El Gobierno de Estados Unidos está planeando retirar los visados de trabajo o negocios de miles de personas que, tras obtener estos permisos y entrar en el país, realizaron una solicitud de asilo. El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Piggott, confirmó la existencia del plan en un mensaje.
"Nos estamos coordinando con el Departamento de Seguridad Nacional para identificar y revocar las visas de no inmigrante de extranjeros que han llegado a Estados Unidos alegando ser visitantes temporales, pero que luego han solicitado asilo para quedarse aquí permanentemente", explicó Piggott en el escrito.
"Este tipo de visas se emiten con el claro entendimiento de que son para quienes tienen la intención de regresar a su país de origen. Obtener una visa para solicitar asilo es fraude, lo cual es motivo de revocación de la visa", añade el mensaje, en el que el portavoz subrayó el mensaje propugnado por la Administración de Donald Trump de que un visado estadounidense "es un privilegio, no un derecho". El plan afectaría a los visados B1 y B2, que se expiden para negocios y turismo, respectivamente.
Las declaraciones de Piggott llegan después de que Associated Press adelantara que este plan podría llegar a afectar a 200.000 extranjeros que desde 2016 han pedido o están en trámites de pedir asilo en Estados Unidos, una medida que, de implementarse, supondría la mayor campaña de revocación de visados en la historia del país. Como parte de su campaña para deportar a millones de inmigrantes desde que Trump retornó al poder en enero de 2025, el Gobierno estadounidense ha aumentado progresivamente las restricciones para los solicitantes de todo tipo de visados.
Planean nueva tarifa de 100.000 dólares para trabajadores con visa H-1B
El Gobierno del presidente Donald Trump también planea añadir una nueva tarifa de 100.000 dólares al programa de visas H-1B, que se aplica a las personas contratadas dentro de Estados Unidos, según consta en un documento del Departamento de Seguridad Nacional al que se tuvo acceso. Es un borrador de reglamento que establece que la tasa de 103.265 dólares se añadiría a todas las solicitudes de trabajadores con visa H-1B que se van renovando de manera anual.
El 8 de junio de 2026 un juez federal de Massachusetts anuló la tarifa de 100.000 dólares porque el Gobierno no tenía autorización del Congreso para imponerla y aseguró que, en realidad, era un impuesto y no solo una tarifa administrativa. Más tarde, en julio, el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito de Estados Unidos respondió al recurso de Trump y concluyó que no suspendería la orden que anulaba la tasa de 100.000 dólares.
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El borrador del reglamento que se conoció este lunes muestra que la Administración Trump está decidida a imponer esta tarifa a los trabajadores que tienen visa H-B1. Este programa está limitado a 85.000 visas anuales por ley, incluyendo 20.000 que están reservadas para trabajadores con títulos de alta cualificación. Estos permisos son habituales en los sectores de tecnología e ingeniería y lo habitual es que la demanda supere la oferta.
AGENCIA EFE
EDITADO POR MATEO MEDINA ESCOBAR
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