La sequía y el desabastecimiento de agua mantienen en alerta a varios municipios del sur del Cauca por cuenta del Fenómeno de El Niño. En Balboa, por ejemplo, cerca de 7.000 habitantes ya padecen las consecuencias de la emergencia, debido a que las fuentes hídricas que abastecen a la población registran niveles mínimos. La situación también afecta a otras comunidades de la región y profundiza una crisis social cada vez más preocupante.
En municipios como Patía, Mercaderes y Balboa, la falta de agua ya no solo se refleja en la disminución del caudal de los ríos, sino también en los hogares donde las llaves permanecen abiertas durante horas a la espera de una gota. Aunque el acueducto regional suministra agua a estas tres localidades, las fuentes que lo alimentan muestran una reducción significativa. En las zonas rurales, el agua disponible apenas alcanza para cubrir las necesidades básicas.
“Me quejo porque me duele. Yo tengo a mi cargo 84 familias de esta vereda donde tengo a niños, ancianos. En este momento tengo una epidemia de dengue”, manifestó María Alexandra Mosquera, líder social en Patía.
#Colombia | La sequía y el desabastecimiento de agua tiene en jaque al sur del Cauca. Este es el lamentable panorama
— Noticias Caracol (@NoticiasCaracol) September 13, 2026
Siga la señal de Noticias Caracol en vivo 👉🏻 https://t.co/Qn3x1ZMSXQ pic.twitter.com/sU3y09qTnM
Publicidad
La problemática, sin embargo, trasciende el ámbito comunitario y compromete la capacidad operativa del acueducto regional. La fuente encargada de almacenar y distribuir el recurso hídrico también registra una disminución considerable, lo que repercute directamente en el suministro para Patía, Balboa y Mercaderes. Neftalí Mogrovedo, gerente del Acueducto Regional Patía, señaló en Noticias Caracol que “el caudal ya está muy mínimo, ya casi no tenemos agua. La bocatoma que tenemos que nos suministra el tanque de almacenamiento ya está muy disminuido”.
Habitantes de Balboa están recolectando agua contaminada
En Balboa, el panorama es igualmente crítico. La quebrada La Luna abastece a la cabecera municipal, mientras que la fuente San Fernando suministra agua al corregimiento de La Lomita. Fabio Andrés Rodríguez, alcalde del municipio, explicó que sus habitantes “ya tienen que recurrir a traer el agua del río Patía, que es pues muy cerca, pasa muy cerca, pero que todos sabemos que el río Patía pues está muy contaminado por el tema de la minería ilegal. No hemos tenido respuesta alguna sobre el tema de los carrotanques. Nosotros hicimos solicitud al gobierno nacional eh para poder tener unos carrotanques eh para el abastecimiento, para solventar un poco el problema, pero hasta el momento no hemos tenido una respuesta”.
Ante este escenario, las autoridades insisten en la necesidad de buscar soluciones urgentes y sostenibles. El llamado ya no es únicamente a esperar la llegada de las lluvias, sino a implementar alternativas que permitan garantizar el acceso al agua antes de que las reservas disponibles resulten insuficientes para atender la demanda de la población.
Publicidad
ESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE MAYRA TENORIO, PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL