Por años, las historias sobre un reptil gigante que devoraba personas en el corazón de Bogotá parecieron sacadas de una ficción de terror. Sin embargo, tras el desmantelamiento del Bronx en 2016, los testimonios de sobrevivientes y agentes encubiertos revelaron que el horror era al parecer real.Esta es la historia de un cocodrilo llamado Pepe, una de las leyendas urbanas más escalofriantes de la ciudad. Un animal que dicen era utilizado por la banda delincuencial Los Sayayines para torturar y desaparecer a sus víctimas, según testimonios de algunos sobrevivientes.La leyenda de Pepe, el cocodrilo del BronxLos Informantes conoció su macabra historia en el 2016, revelando detalles que aún hoy generan zozobra entre los bogotanos. Sobrevivientes se atrevieron a narrar el horror vivido durante años en el Bronx.Pedro Ruiz, un hombre que pasó seis años en estas calles consumiendo bazuco, contó detalles sobre este mito urbano que, según él, fue real: Pepe, el cocodrilo que era usado por Los Sayayines para torturar a sus víctimas."Ellos le echaban la gente a ese animal, ese cocodrilo ya tenía dos metros y pedazo", afirmó Ruiz.(Lea también: La historia de Pepe, el cocodrilo del Bronx usado para desaparecer personas)"Ese cocodrilo lo conocí pequeño, se llamaba Pepe, lo trajeron como una lagartijita. Eso era un estanque pequeño, después cuando el animal se creció hicieron un estanque grandísimo para él solo, una habitación para él solo", señaló Pedro Ruiz.Además de quemar vivos a los que Los Sayayines llamaban sapos o sospechosos, en el Bronx había criaderos de perros Pitbull que destrozaban a un ser humano en menos de 15 minutos.Un cocodrilo tenía su propio estanque y allá también iban a parar los que tenían cuentas pendientes con Los Sayayines. "Es del que se escuchan tantas historias y es real, yo sí le digo que es real, yo puedo dar fe que es real", afirmó Pedro Ruiz, confirmando este mito urbano.Algunos muertos eran sacados en bolsas o camiones, otros no, eran simplemente enterrados dos metros bajo tierra. Una dictadura plena con reglas propias, un reino de maldad.(Lea también: La historia del San Bernardo, el nuevo Bronx de Bogotá donde han detonado varias granadas)¿Qué pasó con Pepe, el cocodrilo?La pregunta que muchos se hacen es: ¿qué pasó con Pepe, el cocodrilo del Bronx? Hay quienes aseguran que a Pepe lo sacrificaron y su piel fue vendida en el barrio Restrepo, al sur de Bogotá, para la fabricación de calzado.Aunque las fuentes oficiales indican que el reptil fue cremado, existen leyendas que afirman que su piel cubre los pies de algunas personas, las cuales desconocen el origen de este animal usado para torturar personas.La intervención del BronxEl Bronx, conocido por ser un foco de delincuencia, narcotráfico y explotación sexual, fue intervenido en 2016 por las autoridades en un operativo para desmantelar esta peligrosa zona.Durante el operativo, se incautaron armas, drogas y se rescataron a muchas personas, incluyendo menores de edad. Después de la intervención, el Distrito inició un proceso de transformación social en el área, creando el Distrito Bronx Creativo, un espacio dedicado a la industria de la cultura y la creatividad.(Lea también: Fotos | Así fue la intervención de San Bernardo, el nuevo Bronx de Bogotá que amenaza con expandirse)San Bernardo, un nuevo foco de delincuenciaSin embargo, la delincuencia no desapareció por completo y algunas actividades ilícitas se trasladaron a zonas cercanas como el barrio San Bernardo, también conocido como 'Samber', que ha sido comparado con el Bronx debido a su deterioro y la presencia de grupos criminales dedicados al microtráfico.Este barrio ha experimentado problemas similares a los del antiguo Bronx, lo que ha llevado a las autoridades a implementar operativos de seguridad en esa área para combatir el narcotráfico y la delincuencia.La historia de Pepe, el cocodrilo del Bronx sigue siendo un recordatorio de los horrores que se vivieron en esa zona y de la lucha por erradicar la violencia y el crimen en la ciudad.
A los 19 años, la vida de Laura González Martínez, residente en Bello, Antioquia, dio un giro dramático que la situó al borde de la muerte. Lo que comenzó como un hábito aparentemente inofensivo durante su adolescencia al usar constantemente un vapeador, terminó en una emergencia médica. Séptimo Día conoció su caso.Laura recordó el momento en que su cuerpo colapsó debido al uso persistente de cigarrillos electrónicos. En el punto más crítico de su crisis, la joven relató la angustia que sintió: "O hablaba o respiraba porque no podía hacer las dos al mismo tiempo".La situación escaló rápidamente hasta que el traslado a urgencias se volvió inevitable. Al llegar a la Clínica El Rosario de Medellín, el personal médico se encontró con un cuadro clínico alarmante. El doctor Carlos Andrés Pacheco, médico intensivista que atendió el caso, describió el estado de ingreso de la paciente: "Llegó a urgencias muy alcanzada para respirar, incluso llegó con coloración violácea que nosotros llamamos cianosis". Ante la insuficiencia respiratoria, el equipo médico procedió a intubarla y conectarla a un respirador artificial para mantenerla con vida.El inicio de la adicción: un "lapicero" inofensivoLa historia de Laura con el vapeo no fue un evento aislado, sino el resultado de una adicción que se gestó desde los 15 años. "Se volvió una moda entonces en cualquier esquina lo encontrabas". A los 16 años, la adquisición de una pila recargable intensificó el consumo, permitiéndole vapear de manera constante, incluso en ayunas y cada cinco minutos, debido a la fuerte dependencia generada por la nicotina.El diseño de estos dispositivos jugó un papel crucial en la falta de percepción de riesgo por parte de la joven y su familia. Reina Martínez, madre de Laura, confesó que nunca sospechó que aquel objeto fuera una amenaza para la salud de su hija. "Usted un vapeador lo ve como si fuera ¿qué le digo yo? un lapicero. Hay unos que son anchos, otros que son delgaditos, otros que son con colores bonitos", relató Martínez, añadiendo que, a diferencia del tabaco tradicional, el olor resultaba agradable: "No huele maluco, no es como decir un cigarrillo... al contrario, huele rico, sí, es como una esencia". Esta apariencia estética y aromática facilitó que Laura ocultara su hábito durante años, atribuyendo sus crisis de tos iniciales a simples resfriados o gripas.Las graves consecuencias de los vapeadores en la saludTras descartar infecciones bacterianas y gérmenes, el equipo médico de la Clínica El Rosario llegó a una conclusión basada en el historial de consumo de la paciente. El diagnóstico fue EVALI, siglas en inglés para la lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos o vapeo. Esta enfermedad provoca una inflamación severa en todas las vías respiratorias, desde la nariz hasta los alvéolos.Laura describió la sensación física de la enfermedad como una lucha desesperada por el oxígeno: "Me sentía como un pez cuando tú lo sacas del mar que empieza a moverse". Durante cuatro días, permaneció en un coma inducido mientras sus pulmones intentaban recuperarse de la agresión química. El doctor Pacheco explicó que, mientras un pulmón sano se observa negro en una tomografía, los pulmones afectados por EVALI presentan una apariencia totalmente distinta: "Un paciente con EVALI está así, completamente inflamado, todo el pulmón blanco".El análisis científico: ¿Qué inhalaba realmente Laura?La investigación liderada por expertos químicos arroja luz sobre las sustancias que causaron el daño en el organismo de Laura. En laboratorios de la Universidad de la Salle, se analizaron los componentes de dispositivos similares, encontrando una mezcla de metales pesados y agentes cancerígenos. Elsa Fonseca, directora de laboratorio de alta complejidad, identificó sustancias como el pireno y el naftaleno, ambos reconocidos como altamente cancerígenos.Además de estos químicos, se detectó la presencia de metales pesados como mercurio, plomo, cadmio y cromo, los cuales pueden inducir neurotoxicidad y enfermedades neurodegenerativas. Según el químico John Rivera, estos componentes se volatilizan al calentarse el líquido del vapeador, convirtiéndose en un aerosol que es inhalado directamente por el usuario. El neumólogo Germán Díaz Santos, del Instituto Nacional de Cancerología, advirtió que estos dispositivos "son lo mismo que el cigarrillo convencional, tienen los mismos efectos sobre el pulmón y sobre las células y los alteran a tal punto que pueden provocar cualquier tipo de cáncer".Secuelas irreversibles: pulmones de anciana a los 19 añosA pesar de haber sobrevivido al coma, las consecuencias para la salud de Laura son permanentes. La inflamación severa dejó cicatrices y una acumulación de mucosidad que obstruye los bronquios, dificultando el paso del aire. La doctora Adriana Posada Restrepo, directora de la clínica donde fue atendida, señala la gravedad de las secuelas en pacientes jóvenes: "Va a tener los pulmones de aspecto de una persona de la tercera edad".Actualmente, Laura enfrenta una capacidad respiratoria significativamente disminuida. Durante sus terapias de recuperación, actividades tan simples como inflar una bomba le generan una agitación extrema. El doctor Pacheco advirtió que estas lesiones pueden generar secuelas de por vida, incluyendo la "limitación de su capacidad para hacer algunos ejercicios o incluso requerir oxígeno por mucho tiempo o de por vida".La neumóloga Claudia Patricia Díaz Bosa destacó que este caso no es un hecho aislado y que el 20% de sus consultas actuales corresponden a jóvenes con problemas similares. Según Díaz, el vapeo puede ser incluso más agresivo que el cigarrillo tradicional: "Vemos daños tan tempranamente que nos hace ser más agresivos en cuanto a desmitificar que vapear es inofensivo".Para Laura, la lucha contra la adicción continúa, marcada por el recuerdo del trauma vivido. "Es algo que tu cerebro te pide todo el tiempo... pero después recuerdo todo lo que me sucedió y es como no, no puedo hacerlo", concluyó la joven, quien ahora debe vivir con las limitaciones físicas de un sistema respiratorio profundamente afectado por una práctica que inició como un juego de adolescentes.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Durante años fue considerada una leyenda urbana en Bogotá, alimentada por los rumores que circulaban entre quienes se atrevían a cruzar las peligrosas calles del Bronx. Sin embargo, lo que parecía un mito terminó convertido en una realidad documentada por autoridades y testigos directos. En pleno centro de la capital, bajo el dominio de la banda criminal conocida como ‘Los Sayayines’, operó una estructura de terror que incluyó torturas, desapariciones y un lugar clandestino donde se procesaba y servía carne humana.Los Informantes habló con Óscar Rosas, un chef que sobrevivió a ese infierno. Durante tres años permaneció encerrado en un sótano, en una de las zonas más temidas de la ciudad, donde, según su testimonio, fue obligado a cocinar lo impensable.De las cocinas internacionales al Bronx de BogotáAntes de quedar atrapado en las redes del Bronx, la vida de Óscar Rosas prometía un destino diferente. Su formación lo llevó a estudiar en la Universidad de Nueva York y a trabajar en prestigiosos establecimientos. Su talento en la cocina le permitió recorrer países como Estados Unidos, Brasil, Italia y Holanda. Sin embargo, su trayectoria profesional estuvo constantemente marcada por una adicción temprana que comenzó en su adolescencia.“Era un problema para mi familia. Yo empecé [a consumir] a los 13 años. Mi mamá que era mi alcahueta me dijo: ‘mijo, cambie, váyase y deje de consumir’. Pero resulta que conocí la heroína, entonces cambié la coca, la marihuana y el bazuco por la heroína”.A pesar de sus éxitos laborales en el extranjero, la dependencia a las sustancias provocaba escándalos que terminaban en despidos tras pocos meses de empleo. En un intento por rehabilitarse, regresó a Colombia con el sueño de comprar una propiedad en Tenjo y formar una familia. No obstante, el deseo de consumir sustancias lo llevó rápidamente al barrio Santa Fe y, finalmente, al sector del Bronx, donde perdió su carro y lo que había logrado, pasaba sus días drogado y cada vez más adentro del Bronx.