En el departamento de Córdoba ocurrió una tragedia que conmocionó a los habitantes de Montería. El 21 de agosto de 2023, la pareja de comerciantes Johana Pantoja y John Murillo fue víctima de una emboscada tras salir de una celebración de cumpleaños y aceptar una invitación hacia el corregimiento de Patio Bonito.Lo que en un inicio parecía un asalto en carretera terminó convirtiéndose en un hecho macabro. El Rastro conoció los detalles de este caso.Una invitación que terminó en emboscadaLos hechos ocurrieron luego de que la pareja aceptara una invitación de su amigo y socio, Guillermo Duque, para departir en unas fiestas locales. Alrededor de la 1 de la mañana, decidieron emprender camino de regreso a la capital cordobesa, pero durante el trayecto no solo perdieron el contacto con Guillermo sino que fuero interceptados por tres hombres que se movilizaban en motocicletas.Bajo amenazas de muerte, los delincuentes obligaron a los comerciantes a internarse en una parte boscosa. Los agresores exigieron acceso a sus cuentas bancarias, claves de tarjetas y joyas. Jhoana Pantoja relató que, en medio de la violencia, recibió un impacto que la dejó casi inconsciente: “Yo empecé fue a rezar y decía: 'Mis hijos van a quedar huérfanos’. Entonces, en una de esas un golpe me privó y yo no supe más... Uno de ellos dice: ‘Está muerta’”.Al escuchar esa afirmación, la mujer decidió no moverse para evitar que los atacantes continuaran con la agresión. A pesar de los golpes que recibió, resistió en silencio para salvar su vida.Cuatro horas de tortura y seviciaMientras Jhoana permanecía inmóvil, los delincuentes seguían golpeando a Jhon Murillo, a quien querían extraerle la información financiera. Según las investigaciones de la SIJIN de la Policía de Montería, la pareja fue sometida a actos de extrema crueldad durante aproximadamente cuatro horas. Los peritos encontraron en el lugar que el comerciante fue amarrado con sus propias prendas de vestir.“Estos seguían golpeando a mi esposo para que diera la clave mientras que estaba el otro en el cajero. Él le decía: 'No me la sé'. Él decía número pero como no daban más lo golpeaban”, relató Jhoana.La sobreviviente también describió el comportamiento de los atacantes durante el crimen: “Todos ellos eran risas, golpeaban y se disfrutaban todo lo que estaban haciendo”. Tras creer que ambos habían fallecido, los agresores abandonaron el lugar llevándose pertenencias y documentos, pero dejando la motocicleta de las víctimas en el lugar.Una lucha por sobrevivirA pesar de que intentó ayudar a su esposo herido, Jhoana decidió ponerse algunas de sus prendas y caminar más de un kilómetro a través de la zona boscosa en busca de la vía principal. “Yo dije: 'Dios mándame un ángel que me ayude en todo esto que estoy viviendo' y fue cuando llegó ese señor y fue el que llamó a la ambulancia”, relató.Ambos fueron trasladados a un centro médico. El reporte de ingreso fue contundente sobre la condición en la que ingresó la pareja: “La señora fue agredida en su integridad y nos llega un paciente masculino con un trauma cranocefálico severo más una contusión en el tórax”.A pesar de los esfuerzos médicos y de una intervención quirúrgica de descompresión craneal, Jhon Murillo falleció el 24 de agosto tras permanecer tres días en la Unidad de Cuidados Intensivos.Videos de seguridad clave en la investigaciónEn el lugar de los hechos, los peritos indicaron que “encontramos prendas de vestir de las víctimas”. No obstante, el avance significativo se logró mediante el rastreo tecnológico. Las autoridades revisaron más de 16 horas de grabaciones de cámaras de seguridad y cajeros automáticos.Un registro fílmico de un cajero automático, captado la madrugada del 21 de agosto a las 2:54 a.m., mostró a un hombre intentando retirar dinero con la tarjeta de la víctima. En las imágenes se observaba al sujeto con una gorra, un reloj negro y laceraciones en su brazo derecho. Jhoana, en diligencia de reconocimiento, identificó plenamente al sospechoso: “El hombre que estaba en el cajero tenía todas las descripciones que yo había dado”, aseguró.Identificación de los responsables mediante redes socialesUn testigo aseguró conocer quiénes estaban detrás del ataque. Gracias a su declaración, las autoridades lograron identificar a tres posibles implicados en el caso.Un dato clave fue la identificación de la pareja sentimental de uno de ellos, Jenny Esmeralda. Su perfil en redes sociales coincidía con la mujer que aparecía en el fondo de pantalla del celular utilizado en el cajero y que también fue captada por las cámaras de seguridad bancarias.Este trabajo de inteligencia descartó la participación de Guillermo Duque, el amigo inicial: “Yo sabía que era el sospechoso número uno... Jhoana sabía que yo no podría hacer eso”, dijo.Captura implicados y sentenciaCon los elementos materiales probatorios y las evidencias físicas recolectadas por la Policía, el 11 de marzo de 2024 el Juzgado Segundo Penal Municipal de Control de Garantías de Montería emitió órdenes de captura contra Luis Miguel Fernández Martínez, Néstor Luis Fernández Martínez y Brian Vargas.Sin embargo, se confirmó que Luis Miguel falleció en un accidente de tránsito en Caucasia antes de ser detenido. Los otros dos implicados fueron capturados en el barrio Villacielo de Montería. Los señalados fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, secuestro agravado, acceso carnal violento y hurto calificado. La pena impuesta fue de 20 años y 8 meses de prisión.Aunque la justicia logró esclarecer el caso y sancionar a los responsables, para Johana y su familia la condena no compensa la magnitud del daño causado. Hoy, el recuerdo de John Murillo sigue presente, mientras ella intenta reconstruir su vida y salir adelante por sus hijos, aferrada a haber sobrevivido para contar lo ocurrido.
La historia de Erika Ramírez representa una de las realidades más complejas del conflicto y la criminalidad urbana en Colombia. Su vida, marcada por la violencia doméstica y las carencias en las comunas de Medellín, dio un giro definitivo cuando, siendo apenas una niña, ingresó a las filas de grupos al margen de la ley. Los Informantes conoció su impactante testimonio.Durante más de una década, pasó por diversas estructuras delictivas, desde guerrillas hasta bandas locales, antes de enfrentar la justicia y emprender un proceso de resocialización a través de la educación.Una infancia entre la violencia y el reclutamiento forzadoErika creció en un entorno donde el crimen y las agresiones eran parte de la cotidianidad. Las actividades ilegales y la violencia de género la presenció desde muy temprana edad. Según su relato, estas experiencias moldearon su percepción: "Incluso mi padre biológico agredía a mi madre y también me tocó ver eso. En una ocasión mi papá estaba ahorcando a mi madre estando embarazada de mi hermana", recordó sobre su niñez.A pesar de los esfuerzos de su abuela, Erika desarrolló un deseo de independencia que la alejó de la educación. A los 12 años, tras abandonar el colegio, ocurrió el encuentro que definiría su juventud. "Fui reclutada por un grupo al margen de la ley. En esa época llega un señor de edad y me pone la mano en el hombro y me dice, 'Esta niña, ¿quién es?'", relató Ramírez. A partir de ese momento todo cambió.Su ascenso silencioso en las estructuras criminalesLas labores iniciales de Erika en la ilegalidad aprovecharon su apariencia inofensiva para burlar a las autoridades y engañar a las víctimas. "Ahí empecé a transportar armas, a transportar droga, incluso me colocaban de señuelo para los secuestros", explicó sobre sus primeras tareas. Su capacidad para guardar silencio y cumplir órdenes le permitió ganarse la confianza de los comandantes, lo que facilitó su permanencia en grupos guerrilleros durante varios años.Tras desertar de la guerrilla, Erika no abandonó la criminalidad, sino que se trasladó al centro de Medellín: "Ya sabía expender droga, ya sabía transportar armas, ya sabía cometer muchos delitos. Entonces, de eso me sostenía. Incluso llegué a tener pues como una especie de poder... tenía mi propio grupo", afirmó Ramírez.Según su testimonio, durante este periodo su capacidad de empatía era nula y replicaba los patrones de abuso que vio en su infancia: "Yo era maltratadora, yo lo golpeaba a él. Yo pasé a hacer lo que hicieron mis tíos con sus mujeres y lo que hizo mi papá con mi mamá, pasé a hacerlo yo".La captura que cambió su vidaA los 25 años, Erika Ramírez ya acumulaba un historial que cubría gran parte de los delitos tipificados en el código penal colombiano. La justicia finalmente la alcanzó mediante una orden de captura que puso fin a su carrera en las calles. En ese momento, enfrentaba la posibilidad de una condena de más de tres décadas de prisión si decidía ir a juicio sin aceptar su responsabilidad.El punto de quiebre legal ocurrió bajo la presión de los términos judiciales y la intervención de su madre. "A las 3 de la tarde entró un guardián. Firme eso porque usted la van a condenar a 32 años y ahorita a las 4 cierra la oficina de allá de los juzgados, hágalo por su familia, hágalo por esa señora que está allá afuera", narró Erika sobre el instante en que decidió firmar un preacuerdo de aceptación de cargos.Gracias a esta decisión, su condena se fijó en 16 años, de los cuales terminó cumpliendo aproximadamente 9 años en el centro penitenciario El Buen Pastor.Transformación tras las rejas y cómo encontró su caminoLa estancia en prisión, lejos de ser un tiempo perdido, se convirtió en el escenario de su metamorfosis personal. Aunque inicialmente mantuvo una postura defensiva y hostil, la persistencia de un psicólogo que realizaba trabajo social en la cárcel logró quebrar su resistencia.Ramírez recordó su actitud inicial frente a la ayuda profesional: "Entonces yo lo miro y yo, 'Si estoy bien o mal, ¿a usted qué le importa? Usted no puede hacer nada por mí'".Sin embargo, el proceso de introspección comenzó a dar frutos cuando aceptó participar en programas de prevención con jóvenes de colegios, a quienes les compartía su historia para disuadirlos de seguir el camino de la delincuencia. Este ejercicio de reparación simbólica y autocrítica la llevó a valorar su paso por el sistema carcelario. "Mi paso por la cárcel fue lo mejor que me pudo haber pasado en la vida. Ahí es donde me doy cuenta cuánto amo mi familia. Ahí es donde me doy cuenta cuánto valgo como ser humano", reflexionó sobre su proceso de cambio.Reincorporación: de recicladora a guía y profesionalAl recuperar su libertad, Erika enfrentó el estigma social de haber sido una mujer privada de la libertad. Salió de la cárcel sin recursos económicos, con apenas dos prendas de vestir y la determinación de no volver a delinquir. Su primera oportunidad laboral llegó en un centro comercial, donde solicitó permiso para gestionar los residuos. "Déjeme reciclar... Y empecé en el shut de las basuras, empecé a transformar eso y yo decía, 'Esta es mi oficina'", relató.Mientras trabajaba en el reciclaje y la limpieza, validó su bachillerato, asistiendo a clases después de turnos que comenzaban a las 5 de la mañana. Ingresó a la universidad para estudiar psicología, financiando sus estudios mediante la venta informal de diversos productos. "Hacía ventas en mi universidad. Me decían que yo era una tienda andante. Yo andaba hasta con aguja e hilo... Vendía medias, vendía aretes, vendía pasteles", recordó sobre su esfuerzo por costear la carrera.Hoy, Erika Ramírez ha cumplido la promesa que le hizo a su abuela antes de morir: no volver a delinquir.Se desempeña como guía turística en la Comuna 13 de Medellín, donde utiliza su conocimiento del territorio para narrar la transformación de la ciudad, y ejerce como psicóloga para la administración municipalSu testimonio es un registro de cómo el acceso a la educación y el apoyo psicosocial pueden alterar un destino que parecía sentenciado a la cárcel o a la muerte.
