Colombia avanza en el control de los incendios forestales que afectan varias regiones del país con la extinción de un fuego que amenazaba un gasoducto en el departamento del Tolima, una de las zonas más afectadas por las llamas. El presidente, Abelardo De la Espriella, informó que el incendio registrado en el sector de Gualanday, en el municipio de Coello, fue controlado gracias a la acción de bomberos, organismos de socorro y autoridades, con lo que se evitó que las llamas alcanzaran el gasoducto. "Se evitó que las llamas alcanzaran esta infraestructura estratégica y provocaran una emergencia aún mayor", señaló el mandatario -en su cuenta de X-, quien agregó que el área permanece bajo vigilancia para detectar una eventual reactivación.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), en todo caso, informó este domingo que se mantienen 10 incendios activos y siete controlados, mientras que otros 75 fueron sofocados durante los últimos siete días. El Tolima concentra buena parte de los esfuerzos de las autoridades, con incendios activos en los municipios de Suárez, San Luis, Armero, Coello y Guamo, entre otros. También se registran emergencias en los departamentos de Nariño y Caldas.
La situación en el Tolima llevó a las autoridades regionales a declarar la calamidad pública el 13 de agosto, cuando se contabilizaban 38 incendios activos en dieciséis municipios. Desde comienzos de mes, las llamas han afectado más de 20.000 hectáreas de vegetación, bosques, pastos y cultivos, según el balance de la Gobernación. La emergencia ha tenido además un fuerte impacto en el sector agropecuario, con cultivos de plátano, café y aguacate destruidos y miles de hectáreas de pastos afectadas, lo que ha perjudicado a la actividad ganadera.
¿Qué hay detrás de los incendios?
En entrevista con Blu radio, el alcalde de Coello, Santiago Herrera, denunció un supuesto patrón sistemático de sabotaje que apunta a que manos criminales estarían reactivando de forma intencional los focos de fuego. "Todavía nos encontramos con muchos incendios activos en nuestro municipio, en muchos sectores, y obviamente ya llevamos cinco días con estos incendios de gran magnitud con un despliegue operativo muy grande, pero con muchas dificultades para poder erradicar y liquidar estos incendios de forma definitiva", declaró el mandatario local.
A pesar de los ingentes esfuerzos de los cuerpos de bomberos voluntarios y oficiales, la comunidad, la Policía, el Ejército y la Fuerza Aérea, las llamas continúan devorando hectáreas. Aunque el clima extremo y los vientos secos complican las tareas de extinción, el alcalde Herrera señaló que existen sospechas de un trasfondo criminal mucho más oscuro detras de la emergencia.
La hipótesis del supuesto origen intencional de las llamas tomó fuerza el pasado fin de semana, cuando el ministro del Interior, Rodrigo Lara, sugirió la posibilidad de que disidencias de las Farc estuvieran detrás de las conflagraciones. Al ser consultado sobre esta posibilidad, Herrera explicó los preocupantes reportes de los cuerpos de socorro que sustentan estas sospechas. Luego de hacer sobrevuelos de monitoreo en horas de la mañana, los bomberos han registrado cómo surgen grandes columnas de humo de forma espontánea en puntos que no presentaban calor ni actividad previa.
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"Ellos dicen que eso tiene que ser un tema en donde hay combustible, combustión fósil, que vuelve a reactivar los incendios. Con la dificultad de que, cuando estamos atendiendo un punto crítico, en un punto lejano donde no había punto caliente, donde no había una situación, se prende otro foco sin razón o sin una justificación natural", afirmó el mandatario local, quien fue enfático al describir la frustración y el desgaste de los equipos de socorro debido a un ciclo que parece no tener fin: "El patrón es ese: apagamos, nos prenden; apagamos, nos prenden, entonces es realmente muy complejo".
Descartando la posibilidad de que las quemas tengan como fin la adecuación de terrenos para cultivos de coca —debido a la topografía de la zona y su cercanía con Ibagué, la capital del Tolima—, el alcalde argumentó que los incendios forman parte de una estrategia deliberada para golpear al Estado. "Yo creo que es un tema de desestabilizar la institucionalidad", aseveró Herrera, quien señaló que desde la Gobernación de ese departamento ha identificado un patrón recurrente y coordinado en los últimos 20 días: cuando toda la fuerza pública y los organismos de socorro se concentran en atender una emergencia de gran magnitud en un municipio, se registran atentados o amenazas terroristas en zonas alejadas.
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Como muestra de esta presunta sistematicidad, Herrera citó que mientras las autoridades combatían las llamas en Coello, un bus de servicio público fue incinerado en otra localidad del departamento. Este "cóctel" de emergencias simultáneas, en sus palabras, mantiene al Tolima en una situación crítica que el mandatario local califica de "incontrolable e insostenible".
El presidente De la Espriella aseguró este domingo que ordenó investigar a fondo las denuncias de manos criminales en los incendios y "si se confirma que fueron provocados deliberadamente, perseguiremos a los responsables y los llevaremos ante la justicia", afirmó.
La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, denunció ante la Fiscalía posibles "manos criminales" detrás de las conflagraciones y entregó elementos para que se determine si algunas de las emergencias fueron provocadas deliberadamente.
Las altas temperaturas y las condiciones secas han favorecido la propagación de los incendios y en los municipios más afectados del Tolima se han registrado temperaturas superiores a los 40 grados Celsius.
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