La historia entre el odontólogo cartagenero Carlos Parra, de 46 años, y Natalia Vidales, influencer de contenido gastronómico y excandidata al Reinado del Mar Bolívar, comenzó en el año 2022. Tras cinco meses de noviazgo y un año de convivencia, la pareja contrajo matrimonio. En noviembre de 2023, la pareja recibió la noticia del embarazo. Sin embargo, la convivencia empezó a deteriorarse a los tres meses de gestación debido a fuertes discusiones de pareja. Parra admitió la existencia de altercados verbales en el hogar. Tras estos episodios, la mujer abandonó la residencia conyugal para trasladarse a la casa de sus padres. Séptimo Día conoció detalles de lo que vino después. A partir de la separación, el conflicto escaló a instancias legales. Luego, Vidales presentó una denuncia por presunta violencia intrafamiliar ante la Comisaría Primera de Cartagena. No obstante, el odontólogo rechazó categóricamente las acusaciones: “No existía ninguna violencia para con ella, porque jamás existió. No hay pruebas, no hay absolutamente más nada”.Las medidas de la Comisaría de FamiliaEl 11 de junio de 2024, la Comisaría de Familia Zona Norte emitió un auto donde determinó que no existió violencia física ni económica por parte de Parra, señalando que se trataba de agresiones verbales mutuas. En consecuencia, el despacho ordenó una medida de protección temporal para ambas partes y compulsó copias a la Fiscalía General de la Nación.Como parte del proceso penal, Vidales fue valorada por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses el 6 de agosto de 2024, cinco días antes del parto. Los informes periciales concluyeron que la mujer no presentó incapacidad médico-legal, huellas de maltrato físico reciente ni secuelas psicológicas vinculadas a los hechos denunciados.Parra denunció que durante la etapa final del embarazo la comunicación fue cortada por completo. “Me tenía bloqueado de WhatsApp y de llamada. Yo veía que todo estaba transformándose en algo muy oscuro, algo muy tenebroso, sabía que no iba a ver a mi hijo”, relató sobre el distanciamiento.Registro el niño como "madre soltera"El 11 de agosto de 2024 nació el menor en el Hospital Serena del Mar de Cartagena. Parra aseguró que se enteró del nacimiento al día siguiente por intermedio de una persona allegada. Al acudir al centro médico, el personal le impidió el ingreso alegando una orden de restricción familiar. No obstante, la defensa técnica del padre aclaró que no existía ninguna orden judicial o administrativa que le impidiera ver a su hijo.Adicionalmente, Parra descubrió que el recién nacido fue inscrito en la notaría sin sus apellidos. Según las denuncias penales instauradas por su defensa, Vidales registró al niño como madre soltera afirmando desconocer el paradero del padre. La situación fue corregida diez días después, cuando Parra tramitó el reconocimiento formal de paternidad tras demostrar el pago continuo de cuotas alimentarias desde la gestación.Ante la imposibilidad de acordar visitas voluntarias, Parra acudió al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y posteriormente instauró una acción de tutela. El fallo ordenó un ciclo inicial de visitas virtuales programado para el 4 de diciembre de 2024. La diligencia no se materializó debido a que la madre no se conectó a la llamada, argumentando ante los funcionarios temores por su seguridad.Posteriormente, el 13 de marzo de 2025, el Juzgado Octavo de Familia de Cartagena fijó un régimen presencial de visitas quincenales en un centro zonal del ICBF. A pesar de la orden judicial, Parra sostuvo que las diligencias se dilataron de forma sistemática. El 28 de agosto de 2025, las partes firmaron un divorcio por mutuo acuerdo en el que se reafirmó el esquema de visitas.El único encuentro presencial entre Carlos Parra y su hijo se produjo el 13 de septiembre de 2025 en las instalaciones del ICBF en Cali, cuando el menor tenía un año, un mes y dos días de nacido. “Fue un momento mágico”, expresó Parra, quien precisó la duración del contacto: “fueron solamente 2 horas 45 o 2 horas y 40 minutos”.¿Falsificación de documentos?Doce días después del encuentro presencial, Parra recibió información que indicaba que el menor había permanecido fuera del país durante más de ocho meses sin su consentimiento. De acuerdo con las certificaciones emitidas por Migración Colombia, el niño salió del territorio nacional rumbo a España por el aeropuerto El Dorado y reingresó el 26 de agosto de 2025 por Cali.Para autorizar la salida del menor se presentó ante las autoridades migratorias una escritura pública presuntamente otorgada en la Notaría Sexta de Cartagena. Parra negó rotundamente haber firmado autorización alguna: “No es mi firma. Falsificaron mi firma. Yo nunca voy a firmar un documento donde le voy a dar la salida del país a mi hijo”.Por su parte, la notaria sexta de Cartagena, Marta Méndez, ratificó la falsedad del documento público presentado ante los controles migratorios: “Es totalmente falso. Ese año ni siquiera llegamos a este número de escrituras. Esta no es mi firma”. Méndez advirtió además sobre la proliferación de tramitadores en el centro histórico de la ciudad dedicados a la falsificación de firmas notariales para trámites de menores.Ante las irregularidades detectadas en el documento de salida, la Notaría Sexta de Cartagena y la defensa de Carlos Parra interpusieron denuncias penales ante la Fiscalía General de la Nación por los delitos de falsedad en documento público y fraude procesal en contra de Natalia Vidales. Germán Pérez, abogado penalista de la defensa de Parra, enfatizó el objetivo de las acciones legales: “No es una persecución que se está ejerciendo en contra de la señora Natalia, es la única herramienta que el señor Carlos Parra tiene hoy para defenderse de las acusaciones injustas que está haciendo la señora Natalia para evitar que el señor vea a su hijo”.En paralelo, se tramita un incidente de desacato y acciones legales por la falta de respuesta detallada de Migración Colombia respecto a los controles aplicados al momento del chequeo del menor. Asimismo, el proceso por presunta violencia intrafamiliar se encuentra en etapa de juicio oral ante el Juzgado 14 Penal Municipal de Cartagena.Actualmente, al cumplirse dos años del nacimiento del menor, Carlos Parra continúa requiriendo a las autoridades judiciales el cumplimiento de los esquemas de visita decretados por los jueces de familia. Parra concluyó sobre el tiempo transcurrido lejos de su hijo: “Me he perdido de sus primeros pasos, de sus primeras palabras, de su primer llanto. Me he perdido de su primer abrazo”.Natalia Vidales no accedió a conceder una entrevista al equipo de Séptimo Día, a pesar de que el programa se comunicó con ella en repetidas ocasiones para conocer su versión de los hechos.
Marelbys Meza pasó de niñera de Laura Sarabia, quien fue una de las personas más cercanas al gobierno de Gustavo Petro, a ser testigo protegido. Cuenta cómo llegó a la casa de la Entonces jefe de gabinete, por recomendación de Armando Benedetti y su esposa y del escándalo en el que terminó por la supuesta pérdida de una alta suma de dinero.
Deisy Guanaro nació hace 39 años en una vereda campesina del departamento de Casanare y, lamentablemente, su infancia quedó marcada por el conflicto armado en Colombia. Un año antes de su secuestro, grupos armados se llevaron a sus dos hermanos, quienes en ese momento tenían 13 y 14 años, y posteriormente supo que fueron asesinados. "A mí no me gusta esa palabra reclutamiento, me gusta es como es: secuestro", subrayó en entrevista con Los Informantes.Deisy Guanaro recuerda, como si hubiera sido ayer, la noche en la que fue secuestrada cuando apenas tenía 10 años: alrededor de las 9:00 p.m., una camioneta blanca de platón llegó a su vivienda y, pese a las desesperadas súplicas de su madre, los guerrilleros la subieron al vehículo a la fuerza. Las palabras de su mamá, así como la imagen de ella de rodillas en la carretera en medio de la oscuridad, se le quedaron para siempre: "No, esto es increíble. Ella no es una mujer adulta, ella es una niña, tiene 10 años, va a cumplir 11. Por Dios santísimo, no se lleven mi hija. Vióleme a mí, por favor. Vióleme a mí, yo entrego mi cuerpo, pero no se lleve mi bebé", les decía a los sujetos, que hicieron caso omiso y se la llevaron.Los horrores que vivióTras ser trasladada en un recorrido que duró varios días junto a un grupo de aproximadamente 40 niños y niñas reclutados en diversas veredas, fue llevada al campamento general del Frente 28 de las Farc. Allí le asignaron el alias de ‘Yira’ y hasta le prohibieron llorar.Antes de cumplir los 11 años y sin haberse desarrollado físicamente, fue sometida a un procedimiento médico forzado para la colocación de un anticonceptivo intrauterino conocido como la T de cobre. La agresión fue ejecutada en la montaña por dos hombres y una mujer: “Yo perdí el conocimiento, yo sentía que no podía respirar porque el dolor era en la cadera. Ella me dice: 'Colóquese los pantalones, no va a llorar y se va para su caleta'. Me desgarraron, yo siempre digo que me desgarraron no solo el útero, sino me desgarraron el alma".¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAApenas ocho días después del procedimiento, padeciendo una severa hemorragia, fue víctima de abuso sexual por parte de un combatiente de aproximadamente 50 años. Ese día, el agresor la abordó indicándole "a partir de esta noche usted va a ser mi socia" y hacia las 7:00 p.m. la llevó a su cambuche y la violentó. Además, el sujeto le tatuó su nombre en la piel para marcar la agresión: “todos los días veía ese nombre y me recordaba el daño que me habían hecho”.De los abusos al ICBF Cuenta, además, que Griselda Lobo, más conocida con el alias de Sandra Ramírez y quien luego de la firma de la paz se convirtió en senadora de la República, preparaba a las niñas para que guerrilleros cometieran todo tipo de vejámenes. Un día, “en brasier y calzones, nos dice esa señora ‘empiecen a desfilar por el lado’ donde estaban todos los borrachos drogados de los comandantes de los bloques y del secretariado en ese entonces de las Farc y, desafortunadamente, ese día me escoge a mí Pablo Catatumbo, el que ahora lo vemos como honorable congresista”, reveló agregando que no fue una sola vez, sino que este tipo de violaciones “asquerosas y humillantes” ocurrieron en varias ocasiones. Por ello, años después denunció ante la JEP a la congresista.Deisy Guanaro estuvo en las garras de las Farc desde el año 1996 hasta el 2001 y en un enfrentamiento en el que la mandaron, junto a otros niños que lamentablemente murieron, como ‘carne de cañón’ finalmente fue rescatada por el Ejército y, posteriormente, enviada al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), en donde le ayudaron a sanar sus heridas físicas y emocionales.Hoy, tiene tres hijos, logró reencontrase con su madre y su padre muchos años después, pero no pudo quedarse en el pueblo en el que ellos viven porque, de nuevo, la amenazaron para salir de allí. Armada de valor para enfrentarse a su pasado, su historia es la voz de mujeres que se ven reflejada en ella. 24 años después, regresó al ICBF, el lugar que fue su casa cuando logró salir de la selva, y ahora es asesora de la dirección general: “yo no quiero ver más niños reclutados, porque yo fui una niña de esas”.“Aquí el que debe sentir vergüenza es el abusador, porque ese es el secreto de los victimarios, la vergüenza de sus víctimas. Cuando uno siente vergüenza, no denuncia”, puntualizó.
El departamento de Sucre se sumió en el dolor y la indignación tras confirmarse el trágico destino de Armando Luis Rivero Manjarrés, un reconocido rector de colegio, gestor cultural, periodista y locutor de radio de 44 años. La desaparición del líder social, reportada el 12 de julio de 2024, activó una intensa búsqueda que develó un escalofriante entramado familiar. Séptimo Día conoció detalles de la investigación y habló con algunos de los señalados.James Chamorro Manjarrés, hermano del profesor, describió el profundo vacío que dejó su pérdida: "Fue prácticamente mi padre de crianza, a pesar de que él no tuvo hijo biológico. Él crio a mis hermanos, a otro primo y a mí". Asimismo, su sobrina Miriam Toscano Rivera resaltó sus valores: "Él es una persona demasiado educada, fue una persona muy recta en sus cosas y siempre quería que fuéramos así rectos y que estudiáramos".La última imagen con vida de Rivero se registró en Sincelejo, cuando salía en su camioneta gris acompañado de su hijastro, Yofran Orozco Perea, de 26 años.Al día siguiente de su desaparición, el 13 de julio la camioneta apareció incinerada en zona rural de Tuchín, Córdoba, un hallazgo que descompensó a Juana Perea, su pareja y mamá de Yofran Orozco: "Una experiencia muy horrible porque, o sea, yo nunca llegué a pensar que lo iba a encontrar así o que yo lo iba a ver así nunca mi vida".El rastreo telefónico que rompió la coartadaEl 17 de julio de 2024, cinco días después de su desaparición, las autoridades hallaron el cuerpo sin vida del profesor bajo un puente en el corregimiento de San Luis, Sampués. La necropsia confirmó que el docente murió tras recibir varios impactos de bala en el costado izquierdo.Entonces, la clave para resolver el crimen estuvo en el rastreo técnico de las empresas de telefonía celular. Los investigadores de la Sijín descubrieron que, a pesar de asegurar que se encontraba en su casa, el teléfono celular de Yofran Orozco arrojó actividad en el punto exacto y a la hora en que se abandonó el cadáver. Adicionalmente, el rastreo probó que el joven ya coordinaba llamadas para planificar la repartición de los bienes de su padrastro antes de confirmarse su hallazgo.Tanto el joven como su madre fueron capturados el 1 de octubre de 2024.La cruda confesión tras las rejasAunque inicialmente no aceptó los cargos ante los juzgados, Yofran Orozco terminó por confesar su autoría en una audiencia judicial: "Quiero aprovechar esta oportunidad para pedirle perdón público a mi madre, a Dios; que todas las personas que participaron para su ejecución, incluyéndome, pagaremos el precio de nuestro error".Recientemente, desde la cárcel de Sincelejo, Orozco rompió el silencio ante las cámaras de Séptimo Día y detalló las motivaciones de su crimen, atribuyéndolo a supuestos abusos pasados y celos: "Es un cúmulo que se puede dar de celos, no de celos de amor, sino un cúmulo de celos, de traición, de esa situación que fue lo que ocasionó la maximización de querer matarlo".El proceso continúa en etapa de juicio y mientras él está recluido en una cárcel, su mamá quedó en libertad por vencimiento de términos, al igual que otros tres posibles implicados. Entre tanto, la familia de la víctima clama para que el caso no quede impune.
Las autoridades colombianas incautaron cinco toneladas de marihuana en una carretera del departamento de Antioquia, en el noroeste de Colombia, informó la Policía. El operativo se realizó en la carretera que va de Medellín, la capital departamental, al municipio de La Pintada, en donde fue detenido un camión que transportaba el alijo.(Lea también: Duro golpe al narcotráfico: incautan más de dos toneladas de marihuana que serían llevadas a Brasil)"Este es un golpe contundente al narcotráfico, y seguiremos trabajando con todas nuestras fuerzas para desmantelar estas redes criminales", dijo el jefe seccional de Tránsito y Transporte de Antioquia, teniente coronel Edwin Ricardo Argüell, citado en el comunicado de la Policía.