Las redes sociales se han convertido en una poderosa herramienta de denuncia para casos de maltrato animal en Colombia y el mundo. Videos sin censura han dejado en evidencia a maltratadores de animales que, en el peor de los casos, son dueños o trabajadores de guarderías o fundaciones caninas que deberían velar por el bienestar de estos animales.Según la ley colombiana, el maltrato animal está tipificado como un delito y puede dar penas de prisión de 12 a 36 meses a quien cause la muerte o lesiones a animales. Séptimo Día conoció las denuncias de varias personas contra lugares que supuestamente velan por el bienestar de mascotas y animales rescatados, pero cuyas condiciones supondrían realmente maltrato para estos.Denuncian maltrato en fundación de animalesA través de videos, animalistas y voluntarios han denunciado a la fundación Rufo Salvando Vidas, la cual tiene sede en Suba, en el norte de Bogotá, y asegura ser un espacio en el que se rescatan perros y se promueve el apadrinamiento y adopción de estos, por el aparente mal estado en el que viven los animales dentro de su predio. Uno de los videos más llamativo en las plataformas digitales muestra el momento en el que, aparentemente, un perro se está "comiendo" a otro que murió en el lugar.El video en cuestión fue publicado por Julio Triviño, un hombre que aseguró haber evidenciado el mal estado en el que viven los perros que están en la fundación. "El video se realizó porque acompañé a mi hijo a unas de las canchas de fútbol que está ubicada cerca a esta fundación y lo graba un papá que estuvo ahí en un partido. Cuando lo publiqué la señora trata de explicarme por qué el perro se comió al otro perro. Dice que colgaron un perro porque se había muerto una noche antes y el otro lo alcanzó. Entonces sí hay un problema administrativo", explicó.La señora a la que se refiere Triviño es Andrea Clavijo, quien es la representante de la fundación y, según datos de los denunciantes y de las redes sociales del lugar, tiene en su poder a más de 100 caninos, entre ellos algunos con discapacidades. La mujer, ante las cámaras de Séptimo Día, negó las acusaciones que surgieron por el video de Triviño y las que surgieron hace un año cuando varios voluntarios acudieron al lugar en medio de una inundación que sufrieron en sus instalaciones, ubicadas cerca de un complejo deportivo.Las otras denuncias las realizaron Camilo Jaramillo, Paola Andrea Pinzón y Sandra Silvera Ortíz, quienes acudieron como voluntarios y aseguraron encontrarse con un panorama desolador. Los voluntarios aseguraron que al llegar notaron que muchos de los caninos estaban "desnutridos y deshidratados" y otros que al parecer pasaban "encadenados las 24 horas del día". Sandra Silvera detalló que "como era un terreno fangoso, llevamos materiales para meter tubería y estibas para que los animales no estuvieran en el barro, pero lo que nos encontramos fue animales tomando agua de sus heces, animales cuyas uñas estaban destruidas por los hongos. Vimos que no había alimento, pese a que la semana anterior habíamos llevado dos toneladas".También señalaron que vieron a Andrea Clavijo golpear a uno de los caninos mientras estaba allí. "Esas son mentiras, ellos hicieron un video y se dan cuenta que los perros se iban a agarrar, yo me agaché y le di [una palmada] en la boca a la perra, no le hice más", señaló la representante de la fundación y agregó que en el lugar tampoco hay espacio para almacenar tanta comida, por lo que en esa ocasión decidieron llevarla hasta la casa de otro voluntario.Por su parte, la voluntaria Paola Andrea Pinzón señaló que ese día se conmovió particularmente por el estado de desnutrición en el que encontró a Valeria, una perra criolla a la que decidió adoptar y Sandra Silvera agregó que otros perros en mal estado fueron trasladados a otros hogares y recibieron atención veterinaria. Pero Clavijo negó que los voluntarios hayan sacado animales en mal estado de su fundación. "Lo que se llevaron fue perros de raza porque los vieron bonitos, gordos y en buen estado", aseguró.¿Qué hacen las autoridades con estos casos?En Bogotá, la autoridad para estos casos es el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal. Séptimo Día llevó ante el director Antonio Hernández las denuncias contra la fundación Rufo Salvando Vidas para establecer si tenían conocimiento sobre esta situación. Hernández indicó que las quejas que han recibido al respecto "tienen que ver con el espacio no es el más adecuado, son muchos animales y muchos presentan un estado de salud que no es el mejor".El director del IDPYBA detalló que tras las denuncias fueron a la fundación para verificar la situación y, en ese momento, "encontramos seis animales que ella entregó porque se dio cuenta que no tenía las condiciones ni las capacidades para brindarles protección. [Esto] puede representarse como maltrato". A pesar de esto, la fundación sigue operando y manteniendo a decenas de perros en su poder en condiciones que no son las más apropiadas para garantizar su bienestar.Andrea Padilla, senadora reconocida por su activismo animal explicó que "maltrato animal es toda conducta que vulnere el bienestar de un ser sintiente, no solamente es el golpe, es el maltrato por acción, también por negligencia, el hacinamiento también es maltrato". Agregó que, en este tipo de situaciones, lo que se debe hacer es "intervenir con una oferta social y apoyar a esta persona. La Alcaldía debería hacerse responsable".Sin embargo, Antonio Hernández explicó que el motivo por el que como autoridades no le han quitado los animales a la fundación Rufo Salvando Vidas es "porque nosotros consideramos que de nada sirve quitar animales cuando están en un lugar en el cual tienen resguardo, alimentación y cuidado. Lo que hay que buscar es mejorar las condiciones de este tipo de lugares. Si una persona de estas maltrata, no genera condiciones seguras para el animal, tenemos que intervenir".Los voluntarios y animalistas siguen esperando que sus denuncian tengan un efecto definitivo para garantizar la mejora de condiciones de los animales que permanecen en la fundación Rufo Salvando Vidas, mientras esta sigue operando y recibiendo donaciones.
El propósito de vida de Jaqueline Rivera, diseñadora y madre de dos hijos, cambió en febrero de 2018, cuando Camilo Rodríguez acabó con la vida de su hija Tamara Rivera, de tan solo 18 años, y escapó de las autoridades. Jaqueline le prometió a su hija, el mismo día que se llevó a cabo su funeral, que no descansaría hasta encontrar a su feminicida y llevarlo a responder por su crimen, además le aseguro que lo haría en menos de un año.La tarea no era sencilla, al hombre parecía que se lo había tragado la tierra. Pero aunque ella desconocía su paradero, no se rindió y pasó meses siguiéndole el rastro con publicaciones en redes sociales, hablando con personas que lo habían visto y recopilando información sobre su nuevo estilo de vida. Y lo logró, en enero de 2019, gracias a toda la labor de inteligencia que ella realizó sin conocimiento alguno, pero con el poder del amor maternal, llevó a las autoridades a detenerlo en otro país.Jaqueline Rivera no confiaba en el novio de su hija"Ella era muy alegre, súper espontánea, de esas personas que todo lo resuelve, decía 'yo puedo, yo lo hago'. Esa niña llena de energía soñaba con aprender muchos idiomas y viajar por el mundo". Así recuerda Jaqueline a su hija Tamara o 'Tammy', una joven a la que se le acabaron los sueños con sus 18 años recién cumplidos, luego de que el hombre con el que había sostenido una tormentosa relación la asesinara en su casa en Cali.El responsable fue Camilo Rodríguez, un hombre seis años mayor que Tamara que se dedicaba a manejar Uber en la ciudad y se había ganado la confianza de la joven hasta el punto de empezar una relación amorosa. Cuando Tamara se lo presentó a su mamá, ella le dijo que no le daba confianza, algo extraño porque Jaqueline asegura que "a mí no me cae mal nadie". Sin embargo, sus dudas no hicieron mayor peso y el noviazgo continuó, pero a los cuatro meses notó que algo estaba mal con su hija. Jaqueline Rivera confirmó sus sospechas, Camilo maltrataba a Tamara, y por eso la llevó a interponer una denuncia. A pesar del proceso legal iniciado, Tamara decidió volver con él y con el tiempo también regresaron los golpes, en total lo demandaron por agresión y violencia de género tres veces. Camilo no solo maltrataba y manipulaba a Tamara, quien sentía que no podía salir de esa relación, sino que también llamaba a Jaqueline para amenazarla por haberlo denunciado.Así ocurrió hasta que, finalmente, Tammy decidió dar por terminada definitivamente su relación con Camilo. Ante el temor de que el hombre regresara a la vida de su hija, Jaqueline tomó la decisión de cambiarse de casa y, en medio de eso, recibieron una noticia que les dio alivio. Camilo llamó a su hija para despedirse. "Le dice: 'Me voy para Bogotá, lo siento, la embarré contigo y no puedo estar acá', y se fue en enero"; pero todo era una farsa.Unas semanas después, el 22 de febrero de 2018, cuando se suponía que Camilo Rodríguez ya no estaba viviendo en Cali, Tamara le avisó a su mamá que saldría a la calle a hacer una diligencia, pero nunca más regreso. "Yo sentí que se me oprimía el pecho, había algo que me decía que algo pasó", recordó Jaqueline Rivera ese día, cuando salió corriendo en busca de su hija presintiendo que lo peor había pasado."Cuando llegué metí la llave y esa reja se abrió, miré al piso y encontré la pulsera de ella. Corrí al patio, miré por la ventana y la vi en el suelo. La toqué y estaba fría, eso es duro porque usted queda como en una burbuja, yo salí corriendo a un CAI cerca y les grité: 'mi hija está muerta, Camilo la mató'", detalló.Así fue la cacería del feminicida de su hijaLa muerte de Tamara Rivera en Cali empezó a ser investigada por las autoridades en Cali, con Camilo Rodríguez como principal sospechoso ante los señalamientos de la madre de la víctima. Sin embargo, se desconocía el paradero del sujeto que semanas atrás les había dicho que se mudaría a Bogotá. Días más tarde se llevó a cabo el funeral de la joven y su mamá decidió convertirse en una especie de investigadora judicial, para honrar la vida de su hija. "Le hice una promesa y le dije que se la iba a cumplir. Que yo iba a encontrar a Camilo y que lo iba a encontrar antes de un año, costara lo que me costara. Y se volvió mi obsesión. Aprendí a saber cómo escribía, a saber cómo se expresaba. Empecé a analizarlo cuadro a cuadro".En medio de su dolor, y mientras pensaba cómo iniciar su búsqueda, Camilo Rodríguez tuvo la sangre fría de llamarla y hacerle parecer que él no estaba enterado de la muerte de Tamara. Por recomendación de los investigadores, Jaqueline tuvo que hacer de tripas corazón y hablar con él como si nada hubiera pasado. "Me dice: 'Hace rato no hablo con Tammy ¿ella dónde estará? Tammy no me contesta y me parece muy raro, y yo estoy preocupado porque ella ha estado saliendo con un tipo que es medio raro y a mí me da miedo que le haga algo'".Indignada y destrozada, la madre de Tamara decidió acudir a las redes sociales para pedir ayuda para dar con el paradero de Camilo. Como pudo consiguió fotos recientes de él y de cada uno de sus tatuajes, sus datos personales y detalló en una publicación que ese hombre era el asesino de su hija. Como sucede con este tipo de denuncias en plataformas digitales, rápidamente se hizo viral y algunas personas le aseguraron haberlo visto en Bogotá. El mismo Camilo volvió a comunicarse con ella ante la viralidad de la publicación. "Yo publiqué su foto, sus datos, le explicaba a la gente que ese sujeto asesinó a mi hija. Me llamó y me dijo: 'me voy a entregar a la Fiscalía de Bogotá, yo cometí un error y pienso pagarlo'. Luego empieza a insultarme". Pero Camilo nunca se entregó y desapareció del panorama otra vez; sin embargo, la voluntad, terquedad y el amor de Jaqueline por su hija era más perseverante.Jaqueline no paraba de publicar la información de Camilo y enviársela a personas en Bogotá, último lugar en el que lo habían visto. Por varios meses su búsqueda no daba resultados, pero nunca desfalleció. "En la noche hacía redes sociales, en el día trabajaba. No bajé la guardia en ningún momento" y para ese entonces sufrió un accidente en su moto, lo que la incapacitó un tiempo en su casa con "todo el tiempo del mundo" para continuar con su cacería."Un día de la nada llegó el mensaje que estaba esperando. Alguien me escribe que él salió hacia Ecuador con unos migrantes venezolanos". Al darse cuenta que Camilo ya había salido del país, Jaqueline no se detuvo, trasladó su búsqueda y empezó a enviar la información a personas en ese país, específicamente en las ciudades más cercanas a la frontera. Tras algunas semanas de silencio, finalmente recibió un nuevo mensaje de una persona que le aseguró haberlo visto en un parque en Lago Agrio, en la frontera ecuatoriana, pero no sabía si Camilo seguía allí o había cruzado la frontera hacia Perú.En medio de su labor de persecución a través de las redes sociales, en varias ocasiones la publicación de Jaqueline llamó tanto la atención que el mismo Camilo se comunicaba con ella a través de perfiles falsos. "Varias veces me encontré con que hizo perfiles con otros nombres y me escribía para sacarme información de cómo iba el proceso. Yo aprendí a ver él cómo se expresa, cómo habla, cómo escribe y yo lo identificaba. Yo le decía: 'Camilo, ya no le dé más vueltas a esto, o usted se entrega o yo lo encuentro'".Fue por eso que cuando recibió en su buzón de mensajes una foto en primer plano de Camilo Rodríguez, preguntándole si ese era el hombre que ella buscaba, sospechó de inmediato. Por fortuna, en esta ocasión quien estaba del otro lado del chat era un policía peruano que le confirmó sus sospechas, Camilo solo había estado de paso en Lago Agrio, Ecuador, y ahora estaba en Chiclayo, Perú. Para que ella confiara en él, le explicó cómo había conseguido esa foto del colombiano. "Me dijo: 'Yo soy policía aquí en Perú, mi tía tiene un restaurante y él viene a desayunar acá'. Entonces lo que él dejó su celular en la vitrina y cuando Camilo se sentó a pedir, él le tomó la foto".Jaqueline, que se había convertido en la sombra de Camilo, ahora tenía unos ojos en el Perú que estaban atentos a los movimientos de Rodríguez. De esta manera se enteró que Camilo se había establecido en el Perú con otra identidad, la de Johan Sebastián Mena Gutiérrez, y que, además, ya tenía una nueva pareja, mujer a la que también estaba maltratando y cuya familia ya lo había denunciado. "Logré averiguar dónde vivía, dónde trabajaba, a qué hora entraba a trabajar, dónde desayunaba, dónde almorzaba, dónde cenaba, me convertí en su sombra".Entonces la mujer se comunicó con la estación de Policía en Chiclayo y le envió al capitán Saavedra toda la información que tenía de Camilo, pero se encontró con un problema cuando el oficial le preguntó si el sujeto tenía circular roja de Interpol. Esto significó un nuevo retraso para su plan, pues a Camilo solo lo estaban buscando en Colombia. Jaqueline no había llegado tan lejos para nada, por lo que gracias a un investigador privado, consiguió que en diciembre de ese año se emitiera la circular roja contra Camilo, tuvo que esperar 45 días.Así las cosas, el 18 de enero recibió la mejor noticia: el operativo se había llevado a cabo y Camilo Rodríguez había sido capturado en Chiclayo. En ese momento lo detuvieron por falsedad en documento público y le informaron que la justicia colombiana lo exigía para que pagara por el feminicidio de Tamara Rivera. Jaqueline le había cumplido a su hija la promesa que le había hecho en su tumba, pero todavía no podía cantar victoria, pues faltaba el proceso de extradición.Debido a la burocracia entre ambos países, tardaron 10 meses en enviar a Camilo Rodríguez de Perú a Colombia. Pero una vez estuvo en territorio nacional, la justicia colombiana lo condenó a 375 meses en prisión, 35 años que actualmente apaga en la cárcel de Cómbita, en Boyacá.Aunque el dolor por la pérdida de su hija sigue intacto y nada podría ayudarla a recuperarla, hoy en día Jaqueline Rivera vive tranquila por haberle cumplido a su hija de 18 años la promesa que le hizo el día de su funeral y haber conseguido justicia para que ella no se convirtiera en una cifra más de impunidad.
Colombia se enfrenta hoy a una preocupante realidad frente a la seguridad de la comunidad trans y de las personas con identidades de género diversas, donde la violencia y la intolerancia continúan cobrando vidas. El crimen de Sara Millerey González es un recordatorio de la desprotección que vive la comunidad LGBTIQ+ en el territorio nacional. Diego Guauque de Séptimo Día investigó.El caso de Sara Millerey en AntioquiaEn su infancia, se caracterizó por ser alegre, cariñosa y muy cercana a las actividades religiosas de su comunidad. Su tío, Juan Camilo González, recuerda con afecto que en su niñez ella era una persona servicial: "era alegre, le gustaba mucho las cosas de Dios".Desde temprana edad, Sara comenzó a manifestar y afirmar su identidad de género femenina, expresando abiertamente quién era y su deseo de ser llamada como Sara Millerey, de acuerdo con el relato de su tío.A diferencia de muchos otros casos de la población trans en el país, quienes frecuentemente sufren el rechazo y abandono de sus familias, Sara Millerey contó con un apoyo incondicional en su hogar. Su tío destaca que en su familia nunca existió discriminación.El ataque en Bello que indignó al paísUn viernes a las tres de la tarde, una vecina se comunicó con Juan Camilo González para alertarlo sobre el ataque que había sufrido su sobrina. La investigación judicial posterior reveló la gravedad y la premeditación con la que se ejecutó la agresión. Saúl León, abogado penalista de la familia de la víctima, explicó cómo se desarrollaron los hechos dentro del inmueble al que fue conducida por la fuerza.Según el abogado Saúl León, "básicamente quienes asesinaron a Sara Millerey son sicarios en el municipio de Bello, Antioquia". El jurista también señaló que "hay evidencia en el expediente que acredita que cuando los agresores toman a Sara le gritan improperios, vulgaridades. todo derivado de su identidad de género. Y todo esto ocurre mientras la golpean y mientras le quitan la vida prácticamente".Esta agresión estuvo relacionado por prejuicios sobre la diversidad. León señaló que los atacantes ejercían un dominio armado en el barrio y que, "derivado de ello, eh en este control territorial ilegal que hacían estos sujetos en ese municipio, pues consideraban que esto era inapropiado socialmente".Después de golpearla y causarle múltiples fracturas, los cinco agresores trasladaron a Sara Millerey hasta la quebrada La García y la arrojaron a la corriente. Según la denuncia de la defensa, el horror continuó después de que la víctima cayó al agua, ya que los atacantes permanecieron armados en el sitio para impedir que fuera socorrida.Varios vecinos del sector se alarmaron ante la escena. Al ver a Sara atrapada en la corriente, dos habitantes de la zona decidieron intervenir. Los vecinos formaron un lazo humano dentro del agua para sostener a la víctima, impidiendo que el cauce la arrastrara.Poco después, unidades del cuerpo de bomberos lograron ingresar al área a través de una vivienda.Investigación y el reclamo por los implicados prófugosAunque fue rescatada con vida de la quebrada La García, Sara Millerey González Borja falleció el 6 de abril de 2025 en un hospital de Medellín debido a la gravedad de las lesiones internas y las fracturas. Su violento asesinato desató indignación y una rápida movilización de las autoridades competentes.El proceso judicial ha avanzado de forma parcial en la identificación y captura de los autores materiales del crimen. La defensa de la familia confirmó que el expediente penal señala a un total de cinco sospechosos de participar en el homicidio. El abogado Saúl León habló del el estado actual de las detenciones: "Son dos sujetos oriundos de Medellín y de Bello, Antioquia. Están privados de la libertad en la cárcel El Pedregal de Medellín".No obstante, los otros tres implicados en el asesinato de Sara Millerey continúan en libertad. Al ser consultado sobre las razones por las cuales no se ha completado la totalidad de las órdenes de captura, el abogado León indicó que "no ha sido posible su ubicación" por parte de los investigadores judiciales.
El terremoto del pasado 10 de agosto, con epicentro en el departamento del Chocó, sacudió a la ciudad de Cali con gran violencia debido a las condiciones de su suelo blando, compuesto por sedimentos de río. El movimiento telúrico destruyó por completo 24 edificaciones de la ciudad y dejó agrietadas a más de un centenar. Los Informantes visitó la zona.Entre todos estos puntos críticos, la estructura que registró el mayor saldo de víctimas mortales fue el edificio residencial Torres del Limonar, ubicado en el sur de la capital vallecaucana. En las labores de remoción de escombros de esta estructura trabajaron de manera conjunta el cuerpo de bomberos, la Armada Nacional, la Policía y un equipo de expertos rescatistas internacionales. Durante las primeras horas, las familias de los desaparecidos mantuvieron la esperanza de hallar personas con vida. Sin embargo, los equipos de rescate se enfrentaron a un obstáculo médico y físico severo conocido como el síndrome de aplastamiento. Diversas víctimas atrapadas lograban entablar conversaciones bajo la estructura colapsada, pero al levantarse las losas de concreto que las presionaban, las toxinas acumuladas en sus músculos ingresaban repentinamente al torrente sanguíneo, provocando infartos fulminantes de inmediato. Según el registro de la emergencia, la gravedad de esta situación llevó a que algunos familiares manifestaran su deseo de que no se removieran las pesadas piedras para poder continuar conversando con sus seres queridos.La mujer que rescata fotos y recuerdos en las ruinasEn medio de esta tragedia, Johana Sánchez, una caleña de 41 años, madre y contratista sin ningún tipo de entrenamiento en labores de socorro, decidió acudir de manera voluntaria a la zona del desastre.A pesar de no vivir en el edificio colapsado ni conocer a ninguna de las víctimas, Johana evadió la prohibición de su familia para ingresar a la zona de impacto. Su llegada se produjo un martes, camuflada en un vehículo de carga pesada justo cuando se agotaban las 72 horas críticas de búsqueda de sobrevivientes determinadas por los protocolos internacionales.Al ingresar a la zona restringida, Johana relata cómo inició su labor voluntaria de apoyo: "Había un militar ahí y yo le dije, 'Buenas.' Y me entré y ahí mismo le dije a una persona, 'Me presta un casco y me puse a a coger piedras y a mirar por los huequitos si encontraba alguien. Yo vine a salvar vidas, o sea, a tratar de sacar la ayudar a sacar la gente, pero no no se pudo".Aunque la misión inicial de rescatar personas con vida no resultó, la atención de Johana se desvió hacia una dimensión diferente de la catástrofe al observar pequeños objetos cubiertos de polvo y escombros. El momento clave que redefinió su labor ocurrió tras observar un peluche entre las piedras. Al ver que otra persona intentaba desecharlo considerándolo inservible, Johana intervino diciendo: "No, señora, eso no es basura. Lo que para usted es basura, para otra persona es lo más importante que le queda, un recuerdo".A partir de ese instante, Johana Sánchez inició un proceso minucioso de clasificación de pertenencias personales que abarcaba zapatos, llaves, diplomas, relojes, carteras y cartas familiares. Ante la gran acumulación de objetos rescatados, diseñó un método de organización basado en los perfiles ocupacionales y profesionales de las víctimas. Al entrevistarse con los familiares que acudían al lugar, Johana indagaba por las profesiones de los fallecidos para ubicar sus pertenencias en sectores específicos.De acuerdo con Johana, la efectividad de su método sorprendió a los sobrevivientes: "Yo se quedan aterrados porque dice, '¿Usted cómo sabía que esto era de mi mamá?' Y yo le dije, 'Porque su mamá, por ejemplo, su mamá, ¿qué era?' Ah, la señora trabaja en estética. Entonces empezaba".De igual manera, logró agrupar todas las herramientas de ferretería correspondientes a un propietario de la Torre A identificado como don Miguel. Entre esos papeles, descubrió una carta redactada en el año 2011, la cual contenía un mensaje íntimo de afecto dirigido a su esposa e hijos que estuvo guardado durante quince años. El documento fue entregado a su hijo precisamente el día del cumpleaños de don Miguel.La maleta de fotos de la familia PatiñoUno de los procesos de identificación más emotivos del desastre fue el del periodista y presentador José Fernando Patiño, quien viajó desde Bogotá tras enterarse del colapso del apartamento de su padre de 78 años, Darío Patiño Rivera, situado en el apartamento 304. El rescate del cuerpo se concretó el martes en la noche tras una ardua labor de los rescatistas. José Fernando identificó a su padre ingresando a un estrecho espacio con la ayuda de un socorrista. El reconocimiento físico se efectuó por partes: la parte trasera de su pierna, su talón, una calva en la coronilla y un lunar en la axila.Tras el funeral, José Fernando regresó a las ruinas del edificio con el propósito específico de recuperar la memoria familiar. En ese momento, relata que recurrió a la ayuda espiritual de su padre: "le dije, 'Pa, entre tantas cosas ayúdame a buscar nuestros recuerdos.' Tú puedes creer que lo primero que encontramos fue una maleta donde dijeron, 'Ahí hay fotos'". Al recibir el equipaje que había sido clasificado por Johana y los voluntarios, José Fernando Patiño estuvo muy agradecido: "Esto es todo. Esto es todo lo que necesito". La recuperación de ese archivo fotográfico devolvió a la memoria de la familia.La clasificación de Johana Sánchez demostró que los objetos de valor estrictamente material perdían toda relevancia para los dolientes frente a la carga sentimental de las imágenes. Tal fue el caso de la hija de una pareja que falleció abrazada bajo las placas de concreto.Al intentar Johana hacerle entrega de joyas de plata y una costosa colección de lentes de sol pertenecientes a su madre, la joven de 30 años las rechazó de inmediato para centrar su petición únicamente en las fotos.La única ocasión en la que Johana Sánchez interrumpió su labor y se quebró emocionalmente ocurrió tras acompañar a una madre que permaneció dos días y dos noches sin dormir en el campamento improvisado, esperando el rescate de sus hijos Valentina y Juan.Cuando los cuerpos sin vida de ambos jóvenes fueron localizados bajo el concreto pesado, Johana se aisló del campamento y se encerró a llorar sola.A pesar de las constantes sugerencias del equipo de profesionales en psicología del duelo que asisten la emergencia, quienes le recomiendan diariamente retirarse para proteger su salud mental ante la saturación de dolor, Johana permanece firme en el lugar.Actualmente, todas las pertenencias, fotos, diplomas, relojes y anillos recuperados por Johana Sánchez y los voluntarios civiles han sido trasladados de forma segura a una bodega oficial para que los familiares puedan identificarlos y reclamarlos.
El interventor encontró una puerta secreta en la gerencia de la EPS en Montería y al abrirla descubrió una caleta con miles de documentos y una caja fuerte. Los investigadores de la Supersalud hallaron centenares de cajas con la facturación de lo que podría ser la prueba de la malversación de miles de millones de pesos para la atención de cerca de 445 mil colombianos que estaban afiliados a la EPS Emdisalud. Todo estaba en un pasadizo secreto, detrás de una falsa biblioteca que estaba en la gerencia de la entidad en Montería. Autoridades creen dentro de los centenares de cajas ocultas en la EPS hay evidencia, por ejemplo, de que a marzo de 2019 había cero cobertura en atención a pacientes de oncología, hematología, quimioterapia y radioterapia. Asimismo, podrían estar las pruebas de cómo solo dos de cada diez niños eran atendidos en cuidados intensivos, según los investigadores. El pasadizo secreto, en la gerencia de Emdisalud, conduce a una bodega y de allí a unas escaleras que van un sótano repleto de cajas y documentos que tal vez explicarían por qué servicios básicos como atención en medicina general, promoción y prevención, consulta odontológica y laboratorio clínico no superaban el 53% de la cobertura, según la Supersalud. El laberinto desemboca en un parqueadero. Los investigadores, además, hicieron otro hallazgo: una bodega con más cajas que, creen, explicarían las historias de las fallas en la atención y la entrega de medicamentos, el déficit en su patrimonio que, según la Supersalud, supera los 400 mil millones de pesos, o por qué la EPS debe a sus trabajadores ocho meses de sueldo. En el fondo del lugar hay una caja fuerte de la que aún se desconoce su contenido.
Esto informó el Ministerio de Salud a los usuarios de entidades como Cruz Blanca, Emdisalud, Medimás, Coomeva, Comparta y Comfacor. Solo debe ingresar a la página web https://www.minsalud.gov.co/PAGINAS/CONSULTA-AFILIADOS.ASPX e ingresar los datos personales para obtener la información.
Unos 14 mil pacientes de Emdisalud, Caprecom y otras entidades no serán atendidos este viernes en ese centro de salud.
Ocho ciudadanos venezolanos —presuntos integrantes de la banda Tren de Aragua— son señalados como implicados en el asesinato del profesor Kevin Santiago Ángel, cuyo cuerpo fue encontrado desmembrado y abandonado en el suroccidente de Bogotá en mayo de 2026. En la audiencia de imputación y medida de aseguramiento, la Fiscalía General de la Nación reconstruyó las horas de terror a las que fue sometido el docente, estableció los presuntos roles de los procesados y el posible motivo por el que, se presume, fue objetivo de interés de esta banda transnacional.Cabe recordar que el caso cobró relevancia después de que los propios estudiantes de Ángel clamaran por su pronta aparición en una serie de manifestaciones que realizaron en vía pública, en inmediaciones del colegio Santiago de Atalayas. Su labor como docente y como líder social que promovía actividades deportivas para prevenir el consumo de estupefacientes, al parecer, habría intervenido con las actividades del Tren de Aragua en la localidad de Kennedy, relacionadas con el tráfico de sustancias ilícitas y extorsiones. Más de 80 actividades de policía judicial respaldan esta teoría.La investigación de la Fiscalía establece que entre el 20 y 22 de mayo de este año, el profesor fue retenido y sometido a actos de tortura dentro de una vivienda del suroccidente de Bogotá, donde habría sido asesinado. El ciudadano habría sido víctima de una muerte violenta. La necropsia también dio cuenta de hematomas y heridas de armas cortopunzantes en su tórax y cuello que, si bien no le causaron la muerte, ocasionaron intenso dolor y sufrimiento en la víctima. Su cuerpo fue desmembrado, introducido en una maleta y abandonado en un sector del barrio Tintal.Los roles de los presuntos integrantes del Tren de Aragua en el asesinatoOsmer Josué Castillo Urbaneja es el señalado cabecilla de la organización en Bogotá. Atendió la diligencia desde el centro de reclusión. Así, privado de la libertad, habría impartido la orden de asesinar al profesor Kevin. El ente judicial señala a Castillo de haber liderado el crimen, determinar la desaparición forzada, el ocultamiento del cuerpo, la tortura y el hurto de las pertenencias del docente.Franyer Eduardo Vázquez Moras, por su parte, habría coordinado la ejecución del crimen y la disposición del cuerpo para dar cumplimiento a las órdenes de Castillo. Además, se habría hecho pasar por una mujer llamada Carolina -una amiga de alias Alondra- para enviarle la ubicación del inmueble y generar un ambiente de confianza. Presuntamente, fue el encargado de matar, desmembrar a la víctima y transportar la maleta al bicitaxi donde se llevó el cuerpo a la ciclorruta del barrio Tintal.Gacelas Nairobi Sojo Lira, más conocida como alias Alondra, habría contactado al profesor desde el 9 de mayo en redes sociales. Con un tejido de mentiras, esta mujer hizo que la víctima le diera su confianza para que, al final, cediera a acudir a una cita en una vivienda del barrio Galán, lugar donde habría sido asesinado. “Lo puso en manos de miembros del Tren de Aragua y ayudó en la muerte y coordinación del crimen”, señaló la fiscal.Emiro Manuel Nieves Morgado, alias Mario Bro, facilitó el lugar como líder de la zona, mientras que Luis Alberto Camejo González, alias Luis Panadero, quien residía allí, es señalado de recibir a la mujer antes de la llegada de la víctima, luego sometió al docente y cooperó en su homicidio. A Nieves se le señala de haber estado en el lugar y facilitar la maleta donde colocaron los restos del profesor, así como de haber observado cómo la cabeza de la víctima era guardada en una bolsa plástica, sin haberle dado aviso a las autoridades.Eduin Vikzabith Herrera Martínez, alias Looney Tones; Arístides José Mendoza Rodríguez, alias Colmillos; y Raúl Antonio Pérez Pérez, alias Tun Tun, estarían implicados en la retención, los actos de tortura a los que fue sometido el docente antes de su asesinato y el traslado del cuerpo en una maleta.Mientras el profesor era sometido dentro de la vivienda en el barrio Galán, alias Alondra y Mario Bro habrían usado el celular del docente para hacer una compra en un establecimiento comercial.Una fiscal de la Unidad Especial de Investigación (UEI) les imputó los delitos de homicidio, tortura, desaparición forzada y concierto para delinquir, todos agravados, además de ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. Los procesados no aceptaron los cargos.Durante la audiencia, la jueza regañó en diferentes ocasiones a alias Alondra y a Osmer Castillo por desatender por instantes la diligencia, comportamiento que fue evidente cuando cada uno, por su parte, se reía o miraba hacia otro lado para hablar.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
En medio del silencio de la madrugada de este viernes y con el sigilo de un operativo que incluía a más de 30 policías de élite entrenados para neutralizar asuntos de alto valor, los uniformados llegaron a una vivienda ubicada en Riohacha, capital de La Guajira. En esa ubicación, y según información suministrada por una fuente humana, se encontraba Naín Pérez Toncel, alias Bendito Menor, uno de los criminales más buscados de la costa Caribe colombiana. Ahí empezaron los rumores de su muerte y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada emitieron una comunicación desmintiendo esa información. El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, presentó ante la prensa cuatro cuerpos cubiertos con lonas blancas, resultado del operativo en el que murió 'Bendito Menor'. "Gracias a una operación impecable realizada por nuestra Policía Nacional por un Comando Especial de la Dijín, se dio de baja a uno de los más peligrosos delincuentes de nuestro país, alias Nain, o Bendito Menor", dijo De la Espriella frente a los cuatro cuerpos, cubiertos con bolsas blancas, y que fueron dispuestos en el suelo.Sobre las 7:30 a.m., el presidente De la Espriella llegó en una caravana al Batallón de Infantería Mecanizada Número 6. Cartagena, en Riohacha, para entregar detalles del operativo en el que se había dado de baja a Naín Andrés Pérez Toncel en una vivienda tipo casa patio de color blanco. Los policías ingresaron por techos y destruyeron las puertas para acceder a la habitación donde el delincuente dormía con alias La Bebecita, su pareja sentimental, quien también cayó en el operativo. La vivienda donde se escondía 'Bendito Menor' está cerca al aeropuerto y su ubicación precisa se dio gracias al seguimiento e interceptaciones de comunicación adelantadas por las autoridades. "Di la instrucción clara y precisa y contundente de declarar a este miserable que hoy está en buen recaudo del infierno como objetivo de alto valor, y la cúpula y el ministro de Defensa, y todos los miembros de la fuerza pública, nos concentramos en este objetivo que hoy exponemos a Colombia y el mundo", contó el mandatario.Los cuerpos que exhibió el jefe de Estado fueron trasladados al batallón bajo una estricta caravana de seguridad vía terrestre y, posteriormente, fueron trasladados en helicóptero a la sede de Medicina Legal en Barranquilla.¿Cómo fue el operativo contra 'Bendito Menor'?La escena no es la primera de este tipo protagonizada por el mandatario, pues el martes ya había difundido un video en el que el presidente aparece caminando entre los cadáveres embolsados de 23 supuestos disidentes de las Farc muertos en una operación militar en el departamento del Guaviare. Esa escena generó críticas de sus opositores, que cuestionaron las imágenes por considerar cuestionable la escena desde el punto de vista de los derechos humanos y en colisión con los valores cristianos que defiende el presidente.Alias Bendito Menor registraba cinco órdenes de captura por delitos de homicidio, secuestro y extorsión, así como una notificación roja de Interpol y por él se ofrecían 500 millones de pesos por su paradero. De acuerdo con las investigaciones oficiales, el grupo mantenía injerencia en sectores de La Guajira, Magdalena y Cesar, vinculándose a disputas por control territorial, narcotráfico y extorsión. Junto a la baja del 'Bendito Menor' las autoridades también nombraron a alias El Viejo y alias Casiloco, su anillo de seguridad más cercano.Para la caída de este criminal fueron claves un informate y un mensaje a través de redes sociales. En dos helicópteros de la Policía, cerca de 30 comandos e investigadores de la Dijin llegaron a La Guajira cerca de las 7 p.m. Fuentes contaron que los policías desbancaron a unos kilómetros de una casa donde un informante les aseguró que alias Bendito Menor había llegado en las horas de la mañana de este jueves 3 de septiembre con dos escoltas y su pareja sentimental, alias La Bebecita.Cuentan los investigadores de la Dijín que por varios días alias Bendito Menor permaneció oculto e incomunicado en La Alta Guajira, desde la orden de De la Espriella, apenas asumió su cargo, de ubicarlo y capturarlo. Sin embargo, asegura un investigador de la Dijín que 'Bendito Menor' tuvo que bajar de La Alta Guajira a Riohacha este jueves en la madrugada para recibir el dinero producto del narcotráfico y de las extorsiones, lo que de inmediato obligó a la Policía a poner el plan en marcha.Cerca de las 8 p.m. los comandos se ubicaron cerca de la vivienda desde donde veían los movimientos de alguien que parecía ser el objetivo. Para tener plena confirmación, los investigadores aplicaron una estrategia: difundieron en medios de comunicación que 'Bendito Menor' habría sido asesinado por sus mismos hombres de la banda Conquistadores de la Sierra. Esto generó que 'Bendito Menor', a los pocos minutos, reaccionara con un comunicado y con una publicación en redes sociales que habría hecho desde la vivienda donde sospechaban que estaba escondido.Ese movimiento tecnológico fue rastreado por inteligencia de la Policía y permitió confirmar que 'Bendito Menor' efectivamente estaba en esa casa. Entonces los 16 comandos del grupo Gredo de la Dijin lanzaron el ataque e ingresaron a la casa. Aseguran que 'Bendito Menor', su pareja sentimental y sus escoltas los recibieron a tiros. En el enfrentamiento murieron alias Bendito Menor, alias La Bebecita y dos escoltas más.Naín Andrés Pérez Toncel, de 26 años, era señalado por las autoridades como uno de los principales cabecillas de las ACSN y jefe del frente Javier Cáceres. Según información de inteligencia, comenzó su trayectoria criminal en 2019 como sicario al servicio de alias Pinocho, máximo cabecilla de la organización, y posteriormente asumió el control de grupos urbanos en La Guajira. Las autoridades lo vinculaban con el narcotráfico y la extorsión en la Troncal del Caribe, así como con homicidios y otras acciones violentas. En 2025 había sido designado como negociador dentro del proceso de paz total, del expresidente Gustavo Petro (2022-2026), pero posteriormente fue relacionado por las autoridades con varios hechos violentos.NOTICIAS CARACOL
El juez William Sullivan declaró nulo el juicio en el sonado caso de Lindsay Clancy, pero dijo que suspendería su fallo para permitir que su abogado presentara una apelación ante un tribunal superior. La decisión del crimen cometido en Massachusetts, Estados Unidos, fue adoptada porque el jurado se encuentra en un punto muerto con una votación de 11 a 1, y la mayoría aparentemente se inclina por declarar a la mujer, de 36 años, no culpable por razón de demencia.Estos dramáticos acontecimientos se produjeron después de que el jurado enviara una nota al juez expresando que era con "gran pesar" que no habían podido llegar a un veredicto en el caso, que ha puesto de relieve la salud mental materna. Clancy no niega haber estrangulado a sus hijos Cora, de 5 años; Dawson, de 3, y Callan, de 8 meses, pero alega que sufría de psicosis posparto, lo que la exime de responsabilidad penal.Para llegar a un veredicto, los doce miembros del jurado deben estar de acuerdo. Si no lo logran, el juez declara la nulidad del juicio y la Fiscalía debe decidir si repite el juicio con un nuevo jurado. No están claras las consecuencias de cualquier posible resultado de la apelación y los expertos señalaban a los medios lo inusual de una petición tan rápida tras la declaración de un juicio nulo; aunque sí es habitual que los abogados hagan apelaciones a instancias superiores durante juicios por asesinato.Kevin Reddington, abogado de Lindsay Clancy, había exigido repetidamente que se sustituyera al jurado disidente por uno de los varios jurados suplentes, pero Sullivan se negó a hacerlo. El juicio televisado de Clancy, que duró cinco semanas y contó con más de 80 testigos y días de testimonios angustiosos, ha desatado un debate en Estados Unidos sobre la salud mental materna. Clancy se declaró inocente por demencia, alegando que escuchó una voz que le ordenaba matar a sus hijos. Sus abogados afirman que esto fue causado por psicosis posparto, una afección que, según los expertos, afecta a entre una y dos mujeres de cada 1.000 partos. Los fiscales han rechazado ese argumento, afirmando que la mujer había planeado cuidadosamente los asesinatos de sus hijos y que era capaz de comprender las consecuencias de sus actos.Entre los testigos que declararon sobre su frágil salud mental durante el juicio se encontraban psiquiatras y personas cercanas a Lindsay Clancy, así como su exmarido. (Lea también: Caso Jonathan Meléndez: así se salvó de la masacre el hijo de 6 años del músico de Camilo Séptimo)'Pésima atención médica'Decenas de mujeres vestidas de rosa se han presentado en el juzgado de Plymouth para mostrar su apoyo a Clancy y, de paso, para alzar la voz sobre la salud de la mujer en general. Durante los alegatos finales, Reddington, el abogado de Clancy, dijo que ella había hecho numerosas súplicas de ayuda antes de los asesinatos, pero que había recibido una "pésima atención médica" por parte de los médicos que consultó.Tras los crímenes ocurridos en la casa familiar en Duxbury, Massachusetts, en enero de 2023, Clancy saltó desde una ventana del segundo piso en un aparente intento de suicidio que la dejó paralizada de la cintura para abajo.La exenfermera se enfrenta a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional si es declarada culpable de asesinato en primer grado. El jurado también puede declarar a Clancy culpable de asesinato en segundo grado, homicidio involuntario o no culpable por falta de responsabilidad penal, un veredicto que la llevaría a ser internada en un centro psiquiátrico.El juicio ha reavivado el recuerdo de un caso similar que también conmocionó al país hace 25 años, el de Andrea Yates, una madre texana que ahogó a sus cinco hijos en 2001. Fue inicialmente condenada a cadena perpetua, pero en un nuevo juicio celebrado en 2006 fue declarada no culpable por razón de demencia e internada en un hospital psiquiátrico.*CON INFORMACIÓN DE AGENCIAS AFP/EFEEDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL
El Chontico Día es uno de los sorteos de chance que se realizan a diario en Colombia. Este juego permite apostar a números de cuatro cifras y ofrece varias modalidades de acierto según la cantidad de números que coincidan con el resultado oficial. Recuerde que diariamente a la 1:00 p. m., horario en el que se conocen las cuatro cifras ganadoras y la denominada quinta cifra.Chontico Día resultados de hoy, 4 de septiembre de 2026Número ganador: 1846Quinta cifra: 2¿Qué es el Chontico Día?Chontico Día es una modalidad de chance en la que cada participante selecciona una combinación de cuatro cifras comprendidas entre 0000 y 9999. El objetivo es acertar el número que salga favorecido durante el sorteo oficial. Además del resultado principal, el juego incluye una quinta cifra que se publica junto con el número ganador. Dependiendo de la modalidad elegida al momento de realizar la apuesta, esta cifra puede tener relevancia para la liquidación de premios. Uno de los aspectos que caracteriza a este chance es su frecuencia. El sorteo se lleva a cabo todos los días sin interrupciones, lo que permite a los jugadores participar de manera continua durante toda la semana.Modalidades de apuesta en Chontico DíaEl juego cuenta con varias alternativas para quienes realizan apuestas de chance:Cuatro cifras directo: consiste en acertar las cuatro cifras en el mismo orden del resultado oficial.Cuatro cifras combinado: permite ganar si las cuatro cifras coinciden, independientemente del orden.Tres cifras directo: exige acertar las tres cifras finales en el orden correcto.Tres cifras combinado: las tres cifras deben coincidir, sin importar la posición.Dos cifras o pata: se basa en acertar las dos últimas cifras.Una cifra o uña: corresponde a acertar únicamente la última cifra.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Tiene reportería propia de Noticias Caracol.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Desde este sábado 5 y hasta el 27 de septiembre se llevará a cabo la duodécima edición del Mundial Femenino Sub-20, que para este 2026, tendrá como sede a Polonia. Pero antes de que ruede el balón en tierras de Europa Central, Luisa Agudelo, arquera de la Selección Colombia femenina de esta categoría, es noticia. ¿El motivo? La FIFA la incluyó en un importante listado. A pesar de su corta edad, pues tiene 19 años, la guardameta del San Diego Wave Fútbol Club se presenta en la cita orbital como una de las grandes figuras del seleccionado 'cafetero' entrenado por Carlos Paniagua. Agudelo espera aportarle toda su experiencia a la 'tricolor', que hará su debut en el torneo el lunes frente a Costa Rica. Este compromiso lo podrá ver EN VIVO por la señal de Gol Caracol HD2 y Ditu, para que se agende de una vez y no se lo pierda. ¿En qué listado de la FIFA fue incluida Luisa Agudelo?Así las cosas, la arquera vallecaucana fue seleccionada por el máximo ente del fútbol mundial como una de las jugadoras a seguir en la Copa del Mundo Femenina Sub-20 que está por iniciar en el 'viejo continente'. La exDeportivo Cali comparte esta distinción con otras 'cracks' de la categoría. La FIFA reseñó sus principales logros con los colores patrios, y que incluso, ya ha disputado partidos con la absoluta. "La aclamada arquera tuvo un año decisivo en 2024, en el que representó a la Selección Colombia tanto en la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA, celebrada en su propio país, como en el torneo Sub-17 celebrado en la República Dominicana. Desde entonces, esta jugadora de 19 años no ha dejado de mejorar, ayudando al Deportivo Cali a conquistar dos títulos de liga consecutivos antes de fichar en julio por el San Diego Wave de la Liga Nacional de Fútbol Femenino (NWSL). Además, ha disputado dos partidos con la selección absoluta y tiene la mirada puesta en ganarse un puesto en la Copa Mundial Femenina de la FIFA Brasil 2027", escribieron en la web oficial de la FIFA. Eso sí, Luisa no es la única sudamericana en este listado, ya que también aparece la brasileña Kaylane, quien con 17 años, espera guiar a la 'canarinha' a un nuevo título en esta categoría, y la argentina Annika Paz, que espera aportarle sus goles a la 'albiceleste'. ¿En qué grupo quedó ubicado la Selección Colombia en el Mundial Femenino Sub-20?Las dirigidas por Carlos Paniagua integran la zona E junto a RPD Corea, Costa Rica y Portugal.