En la comunidad de cuidado El Bosque, ubicada en Bogotá, los días de Héctor Catamuscay Ramírez transcurren entre el agradecimiento por tener un techo y el dolor profundo de un teléfono que no suena. A sus 82 años, este hombre es parte de una estadística alarmante en la capital colombiana, donde se estima que 22.000 adultos mayores viven en condiciones de abandono. Séptimo Día conoció su caso. Sin embargo, para Héctor, la cifra no es lo que duele, sino la reacción de su propia familia ante sus intentos de comunicarse con ellos.Según el adulto mayor, sus tres hijos han decidido borrarlo de sus vidas. Según relata, el rechazo ocurre en el instante en que su identificación aparece en las pantallas de los celulares. "Yo los llamo, no me contesto. ¿Ven que es el número mío? Apagar", afirma Héctor con una resignación que evidencia años de intentos fallidos por restablecer un vínculo que hoy parece inexistente.De sostener a su familia a estar desamparadoLa historia de Héctor no siempre fue de carencias. Según su propio testimonio, hubo una época de estabilidad donde el trabajo y la familia eran su eje central. Recuerda con especial afecto a la madre de sus hijos, a quien conoció cuando él tenía 31 años y ella era una joven campesina.Durante ese tiempo, Héctor asegura haber cumplido con su rol. "Yo lo trataba muy bien y cuando hacía un buen trabajo, un contrato bueno, les compraba ropita, me gustaba verlos bien vestiditos y todo. Los llevaba fútbol, los llevaba al radio y todo lo que me pedían", relata Héctor al recordar los años en los que sus hijos eran pequeños.Incluso, menciona que cuando crecieron, utilizó sus conexiones laborales para asegurarles un futuro: "Les conseguía trabajito, me dijeron, tráigalo, son menores, entre 14 y 15 años. Y después fueron ascendiendo como ayudantes en los camiones".Sin embargo, el fallecimiento de su esposa marcó el inicio de un declive emocional y financiero. "Casi me vuelvo loco. Vendí el taller y estaban pequeños. Entonces ahí fue cuando empezó lo duro para mí, pero salí adelante", explica sobre el momento en que la estructura familiar comenzó a quebrarse.Tras la partida de su compañera y el matrimonio de sus hijos, el apoyo desapareció: "Ya se casaron, entonces ya no me volvieron a ayudar, hasta que llegó el abandono total".Ese vacío lo llevó a vivir dos años en la indigencia, deambulando por las calles de Bogotá sin rumbo fijo. Héctor describe la crudeza de esas noches a la intemperie antes de ser rescatado por los servicios sociales del Distrito: "Cuando ya el cansancio de caminar tanto donde me sentaba ahí quedaba conseguía unos cartoncitos y me arropaba".Contradicción de las versiones: ¿Un "buen padre"?Como en muchos casos de abandono en Colombia, la historia de Héctor Catamuscay tiene otra cara. Aunque él se describe como un padre ejemplar que lo dio todo por sus hijos, el testimonio de uno de ellos ofrece una perspectiva diferente sobre las razones del alejamiento. Aunque prefirió no hablar ante las cámaras de manera oficial, el hijo cuestionó la conducta de su padre durante su juventud, señalando que Héctor "tomara alcohol con frecuencia y no se preocupara por el futuro de sus hermanos y el suyo".Sus hijos argumentan que en el pasado ya intentaron auxiliarlo pagando un lugar para que viviera, pero que él optó por otros caminos. Independientemente de quién tenga la razón sobre el pasado, Héctor hoy se encuentra en una situación de vulnerabilidad, dependiendo del Estado.Un ruego por afecto antes que por dineroA diferencia de otros adultos mayores que claman por recursos económicos, la petición de Héctor Catamuscay es estrictamente emocional. A pesar de residir en un hogar donde recibe alimentación y atención interdisciplinaria, el vacío que siente es de compañía. El Estado colombiano, a través del sistema distrital, invierte aproximadamente $7 millones mensuales en la atención de cada adulto mayor en estas condiciones.Gerson Bermont, secretario de salud de Bogotá, enfatizó que la ayuda estatal no debería eximir a la familia de sus responsabilidades: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".El marco legal: El abandono como delitoEn Colombia se contemplan consecuencias graves. La Ley 1850 de 2017 establece que el abandono de una persona mayor es una forma de violencia intrafamiliar y un delito penal. Las sanciones para quienes incurran en este desamparo pueden incluir penas de prisión que oscilan entre los 4 y los 8 años, además de multas económicas significativas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Colombia enfrenta una crisis silenciosa pero creciente: el abandono de los adultos mayores. Según cifras recientes, solo en Bogotá existen más de 22.000 personas en condición de desamparo, una cifra que satura los servicios y plantea interrogantes éticos sobre la responsabilidad familiar. Séptimo Día investigó.Roberto Angulo, secretario de Integración Social, señala una realidad preocupante en el país: "No deberíamos tener nosotros personas en abandono con lazos familiares de familias que sí tienen capacidad de pago, no solamente en cumplimiento de la ley, sino en el marco del afecto".Esta problemática no solo responde a la falta de recursos económicos, sino a fracturas emocionales profundas. El Estado colombiano, a través de diversas comunidades de cuidado, asume el costo de la atención interdisciplinaria, que puede alcanzar los 7 millones de pesos mensuales por persona. María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez, explica la labor institucional ante la ausencia de redes de apoyo: "Atendemos personas en abandono donde sus redes de familia no pueden hacerse cargo de las personas y aquí es donde entramos como Estado a apoyar en esa labor".El error que fracturó una familiaDentro de este panorama de indiferencia resalta la historia de Marina Niño. A sus 70 años, vive en el hogar geriátrico Santa María, en la localidad de Suba, donde pasa sus días tejiendo y recordando cómo terminó apartada de sus hijos hace tres décadas. El origen de su tragedia se remonta a finales de los años 80, cuando una crisis personal y económica la llevó a tomar decisiones desesperadas. Tras descubrir la infidelidad de su esposo, Marina relata su difícil situación: "Los encontré la misma cama de mi casa y yo no quise volver más con él. Me puse a trabajar en Abastos ayudando a cargar las bolsitas a las señoras del mercado con una barriguita y me regalaban comida por ahí, cualquier pesito".Con un hijo recién nacido y una niña de dos años, Marina aceptó una propuesta para transportar mercancía a Panamá, creyendo que obtendría el dinero suficiente para un apartamento. Sin embargo, la realidad fue distinta. "Droga", responde cuando se le pregunta qué contenían los pantalones que llevó en ese primer viaje. Asegura que nunca recibió el pago prometido y que, un año después, ante la necesidad, aceptó llevar una maleta con cocaína hacia México, donde fue capturada.La condena de ocho años en MéxicoLa captura en el aeropuerto mexicano marcó el inicio de una condena doble: la judicial y la afectiva. Marina pasó ocho años tras las rejas en un país extranjero, aislada completamente de su realidad en Colombia. "Me cogieron presa en el aeropuerto. Me dieron nervios porque llevaba la maleta... Esa cárcel se volvió terrible. Sin visita, sin nada. Fue muy terrible para mí"Durante casi una década, el contacto con sus hijos fue inexistente. "Nunca", afirma con contundencia al ser consultada sobre si pudo hablar con ellos durante su reclusión.Al cumplir su condena y regresar al país, Marina esperaba un reencuentro, pero se encontró con resentimiento alimentado, según su testimonio, por la mujer que originalmente la envió a México. Segúncuenta, esta persona les contó a los niños una versión que los indispuso contra ella. "Ella ya les había llenado la cabeza de ellos. Y cuando yo fui a decirle la verdad, ya ellos no me quisieron creer. Me dijo: 'Usted está acomodando eso, mamá. Eso no fue así'"."Ellos no me quieren": el ruego por una última oportunidadHoy, Marina habita en una de las comunidades de cuidado del distrito en Bogotá. Su dolor no es físico ni financiero, pues cuenta con alojamiento y alimentación; su agonía es emocional. "Ellos no me quieren, ellos no me quieren", repite entre lágrimas al referirse a sus hijos. La mujer admite que cometió un error grave, pero enfatiza que su intención actual no es obtener beneficios económicos de ellos: "Quisiera tenerlos acá para poder hablar y pedir perdón".El caso de Marina refleja una de las caras más crudas del abandono. A pesar de los intentos de mediación, el rechazo persiste. Uno de sus hijos, contactado telefónicamente, se abstuvo de dar declaraciones públicas, aunque reconoció haber vivido momentos de profundo dolor debido a las acciones pasadas de su madre.El debate legal y la responsabilidad del EstadoEl abandono de adultos mayores en Colombia no es solo una falta ética, sino un delito tipificado. La Ley 1850 de 2017 establece penas de prisión de cuatro a ocho años para quienes desamparen a sus parientes mayores. Gerson Bermont, secretario de Salud de Bogotá, señala la importancia de mantener los vínculos: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".Aun así, existen 500 personas en lista de espera en Bogotá para acceder a un cupo en hogares, aguardando, en muchos casos, el fallecimiento de otro residente para ser atendidos. La situación de Marina Niño, quien llegó a estas instancias tras deambular por las calles y vivir la pandemia de 2020 en total vulnerabilidad, es el espejo de miles que hoy solo esperan una palabra de sus familiares. Marina concluye su relato con una petición directa a quienes la escuchan, esperando que llegue a oídos de sus hijos: "Que ellos no crean lo que han dicho y lo que han hablado. Que me perdonarán".
