La directora del programa Los Informantes, María Elvira Arango, reveló un video sobre la difícil situación legal y de salud de Iván Cano, un joven de 25 años originario de Villavicencio que padece una enfermedad genética degenerativa, donde el colombiano se dirige directamente al mandatario Gustavo Petro desde su lugar de reclusión en Michoacán, México para hacerle una petición. En el material audiovisual, se observa a un Iván Cano visiblemente demacrado, quien utiliza sus pocos minutos de comunicación para enviar un mensaje de auxilio: “Buenas tardes, señor presidente de la República. Me dijo hoy usted con todo el corazón y con toda la verdad, en el cual yo le quiero suplicar a usted señor presidente, que es el único que me puede ayudar en esta situación en la que me encuentro, en el cual estoy acusado injustamente, sin pruebas contundentes, en el cual ya llevo un año aquí en esta prisión”, manifestó el joven desde el centro penitenciario.El clamor de Cano no se limita a su libertad, sino que apela a un deseo humanitario de reencuentro familiar en medio de su deterioro físico. “Yo quiero pedirle por favor que me dé una sola oportunidad para regresar a casa, a mi país, abrazar a mi familia, a mis hermanos, en el cual esta es una situación muy difícil y muy dura para mí. Le ruego de por favor de antemano, ante Dios que me ayude. Tú eres la única persona que me puedes ayudar en esta situación en la que me encuentro”, concluyó en su mensaje dirigido a la Casa de Nariño.El origen de la pesadilla de Iván Cano: una promesa de empleo falsaPara entender cómo un técnico del SENA terminó en una de las cárceles más peligrosas de México, es necesario remitirse a la investigación de las periodistas Natalia Herrera y Beatriz Guillén en el periódico El País, en diciembre de 2025, donde se reveló esta historia. Iván Cano llegó a territorio mexicano atraído por una oferta laboral que parecía la solución a un año de desempleo en Colombia.Una supuesta empresa de paquetería se contactó con él, interesada en su perfil técnico en sistemas informáticos, y financió su traslado desde Villavicencio. Para Iván, este era su primer viaje en avión y su primera salida del país. Sin embargo, lo que debía ser un "trabajo soñado" se transformó en un secuestro apenas aterrizó en Guadalajara, Jalisco.Cano fue interceptado por integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Durante dos semanas, el joven fue sometido a torturas debido a su negativa a realizar ciberataques para la organización criminal. Los captores pretendían que Iván utilizara sus conocimientos técnicos para hackear en favor del cartel, una tarea para la cual, según sus allegados, él ni siquiera poseía el conocimiento especializado requerido.De víctima de trata a presunto criminal de éliteLa situación de Iván Cano tomó un giro aún más contradictorio cuando la Guardia Nacional de México irrumpió en el lugar donde se encontraba retenido. En lugar de ser identificado como una víctima de trata de personas con fines delictivos, las autoridades mexicanas lo presentaron ante la justicia como un peligroso integrante del cartel.Los reportes oficiales de la captura indicaban que Iván era supuestamente un miembro de las 'FEM', una unidad de élite que respondería directamente a Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho'. Las autoridades afirmaron incluso que el joven se había identificado con el alias de 'Guacamaya'. No obstante, su condición física contradice estas acusaciones.Iván padece el síndrome de Marfan, una condición que lo hace medir 1,87 metros y pesar apenas 50 kilos. Debido a esta enfermedad, su fuerza física y su visión son extremadamente limitadas, lo que hace difícil que pueda ser considerado un agente de fuerzas especiales.Su detención se produjo en el marco de los operativos masivos de la estrategia de seguridad de la actual administración mexicana, donde, según la investigación de El Espectador, se han evidenciado fallas operativas que difuminan la línea entre víctimas y victimarios.Las pruebas de inocencia en el caso de Iván Cano en MéxicoLa defensa y la familia de Cano sostienen que el expediente judicial está lleno de inconsistencias. Una de las piezas clave es una denuncia anónima del 20 de mayo de 2025, la cual dio origen al operativo en el rancho donde fue hallado Iván. En dicha denuncia, un hombre de nacionalidad venezolana relató una historia idéntica a la del colombiano: haber sido secuestrado por el CJNG y obligado a trabajar bajo amenaza de muerte.Este testigo clave describió que en el lugar había otras personas indocumentadas secuestradas y que el grupo criminal portaba armas de grado militar. A pesar de que este testimonio respalda la versión de Iván como una víctima de secuestro, la justicia mexicana ha desestimado su relevancia hasta el momento.El deterioro de salud y la angustia familiarDesde Villavicencio, su madre, la señora Rubiela, vive un drama ante el empeoramiento de la salud de su hijo. Según su relató, Iván ahora debe apoyarse en un bastón para caminar y su estado emocional es crítico.En una de las pocas comunicaciones que ha podido sostener con él, Rubiela expresó su dolor según recoge el diario El Espectador: “Ay, sumercé, en la llamada mensual que pudimos hacerle lo vi triste, enfermo. Yo solo pido a Dios que salga libre, él es inocente, no debe nada y temo perderlo si sigue así”.Actualmente, Iván Cano permanece detenido en la cárcel de Morelia, en Michoacán, a la espera de un proceso judicial que analice las pruebas materiales y físicas que, según su defensa, demuestran que nunca fue un victimario, sino una víctima más de las redes de trata y el narcotráfico en México. El video enviado al presidente Petro representa su última esperanza para lograr una intervención diplomática que permita su repatriación o una revisión justa de su caso.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
El 9 de abril de 2024, la vida de la instructora de yoga Valentina Cepeda se apagó en un apartamento de Puerto Colombia, cerca de Barranquilla. Lo que inicialmente se reportó por parte de su pareja, el instructor de Jiu-Jitsu Álvaro Felipe Rivera, de 44 años, como un suicidio, luego se transformó en una acusación formal por feminicidio agravado. La pieza fundamental que permitió a la Fiscalía dar un giro al caso fue, paradójicamente, una fotografía capturada por el mismo sujeto en la escena de los hechos.El escenario del supuesto suicidioAquella mañana, Rivera alertó a los vecinos y a la Policía asegurando que había encontrado a Valentina colgada del columpio que ella utilizaba para sus clases de yoga. Según su relato inicial, tras salir del baño, se encontró con la desgarradora escena: “la veo colgada, la cojo, la suelto y cae como un costal de papas. Y a mí eso ya me da durísimo y yo comienzo, Dios mío, no Valentina, por favor”.Testigos en el conjunto residencial recordaron el desespero del hombre. Rafael Llanos, trabajador del lugar, relató: “salió un señor gritando desesperado que lo auxiliara, que lo ayudara, que se mató”. Nidia Méndez, una vecina que acudió al auxilio, describió el estado de la joven: “ella tenía los ojos cerrados y los labios morados y él le golpeaba en las mejillas, pero nada, ella no reaccionaba”.Rivera insistió ante las autoridades y medios de comunicación en que Valentina le había manifestado deseos de morir: “llorando e histérica me dice, 'me quiero morir, me quiero morir' y le dije, 'mi vida, no, no digas eso'”.La desconfianza de la familiaPara David Cepeda y Lourdes Rodríguez, padres de Valentina, la versión del suicidio carecía de sentido. Valentina era descrita como una joven llena de energía, dedicada a la espiritualidad y al deporte. Su madre recordó que el yoga era su refugio: “a ella le gustaba mucho la parte espiritual. De hecho, ella se levantaba a las 4 de la mañana a meditar”.La sospecha de los padres se centró de inmediato en el columpio de yoga. Lourdes Rodríguez fue enfática: “cuando él nos dijo que con el columpio de yoga, enseguida dije, 'no... eso es como tan espiritual'. Ella cogía el columpio de yoga era para hacer sus meditaciones”.Un historial de violenciaLa investigación de la familia reveló una relación marcada por el control y la violencia física. A pesar de que Rivera inicialmente se mostró como un hombre maduro y reservado, su comportamiento cambió al mudarse juntos en enero de 2024. Amigas de la víctima denunciaron maltrato psicológico y celos obsesivos debido a la diferencia de edad de 22 años. Según su amiga Camila Sánchez, Rivera la humillaba por el dinero: “es que lo tienes que hacer porque si no aquí no comes”.Más grave aún fue el hallazgo de evidencias de agresiones físicas disfrazadas de entrenamiento deportivo. Doris Cantillo, compañera de Jiu-Jitsu, recordó verle moratones: “¿quién te deja así?”, le preguntó, a lo que Valentina inicialmente respondió que era práctica de su deporte. Sin embargo, en audios enviados a sus amigas, la joven confesó agresiones reales: “en un momento me metió en un triángulo de piernas y me empezó a ahorcar. Cuando casi me estaba durmiendo, me soltó”.Tres días antes de su muerte, el 6 de abril, ocurrió un incidente crítico. Sus padres la encontraron herida en el apartamento. “Mi hija estaba sangrando, le pegó tres cachetadas y le pegó los brackets a la parte interna del labio”, relató su mamá. Ese día, Valentina decidió terminar la relaciónLa foto, ¿prueba de la manipulación?La investigación dio un vuelco definitivo cuando la Fiscalía analizó una fotografía que Rivera tomó de Valentina en el columpio antes de, supuestamente, bajarla para auxiliarla. Para los investigadores y la familia, el hecho de que él decidiera tomar una foto en lugar de socorrerla inmediatamente fue un indicio de manipulación de la escena.El equipo de criminalística realizó una reconstrucción científica utilizando topógrafos y expertos en Jiu-Jitsu. Al recrear la escena basada en la fotografía de Rivera, las conclusiones fueron demoledoras: “para que se hubiese ocasionado el suicidio, el columpio debió haber estado a una altura superior a la que se encontraba”. El análisis físico determinó que, en la posición mostrada en la foto, era “imposible que lograra ahorcarse” y que la joven habría podido reaccionar.Esta prueba se complementó con la ampliación de la necropsia de Medicina Legal en abril de 2025. El dictamen fue claro: no había patrones consistentes con el uso del columpio de yoga. En cambio, se determinó que la causa de muerte fue asfixia mecánica por digitopresión, lo que implica una fuerza manual externa, según explicó el abogado de la familia. Captura y negación de cargosCon estas pruebas, Álvaro Felipe Rivera fue capturado el 4 de enero de 2026 en Santa Marta. Durante la audiencia, la Fiscalía le imputó el cargo de feminicidio agravado, señalando que utilizó sus conocimientos superiores en artes marciales para someterla.Al ser consultado por el juez sobre si aceptaba los cargos, Rivera respondió tajantemente: “No”. A pesar de su negativa y de haber jurado previamente sobre una Biblia su inocencia, se encuentra detenido mientras el proceso avanza.Para Lourdes Rodríguez, el dolor persiste, pero hay un alivio en la búsqueda de justicia: “Él es un monstruo, para mí es un monstruo porque una persona que comete eso y está muy tranquilo... para mí es un monstruo”.La familia ahora espera una condena ejemplar, mientras el caso de Valentina Cepeda se convierte en un símbolo de la lucha contra la impunidad en feminicidios.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
En el departamento de Córdoba ocurrió una tragedia que conmocionó a los habitantes de Montería. El 21 de agosto de 2023, la pareja de comerciantes Johana Pantoja y John Murillo fue víctima de una emboscada tras salir de una celebración de cumpleaños y aceptar una invitación hacia el corregimiento de Patio Bonito.Lo que en un inicio parecía un asalto en carretera terminó convirtiéndose en un hecho macabro. El Rastro conoció los detalles de este caso.Una invitación que terminó en emboscadaLos hechos ocurrieron luego de que la pareja aceptara una invitación de su amigo y socio, Guillermo Duque, para departir en unas fiestas locales. Alrededor de la 1 de la mañana, decidieron emprender camino de regreso a la capital cordobesa, pero durante el trayecto no solo perdieron el contacto con Guillermo sino que fuero interceptados por tres hombres que se movilizaban en motocicletas.Bajo amenazas de muerte, los delincuentes obligaron a los comerciantes a internarse en una parte boscosa. Los agresores exigieron acceso a sus cuentas bancarias, claves de tarjetas y joyas. Jhoana Pantoja relató que, en medio de la violencia, recibió un impacto que la dejó casi inconsciente: “Yo empecé fue a rezar y decía: 'Mis hijos van a quedar huérfanos’. Entonces, en una de esas un golpe me privó y yo no supe más... Uno de ellos dice: ‘Está muerta’”.Al escuchar esa afirmación, la mujer decidió no moverse para evitar que los atacantes continuaran con la agresión. A pesar de los golpes que recibió, resistió en silencio para salvar su vida.Cuatro horas de tortura y seviciaMientras Jhoana permanecía inmóvil, los delincuentes seguían golpeando a Jhon Murillo, a quien querían extraerle la información financiera. Según las investigaciones de la SIJIN de la Policía de Montería, la pareja fue sometida a actos de extrema crueldad durante aproximadamente cuatro horas. Los peritos encontraron en el lugar que el comerciante fue amarrado con sus propias prendas de vestir.“Estos seguían golpeando a mi esposo para que diera la clave mientras que estaba el otro en el cajero. Él le decía: 'No me la sé'. Él decía número pero como no daban más lo golpeaban”, relató Jhoana.La sobreviviente también describió el comportamiento de los atacantes durante el crimen: “Todos ellos eran risas, golpeaban y se disfrutaban todo lo que estaban haciendo”. Tras creer que ambos habían fallecido, los agresores abandonaron el lugar llevándose pertenencias y documentos, pero dejando la motocicleta de las víctimas en el lugar.Una lucha por sobrevivirA pesar de que intentó ayudar a su esposo herido, Jhoana decidió ponerse algunas de sus prendas y caminar más de un kilómetro a través de la zona boscosa en busca de la vía principal. “Yo dije: 'Dios mándame un ángel que me ayude en todo esto que estoy viviendo' y fue cuando llegó ese señor y fue el que llamó a la ambulancia”, relató.Ambos fueron trasladados a un centro médico. El reporte de ingreso fue contundente sobre la condición en la que ingresó la pareja: “La señora fue agredida en su integridad y nos llega un paciente masculino con un trauma cranocefálico severo más una contusión en el tórax”.A pesar de los esfuerzos médicos y de una intervención quirúrgica de descompresión craneal, Jhon Murillo falleció el 24 de agosto tras permanecer tres días en la Unidad de Cuidados Intensivos.Videos de seguridad clave en la investigaciónEn el lugar de los hechos, los peritos indicaron que “encontramos prendas de vestir de las víctimas”. No obstante, el avance significativo se logró mediante el rastreo tecnológico. Las autoridades revisaron más de 16 horas de grabaciones de cámaras de seguridad y cajeros automáticos.Un registro fílmico de un cajero automático, captado la madrugada del 21 de agosto a las 2:54 a.m., mostró a un hombre intentando retirar dinero con la tarjeta de la víctima. En las imágenes se observaba al sujeto con una gorra, un reloj negro y laceraciones en su brazo derecho. Jhoana, en diligencia de reconocimiento, identificó plenamente al sospechoso: “El hombre que estaba en el cajero tenía todas las descripciones que yo había dado”, aseguró.Identificación de los responsables mediante redes socialesUn testigo aseguró conocer quiénes estaban detrás del ataque. Gracias a su declaración, las autoridades lograron identificar a tres posibles implicados en el caso.Un dato clave fue la identificación de la pareja sentimental de uno de ellos, Jenny Esmeralda. Su perfil en redes sociales coincidía con la mujer que aparecía en el fondo de pantalla del celular utilizado en el cajero y que también fue captada por las cámaras de seguridad bancarias.Este trabajo de inteligencia descartó la participación de Guillermo Duque, el amigo inicial: “Yo sabía que era el sospechoso número uno... Jhoana sabía que yo no podría hacer eso”, dijo.Captura implicados y sentenciaCon los elementos materiales probatorios y las evidencias físicas recolectadas por la Policía, el 11 de marzo de 2024 el Juzgado Segundo Penal Municipal de Control de Garantías de Montería emitió órdenes de captura contra Luis Miguel Fernández Martínez, Néstor Luis Fernández Martínez y Brian Vargas.Sin embargo, se confirmó que Luis Miguel falleció en un accidente de tránsito en Caucasia antes de ser detenido. Los otros dos implicados fueron capturados en el barrio Villacielo de Montería. Los señalados fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, secuestro agravado, acceso carnal violento y hurto calificado. La pena impuesta fue de 20 años y 8 meses de prisión.Aunque la justicia logró esclarecer el caso y sancionar a los responsables, para Johana y su familia la condena no compensa la magnitud del daño causado. Hoy, el recuerdo de John Murillo sigue presente, mientras ella intenta reconstruir su vida y salir adelante por sus hijos, aferrada a haber sobrevivido para contar lo ocurrido.
La historia de Erika Ramírez representa una de las realidades más complejas del conflicto y la criminalidad urbana en Colombia. Su vida, marcada por la violencia doméstica y las carencias en las comunas de Medellín, dio un giro definitivo cuando, siendo apenas una niña, ingresó a las filas de grupos al margen de la ley. Los Informantes conoció su impactante testimonio.Durante más de una década, pasó por diversas estructuras delictivas, desde guerrillas hasta bandas locales, antes de enfrentar la justicia y emprender un proceso de resocialización a través de la educación.Una infancia entre la violencia y el reclutamiento forzadoErika creció en un entorno donde el crimen y las agresiones eran parte de la cotidianidad. Las actividades ilegales y la violencia de género la presenció desde muy temprana edad. Según su relato, estas experiencias moldearon su percepción: "Incluso mi padre biológico agredía a mi madre y también me tocó ver eso. En una ocasión mi papá estaba ahorcando a mi madre estando embarazada de mi hermana", recordó sobre su niñez.A pesar de los esfuerzos de su abuela, Erika desarrolló un deseo de independencia que la alejó de la educación. A los 12 años, tras abandonar el colegio, ocurrió el encuentro que definiría su juventud. "Fui reclutada por un grupo al margen de la ley. En esa época llega un señor de edad y me pone la mano en el hombro y me dice, 'Esta niña, ¿quién es?'", relató Ramírez. A partir de ese momento todo cambió.Su ascenso silencioso en las estructuras criminalesLas labores iniciales de Erika en la ilegalidad aprovecharon su apariencia inofensiva para burlar a las autoridades y engañar a las víctimas. "Ahí empecé a transportar armas, a transportar droga, incluso me colocaban de señuelo para los secuestros", explicó sobre sus primeras tareas. Su capacidad para guardar silencio y cumplir órdenes le permitió ganarse la confianza de los comandantes, lo que facilitó su permanencia en grupos guerrilleros durante varios años.Tras desertar de la guerrilla, Erika no abandonó la criminalidad, sino que se trasladó al centro de Medellín: "Ya sabía expender droga, ya sabía transportar armas, ya sabía cometer muchos delitos. Entonces, de eso me sostenía. Incluso llegué a tener pues como una especie de poder... tenía mi propio grupo", afirmó Ramírez.Según su testimonio, durante este periodo su capacidad de empatía era nula y replicaba los patrones de abuso que vio en su infancia: "Yo era maltratadora, yo lo golpeaba a él. Yo pasé a hacer lo que hicieron mis tíos con sus mujeres y lo que hizo mi papá con mi mamá, pasé a hacerlo yo".La captura que cambió su vidaA los 25 años, Erika Ramírez ya acumulaba un historial que cubría gran parte de los delitos tipificados en el código penal colombiano. La justicia finalmente la alcanzó mediante una orden de captura que puso fin a su carrera en las calles. En ese momento, enfrentaba la posibilidad de una condena de más de tres décadas de prisión si decidía ir a juicio sin aceptar su responsabilidad.El punto de quiebre legal ocurrió bajo la presión de los términos judiciales y la intervención de su madre. "A las 3 de la tarde entró un guardián. Firme eso porque usted la van a condenar a 32 años y ahorita a las 4 cierra la oficina de allá de los juzgados, hágalo por su familia, hágalo por esa señora que está allá afuera", narró Erika sobre el instante en que decidió firmar un preacuerdo de aceptación de cargos.Gracias a esta decisión, su condena se fijó en 16 años, de los cuales terminó cumpliendo aproximadamente 9 años en el centro penitenciario El Buen Pastor.Transformación tras las rejas y cómo encontró su caminoLa estancia en prisión, lejos de ser un tiempo perdido, se convirtió en el escenario de su metamorfosis personal. Aunque inicialmente mantuvo una postura defensiva y hostil, la persistencia de un psicólogo que realizaba trabajo social en la cárcel logró quebrar su resistencia.Ramírez recordó su actitud inicial frente a la ayuda profesional: "Entonces yo lo miro y yo, 'Si estoy bien o mal, ¿a usted qué le importa? Usted no puede hacer nada por mí'".Sin embargo, el proceso de introspección comenzó a dar frutos cuando aceptó participar en programas de prevención con jóvenes de colegios, a quienes les compartía su historia para disuadirlos de seguir el camino de la delincuencia. Este ejercicio de reparación simbólica y autocrítica la llevó a valorar su paso por el sistema carcelario. "Mi paso por la cárcel fue lo mejor que me pudo haber pasado en la vida. Ahí es donde me doy cuenta cuánto amo mi familia. Ahí es donde me doy cuenta cuánto valgo como ser humano", reflexionó sobre su proceso de cambio.Reincorporación: de recicladora a guía y profesionalAl recuperar su libertad, Erika enfrentó el estigma social de haber sido una mujer privada de la libertad. Salió de la cárcel sin recursos económicos, con apenas dos prendas de vestir y la determinación de no volver a delinquir. Su primera oportunidad laboral llegó en un centro comercial, donde solicitó permiso para gestionar los residuos. "Déjeme reciclar... Y empecé en el shut de las basuras, empecé a transformar eso y yo decía, 'Esta es mi oficina'", relató.Mientras trabajaba en el reciclaje y la limpieza, validó su bachillerato, asistiendo a clases después de turnos que comenzaban a las 5 de la mañana. Ingresó a la universidad para estudiar psicología, financiando sus estudios mediante la venta informal de diversos productos. "Hacía ventas en mi universidad. Me decían que yo era una tienda andante. Yo andaba hasta con aguja e hilo... Vendía medias, vendía aretes, vendía pasteles", recordó sobre su esfuerzo por costear la carrera.Hoy, Erika Ramírez ha cumplido la promesa que le hizo a su abuela antes de morir: no volver a delinquir.Se desempeña como guía turística en la Comuna 13 de Medellín, donde utiliza su conocimiento del territorio para narrar la transformación de la ciudad, y ejerce como psicóloga para la administración municipalSu testimonio es un registro de cómo el acceso a la educación y el apoyo psicosocial pueden alterar un destino que parecía sentenciado a la cárcel o a la muerte.
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El danés, Jonas Vingegaard, noqueó a sus rivales en la lucha por el título en la Vuelta a Cataluña 2026 y ganó en solitario la etapa 6 en la llegada en alto a Queralt, lo que le asegura, salvo un desastre improbable, el título en Barcelona. Eso sí, las miradas también estuvieron en Nairo Quintana, quien corre su última temporada como ciclista profesional y dio espectáculo en la montaña.Como la víspera en la etapa reina del Col de Pal, Vingegaard atacó en la última subida y dio una exhibición de fuerza, entrando en meta solo y transmitiendo un claro mensaje de superioridad. El francés Lenny Martinez y el alemán Florian Lipowitz terminaron segundo y tercero, respectivamente, a diez segundos. Razón por la que el danés es campeón virtual de esta competencia.El gran derrotado del día fue el austríaco Felix Gall, segundo en la clasificación general antes de la etapa y que perdió el ritmo en el descenso del penúltimo puerto, quedando atrás resepcto al grupo de líderes, que lideraba entonces el belga Remco Evenepoel, que asumió un rol de compañero de equipo en favor de Lipowitz en los últimos treinta kilómetros.En cuanto a Nairo Quintana, hizo parte de un grupo de 15 ciclistas que armaron la fuga de la jornada. Allí, incluso sumó algunos puntos en la clasificación de la montaña. Finalmente, no le alcanzó para hacer la heroica, pero sí ayudó a su compañero, Cian Uijtdebroeks, del Movistar Team, para que no cediera tanto tiempo y terreno con relación al grupo de favoritos.Así las cosas, el boyacense cruzó la meta en el puesto 55, a 11 minutos y 42 segundos de Jonas Vingegaard, ganador de la etapa. Y ya en la clasificación general, 'el Cóndor' subió siete puestos, hasta la posición 40, a 24 minutos y 49 segundos de lo más alto. Cabe aclarar que el mejor de los colombianos es Santiago Buitrago, del Bahrain Victorious, de 11, a 6' 15''.
Murió James Tolkan, uno de los actores que participó en las tres cintas de ‘Volver al Futuro’ (Back to the Future), protagonizada por Michael J. Fox y Christopher Lloyd.El actor, de 94 años, “falleció pacíficamente en Saranac Lake, Nueva York, el 26 de marzo de 2026”, informó el sitio web de la trilogía de Robert Zemeckis, que se rodó en las décadas de 1980 y 1990. (Lea también: Actor de Volver al futuro murió a los 89 años tras complicaciones de una operación)(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El rol de James Tolkan en ‘Volver al Futuro’El actor es recordado con cariño por ser el estricto señor Strickland, director de la escuela en la que estudiaron Marty McFly y sus padres, así como su enemigo, Biff Tannen.“Tienes un gran problema de conducta, McFly. ¡Eres holgazán! Me recuerdas a tu padre cuando estudiaba aquí, también era holgazán”, es una de las frases más recordadas de su personaje en la película.En la tercera parte de ‘Volver al Futuro’, James Tolkan interpretó a su antepasado y era el Marshall Strickland. Allí, tras encarar al villano, Buford Tannen, le decía a su hijo: “Así es como se les trata, hijo. Nunca les des ni un respiro y mantén la disciplina en todo momento. Recuerda esa palabra, disciplina”.Otros papeles de James TolkanEl actor de 94 años, que combatió en la Guerra de Corea, trabajó durante 25 años en el teatro neoyorquino. También hizo parte de películas como ‘Prince of the City’ (1981), ‘War Games’, ‘Top Gun’ (1986) en la que interpretó a Stinger, el oficial al mando de Tom Cruise, y tuvo un doble papel en ‘Love and Death’, de Woody Allen, además de aparecer en numerosas películas y series de televisión hasta 2011.Su partida generó la reacción de Michael J. Fox, quien en sus historias posteó una imagen junto a Tolkan acompañada del siguiente mensaje: “Descanse en paz el gran James Tolkan. Definitivamente no eras un holgazán. Estoy agradecido por conocerte, actuar contigo y dirigirte en ‘Tales from the Crypt’ (Cuentos de la Cripta). Te echaré de menos, amigo”.Christopher Lloyd, el Doc, también lamentó la partida del actor: “James, a donde vas no necesitas carreteras. Te extraño, amigo”.A Tolkan le sobreviven su esposa, Parmelee, con quien estuvo casado durante 54 años, y tres sobrinas. “Jim adoraba a los animales y agradecería donaciones en su memoria a su refugio de animales local, organización de rescate animal o filial de la Sociedad Protectora de Animales”, indicó el sitio web de ‘Volver al Futuro’.POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOLsmsorian@caracoltv.com.co
El delantero de Atlético Bucaramanga, Luciano Pons, se mostró incómodo con una pregunta que le hicieron en la rueda de prensa posterior a lo que fue la derrota 1-2 contra Santa Fe, en cumplimiento de la jornada 14 de la Liga BetPlay I-2026. El argentino no ocultó su malestar y explotó ante el interrogante de un periodista.El 'leopardo' fue de menos a más en la contienda en el Américo Montanini la noche del viernes anterior. Comenzó perdiendo el compromiso luego de la anotación de Luis Palacios, pero logró igualar el tablero a través de un golazo de Aldair Zárate; no obstante, Hugo Rodallega inclinó la balanza para los 'leones'. Lo cierto es que concluido el juego en la capital de Santander, en plena conferencia de prensa, un comunicador lanzó la consulta de la discordia, una apreciación que no le gustó a Pons. "Hace más de dos años yo no escuchaba a la hinchada que le pidiera a los jugadores, a todo el equipo que le metiera más de lo que sabemos...", indagó el periodista.El atacante no se quedó callado y respondió sin 'pelos en la lengua'. "Lo que estás diciendo vos es para generar malestar, para generar algo fuera de la cancha, para que la gente se ponga más en contra de nosotros porque sabemos que no estamos rindiendo de la mejor manera. Yo creo que es eso. A ver, si uno no quiere defender al 'profe' (Leonel Álvarez) directamente no se para en la cancha, y nosotros estamos dejando todo dentro de la cancha. Nosotros dejamos la familia de lado, ¿sabes? Nosotros llegamos el miércoles y ayer (jueves) nos metimos de vuelta en una concentración", expresó el delantero del 'leopardo'. Pero ahí no paró, ya que agregó: "Yo creo que lo que vos estás preguntando es para armar un problema afuera. Yo creo que te desubicaste, pero está bien, lo piensas como el lado del hincha, tienes que dejar la camiseta a un costado y hacer tu trabajo como periodista; creo que ahí te equivocaste. Nosotros dejamos el alma ahí adentro, nosotros nos matamos ahí adentro. Es lo que dice el 'profe'. Yo el otro día salí con seis puntos en la cabeza, ¿vos sabías eso o no? Sambueza salió con casi 10 puntos en la pierna, ¿vos sabías eso? Y vos piensas que nosotros no respaldamos al equipo, vos estás muy equivocado. Que no respaldamos al profe, estás muy equivocado". Leonel Álvarez apuntó al arbitraje de Jhon Ospina Por su parte, el director técnico de Atlético Bucaramanga, se refirió a la jugada que terminó en la dura patada de Daniel Torres a Fabián Sambueza. El volante del 'leopardo' salió en camilla del duelo. "Cuando uno asume una responsabilidad hay momentos complejos y hay que saber sobreponerse. Yo estoy muy fuerte mientras matemáticamente tenga posibilidad. Yo creo enormemente en ellos y este grupo se entrena muy bien. Y bueno, independientemente de esto, hoy termina Sambueza con ocho puntos. Es que ya está cogiendo camino esto de 'siga, siga'. Todos se quieren parecer a Roldán y resulta de que no cuidamos también a los jugadores que tienen ese talento. Pero bueno, independientemente de eso, nosotros pensábamos de que, como siempre, un partido era complejo, difícil. Modificamos, hicimos cambios, no nos alcanzó", sostuvo.
Tras casi un mes del secuestro y extorsión de Diana Ospina en Bogotá, las autoridades confirmaron la captura de dos personas que estarían vinculadas a este hecho. La mujer fue víctima de un secuestro extorsivo en la madrugada del 22 de febrero, cuando salía de una discoteca en la ciudad.Los dos capturados se encuentran actualmente en audiencia pública para la legalización de su captura por el delito de secuestro. Cabe recordar que Diana Ospina permaneció secuestrada y desaparecida durante 19 horas en la capital. La presión de los medios de comunicación, la Policía Nacional y la Alcaldía de Bogotá habría sido determinante para que los captores finalmente la dejaran en libertad.En las próximas horas, una fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales presentará ante un juez de control de garantías en Bogotá a los dos hombres señalados del secuestro y hurto a una mujer, en la modalidad de 'paseo millonario', el pasado 22 de febrero en horas de la madrugada.Recientemente se conoció que los señalados aceptaron cargos y su responsabilidad en los delitos de secuestro extorsivo y hurto calificado y agravado.Las diligencias de captura se realizaron en un trabajo articulado con unidades del Gaula de la Policía Nacional, en diferentes puntos de Bogotá.El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, publicó a través de su cuenta en X, que “Durante los últimos 30 días la Policía Nacional de Bogotá, con el apoyo de la Secretaría de Seguridad, desarrolló una investigación estructurada con recursos del GAULA, SIPOL y SIJIN que llevó a la identificación e individualización de los capturados como responsables directos de este acto criminal”.Y agregó que “la investigación continuará hasta individualizar a todo aquel que haya contribuido a la ocurrencia de estos hechos de violencia y crimen”.La víctima rompió el silencioLa mujer víctima de secuestro extrosivo rompió el silencio y habló por primera vez sobre los hechos ocurrido hace casi un mes. Diana Ospina aseguró que teme salir de su casa, pero se siente afortunada de estar viva.Asimismo, afirmó que después de lo ocurrido “te cambia totalmente en la vida, es complicado, todo se vuelve demasiado extraño, uno realmente siente el poder de todas las personas. Yo me siento demasiado afortunada y tenía algo en mi corazón que me decía que yo volvía a casa”.También enfatizó que es indispensable tener “mucho apoyo psicológico, es un día a la vez, toca tener paciencia, tener confianza y es un proceso que no es de la noche de la mañana, la verdad sí afecta bastante”.No obstante, agradece por el apoyo que recibió su familia cuando desapareció. “Sin ellos no hubiera sido posible volver a casa. Creo que es muy importante la colaboración de cada una de las personas que estuvo en su casa, que compartió mi foto, que estuvo pendiente”, concluyó.Así ocurrió el secuestro de Diana OspinaLa madrugada de 22 de febrero la mujer habría salido de una discoteca en chapinero y luego tomó un taxi, tras ver que el vehículo que pidió por una plataforma de transporte no llegaba.Cuando llegó a su casa, en el barrio Santa María del Lago, en Engativá, y estaba a punto de bajarse del vehículo, otro taxi se detuvo detrás. De este descendieron dos sujetos que le impidieron a la mujer salir. Ambos vehículos partieron con rumbo desconocido.Según la investigación, tras ser interceptada fue llevada por varios puntos de Bogotá para obligarla a retirar dinero de sus cuentas bancarias. Luego de casi dos días, fue abandonada en la vía que conduce al municipio de Choachí, en Cundinamarca.Tras pedir ayuda, fue encontrada por las autoridades y logró reencontrarse con su familia.