¿Qué ocurrió dentro del Bronx?Dentro del Bronx, Óscar Rosas empezó realizando tareas básicas para sostener su adicción, trabajando como limpiador de calles y luego como taquillero, encargado de pesar y empacar drogas. Su habilidad en la cocina no pasó desapercibida para ‘Los Sayayines’, los criminales que ejercían el control absoluto del sector. Inicialmente, fue contratado para eventos específicos de la banda: “Yo les cocinaba para la novia, que nació el hijo, fiestas privadas y de derroche”.Esa destreza culinaria, que en otros tiempos le abrió las puertas de hoteles internacionales, terminó convirtiéndose en su condena. Los líderes de la organización decidieron confinarlo en un túnel subterráneo del que no salió durante tres años. El lugar de cautiverio era un punto clave para la banda: una estructura conectada a las antiguas cañerías de la ciudad, por donde circulaban drogas y dinero lejos de la vista de las autoridades.El horror en el sótano del Bronx: comían carne humanaLa primera vez que le ordenaron cocinar restos humanos estuvo rodeada de violencia y amenazas. Cuando le entregaron una bolsa de cuero sobre la mesa, el chef comprendió de inmediato lo que había en su interior: “Saco lo que está en la bolsa de cuero, la extiendo. Cojo el ajo, cojo la cebolla, pero miro bien la carne y era un cuerpo humano completico, sin pies, sin cabeza, sin manos, sin huesos”. Ante su negativa inicial, sus captores reaccionaron de inmediato con violencia. Lo golpearon con la culata de un arma para obligarlo a obedecer.Bajo amenaza de muerte, fue obligado no solo a preparar los restos, sino a consumirlos. ‘Los Sayayines’ le advirtieron con claridad sobre las consecuencias de desobedecer: “No solo lo va a cocinar, lo va a probar y se lo va a comer, o si no nos lo comemos a usted”. Rosas describió el lugar como un espacio reducido y precario, infestado de ratas, donde la única actividad era el procesamiento de los cuerpos: “Era una cañería antigua de Bogotá... Lo único que cabía era la mesa, el muerto y muchos extranjeros. Era un restaurante de caníbales”.Restaurante “caníbal” y rituales satánicosSegún el exhabitante de calle, la práctica del canibalismo en el Bronx de Bogotá no habría sido un hecho aislado, sino parte de una dinámica de control y ritualismo satánico utilizada por la banda ‘Los Sayayines' para afianzar su poder y obtener supuestos beneficios espirituales. Óscar Rosas afirmó que los enfrentamientos entre bandas a menudo se resolvían mediante estos rituales, y que incluso líderes del sector terminaron siendo víctimas de esta práctica: “Al que más se comían era al duro del Bronx... al que les daba de comer”.Además del consumo por parte de los victimarios, la carne humana era distribuida entre la población de habitantes de calle que frecuentaba el sector. Según las investigaciones, los restos eran descuartizados y triturados para ser mezclados con la alimentación general que se servía en bandejas callejeras. Rosas señaló que el objetivo era engañar a los consumidores: “Sobraban sopas de manes y le daban a los habitantes de calle a comer. No tenía ni idea que estaba comiendo un cristiano”.Operativo en el Bronx y lo que hallaron las autoridadesAntes de hacer pública su historia, Óscar Rosas consultó a otros testigos y sobrevivientes para evitar poner su vida en riesgo. Por ello, lo que contó en Los Informantes también fue verificado por las autoridades.Julián Quintana, director del cuerpo técnico de investigaciones del CTI, corroboró que agentes encubiertos infiltrados como habitantes de calle proporcionaron información en tiempo real sobre estas prácticas.Durante la intervención masiva del 28 de mayo de 2016, que involucró a 2.500 efectivos de la Policía, el Ejército y el CTI, se descubrieron los búnkeres y túneles descritos por el chef. En estos lugares, las autoridades hallaron evidencias de tortura y métodos de desaparición forzada.“Nosotros teníamos agentes encubiertos que se hicieron pasar por habitantes de la calle y nos daban información en tiempo real, cuando se hace la intervención uno de ellos me aborda y me dice: ‘Estos son los lugares donde alimentan los habitantes de la calle, aquí incluso cogen seres humanos, los descuartizan, los trituran y se los ponen a los habitantes para que se los coman en estas bandejas’”, afirmó Julián Quintana.Además del canibalismo, se habría confirmado el uso de animales para deshacerse de los cuerpos. Según Rosas, existía un pitbull entrenado para atacar y un cocodrilo, conocido como ‘Pepe’, en cuyo estanque arrojaban a quienes querían desaparecer.El fin del cautiverio y la vida después del BronxEl encierro de Óscar Rosas terminó de manera drástica tras un intento de quitarse la vida. Al cortarse la yugular con una botella de vidrio, uno de los ‘Sayayines’, en un acto inesperado, decidió auxiliarlo y sacarlo del túnel. Fue abandonado en el Parque de los Mártires y posteriormente trasladado a la clínica Santa Clara, donde lograron salvar su vida.Tras su recuperación y el desmantelamiento del Bronx, Rosas se trasladó a Santander, donde actualmente dirige una fundación dedicada a la rehabilitación de personas con problemas de adicción. En su residencia trabaja para evitar que otros caigan en el abismo que él experimentó.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
El consumo de vapeadores ha dejado de verse como una tendencia inofensiva para convertirse en una creciente preocupación de salud pública en Colombia. Aunque se promocionan como alternativas menos riesgosas que el cigarrillo tradicional, la comunidad científica y médica ha emitido alertas contundentes sobre sus componentes químicos y los daños severos que pueden provocar en el organismo de adolescentes y jóvenes.Diego Guauque, periodista de Séptimo Día, habló con médicos y especialistas sobre esta tendencia cada vez más arraigada entre los jóvenes. Lo que encontró sobre estas sustancias resulta impactante, ya que se ha evidenciado que pueden ser altamente nocivas y generar afecciones graves que, en casos extremos, pueden resultar fatales.Los riesgos químicos ocultos tras el vaporLos análisis realizados en laboratorios de alta complejidad han desmitificado la idea de que los vapeadores solo emiten vapor de agua con saborizantes. Elsa Fonseca, química y directora del laboratorio de alta complejidad de la Universidad de La Salle, tras analizar el contenido líquido de estos dispositivos, identificó elementos peligrosos: "Podemos ver el pireno y el naftaleno, estos compuestos son reconocidos cancerígenos. También dentro del vapeador está el propilenglicol que forma otros compuestos volátiles como la acrilamida, también altamente cancerígenos". Según la experta, el aerosol generado no solo transporta nicotina, sino también metales pesados que se “volatilizan” al calentarse la resistencia.Además, enfatizó que entre los seis o siete componentes que se hallaron dentro de un vapeador común que se vende en las calles de Bogotá, no solo hay componentes que pueden causar cáncer, también habló de posibles daños al cerebro, daños fetales en casos de mujeres embarazadas.La toxicidad de estos aparatos se extiende a otros sistemas del cuerpo debido a la presencia de elementos metálicos. El químico Jhon Eric Rivera señaló que en los dispositivos se encontraron rastros de sustancias que afectan directamente el sistema nervioso. “Se encontraron diferentes metales pesados como mercurio, plomo, cadmio cromo y antimonio. Muchos de ellos causan neurotoxicidad, lo que quiere decir que pueden inducir cáncer en sistema nervioso central particularmente el cerebro y también enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson". Estos hallazgos refuerzan la postura de que "el cigarrillo electrónico puede ser igual o más dañino que el tradicional".El impacto en la salud pulmonar y el riesgo de cáncerDesde la perspectiva médica, el impacto en los pulmones de los jóvenes es inmediato y agresivo. Germán Díaz Santos, neumólogo del Instituto Nacional de Cancerología, explicó que la relación entre estos dispositivos y las neoplasias es una realidad clínica. El especialista advirtió: "El cáncer se está relacionando con los vapeadores porque son lo mismo que el cigarrillo tradicional, tienen los mismos efectos sobre el pulmón y las células. Cada vez se está viendo más cáncer asociado a estos dispositivos, cáncer de lengua, de toda la orofaringe, de pulmón y próstata". El temor de los expertos radica en un incremento exponencial de estos diagnósticos debido al inicio temprano del consumo.Además del cáncer, el uso de vapeadores está asociado a la aparición de enfermedades agudas como la lesión pulmonar asociada al uso de productos de vapeo (EVALI). Los médicos han observado cómo los pulmones de pacientes jóvenes se inflaman hasta perder su capacidad funcional. Claudia Patricia Díaz, neumóloga, subrayó que los daños observados son alarmantes: “Los daños más a largo plazo todavía no los estamos viendo. Será cuestión de tiempo para darnos cuenta de qué pasa a largo plazo, pero vemos daños tan tempranamente que nos hace ser más agresivos en cuanto a desmitificar que vapear es inofensivo... Son tantos los daños que tiene esto que obviamente nos hace ver como una gran amenaza y podríamos decir en algunos momentos puede ser hasta peor que el consumo de cigarrillo”.Además, la nicotina presente en estos productos también genera una dependencia química que afecta el desarrollo cognitivo de los menores.Deportista de 19 años murió por uso del vapeadorJuan Manuel Parra era una promesa de la lucha olímpica en Manizales, un joven de 19 años cuya vida giraba en torno al deporte desde que tenía 2 años. A pesar de haber nacido con asma, la práctica deportiva constante le permitió fortalecer sus pulmones y abandonar el inhalador. Sin embargo, a los 16 años comenzó a vapear a escondidas de sus padres, utilizando el dispositivo bajo la falsa premisa de que le ayudaba a manejar el estrés y la ansiedad.Su padre y entrenador, Juan de Dios Parra, recordó que el joven ocultaba el artefacto en su morral y, al ser descubierto, minimizaba el riesgo diciendo: "No papá, yo lo dejo ahí, tranquilo que yo no consumo eso".La salud del joven deportista comenzó a deteriorarse en marzo de 2025, cuando manifestó un persistente dolor en el costado derecho de la espalda. Aunque inicialmente los médicos atribuyeron la molestia a una inflamación propia del entrenamiento de lucha, los síntomas empeoraron hasta que Juan Manuel no pudo sostener su propia cabeza.Tras insistencias de sus padres, una ecografía reveló la presencia de un edema pulmonar provocado por la acumulación de un líquido químico no natural para su edad."Le detectaron un líquido, como un químico que no es normal que un deportista o una persona de esa edad tenga en su cuerpo. Le hicieron exámenes y dijeron que tenía un edema pulmonar", relató su padre en Séptimo Día.El desenlace fue devastador; el 10 de junio de 2025, el joven debió ser sometido a un coma inducido y conectado a ventilación mecánica porque sus pulmones dejaron de funcionar. Juan Manuel Parra, de 19 años, ya no podía respirar y, tras dos días intubado, sufrió un paro cardíaco. “Los médicos llevaban 25 minutos en reanimación, pero que si en dos minutos no lo podían reanimar, él moría neurológicamente y quedaba como un vegetal”.El deportista falleció el 12 de junio. Para su padre, no existen dudas sobre la causa de la muerte: "Mi hijo falleció producto de una enfermedad pulmonar por el uso del vaper".Fallas en la regulaciónA pesar de que en Colombia existe legislación que prohíbe la venta de vapeadores a menores de edad, en las calles persiste la falta de control. Pruebas del equipo de Séptimo Día, realizadas con cámaras ocultas, evidenciaron que menores pueden comprarlos con facilidad en tiendas de barrio, cadenas reconocidas y plataformas de domicilios, sin verificación de identidad.Ante esta evidencia, Juan Carlos Restrepo, presidente de Alterpro, admitió: "Claramente hay una falla en el control, hay una falla en la aplicación de las reglas y de las normas y eso tendrá consecuencias".La industria reconoce que la nicotina es una sustancia que genera dependencia y que el sistema cognitivo en formación de los jóvenes no debería estar expuesto a ella. El reto, advierten, es fortalecer la prevención, la regulación y la información para evitar que una generación pague las consecuencias de un hábito que muchos todavía consideran inofensivo.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Desde Cali, la ministra de Salud, Carolina Corcho, encabezó la primera audiencia pública sobre la transformación de la salud en Colombia. Su discurso despertó emociones en las organizaciones sociales, movimientos indígenas, de pacientes y trabajadores de la salud que la acompañaban.También lea: “No es cierto que se haya desfinanciado la salud”: ministra Carolina Corcho“En las calles emblemáticas de la ciudad de Cali cayó la reforma tributaria que ordenaba y que expropiaba la dignidad de trabajadores y trabajadoras de clases medias y populares. Aquí también en estas calles cayó la reforma a la salud que pretendía seguir siendo un negocio y la calle se hizo gobierno y ahora la calle está en el Gobierno”, expresó la ministra Corcho.Aun cuando no se conoce el documento oficial de la anunciada reforma al sistema de salud, ya hay puntos claros que la ministra impulsa con gran fuerza y de los que hay certeza. Uno de los más polémicos, el papel de las EPS está en limbo.“Teníamos que aceptar, entonces, que unos intermediarios apropien billonarios recursos en una posición dominante y reguladora contra los demás y nos dijeron que era normal. Esos recursos deben llegar directamente a los hospitales, directamente a las clínicas, no podemos continuar intermediando los recursos, estamos pagando entre 6 y 7 billones de pesos”, agregó Corcho.Puede ver: Enfermedades crónicas causan una muerte cada dos segundos en el mundoAseguró que otro de los puntos estará enfocado en el fortalecimiento de la red pública de hospitales y que no pretenden acabar con las clínicas privadas.“No puede ser el hospital público una empresa de venta de servicios al mejor postor y ese hospital público tiene que ser sagrado. No más corrupción con los hospitales públicos”, aseveró la funcionaria.En medio del eufórico y contundente discurso, la jefe de la cartera anunció que el documento de reforma será enviado a cada actor del sistema en la primera semana de noviembre para debate público. Dentro de ese proceso de diálogo, asegura que no se dejará en vilo a los prestadores, quienes adeudan cerca de $12 billones por cuenta de los procesos de cierre de varias EPS.“El tema de las 14 EPS que el gobierno anterior dio en proceso de liquidación, revisaremos la transición porque eso afecta y no debe afectar el pago de los hospitales y clínicas. Tengan la confianza que no vamos a hacer daño, el daño ya fue”, indicó la ministra Corcho.En relación: EPS piden a minsalud asegurar recursos para que economía de los pacientes no se vea afectadaEntretanto, desde los gremios de la salud piden un diálogo para llegar a puntos medios con esta reforma que se quiere radicar.“Este es un mensaje para todos los actores, incluyendo el Gobierno. No podemos continuar en esta dinámica de estigmatización de uno solo de los agentes del sistema, no podemos seguir asumiendo que las dificultades del sistema de salud se deben solo a uno de esos agentes”, aseguró el director de la Cámara de Aseguramiento en Salud de la ANDI, Carlos Daguer.Por último, la ministra Corcho pidió al Congreso de la República que sea aprobada la reforma tributaria, para obtener más recursos para aquellas prioridades del gobierno Petro, entre ellas, la salud.
Este jueves, 22 de septiembre de 2022, se vivió una jornada de día sin carro y sin moto en varias ciudades de Colombia, entre ellas, Bogotá y Cali. En el caso de la capital de la República, las autoridades entregaron un balance positivo.También vea: Fiscalía imputa cargos por enriquecimiento ilícito a Aída Victoria MerlanoCon las vías despejadas y una movilidad fluida, así transcurrió en su mayoría la jornada del día sin carro y sin moto en Bogotá.“Muy bien, la ciudad increíble, se siente el aire mejor”, expresó Cristian Rodríguez, habitante de Bogotá.Según el último balance del Distrito, en total se validaron 3.674.258 pasajes en todo el transporte público de la ciudad. No obstante, en general, los habitantes prefirieron el teletrabajo, pues el uso del transporte público y la bicicleta se redujo a comparación de la jornada de día sin carro que se realizó en el 2020.Este día también benefició la calidad del aire de Bogotá, pues, de cuerdo con la secretaria de Ambiente de Bogotá, Carolina Urrutia, hubo una reducción del 51% de “gases de efecto de invernadero comparados con un día normal".Puede leer: Logran acuerdo con Iglesia católica para devolverle capilla ubicada en aeropuerto El DoradoDía sin carro en CaliEn la capital del Valle del Cauca también se implementó el día sin carro. Según la Secretaría de Movilidad, se logró que cerca de 700.000 vehículos salieran de circulación de las vías.Durante la jornada se impusieron 212 comparendos por incumplimiento de la medida y en la ciudad el ruido disminuyó en tres decibeles, mientras que el índice de calidad del aire mejoró en diez unidades.Podría ser de su interés: Pareja se hace viral al ser grabada mientras caminaba desnuda por calles de CaliVarios sancionados en MonteríaEn el caso de Montería dejaron de circular más de 50.000 automotores por las calles y avenidas, pero se sancionaron a más de 300 conductores por salir en sus vehículos.Con la jornada de este jueves se destaca el aporte al medio ambiente, a la movilidad y la reducción del ruido en todas las ciudades que participaron.
Aumenta la preocupación en Colombia por la escasez de algunos fármacos e insumos médicos. Los datos del Ministerio de Salud señalan que son 500 los medicamentos que han presentado desabastecimiento, mientras que la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas revela que el 89% de las 135 entidades consultadas enfrentan esta problemática.También lea: ¿Por qué está enredada la entrega de cannabis medicinal a pacientes?“No podemos negar que en medicamentos, aunque tenemos fabricación nacional, dependemos de la importación de materias primas”, afirmó Claudia Vargas, directora de Medicamentos y Tecnológicos en Salud del Ministerio de Salud.Esa dependencia de la que habla el Ministerio de Salud ha puesto en aprietos a los prestadores de los servicios que registran una lista de cerca de 30 medicamentos e insumos médicos que están escasos y, por ende, han aumentado drásticamente su precio.El acetaminofén se lleva el primer puesto en la lista con un aumento de precio del 46,9%; le sigue el tramadol, con 30,3%; el agua estéril, con 33,3%; la dipirona, con 43,9%; la inmunoglobulina humana, 33,2%, y las vitaminas, 75,8%.En la lista de insumos y dispositivos están los catéteres con 15,6%; agujas, 8,5%; cánulas, 7,1; bolsas, 11,7%; jeringas, 3,9%, y máscaras, 6,3%.Puede ver: La migraña no es un simple dolor de cabeza que se controle solo con medicamentos“Encontramos que todavía hay unos promedios de provisión todavía existentes en las entidades para un periodo entre una y cuatro semanas”, afirmó el director general de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, Juan Carlos Giraldo.“Juntando las necesidades con el Ministerio de Comercio, buscar mecanismos de negociar internacionalmente de manera conjunta”, aseveró el director designado del Invima, Francisco Rossi.El Gobierno insiste en que no se trata de desabastecimiento general, sino de escasez de algunas referencias, por lo que invitan también a reemplazar los fármacos habituales bajo recomendación médica por otras marcas genéricas.Vea, además: Viruela del mono en Colombia: número de casos subió más del 30% en la última semanaDelicada situación en CaliEn la capital del Valle del Cauca, la Defensoría del Paciente aseguró que ya ha recibido más de 21.000 quejas por la escasez de medicamentos.Don Carlos Alberto Trujillo tiene 74 años y hace tres meses le diagnosticaron problemas de próstata. Por su condición, necesita pañales y medicamentos especiales, pero él asegura que lleva más de dos meses madrugando y haciendo filas para poder conseguirlos. Sin embargo, no los ha podido encontrar.“De mal en peor en su salud y uno sale bien ilusionado de su casa a las cinco o seis de la mañana para esas farmacias, después de hacer tres horas de cola o algo así, no hay, no hay”, expresó don Carlos.El Movimiento por la Salud en Cali reveló que a diario están llegando 30 quejas de pacientes que no están recibiendo los medicamentos.“Como losartán, antibióticos de pediatría, anticonvulsivos, pañales y varios de los insumos para las bombas que usan las pacientes diabéticos, la insulina”, aseguró el presidente del Movimiento por la Salud en Cali, Luciano Calderón.Podría leer: ¿Qué pasa por la cabeza de los niños que matonean?La secretaria de Salud de Cali, Miyerlandi Torres, afirmó que ya está implementando acciones para solucionar esta situación.“Las distribuidoras o las EPS manifiestan que es por falta de disponibilidad o porque no les ha llegado suficientes fórmulas a las instituciones para la distribución”, indicó la secretaria Torres.A la fecha, en la Defensoría del paciente de Cali ya se han reportado 21.000 quejas de pacientes que aseguran no han recibido medicamentos por la escasez que se está registrando.
El panorama en Colombia por la ocupación ilegal de tierras se ha complicado en las últimas semanas. En Lorica, Córdoba, estudiantes y docentes de un colegio paralizaron sus actividades para exigir el desalojo de uno de sus predios.En relación: Estudiantes de Lorica piden que invasores les devuelvan terrenos en donde hacían sus prácticasAsimismo, cuatro funcionarios de la Alcaldía de Cali que adelantan diligencias de desalojo fueron amenazados de muerte y, en Popayán, 600 familias salieron de tres predios ocupados ilegalmente. A esto se sumaron los ganaderos de tres municipios en Magdalena que están en alerta ante el riesgo de invasión de sus fincas.Para los expertos, la problemática se debe a un desorden territorial generado por dos factores: 13 millones de campesinos que hace tiempo reclaman la tierra y grandes acaparadores que no la trabajan. Hay varias opciones para enfrentar la situación.“A los grandes propietarios y a los acaparadores, resolvamos este problema, donemos tierra, donemos la tierra al Estado”, dijo Sergio Roldán, experto en derechos de tierra de la Universidad Externado.Colombia es un país desigual en la distribución de tierra, pues se ubica en el sexto lugar en el mundo, solo el 1% de la población posee el 90% de la tierra, según el Censo Nacional Agropecuario. Otra herramienta es cobrar un impuesto más alto a aquellos acaparadores que no están trabajando la tierra.“Hoy es un buen negocio acaparar tierra porque el impuesto predial que yo pago por 100.000 hectáreas es una ridiculez. Lo peor de eso es que los municipios están quebrados porque su principal ingreso es el predial, pero todos los catastros de los municipios están desactualizados”, añadió Sergio Roldán.Otras opciones son iniciar una efectiva repartición de los bienes que ya tiene el Estado por extinción de dominio al narcotráfico, la recuperación de los terrenos baldíos y que el mismo Gobierno compre la tierra para solucionar las problemáticas más fuertes y urgentes. La discusión llegará este martes, 20 de septiembre, a la Comisión Quinta del Senado.También lea: Ganaderos de Magdalena piden ayuda ante posible invasión de tierras: “Están marcando los árboles”El llamado del Gobierno nacionalEl Gobierno hizo un llamado a las comunidades que están invadiendo esos predios para que se abstengan de hacerlo porque esto podría afectar los objetivos que se han trazado para dirimir los conflictos por la tierra en el país.Tres son los pilares del gobierno Petro para resolver el conflicto por la tierra en Colombia: darle tierra a 3.000.000 personas que no la tienen, formalizar a 7.000.000 millones y saber la vocación agrícola de esos terrenos.“Yo creo que hay que sentarse a resolver ese tema es la invasión. Claro, no invadan y no ocupen los predios privados ni públicos. Estamos a punto de resolverlo”, afirmó Gerardo Vega, director de la Agencia Nacional de Tierras.Vega es un conocedor de los derechos de la tierra y toma con beneficio de inventario lo que ha dicho José Félix Lafaurie, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegan), e incluso de la Procuraduría que detrás de las invasiones se esconden mafias.Podría ser de su interés: Asesinan a promesa del fútbol en Quibdó: acababa de salir de visitar a su novia“Gente que tiene tierra y que quiere tener más va y se mete, cierto, pero en todos esos fenómenos sociales son la excepción, no es la regla general, y estoy diciendo una cosa ya probada que fue lo que pasó con la restitución de tierras. Se hablaba de que todos eran falsos reclamantes y resulta que no era así”, aseguró Gerardo Vega.El director de la Agencia Nacional de Tierras se atreve a sugerir que las reclamaciones de las comunidades afro e indígenas en Cauca son justas.“De 114 millones de hectáreas que tiene el país, 2.800.000, lo que ellos tienen encierra el tema que es cultivable para producir alimentos, para comer, para vivir. Yo creo que lo que pasa con ellos es que quieren tierras que sirvan para cultivar. Eso es lo que tiene que resolver Colombia, eso es lo que tiene que resolver con esas comunidades”, agregó.Según Gerardo Vega, el Estado no sabe en manos de quien está el 65% de la tierra en Colombia y por eso es necesaria una reforma agraria que dirima el conflicto de la tierra en el país.Puede leer: “La paz siempre será criticada”, pero “lo que hay que criticar es la guerra”: Gustavo Petro
De 2017 a 2021 se ha disparado el delito de sicariato en Colombia. En 2017 fueron 4.080 casos registrados y en 2021 se pasó a 8.161 casos, de acuerdo con un estudio del Centro de Pensamiento Futuros Urbanos. Según el informe ‘Panorama del sicariato en las principales ciudades del país’, las riñas fueron la principal causa de homicidios en Colombia.Impactante video de tiroteo en Cartagena que dejó dos muertos y dos heridos“Aunque se ha reducido la tasa de homicidio a nivel nacional, el sicariato presenta una mayor recurrencia y eso genera la transformación de la violencia en Colombia”, explicó Gustavo Niño, director de seguridad ciudadana de Futuros Urbanos.Lo que más preocupa es que los casos de sicariatos en el país van en ascenso, solo en 2022 ya son 5.072.“Hay un caso aquí y es el aumento de consumo interno de estupefacientes y los grupos de delincuencia organizada, que operan en las ciudades, en muchas partes del país, están cuidando mucho sus rentas criminales y esas luchas por control territorial son la que están dando esa cifra”, indicó Niño.Pero esta no es la única causa, el sicariato también está en otras modalidades como encargo, mensaje, advertencia y pasional.¿Por qué se ha incrementado el sicariato?Para algunos expertos la violencia de grupos criminales se está trasladando hacia lo urbano donde antes no era común esta modalidad en los homicidios.“También se ha incrementado de manera exponencial el sicariato por pedido, es decir, personas particulares, que no tienen que ver con esta dinámica, contratan servicios de sicarios para hacer ajustes de cuentas, desde cuestiones económicas e incluso sentimentales”, señaló Carlos Charry, sociólogo.Otro espantoso crimen en Bogotá: encuentran cuerpo de un hombre con un tiro de graciaPara otros analistas esta es la demostración del cobro y ajuste entre bandas criminales y de droga que delinquen en las ciudades del país. “Si nos damos cuenta los cuerpos que se dejan en vía pública, en diferentes espacios, es evidente que se espera que se encuentren, que alguien los vea, son mensajes entre bandas para advertirse que están llegando a matar a los integrantes del otro grupo criminal o delincuencial”, agregó Andrés Nieto, experto en seguridad.Analistas aseguran que es necesario intensificar los trabajos de seguridad ciudadana para frenar los hechos de siacariato en Colombia.
Kevin Esteban Rivera, mejor conocido en redes sociales como el Negro Está Claro, pidió disculpas luego de realizar el polémico reto que consistía en que una persona debía tomarse 20 copas de licor para ganar 5 millones de pesos.Cabe destacar que el ciudadano que participó en ese desafío sufrió una complicación de salud que lo tuvo durante tres días en coma. Por suerte, el hombre fue dado de alta.“Soy culpable de hacer el reto del licor. Me han dicho muchos insultos por cometer una equivocación. Acepto mi error, soy un ser humano, me equivoqué, pero aquí estoy dando la cara y limpiándome, porque yo soy más grande que todos los insultos que me han dicho”, aseguró el creador de contenido nacido en Yumbo, Valle del Cauca.Además, el Negro Está Claro hizo referencia a que su contenido no está orientado en realizar daño a las personas que participan.“Si salgo a la calle a hacer un reto o un video es con el corazón y nunca está hacerle daño a alguien. Nunca salgo a hacerle daño a alguien. Asumo mi error. Puedes hacer mil cosas positivas, pero haces una mala y todo el mundo te clava el puñal. Ese es nuestro mundo, pero hay que salir adelante ante las adversidades”, mencionó.Además, el Negro Está Claro prometió que no realizará más este tipo de contenido: “Me comprometo a no volver a hacer retos que impliquen la salud de las personas. En medio de mi ignorancia no caí en cuenta que si una persona tomaba 30 tragos eso podía afectar su salud”.En medio del video en el que pidió disculpas apareció Diego Trujillo, el hombre que casi muere tras realizar el reto.Él también habló de lo sucedido: “Cometí un error, a mí nadie me obligó a que me tomara esas copas, yo quise participar. Me las tomé porque yo quería. Estuve en coma tres días, pero aquí estoy otra vez”.
Este jueves 4 de agosto se llevó a cabo la antepenúltima jornada de competencias en el Mundial Juvenil de Atletismo, el cual se está desarrollando en el estadio Pascual Guerrero de la ciudad de Cali.Y Colombia contó con la representación de varios atletas en diferentes competencias, sin embargo, la actuación más destacada para la delegación de nuestro país estuvo a cargo del equipo conformado por María Alejandra Murillo, Marlet Ospino, Melany Bolaño y Laura Martínez, quienes clasificaron a la final de los 4x100 metros relevos después de culminar en el segundo lugar de su correspondiente ‘heat’.Vale resaltar que el cuarteto nacional registró un tiempo de 44.34 y solamente fue superado por el conjunto británico que registró una marca de 43.78 y estuvo compuesto por Nia Wedderburn-Goodison, Alyson Bell, Joy Eze y Faith Akinbileje.Ahora, la final de esta modalidad tendrá lugar este viernes 5 de agosto desde las 5:30 p. m.¿Cómo le fue a los demás deportistas colombianos en la cuarta jornada del Mundial Juvenil de Atletismo?En esta ocasión, María Alejandra Murillo (100 metros vallas), Pedro Alejandro Marín (800 metros), María José Gelvez (1.500 metros), Melany Bolaño (200 metros), y Carlos Flóres, Óscar Baltan, Yerlin Enrique González y Ronal Longa (4x100 metros relevos) también tuvieron acción en esta jornada del mencionado evento deportivo, pero no clasificaron a la final de sus respectivas competencias.¿Cuántos países están disputando el Mundial Juvenil de Atletismo?En esta ocasión, 141 países están compitiendo en esta certamen, que tendrá su última jornada de competencias el próximo sábado 6 de agosto. Por otro lado, vale recordar que hay más de 1.500 atletas compitiendo en este evento deportivo.¿Cali ya había realizado un Mundial Juvenil de Atletismo?Sí, pero en la categoría Sub-18 y se llevó a cabo en 2018, en el estadio Pascual Guerrero, ubicado en la capital del departamento del Valle del Cauca.
Por estos días se está llevando a cabo el Mundial Juvenil de Atletismo y este evento deportivo ha dejado toda clase de momentos y situaciones llamativas. Precisamente, una de esas se presentó en la carrera de los 400 metros decathlon, en la que el italiano Alberto Nonino fue el gran protagonista.Concretamente, Nonino sufrió este percance en plena competencia, cuando tuvo que reducir la velocidad para evitar que se le vieran sus partes íntimas. Y esta situación no pasó desapercibida y quedó registrada en un video que se viralizó.Al final esta situación terminó mermando el rendimiento deportivo del mencionado atleta, que concluyó en el séptimo puesto de esta competencia. Además de que se dieron repercusiones y comentarios cargados de humor.Más allá de este particular suceso, ahora el Mundial Juvenil de Atletismo todavía tiene un par de jornadas antes de que concluya el próximo 6 de agosto.¿Algún atleta colombiano ha ganado alguna medalla en el Mundial Juvenil de Atletismo?Por el momento, la única atleta nacional que ha ganado medalla en este evento deportivo es Valentina Barrios, quien obtuvo la medalla de plata en el lanzamiento de jabalina con un registro de 57.84 metros, el cual también le permitió obtener un nuevo récord nacional."Es una sorpresa para Colombia y para mí, un honor ganar esta medalla y tengo demasiada alegría y solo pienso en mi familia, mis entrenadores y amigos. Es un logro que se lo dedico a Dios. Es el resultado de tanto esfuerzo en Bucaramanga, muchos viajes y traslados para poder conseguir este sueño", declaró en su momento Barrios, tras su gesta en el estadio Pascual Guerrero de la ciudad de Cali.¿Cuántos atletas colombianos están compitiendo en el Mundial Juvenil de Atletismo?En esta oportunidad, la delegación de nuestro país está conformada por un total de 34 atletas. Además, el equipo colombiano también cuenta con el acompañamiento de 13 miembros de 'staff', liderado por el profesor Néstor Barragán, quien también estuvo a cargo de la preparación de los atletas, la cual se hizo en las ciudades de Bogotá, Ibagué y Cali, y que tuvo una duración de dos semanas.
Este miércoles 3 de agosto se llevó a cabo una nueva jornada del Mundial Juvenil de Atletismo, que contó con la presencia de varios atletas colombianos en el estadio Pascual Guerrero de la ciudad de Cali, lugar en el que se está llevando a cabo este importante certamen internacional.Y llegaron buenas noticias para nuestro país luego de lo realizado por Natalia Linares, quien se clasificó a la final del salto largo después de registrar una marca de 6.31 metros."Estoy muy contenta y logramos la clasificación en el primer salto. Ahora vamos con toda para la final y estoy muy feliz", comentó Linares en diálogo con el medio especializado 'Running Colombia'. Ahora, Linares tendrá un descanso antes de luchar por la medalla de oro en la final de esta modalidad del atletismo, el próximo 5 de agosto desde las 3 p. m. (hora colombiana), que también contará con la presencia de destacadas atletas como la australiana Emelia Surch y la alemana Tabea Eitel.¿Cuántos atletas colombianos están compitiendo en el Mundial Juvenil de Atletismo?En esta oportunidad, la delegación de nuestro país estará conformada por un total de 34 atletas. Además, el equipo colombiano también contará con el acompañamiento de 13 miembros de 'staff', liderado por el profesor Néstor Barragán, quien también estuvo a cargo de la preparación de los atletas, la cual se hizo en las ciudades de Bogotá, Ibagué y Cali, y que tuvo una duración de dos semanas.¿Cuántos países están disputando el Mundial Juvenil de Atletismo?En esta ocasión, 141 países están compitiendo en esta certamen, que tendrá su última jornada de competencias el próximo sábado 6 de agosto. Por otro lado, vale recordar que hay más de 1.500 atletas compitiendo en este evento deportivo.¿Cali ya había realizado un Mundial Juvenil de Atletismo?Sí, pero en la categoría Sub-18 y se llevó a cabo en 2018, en el estadio Pascual Guerrero, ubicado en la capital del departamento del Valle del Cauca.
Este lunes 1 de agosto la ciudad de Cali se vistió de gala para recibir a las delegaciones de los 141 países que harán parte del Mundial Juvenil de Atletismo. Y aunque todavía no se ha realizado la ceremonia de apertura, la cual será sobre las 6:00 de la tarde, ya se han disputado algunas competencias en el estadio Pascual Guerrero.Por esto, algunos atletas dialogaron con ‘Caracol Sports’ sobre su debut en este certamen. Este fue el caso de Carlos Flórez, quien compitió en la prueba de clasificación de los 100 metros.“Siento que pude haber corrido mejor, pero confió en Dios para pasar a la semifinal y ahí dar lo mejor de mí”, comentó Flórez.Por su parte, Ronal Longa, quien también participó en la carrera de 100 metros, dijo: “Creo que me faltó más dureza en la salida, pero igual me siento bien por el resultado y creo que puedo ganar una medalla”Por otro lado, Valentina Barrios, que se clasificó a la semifinal de lanzamiento de jabalina, dio su opinión del rendimiento deportivo que tuvo y comentó: “Me sentí cómoda porque ya conocía a las rivales y eso me ayudó”.Finalmente, Carol Dayana Mosquera también habló después de su actuación en la prueba de los 800 metros."Fue una sensación muy bonita poder competir en mi primer Mundial Juvenil de Atletismo. Tuve rivales muy fuertes, pero me llevo muchos aprendizajes", señaló.¿Cuántos atletas colombianos estarán disputando el Mundial Juvenil de Atletismo?En esta ocasión la delegación de nuestro país estará conformada por un total de 34 atletas. Además, el equipo colombiano también contará con el acompañamiento de 13 miembros de 'staff', liderado por el profesor Néstor Barragán, quien también estuvo a cargo de la preparación de los atletas, la cual se hizo en las ciudades de Bogotá, Ibagué y Cali, y que tuvo una duración de dos semanas.