La comunicadora social y periodista Laura Camila Blanco murió la madrugada de 27 de julio de 2025 tras caer del noveno piso de su apartaestudio, ubicado en un conjunto residencial en el noroccidente de Bogotá, y, aunque las primeras hipótesis apuntaban a un suicidio, la evidencia forense dio un giro al caso y su entonces pareja, Óscar Santiago Gómez, de 28 años, fue capturada e imputada por el delito de feminicidio agravado.Debido a antecedentes de violencia por parte de Gómez, desde el inicio la familia de Laura Camila Blanco se rehusó a creer la versión del suicidio que había entregado Óscar Santiago y pidió celeridad en la investigación. Dos meses después de la muerte de la joven periodista, el examen forense realizado al cuerpo reveló que "Laura Camila fue estrangulada, fue asfixiada, luchó por su vida", confirmó Oswaldo Medina, abogado de la familia de la víctima, en una entrevista con Séptimo Día realizada a finales del 2025.Por ello, el 21 de agosto de 2025, capturaron a Óscar Santiago Gómez y la Fiscalía le imputó el delito de feminicidio agravado bajo la teoría de que aprovechó su "superioridad corporal" para estrangularla y sofocarla, y "cuando la víctima se encontraba en estado de debilidad defensiva, manteniendo la decisión consciente de causar su muerte, la lanzó por la ventana del noveno piso". El sujeto no aceptó los cargos imputados.Juez negó apelación de la defensaMientras avanza el proceso en su contra, el viernes 24 de julio de 2026, el Juzgado 53 Penal del Circuito de Bogotá negó una solicitud de la defensa de Óscar Santiago Gómez, que, según se conoció, buscaba obtener algunos elementos para incorporar en el proceso, entre esos, información del celular de Laura Camila Blanco, una inspección al apartamento y planos del inmueble, además de la historia laboral de la víctima.Sin embargo, el juez señaló que la defensa del presunto feminicida no sustentó de forma suficiente la necesidad de acceder a la información solicitada ni cuál sería su utilidad en el caso."La defensa no explicó la relación existente entre la historia laboral y el delito de feminicidio agravado, tampoco explicó cuál era la utilidad probatoria para conocer la historia laboral, y que la información pretendida carecía de pertinencia, y en este caso no se cumplía. Por esas razones, entonces, se impone la confirmación de la decisión tomada en primera instancia", indicó en la audiencia el juez.Tras esta decisión, se espera que a finales de agosto se realice una audiencia preparatoria en la que las partes presentarán las pruebas del caso.Vea también: ¿Gritos de auxilio de Laura Camila Blanco no fueron escuchados por 7 amigos que estaban en la sala?
Desde que Nicolás Mosquera tenía siete meses, la vida de Natalia Fernández cambió para siempre. En Armenia, esta madre vive pendiente de cada paso de su hijo, quien padece hemofilia, una enfermedad huérfana y de alto costo que convierte un golpe o una caída en un riesgo para su vida. Aun así, hace todo lo posible para que pueda asistir al colegio como cualquier otro niño.Un equipo de Los Informantes acompañó a Natalia durante la jornada escolar de su hijo y fue testigo de la batalla que libra cada día para protegerlo y garantizar que nunca le falte el medicamento que necesita.Una vigilancia de seis horas diarias para evitar una tragediaPara Natalia, la jornada en el colegio Rufino José Cuervo Centro es una misión de vigilancia permanente. Desde las 6:30 de la mañana hasta la 1:25 de la tarde acompaña a su hijo y sigue de cerca cada uno de sus movimientos, consciente de que un empujón, una caída o un golpe podrían tener graves consecuencias.La rutina de Natalia en el colegio es meticulosa. Llega temprano, programa alarmas para cada cambio de clase y acompaña a Nicolás en todos sus recorridos dentro de la institución. Su misión es prevenir que un empujón o una caída se convierta en una emergencia. Este acompañamiento sombra comenzó por solicitud del colegio cuando el niño ingresó al grado de transición."Hago acompañamiento sombra hace 8 años desde transición", explicó Natalia al describir su labor diaria en el colegio. La madre añadió que su presencia es vital porque "tenemos que ser conscientes que un golpe craneoencefálico es la muerte para él".A pesar de que Nicolás ya tiene 12 años y cursa séptimo grado, el riesgo no ha disminuido debido a la fragilidad de su organismo ante la ausencia de proteínas coagulantes. "Ella no me está sobreprotegiendo, sino que me está protegiendo y les está ahorrando un problema a los otros", comentó Nicolás.“Yo creo que soy como un huevo porque a ver, por un mínimo golpe, así sea una pequeña cortadita y que yo no tenga el medicamento, me puede salir demasiada sangre y me tendría que ir a UCI. Si yo me pego en la cabeza, me muero", relató Nicolás, quien comprende su condición y los riesgos que implica vivir con hemofilia.¿Qué es la hemofilia y por qué es de alto riesgo?La condición médica de Nicolás es diagnosticada como hemofilia tipo A severa, que es la forma más grave de este trastorno genético. En términos científicos, su cuerpo carece de una proteína esencial denominada factor VIII, la cual es responsable de formar la costra o coágulo que detiene cualquier sangrado.El doctor Sergio Robledo Riaga, presidente de la Liga Colombiana de Hemofílicos, explicó que la hemofilia es “un trastorno de coagulación en donde las personas que se cortan no paran de sangrar. Usted necesita tapar eso entonces llegan unas plaquetas que son como un ladrillo que se pegan”.Esta falta de ‘cemento’ proteico implica que, si hay un sangrado cerebral, el paciente puede fallecer rápidamente al llenarse la cavidad de sangre. “Un hemofílico y sin tratamiento tiene un promedio de vida de 12 años”, aseguró Robledo.La fragilidad de Nicolás le impide realizar actividades que para otros niños son parte de la rutina. "Yo no puedo jugar fútbol, porque es un poquito arriesgado para mí porque es demasiado impacto", relató, quien también ha sufrido complicaciones por intentar montar bicicleta, actividad que le generó una inflamación severa en la rodilla izquierda sin haberse caído.Necesita un medicamento que cuesta $288 millones al añoLa supervivencia de los pacientes con hemofilia severa depende exclusivamente de la administración constante de medicamentos que reemplazan el factor de coagulación faltante.Sin embargo, el tratamiento tiene un costo extremadamente alto, por lo que la hemofilia está catalogada como una enfermedad de alto costo en el sistema de salud colombiano. Además, a medida que Nicolás crece, también aumenta la dosis que necesita. "Este factor cuesta más de $2 millones. Son tres ampollas, son $6 millones. En el mes serían $24 millones. Si usted multiplica esos $24 millones al año son $288 millones", explicó Natalia.La interrupción del suministro de este fármaco tiene consecuencias inmediatas. En apenas dos semanas sin el medicamento, el cuerpo de Nicolás comenzó a manifestar señales de alarma. "Se llena de morados... hematomas y en todo el centro se va haciendo como una bolita dura", describió la madre.El caso de Kevin Acosta y la lucha contra las negligencias del sistemaEl temor de Natalia Fernández tiene un precedente doloroso. La historia de Nicolás se cruza con la de Kevin Acosta, un niño de 7 años que también padecía hemofilia y falleció en febrero después de que su EPS dejara de suministrarle el medicamento por problemas administrativos.Kevin permaneció dos meses sin recibir el factor VIII y, tras sufrir un golpe en la cabeza en una caída de bicicleta, murió días después en un hospital de Bogotá. La Procuraduría concluyó que Kevin murió por negligencia de la Nueva EPS, que no le giro a tiempo los recursos a la IPS que lo atendía.Natalia ha tenido que enfrentar barreras similares con su entidad de salud, Asmet Salud. "Este año me puso a padecer, cuando me fui a investigar me dijeron que había problemas administrativos y yo decía: ‘por culpa de problemas administrativos me van a dejar morir al niño'", afirmó. Por eso, Nicolás ha tenido que pasar dos semanas sin sus dosis vitales.Ante las críticas por su constante vigilancia, Natalia es enfática en defender su postura: "A mí me da como una rabia, como una indignación cuando le dicen a uno: 'es que usted lo sobreprotege’, pero yo fui la que viví muchas cosas amargas. Yo no disfruté a mi hijo, yo tuve que estar en un hospital", dijo entre lágrimas.El sueño de Nicolás: ser médico para sanar su propia historiaA pesar de los desafíos físicos y la incertidumbre administrativa, Nicolás mantiene una actitud optimista que asombra a su madre. Durante las crisis por falta de medicina, él intenta consolarla.“Quisiera ser médico sobre lo de la hemofilia, porque yo ya sabría qué sería eso, porque yo ya lo estaría experimentando qué es eso", aseguró Nicolás sobre sus aspiraciones profesionales. Su objetivo es utilizar su conocimiento para evitar que otros niños y familias sufran las mismas carencias que él enfrenta.Actualmente, la situación de Nicolás es crítica. Lleva casi un mes sin recibir el factor VIII y su salud se ha deteriorado visiblemente. No ha podido regresar al colegio y pasa sus días en cama porque el dolor y la falta de coagulación le impiden caminar. El llamado de su madre es una súplica urgente al sistema de salud para que le entreguen el medicamento antes de que la historia de su hijo tenga un desenlace fatal.
El equipo de Séptimo Día llegó hasta la empresa Vitaly Internacional SAS, ubicada en el sector de Cabecera, en Bucaramanga, tras conocer denuncias de ciudadanos que aseguran haber sido atraídos con la promesa de exámenes médicos gratuitos que habrían terminado en la adquisición de supuestos tratamientos y créditos financieros sin su consentimiento.Según los denunciantes, las personas eran abordadas en la vía pública o contactadas por teléfono para asistir a jornadas de salud. Allí, después de recibir presuntos diagnósticos, les habrían ofrecido tratamientos que terminaron en la firma de contratos y obligaciones económicas que, aseguran, no autorizaron.Cámaras captaron cómo ofrecían supuestos tratamientosJuan Carlos Villani, periodista de canal informativo, simuló ser un usuario y fue abordado por dos mujeres que vestían uniformes similares a los del personal de salud. Luego de realizarle una toma de presión arterial en la calle, le ofrecieron un supuesto chequeo preventivo.Posteriormente, fue conducido a las oficinas de Vitaly Internacional, donde le solicitaron sus datos personales antes de llevarlo a un consultorio, en el que fue atendido por un supuesto consultor médico. El hombre le realizó un examen con un dispositivo llamado escáner electromagnético y, durante la consulta, entregó diagnósticos sobre su estado de salud.El escáner electromagnético y los falsos diagnósticosLa principal herramienta utilizada para persuadir a los asistentes es un dispositivo que, según los testimonios, es presentado como capaz de escanear todos los órganos del cuerpo mediante el contacto con la piel.Tras el escaneo, el consultor emitió diagnósticos que sugerían graves problemas de salud. Al periodista le indicó: “En la parte de aquí tienes la sangre un poco espesa y de pronto está ocasionando que se desarrollen obstrucciones en las arterias”.Sin embargo, expertos médicos cuestionan la validez de estos resultados. El doctor Jairo Alberto Morantes, especialista y director de atención hospitalaria, aclaró que “es muy probable que sí le esté mintiendo porque no existe en la actualidad un dispositivo que mediante el contacto con la piel diagnostique tantas enfermedades o distintos tipos de alteraciones en el cuerpo”.Créditos financieros sin consentimientoEl aspecto más delicado de las denuncias contra la empresa señalada gira en torno a la presunta obtención de créditos financieros sin autorización. Blanca Fajardo, una de las denunciantes, relató que fue llevada a la sede con la promesa de una jornada de salud gratuita. Tras someterse al examen, aseguró que le informaron que su estado de salud era preocupante y le ofrecieron un tratamiento.Según su testimonio, durante el proceso le solicitaron su cédula y su teléfono celular. "Me sacaron un crédito sin mi autorización por 2 millones", afirmó.Blanca intentó retractarse tras notar que los productos entregados le causaban malestar, pero aseguró que en la empresa no aceptaron su reclamo ni devolvieron el dinero. “Yo sí creo que me engañaron. Me hicieron un daño a mí y a mi salud”, relató.Un caso similar es el de Nancy Caballero, de 59 años. Tras el examen con el escáner, le diagnosticaron diversas dolencias. La mujer denunció que, tras manipular su teléfono, se encontró con una deuda no deseada: “Me sacaron un crédito de millón quinientos que yo no he solicitado”.Los falsos tratamientos de alto costoAlexandra Bermúdez, docente de profesión, no fue abordada en la calle sino mediante una llamada telefónica en la que le indicaron “que por favor asistiera, que era beneficiaria de un programa de salud, en el cual me iban a hacer un chequeo médico que era totalmente gratuito”. En la cita, una supuesta médica le diagnosticó sobrepeso, problemas de colesterol, triglicéridos y diabetes.Bermúdez relató que el tratamiento inicial tenía un valor de 6 millones de pesos. Ante su negativa por falta de recursos, el precio le fue modificado a 3 millones. Finalmente, accedió a un crédito por $1.550.000 pesos. Meses después, tras realizarse exámenes en su EPS, descubrió que los diagnósticos de Vitaly no eran precisos.Inspección de la Superintendencia de Salud: ¿qué dijo la dueña?Ante las crecientes denuncias, la Superintendencia Nacional de Salud y la Secretaría de Salud de Santander realizaron una inspección el 18 de junio de 2026 en la sede de Vitaly Internacional. Durante el operativo, Natalia Andrea Bonilla, representante legal de la empresa, aseguró que “nosotros somos un centro de ventas. Nosotros no tenemos personal de salud, porque no somos una IPS, solo es una tienda naturista”.No obstante, las autoridades determinaron lo contrario. Se estableció que Vitaly Internacional SAS no contaba con Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud (REPS) ni el aparato utilizado tenía registro sanitario del INVIMA. Yolima Gómez, del INVIMA, calificó el dispositivo como “un equipo biomédico fraudulento totalmente”.Juan David Duque, delegado de la Superintendencia de Salud, señaló: “Encontramos un sitio que decía ser un expendio comercial, pero que estaba prestando servicios de salud. Por tal razón debían estar inscritos ante la Superintendencia Nacional de Salud, pero estos sitios no lo hacen y no lo hacen precisamente porque no quieren ser vigilados”.Como resultado de la visita, las autoridades procedieron al cierre temporal y parcial del establecimiento tras hallar cuatro máquinas sin registro sanitario. La representante legal de la empresa, Natalia Andrea Bonilla, no atendió las solicitudes de entrevista del equipo de Séptimo Día.
El 24 de junio, Venezuela sufrió una de las catástrofes naturales más potentes de su historia reciente. Un doble terremoto, con magnitudes de 7.2 y 7.5, sacudió el país en un intervalo de apenas 15 segundos. El evento sísmico total duró 74 segundos, un lapso suficiente para desencadenar una tragedia de enormes proporciones.La devastación se concentró principalmente en La Guaira, a 25 kilómetros de Caracas, donde cientos de edificaciones colapsaron sobre ciudadanos que realizaban actividades cotidianas durante un día festivo.Ante el colapso de las instituciones y la infraestructura, los primeros en llegar a la zona del desastre no fueron organismos estatales, sino el Grupo de Rescate y Operaciones Especiales Caricuao (G.R.O.E.C.). Este equipo de voluntarios, liderado por Everth Celis, se desplazó desde la capital para iniciar las labores de búsqueda en medio de una situación crítica. Celis, quien en su vida civil se desempeña como panadero, cuenta con más de 30 años de experiencia en la atención de emergencias. El equipo de Los Informantes lo acompañó. Los primeros milagros entre el concretoAl llegar a La Guaira cerca de las 9:00 p.m. del día del sismo, el equipo se enfrentó a un panorama de desesperación. Uno de los primeros puntos de intervención fue un edificio de siete pisos que se vino abajo. Allí, Celis recuerda el encuentro con un hombre que suplicaba por su familia. "Mi esposa está atrapada, mi esposa está aquí", fue el clamor que impulsó al equipo a desplegarse de inmediato.En ese lugar, los rescatistas, conocidos como "topos", localizaron a Anaí, quien se encontraba atrapada bajo las placas de concreto en el cuarto o quinto piso. Tras horas de arduo trabajo y en medio de réplicas que hacían la estructura inestable, lograron establecer contacto con ella. A pesar de presentar una herida abdominal, la mujer fue extraída con vida después de casi cuatro horas de maniobras en un área de muy difícil acceso.Entre la vida y la muerte en una zona de desastreLa labor de rescate obliga a los voluntarios a tomar decisiones extremas basadas en las primeras 72 horas o ventana de vida tras un sismo. En una de las estructuras colapsadas, el equipo localizó a tres niños. Lograron establecer comunicación verbal con ellos, pero las placas de concreto de hasta 50 centímetros de espesor impidieron un acceso rápido.“Teníamos contacto con ellos, hablábamos con los niños, los escuchábamos, pero no los podíamos localizar. Sabíamos que estaban ahí, pero no los encontrábamos. No conseguimos a los niños... Extremadamente frustrante no poderlos rescatar y escucharlo, sobre todo a los niños”, expresó Celis sobre la frustración de aquel momento.Ante la imposibilidad técnica de liberarlos en ese instante y la necesidad de buscar a otros sobrevivientes, el grupo tuvo que tomar una dolorosa decisión."Es duro tener que abandonarlos en ese momento, pero quedarnos ahí significaba que personas que tuvieran la posibilidad de ser salvadas, de repente, no pudieran ser rescatadas porque no íbamos a llegar a tiempo. Entonces, tuvimos que tomar la decisión de dejarlos ahí y continuar", dijo Celis.No obstante, el equipo marcó las coordenadas y, horas más tarde, otro grupo de rescatistas con mejor equipamiento logró sacar a los niños con vida.El rescate heroico de Miguel: 36 horas de pie bajo cinco pisosUno de los casos más inusuales y conmovedores fue el de Miguel, un joven que quedó atrapado en una posición vertical tras el desplome de cinco niveles de su edificio. Estar de pie, sin posibilidad de sentarse o moverse, supuso un agotamiento físico que se prolongó por 36 horas. "El caso de Miguel no se nos va a olvidar, porque es poco probable que entre tanta destrucción la persona quede de pie, pero quedó atrapado de pie. Prácticamente, se le vinieron cinco pisos encima de él", contó el líder de los rescatistas.Para liberarlo, un socorrista tuvo que descender de cabeza por un estrecho espacio para cortar las varillas de hierro que mantenían los pies de Miguel aprisionados. La técnica, aunque arriesgada, permitió que el joven saliera ileso.Everth Celis recuerda que la adrenalina era tal que, durante los primeros cinco días de labores ininterrumpidas, apenas pudo dormir 20 minutos.Una intensa búsquedaPasadas las dos semanas, la misión de los rescatistas ha cambiado. Ya no buscan sobrevivientes, sino que se enfocan en los desaparecidos para brindar consuelo a los familiares que aún esperan noticias.“Apartamento por apartamento, vamos rincón por rincón, asegurándonos que no hayan personas fallecidas en esos espacios. Dependemos de la interacción de las personas de la comunidad”, agregó.En este escenario, elementos de la naturaleza como las moscas se han convertido en indicadores clave para localizar restos bajo toneladas de escombros. “Aunque suene cruel las moscas nos ayudan a determinar dónde podemos conseguir los cuerpos. Son moscas que tienen unas características bien especiales que únicamente van a donde están los humanos, los restos humanos. Entonces, de cierta forma ellas nos dicen dónde podemos localizar a los humanos", explicó Celis.Un equipo de Los Informantes lo acompañó durante un recorrido por el edificio Costa Dorada, una estructura de 18 pisos severamente comprometida, donde evidenciaron el peligro constante al que se exponen estos hombres.Con las placas de concreto cediendo y un olor a descomposición persistente, los rescatistas deben moverse con cautela extrema. “Es uno de los peores desastres que he visto”, afirmó.Un equipo de rescatistas incansable: sin salarioEl Grupo de Rescate Caricuao está compuesto por 63 brigadistas que operan sin recibir un salario. Muchos de ellos, como Everth Celis, financian su labor con sus propios medios y dependen de donaciones para obtener combustible, uniformes y herramientas.Al ser consultado sobre las razones que lo llevan a arriesgar su vida por desconocidos, Celis aseguró que “se lleva en la sangre. No sé si es de repente un propósito que Dios me puso a mí... Aquí nuestro nuestro salario son las gracias de una persona, la gratificación de ver un animal que de repente rescatamos. Ese es nuestro salario y eso vale más que el otro”.Estos voluntarios mantienen su compromiso en un país donde las cifras oficiales hablan de cerca de 5.000 muertos, mientras que la ONU estima hasta 50 mil desaparecidos,. La reconstrucción de Venezuela, según organismos como UNICEF, será un proceso largo que afectará a cientos de miles de niños que hoy necesitan ayuda para salir adelante. Mientras tanto, hombres como Celis continúan rincón por rincón, asegurándose de que nadie quede olvidado bajo las ruinas de lo que alguna vez fueron hogares.
Estar con la cabeza inclinada de forma prolongada al revisar dispositivos móviles se ha convertido en una costumbre cotidiana que está pasando una costosa factura a la salud. Esta condición, denominada como síndrome de cuello de texto, afecta a un alto porcentaje de la población y causa desde tensiones musculares hasta procesos degenerativos en las vértebras. Especialistas hacen un urgente llamado a tomar conciencia sobre la postura diaria antes de que sea demasiado tarde.Un hábito cotidiano con graves consecuencias físicasEn el desarrollo de las actividades diarias, es cada vez más frecuente ver a personas totalmente sumidas en las pantallas de sus teléfonos celulares, tabletas o computadores portátiles. Sin embargo, pocos usuarios son conscientes del enorme esfuerzo al que someten a su anatomía al inclinar de forma continua el cuello hacia abajo.Según la doctora Fernanda, la permanencia prolongada en esta posición no solo incrementa de forma drástica el peso que deben soportar las vértebras, sino que desencadena una serie de alteraciones de consideración. Entre los síntomas primarios se encuentran el dolor localizado y la tensión muscular, que pueden ir acompañados de manifestaciones neurológicas como el hormigueo en los brazos. Con el paso del tiempo, esta conducta física continuada llega a alterar por completo la curvatura normal de la columna cervical, trayendo consigo complejas complicaciones estructurales.La problemática no es menor ni aislada. Las estadísticas presentadas evidencian que estas molestias corporales afectan al menos a la mitad de los usuarios de telefonía móvil y alcanzan a impactar hasta al 80% de los adolescentes, un grupo altamente expuesto al uso intensivo de tecnologías. En la calle, la ciudadanía constata estos efectos: algunos usuarios reportan dolores constantes en el cuello y en las manos por cargar siempre el aparato, mientras que otros experimentan dolor de cabeza, molestias en la vista o un abrumador dolor en la zona cervical al llegar la noche.La física de la columna: de 5 a más de 20 kilos de presiónLa explicación anatómica sobre cómo el síndrome de cuello de texto desgasta el cuerpo humano es contundente. El médico especialista Juan Carlos Díez, neurocirujano consultado sobre el tema, detalló que la columna es una estructura diseñada para someterse a carga y soporte de peso durante todo el tiempo en el que una persona permanece en posición erguida.El especialista explicó que, dependiendo de cómo se utilice la columna y de la forma en que se realicen los movimientos, esas cargas hacen que la estructura se desgaste más o menos rápidamente. Cuando no se mantiene una posición adecuada, el proceso de desgaste acelerado se desencadena sin tregua.Peso natural de la cabeza: En un adulto promedio, la cabeza tiene un peso aproximado de 5 kilogramos.Efecto de la inclinación: Conforme la cabeza se inclina hacia adelante para enfocar la pantalla, la columna cervical llega a percibir una sobrecarga que puede superar los 20 kilogramos de peso.A través de estudios de resonancia magnética, se logra evidenciar la diferencia entre una columna sana y una con daño progresivo. En un cuello en estado normal, se observa una ligera inclinación hacia atrás que permite mantener alineadas las estructuras para distribuir el peso equitativamente. Por el contrario, cuando existe una mala postura reiterada, toda la biomecánica cambia: las vértebras pueden desplazarse unas con respecto a otras —condición conocida como listesis—, los discos sufren modificaciones en su composición presentando protrusiones discales hacia atrás, y las estructuras musculares y ligamentarias posteriores sufren un incremento de carga severo.Todo este proceso paulatino termina por comprimir el canal nervioso por donde transcurre la médula espinal. Si no se interviene a tiempo, estas deformaciones y compresiones nerviosas extremas podrían requerir intervención quirúrgica para poder corregirse.Síntomas de alarma para identificar a tiempo el dañoEs crucial reconocer las señales que envía el organismo antes de que el proceso degenerativo alcance un punto de no retorno. Los principales signos de alerta a los que se debe prestar atención incluyen:Dolor crónico, especialmente en la región posterior del cuello.Sensación de adormecimiento en hombros y brazos al cambiar de posición.Manos dormidas o adormecidas durante lapsos de tiempo.Dolor irradiado hacia las extremidades superiores.Limitación evidente en la fuerza muscular.Atrofia muscular o disminución de la masa en las manos.Prevención y recomendaciones posturalesLa vía principal para evitar los estragos del síndrome de cuello de texto radica en la adopción de medidas preventivas y en la corrección consciente de los hábitos físicos al interactuar con cualquier tipo de pantalla, texto o libro.La regla de oro para la protección de la columna cervical consiste en mantener la cabeza erguida en su sitio original y, posteriormente, elevar el dispositivo móvil o la pantalla a la altura de los ojos. La meta fundamental es poder realizar la lectura o interacción sin movilizar ni desplazar la cabeza hacia abajo.Asimismo, el doctor Juan Carlos Díez enfatizó que permanecer sentado por un lapso superior a 3 horas continuas no es saludable para la columna vertebral. Para garantizar la salud del sistema musculoesquelético, el neurocirujano enfatizó la necesidad de realizar actividad física regular y mantener un adecuado control del peso corporal.Finalmente, se advirtió que el tiempo ilimitado ante las pantallas no solo compromete la zona cervical; también desencadena fatiga visual, molestias articulares en las manos y, según sugieren diversos estudios, podría estar afectando la motricidad fina y reduciendo la fuerza muscular general de los usuarios.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.DRA. FERNANDA L. HERNÁNDEZ M.EDITADO POR MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Lo que debía ser una hospitalización para tratar una obstrucción intestinal causada por la reaparición de un cáncer de colon terminó convertido en un caso que hoy es investigado por las autoridades médicas de Brasil. Jandira Marina Dias Braga, una mujer de 76 años, fue sometida por error a una cirugía que estaba programada para otro paciente y falleció tres días después. Mientras el hospital sostiene que el procedimiento no modificó su pronóstico clínico, la familia asegura que su estado de salud empeoró tras la intervención y anunció acciones legales.El caso ocurrió en el Hospital Beneficência Portuguesa de Campinas, en el estado de São Paulo. Este 23 de julio, el Consejo Regional de Medicina de São Paulo (Cremesp) confirmó la apertura de una investigación para establecer la actuación de los médicos involucrados en el procedimiento realizado el pasado 8 de junio.Una cirugía destinada a otra personaJandira permanecía hospitalizada debido a una obstrucción intestinal provocada por la reaparición de un cáncer de colon. De acuerdo con el historial médico al que tuvo acceso la prensa brasileña G1, esa noche fue llevada al quirófano y sometida a una gastrostomía endoscópica, procedimiento que consiste en colocar una sonda directamente en el estómago para facilitar la alimentación o el drenaje de líquidos.La intervención comenzó a las 6:45 p.m. y terminó a las 7:20 p.m. La equivocación solo fue descubierta al finalizar la cirugía, durante el cambio de turno, cuando el personal verificó que el paciente para quien estaba programado el procedimiento continuaba en su habitación y revisó la pulsera de identificación de Jandira.Según relató Camila Dias Barozzi, nieta de la mujer, la familia fue convocada a una reunión con directivos del hospital, quienes reconocieron lo ocurrido."Cuando llegamos, estaban allí el director clínico y el director del centro quirúrgico. Dijo que eso nunca había sucedido en su carrera y que habían llevado a mi abuela al centro quirúrgico y la habían operado en lugar de otro paciente", recordó.La familia cuestiona la explicación del hospitalLa dirección del centro asistencial explicó a los familiares que la intervención había representado un "beneficio clínico" porque permitió drenar los líquidos acumulados por la obstrucción intestinal. Sin embargo, la familia rechaza esa conclusión."Al día siguiente, empezó a escupir un líquido que parecía heces y a vomitar. Así que lo que me había dicho que sería beneficioso no lo fue", aseguró la nieta. También afirmó que, tras la cirugía, la salud de Jandira presentó un deterioro."Comenzó a tener taquicardia y presentó síntomas de sepsis justo después de la intervención. Fue entonces cuando su estado clínico se deterioró significativamente".De acuerdo con los registros médicos, al día siguiente del procedimiento la paciente presentó confusión mental, hipotensión, disminución de la saturación de oxígeno y alteraciones del ritmo cardíaco, por lo que fue trasladada a la unidad de cuidados intensivos (UCI). El equipo médico evaluó posibles cuadros de sepsis y tromboembolismo pulmonar. Posteriormente, la familia y los médicos acordaron continuar con cuidados paliativos, sin medidas invasivas. Jandira falleció el 11 de junio a las 7:30 de la noche.La investigación continúaHace doce años, Jandira había superado un cáncer de colon tras una cirugía y un tratamiento de quimioterapia. Según su familia, el nuevo diagnóstico correspondía a un cáncer primario sin metástasis y el plan médico contemplaba iniciar un nuevo ciclo de quimioterapia."Todo iba bien para comenzar una nueva quimioterapia, que, según su oncólogo, era un cáncer sin metástasis, por lo que iba a desaparecer y ella iba a volver a tener una vida normal", expresó su nieta.Camila también anunció que la familia acudirá a la justicia para buscar responsabilidades y promover cambios en los protocolos quirúrgicos del hospital."Me prometí a mí misma que no iba a dejar pasar esto".Por su parte, el Hospital Beneficência Portuguesa admitió que se presentó un "evento adverso relacionado con la atención brindada a un paciente", informó que abrió una investigación interna, adoptó medidas administrativas contra los profesionales involucrados —incluidos despidos— y reforzó sus protocolos de seguridad.La institución sostuvo que una evaluación médica y técnica concluyó que "el procedimiento realizado no alteró el pronóstico del paciente". Entretanto, el Consejo Regional de Medicina de São Paulo programó una audiencia para continuar con la investigación del caso y esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el error.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Desde que Nicolás Mosquera tenía siete meses, la vida de Natalia Fernández cambió para siempre. En Armenia, esta madre vive pendiente de cada paso de su hijo, quien padece hemofilia, una enfermedad huérfana y de alto costo que convierte un golpe o una caída en un riesgo para su vida. Aun así, hace todo lo posible para que pueda asistir al colegio como cualquier otro niño.Un equipo de Los Informantes acompañó a Natalia durante la jornada escolar de su hijo y fue testigo de la batalla que libra cada día para protegerlo y garantizar que nunca le falte el medicamento que necesita.Una vigilancia de seis horas diarias para evitar una tragediaPara Natalia, la jornada en el colegio Rufino José Cuervo Centro es una misión de vigilancia permanente. Desde las 6:30 de la mañana hasta la 1:25 de la tarde acompaña a su hijo y sigue de cerca cada uno de sus movimientos, consciente de que un empujón, una caída o un golpe podrían tener graves consecuencias.La rutina de Natalia en el colegio es meticulosa. Llega temprano, programa alarmas para cada cambio de clase y acompaña a Nicolás en todos sus recorridos dentro de la institución. Su misión es prevenir que un empujón o una caída se convierta en una emergencia. Este acompañamiento sombra comenzó por solicitud del colegio cuando el niño ingresó al grado de transición."Hago acompañamiento sombra hace 8 años desde transición", explicó Natalia al describir su labor diaria en el colegio. La madre añadió que su presencia es vital porque "tenemos que ser conscientes que un golpe craneoencefálico es la muerte para él".A pesar de que Nicolás ya tiene 12 años y cursa séptimo grado, el riesgo no ha disminuido debido a la fragilidad de su organismo ante la ausencia de proteínas coagulantes. "Ella no me está sobreprotegiendo, sino que me está protegiendo y les está ahorrando un problema a los otros", comentó Nicolás.“Yo creo que soy como un huevo porque a ver, por un mínimo golpe, así sea una pequeña cortadita y que yo no tenga el medicamento, me puede salir demasiada sangre y me tendría que ir a UCI. Si yo me pego en la cabeza, me muero", relató Nicolás, quien comprende su condición y los riesgos que implica vivir con hemofilia.¿Qué es la hemofilia y por qué es de alto riesgo?La condición médica de Nicolás es diagnosticada como hemofilia tipo A severa, que es la forma más grave de este trastorno genético. En términos científicos, su cuerpo carece de una proteína esencial denominada factor VIII, la cual es responsable de formar la costra o coágulo que detiene cualquier sangrado.El doctor Sergio Robledo Riaga, presidente de la Liga Colombiana de Hemofílicos, explicó que la hemofilia es “un trastorno de coagulación en donde las personas que se cortan no paran de sangrar. Usted necesita tapar eso entonces llegan unas plaquetas que son como un ladrillo que se pegan”.Esta falta de ‘cemento’ proteico implica que, si hay un sangrado cerebral, el paciente puede fallecer rápidamente al llenarse la cavidad de sangre. “Un hemofílico y sin tratamiento tiene un promedio de vida de 12 años”, aseguró Robledo.La fragilidad de Nicolás le impide realizar actividades que para otros niños son parte de la rutina. "Yo no puedo jugar fútbol, porque es un poquito arriesgado para mí porque es demasiado impacto", relató, quien también ha sufrido complicaciones por intentar montar bicicleta, actividad que le generó una inflamación severa en la rodilla izquierda sin haberse caído.Necesita un medicamento que cuesta $288 millones al añoLa supervivencia de los pacientes con hemofilia severa depende exclusivamente de la administración constante de medicamentos que reemplazan el factor de coagulación faltante.Sin embargo, el tratamiento tiene un costo extremadamente alto, por lo que la hemofilia está catalogada como una enfermedad de alto costo en el sistema de salud colombiano. Además, a medida que Nicolás crece, también aumenta la dosis que necesita. "Este factor cuesta más de $2 millones. Son tres ampollas, son $6 millones. En el mes serían $24 millones. Si usted multiplica esos $24 millones al año son $288 millones", explicó Natalia.La interrupción del suministro de este fármaco tiene consecuencias inmediatas. En apenas dos semanas sin el medicamento, el cuerpo de Nicolás comenzó a manifestar señales de alarma. "Se llena de morados... hematomas y en todo el centro se va haciendo como una bolita dura", describió la madre.El caso de Kevin Acosta y la lucha contra las negligencias del sistemaEl temor de Natalia Fernández tiene un precedente doloroso. La historia de Nicolás se cruza con la de Kevin Acosta, un niño de 7 años que también padecía hemofilia y falleció en febrero después de que su EPS dejara de suministrarle el medicamento por problemas administrativos.Kevin permaneció dos meses sin recibir el factor VIII y, tras sufrir un golpe en la cabeza en una caída de bicicleta, murió días después en un hospital de Bogotá. La Procuraduría concluyó que Kevin murió por negligencia de la Nueva EPS, que no le giro a tiempo los recursos a la IPS que lo atendía.Natalia ha tenido que enfrentar barreras similares con su entidad de salud, Asmet Salud. "Este año me puso a padecer, cuando me fui a investigar me dijeron que había problemas administrativos y yo decía: ‘por culpa de problemas administrativos me van a dejar morir al niño'", afirmó. Por eso, Nicolás ha tenido que pasar dos semanas sin sus dosis vitales.Ante las críticas por su constante vigilancia, Natalia es enfática en defender su postura: "A mí me da como una rabia, como una indignación cuando le dicen a uno: 'es que usted lo sobreprotege’, pero yo fui la que viví muchas cosas amargas. Yo no disfruté a mi hijo, yo tuve que estar en un hospital", dijo entre lágrimas.El sueño de Nicolás: ser médico para sanar su propia historiaA pesar de los desafíos físicos y la incertidumbre administrativa, Nicolás mantiene una actitud optimista que asombra a su madre. Durante las crisis por falta de medicina, él intenta consolarla.“Quisiera ser médico sobre lo de la hemofilia, porque yo ya sabría qué sería eso, porque yo ya lo estaría experimentando qué es eso", aseguró Nicolás sobre sus aspiraciones profesionales. Su objetivo es utilizar su conocimiento para evitar que otros niños y familias sufran las mismas carencias que él enfrenta.Actualmente, la situación de Nicolás es crítica. Lleva casi un mes sin recibir el factor VIII y su salud se ha deteriorado visiblemente. No ha podido regresar al colegio y pasa sus días en cama porque el dolor y la falta de coagulación le impiden caminar. El llamado de su madre es una súplica urgente al sistema de salud para que le entreguen el medicamento antes de que la historia de su hijo tenga un desenlace fatal.
Una persona murió en Nueva York tras contraer la legionelosis, anunciaron el viernes los servicios de salud locales en un comunicado.El Departamento de Salud de la ciudad precisó que se han confirmado 67 casos en el barrio del Upper East Side y que 12 personas están hospitalizadas.También ordenó la limpieza y desinfección de 76 edificios, entre ellos el famoso Museo Metropolitano de Arte (Met), luego de que las muestras de agua dieran positivo a la bacteria responsable de esta enfermedad.Según la información, los primeros contagios se identificaron en los barrios de Carnegie Hill y Yorkville. Además, según las cifras oficiales los diagnósticos alcanzaron su punto máximo el 6 y 7 de julio, cuando se registraron 11 y 10 casos.¿Qué la legionelosis y cómo se contrae?La legionelosis, también conocida como enfermedad del legionario, es una infección pulmonar grave causada por la bacteria legionella, con una tasa de mortalidad del 9%.El contagio puede producirse a través de agua contaminada o al inhalar microgotas en el aire. La enfermedad no se transmite de persona a persona.El Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York llamó a quienes presenten síntomas gripales, como fiebre, escalofríos, dolores musculares y tos, a buscar atención médica inmediata.De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la enfermedad puede tratarse con antibióticos, aunque alrededor del 9% pueden resultar mortales, especialmente entre adultos mayores o personas con enfermedades cardíacas.La enfermedad debe su nombre a los primeros casos conocidos, registrados en 1976 en un hotel de Filadelfia donde la asociación de veteranos de la American Legion celebraba una conferencia. En aquella ocasión murieron 34 personas.
Cartagena fue escenario de un indignante e insólito caso que atentaría contra el derecho a la salud de una mujer que estaba embarazada. Una madre dio a luz a su hijo en plena calle, en el suelo, a las afueras de las instalaciones de un centro médico de la ciudad. El caso, que fue divulgado por medios locales, ha causado indignación entre usuarios de redes sociales, quienes exigen que haya una investigación de fondo y sanciones ejemplares para los posibles responsables del hecho.El alcalde Dumek Turbay dijo en sus redes sociales que recibió reporte de este caso, que ya está siendo atendido por las autoridades de salud del distrito. También entregó más detalles del hecho. Las denuncias indican que la mamá al parecer no fue recibida en la Clínica Crecer en la madrugada de este miércoles 15 de julio y tuvo que dar a luz fuera de las instalaciones de este centro médico. En imágenes grabadas por testigos se observa que la mujer está en el suelo y viste lo que parece ser una bata quirúrgica. A su lado está una mujer y dos personas que llevan uniformes y guantes quirúrgicos, que serían personal de salud. Medios locales señalan que solo después del nacimiento del bebé, el personal de la clínica habría salido a brindarle atención. Por otro lado, la Clínica Crecer no ha emitido un pronunciamiento oficial para dar su versión de los hechos.“Situación inadmisible que rechazo rotundamente y que no tiene ninguna justificación”, declaró el mandatario, quien dio instrucción al director del Departamento Administrativo Distrital de Salud (DADIS), Rafael Navarro, para que requiera al centro asistencial y dé inicio a las investigaciones correspondientes desde la entidad. El Departamento indicó que ya está al frente del caso y estará atento a brindar la información respectiva del mismo.Dumek pidió a los medios de comunicación que no difundan el video donde quedó constancia de la denuncia, por respeto a la mujer y al bebé recién nacido. Agregó que pronto se sabrá más contexto sobre el hecho y el resultado de la visita a la Clínica Crecer. Además, dijo que desde la Alcaldía se encargarán de que la madre y el recién nacido tengan todos los cuidados correspondientes.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
Un joven estudiante universitario se debate entre la vida y la muerte después de haber sido atropellado por una ambulancia cuando se movilizaba por Bogotá en motocicleta el pasado 10 de julio, en horas de la noche. Los familiares de la víctima viven en la incertidumbre de lo que puede pasar con él, pues se encuentra en coma inducido por el grave estado de salud que reviste. La denuncia fue dada a conocer por el concejal David Saavedra, quien conoció de primera mano el caso por los familiares, que piden que se investigue el siniestro, pero también las presuntas irregularidades presentadas en el momento de los hechos.Se trata de Jeison Julián Rojas, un joven de 25 años que está cursando la carrera de Filología en la Universidad Nacional. Ahora mismo se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de la Clínica de Occidente. El caso de Rojas no es un fenómeno alejado de la realidad, sino uno que se suma a varios hechos similares que involucran a ambulancias que transitan por las calles de Bogotá, haciendo caso omiso de las regulaciones que existen para esta clase de vehículos.“La ambulancia no llevaba las luces ni las sirenas de emergencia encendidas, se pasó el semáforo en rojo”, indicó Saavedra a este medio. Agregó que el estudiante ni siquiera tuvo aviso de que se aproximaba la ambulancia, a toda velocidad, hacia la intersección de la calle 13 con carrera 65, lugar del siniestro. La familia de Rojas indica que un video registra las circunstancias del hecho. Los hechos están pendientes de ser verificados por las autoridades competentes. A raíz del siniestro, el estudiante quedó con trauma craneoencefálico y varias fracturas en su cuerpo que hoy comprometen su vida.Las irregularidades en el momento de la emergenciaLa familia de la víctima denuncia que el vehículo sería del Distrito y que no le prestó servicios prehospitalarios al afectado. En cambio, llegó una ambulancia privada que evidenció que el joven no recibió maniobras de atención inicial. Fueron sus tripulantes quienes inmovilizaron sus extremidades, le brindaron primeros auxilios y llevaron a Jeison a la Clínica de Occidente. Además de eso, una ambulancia del Distrito diferente a la que habría protagonizado el accidente llegó al lugar pidiendo asumir el traslado del paciente. Esto terminó en una discusión que, según la familia, retrasó el desplazamiento varios minutos.El concejal David Saavedra denunció que este no es un caso aislado y expuso otro incidente ocurrido el 9 de julio, en el que un empresario llamado Víctor Morales fue chocado por una ambulancia en la calle 106 con Suba. El cabildante busca que esta problemática llegue hasta el Concejo de Bogotá a través de un debate de control político en el que se busquen soluciones y medidas más estrictas sobre estos actores viales. Además, dio a conocer cifras alarmantes entregadas por la Secretaría de Movilidad del año pasado, que dan cuenta de las sanciones impuestas a ambulancias públicas y privadas.315 sanciones en total.101 sanciones por transitar sin emergencia por carriles exclusivos de TransMilenio.31 inmovilizaciones por falta de revisión técnico-mecánica.15 sanciones por omitir señales de tránsito.12 sanciones por no tener el SOAT vigente.Las denuncias también señalan que estos vehículos de emergencia son usados para piques ilegales, mensajería y que disputan pacientes mediante competencia desleal.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
Material quirúrgico, residuos biológicos y cerca de 108 elementos fueron encontrados y decomisados durante el operativo realizado por las autoridades en el establecimiento donde murió Adriana Manotas Rodríguez. La Secretaría Distrital de Salud informó que el lugar continuaba prestando servicios de salud pese a las medidas sanitarias que estaban vigentes desde noviembre de 2025.Lea además Centro estético donde murió una mujer en Bogotá estaba registrado como peluquería, según autoridadesEn un comunicado emitido el 12 de julio de 2026, la entidad expresó sus condolencias a la familia de Adriana Manotas Rodríguez y señaló que continuará trabajando junto con las autoridades competentes para contribuir al esclarecimiento del caso.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Hallazgos durante el allanamientoLa Secretaría Distrital de Salud indicó que el allanamiento se llevó a cabo el 10 de julio de 2026 por parte de la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional. Una vez la autoridad judicial autorizó el ingreso al inmueble, equipos técnicos de la entidad participaron en el operativo para desarrollar las acciones de inspección, vigilancia y control que les corresponden.De acuerdo con el comunicado, durante la diligencia fueron encontrados material quirúrgico y residuos biológicos, lo que supone que en el lugar se estaban realizando procedimientos invasivos sin cumplir los requisitos establecidos por la normatividad vigente.La entidad explicó que la intervención tuvo como objetivo verificar la situación sanitaria del establecimiento y determinar si se estaban acatando las medidas previamente impuestas por la autoridad sanitaria.El establecimiento tenía medidas sanitarias desde 2025La Secretaría Distrital de Salud recordó que en noviembre de 2025, durante labores de inspección, vigilancia y control, había impuesto dos medidas sanitarias de seguridad en ese mismo sitio.Una de ellas estaba dirigida al establecimiento y la otra al profesional médico que prestaba servicios allí, debido a que, según la entidad, no se encontraban debidamente habilitados para la prestación de servicios de salud.El comunicado señala que ambas medidas eran de obligatorio cumplimiento, permanecían vigentes y tenían como propósito prevenir riesgos para la salud de la ciudadanía.Sin embargo, la Secretaría indicó que dichas medidas fueron vulneradas al continuar desarrollándose actividades en el lugar.Durante la diligencia adelantada el 10 de julio, la autoridad sanitaria manifestó que evidenció que las condiciones que dieron origen a las medidas impuestas en 2025 no habían sido subsanadas.La Alcaldía de Bogotá también señaló que, tras consultar las bases de datos oficiales, el establecimiento no aparecía habilitado como prestador de servicios de salud. De igual forma, indicó que la persona registrada como representante legal del lugar no cuenta con habilitación para ejercer como profesional de la salud.Noticias Caracol conoció que el establecimiento figuraba ante las autoridades sanitarias con registro como peluquería. Si bien contaba con autorización para prestar algunos servicios de belleza, no estaba habilitado para realizar procedimientos quirúrgicos. Por esta razón, las autoridades continúan con la investigación para establecer las circunstancias del caso.De acuerdo con el Ministerio de Salud, la Resolución 2117 de 2010 establece que las peluquerías, barberías y salas de belleza hacen parte de la denominada estética ornamental, categoría que únicamente autoriza la prestación de servicios no invasivos orientados al cuidado superficial del cuerpo.Asimismo, autoridades indicaron que el establecimiento continuaba prestando servicios de salud, pese a las restricciones establecidas por la autoridad sanitaria.Como resultado de la intervención, la Secretaría Distrital de Salud impuso dos nuevas medidas sanitarias consistentes en la clausura temporal total del establecimiento y el decomiso de cerca de 108 materiales y objetos.Entre los elementos decomisados se encontraban equipos biomédicos, dispositivos médicos y productos farmacéuticos. Según la entidad, estas acciones buscan proteger la salud de la ciudadanía e impedir que dichos elementos continúen siendo utilizados.La Secretaría agregó que continuará articulando sus actuaciones con la Fiscalía General de la Nación, la Policía Metropolitana de Bogotá y las demás autoridades competentes para contribuir al esclarecimiento del caso y adelantar las acciones necesarias para evitar que hechos similares vuelvan a presentarse.Operativos en otros establecimientos de BogotáEn el mismo comunicado, la Secretaría Distrital de Salud informó que mantiene acciones permanentes de inspección, vigilancia y control sobre los establecimientos que prestan servicios de salud en Bogotá.Como parte de esas labores, señaló que el 9 de julio participó en operativos liderados por la Fiscalía General de la Nación, junto con el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), la Policía Judicial, el Invima y la Superintendencia Nacional de Salud.Las intervenciones se realizaron de manera simultánea en varios sitios de la ciudad con el propósito de verificar la prestación de servicios de salud y recaudar material probatorio dentro de investigaciones en curso.Según la entidad, durante esa jornada se inspeccionaron instituciones prestadoras de servicios de salud y otros inmuebles donde presuntamente se desarrollaban procedimientos relacionados con cirugía estética.Como resultado de las verificaciones, la Secretaría informó que impuso medidas sanitarias de seguridad, entre ellas la suspensión de servicios, así como medidas de decomiso, destrucción y desnaturalización de medicamentos, dispositivos médicos e insumos.La entidad señaló que estas actuaciones permitieron identificar irregularidades sanitarias y evidenciar la presunta realización de procedimientos invasivos sin el cumplimiento de los requisitos establecidos en la normatividad vigente, situación que, según indicó, representaba un riesgo para la vida y la salud de las personas.Finalmente, la Secretaría Distrital de Salud reiteró su compromiso con la protección de la salud de la ciudadanía e invitó a reportar establecimientos o procedimientos presuntamente irregulares a través de sus canales oficiales de atención.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
La investigación por la muerte de Adriana Manotas Rodríguez, ocurrida después de un procedimiento estético practicado en un inmueble de la localidad de Puente Aranda, continúa avanzando mientras las autoridades recopilan pruebas para establecer las responsabilidades correspondientes. En un comunicado divulgado este 12 de julio, la Secretaría Distrital de Salud entregó nuevos detalles sobre las actuaciones adelantadas frente al establecimiento donde fue atendida la mujer.De acuerdo con la entidad, durante una visita de inspección, vigilancia y control realizada en noviembre de 2025, se impusieron dos medidas sanitarias de seguridad. Una de ellas recaía sobre el establecimiento y la otra sobre el médico que prestaba sus servicios en ese lugar. Las medidas fueron adoptadas porque, según la Secretaría de Salud, ninguno de los dos cumplía con los requisitos de habilitación exigidos para ofrecer servicios relacionados con procedimientos en salud.Los hechos ocurrieron el viernes 10 de julio, cuando Adriana Manotas Rodríguez ingresó al inmueble para practicarse un procedimiento estético que, según la información conocida hasta el momento, correspondía a una liposucción. Las autoridades han indicado que la mujer presentó complicaciones después de la intervención y posteriormente fue trasladada a una sede de la Cruz Roja, donde falleció. Una de las hipótesis que analiza la Fiscalía está relacionada con una posible reacción o intoxicación derivada de medicamentos utilizados durante el procedimiento, aunque la causa oficial de la muerte continúa siendo materia de investigaciónLa información preliminar señala que el establecimiento estaba registrado como una peluquería y no contaba con la autorización para llevar a cabo procedimientos quirúrgicos. Centro donde murió Adriana Manotas ya tenía dos medidas sanitarias vigentesAl respecto, el Distrito indicó que las medidas impuestas en 2025 seguían vigentes al momento de la muerte de Adriana Manotas. Según explicó la Secretaría de Salud, dichas decisiones administrativas eran de obligatorio cumplimiento y tenían como objetivo impedir que se siguieran desarrollando actividades que representaran un riesgo para los pacientes. "Estas medidas, de obligatorio cumplimiento, tenían como propósito prevenir riesgos para la salud de la ciudadanía y permanecían vigentes. Pese a esto, fueron vulneradas al seguir realizando actividades ilegales en dicho sitio".No obstante, durante la diligencia de allanamiento adelantada el pasado 10 de julio por la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional, las autoridades encontraron evidencia de que en el inmueble presuntamente continuaban realizándose procedimientos invasivos. "Estas medidas, de obligatorio cumplimiento, tenían como propósito prevenir riesgos para la salud de la ciudadanía y permanecían vigentes. Pese a esto, fueron vulneradas al seguir realizando actividades ilegales en dicho sitio".La situación llevó a que la Secretaría impusiera nuevas medidas sanitarias contra el establecimiento, tales como la clausura temporal total del inmueble y el decomiso de cerca de 108 elementos, entre equipos biomédicos, dispositivos médicos, medicamentos y otros insumos que eran utilizados en el lugar. La entidad señaló que estas actuaciones buscan "proteger la salud de la ciudadanía e impedir que continuaran siendo utilizados".La Secretaría Distrital de Salud recordó que mantiene operativos permanentes de inspección en diferentes sectores de Bogotá junto con la Fiscalía General de la Nación, el CTI, la Policía Judicial, el Invima y la Superintendencia Nacional de Salud. Las intervenciones se desarrollaron de manera simultánea en varios sitios de la ciudad para verificar la prestación de servicios de salud y recaudar material probatorio dentro de las investigaciones en curso".El de Adriana no es un caso aislado. En Bogotá, más de 150 lugares han sido sellados por no contar con permiso y medidas sanitarias. Basta con recordar lo que ocurrió con Yulixa Toloza en mayo pasado. Yulixa estuvo desaparecida durante seis días después de haberse sometido a una cirugía estética y luego apareció muerta al lado de una carretera. En estos lugares, en general, las autoridades han encontrado similitudes: medicamentos vencidos o adulterados en cajas y ampollas, historias clínicas con inconsistencias y equipos biomédicos sin registro Invima para procedimientos estéticos como la lamada lipolaser.Las denuncias sobre este tipo de establecimientos se pueden presentar en la línea telefónica 601 364 9550, con la opción 1 que durante las 24 horas está al servicio de la ciudadanía.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
Las autoridades en Bogotá confirmaron e investigan la muerte de una mujer de 52 años, identificada como Adriana Manotas, quien perdió la vida luego de que le practicaran un procedimiento en un centro estético del barrio Alquería, en Puente Aranda. La mujer falleció en la IPS de la Cruz Roja en Kennedy, a pesar de los esfuerzos del personal médico por salvarle la vida.Funcionarios de las secretarías de Salud y Gobierno, en coordinación con la Alcaldía Local de Puente Aranda, la Policía Nacional y la SIJÍN, acudieron al sitio desde la 6:00 de la mañana de este viernes para adelantar las actuaciones correspondientes. Durante la inspección, las autoridades establecieron que el lugar operaba sin señalización externa, identificación visible ni información que indicara la prestación de servicios de salud.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)En imágenes de cámaras de seguridad se ve el momento en el que Adriana Manotas fue subida en un vehículo y posteriormente trasladada al centro asistencial, donde, al parecer, murió por un paro cardiorrespiratorio.Centro estético al que asistió Adriana Manotas no tenía permisos para operaciones quirúrgicasLa Alcaldía de Bogotá informó mediante un comunicado que, tras revisar las bases de datos oficiales, se estableció que el establecimiento intervenido no figura como prestador autorizado de servicios de salud. Asimismo, sostuvo que la persona identificada como representante legal del lugar no contaba con habilitación para ejercer como profesional del sector salud. “La Administración Distrital lamenta profundamente este hecho. Si bien desde el Distrito se han reforzado los operativos de control a clínicas y establecimientos ilegales, es fundamental que la ciudadanía denuncie este tipo de establecimientos que operan de manera clandestina y no cumplen con las normas legales”, dijo la Alcaldía.Noticias Caracol conoció que este centro estético está registrado ante las autoridades sanitarias como una peluquería. Aunque algunos tratamientos de belleza estaban autorizados, los procedimientos quirúrgicos no. Las autoridades se encuentran investigando lo sucedido.Según la Alcaldía, entre 2025 y el 5 de julio de 2026 se realizaron 1.296 visitas de inspección, vigilancia y control sanitario a establecimientos dedicados a actividades de estética y belleza, además de 590 operativos focalizados para verificar el cumplimiento de las normas sanitarias. Como resultado de estas acciones, las autoridades impusieron 155 medidas sanitarias de seguridad por diferentes incumplimientos a la normativa vigente. Asimismo, la Subdirección de Inspección, Vigilancia y Control de Servicios de Salud reportó que durante lo corrido de 2026 ha efectuado 104 visitas de verificación por quejas ciudadanas y ha aplicado 34 medidas de seguridad a establecimientos que prestaban servicios de salud, tanto habilitados como no habilitados.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Una mujer neozelandesa tiene una de las historias más impactantes e inexpicables para los médicos. Luego de 13 años llevando una vida totalmente ciega, recuperó la visión por accidente luego de golpearse la cabeza. Su caso todavía es un tema de estudio y sin explicación médica, más de 20 años después. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La historia de Lisa Reid empezó cuando ella apenas tenía 11 años y perdió la vista como consecuencia de un tumor cerebral canceroso que presionaba su nervio óptico. Siendo una niña empezó a presentar síntomas como fuertes dolores de cabeza, vómitos y pérdida de coordinación que tras algunos exámenes llevaron a un devastador diagnóstico. Los médicos le realizaron una delicada operación para extirpar el tumor, la cual le salvó la vida. Sin embargo, el cáncer había afectado de manera permanente sus nervios ópticos y los galenos le informaron a ella y a su familia que quedaría ciega para siempre. "Mi oftalmólogo básicamente me dijo que nunca volvería a ver", señaló Reid cuando contó su historia a ABC News.Desde entonces, Reid empezó a llevar una vida de una persona invidente, apoyada en su perro guía Ami. Así pasaron 13 años en los que recibió apoyo de la Fundación para Ciegos de Nueva Zelanda hasta que se convirtió en una mujer independiente de 24 años. ¿Cómo recuperó la visión?La gran sorpresa llegó en noviembre del año 2000, cuando la mujer de 24 años se preparaba para irse a dormir. En ese momento, Lisa se agachó para darle un beso de buenas noches a su perra Ami y, accidentalmente, se golpeó la cabeza contra la mesa de noche. Pensó que había sido un simple golpe y no le prestó atención.A la mañana siguiente la sorpresa para Lisa Reid fue total cuando despertó y se dio cuenta que había recuperado la visión. "Nadie sabe qué pasó ni puede explicarlo", expresó la mujer al Daily Mail en 2014, catorce años después de ese incidente. "Realmente no encuentro palabras para describir lo que sentí: increíble, fantástico. Puedes imaginarte no poder ver y luego sí puedes, realmente no puedes describir eso. Volver a ver el mundo visualmente es un regalo".Actualmente, Lisa Reid tiene 50 años y sigue siendo legalmente ciega. El incidente le devolvió parcialmente la visión y ha señalado que lo más sorprendente de volver a ver fue encontrarse con una mujer frente al espejo, al tener su último recuerdo de sí misma a los 11 años y, de la misma forma, ver que su hermano también se había convertido en un hombre. "Son las pequeñas cosas. Como el color del césped, el azul del cielo... esas cosas que todos damos por sentadas", recordó.Todavía hoy, 26 años después de lo ocurrido, la ciencia médica sigue sin tener una explicación para lo ocurrido con Lisa Reid; pero su historia sí se ha convertido en tema de conversación a nivel mundial cada vez que concede una nueva entrevista a algún medio internacional. MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
Una bebé de 18 meses falleció en la ciudad de Almada, en Portugal, después de permanecer durante cerca de ocho horas dentro de un vehículo utilizado para el transporte escolar. Las autoridades portuguesas investigan las circunstancias de la tragedia y buscan establecer posibles responsabilidades por la muerte de la menor. De acuerdo con la información conocida por CNN Portugal, la niña fue recogida alrededor de las 8:00 de la mañana como parte de su rutina habitual para ser trasladada a un centro de educación infantil. Sin embargo, por razones que aún son objeto de investigación, la menor aparentemente nunca descendió del vehículo al llegar a su destino y permaneció en el interior durante gran parte de la jornada. La situación solo salió a la luz varias horas después, cuando la madre acudió a recoger a su hija al finalizar el día y descubrió que la niña no se encontraba en la guardería. Fue entonces cuando trabajadores del establecimiento verificaron la situación y localizaron a la menor dentro del vehículo de transporte escolar.Los equipos de emergencia acudieron de inmediato al lugar tras recibir la alerta sobre una menor en parada cardiorrespiratoria. Los servicios médicos realizaron maniobras de reanimación durante varios minutos, pero los esfuerzos fueron insuficientes y la bebé fue declarada muerta. Las primeras hipótesis apuntan a que las condiciones de temperatura dentro del vehículo pudieron haber influido de forma determinante en el desenlace. Según reportes locales, el día de los hechos se registraron temperaturas cercanas a los 27 y 30 grados Celsius en la zona de Almada, una situación que habría elevado significativamente el calor al interior del automóvil cerrado. No obstante, las autoridades aún esperan los resultados de las pericias para establecer con exactitud la causa del fallecimiento.La investigación también se centra en esclarecer por qué nadie detectó la ausencia de la menor durante varias horas. Los reportes señalan que los padres recibían habitualmente una notificación cuando la niña ingresaba al centro infantil. El día de la tragedia dicho aviso nunca fue enviado, un hecho que ahora forma parte de las líneas de investigación sobre los protocolos de control y supervisión implementados por la institución. Se pronuncia colegio donde estudiaba la bebé que murió tras ser olvidadaTras conocerse la noticia, el centro educativo emitió un comunicado en el que expresó su profundo pesar por lo ocurrido. La institución manifestó sus condolencias a los padres y familiares de la menor, calificó la situación como una tragedia y aseguró que está colaborando plenamente con las autoridades competentes para esclarecer todos los hechos. Además, indicó que su prioridad es brindar apoyo a la familia afectada y a la comunidad educativa. En el mensaje difundido públicamente, la administración del colegio señaló que recibió con “profunda consternación” la noticia del fallecimiento de una de las niñas bajo su cuidado. También informó que la dirección de la institución regresó de inmediato a Almada para seguir personalmente la situación y supervisar las acciones adoptadas tras el incidente. Por su parte, la Policía Judicial de Portugal asumió las investigaciones para determinar si existió negligencia y establecer las responsabilidades correspondientes. Los investigadores analizan el procedimiento de transporte, los mecanismos de verificación de asistencia, la actuación del personal encargado y las circunstancias que permitieron que la menor permaneciera dentro del vehículo sin ser detectada durante tantas horas. ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Kevin Viveros no sólo hace goles con Athletico Paranaense, sino que también teje las jugadas y asiste a sus compañeros. Precisamente, en el duelo de este sábado frente al Internacional de Porto Alegre, por el Brasileirao, el colombiano cumplió con los dos ítems mencionados. Así fue como al primer minuto de adición de la primera parte en el Ligga Arena, Viveros participó en un contraataque 'letal' de su equipo ante un pase errado del rival. El extremo colombiano asistió de cabeza a Leozinho, quien luego emprendió carrera con el balón, y cuando se internó en el área, definió cruzado para el 1-0 parcial. Además, el exAtlético Nacional marcó el 2-0 y definitivo para Parananese, al aprovechar una mala entrega de un defensor del 'colorado'. Vea acá la asistencia de Kevin Viveros:
Este sábado hubo acción en el fútbol de Brasil, y uno de los equipos que salió al 'ruedo' fue Athletico Paranaense, club que tiene en sus filas a Kevin Viveros. Lo cierto es que el colombiano se lució con gol y asistencia, en el triunfo 2-0 sobre Internacional de Porto Alegre. En el duelo, que fue válido por una nueva jornada del Brasileirao, el tanto de Viveros se presentó al minuto 60 y en el que aprovechó una mal entrega de un defensor del 'colorado'.Así fue como el exAtlético Nacional estuvo atento a la jugada, y tras quedarse con la esférica, eludió al arquero rival, y con la portería vacía, infló la red para la celebración de los 'torcedores' del Paranaense en las tribunas. El tanto significó el 2-0 final en el Ligga Arena.Vea acá el gol de Kevin Viveros HOY con Athletico Paranaense vs. Internacional de Porto Alegre:
Fue capturado un sujeto señalado de robar y acabar con la vida de un ciudadano cerca a la estación de TransMilenio Héroes, en el norte de Bogotá. Testigos del hecho compartieron con Noticias Caracol videos de la captura. La Policía señaló se trataría de un habitante de calle que atacó con arma cortopunzante a la víctima. Al parecer, un transeúnte se percató de la situación, persiguió al agresor y junto con la comunidad logró retenerlo hasta la llegada de las autoridades.A esta hora, hay fuerte presencia de la Policía en el sector. Hasta el momento, se desconoce la identidad de la persona que murió por causa de este atraco. Este crimen se suma a los múltiples hechos de hurto en esta zona de la capital colombiana.Noticia en desarrollo
Este domingo 26 de julio continúan las acciones de la primera jornada de la Liga BetPlay II-2026, siendo uno de los partidos el que protagonizarán Internacional de Bogotá frente al América de Cali, en juego que se disputará en el estadio Nemesio Camacho El Campín.¿Cómo llegan los equipos al partido en El Campín?Ambos clubes llegan al duelo de este domingo tras haber tenido participación en la Copa BetPlay, enfrentando los compromisos de ida de la Fase 1B.En el caso del elenco bogotano se impuso 1-0 a Inter de Palmira, mientras que América de Cali hizo lo propio frente al Real Cartagena, al que venció por marcador.Para este duelo de Liga II-2026, se espera que los equipos usen la base de la nómina que tuvo acción en la Copa BetPlay.Por lo tanto, sólo se espera que ruede el balón para ver las novedades en el terreno de juego. Pero los llamados a tener protagonismo en cancha de El Campín son los dirigidos por David González, que incorporaron a grandes 'fichas' para el segundo semestre del año. Internacional de Bogotá vs. América: hora y dónde ver EN VIVO por TV el partido de la Liga BetPlay II-2026En ese orden de ideas, este compromiso entre bogotanos y vallecaucanos está pactado para este domingo 26 de julio en el estadio El Campín, con un horario establecido de la 2:00 de la tarde.Recordemos que es un partido por la primera jornada de la Liga BetPlay II-2026, y los fanáticos del balompié de nuestro país lo podrán seguir EN VIVO por TV por el canal que transmite el fútbol profesional colombiano (Win+).Igualmente, en este portal: www.golcaracol.com encontrará un minuto a minuto a minuto del juego, las jugadas virales, los golazos, la crónica del juego, la tabla de posiciones y las reacciones de los protagonistas para que se programe y no se lo pierda.