El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El 25 de abril de 2024, la comunidad de la parroquia María Auxiliadora de Pereira encendió las alarmas cuando el padre Darío Valencia Uribe, de 59 años, no asistió a un almuerzo programado ni a la misa de ese día. El sacerdote era reconocido por ser una persona extremadamente puntual.Tras su desaparición, una serie de evidencias revelaron una traición por un amigo cercano al religioso. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, recorrió los últimos pasos del sacerdote y reveló quién estaba detrás del crimen.Camioneta del religioso fue pieza clave en la investigaciónLa última comunicación del sacerdote fue un mensaje de WhatsApp a las 9 de la mañana dirigido a Julián Eduardo Cifuentes, un hombre de 40 años que se hizo amigo del sacerdote años atrás.Cámaras de seguridad registraron el momento en que ambos abordaron la camioneta del sacerdote, una Nissan color gris. Poco después, el vehículo fue visto en una estación de servicio y posteriormente en un lavadero en Caldas, donde los empleados notaron una actitud sospechosa en el conductor.En el lavadero, los trabajadores reportaron que la camioneta tenía varias manchas de sangre y que la persona que iba conduciendo se notaba nerviosa. Al inspeccionar el vehículo, los investigadores hallaron muestras de sangre abundante, cuatro vainillas de pistola y un impacto de bala en el tablero.Mientras las autoridades procesaban la escena, Julián Cifuentes logró salir del país desde el aeropuerto El Dorado con destino a París, Francia.Señalado huyó a Francia: ¿quedó en libertad?La captura de Cifuentes en París se produjo pocos días después de la desaparición del sacerdote, pero su extradición enfrentó un vacío legal debido a un tratado entre Colombia y Francia, firmado en 1850, pues no contemplaba el delito de desaparición forzada. Además, como aún no había sido encontrado el cuerpo del padre Darío, no era posible sustentar la extradición por homicidio.Ante el riesgo de que el caso quedara impune, el fiscal Andrés González, designado para liderar la investigación, viajó a Francia en septiembre de 2024 con una misión clara: obtener la confesión de Julián Cifuentes, pero también llevaba un as bajo la manga que podría ser clave para hacerlo confesar.Cartas de familiares y una fría confesiónAunque inicialmente Cifuentes se negó a hablar, el fiscal le entregó, en un gesto de solidaridad, unas cartas que sus familiares le habían enviado desde Colombia. El gesto logró conmoverlo y, después de leerlas, decidió confesar el crimen. El Rastro conoció esa confesión.“Tuvimos una reunión el sacerdote y yo. 15 minutos después tengo la sangre fría. Pido disculpas por lo que voy a decir: ‘lo miré a los ojos y le disparé cuatro veces. Estaba en la furgoneta, él era el que conducía”, confesó Julián Cifuentes sobre lo ocurrido ese día.Además, aseguró que le disparó al sacerdote por la espalda mientras este descansaba. Al ser interrogado por el móvil del crimen, inicialmente dijo: “¿Es él o yo?".El hallazgo del cuerpo mediante una señal "milagrosa"Durante cinco meses, la búsqueda del cuerpo en zonas boscosas del Eje Cafetero resultó infructuosa, incluso con el apoyo de Darcy, una canina de la Fiscalía experta en búsqueda de restos humanos. Sin embargo, el 20 de septiembre de 2024, un evento inesperado permitió localizar los restos.Mientras un investigador se desplomaba por agotamiento, la perrita Darcy se internó en zona boscosa por más de una hora. Al seguir sus ladridos, los agentes descendieron a un abismo donde la canina estaba sentada frente al cráneo de un ser humano.La identidad del sacerdote fue confirmada mediante su carta dental. Además, los restos fueron hallados con la misma ropa que llevaba el día de su desaparición, una evidencia que permitió corroborar que se trataba de él.Una condena en ColombiaLos investigadores determinaron que el asesinato fue motivado por una deuda económica. La fiscal Deisy Jaramillo explicó que el padre Valencia le había entregado a Cifuentes una camioneta valorada en "120 millones de pesos". El día de los hechos, Cifuentes le había prometido un abono a la deuda, pero su intención era "quitarle la vida al sacerdote para no pagar ese dinero".Julián Cifuentes Gómez fue extraditado a Colombia en noviembre de 2025. Tras ser procesado por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas y destrucción de elemento material probatorio, la justicia colombiana lo condenó a 27 años de prisión, una pena reducida gracias a su colaboración con las autoridades.El Rastro solicitó una entrevista a Julián Cifuentes en la cárcel modelo de Bogotá, pero el confeso asesino se negó a hablar.“Él fue el amigo que luego lo vendió, fue el amigo que luego lo entregó y fue el amigo que en algún momento le quitó la vida”, dijo José Gutiérrez, amigo del sacerdote, al establecer una similitud entre la traición de Judas a Jesús y la de Julián Cifuentes al padre Darío Valencia.
El asesinato de María Mercedes Gnecco, el 5 de octubre de 2021 en su casa en la isla de San Andrés, sigue siendo analizado por las autoridades para determinar si José Manuel Gnecco Valencia, su esposo, es el responsable. A lo largo de los años, Séptimo Día ha estado atento a cada nuevo detalle que se revela de este caso que enlutó a la familia Gnecco y cuyo juicio está próximo a terminar.En esta ocasión, se conocen nuevos testimonios revelados por la Fiscalía que comprobarían que José Manuel Gnecco asesinó a su esposa, modificó la escena del crimen y, además, intentó sobornar a alguien para que se culpara por el crimen. El abogado insiste en su inocencia y asegura que la demostrará en el juicio.Nuevo giro en caso GneccoCinco años después del asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano, su esposo y primo José Manuel Gnecco Valencia sigue insistiendo en su inocencia. El juicio contra el abogado está próximo a su recta final, en el que los hijos de María Mercedes exigen una condena ejemplar, mientras José Manuel espera ser absuelto. Ambas partes avanzan en la recopilación de pruebas y, recientemente, un testigo de la Fiscalía le dio un giro sorprendente a la historia que ha mantenido por años el hombre.Se trata de las declaraciones de Luis Carlos Freire González, también conocido como ‘Lalo’, quien decidió hablar por primera vez frente a las cámaras de Séptimo Día, asegurando que José Manuel Gnecco le pidió buscar a otra persona para que se culpara del crimen de su esposa. Esa otra persona, a la que le ofreció hasta cinco millones de pesos, fue Gerald David Pereira, un menor de edad capturado en San Andrés por porte ilegal de armas. Los tres coincidieron en la cárcel y allí, según el testimonio, el abogado intentó sobornarlos para que los señalamientos en su contra quedaran sin argumentos.En abril de 2026, la Fiscalía conoció las declaraciones de ‘Lalo’ y las añadió como parte de las pruebas en contra del abogado Gnecco. Luis Carlos Freire González, de 35 años, fue capturado y está privado de la libertad en San Andrés, cárcel en la que coincidió con José Manuel Gnecco en 2023.Según su testimonio, ese año logró interactuar con el abogado gracias a que en la prisión él era el 'ranchero’, es decir, quien cocina y lleva la comida a los reclusos. “Mi primera impresión es que es una persona de carácter fuerte”, señaló en exclusiva a Séptimo Día y agregó que, tras algunos meses de contacto, el abogado empezó a hacerle preguntas y ofertas.“Él me preguntó que si yo conocía a Gerald [David Pereira] y yo le digo que sí, que somos primos lejanos”. Pereira era un joven que había sido capturado en San Andrés en 2021 por porte ilegal de armas, pero como era menor de edad fue llevado a un centro de detención para menores. En 2023, cuando cumplió la mayoría de edad, fue trasladado a la cárcel de San Andrés, donde coincidió con su primo y con el abogado Gnecco.‘Lalo’ reveló que al tener la posibilidad de ir a los diferentes patios de la cárcel, Gnecco le pidió un favor particular. “Él me dice que vaya donde Gerald, ya que lo conozco, y que le ofreciera los cinco millones de pesos para que se reunieran. Con el fin de que Gerald se echara la culpa de dicho homicidio, del homicidio de la esposa de él”. Además, también indicó que Gnecco también le ofreció 10 millones de pesos a él por hacer este favor.Aunque Luis Carlos Freire González aceptó el dinero y habló con su primo, con lo que no contaba el abogado Gnecco es que el joven Gerald David Pereira acudiría a la Fiscalía para revelar los ofrecimientos que estaba recibiendo de su parte.El arma homicida, la gran prueba del caso Gnecco¿Por qué José Manuel Gnecco habría