En medio del furor por la movilidad sostenible, Colombia enfrenta un preocupante panorama de seguridad vial donde vehículos que alcanzan velocidades de hasta 100 km/h circulan sin placas ni seguros, amparadas por un vacío legal. Séptimo Día investigó.Un ejemplo de ello, es el caso de Dagoberto García, quien suele movilizarse en bicicleta hacia su lugar de trabajo. El 18 de febrero de 2025, su rutina se interrumpió de manera violenta en el norte de Bogotá. El incidente ocurrió aproximadamente a las 8:00 de la mañana sobre la avenida NQS, frente a la estación de Transmilenio de la Universidad Nacional, en el sentido norte-sur. Según los testimonios recolectados, un factor externo en la vía provocó la caída que lo dejó vulnerable ante el tráfico eléctrico. García relata que un árbol con una rama caída sobre la ciclorruta habría causado su desestabilización. Al caer al asfalto, fue arrollado por un vehículo tipo ciclomotor que transitaba por el sector. El impacto fue de tal magnitud que el casco del ciclista se rompió por completo, perdiendo el conocimiento de manera inmediata en el lugar de los hechos. “Pasó una moto estas eléctricas y me atropelló. Desperté en la clínica los 4 días en cuidados intensivos”, recordó el afectado al reconstruir los pocos fragmentos que conserva del suceso.La gravedad del choque fue evidente para los testigos y las autoridades de tránsito que atendieron la emergencia. Las imágenes del siniestro muestran a García tendido en el suelo con un sangrado abundante antes de ser auxiliado por paramédicos. Al respecto, el hombre señaló: “Vino un policía que era el que me conocía, que me cuenta que no, que fue grave, que eso prácticamente fue un milagro porque si usted ve las fotos, el sangrado es bastante”.Diagnóstico médico: una conmoción cerebralTras ser trasladado de urgencia, el equipo médico de la clínica donde fue atendido emitió un diagnóstico que confirmó la severidad del golpe en su cabeza. El resultado principal fue una conmoción cerebral, una lesión traumática que afecta las funciones cerebrales y que, en su caso, derivó en una pérdida total de la conciencia durante casi una semana.A pesar de haber recibido el alta de la Unidad de Cuidados Intensivos, las secuelas neurológicas persistieron. Un año después del accidente, García continúa asistiendo a consultas con especialistas en diversas áreas para tratar de mitigar los daños a largo plazo. “Inclusive todavía estoy en tratamiento por neurocirugía... estoy todavía en tratamientos por neuropsicología, neurología”, explicó sobre su actual proceso de rehabilitación.La fragilidad de la memoria tras el choqueUna de las consecuencias más notorias y complejas del traumatismo craneoencefálico ha sido la afectación de su memoria. Durante la investigación periodística, se hizo evidente que el ciclista presenta dificultades para precisar fechas y detalles cronológicos de su propia vida tras el impacto. En medio de la entrevista, el afectado confundió el año del siniestro, situándolo erróneamente en 2018, cuando en realidad ocurrió en 2025.Sus declaraciones reflejan una lucha constante por recuperar la normalidad en sus funciones cognitivas básicas. “El tema de la memoria es un año después... estoy en citados en tratamiento médico, todavía estoy con ese tema porque se me olvidan las cosas”, confesó con evidente preocupación. Esta condición no solo afecta su vida personal, sino también su desempeño profesional como abogado, quien ahora debe lidiar con las secuelas de un evento que no logra recordar por sí mismo. Respecto al momento exacto del choque, García es enfático en su amnesia: “Y ahí es lo que me cuentan, porque ya no me acuerdo de nada”.El vacío del SOAT y la falta de responsabilidadEl caso de Dagoberto García expone una de las mayores críticas a la regulación actual de los vehículos eléctricos livianos en Colombia: la exoneración de requisitos legales básicos.Al ser impactado por un ciclomotor, se descubrió que dicho vehículo no contaba con Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), debido a que la Ley 2486 de 2025 exime de este requisito a los aparatos que no superen ciertos límites de potencia y peso.Esta situación dejó la carga financiera de la atención médica exclusivamente en el sistema de salud convencional del afectado. “No tiene SOAT. No tienen SOAT. Afortunadamente tengo EPS, que fue lo que me atendieron todo por la EPS. Por eso ha sido un accidente que tenía que atenderse por un SOAT”, denunció García.Además del vacío legal, la conducta de la persona que conducía el vehículo eléctrico ha generado indignación en la víctima. Aunque la conductora no se fugó en el instante inicial, como ha ocurrido en otros casos reportados, posteriormente se desvinculó de cualquier proceso de reparación o auxilio.Según García, los intentos de mediación han sido nulos: “Supuestamente tenía que ir a la Fiscalía para conciliar con ella, pero nunca nos llamó. Y aunque no se voló, después no apareció... nunca nos ofrecieron nada”.Para este abogado, el hecho de que personas sin capacitación certificada operen máquinas de tal potencia en espacios compartidos es una falla del sistema. “No todo el mundo es apto para manejar un tipo de esos vehículos y soy abogado y eso pues ha sido tenaz para mí por el tema de las normas, el tema ha sido difícil”, puntualizó al reflexionar sobre la falta de exigencia de licencias y exámenes médicos para estos conductores.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Lo que inició como un día de recreación en la ciclovía de Bogotá, específicamente en la calle 116, terminó en una tragedia que transformó la vida de la familia Pérez Cuervo. El 7 de septiembre de 2025, Paola Cuervo, una profesora de 36 años, acompañaba a su hijo menor. Séptimo Día habló con los padres.Según relata la madre, todo parecía seguro hasta que se desencadenó el siniestro. “Estábamos en plan familiar, mi hijo tenía 5 años en su momento y en plan de ciclovida. Entonces yo volteo a mirar a ver si podemos girarnos para ir al parquecito y detrás mío solo veo una parejita trotando. Entonces yo le digo a mi hijo, 'Amor, ¿puedes voltear?' Y en el momento en que él gira se lo lleva a la scooter”. El impacto fue tan violento que el conductor de la patineta eléctrica no solo derribó al menor, sino que le pasó por encima de su extremidad inferior.Daniel Pérez, padre del niño, describe el accidente basándose en lo observado tras el choque: “Queda presionado sobre su piecito, su pierna”, señala.El accidente alertó a transeúntes y vecinos, quienes intentaron auxiliar al menor. Sin embargo, la velocidad de la patineta fue un factor determinante en la imposibilidad de reaccionar a tiempo. “Segundos. Es que esa Esas esas máquinas van muy rápido. Van muy rápido porque de por sí la pareja que me auxilia, que es la que está atrás mío, dijeron, '¿Y de dónde salió ese señor?'”.La gravedad de la lesión del niño: "Partido literal en dos"Tras el traslado de urgencia a la clínica, los exámenes diagnósticos revelaron la magnitud del daño físico. Las radiografías mostraron una afectación severa. Daniel Pérez, al observar las imágenes médicas, relató el diagnóstico: “Él llega, le hace una radiografía. Efectivamente, hay una fractura fractura de su femur. Cómo se puede ver quedó partido literal en dos”.La intervención quirúrgica fue compleja. Adicional, la recuperación postoperatoria fue una realidad dolorosa para el niño de cinco años, quien debió permanecer inmovilizado casi por completo. Paola Cuervo describe el impacto de ver a su hijo en ese estado: “De ver a tu hijo con un yeso desde el pecho hasta los pies... y que te digan que en dos meses no se puede mover”.Además del daño físico, el accidente dejó secuelas psicológicas profundas. La familia cuenta que el menor comenzó a sufrir de “pesadillas que lo iban a atropellar otra vez, que alguien se lo llevaba, que había un cocodrilo, que había un tiburón, que se lo comía”. La situación obligó a los padres a iniciar terapias con especialistas para manejar el trauma emocional derivado del siniestro vial.El vacío legal y la fuga del responsableUno de los puntos más críticos de esta historia es la huida del conductor de la patineta eléctrica. A pesar de haber arrollado a un menor de edad en un espacio familiar, el sujeto no prestó auxilio. “El señor de la patineta solo se para, se arregla y se va”. La indignación de los padres aumenta al señalar que la identificación del responsable es prácticamente imposible.Al ser consultada sobre por qué no pudieron identificar al sujeto, Paola Cuervo fue enfática: “Como las patinetas esas no tienen placas”. Este vacío de identificación es el eje de la denuncia de la familia, que califica al conductor como “una persona muy egoísta” e irresponsable. La falta de una matrícula o registro impide que se pueda rastrear al infractor, a diferencia de lo que ocurriría con una motocicleta o un automóvil.Desde el Concejo de Bogotá, se han levantado voces de protesta contra la normativa nacional vigente. Juan David Quintero, concejal de la ciudad, calificó la Ley 2486 de 2025 como “una ley perversa, inseguridad vial para los actores más vulnerables, que son los ciclistas y los peatones”. Según Quintero, la legislación actual crea una categoría de vehículos que, pese a su potencia y velocidad, están exentos de requisitos básicos de tránsito.La situación legal de las patinetas eléctricas en Bogotá permite que circulen por la cicloinfraestructura, pero bajo ciertas restricciones de velocidad que, según las víctimas, no se cumplen ni se controlan. Pablo Rincón, subsecretario jurídico de movilidad de Bogotá, aclaró las reglas: “Esa patineta eléctrica puede circular por la cicloinfraestructura”.No obstante, el mismo funcionario admitió las dificultades técnicas para ejercer un control efectivo en tiempo real: “En estos momentos es más complejo la utilización de ese tipo de radares”. Esta falta de supervisión en la ciclovía, un espacio definido por los Pérez Cuervo como “un espacio familiar... para compartir en familia... no para ir de afán”, es lo que permitió que un vehículo a alta velocidad colisionara con el menor.Para la familia Pérez Cuervo, el accidente no solo les quitó la paz, sino que representó una carga financiera y emocional inesperada. “Mi hijo no volvió a usar calzoncillos, tocó con pañales. Entonces fue otro rubro a mi canasta familiar”, explicó la madre al referirse a las dificultades de la inmovilización absoluta. A pesar de que el niño, en un acto de resiliencia, expresó haber perdonado al conductor, la familia insiste en la necesidad de justicia y regulación. “Necesita haber un responsable. Es víctima de una moda, pero más que una moda en patinetas eléctricas, necesitan regulación, controles”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 31 de mayo de 2022 falleció en una prisión de Carolina del Norte, Estados Unidos, Gilberto Rodríguez Orejuela, conocido como 'El Ajedrecista'. Quien fuera el máximo líder del Cartel de Cali pasó sus últimos días alejado del poder y la riqueza que ostentó en las décadas de los 80 y 90, dedicando su tiempo casi exclusivamente al estudio de la historia, la filosofía y la redacción de sus memorias.Con su muerte terminó la vida de uno de los criminales más poderosos de Colombia. Mientras su organización llegó a controlar cerca del 80 % de la cocaína que entraba a Estados Unidos, en sus últimos años se refugió en los libros. Los Informantes habló con los profesores que lo acompañaron y que revelan una faceta poco conocida del excapo.Del control del narcotráfico a la disciplina académica en prisiónBajo el mando de Rodríguez Orejuela, el Cartel de Cali se convirtió en una multinacional del crimen que generaba ingresos estimados en 8.000 millones de dólares anuales. Sin embargo, tras su captura en 1995 y su posterior reclusión en la cárcel La Picota de Bogotá, el capo inició una transformación hacia la vida académica.Iván Cubillos, antropólogo y lingüista que fue su profesor entre 1997 y 2004, relató que el interno aplicó la misma mentalidad calculadora de sus negocios ilícitos a sus estudios de bachillerato y posteriormente a una licenciatura en Historia y Filosofía con la Universidad Santo Tomás.Según el docente, el líder del cartel no tomaba las clases como una distracción, sino como una meta de alto rendimiento. El profesor Cubillos recuerda la rigurosidad con la que el recluso organizaba sus jornadas de estudio: “Lo que hizo él es armar una mini universidad. Entonces, él escribía las materias que veía en cada semestre y hacía su horario de lunes, martes, miércoles, jueves, viernes. Entonces, tenía sus libros y los leíamos, preparábamos y los discutíamos”.Esta dedicación venía acompañada de una alta autoexigencia. Cubillos explicó que el interno no aceptaba malos resultados en sus calificaciones, vinculando su desempeño escolar con su pasado en la industria farmacéutica y el narcotráfico: “Él decía algo así como: 'Yo fui el mejor farmaceuta, droguista... también tenía que ser el mejor narcotraficante'. Cuando él estudia, él tenía que ser el mejor estudiante y se frustraba mucho cuando le ponían una nota que él no esperaba”.El aislamiento en EE. UU. y la redacción de sus memoriasTras su extradición en 2004, Rodríguez Orejuela continuó su formación en medio de las estrictas condiciones de las prisiones federales estadounidenses. En sus últimos años, específicamente desde 2021, el excapo buscó asesoría profesional para finalizar la segunda parte de sus memorias, labor que realizó de la mano de la abogada y editora María Fernanda Jaramillo. Debido a las restricciones por la pandemia de COVID-19, todo el intercambio intelectual se limitó a correos electrónicos y cartas físicas.Jaramillo destacó el respeto que el exjefe del Cartel de Cali mantenía por la figura del docente, incluso en una situación de aislamiento total. La editora describió la dinámica de trabajo de la siguiente manera: “Yo creo que él volvió al colegio donde se respetaba la profesora y donde se le hacía caso... claro, porque yo le decía: 'A trabajar'”. A pesar de haber sido uno de los hombres más ricos del mundo, en la cárcel de Carolina del Norte enfrentaba limitaciones técnicas básicas, como la ausencia de la letra "ñ" o de tildes en los teclados permitidos, lo que complicaba la redacción de sus textos en español.Un legado de violencia y una reflexión tardíaEl pasado de 'El Ajedrecista' estuvo marcado por una guerra abierta contra Pablo Escobar y la infiltración en las instituciones colombianas, llegando a financiar campañas políticas y sobornar a una parte considerable del Congreso de la República. A pesar de este historial, sus profesores en prisión conocieron a un hombre que expresaba arrepentimiento por no haber seguido el camino de la educación en su juventud.En sus conversaciones con los tutores, el exnarcotraficante reflexionaba sobre cómo las oportunidades académicas habrían cambiado su destino. “Él decía: ‘Si yo hubiera estudiado, si hubiera podido ser bachiller, yo creo que otra hubiera sido mi vida’”. Incluso en su libro, el autor se definía a sí mismo con una frase que sus profesores recuerdan: “He sido rebelde por convicción, comerciante por vocación y narcotraficante por ambición”.Paradójicamente, el hombre que manejó fortunas capaces de comprar naciones enteras, según estimaciones del Departamento del Tesoro de EE. UU., mostró en sus últimos años señales de precariedad económica. El profesor Cubillos mencionó una anécdota que ilustra esta situación: “Recuerdo una vez me dijo: 'Profe, ¿no tiene $300.000 pesos que me preste?'. Yo 'No, Gilberto, no'”.Gilberto Rodríguez Orejuela murió a los 83 años, sin haber cumplido su deseo de regresar a Colombia. Sus maestros, quienes aclaran no hacer apología de su vida delictiva, coinciden en que el estudio fue su única forma de libertad durante su sentencia de 30 años. Como resume María Fernanda Jaramillo: “Yo siempre digo que a él le quitaron la libertad, pero no sus alas de conocimiento”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
El anhelo de mejorar su movilidad se convirtió en el inicio de una tragedia familiar en el departamento de Santander. Daisy Paola Duarte, una ingeniera en salud ocupacional de 36 años y madre de tres hijos, recibió de parte de su esposo un regalo que había esperado con ilusión: un ciclomotor eléctrico. Sin embargo, el entusiasmo por el nuevo vehículo duró apenas 72 horas. Séptimo Día conoció su caso.Mauricio Duarte, hermano de la víctima, relata con dolor los momentos previos al fatal desenlace: “Tenía como tres días, él le compró la moto a ella. Eso fue un sábado y ellos estuvieron practicándola, andándola”. La familia recuerda que el domingo y el lunes Daisy continuó practicando en su nuevo transporte, sin imaginar que ese último día de marzo su vida se apagaría de forma instantánea.El accidente ocurrió en la vía que conduce de Barrancabermeja al centro, en las inmediaciones del cementerio de la Resurrección. En un video grabado por uno de sus hijos minutos antes del siniestro, se observa a Daisy conduciendo con aparente normalidad, mientras su esposo y sus hijos la seguían de cerca en un automóvil. Mauricio Duarte describe la escena del impacto según el relato del esposo: “Él venía escoltándola. Él venía con los niños en el carro e iba a la parte de adelante y él dice que iba bien y pum se cayó”.El último recorrido: "Amor, levántese, vamos"La fatalidad ocurrió al llegar a una curva pronunciada. Daisy perdió el control del vehículo y su cuerpo impactó violentamente contra el pavimento. Las autoridades de tránsito que atendieron la emergencia confirmaron que el deceso fue inmediato debido a la magnitud del golpe en su rostro.El testimonio del esposo de Daisy, recogido por su hermano, describe la angustia del momento en que intentó auxiliarla tras la caída: “Él dice, 'Yo vi que cuando ella se cayó. Yo vi que ella se quedó ahí'. Él la llamaba, ya ella no se movía ni nada. Él también entró en shock, le decía, 'Amor, levántese, vamos, vamos'. No se movía”.Fiber Jiménez, el agente judicial de tránsito encargado de la inspección técnica del cadáver, planteó una hipótesis sobre el accidente basada en el diseño del vehículo y las condiciones del terreno. Según el agente, la inestabilidad del ciclomotor en zonas no urbanas fue un factor determinante: “El tipo de vehículo en que venía es un vehículo para la ciudad, no para la zona rural en una vía con alto tráfico, bastante flujo vehicular”. Jiménez añadió que la víctima pudo haber perdido el equilibrio al intentar regresar a la calzada: “Ella posiblemente en su velocidad pierde el control y cae”.El debate sobre la seguridadLa muerte de Daisy Duarte ha puesto sobre la mesa el debate sobre la seguridad de estos vehículos, que a menudo son comercializados como alternativas de transporte inofensivas. Para las autoridades de Barrancabermeja, el hecho de que se trate de máquinas pequeñas y de baja potencia genería una falsa sensación de seguridad tanto en compradores como en conductores.“Es una muerte absurda, digámoslo así, porque es un vehículo pequeño, es algo que usted lo ve inofensivo, que usted no va a superar un límite, una velocidad exuberante. No son estables, son pequeños, son de calle, de ciudad más que todo”, explicó el agente Jiménez. A esto se suma el hecho de que Daisy no contaba con formación previa para conducir este tipo de máquinas: “No tenía licencia”, confirmó su hermano Mauricio.A diferencia de las motocicletas convencionales de combustión, que exigen cursos de conducción, exámenes médicos y licencias específicas, los ciclomotores eléctricos de baja potencia están exentos de estos requisitos bajo la normativa vigente en Colombia. Mauricio Duarte reflexiona sobre este vacío con una frase que resume la tragedia: “El sueño de ella era eso, comprar la motico. Ese sueño le costó la vida”.El vacío legal en este tipo de vehículosLa investigación sobre el caso de Daisy revela que su vehículo forma parte de una categoría que la Ley 2486 de 2025 ha dejado en un limbo regulatorio. Al no superar ciertos límites de potencia y velocidad, estos ciclomotores no requieren placa, SOAT ni revisión tecnicomecánica. Esta falta de exigencias ha disparado las ventas, pero también la desinformación en los puntos de venta.'Andrés', jefe de ventas de una marca nacional que prefirió reservar su apellido, denunció ante medios de comunicación prácticas comerciales engañosas que afectan la seguridad vial. Según su testimonio, muchos establecimientos venden ciclomotores, que requieren ciertas normas según su potencia, como si fueran simples bicicletas eléctricas para evitar controles: “Les dicen que pueden andar siempre en las ciclorrutas”.Esta confusión técnica es vital: una bicicleta eléctrica requiere pedaleo asistido, mientras que un ciclomotor, como el que conducía Daisy, tiene un acelerador independiente. Al ser operados por personas sin pericia ni conocimientos en normas de tránsito, el riesgo de accidentes fatales aumenta exponencialmente. Un usuario de monociclos eléctricos de alta potencia, coincide en la necesidad de regulación: “Básicamente me han dado respuestas como eso es un juguete, pues para mí no lo es”.Un panorama nacional de víctimas silenciosasEl caso de Daisy Duarte no es un hecho aislado. Estadísticas de Medicina Legal entregadas recientemente revelan que entre 2020 y 2025 han fallecido al menos 20 personas en accidentes relacionados con vehículos eléctricos livianos en el país. No obstante, las autoridades advierten que las cifras podrían ser mayores debido a la falta de sistematización de estos siniestros en los registros oficiales.En ciudades como Bogotá, la problemática se manifiesta de otras formas. Mientras en Santander la víctima fue la conductora, en la capital el peligro recae sobre los peatones. Paola Cuervo, madre de un niño de 5 años que sufrió una fractura de fémur tras ser arrollado por una patineta eléctrica en una ciclovía, relató la impotencia de no poder identificar al responsable por la falta de placas: “Como las patinetas esas no tienen placas... De verdad es un irresponsable. Es una persona muy egoísta”.El Ministerio de Transporte tiene el reto de reglamentar la ley antes de mediados de julio de 2026. Mientras tanto, las familias de las víctimas exigen mayores controles. Por ahora, los tres hijos de Daisy intentan asimilar la pérdida. Su hijo de 4 años, según relata su tío, le dice cada noche: “Mi mami se convirtió en una estrella”.
Estados Unidos anunció este lunes, 18 de marzo, que ha prohibido el último tipo de asbesto que utilizan algunas industrias del país, medio siglo después de que el Gobierno atacara por primera vez este mineral cancerígeno.Exceso de flúor en el agua, el dolor de cabeza en corregimiento del HuilaLa Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) "cierra por fin la puerta a una sustancia química tan peligrosa que se ha prohibido en 50 países", afirmó su director, Michael Regan, en rueda de prensa."Esta prohibición histórica lleva 30 años preparándose", añadió.En 1991 una sentencia revocó en gran medida una prohibición inicial del asbesto, como se conoce también al amianto.En 2016 el Congreso estadounidense reforzó una ley sobre la regulación de productos químicos, que la EPA utiliza ahora para sus nuevas regulaciones.Aunque el uso de asbesto ya ha disminuido en las últimas décadas, el crisotilo, también conocido como "amianto blanco", todavía se utiliza en la industria automotriz o para producir cloro con el que se purifica el agua. Esto se debe a su resistencia al calor y a sus propiedades de conducción eléctrica.Celular y redes sociales: ¿aliados o enemigos de las personas?Pero la exposición al asbesto puede provocar cáncer de pulmón, ovario y laringe, y está relacionada con más de 40.000 muertes al año en Estados Unidos, según la EPA.Aunque existen varias variedades de amianto, el crisotilo es la única forma conocida hasta ahora que todavía se importa y utiliza en Estados Unidos, subraya la agencia estadounidense.La nueva normativa prohíbe con efecto inmediato la importación de amianto para la producción de cloro.Las ocho fábricas que todavía utilizan asbesto para producir cloro en Estados Unidos se beneficiarán de un "período de transición" de varios años, que les permitirá cambiar de tecnología sin correr el riesgo de afectar los procesos de purificación del agua, explicó la EPA.También se prevén varios meses o años de transición para la industria automotriz, dependiendo del uso."Ya es hora de que Estados Unidos prohíba el amianto, y es inaceptable que este conocido carcinógeno siga amenazando a los estadounidenses y devastando familias", afirmó la congresista Suzanne Bonamici.Alerta en Cartagena por presencia de asbesto en casi toda la ciudad: “Tenemos un enemigo en casa”
Hace siete años murió Ana Cecilia Niño, una periodista que batalló para lograr la ley que prohíbe el asbesto, que terminó matándola tras provocarle mesotelioma pleural, un cáncer letal producto de la exposición a la fibra en su infancia, en el barrio Pablo Neruda, en Sibaté, Cundinamarca.Puede ver: Abecé para entender la ley que prohíbe el asbesto en Colombia“Este fue un barrio de invasión. En su época, cuando yo era muy chiquita, todo fue rellenado con escombros que botaba esta fábrica al barrio, y pues uno en medio de su niñez jugaba en los tubos que dejaban en las calles y jugaba con esa fibrita”, decía ella en vida.Daniel, Ana e incluso su hija, que solo tenía 3 años en 2017, sabían que la periodista tenía los días contados. Esa semana misma que ella se iba a morir, yo le pregunté que cuándo iba a morirse y mi papá respondió y me dijo ‘pues nadie sabe, el único que sabe es Dios’”, recordó la menor, que ahora tiene 11 años.Ana Cecilia murió sin ver la ley que llevaría su nombre y que prohibió exportar, producir, comercializar, importar, distribuir cualquier variedad de asbesto o productos elaborados con esta fibra en el territorio nacional.‘Inextinguible’: el documental que cuenta la vida de Ana Cecilia Niño, víctima del asbestoVilla AnaDaniel tenía un pacto de amor, tomó las banderas de su esposa y después de cinco años de lucha social y política, logró no solo la ley contra el asbesto, sino que su cruzada por pueblos del país diera como resultado que en diez municipios se prohibiera el uso del asbesto.Él ahora está cumpliendo uno de sus sueños, creando un espacio de naturaleza en medio de un bosque en las montañas de Boyacá. Es una preciosa villa con el nombre de su esposa, Villa Ana, donde construyó una casita en el árbol autosuficiente a donde llegan visitantes, en especial familias que han perdido sus seres queridos a causa del cáncer, y buscan sanar a través de la ecología profunda.Daniel y su hija Ana Sofía realizan terapias de sanación emocional donde estimulan los sentidos de las personas que buscan recargarse de esa armonía que les quitó la lucha desgarradora contra el cáncer.“Este lugar significa el aire puro. Y básicamente aquí pintamos árboles y son flores, porque Ana siempre dijo que quería ver más flores en este país, más flores en este mundo y menos asbesto. Y la idea es que nosotros podemos hacer ese cambio. Ana dejó un legado y el legado es que busquemos valorar más lo que respiramos y empezar a sustituir todo este asbesto”, comentó Daniel.Uno de los beneficiados con Villa Ana es Frank Camelo, quien enviudó hace un año. Su esposa Martha era una mujer saludable de 53 años “y en un diciembre de 2019 el doctor le detecta una bolita en el cuello, prendieron las alarmas. Y de ahí para acá fue cuando se nos dañó todo nuestro caminar”, relató.Su compañera de vida, mamá de su único hijo, murió a causa de un mesotelioma que la dejó “sin aire, me dejó de caminar de un día para otro, las extremidades izquierdas se le durmieron, terminó sin habla”, dijo.“Es muy duro tener que llegar a asistir muchas veces a tu mamá, desde suministrarle medicamentos, los anticoagulantes que se inyectaban, hasta cambiarle el pañal”, señaló el hijo de Martha, Frank Junior.Su padre recuerda con dolor que “dejé todo, dejé de trabajar, todo se acabó. Lo que hicimos en 26 años se acabó”.Frank Junior aprendió a conocer el enemigo oculto que atacó sin piedad a su mamá: “Asbesto es igual a muerte, porque así como dañó nuestro hogar, puede dañar el de muchos. Nosotros éramos una familia normal y fue un mal silencioso, un mal que durante años de pronto pudo haberlo tenido y de un momento a otro cambió nuestras vidas”.Por su parte, Frank padre afirma que la ley contra el asbesto “no la han cumplido. No sabe la gente el dolor que tiene uno cuando tiene un enfermo de asbesto y que llega a una clínica de urgencias y lo ven como la persona normal, sabiendo que hay unos protocolos que dice la ley, que tienen que separarlo rápido, darle una habitación”.Obligado por las circunstancias, él defendió la atención de su esposa y así como se convirtió en veedor cívico que hoy integra la Comisión Nacional para la Sustitución del Asbesto. Su tarea es hacer que la ley Ana Cecilia Niño se cumpla “invitando a todas las universidades de Colombia a que hagan una investigación, que se invite a países como España, como Bélgica, como Noruega, que ya tienen una buena educación” sobre el tema.Para Frank, Daniel ha creado “una cadena que empezó conmigo, y yo le decía a Daniel que ya empezó con otros. Y el final fue pues trágico, pero había un amigo que nos escuchaba y sabía el dolor que estaba pasando, ayudarnos y poder decir qué seguía después de esto, o sea, el antes, como vivieron ellos esto, y ahora él después”.Y Villa Ana se ha convertido en un pequeño oasis, una burbuja de aire puro en medio de tantos contaminantes en donde “es posible sanar nuestro corazón, es posible sanar esas heridas que llevamos adentro, es posible que ese resentimiento pase a la acción, que es lo que queremos, es generar una mayor conciencia del aire puro que tenemos y, además, sanar ese dolor que viene creándose ya y que se va a crear en los próximos años”, dice Daniel.Es también el pequeño mundo sanador de Ana Sofía, la que pasados siete años ha crecido con el recuerdo leve de su madre, a quien describe como “muy linda, ella siempre como que a veces era muy fuerte, ella se ponía a veces a jugar conmigo”.Para ella “Villa Ana Glamping es para respirar aire puro, porque todo esto está lleno de árboles. Se me hace muy feliz porque estoy con mi papá”.Alarmantes cifras de desnutrición de menores en Colombia: van más de 600 casos en lo corrido de 2024
“Tenemos muchos retos” dijo Daniel Pineda, quien por varios años acompañó la lucha de la periodista que perdió la vida por exponerse a esta fibra. Ana Cecilia, en medio del dolor de su enfermedad, les puso rostro a las víctimas del asbesto en Colombia. Finalmente, con la ley sancionada luego de años de intentos en el Congreso, su familia recibió la recompensa a su sacrificio en la Casa de Nariño. Daniel, director de la fundación Ana Cecilia Niño, llegó este miércoles hasta la sede de la Presidencia de la República de la mano de su hija, Ana, y se reunió con familiares de otras víctimas. Tras recibir de parte del presidente Iván Duque el texto de la ley, habló de los retos que tiene Colombia para el desmonte gradual del asbesto, en dos años. “Que llevemos el mensaje de prevención a muchos colombianos que no saben que, partiendo una teja, sus niños jugando con ella o arrojando desechos a la carretera, puedan verse contaminados por ese porcentaje que queda en el aire”, explicó Daniel. La senadora Nadia Biel, impulsadora de la ley, habló de lo que significa para Colombia el empoderamiento de las víctimas y sus luchas sociales: “aquí no solo fue una persona, fueron miles de vidas, miles de colombianos y familias que se volcaron a esta causa, fue todo un país que construyó paso a paso este anhelo”. El presidente Duque se comprometió a trabajar para que se cumpla la ley que prohíbe el asbesto en Colombia a partir de 2021. Le puede interesar: Abecé para entender la ley que prohíbe el asbesto en Colombia
A partir del primero de enero de 2021 no estará permitido explotar, producir, comercializar, importar, distribuir o exportar esta fibra. El asbesto es un mineral fibroso utilizado principalmente en la fabricación de tejas, baldosas, papel, en los frenos de los vehículos, materias textiles termorresistentes, envases, paquetería, revestimientos y pinturas, entre otros. La exposición a este material aumenta las posibilidades de sufrir cáncer de pulmón, hígado, laringe, así como gastrointestinal y sus efectos pueden perdurar en el cuerpo entre 20 y 30 años. Estos son algunos puntos claves de la ley: El nombre de la ley será Ana Cecilia Niño, mujer que simbolizó la lucha contra esta fibra que produce cáncer. Existe un plazo de transición para sustituir los materiales hechos con asbesto. El Gobierno tendrá que atender la transición a otras actividades productivas de los propietarios y empleados de la mina de Campamento, Antioquia, la única a cielo abierto que opera en el país y que produce mil toneladas de asbesto al mes. Tiene concesión de explotación hasta el año 2020. Vea, además: ¿Qué pasará con los productos hechos de asbesto tras la aprobación de la ley que prohíbe su uso? Entretanto, el presidente Iván Duque sancionó la ley que le da la categoría de ministerio a Coldeportes y la que promueve el uso de carros eléctricos en el país. Esta última establece que de aquí a 2035 todo el sistema integrado de transporte deberá ser eléctrico. Relacionado: ¿Quedará la sede del Ministerio del Deporte fuera de Bogotá?
Si en su casa tiene tejas o tanques de esta fibra podrá seguirlos utilizando, pero atienda estas recomendaciones. Vea, además, un informe especial desde Sibaté. Principalmente se aconseja dejar quietas las cosas que contengan este material. “No manipulemos, no toquemos, no perforemos el asbesto instalado. Dejémoslo quietico”, son las sugerencias de Nadia Blel, autora de la ley que prohíbe el uso de la fibra en Colombia. Al recibir la sanción presidencial, esta nación se convierte oficialmente en el país número 67 en prohibir el asbesto. El gobierno tiene un plazo de cinco años para anunciar la política de sustitución. Congreso prohíbe el uso del asbesto en Colombia a partir de 2021 La ley aprobada por el Congreso obliga al gobierno a implementar un plan de adaptación laboral En materia de salud, la tarea será “hacerle un monitoreo por un periodo de 20 años, sobre todo a aquellos trabajadores que han estado expuestos. Las enfermedades producto de la exposición de asbesto tiene un periodo de latencia de 15 a 20 años”, explica Blel. En el caso de la mina de campamento Antioquia, tiene licencia de funcionamiento hasta el 2020. Los empleados quedaron incluidos en un plan de adaptacion laboral. Otros productos hechos con el material son pastillas de freno para vehículos, pinturas, uniformes y cientos más.
A partir del primero de enero de 2021 no será legal su explotación, producción, comercialización, exportación, importación o distribución. El nombre de la ley será Ana Cecilia Niño, mujer que simbolizó la lucha contra esta fibra que produce cáncer. Existe un plazo de transición para sustituir los materiales hechos con asbesto. El Senado platea un tiempo de cinco años, mientras que la Cámara de un año y medio. Un punto que deberá ser conciliado. El Gobierno tendrá que atender la transición a otras actividades productivas de los propietarios y empleados de la mina de Campamento, Antioquia, la única a cielo abierto que opera en el país y que produce mil toneladas de asbesto al mes. Tiene concesión de explotación hasta el año 2020. Otro punto clave para aclarar es el futuro de las estructuras de asbesto instaladas, tendrán un plazo de desmonte por definir. Expertos en el tema aseguran que el material que se encuentra en lugares como Sibaté, donde se hicieron rellenos o tuberías importantes, no debe ser intervenido hasta que no se implemente una reglamentación clara al respecto. Entretanto, el proceso de sustitución de materiales que reemplacen el asbesto ya se está adelantando por parte de las empresas que fabrican materiales para obras de construcción. Vea, además: “Todos los días nos morimos”: exfutbolista se juega el partido de su vida contra el asbesto
Este martes será el último debate de la iniciativa. Si la Cámara de Representantes no le da luz verde, será archivada. Dos ponencias enfrentan a distintos sectores en la corporación. Por un lado, está la propuesta de Mauricio Toro, que busca prohibir cualquier uso y comercialización del asbesto en Colombia, luego de un periodo de transición de cinco años. Y otra, de Jairo Cristo, que no habla de prohibición, sino de eliminación a partir del primero de enero de 2021. “¿Por qué es importante la palabra ‘prohibir’ y no ‘eliminar’? Porque cuando usted deja una palabra contundente, como ‘prohibir’, se cierra la puerta a cualquier tipo de transacción con el material”, señala Mauricio Toro, ponente del proyecto. Puede ver: Juez da un plazo de cinco años para crear política que sustituya uso del asbesto “No queremos que empresas que ya están migrando hacia el asbesto lleguen a la casa con un maletín y le digan: ‘señor, le tenemos el plan de financiación para cambiar el techo de su casa porque aquí está la ley y aparece prohibido’, no queremos que se haga ese agosto”, contrapone Jairo Cristo, ponente para productores. En la ponencia de Cristo, se permite que las empresas que tengan licencia al momento de sancionarse la ley puedan seguir produciendo asbesto con fines de exportación. Toro, prohíbe cualquier tipo de uso del material. El texto que apruebe la Cámara, en todo caso, deberá ser conciliado con el de Senado, por lo que hay urgencia. “Si no se aprueba mañana el proyecto de ley, morimos por octava vez”, resalta Toro. También hay preocupación porque a pesar de estar sobre el tiempo, el proyecto fue agendado como sexto punto en el orden del día de la plenaria, aseguran los ponentes que presentarán una proposición para agendarlo de primero. Además: Boyacá, primer departamento de Colombia que prohíbe usar asbesto en obras públicas También: Antonio Medina, el ‘superhéroe’ que perdió la batalla por la vida a causa del asbesto
Como valor agregado de la iniciativa, las construcciones privadas tendrían descuentos en impuestos si no construyen con este material y sus derivados. Once concejales de Villa de Leyva se unieron a la iniciativa que ya prospera en Duitama, Moniquirá, Tibasosa, Samacá y Chivatá, donde es prohibido usar la fibra en edificaciones de contratación pública. "Una decisión que creo que va en el camino y la dirección correcta y como presidente de la federación estoy invitando a los demás gobernadores del país para que también hagan lo mismo", expresó el gobernador de Boyacá, Carlos Amaya. Autoridades departamentales hicieron un llamado para que la iniciativa sea de orden nacional. Daniel Pineda, director de la fundación Ana Cecilia Niño, símbolo de la lucha contra este material, pide que se “proteja la vida de los habitantes evitando comprar, licitar y construir con asbesto a futuro”. Vea también: Boyacá, primer departamento de Colombia que prohíbe usar asbesto en obras públicas ¿Les cumplirá el Congreso a víctimas del asbesto que, antes de morir, clamaban por su prohibición?
En los últimos cinco años han muerto 1.700 personas por un tipo de cáncer atribuido a la exposición a esta fibra. Este es el informe de Marcela Pulido. Las manos de Raúl Antonio Medina moldeaban superhéroes, lo que no sabía era que durante un año tendría que convertirse en uno de ellos. “Realmente eso es lo que todo el mundo me dice, mis niñas y mi familia. Soy yo con la máscara y la frase que dice: Dios les da las peores batallas a sus mejores guerreros”, dijo Raúl (Q.E.P.D.). Dio su peor batalla hasta que la perdió el pasado 3 de abril cuando el asbesto, que se había instalado silenciosamente en sus pulmones en forma de tumor maligno, le quitó el aire. “Es el peor enemigo, un mineral, un veneno para nuestra sociedad. Está matando la gente, nos está acabando”, dijo entonces. Nos vimos días antes del fallecimiento en su casa, estaba acompañado por Estelita, su dulce esposa. Ella dejó todo para dedicarse a su cuidado. Raúl no aguantaba la cama, tomaba sorbos de agua y a duras penas lograba consumir uvas. “Empecé a sentir una toz seca y dolor en el pecho. Y ya la apariencia física empezó a cambiar”, contó. En muy poco tiempo perdió 12 kilos. “Salí con un diagnóstico de mesotelioma maligno grado 3, eso se refiere a un cáncer en el pulmón debido a la exposición al asbesto”, añadió. Durante 14 años que trabajó en una empresa sabía que estaba laborando con un material tan delicado. “Sí, yo sabía que era un material perjudicial para la salud, pero eso no me lo dijeron cuando entré a trabajar. Cuando entré a la empresa no me dijeron este es un material cancerígeno, cuidado. Trabajamos con esto y nuestro objetivo era hacer los frenos de los vehículos. Se salvan las vidas de los usuarios, pero qué estaba pasando con nosotros los empleados”, relató. Está claro, Raúl no estaba en la zona de polución de la fábrica, pero esto no lo salvó de ser contaminado. Raúl no es la primera víctima que este noticiero registra por contaminación de empresas que trabajan con el asbesto como materia prima para elaborar piezas de fricción para vehículos, lo mismo le pasó a Alcira Forero en 2014. Puede ver: Esta mujer es la más reciente víctima del uso del asbesto ¿Qué tan peligroso es manipular productos elaborados con asbesto? Un grupo especializado de Ingeniería Ambiental de la Universidad de los Andes realizó pruebas en más 18 talleres y demostró que no existe uso seguro de esta fibra mineral. “Encontramos que los trabajadores deben realizar unas manipulaciones sobre los productos de fricción, bandas, bloques para poder adherirlos a los soportes y así instalarlos a los vehículos. Estos trabajadores están expuestos a concentraciones que, en la mayoría de los casos, exceden el estándar ocupacional de 0,1 puntos de fibras por centímetro cubico de aire por cada jornada laboral de 8 horas”, documentó María Fernanda Cely, ecóloga con doctorado en Ingeniería. El profesor Juan Pablo Ramos, doctor en Salud Pública, estuvo al frente de la investigación. “¡Necesitamos que se prohíba ya! Se han introducido al país millones de toneladas de asbesto a lo largo de 75 años. Si miramos el paisaje, muchas de las tejas que podemos observar posiblemente son asbesto y ese es un problema que vamos a tener que manejar hacia el futuro, que puede tomar no una sino varias generaciones para controlar”, aseguró Ramos. Entre tanto, este tema es discutido en el Congreso de la República. El proyecto de ley Ana Cecilia Niño, que busca prohibir la implementación del asbesto, hizo curso exitoso en el Senado, pero nuevamente está en la cuerda floja en la Cámara de Representantes. “Nos queda el mes de mayo completamente para hacer dos debates y el proyecto tendrá que tener una conciliación por los cambios que haga la Cámara a las decisiones que tomaron en el Senado”, afirmó la senadora Nadia Blel, autora de la iniciativa. Además: Triunfo de una larga lucha: víctimas del asbesto celebran prohibición aprobada por Senado
El Concejo avaló un proyecto con el que busca contrarrestar los efectos que trae ese material en la salud de los habitantes de la población boyacense. Es el tercer municipio en Colombia que prohíbe la utilización del asbesto, que, según la fundación Ana Cecilia Niño, puede causar la muerte de 1.500 personas cada año en Colombia. En contexto:Juez da un plazo de cinco años para crear política que sustituya uso del asbesto Vea también:Chivatá, en Boyacá, dijo sí a la vida y prohibió el uso de asbesto
El Gobierno de Colombia envió a Cuba este viernes un barco con unas 100 toneladas de ayuda humanitaria para mitigar los efectos tras el paso del huracán Melissa en la isla y las carencias provocadas por la crisis energética y económica, reforzada por las medidas de bloqueo de Estados Unidos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Según informó la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional (APC Colombia), el buque ARC Caribe de la Armada Nacional partió desde el puerto colombiano de Cartagena de Indias con un cargamento de suministros básicos que incluye alimentos no perecederos, medicamentos, insumos hospitalarios, materiales eléctricos, artículos para el hogar y paneles solares."Este envío representa una nueva muestra del compromiso de Colombia con la cooperación internacional y la asistencia humanitaria entre países hermanos, fortaleciendo los lazos de solidaridad regional y contribuyendo a la atención de comunidades que continúan enfrentando condiciones de vulnerabilidad", señaló un comunicado de APC Colombia citado por medios estatales cubanos.Además detalló que esta misión fue coordinada de manera conjunta por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, el Ministerio de Agricultura y el de Minas y Energía, la Dirección de Impuestos y Aduanas, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, la Cancillería, la Armada Nacional, entre otros organismos.La directora general de APC, Alexandra Palencia, dijo que el envío representa "una expresión de la solidaridad que une a nuestros pueblos y de la convicción de que, ante las dificultades, la respuesta debe ser la cooperación y el apoyo mutuo".A esta ayuda se suman más de siete toneladas de aportaciones del Movimiento Colombiano de Solidaridad, la Asociación de Cubanos Residentes y de otras organizaciones de la sociedad civil, refirió un reporte de la agencia cubana Prensa Latina.En abril pasado, Colombia envió a La Habana por vía aérea un donativo con medicamentos, insumos médicos y alimentos para ayudar a paliar el desabastecimiento y la escasez de productos esenciales a causa de la severa crisis que padece la isla.Asimismo, el pasado noviembre, el Gobierno colombiano envió a la isla 240 toneladas de asistencia para atender la emergencia por los severos daños que ocasionó el azote del huracán Melissa en la región oriental cubana. AGENCIA EFE
Una incursión armada en una clínica de Pasto terminó con la fuga de Luis Alberto Villota Rodríguez, conocido con el alias de Tito, un procesado por delitos como rebelión, secuestro y homicidio. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El hecho ocurrió en la noche del viernes 5 de junio y motivó la activación de un operativo conjunto entre autoridades penitenciarias, judiciales y de Policía para lograr su recaptura.¿Qué dijo el INPEC?A través de un comunicado oficial, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) confirmó que el privado de la libertad fue rescatado por hombres armados que irrumpieron en el centro asistencial donde permanecía bajo custodia.Según informó la entidad, los hechos ocurrieron aproximadamente a las 9:30 de la noche en la Clínica Fátima de la ciudad de Pasto. De acuerdo con el reporte oficial, varias personas armadas ingresaron a las instalaciones y procedieron a llevarse a Villota Rodríguez.“Informa que en la noche del viernes 5 de junio aproximadamente a la 9:30 pm hombres armados irrumpieron en las instalaciones de la Clínica Fátima de la Ciudad de Pasto y procedieron a llevarse bajo la modalidad de rescate al privado de la libertad Luis Alberto Villota Rodríguez”, señaló el INPEC en su boletín informativo.Durante la acción armada, tanto el vigilante de la clínica como el funcionario del Cuerpo de Custodia y Vigilancia encargado de la seguridad del detenido fueron despojados de sus armas. No obstante, la entidad precisó que ninguno de los afectados resultó herido.Tras conocerse la fuga, las autoridades activaron un plan de búsqueda para ubicar tanto a los responsables del rescate como al procesado que permanecía bajo medida de aseguramiento.Había sido nombrado como gestor de paz De acuerdo con la información oficial, Villota Rodríguez había ingresado a la Cárcel y Penitenciaría de Media Seguridad de Pasto el pasado 26 de febrero de 2026. Su reclusión obedecía a un proceso judicial por los delitos de rebelión, secuestro simple y homicidio en persona protegida, bajo conocimiento del Juzgado Penal Municipal Ambulante de Pasto.Su captura se produjo meses atrás, luego de una investigación adelantada por la Fiscalía General de la Nación, que lo señaló como presunto cabecilla del Frente Comuneros del Sur de la subestructura Jaime Toño Obando del ELN.Debido a lo dispuesto en la Resolución 451 del 8 de noviembre de 2024, Luis Alberto Villota Rodríguez había sido nombrado gestor de paz por el Gobierno nacional junto a otras 8 personas. Posteriormente, mediante la Resolución 043 del 6 de febrero de 2026, se prorrogó este reconocimiento para que continúe apoyando la estructuración del proceso de paz con los Comuneros del Sur en el departamento de Nariño.Según informó la Fiscalía el 23 de febrero de 2026, alias Tito estaría implicado en múltiples acciones criminales ocurridas en distintas zonas de Nariño y dirigidas contra población civil y líderes sociales.Entre los hechos atribuidos al procesado figura el secuestro de 13 personas ocurrido el 29 de diciembre de 2023 en el corregimiento de Tabiles. De acuerdo con el ente investigador, las víctimas fueron retenidas por integrantes de una estructura armada ilegal, sometidas a intimidaciones y tratos degradantes por no contar con un supuesto salvoconducto exigido por el grupo para movilizarse en determinadas zonas.La investigación también relaciona a Villota Rodríguez con el asesinato de cuatro de las personas retenidas en ese caso, entre ellas la líder comunal y defensora de derechos humanos Martha Yolanda Benavides y un adolescente de 17 años. Los cuerpos fueron hallados posteriormente por las autoridades en diferentes municipios del departamento.Asimismo, la Fiscalía lo vinculó con otro hecho ocurrido el 9 de octubre de 2023 en la vía que comunica a Túquerres con Samaniego, donde tres ciudadanos fueron interceptados por integrantes armados del Frente Comuneros del Sur. Dos de ellos recuperaron la libertad, mientras que una mujer fue asesinada.Por estos hechos, un fiscal de la Unidad Especial de Investigación le imputó los delitos de homicidio en persona protegida, homicidio agravado, secuestro agravado, desplazamiento forzado agravado, tortura en persona protegida y rebelión.En su momento, Villota Rodríguez no aceptó los cargos formulados por la Fiscalía y un juez de control de garantías ordenó que cumpliera medida de aseguramiento en un centro carcelario.Mientras avanzan las labores de búsqueda, las autoridades continúan tras la pista de los responsables de la incursión armada que permitió la fuga del procesado desde el centro asistencial de Pasto.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Antonella Petro, hija menor del presidente colombiano, Gustavo Petro, respondió a la polémica por el video viral en el que aparentemente el capitán de la Selección Colombia, James Rodríguez, ignoró una solicitud suya para tomarse una fotografía durante el acto oficial de despedida del equipo antes del Mundial.En un video publicado en su cuenta de Instagram, la joven de 17 años se declaró "la fan número uno de la selección Colombia" y relató que el volante ha sido uno de sus principales referentes deportivos desde la infancia: "eres mi ídolo"."El primer gol que celebré en toda mi vida fue tuyo, James, en el Mundial de 2014 contra Uruguay, donde metiste un gol de volea. Nunca lo olvidaré", expresó Antonella, quien además recordó que incluso le escribía cartas al futbolista y trataba de imitar algunas de sus celebraciones.La hija del mandatario aseguró que uno de sus mayores deseos era tomarse una fotografía con Rodríguez y explicó que aunque no pudo, se sintió emocionada al verlo acercarse durante el acto protocolario y mantiene intacta su admiración por el jugador.En el mismo mensaje, Antonella hizo un llamado a los colombianos a respaldar a la selección de manera unitaria y evitar las críticas hacia los futbolistas."A nuestra selección hay que apoyarla con unidad. En la cancha somos un solo país", afirmó la joven, quien mencionó a Rodríguez, Luis Díaz, Juan Fernando Quintero, Camilo Vargas, Álvaro Montero y al seleccionador Néstor Lorenzo entre los integrantes del equipo que representan a Colombia en el Mundial de México, Estados Unidos y Canadá.La polémica surgió el jueves durante un acto liderado por el presidente Petro para entregar el pabellón nacional al equipo colombiano antes de su viaje a Estados Unidos.En imágenes difundidas en redes sociales se observa a Antonella acercarse a Rodríguez aparentemente para pedirle una fotografía y un autógrafo, mientras el futbolista continúa saludando a otras personas presentes en la tarima.El episodio generó reacciones en redes sociales y motivó críticas de cientos de internautas quienes consideraron que la chica había sufrido un desaire del capitán de la selección.Sobre la controversia, la Federación Colombiana de Fútbol manifestó este viernes su respaldo a los integrantes de la selección y rechazó "cualquier manifestación de agresión, asedio o descalificación" contra los jugadores, al tiempo que pidió a los aficionados mantener el apoyo al equipo en el Mundial.
La noche del viernes 5 de junio dejó una tragedia para la Policía Nacional en Medellín. Dos integrantes de la institución fallecieron en medio de un confuso hecho ocurrido en el occidente de la ciudad, mientras adelantaban un procedimiento relacionado con un vehículo reportado como hurtado.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Según informó BLU Radio en su reporte de la mañana de este 6 de junio, los uniformados habrían perdido la vida en un caso de presunto fuego amigo registrado en el sector de Laureles, donde intentaban verificar la situación de una camioneta reportada como robada.¿Quienes eran los policías?Las víctimas fueron identificadas como la subintendente Yuli Milena Giraldo Morales, de 38 años, y el patrullero John Alexander Zapata Vásquez, de 26 años, ambos adscritos al grupo de Automotores de la Sijín de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá.De acuerdo con la información conocida hasta el momento, los hechos ocurrieron hacia las 10:30 de la noche en la carrera 80A con calle 41, en el barrio Laureles, cuando residentes de la zona alertaron sobre una intensa balacera. Inicialmente se pensó que se trataba de un enfrentamiento entre delincuentes, pero posteriormente se conoció que los involucrados eran integrantes de la fuerza pública.Según relatóel medio antes mencionado, Giraldo y Zapata realizaban el seguimiento de una camioneta que había sido reportada como hurtada. El objetivo del procedimiento era verificar la situación del vehículo, recuperarlo y capturar a los responsables del presunto delito.Sin embargo, al llegar al lugar vestidos de civil, habrían sido confundidos por un intendente jefe adscrito al Grupo de Protección a Personas de la misma institución. El uniformado se encontraba fuera de servicio y estaba dentro de la camioneta acompañando a un comerciante.La versión preliminar indica que el intendente jefe creyó que se trataba de delincuentes y accionó contra ellos un arma de fuego de su propiedad. Como consecuencia del intercambio de disparos, los dos investigadores resultaron gravemente heridos.Los uniformados fueron trasladados de urgencia a un centro asistencial, donde posteriormente fallecieron debido a la gravedad de las lesiones ocasionadas por arma de fuego.La inspección técnica a los cuerpos fue realizada por una unidad investigativa del CTI de la Fiscalía General de la NaciónTras los hechos, las autoridades capturaron a tres personas que se encontraban en la camioneta. Entre los detenidos figura el intendente jefe que habría disparado contra los policías, además de un comerciante que, según el reporte oficial, era protegido del uniformado, y otro hombre que lo acompañaba.Durante el operativo también fueron incautadas tres pistolas calibre 9 milímetros y cuatro teléfonos celulares, elementos que quedaron bajo custodia de las autoridades y que hacen parte de la investigación en curso.La Fiscalía General de la Nación y los organismos judiciales avanzan en las pesquisas para establecer con precisión cómo se desarrollaron los acontecimientos y determinar las responsabilidades correspondientes de los capturados.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Irán acusó este sábado a Estados Unidos de "trato discriminatorio" después de que varios miembros de la delegación del país no obtuvieran visados para viajar al Mundial de fútbol de Norteamérica (11 de junio-19 de julio).(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)En el contexto de la guerra en Oriente Medio, la participación de Irán en el Mundial llegó a ponerse en duda y la tramitación de los visados para su delegación se demoró hasta el punto que trasladaron su campo base de Estados Unidos a México.En la víspera, el embajador estadounidense en Turquía, Tom Barrack, anunció que se habían concedido visados a los futbolistas y "al personal de apoyo necesario" para poder ingresar en el país norteamericano, donde Irán debe jugar sus tres partidos de la fase de grupos."¿Por qué no dicen que se denegaron los visados a una gran parte del personal directivo y ejecutivo, a los asesores técnicos y a otras personas que forman parte integral de cualquier selección nacional de fútbol?", respondió en la red social X la embajada de Irán en Turquía.En su mensaje, la misión diplomática denunció que se había llevado "el trato discriminatorio" contra su equipo "a su nivel más alto".Según varios medios iraníes, entre ellos la web deportiva Varzesh3, el presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, no ha obtenido visado.Un enviado especial de la televisión estatal a Turquía señaló que 15 "miembros del equipo administrativo y directivo" no han recibido su visado.La selección iraní inicia este sábado su viaje al Mundial, con un vuelo desde Antalya (sur de Turquía). Después de una escala en España se viajará rumbo a México, donde está previsto que llegue a las 7h30 GMT del domingo, según explicó un portavoz del equipo esta semana.Irán fue uno de los primeros equipos en clasificarse al Mundial 2026, pero su participación ha estado en seria duda en los últimos meses desde el inicio de la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra ese país el 28 de febrero.Tijuana, próximo destinoLas dudas sobre la concesión de los visados llevó a un cambio de campamento base, inicialmente previsto en Tucson (Arizona, Estados Unidos) y finalmente trasladado a Tijuana, en México, cerca de la frontera estadounidense.El combinado iraní debe debutar en el torneo el 15 de junio en Los Ángeles, ciudad que albergará también el duelo ante Bélgica seis días después, el 21. El cierre en el grupo será el 26 de junio frente a Egipto en Seattle.Durante su preparación en Turquía, Irán ha jugado dos amistosos de preparación y ha ganado ambos, primero por 3-1 a Gambia el 29 de mayo y después por 2-0 a Mali el jueves 4 de junio.Unas horas después de haber confirmado que su país dejaría entrar a los futbolistas iraníes, Estados Unidos anunció nuevos ataques contra ese país, a pesar del alto el fuego teóricamente en vigor desde el 8 de abril.AGENCIA AFP