El departamento de Sucre se sumió en el dolor y la indignación tras confirmarse el trágico destino de Armando Luis Rivero Manjarrés, un reconocido rector de colegio, gestor cultural, periodista y locutor de radio de 44 años. La desaparición del líder social, reportada el 12 de julio de 2024, activó una intensa búsqueda que develó un escalofriante entramado familiar. Séptimo Día conoció detalles de la investigación y habló con algunos de los señalados.James Chamorro Manjarrés, hermano del profesor, describió el profundo vacío que dejó su pérdida: "Fue prácticamente mi padre de crianza, a pesar de que él no tuvo hijo biológico. Él crio a mis hermanos, a otro primo y a mí". Asimismo, su sobrina Miriam Toscano Rivera resaltó sus valores: "Él es una persona demasiado educada, fue una persona muy recta en sus cosas y siempre quería que fuéramos así rectos y que estudiáramos".La última imagen con vida de Rivero se registró en Sincelejo, cuando salía en su camioneta gris acompañado de su hijastro, Yofran Orozco Perea, de 26 años.Al día siguiente de su desaparición, el 13 de julio la camioneta apareció incinerada en zona rural de Tuchín, Córdoba, un hallazgo que descompensó a Juana Perea, su pareja y mamá de Yofran Orozco: "Una experiencia muy horrible porque, o sea, yo nunca llegué a pensar que lo iba a encontrar así o que yo lo iba a ver así nunca mi vida".El rastreo telefónico que rompió la coartadaEl 17 de julio de 2024, cinco días después de su desaparición, las autoridades hallaron el cuerpo sin vida del profesor bajo un puente en el corregimiento de San Luis, Sampués. La necropsia confirmó que el docente murió tras recibir varios impactos de bala en el costado izquierdo.Entonces, la clave para resolver el crimen estuvo en el rastreo técnico de las empresas de telefonía celular. Los investigadores de la Sijín descubrieron que, a pesar de asegurar que se encontraba en su casa, el teléfono celular de Yofran Orozco arrojó actividad en el punto exacto y a la hora en que se abandonó el cadáver. Adicionalmente, el rastreo probó que el joven ya coordinaba llamadas para planificar la repartición de los bienes de su padrastro antes de confirmarse su hallazgo.Tanto el joven como su madre fueron capturados el 1 de octubre de 2024.La cruda confesión tras las rejasAunque inicialmente no aceptó los cargos ante los juzgados, Yofran Orozco terminó por confesar su autoría en una audiencia judicial: "Quiero aprovechar esta oportunidad para pedirle perdón público a mi madre, a Dios; que todas las personas que participaron para su ejecución, incluyéndome, pagaremos el precio de nuestro error".Recientemente, desde la cárcel de Sincelejo, Orozco rompió el silencio ante las cámaras de Séptimo Día y detalló las motivaciones de su crimen, atribuyéndolo a supuestos abusos pasados y celos: "Es un cúmulo que se puede dar de celos, no de celos de amor, sino un cúmulo de celos, de traición, de esa situación que fue lo que ocasionó la maximización de querer matarlo".El proceso continúa en etapa de juicio y mientras él está recluido en una cárcel, su mamá quedó en libertad por vencimiento de términos, al igual que otros tres posibles implicados. Entre tanto, la familia de la víctima clama para que el caso no quede impune.
Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió a Colombia el 10 de agosto de 2026 y provocó el derrumbe de un área del Hospital Universitario del Valle, en Cali. En medio de la emergencia, Karen Tamayo, una auxiliar de enfermería de 24 años que realizaba allí su práctica, protagonizó una asombrosa historia de supervivencia.Su valentía para evacuar a varios recién nacidos y su ingenio para utilizar el asistente de voz de su celular, que había quedado destruido bajo los escombros, fueron clave para salvarle la vida. Los Informantes habló con ella y recorrió el lugar donde ocurrió la tragedia.El sismo que dejó profundas heridasEl 10 de agosto de 2026, Karen iniciaba su turno en el sexto piso del centro médico, en el área de ginecología y obstetricia. Según relató, en esa sala había alrededor de 20 pacientes, cada una con su bebé.A las 7:34 de la mañana comenzó el fuerte movimiento telúrico. Al principio, Karen y su equipo decidieron esperar, pero la intensidad del terremoto aumentó drásticamente y los obligó a evacuar hacia los pasillos exteriores.Sin embargo, ella regresó por dos pacientes que permanecían en un cubículo y también auxilió a otra mujer que había quedado atrapada, pero justo en ese momento la estructura empezó a colapsar y vino lo peor.Karen cayó al vacío dos pisos y terminó atrapada en el cuarto nivel del hospital. "Cuando yo voy a correr, yo ya vi que el paso que yo daba fue falso y ya colapsó el edificio conmigo", recordó sobre esos segundos de angustia.Debajo de los escombros su celular fue claveCuenta que estuvo inconsciente durante 3 o 4 horas por un golpe en la cabeza y, cuando logró despertar, notó que estaba en “una especie de triángulo de la vida”, lo que vino después es inimaginable: le dolía todo el cuerpo y le hasta costaba respirar.Había perdido su celular en medio de la tragedia. Estaba incomunicada, no sabía exactamente qué hora era, no escuchaba nada y en medio de ese silencio empezó a sentir una vibración en alguna parte entre los escombros, por lo que como pudo logró desenterrar su teléfono, pero lo encontró totalmente destruido.“Entonces yo me acordé de que yo le tenía activado el Siri y lo primero que yo hice fue llamar a la Policía. Yo le dije, ‘Oye, Siri, llamar al 1 2 3’, entonces de una me salió la llamada. Yo hablé con la Policía, le dije dónde me encontraba y les colgué”, relata. Aunque se logró comunicar con las autoridades, aún no se sentía tan esperanzada, luego llamó a sus padres, pero no se pudo comunicar con ellos, después a dos de sus mejores amigos y al final a unos colegas lograron ponerla en contacto con los rescatistas que estaba afuera para que la ubicaran. 8 horas y media después del terremoto finalmente fue rescatada de los escombros.Karen tuvo una fisura en su columna vertebral que, por fortuna, sanará sin intervención quirúrgica, laceraciones en todo el cuerpo, una fractura múltiple en la nariz, de la que aún no se ha recuperado esperando que se desinflame, y una herida en su cabeza con exposición de cráneo.Pero la herida más profunda fue ver la destrucción que causó el terremoto en el país, de la que se enteró la noche siguiente a su rescate cuando vio las noticias en el hospital. A pesar de los esfuerzos de médicos y enfermeras del Hospital del Valle, seis personas murieron allí, entre ellos cuatro pacientes y dos acompañantes.
Las redes sociales se han convertido en una poderosa herramienta de denuncia para casos de maltrato animal en Colombia y el mundo. Videos sin censura han dejado en evidencia a maltratadores de animales que, en el peor de los casos, son dueños o trabajadores de guarderías o fundaciones caninas que deberían velar por el bienestar de estos animales.Según la ley colombiana, el maltrato animal está tipificado como un delito y puede dar penas de prisión de 12 a 36 meses a quien cause la muerte o lesiones a animales. Séptimo Día conoció las denuncias de varias personas contra lugares que supuestamente velan por el bienestar de mascotas y animales rescatados, pero cuyas condiciones supondrían realmente maltrato para estos.Denuncian maltrato en fundación de animalesA través de videos, animalistas y voluntarios han denunciado a la fundación Rufo Salvando Vidas, la cual tiene sede en Suba, en el norte de Bogotá, y asegura ser un espacio en el que se rescatan perros y se promueve el apadrinamiento y adopción de estos, por el aparente mal estado en el que viven los animales dentro de su predio. Uno de los videos más llamativo en las plataformas digitales muestra el momento en el que, aparentemente, un perro se está "comiendo" a otro que murió en el lugar.El video en cuestión fue publicado por Julio Triviño, un hombre que aseguró haber evidenciado el mal estado en el que viven los perros que están en la fundación. "El video se realizó porque acompañé a mi hijo a unas de las canchas de fútbol que está ubicada cerca a esta fundación y lo graba un papá que estuvo ahí en un partido. Cuando lo publiqué la señora trata de explicarme por qué el perro se comió al otro perro. Dice que colgaron un perro porque se había muerto una noche antes y el otro lo alcanzó. Entonces sí hay un problema administrativo", explicó.La señora a la que se refiere Triviño es Andrea Clavijo, quien es la representante de la fundación y, según datos de los denunciantes y de las redes sociales del lugar, tiene en su poder a más de 100 caninos, entre ellos algunos con discapacidades. La mujer, ante las cámaras de Séptimo Día, negó las acusaciones que surgieron por el video de Triviño y las que surgieron hace un año cuando varios voluntarios acudieron al lugar en medio de una inundación que sufrieron en sus instalaciones, ubicadas cerca de un complejo deportivo.Las otras denuncias las realizaron Camilo Jaramillo, Paola Andrea Pinzón y Sandra Silvera Ortíz, quienes acudieron como voluntarios y aseguraron encontrarse con un panorama desolador. Los voluntarios aseguraron que al llegar notaron que muchos de los caninos estaban "desnutridos y deshidratados" y otros que al parecer pasaban "encadenados las 24 horas del día". Sandra Silvera detalló que "como era un terreno fangoso, llevamos materiales para meter tubería y estibas para que los animales no estuvieran en el barro, pero lo que nos encontramos fue animales tomando agua de sus heces, animales cuyas uñas estaban destruidas por los hongos. Vimos que no había alimento, pese a que la semana anterior habíamos llevado dos toneladas".También señalaron que vieron a Andrea Clavijo golpear a uno de los caninos mientras estaba allí. "Esas son mentiras, ellos hicieron un video y se dan cuenta que los perros se iban a agarrar, yo me agaché y le di [una palmada] en la boca a la perra, no le hice más", señaló la representante de la fundación y agregó que en el lugar tampoco hay espacio para almacenar tanta comida, por lo que en esa ocasión decidieron llevarla hasta la casa de otro voluntario.Por su parte, la voluntaria Paola Andrea Pinzón señaló que ese día se conmovió particularmente por el estado de desnutrición en el que encontró a Valeria, una perra criolla a la que decidió adoptar y Sandra Silvera agregó que otros perros en mal estado fueron trasladados a otros hogares y recibieron atención veterinaria. Pero Clavijo negó que los voluntarios hayan sacado animales en mal estado de su fundación. "Lo que se llevaron fue perros de raza porque los vieron bonitos, gordos y en buen estado", aseguró.¿Qué hacen las autoridades con estos casos?En Bogotá, la autoridad para estos casos es el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal. Séptimo Día llevó ante el director Antonio Hernández las denuncias contra la fundación Rufo Salvando Vidas para establecer si tenían conocimiento sobre esta situación. Hernández indicó que las quejas que han recibido al respecto "tienen que ver con el espacio no es el más adecuado, son muchos animales y muchos presentan un estado de salud que no es el mejor".El director del IDPYBA detalló que tras las denuncias fueron a la fundación para verificar la situación y, en ese momento, "encontramos seis animales que ella entregó porque se dio cuenta que no tenía las condiciones ni las capacidades para brindarles protección. [Esto] puede representarse como maltrato". A pesar de esto, la fundación sigue operando y manteniendo a decenas de perros en su poder en condiciones que no son las más apropiadas para garantizar su bienestar.Andrea Padilla, senadora reconocida por su activismo animal explicó que "maltrato animal es toda conducta que vulnere el bienestar de un ser sintiente, no solamente es el golpe, es el maltrato por acción, también por negligencia, el hacinamiento también es maltrato". Agregó que, en este tipo de situaciones, lo que se debe hacer es "intervenir con una oferta social y apoyar a esta persona. La Alcaldía debería hacerse responsable".Sin embargo, Antonio Hernández explicó que el motivo por el que como autoridades no le han quitado los animales a la fundación Rufo Salvando Vidas es "porque nosotros consideramos que de nada sirve quitar animales cuando están en un lugar en el cual tienen resguardo, alimentación y cuidado. Lo que hay que buscar es mejorar las condiciones de este tipo de lugares. Si una persona de estas maltrata, no genera condiciones seguras para el animal, tenemos que intervenir".Los voluntarios y animalistas siguen esperando que sus denuncian tengan un efecto definitivo para garantizar la mejora de condiciones de los animales que permanecen en la fundación Rufo Salvando Vidas, mientras esta sigue operando y recibiendo donaciones.
El propósito de vida de Jaqueline Rivera, diseñadora y madre de dos hijos, cambió en febrero de 2018, cuando Camilo Rodríguez acabó con la vida de su hija Tamara Rivera, de tan solo 18 años, y escapó de las autoridades. Jaqueline le prometió a su hija, el mismo día que se llevó a cabo su funeral, que no descansaría hasta encontrar a su feminicida y llevarlo a responder por su crimen, además le aseguro que lo haría en menos de un año.La tarea no era sencilla, al hombre parecía que se lo había tragado la tierra. Pero aunque ella desconocía su paradero, no se rindió y pasó meses siguiéndole el rastro con publicaciones en redes sociales, hablando con personas que lo habían visto y recopilando información sobre su nuevo estilo de vida. Y lo logró, en enero de 2019, gracias a toda la labor de inteligencia que ella realizó sin conocimiento alguno, pero con el poder del amor maternal, llevó a las autoridades a detenerlo en otro país.Jaqueline Rivera no confiaba en el novio de su hija"Ella era muy alegre, súper espontánea, de esas personas que todo lo resuelve, decía 'yo puedo, yo lo hago'. Esa niña llena de energía soñaba con aprender muchos idiomas y viajar por el mundo". Así recuerda Jaqueline a su hija Tamara o 'Tammy', una joven a la que se le acabaron los sueños con sus 18 años recién cumplidos, luego de que el hombre con el que había sostenido una tormentosa relación la asesinara en su casa en Cali.El responsable fue Camilo Rodríguez, un hombre seis años mayor que Tamara que se dedicaba a manejar Uber en la ciudad y se había ganado la confianza de la joven hasta el punto de empezar una relación amorosa. Cuando Tamara se lo presentó a su mamá, ella le dijo que no le daba confianza, algo extraño porque Jaqueline asegura que "a mí no me cae mal nadie". Sin embargo, sus dudas no hicieron mayor peso y el noviazgo continuó, pero a los cuatro meses notó que algo estaba mal con su hija. Jaqueline Rivera confirmó sus sospechas, Camilo maltrataba a Tamara, y por eso la llevó a interponer una denuncia. A pesar del proceso legal iniciado, Tamara decidió volver con él y con el tiempo también regresaron los golpes, en total lo demandaron por agresión y violencia de género tres veces. Camilo no solo maltrataba y manipulaba a Tamara, quien sentía que no podía salir de esa relación, sino que también llamaba a Jaqueline para amenazarla por haberlo denunciado.Así ocurrió hasta que, finalmente, Tammy decidió dar por terminada definitivamente su relación con Camilo. Ante el temor de que el hombre regresara a la vida de su hija, Jaqueline tomó la decisión de cambiarse de casa y, en medio de eso, recibieron una noticia que les dio alivio. Camilo llamó a su hija para despedirse. "Le dice: 'Me voy para Bogotá, lo siento, la embarré contigo y no puedo estar acá', y se fue en enero"; pero todo era una farsa.Unas semanas después, el 22 de febrero de 2018, cuando se suponía que Camilo Rodríguez ya no estaba viviendo en Cali, Tamara le avisó a su mamá que saldría a la calle a hacer una diligencia, pero nunca más regreso. "Yo sentí que se me oprimía el pecho, había algo que me decía que algo pasó", recordó Jaqueline Rivera ese día, cuando salió corriendo en busca de su hija presintiendo que lo peor había pasado."Cuando llegué metí la llave y esa reja se abrió, miré al piso y encontré la pulsera de ella. Corrí al patio, miré por la ventana y la vi en el suelo. La toqué y estaba fría, eso es duro porque usted queda como en una burbuja, yo salí corriendo a un CAI cerca y les grité: 'mi hija está muerta, Camilo la mató'", detalló.Así fue la cacería del feminicida de su hijaLa muerte de Tamara Rivera en Cali empezó a ser investigada por las autoridades en Cali, con Camilo Rodríguez como principal sospechoso ante los señalamientos de la madre de la víctima. Sin embargo, se desconocía el paradero del sujeto que semanas atrás les había dicho que se mudaría a Bogotá. Días más tarde se llevó a cabo el funeral de la joven y su mamá decidió convertirse en una especie de investigadora judicial, para honrar la vida de su hija. "Le hice una promesa y le dije que se la iba a cumplir. Que yo iba a encontrar a Camilo y que lo iba a encontrar antes de un año, costara lo que me costara. Y se volvió mi obsesión. Aprendí a saber cómo escribía, a saber cómo se expresaba. Empecé a analizarlo cuadro a cuadro".En medio de su dolor, y mientras pensaba cómo iniciar su búsqueda, Camilo Rodríguez tuvo la sangre fría de llamarla y hacerle parecer que él no estaba enterado de la muerte de Tamara. Por recomendación de los investigadores, Jaqueline tuvo que hacer de tripas corazón y hablar con él como si nada hubiera pasado. "Me dice: 'Hace rato no hablo con Tammy ¿ella dónde estará? Tammy no me contesta y me parece muy raro, y yo estoy preocupado porque ella ha estado saliendo con un tipo que es medio raro y a mí me da miedo que le haga algo'".Indignada y destrozada, la madre de Tamara decidió acudir a las redes sociales para pedir ayuda para dar con el paradero de Camilo. Como pudo consiguió fotos recientes de él y de cada uno de sus tatuajes, sus datos personales y detalló en una publicación que ese hombre era el asesino de su hija. Como sucede con este tipo de denuncias en plataformas digitales, rápidamente se hizo viral y algunas personas le aseguraron haberlo visto en Bogotá. El mismo Camilo volvió a comunicarse con ella ante la viralidad de la publicación. "Yo publiqué su foto, sus datos, le explicaba a la gente que ese sujeto asesinó a mi hija. Me llamó y me dijo: 'me voy a entregar a la Fiscalía de Bogotá, yo cometí un error y pienso pagarlo'. Luego empieza a insultarme". Pero Camilo nunca se entregó y desapareció del panorama otra vez; sin embargo, la voluntad, terquedad y el amor de Jaqueline por su hija era más perseverante.Jaqueline no paraba de publicar la información de Camilo y enviársela a personas en Bogotá, último lugar en el que lo habían visto. Por varios meses su búsqueda no daba resultados, pero nunca desfalleció. "En la noche hacía redes sociales, en el día trabajaba. No bajé la guardia en ningún momento" y para ese entonces sufrió un accidente en su moto, lo que la incapacitó un tiempo en su casa con "todo el tiempo del mundo" para continuar con su cacería."Un día de la nada llegó el mensaje que estaba esperando. Alguien me escribe que él salió hacia Ecuador con unos migrantes venezolanos". Al darse cuenta que Camilo ya había salido del país, Jaqueline no se detuvo, trasladó su búsqueda y empezó a enviar la información a personas en ese país, específicamente en las ciudades más cercanas a la frontera. Tras algunas semanas de silencio, finalmente recibió un nuevo mensaje de una persona que le aseguró haberlo visto en un parque en Lago Agrio, en la frontera ecuatoriana, pero no sabía si Camilo seguía allí o había cruzado la frontera hacia Perú.En medio de su labor de persecución a través de las redes sociales, en varias ocasiones la publicación de Jaqueline llamó tanto la atención que el mismo Camilo se comunicaba con ella a través de perfiles falsos. "Varias veces me encontré con que hizo perfiles con otros nombres y me escribía para sacarme información de cómo iba el proceso. Yo aprendí a ver él cómo se expresa, cómo habla, cómo escribe y yo lo identificaba. Yo le decía: 'Camilo, ya no le dé más vueltas a esto, o usted se entrega o yo lo encuentro'".Fue por eso que cuando recibió en su buzón de mensajes una foto en primer plano de Camilo Rodríguez, preguntándole si ese era el hombre que ella buscaba, sospechó de inmediato. Por fortuna, en esta ocasión quien estaba del otro lado del chat era un policía peruano que le confirmó sus sospechas, Camilo solo había estado de paso en Lago Agrio, Ecuador, y ahora estaba en Chiclayo, Perú. Para que ella confiara en él, le explicó cómo había conseguido esa foto del colombiano. "Me dijo: 'Yo soy policía aquí en Perú, mi tía tiene un restaurante y él viene a desayunar acá'. Entonces lo que él dejó su celular en la vitrina y cuando Camilo se sentó a pedir, él le tomó la foto".Jaqueline, que se había convertido en la sombra de Camilo, ahora tenía unos ojos en el Perú que estaban atentos a los movimientos de Rodríguez. De esta manera se enteró que Camilo se había establecido en el Perú con otra identidad, la de Johan Sebastián Mena Gutiérrez, y que, además, ya tenía una nueva pareja, mujer a la que también estaba maltratando y cuya familia ya lo había denunciado. "Logré averiguar dónde vivía, dónde trabajaba, a qué hora entraba a trabajar, dónde desayunaba, dónde almorzaba, dónde cenaba, me convertí en su sombra".Entonces la mujer se comunicó con la estación de Policía en Chiclayo y le envió al capitán Saavedra toda la información que tenía de Camilo, pero se encontró con un problema cuando el oficial le preguntó si el sujeto tenía circular roja de Interpol. Esto significó un nuevo retraso para su plan, pues a Camilo solo lo estaban buscando en Colombia. Jaqueline no había llegado tan lejos para nada, por lo que gracias a un investigador privado, consiguió que en diciembre de ese año se emitiera la circular roja contra Camilo, tuvo que esperar 45 días.Así las cosas, el 18 de enero recibió la mejor noticia: el operativo se había llevado a cabo y Camilo Rodríguez había sido capturado en Chiclayo. En ese momento lo detuvieron por falsedad en documento público y le informaron que la justicia colombiana lo exigía para que pagara por el feminicidio de Tamara Rivera. Jaqueline le había cumplido a su hija la promesa que le había hecho en su tumba, pero todavía no podía cantar victoria, pues faltaba el proceso de extradición.Debido a la burocracia entre ambos países, tardaron 10 meses en enviar a Camilo Rodríguez de Perú a Colombia. Pero una vez estuvo en territorio nacional, la justicia colombiana lo condenó a 375 meses en prisión, 35 años que actualmente apaga en la cárcel de Cómbita, en Boyacá.Aunque el dolor por la pérdida de su hija sigue intacto y nada podría ayudarla a recuperarla, hoy en día Jaqueline Rivera vive tranquila por haberle cumplido a su hija de 18 años la promesa que le hizo el día de su funeral y haber conseguido justicia para que ella no se convirtiera en una cifra más de impunidad.
En Bogotá, una familia libra una lucha para mejorar la calidad de vida de Ángel Thomas Jiménez, un niño de 7 años que padece una enfermedad huérfana y para quien poder caminar es el mayor sueño de su vida. Sin embargo, para hacerlo realidad “necesito una cirugía en mis piernas”, cuenta el pequeño, que ya consiguió esa oportunidad en Estados Unidos, aunque no tiene el dinero suficiente para llevar a cabo el viaje, programado para enero de 2027.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAÁngel Thomas cursa segundo de primaria, dice que le gusta el arroz con pollo, el agua y la gaseosa, pero lo que más desea que se haga realidad es “poder caminar y conocer el mar. Voy a ir con mi mamá para hacer castillos de arena, para conocer el mar y para meterme al agua”. Su mamá, Laura Beltrán, también afirma que “él quiere caminar para jugar con sus amigos; acompañarme, porque en la condición de él es muy pesado, entonces se me dificulta llevarlo a ciertos lugares. Él dice ‘mami, apenas camine, pues te quiero acompañar’, y yo sería muy feliz, te lo juro”. (Lea también: “Es estar muerto en vida”: duro relato de joven que padece la 'enfermedad más dolorosa del mundo')¿Qué enfermedad padece Ángel Thomas?El niño nació con artrogriposis múltiple congénita, una condición que le produjo malformaciones en diferentes articulaciones del cuerpo como “en sus manos, en sus codos, en sus hombros, en sus rodillas y en sus piernas”, detalla su mamá, quien agrega que “él no camina, entonces él depende 100 % de uno, nos toca paladearlo, usa pañal”. Además, desde bebé ha requerido tratamientos y cirugías y su soporte constante es Laura. Detalla que “estuvo enyesado varios meses, varios años, y lo operaron en el talón de Aquiles para corregir su piecito porque era pie equinovaro, entonces le fueron arreglando sus piecitos”. Además, fue sometido a otro procedimiento “para que pudiera hablar y medio pudiera comer bien”.Pero Laura no se rinde para ver recuperado al amor de su vida, su hijo, por eso, a sus 26 años, cuando vio “que no había respuesta acá por en Colombia, que no me daban esperanza de que el niño iba a caminar, pues yo dije, tengo que buscar, entonces busqué por chat GPT clínicas que trataran enfermedades huérfanas”. Fue así como encontró el hospital Shriners Children’s, una red de hospitales infantiles con atención pediátrica especializada sin fines de lucro y experta en ortopedia, entre otras especialidades, a la que le envió una carta hace más de un año, con la historia clínica de Ángel Thomas y finalmente recibió una respuesta: “El segundo paso fue hacer una teleconsulta, lo vieron y me dijeron que él podría ser apto. Me llegó un correo diciendo que ya es oficialmente aceptado, ya ahoritica en enero ya le programaron las cirugías”.Según la comunicación del hospital, la atención sería en una sede en Honolulu, Hawái, y no deben preocuparse por ningún gasto médico, pero sí enfrentan otro desafío: “Necesitamos tiquetes, los vuelos, dinero para la manutención, estadías y demás, mientras que estemos allá” para un tratamiento que podría tardar entre 4 y 6 meses, por lo que la tarea de recolectar recursos para visas y residencia temporal ya empezó. Laura comenta que “trabajo en eventos, en lo que me salga. También vendo combos, he hecho rifas para poder reunir dinero, para para podernos ir, pero es muy difícil conseguir tanto dinero”.Ambos saben que solos no podrán cumplir esta meta y por eso Ángel Thomas y su mamá necesitan de alguien que los ayude a llegar hasta allá. Si usted quiere hacer alguna donación, puede hacerlo a la cuenta ahorros de Bancolombia No. 912-038336-31. También puede contactarse al teléfono 350 572 4856. (Lea también: Lucha de paciente postrasplante tras meses de espera por un medicamento vital para su tratamiento)NOTICIAS CARACOL
La sequía y el desabastecimiento de agua mantienen en alerta a varios municipios del sur del Cauca por cuenta del Fenómeno de El Niño. En Balboa, por ejemplo, cerca de 7.000 habitantes ya padecen las consecuencias de la emergencia, debido a que las fuentes hídricas que abastecen a la población registran niveles mínimos. La situación también afecta a otras comunidades de la región y profundiza una crisis social cada vez más preocupante.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAEn municipios como Patía, Mercaderes y Balboa, la falta de agua ya no solo se refleja en la disminución del caudal de los ríos, sino también en los hogares donde las llaves permanecen abiertas durante horas a la espera de una gota. Aunque el acueducto regional suministra agua a estas tres localidades, las fuentes que lo alimentan muestran una reducción significativa. En las zonas rurales, el agua disponible apenas alcanza para cubrir las necesidades básicas.“Me quejo porque me duele. Yo tengo a mi cargo 84 familias de esta vereda donde tengo a niños, ancianos. En este momento tengo una epidemia de dengue”, manifestó María Alexandra Mosquera, líder social en Patía.La problemática, sin embargo, trasciende el ámbito comunitario y compromete la capacidad operativa del acueducto regional. La fuente encargada de almacenar y distribuir el recurso hídrico también registra una disminución considerable, lo que repercute directamente en el suministro para Patía, Balboa y Mercaderes. Neftalí Mogrovedo, gerente del Acueducto Regional Patía, señaló en Noticias Caracol que “el caudal ya está muy mínimo, ya casi no tenemos agua. La bocatoma que tenemos que nos suministra el tanque de almacenamiento ya está muy disminuido”.Habitantes de Balboa están recolectando agua contaminadaEn Balboa, el panorama es igualmente crítico. La quebrada La Luna abastece a la cabecera municipal, mientras que la fuente San Fernando suministra agua al corregimiento de La Lomita. Fabio Andrés Rodríguez, alcalde del municipio, explicó que sus habitantes “ya tienen que recurrir a traer el agua del río Patía, que es pues muy cerca, pasa muy cerca, pero que todos sabemos que el río Patía pues está muy contaminado por el tema de la minería ilegal. No hemos tenido respuesta alguna sobre el tema de los carrotanques. Nosotros hicimos solicitud al gobierno nacional eh para poder tener unos carrotanques eh para el abastecimiento, para solventar un poco el problema, pero hasta el momento no hemos tenido una respuesta”.Ante este escenario, las autoridades insisten en la necesidad de buscar soluciones urgentes y sostenibles. El llamado ya no es únicamente a esperar la llegada de las lluvias, sino a implementar alternativas que permitan garantizar el acceso al agua antes de que las reservas disponibles resulten insuficientes para atender la demanda de la población.ESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE MAYRA TENORIO, PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL
El Gobierno nacional no podrá iniciar por ahora el plan piloto de fumigación aérea de cultivos ilícitos con glufosinato de amonio, luego de que el juzgado tercero promiscuo del circuito de Puerto Asís, en Putumayo, ordenara su suspensión y pidiera mayor información sobre las zonas donde se realizaría la prueba, las comunidades que estarían involucradas e información sobre los estudios técnicos. Dicho plan se llevaría a cabo en ese departamento, donde, según su gobernador, Jhon Gabriel Molina, hay 46.000 hectáreas de hoja de coca, un 23 % del total de la población; de sus ingresos dependen más de 22.000 familias, una cifra que a nivel nacional, según Naciones Unidas, llega a 261.000 hectáreas y 200.000 familias.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAAdicional a los reparos judiciales, expertos como Daniel Rico, especialista en criminología, cuestionan “cómo se va a financiar esto, ¿vamos a contar con la ayuda del gobierno de los Estados Unidos como se hizo durante el Plan Colombia o no? Eso no está claro. Lo segundo es el componente jurídico detrás de esto. Vamos a encontrar y el gobierno va a enfrentar permanentemente, como ya lo estamos viendo, tutelas que pueden bloquear el proceso, la disponibilidad de aeronaves y el componente de seguridad, y frente a esto vamos a encontrar seguramente acciones de drones, acciones de francotiradores, acciones de bloqueo”. Jorge Mantilla, analista en seguridad y conflicto, agrega que “esta estrategia, que demuestra que ha tenido unos porcentajes importantes de resiembra, entre 35 y 60 %, debe ir acompañada de otros elementos muy importantes: por ejemplo, una estrategia enfocada en precursores químicos como lo ha dicho Naciones Unidas; por ejemplo, una estrategia importante de seguridad y de intervención territorial; y asimismo, unos programas importantes también en materia de desarrollo alternativo”. (Lea también: Así será plan piloto de aspersión aérea contra cultivos ilícitos, pero no usarán glifosato)Diferencias del glufosinato y el glifosatoLa fumigación aérea contra los cultivos ilícitos se hacía antes con glifosato, pero el Gobierno de Abelardo de la Espriella decidió cambiar el herbicida. Camilo Prieto, profesor e investigador de la Universidad Javeriana, explicó que en el caso del glifosato “se ha expresado que es probablemente carcinogénico, esto no quiere decir que seguro va a producir cáncer, pero en determinadas dosis esa probabilidad puede acontecer. Para el glufosinato de amonio no, pero esto no quiere decir que sea absolutamente seguro, sino que existen riesgos para la salud reproductiva y además neurológica. Por eso, en algunos países de Europa ya perdió el registro para utilizarse; y lo otro es que la aprobación en muchos países del mundo está específicamente para control de pastos con metodologías a nivel de tierra, no por aspersiones aéreas que pueden tener un efecto deriva en el cual se disipe esta sustancia y terminen impactando indeseadamente otros ecosistemas y también poblaciones humanas”. (Lea también: Gobierno deroga la resolución que prohibía la aspersión aérea con glifosato de cultivos ilícitos)Insiste en que “los diferentes estudios que se han realizado demuestran un importante riesgo a nivel neurológico y reproductivo, tanto para los humanos como para los animales, y no existe evidencia de eficacia en el control de cultivos de uso ilícito en ningún país del mundo. Y lo otro es que los protocolos de aspersión de esta sustancia se han hecho a nivel terrestre y a unas concentraciones muy claras para el control de pastos; es decir, existe una gran incertidumbre para asperjar esta sustancia a nivel del vuelo de una aeronave”. Por eso, asegura que cuando se revisan las fichas metodológicas del plan que pretende iniciar el Gobierno “no hay claridad de las concentraciones a las cuales se va a realizar este piloto, no hay una claridad metodológica de las variables que se van a analizar y cuáles van a ser esas banderas rojas que nos van a permitir tomar decisiones informadas en el país. La sugerencia para el Gobierno nacional es que, si van a iniciar un piloto como estos, se asuman todas las estrategias de control de variables posibles y que haya un rigor metodológico para que la información que se obtenga de este primer piloto sea información que reduzca esa incertidumbre que existe alrededor de esta sustancia, no solamente en Colombia, sino en el mundo para el control de cultivos de uso ilícito”.Las dudas sobre la efectividad del glufosinato y sus riesgosLucas Marín Llanes, director de la Red de Estudios sobre drogas en América Latina, indica que, según estudios, “el glufosinato es incluso menos eficiente que el glifosato para reducir los cultivos de uso ilícito en el país”. Citó como ejemplo que, para erradicar una hectárea de cultivos de coca con glifosato “es necesario asperjarla más de 33 veces, lo que implica que el costo de erradicar una hectárea de coca se encuentra entre 80.000 y 110.000 dólares; y adicionalmente, también hay evidencia de cómo la aspersión aérea con glifosato desplaza los cultivos a otras zonas. Lo que conocemos de evidencia hasta el momento es que el glufosinato de amonio es una sustancia que genera más daños para la salud humana y que es menos eficiente para la reducción de cultivos de uso ilícito que el glifosato, siendo el glifosato bastante perjudicial para la salud humana y poco efectivo para reducir los cultivos de uso ilícito en el país”.Precisamente, el gobernador de Putumayo dijo que “la preocupación viene de lo que se presentó en el pasado. El departamento del Putumayo ya fue fumigado a través de la aspersión aérea, donde causó muchos daños e impactos negativos sobre el medio ambiente, sobre la fauna, sobre la flora, sobre la salud de las personas, la contaminación de fuentes hídricas, también afectó cultivos lícitos”.NOTICIAS CARACOL
La Policía en Bogotá informó sobre la captura de un hombre de 31 años de edad, quien fue señalado de lesionar con un arma cortopunzante a un ciudadano de 61 años, en el barrio Galerías, localidad de Teusaquillo. De acuerdo con la información de las autoridades, el hecho se habría presentado en medio de una situación de intolerancia. Después de ser resultar herida, la víctima fue trasladada a un centro asistencial.El capturado, quien sería hincha de un equipo de fútbol colombiano, fue dejado a disposición de la Fiscalía General de la Nación por el delito de lesiones personales.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATALa teniente coronel Gerly Yamile Mesa, oficial de Guarnición de la Policía Metropolitana de Bogotá, así informó lo sucedido: “La Policía Nacional en Bogotá capturó a una persona de 31 años de edad en la localidad de Teusaquillo, barrio Galerías, quien momentos antes habrían lesionado con arma cortopunzante a un ciudadano de 61 años de edad. Invitamos a toda la ciudadanía a resolver sus conflictos a través del diálogo, la tolerancia y a seguir denunciando cualquier hecho delictivo a través de la línea #123 o el CAI más cercano”.En videos de cámaras de seguridad se alcanza a apreciar como un hombre, que sería el capturado, perseguía al adulto de 63 años para apuñalarlo y luego escapó del lugar junto a un grupo de barristas.Capturan a hombre que agredió con una piedra a un vigilanteEsta misma semana, las autoridades en Bogotá informaron sobre la captura de Randy Jhonso Bozo Molina, el hombre que aceptó haber atacado con una piedra en la cabeza a Ricardo Rodríguez, vigilante de 63 años que continúa hospitalizado en el Hospital de Kennedy tras recibir dos fuertes golpes por parte del detenido, quien, además de causarle graves heridas a la víctima, le robó sus pertenencias, incluida una bicicleta.A través de un comunicado, la Fiscalía señaló que judicializó a Bozo “como presunto responsable de agredir con un objeto contundente a un adulto mayor que se desempeñaba como vigilante en el sector de Modelia, en la localidad de Fontibón, en el occidente de Bogotá, el pasado 5 de septiembre”.De acuerdo con la investigación del ente acusador, la víctima se encontraba a las afueras de una caseta cuando el hoy capturado la habría atacado con una piedra, ocasionándole lesiones de gravedad.En videos de cámaras de seguridad quedó registrado cómo Randy Bozo, aprovechando el estado de indefensión de la víctima, quien estaba de espaldas mirando su teléfono celular, la golpeó en la cabeza en dos oportunidades. Incluso, continuó la agresión cuando el vigilante ya se encontraba en el suelo, sin posibilidad de defenderse.La Fiscalía indicó que, por estos hechos, un fiscal de la Seccional Bogotá imputó al señalado agresor el delito de homicidio agravado en grado de tentativa, cargo que fue aceptado por el procesado.Bozo permanece privado de la libertad por otro hecho ocurrido dos días después de esta agresión. “Este último caso se presentó en el barrio Garcés Navas, en la localidad de Engativá, donde habría amenazado a otro ciudadano con un arma cortopunzante. Por esta conducta fue judicializado por el delito de intimidación o amenaza con arma de fuego; armas, elementos o dispositivos menos letales; armas de fuego hechizas, y arma blanca”, especificó la Fiscalía.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Se robaron más de 500 millones de pesos de 200 familias que tenían la esperanza de comprar vivienda de interés social. Una pareja en Antioquia fue condenada por liderar un falso proyecto de en Bello y otros del Valle de Aburrá. Las pruebas obtenidas por la Fiscalía General de la Nación permitieron establecer que la pareja de esposos Sandra Milena Parra Rivera y Mario Albeiro Montoya Osorio promovieron dicho proyecto y obtuvieron la millonaria suma de los compradores.El juez penal de conocimiento, indicó el ente acusador, condenó a la pareja a 9 años y 5 meses de prisión por el delito de estafa agravada en modalidad masa por estos hechos ocurridos entre los años 2015 y 2018.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAPedían 13 millones de pesos a las víctimasEn el curso de la investigación adelantada por un fiscal de la Seccional Medellín, las autoridades establecieron que los hoy sentenciados promocionaron un supuesto proyecto de vivienda de interés social en el barrio Pachelly de Bello, en el cual prometían los delincuentes la construcción de 804 unidades habitacionales. A los ciudadanos víctimas que mostraban interés por sicho proyecto, Parra y Montoya les aseguraban que la iniciativa contaba con el respaldo de un programa del Gobierno Nacional y que recibirían un subsidio superior a 13 millones de pesos para la compra de su vivienda.Según las investigaciones, los dos condenados recurrieron a una empresa constructora legalmente constituida para captar de manera reiterada los recursos de las personas que pretendían acceder a los inmuebles. Además, indicó la Fiscalía, ambos utilizaron los nombres de otros proyectos urbanísticos de la compañía y los presentaron como respaldo para así ganarse la confianza de los ciudadanos.Sin embargo, el proyecto prometido por la pareja de estafadores nunca fue aprobado por las autoridades locales, a través de las curadurías o de la oficina de planeación municipal, y no era viable para su ejecución. A pesar de esta situación, indicaron las autoridades, las víctimas suscribieron contratos de compraventa y realizaron pagos y anticipos que terminaron consignados en cuentas de la constructora y en cuentas personales de Parra y Montoya. De esta manera, los estafadores condenados se robaron una suma de dinero superior a los 500 millones de pesos.Según la Fiscalía, la decisión del juez en contra de los estafadores “es de primera instancia y frente a ella proceden los recursos de ley”.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias