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Noticias Caracol SÉPTIMO DÍA CAPÍTULOS Duro testimonio de un hombre que padeció cáncer de próstata: “El descuido me llevó a tenerlo”

Duro testimonio de un hombre que padeció cáncer de próstata: “El descuido me llevó a tenerlo”

Ricardo Camelo ignoró un examen de solo 10 segundos: el tacto rectal. Hoy, su historia es un llamado urgente para salvar vidas y prevenir el cáncer de próstata. La investigación, en Séptimo Día.

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En Colombia, más de 65.000 hombres viven con cáncer de próstata, una enfermedad que avanza en silencio y que, en muchos casos, se detecta demasiado tarde. El periodista Diego Guauque reveló en Séptimo Día testimonios que exponen los mitos, los temores y los esfuerzos médicos por enfrentar esta amenaza. Una de estas historias es la de Ricardo Camelo Ardila, un hombre que aprendió por las malas que un examen de 10 segundos puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

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El chequeo de próstata es un procedimiento que muchos hombres evitan por incomodidad, desinformación o simple desinterés. Sin embargo, esta evasión puede tener consecuencias fatales. El cáncer de próstata se ha convertido en el tipo de cáncer que más muertes causa entre los hombres en Colombia, superando incluso al de pulmón y páncreas.

Uno de los principales obstáculos es el rechazo al tacto rectal, un examen que dura apenas 10 segundos pero que puede detectar anomalías cruciales en la glándula prostática. Muchos hombres, como Ricardo, prefieren no enfrentarse a esa incomodidad, sin saber que están jugando con su salud.

“Bajé la guardia”: duro testimonio de paciente con cáncer de próstata

Ricardo Camelo Ardila tenía 58 años cuando su vida cambió para siempre. En diciembre de 2017, comenzó a notar erupciones extrañas en brazos, estómago y piernas. Tras varios exámenes, el médico le solicitó una prueba de antígeno prostático. El resultado fue alarmante: 9.5, cuando lo normal es 0.1.

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Entonces vino la pregunta inevitable: ¿cuándo fue su último tacto rectal? Ricardo solo se había hecho uno ocho años atrás, cuando tenía 50. “Me pareció como jarto y aburrido la vaina y entonces decidí mejor como que dejar eso así”, confesó. Desde entonces, solo se hacía la prueba del antígeno prostático, sin saber que no era suficiente.

Tres especialistas consultados por Séptimo Día coincidieron en que el antígeno por sí solo no basta. El tacto rectal es indispensable para evaluar el estado real de la próstata.

Testimonio de paciente que batalló contra el cáncer de próstata
Testimonio de paciente que batalló contra el cáncer de próstata
Foto: Séptimo Día

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Las consecuencias de un diagnóstico tardío

“Cuando ven que la próstata está muy inflamada, entonces me mandan a hacer la biopsia de próstata. El médico me avisa de que tengo cáncer en estadio 4”, relató Ricardo. El diagnóstico fue doloroso, el cáncer ya estaba avanzado.

A pesar del golpe, su familia lo apoyó sin condiciones. Pero dentro de él, el reproche era constante: “¿Por qué no seguí con mis exámenes?”, se preguntaba una y otra vez.

Ricardo tuvo que someterse a una cirugía de próstata, una laparoscopia. Pero la intervención no fue el final del camino, sino el inicio de una nueva serie de complicaciones.

“A la hora que hacen la cirugía, hacen un corte por dentro, por el conducto, por la uretra. Entonces, eso se forma un callo con el tiempo y se va cerrando y no permite la salida de la orina y hay muchas infecciones urinarias”, explicó.

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La solución fue un procedimiento aún más doloroso: un raspado por la uretra. “Horroroso y doloroso. Creo que fue peor que la misma cirugía”, confesó.

Durante un largo tiempo, Ricardo tuvo que vivir con una sonda urinaria. “De las cosas denigrantes es la sonda, porque usted se cohíbe de salir a cualquier lado, porque usted tiene que andar con su taleguito aquí de la orina colgando, eso es deprimente”, relató.

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Aunque la cirugía eliminó el cáncer, ahora vive con las secuelas que le dejó. Hoy, a sus 64 años, Ricardo aún enfrenta problemas urinarios. “Anda uno todavía con problemas en su orina. No puede uno orinar bien. Tengo que andar con mi protector porque no hay un control de esfínter completo. Es una especie de pañal, pero pequeño”, añadió.

El examen del tacto rectal para saber el estado de la glándula prostática
El examen del tacto rectal para saber el estado de la glándula prostática
Foto: Getty Images

Un llamado urgente a la prevención

Ricardo no quiere que otros hombres pasen por lo mismo. Su mensaje es claro y contundente: “Para evitar toda esta cantidad de problemas, de sentirse uno mal con uno mismo, de hacer sentir mal también a otras personas, háganse su examen. No solamente se basen en el antígeno, también háganlo con el tacto rectal. No dejan de ser hombres por hacérselo y se van a hacer mucho bien”.

Su historia es un testimonio sobre los prejuicios en torno a una enfermedad que, detectada a tiempo, puede ser tratada con éxito. Pero para eso, es necesario vencer el miedo, la vergüenza y la desinformación.

El tacto rectal dura apenas 10 segundos y así un médico puede detectar irregularidades que podrían salvar una vida. Sin embargo, miles de hombres siguen postergando este examen por razones culturales o personales.

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