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Cabezote sección Mundo Noticias Caracol 2025 DK

Mamá acosó anónimamente a su hija y a su yerno de 13 años: así la descubrieron

La mujer fue descubierta dos años después de mantener un intenso ciberacoso contra los adolescentes. A su hija le sugirió que acabara con su vida.

Mamá que acosó a su hija y yerno por dos años
Los jóvenes recibieron mensajes desagradables por dos años antes de saber quién era el responsable -
Fotos: Netflix

Lauryn Licari y Owen McKenny eran unos jóvenes de 12 años de Michigan, Estados Unidos, cuando empezaron a salir en séptimo grado. Su relación era la típica de las películas románticas en escuelas, llena de inocencia y detalles románticos. Sin embargo, ambos adolescentes empezaron a ser víctimas de ciberacoso por una persona desconocida que les enviaba mensajes con índole sexual e incitación al suicidio.

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La desagradable situación duró dos años, sin que lograran descubrir quién estaba detrás de los mensajes anónimos que los atormentaban a ellos, a sus padres y que terminaron por dañar su relación. Lo más doloroso fue que, finalmente, el FBI determinó que detrás de cada mensaje estaba Kendra Licari, la mamá de Lauryn.

¿Cómo ocurrió todo?

Apenas unos meses después de empezar su relación de novios, Lauryn y Owen empezaron a recibir mensajes de números desconocidos. La principal víctima de este ciberacoso fue Lauryn, a quien le decían que Owen la iba a dejar porque quería estar con otra persona, le decían cosas desagradables sobre su cuerpo que afectaron su autoestima y, además, le sugerían acabar con su vida. El contenido de los mensajes a Owen era más explícito y sexual.

"Hola Lauryn, Owen te deja", fue el primer mensaje anónimo que recibió la joven que en ese entonces tenía 12 años. "Ya no le gustas y llevas tiempo sin gustarle. Es obvio que me desea. Se ríe, sonríe y me toca el pelo. Ambos estamos dispuestos a tener sexo. Eres un encanto, pero sé que puedo darle lo que quiere, lo siento, pero no lo siento", agregaron.

"Estaba realmente confundida y no sabía quién podría ser. Sabía que no era alguien conocido porque no tenía su número guardado en mi teléfono", recuerda ahora Lauryn las emociones que le dejó ese primer mensaje en el documental 'Unknown Number: The High School Catfish', estrenado recientemente en Netflix. Al principio pasaron algunos meses y pensó que el mensaje había sido alguna broma, pero casi un año más tarde un mensaje anónimo apareció de nuevo en su buzón de mensajes del celular.

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"Owen me ama, y siempre seré la chica que ama. Él estará conmigo mientras tu solitario y feo trasero esté solo", fue otro de los mensajes y, desde ese momento, tanto ella y Owen empezaron a recibir al menos 50 mensajes diarios. Los padres de ambos fueron alertados y acudieron a la escuela de los chicos en busca de respuestas, pues todo apuntaba a que era alguien del círculo de los jóvenes que podía verlos a diario.

En los mensajes, el anónimo le decía a Lauryn: "Perra basura, no uses leggings, nadie quiere ver tu trasero plano y anoréxico" y hasta le sugirió "saltar de un puente". Además, constantemente le mencionaba que su novio, de 13 años, no tendría sexo con ella. Por otro lado, los papás de Owen también estaban "aterrados" por el contenido sexual que tenían los mensajes que esta persona le enviaba a su hijo.

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Dos años más tarde, el ciberacoso continuaba mientras autoridades locales y de la escuela no lograban determinar quién era el responsable. Lauryn y Owen tenían 14 años y decidieron terminar su noviazgo por los problemas y pensaron que esto también haría que la persona se detuviera, pero no fue así. Lauryn siguió siendo acosada con mensajes en los que le decían que "él [Owen] piensa que eres fea, que eres basura. No vales nada".

¿Cómo descubrieron a la mamá de Lauryn?

En la primavera de 2022, Owen tenía 14 años y sus padres seguían quitándole su celular en las noches y leyendo los desagradables mensajes que el anónimo les dejaba. Lauryn, por su parte, estaba afectada mentalmente por los ataques. El sheriff Mike Main, de la policía local, decidió entonces llevar el caso hasta el FBI para recibir ayuda de investigadores mucho más capacitados.

Fueron muchas las páginas con números y mensajes que les pasaron a los investigadores, quienes en cuestión de meses lograron determinar que los mensajes salían del celular de Kendra Licari, mamá de Lauryn. Señalaron que Licari tenía amplia experiencia informática y logró utilizar un generador de números aleatorios.

Agentes del FBI llegaron a la casa de Lauryn dos años después del inicio del ciberacoso para darle noticias, habían descubierto al responsable. Lo que ni ella ni su familia esperaba es que los investigadores iban por su mamá. Kendra admitió, al verse atrapada por el FBI, que era quien enviaba a diario los mensajes. Su familia se desmoronó, Lauryn no podía creer que durante dos años su mamá le escribiera esas cosas, su papá también quedó impactado.

¿Por qué lo hizo?

La misma Kendra habló en el documental y negó haber enviado el primer mensaje, reconoció que envió todos los otros. "Empecé con la idea de necesitar respuestas, y luego seguí adelante, como una espiral, como una bola de nieve, no creo que supiera cómo parar. Era alguien diferente en esos momentos. Estaba en un estado mental terrible. Era como si tuviera una máscara puesta, ni siquiera sabía quién era".

Sin embargo, los padres de Owen señalaron quedar bastante impactados con la detención de Kendra, pero advirtieron que sí había señales. "Me quedé sin palabras, no sabía cómo reaccionar. Me daba vueltas la cabeza. ¿Cómo pudo una madre hacer algo así? Es increíble que alguien tan cercano pudiera hacerme algo así, y también a su propia hija", señaló Owen en el documental, pero también reveló que "no era como si fuera la madre de mi novia, era algo más. Hacía cosas por mí, me cortaba el filete ella misma; era demasiado raro".

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La mamá de Owen señaló que "creo que se obsesionó con Owen, lo cual es difícil siendo madre y siendo una mujer adulta, pero creo que hay algún tipo de relación que ella quería tener con Owen que obviamente no es aceptable a su edad".

Finalmente, Kendra Licari aceptó dos cargos de agresión a un menor y fue condenada a entre 19 meses y cinco años de prisión. Fue liberada en agosto de 2024 y actualmente no se le permite ver a su hija, pero dice que espera volver a tener una relación con ella. "Todos y cada uno de nosotros cometemos errores, ninguno de nosotros ha vivido una vida perfecta y, siendo realistas, muchos de nosotros probablemente hemos violado la ley en algún momento u otro y no nos han atrapado".

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MARÍA PAULA GONZÁLEZ
PERIODISTA DIGITAL DE NOTICIAS CARACOL

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