insistido en varias ocasiones, según el testimonio, a Gerald David Pereira que se culpara por el asesinato de María Mercedes Gnecco? Todo tendría que ver con una prueba clave para este caso: el arma homicida. Luego del crimen, las autoridades encontraron el proyectil y la vainilla del mismo en la escena, pero del arma no hubo rastro hasta 2023, cuando los abogados de Gnecco revelaron un dictamen de un perito de la policía en el que se indicaba que el arma había sido incautada en San Andrés un mes después del asesinato a una banda de criminales entre los que se encontraba un menor de edad, Gerald David.Sin embargo, la Fiscalía y los abogados de las víctimas, los hijos de María Mercedes Gnecco, dudaban de esa versión, por lo que hicieron su propia investigación. “Luego de una investigación ardua, se obtuvieron tres dictámenes adicionales del Cuerpo Técnico de Investigación y del Instituto Nacional de Medicina Legal y pudimos comprobar que lo que se plasmaba en ese dictamen no era cierto. El arma que cegó la vida de María Mercedes Gnecco Serrano no es el arma que le fue incautada a estos menores”, aseguró el abogado de las víctimas.La Fiscalía dice que, efectivamente, el arma incautada a los menores coincide con la vainilla del proyectil, la cual fue encontrada al día siguiente del asesinato por el mayordomo de Gnecco en la vivienda, por lo que las autoridades creen que esta fue colocada en la escena después de sus labores. Pero que no coincide con la bala que impactó el cuerpo de la mujer de 53 años.Por su parte, Gerald David Pereira, indicó en la Fiscalía que José Manuel Gnecco "desde los tres meses que llevo aquí, que me capturaron, me empezó a buscar el lado, a sobornarme con dinero. Como tres veces [me buscó], la última vez me ofreció cinco millones de pesos para que diera falsas declaraciones”. El joven insistió también en que él no tiene nada que ver con el asesinato de María Mercedes y que “yo lo único que quiero decir es que Gnecco haga algo con esto y acepte que mató a su mujer, o que diga quiénes son porque él sabe”.Lo que cree ahora la Fiscalía y lo que está intentando probar en el juicio es que José Manuel Gnecco planeó el homicidio de su esposa y, además, que el arma homicida cayera en manos dela banda criminal en la que estaba Gerald David. “Justo esa arma le llega a un menor de edad que ya declaró que este señor Gnecco Valencia lo habría sobornado para que se atribuyera el crimen. Creemos que el plan criminal del señor Gnecco Valencia consistió en sobreponer la vainilla al día siguiente de los hechosy luego entregar el arma de donde provino esa vainilla a la delincuencia organizada. De tal manera que cuando incautaran el arma se pudiera creer que con esa arma se cegó la vida de María Mercedes Gnecco”.Actualmente, Gerad David Pereira está en libertad, pero prefirió que fuera su abogado, Omar Augusto Barraza, quien explicara a Séptimo Día los hechos. “El argumento que utilizó el señor Gnecco para contactar a Gerald y que se atribuyera la responsabilidad del hecho punible es que al momento de los hechos Gerald era menor de edad y trató de hacerlo creer que lo iban a juzgar como menor de edad”.Por su parte, José Manuel Gnecco negó dar una nueva entrevista a Séptimo Día para dar su versión sobre los hechos, pero vía telefónica insistió en su inocencia. Al respecto, Luis Carlos Freire González señaló que “él quiere quedar como el buen abogado, como el buen esposo. Siempre tuvo un plan, porque desde que me manda a ofrecerle dinero a Gerald, ya tenía un plan. Si él no fuera culpable no me habría ofrecido dinero a mí y a Gerald, sé que Gerald también va a decir que yo fui y le ofrecí dinero porque así fue”.