Lorena Rodríguez, una administradora de empresas nacida en Garagoa, Boyacá, enfrentó durante casi una década una batalla. Lo que comenzó como una alta autoexigencia y perfeccionismo derivó en trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, para finalmente consolidarse en un trastorno mixto ansioso depresivo que la llevó al límite de su resistencia física y emocional. Los Informantes conoció su historia.La mujer describe su estado previo a la cirugía como una agonía constante. "Dios o la fuerza suprema que esté ahí, ya vivir así no es vivir, es modo supervivencia. No quiero. Si tú tienes la potestad, porque yo no tengo la potestad, ya llévame. Y si hay alguna otra herramienta, ponla en mi camino, por favor. Pero ya no aguanto más así. Ya estoy cansada. Estoy agonizando. Mi alma está agonizando realmente", relata Lorena sobre sus momentos de mayor desesperación, en los que llegó a intentar quitarse la vida ingiriendo todos sus antidepresivos.A pesar de ser una profesional competitiva y exitosa, su cerebro había perdido la capacidad de procesar el bienestar. "Yo llegaba de tener un día de trabajo, pero me derrumbaba en la casa. Entonces, no siempre ser productivo es sinónimo de bienestar emocional", explica, señalando que "su cerebro no tiene la capacidad de ver el éxito y de gozarlo".¿Qué es la depresión resistente?La condición de Lorena se clasifica como depresión resistente, una patología que afecta a entre 500.000 y 800.000 personas en Colombia. En estos casos, los tratamientos convencionales como la psicoterapia y los psicofármacos no logran regular la actividad cerebral. El neurocirujano William Contreras, encargado del caso, explica que la depresión no es solo un desequilibrio químico, sino un problema de circuitos eléctricos.El especialista utiliza una analogía automovilística para describir el funcionamiento de los neurotransmisores y la electricidad en el cerebro: "Yo mando una información por un Ferrari, tengo unas carreteras y mando el Ferrari. El Ferrari necesita gasolina en cada ciudad o cada estación. Esos son los neurotransmisores y eso es lo que nosotros modificamos con los medicamentos. Pero resulta que nos hemos dado cuenta que hay avenidas que están con atasco, mucho tráfico".Según Contreras, en pacientes con depresión, áreas como el área subgenual están hiperactivas, funcionando como un "cortocircuito" de tristeza, culpa y desesperanza que impide que la información fluya.La intervención: electrodos en el centro del cerebroLa solución propuesta fue la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), una tecnología ya probada en pacientes con Parkinson pero innovadora en el tratamiento de la salud mental. El procedimiento consistió en implantar cuatro electrodos diminutos en las áreas más profundas del cerebro para reorganizar los circuitos eléctricos. La cirugía se realizó con la paciente consciente, utilizando anestesia local, lo que permitió una interacción en tiempo real entre los médicos y Lorena mientras se modulaban los impulsos eléctricos."Tú diriges una orquesta y hay unos instrumentos que están desafinados, la corriente los afina. ¿Qué hace el neurotransmisor? El neurotransmisor le sube el volumen, pero está desafinado. Entonces, la orquesta no va a cantar a un unísono. Necesita es con electricidad regular esos instrumentos", señala el doctor Contreras.Durante la cirugía, Lorena experimentó un cambio inmediato al activarse los electrodos. "Sentía que el doctor estaba por allá metiendo. Escuché cómo sonaba mi cerebro, en un momento como que estaban modulando una partecita y yo dije, 'Se me fue el nudo.' Yo siempre tenía un nudo en la garganta. Estaban subiendo el impulso. Yo no sé qué hicieron. Yo no sé en dónde tocó el doctor y yo dije, 'Se me fue el nudo que tengo en la garganta.' Sentí un alivio", recuerda Lorena sobre lo que sintió.Los resultados de la innovadora cirugíaUn año después de la intervención, Lorena vive con un generador de impulsos o batería alojado debajo de su clavícula, conectado a los electrodos cerebrales.Este dispositivo funciona como un regulador externo que ella misma puede gestionar según sus necesidades emocionales. "El doctor lo ajusta y lo único que yo puedo hacer es o encender o apagar la estimulación o cambiarlo de programa porque dejan ciertos programas prediseñados dependiendo mis necesidades", explica.Si Lorena siente que la desesperanza comienza a dispararse tras un evento externo, puede activar un programa específico para controlarla. Sin embargo, aclara que la tecnología no elimina las emociones humanas naturales: "La tristeza en mí sigue existiendo, la nostalgia, pero de manera normal, no de manera ya patológica".Un nuevo comienzo en España para LorenaLa evolución de la paciente ha sido drástica. De estar "paralizada" por la ansiedad y la depresión, Lorena ha recuperado su funcionalidad al punto de mudarse a Madrid, España, donde actualmente trabaja.Ella estima su mejoría en un 80% y destaca pequeños gestos cotidianos como grandes victorias: "Siento que el hecho de estar aquí sentada, de haberme maquillado, de haberme peinado, de sentir felicidad al verte, al contarte esta historia, al dar luz. Eso para mí ya es ganancia".Esta cirugía representa una esperanza para miles de pacientes en Colombia que no encuentran alivio en la medicina tradicional. Para Lorena, los electrodos se han convertido en un soporte vital que ella describe con afecto: "Te tengo aquí. Eres como un corazoncito más. Me estás ayudando bastante".
Dos médicos generales y un cardiólogo tendrán que responder por homicidio culposo del comunicador, que murió por una peritonitis. El pasado 17 de agosto, el periodista Mauricio Orjuela, de 38 años, falleció tras las complicaciones ocasionadas por una peritonitis que no fue tratada a tiempo. De acuerdo con la familia, en varias ocasiones hubo irregularidades en la atención del comunicador tanto en el Hospital de Engativá, donde fue operado por apendicitis, como en la Clínica General de la 100, donde llegó de urgencia por una obstrucción intestinal. Cuatro meses después, y tras las muchas denuncias de los allegados de Orjuela, la Fiscalía ha decidido imputarle cargos por homicidio culposo a tres profesionales de la salud que atendieron a la presunta víctima de negligencia médica. El ente presentará la acusación el próximo 13 de diciembre. La acción de la Fiscalía se une a las presuntas irregularidades encontradas por la Procuraduría en el caso de Mauricio Orjuela. Más sobre esta noticia: Procuraduría dice que habría “fallas médicas” detrás de la muerte del periodista Mauricio Orjuela
En un informe, que ya está en manos de la Superintendencia de Salud, la entidad advierte que se habrían presentado varios errores en el servicio. En un primer momento, cuando el periodista comunicador acudió el pasado 11 de julio al hospital de Engativá se le ordenó un Tac. Según el informe, el hospital no tendría contratado un proveedor ni contaba con los galenos suficientes para realizar dicho procedimiento y, además, “el cuerpo médico no habría seguido las guías de manejo para la atención en el servicio de urgencias, por lo que podría haber existido una negligencia al suministrar a Orjuela Bernal un medicamento que enmascaró el dolor y volvió confuso el cuadro clínico y posiblemente contribuyó al deterioro de su salud”. Para el Ministerio Publico, estas situaciones posiblemente retrasaron el diagnóstico, así como la intervención quirúrgica que requería el periodista la cual se realizó tres días después de su ingreso al hospital. En ese sentido, Juan Pablo Contreras, personero de Bogotá, hizo un señalamiento: “Espero más de 38 horas y ese tac nunca se le realizó”. El pasado siete de agosto, según la Procuraduría, Orjuela, al sentirse mal, acudió a la clínica Shaio en donde se le diagnosticó una obstrucción abdominal y se sugirió una interconsulta de gastroenterología. Entonces, el periodista fue remitido a la Clínica General de la 100, en Bogotá, y allí, advierte la investigación, fue dado de alta dos días después. “Diagnostico al parecer fue omitido y, a pesar de la persistencia de los signos y síntomas, al paciente se le dio de alta el nueve de agosto”, señala la Procuraduría. El trece de agosto, Mauricio volvió a la Clínica General de la 100 en delicado estado y, de acuerdo con las investigaciones, no habría sido visto por un especialista de la IPS, lo que habría ocasionado el desenlace fatal por una peritonitis: “Se demoró su cirugía, siendo esta una de las posibles causas del shock séptico, que finalmente terminó en su deceso”. El Ministerio Público advierte finalmente: “Al parecer la clínica habría incumplido la calidad de la atención en salud, frente a la oportunidad, acceso, pertinencia, continuidad y seguridad prestados a Mauricio Orjuela”. Por su parte, la familia de Mauricio insiste en que hubo fallas en la atención médica. También hay cuestionamientos al papel que asumió la EPS Medimas, pues presuntamente incumplió con los procesos de atención en salud, y al parecer, no adelantó acciones de vigilancia. Más sobre esta noticia: Investigan presunta negligencia de Medimás tras muerte del periodista Mauricio Orjuela Además: “La negligencia estuvo desde el comienzo”: madre del periodista Mauricio Orjuela
Aura Estela Bernal aseguró que su hijo estuvo tres días con peritonitis y solo le dieron calmantes para el dolor. Madre de Mauricio Orjuela, periodista de 36 años que falleció en una clínica en el norte de Bogotá, afirmó que hubo demoras en el diagnóstico de su hijo: “la negligencia estuvo desde el comienzo porque lo dejaron tres días con una peritonitis y le dieron calmantes. Yo entiendo que para una peritonitis no hay que dar calmantes sino de una vez la cirugía”. Sin embargo, Medimás aseguró en un comunicado que la atención fue adecuada y oportuna. Organismos de control como la Superintendencia de Salud, la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría piden que haya una investigación que determine si hubo fallas en la atención como lo sugiere la familia.
El comunicador presentó una peritonitis que, al parecer, no fue detectada a tiempo porque la EPS no contaba con equipos especializados. El deceso de Orjuela ocurrió en la madrugada de este sábado, después de vivir un viacrucis recorriendo dos hospitales por falta de convenios médicos con Medimás. Era reconocido por su trabajo en Radio Nacional de Colombia y actualmente estaba vinculado con el Ministerio de Agricultura. Su drama comenzó el pasado 10 de julio cuando presentó un cuadro de apendicitis y fue llevado al Hospital de Engativá. Después de tratarlo con calmantes, fue intervenido quirúrgicamente al tercer día. Luego de la cirugía, Orjuela, según sus familiares, continuó con dolores de estómago y por esa razón fue llevado a la Clínica Shaio el pasado 6 de agosto. Una vez allí, le informaron a la familia que este centro médico no tenía convenio con Medimás. En ese momento, fue remitido a la Clínica de la 100 y pese a que siguió enfermo fue enviado a su casa. El pasado 13 de agosto regresó de nuevo, pero esta vez sin signos vitales y fue allí cuando descubrieron que tenía peritonitis. Debido a que en la última intervención sufrió un infarto y fallas en los pulmones su salud empezó a deteriorarse y este sábado 18 de agosto, en horas de la madrugada, se apagó la luz del periodista. “Todo fue culpa de Medimás desde un principio, si a él lo hubieran operado rápido, cuando llegó con el dolor del apéndice, no hubiera pasado nada. Pero como se demoraron tanto tiempo en decirle que, efectivamente, era el apéndice pues le dio peritonitis”, afirmó Katerine, novia de Mauricio, en entrevista con Blu Radio. Las exequias del periodista se levaron a cabo en Bogotá este 18 de agosto a la 1:00 p.m. en la funeraria Los Olivos, ubicada en la Calle 42 # 14-20. Su cuerpo fue trasladado a Villavicencio de donde era oriundo. Ante el hecho, la Superintendencia de Salud anunció que tomará “las acciones de inspección correspondientes para esclarecer las causas y eventuales responsabilidades en el fallecimiento del periodista Mauricio Orjuela”. De igual forma, el procurador general, Fernando Carrillo, se pronunció frente a la noticia y aseguró que “no puede quedar impune. Iniciamos en la @PGN_COL (Procuraduría General de la Nación) una investigación inmediata. Reclamamos desde ya las explicaciones por parte de la EPS por presunta negligencia. Solidaridad con sus familiares, colegas y amigos”. La Defensoría del Pueblo, por su parte, se pronunció y señaló que “una muerte como la del periodista Mauricio Orjuela no puede volver a ocurrir en Colombia. Esperamos celeridad en la investigación. Solidaridad con sus familiares, amigos y colegas”. Entretanto, Medimás afirma, en un comunicado que emirió, que "siempre acompañó todo el proceso asistencial generando las autorizaciones solicitadas por las IPS, garantizando el traslado del paciente y la prestación de los servicios de salud requeridos según el concepto de los médico tratantes”.
El municipio de Florida, Valle del Cauca, está sumido en la conmoción tras el trágico hallazgo de los cuerpos sin vida de una madre y su hijo, que concluyó la búsqueda de casi un mes de su desaparición. Se trata de Mireya, una mujer de 35 años de edad, y Alejandro, un niño de 11 años. Sus cadáveres estaban enterrados en el patio de la casa en la que vivían, ubicada en el corregimiento de San Antonio de los Caballeros. Con esto, ahora inicia una investigación que ya tiene a un principal sospechoso en la mira.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El hallazgo se dio este 13 de mayo. Al lugar de residencia de esta madre y su hijo llegó el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación para adelantar los actos urgentes, como las primeras pesquisas y la respectiva inspección de los cadáveres. Ahora surge una nueva incógnita ahora que finalmente se encontraron los cuerpos: ¿qué pudo ocurrir con ellos?Las autoridades sospechan que Mireya y Alejandro fueron asesinados en su lugar de residencia y posteriormente fueron enterrados en el patio de la vivienda. El principal sospechoso de este doble homicidio será precisamente la pareja sentimental de Mireya. Medios regionales identificaron al sujeto como David Cano, de manera extraoficial. Al parecer, este hombre se habría quitado la vida solo ocho días después que se denunciara la desaparición. Cabe aclarar que la Policía Nacional ni ninguna otra entidad se han pronunciado sobre este detalle que ahora hace parte de la investigación.La desaparición de madre e hijo fue denunciada ante las autoridades el pasado 19 de abril. Desde ese día, inició la ardua búsqueda por parte de entidades con un despliegue territorial, que no solo cubrió el municipio de Florida, sino también pueblos aledaños del Valle del Cauca para averiguar sobre el paradero de esta familia. Los días de profunda incertidumbre estuvieron marcados por oraciones, velatones y movilizaciones que clamaban por el pronto retorno y bienestar de Mireya y Alejandro a su hogar, lejos de saber la triste realidad que había detrás de esta desaparición.Paula RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
Una investigación federal realizada en Estados Unidos terminó con la deportación de al menos 27 trabajadores vinculados a cruceros turísticos, entre ellos algunos empleados relacionados con Disney Cruise Line, tras ser señalados de presuntamente estar involucrados con material de explotación sexual infantil.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)El caso ha generado fuerte impacto en la industria de los cruceros y preocupación entre pasajeros y familias, luego de que las autoridades estadounidenses confirmaran que los operativos se desarrollaron en varias embarcaciones que llegaron al puerto de San Diego, en California, entre el 23 y el 27 de abril.De acuerdo con información entregada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), los agentes federales abordaron ocho cruceros como parte de una investigación relacionada con material de explotación sexual infantil, conocido en inglés como CSEM.Según detallaron medios estadounidenses como Variety, el operativo incluyó interrogatorios a miembros de las tripulaciones y revisiones realizadas por las autoridades federales. Como resultado, las autoridades determinaron que 27 de las personas investigadas estaban presuntamente vinculadas con la recepción, posesión, transporte, distribución o visualización de pornografía infantil.La CBP indicó que la mayoría de los involucrados eran trabajadores extranjeros pertenecientes a las tripulaciones de los cruceros. Entre ellos había ciudadanos de Filipinas, Portugal e Indonesia.“Tras abordar los buques e interrogar a 26 presuntos miembros de la tripulación procedentes de Filipinas, un presunto miembro de la tripulación procedente de Portugal y uno procedente de Indonesia, los agentes confirmaron que 27 de los 28 sujetos estaban implicados en la recepción, posesión, transporte, distribución o visualización de material sexualmente explícito infantil o pornografía infantil”, señaló la agencia en un comunicado citado por medios estadounidenses.Las visas de los trabajadores implicados fueron canceladas y las autoridades estadounidenses informaron que no podrán volver a ingresar al país. Asimismo, las personas involucradas comenzaron a ser devueltas a sus respectivos países mientras continúan los procedimientos correspondientes.Uno de los barcos mencionados en los reportes fue el Disney Wonder, crucero que opera rutas frecuentes desde San Diego hacia destinos turísticos en México. Algunos pasajeros aseguraron haber presenciado parte del operativo federal dentro de las embarcaciones.Según reportó 10 News, varios viajeros observaron cómo algunos empleados eran escoltados esposados por agentes federales fuera de los barcos intervenidos. Incluso, algunos pasajeros grabaron videos que posteriormente comenzaron a circular en redes sociales y medios locales.Dharmi Mehta, pasajero que se encontraba a bordo de una de las embarcaciones, relató que inicialmente los viajeros no entendían qué estaba ocurriendo.“No fue hasta que dieron la vuelta que se pudo leer la parte de atrás donde dice Aduanas y Fronteras, pero aún así decía, ya sabes, policía u oficial”, comentó al medio local.Así respondió DisneyTras conocerse el alcance de la investigación, Disney Cruise Line emitió un pronunciamiento en el que aseguró haber colaborado plenamente con las autoridades federales y reiteró que mantiene una política estricta frente a este tipo de conductas.“Tenemos una política de tolerancia cero ante este tipo de comportamiento y cooperamos plenamente con las autoridades”, declaró un portavoz de Disney Cruise Line a la revista Variety.La compañía también aclaró que no todos los detenidos pertenecían directamente a su línea de cruceros.“Si bien la mayoría de estas personas no pertenecían a nuestra línea de cruceros, quienes sí lo eran ya no trabajan para la compañía”, añadió el vocero.Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han revelado las identidades de los trabajadores implicados ni detalles adicionales sobre cómo se detectó el presunto material ilegal durante la investigación.Tampoco se ha informado si habrá nuevas capturas o procesos judiciales derivados de este operativo, aunque tanto la CBP como el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas mantienen acciones permanentes para combatir delitos relacionados con explotación sexual infantil y tráfico de material ilegal.El caso ha provocado indignación en redes sociales y ha generado debate sobre los controles de seguridad y supervisión dentro de la industria turística y de cruceros, especialmente en espacios donde viajan familias y menores de edad.Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades estadounidenses continúan recopilando información sobre los hechos ocurridos durante los operativos realizados en el puerto de San Diego.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANCON INFORMACIÓN DE EFE Hcarrenb@caracoltv.com.co
Maluma está preparando el lanzamiento de su próximo álbum llamado 'Loco x Volver', un producto que, según el mismo artista, sería su trabajo más personal e introspectivo hasta el momento. Para ello, el paisa demostró una vez más su amor por su ciudad natal y anunció un concierto gratuito para todos sus fans.Más tardó Juan Luis Londoño, más conocido como Maluma, en anunciar su presentación que sus fans paisas en responder agotando todas las entradas disponibles. El evento está programado para el jueves 14 de mayo y el Metro de Medellín se ha sumado.¿Dónde será el concierto de Maluma?La cita es en la emblemática Plaza Botero, en Medellín, donde Maluma deleitará a su público con su nueva música en un escenario ubicado entre el Museo de Antioquia y el Palacio de la Cultura. El punto de encuentro no es casualidad, pues el cantante ha señalado que este nuevo trabajo musical está enfocado en celebrar sus raíces antioqueñas.Para acceder al evento, que tiene aforo limitado, los interesados debían inscribirse en un enlace de TuBoleta. En cuestión de minutos la página de boletería anunciaba que todo se había agotado.Metro de Medellín se suma a regreso de MalumaAnte la emoción en la ciudad por el regreso musical de Maluma y el concierto gratuito del artista, el Metro de Medellín anunció también sus sorpresas para este evento. En primera medida, presentó una tarjeta Cívica conmemorativa por el nuevo álbum de Maluma.La tarjeta es de color rojo con la portada del álbum que dice 'Loco x Volver' y en la parte de atrás un carro tradicional antioqueño con flores a su alrededor. Esto para representar lo que ha dicho el artista sobre este nuevo álbum con el que regresará a los escenarios.Según la información compartida en las redes sociales oficiales del nuevo álbum de Maluma, la tarjeta Cívica conmemorativa tiene un valor de $12.100 y podrá ser adquirida desde el jueves 14 de mayo en los puntos de venta de las siguientes estaciones del Metro de Medellín: Niquía, Bello, Acevedo, Caribe (noroccidente), Poblado, Estadio, San Antonio y Universidad. Cada persona solo podrá adquirir máximo dos tarjetas para evitar la reventa de la misma y estará disponible hasta agotar existencias. Con esta tarjeta, Maluma se suma al exclusivo grupo de artistas antioqueños en tener este tipo de homenaje en el Metro de Medellín. Los otros han sido Juanes, Karol G, J Balvin, Feid y Ryan Castro.Por otro lado, para acompañar a las personas que alcanzaron a obtener su entrada para el concierto gratuito de Maluma en la Plaza Botero, el Metro de Medellín también anunció que extenderá el horario de algunas líneas para que los asistentes aseguren su llegada y salida del evento. Detallaron que las líneas Ay B operarán el jueves hasta las 11:30 de la noche."A partir de las 11:00 p. m. la única estación habilitada será Parque Berrío. Para la salida de los usuarios se habilitarán las estaciones: Niquía, Madera, Acevedo, Caribe, San Antonio, Exposiciones, San Javier, Industriales, Poblado, Sabaneta, Itagüí, La estrella, Estadio y Santa Lucía.También se detalló que, para entrar al lugar, se prohibirá el ingreso de objetos como sillas, mascotas, camisetas de equipos de fútbol o partidos políticos. Artículos como botellas de vidrio, latas, sombrillas con punta metálica, drones o equipos de grabación profesional tampoco podrán ser ingresados.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
Con la cuenta regresiva corriendo, los fanáticos del fútbol se alistan para disfrutar del Mundial de Fútbol de la FIFA 2026, que tendrá como sede los países de Estados Unidos, Canadá y México. En Colombia, la hinchada no está exenta de la emoción al saber que verán a la Tricolor disputando partidos con equipos del resto del mundo para obtener la anhelada copa. Muchos incluso piensan ir hasta las ciudades donde estará la selección para acompañar al equipo en los compromisos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La Selección Colombia fue ubicada durante el sorteo en el Grupo K y jugará contra los equipos de Portugal, República Democrática del Congo y Uzbekistán. Precisamente, hay gran expectativa por el partido contra el equipo portugués, que tendrá lugar el 27 de junio en el Hard Rock Stadium. Los fanáticos del fútbol corrieron para obtener boletas hasta agotarlas y, ahora, la reventa de entradas es protagonista con precios que parecen exorbitantes.De hecho, el diario The Wall Street Journal incluso hizo un artículo en el que establece una comparación que da cuenta de las enormes cifras que alcanzan, titulado: “El partido Portugal-Colombia de la Copa Mundial cuesta más que entrar al Super Bowl”. Este es el compromiso de la fase de grupos que es más caro.¿Cuánto valen y dónde comprar las boletas para Selección Colombia vs. Costa Rica, en El Campín?Cabe resaltar que el evento de fútbol americano “Super Bowl” es uno de los más reconocidos en Estados Unidos y a nivel mundial, por no decir que es la fiesta deportiva que más cobra relevancia y mueve la economía en el país extranjero. ¿Pero por qué ir a un partido de la fase de equipos es más costoso que ir al evento más famoso de los Estados Unidos?Una de las razones por atribuir es el encuentro entre jugadores que han destacado en el fútbol internacional como Cristiano Ronaldo, James Rodríguez y Luis Díaz; por mencionar unos pocos en dos grupos que tienen a varios integrantes de gran rendimiento deportivo en el contexto mundial.En promedio, una boleta para ir a la fase de grupos del Mundial tiene un valor de 2.500 dólares, que equivale a 10’300.000 pesos colombianos, aproximadamente. Por otro lado, la boletería del Super Bowl tuvo un valor cercano a los 2.109 dólares.NOTICIAS CARACOL
La cuenta oficial de Nequi en la red social X fue hackeada este 13 de mayo. Desconocidos comenzaron a publicar contenido extraño que despertó la curiosidad de sus usuarios. Lo que parecía un error terminó confirmándose como un incidente de ciberseguridad que puso bajo la lupa la exposición digital de una de las plataformas financieras más utilizadas del país.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Publicaciones sospechosas y alarma entre usuarios de NequiEl primer indicio del problema no vino desde la compañía, sino desde los propios usuarios. Varios seguidores detectaron que el perfil verificado @Nequi, con más de 149.000 seguidores, estaba compartiendo mensajes ajenos a su comunicación habitual. Las publicaciones hacían referencia a proyectos de criptomonedas, especialmente contenidos relacionados con TRON DAO y activos como TRX y USDT, lo que generó preocupación. Además del contenido extraño, algunos reportes señalaron cambios visibles en el perfil, como la desaparición de elementos de la identidad corporativa, lo que reforzó la sospecha de que la cuenta había sido comprometida.Nequi confirma acceso no autorizadoHoras después de las primeras alertas, Nequi emitió un comunicado oficial en el que confirmó que se trató de un “posible acceso no autorizado” a su cuenta en X. La compañía explicó que el incidente permitió a terceros publicar contenido promocional que “no corresponde a productos, servicios o comunicaciones oficiales” de la marca. El equipo de seguridad de la fintech afirmó que actuó rápidamente para contener la situación, bloquear la cuenta y recuperar el control.Tras lo ocurrido, Nequi reiteró a sus clientes utilizar únicamente sus canales oficiales de atención, como la aplicación, la página web y sus líneas verificadas. Además, el incidente deja varias recomendaciones clave:Desconfiar de publicaciones de inversión desde redes sociales, incluso si parecen oficiales.No hacer clic en enlaces sospechosos ni compartir datos personales.Confirmar cualquier información directamente en la app o canales oficiales.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con reportería propia de Noticias Caracol.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL