El proceso de extradición de Zulma Guzmán Castro, la principal sospechosa en el estremecedor caso talio donde fallecieron dos jóvenes enveneadas con talio en abril de 2025, continúa. Recientemente se conoció la que sería una nueva estrategia de su defensa en el Reino Unido. Ahora, las autoridades británicas han manifestado preocupaciones sobre las condiciones de reclusión en Colombia, lo que podría convertirse en el principal obstáculo para que la mujer responda ante la justicia nacional por las muertes en la que es la principal sospechosa.¿En que vá el caso de Zulma Guzmán?La Fiscalía de la Corona del Reino Unido ha puesto sobre la mesa el artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, una normativa que prohíbe de manera tajante los tratos inhumanos o degradantes hacia los privados de la libertad. Bajo esta premisa, la defensa de Guzmán Castro buscaría alegar que las cárceles colombianas no garantizan la integridad de la procesada, frenando así un trámite que inicialmente se proyectaba para finales de 2026.Ante esta situación, el Reino Unido ha solicitado formalmente a Colombia información detallada sobre el centro penitenciario específico al que sería trasladada Guzmán en caso de ser entregada. Además, la justicia británica pidió autorización para que un experto internacional realice una inspección física del lugar de reclusión. Al respecto, el ministro de Justicia, Jorge Cuervo, manifestó en declaraciones recogidas por Blu Radio: "El Estado y el Gobierno deben ser respetuosos de los sistemas judiciales extranjeros. Sin embargo, es una prioridad para el Gobierno que, una vez se surtan estos procedimientos internos en el Reino Unido, esta persona sea traída a Colombia".Colombia tiene como plazo máximo hasta el próximo 9 de marzo para responder a estos requerimientos técnicos, un paso fundamental para que la Corte de Magistrados de Westminster decida si continúa con el proceso, cuya audiencia definitiva de extradición se había previsto tentativamente para el 2 de noviembre.El origen de la tragedia: frambuesas con un veneno indetectablePara entender la magnitud de este caso, es necesario remontarse a abril de 2025 en el norte de Bogotá. Lo que parecía una tarde normal entre amigas de 13 y 14 años terminó en una tragedia nacional cuando recibieron un domicilio de frambuesas bañadas en chocolate. Las frutas estaban contaminadas con talio, un metal pesado cuya venta está prohibida en Colombia desde la década de los 70 debido a su altísima toxicidad.La investigación de la Fiscalía General de la Nación apunta a que Zulma Guzmán habría planeado el ataque contra la familia del hombre, con quien sostuvo una relación extramatrimonial años atrás. Sobre este vínculo, el propio De Bedout declaró ante las autoridades: “Yo diría que entre tres y seis meses porque después lo que había era como llamadas y encuentros ocasionales para almorzar o comer, pero ya no teníamos una relación. Ella seguía insistiendo en que tuviéramos algo, pero la verdad es que yo ya no quería seguir con ella… para mí siempre fue un error y yo no quería continuarlo”.La letalidad de la sustancia utilizada fue un factor determinante. El doctor Camilo Uribe, experto en toxicología, explicó en Los Informantes las propiedades químicas que facilitaron el crimen: "Todo es tóxico y nada es tóxico todo depende de la dosis de la concentración y de la vía de administración el talio es muy liposoluble, eso quiere decir que es muy afín por el tejido graso y los seres humanos tenemos muchísimo tejido graso entonces él va y se deposita se pega en ese tejido graso y así se comienza a distribuir en el organismo".El antecedente de la familia con el talioEl rastro del talio no comenzó en 2025. Las autoridades descubrieron que, en diciembre de 2020, la madre de una de las menores fallecidas y esposa del hombre con quien Zulma tuvo la relación extramatrimonial, ya había sufrido una intoxicación con este elemento. El doctor Julio Portocarrero, el médico que la atendió en aquel entonces, recordó el impacto del diagnóstico al ver los síntomas de la paciente: "Mire si esto no es una intoxicación por talio yo no sé qué será. El examen que le hice fue unas pruebas de sangre y orina de talio y resultó positivo".Aunque la mujer logró recuperarse inicialmente de la intoxicación, su salud se deterioró progresivamente hasta su muerte en agosto de 2021 debido a la reactivación de un cáncer que padecío anteriormente. La coincidencia del uso de la misma sustancia en ambos eventos llevó a la Fiscalía a abrir otra línea investigativa. Según el abogado de la familia de una de las víctimas, Mayer Abuchihab, existen pruebas técnicas contundentes contra Guzmán: “Lejos de hablar de una inimputabilidad era absolutamente consciente, milimétricamente consciente de cada uno de los pasos que daba… aquí hay elementos para responder muy contundentes… hay pruebas técnicas suficientes asociadas a líneas telefónicas, ubicaciones, correos electrónicos”, afirmó en una entrevista con Noticias Caracol en Vivo.La huida internacional y la caída en el río TámesisTras los hechos de abril de 2025, Zulma Guzmán emprendió un recorrido internacional que la llevó por Argentina, Brasil y España, hasta establecerse en el Reino Unido. Su captura en enero de 2026 estuvo rodeada de drama; al ser abordada por la policía británica para notificarle su requerimiento en Colombia, la mujer se lanzó al río Támesis en un intento por evadir a las autoridades. Tras ser rescatada y hospitalizada durante 22 días, fue finalmente detenida cuando intentaba comprar tiquetes para regresar a Sudamérica, lo que activo una alerta de la Interpol.Mientras tanto, el proceso en Londres sigue su curso con fechas clave. La Fiscalía británica tiene hasta el 30 de marzo para presentar el material probatorio completo, mientras que la defensa de Guzmán contará con un plazo hasta el 15 de junio para sustentar sus argumentos contra la extradición, incluyendo las cuestionadas condiciones de las cárceles colombianas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
Por años, las historias sobre un reptil gigante que devoraba personas en el corazón de Bogotá parecieron sacadas de una ficción de terror. Sin embargo, tras el desmantelamiento del Bronx en 2016, los testimonios de sobrevivientes y agentes encubiertos revelaron que el horror era al parecer real.Esta es la historia de un cocodrilo llamado Pepe, una de las leyendas urbanas más escalofriantes de la ciudad. Un animal que dicen era utilizado por la banda delincuencial Los Sayayines para torturar y desaparecer a sus víctimas, según testimonios de algunos sobrevivientes.La leyenda de Pepe, el cocodrilo del BronxLos Informantes conoció su macabra historia en el 2016, revelando detalles que aún hoy generan zozobra entre los bogotanos. Sobrevivientes se atrevieron a narrar el horror vivido durante años en el Bronx.Pedro Ruiz, un hombre que pasó seis años en estas calles consumiendo bazuco, contó detalles sobre este mito urbano que, según él, fue real: Pepe, el cocodrilo que era usado por Los Sayayines para torturar a sus víctimas."Ellos le echaban la gente a ese animal, ese cocodrilo ya tenía dos metros y pedazo", afirmó Ruiz.(Lea también: La historia de Pepe, el cocodrilo del Bronx usado para desaparecer personas)"Ese cocodrilo lo conocí pequeño, se llamaba Pepe, lo trajeron como una lagartijita. Eso era un estanque pequeño, después cuando el animal se creció hicieron un estanque grandísimo para él solo, una habitación para él solo", señaló Pedro Ruiz.Además de quemar vivos a los que Los Sayayines llamaban sapos o sospechosos, en el Bronx había criaderos de perros Pitbull que destrozaban a un ser humano en menos de 15 minutos.Un cocodrilo tenía su propio estanque y allá también iban a parar los que tenían cuentas pendientes con Los Sayayines. "Es del que se escuchan tantas historias y es real, yo sí le digo que es real, yo puedo dar fe que es real", afirmó Pedro Ruiz, confirmando este mito urbano.Algunos muertos eran sacados en bolsas o camiones, otros no, eran simplemente enterrados dos metros bajo tierra. Una dictadura plena con reglas propias, un reino de maldad.(Lea también: La historia del San Bernardo, el nuevo Bronx de Bogotá donde han detonado varias granadas)¿Qué pasó con Pepe, el cocodrilo?La pregunta que muchos se hacen es: ¿qué pasó con Pepe, el cocodrilo del Bronx? Hay quienes aseguran que a Pepe lo sacrificaron y su piel fue vendida en el barrio Restrepo, al sur de Bogotá, para la fabricación de calzado.Aunque las fuentes oficiales indican que el reptil fue cremado, existen leyendas que afirman que su piel cubre los pies de algunas personas, las cuales desconocen el origen de este animal usado para torturar personas.La intervención del BronxEl Bronx, conocido por ser un foco de delincuencia, narcotráfico y explotación sexual, fue intervenido en 2016 por las autoridades en un operativo para desmantelar esta peligrosa zona.Durante el operativo, se incautaron armas, drogas y se rescataron a muchas personas, incluyendo menores de edad. Después de la intervención, el Distrito inició un proceso de transformación social en el área, creando el Distrito Bronx Creativo, un espacio dedicado a la industria de la cultura y la creatividad.(Lea también: Fotos | Así fue la intervención de San Bernardo, el nuevo Bronx de Bogotá que amenaza con expandirse)San Bernardo, un nuevo foco de delincuenciaSin embargo, la delincuencia no desapareció por completo y algunas actividades ilícitas se trasladaron a zonas cercanas como el barrio San Bernardo, también conocido como 'Samber', que ha sido comparado con el Bronx debido a su deterioro y la presencia de grupos criminales dedicados al microtráfico.Este barrio ha experimentado problemas similares a los del antiguo Bronx, lo que ha llevado a las autoridades a implementar operativos de seguridad en esa área para combatir el narcotráfico y la delincuencia.La historia de Pepe, el cocodrilo del Bronx sigue siendo un recordatorio de los horrores que se vivieron en esa zona y de la lucha por erradicar la violencia y el crimen en la ciudad.
A los 19 años, la vida de Laura González Martínez, residente en Bello, Antioquia, dio un giro dramático que la situó al borde de la muerte. Lo que comenzó como un hábito aparentemente inofensivo durante su adolescencia al usar constantemente un vapeador, terminó en una emergencia médica. Séptimo Día conoció su caso.Laura recordó el momento en que su cuerpo colapsó debido al uso persistente de cigarrillos electrónicos. En el punto más crítico de su crisis, la joven relató la angustia que sintió: "O hablaba o respiraba porque no podía hacer las dos al mismo tiempo".La situación escaló rápidamente hasta que el traslado a urgencias se volvió inevitable. Al llegar a la Clínica El Rosario de Medellín, el personal médico se encontró con un cuadro clínico alarmante. El doctor Carlos Andrés Pacheco, médico intensivista que atendió el caso, describió el estado de ingreso de la paciente: "Llegó a urgencias muy alcanzada para respirar, incluso llegó con coloración violácea que nosotros llamamos cianosis". Ante la insuficiencia respiratoria, el equipo médico procedió a intubarla y conectarla a un respirador artificial para mantenerla con vida.El inicio de la adicción: un "lapicero" inofensivoLa historia de Laura con el vapeo no fue un evento aislado, sino el resultado de una adicción que se gestó desde los 15 años. "Se volvió una moda entonces en cualquier esquina lo encontrabas". A los 16 años, la adquisición de una pila recargable intensificó el consumo, permitiéndole vapear de manera constante, incluso en ayunas y cada cinco minutos, debido a la fuerte dependencia generada por la nicotina.El diseño de estos dispositivos jugó un papel crucial en la falta de percepción de riesgo por parte de la joven y su familia. Reina Martínez, madre de Laura, confesó que nunca sospechó que aquel objeto fuera una amenaza para la salud de su hija. "Usted un vapeador lo ve como si fuera ¿qué le digo yo? un lapicero. Hay unos que son anchos, otros que son delgaditos, otros que son con colores bonitos", relató Martínez, añadiendo que, a diferencia del tabaco tradicional, el olor resultaba agradable: "No huele maluco, no es como decir un cigarrillo... al contrario, huele rico, sí, es como una esencia". Esta apariencia estética y aromática facilitó que Laura ocultara su hábito durante años, atribuyendo sus crisis de tos iniciales a simples resfriados o gripas.Las graves consecuencias de los vapeadores en la saludTras descartar infecciones bacterianas y gérmenes, el equipo médico de la Clínica El Rosario llegó a una conclusión basada en el historial de consumo de la paciente. El diagnóstico fue EVALI, siglas en inglés para la lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos o vapeo. Esta enfermedad provoca una inflamación severa en todas las vías respiratorias, desde la nariz hasta los alvéolos.Laura describió la sensación física de la enfermedad como una lucha desesperada por el oxígeno: "Me sentía como un pez cuando tú lo sacas del mar que empieza a moverse". Durante cuatro días, permaneció en un coma inducido mientras sus pulmones intentaban recuperarse de la agresión química. El doctor Pacheco explicó que, mientras un pulmón sano se observa negro en una tomografía, los pulmones afectados por EVALI presentan una apariencia totalmente distinta: "Un paciente con EVALI está así, completamente inflamado, todo el pulmón blanco".El análisis científico: ¿Qué inhalaba realmente Laura?La investigación liderada por expertos químicos arroja luz sobre las sustancias que causaron el daño en el organismo de Laura. En laboratorios de la Universidad de la Salle, se analizaron los componentes de dispositivos similares, encontrando una mezcla de metales pesados y agentes cancerígenos. Elsa Fonseca, directora de laboratorio de alta complejidad, identificó sustancias como el pireno y el naftaleno, ambos reconocidos como altamente cancerígenos.Además de estos químicos, se detectó la presencia de metales pesados como mercurio, plomo, cadmio y cromo, los cuales pueden inducir neurotoxicidad y enfermedades neurodegenerativas. Según el químico John Rivera, estos componentes se volatilizan al calentarse el líquido del vapeador, convirtiéndose en un aerosol que es inhalado directamente por el usuario. El neumólogo Germán Díaz Santos, del Instituto Nacional de Cancerología, advirtió que estos dispositivos "son lo mismo que el cigarrillo convencional, tienen los mismos efectos sobre el pulmón y sobre las células y los alteran a tal punto que pueden provocar cualquier tipo de cáncer".Secuelas irreversibles: pulmones de anciana a los 19 añosA pesar de haber sobrevivido al coma, las consecuencias para la salud de Laura son permanentes. La inflamación severa dejó cicatrices y una acumulación de mucosidad que obstruye los bronquios, dificultando el paso del aire. La doctora Adriana Posada Restrepo, directora de la clínica donde fue atendida, señala la gravedad de las secuelas en pacientes jóvenes: "Va a tener los pulmones de aspecto de una persona de la tercera edad".Actualmente, Laura enfrenta una capacidad respiratoria significativamente disminuida. Durante sus terapias de recuperación, actividades tan simples como inflar una bomba le generan una agitación extrema. El doctor Pacheco advirtió que estas lesiones pueden generar secuelas de por vida, incluyendo la "limitación de su capacidad para hacer algunos ejercicios o incluso requerir oxígeno por mucho tiempo o de por vida".La neumóloga Claudia Patricia Díaz Bosa destacó que este caso no es un hecho aislado y que el 20% de sus consultas actuales corresponden a jóvenes con problemas similares. Según Díaz, el vapeo puede ser incluso más agresivo que el cigarrillo tradicional: "Vemos daños tan tempranamente que nos hace ser más agresivos en cuanto a desmitificar que vapear es inofensivo".Para Laura, la lucha contra la adicción continúa, marcada por el recuerdo del trauma vivido. "Es algo que tu cerebro te pide todo el tiempo... pero después recuerdo todo lo que me sucedió y es como no, no puedo hacerlo", concluyó la joven, quien ahora debe vivir con las limitaciones físicas de un sistema respiratorio profundamente afectado por una práctica que inició como un juego de adolescentes.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Durante años fue considerada una leyenda urbana en Bogotá, alimentada por los rumores que circulaban entre quienes se atrevían a cruzar las peligrosas calles del Bronx. Sin embargo, lo que parecía un mito terminó convertido en una realidad documentada por autoridades y testigos directos. En pleno centro de la capital, bajo el dominio de la banda criminal conocida como ‘Los Sayayines’, operó una estructura de terror que incluyó torturas, desapariciones y un lugar clandestino donde se procesaba y servía carne humana.Los Informantes habló con Óscar Rosas, un chef que sobrevivió a ese infierno. Durante tres años permaneció encerrado en un sótano, en una de las zonas más temidas de la ciudad, donde, según su testimonio, fue obligado a cocinar lo impensable.De las cocinas internacionales al Bronx de BogotáAntes de quedar atrapado en las redes del Bronx, la vida de Óscar Rosas prometía un destino diferente. Su formación lo llevó a estudiar en la Universidad de Nueva York y a trabajar en prestigiosos establecimientos. Su talento en la cocina le permitió recorrer países como Estados Unidos, Brasil, Italia y Holanda. Sin embargo, su trayectoria profesional estuvo constantemente marcada por una adicción temprana que comenzó en su adolescencia.“Era un problema para mi familia. Yo empecé [a consumir] a los 13 años. Mi mamá que era mi alcahueta me dijo: ‘mijo, cambie, váyase y deje de consumir’. Pero resulta que conocí la heroína, entonces cambié la coca, la marihuana y el bazuco por la heroína”.A pesar de sus éxitos laborales en el extranjero, la dependencia a las sustancias provocaba escándalos que terminaban en despidos tras pocos meses de empleo. En un intento por rehabilitarse, regresó a Colombia con el sueño de comprar una propiedad en Tenjo y formar una familia. No obstante, el deseo de consumir sustancias lo llevó rápidamente al barrio Santa Fe y, finalmente, al sector del Bronx, donde perdió su carro y lo que había logrado, pasaba sus días drogado y cada vez más adentro del Bronx.¿Qué ocurrió dentro del Bronx?Dentro del Bronx, Óscar Rosas empezó realizando tareas básicas para sostener su adicción, trabajando como limpiador de calles y luego como taquillero, encargado de pesar y empacar drogas. Su habilidad en la cocina no pasó desapercibida para ‘Los Sayayines’, los criminales que ejercían el control absoluto del sector. Inicialmente, fue contratado para eventos específicos de la banda: “Yo les cocinaba para la novia, que nació el hijo, fiestas privadas y de derroche”.Esa destreza culinaria, que en otros tiempos le abrió las puertas de hoteles internacionales, terminó convirtiéndose en su condena. Los líderes de la organización decidieron confinarlo en un túnel subterráneo del que no salió durante tres años. El lugar de cautiverio era un punto clave para la banda: una estructura conectada a las antiguas cañerías de la ciudad, por donde circulaban drogas y dinero lejos de la vista de las autoridades.El horror en el sótano del Bronx: comían carne humanaLa primera vez que le ordenaron cocinar restos humanos estuvo rodeada de violencia y amenazas. Cuando le entregaron una bolsa de cuero sobre la mesa, el chef comprendió de inmediato lo que había en su interior: “Saco lo que está en la bolsa de cuero, la extiendo. Cojo el ajo, cojo la cebolla, pero miro bien la carne y era un cuerpo humano completico, sin pies, sin cabeza, sin manos, sin huesos”. Ante su negativa inicial, sus captores reaccionaron de inmediato con violencia. Lo golpearon con la culata de un arma para obligarlo a obedecer.Bajo amenaza de muerte, fue obligado no solo a preparar los restos, sino a consumirlos. ‘Los Sayayines’ le advirtieron con claridad sobre las consecuencias de desobedecer: “No solo lo va a cocinar, lo va a probar y se lo va a comer, o si no nos lo comemos a usted”. Rosas describió el lugar como un espacio reducido y precario, infestado de ratas, donde la única actividad era el procesamiento de los cuerpos: “Era una cañería antigua de Bogotá... Lo único que cabía era la mesa, el muerto y muchos extranjeros. Era un restaurante de caníbales”.Restaurante “caníbal” y rituales satánicosSegún el exhabitante de calle, la práctica del canibalismo en el Bronx de Bogotá no habría sido un hecho aislado, sino parte de una dinámica de control y ritualismo satánico utilizada por la banda ‘Los Sayayines' para afianzar su poder y obtener supuestos beneficios espirituales. Óscar Rosas afirmó que los enfrentamientos entre bandas a menudo se resolvían mediante estos rituales, y que incluso líderes del sector terminaron siendo víctimas de esta práctica: “Al que más se comían era al duro del Bronx... al que les daba de comer”.Además del consumo por parte de los victimarios, la carne humana era distribuida entre la población de habitantes de calle que frecuentaba el sector. Según las investigaciones, los restos eran descuartizados y triturados para ser mezclados con la alimentación general que se servía en bandejas callejeras. Rosas señaló que el objetivo era engañar a los consumidores: “Sobraban sopas de manes y le daban a los habitantes de calle a comer. No tenía ni idea que estaba comiendo un cristiano”.Operativo en el Bronx y lo que hallaron las autoridadesAntes de hacer pública su historia, Óscar Rosas consultó a otros testigos y sobrevivientes para evitar poner su vida en riesgo. Por ello, lo que contó en Los Informantes también fue verificado por las autoridades.Julián Quintana, director del cuerpo técnico de investigaciones del CTI, corroboró que agentes encubiertos infiltrados como habitantes de calle proporcionaron información en tiempo real sobre estas prácticas.Durante la intervención masiva del 28 de mayo de 2016, que involucró a 2.500 efectivos de la Policía, el Ejército y el CTI, se descubrieron los búnkeres y túneles descritos por el chef. En estos lugares, las autoridades hallaron evidencias de tortura y métodos de desaparición forzada.“Nosotros teníamos agentes encubiertos que se hicieron pasar por habitantes de la calle y nos daban información en tiempo real, cuando se hace la intervención uno de ellos me aborda y me dice: ‘Estos son los lugares donde alimentan los habitantes de la calle, aquí incluso cogen seres humanos, los descuartizan, los trituran y se los ponen a los habitantes para que se los coman en estas bandejas’”, afirmó Julián Quintana.Además del canibalismo, se habría confirmado el uso de animales para deshacerse de los cuerpos. Según Rosas, existía un pitbull entrenado para atacar y un cocodrilo, conocido como ‘Pepe’, en cuyo estanque arrojaban a quienes querían desaparecer.El fin del cautiverio y la vida después del BronxEl encierro de Óscar Rosas terminó de manera drástica tras un intento de quitarse la vida. Al cortarse la yugular con una botella de vidrio, uno de los ‘Sayayines’, en un acto inesperado, decidió auxiliarlo y sacarlo del túnel. Fue abandonado en el Parque de los Mártires y posteriormente trasladado a la clínica Santa Clara, donde lograron salvar su vida.Tras su recuperación y el desmantelamiento del Bronx, Rosas se trasladó a Santander, donde actualmente dirige una fundación dedicada a la rehabilitación de personas con problemas de adicción. En su residencia trabaja para evitar que otros caigan en el abismo que él experimentó.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
Diez agrupaciones, unos 110 artistas en escena, fueron los designados para poner a gozar a miles de habitantes de Cali y turistas en una jornada donde se conocerán los doce finalistas. Descargue la programación del XXIII Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez. Vea también: “Rojos, amarillos y cafés”, los colores para gozar del Festival Petronio Álvarez Las delicias del Pacífico que usted no se puede dejar de probar en el Festival Petronio Álvarez En manos de los más jóvenes se vivió primera jornada del Festival de Música Petronio Álvarez “Petronito” prendió la rumba en el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez Los turbantes hacen parte de la moda del Petronio Álvarez, vea cómo se usan y cuál es su significado
Antiguamente las mujeres lo usaban como símbolo de resistencia y lucha, ahora hacen parte de los accesorios del festival afro más importante de Latinoamérica y que tiene lugar en Cali. Los turbantes sobresalen en colores vivos, tonos pastel, estampados o neutros, pero antes de usarlos hay que tener en cuenta algo muy importante y es saber para qué lado hacerse el moño. “A la derecha, significa que están comprometidas, que están casadas, que tienen novio. A la izquierda, que están solteras”, explica Karmen Palacio, diseñadora de accesorios. Entretanto, el moño en la mitad, de acuerdo con Karmen, representa a “mujeres fuertes, poderosas, empoderadas, bellas, reinas”. Las niñas lo usan también en forma de balacas, lo cual significa ternura e inocencia. Pero la moda también es para hombres. “Lo hacen para cubrirse del sol, llevar objetos pesados, también lo hacen por moda”, anota la diseñadora. Es así como el uso del turbante hace parte de la cultura y tradición del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, que este año llegó a su versión número 23. El evento se inició el pasado 14 de agosto y se extenderá hasta el próximo lunes 19 en la Unidad Deportiva Alberto Galindo, ubicada en el sur de la capital del Valle del Cauca. Descargue la programación del XXIII Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez. Vea también: “Rojos, amarillos y cafés”, los colores para gozar del Festival Petronio Álvarez Las delicias del Pacífico que usted no se puede dejar de probar en el Festival Petronio Álvarez En manos de los más jóvenes se vivió primera jornada del Festival de Música Petronio Álvarez “Petronito” prendió la rumba en el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez
Para este fin de semana con puente incluido, prográmese para disfrutar de la versión número 23 del Festival de Música Petronio Álvarez. Descargue la programación del XXIII Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez. Vea también: “Rojos, amarillos y cafés”, los colores para gozar del Festival Petronio Álvarez En manos de los más jóvenes se vivió primera jornada del Festival de Música Petronio Álvarez “Petronito” prendió la rumba en el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez
Uno de los pabellones está dedicado a las artesanías, los instrumentos musicales y la moda. Dentro del pabellón de artesanías de la versión número 23 del Festival de Música Petronio Álvarez, se pueden encontrar figuras hechas con materiales como papel maché, carros de madera y juguetes con material reciclable. Nolberto Sánchez es artesano, y considera que los muñecos no solo representan al pacífico sino no a varias regiones del país. Igualmente, para venir a disfrutar de la cultura del Pacífico no es necesario tener la pinta ideal, ya que hay empresas dedicadas a resaltar los hermosos peinados que llevan las mujeres del Pacifico. “Colores vivos como los rojos, los amarillos, el café, son infaltables en las prendas para venir al festival, además de los collares, aretes grandes y hermosos, así lo manifestó Daniela Fierro, una de las expositoras. Así mismo, este festival musical y cultural ira hasta el próximo 19 de agosto del 2019 en la Unidad Deportiva Alberto Galindo, ubicado en el sur de la capital del Valle del Cauca. Descargue la programación del XXIII Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez. Vea también: Las delicias del Pacífico que usted no se puede dejar de probar en el Festival Petronio Álvarez En manos de los más jóvenes se vivió primera jornada del Festival de Música Petronio Álvarez “Petronito” prendió la rumba en el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez
Publicó un libro, tiene un blog, hace talleres, videos para Youtube y da clases de cocina, todo bajo la óptica de la alimentación natural, rica y saludable. Lauren Arboleda tiene 28 años, es amante de la cocina saludable, también es madre y esposa. Y no solo eso, ahora ostenta el título de ser la nueva MasterChef Latino. “Para mí representar a Colombia fue un orgullo total, y el haber ganado aún más, estoy muy feliz y todavía asimilando todo lo que ha pasado, es demasiada emoción”, expresó. Conquistó a los jueces con su creatividad en la cocina y su propuesta de comida saludable, teniendo siempre presente los sabores de su tierra natal, el Valle del Cauca. “Como buena colombiana uno celebra todo con comida, reunirse y compartir, yo crecí viendo eso y me encantaba, yo experimentando fue que aprendí, cocinando todos los días y cocinándole a amigos, enseñándome a mí solita”, aseguró Lauren. Estudió mercadeo en estados unidos, en donde conoció a su esposo, y se certificó como coach de nutrición, así mismo, nunca pensó en ser participante del concurso y mucho menos llegar al primer lugar. La ganadora quien vivió en Cali hasta terminar el colegio, reveló que cuando le notificaron que estaba dentro del concurso dijo que no participaría ya que sentía miedo, pero “se armó de valor” y dejó los temores a un lado. El premio entregado fue por la fuerte suma de 100 mil dólares, unos 310 millones de pesos colombianos, que aún no sabe en qué invertir. “Ahorita voy a tener un bebé, también quiero disfrutar esa etapa, estoy abierta a todos los proyectos que se puedan venir, me gusta muchísimo ayudar a la gente”, dijo. Este importante reallity fue transmitido por la cadena de televisión Telemundo.
Este es el otro gran protagonista que por estos días se toma a la capital del Valle del Cauca. Dentro del Festival de Música Petronio Álvarez no solo hay espacio para la música, la comida también es un invitado infaltable dentro de este gran evento. La organización ha dispuesto como cada año de un gran pabellón la gastronomía en donde se pueden encontrar todo tipo de exquisitas preparaciones. Así mimo, miles de personas fueron las que asistieron a la Unidad Deportiva Alberto Galindo, en el sur de Cali, para deleitarse con los sonidos del Pacífico. De esa manera se dio inicio al concurso en el que participan 20 agrupaciones en cinco diferentes categorías. Igualmente, el domingo 18 de agosto, dentro de esta festival se va a llevar a cabo una presentación especial entre la famosa agrupación Herencia de Timbiquí junto con la filarmónica de Cali. Descargue la programación del XXIII Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez. Vea también: En manos de los más jóvenes se vivió primera jornada del Festival de Música Petronio Álvarez “Petronito” prendió la rumba en el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez La "madre de los sabores" que lucha por preservar la sazón ancestral del Pacífico
La actriz vallecaucana, quien vive su vida libre de prejuicios, dejó perplejos a muchos de sus seguidores con la particular fotografía. Valentina Lizcano, quien hace apenas unos días cambio su look, aprovechó el tradicional jueves de TBT para compartir con sus seguidores, una vez más, el amor que tiene por el mar. Sin embargo, en esta ocasión, recurrió a una foto donde muestra uno de sus atributos físicos cubierto de arena. “#TBT del lugar que más amo en el mundo. El mar y yo con mis nalgas carentes de inteligencia, ética y moral, pero llenas de arena y Libertad. Jejejeje", escribió la popular actriz caleña, junto a la imagen que publicó en Instagram. Como de costumbre, la publicación generó la reacción de miles de sus más de 1,4 millones de seguidores en dicha red social. Muchos se dejaron tentar por la sensual figura de Valentina, pero también hubo quienes destacaron, sobre todo, su personalidad. “Divina. No porque estés en traje de baño, sino por tu forma de ser, el aura pura que transmites. Dios te bendiga siempre. Éxitos”, comentó, por ejemplo, el usuario @marliotriana. Hermosa y talentosa, pero también auténtica, así es Valentina Lizcano, quien, además, da ejemplo de lo que significa llevar una vida libre de cualquier clase de prejuicios. Vea también: Valentina Lizcano decidió cambiarse el look y casi se desmaya con el resultado
Esta mujer fue la primera cocinera tradicional en llevar la comida de esta región del país al paladar de los caleños. Maura de Caldas nació en Guapi, municipio ubicado en el departamento del Cauca, lugar donde también aprendió de su abuela, desde que tenía 6 años, los secretos y las historias que rodean los sabores del Pacífico. Siendo joven, se trasladó a la ciudad de Cali, y mientras que se desempeñaba como maestra de primaria y estudiaba biología y química, decidió hacer una pausa y buscar un espacio, que más adelante se convertiría en el primer restaurante de comida del Pacífico en la capital del Valle del Cauca al cual llamó "Los Secretos de Mar". “Aquí no vendían comida de mariscos en ningún restaurante cuando yo llegué en el año de 1959 a Cali”, asegura Maura. Según relata, fue bastante difícil empezar porque la gente “le tenía miedo a los mariscos y al pescado, por la espina”. Sin embargo, en poco tiempo los caleños y forasteros se enamoraron de su sazón. “En Tumaco, hay otro pescadito que le dicen 'tumbacatre', entonces yo hice la crema de tumbacatre de ese ingrediente y le anexé huevos de pescado y la leche de coco, entonces me quedó delicioso”, anotó. Uno de los 48 platos que hacían parte de la carta de su restaurante, es el famoso arroz "endiablao”, al que le agregó un refrito de mariscos y mucho achiote, un pigmento natural que también es creación de ella. La "mamá de los sabores" recibe casi a diario, en su casa, a otras cocineras para que sean las próximas portadoras de esta tradición que, para ella, merece ser reconocida a nivel mundial. Así mismo, la comida del Pacífico es considerada como la más sana del mundo, es una cocina que no lleva ningún químico. “Nosotros en el Pacífico utilizamos solo lo que la naturaleza nos provee, las hierbas de azotea y el coco”, aseguró la cocinera tradicional. Y, como ella manifiesta, lo más importante es el amor que se debe impregnar en cada preparación. “Cuando usted va a preparar un pescado y no tiene nada, échele salecita y háblele, dígale: Quiero que me regalés tu sabor, que quede delicioso, que la gente que te coma quede amándote”, manifestó. A sus 81 años Maura de Caldas ha recibido decenas de reconocimientos en diferentes países, es catalogada como la más grande cocinera que tiene el Pacífico y, a donde quiera que vaya, siente que tiene la misión de compartir sus saberes y, por estos días, lo hará en la versión número 23 del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez. "El Petronio es una ventana al mundo, no solo para Colombia, para al mundo, además de la importancia que se le ha dado a la comida y a la música del Pacífico", dijo. Con una copa de viche en la mano, Maura brinda por la vida como más le gusta, cantando. Vea tambíen Festival Petronio Álvarez 2019 puso a vibrar a Cali con su primera noche de concurso musical En manos de los más jóvenes se vivió primera jornada del Festival de Música Petronio Álvarez
Unas 3.000 personas asistieron a la Unidad Deportiva Alberto Galindo, en el sur de Cali, para deleitarse con los sonidos del Pacífico. Luego de la inauguración por parte de niños y jóvenes con el denominado “Petronito”, el XXIII Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez dio a inicio al concurso en el que participan 20 agrupaciones. “Una plataforma en la que, por primera vez, nosotros trajimos una propuesta como la de Rancho Aparte. Una propuesta que desde sus inicios hablaba de unos nuevos sonidos en la música tradicional chocoana”, afirma Dinko Manute, director de la agrupación. Los grupos que clasificaron al concurso están conformados por 220 artistas, que estarán en escena y compiten en cinco modalidades. Algunos de ellos vinieron desde diferentes lugares de Colombia para sentir como propia la música del Pacífico colombiano. Es el caso de Pauli Páez, vocalista de una de las agrupaciones participantes y quien es oriunda de la Costa Atlántica. “Soy monteriana, soy costeña, pero amo la música del Pacífico y aquí estamos. El Pacífico es Colombia, el Pacífico lo es todo", asegura. La moda característica de la cultura afrocolombiana engalanó la noche del pasado jueves 15 de agosto de 2019. “Decidí vestirme así porque soy bailarín maquillador y activista afro y concentro la cultura africana en mi sangre, en mis venas”, dijo Carlos Cosón, participante del Petronio. Fue así como los asistentes y participantes se gozaron la primera noche de concurso en el Petronio Álvarez, un festival que conecta el pasado y presente de toda una cultura y evoca la ancestralidad con cada melodía nacida desde las entrañas del Pacífico. Descargue la programación del XXIII Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez. Vea también: En manos de los más jóvenes se vivió primera jornada del Festival de Música Petronio Álvarez “Petronito” prendió la rumba en el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez
Decenas de niños se preparan arduamente y por varios meses para dar lo mejor de su talento dentro de este magno evento musical. El “Petronito” se creó desde hace 12 años por la Secretaría de Cultura de Cali para resguardar la memoria musical de la región Pacífica. Aquí, niños y jóvenes de diferentes agrupaciones musicales tienen un espacio para exponer su talento y amor por sus raíces. “No podemos dejar perder la tradición si esto es ¡el alma!, ¡la cultura!, si perdemos la parte tradicional no estamos en nada”, expresó Gladys Beatriz Bazam, maestra de un grupo. Más de 100 niños y jóvenes de diferentes comunas de Cali hacen parte de los semilleros y dedican varias horas al día para formarse como los nuevos portadores de esta tradición musical. Para Brayan Angulo, un marimbero de 17 años y que aprendió a usar este instrumento desde los 4, manifestó que se siente orgulloso de estar en este importante festival. “Es muy bonito estar tocando, que todo el mundo le guste y que comiencen a saltar y a bailar”, anotó. Estos niños se han interesado por promover la cultura y el folclor pacífico a través de sonidos e instrumentos como el bombo, la marimba, el conuno y el guasá. Andrea Juliana Serna es una heredera de la tradición del litoral que, a sus 11 años, divide su tiempo entre la escuela y la música. “Yo saco tiempo para los deberes de mi escuela primero y ahí sí saco mi tiempo para el folclor pacífico y hacer lo que yo amo”, comentó. Se calcula que para esta versión asistan alrededor de 70.000 personas. Así mismo, este festival musical y cultural ira hasta el próximo 19 de agosto del 2019 en el la Unidad Deportiva Alberto Galindo, ubicada en el sur de la capital del Valle del Cauca. Descargue la programación del XXIII Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez. Vea también “Petronito” prendió la rumba en el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez