El anhelo de mejorar su movilidad se convirtió en el inicio de una tragedia familiar en el departamento de Santander. Daisy Paola Duarte, una ingeniera en salud ocupacional de 36 años y madre de tres hijos, recibió de parte de su esposo un regalo que había esperado con ilusión: un ciclomotor eléctrico. Sin embargo, el entusiasmo por el nuevo vehículo duró apenas 72 horas. Séptimo Día conoció su caso.Mauricio Duarte, hermano de la víctima, relata con dolor los momentos previos al fatal desenlace: “Tenía como tres días, él le compró la moto a ella. Eso fue un sábado y ellos estuvieron practicándola, andándola”. La familia recuerda que el domingo y el lunes Daisy continuó practicando en su nuevo transporte, sin imaginar que ese último día de marzo su vida se apagaría de forma instantánea.El accidente ocurrió en la vía que conduce de Barrancabermeja al centro, en las inmediaciones del cementerio de la Resurrección. En un video grabado por uno de sus hijos minutos antes del siniestro, se observa a Daisy conduciendo con aparente normalidad, mientras su esposo y sus hijos la seguían de cerca en un automóvil. Mauricio Duarte describe la escena del impacto según el relato del esposo: “Él venía escoltándola. Él venía con los niños en el carro e iba a la parte de adelante y él dice que iba bien y pum se cayó”.El último recorrido: "Amor, levántese, vamos"La fatalidad ocurrió al llegar a una curva pronunciada. Daisy perdió el control del vehículo y su cuerpo impactó violentamente contra el pavimento. Las autoridades de tránsito que atendieron la emergencia confirmaron que el deceso fue inmediato debido a la magnitud del golpe en su rostro.El testimonio del esposo de Daisy, recogido por su hermano, describe la angustia del momento en que intentó auxiliarla tras la caída: “Él dice, 'Yo vi que cuando ella se cayó. Yo vi que ella se quedó ahí'. Él la llamaba, ya ella no se movía ni nada. Él también entró en shock, le decía, 'Amor, levántese, vamos, vamos'. No se movía”.Fiber Jiménez, el agente judicial de tránsito encargado de la inspección técnica del cadáver, planteó una hipótesis sobre el accidente basada en el diseño del vehículo y las condiciones del terreno. Según el agente, la inestabilidad del ciclomotor en zonas no urbanas fue un factor determinante: “El tipo de vehículo en que venía es un vehículo para la ciudad, no para la zona rural en una vía con alto tráfico, bastante flujo vehicular”. Jiménez añadió que la víctima pudo haber perdido el equilibrio al intentar regresar a la calzada: “Ella posiblemente en su velocidad pierde el control y cae”.El debate sobre la seguridadLa muerte de Daisy Duarte ha puesto sobre la mesa el debate sobre la seguridad de estos vehículos, que a menudo son comercializados como alternativas de transporte inofensivas. Para las autoridades de Barrancabermeja, el hecho de que se trate de máquinas pequeñas y de baja potencia genería una falsa sensación de seguridad tanto en compradores como en conductores.“Es una muerte absurda, digámoslo así, porque es un vehículo pequeño, es algo que usted lo ve inofensivo, que usted no va a superar un límite, una velocidad exuberante. No son estables, son pequeños, son de calle, de ciudad más que todo”, explicó el agente Jiménez. A esto se suma el hecho de que Daisy no contaba con formación previa para conducir este tipo de máquinas: “No tenía licencia”, confirmó su hermano Mauricio.A diferencia de las motocicletas convencionales de combustión, que exigen cursos de conducción, exámenes médicos y licencias específicas, los ciclomotores eléctricos de baja potencia están exentos de estos requisitos bajo la normativa vigente en Colombia. Mauricio Duarte reflexiona sobre este vacío con una frase que resume la tragedia: “El sueño de ella era eso, comprar la motico. Ese sueño le costó la vida”.El vacío legal en este tipo de vehículosLa investigación sobre el caso de Daisy revela que su vehículo forma parte de una categoría que la Ley 2486 de 2025 ha dejado en un limbo regulatorio. Al no superar ciertos límites de potencia y velocidad, estos ciclomotores no requieren placa, SOAT ni revisión tecnicomecánica. Esta falta de exigencias ha disparado las ventas, pero también la desinformación en los puntos de venta.'Andrés', jefe de ventas de una marca nacional que prefirió reservar su apellido, denunció ante medios de comunicación prácticas comerciales engañosas que afectan la seguridad vial. Según su testimonio, muchos establecimientos venden ciclomotores, que requieren ciertas normas según su potencia, como si fueran simples bicicletas eléctricas para evitar controles: “Les dicen que pueden andar siempre en las ciclorrutas”.Esta confusión técnica es vital: una bicicleta eléctrica requiere pedaleo asistido, mientras que un ciclomotor, como el que conducía Daisy, tiene un acelerador independiente. Al ser operados por personas sin pericia ni conocimientos en normas de tránsito, el riesgo de accidentes fatales aumenta exponencialmente. Un usuario de monociclos eléctricos de alta potencia, coincide en la necesidad de regulación: “Básicamente me han dado respuestas como eso es un juguete, pues para mí no lo es”.Un panorama nacional de víctimas silenciosasEl caso de Daisy Duarte no es un hecho aislado. Estadísticas de Medicina Legal entregadas recientemente revelan que entre 2020 y 2025 han fallecido al menos 20 personas en accidentes relacionados con vehículos eléctricos livianos en el país. No obstante, las autoridades advierten que las cifras podrían ser mayores debido a la falta de sistematización de estos siniestros en los registros oficiales.En ciudades como Bogotá, la problemática se manifiesta de otras formas. Mientras en Santander la víctima fue la conductora, en la capital el peligro recae sobre los peatones. Paola Cuervo, madre de un niño de 5 años que sufrió una fractura de fémur tras ser arrollado por una patineta eléctrica en una ciclovía, relató la impotencia de no poder identificar al responsable por la falta de placas: “Como las patinetas esas no tienen placas... De verdad es un irresponsable. Es una persona muy egoísta”.El Ministerio de Transporte tiene el reto de reglamentar la ley antes de mediados de julio de 2026. Mientras tanto, las familias de las víctimas exigen mayores controles. Por ahora, los tres hijos de Daisy intentan asimilar la pérdida. Su hijo de 4 años, según relata su tío, le dice cada noche: “Mi mami se convirtió en una estrella”.
El 31 de mayo de 2022, Gilberto Rodríguez Orejuela, conocido en el mundo del crimen como 'El Ajedrecista', falleció en una prisión de Carolina del Norte, Estados Unidos. Su muerte cerró el capítulo de uno de los criminales más poderosos de la historia de Colombia, quien lideró una organización que inundó de cocaína los mercados internacionales durante las décadas de los 80 y 90. Sin embargo, los testimonios de quienes lo acompañaron en sus años finales revelan una faceta marcada por la búsqueda de un título de bachiller y universitario que el narcotráfico nunca le permitió obtener. Los Informantes habló con sus profesores.El imperio del narcotráfico y su legado violentoAntes de su refugio en los libros, Rodríguez Orejuela encabezó el Cartel de Cali, una organización criminal que, según informes del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, llegó a ser el mayor proveedor de cocaína a nivel global. Esta organización controló el 80% del mercado de esta droga en suelo estadounidense y generaba ingresos anuales estimados en 8.000 millones de dólares.El poder de 'El Ajedrecista' no se limitó al tráfico de estupefacientes. Su estrategia incluyó la infiltración sistemática en las instituciones colombianas, financiando campañas políticas y sobornando a senadores, procuradores y candidatos presidenciales.Bajo su mando, el cartel protagonizó una guerra abierta contra Pablo Escobar y el Cartel de Medellín, una disputa que dejó miles de civiles muertos, heridos y una estela de atentados con bombas en zonas residenciales. Según investigaciones, la influencia de los Rodríguez Orejuela fue tal que llegaron a tener a casi la mitad del Congreso de la República bajo su control.La transformación en "estudiante" dentro de La PicotaTras su captura en Colombia, Gilberto Rodríguez Orejuela comenzó un proceso de formación académica que se extendió por varios años. Iván Cubillos, antropólogo y lingüista, fue su profesor en la cárcel La Picota de Bogotá entre 1997 y 2004. Cubillos describe que el capo no veía el estudio como un pasatiempo, sino que aplicaba la misma mentalidad calculadora de sus negocios ilícitos a sus deberes escolares.El profesor relata cómo el líder del Cartel de Cali organizó su propio sistema educativo en el pabellón de máxima seguridad: “Lo que hizo él es armar una mini universidad. Entonces, él escribía las materias que veía en cada semestre y hacía su horario de lunes, martes, miércoles, jueves, viernes. Entonces, tenía sus libros y los leíamos y los preparábamos y los discutíamos”.Rodríguez Orejuela se mostraba como un alumno perfeccionista y competitivo. “Él decía algo así como: ‘Yo fui el mejor farmaceuta, droguista... también tenía que ser el mejor narcotraficante’. Cuando él estudia, él tenía que ser el mejor estudiante y se frustraba mucho cuando le ponían una nota que él no esperaba”. Bajo esta disciplina, logró terminar su bachillerato a distancia y cursar una licenciatura en Historia y Filosofía con la Universidad Santo Tomás.A pesar de la fortuna que manejó su organización, el profesor Cubillos afirma que, aunque recibió honorarios por sus tutorías, nunca presenció rastros de la inmensa riqueza del cartel. Incluso, relata una anécdota que ilustra la aparente precariedad de los últimos años del capo en Colombia: “Recuerdo una vez me dijo: ‘Profe, ¿no tiene $300.000 pesos que me preste?’. Yo ‘No, Gilberto, no". El docente enfatiza que su labor no consistió en validar el pasado del criminal: “Yo no le estoy haciendo apología. Yo conocí un hombre que sí que ya estaba entrado en años y que quería vivir entre los libros”, señaló la profe María Fernanda.Acompañamiento docente en el aislamiento estadounidenseTras su extradición a los Estados Unidos en 2004, Rodríguez Orejuela continuó sus actividades intelectuales en medio del aislamiento. En 2021, un año antes de su fallecimiento, contactó a María Fernanda Jaramillo, abogada y editora, para que lo asesorara en la redacción de la segunda parte de sus memorias.La comunicación se realizó estrictamente mediante cartas y correos electrónicos, ya que las restricciones sanitarias por el COVID-19 impidieron visitas presenciales. Jaramillo recuerda el respeto que el interno mostraba hacia su autoridad académica: “Yo creo que él volvió al colegio donde se respetaba la profesora y donde se le hacía caso... claro, porque yo le decía: ‘A trabajar’”.A pesar de su pasado como 'El Ajedrecista', en la prisión de Carolina del Norte era un interno más enfrentando dificultades cotidianas, como la falta de la letra "ñ" o tildes en los teclados de la cárcel, lo que obligaba a sus editores a realizar correcciones exhaustivas en sus escritos.Un reconocimiento tardío sobre la educaciónLos profesores que conocieron a Gilberto Rodríguez Orejuela coinciden en que el estudio le proporcionó una forma de libertad mental frente a su sentencia de 30 años. María Fernanda Jaramillo reflexiona: “Yo siempre digo que a él le quitaron la libertad, pero no sus alas de conocimiento”.Sin embargo, el propio Rodríguez Orejuela manifestó que su interés por la academia llegó cuando ya no podía cambiar las consecuencias de sus actos criminales. En conversaciones con sus tutores, el exjefe del Cartel de Cali reconoció el impacto que la falta de oportunidades educativas tuvo en su juventud: “Si yo hubiera estudiado, si hubiera podido ser bachiller, yo creo que otra hubiera sido mi vida”.Gilberto Rodríguez Orejuela falleció sin poder regresar a Colombia. Sus maestros insisten en que su caso no debe ser un ejemplo de vida, sino una evidencia de la importancia de la educación temprana para evitar caminos delictivos.
La madrugada del miércoles primero de abril de 2026 transcurría de manera rutinaria para las decenas de conductores que hacían fila en el peaje Casablanca, ubicado en el municipio de Zipaquirá, Cundinamarca. Sin embargo, la calma se rompió cuando una tractomula cargada con productos lácteos perdió el control y embistió a gran velocidad a los vehículos que esperaban su turno para pagar.Entre los afectados se encontraban las familias de Rosa Santiago y Luz Marina Castellanos, quienes viajaban en un vehículo particular que recibió el impacto directo del pesado automotor.Rosa Santiago, una de las sobrevivientes que quedó atrapada bajo la estructura del peaje y los restos de su carro, narró en Séptimo Día la magnitud de lo ocurrido con palabras que reflejan la gravedad del siniestro: "Yo fui víctima de un monstruo de tractomula que se nos vino encima"Según su relato, la fuerza del choque fue tal que la infraestructura de las casetas se desplomó sobre ellos, mientras el vehículo era arrastrado sin control: "Yo solamente vi que toda esa caseta se vino encima de nosotros y el carro empezó a correr de para atrás".El drama durante el accidente de tránsito: "Nadie nos ayudaba"En medio del caos, el humo y los escombros, los esposos de las víctimas intentaban desesperadamente auxiliar a sus seres queridos. Nelson Chivaso, esposo de Rosa, recuerda la sensación de impotencia ante la magnitud de la tragedia que rodeaba el peaje, donde cinco personas perdieron la vida y más de veinte resultaron heridasChivaso relata que, en los primeros instantes tras el impacto, el auxilio externo parecía inexistente: "Gritaba y gritaba, pero nadie nos ayudaba, todos tenían su propia tragedia".Por su parte, Jaime Zapata, esposo de Luz Marina, describe una escena dolorosa dentro de lo que quedaba de su automóvil. Zapata, herido y desorientado, se enfrentó al temor de que el vehículo estallara en llamas con su esposa e hija atrapadas en el asiento trasero. "La cara llena de vidrios por todos lados, mi esposa gritando atrás que la pierna, el carro totalmente destruido, todo eso fue terrible, sirenas, pitos. Yo les gritaba todo que que me ayudaran, que me ayudaran que mi familia está dentro que se me iba a quemar", recordó entre lágrimas.Las graves secuelas que dejó este siniestro vialUna de las historias más crudas del accidente de Casablanca es la de Mónica Castellano, hija de Luz Marina y Jaime, quien fue la primera persona dentro del vehículo en recibir el golpe de la tractomula. Las consecuencias físicas para la joven han sido devastadoras, requiriendo múltiples intervenciones para intentar reconstruir su cuerpo y su rostro. "Se me destruyó el labio inferior, tengo reconstrucción en el labio por cirugía plástica", explica Mónica al detallar las secuelas estéticas y funcionales del siniestro.La gravedad de sus lesiones en las extremidades inferiores ha cambiado por completo su calidad de vida y su independencia. Una de las sobrevivientes enfatiza lo fugaz de la seguridad personal frente a un fallo mecánico de estas dimensiones: "Uno está sano hoy, en 5 minutos esto resulta desbaratado, una pierna rota la tengo partida en tres partes y no puedo hacer nada ni ir al baño". Luz Marina sufrió fracturas graves y quedó atrapada durante el rescate, sumándose al dolor físico que hoy define el día a día de esta familia.La controversia técnica: ¿Un vehículo apto para transitar?A pesar de que la hipótesis principal del accidente es una falla en el sistema de frenos del tractocamión, las investigaciones revelaron que el vehículo contaba con toda su documentación vigente, incluyendo la revisión técnicomecánica. El peritaje realizado por las autoridades tras la tragedia puso en entredicho la rigurosidad de dicha inspección. En un video conocido por Séptimo Día de las cámaras de seguridad del propio Centro de Diagnóstico Automotor (CDA) Farallones, donde se aprobó el vehículo, mostrarían presuntas irregularidades que han generado indignación entre las víctimas.Julián David Rodríguez Vega, administrador del CDA Farallones, defendió el proceso realizado al camión: "La revisión se hizo adecuadamente con todos los estándares de calidad y técnicos que exige la norma y que exige el Ministerio de Transporte". No obstante, al ser confrontado con imágenes de video que mostraban una de las llantas traseras aparentemente lisa en el momento de la inspección, Rodríguez Vega señaló que son las entidades las encargadas de realizar estas investigaciones.¿Qué está pasando en Colombia con los CDA?El caso de Casablanca no es un hecho aislado, sino que forma parte de una problemática sistémica denunciada por expertos y autoridades. Según Gonzalo Corredor Sanabria, presidente de la Asociación Nacional de Centros de Diagnóstico Automotor, la sobreoferta de CDAs en el país, que para abril de 2026 llegaba a los 958 centros, está comprometiendo la seguridad vial. Mientras tanto, las víctimas del peaje Casablanca mantienen su exigencia de justicia.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 28 de abril de 2007, la selva colombiana fue testigo de una increíble hazaña de supervivencia. John Fran Pinchao, subintendente de la Policía secuestrado por las extintas FARC casi nueve años atrás, decidió que cualquier destino, incluso la muerte, era mejor que seguir viviendo en cautiverio."La muerte sabíamos que nos mataba la guerrilla, nos mordían las pirañas, nos mordía una serpiente o nos daba paludismo. Era muerte contra vida o salimos vivos o morimos en el intento", relató Pinchao en Los Informantes sobre el momento en que decidió lanzarse hacia la libertad.La tormentosa noche en MitúJohn Fran Pinchao creció en un entorno de precariedad al sur de Bogotá, en una casa construida con tela asfáltica donde el agua entraba con cada lluvia. "Cuando llovía se metía el agua y el agua llegaba prácticamente a las camas y tocaba sacar el agua a baldados", recordó.Buscando una vida distinta, ingresó a la Policía Nacional, donde se adaptó rápidamente porque, según sus palabras, "cuando uno es pobre todo es bueno".Su destino cambió drásticamente el 1 de noviembre de 1998, durante la toma de Mitú. Con apenas 25 años, John Fran Pinchao resistió 72 horas de intensos combates antes de ser secuestrado. La extinta FARC destruyó la Alcaldía y la estación de Policía. Ese día murieron 25 militares, 11 civiles, 16 policías y se llevaron secuestrados 61 uniformados.“Yo resistía hasta el 2 de noviembre con 10 policías más, pero se acaba la munición y nos copan y nos llevan en embarcaciones en contra del río", explicó sobre el inicio de su largo secuestro.Desde ese momento, fue trasladado a la zona de despeje, un territorio desmilitarizado de 42.000 kilómetros cuadrados creado por el gobierno de Andrés Pastrana para adelantar diálogos de paz con las FARC, lo que implicó el retiro de la fuerza pública y un amplio control político y militar de la guerrilla en la región.Cadenas, enfermedades y la radioLa vida en la selva fue una sucesión de días idénticos marcados por el dolor y la precariedad. Los secuestrados enfrentaban graves enfermedades y el ataque de insectos que depositaban larvas bajo la piel. "Incluso uno para ir al baño, pues acostumbrado en una casa en privacidad y todo eso, íbamos por grupos y además que íbamos por grupos con un fusil constantemente y hubo gente que incluso no pudo hacer sus necesidades durante una semana”, relató sobre las difíciles condiciones.En medio del aislamiento, un radio entregado por el defensor del pueblo se convirtió en su única conexión con el mundo exterior. Para captar señal, los uniformados debían improvisar antenas. “Se convirtió en el cordón umbilical entre el secuestro y la realidad... Descubrimos que se podían coger algunas señales desenrollando una esponja de alambre y acumulada con una pita y la amarraban a la antena y la lanzaba lo más alto posible".Su vida en cautiverio y el deseo de escapeDurante su tiempo cautiverio, Pinchao compartió infortunio con Ingrid Betancourt y Luis Eladio Pérez. Betancourt, quien lo describió como un "ángel", recuerda cómo intentaron prepararse para una fuga, a pesar de un obstáculo: Pinchao no sabía nadar. La selva, sin embargo, solo ofrecía los ríos como rutas de escape.Betancourt relató el improvisado entrenamiento en los breves momentos que podía ir al baño: "Yo lo cogí así por la barriga como le hacían a uno de chiquitos para que aprendiera a flotar, patalieé, mueva los brazos". A pesar de los esfuerzos, el policía admitió que su destreza en el agua era inexistente: “No aprendí a nadar.. Teníamos que solucionar con flotadores y se nos ocurrió que fueran galones”.Una canción que impulsó la fuga del policíaTras varios intentos fallidos y planes abortados —incluyendo uno donde Pinchao no pudo escapar porque la cadena estaba demasiado apretada—, la oportunidad definitiva llegó en medio de un aguacero. El detonante fue una canción que escuchó en el programa ‘Las voces del secuestro': "Llega una canción y sale por ‘un beso la vida en tus brazos la muerte’. Yo sentí que eso era como un mensaje de Dios, de la vida y la naturaleza. Dije ‘me voy’", confesó.Aprovechando que un guardia se había quedado dormido con el fusil entre las piernas, Pinchao decidió actuar. Se lanzó al agua y dejó que la corriente hiciera el trabajo que sus brazos no podían realizar. "Yo intentando pero no avanzaba, entonces intenté dejarme llevar un poquito como al centro y claro ahí sí sentí la corriente".17 días de supervivencia extrema en la selvaUna vez fuera del alcance de los guerrilleros, Pinchao inició una travesía de 17 días por la selva. Sin brújula funcional, se orientó usando la posición del sol y las sombras. Para sobrevivir a los insectos y al clima, utilizó recursos naturales y los desechos de su propia ración de comida. "En la noche hay unas hojas como la de los tamales y me las metía en el cuerpo para evitar la picadura de los insectos y en la cabeza me metía una bolsa le hacía huequitos para poder respirar", detalló.Finalmente, al día 17, el expolicía logró hacer contacto con una patrulla de su propia institución. Al identificarse, fue subido a un helicóptero que lo trasladó directamente a la libertad. Mientras tanto, en el campamento, Ingrid Betancourt y los demás secuestrados escuchaban la noticia por la radio. "Oigo la voz de Lucho que grita: ‘Ingrid, Pinchao coronó, Pinchao coronó", recordó la exsecuestrada con emoción. En su primer mensaje a sus compañeros, Pinchao les dijo: "Llamé al de arriba y me mandó una patrulla de la Policía".Luego lo trasladaron de Mitú a Bogotá, donde por fin recuperó la libertad. Años después, John Fran Pinchao escribió el libro ‘Mi fuga hacia la libertad’ y participó en un documental sobre la hazaña que marcó su vida. También ha estudiado, ha incursionado en la política y, sobre todo, ha trabajado en sanar las heridas que le dejó el cautiverio.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
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Las ciudades y las viviendas han sido moldeadas por enfermedades contagiosas durante cientos de años.La tuberculosis o el cólera, por ejemplo, se propagaban en espacios cerrados, polvorientos, los virus estaban dentro de las casas y en las calles sin alcantarillas. La arquitectura se encargó de proponer las ventanas abiertas en colegio y hospitales, de sanear las calles.Siglo XXI, año 2020. El mundo es totalmente urbano, un nuevo virus atropella, de repente las ciudades están vacías y las casas llenas.¿Cómo enfrentar el desafío?España es uno de los países más golpeados por la pandemia. José Antonio Granero fue presidente del Colegio de Arquitectos de Madrid y Vicente Guallart, un vanguardista arquitecto valenciano; ambos responden si en las ciudades europeas el cambio ya comenzó.Vicente Guallart: “El mundo está en un proceso de urbanización como no lo ha estado nunca. De hecho, si vemos los números de Naciones Unidas dicen que para 2050 el 70% de la población mundial, que entonces serán 9.800 millones de personas, vivirán en ciudades.Eso quiere decir que se va a construir el equivalente a una ciudad de 5 millones de personas cada mes, en los próximos 30 años."Es decir que el reto en realidad, y esto planteamos con nuestra propuesta, también es cómo hay que seguir construyendo ciudades, cómo hay que seguir urbanizando, porque si lo hacemos como se hacía en el siglo XX el mundo se colapsará, el cambio climático se acelerará”, agrega Guallart. José Antonio Granero: “En las ciudades el cambio es constante, es la esencia de las ciudades, el cambio permanente. Yo creo que frente al miedo generalizado que hay, lo primero es que no debemos subestimar la capacidad que hay del ser humano de recuperarse. De manera que yo, en general, en todos estos meses frente al miedo y de horror con la pandemia y con el COVID, yo lo primero que doy es un mensaje de esperanza”.Una esperanza para asumir que el ser humano crea los espacios donde habita y por eso la transformación de la vivienda es la primera tarea.¿Lo que se viene entonces es una gran renovación global? ¿El mundo entero va a entrar a pensar en sus casas y estaremos asistiendo a un proceso compartido de renovación de casas, de renovación de espacios?Antonio Granero: “Es verdad que hemos sometido nuestras viviendas a una tensión para la que no están pensadas, no están pensadas para que nuestros hijos estén estudiando, nosotros trabajando, cocinando, atendiendo a las labores normales de la casa, de la familia y del trabajo. Todo eso concentrado en un espacio es muy difícil”.Fernando Viviescas es colombiano, arquitecto y consultor de política pública tiene su diagnóstico.“El COVID lo que hace es llamarnos la atención y decirnos ¡oiga!, miren cómo están construyendo lo que tienen que construir, fíjense en cómo lo hacen y cómo están dividiendo un elemento tan fundamental como el espacio. Hay que ser conscientes de ese espacio, cómo lo distribuimos, cómo lo organizamos, cómo lo ordenamos y cómo nos organizamos nosotros para vivir en ese espacio. ese es el gran llamado que está haciendo el COVID-19”, señala. José Granero: “En realidad, las ciudades deben cambiar. Después de cada crisis las ciudades cambian y, por lo tanto, pues hemos visto que pensar que la vivienda estaba más del lado del negocio que no del derecho social; esto ha llevado a situaciones de construir cada vez viviendas más pequeñas.Cuando han llegado estas crisis hemos visto que las viviendas no tenían balcones, que la gente no podía tomar el sol, que los niños tenían que educarse en su casa, etcétera, que éramos forzados a conectarnos a teletrabajar y no teníamos dónde.Por lo tanto, yo creo que este proceso va a hacer reflexionar sobre la importancia de la vivienda, de la vivienda social, de una vivienda que tenga también espacios adyacentes donde podamos trabajar, donde podamos encontrarnos con los vecinos.Es decir, hay que dar más importancia a la vivienda como un derecho básico de los seres humanos que no como un producto inmobiliario”.De ese derecho básico de la vivienda, pasemos al espacio público. Ese que compartimos y que el COVID desalojó sin permiso.Fernando Viviescas: “Las Naciones Unidas hace ya muchos años demostraron claramente que un dólar invertido en espacio público rinde muchísimo más en salud que millones dedicados a hospitales, por ejemplo. Eso ya está demostrado, eso ya no se discute, y los hospitales empiezan a cambiar y también empiezan especialmente a cambiar los sitios en los que está la gente: las escuelas, los sitios de trabajo, etc. Y la ventilación, la sanidad, los alcantarillados, las formas de que llegue el agua a todas partes, para que la gente pueda lavarse las manos todo el tiempo”.Sevilla es una ciudad antigua fundada en el siglo XVI. Ha vivido y sobrevivido a más de una catástrofe. A su alcalde, Juan Espadas, le tocó enfrentar la pandemia del siglo XXI en una ciudad que depende económicamente del turismo gracias a su inmenso casco antiguo, uno de los más grandes de Europa.¿En qué está pensando hoy el alcalde de una ciudad europea como Sevilla? ¿Cuál es la prioridad en este momento?Juan Espadas: “Bueno yo creo que la salud, claramente, y la recuperación económica y de la vida, de las personas tal y como la conocíamos hasta ahora. Esa es nuestra principal preocupación.Creo que la ciudad está en un momento en la que debe atender por un lado a esas zonas que denominamos de transformación social, en donde se refugia más tasa de desempleo, quizá profundizar justamente en que sean zonas en donde el desarrollo integral de la persona y del entorno mejore.Eso a lo mejor no es tan vistoso en términos de paisaje urbano o de grandes monumentos o espacios donde se desarrollará una gran obra pública, pero al final la gran obra pública de un alcalde es que los ciudadanos, las personas que viven en la ciudad, se sientan mejor tengan más oportunidades y puedan desarrollar su vida”.Ante el agobio del confinamiento apareció en escena un repentino interés por el mundo rural.Antonio Granero: “Salir de las ciudades sin duda sería un error, no creo que el futuro vaya a ir por ahí. Además no sería sostenible, tenemos que hablar en términos de sostenibilidad también.Nosotros somos herederos de la ciudad, pero sobre todo lo que tenemos es prestado de nuestros hijos, de manera que lo que les dejemos es muy importante y solo tendremos un entorno sostenible si efectivamente podemos responder a lo que tiene que ver con clima, lo que tiene que ver con el cambio climático, a lo que tiene que ver con la salud, la ciudad tiene que ver con el medio ambiente.Una cosa es irse a vivir a un pueblo, a una vida rural en torno a la naturaleza y claro que es fundamental que exista esos ámbitos y otra cosa es los desarrollos suburbanos que ni son campo, ni son ciudad, tienen lo peor del campo y lo peor de la ciudad y no tienen nada bueno. Nada sostenible, llevar los servicios es muy caro y no nos lo podemos permitir”.Fernando Viviescas: “Es que la humanidad es urbana, o sea el futuro de la humanidad es urbana, desde hace mucho tiempo lo construyó y una peste como esta, si no acaba con toda la humanidad que por supuesto esa posibilidad todavía existe, no va a impedir esto.Lo que sí se va es a redefinir es la relación entre la ciudad y lo que llamamos el campo porque lo rural y lo urbano no hay esa separación tan tajante. Fíjese lo que pasa aquí en el norte de Bogotá”.Antes de la pandemia el modelo de la ciudad en la movilidad empezaba a rebatirse por el daño a medio ambiente. Y por el conflicto entre los que tienen y los que no.Vicente Guallart: “Yo creo que esta pandemia ha acelerado el futuro porque desde hace unos años empezamos a discutir cómo teníamos que hacer ciudades ecológicas, ciudades que fueran más humanas, más centradas en las personas, que fueran más productivas, que no dependiéramos tanto de la globalización.Por supuesto que hay que ir en contra de la deforestación masiva que ocurre en Amazonas y en otros lugares pero la gestión forestal sostenible permite obtener madera y permite utilizarla para los edificios. Esto ya está empezando a ocurrir en muchos lugares del mundo, en Europa, en Canadá, en algunos lugares de Estados Unidos y nos gustaría ver cómo en China, que sobre todo tienen bambú y donde además tienen mucha influencia en África, pues pueden introducir la idea de los materiales ecológicos, de los materiales renovables en la construcción de la ciudad”.Juan Espadas: “Es necesario entender que tenemos también que adaptar mejor los ecosistemas urbanos a una realidad que el ciudadano quiere tocar, sobre todo el desarrollo y las previsiones de un problema como el cambio climático nos obligan.Vicente Guallart: "En el caso del sur de España es una realidad que momentos determinados del año con altas temperaturas busquemos lugares en donde estar claramente más confortables, lugares de sombra, cuidar los espacios verdes, reducir la contaminación del aire.Aunque esta ciudad todos esos indicadores los maneje bien y no tengamos grandes problemas no podemos relajarnos porque creo que ahí está la excelencia”.¿Qué pasará entonces con las viejas estructuras?Vicente Guallart: “El gran error de las ciudades del siglo XX es que siguieron un modelo donde creamos barrios residenciales, barrios industriales y a veces, también, barrios de oficinas. De tal manera que estábamos todo el día moviéndonos en las ciudades y esto es lo que colapsa en las ciudades.Nosotros creemos que debemos desarrollar una ciudad que se ha venido a llamar de 15 minutos, que son ciudades de barrios, la unidad de la ciudad a de ser el barrio, cuando tienes una ciudad de 10 millones de personas es incomprensible como ciudad, pero si tu entiendes que en tu kilómetro cuadrado tienes acceso a los servicios básicos, en ocasiones tienes lugar donde producir cosas, donde fabricar cosas, donde incluso hacer agricultura, las ciudades cambiarían totalmente.Por lo tanto, el modelo de internet ya no es un modelo centralizado con un centro denso y una periferia pobre como muchas ciudades en el mundo, sino el modelo internet es un modelo distribuido como si fuera un cerebro donde hay muchas neuronas o barrios que se conectan y al reconectarlos creamos la gran ciudad”.Vicente Guallart construirá las primeras viviendas poscovid en una nueva zona de crecimiento urbano cerca de Pekín. “La ciudad autosuficiente”, como la ha llamado.Vicente Guallart: “Xiong’an es una nueva ciudad que se está haciendo al sur de Pekín para descentralizar los servicios administrativos y por lo tanto es una ciudad que presentó directamente el presidente como un nuevo modelo ecológico.Es una ciudad que albergará alrededor de un millón y medio de personas y en este caso el concurso que hemos ganado está destinado a proponer un nuevo modelo de vivienda. Hemos definido una nueva tipología en realidad que se puede aplicar en China o en cualquier país en Latinoamérica o en África para desarrollar ciudades que luchen por el cambio climático".¿Y cuánto tiempo tomará el cambio?José Antonio Granero: “El urbanismo siempre decimos que tiene tiempos geológicos, cambiar las formas de una ciudad, cambiar las formas de vida de los ciudadanos tarda mucho tiempo, pero hoy los cambios son mucho más violentos y mucho más rápidos, y el cambio empieza aquí, yo creo que todo el mundo ha tomado conciencia de que la ciudad que quiere es de otra manera”.Juan Espadas: “Tenemos que entender bien el mensaje que nos deja esta tremenda crisis sanitaria: la fragilidad del ser humano, la fragilidad de los ecosistemas, la necesidad de reforzar mucho más nuestras capacidades para atender a un mundo complejo a un mundo diverso a un mundo difícil a veces y no ensimismarnos a veces en la complacencia de nuestra realidad individual”.¿Y cuál será nuestro rol como ciudadanos?José Antonio Granero: “Hay muchísimo conocimiento y muchísimo talento, las ciudades atesoran muchísimo talento y la ciudadanía tiene muchísimo talento; la participación ciudadana, el que las cosas ya no vengan de arriba abajo, sino vengan de abajo arriba, los movimientos ciudadanos, es muy interesante escucharlos porque hay mucha gente proponiendo y reclamando, y con las nuevas tecnologías, proponiendo nuevas o generando nuevas necesidades a las que hay que dar respuesta entre todos”.Juan Espadas: “Yo creo que efectivamente quizás esa etapa de liderazgos muy personalistas o impositivos ha pasado, creo que en este momento la ciudadanía lo que quiere es, primero, que se le escuche y por tanto el liderazgo político pasa fundamentalmente por personas que sean sensibles a escuchar los problemas de los ciudadanos e intentar integrarlos a la toma de decisiones, el ciudadano de hoy es un ciudadano más proactivo, un ciudadano mejor informado, un ciudadano que en tiempo real, prácticamente, puede participar en lo que está ocurriendo”.Se están construyendo las claves para el nuevo pacto de convivencia. Y será la arquitectura y el desarrollo urbano los que nos muestren el camino para lo que nos está desafiando: cómo encontrarnos los unos con los otros en ciudades de vida.
El sector hotelero sufrió uno de los golpes más fuertes con la pandemia por las cuarentenas y la suspensión de la actividad aérea. Por lo menos 34.600 personas perdieron su trabajo en seis meses.El 2019 fue un año histórico para el turismo en Colombia, pues por primera vez se alcanzó una ocupación hotelera de más del 57% y más de 4,5 millones de personas de todo el mundo vinieron al país. Pero llegó el coronavirus y con él la caída de este gremio. En el mundo la demanda de vuelos se redujo en un 94%.Andrés Uribe, presidente de IATA para Colombia, reconoció que ha sido “la crisis más grave que ha enfrentado este sector. Ya habíamos pasado por anteriores crisis como la del 11 de septiembre, el SARS, el MERS, la crisis financiera, pero ninguna de ellas, ni siquiera todas ellas juntas, se asemeja a la crisis por la que está pasando el sector en este momento, nunca había habido un paro casi total de la aviación mundial”.La hotelería entonces fue colapsando y las restricciones que buscaban salvar vidas se convirtieron en una catástrofe para la industria del turismo, con la desaparición de 300 mil empleos y pérdidas de 6 billones de pesos entre marzo y agosto.“Los indicadores cayeron al 2% y en algunas regiones a menos del 1%, así que prácticamente toda la hotelería de Colombia se cerró hasta el mes de septiembre”, detalló Gustavo Toro, presidente de Cotelco.Ese mes se levantaron algunas de las restricciones y volvieron los vuelos nacionales e internacionales, pero no fue suficiente.Según Luz Stella Flórez, gerente de hoteles Dann Carlton, la demanda fluctúa y “la recuperación ha sido muy dispareja, muy inestable. Los fines de semana están bien los destinos turísticos, en Bogotá está regular todo el tiempo, se mueve algo los fines de semana, pero ha sido realmente bastante inestable, bastante estacional”.En medio de esa reactivación, colombianos y extranjeros están enfocando sus intereses en la naturaleza para reencontrarse con la libertad que vieron limitada con los confinamientos.¿Cómo cree el viceministro que se puede asegurar un turismo para 100 años?Pero también vuelcan sus ojos a Colombia quienes buscan el turismo médico, “no solamente en la parte estética, sino en general en toda la parte médica en todas las especialidades”, dice la doctora Andrea Rojas, médica estética.“Estamos siempre a la vanguardia, todos los procedimientos, los pacientes se sienten muy seguros y por eso les gusta venir aquí a Colombia. Además, pues porque ven que los resultados son buenos. Muchos pacientes me comentan la importancia de cómo individualizar en cada paciente y decir ‘mira, tú necesitas esto, vamos a manejar esto’”, agrega.Según las estadísticas de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica (ISAPS), Colombia ocupa el octavo lugar con 408.789 procedimientos y, según los cálculos que hace la Sociedad de Cirugía Estética Colombiana, alrededor de 30 mil familias viven de estos tratamientos y de los pacientes extranjeros que llegan al país.Entre ellas están “las compañías productoras de fajas, que en Colombia hay varias compañías, están las empresas comercializadoras de implantes mamarios, glúteos, de cara, están las compañías farmacéuticas, está la persona de hotelería, la persona que obviamente renta su apartamento por diferentes empresas que están disponibles obviamente, esta persona gasta porque quiere llevar un souvenir, quiere comer en X o Y restaurante, entonces realmente es una cadena muy importante de gasto que representa un flujo importante dentro de la economía nacional”, afirma Ernesto Barbosa, presidente de la Sociedad de Cirugía Estética Colombiana.Y es que empresas como Colombia Care, que funciona en Medellín, les brinda hotel, transporte y profesionales médicos bilingües a sus pacientes de Estados Unidos, España y Francia.Presidente de Anato revela cómo el sector trata de superar siete meses sin ventasLa forma de viajar y hospedarse está cambiandoQuienes se trasladan a otras ciudades o países lo hacen usando tapabocas, con distanciamiento, controlando síntomas y temperatura.La tecnología también empieza a jugar un papel a la hora de registrarse en un hotel, sin que los huéspedes entreguen documentos, tarjetas ni firmen formularios.Otra alternativa que está tomando fuerza y que, además, es más económica, son los hoteles cápsula, donde la gente puede rentar un espacio de estos y tener cero contacto con otras personas.Los turistas, además, deben empezar a recobrar la confianza “de a poquito y prácticamente proporcional a la distancia del viaje; es decir, la gente va a empezar primero a volar dentro de su propio país donde se siente más seguro, dónde está cubierto por su sistema de salud”, dice el presidente de IATA para Colombia.“Los viajes ya al otro lado del mundo, donde la gente todavía no se está queriendo aventurar a ir, este es un reto muy grande para las aerolíneas, para recuperar esa confianza nuevamente; no es tanto la confianza en el vuelo en sí, es la confianza en que va a llegar a un destino donde si le pasa algo, pues va a estar cubierto, a tener un seguro, va a tener una buena atención. Ese es el tipo de confianza que se requiere restablecer y que va a tomar un buen tiempo” agrega.Reviva el capítulo completo El proyecto es Colombia: turismo“La reactivación va a empezar a darse como quisiéramos por allá a mediados del año entrante y volveremos a los niveles del 2019 quizás en el año 2023, con lo que habremos tenido cuatro años muy complejos para el sector para la economía del país y del mundo”, sentencia por su parte Luz Stella Flórez, gerente de hoteles Dann CarltonPero el presidente de Cotelco, pese a la crisis, es positivo: “No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, así que el país saldrá de esta”.
En el aislamiento humano al inicio de la pandemia del coronavirus la naturaleza respiró. Y cuando inició la reapertura de los sectores económicos, como el turismo, la meta era alejarse del concreto para disfrutar de los paisajes que hay en cada rincón del país.Lugares como el parque santuario de Los Flamencos, en La Guajira; el Tayrona, en Santa Marta; Barichara y el Cañón del Chicamocha, en Santander, y Puerto Carreño, en Vichada, son algunos de los sitios que empiezan a recuperarse económicamente tras meses de cierre.Rodrigo Atuesta, presidente ejecutivo de Acotur, afirmó que el coronavirus tuvo incidencia en ese despertar hacia la naturaleza."Estamos empezando a darnos cuenta qué tenemos con el territorio para poder ser un país libre en turismo sostenible. Con la pandemia ha crecido la sensibilidad de la gente, sobre el impacto que nuestras decisiones de consumo tienen sobre las realidades en las que vivimos. Los viajeros cada vez están buscando experiencias únicas, experiencias en donde se involucren a través del aprendizaje la conexión, de cómo nosotros hacemos parte de, en vez de visitarla", resaltó.¿Cómo debe ser el turismo en Colombia para que sea sostenible y a largo plazo?Álvaro Rojas es uno de esos guías turísticos orgullosos que disfrutan de este renacer.Este experto en aves muestra desde su cayuco la belleza de la fauna y flora en Los Flamencos, ubicado a 35 minutos de Riohacha.“Lo más hermoso de esto es compartir conocimiento, darle a conocer nuestras hermosas especies de aves, que disfruten ese recorrido en vela. Las aves representan paz, amor, alegría, usted viene estresado de la ciudad y se va mucho más relajado”, dice sobre su labor.Este plan turístico le genera ingresos al 70% de los miembros del santuario, unas 50 familias wayú aproximadamente, capacitadas para recibir a turistas no solo del interior del país, también de Europa.Otra beneficiaria de este turismo sostenible es Janeth Viviescas, que ha involucrado a los turistas en su oficio para que sientan sentir parte de sus tradiciones en Barichara.Ella es tejedora fibra de plátano y con su labor crea silletería, bolsos, cortinas y tapetes, entre otros productos, oficio que se creció antes de la llegada de la pandemia.Aunque su casa no tiene aviso y no es fácil llegar a ella, gracias a las caminatas que ofrecen a turistas para recorrer Barichara–Guane ella crea conciencia de su cultura con el trabajo que realiza.“Han venido personas de otros países, hacen su ruta y pasan por acá, un guía turístico es quien les traduce todo. Los turistas siempre me dicen que es una innovación, que no han visto esto en ningún lado y así me ha salido mucho más trabajo”, cuenta.Como la de Janeth, ya hay 18 experiencias donde la comunidad ratifica su compromiso con la sostenibilidad de la región.Puerto Carreño, Vichada, también está atrayendo a extranjeros. A dos horas del casco urbano una familia creó el rancho Barú, donde los turistas pueden ver chigüiros, venados, aves y más especies.Para mantener el distanciamiento diseñaron chozas para cada visitante.Duramos siete meses con cero ventas: presidenta de Anato¿Cómo cuidar los recursos de fauna y flora del turismo?Estudios demuestran que un viajero consume aproximadamente 25% más energía que una persona local y a nivel mundial el turismo representa el 5% del consumo total de agua.Durante los viajes, los visitantes consumen hasta cuatro veces más agua que los residentes.Es por eso que la ambientalista y naturalista Sandra Bessudo espera que “estas nuevas oportunidades se hagan desde el comienzo bien y no vayamos, por querer hacer de esto un boom, que se nos vuelva un turismo masivo. Tiene que ser un turismo responsable: cómo nos vamos a comportar durante nuestra visita, no solamente con las comunidades que viven ahí. Es un turismo de observar, de silencio”.Algo en lo que coincide el mamo de la etnia kowi Oren Nuguita Coronao."Es la misma madre naturaleza la que nos ha exigido el cambio que tenemos que hacer, el mar, los ríos. Nos dimos cuenta de que en estos meses con la pandemia se hizo respetar. El personal que venga tiene que venir con un objetivo diferente que es la conservación", pide el líder indígena desde la Sierra Nevada de Santa Marta, el corazón del mundo, donde está el parque natural Tayrona, territorio ancestral de las comunidades indígenas kankuamo, kogui, wiwa y arhuaco.Jeferson Rojas, jefe de este parque, les recuerda a los visitantes que "es un espacio de salud para respirar, para entender de manera distinta la relación de los seres humanos con el territorio. El Tayrona les ofrece tranquilidad, observación de aves, de fauna, las bellezas de nuestra costa Caribe".Por eso, "todo visitante debe venir con recipientes retornables para bajar las presiones en cuanto al manejo de residuos sólidos", dice Álvaro José Jiménez, funcionario del lugar.También surgió el ecoturismo, con el que las comunidades rurales encontraron una fuente de empleo, pero, además, una manera de aportar a la conservación de sus ecosistemas.Reviva el capítulo completo de El proyecto es Colombia: turismoNo obstante, el doctor Julián Osorio, especialista de la Unesco en turismo, advierte que "la sostenibilidad no solamente es la experiencia del turista, sino lo que realmente hay detrás de la cadena del valor y el funcionamiento en el sector turístico. No solo es llevar turistas, sino escuelas, seguridad, educación, el turismo sostenible es de inversión".
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En Bogotá, unos pequeños carros que poco tienen la apariencia de una tradicional ambulancia se convierten en una. Sin sirena, pero con mucha prisa, recorren la ciudad para atender una emergencia más difícil de detectar y de tratar que las de los dolores del cuerpo.Atienden la salud mental.“Cuando a ti alguien te dice que tú no puedes salir, tú no puedes esto, no puedes aquello…, eso se vuelve un círculo vicioso que te lleva…no sé…es hasta penoso decirlo, pero te lleva hasta días enteros de ni siquiera levantarte y bañarte”, revela Luz Eusse, paciente de la clínica Monserrat.Luz, o Luppy como la llaman sus allegados, sufre desde hace año y medio de un trastorno mixto de ansiedad y depresión con bipolaridad. La enfermedad la ha llevado a estar 5 veces internada en la clínica por largos periodos. El último, durante el encierro de la cuarentena, duró 29 infinitos días.“Estar tan encerrada, tan sin poder hacer nada, entonces empiezas a tener mucha ansiedad, empiezas a no dormir. El no dormir te trae alucinaciones y las alucinaciones te traen más ansiedad, entonces viene más depresión”, agrega Luppy.Durante la pandemia en la clínica Montserrat, una de las más importantes en enfermedades de salud mental del país, las citas por causa de encierro, ansiedad y depresión aumentaron considerablemente. A la fecha, por ejemplo, de los 65 internos, el 40% lo están en situaciones derivadas del confinamiento.“Las preocupaciones laborales, las preocupaciones económicas, gente que perdió su trabajo, gente que tuvo que cerrar su negocio, todo eso empezó a notarse en la consulta prioritaria, que es la consulta de urgencias de nosotros. En esos meses de cuarentena, por ejemplo, la estadística es que el 63% de los que consultaron tenían temas relacionados o ansiedades relacionadas con la pandemia”, explica el doctor Omar Cuellar Alvarado, director general de la Clínica Monserrat.Por todos estos motivos, la línea 106, especializada en brindar apoyo de salud a la comunidad, derivada de la línea 123, debió implementar una nueva modalidad: equipos de atención mental y apoyo psicológico.“La línea se ha saturado de llamadas. Nosotros pasamos de 160 personas que teníamos a 530 atendiendo la línea 123. Ha habido meses en las cuales hemos recibido 4.800 llamadas promedio día, cuando normalmente nuestro promedio de llamadas eran 1.800 llamadas por día”, revela el doctor Andrés Álvarez, director de la línea 106.Para la psiquiatra Yahira Guzmán, experta en salud mental, los seres humanos necesitan de resiliencia, es decir, haber pasado por momentos duros en la vida y haberlos superado para poder enfrentar mejor el encierro.“Entonces en ese momento cada uno saca sus capacidades, por un tiempo va a estar triste, como angustiado, deja de dormir, lo que sea y luego se adapta. Entonces eso implica que cada vez tengas que ir buscando nuevas estrategias, nuevas cosas”, señala la doctora.Pero es que después de un tiempo prolongado de encierro, las personas con tendencia a padecer desórdenes mentales empezaron a perder la capacidad de sentir placer por cocinar, por trabajar, por comerse un chocolate e incluso por ver una serie.La situación durante este tiempo de incertidumbre sin duda fue más aguda para el personal de la salud que tuvo que hacerle frente al enemigo invisible sin saber realmente a qué se enfrentaban.Así lo revela el doctor Sebastián Mosquera, ortopedista pediátrico: “Yo tuve compañeros con los que estuve compartiendo con COVID y hay gente que estuvo muy mal. Hay unos compañeros que murieron lastimosamente, como médicos de urgencias, amigos y conocidos. Uno se pregunta, ¿qué va a pasar conmigo?”“El personal de salud que ya lo vivió llega con miedo porque se sabe que posiblemente las defensas que tengan no sean para siempre y puedan volverse a contagiar y tienen que volver a vivir todo lo que vivieron”, agrega el doctor Mosquera.Sofía y Lucía son dos hermanas que aprendieron a valorarse la una y la otra, a disfrutarse hasta las peleas; el piano, la pintura y la cocina hicieron de sus meses de encierro, que aún continúan, algo mucho más ameno.“Cuando estoy aburrida y no tengo nada más qué hacer pues digo ‘ok tengo mi piano justo al lado por qué no practico’. Y cuando uno comienza a practicar y uno practica y practica y practica y cuando uno se da cuenta ya le han pasado horas”, dice Lucía.Y así mientras la una canta la otra toca el piano, la vida se va volviendo más resiliente y más esperanzadora.“Hay que valorar todo lo que vaya a pasar y todo lo que tengamos, porque todo esto algún día se va a acabar”, piensa Sofía.“Busquemos la solidaridad, de aquí puede salir algo diferentísimo”, piensa por su parte Juanita Alarcón, psiquiatra infantil.Que deje de ser tabú y que busquen ayuda, eso es lo que pide Luppy.Hay que desaferrarse a todo lo que no se puede controlar y aferrarse a lo que sí se puede controlar: la familia, los amigos, la vida.Conozca más de El Proyecto es Colombia
Ya traíamos una deuda en salud mental y esta crisis incrementa el déficit y por otro lado la demanda de atención. Desde su punto de vista de la región, ¿qué deben hacer nuestros debilitados sistemas de salud para atender esta situación de manera integral, rápida y cubrir las necesidades reales de la población?“Se requiere que todos los sectores incluido el Gobierno, la sociedad civil, los encargados de formulación de políticas públicas, los donantes, operantes internacionales, organismos sin ánimo de lucro, etcétera, etcétera deban tener conciencia en relación con la importancia de incrementar los recursos y la inversión en salud mental”.¿Disponen los países de financiación adicional suficiente para atender estas actividades?“No, la Organización Mundial de la Salud llevó a cabo un estudio entre los meses de junio y agosto este año y encontró evidencias muy importantes en relación a que definitivamente más del 60% de los países estaban demostrando que los servicios de salud mental realmente no estaban preparados para una respuesta oportuna, en relación con la exacerbación de los problemas y los trastornos en salud mental.Tres cuartas partes de los países que hacen parte del estudio señalaron además había muy poca preparación por parte de otros sectores como el sector de la educación y los lugares de trabajo para realmente brindar un soporte en relación con la respuesta a personas con dificultades o con riesgos en la salud mental”.Tenemos un enorme enemigo que es el estigma que lleva a discriminación a todo nivel. ¿Cuál puede ser la fórmula para combatirlo de manera efectiva?“La evidencia en términos generales señala que una estrategia fundamental para trabajar el tema relacionado con el estigma y la discriminación es contar con una información clara, veraz, oportuna como una clave importante para prevenir el estigma. La forma en que nos comunicamos es vital.Y que, por supuesto, nos den a nosotros elementos para cuidarnos, para asumir un cuidado responsable. Una comunicación que tenga principios relacionados con la solidaridad con el altruismo, el cuidado, el respeto por el otro.Uno de los legados de esta crisis tiene ver con la telemedicina que puede ser una solución para regiones alejadas y para aliviar un poco este déficit, a pesar de que en Psiquiatría ese contacto directo es fundamental”.Ustedes han hecho estudios sobre el tema en la adopción de la telemedicina y la teleterapia. ¿Qué han encontrado?“Lo que hemos encontrado, y lo que muestra el estudio, es que más o menos un 70% de los países han adoptado diferentes estrategias de tele y orientación para subsanar las brechas de los servicios de atención presenciales. Sin embargo, hay muchas disparidades y muchas diferencias entre los países, entonces siendo esto una oportunidad realmente no es muy factible para países de ingresos bajos, o ingresos medios cómo podría ser Colombia.Invertir en salud mental es invertir en bienestar y progreso, aquí hay un llamado enérgico a los dirigentes y gobernantes.Es absolutamente necesario incrementar los recursos y cuando hablamos de recursos, y no solamente estamos hablando de recursos financieros, que son fundamentales sino también en tecnología, también en los en la formación y la generación de capacidades para que todos los equipos aún no especialistas en salud mental desarrollen capacidades, expertise.Quienes invierten en salud mental definitivamente cosecharán beneficios, las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud informan que casi un billón de dólares son las pérdidas anuales de productividad económica causadas únicamente por problemas relacionados con depresión y con ansiedad. Es decir, cada dólar gastado en tratamiento de depresión y ansiedad nos indica que tenido un retorno de 5 dólares entonces la inversión es absolutamente retornable”.Reviva la décima entrega de “El proyecto es Colombia”El tema es extenso, el tiempo corto pero el llamado es claro: urgente incremento de la inversión. Su reflexión final.“Definitivamente en tiempos difíciles como los que hemos vivido este año se notan mucho más las brechas que hay para el acceso a los servicios de salud mental.Y como lo dice el lema de la Organización Mundial de la Salud no hay salud sin salud mental, se requieren recursos humanos técnicos y financieros para el logro de un mayor bienestar de todos los ciudadanos en cada momento de nuestro ciclo vital”.
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El registrador Hernán Penagos, en entrevista con Noticias Caracol, habló acerca de los señalamientos que ha hecho el presidente Gustavo Petro y el candidato Iván Cepeda con respecto a los resultados de la primera vuelta presidencial, en la que se definió que el aspirante del Pacto Histórico y Abelardo de la Espriella se disputarán una segunda vuelta el próximo 21 de junio."Lo primero que debo decir es que la jornada electoral del día de ayer fue una jornada ejemplar. Primero, la ciudadanía salió a votar de manera tranquila y pacífica, lo hizo temprano. Y en segundo lugar, el procesamiento que se llevó a cabo después de las 4 de la tarde fue impecable. El trabajo de los jurados de votación se realizó con absoluto éxito. Fue precisamente eso, el trabajo de los jurados de votación, 860.000 en cada mesa de votación, lo que permitió que la Registraduría rápidamente pudiera difundir los resultados de preconteo", aseguró Penagos. Sobre supuestas alteraciones de los software de conteo y de escrutinio por cédulas de ciudadanía, el funcionario reiteró que estas herramientas "no tienen números de cédula de ciudadanía. Ellos solo se dedican a consolidar los resultados que llegan de cada mes. En tercer lugar, el censo electoral en Colombia se cerró hace un mes, desde el día 30 de abril. No hay ninguna posibilidad de que se hubiesen llevado a cabo cambios frente a él. Además, ese censo electoral se le entrega a las organizaciones políticas para que revisen los resultados, más bien para que revisen los datos de los votantes en todo el territorio nacional".Noticia en desarrollo...
El abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella sorprendió este domingo al obtener la mayor votación en la primera vuelta de las elecciones presidenciales colombianas, que tuvieron una participación del 57,88 %, y disputará la segunda vuelta el 21 de junio con el izquierdista Iván Cepeda, que puso en duda los resultados.La participación fue la más alta para una primera vuelta desde que entró en vigor la Constitución de 1991 en un país tradicionalmente abstencionista en el que el voto no es obligatorio y la asistencia a las urnas suele ser ligeramente superior al 50 %.La Registraduría Nacional, organizadora de las elecciones informó que, con el 100 % de las mesas informadas, De la Espriella, del movimiento ultraderechista Defensores de la Patria, recibió 10.361.499 votos (43,74 %), lo que significa una ventaja de 673.138 papeletas frente a Cepeda, que obtuvo 9.688.361 sufragios (40,9 %).Este resultado preliminar fue rechazado por el mandatario colombiano, Gustavo Petro, quien desde hace meses ha cuestionado la transparencia del sistema electoral y hoy dijo: "Como presidente no acepto los resultados del preconteo" y añadió que esperará el escrutinio que debe hacerse en los próximos días.Por su parte, De la Espriella mencionó que "más de diez millones de colombianos confiaron en 'El Tigre'” y “se unieron a la manada”. “Vamos a la segunda vuelta para derrotar la tiranía, el absolutismo. En 21 días vamos a cambiar la historia de Colombia para siempre", expresó.En su discurso tras conocer los resultados, Iván Cepeda planteó dudas sobre las cifras de la Registraduría. "Hay un desfase que queremos verificar en torno al censo electoral, y ese no es cualquier desfase: estamos hablando de 885.000 personas", dijo el candidato del Pacto Histórico en Bogotá ante sus seguidores, sin dar detalles sobre el origen de esa cifra.Las declaraciones de los dos candidatos estuvieron cargadas de puyas de un lado hacia el otro y fuertes calificativos contra su contrincante.Movimientos de cara a la segunda vueltaLa candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, con 1,6 millones de votos, ocupó el tercer lugar y anunció su apoyo a Abelardo de la Espriella. "De manera personal, como Paloma Valencia, la mujer que quería ser su presidenta, anuncio mi apoyo al doctor Abelardo de la Espriella", expresó.En sus declaraciones, mencionó que "su voto es la expresión de los colombianos hastiados de un gobierno corrompido, de un gobierno inútil, pero sobre todo de un gobierno complaciente con los violentos".Sin embargo, Juan Daniel Oviedo, quien sería la fórmula vicepresidencial de Valencia, aseguró que los votos que esperaban recibir "desaparecieron" por una campaña de De la Espriela que consideró "sucia, machista, homofóbica"."Es increíble que Colombia se debata su futuro alrededor de la homofobia, el machismo y la irresponsabilidad a la hora de gobernar", declaró tras conocer los resultados. Además, mencionó que informará su postura de cara a la segunda vuelta el próximo 3 de junio porque es "una decisión seria" y recordó que se debe a "los bogotanos y bogotanas".Claudia López, quien obtuvo 225.517 votos, según el preconteo de la Registraduría, reiteró sus cuestionamientos hacia la candidatura de Abelardo de la Espriella y sostuvo que mantiene la misma posición que manifestó durante la campaña. "Tengo claro que aquí hay una opción peligrosa para Colombia, lo he dicho durante toda la campaña, no he cambiado y no voy a cambiar de opinión, no hay razones para cambiar de opinión", dijo.Sobre Iván Cepeda mencionó que debe hacer correcciones de cara a la segunda vuelta. "Pero no quiere decir que automáticamente la otra opción sea una buena alternativa si siguen en ese clientelismo, en ese sectarismo, en ese sicariato político contra el centro, contra los sectores independientes del petrismo, si no hay una enmienda de fondo", manifestó.La exalcaldesa de Bogotá dijo que no ha tomado la decisión de apoyar a Cepeda, agregó que sabe que “Iván es un hombre decente”, “pero Iván querido, no te pueden hacer la campaña eternamente. Llegó la hora de asumir el liderazgo de tu propia campaña, de poner la cara, de debatir y de defender tus tesis".De otro lado, Sergio Fajardo, quien quedó de cuarto en las elecciones presidenciales de este domingo, con 1.009.073 de votos, lo que representa el 4,25 %, según el preconteo, no se refirió a quién apoyará de cara a la segunda vuelta. Sin embargo, dijo que va reflexionar con su equipo y anunció que estará en conversaciones, sin ahondar con cuál candidato. "La voz de nosotros de va a escuchar", anotóAsí las cosas, entre estos tres candidatos suman cerca de tres millones de votos, los cuales pueden significar una ventaja clave para De la Espriella o Cepeda de cara a la segunda vuelta. Valencia ya anunció su apoyo, mientras que falta conocer la decisión de Fajardo y López. Por el momento, Cepeda invitó a De la Espriella a un debate político.Para el analista político Pedro Viveros, lo que llaman el centro son tres millones de votos que quedan en un escenario para segunda vuelta. "Ese centro puede tener una definición importante. Los votos de los extremos quedaron definidos. Los votos del centro están jugando en una segunda vuelta. No sé qué va hacer Juan Daniel Oviedo y Sergio Fajardo, pero me da la impresión que si Fajardo se moja la camisa podría inclinar a un grupo de personas que son fieles seguidores de él. Lo mismo ocurre con Oviedo", dijo.En tanto, para el analista Gabriel Cifuentes, el centro político se drenó por tener falta de discurso, bandera e identidad. En las siguientes tres semanas habrá un escenario de confrontación entre "enemigos" de cara a la segunda vuelta.NOTICIAS CARACOL
La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, realizada el 31 de mayo de 2026, dejó definidos los dos aspirantes que avanzarán a la segunda vuelta prevista para el 21 de junio. Con el cierre de las urnas y el avance del preconteo de la Registraduría, los resultados preliminares consolidaron a Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda como los candidatos con mayor votación, asegurando su paso a la fase decisiva del proceso electoral. En esta segunda jornada se definirá quién asumirá la Presidencia y la Vicepresidencia del país para el periodo 2026-2030.Tras esta jornada electoral, las autoridades mantuvieron activas distintas medidas de control para garantizar el cierre ordenado del proceso democrático. Entre ellas se encuentra la ley seca, una restricción que se extiende más allá del día de votación y que busca evitar alteraciones del orden público mientras se completa el conteo de votos y se atienden posibles situaciones de seguridad en distintos puntos del país.La medida prohíbe la venta y el consumo de bebidas alcohólicas en establecimientos comerciales y espacios públicos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Hasta qué hora va la ley seca el 1 de junio de 2026?El principal objetivo de esta ley es reducir situaciones que puedan afectar la convivencia ciudadana o generar riesgos para la seguridad durante una jornada en la que millones de personas participan en las urnas. La medida también facilita la labor de organismos como la Policía Nacional, la Registraduría y las autoridades territoriales, que deben atender reportes relacionados con la seguridad, la movilidad y el desarrollo de las votaciones y busca minimizar conflictos asociados al consumo de alcohol.De acuerdo con las disposiciones adoptadas por el Gobierno Nacional para el proceso electoral, la medida comenzó a regir desde las 6:00 de la tarde del sábado 30 de mayo y permanecerá vigente hasta las 12:00 del mediodía del lunes 1 de junio en todo el territorio nacional. En el caso de Bogotá, aunque la ley seca comenzó un día antes por una medida especial, la restricción en la capital también irá hasta mediodía de este lunes.Esto significa que establecimientos como bares, discotecas, tiendas, supermercados, licoreras y otros negocios autorizados para comercializar bebidas alcohólicas no podrán vender este tipo de productos hasta el horario establecido por las autoridades. Asimismo, durante la vigencia de la restricción también está prohibido el consumo de licor en espacios públicos y lugares abiertos al público donde la norma así lo contemple.La multa por incumplir la ley secaLas personas que desacaten la restricción se exponen a sanciones contempladas en la normatividad vigente relacionada con la convivencia ciudadana y pueden variar dependiendo de las circunstancias de cada caso y de las decisiones adoptadas por las autoridades competentes.Según las disposiciones aplicables durante las elecciones de 2026, quienes consuman bebidas alcohólicas o participen en actividades prohibidas durante el periodo de ley seca podrían recibir sanciones económicas que superan los 200.000 pesos y que, en algunos casos, pueden alcanzar cifras cercanas a los dos millones de pesos.Además de las multas, las autoridades pueden ordenar medidas adicionales como el retiro de personas de determinados lugares, la suspensión de actividades o el cierre temporal de establecimientos que incumplan las restricciones. Cuando se trata de negocios o comercios que insisten en violar la medida, las consecuencias pueden incluir procedimientos administrativos adicionales definidos por las autoridades locales.Por ahora, quienes tengan dudas sobre la venta o consumo de bebidas alcohólicas deben tener presente que la ley seca permanecerá vigente hasta las 12:00 del mediodía de este lunes 1 de junio de 2026, tanto en Bogotá como en el resto del país.¿Cuándo será la segunda vuelta presidencial en Colombia?Los colombianos tomaron una decisión este 31 de mayo. A las 4:00 p.m. se cerraron las urnas y en poco tiempo se dio a conocer quiénes fueron los dos candidatos que irán a segunda vuelta el próximo 21 de junio: Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda.La participación ciudadana superó a la reportada en la primera vuelta de hace cuatro años, en la que el 54% de colombianos aptos para votar acudieron a las urnas. Este 2026, la cifra subió al 57,88 % (23.978.304 de 41.421.973 de votantes).En contraste, más de 17,4 millones de colombianos no acudieron a las urnas, lo que equivale a una abstención superior al 42%. Aunque el porcentaje sigue siendo significativo, los resultados muestran una reducción frente a la elección presidencial de 2022, cuando la abstención superó el 45%.El presidente Gustavo Petro entregará el poder a uno de estos dos políticos que están en cada extremo: De la Espriella, un abogado de ultraderecha que se define como ‘outsider’, y Cepeda, candidato del partido del Gobierno, el Pacto Histórico.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
A pocos días del esperado estreno de la Selección Colombia en el Mundial de 2026, una información llegada desde Argentina puso el nombre de Néstor Lorenzo en el centro de la conversación y abrió interrogantes sobre su futuro profesional más allá de la cita orbital.Mientras el combinado nacional ultima detalles para su estreno mundialista y se prepara para afrontar una fase de grupos en la que tendrá como rivales a Uzbekistán, República Democrática del Congo y Portugal, desde Argentina aseguraron que el actual entrenador del conjunto cafetero aparece en el radar de uno de los clubes más importantes del continente.Según reveló ‘TyC Sports’, el futuro del banquillo de Boca Juniors empieza a generar movimientos internos y uno de los nombres que aparece entre las posibilidades es justamente el del seleccionador colombiano.De acuerdo con la información, “Claudio Úbeda no continuará como entrenador de Boca una vez que finalice su contrato y, aunque la dirigencia todavía no inició negociaciones formales con ningún candidato, dos nombres comenzaron a instalarse con fuerza en el horizonte: Néstor Lorenzo y Antonio Mohamed”.La publicación señaló además que el interés por el actual seleccionador colombiano no sería nuevo y que, dentro del club, existiría una valoración importante por su recorrido y metodología de trabajo. En ese sentido, se indicó que “el caso que más seduce en Boca es el de Lorenzo. El entrenador de la Selección de Colombia reúne consenso por su perfil, experiencia y forma de trabajo. Desde hace tiempo es considerado uno de los técnicos que más interesan en la dirigencia, pero el contexto conspira contra cualquier posibilidad inmediata”.Sin embargo, cualquier escenario relacionado con un posible cambio de rumbo aparece condicionado por el presente deportivo del entrenador. Actualmente, Lorenzo tiene como prioridad absoluta el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, donde Colombia buscará avanzar de ronda enfrentando en el grupo a Uzbekistán, RD Congo y Portugal.Sobre ese panorama, el reporte explicó que “Lorenzo está al frente de Colombia y tiene por delante el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Más allá de hasta dónde llegue el seleccionado cafetero en el torneo, los tiempos juegan en contra de Boca”.A eso se suma el calendario inmediato del club argentino, que ya tendría marcadas fechas clave para el segundo semestre. Según se detalló, “el plantel retomará los entrenamientos el próximo 16 de junio para comenzar la pretemporada y, apenas un mes después, entre el 21 y el 23 de julio, afrontará los playoffs de la Copa Sudamericana, el nuevo objetivo internacional tras la caída a ese certamen”.Ese contexto haría muy complejo cualquier movimiento inmediato. De hecho, el informe concluyó que “en ese escenario, un eventual desembarco de Lorenzo implicaría asumir prácticamente sin preparación junto al grupo y con muy poco margen de trabajo antes de una serie decisiva”.Por ahora, no existe una postura oficial sobre esta posibilidad y el enfoque del cuerpo técnico colombiano sigue estando en el estreno mundialista.
Las estrategias políticas de cara a la segunda vuelta se empezaron a mover desde que el preconteo de la Registraduría reflejó que Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda se tendrían que medir en unas nuevas votaciones. De hecho, los candidatos se atacaron de manera fuerte durante sus declaraciones posteriores a los resultados.Ahora, una de las estrategias de Cepeda, quien tendrá que recortar una distancia de cerca de 700.000 votos, será la de medirse con De la Espriella en debate. De hecho, en un breve comunicado, el candidato del Pacto Histórico dijo que “emplazo al candidato Abelardo de la Espriella a debate”.En la comunicación, a través de X, Cepeda señaló que anuncia a la opinión pública que emplazo a debate político y electoral al candidato Abelardo de la Espriella. “Las condiciones para efectuarlo serán acordadas por las personas que he designado para ese fin, y cuyo nombre daré a conocer”, detalló.La Registraduría Nacional, organizadora de las elecciones informó que, con el 100 % de las mesas informadas, De la Espriella, del movimiento ultraderechista Defensores de la Patria, recibió 10.361.499 votos (43,74 %), lo que significa una ventaja de 673.138 papeletas frente a Cepeda, que obtuvo 9.688.361 sufragios (40,9 %).Tras estos resultados, Cepeda mencionó que “el señor De la Espriella representa el fascismo mafioso, que lo sepan claramente hoy quienes duden en torno a qué representa y cuál es su proyecto”, dijo. Y añadió que “los alcances, avances y logros en materia social de nuestro gobierno bajo un eventual mandato del señor De la Espriella serán pulverizados: no salario vital, no reforma agraria, no apoyo a la educación pública y a la matrícula 0, no más apoyo a la juventud; apoyo simple y llanamente a los círculos más descompuestos y más poderosos desde el punto de vista económico de la sociedad colombiana”.Mientras que De la Espriella se refirió a Cepeda como "una marioneta" de Petro. Además, afirmó que Cepeda “no tuvo el carácter para atender a los periodistas” y “le tiembla la voz cuando de hablar claro se trata”. Sostuvo que el senador “promueve una constituyente para dinamitar nuestra Carta Magna”, recalcando que “su única propuesta, su verdadera obsesión es convocarnos a una Asamblea Constituyente y sentarnos en mesas con bandidos. (…) Quieren cambiar la Constitución para atornillarse al poder”.NOTICIAS CARACOL