El 9 de julio de 2023, la ciudad de Montería se vio sacudida por una noticia que inicialmente fue reportada como un violento asalto. Hugo Alberto González, dragoneante del Inpec de 53 años, ingresó a la Clínica Central con heridas de gravedad que, según su círculo familiar más cercano, habrían sido producto de un atraco callejero. Sin embargo, Séptimo Día conoció el caso y la investigación dio un giro inesperado, ya que, lo que parecía un robo terminó revelando una tragedia.La versión del asaltoLa versión oficial que circuló en las primeras horas indicaba que el funcionario, tras salir de su turno y departir con algunos conocidos, había sido interceptado por delincuentes al llegar a su residencia. Jorge González, hermano de la víctima, recordó el momento en que recibió la noticia: "Eso de las 7 de la mañana me llama mi sobrino, me dice: 'Tío, mi papá le acaba de suceder algo grave’ y que estaba en UCI".Según el relato de Angélica Petro, esposa de Hugo Alberto González, el hombre había salido a tomar, regresó en alto estado de embriaguez y aseguró haber sido víctima de hurto. Asimismo, la mujer le afirmó al hermano de la víctima que su esposo apareció hacia las 2 de la madrugada, borracho y casi sin poder caminar, y que, tras un breve altercado, volvió a salir a pie, momento en el que presuntamente habría ocurrido el asalto.Jorge González afirmó que su cuñada le contó que a su hermano le habían robado “toda la billetera, las tarjetas de crédito, los anillos, el celular… todo. Él aquí llegó sin nada”. Esta versión fue corroborada por Jorge Camilo González, hijo de Hugo Alberto y Angélica, quien aseguró que, al ver a su padre herido, su madre lo trasladó de urgencia a la clínica.Las dudas que desmoronaron el hecho de un hurtoA pesar de la aparente claridad del caso, los hijos del primer matrimonio de Hugo Alberto González y su hermano comenzaron a notar inconsistencias. Eduardo Villera, colega del dragoneante, fue uno de los primeros en cuestionar el relato sobre su supuesto estado de embriaguez, pues había hablado con él la noche del incidente: “Siendo las 9 de la noche, yo recibo una llamada de él... Yo le pregunté si estaba tomando y me dijo: ‘No, Villera, yo ya estoy aquí en la casa juicioso. Yo no estoy tomando’”.Asimismo, Villera afirmó que Hugo Alberto era un funcionario sumamente responsable y que no bebía si tenía que trabajar al día siguiente.No obstante, debido a las inconsistencias en los relatos, las autoridades empezaron a buscar otras líneas de investigación, entre ellas, la posibilidad de que los hechos hubieran ocurrido en el interior de la vivienda.Hugo Alberto González Pavón, hijo mayor de la víctima, le pidió a un primo que inspeccionara la casa. El hallazgo fue revelador: "Él va y me dice: ‘Primo, cuando ingreso huele mucho a límpido, huele mucho a sangre y a límpido puro y en el patio tienen tiradas unas almohadas llenas de sangre y una sábana y ropa llena de sangre".Una dolorosa pérdidaEl hijo mayor de la víctima afirmó que “guardaba la esperanza de nuevamente verlo a él, de que se recuperara y fuera él quien dijera lo que en realidad pasó”. No obstante, debido a las graves heridas causadas, especialmente en la cabeza, el dragoneante falleció el 24 de julio de 2023.Tras la muerte, el dolor y las dudas se apoderaron de la familia, por lo que tanto su hermano como el hijo mayor de la víctima comenzaron a recolectar información para esclarecer los hechos.El CTI de la Fiscalía y la Sijín de la Policía Metropolitana de Montería asumieron el caso ante las evidentes contradicciones. Las autoridades analizaron más de 80 cámaras de seguridad del sector y nunca observaron a Hugo Alberto González salir o llegar a la vivienda en los horarios indicados por la esposa y el hijo.Además, tras realizar un análisis a las líneas telefónicas de la familia, se pudo corroborar que el celular del dragoneante nunca salió de su casa durante la noche del crimen.Testimonios claves en la investigaciónA esto se sumaron los testimonios de vecinos que reportaron ruidos y gritos dentro del inmueble. Un testigo recordó haber escuchado: “Paren ya, que lo van a matar”.Además, otras dos personas aseguraron haber pasado frente a la vivienda y ver al dragoneante Hugo Alberto González acostado en una hamaca dentro de la casa. Al parecer, iban a encontrarse con Jorge Camilo González, hijo de Hugo Alberto, y su novia, Karol Flores.Según ese testigo, luego de algunas horas de departir juntos en la zona norte de Montería, Jorge Camilo González recibió una llamada de su padre.“Jorge Camilo manifiesta que ya el papá empezó a molestar y que tenía que llevarle la motocicleta porque tenía que trabajar al día siguiente… (al regresar a la casa) observa que dentro de la habitación se encontraba el señor Hugo acostado al lado de Angélica… Luego salen del inmueble”, reveló el intendente Gustavo Durán.Con estas pruebas, la Fiscalía ordenó la captura de Angélica Petro, su hijo Jorge Camilo y la novia de este, Karol Flores, el 16 de mayo de 2025, por su presunta implicación en el caso.Confesión, condena y controversia judicialDías después de la captura, los implicados decidieron romper el silencio y confesaron lo ocurrido, aunque alegaron una supuesta legítima defensa por violencia intrafamiliar, un argumento que no contaba con denuncias previas ante la Fiscalía.Según lo que relató Angélica Petro a las autoridades, tras una fuerte discusión con su esposo, Karol Flores se dio cuenta de lo ocurrido y avisó a su novio, Jorge Camilo González, quien rápidamente se dirigió a la habitación.“Karol manifestó que cuando ella llama a Jorge Camilo, se percata de que su papá tiene a Angélica por el cuello. Al no separarlos toma el bate y le da un golpe. Dice que se encegueció, que le daba mucho golpes en la cabeza al papá con un bate de aluminio que se encontraba en la habitación”, relató el intendente.Séptimo Día intentó obtener la versión de los señalados, pero ninguno accedió a dar declaraciones sobre el caso. El 27 de noviembre de 2025, el Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Montería condenó a Jorge Camilo González Petro por el delito de homicidio preterintencional agravado y ocultamiento de pruebas. El sujeto fue condenado a 5 años y 10 meses de prisión.Esta sentencia ha sido duramente criticada por la familia de la víctima y expertos penalistas, quienes consideran que el ataque no corresponde a un homicidio preterintencional, sino a un homicidio agravado.Por su parte, Angélica Petro y Karol Flores recibieron un principio de oportunidad inicialmente, pero este fue negado por un juez de garantías en enero de 2026, por lo que el proceso penal en su contra por ocultamiento y alteración de evidencia continúa. La familia del dragoneante del Inpec sigue exigiendo que el caso no quede en la impunidad y que se reconozca la gravedad del presunto asesinato ocurrido en Montería.
William Noguera se convirtió en el primer ciudadano colombiano sentenciado a pena de muerte en el estado de California, en Estados Unidos. Tras pasar 40 años tras las rejas en el temido corredor de la muerte de la Prisión Estatal de San Quintín, Noguera recuperó su libertad en agosto de 2025. Su historia es un testimonio de supervivencia en un entorno donde convivió con algunos de los criminales más peligrosos del sistema penitenciario estadounidense.Un equipo de Los Informantes viajó a Los Ángeles, donde hoy William Noguera vive en libertad y a paz y salvo con sus pecados. Durante sus años en prisión, aprovechó el tiempo que le quedaba para estudiar, pero sobre todo para conocer a sus compañeros de infortunio. Llegó a ganarse la confianza de algunos de los peores asesinos seriales y logró lo impensable: colaborar con la justicia y ayudar a esclarecer casos que parecían imposibles.San Quintín, la prisión más temida de EE. UU.La prisión de San Quintín, en California, es reconocida como una de las instituciones penitenciarias más temidas de los Estados Unidos. Según el testimonio de Noguera, “San Quintín era la peor prisión del mundo, porque ahí nació la mafia mexicana, ahí nació BGF (Black Guerrilla Family)... Son los peores de los peores, tipos que piensan por meses de cómo matarte. Yo era el más joven que le dieron pena de muerte en ese entonces”.En este lugar, la comunicación y el respeto se rigen por códigos distintos a los de la sociedad civil. Noguera es enfático al definir la dinámica de convivencia: "El lenguaje que se habla en San Guintín es violencia. Es el único lenguaje que se respeta ahí dentro".Y es que en esa temida prisión pasaron criminales como Charles Manson y Richard Ramírez. En 2015, el penal llegó a albergar hasta 700 prisioneros que esperaban su turno para entrar a la cámara de ejecución con gas o mediante inyección letal.¿Por qué William Noguera fue sentenciado a muerte?William Noguera fue sentenciado a muerte en 1983 por el asesinato de Jovita Navarro, quien era la madre de su novia de aquel entonces. En ese momento, Noguera tenía 18 años, lo que lo convirtió en el hombre más joven en ingresar al corredor de la muerte en esa época. El trasfondo del crimen estuvo marcado por una situación personal compleja relacionada con el embarazo de su pareja.Noguera relató que su novia, de 16 años, sufría abusos físicos y sexuales en su hogar y estaba embarazada de cinco meses. Tras un viaje a México, Noguera regresó y fue informado de que ella había sido forzada a abortar. "Yo era un niño que tenía rabia, era un colombiano que creció en un barrio de mexicanos y gente de color y yo era el único colombiano. Por eso, desde niño tenía que defenderme y peleando fue la única forma que pude hacer eso", relató.Con formación en artes marciales desde los cuatro años y siendo campeón nacional de Hapkido, Noguera enfrentó a su suegra en una discusión que terminó de forma violenta cuando ella lo atacó con uno de sus instrumentos de entrenamiento y él acabó con su vida. "Yo cometí este crimen que me puso en la prisión por 42 años", admitió.Compartió celda con asesinos serialesAl ingresar a la Prisión Estatal de San Quintín, Noguera se vio obligado a desarrollar estrategias de supervivencia física y mental. En prisión enfrentó una realidad oscura, al borde de lo perturbador, convivir a diario con algunos de los asesinos en serie más peligrosos.Su rutina diaria incluía un entrenamiento riguroso: "Es una fuerza que te da de levantarme todos los días a las 5 de la mañana, hacer mil lagartijas, prepararme físicamente, mentalmente y espiritualmente... Es un juego muy difícil, que los criminales te respeten por miedo y que los guardias te respetan porque creen que también eres una buena persona”.Más allá de sus 1,90 metros de estatura, Noguera se dedicó al estudio exhaustivo del comportamiento humano y criminal. Aseguró haber leído cerca de 20.000 libros durante su encierro, especializándose en perfilación criminal. "No tengo una educación normal, pero tengo un máster de la prisión de San Quintín y yo me gradué número uno en mi clase, porque no hay un libro que no leí", dijo.Gracias a ese conocimiento, pudo convivir y analizar a vecinos de celda como Randy Kraft, quien asesinó a más de 60 personas, o William Bonin, quien violó, torturó y mató al menos a 14 jóvenes.Un impactante hallazgo: casi fue víctima de uno de estos criminalesUn episodio notable en su vida carcelaria fue el descubrimiento de que él mismo pudo haber sido víctima de William Bonin, conocido como el ‘Freeway Killer’. “Él mataba niños de la edad como de 11 a 18 años y yo iba a ser su víctima”, reveló. Según Noguera, Bonin reconoció que una vez un niño se le “escapó”.“Sí, había un muchacho y tenía una tabla de surf, pero única. Estaba pintada de rojo con el hombre araña. Yo le dije: ‘¿Este es el muchacho? (mientras muestra su fotografía). Él comenzó a tocar la foto con las manos y dijo: ‘Usted es él’. En ese momento, él (Bonin) se dio cuenta que era yo”, recordó.Tras identificar detalles específicos de un encuentro pasado, Bonin facilitó que Noguera fuera aceptado en círculos cerrados de criminales. Noguera se infiltró en la llamada ‘Dead Body Society’, un grupo donde los asesinos compartían detalles macabros de sus crímenes, grabaciones y fotografías. "Ellos me dijeron toda su historia. La que saben los policías y la que no saben. Y lo más importante, me dijeron por qué hacen lo que ellos hacen”, agregó.El arte como vía de escapeDurante sus décadas de encierro, Noguera desarrolló un talento excepcional para el dibujo utilizando la técnica del puntillismo. Sus obras, de un realismo fotográfico, comenzaron a ser valoradas tanto por los guardias como por el mercado del arte exterior. "Me conocían como el hombre de escape porque mis obras dicen que yo podía escaparme por mi mente". Sus trabajos han sido exhibidos en galerías de Londres, París, Nueva York y Los Ángeles, alcanzando precios de entre 700 a 18 mil dólares.Este éxito financiero le permitió no solo sostenerse en prisión, sino también contribuir económicamente a las familias de las víctimas de los mismos criminales que lo rodeaban. Para Noguera, el proceso creativo era una forma de libertad: "Cuando yo estaba haciendo creaciones artísticas estaba yo destruyendo la jaula que me tenía encerrado".El camino hacia la libertad y la colaboración con la justiciaLa salida de Noguera del corredor de la muerte no fue inmediata. Sus abogados trabajaron durante décadas para demostrar que el testimonio que alegaba premeditación en el crimen de su suegra para cobrar un seguro era falso.Sin embargo, su comportamiento ejemplar y su labor ayudando a resolver crímenes fueron determinantes. Noguera utilizó la información obtenida de otros convictos para colaborar con la justicia. Un caso clave fue el de Joseph Naso, un asesino serial a quien Noguera asistió en prisión y de quien obtuvo confesiones y secretos escritos. "Admitió que me conocía, que escribió cosas y que me dijo secretos. Yo tengo todos esos secretos escritos en su puño y letra", afirmó.Finalmente, en agosto de 2025, una jueza le otorgó clemencia y libertad condicional. A sus 61 años, Noguera vive ahora en Los Ángeles con su familia, adaptándose a un mundo tecnológico que le resulta ajeno.A pesar de los años perdidos, mantiene el deseo de reconectar con sus raíces colombianas en Barranquilla y Santa Marta. Su enfoque actual es continuar su carrera como autor y artista. Hoy trabaja junto a Ken Mains, un reconocido detective especializado en crímenes sin resolver, y tiene claro que quiere dedicar su vida a ayudar a las víctimas de asesinos en serie. "Yo caminé en el infierno por casi 40 años. Yo no soy una persona que no tengo miedo. Yo tengo miedo y por eso que yo creo que sobreviví", concluyó.
El proceso de extradición de Zulma Guzmán Castro, la principal sospechosa en el estremecedor caso talio donde fallecieron dos jóvenes enveneadas con talio en abril de 2025, continúa. Recientemente se conoció la que sería una nueva estrategia de su defensa en el Reino Unido. Ahora, las autoridades británicas han manifestado preocupaciones sobre las condiciones de reclusión en Colombia, lo que podría convertirse en el principal obstáculo para que la mujer responda ante la justicia nacional por las muertes en la que es la principal sospechosa.¿En que vá el caso de Zulma Guzmán?La Fiscalía de la Corona del Reino Unido ha puesto sobre la mesa el artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, una normativa que prohíbe de manera tajante los tratos inhumanos o degradantes hacia los privados de la libertad. Bajo esta premisa, la defensa de Guzmán Castro buscaría alegar que las cárceles colombianas no garantizan la integridad de la procesada, frenando así un trámite que inicialmente se proyectaba para finales de 2026.Ante esta situación, el Reino Unido ha solicitado formalmente a Colombia información detallada sobre el centro penitenciario específico al que sería trasladada Guzmán en caso de ser entregada. Además, la justicia británica pidió autorización para que un experto internacional realice una inspección física del lugar de reclusión. Al respecto, el ministro de Justicia, Jorge Cuervo, manifestó en declaraciones recogidas por Blu Radio: "El Estado y el Gobierno deben ser respetuosos de los sistemas judiciales extranjeros. Sin embargo, es una prioridad para el Gobierno que, una vez se surtan estos procedimientos internos en el Reino Unido, esta persona sea traída a Colombia".Colombia tiene como plazo máximo hasta el próximo 9 de marzo para responder a estos requerimientos técnicos, un paso fundamental para que la Corte de Magistrados de Westminster decida si continúa con el proceso, cuya audiencia definitiva de extradición se había previsto tentativamente para el 2 de noviembre.El origen de la tragedia: frambuesas con un veneno indetectablePara entender la magnitud de este caso, es necesario remontarse a abril de 2025 en el norte de Bogotá. Lo que parecía una tarde normal entre amigas de 13 y 14 años terminó en una tragedia nacional cuando recibieron un domicilio de frambuesas bañadas en chocolate. Las frutas estaban contaminadas con talio, un metal pesado cuya venta está prohibida en Colombia desde la década de los 70 debido a su altísima toxicidad.La investigación de la Fiscalía General de la Nación apunta a que Zulma Guzmán habría planeado el ataque contra la familia del hombre, con quien sostuvo una relación extramatrimonial años atrás. Sobre este vínculo, el propio De Bedout declaró ante las autoridades: “Yo diría que entre tres y seis meses porque después lo que había era como llamadas y encuentros ocasionales para almorzar o comer, pero ya no teníamos una relación. Ella seguía insistiendo en que tuviéramos algo, pero la verdad es que yo ya no quería seguir con ella… para mí siempre fue un error y yo no quería continuarlo”.La letalidad de la sustancia utilizada fue un factor determinante. El doctor Camilo Uribe, experto en toxicología, explicó en Los Informantes las propiedades químicas que facilitaron el crimen: "Todo es tóxico y nada es tóxico todo depende de la dosis de la concentración y de la vía de administración el talio es muy liposoluble, eso quiere decir que es muy afín por el tejido graso y los seres humanos tenemos muchísimo tejido graso entonces él va y se deposita se pega en ese tejido graso y así se comienza a distribuir en el organismo".El antecedente de la familia con el talioEl rastro del talio no comenzó en 2025. Las autoridades descubrieron que, en diciembre de 2020, la madre de una de las menores fallecidas y esposa del hombre con quien Zulma tuvo la relación extramatrimonial, ya había sufrido una intoxicación con este elemento. El doctor Julio Portocarrero, el médico que la atendió en aquel entonces, recordó el impacto del diagnóstico al ver los síntomas de la paciente: "Mire si esto no es una intoxicación por talio yo no sé qué será. El examen que le hice fue unas pruebas de sangre y orina de talio y resultó positivo".Aunque la mujer logró recuperarse inicialmente de la intoxicación, su salud se deterioró progresivamente hasta su muerte en agosto de 2021 debido a la reactivación de un cáncer que padecío anteriormente. La coincidencia del uso de la misma sustancia en ambos eventos llevó a la Fiscalía a abrir otra línea investigativa. Según el abogado de la familia de una de las víctimas, Mayer Abuchihab, existen pruebas técnicas contundentes contra Guzmán: “Lejos de hablar de una inimputabilidad era absolutamente consciente, milimétricamente consciente de cada uno de los pasos que daba… aquí hay elementos para responder muy contundentes… hay pruebas técnicas suficientes asociadas a líneas telefónicas, ubicaciones, correos electrónicos”, afirmó en una entrevista con Noticias Caracol en Vivo.La huida internacional y la caída en el río TámesisTras los hechos de abril de 2025, Zulma Guzmán emprendió un recorrido internacional que la llevó por Argentina, Brasil y España, hasta establecerse en el Reino Unido. Su captura en enero de 2026 estuvo rodeada de drama; al ser abordada por la policía británica para notificarle su requerimiento en Colombia, la mujer se lanzó al río Támesis en un intento por evadir a las autoridades. Tras ser rescatada y hospitalizada durante 22 días, fue finalmente detenida cuando intentaba comprar tiquetes para regresar a Sudamérica, lo que activo una alerta de la Interpol.Mientras tanto, el proceso en Londres sigue su curso con fechas clave. La Fiscalía británica tiene hasta el 30 de marzo para presentar el material probatorio completo, mientras que la defensa de Guzmán contará con un plazo hasta el 15 de junio para sustentar sus argumentos contra la extradición, incluyendo las cuestionadas condiciones de las cárceles colombianas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
Por años, las historias sobre un reptil gigante que devoraba personas en el corazón de Bogotá parecieron sacadas de una ficción de terror. Sin embargo, tras el desmantelamiento del Bronx en 2016, los testimonios de sobrevivientes y agentes encubiertos revelaron que el horror era al parecer real.Esta es la historia de un cocodrilo llamado Pepe, una de las leyendas urbanas más escalofriantes de la ciudad. Un animal que dicen era utilizado por la banda delincuencial Los Sayayines para torturar y desaparecer a sus víctimas, según testimonios de algunos sobrevivientes.La leyenda de Pepe, el cocodrilo del BronxLos Informantes conoció su macabra historia en el 2016, revelando detalles que aún hoy generan zozobra entre los bogotanos. Sobrevivientes se atrevieron a narrar el horror vivido durante años en el Bronx.Pedro Ruiz, un hombre que pasó seis años en estas calles consumiendo bazuco, contó detalles sobre este mito urbano que, según él, fue real: Pepe, el cocodrilo que era usado por Los Sayayines para torturar a sus víctimas."Ellos le echaban la gente a ese animal, ese cocodrilo ya tenía dos metros y pedazo", afirmó Ruiz.(Lea también: La historia de Pepe, el cocodrilo del Bronx usado para desaparecer personas)"Ese cocodrilo lo conocí pequeño, se llamaba Pepe, lo trajeron como una lagartijita. Eso era un estanque pequeño, después cuando el animal se creció hicieron un estanque grandísimo para él solo, una habitación para él solo", señaló Pedro Ruiz.Además de quemar vivos a los que Los Sayayines llamaban sapos o sospechosos, en el Bronx había criaderos de perros Pitbull que destrozaban a un ser humano en menos de 15 minutos.Un cocodrilo tenía su propio estanque y allá también iban a parar los que tenían cuentas pendientes con Los Sayayines. "Es del que se escuchan tantas historias y es real, yo sí le digo que es real, yo puedo dar fe que es real", afirmó Pedro Ruiz, confirmando este mito urbano.Algunos muertos eran sacados en bolsas o camiones, otros no, eran simplemente enterrados dos metros bajo tierra. Una dictadura plena con reglas propias, un reino de maldad.(Lea también: La historia del San Bernardo, el nuevo Bronx de Bogotá donde han detonado varias granadas)¿Qué pasó con Pepe, el cocodrilo?La pregunta que muchos se hacen es: ¿qué pasó con Pepe, el cocodrilo del Bronx? Hay quienes aseguran que a Pepe lo sacrificaron y su piel fue vendida en el barrio Restrepo, al sur de Bogotá, para la fabricación de calzado.Aunque las fuentes oficiales indican que el reptil fue cremado, existen leyendas que afirman que su piel cubre los pies de algunas personas, las cuales desconocen el origen de este animal usado para torturar personas.La intervención del BronxEl Bronx, conocido por ser un foco de delincuencia, narcotráfico y explotación sexual, fue intervenido en 2016 por las autoridades en un operativo para desmantelar esta peligrosa zona.Durante el operativo, se incautaron armas, drogas y se rescataron a muchas personas, incluyendo menores de edad. Después de la intervención, el Distrito inició un proceso de transformación social en el área, creando el Distrito Bronx Creativo, un espacio dedicado a la industria de la cultura y la creatividad.(Lea también: Fotos | Así fue la intervención de San Bernardo, el nuevo Bronx de Bogotá que amenaza con expandirse)San Bernardo, un nuevo foco de delincuenciaSin embargo, la delincuencia no desapareció por completo y algunas actividades ilícitas se trasladaron a zonas cercanas como el barrio San Bernardo, también conocido como 'Samber', que ha sido comparado con el Bronx debido a su deterioro y la presencia de grupos criminales dedicados al microtráfico.Este barrio ha experimentado problemas similares a los del antiguo Bronx, lo que ha llevado a las autoridades a implementar operativos de seguridad en esa área para combatir el narcotráfico y la delincuencia.La historia de Pepe, el cocodrilo del Bronx sigue siendo un recordatorio de los horrores que se vivieron en esa zona y de la lucha por erradicar la violencia y el crimen en la ciudad.
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