El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El 25 de abril de 2024, la comunidad de la parroquia María Auxiliadora de Pereira encendió las alarmas cuando el padre Darío Valencia Uribe, de 59 años, no asistió a un almuerzo programado ni a la misa de ese día. El sacerdote era reconocido por ser una persona extremadamente puntual.Tras su desaparición, una serie de evidencias revelaron una traición por un amigo cercano al religioso. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, recorrió los últimos pasos del sacerdote y reveló quién estaba detrás del crimen.Camioneta del religioso fue pieza clave en la investigaciónLa última comunicación del sacerdote fue un mensaje de WhatsApp a las 9 de la mañana dirigido a Julián Eduardo Cifuentes, un hombre de 40 años que se hizo amigo del sacerdote años atrás.Cámaras de seguridad registraron el momento en que ambos abordaron la camioneta del sacerdote, una Nissan color gris. Poco después, el vehículo fue visto en una estación de servicio y posteriormente en un lavadero en Caldas, donde los empleados notaron una actitud sospechosa en el conductor.En el lavadero, los trabajadores reportaron que la camioneta tenía varias manchas de sangre y que la persona que iba conduciendo se notaba nerviosa. Al inspeccionar el vehículo, los investigadores hallaron muestras de sangre abundante, cuatro vainillas de pistola y un impacto de bala en el tablero.Mientras las autoridades procesaban la escena, Julián Cifuentes logró salir del país desde el aeropuerto El Dorado con destino a París, Francia.Señalado huyó a Francia: ¿quedó en libertad?La captura de Cifuentes en París se produjo pocos días después de la desaparición del sacerdote, pero su extradición enfrentó un vacío legal debido a un tratado entre Colombia y Francia, firmado en 1850, pues no contemplaba el delito de desaparición forzada. Además, como aún no había sido encontrado el cuerpo del padre Darío, no era posible sustentar la extradición por homicidio.Ante el riesgo de que el caso quedara impune, el fiscal Andrés González, designado para liderar la investigación, viajó a Francia en septiembre de 2024 con una misión clara: obtener la confesión de Julián Cifuentes, pero también llevaba un as bajo la manga que podría ser clave para hacerlo confesar.Cartas de familiares y una fría confesiónAunque inicialmente Cifuentes se negó a hablar, el fiscal le entregó, en un gesto de solidaridad, unas cartas que sus familiares le habían enviado desde Colombia. El gesto logró conmoverlo y, después de leerlas, decidió confesar el crimen. El Rastro conoció esa confesión.“Tuvimos una reunión el sacerdote y yo. 15 minutos después tengo la sangre fría. Pido disculpas por lo que voy a decir: ‘lo miré a los ojos y le disparé cuatro veces. Estaba en la furgoneta, él era el que conducía”, confesó Julián Cifuentes sobre lo ocurrido ese día.Además, aseguró que le disparó al sacerdote por la espalda mientras este descansaba. Al ser interrogado por el móvil del crimen, inicialmente dijo: “¿Es él o yo?".El hallazgo del cuerpo mediante una señal "milagrosa"Durante cinco meses, la búsqueda del cuerpo en zonas boscosas del Eje Cafetero resultó infructuosa, incluso con el apoyo de Darcy, una canina de la Fiscalía experta en búsqueda de restos humanos. Sin embargo, el 20 de septiembre de 2024, un evento inesperado permitió localizar los restos.Mientras un investigador se desplomaba por agotamiento, la perrita Darcy se internó en zona boscosa por más de una hora. Al seguir sus ladridos, los agentes descendieron a un abismo donde la canina estaba sentada frente al cráneo de un ser humano.La identidad del sacerdote fue confirmada mediante su carta dental. Además, los restos fueron hallados con la misma ropa que llevaba el día de su desaparición, una evidencia que permitió corroborar que se trataba de él.Una condena en ColombiaLos investigadores determinaron que el asesinato fue motivado por una deuda económica. La fiscal Deisy Jaramillo explicó que el padre Valencia le había entregado a Cifuentes una camioneta valorada en "120 millones de pesos". El día de los hechos, Cifuentes le había prometido un abono a la deuda, pero su intención era "quitarle la vida al sacerdote para no pagar ese dinero".Julián Cifuentes Gómez fue extraditado a Colombia en noviembre de 2025. Tras ser procesado por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas y destrucción de elemento material probatorio, la justicia colombiana lo condenó a 27 años de prisión, una pena reducida gracias a su colaboración con las autoridades.El Rastro solicitó una entrevista a Julián Cifuentes en la cárcel modelo de Bogotá, pero el confeso asesino se negó a hablar.“Él fue el amigo que luego lo vendió, fue el amigo que luego lo entregó y fue el amigo que en algún momento le quitó la vida”, dijo José Gutiérrez, amigo del sacerdote, al establecer una similitud entre la traición de Judas a Jesús y la de Julián Cifuentes al padre Darío Valencia.
El asesinato de María Mercedes Gnecco, el 5 de octubre de 2021 en su casa en la isla de San Andrés, sigue siendo analizado por las autoridades para determinar si José Manuel Gnecco Valencia, su esposo, es el responsable. A lo largo de los años, Séptimo Día ha estado atento a cada nuevo detalle que se revela de este caso que enlutó a la familia Gnecco y cuyo juicio está próximo a terminar.En esta ocasión, se conocen nuevos testimonios revelados por la Fiscalía que comprobarían que José Manuel Gnecco asesinó a su esposa, modificó la escena del crimen y, además, intentó sobornar a alguien para que se culpara por el crimen. El abogado insiste en su inocencia y asegura que la demostrará en el juicio.Nuevo giro en caso GneccoCinco años después del asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano, su esposo y primo José Manuel Gnecco Valencia sigue insistiendo en su inocencia. El juicio contra el abogado está próximo a su recta final, en el que los hijos de María Mercedes exigen una condena ejemplar, mientras José Manuel espera ser absuelto. Ambas partes avanzan en la recopilación de pruebas y, recientemente, un testigo de la Fiscalía le dio un giro sorprendente a la historia que ha mantenido por años el hombre.Se trata de las declaraciones de Luis Carlos Freire González, también conocido como ‘Lalo’, quien decidió hablar por primera vez frente a las cámaras de Séptimo Día, asegurando que José Manuel Gnecco le pidió buscar a otra persona para que se culpara del crimen de su esposa. Esa otra persona, a la que le ofreció hasta cinco millones de pesos, fue Gerald David Pereira, un menor de edad capturado en San Andrés por porte ilegal de armas. Los tres coincidieron en la cárcel y allí, según el testimonio, el abogado intentó sobornarlos para que los señalamientos en su contra quedaran sin argumentos.En abril de 2026, la Fiscalía conoció las declaraciones de ‘Lalo’ y las añadió como parte de las pruebas en contra del abogado Gnecco. Luis Carlos Freire González, de 35 años, fue capturado y está privado de la libertad en San Andrés, cárcel en la que coincidió con José Manuel Gnecco en 2023.Según su testimonio, ese año logró interactuar con el abogado gracias a que en la prisión él era el 'ranchero’, es decir, quien cocina y lleva la comida a los reclusos. “Mi primera impresión es que es una persona de carácter fuerte”, señaló en exclusiva a Séptimo Día y agregó que, tras algunos meses de contacto, el abogado empezó a hacerle preguntas y ofertas.“Él me preguntó que si yo conocía a Gerald [David Pereira] y yo le digo que sí, que somos primos lejanos”. Pereira era un joven que había sido capturado en San Andrés en 2021 por porte ilegal de armas, pero como era menor de edad fue llevado a un centro de detención para menores. En 2023, cuando cumplió la mayoría de edad, fue trasladado a la cárcel de San Andrés, donde coincidió con su primo y con el abogado Gnecco.‘Lalo’ reveló que al tener la posibilidad de ir a los diferentes patios de la cárcel, Gnecco le pidió un favor particular. “Él me dice que vaya donde Gerald, ya que lo conozco, y que le ofreciera los cinco millones de pesos para que se reunieran. Con el fin de que Gerald se echara la culpa de dicho homicidio, del homicidio de la esposa de él”. Además, también indicó que Gnecco también le ofreció 10 millones de pesos a él por hacer este favor.Aunque Luis Carlos Freire González aceptó el dinero y habló con su primo, con lo que no contaba el abogado Gnecco es que el joven Gerald David Pereira acudiría a la Fiscalía para revelar los ofrecimientos que estaba recibiendo de su parte.El arma homicida, la gran prueba del caso Gnecco¿Por qué José Manuel Gnecco habría insistido en varias ocasiones, según el testimonio, a Gerald David Pereira que se culpara por el asesinato de María Mercedes Gnecco? Todo tendría que ver con una prueba clave para este caso: el arma homicida. Luego del crimen, las autoridades encontraron el proyectil y la vainilla del mismo en la escena, pero del arma no hubo rastro hasta 2023, cuando los abogados de Gnecco revelaron un dictamen de un perito de la policía en el que se indicaba que el arma había sido incautada en San Andrés un mes después del asesinato a una banda de criminales entre los que se encontraba un menor de edad, Gerald David.Sin embargo, la Fiscalía y los abogados de las víctimas, los hijos de María Mercedes Gnecco, dudaban de esa versión, por lo que hicieron su propia investigación. “Luego de una investigación ardua, se obtuvieron tres dictámenes adicionales del Cuerpo Técnico de Investigación y del Instituto Nacional de Medicina Legal y pudimos comprobar que lo que se plasmaba en ese dictamen no era cierto. El arma que cegó la vida de María Mercedes Gnecco Serrano no es el arma que le fue incautada a estos menores”, aseguró el abogado de las víctimas.La Fiscalía dice que, efectivamente, el arma incautada a los menores coincide con la vainilla del proyectil, la cual fue encontrada al día siguiente del asesinato por el mayordomo de Gnecco en la vivienda, por lo que las autoridades creen que esta fue colocada en la escena después de sus labores. Pero que no coincide con la bala que impactó el cuerpo de la mujer de 53 años.Por su parte, Gerald David Pereira, indicó en la Fiscalía que José Manuel Gnecco "desde los tres meses que llevo aquí, que me capturaron, me empezó a buscar el lado, a sobornarme con dinero. Como tres veces [me buscó], la última vez me ofreció cinco millones de pesos para que diera falsas declaraciones”. El joven insistió también en que él no tiene nada que ver con el asesinato de María Mercedes y que “yo lo único que quiero decir es que Gnecco haga algo con esto y acepte que mató a su mujer, o que diga quiénes son porque él sabe”.Lo que cree ahora la Fiscalía y lo que está intentando probar en el juicio es que José Manuel Gnecco planeó el homicidio de su esposa y, además, que el arma homicida cayera en manos dela banda criminal en la que estaba Gerald David. “Justo esa arma le llega a un menor de edad que ya declaró que este señor Gnecco Valencia lo habría sobornado para que se atribuyera el crimen. Creemos que el plan criminal del señor Gnecco Valencia consistió en sobreponer la vainilla al día siguiente de los hechosy luego entregar el arma de donde provino esa vainilla a la delincuencia organizada. De tal manera que cuando incautaran el arma se pudiera creer que con esa arma se cegó la vida de María Mercedes Gnecco”.Actualmente, Gerad David Pereira está en libertad, pero prefirió que fuera su abogado, Omar Augusto Barraza, quien explicara a Séptimo Día los hechos. “El argumento que utilizó el señor Gnecco para contactar a Gerald y que se atribuyera la responsabilidad del hecho punible es que al momento de los hechos Gerald era menor de edad y trató de hacerlo creer que lo iban a juzgar como menor de edad”.Por su parte, José Manuel Gnecco negó dar una nueva entrevista a Séptimo Día para dar su versión sobre los hechos, pero vía telefónica insistió en su inocencia. Al respecto, Luis Carlos Freire González señaló que “él quiere quedar como el buen abogado, como el buen esposo. Siempre tuvo un plan, porque desde que me manda a ofrecerle dinero a Gerald, ya tenía un plan. Si él no fuera culpable no me habría ofrecido dinero a mí y a Gerald, sé que Gerald también va a decir que yo fui y le ofrecí dinero porque así fue”.
Colombia ha vivido un largo conflicto armado que así no se crea impacta en la salud y afecta a todos. El doctor Saúl Franco hombre ha dedicado su vida a estudiar y trabajar en esa relación entre violencia, salud, guerra, conflicto armado y paz. Hoy comparte algunas de sus reflexiones.Doctora Fernanda Hernández: Dr. Franco, usted es médico, es salubrista, en este momento es Comisionado de la Verdad, quisiera invitarlo a que nos devolvamos un poquito en el tiempo a la Facultad de Medicina y de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, porque usted fue alumno y amigo de un salubrista pionero y que muchos colombianos están conociendo en este momento por la película 'El olvido que seremos', el doctor Héctor Abad Gómez. Comparta con nosotros un poco de esa relación personal y profesional.Dr. Franco: Muchísimas gracias por esta pregunta que me devuelven el tiempo y me conmueve, y me toca mucho porque realmente yo tuve la suerte de ser uno de los alumnos del Dr. Héctor Abad. Luego fuimos compañeros de trabajo y creo que tuvimos un nivel de amistad y de mutuo aprecio y respeto y, fuera de eso, con la muerte de él yo tuve que salir al exilio. De manera que hay una relación fuerte, larga y muy significativa para mí. Yo antes de entrar a la facultad de Medicina, ya sabía de la existencia del Dr. Abad. Que él era un personaje en Antioquia, estamos hablando de la mitad de la década del sesenta, el doctor Abad había luchado persistente y largamente por las cuestiones básicas de salud pública en el departamento y en el país. De hecho, como la película lo señala, él fue uno de los pioneros de la vacunación en Colombia, pero además era un luchador porque la gente tuviera agua limpia, porque tomará leche de buena calidad, porque nadie se acostara con hambre, porque la gente viviera en unas condiciones dignas, que las casas no fueran pues con piso de tierra, como siguen estando en tantas partes, y él no solamente hablaba de eso. Él trabajaba en eso.Cronología de los hitos del sistema de salud en ColombiaY, finalmente, ya él entró de fondo en la defensa de los derechos humanos. Fue presidente del Comité Departamental, con un valor muy grande, y fue en ese momento cuando ya decidieron asesinarlo a él, pero no solo a él, a él y a otra cantidad de compañeros. Doctora Fernanda Hernández: El exilio con el dolor, con el desarraigo que trae, de alguna forma le abre otras puertas desde lo académico, desde la investigación, desde lo laboral, cuéntenos qué pasa.Dr. Franco: Ahí sí me cambió mucho en la vida porque hasta ahí yo era un investigador de malaria. Para mí eso fue como en la señal que la vida me dio de que cambiara de tema y, efectivamente, yo dije bueno, debo empezar a pensar este tema de la violencia y la salud Abad. Había hecho ya un congreso sobre violencia y salud y dije 'este es el camino' y empecé a trabajar este tema y te digo que hasta hoy porque yo creo que estoy ahora en la Comisión de la Verdad en parte por esos treinta años de trabajo sobre la relación violencia, salud, conflicto armado, guerra, salud y paz.Doctora Fernanda Hernández: Dr. Franco, y desde la Comisión de la Verdad cuáles son las conclusiones hoy del impacto del conflicto en la salud de los colombianos.Dr. Franco: Este conflicto nos ha costado en Colombia muchas muertes, no hay una cifra y yo creo que en la Comisión lo esencial no es que nos comprometamos con una cifra, pero sí son muchos, miles de muertos, centenares de miles de muertos que hemos perdido porque esta confrontación armada, pero a más de perder la vida física y que te asesinen, es que hay una cantidad de desaparecidos, que ni siquiera sabemos si están vivos o están muertos. Es que si uno ve el dolor de esas mamás buscando esos hermanos o de esas esposas o de esos hijos buscándolo. Eso es un desespero terrible y con el secuestro pasa lo mismo, produce el efecto directo y una cantidad de efectos indirectos en la familia, en el entorno laboral amistoso, político, con una cantidad de consecuencias en el sueño, en el apetito en la tranquilidad para vivir diariamente y eso necesariamente, o con demasiada frecuencia, se convierte también en problemas físicos. Pero, además, el conflicto le ha producido al sector salud un daño tremendamente grande, porque es que la cantidad de recursos que el sector salud ha tenido que asignar atender víctimas de violencia, tanto las víctimas directas como los heridos, los discapacitados, los que han perdido sus miembros, etc.El sistema de salud en Colombia: ¿qué hacer para tener uno más equitativo, inclusivo y justo?Pero, además de estos costos es que el sector salud ya ha tocado también poner una cuota grande, o sea, estamos ahora registrando en la cantidad de personal de salud promotora rurales auxiliares de enfermería, médicos, bacteriólogas, odontólogos de las distintas profesiones de la salud que han muerto por el conflicto o que fueron amenazados por el conflicto o que tuvieron que salir del país por el conflicto. En eso hay una cantidad muy grande y otras cosas, ya digamos que son digamos de un nivel de barbarie muy grande.En la Comisión identificamos ya, entre 1995 y 2000, 16.104 pacientes civiles y 14.000 pertenecientes a grupos armados que fueron asesinados en instalaciones de salud o en ambulancias 104 personas.No hay duda de que hay una afectación muy grave de la salud física y mental de la pérdida de vidas humanas, grandísima, y del deterioro de la calidad de vida, yo, diría que casi todos los colombianos y colombianas.Doctora Fernanda Hernández: Dr. Franco, en cuanto esta realidad tan dolorosa, ¿cómo puede nuestro sistema de salud aportar a esas salidas y a esas soluciones?Dr. Franco: Yo creo que un buen sistema de salud es un instrumento muy potente de paz. Un sistema de salud, que parta de reconocer la compleja realidad nacional, estas inequidades tan grandes que hay estas diferencias regionales que hay y estas diferencias étnicas, tan grandes que hay si somos capaces de construir un modelo de salud, que mire a eso, y que se proponga, como base superar esas inequidades y crear unas condiciones básicas de bienestar, yo creo que eso sería un aporte sustantivo a la cuestión de la paz yo he escrito que sin paz no hay salud y sin salud, no hay paz y parte de la salud es el sistema de salud.Doctora Fernanda Hernández: Precisamente, nuestro sistema de salud tiene unos diagnósticos ya muy claros y también unas propuestas muy claras. ¿Por qué no ha sido posible dar ese paso, esos hechos que le den un tratamiento adecuado que piensa usted?Dr. Franco: Yo creo que más allá de las diferencias de enfoques, es una diferencia de intereses y que nunca el interés de la mayoría de la población ha alcanzado a primar sobre algunos sectores muy fuertes, porque aquí tú sabes que lo que está de por medio son muchos billones de pesos.Pero también hay que decir, creo, que a veces en la sociedad nos falta como tener más conciencia de estas cosas y ser capaz de reclamar con mayor fuerza, con mayor valor. La salud no sea una causa colectiva, que tenga una capacidad de movilización colectiva va a ser muy difícil que se pueda hacer digamos ese ajuste de intereses que conduzca finalmente a que se produzcan sistemas de salud más más universales, más equitativos con una presencia más fuerte del estado y con una alta eficiencia y calidad.Reviva completa la novena entrega de El proyecto es Colombia: saludDoctora Fernanda Hernández: Antes de terminar, tengo que preguntarle por el COVID, por esta pandemia. Además, porque usted lo vivió en carne propia, incluso usted escribió una crónica, ‘Mi vivencia con COVID-19’, comparta con nosotros algunas reflexionesDr. Franco: Yo creo que esta sensación de incertidumbre que nos ha dado la pandemia es muy importante. Yo te digo que, para mí, digamos esto, es entender que cada día nuevo de vida es un milagro. Entonces toda esta reflexión del valor de la vida, de mi vida, de la vida de cada ser de cada ser humano, que es supremamente importante, yo creo que esta pandemia nos está dejando lecciones muy grandes que ojalá las asimilemos.
El precio de pensar distinto en Colombia. Para entender mejor por qué razón hemos caído en la polarización de hoy, que no nos permite abrir la mente para entender al otro, Noticias Caracol habló con Mauricio García, escritor y columnista de El Espectador.¿Por qué la diferencia y diversidad se volvieron blanco de ataque?: dos historias para reflexionarGarcía Villegas es doctor en Ciencias Política de la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, y doctor honoris causa de la Escuela Normal superior de Cachan, Francia.Es profesor del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Colombia.Esto fue lo que dijo.Tres maneras prácticas para ser un poquito más felices: diálogo como Bernardo StamateasReviva la octava entrega de El Proyecto es Colombia
Para hablar de tolerancia y de cómo enfrentar ese universo de las redes sociales, Noticias Caracol conversó con el doctor en Psicología Bernardo Stamateas, una referencia obligada a la hora de tocar los temas de liderazgo y superación personal.¿Qué podemos hacer en Colombia para comprender mejor al otro?: Mauricio García respondeEl profesor Stamateas tiene, entre sus muchas publicaciones, ensayos que le han dado un reconocimiento en muchos lugares del mundo: "Gente tóxica", "Quiero un cambio", "Emociones lastimadas" y "Quererme más".Esto dijo sobre la tolerancia y felicidad.Reviva la octava entrega de El Proyecto es Colombia¿Por qué la diferencia y diversidad se volvieron blanco de ataque?: dos historias para reflexionar
Nadie más autorizado en Colombia para hablar de paz, que el padre Francisco de Roux, presidente de la Comisión para el esclarecimiento de la verdad. Muchos colombianos, que tuvieron participación en el conflicto como actores armados, empresarios o políticos, o como víctimas, han pasado por esta institución creada al amparo del acuerdo con las FARC.El mensaje de los awá: andar bonito por la vida y cuidar la naturalezaMuchos han pasado, y sin duda muchos quieren contribuir con su verdad, pero otros insisten en ocultar o tergiversar la historia.¿Qué tanto daño hace ese silencio a la paz de Colombia? Esto dijo el padre Francisco de Roux, un sacerdote jesuita, economista, filósofo y con un amplio reconocimiento como gestor de paz.Caldono, un territorio azotado por el conflicto, hoy ve caminar la esperanza por sus callesReviva completa la séptima entrega de El proyecto es Colombia: Paz y Memoria
Uno de los epicentros del estallido social de 2021 fue Cali. Noticias Caracol habló con Leidy Carvajal, líder social y estudiantil de la región, para conocer más a fondo lo que piensan de la sociedad y de la política.Ella estudia Literatura en la Universidad del Valle y representa a los jóvenes que sueñan con una Colombia más incluyente.Andrés y Silvia, dos jóvenes que con su granito de arena cambian la vida de muchosEstos fueron algunos de sus comentarios.Estallido social de 2021“Se ha venido mostrando que no solo fue por el estallido, sino por la pandemia y el país que ya venía mal. No se habían implementado esas políticas que debieron implementarse desde el inicio, como la renta básica y la matrícula cero”.“Debemos incidir en diferentes escenarios políticos para concretar esas banderas que inician en una problemática social, pero que se van transformando, porque desde allí se puede hacer el cambio”.¿Qué sigue?“Asumimos que, en nuestra participación en la transformación de nuestro país, no podemos ser pasivos o indiferentes. Por eso, nos organizamos, tomamos iniciativa y nos inscribimos en los consejos municipales juveniles”.“La política está en todo. Los escenarios políticos son importantes, ¿por qué no elevarlos a las discusiones? Vemos que es una ola que está creciendo y empezamos a asumirlo como político”.Jóvenes de Cali: una generación que reclama sus derechos y alza la voz con dignidadJóvenes en la política“Queremos incidir, hacer control y estar en la intervención de la distribución de los recursos. Que esos decretos que se construyen en el Congreso puedan salir y tener una incidencia social”.“Los Consejos Municipales de Juventud nos van a permitir hacer veeduría, control y articulación con las alcaldías, en un escenario más regional. Eso nos va a permitir buscar soluciones reales a los municipios”.“Yo veo que los jóvenes en la política tenemos muchísimo futuro. Somos conscientes, propositivos, queremos un cambio y le apostamos a lo colectivo”.Estallido social en Cali“En Cali, se construyeron mesas de diálogo directamente con la alcaldía y desde allí se hicieron varias propuestas. El tema de la empleabilidad es uno”.“Otro es que, en lo que queda en este mandato de (Jorge Iván) Ospina, se materialice el tema de la universidad distrital, porque aquí la única universidad pública es la del Valle. La academia es muy importante. Por eso, la importancia de defender lo público, de contar como una universidad gratuita que le apuesta a la transformación de lo social”.Reviva completa la cuarta entrega de El Proyecto es Colombia
El emprendimiento es la prueba de la capacidad humana de recuperarse de la adversidad. Tal Ben-Shahar, profesor y escritor estadounidense e israelí especializado en psicología y liderazgo, habló de las cualidades que requiere un emprendedor.Tal Ben-Shahar es una autoridad mundial en liderazgo positivo y tiene mucho que decir sobre Colombia y también la felicidad.Como pasó en todo el mundo, el COVID-19 afectó mucho a Colombia y, cuando se es emprendedor, las cosas son más difíciles por todo lo que implica. Si se es un emprendedor, ¿cómo superar los problemas que se tuvieron durante la pandemia?El primer paso es aceptarlos, el segundo paso es hacer cosas como ejercitarse, algo tan simple como ejercicio físico puede recorrer un largo camino en aclarar la mente, ayudándonos a sentirnos más fuertes, mejores, capaces de lidiar con las dificultades y, adicionalmente, pasar tiempo con gente, gente que nos importa y a la que le importamos.¿Qué puedo hacer un emprendedor para sus empleados sean felices?La primera cosa que hay que hacer, y esta es la más importante característica de los grandes líderes, es escuchar.Muchos líderes piensan que lo más importante que pueden hacer es dar discursos elocuentes o ser carismáticos y estas cosas, por supuesto, importan, pero lo realmente importante es la habilidad del líder de escuchar.Internet, la herramienta más poderosa que nos ha traído la humanidad y para bien: Miguel Mc AllisterHablando de esa gran división que está tomando lugar ahora después de la pandemia, la relación entre los empleados y el jefe, porque la gente quiere quedarse en casa, la gente no quiere volver a las oficinas. Entonces, para ser más felices, ¿qué debemos hacer? ¿Deberíamos volver a la oficina o deberíamos quedarnos en casa y tratar de llegar a un acuerdo con nuestros jefes?Colombia, históricamente, es uno de los países más felices del mundo y la razón por la que Colombia está entre los más felices es, uno, las relaciones.Cada vez que visito Colombia quedo abrumado por el calor de la gente, la generosidad de la gente, la amabilidad. Es muy difícil sostener relaciones sanas, relaciones personales e íntimas virtualmente, es posible, pero difícil.Por lo tanto, soy partidario de volver a la oficina, eso no significa que no podamos tener una forma híbrida como lugar de trabajo, donde tal vez 2 o 3 días estamos en la oficina y el resto, en la casa. Es posible.¿Cuáles son esas cosas que deberían saber los dueños de una compañía y su propio emprendimiento?Hay un par de cosas, la primera es encontrar gente con la que te gustaría trabajar, y de nuevo, esto tiene que ver con gente que te apoya, en la que confías, con la que compartes valores, no necesariamente personas que sean iguales a ti, en el país tú quieres personas que te complementen, con valores similares.Segundo, una vez que tienes esta idea plasmada, ten en mente que en el emprendimiento estás encaminado a largo plazo y, para sostener esa energía a largo plazo, necesitas recuperarte.Desde servicios en la nube hasta comestibles: emprendimientos que destacan berraquera del colombianoTercero, aprecia cada progreso que haces o los que te rodean.Y, finalmente, sé amable, generoso. Es desde la amabilidad y la generosidad lo que no solamente incrementa el bienestar de los demás, sino también el de nosotros mismos y, al hacerlo, también aumentamos nuestro potencial para el éxito a largo plazo.Otra pandemia son los problemas emocionales que las personas están teniendo. Hemos visto el aumento de suicidios, depresión. Entonces, ¿qué debemos hacer para enfrentar estos problemas y superarlos?Lo dije en el primer paso que es el aceptar, el primer paso es permitirnos ser humanos, eso es solo el primer paso. Después de hacer eso, debemos determinar cuál sería el mejor rumbo para actuar y a veces tiene que ser a través del cuidado profesional o un terapeuta.Y, finalmente, vuelvo a lo que dije sobre los emprendedores, una de las mejores maneras de ayudarnos a nosotros mismos es ayudando a los demás. Sé amable, generoso, escucha a los demás, quédate ahí para los demás y lo que recibirás es mucho más.Colombia sobresale como país emprendedor entre los miembros de la OCDE: ¿qué posición ocupa?Reviva aquí el tercer capítulo de El proyecto es Colombia
Miguel Mc Allister es cofundador de tres de las compañías de base tecnológica más exitosas de Colombia: domicilios.com, el supermercado digital Merqueo y RobinFood.Es un grupo que aglutina siete marcas de restaurantes en la nube y Miguel Mc Allister cree que la tecnología es el camino para una sociedad más equitativa e incluyente.“Yo empecé temprano. Tengo 34 años y empecé como a los 16. Empecé a estudiar Ingeniería de Sistemas por mi cuenta, empecé a programar y a hacer proyectos en mi casa. Mi primer proyecto fue hacer una comunidad de música punk e hice la comunidad de punk más grande de Colombia”, cuenta.“Una de las mejores maneras de ayudarnos a nosotros mismos es ayudando a los demás”: Tal Ben-ShaharPero, ¿cómo tomar la decisión y lanzarse a hacer realidad una idea?“Yo creo que, si uno se fija, la mayoría emprendedores empiezan jóvenes, porque el emprendimiento empieza con una curiosidad, de por qué no probamos hacer esto, que uno cree que uno puede y no hay límites”, dice.Ese salto lo llevó años más tarde a cofundar, en 2012, domicilios.com y poner las bases de su supermercado digital y cadena de restaurantes.“Empezamos la universidad y dijimos 'puede haber la oportunidad de hacer algo como directorio telefónico, pero para la era digital'. Y, específicamente, con el tema de los restaurantes. Terminamos en cinco países con una empresa bastante grande, robusta, y nos terminamos aliando con la empresa más grande del mundo de domicilios, levantamos un montón de capital y lo que dijimos fue '¿dónde más podemos hacer esto?'. Entonces, dijimos ‘la industria de supermercados va a cambiar’, simplemente porque para la gente, para mi generación, ir a hacer mercado es una tortura. Podemos hacer una experiencia de supermercado mucho mejor, llevarla a cualquier parte del país, todo habilitado con tecnologías”, enfatiza Miguel Mc Allister.Desde servicios en la nube hasta comestibles: emprendimientos que destacan berraquera del colombianoMc Allister asegura que el internet y el acceso a la información son las herramientas que llevan a tener una mejor sociedad.“El internet es el mismo para el más rico del mundo y para el más pobre del mundo, y, seguramente, el motor de equidad más grande va a ser ese”, afirma.¿Qué siente, sobre todo siendo joven, sobre ese futuro que viene?"Soy un optimista. Es más fácil saber la verdad, que a uno no le mientan. Yo creo que eso pasa simplemente porque el mundo va avanzando y como sociedad vamos valorando también que la gente sea buena, por más de que haya un par que hace que todo se vea malo. Internet y las redes sociales lo acentúan. Se premia más al bueno, se culpa y se castiga más al malo y eso es lo que vemos con las nuevas generaciones, es gente supremamente consciente y, entre más jóvenes son las personas que vienen y aprenden de lo último, vemos cómo va a ser el mundo en el futuro. Sí creo que el mundo va a ser cada vez mejor, le dedico mi vida entera a internet simplemente porque creo que es la herramienta más poderosa que nos ha traído la humanidad y para bien", puntualiza. Colombia sobresale como país emprendedor entre los miembros de la OCDE: ¿qué posición ocupa?Reviva aquí el tercer capítulo de El proyecto es Colombia
Gunter Pauli es el creador del concepto de la ‘economía azul’, un modelo que busca generar empleo y que se sostiene en el respeto al medioambiente, sin sacrificar a las empresas con altas inversiones.“Somos una sociedad que cree que tiene derecho a contestar con violencia”: Jorge Orlando MeloNoticias Caracol habló con él y estas fueron algunas de sus reflexiones:La felicidad“Un premio nobel deprimido no vale nada comparado con un aprendiz entusiasmado. Y la felicidad no es ser feliz cada día, es un reto, una perspectiva, un estado mental. La felicidad nunca es aislada, es con otros”.¿Cómo enfrentar la pobreza de Colombia?“No hay derecho de tener pobreza en Colombia porque tiene un ecosistema tan productivo, tan generoso, tan abundante.El modelo tiene que tener una lógica muy clara. Primero hay que responder las necesidades de la gente. Si tienes las necesidades de las personas aseguradas, tú vas a tener el dinero circulando en la economía.“Colombia tiene que superar la polarización en el tema de la paz”: Michael ShifterEntonces, es volver al modelo de que, primero, todo el mundo tiene sus necesidades básicas aseguradas.El desafío de tener la conciencia de que sí soy capaz de hacer el cambio y que hacer el cambio necesita múltiples acciones. No hay el deus ex machina (el dios que baja de la máquina) que llega y lo arregla todo.Lo primero para mí es inspirar los jóvenes, porque si el joven solo tiene a Netflix y Facebook y Tiktok, qué pena, pero este joven no va a cambiar el mundo.Necesitamos tener la conciencia y esta es nuestra responsabilidad como adultos, como papás.Necesitamos la cultura del emprendimiento no para ser el rico, el ‘unicorn’…no. El emprendimiento para el bien común.En América Latina, la lógica es…el que compite tiene que ser el más barato.Pero, si yo tengo que ser el más barato contra Bangladés, Indonesia o Vietnam, no puedo cuidar mis empleados, no puedo tratar bien al medio ambiente, no puedo pagar mis impuestos. Y ahí necesito el valor agregado al centro.En colegio de Villa del Rosario una iniciativa da oportunidades de vida a niños migrantesSi tengo mi café y con el desecho de la cáscara puedo cultivar un hongo y el hongo me da una comida y el hongo es un sustrato que es bueno para mi gallina. Tengo mi economía local cuatro veces más con valor agregado.Si del otro lado la presión es cumplir con el nivel de precios de Vietnam…les deseo mucho éxito.Tenemos abundancia, pero no sabemos manejarla. Tenemos el café, cómo es posible que solo se aproveche el granito, la cereza tiene mucho más. Además, la cereza está llena de antioxidantes y no la aprovechamos.Tenemos un sistema de basura. Gastamos más esfuerzo en manejar la basura que en generar el valor agregado y ahí se necesita un G7 o un G20, una conciencia política.Lamentablemente no estamos porque seguimos con el modelo de que el que es más barato gana”.Cronología de la pobreza y equidad en Colombia: ¿en qué indicadores se ha mejorado?Reviva aquí el segundo capítulo del especial El proyecto es Colombia – segunda temporada
Jorge Orlando Melo es el autor del libro ‘Colombia: las razones de la guerra’ conversó con Ricardo Calderón sobre los orígenes de la violencia en Colombia.Asegura que, a diferencia de otras sociedades que se someten, los colombianos creen que ante las injusticias se tiene el derecho a contestar con violencia.“Colombia tiene que superar la polarización en el tema de la paz”: Michael ShifterPara el autor es claro que la violencia en lo que es territorio colombiano se inició desde la Conquista.“Los españoles volvieron la zona Caribe una zona de caza de esclavos”, dice.Desde 1810 a 2022: cronología de la violencia en ColombiaJorge Orlando Melo explica que en Colombia también ha existido un “ritual” de la protesta. En la que algunos pocos cometen actos ilegales y esto justifica una fuerte represión por parte de la Policía.De igual forma analiza que las FARC se desmovilizaron al darse cuenta de que su objetivo de lograr el poder a través de las armas no era posible y abandonaron su sueño, lo que permitió el proceso de paz.Desplazamiento forzado: aquellos que tuvieron que cambiar su destino por el conflictoReviva aquí el primer capítulo del especial El proyecto es Colombia – segunda temporada
Noticias Caracol conversó con Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano, un centro de pensamiento sobre democracia y equidad en América Latina y el Caribe, con sede en Washington.Michael Shifter ha sido profesor adjunto en la Escuela de Asuntos Exteriores de la Universidad de Georgetown, donde enseña sobre las políticas de América Latina.“Somos una sociedad que cree que tiene derecho a contestar con violencia”: Jorge Orlando MeloSus artículos más recientes han aparecido en las principales publicaciones de hemisferio, como The New York Times y The Washington Post.Estas son algunas de sus consideraciones:“Yo creo que la pandemia ha revelado las deficiencias de los sistemas de salud, la educación limitada y problemas muy graves en temas sociales. Uno esperaría que la pandemia genere un llamado de atención para adelantar políticas públicas para atender necesidades de gentes vulnerables”.“En EE. UU. la clase política no se pone de acuerdo para esas reformas”.“No solo en Estados Unidos, en Colombia, en Perú y otros países hay mucha polarización, mentiras…eso hace más difícil generar políticas públicas consensuadas”.“Todo el mundo sabe que hay que hacer reformas esenciales, pero no pasan porque están en una guerra”.Desde 1810 a 2022: cronología de la violencia en Colombia“Hay que empezar con cosas concretas que la gente sienta y crear consensos alrededor de esas políticas públicas”.“Colombia tiene enormes fortalezas: su manejo macroeconómico siempre ha sido muy bueno, tiene líderes políticos muy buenos y comprometidos. El problema es que las instituciones están muy cuestionadas en temas de corrupción”.Desplazamiento forzado: aquellos que tuvieron que cambiar su destino por el conflicto“Veo un país que esta polarizado en el tema de la paz y creo que hay que superar eso”.“El panorama electoral es incierto. Esto refleja que es una cancha abierta y cualquier cosa puede pasar”.Reviva aquí el primer capítulo del especial El proyecto es Colombia – segunda temporada