Publicidad

Reciba nuestras notificaciones con lo último de:
Ahora no
Activar

Publicidad

Cabezote sección UNIDAD INVESTIGATIVA Noticias Caracol 2025 DK
Exclusivo

Los secretos del expediente contra un exedecán de Presidencia señalado de acosar a una mayor

El oficial del Ejército Sammy Rodríguez, quien durante casi dos años protegió al entonces presidente Gustavo Petro, como edecán de la Casa de Nariño, fue llamado a juicio disciplinario por presunto acoso sexual. La Unidad Investigativa de Noticias Caracol obtuvo el expediente y revela las pruebas del caso.

Thumbnail

Uno de los hombres que durante casi dos años custodió con celo la seguridad del expresidente Gustavo Petro en la Presidencia de la República enfrenta hoy una grave acusación por presunto acoso sexual. Se trata del teniente coronel del Ejército Sammy Ernesto Rodríguez, exedecán de la Casa de Nariño.

En abril de este año, la Procuraduría General de la Nación le formuló cargos al constatar de que hay evidencias que lo incriminan en un aparente acoso sexual contra otra oficial, la mayor Diana Marcela Sierra, de 43 años. La Unidad Investigativa de Noticias Caracol obtuvo todo el expediente del caso que lo tiene bajo sospecha, que cuenta con varias horas de grabaciones, testimonios y chats comprometedores.

El relato de la mayor que acusa al teniente coronel

La abogada Sierra, en una extensa declaración ante el Ministerio Público, relató con todo detalle su drama. Todo empezó, de acuerdo con ella, el 13 de mayo de 2025, cuando se disponía a ingresar en su vehículo, junto a su hijo de 12 años, a las casas fiscales del Cantón Militar de Palonegro en Bucaramanga, Santander, a las instalaciones de la Segunda División del Ejército Nacional.

Sobre las 9:00 de la noche, en el retén de ingreso, la mayor Sierra se percató de la discusión que tenían en ese momento el ahora teniente coronel, en ese entonces mayor, Sammy Rodríguez, y un taxista que lo había llevado hasta allá, al parecer, porque el oficial no quería pagarle la carrera. Rodríguez venía del funeral de la mamá de su jefe en la Casa Militar, el coronel Jairo Mancilla. La Casa Militar es la dependencia que maneja la seguridad del presidente de la República y su familia.

"Yo paro el taxista de mi carro y le pregunto que qué había pasado. Me dice que el señor oficial no le quiere pagar la carrera y que está en estado de alicoramiento. Yo le pregunto que cuánto es. Me dice que son 10.000 pesos. Yo le pago la carrera al señor y pues en nombre de la institución le pido excusas", contó la mayor Sierra. Por petición de la cabo Yuliana Clavijo, encargada de la guardia a esa hora en el retén militar, la mayor Sierra habló con el entonces mayor y edecán de Presidencia Sammy Rodríguez, quien no tenía ni su celular ni su billetera.

"Yo bajé el vidrio y me le presenté, le dije: mi mayor, buenas noches, yo soy la mayor Diana Sierra, soy la asesora jurídica de la Segunda División. Mi mayor, solicito, usted está tomado (...) Me dice: Dianita, yo estaba en un velorio y me tomé unos tragos. La cabo me dice: mi mayor, por qué no lo entra para evitar un escándalo". En vista de la situación, la oficial Sierra le dijo a Rodríguez que se subiera a su carro para llevarlo al casino de oficiales donde, se suponía, se había dispuesto que iba a alojarse esa noche. "Se montó al carro. Pues, yo bajé el vidrio porque en realidad mi única preocupación y tengo que ser muy sincera, era que él no vomitara mi carro. Yo accedo a llevarlo porque cuando llegué y lo vi, él no estaba violento ni agresivo, inclusive estaba parado y me dio hasta lástima. Yo iba manejando, de copiloto iba mi niño, mi hijo de 12 años, y el señor mayor Rodríguez iba en la parte de atrás del carro", siguió relatando.

Publicidad

De acuerdo con su versión, una vez en el vehículo, el edecán de Palacio empezó a acosarla. "Cuando ya a la altura del CRM me dice: ¿Dianita, usted sabe hacer el amor rico? Cuando él me dice eso, yo le digo: ay, mi mayor, por favor, respéteme, porque yo lo estoy ayudando. Respéteme que aquí está mi hijo. Él procede con su mano izquierda a pasar su mano delante de mi hombro y tocarme el seno derecho", aseguró la mayor Sierra, que en ese momento detuvo en seco el carro y acudió a dos suboficiales que pasaban por ahí para pedirles su ayuda.

"Ayúdeme, que este señor me está irrespetando y no se quiere bajar de mi carro. Bájese, mi mayor, por favor. Cuando él vio que el sargento abrió la puerta, empezó a decir ¿dónde está mi celular? Entonces yo le dije: mi mayor, usted no tenía celular, yo lo recogí sin celular, yo le tuve que pagar su carro, usted no tenía nada y me empezó: Doctora, pues pido excusas. En aras de la verdad me empezó a decir: Usted es una perra malparida, usted es una perra hijueputa. Este sargento la ayuda porque es su mozo, malparida yo trabajo con Petro, usted no sabe con quién se metió, la voy a mandar para la mierda no la voy a dejar ascender. Usted es una perra malparida. Todo esto delante de mi niño", añadió.

Publicidad

La tensión escaló en ese momento y los suboficiales le recomendaron a ella a que se fuera con su hijo. Según Sierra, de inmediato llamó a los coroneles Alfredo Orjuela y Carlos Parra, comandantes del Batallón Caldas y del Batallón de Apoyo y Servicio, respectivamente, para reportarles la situación. Incluso llevó al coronel Parra hasta el lugar de los hechos. "Cuando yo llegué al punto estaban los dos suboficiales que me ayudaron con el señor mayor Rodríguez, con mi coronel Orjuela y él estaba en una actitud muy violenta. También los amenazaba y les decía que ellos no sabían con quién se habían metido". Consternada por lo que había pasado se fue con su hijo de ese lugar, pero al día siguiente siguieron pasando cosas. Según detalló, fue abordada en su oficina por el mayor Anderson Quiroga, quien trabaja con Rodríguez en la Casa Militar de Presidencia. El objetivo, según Sierra, era que no se conociera lo que había ocurrido la noche anterior.

Parte de esa conversación quedó registrada en videos obtenidos por Noticias Caracol. Allí se ve al oficial Quiroga, sobre las 2:00 de la tarde de ese 14 de mayo de 2025, hablando con la mayor Sierra. "Me decía que por favor no dijera nada, que porque eso había sido un pequeño error de mi mayor, que él era un hombre muy correcto, que él ya había tomado con él, que no entendía por qué había pasado eso, que él estaba a cargo de él y que si yo denunciaba, él se iba a meter en problemas”, contó Sierra.

La mujer le explicó a Quiroga y dijo que no le parecía justo que pasara eso y vinieran a decirle que no dijera nada. “Que a mí me tocaba informarle a mi jefe, o sea a mi general Rodríguez. Y él muy osado me dijo: es que mi mayor, nosotros ya le informamos al mando y nos dijeron que total apoyo para nosotros. Lo tomé, sinceramente, como una amenaza, como no diga nada, porque ya el apoyo lo tenemos nosotros".

Los contactos al esposo de la mayor

La mayor Sierra incluso aseguró que el entonces mayor Sammy Rodríguez llamó a su esposo, Miguel Plata, también oficial del Ejército, para que intercediera en su favor y que el caso no escalara a las autoridades. A pesar de esos mensajes, la abogada persistió en su denuncia. Luego ocurrió otro hecho grave: el 14 de junio de 2025, es decir, un mes después del episodio de presunto acoso sexual, al esposo de la oficial Sierra le llegaron varios mensajes amenazantes.

"Le enviaron a mi esposo unas fotos injuriantes y unos mensajes amenazantes injuriantes en contra mía de unas fotos que yo tenía en mi Google Drive, que no sabía que las tenía porque no soy muy buena en la tecnología, unas fotos personales que tengo con mi esposo y me hackearon el Google Drive. Se las enviaron a mi esposo manifestándole que posiblemente yo se las enviaba a otros hombres", dijo Sierra. El mensaje de WhatsApp, enviado desde un teléfono desconocido, decía lo siguiente: “Controle a su mujer, porque no creo que estas fotos se las quisiera a enviar a usted. Hágase exámenes, no vaya a ser que tenga VIH. Y hay más pruebas si las necesita”.

Publicidad

La mayor Sierra no se dejó atemorizar y reclamó justicia: "Yo en 16 años de mi carrera militar nunca había tenido un problema con nadie, una hoja de vida intachable". La Procuraduría inició sus pesquisas, hizo varias inspecciones y en las instalaciones de la Segunda División del Ejército ordenó hacer una reconstrucción de los hechos en video en los lugares donde habrían ocurrido los abusos y malos tratos por parte del entonces edecán de Presidencia. Incluso se recreó la escena en la que supuestamente Sammy Rodríguez insulta a uno de los comandantes del Batallón Caldas. Ante la Procuraduría declararon 17 militares en el proceso, incluidos varios coroneles, mayores y otros suboficiales que se enteraron de lo acontecido el 13 de mayo de 2025.

Testimonios de otros militares relacionados con el caso

La cabo Yuliana Clavijo, que estaba prestando servicio de guardia en el cantón militar esa noche, entregó más detalles del estado en el que llegó al fuerte militar el ahora exedecán de Presidencia. De hecho, aseguró que el oficial también la insultó. "Mi mayor venía un poco tomado, en estado de embriaguez. Entonces ahí yo le pregunté y yo le dije que el vehículo no podía ingresar al cantón, él como estaba tomado como pudo se bajó del taxi. En ese momento el taxista le dijo: págueme, yo solo quiero que me pague la carrera. Entonces mi mayor le dijo: yo no le voy a pagar ninguna hijueputa carrera", relató la cabo Clavijo.

Por su parte, el sargento primero César Chica, quien auxilió a la mayor Diana Sierra esa noche tras sufrir el presunto acoso sexual, corroboró la versión de la denunciante y contó otras cosas delicadas. Chica sostuvo que luego de que la mayor Sierra se retirara del lugar pasó algo que no pudo olvidar. "Él nos iba tratando con palabras soeces muy impresionantes, tratándonos de hijueputas, que nosotros quiénes éramos y yo le decía: no señor, cálmese, cálmese, o sea, no se ponga a tratarnos mal. Entonces él me decía que si yo le podía conseguir droga y yo le decía: ah, ¿usted quiere droga, pero qué clase de droga quiere? Él me decía que quería no licor, sino otra clase de droga", afirmó Chica.

Publicidad

El suboficial aseguró que trató de darle manejo a la situación, que el entonces mayor, además de estar exaltado, se negó a identificarse al principio y que al final le dijo que no sabía con quién se había metido. "En ese momento llega mi coronel Parra, comandante del Baser (Batallón), efectivamente mi mayor continuaba alterado. 'Son unos perros hijueputas', decía muchas palabras soeces y yo lo único que le decía es: señor, cálmese, cálmese quiere tomar agua, cálmese, diga en qué le podemos ayudar”, dijo el sargento primero, agregando que el entonces edecán aseguró ser amigo de un general Rodríguez.

Se refería al general Giovanni Rodríguez León, entonces comandante de la Segunda División del Ejército Nacional. Asimismo, el coronel Carlos Parra relató la forma en que el edecán de Presidencia se comportó la noche del 13 de mayo de 2025, incluso con él, que es superior suyo. Al punto de decirle que no se metiera en problemas. "Si una persona se ubica en el Ejército y sabe qué es un mayor, ¿por qué le va a colocar la mano a un teniente coronel, a un superior? Yo no lo haría. Entonces estaba inhibido por el tema del alcohol. Tenía una inhibición o no se controlaba, no controlaba su comportamiento, porque yo no le coloco la mano en el hombro a un superior", relató el coronel Parra.

También declaró en el proceso el coronel Jairo Mancilla, subjefe de la Casa Militar, a quien el mayor Rodríguez acompañó a Bucaramanga al funeral de su mamá. Según dijo, cuando trascendió el escándalo del supuesto acoso, él le pidió explicaciones a su subordinado, pero su respuesta, en esencia, era que no se acordaba de nada. "El mayor Rodríguez me manifestó en el momento que realmente él no se acordaba exactamente de qué ha pasado, que lo cierto era que le habían hurtado el celular, unas tarjetas y un dinero y que me solicitaba permiso para volver a Bucaramanga y colocar la cara a la mayor, ofrecerle disculpas y verificar qué había pasado", contó Mancilla.

Otro de los testimonios claves lo entregó el mayor Miguel Plata, esposo de la abogada Sierra. Según contó, al día siguiente de los hechos, el propio mayor Sammy Rodríguez le pidió que intercediera ante su cónyuge. “Yo sé que la embarré, que tuve unos comportamientos que no eran, sé que tuve comportamientos que no eran en la guardia, me propasé con su esposa”, aseguró Plata que le dijo Rodríguez. “Posterior a eso me envía un mensaje diciéndome: Plata, yo la embarré, déjeme hablar con su esposa, necesito que usted interceda con su esposa para yo poder hablar porque fue por culpa de unos tragos fue que la embarré", agregó el esposo de la mayor.

Publicidad

A pesar de los abundantes testimonios que aseguran que el entonces mayor Rodríguez estaba alicorado, nunca se ordenó una prueba toxicológica para determinarlo con certeza. Por eso, en el pliego de cargos en su contra ese comportamiento no fue objeto de reproche. No obstante, todo lo demás sí fue tomado como evidencia en el proceso.

¿Qué dice el pliego de cargos y en qué está el proceso?

"Existen pruebas que demuestran en este momento procesal que el mayor Sammy Ernesto Rodríguez Lemus, en su condición de edecán de la Presidencia de la República, posiblemente realizó actos de hostigamiento de connotación sexual (...) Lo que le correspondía al mayor Sammy Ernesto Rodríguez Lemus era respetar al personal femenino, no solo por la antigüedad de su grado sino por la dignidad que ostentaba como edecán del señor Presidente, cargo que le imponía actuar con mayor decoro y representación de la Institución y la Casa Militar", se lee en el pliego de cargos.

El exedecán de Presidencia no rindió su versión libre ante la Procuraduría porque el día de la diligencia, en marzo pasado, estaba en comisión de servicios en Austria. En su lugar, envió un escrito en el que resumió su defensa. En el documento señaló que la pérdida de su celular la noche del 13 de mayo de 2025, en el que tenía información muy sensible de seguridad nacional por su trabajo en Presidencia, le hizo sufrir un evento de tensión extrema al que atribuyó su comportamiento. Además, sostuvo que no acosó a la mayor Sierra y recalcó que no resulta creíble que en medio de ese estado de angustia hubiera desplegado cualquier conducta de connotación sexual con alguien.

Publicidad

El organismo de control no solo llamó a juicio disciplinario al ahora teniente coronel Sammy Rodríguez, sino que pidió abrir otro expediente en su contra por los tratos humillantes que presuntamente desplegó contra varios uniformados del Cantón Militar de Palonegro, en Bucaramanga, como los coroneles Alfredo Orjuela y Carlos Parra. También solicitó una nueva investigación para establecer si el exedecán de Presidencia también habría intentado tocar de forma inadecuada o faltándole al respeto al hijo de 12 años de la denunciante la misma noche de los hechos.

Por último, el Ministerio Público también pidió indagar al mayor Anderson Quiroga por haber intentado, al parecer, que la mayor Diana Sierra no formalizara ante el alto mando militar lo ocurrido. A pesar de este juicio disciplinario en su contra, cuya resolución se oficializó el pasado 23 de abril, 38 días después, es decir, el primero de junio de 2026, el Ministerio de Defensa aprobó el ascenso de Sammy Rodríguez a teniente coronel.

El documento fue firmado por el entonces ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez. Ángela Ramírez, abogada de la mayor Diana Sierra en este proceso, manifestó que este ascenso les genera una gran preocupación pues viola flagrantemente el Decreto 1799 del año 2000, que señala con precisión que no puede haber ningún ascenso cuando el oficial tiene un pliego de cargos. Noticias Caracol buscó al teniente coronel Sammy Rodríguez para conocer su versión sobre este caso, pero no contestó los mensajes que se le enviaron a su teléfono ni a sus correos personales e institucionales.

UNIDAD INVESTIGATIVA DE NOTICIAS CARACOL

Publicidad

Publicidad

Publicidad