En la comunidad de cuidado El Bosque, ubicada en Bogotá, los días de Héctor Catamuscay Ramírez transcurren entre el agradecimiento por tener un techo y el dolor profundo de un teléfono que no suena. A sus 82 años, este hombre es parte de una estadística alarmante en la capital colombiana, donde se estima que 22.000 adultos mayores viven en condiciones de abandono. Séptimo Día conoció su caso. Sin embargo, para Héctor, la cifra no es lo que duele, sino la reacción de su propia familia ante sus intentos de comunicarse con ellos.Según el adulto mayor, sus tres hijos han decidido borrarlo de sus vidas. Según relata, el rechazo ocurre en el instante en que su identificación aparece en las pantallas de los celulares. "Yo los llamo, no me contesto. ¿Ven que es el número mío? Apagar", afirma Héctor con una resignación que evidencia años de intentos fallidos por restablecer un vínculo que hoy parece inexistente.De sostener a su familia a estar desamparadoLa historia de Héctor no siempre fue de carencias. Según su propio testimonio, hubo una época de estabilidad donde el trabajo y la familia eran su eje central. Recuerda con especial afecto a la madre de sus hijos, a quien conoció cuando él tenía 31 años y ella era una joven campesina.Durante ese tiempo, Héctor asegura haber cumplido con su rol. "Yo lo trataba muy bien y cuando hacía un buen trabajo, un contrato bueno, les compraba ropita, me gustaba verlos bien vestiditos y todo. Los llevaba fútbol, los llevaba al radio y todo lo que me pedían", relata Héctor al recordar los años en los que sus hijos eran pequeños.Incluso, menciona que cuando crecieron, utilizó sus conexiones laborales para asegurarles un futuro: "Les conseguía trabajito, me dijeron, tráigalo, son menores, entre 14 y 15 años. Y después fueron ascendiendo como ayudantes en los camiones".Sin embargo, el fallecimiento de su esposa marcó el inicio de un declive emocional y financiero. "Casi me vuelvo loco. Vendí el taller y estaban pequeños. Entonces ahí fue cuando empezó lo duro para mí, pero salí adelante", explica sobre el momento en que la estructura familiar comenzó a quebrarse.Tras la partida de su compañera y el matrimonio de sus hijos, el apoyo desapareció: "Ya se casaron, entonces ya no me volvieron a ayudar, hasta que llegó el abandono total".Ese vacío lo llevó a vivir dos años en la indigencia, deambulando por las calles de Bogotá sin rumbo fijo. Héctor describe la crudeza de esas noches a la intemperie antes de ser rescatado por los servicios sociales del Distrito: "Cuando ya el cansancio de caminar tanto donde me sentaba ahí quedaba conseguía unos cartoncitos y me arropaba".Contradicción de las versiones: ¿Un "buen padre"?Como en muchos casos de abandono en Colombia, la historia de Héctor Catamuscay tiene otra cara. Aunque él se describe como un padre ejemplar que lo dio todo por sus hijos, el testimonio de uno de ellos ofrece una perspectiva diferente sobre las razones del alejamiento. Aunque prefirió no hablar ante las cámaras de manera oficial, el hijo cuestionó la conducta de su padre durante su juventud, señalando que Héctor "tomara alcohol con frecuencia y no se preocupara por el futuro de sus hermanos y el suyo".Sus hijos argumentan que en el pasado ya intentaron auxiliarlo pagando un lugar para que viviera, pero que él optó por otros caminos. Independientemente de quién tenga la razón sobre el pasado, Héctor hoy se encuentra en una situación de vulnerabilidad, dependiendo del Estado.Un ruego por afecto antes que por dineroA diferencia de otros adultos mayores que claman por recursos económicos, la petición de Héctor Catamuscay es estrictamente emocional. A pesar de residir en un hogar donde recibe alimentación y atención interdisciplinaria, el vacío que siente es de compañía. El Estado colombiano, a través del sistema distrital, invierte aproximadamente $7 millones mensuales en la atención de cada adulto mayor en estas condiciones.Gerson Bermont, secretario de salud de Bogotá, enfatizó que la ayuda estatal no debería eximir a la familia de sus responsabilidades: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".El marco legal: El abandono como delitoEn Colombia se contemplan consecuencias graves. La Ley 1850 de 2017 establece que el abandono de una persona mayor es una forma de violencia intrafamiliar y un delito penal. Las sanciones para quienes incurran en este desamparo pueden incluir penas de prisión que oscilan entre los 4 y los 8 años, además de multas económicas significativas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Colombia enfrenta una crisis silenciosa pero creciente: el abandono de los adultos mayores. Según cifras recientes, solo en Bogotá existen más de 22.000 personas en condición de desamparo, una cifra que satura los servicios y plantea interrogantes éticos sobre la responsabilidad familiar. Séptimo Día investigó.Roberto Angulo, secretario de Integración Social, señala una realidad preocupante en el país: "No deberíamos tener nosotros personas en abandono con lazos familiares de familias que sí tienen capacidad de pago, no solamente en cumplimiento de la ley, sino en el marco del afecto".Esta problemática no solo responde a la falta de recursos económicos, sino a fracturas emocionales profundas. El Estado colombiano, a través de diversas comunidades de cuidado, asume el costo de la atención interdisciplinaria, que puede alcanzar los 7 millones de pesos mensuales por persona. María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez, explica la labor institucional ante la ausencia de redes de apoyo: "Atendemos personas en abandono donde sus redes de familia no pueden hacerse cargo de las personas y aquí es donde entramos como Estado a apoyar en esa labor".El error que fracturó una familiaDentro de este panorama de indiferencia resalta la historia de Marina Niño. A sus 70 años, vive en el hogar geriátrico Santa María, en la localidad de Suba, donde pasa sus días tejiendo y recordando cómo terminó apartada de sus hijos hace tres décadas. El origen de su tragedia se remonta a finales de los años 80, cuando una crisis personal y económica la llevó a tomar decisiones desesperadas. Tras descubrir la infidelidad de su esposo, Marina relata su difícil situación: "Los encontré la misma cama de mi casa y yo no quise volver más con él. Me puse a trabajar en Abastos ayudando a cargar las bolsitas a las señoras del mercado con una barriguita y me regalaban comida por ahí, cualquier pesito".Con un hijo recién nacido y una niña de dos años, Marina aceptó una propuesta para transportar mercancía a Panamá, creyendo que obtendría el dinero suficiente para un apartamento. Sin embargo, la realidad fue distinta. "Droga", responde cuando se le pregunta qué contenían los pantalones que llevó en ese primer viaje. Asegura que nunca recibió el pago prometido y que, un año después, ante la necesidad, aceptó llevar una maleta con cocaína hacia México, donde fue capturada.La condena de ocho años en MéxicoLa captura en el aeropuerto mexicano marcó el inicio de una condena doble: la judicial y la afectiva. Marina pasó ocho años tras las rejas en un país extranjero, aislada completamente de su realidad en Colombia. "Me cogieron presa en el aeropuerto. Me dieron nervios porque llevaba la maleta... Esa cárcel se volvió terrible. Sin visita, sin nada. Fue muy terrible para mí"Durante casi una década, el contacto con sus hijos fue inexistente. "Nunca", afirma con contundencia al ser consultada sobre si pudo hablar con ellos durante su reclusión.Al cumplir su condena y regresar al país, Marina esperaba un reencuentro, pero se encontró con resentimiento alimentado, según su testimonio, por la mujer que originalmente la envió a México. Segúncuenta, esta persona les contó a los niños una versión que los indispuso contra ella. "Ella ya les había llenado la cabeza de ellos. Y cuando yo fui a decirle la verdad, ya ellos no me quisieron creer. Me dijo: 'Usted está acomodando eso, mamá. Eso no fue así'"."Ellos no me quieren": el ruego por una última oportunidadHoy, Marina habita en una de las comunidades de cuidado del distrito en Bogotá. Su dolor no es físico ni financiero, pues cuenta con alojamiento y alimentación; su agonía es emocional. "Ellos no me quieren, ellos no me quieren", repite entre lágrimas al referirse a sus hijos. La mujer admite que cometió un error grave, pero enfatiza que su intención actual no es obtener beneficios económicos de ellos: "Quisiera tenerlos acá para poder hablar y pedir perdón".El caso de Marina refleja una de las caras más crudas del abandono. A pesar de los intentos de mediación, el rechazo persiste. Uno de sus hijos, contactado telefónicamente, se abstuvo de dar declaraciones públicas, aunque reconoció haber vivido momentos de profundo dolor debido a las acciones pasadas de su madre.El debate legal y la responsabilidad del EstadoEl abandono de adultos mayores en Colombia no es solo una falta ética, sino un delito tipificado. La Ley 1850 de 2017 establece penas de prisión de cuatro a ocho años para quienes desamparen a sus parientes mayores. Gerson Bermont, secretario de Salud de Bogotá, señala la importancia de mantener los vínculos: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".Aun así, existen 500 personas en lista de espera en Bogotá para acceder a un cupo en hogares, aguardando, en muchos casos, el fallecimiento de otro residente para ser atendidos. La situación de Marina Niño, quien llegó a estas instancias tras deambular por las calles y vivir la pandemia de 2020 en total vulnerabilidad, es el espejo de miles que hoy solo esperan una palabra de sus familiares. Marina concluye su relato con una petición directa a quienes la escuchan, esperando que llegue a oídos de sus hijos: "Que ellos no crean lo que han dicho y lo que han hablado. Que me perdonarán".
Lorena Rodríguez, una administradora de empresas nacida en Garagoa, Boyacá, enfrentó durante casi una década una batalla. Lo que comenzó como una alta autoexigencia y perfeccionismo derivó en trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, para finalmente consolidarse en un trastorno mixto ansioso depresivo que la llevó al límite de su resistencia física y emocional. Los Informantes conoció su historia.La mujer describe su estado previo a la cirugía como una agonía constante. "Dios o la fuerza suprema que esté ahí, ya vivir así no es vivir, es modo supervivencia. No quiero. Si tú tienes la potestad, porque yo no tengo la potestad, ya llévame. Y si hay alguna otra herramienta, ponla en mi camino, por favor. Pero ya no aguanto más así. Ya estoy cansada. Estoy agonizando. Mi alma está agonizando realmente", relata Lorena sobre sus momentos de mayor desesperación, en los que llegó a intentar quitarse la vida ingiriendo todos sus antidepresivos.A pesar de ser una profesional competitiva y exitosa, su cerebro había perdido la capacidad de procesar el bienestar. "Yo llegaba de tener un día de trabajo, pero me derrumbaba en la casa. Entonces, no siempre ser productivo es sinónimo de bienestar emocional", explica, señalando que "su cerebro no tiene la capacidad de ver el éxito y de gozarlo".¿Qué es la depresión resistente?La condición de Lorena se clasifica como depresión resistente, una patología que afecta a entre 500.000 y 800.000 personas en Colombia. En estos casos, los tratamientos convencionales como la psicoterapia y los psicofármacos no logran regular la actividad cerebral. El neurocirujano William Contreras, encargado del caso, explica que la depresión no es solo un desequilibrio químico, sino un problema de circuitos eléctricos.El especialista utiliza una analogía automovilística para describir el funcionamiento de los neurotransmisores y la electricidad en el cerebro: "Yo mando una información por un Ferrari, tengo unas carreteras y mando el Ferrari. El Ferrari necesita gasolina en cada ciudad o cada estación. Esos son los neurotransmisores y eso es lo que nosotros modificamos con los medicamentos. Pero resulta que nos hemos dado cuenta que hay avenidas que están con atasco, mucho tráfico".Según Contreras, en pacientes con depresión, áreas como el área subgenual están hiperactivas, funcionando como un "cortocircuito" de tristeza, culpa y desesperanza que impide que la información fluya.La intervención: electrodos en el centro del cerebroLa solución propuesta fue la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), una tecnología ya probada en pacientes con Parkinson pero innovadora en el tratamiento de la salud mental. El procedimiento consistió en implantar cuatro electrodos diminutos en las áreas más profundas del cerebro para reorganizar los circuitos eléctricos. La cirugía se realizó con la paciente consciente, utilizando anestesia local, lo que permitió una interacción en tiempo real entre los médicos y Lorena mientras se modulaban los impulsos eléctricos."Tú diriges una orquesta y hay unos instrumentos que están desafinados, la corriente los afina. ¿Qué hace el neurotransmisor? El neurotransmisor le sube el volumen, pero está desafinado. Entonces, la orquesta no va a cantar a un unísono. Necesita es con electricidad regular esos instrumentos", señala el doctor Contreras.Durante la cirugía, Lorena experimentó un cambio inmediato al activarse los electrodos. "Sentía que el doctor estaba por allá metiendo. Escuché cómo sonaba mi cerebro, en un momento como que estaban modulando una partecita y yo dije, 'Se me fue el nudo.' Yo siempre tenía un nudo en la garganta. Estaban subiendo el impulso. Yo no sé qué hicieron. Yo no sé en dónde tocó el doctor y yo dije, 'Se me fue el nudo que tengo en la garganta.' Sentí un alivio", recuerda Lorena sobre lo que sintió.Los resultados de la innovadora cirugíaUn año después de la intervención, Lorena vive con un generador de impulsos o batería alojado debajo de su clavícula, conectado a los electrodos cerebrales.Este dispositivo funciona como un regulador externo que ella misma puede gestionar según sus necesidades emocionales. "El doctor lo ajusta y lo único que yo puedo hacer es o encender o apagar la estimulación o cambiarlo de programa porque dejan ciertos programas prediseñados dependiendo mis necesidades", explica.Si Lorena siente que la desesperanza comienza a dispararse tras un evento externo, puede activar un programa específico para controlarla. Sin embargo, aclara que la tecnología no elimina las emociones humanas naturales: "La tristeza en mí sigue existiendo, la nostalgia, pero de manera normal, no de manera ya patológica".Un nuevo comienzo en España para LorenaLa evolución de la paciente ha sido drástica. De estar "paralizada" por la ansiedad y la depresión, Lorena ha recuperado su funcionalidad al punto de mudarse a Madrid, España, donde actualmente trabaja.Ella estima su mejoría en un 80% y destaca pequeños gestos cotidianos como grandes victorias: "Siento que el hecho de estar aquí sentada, de haberme maquillado, de haberme peinado, de sentir felicidad al verte, al contarte esta historia, al dar luz. Eso para mí ya es ganancia".Esta cirugía representa una esperanza para miles de pacientes en Colombia que no encuentran alivio en la medicina tradicional. Para Lorena, los electrodos se han convertido en un soporte vital que ella describe con afecto: "Te tengo aquí. Eres como un corazoncito más. Me estás ayudando bastante".
El mánager de la actriz, Gabriel Blanco, dice que “no vio nada” y que no consideró que fuera tan grave. Alejandro García, el agresor, sigue sin dar la cara. Personajes de la farándula, deportistas, políticos y gente del común se han unido a la campaña que emprendió Eileen Moreno, la actriz golpeada, usando la etiqueta #YoSíDenuncioAMiAgresor “Siento que cuando una mujer es agredida y no denuncia a su agresor, se vuelve cómplice de él; si yo lo estoy denunciando a él ahora, estoy dando un aviso a otras mujeres”, dijo Eileen tras hacer pública a los medios la brutal golpiza que le dio su expareja en el mes de julio y por la que le tiene cinco meses de incapacidad. Escuche su doloroso testimonio aquí:“Llevaba dos meses con él”: Eileen Moreno cuenta el infierno que vivió con Alejandro García Personalidades como Rigoberto Urán, que se encuentra en plena Vuelta a España, se han pronunciado sobre el caso, ocurrido en México. “No se dejen cascar de ningún güevón, eso da realmente tristeza y obviamente en esta época en la que estamos son cosas que lo ponen a uno a pensar. No se dejen pegar de ningún carechimba, muchachas. A denunciar a todos”, dijo el ciclista en Noticias Caracol. En redes sociales, miles se han unido a la campaña de Eileen y también se han pronunciado con etiquetas como #NiUnaMás, #sitocanaunanostocanatodas y #YoSíDenuncio. Hasta la vicepresidenta de Colombia, Marta Lucía Ramírez, rechazó el acto de violencia. Entre tanto Gabriel Blanco, mánager de Eileen, se pronunció diciendo: “Jamás he tolerado ni toleraré ningún acto de violencia de ninguna índole”. En declaraciones a La W Radio, dijo que no fue testigo presencial porque a la hora que ocurrió la agresión él estaba dormido. “No vi que ella tuviera una situación en la cual yo tuviera que obligatoriamente acompañarla, porque ella ya estaba bien (…) pasados 30 minutos, ya no estaba llorando, ya no estaba alterada”, sostuvo el mánager en la entrevista con La W. Eileen ha manifestado que Blanco no la ayudó, que el hermano de este tampoco hizo nada y que incluso el portero, el policía y el paramédico que la atendieron fueron indolentes. Según Medicina Legal, en el primer semestre de este año 24.830 mujeres denunciaron ser víctimas de violencia en Colombia, es decir, una 138 al día. No solo los golpes o los abusos sexuales son violencia contra la mujer, pues también existe maltrato psicológico y económico. Por eso es importante denunciar. Vea también: Así relata Eileen Moreno la brutal agresión de la que acusa al actor Alejandro García
El actor “había demostrado ser celoso”, pero ella no pensó que llegaría a ese nivel de violencia. Habla de la golpiza y recalca que nada justifica un acto así. “Esa mañana, después de una fiesta en la casa de mi expareja, después de una discusión por celos, por lo que sea, porque igual es una persona agresiva, yo salgo de ese apartamento. Cuando estoy abajo recuerdo que había olvidado mi pasaporte, una cartera y unos zapatos, y decido regresar. Después de estar en las escaleras del apartamento de 3 de la mañana a 7 de la mañana, yo finalmente, con autorización del portero del edificio, subo y entro a ese apartamento. Yo tenía llaves, entro al cuarto de Alejandro García, mi exnovio. Y allí él está sentado en la cama con su celular, como empezándome a grabar otra vez. Toda la madrugada y la noche había estado amenazándome con grabar las peleas, no entendía para qué. Me dijo: ‘esto ya me había pasado antes y usted no me lo vuelve a hacer’, y por eso grababa. Yo me fui hacia él y le traté de quitar el celular. Le dije: ‘ya no me grabe más’. Él se quita de donde está, recuerdo que me fui hacia una especie de mesa de noche a agarrar las cosas que había olvidado y ahí es cuando siento que él me agarra por detrás del cuello, del pelo, y ahí empieza la pesadilla. Me tira al piso, me arrastra por el pasillo del apartamento. Yo trato de soltarme y no lo logro. Él mide 1.90, yo mido 1.60, no pude soltarme. Yo empecé a pedir ayuda a mi mánager, que también vive en esa casa, gritaba y pedía auxilio. Él abre el ascensor del apartamento -es de esos apartamentos donde el ascensor llega directo- y cuando me tira ahí al ascensor, recuerdo que con la mano abierta me tira fuertísimo acá (en el rostro), yo quedo aturdida, lo miro y sigo pidiendo ayuda, pero luego viene un puñetazo en mi cara que me deja mal. Yo luego no recuerdo muy bien cuántos golpes más fueron, patadas, no me logro acordar bien. Solo sé que yo gritaba y gritaba, pedía ayuda y luego el hermano de mi mánager sale al ascensor y lo mira. Alejandro García frena los puños, los golpes. En ese momento, no sé cómo hice, salí corriendo a la puerta de la habitación de mi mánager y empiezo a tocarle, a pedirle que por favor me auxilie… Gabriel me abre y yo entro a la habitación, me dolía mucho mi cara y yo le empecé a decir que me ayudara, que tenía mucho dolor, que me llevara al hospital, que Alejandro García me acababa de pegar. Él (Gabriel) no me respondió nada, me dice que me tranquilice, que me acueste. Yo trato de acostarme, pero el dolor no me deja. Entonces él sale, en ese momento entra Alejandro García diciéndome que yo estaba loca, que yo era una loca, que mire lo que yo le hacía hacerme. Gabriel luego viene con una toalla para que yo me tape la sangre, me la limpie, pero yo les decía: ‘llévenme a un hospital, ayúdenme, me duele mi cara. ¿Ya (Alejandro) había hecho esto antes? ¿Él era así? ¿Por qué no me dijo nada?’, y no me contestó nada. Yo luego me quedo sola y me veo en un espejo y ahí es cuando soy consciente de cómo estaba: tenía la cara llena de sangre, no podía abrir el ojo. Sentí muchísimo miedo, no tenía claridad de las cosas, como que todo pasaba tan rápido y sentí mucho, mucho miedo. Dije: ‘estoy sola en otro país, en un apartamento de un noveno piso con tres hombres, hay uno que me golpea, pido ayuda y nadie hace nada’. Yo camino al ascensor, no tengo claridad dónde estaría Alejandro, yo solo siento un instinto de supervivencia, de me tengo que ir de aquí, tengo que ir a un hospital. Ya empezaba como a marearme, a sentir que en cualquier momento me iba a desmayar, y me hice unas fotos, unos videos. Lo que se me ocurrió fue: hago un video, diciendo dónde estoy, la hora, quién me pegó, pidiendo ayuda. Decía: ‘si me desmayo, qué va a pasar conmigo. Este tipo puede venir y rematarme y nadie va a saber, mis papás no van a saber qué pasó conmigo’. Entonces yo hago este video y se lo mando a cuatro personas y salgo de ese apartamento, llego a la portería y en la portería le digo al vigilante que por favor llame a la Policía, que me ayude a avisar a la Policía y él me dice que no puede hacerlo porque tiene que avisar a la administración para que autorice la llamada a la Policía. Yo estaba desesperada y le decía: ‘míreme cómo estoy, por solidaridad ayúdeme. Yo puedo ser su hermana, su mamá, ayúdeme por favor’. Él me dice: ‘pues llame al 911’. Entonces yo llamé al 911 y sentía que ya se me iban las luces, sentía un pitido en los oídos. Yo decía: ‘Dios mío, tengo que ser fuerte, Eileen tienes que aguantar’. Llamo al 911 y alguien me contesta. Solo recuerdo que me decían del otro lado: ‘niña, cálmese, diga despacio la dirección en la que está’. Yo creo que estaba gritando como… ‘por favor, ayúdenme, estoy en tal dirección, Alejandro García, mi novio, me acaba de golpear. Necesito una ambulancia, estoy herida’. Cuelgo y el portero del edificio llama a Alejandro por el citófono y le dice: ‘la señorita acaba de llamar a la Policía’. Estoy ahí unos momentos y Alejandro García baja a arrodillarse, a suplicarme que por favor no lo denuncie, al tiempo que me insultaba… ‘hija de tal por cual, cómo me vas a meter preso, cómo llamaste a la Policía, te pago lo que sea, no hables’. Yo me fui como hacia un rincón -hay un video de esto que estoy diciéndoles-, él sigue arrodillado, rogando que no diga nada. Yo tenía mucho miedo, yo decía: ‘ahora que este hombre me vuelva a pegar’. Yo peleaba y le decía: ‘mire lo que me hizo, mire lo que me hizo’. Entonces, finalmente la Policía llega, yo salgo y estaba desesperada. Le decía al policía: ‘él me pegó’, Alejandro García estaba en el piso -esto está grabado en una cámara de seguridad de la calle-, arrodillado rogándome y el policía me hace a un lado y yo digo: ‘él me pego’, todo el tiempo lo denuncié. Me lleva a la patrulla y yo le decía al policía: ‘ayúdenme con un médico, con un paramédico, mi cara me duele’. Yo ya decía… ‘no sé cuánto tiempo voy a aguantar’. Pero el policía me dijo: ‘señorita, ¿está segura de denunciar? Es que ustedes denuncian y luego se arrepienten, entonces lo denuncia ahora y a las tres de la tarde va a decir que ya no que porque lo quiere’. Y yo le decía: ‘no puedo creerlo, vea cómo me dejó’. No sé cuánto tiempo pasó, pudo haber sido dos minutos que para mí fueron horas. Llegó el paramédico, me miró y me dijo: ‘no, señorita, no la puedo llevar a un hospital porque son solo unos moretones’. Y yo le decía: ‘pero ayúdeme, no tengo a nadie, yo soy extranjera’. Y me dicen al final los policías: ‘pues si quiere, la patrulla la puede llevar a un puesto de taxis y, del puesto de taxis, usted se va al hospital que quiera’. Yo ya estaba tan desesperada y tan mareada que le dije: ‘sí, llévenme’. Me llevan en la patrulla a un puesto de taxis, yo agarro un taxi así, llena de sangre, con mi bolso, y le digo al taxista que por favor me lleve al Hospital Español. Iba sola hasta el hospital, pero ya sentía que mi cuerpo no daba más, entonces me empecé a hacer videos como para mandarle a mis amigas, a mi familia, como… ‘miren, estoy vestida de tal manera, voy en un taxi, voy para tal hospital’, porque ya sentí miedo. Pensé: ‘si me le muero al taxista, este man me bota en cualquier lado y qué’. Estaba demasiado angustiada, pero me puse en estado de alerta, como ‘voy a luchar por mi vida’. Ahora lo recuerdo y digo: ‘para que yo haya reaccionado así, estando en el estado de salud tan grave en el que estaba, es como un instinto de supervivencia, tengo que luchar por mi vida. Si tengo que correr, corro; si tengo que gritar, grito’. Me grabé, llegué al hospital, pagué el taxi, literalmente abracé al portero del Hospital Español, y hasta ahí supe, ya no tuve más fuerzas. No sé si él (Alejandro) estaría muy tomado o no, solo sé que bajo ninguna circunstancia… todas las parejas discuten, tienen problemas, la gente siente celos, desacuerdos, disgustos, lo que sea, pero nada, absolutamente nada, justifica que una persona te agreda al nivel de hacerte fracturas en la cara, causarte fracturas en la cara como me las causó a mí, que terminé en la clínica, con unas heridas tan graves. Por una pelea, porque un hombre sienta que puede mandar sobre ti y sobre tu cuerpo y gobernarte, y poder sentir la fuerza para querer agredirte, eso nada lo justifica. No tiene porque existir un detonante, no hay una justificación para esto. Yo llevaba dos meses con él, yo empecé a salir con él a finales de mayo, a finales de mayo empezamos como a dar oportunidad a una relación y yo llevaba dos semanas en su casa cuando sucedió todo esto. Es muy poco tiempo y en este poco tiempo él sí había demostrado ser celoso por teléfono si yo no le contestaba. Yo estaba grabando una novela en Popayán y, si no le contestaba el WhatsApp, se enojaba y se hacía videos. Pero yo ignoré esta señal, yo lo tomé como celitos. No me imaginé nunca que llegara al nivel de violencia que llegó. Si algún día me hubiese empujado o algo, yo no me hubiese sentido con la confianza de llegar a su casa. Desde el primer momento que llamo al 911, yo denuncio que Alejandro García me agredió. Cuando llego al hospital lo seguí diciendo, cuando un médico me pregunto. Pero, posteriormente a eso, una amiga mía, que ha sido como un ángel en este proceso, logró comunicarse con el consulado colombiano y el consulado me dio la mano y pudimos hacer la denuncia a las autoridades. Empezó en la delegación de Cuauhtémoc, ya está en la Procuraduría de la Ciudad de México. Y he tenido como todo ese acompañamiento legal. A mí me ha costado mucho trabajo. Esto ocurrió en julio y, primero, todo el proceso de recuperación médica, la cirugía, me pusieron un implante de titanio, tornillos en la órbita izquierda. Todo este proceso de recuperación física ha sido muy difícil, pero también denunciarlo públicamente no es fácil. Yo, en medio de todo, me atrevo a hacerlo público porque siento que cuando una mujer es agredida y no denuncia a su agresor, se vuelve cómplice de él; si yo lo estoy denunciando a él ahora, estoy dando un aviso a otras mujeres. Si yo hubiese sabido que él tenía esos comportamientos, yo no me fijo en él. Por eso es importante hacer las denuncias y que las mujeres sientan la confianza de ir a las autoridades y denunciar. Si lo pueden hacer público, que lo hagan, porque hay que solidarizarse con estos temas que uno cree que nunca le van a pasar. Yo pensaba que yo era intocable, que a mí nunca me iba a pasar esto, me consideraba lo suficientemente independiente, pero es que ninguna mujer está exenta a caer en los brazos de un pegón, y por eso tomo la decisión de hacer esta denuncia pública para unirnos las mujeres, las que son amas de casa o chicas con sus novios aguantando golpes calladas. Usted no puede permitir eso, uno tiene que armarse de valor, dejarlos, irse y pedir ayuda, porque uno vale como persona y nadie, bajo ninguna circunstancia, tiene derecho a golpearte. Hay muchos compañeros actores, gente del medio, preocupada. Les agradezco muchísimo porque son personas buenas que me quieren y estaban preocupadas porque yo estaba desaparecida. Yo no había vuelto a contestar WhatsApp, a publicar cosas en Instagram, estaba desaparecida porque ya ni salgo a la calle. Es una situación tan humillante, hay días en que yo no he querido hablar con nadie, de estar encerrada porque me da pena que me vean así. Agradezco muchísimo el apoyo, tenía mucho miedo porque hay gente cruel también, que de pronto fueran a decir ‘es una provocadora, quién sabe, debe ser cansona, celosa’, esas frases machistas que van haciendo mella en la mente y, por eso, muchas mujeres no se atreven a denunciar. Yo decido hacerlo, hacerlo también en redes, y la respuesta de la gente ha sido muy buena. Ojalá de verdad aparezcan más personas a las que les haya sucedido algo así y denuncien, lo hagan público y se unan a este tema, porque esto no puede seguir pasando. Para mis papás esto ha sido muy doloroso, muy duro. A veces sentía que como hija les había fallado, pero todo mundo me dice que no, que yo no soy culpable de ser una víctima. Tengo fracturas múltiples de los huesos propios de la nariz, fractura de la órbita izquierda. No sé muy bien los términos médicos, lo que me explican es que en alguno de los golpes me fracturó el hueso de acá (abajo del ojo) y esto hace que la grasita que recubre, que protege al ojo, se escurra hacia el seno paranasal. En el ojo izquierdo tengo un desplazamiento hacia abajo, por eso me tuvieron que meter la malla de titanio y dos tornillos para lograr que mi ojo subiera y se empiece a desinflamar. Y moretones por todo el cuerpo, me dolía mucho una costilla. Tengo una incapacidad bastante larga”. Así relata Eileen Moreno la brutal agresión de la que acusa al actor Alejandro García
La joven actriz sufrió fracturas en la nariz y el ojo izquierdo, que la dejaron con una incapacidad de cinco meses. Lo que comenzó como una tranquila fiesta en México terminó en una pesadilla, según la joven actriz. “Recuerdo que me voy a una mesa de noche a guardar mis cosas que había olvidado y ahí es cuando siento que él me agarra por detrás del cuello, del pelo y empieza la pesadilla. Me tira al piso, me arrastra por el pasillo del apartamento; yo trato de soltarme y no lo logro, él mide 1,90 y yo, 1,60. Empecé a pedir ayuda a mi mánager que también vive en esa casa, gritaba (…) cuando me tira al ascensor recuerdo que con esta mano me golpea fuertísimo; quedo aturdida y lo miro y luego viene un puñetazo en mi cara que me deja mal. Luego no recuerdo bien cuántos golpes más fueron”, dice la actriz. Ella habla del también actor colombiano Alejandro García y su entonces mánager Gabriel Blanco, quien, afirma, no hizo nada para ayudarla. “Yo en ese momento no sé cómo hice pero salí corriendo a la habitación de mi mánager y empiezo tocar, a pedirle que me auxilie diciéndole que Alejandro García me va a matar. Gabriel me entró a la habitación, me dolía mucho mi cara, le dije que me ayudara, que me llevara a un hospital y él solo me dice que me tranquilice, que me acueste”, relata. La pesadilla continuó “Le dije al portero que avisara a la Policía y me dice que él no puede hacerlo porque necesita autorización de la administración. Yo estaba gritando, diciendo, ‘por favor ayúdenme, estoy en esta dirección; mi novio Alejandro García me acaba de golpear, necesito una ambulancia, estoy herida. Alejandro García baja a arrodillarse, a rogarme que no llame a la Policía, y al mismo tiempo me insultaba. Me decía hija de tal por cual cómo me vas a meter preso, si no llamas a la Policía te pago lo que sea, no hables. La Policía llega y yo estaba desesperada diciéndoles ‘el me pegó’ y recuerdo que Alejandro estaba en el piso arrodillado rogándome. Y el policía me lleva a la patrulla y yo le decía ‘ayúdeme con un médico, mi cara me duele’. El policía me dijo ‘señorita, ¿está segura de denunciar? Es que ustedes denuncian y luego se arrepienten. Entonces pone la denuncia y a las tres horas vuelve porque lo quiere’”. Eileen tiene fracturas en la nariz y el ojo izquierdo donde, además, le tuvieron que hacer implante de titanio. Alejandro García aún no da una respuesta. Vea la entrevista completa:
Alejandro García deberá responder por narcotráfico. Se cree que el sindicado podría tener información de funcionarios de ese país que participaron en ilícitos.
Autoridades en Venezuela dicen que masacre de colombianos no ocurrió en Táchira
Las autoridades sanitarias canadienses informaron este sábado de un primer supuesto caso de hantavirus vinculado al brote detectado en el crucero MV Hondius, que ha causado tres muertes y al menos once contagios entre pasajeros.La jefa sanitaria de la provincia de Columbia Británica, la doctora Bonnie Henry, señaló que el paciente es uno de los cuatro canadienses que permanecían aislados en la provincia tras abandonar el crucero MV Hondius, afectado por un brote del virus.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Canadiense presenta síntomas leves del hantaviursEl afectado desarrolló síntomas leves, entre ellos fiebre y dolor de cabeza, y se encuentra hospitalizado en la localidad de Victoria, en el oeste del país, estable y en aislamiento. Otros dos de los pasajeros han sido hospitalizados también como precaución, mientras que el cuarto está en cuarentena en un domicilio privado.El resultado positivo es todavía dudoso y deberá ser confirmado por el Laboratorio Nacional de Microbiología de Winnipeg en los próximos días.¿Hay riesgo de una nueva pandemia por el hantavirus?Henry subrayó que el caso "no es lo que esperábamos, pero es lo que habíamos previsto", y afirmó que el hantavirus no tiene potencial pandémico comparable al de virus respiratorios como la covid-19, la gripe o el sarampión.Los cuatro pasajeros canadienses fueron trasladados a Columbia Británica después de que el crucero atracara en las islas Canarias (España). Según las autoridades, no tuvieron contacto con el público desde su llegada al aeropuerto de Victoria y los trabajadores sanitarios utilizaron equipos de protección.Canadá está vigilando a un total de 36 personas relacionadas de forma directa o indirecta con el brote del MV Hondius.Otros pasajeros del MV Hondius están en cuarentenaAdemás de los cuatro pasajeros que fueron evacuados hace una semana de la embarcación tras llegar a Tenerife, otras dos personas que viajaban en el crucero pero que lo abandonaron antes de que se declarase el brote, están en cuarentena.El resto son personas que han compartido vuelos con casos conocidos de hantavirus y que tienen un riesgo muy bajo de desarrollar la enfermedad.El hantavirus suele transmitirse por inhalación de partículas contaminadas por excrementos de roedores, aunque la cepa de los Andes, que habría afectado al MV Hondius, puede contagiarse entre personas en casos poco frecuentes.EFE
El Departamento de Prosperidad Social anunció la extensión del plazo para el cobro del segundo ciclo de 2026 de los programas Renta Ciudadana y Devolución del IVA. La nueva fecha límite para que los hogares beneficiarios reclamen los recursos será el 20 de mayo. La medida busca permitir que un mayor número de familias acceda a los giros programados en este ciclo de transferencias.De acuerdo con la información entregada por el Departamento de Prosperidad Social, este ciclo contempla recursos destinados a una amplia base de beneficiarios en todo el territorio nacional. La operación de entrega se desarrolla en distintas fases, con el objetivo de garantizar la cobertura en zonas urbanas y rurales. En este periodo, la entidad informó que el avance de la entrega de recursos se encuentra en alrededor del 70% de la meta establecida para el ciclo, lo que motivó la ampliación del plazo de cobro.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Hasta cuándo habrá ampliación del plazo para cobrar subsidios?La decisión de extender el periodo de pago fue confirmada por la dirección del Departamento de Prosperidad Social. Según lo indicado por la entidad, los hogares beneficiarios podrán reclamar los recursos hasta el 20 de mayo de 2026. "Debemos garantizar la cobertura nacional y que estos beneficios lleguen a los hogares que más lo necesitan", explicó el director de la entidad, Mauricio Rodríguez Amaya.El segundo ciclo de 2026 contempla una inversión total de 322.013 millones de pesos. Estos recursos están destinados a cubrir a 774.837 hogares en diferentes regiones del país, de acuerdo con la planeación del programa. La distribución de las transferencias se realiza bajo criterios de focalización establecidos por el Gobierno nacional, que priorizan a los hogares con mayores niveles de vulnerabilidad. Dentro de esta línea, se da preferencia a:Familias monoparentales con niños menores de seis años.Hogares con personas con discapacidad que requieran atención constante.Familias indígenas en situación de pobreza extrema, garantizando su inclusión en los ciclos de transferencia económica.Este proceso de focalización se basa en la información recopilada al cierre del año anterior, asegurando continuidad y consistencia en la entrega de recursos.¿Cómo saber si es beneficiario del subsidio?La primera forma de enterarse si recibe el subsidio es a través de un mensaje de texto. Prosperidad Social envía notificaciones al número registrado, indicando la modalidad de pago, fechas y condiciones para el retiro. Sin embargo, también existe la opción de hacer la consulta directamente:Ingrese a la página oficial de Renta Ciudadana y Devolución del IVA.Digite su tipo de documento, número de identificación y fecha de nacimiento.El sistema le indicará si tiene un giro asignado y el medio de pago.Es importante usar únicamente los canales oficiales, ya que intermediarios o enlaces no verificados pueden generar riesgos de fraude.¿Cómo consultar si tiene un giro pendiente?Si ya confirmó que es beneficiario, el siguiente paso es verificar si el dinero está disponible para retiro. Esto depende de la entidad encargada del pago.Consulta en el Banco AgrarioLos hogares que reciben el subsidio a través del Banco Agrario de Colombia pueden revisar si tienen un giro disponible de la siguiente manera:Ingrese al portal de consultas del banco.Digite su número de cédula.Revise si aparece un pago pendiente por cobrarEn caso de tener saldo disponible, podrá retirarlo en oficinas del banco, corresponsales o cajeros automáticos si cuenta con tarjeta.Consulta en SuperGIROSOtra opción es verificar el pago mediante SuperGIROS:Acceda al apartado de consulta de pagos.Ingrese sus datos personales.El sistema le mostrará si tiene giros pendientes, no solo de este programa sino de otros subsidios.Esta plataforma es útil para quienes reciben el dinero mediante giro en efectivo.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
Tras varias semanas de rumores y de no saber cuál era su paradero, las autoridades venezolanas informaron que el polémico empresario colombiano Alex Saab, testaferro de Nicolás Maduro, fue extraditado a los Estados Unidos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La noticia la confirmó a través de un comunicado el Servicio de Identificación y Extranjería de Venezuela (SAIME): “El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela informa la deportación del ciudadano de nacionalidad colombiana Alex Naim Saab Morán, llevada a cabo este 16 de mayo de 2026, en cumplimiento de las disposiciones normativas de la legislación migratoria venezolana”.Agregó la entidad que “la medida de deportación fue adoptada tomando en consideración que el referido ciudadano colombiano se encuentra incurso en la comisión de diversos delitos en los Estados Unidos de América, tal como es público, notorio y comunicacional”.¿Quién es Alex Saab?Alex Saab es un empresario colombiano señalado por lavado de activos que consolidó negocios al amparo del chavismo, varios vinculados al petróleo venezolano, y es considerado un cercano operador financiero del gobierno de Nicolás Maduro. Saab ya había sido extraditado a Estados Unidos en el pasado cuando fue capturado en 2020 en Cabo Verde, posteriormente extraditado al país norteamericano para enfrentar cargos federales. Quedó en libertad en diciembre de 2023 tras un canje de prisioneros entre Washington y Caracas.El empresario colombiano, que fue catalogado en 2020 como un diplomático por el Gobierno de Maduro, fue recibido en diciembre de 2023 como un héroe en Venezuela y designado en enero de 2024 por Maduro como presidente del Centro Internacional de Inversión Productiva (CIIP).Maduro dijo en ese entonces que desde ese cargo Saab traería inversiones al país petrolero.En octubre de 2024, Saab fue designado ministro de Industria y Producción Nacional, cargo del que fue destituido por Delcy Rodríguez, que fusionó esa cartera de Estado con la de Comercio Nacional para crear una "nueva instancia" que encomendó al ministro Luis Antonio Villegas.La decisión fue adoptada por la mandataria encargada dos semanas después del ataque de Estados Unidos a Caracas y tres regiones cercanas, que terminó con la captura del mandatario.Saab, de 54 años y amigo personal de Maduro, lleva años acusado en Estados Unidos de haberse enriquecido de forma ilícita mediante contratos gubernamentales y de haber actuado como testaferro del líder chavista.Extradición de Alex Saab: el "negocio" entre Donald Trump y Delcy RodríguezEn marzo pasado, el diario The New York Times informó que la Administración de Donald Trump buscaba negociar la extradición de Saab, aliado clave de Nicolás Maduro, quien regresó a Venezuela en 2023 como parte de un intercambio de prisioneros durante el anterior Gobierno del demócrata Joe Biden.En enero, fiscales estadounidenses presentaron en Miami (Florida) una acusación por corrupción contra Saab, poco después de que Estados Unidos atacara Venezuela y capturara a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico.Según The New York Times, el nuevo gobierno venezolano, liderado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, detuvo a Saab a comienzos de febrero a solicitud de Washington.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
El organismo de defensa civil de Cuba ha difundido recientemente una "guía" para "proteger a la población ante una agresión militar", según informaron varios portales oficiales provinciales, en medio de una creciente tensión con Estados Unidos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Aunque el documento no ha sido replicado por los medios estatales a nivel nacional, su circulación coincide con un momento especialmente delicado en la relación entre Washington y La Habana, enfrentados ideológicamente desde hace más de 60 años.Tensión entre Cuba y Estados UnidosEl gobierno estadounidense, liderado por Donald Trump, mantiene desde finales de enero un bloqueo energético contra la isla, ubicada a 150 kilómetros de su territorio, al considerar que representa una "amenaza excepcional" para su seguridad debido a sus vínculos con Rusia, China e Irán.En paralelo, John Ratcliffe, director de la principal agencia de inteligencia de Estados Unidos, viajó a La Habana para reunirse con altos funcionarios cubanos y discutir la crisis que atraviesa el país.¿Qué dice guía cubana para "proteger ciudadanos de ataques militares?El documento, elaborado por el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil y dirigido "a todas las familias cubanas", ofrece orientaciones "prácticas" para "proteger la vida ante posibles ataques del enemigo", según un comunicado publicado el viernes en el Portal del Ciudadano de La Habana.Medios locales como la radio provincial de Sancti Spíritus también difundieron la información y habilitaron la descarga del instructivo, titulado "Proteger, resistir, sobrevivir y vencer".Entre las recomendaciones se incluye la preparación de "una mochila familiar con agua potable, alimentos listos para consumir, radio con energía alternativa, linterna, medicamentos (...) y artículos de higiene", así como la atención a "las señales de alarma aérea". Además, el documento insta a conocer los "primeros auxilios" y a mantenerse informado "a través de los consejos de defensa" locales.La difusión, aunque discreta, ocurre en un contexto de profunda crisis socioeconómica en Cuba, país de 9,6 millones de habitantes. La situación se agrava por el colapso de la red eléctrica, que enfrenta la falta de diésel y fueloil.Los constantes apagones han provocado protestas recientes en varios barrios de La Habana, reflejando el creciente malestar social en la isla.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE LA AGENCIA DE NOTICIAS AFP
La producción del programa Survivor Grecia fue suspendida de manera indefinida luego de que uno de sus participantes, Stavros Floros, de 21 años, resultara gravemente herido en un accidente ocurrido en aguas de República Dominicana. El joven se encontraba practicando pesca submarina durante un descanso de las grabaciones cuando fue alcanzado por una embarcación turística cerca de la isla Saona.El hecho provocó una fuerte reacción tanto de la productora del reality como de la cadena griega SKAI, que decidió detener la emisión del programa mientras avanzan las investigaciones sobre lo ocurrido y continúa la recuperación del concursante.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Accidente habría ocurrido fuera de la competencia del realityDe acuerdo con la información entregada por la productora AcunMedya a Toronto Sun, el accidente no ocurrió durante una prueba ni dentro de las actividades oficiales del programa. Floros aprovechaba un momento libre en las aguas cercanas a isla Saona para practicar pesca submarina cuando una embarcación lo impactó.La empresa señaló en un comunicado que se trató de un "accidente grave" y explicó que, según los primeros antecedentes recopilados, el participante habría sido herido por una lancha turística mientras se encontraba bajo el agua. Las autoridades locales iniciaron una investigación para establecer las circunstancias exactas del hecho. Medios locales indicaron que el concursante estaba pescando sin una boya de señalización en la superficie, elemento que suele utilizarse para alertar a las embarcaciones sobre la presencia de buzos o pescadores submarinos.El concursante sufrió lesiones de gravedadSegún reportes difundidos por el medio local eKathimerini, las hélices del motor fuera de borda de la embarcación alcanzaron a Floros, provocándole heridas severas en ambas piernas.Las lesiones derivaron en la amputación parcial de su pierna izquierda, además de daños importantes en el tobillo derecho. Tras el accidente, integrantes de la producción y equipos de emergencia realizaron el traslado inmediato del joven a un centro médico local.La productora aseguró que la asistencia fue rápida y que desde el primer momento se activaron los protocolos médicos correspondientes para estabilizar al participante.Días después del accidente, representantes de Survivor Grecia informaron mediante redes sociales que Floros había recuperado la conciencia y permanecía internado en una unidad de cuidados intensivos.El comunicado añadió que los médicos evaluaban la posibilidad de trasladarlo a un hospital especializado en Estados Unidos para continuar con el tratamiento y los procedimientos de rehabilitación.La gravedad del caso llevó a la cadena griega SKAI Television a suspender temporalmente la transmisión del reality show.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co