Amber Rayne era reconocida por su actuación en el cine para adultos: actuó en más de 500 películas, tenía diez años de experiencia y varias nominaciones para los Premios AVN.Fue una de las cinco mujeres que denunciaron a James Deen por violarlas en el set de grabación, aunque él siempre negara las acusaciones.El diario The Guardian confirmó que la actriz porno murió "pacíficamente mientras dormía en su casa”, aunque autoridades no han revelado detalles de lo ocurrido.Según medios británicos, Rayne no padecía ninguna enfermedad y llevaba una vida relativamente sana, con ejercicio y alimentación, debido a su profesión.
La historia de René y Samuel encarna un milagro que otros sobrevivientes pueden contar, y que muchas personas que tienen a sus familiares bajo escombros quisieran contar. Padre e hijo son testimonio de un milagro de vida. Samuel, de 21 años, quedó atrapado entre los escombros cuando ocurrió el terremoto en Pereira. De todos los proyectos y pertenencias, solo quedaron una cama roja donde dormía Samuel y una camisa de cuadros que le regaló su padre a la vista. En suspenso quedó el proyecto de independizarse.“Cuando el terremoto me agarró, yo me encontraba dormido, yo no alcancé a sentir el terremoto completo, sino solamente ya lo último, cuando estaba en el punto más fuerte, fue que yo me levanté y sí, todo se estaba moviendo horrible, tenaz, no me dio casi tiempo a reaccionar. En ese momento, no, fueron segundos de reacción, la verdad, no pensé mucho, solamente en salir y ya”, recuerda vívidamente el joven.Pero ni el tiempo le pudo dar el margen suficiente para salvarse, porque en cuestión de segundos le cayó un muro en la espalda. “Quedé atrapado, no me podía mover nada y tenía una columna haciéndome presión acá en la espalda, en la espalda baja”, relató Samuel a Noticias Caracol, mientras está postrado y recuperándose. “Yo empecé a gritar como loco”.Lo que salvó a Samuel fue que él logró salir hacia las escaleras. Acto seguido, el edificio se desplomó al lado suyo y él quedó “en la parte de arriba de los escombros”. El ruidoso estruendo invadió los oídos de este joven. Luego vino el silencio y la oscuridad. La profunda incertidumbre. Las voces de dos vecinos fueron las que interrumpieron ese ambiente tan sepulcral. Como caídos del cielo, aquellas personas empezaron a retirar los escombros. Tres pisos, o niveles, separaban a Samuel de la vida. Cuando estaba atrapado, solo pudo pensar que ese sería su final. Aunque pensara en salir, la presión en su espalda era mayor que su impulso. “Gracias a Dios salí rápido, porque sí me estaba ejerciendo mucha presión, si no terminaba yo aplastado”.Mientras que Samuel estaba en la física oscuridad, su padre vivía un panorama desolador ante la posibilidad de perder a su hijo. No sabía nada de él, hasta que una médica logró ser el puente de comunicación entre los dos. René solo tenía un par de shorts puestos cuando ocurrió el sismo.Ahora el joven permanece hospitalizado mientras se recupera de las lesiones. Su padre, por su parte, regresó a los escombros para buscar documentos y algunas pertenencias que sobrevivieron a la destrucción. Entre los objetos que intenta recuperar está una camisa de cuadros que él mismo le había regalado a Samuel, además de una fotografía y otros recuerdos. En medio de las ruinas también quedó la cama roja donde el joven dormía aquella mañana.Samuel había trabajado en Uber para ahorrar dinero y poder pagar una carrera universitaria. Desde los 19 años había expresado su deseo de independizarse y, con 21, estaba construyendo poco a poco esa vida por su cuenta. “Tenía muchas expectativas como todo joven de 21 años”, explicó René. El terremoto destruyó buena parte de lo que su hijo había conseguido con esfuerzo.La pérdida material, sin embargo, pasó a un segundo plano después de que Samuel sobreviviera. “Es un milagro. Como pueden ver, le cayeron cuatro pisos encima. Pero bueno, está vivo, que es lo importante”, afirmó su padre. Para ambos, la experiencia dejó una certeza: volver a empezar será difícil, pero es posible.Con reportería de Catalina VargasMaría Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