¿Cómo dieron con el cargamento?Esta incautación de marihuana, una de las más grandes del 2025, se dio en la tarde del 26 de febrero de 2025. El brigadier general William Castaño Ramos, comandante (e) Región de Policía N6, aseguró que los uniformados interceptaron un tractocamión proveniente del departamento del Valle del Cauca."Al preguntarse al conductor sobre el contenido de la carga y el porqué no portaba los documentos reglamentarios para transporte, este comenzó a divagar, a suministrar diferentes versiones y datos contradictorios", detalló.Tras notar estas inconsistencias, los policías hicieron una minuciosa inspección al vehículo tipo cisterna. En uno de los módulos encontraron 414 paquetes de diferentes tamaños, los cuales 5.056 kilogramos de marihuana.El cargamento había sido movilizado desde el municipio de Cerritos, en el departamento del Valle del Cauca, pasando por Medellín, donde se quedaría gran parte de los estupefacientes. El destino final sería el puerto de Cartagena, para luego enviarlo a diversas zonas del Caribe colombiano."Esta marihuana, tipo creepy, tendría un costo estimado de más de 15 mil millones de pesos, la cual permitiría la distribución del alijo más de 1.011.200 dosis de marihuana", señaló el brigadier general.El conductor del camión, un hombre de 64 años de edad, fue capturado en el lugar y posteriormente fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación para su judicialización por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.Con esta incautación, aseguró la Policía, se logró afectar las finanzas de las organizaciones criminales que operan en la región, como el Clan del Golfo, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y otros grupos ilegales que tienen en el narcotráfico su principal fuente de ingresos.Los voceros regionales fueron enfáticos en que la lucha contra el tráfico de estupefacientes y las actividades delictivas en la región es contundente. En toda Antioquia se han incautado más de 8 toneladas de marihuana.MANUELA HERNÁNDEZ PERDOMO / AGENCIA EFEPERIODISTA DIGITAL DE NOTICIAS CARACOLCORREO: mhernanp@caracoltv.com.co(Lea también: Desmantelado laboratorio de cocaína en Barbosa: camuflaban la droga en productos capilares)
El caso de Ana Lucía González sigue generando conmoción en Bogotá y Mosquera. El hallazgo de su cuerpo en el sur de la capital sacó a la luz la causa de su desaparición y fallecimiento. A su vez, se dio la captura del que sería el presunto responsable de este crimen. El tío de la pequeña Ana, Rafael González, contó en Blu Radio cómo su familia ha vivido este complejo momento y reveló amenazas previas que habría proferido el ahora capturado contra los familiares de su pareja.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATASegún el relato de Rafael, él vive en Bogotá y recibió la llamada de un familiar el martes en la mañana, un día después de que la niña desapareciera. De acuerdo con la información que recibió, la desaparición se habría producido después de una discusión de pareja por supuestos celos entre la hermana de la menor y el hombre con quien convivía, quien fue identificado como José Rojas Larez, un ciudadano venezolano. González señaló que, durante la discusión, el hombre habría tenido un comportamiento agresivo y causado daños en el apartamento. Ante esta situación, la mujer habría salido de la vivienda, ubicada en un cuarto piso, para buscar ayuda.Según el relato del tío, mientras la mujer acudió a un CAI cercano, la niña habría salido también del lugar para buscar ayuda por su lado y posteriormente el hombre se la habría llevado en una motocicleta sin autorización. “El muchacho consiguió un comportamiento agresivo hacia ella, entonces ella sale afuera, se baja del cuarto piso, corre a pedir ayuda a un CAI más cercano”, relató González.Las amenazas que habría recibido la familiaUna de las principales preocupaciones del tío surgió cuando supo que el hombre pretendía abandonar la zona el mismo día de la desaparición. González explicó que le recomendó a la familia denunciar el caso y evitar que el señalado involucrado se marchara, pues consideraba que debía ser investigado por la desaparición de la menor. El familiar también contó que, de acuerdo con lo que le habría manifestado la pareja del detenido, anteriormente el hombre le había hecho amenazas durante las discusiones. “Si tú me dejas y yo acabo con tu familia”, habría sido una de las frases que, según González, el hombre le decía a su pareja.El tío de la niña considera que esa amenaza podría estar relacionada con lo ocurrido posteriormente. Sin embargo, esta es una apreciación expresada por el familiar y deberá ser establecida por las autoridades dentro de la investigación. “Esa es una amenaza que no quedó en una amenaza, sino que se concretó”, sostuvo González. El hombre fue detenido posteriormente y, según el relato del familiar, las autoridades habrían encontrado registros de cámaras de seguridad en los que aparecería movilizándose en motocicleta junto a la niña. También mencionó imágenes que mostrarían el desplazamiento desde Mosquera hacia Bogotá.González explicó que actualmente la prioridad para la familia es obtener los resultados de las pruebas de ADN y avanzar con los trámites necesarios para trasladar el cuerpo de la menor hacia Venezuela. El tío relató que uno de los momentos más difíciles para la familia ocurrió cuando fueron llamados a Medicina Legal para realizar un reconocimiento fotográfico, después de que las autoridades reportaran el hallazgo de una menor que podía corresponder a Ana Lucía. “Cuando nos muestran la fotografía, pues para nosotros es un balde de agua fría”, contó.El familiar también destacó el acompañamiento que ha recibido la hermana de Ana Lucía por parte de la Alcaldía de Mosquera, incluida orientación psicológica. González, quien es enfermero y trabaja en el sector salud, aseguró que ha intentado acompañarla durante este proceso y ayudarla a mantener la calma mientras avanzan las diligencias. “Tenemos que armarnos de valor”, manifestó.Mientras la familia espera los resultados de Medicina Legal, González pidió que el caso avance y que el responsable, una vez se establezcan judicialmente los hechos y su responsabilidad, responda ante la justicia. “Lo único que pido de verdad es que todo el peso de la ley caiga”, expresó el tío de la menor.La ruta que habría seguido José RojasDe acuerdo con el alcalde de Mosquera, la motocicleta en la que fue llevada Ana salió del sector Porvenir Río e ingresó a Bogotá por la calle 13. El vehículo entró a la localidad de Fontibón, específicamente al barrio Casandra. “Allí ingresan a un punto en donde nos hemos logrado obtener de la mejor manera las cámaras”, relató. En ese punto ciego, la motocicleta habría estado tres minutos. Luego de eso, el señalado salió sin la menor y volvió a Porvenir Río. (Lea: Caso Ana Lucía González y el recorrido que habría hecho el señalado responsable del crimen)María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
Independiente Santa Fe y Millonarios se enfrentaron por las semifinales de la Liga BetPlay femenina 2026 y Lina Gómez fue protagonista gracias a un golazo en la primera parte del encuentro.A los 20 minutos, Mariana Benavides cobró en corto un tiro de esquina, dejándole la pelota a Gómez, quien se perfiló y metió un bombazo de pierna zurda que se colo en el angulo del arco 'cardenal'. Vea el gol de Lina Gómez:
Independiente Medellín visitó al Atlético Bucaramanga con toda su nómina de peso, entre ellos, Juan Fernando Quintero, quien en los primeros minutos sufrió una dura entrada que lo dejó tendido y con mucho dolor. A los cuatro minutos, a Quintero le quedó un rebota fuera del área y sacó un remate que detuvo sin problemas Cristopher Fiermarín. Sin embargo, quedó muy adolorido porque Fabry Castro quiso bloquear el remate, pero terminó impactándole en la canilla. Lo curioso es que el árbitro no sancionó nada y el '10' se tomaba la pierna con notables gestos de malestar.Vea la fuerte entrada sobre Juan Fernando Quintero:
Ocho años después de su última entrega de estudio como pareja artística, Shakira y Maluma han vuelto a unir sus talentos con el estreno oficial de 'Agua'. Este nuevo sencillo marca el reencuentro musical de los referentes de Barranquilla y Medellín en un momento cumbre para la industria internacional.¿A qué suena 'Agua' y qué en su video?A diferencia de sus anteriores producciones enfocadas en el reguetón, el pop urbano o el reggae, 'Agua' apuesta por un alegre ritmo de merengue y sonoridades tropicales contemporáneas. En el apartado lírico, la canción le canta al deseo y a la química que ambos provocan, recurriendo al agua y al fuego como metáforas de una atracción apasionada.Dentro de los versos del tema, Shakira interpreta: "Porque cuando me miras se hace agua la boca, calma mi sed ahora que estás aquí", a lo que Maluma responde: "Nos podemos quedar con el que hubiera sido, pero mañana vamos a estar arrepentidos".Noticia en desarrollo...MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
Este jueves, en el estadio Americo Montanini, Atlético Bucaramanga e Independiente Medellín se enfrentaron por la Liga BetPlay II-2026. Los 'leopardos' se quedaron sin Fabián Sambueza, su capitán, por una dura entra sobre Didier Moreno.A los 16 minutos, una pelota quedó dividida en el aire y Sambueza quiso bajarla con el pie, pero terminó impactando en el abdomen de Moreno. El árbitro Carlos Ortega no dudo y le mostró la tarjeta roja.Vea la patada de Fabián Sambueza: