El consumo de vapeadores ha dejado de verse como una tendencia inofensiva para convertirse en una creciente preocupación de salud pública en Colombia. Aunque se promocionan como alternativas menos riesgosas que el cigarrillo tradicional, la comunidad científica y médica ha emitido alertas contundentes sobre sus componentes químicos y los daños severos que pueden provocar en el organismo de adolescentes y jóvenes.Diego Guauque, periodista de Séptimo Día, habló con médicos y especialistas sobre esta tendencia cada vez más arraigada entre los jóvenes. Lo que encontró sobre estas sustancias resulta impactante, ya que se ha evidenciado que pueden ser altamente nocivas y generar afecciones graves que, en casos extremos, pueden resultar fatales.Los riesgos químicos ocultos tras el vaporLos análisis realizados en laboratorios de alta complejidad han desmitificado la idea de que los vapeadores solo emiten vapor de agua con saborizantes. Elsa Fonseca, química y directora del laboratorio de alta complejidad de la Universidad de La Salle, tras analizar el contenido líquido de estos dispositivos, identificó elementos peligrosos: "Podemos ver el pireno y el naftaleno, estos compuestos son reconocidos cancerígenos. También dentro del vapeador está el propilenglicol que forma otros compuestos volátiles como la acrilamida, también altamente cancerígenos". Según la experta, el aerosol generado no solo transporta nicotina, sino también metales pesados que se “volatilizan” al calentarse la resistencia.Además, enfatizó que entre los seis o siete componentes que se hallaron dentro de un vapeador común que se vende en las calles de Bogotá, no solo hay componentes que pueden causar cáncer, también habló de posibles daños al cerebro, daños fetales en casos de mujeres embarazadas.La toxicidad de estos aparatos se extiende a otros sistemas del cuerpo debido a la presencia de elementos metálicos. El químico Jhon Eric Rivera señaló que en los dispositivos se encontraron rastros de sustancias que afectan directamente el sistema nervioso. “Se encontraron diferentes metales pesados como mercurio, plomo, cadmio cromo y antimonio. Muchos de ellos causan neurotoxicidad, lo que quiere decir que pueden inducir cáncer en sistema nervioso central particularmente el cerebro y también enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson". Estos hallazgos refuerzan la postura de que "el cigarrillo electrónico puede ser igual o más dañino que el tradicional".El impacto en la salud pulmonar y el riesgo de cáncerDesde la perspectiva médica, el impacto en los pulmones de los jóvenes es inmediato y agresivo. Germán Díaz Santos, neumólogo del Instituto Nacional de Cancerología, explicó que la relación entre estos dispositivos y las neoplasias es una realidad clínica. El especialista advirtió: "El cáncer se está relacionando con los vapeadores porque son lo mismo que el cigarrillo tradicional, tienen los mismos efectos sobre el pulmón y las células. Cada vez se está viendo más cáncer asociado a estos dispositivos, cáncer de lengua, de toda la orofaringe, de pulmón y próstata". El temor de los expertos radica en un incremento exponencial de estos diagnósticos debido al inicio temprano del consumo.Además del cáncer, el uso de vapeadores está asociado a la aparición de enfermedades agudas como la lesión pulmonar asociada al uso de productos de vapeo (EVALI). Los médicos han observado cómo los pulmones de pacientes jóvenes se inflaman hasta perder su capacidad funcional. Claudia Patricia Díaz, neumóloga, subrayó que los daños observados son alarmantes: “Los daños más a largo plazo todavía no los estamos viendo. Será cuestión de tiempo para darnos cuenta de qué pasa a largo plazo, pero vemos daños tan tempranamente que nos hace ser más agresivos en cuanto a desmitificar que vapear es inofensivo... Son tantos los daños que tiene esto que obviamente nos hace ver como una gran amenaza y podríamos decir en algunos momentos puede ser hasta peor que el consumo de cigarrillo”.Además, la nicotina presente en estos productos también genera una dependencia química que afecta el desarrollo cognitivo de los menores.Deportista de 19 años murió por uso del vapeadorJuan Manuel Parra era una promesa de la lucha olímpica en Manizales, un joven de 19 años cuya vida giraba en torno al deporte desde que tenía 2 años. A pesar de haber nacido con asma, la práctica deportiva constante le permitió fortalecer sus pulmones y abandonar el inhalador. Sin embargo, a los 16 años comenzó a vapear a escondidas de sus padres, utilizando el dispositivo bajo la falsa premisa de que le ayudaba a manejar el estrés y la ansiedad.Su padre y entrenador, Juan de Dios Parra, recordó que el joven ocultaba el artefacto en su morral y, al ser descubierto, minimizaba el riesgo diciendo: "No papá, yo lo dejo ahí, tranquilo que yo no consumo eso".La salud del joven deportista comenzó a deteriorarse en marzo de 2025, cuando manifestó un persistente dolor en el costado derecho de la espalda. Aunque inicialmente los médicos atribuyeron la molestia a una inflamación propia del entrenamiento de lucha, los síntomas empeoraron hasta que Juan Manuel no pudo sostener su propia cabeza.Tras insistencias de sus padres, una ecografía reveló la presencia de un edema pulmonar provocado por la acumulación de un líquido químico no natural para su edad."Le detectaron un líquido, como un químico que no es normal que un deportista o una persona de esa edad tenga en su cuerpo. Le hicieron exámenes y dijeron que tenía un edema pulmonar", relató su padre en Séptimo Día.El desenlace fue devastador; el 10 de junio de 2025, el joven debió ser sometido a un coma inducido y conectado a ventilación mecánica porque sus pulmones dejaron de funcionar. Juan Manuel Parra, de 19 años, ya no podía respirar y, tras dos días intubado, sufrió un paro cardíaco. “Los médicos llevaban 25 minutos en reanimación, pero que si en dos minutos no lo podían reanimar, él moría neurológicamente y quedaba como un vegetal”.El deportista falleció el 12 de junio. Para su padre, no existen dudas sobre la causa de la muerte: "Mi hijo falleció producto de una enfermedad pulmonar por el uso del vaper".Fallas en la regulaciónA pesar de que en Colombia existe legislación que prohíbe la venta de vapeadores a menores de edad, en las calles persiste la falta de control. Pruebas del equipo de Séptimo Día, realizadas con cámaras ocultas, evidenciaron que menores pueden comprarlos con facilidad en tiendas de barrio, cadenas reconocidas y plataformas de domicilios, sin verificación de identidad.Ante esta evidencia, Juan Carlos Restrepo, presidente de Alterpro, admitió: "Claramente hay una falla en el control, hay una falla en la aplicación de las reglas y de las normas y eso tendrá consecuencias".La industria reconoce que la nicotina es una sustancia que genera dependencia y que el sistema cognitivo en formación de los jóvenes no debería estar expuesto a ella. El reto, advierten, es fortalecer la prevención, la regulación y la información para evitar que una generación pague las consecuencias de un hábito que muchos todavía consideran inofensivo.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El vapeador se ha convertido en un artefacto cada vez más común entre la población colombiana y, más preocupante aún, entre los menores de edad. Se ha vendido como un cigarrillo electrónico mucho menos peligroso para la salud que un cigarrillo tradicional, pero recientes análisis y casos particulares en Colombia, han demostrado que vapear no es inofensivo y que puede llevar a enfermedades graves e incluso a la muerte.Séptimo Día conoció la historia de un joven deportista colombiano que murió, según sus familiares, por el uso del vaper. Además, habló con médicos, químicos, autoridades y expertos sobre las verdaderas consecuencias de este cigarrillo aparentemente inofensivo que en el mercado es comercializado sin advertencias y con un gran atractivo por sus presentaciones y sabores.Joven deportista falleció por uso del vapeadorJuan Manuel Parra, hijo de Juan de Dios Parra, no solo estaba conectado a su padre por nombre y sangre, también por su amor por la lucha. Como luchador profesional, Juan de Dios había transmitido este deporte a su hijo desde que tenía 2 años y para cuando tenía 12 su hijo ya era una gran figura en la lucha olímpica en Manizales.El niño, que nació en 2006, presentó una complicación por asma desde su nacimiento. Sin embargo, gracias al deporte logró superarlo. “Producto del deporte él se va mejorando bastante, sus pulmones, sus brazos y piernas se van fortaleciendo y abandona el inhalador porque ya no lo necesitaba”. Con el paso de los años, Juan Manuel empezó a destacarse en todos los torneos en los que participaba a nivel nacional e internacional, además de irse proyectando para participar próximamente en unos Juegos Olímpicos. En todo ese camino estuvo acompañado por su padre, quien también era su entrenador.A los 19 años, el joven deportista le manifestó a su papá que sentía una molestia en el costado derecho de la espalda. “Como en el deporte de la lucha se aprieta, yo dije de pronto es un apretón o algún compañero entrenando lo forzó mucho y se fracturó. Vamos al médico y nos dicen que no tenía nada, que era una inflamación del deporte, que todo estaba muy bien”.A pesar de que los médicos no detectaron nada malo en el cuerpo de Juan Manuel, el joven se seguía quejando y su padre empezó a notar algunos cambios importantes. “Se me quedaba en el entreno, ya no aguantaba todo el entreno”. Después de varias visitas a la clínica en las que siempre les decían que todo estaba bien, en marzo de 2025, el joven de 19 años llama a su padre desesperado pidiendo ayuda a causa de este fuerte dolor. Nuevamente los médicos determinaron que no pasaba nada con el joven.Sin embargo, en esta ocasión los padres reclamaron a los médicos que lo revisaran bien, pues Juan Manuel casi no podía sostener su cabeza. Atendiendo el llamado de los padres, decidieron realizarle una ecografía en el pulmón. “Le detectaron un líquido, como un químico que no es normal que un deportista o una persona de esa edad tenga en su cuerpo. Le hicieron exámenes y dijeron que tenía un edema pulmonar”.El edema pulmonar es una acumulación de líquido en los pulmones que impide que el oxígeno llegue a la sangre y que el cuerpo reciba el aire que necesita. En medio de la preocupación por el estado de su hijo, Juan de Dios no entendía cómo había ocurrido esto, considerando que el joven era un deportista de alto rendimiento que se cuidaba en todos los ámbitos. En ese momento, recordó un problema que tuvo con su hijo años atrás, cuando tenía entre 16 y 17 años y le encontró un vapeador en la maleta. “Él me decía: ‘no papá, yo lo dejo ahí, tranquilo que yo no consumo eso’. Pero no, lo dejaba cuando ya estaba vacío, cuando lo había consumido todo”.Juan de Dios señaló que, aunque corrigió a su hijo, tampoco pensaba que el vapeador fuera peligroso, además que su hijo le dijo que lo usaba para calmar el estrés y la ansiedad. Todo parecía indicar que durante esos años el joven lo había seguido usando a escondidas de sus padres, hasta que sus complicaciones pulmonares se hicieron presentes.El 10 de junio de 2025 los galenos le informaron a los padres de Juan Manuel que debían ponerlo en coma inducido y tenían que intubarlo y ponerle ventilador, ya que su pulmón por sí solo no iba a seguir funcionando. El joven de 19 años ya no podía respirar y, tras dos días intubado, sufrió un paro cardíaco. “Los médicos llevaban 25 minutos en reanimación, pero que si en dos minutos no lo podían reanimar, él moría neurológicamente y quedaba como un vegetal”.La vida prometedora de Juan Manuel terminó a sus 19 años, el 12 de junio de 2025. Para Juan de Dios Parra no existe ninguna duda, su hijo murió “por una enfermedad pulmonar por el uso del vaper”.¿Qué componentes cancerígenos tienen los vapeadores?En el laboratorio químico de la Universidad de La Salle, en Bogotá, la química y directora del laboratorio de alta complejidad, Elsa Fonseca analizó los componentes que están dentro de los vapeadores para Séptimo Día. “Podemos ver el pireno y el naftaleno, estos compuestos son reconocidos cancerígenos. También dentro del vapeador está el propilenglicol que forma otros compuestos volátiles como la acrilamida, también altamente cancerígenos”.La química detalló que entre los seis o siete componentes que se hallaron dentro de un vapeador común que se vende en las calles de Bogotá, no solo hay componentes que pueden causar cáncer. También habló de posibles daños al cerebro, daños fetales en casos de mujeres embarazadas. Por otro lado, también hallaron metales como mercurio, plomo, cromo, entre otros, que pueden causar neurotoxicidad.Con estos resultados en mente, la química Elsa Fonseca señaló que "el cigarrillo electrónico puede ser igual o más dañino que el tradicional”. El neumólogo Germán Díaz Santos, del instituto nacional de cancerología también señaló que "el cáncer se está relacionando con los vapeadores porque son lo mismo que el cigarrillo tradicional, tienen los mismos efectos sobre el pulmón y las células. Cada vez se está viendo más cáncer asociado a estos dispositivos, cáncer de lengua, de toda la orofaringe, de pulmón y próstata. Tememos que haya un gran incremento debido al consumo de cigarrillos electrónicos en el país".Es por esto que Natalia López Delgado, secretaria de Salud de Medellín, quien en 2025 firmó una resolución que reglamenta que en colegios, jardines y universidades se prohíba el consumo de vapeadores y cigarrillos electrónicos, así como la comercialización y promoción de estos elementos. "Aquí en Antioquia en 2023, por ejemplo, cerca del 40% de los escolares han probado los vapeadores", aseguró la funcionaría y agregó que "la edad promedio de inicio de consumo está por los 14 años en nuestra ciudad".
Durante muchos años lo que ocurría dentro de las calles y casas del Bronx era considerado una leyenda urbana. Decían que eran historias posiblemente exageradas y causadas por las sustancias que las personas consumían en ese lugar de Bogotá. No fue sino hasta que las autoridades intervinieron y desmontaron la red que allí operaba que se descubrió que las torturas, los asesinatos y hasta eso de que comían humanos no era tan descabellado.Ahora, Óscar Rosas, uno de los adictos y habitantes de la calle que pasó años en el Bronx cuenta lo que presenció y fue obligado a hacer allí. Tuvo una historia de ascenso dentro de la banda de Los Sayayines, los criminales que controlaban el Bronx, ganándose su confianza y presenciando algunas de sus actividades más crueles y peligrosas.¿Cómo llegó al Bronx?Antes de entrar a ese mundo tenía una vida que lo proyectaba a ser uno de los mejores chefs del mundo. Pasó por restaurantes de Estados Unidos, Brasil, Italia y Holanda; sin embargo, detrás de ese posible éxito laboral, desde muy joven había empezado a consumir sustancias metiendo en problemas a sus padres, quienes cansados de la situación lo mandaron a estudiar a Nueva York.“Era un problema para mi familia. Yo empecé [a consumir] a los 13 años. Mi mamá que era mi alcahueta me dijo: ‘mijo, cambie, váyase y deje de consumir’. Pero resulta que conocí la heroína, entonces cambié la coca, la marihuana y el bazuco por la heroína. En ese entonces nos la inyectábamos debajo de la lengua o en los genitales porque estábamos estudiando, para no dejar tanto pinchazo”.Rosas probó sustancias y métodos para consumirlas a su antojo estando fuera del país, pero en medio de sus momentos de lucidez destacaba en las cocinas de los hoteles en los que conseguía trabajo. Desafortunadamente, esos empleos le duraban pocos meses porque eventualmente llegaba drogado y formaba escándalos.Recorrió el mundo cocinando, pero en ningún lugar lograba dejar la droga, ni siquiera estaba seguro de querer hacerlo. Finalmente, un día decidió que dejaría ese estilo de vida atrás y regresó a Colombia. “Llegué a Bogotá porque quería comprar una finca en Tenjo, quería formar mi familia, iba a dejar las drogas, iba a tener todo. Solo iba a fumar marihuana”.El propósito duró poco, pues a la semana se aburrió de fumar marihuana y fue en búsqueda de sustancias más fuertes. Así llegó al barrio Santa Fe, en pleno centro de Bogotá. Perdió su carro y lo que había logrado, pasaba sus días drogado y cada vez más adentro del Bronx.Exhabitante del Bronx confirma que comían humanosPara seguir teniendo acceso a su dosis, Óscar empezó a trabajar dentro del Bronx. Empezó limpiando las calles, luego vendiendo drogas y hasta llegó a ser de las personas que pesaban y armaban los paquetes de drogas. Los Sayayines, atentos a su desempeño en los diversos trabajos, también notaron la destreza que tenía en la cocina así que varias veces lo contrataron para preparar la comida de sus excéntricas celebraciones.“Yo les cocinaba para la novia, que nació el hijo, fiestas privadas y de derroche”. Pero esa habilidad lo llevó a pasar los peores tres años de su vida. Un día Los Sayayines decidieron meterlo a un túnel dentro de una de las casas del Bronx, del que no salió durante tres años y donde fue obligado a cocinar para ellos y para los habitantes de calle.Escuchar su historia puede causar muchas emociones y sensaciones en el cuerpo. Óscar todavía recuerda el primer día que notó que lo que cocinaba eran humanos.“Saco lo que está en la bolsa de cuero, la extiendo. Cojo el ajo, cojo la cebolla, pero miro bien la carne y era un cuerpo humano completico, sin pies, sin cabeza, sin manos, sin huesos. Miro al sayayin y el sayayin me pega con la culata, le dije ‘no voy a cocinar eso, eso es piel humana’, me dijo ‘no solo lo va a cocinar, lo va a probar y se lo va a comer, o si no nos lo comemos a usted’”.Así fue su vida a diario, recibía palizas cada vez que se negaba a cocinar humanos, pero se mantenía adicto y anhelaba esos segundos de escape que le daban las drogas. “Era una cañería antigua de Bogotá, lo único que cabía era la mesa, el muerto y muchos extranjeros. Era un restaurante de caníbales”.Finalmente logró salir de ese sótano el día en que intentó quitarse la vida cortándose el cuello con una botella de vidrio, lo que llevó al sayayin que lo custodiaba a sacarlo de ahí. “Salimos por una puerta al parque de los Mártires y ahí me dejó botado”. Fue llevado a una clínica, donde lograron salvarlo y cuando él empezó a contar lo que había vivido los últimos tres años, nadie le creyó. “Me declararon loco, chiflado, porque yo decía que yo comía gente que yo sabía todo. Decían que fue una mala traba”.Lo que hallaron las autoridades en el BronxEl relato de Rosas es tan impactante, difícil de creer y peligroso que, antes de contar todos estos detalles en Los Informantes, Óscar habló con personas que también fueron testigos y sobrevivieron para evitar que por esto su vida corriera peligro.Pero su historia sí está confirmada por las autoridades y los agentes encubiertos que estudiaron el Bronx para hacerlo caer definitivamente ese 28 de mayo de 2016, cuando en un operativo con 2.500 uniformados de policía, CTI y ejército intervinieron en las calles del barrio Santa Fe y destaparon casas, túneles, sacaron miles de adultos y niños que eran explotados sexualmente.“Nosotros teníamos agentes encubiertos que se hicieron pasar por habitantes de la calle y nos daban información en tiempo real, cuando se hace la intervención uno de ellos me aborda y me dice: ‘estos son los lugares donde alimentan los habitantes de la calle, aquí incluso cogen seres humanos, los descuartizan, los trituran y se los ponen a los habitantes para que se los coman en estas bandejas’”, recordó Julián Quintana, director del cuerpo técnico de investigaciones del CTI.Ahora, Óscar Rosas vive con su esposa en Floridablanca, Santander, en una casa en la que priman las imágenes religiosas y donde tiene su fundación para rehabilitar a personas adictas a las drogas, a las que quiere ayudar a salir de ese infierno. “Es un sitio para sentir paz”.
La tragedia de los desafíos virales sigue cobrando vidas. Menores y jóvenes, en busca de reconocimiento digital, asumen riesgos extremos por unos cuantos seguidores y likes. Un caso que ha conmocionado es el de un adolescente de 14 años en Estados Unidos, quien falleció tras participar en el polémico reto de la papa picante. El mismo desafío que también realizaron influencers colombianos. Séptimo Día conoció los detalles.La madre del menor estadounidense Harris Wolobah envió un urgente mensaje: “Le ruego a Dios que ningún padre sufra de la forma que yo estoy sufriendo”, dijo al medio CBS News. Su advertencia se convirtió en un llamado desesperado a la conciencia sobre prácticas que, bajo la apariencia de un juego, pueden esconder peligros mortales.En Colombia, esta tendencia también ha encendido las alarmas. Camilo Aguilar y dos de sus amigos, conocidos creadores de contenido, decidieron realizar el mismo desafío, conocido mundialmente como el ‘One Chip Challenge’. Lo que comenzó como una búsqueda de visualizaciones estuvo a punto de terminar en una sala de urgencias.Aguilar relató las consecuencias inmediatas de ingerir la papa: "Hicimos el reto de la papita, el famoso... Esa papita es como comerse el equivalente a capsaicina, que es como con lo que hacen el gas lacrimógeno".Sus compañeros también experimentaron síntomas alarmantes, describiendo una "moqueadera, ojos llorosos” y una dificultad para respirar. A pesar del malestar físico, el temor al juicio social los detuvo de buscar ayuda médica inmediata: "Nosotros estuvimos como tentados muchas veces de ir a urgencias, porque el malestar era terrible, pero decíamos: 'No, qué pena que uno llega allá y le digan por qué está acá y uno diga: “Es que hice un reto'".Expertos hablan sobre el riesgo de los retos viralesEl aumento de estos retos no es un fenómeno aislado y responde a dinámicas psicológicas profundas en los jóvenes. David Bonilla, psicólogo experto en el trabajo con adolescentes, explica que la presión por encajar y destacar en las plataformas digitales puede nublar la percepción del riesgo y minimizar el peligro real."Estamos en una sociedad del sí se puede, usted le queda grande, usted es bueno para todo, pues eso lo que hace es que genera una baja percepción del riesgo". Para Bonilla, el cambio de paradigma es evidente, pues "antes eras y pertenecías al equipo de fútbol, hoy eres reconocido si eres el que más retos cumple en diferentes plataformas".Por su parte, Alejandro Castañeda, jefe del centro seguro de la Asociación Red Papaz, ha identificado que los retos están mutando hacia formas más accesibles pero igualmente peligrosas dentro del hogar. Existen "retos de buscar algo en la casa que les provoque hacer tal cosa". Estos elementos cotidianos, utilizados sin supervisión y bajo lógicas de competencia extrema, se convierten en herramientas de riesgo para menores que, en palabras de Castañeda, realizan estas acciones "sin saber muy bien que están usando".Un trágico caso en CaliUno de los desenlaces más dolorosos en Colombia ocurrió en octubre de 2025, cuando María José Ardila, una joven madre de 23 años, perdió la vida tras un reto de ingesta de alcohol en una discoteca de Cali. El establecimiento, identificado como Sagsa, promocionaba en redes sociales un premio de un millón y medio de pesos para quien completara una serie de seis pasos de consumo excesivo de licores.Los testimonios de quienes estuvieron presentes describen una escena de negligencia. El desafío incluía, entre otros pasos, un “cucaracho doble” en cinco segundos, tres shots en el mismo tiempo, una cerveza sin parar y, finalmente, ocho tragos diferentes consumidos con un pitillo. Durante el proceso, la joven habría intentado hidratarse, pero se le prohibió. Nicolle Cañas, amiga de María José, aseguró en Séptimo Día que: “Ella quería como tomar agua durante los retos, pero nunca la permitieron, decían que no podía tomar nada más que no fuera el licor del reto”.La situación se tornó crítica rápidamente: "Vimos que la boca de ella estaba llena de comida en ese momento. Yo intenté abrirle la boca, pero la mandíbula de María José estaba muy rígida".Una dolorosa pérdidaLa madre de María José, Yulisa Álvarez, recuerda con profundo dolor el momento en que recibió la noticia y el estado en que encontró a su hija: "El médico me empieza a explicar que broncoaspiró y que en los pulmones tenía mucha comida”. Tras cinco días de lucha en cuidados intensivos, los médicos confirmaron que no había esperanza. "Se me fue el alma, el corazón. Quería morirme", expresó Álvarez al describir el fallecimiento de la joven.El esposo de María José, Carlos Carvajal, también manifestó su indignación frente a la falta de protocolos de seguridad en el establecimiento. “Es que no es solo que yo pierda una esposa, que es un ser increíble sino que es un hijo también que pierde a su mamá...Un reto es una muerte disfrazada de juego”.La familia insistió en que, aunque ella decidió participar, el lugar tuvo una responsabilidad directa: “No puede pasar en Colombia que un establecimiento público esté tratando de agarrar a los jóvenes a hacer un reto de estos completamente homicida”, aseguró Andrés Ardila, padre de la joven.Para los especialistas médicos, el riesgo era absoluto. El toxicólogo Javier Rodríguez señaló que el reto estaba diseñado de una forma que garantizaba el colapso: "Una cantidad tan alta lleva fácilmente a que la persona, independientemente de cualquier condición, pueda entrar en un estado de embriaguez grave”.Hoy, el caso de María José reabre un debate urgente sobre los límites, la responsabilidad y la ética detrás de estos desafíos que ponen en riesgo la vida. Mientras tanto, la Fiscalía General de la Nación avanza en una investigación para esclarecer lo ocurrido y determinar si hubo responsabilidades penales.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 15 de junio de 2017, el Hospital Universitario del Valle en Cali fue escenario de una tragedia. Isabel Muñoz Chaves, una joven médica de 28 años, murió cuando otra mujer, en un intento de quitarse la vida, cayó sobre ella. Este doloroso incidente dejó una profunda huella en su familia y colegas, quienes casi ocho años después, siguen buscando respuestas y justicia.El día de la tragedia, Isabel fue a la cafetería del hospital a tomar un café con uno de sus compañeros. Según relató su padre a Los Informantes, se sentó en el mismo lugar de siempre, hasta que su compañero le dijo que debía volver por sus llaves. En ese momento, la joven médica decidió cambiarse al puesto de su amigo, justo cuando ocurrió el trágico accidente.Aproximadamente a las nueve de la mañana, su madre, Socorro, sintió algo que no ha podido olvidar: "Me puse a hacer bicicleta, cuando me llamó un primo: ‘Socorrito, ¿usted ha oído noticias? ¿Dónde está Isabel?’ Yo le contesté que estaba en el hospital. Cuando volví a la bicicleta, sentí un frío; pensé: ‘Se me bajó la presión’. Las piernas me temblaban. Hasta que mi hijo me llamó y me dijo que Isabelita se había muerto".Ese día de 2017, durante el transcurso de la mañana, una joven estudiante de Enfermería se lanzó desde el séptimo piso del hospital, cayendo sobre Isabel. Milagrosamente, la mujer sobrevivió a la caída, pero Isabel murió inmediatamente por un trauma craneoencefálico severo."Si ella hubiera sobrevivido, habría quedado como un vegetal... Realmente Isabel le salvó la vida, porque no hay otra explicación", aseguró el padre de Isabel.El sueño de Isabel Muñoz ChavesIsabel Muñoz Chaves, conocida como Isa por sus compañeros, estaba a solo un año de finalizar su especialización en Medicina Interna. Tenía el sueño de graduarse con honores. Su padre, Bernardo Muñoz, es médico, y su madre, Socorro Chaves, bacterióloga. Desde pequeña, Isabel y su hermano crecieron rodeados de pruebas de laboratorio y pacientes, por lo que deseaba seguir los pasos de sus padres.“Entonces, ella empezó a notar cómo respetaban y admiraban a su papá. Incluso, ella misma decía: ‘Algún día seré igual que usted, papá’”, afirmó Socorro Chávez.Después de graduarse de Medicina, Isabel y su hermano viajaron a México en busca de especializarse. Isabel obtuvo un cupo para estudiar Anestesiología, pero decidió no aceptarlo para no alejarse de su familia.Al regresar a Colombia, se presentó varias veces los exámenes de admisión para estudiar Medicina Interna en la Universidad del Valle. No fue admitida, pero estudió inglés y se presentó nuevamente. Después de casi dos años de intentarlo, lo logró y estaba a punto de cumplir su sueño cuando ocurrió el hecho que consternó a todos.Según un estudio de la Asociación Americana de Psiquiatría, los médicos tienen la tasa de suicidio más alta entre todas las profesiones. El doctor Ariel Alarcón señaló en Los Informantes que: “Los médicos hombres tenemos un 40 % más de riesgo de suicidarnos que otros profesionales de cualquier área. Y las mujeres tienen el 120% más de riesgo. El riesgo es mucho más fuerte para las ellas”.La vida de la familia de la joven médica se partió en dos y no volvió a ser la misma. Esa noche de junio de 2017, sus compañeros le rindieron un homenaje y su último adiós fue multitudinario.“Cuando recién murió la niña, yo dije: ‘¿Por qué?’. Yo no entendía y todavía no lo entiendo. Solo sé que mi hija ya no está y que tengo que aprender a vivir sin ella. Estar alrededor de esa tristeza. Su partida fue una marca para esta familia”, reveló su madre en Los Informantes.¿Cómo ha avanzado este caso?La Fiscalía General de la Nación aún continúa investigando los hechos que llevaron a la muerte de Isabel. Para sus padres, Socorro y Bernardo, lo ocurrido con su hija se considera un homicidio culposo, lo que significa que la muerte fue causada sin intención de hacerlo.“Llevo siete años y ocho meses, y aún no he podido asimilar que ella ya no está. Me ha tocado aprender a vivir con ese dolor, esquivando las cosas que me la recuerdan”, señaló adolorida Socorro.La familia de la joven médica afirma que, a lo largo de estos años, no han obtenido respuestas ni detalles sobre el progreso del proceso penal. Sienten que el caso ha sido olvidado, sin justicia para Isabel ni para el sufrimiento que llevan desde aquel trágico día de 2017."A veces uno se pregunta: ¿por qué se han demorado tanto?", aseguró Bernardo, padre de Isabel, quien espera que el caso de su hija no quede en la impunidad.La lucha por justicia y memoriaIsabel Muñoz Chaves recibió póstumamente el título de Médico Internista. Su diploma, que permanece colgado en su cuarto, sigue intacto desde el día de su fallecimiento. Su hermano, Carlos Andrés, completó su especialización y actualmente trabaja en el Hospital Universitario del Valle.Además de la investigación en curso por parte de la Fiscalía, los padres de Isabel han iniciado un proceso civil contra el Hospital Universitario del Valle, donde ocurrieron los hechos que llevaron a la muerte de su hija. En primera instancia, la institución fue exonerada de responsabilidad, pero ellos apelaron la decisión y están esperando el fallo.Socorro y Bernardo esperan recibir una indemnización con la que planean abrir una fundación en su memoria. El recuerdo de Isabel Muñoz Chaves inspira a su familia y amigos a seguir adelante, transformando la tragedia en un legado de amor y servicio.
Como todos los domingos, en este capítulo de Los Informantes, tres grandes historias: el conmovedor testimonio de los padres de Isabel Muñoz Chaves, la joven médica de 28 años que perdió la vida cuando otra mujer cayó sobre ella en un intento de suicidio; el propósito de Luz Janeth Forero, directora de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, que trabaja incansablemente para encontrar a las víctimas del conflicto armado y la trayectoria musical del artista llanero Walter Silva.La absurda muerte de Isabel MuñozUn equipo de Los Informantes conoció el conmovedor testimonio de los padres de Isabel Muñoz, quien estaba a solo un año de finalizar su especialización en Medicina Interna, cuando un trágico impactó acabó con su vida.La joven médica, de 28 años, murió cuando otra mujer cayó sobre ella en un intento de suicidio en el Hospital Universitario del Valle. “Cuando recién murió la niña, yo dije: ‘¿Por qué?’. Yo no entendía y todavía no lo entiendo. Solo sé que mi hija ya no está y que tengo que aprender a vivir sin ella. Estar alrededor de esa tristeza. Su partida fue una marca para esta familia”, reveló Socorro, su madre.La que busca encuentraLa Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), liderada por Luz Janeth Forero, trabaja incansablemente para localizar a las víctimas del conflicto armado, sin importar su rol en el mismo.Actualmente, más de 125,000 personas permanecen desaparecidas, y ella, junto a su equipo, hace todo lo posible por devolver la esperanza a miles de familias que aún buscan respuestas. La UBPD ha logrado emocionantes reencuentros y avances significativos en su misión.El chino de los mandadosWalter Silva es un reconocido músico llanero colombiano, nacido en La Plata, Casanare. Con más de dos décadas de trayectoria, se ha consolidado como una de las voces más representativas de la música llanera. Además, es intérprete de la canción de este género más escuchada en YouTube en Colombia.“Yo salí del Casanare derrotado. Llevaba cuatro discos que no daban. Yo sentí que la música ya no era lo mío. Y dije: ‘Si yo estudio Periodismo y algún día conozco periodistas, me pueden ayudar en la promoción de la música llanera’”, contó el cantante.Este amante del Llano se destaca por su estilo auténtico, su poderoso canto recio y su talento como compositor. Sus canciones celebran las tradiciones, los paisajes y el espíritu llanero, consolidándolo como un referente fundamental de la cultura colombiana.
El 15 de junio de 2017, una doble tragedia sacudió al Hospital Universitario del Valle. Isabel Muñoz Chaves, una joven médica de 28 años, perdió la vida cuando otra mujer cayó sobre ella en un intento de suicidio.Un equipo de Los Informantes conoció el conmovedor testimonio de los padres de Isabel, quien estaba a solo un año de finalizar su especialización en Medicina Interna. “Ese día, ella desayunó y yo la dejé en la portería principal del hospital y nos despedimos”, relató Bernardo Muñoz, padre de la víctima.Isa, como la llamaban sus compañeros, era exigente y metódica; soñaba con graduarse con honores y obtener las mejores calificaciones. Su padre, Bernardo, es médico, y su madre, Socorro Chaves, bacterióloga. Tal vez crecer rodeada de pruebas de laboratorio y pacientes despertó en ella y en su hermano el sueño de convertirse en médicos desde muy pequeños.“Entonces, ella empezó a notar cómo respetaban y admiraban a su papá. Incluso, ella misma decía: ‘Algún día seré igual que usted, papá’”, mencionó Socorro Chávez.Antes de la tragedia, luego de que Isabel y su hermano se graduaran de Medicina, viajaron a México en busca de un cupo para especializarse, ya que en Colombia era muy difícil conseguir uno. Allí se presentaron a varias universidades, e Isa obtuvo un cupo para estudiar Anestesiología. Sin embargo, decidió no aceptarlo para no alejarse de su familia.Al regresar a Colombia, Isabel falló varias veces en los exámenes de admisión para estudiar Medicina Interna en la Universidad del Valle. Pero no se rindió: estudió inglés y se presentó nuevamente a las pruebas. Después de casi dos años de intentarlo, lo logró. Estaba a punto de cumplir su sueño de especializarse en una de las mejores facultades de Colombia.La tragedia que marcó a su familiaEl día de los hechos, como era habitual, Isabel fue a la cafetería del hospital a tomar un café con uno de sus compañeros. Ese día, según relató su padre, se sentó en el mismo lugar de siempre, hasta que su compañero le dijo que regresaría por sus llaves. En ese momento, Isabel decidió cambiarse al puesto de su amigo, justo cuando ocurrió el trágico accidente.Aproximadamente a las nueve de la mañana, su madre, Socorro, sintió algo que no ha podido olvidar hasta hoy: "Me puse a hacer bicicleta, cuando me llamó un primo: ‘Socorrito, ¿usted ha oído noticias? ¿Dónde está Isabel?’ Yo le contesté que estaba en el hospital. Cuando volví a la bicicleta, sentí un frío; pensé: ‘Se me bajó la presión’. Las piernas me temblaban. Hasta que mi hijo me llamó y me dijo que Isabelita se había muerto".Esa mañana de 2017, una joven estudiante de Enfermería se lanzó desde el séptimo piso del hospital, cayendo sobre Isabel. Milagrosamente, la joven sobrevivió a la caída, pero Isabel murió de manera instantánea a causa de un trauma craneoencefálico severo."Si ella hubiera sobrevivido, habría quedado como un vegetal", aseguró el padre de Isabel, quien también manifestó no entender cómo pudo ocurrir un accidente así dentro del hospital. “Realmente Isabel le salvó la vida, porque no hay otra explicación”, dijo.Datos reveladoresSegún un estudio de la Asociación Americana de Psiquiatría, los médicos tienen la tasa de suicidio más alta entre todas las profesiones. El doctor Ariel Alarcón señaló que: “Los médicos hombres tenemos un 40 % más de riesgo de suicidarnos que otros profesionales de cualquier área. Y las mujeres tienen el 120% más de riesgo. El riesgo es mucho más fuerte para las ellas”.Lo ocurrido con Isa dejó a su familia devastada; sin duda, su vida se partió en dos y nunca volvió a ser la misma. Esa noche, sus compañeros le rindieron un homenaje en el lugar del accidente. Su despedida fue multitudinaria.“Cuando recién murió la niña, yo dije: ‘¿Por qué?’. Yo no entendía y todavía no lo entiendo. Solo sé que mi hija ya no está y que tengo que aprender a vivir sin ella. Estar alrededor de esa tristeza. Su partida fue una marca para esta familia”, reveló su madre.¿Qué ha pasado con este caso?La investigación de la Fiscalía General de la Nación por los hechos que terminaron con la muerte de Isabel sigue abierta hasta hoy. Para Socorro y Bernardo, lo sucedido con su hija constituye un homicidio culposo, es decir, aquel que ocurre cuando se causa la muerte de una persona sin intención.“Llevo siete años y ocho meses, y aún no he podido asimilar que ella ya no está. Me ha tocado aprender a vivir con ese dolor, esquivando las cosas que me la recuerdan”, mencionó Socorro.Asimismo, la familia asegura que, durante todos estos años, no han recibido respuestas ni información sobre el avance del proceso penal. A pesar del tiempo transcurrido, sienten que el caso ha quedado en el olvido, sin justicia para Isabel ni para el dolor que cargan desde aquel trágico día."Yo creo que ahí debe actuar la justicia. A veces uno se pregunta: ¿por qué se han demorado tanto?", aseguró Bernardo, padre de Isabel, quien espera que la justicia les brinde alguna respuesta para que este caso no quede impune.La joven médica recibió póstumamente el título de Médico Internista. Su diploma, colgado en su cuarto, sigue intacto desde el día de su muerte. Carlos Andrés, el hermano de Isabel, se graduó de la especialización y actualmente trabaja en el Hospital Universitario del Valle.Actualmente, además de la investigación en curso por parte de la Fiscalía, los padres de Isabel han iniciado un proceso civil contra el Hospital Universitario del Valle, el lugar donde ocurrieron los hechos que terminaron con la muerte de su hija. En primera instancia, la institución fue exonerada de responsabilidad. No obstante, ellos apelaron la decisión y están a la espera del fallo.Socorro y Bernardo saben que nada les devolverá a su hija ni compensará su muerte, pero esperan recibir una indemnización con la que planean abrir una fundación en su memoria. Quieren transformar la tragedia y el dolor en agradecimiento y servicio, tal como Isabel hubiera querido.
En la noche de este viernes 25 de abril se registró un atentado en el CAI en el nororiente de Cali, capital del Valle del Cauca. Dos sujetos en motocicleta habrían lanzado un artefacto explosivo para luego huir, en la Calle 73 # 2E- 29 (barrio Gaitán). El estruendo se escuchó en varios puntos de la ciudad.Las autoridades hacen presencia en la zona para evaluar los daños y verificar si hay heridos por el artefacto explosivo. En redes sociales han circulado varios videos de una moto afectada y de los daños materiales en el CAI. También, se habla de dos personas perjudicadas; sin embargo, los hechos aún son materia de investigación. En los clips se ve que el CAI quedó con los vidrios destrozados, y que una motocicleta que se encontraba al lado también presentó algunos daños. Decenas de personas llegaron al lugar, tras escuchar la fuerte explosión. Aunque testigos del hecho mencionaron que los hombres se habrían movilizado por la avenida Ciudad de Cali y luego habrían lanzado el artefacto explosivo, se desconoce aún quienes podrían estar detrás del atentado.Violencia contra la Fuerza Pública en Colombia En días recientes se ha vivido una ola de violencia en algunas regiones de Colombia por cuenta de ataques armados de grupos delincuenciales que tienen como objetivo acabar con las vidas de policías y militares. En las últimas dos semanas, han sido asesinados 11 policías y cuatro militares.El más reciente ocurrió en la mañana de este mismo viernes, cuando la Policía Nacional dio a conocer un atentado contra uniformados en la estación de Policía del municipio de Tarazá, Antioquia. "Rechazamos enfáticamente este acto criminal que atenta contra la vida e integridad de nuestros policías, hombres y mujeres comprometidos con la seguridad y tranquilidad de los colombianos", se lee en un comunicado de prensa de la institución.En este hecho resultó lesionado el patrullero Lenin Rafael Suárez Osorio, de 26 años de edad. El uniformado fue trasladado de inmediato al hospital local, donde recibía atención médica, pero falleció debido a la gravedad de las heridas. La fuerza pública también informó de otro atentado en el municipio de Remedios, del mismo departamento. Sujetos desconocidos, quienes estaban siendo requisados, activaron un artefacto explosivo tipo granada de fragmentación contra una patrulla policial. La detonación dejó a tres uniformados lesionados, quienes fueron trasladados de inmediato al hospital local, donde actualmente son valorados por personal médico. Dos de los responsables fallecieron al recibir la respuesta de los uniformados.El Ministerio de Defensa compartió un comunicado en sus distintos canales ofreciendo recompensas de hasta 200 millones de pesos "por información que conduzca a los sicarios responsables de asesinar a nuestros policías y soldados. Y hasta 20 millones de pesos por información que nos permita evitar un ataque o acto de sicariato en cualquier lugar del país"."Los autores materiales de estos crímenes son sicarios al servicio de estructuras armadas ilegales. No enfrentan al Estado porque no tienen la capacidad, actúan con cobardía y atacan a traición", dijo Pedro Arnulfo Sánchez, ministro de Defensa.LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL
"Empezó movido este viernes", es lo que varios usuarios comentan en redes sociales luego de que se registrará un fuerte temblor de magnitud 6,3 en Ecuador, muy cerca a la frontera con Colombia. Aunque el sismo tuvo epicentro en el país vecino, un gran número de personas afirmó que también se sintió en ciudades como Cali, Popayá, Ipiales, entre otros. El movimiento telúrico ocurrió a las 6:44 de la mañana de este viernes, 25 de abril de 2025.Según el Servicio Geológico Colombiano, el evento sísmico tuvo una profundidad menor a 30 kilómetros y los municipios cercanos al epicentro son "Esmeraldas (Esmeraldas, Ecuador) a 17 km, Tachina (Esmeraldas, Ecuador) a 20 km, Vuelta Larga (Esmeraldas, Ecuador) a 27 km". "En Tumaco - Nariño se sintió superfuerte 😱", "en Pereira se sintió. Piso 12", "en Guayaquil, Ecuador, estuvo fuerte aunque duro pocos segundos", "con razón se me meció la cama, Bogotá DC 😬", "Cali-Colombia se sintió fuerte y largo 😩", comentaron usuarios en redes sociales.Réplica de magnitud 4,1 en sur de la costa de EcuadorUn sismo de magnitud 4,1 se registró este viernes en la provincia costera del Guayas (sur), poco después de registrarse uno de magnitud 6 en la de Esmeraldas (norte), también en la costa. De acuerdo al Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional, el sismo en Guayas, situada en el suroeste del país, ocurrió a las 07:09 hora local (12:09 GMT), unos 20 minutos después del registrado en Esmeraldas, localizad en el norte del país.El sismo en Guayas tuvo lugar a 1,96 grados de latitud sur y a 79,78 grados de longitud oeste, ocurrió a una profundidad de 86 kilómetros y a 6,45 kilómetros de la zona de Samborondón. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos no ha informado aún sobre posibles daños por ese sismo, así como tampoco sobre la magnitud de los efectos del ocurrido en Esmeraldas, que ha dejado varias infraestructuras dañadas. Las autoridades han descartado que el sismo de Esmeraldas pudiese provocar un tsunami.Ecuador se encuentra en el Cinturón o Anillo de Fuego del Pacífico, que concentra algunas de las zonas de subducción (hundimiento de placas tectónicas) más importantes del mundo y es escenario de una fuerte actividad sísmica.Además de Ecuador, el Cinturón, que tiene forma de herradura, comprende a una gran cantidad de países tales como Chile, Argentina, Bolivia, Perú, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala, México, Estados Unidos y Canadá.Temblor en Colombia hoy 25 de abril de 2025 de magnitud 4,2En la madrugada del 25 de abril de 2025, se registró un temblor de magnitud 4.2 en el océano Pacífico, cerca de la costa colombiana 3. Este sismo tuvo su epicentro en el océano y una profundidad menor a 30 kilómetros. A pesar de ser perceptible, hasta el momento no se reportan daños ni personas afectadas.No, no existe riesgo de tsunami por temblores en el Pacífico: esto dice Gestión del RiesgoA propósito de los fuertes temblores registrados este viernes, que alertaron a varios colombianos, Gestión del Riesgo descartó una alerta de tsunami: "De acuerdo con la Dirección General Marítima (Dimar) no existe amenaza de tsunami para la costa Pacífica de Colombia por el sismo que se presentó a cerca de la costa de Ecuador, con una magnitud de momento de 6.3 Mw a las 6:44 a. m., hora colombiana. Gracias al trabajo conjunto del Centro Nacional de Alerta contra los Tsunamis (CNAT) de la Dimar, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el país cuenta con un Sistema Nacional de Detección y Alerta de Tsunami (SNDAT) que permite informar de manera oportuna las alertas frente a este fenómeno".¿Qué significa que un temblor tenga baja profundidad?Los temblores, también conocidos como sismos o terremotos, son movimientos de la corteza terrestre causados por la liberación de energía acumulada en las placas tectónicas. La profundidad de un temblor se refiere a la distancia entre el epicentro del sismo y la superficie terrestre. Este factor es crucial para determinar la intensidad y el impacto del temblor en la superficie.La profundidad de un temblor se mide en kilómetros y se clasifica en tres categorías principales: superficial (menos de 70 km), intermedia (70-300 km) y profunda (más de 300 km). Los temblores superficiales son los más comunes y suelen causar más daños debido a la proximidad de las ondas sísmicas a la superficie.Baja profundidad: ¿Qué implica?Un temblor de baja profundidad generalmente se refiere a aquellos sismos que ocurren a menos de 70 kilómetros de profundidad. Estos temblores son más destructivos porque las ondas sísmicas tienen menos distancia para atenuarse antes de llegar a la superficie. La energía liberada se concentra en un área más pequeña, aumentando la intensidad del temblor percibido.Los temblores de baja profundidad son importantes para los estudios sísmicos porque pueden indicar la acumulación de estrés en las fallas tectónicas y ayudar a los sismólogos a entender mejor la dinámica de la corteza terrestre. Además, pueden preceder eventos de mayor magnitud, aunque esta relación no es absoluta.En regiones sísmicamente activas como Colombia y Ecuador, es crucial estar preparados para la ocurrencia de sismos. Las autoridades geológicas y de gestión de riesgos trabajan continuamente para monitorear la actividad sísmica y educar a la población sobre las medidas de seguridad. La preparación incluye conocer los riesgos específicos de la zona, tener un plan de emergencia y saber cómo actuar durante y después de un temblor.EFEÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Un joven fue condenado a 16 años y 8 meses de prisión a Juan David Buitrago, quien fue hallado culpable de asesinar a una persona por el supuesto robo de un celular en la ciudad de Cali, Valle del Cauca. Este hombre deberá pagar su condena por el delito de homicidio agravado.La Fiscalía General de la Nación informó que, por petición suya, “un juez de conocimiento condenó a 16 años y 8 meses de prisión a Juan David Buitrago Gómez por ser responsable del delito de homicidio agravado. La investigación estableció que el crimen ocurrió el 23 de mayo de 2022, en una vivienda del occidente de Cali”.Según el ente investigador, el ataque por el que condenaron a Buitrago se produjo luego de que la víctima, en medio de una reunión, presuntamente le quitara el celular al procesado.Este hecho, dicen las investigaciones, provocó una riña entre los dos hombres. En ese momento, Buitrago le causó varias heridas con un arma cortopunzante que le causaron la muerte a la víctima.Después de asesinar a la víctima, según los investigadores, el asesino desmembró el cuerpo del hombre al que mató y ocultó las partes en bolsas plásticas. La Policía Nacional fue alertada por los hechos e indicó que “esta situación provocó una riña entre los dos hombres. En ese momento el sentenciado le causó varias heridas con un arma corto punzante que le causaron la muerte”.En el sector conocido como Las Acacías, en un operativo del Ejército Nacional, la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional, se logró la captura de Juan David Buitrago, quien fue puesto a disposición de un juzgado de Ejecución de Penas para el cumplimiento de la sentencia. La condena en contra de este sujeto quedó en firme al no ser apelada por ninguna de las partes.Cifras de homicidios en Cali 2025Las cifras de homicidios en Cali han mostrado un aumento preocupante en el primer trimestre de 2025. Según el Observatorio de Seguridad de la ciudad, se han registrado 254 homicidios, lo que representa un incremento del 20% en comparación con el mismo periodo de 2024. En marzo, se reportaron 78 asesinatos, y las comunas más afectadas han sido la 15 y la 18, con 28 casos cada una.El presidente Gustavo Petro también reconoció el incremento de homicidios en Cali, señalando que la ciudad ha registrado 50 asesinatos más en apenas dos meses, lo que la coloca entre las tres ciudades con mayor aumento de violencia, junto con Bogotá y Pereira.Las autoridades han reforzado operativos en puntos críticos y han instalado 96 cámaras de seguridad para intentar contener la situación. Sin embargo, el panorama sigue siendo complejo, y expertos advierten que la tendencia podría mantenerse si no se implementan estrategias más efectivas.(Lea también: Tatiana Hernández habría sido dopada antes de desaparecer en Cartagena: esto sospecha la familia)CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Sobre las 5:44 de la tarde de este miércoles 23 de abril, se presentó un sismo en el Océano Pacífico colombiano de magnitud 4.6, según reportó el Servicio Geológico Colombiano en su cuenta de X, y se sintió en varias regiones de Colombia, sobre todo del Valle del Cauca, como la ciudad de Cali y Buena Aventura. El epicentro fue a 43 kilómetros del litoral del San Juan, en el departamento del Chocó.De acuerdo con el SGC, el sismo tuvo una profundidad superficial, es decir, menor a 30 kilómetros. "Se sintió fuerte en Buenaventura", "En Manizales se sintió muy leve", "Qué sacudida", "Acá en Cali se sintió durísimo, pero fue muy rápido", son algunos de los comentarios de los usuarios en redes sociales.De acuerdo con la Secretaría de Gestión del Riesgo de la capital de Valle del Cauca, "este fenómeno natural fue sentido en la ciudad de Cali con una baja intensidad. No tenemos registro de afectaciones".Este miércoles también se registró otro temblor a las 5:17 de la madrugada, de magnitud 3,4, y con epicentro en el municipio de Los Santos, Santander, de acuerdo con el reporte del Servicio Geológico Colombiano. Dicho sismo tuvo una profundidad de 146 kilómetros. Según el SGC, el temblor se sintió en "Los Santos (Santander) a 8 km, Jordán (Santander) a 10 km, Villanueva (Santander) a 14 km".El pasado 18 de abril, asimismo, cientos de colombianos se levantaron por un sismo ocurrido a las 3:48 de la madrugada, que tuvo dos réplicas: a las 4:46 y a las 5:31de la mañana. De los tres temblores presentados en el país, dos registraron sus epicentros en Los Santos, Santander, y otro en Dabeiba, Antioquia. Los que ocurrieron en Los Santos se registraron hacia las 3:48 y las 5:31 de la madrugada y tuvieron magnitudes de 5,0 y 5,2 respectivamente.Acorde con el reporte oficial del Servicio Geológico Colombiano, mientras que la profundidad de la actividad sísmica registrada en Dabeiba, Antioquia, fue superficial (inferior a los 30 kilómetros), la que se reportó en los otros dos sismos acontecidos en Los Santos fue de 147 y 149 kilómetros.¿Cuánto puede durar un sismo en Colombia?La duración de un sismo puede variar significativamente dependiendo de varios factores, como la magnitud del terremoto, la profundidad del foco y la geología del terreno. Los sismos más pequeños, de magnitud 5-6, suelen durar hasta 30 segundos. En contraste, los terremotos de mayor magnitud pueden producir temblores que se extienden por varios minutos, aunque estos eventos son extremadamente raros.La duración de un sismo también puede ser influenciada por la profundidad a la que ocurre. Los sismos que se originan a grandes profundidades tienden a durar más tiempo que aquellos que ocurren cerca de la superficie. Esto se debe a que las ondas sísmicas tardan más en viajar desde el foco profundo hasta la superficie terrestre.Además, la geología del terreno juega un papel crucial en la duración de un sismo. Las ondas sísmicas se propagan más rápidamente en terrenos rocosos, lo que puede hacer que los temblores duren menos tiempo en comparación con terrenos más blandos, como el lodo. En terrenos blandos, las ondas sísmicas pueden ser absorbidas y dispersadas, prolongando la duración del temblor.NOTICIAS CARACOL
Una niña de tan solo 7 años murió ahogada en la piscina de un centro vacacional de Pance, en el sur de Cali. Los hechos ocurrieron en la tarde del domingo 20 de abril de 2025. La secretaria de Gestión del Riesgo de la capital del Valle del Cauca, María Alexandra Pacheco, indicó que “el Sistema Distrital de Riesgo de Santiago de Cali lamenta el fallecimiento de una menor en un centro recreativo al sur de la ciudad. Estaremos atentos a los avances de la investigación por parte de las autoridades competentes, quienes determinarán la causa del fallecimiento”.La entidad agregó que “recordamos que la tarea de salvar vidas es un compromiso de todos. A su vez, las empresas públicas y privadas, en cumplimiento del Decreto 2157 de 2017, deben contar con un Plan de Gestión del Riesgo. Esta medida es fundamental para proteger la vida e integridad de todas las personas”.Primeras versiones sobre el caso indicaron que la menor de edad se estaba ahogando y un salvavidas la logró sacar del agua para brindarle atención inmediata. Sin embargo, un paro respiratorio habría sido la causa de la muerte de la pequeña.Un video compartido en redes sociales muestra el momento en que varias personas se acercaron mientras la menor de edad estaba siendo atendida por el salvavidas.Alejandro Eder, alcalde de Cali, se refirió a la muerte de la niña y pidió adelantar las investigaciones correspondientes en torno al caso: “Lamento profundamente la muerte de una niña de 7 años en un centro recreacional del sur de Cali. Nada duele más que la pérdida de una vida tan inocente. Mi abrazo y solidaridad a su familia. Como ciudad, tenemos la responsabilidad de cuidar a nuestros niños en todo momento y en todo lugar”.Añadió que “he dado instrucciones para revisar los protocolos para garantizar la seguridad y el bienestar de la ciudadanía en estos espacios y exigir su cumplimiento. No queremos ni una familia más con el corazón roto. Proteger a la niñez debe ser una causa común”.Según las autoridades, este es el tercer caso de ahogamiento en Pance durante lo corrido del año 2025. Según el diario Minuto 30, el último caso fue el de un hombre que el pasado 2 de febrero se lanzó desde una altura considerable hacia el río Pance y se habría golpeado la cabeza.El primero de enero de 2025, una joven de 19 años fue arrastrada por la corriente del río Pance y la mujer murió ahogada. El cuerpo sin vida fue hallado horas después a varios metros de donde se la llevó la corriente.Recomendaciones para viajar al río PanceLas autoridades de Cali han dado recomendaciones para las personas que viajen al río Pance. Este afluente, popular entre los caleños para actividades recreativas, ha experimentado un aumento significativo en su caudal, lo que representa un riesgo para quienes intenten ingresar al agua. La Secretaría de Gestión del Riesgo ha señalado que las condiciones del río son impredecibles, con cambios repentinos en el nivel y la coloración del agua, lo que aumenta el peligro.Aunque no se han registrado desbordamientos graves, las autoridades recomiendan evitar el contacto directo con el río durante y después de las lluvias. En su lugar, sugieren disfrutar de otras actividades seguras en la zona, como senderismo, avistamiento de aves y turismo ecológico. Además, se aconseja a los visitantes estar atentos a los pronósticos climáticos y reportar cualquier anomalía a las autoridades competentes.Este llamado busca prevenir accidentes y garantizar la seguridad de la comunidad, especialmente en temporadas de lluvias intensas. La gestión del riesgo es un compromiso colectivo, y seguir estas recomendaciones es esencial para evitar tragedias.(Lea también: Extraña muerte de bogotana en piscina de Tolú: familia de Laura Rodríguez pide esclarecer hechos)CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Cada cierto tiempo se conocen historias de colombianos que se convierten en leyenda y muchas veces son difíciles de creer. Pero por increíble que parezca, esta es real. En agosto de 1988, el tráfico de la vía Panamericana, a la altura de Cali, se detuvo por completo, pero no por algún accidente o manifestación, sino porque pocos podían creer lo que estaban viendo: un pequeño avión descendió del cielo, entró a una gasolinera como cualquier carro y llenó el tanque de gasolina corriente y volvió a despegar.El piloto y artífice de esta hazaña fue Máximo Tedesco, un colombiano de origen europeo que, a sus 83 años, sigue llevando en sus venas la pasión por las aeronaves. “Yo dije: ‘tengo que mostrarle a la gente que volar es una estupidez, es muy fácil, es como manejar un carro, incluso más fácil’. Entonces se me ocurrió aterrizar en la Panamericana”, contó a Los Informantes con la seguridad de quien desafió las normas para probar un punto.La vida en el cieloMáximo nació en Cali, pero creció en Florencia, Italia, y desde niño se sintió fascinado por los aviones. Vivía con su papá italiano y su mamá luxemburguesa cerca de una pista privada, donde solía gastar los ahorros de su mesada para pagar vuelos de 10 minutos. “Después dejaron de cobrarme”, recordó. Regresó a Colombia en su juventud y en 1971 diseñó su primera aeronave: un autogiro, híbrido entre helicóptero y avión, pensado para fumigar cultivos o dar paseos familiares.Su idea no tuvo gran acogida entre las personas, pero no se rindió y modificó su negocio para dedicarse a la fábrica de aviones ultralivianos. “Esto va a tener un auge mundial si hacemos las cosas bien”, pensó en ese entonces y lo demostró. En su taller ya ha construido más de 700 aeronaves. “No hay un solo accidente registrado, que no sea por estupideces de un tipo, pero nunca el avión ha tenido fallas”, afirmó con orgullo.El narcotráfico afectó su negocioEn los años 80, los aviones ultralivianos empezaron a atraer la atención de los clientes equivocados: los narcotraficantes. Estas aeronaves pequeñas, maniobrables y capaces de aterrizar en terrenos improvisados, se volvieron codiciadas. “Nos buscaron para comprarlas, pero les decíamos que estábamos muy ocupados”, reveló.Aunque se negó a venderle sus productos a estos delincuentes, la asociación con la criminalidad afectó su negocio. En ese entonces halló una solución: “Yo trataba de introducir una aeronáutica nueva que venía de un país de locos. No podíamos decir que eran hechas en Colombia” y así, durante años, vendió sus aviones en el exterior sin revelar que estaban hechos en la misma tierra del temido y buscado Pablo Escobar. Sin embargo, las medidas de las autoridades nacionales e internacionales, así como los prejuicios, afectaron sus ventas y lo llevaron a la quiebra.Volvió a alzar el vueloActualmente, Máximo sigue viviendo en Cali y lidera una fábrica de aviones junto a su hijo Philippe y un equipo de 14 personas. Allí, con paciencia de artesano, se ensamblan prototipos que esperan clientes en distintas partes del mundo. Aunque ya no puede volar por restricciones médicas y normativas, su mente no deja de crear y ahora produce aviones, seguros y livianos, principalmente para labores agrícolas.“Mi cerebro no para nunca, por eso tomo pepas para dormir desde que tenía 18 años”, aseguró. A sus 83 años, siente la urgencia de transmitir su conocimiento: “No quiero que esto se entierre conmigo. Quiero que la gente entienda que la vida no es seguir parámetros establecidos. La vida es romper los parámetros, pero con mucho conocimiento”. Han pasado casi 40 años desde la histórica hazaña de Máximo Tedesco, la cual parece sacada de una película. Hizo historia y la sigue haciendo cada día en su taller, donde se resiste al olvido construyendo alas que, como él, no se rinden ante la gravedad.
En Cali, Valle del Cauca, fue capturado alias Tumaco, el hombre que, presuntamente, manejaba los laboratorios de coca de Iván Mordisco en el Cauca. La Policía lo sorprendió en una rumba realizada en su lujosa casa. En medio de la operación, le fueron incautados celulares y 90 millones de pesos en efectivo.La Policía Nacional, mediante una operación de inteligencia especializada y seguimiento criminal, logró llegar hasta la residencia de Andrés Ulises Pastrana, alias Tumaco. Tras ingresar, los uniformados encontraron una mansión en la que vivía el hombre señalado de pertenecer al bloque occidental Jacobo Arenas, una estructura de las disidencias de Iván Mordisco, y de encargarse de la administración de varios laboratorios de cocaína en el departamento del Cauca.Alias Tumaco fue sorprendido en medio de una fiesta, presuntamente, acompañado de su círculo cercano y su esquema de seguridad. Durante el operativo, las autoridades encontraron botellas de licor, drogas, varios teléfonos celulares y 90 millones de pesos en efectivo. En el lugar también fue capturada alias Jessica, quien sería su pareja sentimental.Esta mujer reconoció delante de los uniformados que la millonaria suma encontrada en la mansión le pertenecía a ella. Los agentes le leyeron sus derechos al oficializar la detención, recalcando que por el dinero hallado en su poder deberá responder ante las autoridades por el presunto delito de enriquecimiento ilícito. Golpe a las disidenciasAlias Tumaco era objeto de una exhaustiva investigación. Las autoridades establecieron que vivía en un exclusivo sector de Cali y había adecuado su vivienda con todas las comodidades para evitar salir y ser detectado.La operación contó con el respaldo de agencias internacionales, entre ellas, autoridades de los Estados Unidos. De acuerdo con la Policía, este hombre está vinculado con múltiples actos terroristas contra la fuerza pública, incluyendo el lanzamiento de explosivos y planes pistola en ciudades como Cali, Pasto y Tumaco. Entre los hechos más graves figura la muerte de un patrullero en Pasto en 2023 y los ataques contra los CAI Bonilla Aragón y Mojica en la capital del Valle del Cauca ese mismo año.Desde zona rural de Caloto, Cauca, su rol principal era coordinar el envío de cocaína hacia Ecuador y Estados Unidos utilizando lanchas rápidas y contaminando contenedores en el puerto de Buenaventura. Sus inicios dentro de las disidencias fueron como integrante de las redes de apoyo urbano en Cali de los frentes Dagoberto Ramos y Jaime Martínez. Alias Tumaco ya había sido capturado en 2021 por el delito de homicidio, pero recobró su libertad debido al vencimiento de términos.*Esta nota contiene información de Tatiana Sanabria, periodista de Noticias CaracolMA. FERNANDA LÓPEZPERIODISTA DE NOTICIAS CARACOLIG: Mafe_loc