Ana María Saavedra está fuera de peligro, pero le espera el gran desafío de "iniciar una nueva vida sin su familia" cercana, dice un primo de la única trilliza sobreviviente de un hogar devastado por el potente terremoto en Colombia. Su edificio en Cali, una de las ciudades más afectadas por el sismo de 7,4 de magnitud, se desplomó.Los padres de Ana María murieron abrazados en una habitación, una hermana quedó bajo las ruinas de una escalera y la otra recién dejó de enviar señales cuando se cumplieron las primeras 72 horas del terremoto, el plazo a partir del cual caen drásticamente las probabilidades de hallar sobrevivientes. "Dicen los vecinos que empezaron a escuchar gritos de Ana María y llegaron al rescate inmediato (...) y la enviaron para la clínica", relató a la AFP Carlos Augusto Saavedra, primo de las jóvenes de 23 años.Ana María fue operada por una fractura de la pelvis y está recuperándose, añadió el arquitecto de 49 años que junto a decenas remueve escombros del edificio donde vivía la familia. "Está consciente, totalmente lúcida, está hablando, (pero) está con límites de redes sociales" y apoyo psicológico, contó.Los médicos prevén que en dos o tres semanas pueda caminar nuevamente. El terremoto deja hasta ahora un balance de 281 muertos y casi 4.000 heridos, sobre todo en las poblaciones del Pacífico y la región cafetera en el oeste del país. La tragedia familiar ocurrió en la mundialmente famosa capital de la salsa y tercera ciudad más grande.Hallados juntos bajo los escombros, los padres de Ana María eran reconocidos por su ambiente festivo, como grandes fanáticos de la salsa y el club de fútbol Deportivo Cali. Desde el lunes, familiares y vecinos iniciaron una "movilización de gente impresionante, de amigos de las niñas, de amigos de ellos, de la familia" para tratar de encontrarlos con vida, dijo Saavedra apesadumbrado bajo un casco de construcción. "A eso de las 08:30 (hora local del lunes) nos dimos cuenta de que se había derrumbado completamente el edificio" en un sector en el que al menos otras tres construcciones colapsaron por completo.Ana María se salvó tras resguardarse bajo una mesa de madera maciza. Pero las hermanas Sofía e Isabella así como sus padres Jairo y Victoria, de 63 y 61 años respectivamente, y un tío, no contaron con la misma suerte. Las jóvenes eran tan inseparables que estudiaron la misma carrera de mercadeo, luego hicieron el último semestre en Francia y regresaron juntas a Cali donde todas trabajaban. "Eran superalegres, eran personas muy felices. Les gustaba compartir mucho en familia, les gustaba mucho la música, les encantaba la salsa", recuerda Saavedra."Tenían discos, hacían sus reuniones con amigos, se reunían a escuchar música (...) convites con amigos, encuentros caseros, chéveres de tertulia", agrega. En redes sociales, amigos de la familia Saavedra Caicedo que colaboraron en la búsqueda también lamentaron la pérdida."Acabo de encontrar la colección de discos de Jairito, él como buen salsero, buen coleccionista por supuesto acá tenía su Hector Lavoe, Sonora Ponceña, boleros, Roena...", dijo Cristian Riascos 'DJ Prilla' en un video que publicó en Instagram. Saavedra observa cómo una grúa amarilla ayuda a levantar grandes bloques de paredes, techos y escombros de lo que quedó del edificio de cuatro pisos, lugar de animadas reuniones familiares.Mientras tanto, los socorristas de la ciudad seguían el jueves dando advertencias con megáfonos por el riesgo inminente de colapso de más edificaciones.AFP
La Lotería de la Cruz Roja juega este jueves, 13 de agosto de 2026, un nuevo sorteo. Este juego de azar cada semana entrega millonarios premios y al mismo tiempo recoge recursos para apoyar programas de salud y ayuda humanitaria en Colombia. Para esta jornada, el sorteo se realizó en la noche, como es habitual, a través de los canales oficiales de la entidad.Este juego funciona con un número de cuatro cifras acompañado de una serie. Cada billete tiene varias fracciones, lo que permite participar con una parte o con el billete completo. El sorteo se realiza todos los martes en la noche y, en caso de que la fecha coincida con un festivo, se mueve al siguiente día hábil. Para participar, basta con comprar un billete autorizado y esperar el sorteo. El jugador gana si su número coincide con el premio mayor o con cualquiera de los premios secundarios, que incluyen los llamados “secos” y diferentes aproximaciones al número ganador.Resultados Lotería de la Cruz Roja hoy 13 de agosto de 2026Número ganador: 6751Serie: 071La Lotería de la Cruz Roja cuenta con un plan de premios amplio, diseñado para aumentar las opciones de ganar. El principal atractivo es el premio mayor, que alcanza aproximadamente los 7.000 millones de pesos. Además del premio mayor, el sorteo incluye:1 seco de 200 millones4 secos de 100 millones10 secos de 30 millones15 secos de 20 millones20 secos de 10 millonesA esto se suman premios por aproximaciones, que se entregan cuando el número jugado coincide parcialmente con el ganador, ya sea por las últimas cifras, las primeras cifras o incluso por la serie. Este sistema hace que no solo quien tenga el número exacto gane, sino también quienes estén cerca del resultado principal. El billete completo tiene un valor aproximado de 15.000 pesos, mientras que cada fracción cuesta cerca de 5.000 pesos. Esto permite que más personas puedan participar, ya que no es necesario comprar el billete completo para tener la posibilidad de ganar alguno de los premios del plan.Cómo reclamar los premios de la Lotería de la Cruz RojaPara cobrar un premio, es obligatorio presentar el billete original en buen estado, sin tachones ni alteraciones que impidan verificar su autenticidad. En el caso de premios mayores y secos, también se debe presentar el documento de identidad. Las aproximaciones o premios menores pueden reclamarse con distribuidores autorizados, mientras que los premios grandes se deben cobrar directamente en las oficinas de la lotería. Un dato importante es el plazo: los ganadores tienen un tiempo límite aproximado de 30 días para reclamar su premio, contado desde el día siguiente al sorteo.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Un nuevo movimiento sísmico fue registrado este jueves 13 de agosto en el departamento del Chocó, en medio de la actividad sísmica que continúa después del terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado lunes 10 de agosto en esta región del país. De acuerdo con el boletín actualizado del Servicio Geológico Colombiano (SGC), el sismo ocurrió a las 10:21 p. m., hora local, tuvo una magnitud de 4,0 y fue localizado a 15 kilómetros de Nóvita, Chocó.El movimiento tuvo una profundidad de 87 kilómetros, según la información reportada por el organismo. El epicentro aparece ubicado en las coordenadas 4,92° de latitud y -76,48° de longitud.El nuevo temblor se registra mientras continúa la secuencia sísmica posterior al terremoto de 7,4 que sacudió a Colombia el lunes. Por sus características y el contexto temporal y geográfico, el movimiento hace parte de la actividad sísmica que se mantiene en la zona, aunque la clasificación específica como réplica corresponde al análisis del SGC.Más de 163 réplicas tras el terremoto de 7,4El número de movimientos registrados después del terremoto ha aumentado durante los últimos días. Con corte a las 7:00 a. m. de este jueves 13 de agosto, el Servicio Geológico Colombiano había reportado 160 réplicas asociadas al evento principal. Durante la jornada se registraron nuevos movimientos, entre ellos uno de magnitud 4,2 y otro de magnitud 3,6, por lo que reportes publicados durante el día ubicaron la cifra en al menos 163 réplicas, antes del sismo de magnitud 4,0 ocurrido a las 10:21 p. m.Por esta razón, para este último temblor no es preciso afirmar que el total de réplicas es exactamente 163: esa cifra corresponde a un corte anterior al movimiento de las 10:21 p. m. y no se ha establecido en el boletín mostrado una cifra oficial posterior que incluya este nuevo evento.La actividad sísmica posterior a un terremoto de gran magnitud es esperable. Sin embargo, la ocurrencia de réplicas no permite establecer cuándo se producirá otro movimiento ni cuál será su magnitud.¿Qué hacer durante un nuevo sismo?Ante la posibilidad de que continúen los movimientos, las autoridades recomiendan mantener las medidas de prevención y preparación.Durante un sismo:Mantenga la calma y evite correr.Agáchese, cúbrase y sujétese, protegiendo principalmente la cabeza y el cuello.Aléjese de ventanas, vidrios, estanterías y objetos que puedan caer.Si está dentro de una edificación, permanezca allí mientras dure el movimiento y protéjase en un lugar seguro.Si está en una zona afectada por el terremoto del 10 de agosto, no ingrese a edificaciones que presenten daños hasta que hayan sido inspeccionadas por las autoridades o personal competente.Después del movimiento, verifique posibles fugas de gas, daños eléctricos, incendios u otras situaciones de riesgo.Mantenga disponible un kit de emergencia con agua, alimentos no perecederos, linterna, radio, baterías y documentos importantes.Defina con su familia rutas de evacuación y un punto de encuentro.Consulte únicamente los reportes oficiales del Servicio Geológico Colombiano y las autoridades de gestión del riesgo.Es importante recordar que los sismos no pueden predecirse con exactitud. Por ello, ante la continuidad de esta secuencia sísmica, la recomendación es permanecer atentos a la información oficial y mantener las medidas de preparación, especialmente en las zonas que resultaron afectadas por el terremoto del pasado lunes.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.
La Lotería del Tolima realiza este jueves, 13 de agosto, de 2026 una nueva edición de uno de los sorteos más tradicionales de Colombia. Miles de apostadores permanecen atentos al desarrollo del sorteo de hoy, el cual pone en juego un atractivo premio mayor de 3.500 millones de pesos, además de una amplia bolsa de premios secos y bonos especiales. La jornada se desarrolla en el horario nocturno habitual de la institución tolimense, que cada semana reúne a jugadores de diferentes regiones del país con la esperanza de cambiar su realidad económica. Los sorteos se emiten después de las 10:30 p. m. y permiten a los participantes conocer si sus números resultan favorecidos en alguna de las categorías habilitadas por la entidad.Resultados Lotería del Tolima 13 de agosto de 2026Número ganador: 1536Serie: 109Al momento de las primeras publicaciones sobre el sorteo, el número ganador del premio mayor aparece aún pendiente de confirmación oficial, debido a que la extracción se realiza en horas de la noche. Por esta razón, los apostadores deben consultar los canales oficiales de la Lotería del Tolima para verificar los resultados definitivos una vez concluya el evento.¿Cómo jugar la Lotería del Tolima?La Lotería del Tolima se juega mediante la compra de un billete completo o de una fracción autorizada. Cada billete contiene un número de cuatro cifras acompañado de una serie, los cuales participan en el sorteo oficial. Los jugadores adquieren sus números a través de distribuidores autorizados o mediante plataformas digitales habilitadas por la entidad para tal fin. El sistema permite elegir combinaciones de preferencia personal o confiar en el azar al momento de la compra.Participar en este sorteo tiene un costo accesible para el público general. El valor del billete completo de la Lotería del Tolima es de 12.000 pesos. Para quienes prefieren una inversión menor, la entidad ofrece la posibilidad de adquirir fracciones individuales; cada una de las tres fracciones que componen el billete tiene un precio de 4.000 pesos. Esta modalidad facilita que un mayor número de personas participe en la bolsa de premios.Si una persona resulta ganadora, debe conservar el billete original en perfecto estado, ya que es el documento indispensable para el cobro. Para reclamar premios de mayor cuantía, la entidad solicita la presentación de la cédula de ciudadanía, el RUT y una certificación bancaria. Los premios más altos suelen gestionarse directamente en las oficinas de la lotería, donde se realiza un riguroso proceso de verificación y el posterior desembolso correspondiente. Además de entregar premios, la Lotería del Tolima genera recursos que contribuyen a programas de interés público, manteniendo su relevancia social en el mercado nacional.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL