la fuerza de su casa en Villavicencio, Meta, por un hombre y una mujer. Lo obligaron a tomarse una bebida y lo subieron a una moto. Al despertar, se encontraba encerrado en un hueco subterráneo de aproximadamente un metro por un metro. No podía acostarse ni estirar las piernas, y sus muletas estaban fuera de su alcance.Durante 76 días, Brayan vivió en condiciones inhumanas. “Duraba semanas sin probar alimento, solo líquido”, relató. El espacio era tan reducido que debía permanecer sentado y no podía estirarse por completo. “No me podía acostar nada, a toda hora mantener asentado y con los pies recogidos”, dijo.La situación se volvió aún más degradante cuando tuvo que convivir con sus propias heces. “Me tocó pedirles que me dieron algo para hacer las necesidades del cuerpo, me pasaron un balde y ese balde no me lo sacaron, duré con eso más de un mes”, añadió.Además, rodeado de insectos como cucarachas que según recuerda, debía aplastar y también estaba bajo amenaza constante de morir: “Me dicen que me van a matar, cuando escucho arriba dos cuchillos afilarse”. Una terrible pesadilla que aún recuerda con dolor, pese a los años que han pasado desde ese fatídico suceso.La familia, víctima de una doble extorsiónLos secuestradores contactaron a la familia de Brayan, humildes campesinos, exigiendo $200 millones de pesos como rescate. Su padre, Orlando, vendió su casa por $40 millones para reunir parte del dinero. El encargado de entregar esa suma fue Sebastián Martínez, medio hermano de Brayan, a quien este consideraba como un hermano de sangre.La primera entrega se realizó el 23 de diciembre de 2020, siguiendo instrucciones precisas. Sin embargo, los secuestradores afirmaron no haber recibido el dinero y exigieron otros $40 millones. Luz Dalia, madre de Brayan, vendió su única casa por $20 millones, y Sebastián ayudó a conseguir los otros $20 millones para la segunda entrega el 10 de enero de 2021. Nuevamente, los secuestradores negaron haber recibido el pago y Brayan no fue liberado.La fuga que le devolvió la libertadEl 12 de febrero de 2021, Brayan escuchó que sus captores planeaban asesinarlo y decidió arriesgarlo todo. Aprovechando un descuido, logró mover la tapa del hueco, arrastrarse sin sus muletas y subir entre los escombros. Alcanzó a ver la luz por primera vez en meses y saltó una pared de dos metros.Una patrulla de la Policía lo encontró y alertó al Gaula. La Policía envió una foto de Brayan a su madre, confirmando su rescate. Regresó a casa en silla de ruedas, desnutrido y con graves secuelas físicas y emocionales.Tras el rescate, el Gaula allanó la casa donde estuvo secuestrado. Confirmaron las condiciones atroces del hueco. En el lugar, identificaron y detuvieron a Tatiana Hincapié y su hijo Javier Darwin Torres, quienes intentaron huir. Brayan reconoció sus voces como las de sus captores.Inicialmente, ambos negaron los cargos, pero Darwin hizo una cruel e inesperada revelación: confesó que el autor intelectual del secuestro era Sebastián Martínez, el medio hermano. Según su testimonio, Sebastián propuso el “negocio macabro” a Tatiana. El plan original era secuestrar a Julieth, hermana de Brayan, pero al no encontrarla en la casa, decidieron que se lo llevarían a él.Darwin y Tatiana se sorprendieron al saber que la familia había pagado $80 millones, lo que llevó al Gaula a sospechar que Sebastián también los había engañado, quedándose con el dinero.La traición más dolorosa: la de su propio hermanoLa investigación del Gaula incluyó la interceptación del teléfono de Sebastián, confirmando su participación junto a Fanor Ancizar Guerrero, exintegrante de las Autodefensas, y Mayerly Bonilla, pareja de Sebastián.Sebastián no solo planeó el secuestro de su hermano, sino que se apropió del dinero del rescate, engañando a su familia y a sus cómplices en el secuestro. El 29 de junio, Sebastián, Fanor y Mayerly fueron capturados.Desde la cárcel de Cómbita, Sebastián admitió ser cómplice y dijo estar arrepentido. Culpó a Fanor de haberlo incentivado y afirmó que actuó por “ambición”, negando haber planeado la tortura o quedarse con el dinero.Un proceso judicial aún sin condenasA pesar de la gravedad del caso, el proceso judicial contra los implicados se ha extendido sin que se hayan emitido condenas definitivas. Los cinco capturados enfrentan cargos por secuestro extorsivo agravado y utilización ilícita de redes de comunicación.Brayan, por su parte, ha mostrado una valentía admirable. A pesar del trauma que vivió, ha manifestado su deseo de convertirse en profesor y contribuir positivamente a la sociedad.Hoy, Brayan Martínez espera justicia en un caso que no solo reveló la crueldad de un secuestro, sino también la traición más dolorosa: la de un hermano que lo entregó por dinero.
El 2 de septiembre de 2021, Yopal, capital de Casanare, amaneció con una noticia que estremeció a toda la comunidad: Sonia Rocío Díaz Barrera, una comerciante de 30 años, fue hallada sin vida en su vivienda. La crudeza del ataque impactó aún más, pues la mujer recibió 19 puñaladas con un arma cortopunzante, mientras su hija, de apenas 3 años, presenciaba la tragedia.La escena que encontró su madre, Luzmila Barrera, fue desgarradora. “Yo abrí el portón y, desde ahí hasta la pieza, todo estaba lleno de sangre... Eso parecía una casa del terror”, recordó con voz entrecortada en Séptimo Día.La niña, testigo de la tragedia, corrió hacia su abuela al verla entrar, aterrada porque su madre no se movía. Desde ese instante, las autoridades emprendieron una ardua investigación para dar con el responsable del crimen.Sonia Díaz era madre cabeza de hogar y trabajaba en el terminal de transporte de Yopal, donde vendía artesanías para sostener a su hija. Según su familia, no tenía enemigos y su vida transcurría entre el trabajo y el hogar. “Mi hermana era del trabajo a la casa y de la casa al trabajo. Todo el mundo sabe que siempre estaba con su niña para arriba y para abajo”, contó su hermano Jhon Díaz.Su mayor sueño era ver crecer a su pequeña Lucía y llegar a celebrar con ella sus 15 años, pero la violencia truncó ese anhelo.El inicio de la investigaciónCuando las autoridades ingresaron a la vivienda se encontraron con una escena sobrecogedora. El perito Edwin Fernando Suárez detalló que el cuerpo de Sonia presentaba entre 15 y 20 heridas en diferentes partes. Aunque el arma homicida no fue hallada, los investigadores sí encontraron una huella de un zapato.Al principio, se pensó que se trataba de un posible hurto, pero se descartó rápidamente luego de que las pertenencias de Sonia estuvieran intactas. Solo faltaba su celular, un detalle que alertó a la Policía.Vecinos confirmaron que no escucharon gritos ni discusiones, y tampoco había cámaras de seguridad en la zona. Por lo que la investigación debía dirigirse a su círculo más cercano.Primer sospechoso: su exparejaEntre los primeros sospechosos apareció Diego Andrés Suárez Daza, expareja de Sonia y padre de la pequeña Lucía. La relación, que comenzó en 2015, estuvo marcada inicialmente por el amor, pero pronto derivó en infidelidades, malos tratos y episodios de violencia.Sonia lo denunció ante la Fiscalía y se dictó una medida que le prohibía acercarse a ella. Sin embargo, días antes del crimen, él le había enviado mensajes ofensivos. Por eso, tras el asesinato, la familia de Sonia no dudó en señalarlo como el principal sospechoso.Cuando fue requerido por la Policía, Diego se presentó voluntariamente en la estación de Tauramena, a 100 kilómetros de Yopal, alegando su inocencia. Permitió que revisaran su vivienda y aseguró que no estaba en el lugar de los hechos. Incluso sugirió que las autoridades investigaran al novio de Sonia, pues al parecer ella había iniciado una relación sentimental.En su vivienda no se encontró ningún zapato que coincidiera con las huellas halladas en la escena del crimen, tampoco ropa con rastros de sangre, e incluso los registros telefónicos ubicaban a Diego en Tauramena, tal como él lo había asegurado.Celular desaparecido y testimonio claveDiego señaló a Pablo Abella, un joven conductor que había sido visto por última vez con Sonia. Sin embargo, su participación en el crimen fue descartada.Meses después, en enero de 2022, surgió una nueva pista. Los investigadores lograron rastrear el celular de Sonia, que apareció en un almacén de celulares. Los propietarios reconocieron al joven que lo había dejado allí: Miguel Ángel, un cerrajero de 19 años que vivía en el mismo barrio de la víctima.Miguel Ángel afirmó que el celular se le había dañado en una obra, pero su versión no convenció a los investigadores. Poco después, un testigo aseguró haber visto y saludado a Diego en Yopal la noche anterior al crimen, contradiciendo su declaración inicial.Debido a la presión de la Policía, Miguel Ángel terminó confesando que la madrugada del crimen, se encontró con Diego, quien le pidió ayuda para abrir la chapa de una vivienda. “Él me dijo que necesitaba recuperar algo que le habían robado. Yo no sabía quién vivía ahí”, relató a Séptimo Día.Según su testimonio, tras abrir la puerta, escuchó un grito: “‘Ayuda, un ladrón’. Pasados unos minutos escuché otra vez: ‘Ayúdame’”. Luego, Diego salió con un celular en la mano y le pidió que se deshiciera del móvil, a cambio, le pagó $500.000 pesos.“Me llevó con mentiras, yo solo iba a ir a abrir una puerta”, concluyó Miguel Ángel, quien aseguró que había conocido a Diego apenas 15 días antes del crimen.Los dibujos de la hija de SoniaMientras tanto, la niña de 3 años, bajo acompañamiento psicológico, hizo dibujos sobre lo que vio la noche del crimen. Los especialistas concluyeron que había identificado a su propio padre como responsable. “La niña manifiesta que el papá es un monstruo”, reveló un investigador del caso.Con esa información y la confesión de Miguel Ángel, la Fiscalía ordenó la captura de Diego Andrés Suárez Daza.Condena del feminicidaEl 19 de marzo de 2024, Diego Andrés Suárez fue capturado en Chía, Cundinamarca, y trasladado a Yopal. Durante las audiencias, no aceptó los cargos. Sin embargo, las pruebas en su contra eran contundentes.El 10 de julio de 2025, el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Yopal lo condenó a 45 años y 8 meses de prisión por el feminicidio de Sonia Díaz Barrera. Miguel Ángel, por su parte, continúa enfrentando un proceso judicial, aunque ha pedido perdón por lo ocurrido.El caso de Sonia, según su familia, refleja la dura realidad de muchos feminicidios en Colombia: crímenes que pudieron haberse evitado si las medidas de protección hubieran sido más rigurosas y efectivas frente a las conductas violentas de su expareja. “Yo hubiera dado mi vida por ella, eso es muy duro”, dijo su madre, Luzmila.Hoy queda una familia devastada y una niña que crecerá sin su madre. En medio del dolor, los seres queridos de la víctima lanzan un doloroso mensaje: “La verdad que se arrepienta, que le pida perdón a su hija porque le quitó su madre. Lo más importante de uno como hijo es la mamá. Que le pida perdón a ella”, enfatizó una de las hermanas de Sonia.
En una celda de máxima seguridad en la cárcel de El Barne, en Boyacá, John Ferney Gómez Díaz, de 31 años, cumple una condena de 57 años por el feminicidio de Cindy Tatiana Herrera, de 17 años, y el homicidio agravado de Luis Alfonso Moreno, pareja de la madre de Cindy. Su testimonio, conocido por Diego Guauque en Séptimo Día en el 2023, es un retrato escalofriante de una tragedia.La historia de Cindy y John Ferney comenzó como muchas otras: con cartas, poemas y promesas de amor eterno, pero detrás de esa fachada romántica se escondía una relación marcada por la violencia, la manipulación y el acoso constante. Cindy, madre de dos hijos a los 17 años, compartía su vida con un hombre que terminó por arrebatarle la vida.Un amor adolescente que se tornó en pesadillaCindy y John Ferney se conocieron en 2012, cuando ella tenía apenas 14 años y él 19. Se enamoraron en el colegio, en Ciudad Bolívar, al sur de Bogotá. Al poco tiempo, Cindy quedó embarazada. Un año después, llegó el segundo hijo. A pesar de su corta edad, Cindy asumió la maternidad mientras intentaba continuar con su vida.Pero la relación no tardó en mostrar señales alarmantes. John Ferney era celoso, posesivo y violento. Según testimonios de la familia de Cindy, los episodios de agresión eran frecuentes y públicos. “Le pegaba enfrente de uno, no le importaba”, relató Gisela Cubillos, prima de la víctima.La hermana de Cindy, Mayerli Herrera, también recordó cómo él manipulaba y chantajeaba emocionalmente a la joven: “Sus celos eran totalmente agresivos, siempre era pellizcándola, pegándole. Hubo ocasiones que para que pudiera hablar con él se robaba a mi hermanito del colegio”.“Me escondía cerca de su casa”John Ferney admitió en entrevista con Séptimo Día que espiaba a Cindy constantemente. “Salía de pronto a estudiar y a veces pues no entraba, me devolvía a vigilar la casa o a mirar quién se acercaba, me escondía por ahí cerca de la casa o entraba muy suave, muy despacio a la casa, sin que ella se diera cuenta y me quedaba esperando a ver si pronto pasaba otro acontecimiento fuera de lo que ella me contaba”.También reconoció que le prohibía tener amigos hombres: “De pronto amigos hombres no me gusta que tuviera”. Su obsesión con la idea de perderla lo llevó a ejercer un control total sobre su vida. “No quería perderla, me daba rabia, de pronto llegar a verla con otro, a sentir que de pronto algún día iba a cambiar conmigo y se iba del lado mío”, dijo.La noche del crimen de Cindy HerreraEl 20 de octubre de 2015, John Ferney pasó más de cinco horas escondido entre las rocas cerca de la casa de la madre de Cindy, en el barrio El Paraíso, en Ciudad Bolívar. Había conseguido un revólver calibre 38 corto con tres tiros. Según su versión, vio a Cindy y a Luis Alfonso Moreno, pareja de la madre de ella, dándose un beso, lo que desató su furia.Cindy recibió dos disparos: uno en el brazo y otro en el costado, que le perforó los pulmones. Luis Alfonso, de 46 años, intentó auxiliarla, pero John Ferney también le disparó en la cabeza. Luis murió en el acto. Cindy llegó con signos vitales al hospital, pero falleció poco después.Se disfrazó para asistir al entierroTras el crimen, John Ferney huyó. Pasó la noche en casa de un amigo, escuchando las noticias y esperando, según dijo, que Cindy sobreviviera. Cuando se enteró del entierro, ideó un plan para asistir sin ser reconocido: “Me disfracé de un travesti. Llegué antes de que trajeran el féretro, entramos y nos hicimos allá detrás de una virgen”.Fue capturado días después, no por entregarse, sino porque unos conocidos lo delataron para cobrar la recompensa de $10 millones de pesos ofrecida por su captura.Los testimonios de la familia de Cindy revelan una vida marcada por el miedo. Aunque Cindy intentó separarse de John Ferney en varias ocasiones, él la acosaba constantemente. La violencia no era un secreto: era visible, cotidiana y sistemática. Cindy vivía con moretones, jalones, mordidas. Y, sin embargo, no logró escapar.La infancia del agresor no es excusaDurante la entrevista con Séptimo Día, John Ferney habló de su infancia y de la falta de afecto que vivió en sus primeros años de vida. Sin embargo, los expertos consultados por el programa fueron enfáticos en rechazar cualquier intento de justificar sus actos.“El pasado no tiene que justificar lo que él hizo y eso es muy importante tenerlo presente porque si fuese así pues las cárceles estuvieran vacías”, afirmó uno de los profesionales.Dos niños huérfanosEl feminicidio de Cindy no solo arrebató una vida joven, sino que dejó a dos niños sin su madre. John Ferney, su padre, está tras las rejas. La tragedia familiar es irreparable.
El nombre de José Ordóñez es sinónimo de humor para generaciones de colombianos que durante décadas se han reído con sus ocurrencias y chistes. Este reconocido humorista tiene diez récords mundiales; el más reciente lo logró en diciembre de 2014, cuando narró más de 9.600 chistes durante 86 horas seguidas. El éxito le trajo fama, dinero y reconocimiento. Sin embargo, detrás de ese personaje alegre se escondía un doloroso secreto que lo marcó para siempre.En el programa Los Informantes, José Ordóñez abrió su corazón y reveló los momentos más íntimos de su vida, en especial de su niñez: una infancia marcada por el dolor, la violencia y la ausencia de sus padres. Esta es la historia de un hombre que convirtió el humor en su refugio, pero que también tuvo que perderlo todo para reconstruirse desde cero.“Cuando yo me siento antes de ese récord, yo soy un desconocido, pero cuando me paro, alrededor estaba lleno de gente con banderas y un camión de bomberos esperándome para ir a recorrer Bogotá. Me empiezan a consignar, entran grandes cantidades de dinero, empiezo a llenar estadios, coliseos, teatros”, recordó sobre su momento de gloria y fama, que, según confesó, no supo cómo manejar.“Mira: estoy en una tarima con 44 millones de colombianos riéndose con los chistes de José Ordóñez y se apagan las luminarias, te vas para la casa y a los cuatro de tu casa los haces llorar”, confesó.Infancia marcada por el dolor y abandonoEl humorista, oriundo de Bucaramanga, creció en medio de las dificultades económicas y la soledad. Su padre, un latonero que apenas lograba sostener a la familia, tenía algo que José admiraba profundamente: su increíble capacidad para hacer reír.“Mi padre no llamaba la atención, no era importante ni para su familia ni para nadie. Era un latonero. Pero cuando se hacían fiestas en la casa, le decían: ‘Ordóñez, eche chistes’... La gente empezaba a entrar a la casa, el barrio entero se metía a escucharlo. Yo decía: ‘Ah, yo quiero ser como él’”, contó.Ver a su padre rodeado de personas que lo escuchaban contar chistes despertó en José Ordóñez la pasión por hacer reír, aunque después llegarían años de agobio y tristeza.Su vida dio un giro doloroso cuando su padre lo abandonó a los 16 años y, al mismo tiempo, sufrió el maltrato de su madre. Durante muchas noches esperó que su padre regresara, pero eso nunca ocurrió. Con el tiempo, José cayó en los mismos errores de él, una carga de la que, según admite, se arrepiente profundamente.“Yo no sabía cómo se ganaba la vida y cuando gané cometí un error: me convertí en una persona orgullosa y quería cobrarle la venganza a mi madre, a mi padre y a todos los que me humillaron... Y segundo, lo que mi padre me hizo cuando yo tenía 16 años, yo se lo hice a mi hija cuando tenía siete”, aseguró.Un doloroso secreto que guardó durante añosAunque le resulta difícil desprenderse de su faceta de humorista, José Ordóñez habló sin filtros sobre la dura infancia que lo marcó. Durante años guardó un doloroso secreto, uno que aún le cuesta pronunciar: a los 9 años fue víctima de abuso por parte de los hijos de una familia vecina.No se lo contó a nadie, ni siquiera a su madre. Sentía miedo, vergüenza, y durante años cargó con ese dolor, usándolo como excusa para justificar sus fracasos. “Cuando contaba todas mis tristezas, me iba a mi archivo de dolores para justificar la mediocridad. Hasta que un día, al acercarme a Dios, me di cuenta que él siempre estuvo en cada espacio y que cada cosa que yo viví se me volvió una causa”, dijo.Ese dolor terminó convirtiéndose en una causa para ayudar a otros. “Yo puedo entender el niño de la calle, puedo entender el niño maltratado, porque puedo entender las personas que fueron víctimas de violencia sexual cuando eran niños. Yo las entiendo, yo conozco sus vacíos porque yo estuve ahí”, contó.El éxito y las grietas en su familiaDesde muy joven Ordóñez comenzó a contar chistes en emisoras locales hasta convertirse en un fenómeno nacional del humor. Sus maratones de chistes lo hicieron llenar teatros y tener contratos millonarios.Sin embargo, detrás del éxito se escondía un alto costo. José Ordóñez dejó atrás todo lo que había construido con esfuerzo: le fue infiel a su esposa y abandonó a su hija de 7 años. “Volví trizas mi hogar, la vida de mis hijos, fue todo... Me olvidé de ser esposo y de ser papá”, confesó en medio de lágrimas.En 1997 regresó a Bucaramanga con el propósito de reconquistar el corazón de su esposa. Aunque no fue un camino fácil, poco a poco logró reconstruir las piezas de una vida que estaba destrozada. “Eso fue hermosamente duro, porque fue muy complicado... Recuperé a mi esposa y me quebré. Fue tan grande mi amor por Dios que me subí a los buses a predicar. Ya no me llamaban a hacer presentaciones. Se cierra el programa y tuve que empezar de cero”, reveló.Volvió a reescribir su historiaHoy vive en una finca en Piedecuesta, Santander, junto a su esposa, sus cuatro hijos, seis nietos, tres perros y cinco pájaros. Allí, entre montañas, encontró la paz y logró sanar sus heridas. Además, se convirtió en pastor cristiano y decidió reescribir su historia.“Yo no busqué ser pastor, yo solo empecé abrí la boca y lo empecé a hablar en tono de humor porque no puedo desligarme de lo que soy... Además, encontré que sigo siendo el mismo comediante, pero que ahora tiene un poquito de pastor que quiere dar un mensaje en cada show y decirle: ‘Luche por su hogar, luche por su matrimonio, perdone a su mamá, perdone a su papá’”, expresó.José Ordóñez está reconciliado con su pasado y orgulloso de lo que es y tiene ahora. “Yo soy alguien que quiso cambiar el destino de sus generaciones. Soy un pivote, un eje. Quiero ser un antes y un después. Quiero que a partir de mí mis generaciones cuenten una historia distinta”, concluyó.
TransMilenio habilita ruta especial para quienes van a votar a Corferias
¿Doctora, qué hago?, Fernanda Hernández lanzó su libro en la Filbo 2014
30 de abril El gran encuentro de la literatura abre con un conversatorio imperdible: Mario Vargas Llosa y Juan Gabriel Vásquez. El nobel peruano revelará cómo la memoria y la investigación histórica han obrado en sus novelas y relatos. Este jueves, 30 de abril, a las 6:00 p.m. en el auditorio José Asunción Silva. El Centro de Estudios en Periodismo de la Universidad de Los Andes presenta el libro "Hechos para contar" con la presencia de Daniel Coronell, Germán Castro Caycedo, Marta Ruiz y Lorenzo Morales. Yoga para niños, actividades lúdica y capítulos de las series favoritas de los pequeños en Mi señal, pabellón de Señal Colombia. Consulte aquí la programación general del miércoles 30 de abril 1 de mayo "Un barquito con olor a sándalo", la escritora y licencia en pedagogía infnatil compartirá con niños de 6 a 9 años las historias de Matías y Antero. 10:00 a.m., pabellón Rafael Pombo. La Orquesta Filarmónica de Bogotá presenta obras como "Titanic", "Son ocarina", "Oye como va", "España cañi", "Misión imposible". 10:00 a.m., pabellón 18. Elenco Nacional de Folclor. 10:30 a.m. Presentación interactiva. Pabellón de Perú. Presentación del libro "Últimas noticias del nuevo idiota iberoamericano" de Carlos Montaner, Alvaro Vargas Llosa y Plinio Apuleyo Mendoza. 12:00 p.m., auditorio José Asunción Silva. Conversaciones entre poetas. Abelardo Sánchez y Gabriela Wiener comparten una gran amistad y el hecho de ser dos de los grandes poetas peruanos de la actualidad. Conversarán sobre su obra con la poetisa colombiana Piedad Bonnett. 3:00 p.m. Auditorio José Asunción Silva. Conversatorio: Diario de viajes con Santiago Gamboa. 4:30 p.m., auditorio Porfirio Barba Jacob. Presentación "Libro al viento: diez cuentos peruanos", con Santiago Roncagliolo, Fernando Ampuero y Giovanna Pollarolo. 5:15 p.m., pabellón Perú. Conferencia: "Cien momentos que marcaron el mundo contemporáneo", por Diana Uribe. 6:00 p.m., auditorio José Asunción Silva. Consulte aquíl a programación completa de la Feria del Libro
Fuerte discusión durante escrutinios en Corferias por supuesto fraude electoral
Candidatos electos reclaman en Corferias supuestas irregularidades
Agentes del Ministerio Público (Fiscalía) de Honduras, en coordinación con la Policía Militar de Orden Público y otras instituciones, capturaron este viernes a al menos nueve personas, entre ellas un hermano del expresidente Juan Orlando Hernández, por presuntos delitos de corrupción.En un comunicado, la Fiscalía informó que hoy fueron ejecutados siete allanamientos en los departamentos de Francisco Morazán y Comayagua, centro del país, contra una red conformada por directivos, empleados y bufetes privados que sustrajeron grandes sumas de dinero de la Cooperativa Mixta de Mujeres Unidas Limitada (COMIXMUL), hace varios años.Agregó que fuentes de la Fiscalía han "presentado la tercera línea de investigación en la cual se comprueba la sustracción de fondos de la cooperativa a través de la suscripción de falsos contratos de servicios profesionales, supuestamente a favor de la cooperativa, que fueron pactados por más de 47 millones de lempiras (1,7 millones de dólares)".¿Quién es el hermano de expresidente latinoamericano capturado en caso de corrupción?El hermano del expresidente capturado es Amílcar Hernández, junto con otras ocho personas, de 22 implicadas en el caso, entre ellas ejecutivas de la cooperativa. Su hermano, el expresidente Juan Orlando Hernández, cumple una condena de 45 años de cárcel en Estados Unidos, por narcotráfico. Al parecer, según la denuncia, Amílcar Hernández, abogado de profesión, junto con otros profesionales de las leyes, prestaban servicios profesionales que terminaron en "acciones fraudulentas", en complicidad con directivas y empleados de la cooperativa.La Fiscalía afirmó que se pudo identificar "una grave sustracción de más de 37 millones de lempiras (1,4 millones de dólares) por parte de los bufetes privados", cuyo "esquema irregular ha causado un perjuicio de millones de lempiras a la COMIXMUL, desde el año 2015 a la fecha". La operación de hoy incluyó el aseguramiento de tres condominios, dos sociedades mercantiles y dos vehículos, tras la acusación por parte de la Fiscalía por los delitos de lavado de activos y apropiación indebida agravada continuada, entre otros delitos, en contra de la veintena de personas vinculadas al caso.Por el mismo caso, la Fiscalía ejecutó en marzo de 2017 capturas contra seis exdirectivos de la cooperativa que posteriormente fueron condenados por lavado de activos y delitos financieros, y procedió al aseguramiento sobre 51 bienes inmuebles, muebles y cuatro sociedades mercantiles, distribuidas en Tegucigalpa, Siguatepeque, Choluteca y Valle, centro y sur del país. Amílcar Hernández y otras de las personas detenidas fueron presentadas hoy ante un juez en Tegucigalpa y la audiencia continuará el sábado, indicó a periodistas una fuente de la Fiscalía.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL*Con información de EFE
Un policía de la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN) se infiltró en una banda delincuencial que se dedicaba al hurto de vehículos para recabar pruebas y dar con su captura. El uniformado, que tuvo hacerse pasar por cómplice de los delitos, le relataba sus superiores la manera en la que entró a la organización Los Platinos y se ganó la confianza de los criminales. El líder de la operación reveló que el infiltrado asistió a reuniones secretas, siguió sus rutas y hasta tuvo que consumir estupefacientes para no levantar sospechas."Durante 12 meses de investigación, triangulación de comunicaciones, seguimientos, entrevistas a testigos, reconocimientos en álbum fotográfico y la importante infiltración de un agente encubierto, se recopilaron las pruebas necesarias que dejaron al descubierto el actuar criminal de este grupo, que estaría vinculado en al menos 14 hurtos violentos en las localidades de Usaquén, Engativá, Fontibón, Puente Aranda, Teusaquillo y Rafael Uribe", se lee en un comunicado de la Policía, dando a conocer la captura de los miembros de la organización conocida como Los Platinos.El cerebro de la operación, como se dio a conocer al policía que habló en el pódcast Voces de la ciudad de la Secretaría de Seguridad de Bogotá, contó los detalles del proceso investigativo. Uno de sus funcionarios tenía habilidades sociales y comunicativas que le permitieron ganarse la confianza de varios miembros de la banda. Fue entonces cuando se dio por tratar de infiltrarse.Lea: Exladrón de carros revela los errores más comunes que facilitan los robos en Bogotá: tome nota¿Cómo trabajó el infiltrado de la Policía?El jefe de la operación dijo que primero se hicieron la correlación de varias denuncias. "Al saber que se trataba de la misma estructura delincuencial, se logró en la parte investigativa determinar cómo ellos comercializaban esos automotores una vez hurtados. Un funcionario se cita para hacer la compra de uno de estos vehículos". Ese funcionario de la institución es quien logra ganarse la confianza de los delincuentes."Comenzamos a hacer el tema psicológico y de caracterización para ver si cumplían con los roles para hacer esta figura (...) Al funcionario se le hizo muy fácil entrar en confianza con ellos. Eso nos facilitaba un poco más el tema de poder penetrar esta organización. Ahí es donde se analiza, se verifica y una vez vimos positivo todo, se ingresa al mismo y se empiezan a ver todas la actividades".Se supo que los miembros de Los Platinos se reunían en un paga diario que tenían y denominaban como la oficina. "Allí ellos se reunían, les quitaban los celulares para poderse reunir y hablar de todo eso. Evitar que de pronto alguno hiciera grabaciones o tomara alguna foto de la reunión de ellos". El jefe policial reveló que su infiltrado tuvo que consumir estupefacientes para evitar sospechas. "En el paga diario consumían muchos estupefacientes, tanto para hacer las operaciones, como para dialogar o coordinar las actividades".El infiltrado era insistente en mencionar que ojalá "no hubiera ningún sapo o informante" que lo fuera a delatar. "Hubo un tiempo, como unos 15 días, que no sabíamos directamente nada de él. La verdad uno ahí, como dicen, toca aferrarse a Dios. Que no le haya pasado nada. No habían noticias malas, pero tampoco buenas. Que sabíamos que ellos se internaban en una localidad de tolerancia acá en Bogotá, que se tenía más o menos el lugar por donde ellos transitaban (...) Ya cuando aparecía se sentía la tranquilidad de que por lo menos estaba vivo", recordó el jefe de la operación.La Policía trabajaba conjuntamente con la Fiscalía General de la Nación, pero únicamente con esa entidad por temas de seguridad. El policía que habló en el pódcast dijo que inicialmente habían recibido alrededor de ocho denuncias y se pudo establecer que el robo de los vehículos había sido efectuado por la misma organización criminal. Tenían el mismo 'modus operandi' y utilizaban el mismo vehículo para cometer los delitos."La banda perfilaba vehículos de alta gama y estudiaba a sus dueños durante dos o tres días para conocer sus rutinas. Operaban en Usaquén, Engativá, Fontibón, Puente Aranda, Teusaquillo y Rafael Uribe. Para cometer los robos, utilizaban dos carros con placas adulteradas, conocidos entre ellos como “Carros Patrulla”, que vigilaban los alrededores y facilitaban rutas de escape", agregan la institución en un comunicado.De acuerdo con la extensa investigación, se estableció que "después de cada hurto, escondían los automotores en parqueaderos públicos, bahías o calles poco concurridas para despistar a las autoridades, y luego los trasladaban a sitios seguros donde alteraban sus sistemas de identificación, regrababan los números de serie y cambiaban las placas para venderlos como nuevos a precios atractivos. Se calcula que esta organización obtenía rentas criminales cercanas a los 1.700 millones de pesos".MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
La capital colombiana fue testigo de un lanzamiento que refleja hacia dónde se dirige la industria del alto rendimiento. MSI presentó en Bogotá su nueva línea de portátiles 2025, equipados con tarjetas gráficas NVIDIA GeForce RTX Serie 50 y procesadores de última generación, en un evento que reunió a representantes de la industria tecnológica, aliados y entusiastas del gaming.La propuesta de MSI se inspira en la mitología nórdica y se apoya en un diseño orientado a la innovación sin concesiones. Los nuevos modelos integran procesadores Intel Arrow Lake HX, además de las series AMD Fire Range y Strix Point, con lo que la compañía busca cubrir distintos perfiles de uso sin perder potencia. A esto se suman tecnologías como OverBoost Ultra y un sistema de refrigeración con cámara de vapor, que mejoran la estabilidad incluso en cargas intensivas.El verdadero salto está en las nuevas GPU GeForce RTX Serie 50 para laptops, impulsadas por la arquitectura NVIDIA Blackwell. Estas gráficas integran capacidades de inteligencia artificial aplicadas tanto al juego como a la creación de contenido, lo que abre escenarios de mayor fidelidad visual y rendimiento optimizado. Entre sus principales avances se encuentra NVIDIA DLSS 4, que multiplica cuadros por segundo sin sacrificar calidad, y NVIDIA Studio, que ofrece un entorno optimizado para artistas digitales y profesionales creativos.En la presentación, voceros de NVIDIA y MSI destacaron que el objetivo es responder a una demanda que ya no se limita al gaming. Hoy, la portabilidad es clave y las laptops con serie RTX 50 se consolidan como estaciones de trabajo móviles, con un diseño más delgado y duradero gracias a las optimizaciones Max-Q. Esto representa un cambio en la percepción del mercado: equipos que antes eran vistos como herramientas exclusivamente de entretenimiento ahora compiten en escenarios de producción audiovisual, diseño 3D y flujos de trabajo de alto nivel.El evento no se limitó a la parte técnica. Los asistentes participaron en charlas especializadas y pudieron probar de primera mano el portafolio de MSI, comprobando el rendimiento en videojuegos y aplicaciones creativas. Esta interacción directa reforzó la idea de que el hardware ya no es solo una promesa en especificaciones, sino una experiencia tangible para usuarios finales.Más allá del despliegue tecnológico, la jornada en Bogotá evidenció el papel que MSI busca jugar en el mercado colombiano. Con una trayectoria de innovación respaldada por alianzas con NVIDIA e Intel, la marca apuesta por un portafolio que combina diseño, potencia y soluciones pensadas en el futuro del sector.La llegada de estas laptops marca un punto de inflexión: equipos que no solo ofrecen fluidez en títulos de última generación, sino que también expanden las posibilidades para quienes viven de la creación de contenido. Para gamers competitivos y profesionales creativos, la serie 2025 de MSI con GPUs RTX 50 representa una nueva etapa donde rendimiento, portabilidad y confiabilidad dejan de ser aspiraciones y se convierten en estándares.¡Volker únete a nuestra comunidad y vive la emoción de nuestros contenidos exclusivos! Síguenos en Instagram, Facebook, Youtube, Tiktoky WhatsApppara no perderte ni un solo detalle de nuestras últimas noticias, eventos y sorpresas especiales.
El Instituto de Medicina Legal entregó un dictamen tras más de dos meses de investigaciones en torno a la muerte de tres integrantes de una misma familia en el Hotel Portobelo Convention, en la isla de San Andrés. Según reveló Séptimo Día, de Caracol Televisión, la necropsia practicada a Viviana Andrea Canro, su esposo Nelson Tito Martínez y su hijo de cuatro años, Kevin Mathías, concluyó que los bogotanos fallecieron por una intoxicación exógena con fosfina, un gas altamente tóxico empleado en fumigaciones.El resultado, conocido semanas después del trágico hallazgo ocurrido el 11 de julio de 2025, confirma lo que la familia de las víctimas había sospechado desde el primer momento: no se trató de una intoxicación alimentaria ni de un hecho violento, sino de una sustancia química liberada en las instalaciones del hotel.De acuerdo con el informe de necropsia, la causa de la muerte fue una anoxia producida por inhalar el gas incoloro, inflamable y de olor penetrante, descrito según la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades (ATSDR) como a ajo o pescado podrido, el cual es empleado como plaguicida en granos almacenados y en procesos de control de plagas. La ingeniera química y toxicóloga ambiental Rosalina González le explicó a Noticias Caracol que la aplicación de este químico se realiza, conforme con su ficha técnica, en condiciones muy específicas y que se hace a través de pastillas "que liberan el gas fosfina cuando entra en contacto con la humedad del aire. Entonces, al estar en un lugar cerrado, esta pastilla empieza a liberar el gas y allí es donde empieza a ejercer su efecto letal. Generalmente es donde hay lugares que están infestados de plagas". El hallazgo de Medicina Legal resultó un punto de inflexión para la investigación. Así lo mencionó Orlando Canro, padre de Viviana, en entrevista con Séptimo Día, quien reiteró: “Ya sabemos que no fue por envenenamiento. Fue por un químico a razón de una fumigación”. El hombre precisó que, de acuerdo con lo informado por la Fiscalía a los familiares, la fumigación se habría realizado en la habitación 405, contigua a la de las víctimas, y el gas se habría propagado hasta la 404, donde dormía la familia bogotana.La tragedia dejó en evidencia irregularidades que se habían denunciado desde el principio. En audios enviados antes de su muerte, Viviana se quejó del “olor feo” y de las malas condiciones de aseo del cuarto e incluso solicitó un cambio de habitación, que no se materializó por la alta ocupación del hotel. Las evidencias de que algo anda mal también se hicieron notar en su hijo Kevin, que presentó vómito y malestar desde el primer día de hospedaje.Hotel Portobelo responsabiliza a empresa de fumigación: el reporte que presentaronConocido el dictamen forense, el Hotel Portobelo Convention emitió un comunicado en el que atribuyó la tragedia a la empresa contratada para realizar la fumigación: Livingston & Company E.U..“El lamentable fallecimiento de tres personas ocurrido en nuestras instalaciones el pasado 11 de julio de 2025 fue producto de una intoxicación por inhalación de fosfina. De acuerdo con la información oficial, el químico corresponde a una sustancia utilizada sin nuestra autorización por la empresa de fumigación Livingston & Company E.U., en flagrante violación de los protocolos establecidos”, se lee en el comunicado.El texto añade que la compañía contratada “reportó haber utilizado sustancias diferentes a las halladas por Medicina Legal en la necropsia, lo que evidencia inconsistencias en su actuación” y recalca que “estas gravísimas conductas constituyen, además, una violación tanto de nuestros protocolos de seguridad como de la normatividad vigente”.Se debe destacar que en un primer comunicado, emitido en el mes de julio, la gerencia del hotel entregó información del caso, entre la que destacó que radicaron un "derecho de petición a LIVINGSTON & COMPANY E.U, empresa experta de fumigación, de las más tradicionales y reconocidas de la isla, quien presta sus servicios al Hotel Portobelo Convention Center desde 2012". En el pronunciamiento se resaltó a dicha compañía como "experta" en el ámbito y que tenía "la capacidad técnica y científica para hacer estas tareas especializadas de alta peligrosidad por el manejo de productos con riesgo toxico".En su momento, se explicó que solicitó el derecho de petición para tener un "informe sobre todo el proceso de fumigación, fichas técnicas de sustancias químicas empleadas, identificación de funcionarios que hayan llevado a cabo el proceso de fumigación, y todas las circunstancias de tiempo, modo y lugar que rodean la fumigaciones que adelantó en el hotel, en especial la semana que sucedió el fallecimiento de la familia".Se debe destacar que Livingston & Company E.U., la compañía señalada, fue fundada en San Andrés en noviembre de 2007 y se presenta en redes sociales como “aplicadora de plaguicidas en salud pública y empresarial”, con servicios de saneamiento industrial, desinfección —actividad que fortaleció durante la pandemia— y control de plagas.La representante legal es Lourdes Isabel Chaves de Livingston, comerciante oriunda de Tamalameque (Cesar), quien, junto a Rodrigo Livingston, ha manejado varios negocios en la isla. Según El Tiempo, la firma ha firmado contratos con la Contraloría de San Andrés para el control de insectos y roedores en sus instalaciones, así como con colegios de la isla para fumigación y limpieza de tanques de agua.Por lo pronto, dicha compañía externa no se ha pronunciado y el Hotel manifestó su “más sincera solidaridad y respeto” con los familiares y aseguró que acompañará el proceso judicial. Para el abogado de las víctimas, Juan Manuel Castellanos, la responsabilidad no se limita a la empresa fumigadora. “Lo que sí es cierto es que para el equipo jurídico es totalmente claro que existe una responsabilidad penal, civil y administrativa tanto de autoridades, personas jurídicas y personas naturales”, afirmó en diálogo con Noticias Caracol.Castellanos cuestionó que, si bien la necropsia establece la causa de la muerte, no da señalamientos concretos. “La pregunta a resolver es, ¿por qué esos químicos, exactamente fosfina, podían estar inmersos en ese hotel? ¿Por qué estaba en habitaciones contiguas? ¿Y por qué se dejó, digamos que a una libre manipulación, en contra de estos ciudadanos y de las personas que estaban aquel día en ese hotel? Porque la tragedia hubiera podido ser mayor”, señaló.Respecto al comunicado emitido por el Hotel Portobelo, el abogado lo calificó como el reconocimiento de error: “Lo único que significa es que reconocen un error que deja la trazabilidad en redes sociales, con los medios de comunicación y pues seguramente en los estrados judiciales tendrán que dar las respuestas pertinentes”.LAURA NATHALIA QUINTERO. NOTICIAS CARACOL DIGITAL.
Bruce Willis está internado en un centro de cuidados especiales, luego de que la demencia frontotemporal que lo aqueja hace varios años avanzara. Esta información la confirmó recientemente la familia del actor, destacando que fue "una de las decisiones más difíciles" después de que el famoso fue diagnosticado.La información la dio a conocer Emma Heming Willis, esposa del actor, en diálogo con el matinal 'Good Morning America'. "Fue una de las decisiones más difíciles que he tenido que tomar hasta ahora. Pero sabía, ante todo, que Bruce querría eso para nuestras hijas", aseguró la mujer que por años ha cumplido con la labor de cuidadora de Willis.¿Qué le pasó a Bruce Willis?Heming detalló que en los últimos días la demencia frontotemporal ha complicado la salud del actor, lo que llevó a la familia a tomar la determinación de que el actor necesitaba cuidados más especiales y profesionales. La noticia fue una sorpresa total para los seguidores de Willis, puesto que hace tan solo unos días atrás, la misma Emma Heming había dicho en otra entrevista que, aunque la demencia seguía avanzando, el actor se encontraba bien de salud. “Él todavía está muy activo y tiene muy buena salud pese a todo. Solo es su cerebro el que le falla”, había dicho la esposa de Bruce días atrás.La mujer confirmó que en la actualidad, Bruce Willis ya no vive con ella y sus hijas en su casa familiar, sino que permanece en un centro de cuidados especiales, donde ellas suelen visitarlo. Agregó que el actor siempre quiso lo mejor para ella y sus hijas y que, seguramente, él también habría tomado la determinación si estuviera consciente de su situación."Él querría que ellas vivieran en un hogar pensado para ellas, no para su enfermedad", detalló y agregó que las niñas también disfrutan los momentos que comparten con él en medio de las visitas. "Lo ven mucho, desayunan y cenan con él varias veces a la semana. El cerebro lo está abandonando. El lenguaje se va".En medio de la conversación, la mujer también recordó cuál fue una de las primeras señales que les indicó que algo no estaba bien con el actor. "Para alguien tan conversador y participativo, empezó a volverse más callado. En las reuniones familiares, simplemente parecía derretirse un poco, más frío, más distante. No era el Bruce cálido y afectuoso de siempre, y eso fue alarmante".¿Cuándo se enfermó Bruce Willis?El caso de Bruce Willis salió a la luz en marzo de 2022, cuando su familia anunció que el actor de 70 años había sido diagnosticado con afasia, un trastorno que afecta la capacidad de hablar y comprender el lenguaje. Sin embargo, un año después, en 2023, se confirmó que en realidad padecía demencia frontotemporal (DFT), un conjunto de enfermedades neurodegenerativas que dañan progresivamente los lóbulos frontal y temporal del cerebro.A diferencia del alzhéimer, esta demencia no suele afectar la memoria en sus primeras etapas, pero sí impacta directamente en el comportamiento, el lenguaje y las funciones ejecutivas. No existe cura para la enfermedad y los tratamientos disponibles buscan únicamente aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.Bruce Willis es recordado por haber redefinido el cine de acción en los años 80 con su papel de John McClane en 'Die Hard' (1988), saga que lo catapultó como un héroe atípico: vulnerable, sarcástico y humano, muy distinto a los personajes invencibles de la época. Su filmografía incluye más de 70 títulos, entre ellos clásicos como 'Pulp Fiction' (1994), 'El sexto sentido' (1999), '12 Monos' (1995) y 'Armageddon' (1998).Ganador de un Globo de Oro y dos premios Emmy, Willis construyó una trayectoria que trascendió géneros, combinando acción, comedia y drama con igual éxito. Su retiro oficial de la actuación en 2022 fue recibido con una oleada de mensajes de apoyo de colegas y fanáticos en todo el mundo.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITAL DE NOTICIAS CARACOL