La mañana del 9 de abril de 2024, en un apartamento de Puerto Colombia, la vida de Valentina Cepeda Rodríguez, una instructora de yoga de 22 años, llegó a su fin. Su pareja, Álvaro Felipe Rivera Ramírez, un instructor de artes marciales de 44 años, fue quien dio aviso a las autoridades y vecinos sobre el hallazgo del cuerpo. Según su relato inicial, la joven se habría quitado la vida utilizando un columpio de tela que empleaba para sus prácticas de yoga. Dos años después el caso dio un giro inesperado. Séptimo Día investigó.Días después del suceso, Rivera ofreció una entrevista a medios locales en la que describió el momento del hallazgo con estas palabras: "y ahí ya la veo colgada, la cojo, la suelto y cae como un costal de papas. Y a mí eso ya me da durísimo y yo comienzo, 'Dios mío, no Valentina, por favor'". Allí, el hombre defendió su inocencia con un acto que impactó a los presentes. El periodista Sergio García relató que Rivera "trajo una Biblia, me pidió mirar a los ojos a una mujer del cuerpo periodístico, se la arrodilló y le dijo: 'Te juro ante esta Biblia y ante Dios que yo no maté a Valentina'".A pesar de su testimonio y de que algunos vecinos lo vieron alterado y nervioso intentando auxiliar a la joven en el apartamento, la familia de Valentina rechazó desde el primer momento la posibilidad de un suicidio. David Cepeda, padre de la víctima, fue tajante al señalar que conocía muy bien la disciplina y el estado emocional de su hija, quien según él no presentaba un perfil suicida.Antecedentes de presunta violencia y el "Jiujitsu matrimonial"La investigación de la Fiscalía, impulsada por las denuncias de los padres de Valentina, empezó a indagar la intimidad de la pareja. Valentina y Álvaro se conocieron en el mundo del Jiujitsu, una disciplina donde él era experto. Sin embargo, lo que parecía una pasión compartida por el deporte se habría convertido, según testimonios de amigas de la joven, en una relación marcada por el control.Allegados de la joven relataron en Séptimo Día que Rivera al parecer ejercía una vigilancia constante sobre ella. Camila Sánchez, amiga cercana, afirmó que el hombre era "como la sombra de ella, pendiente qué decía, de qué hablaba". Además de los presuntos maltratos psicológicos y comparaciones despectivas sobre su físico, surgieron pruebas de diversos comportamientos inapropiados.En audios recuperados de su teléfono, Valentina narró episodios que ella denominaba "Jiujitsu matrimonial". En una de esas grabaciones se le escucha decir: "En un momento me metió en un triángulo de piernas y me empezó a ahorcar. Cuando casi me estaba durmiendo, me soltó y me dio tanta rabia... y le dije que nunca más me vuelva a tocar".Solo tres días antes de su muerte, el 6 de abril de 2024, sus padres la encontraron sangrando tras una supuesta pelea: "mi hija estaba aquí sangrando, le pegó tres cachetadas y le pegó los brackets a la parte interna del labio", relataron.La reconstrucción científica de la escena donde murió Valentina CepedaTras meses de lo que la familia consideró un avance lento en la justicia, un nuevo equipo de la Fiscalía retomó el caso con un enfoque técnico. Utilizando topógrafos y expertos, se realizó una reconstrucción en el apartamento de Puerto Colombia para verificar si lo descrito por Rivera era posible.El punto de partida fue una fotografía que el mismo sospechoso le tomó al cuerpo de Valentina antes de bajarlo del columpio. Los peritos recrearon la escena con personas de la misma contextura de la joven y concluyeron que la altura del columpio no permitía el ahorcamiento.El informe técnico de la Fiscalía fue claro: "Para que se hubiese ocasionado el suicidio, el columpio debió haber estado a una altura superior a el que se encontraba". Según los investigadores, en la posición en la que se encontraba el cuerpo, Valentina habría podido reaccionar físicamente, lo que llevó a la Fiscalía a sospechar de una escena manipulada para encubrir un crimen.Esta hipótesis se vio reforzada por el dictamen de Medicina Legal en abril de 2025. Los médicos forenses determinaron que la causa del deceso no coincidía con la presión que ejercería un columpio de yoga, sino con una asfixia mecánica por digitopresión. El abogado de la familia, Davis Flores, explicó que "la causa de la muerte de Valentina es la dígitopresión que se generó en su cuello", lo que sugeriría una estrangulación manual.Con estas pruebas, la Fiscalía estructuró su teoría del caso bajo la premisa de que "Valentina Cepeda Rodríguez muere por una acción feminicida encubierta como suicidio".Captura, imputación y un proceso judicial en cursoEl 4 de enero de 2026, 20 meses después del fallecimiento de la joven, Álvaro Felipe Rivera fue capturado por la policía en Santa Marta. Al día siguiente, durante la audiencia ante un juez de control de garantías, la Fiscalía le imputó el cargo de feminicidio agravado. Aunque Rivera no aceptó cargos, el fiscal insistió en las pruebas que demostrarían por qué se trató de un feminicidio.Lourdes Rodríguez, madre de Valentina, expresó su dolor tras la audiencia de captura, refiriéndose al procesado de forma contundente: "Él es un monstruo, para mí es un monstruo porque una persona que comete eso y está muy tranquilo como si no... para mí es un monstruo". Por ahora, Rivera permanece bajo custodia mientras el proceso penal avanza hacia sus etapas finales.
El 14 de diciembre de 2025, a las 2:30 de la mañana, la tranquilidad de la vía que conduce al municipio de Remedios, en el departamento de Antioquia, se rompió definitivamente. Un bus de la empresa Precoltur, que transportaba a 35 jóvenes recién graduados del Liceo Antioqueño tras su viaje de promoción en las playas de Tolú, se precipitó por un acantilado de más de 60 metros de profundidad.En este siniestro vial, que equivale a la caída desde un edificio de 15 pisos, perdieron la vida 17 personas, incluyendo a 16 estudiantes y al conductor del vehículo. Los Informantes conoció el testimonio de un sobreviviente.El accidente que convirtió una celebración en horrorPara David Rúa Vallejo, uno de los sobrevivientes, la tragedia comenzó mientras dormía. El impacto inicial lo sorprendió durmiendo, y transformó lo que era una celebración de grado en una lucha inmediata por vivir. "Sentía golpes por todo mi cuerpo, en la espalda, en el pie, la cabeza, manos. Pero ninguno de esos golpes que yo recuerde fue con algo duro. Ninguno. Todos fueron, creería yo, y supongo yo, contra las sillas, porque no fue ninguno duro como contra un metal, una lata, nada", relató el joven sobre el momento en que el vehículo rodaba hacia el fondo del barranco.Una vez que el movimiento terminó, el silencio se apoderó del lugar, interrumpido únicamente por el sonido de de la tierra cayendo sobre los restos del bus.Al abrir los ojos, David se encontró atrapado en una estructura deformada. "Y estoy como en una posición como recostado y encima mío hay como una lata encima", explicó Rúa al describir su ubicación exacta tras el accidente.En medio de la oscuridad absoluta, una pequeña abertura se convirtió en su única conexión con el exterior: "Miro para todos lados, oscuridad total. Pero, ¿qué alcanzó a ver? Una rendija que da hacia el cielo y el cielo sí se alcanza a ver un poco más claro".Un sobreviviente escaló el abismo para pedir ayuda tras accidenteTras lograr salir por la rendija del bus, David dimensionó la gravedad de lo ocurrido al observar las luces de los vehículos que transitaban por la carretera, muchos metros más arriba. A pesar del estado de shock y la oscuridad, el instinto de ayudar a sus compañeros se impuso sobre el miedo a una posible explosión del vehículo."Fue como algo que me vino a la mente, al cuerpo, no sé, como verme a mí en ese estado en el que me podía mover y al ver y escuchar los gritos de mis demás compañeros y todo eso, tengo que actuar. O sea, yo no me puedo quedar quieto. Yo no puedo dejar que todos mis compañeros de pronto queden mal y yo estando bien, pudiendo ayudar, no. Me enfoqué en ir por los que están gritando", relató David sobre su decisión de buscar ayuda. Con un solo zapato y utilizando la linterna de un celular con la pantalla rota, comenzó el ascenso por la empinada montaña.David describe el ascenso como una experiencia guiada por la necesidad de auxilio: "Yo solo tenía un zapato nada más. No me acuerdo quizás cuál era. Y empiezo a subir. Siento que fue también ayuda de Dios y el instinto del ser humano de supervivencia que me guió". Tras aproximadamente una hora de esfuerzo físico, logró alcanzar la vía principal, donde detuvo una tractomula para contactar a los servicios de emergencia.El drama de los heridos que luchaban por sobrevivirMientras David escalaba, en el fondo del abismo se vivían escenas de profundo dolor. Ana Isabel Pulgarín, otra de las sobrevivientes, despertó atrapada entre los restos del bus con heridas de gravedad. Su testimonio refleja la violencia del impacto y la fortuna de haber quedado en un espacio que evitó daños mayores en su columna."A mí me atravesó algo completamente que me tiró los dientes hacia atrás y alcanzó a frenar antes de seguir derecho. El pie también yo tenía todo el músculo desgarrado y alcanzó también a frenar antes de, no sé, partirme el hueso", explicó Pulgarín sobre sus lesiones.Además, recordó la angustia de los minutos posteriores al choque: "Empiezo a escuchar quejidos, gritos, auxilio, ayúdenme, me duele. Gritos desgarradores y de todos los que yo escuchaba no sabían dónde estaban".David Rúa, antes de iniciar su ascenso, también intentó localizar a quienes pedían ayuda, pero la falta de visibilidad se lo impidió. "Gente que me decía, 'Rúa, ayúdeme' y yo, '¿dónde estás? ¿Dónde estás?' No las veía. No las veía. Yo hacía con la linterna, pero no se veía nada. Y ya con ese celular que tenía, yo dije, 'Tengo que actuar.' En ese momento yo alumbro hacia el suelo para dar un paso y me doy cuenta de que hay una persona fatal".Irregularidades mecánicas y lo que señala la investigación oficialLa tragedia ha puesto bajo la lupa las condiciones técnicas del vehículo de la empresa Precoltur. Según las fuentes, antes de iniciar el viaje de regreso desde Tolú, ya se habían reportado fallas evidentes. El aire acondicionado no funcionaba correctamente y los estudiantes notaron intervenciones mecánicas en el hotel antes de partir."En ese momento yo vi más que todo fue la batería del bus, que la sacaron, el aire acondicionado, pues todo el mundo se dio cuenta de que no estaba funcionando de una manera correcta. Y decían que pues había una que otra falla mecánica más no sé cuál específicamente", recordó David sobre la espera de más de una hora antes de iniciar el trayecto final.La Superintendencia de Transporte inició una investigación formal que arrojó hallazgos alarmantes sobre el estado del bus. De acuerdo con los reportes preliminares, el vehículo presentaba deficiencias críticas en su revisión tecnomecánica. Se encontró preliminarmente fallas gravísimas en la revisión tecnomecánica del bus en el que viajaban los estudiantes. No tenía cinturones en algunas sillas, tampoco salidas de emergencia, llantas lisas y fallas en los frenos. Como consecuencia, se suspendieron las actividades de la empresa y del centro de inspección encargado.Los jóvenes que sobrevivieron a la tragedia en AntioquiaPara quienes lograron salir con vida, el impacto psicológico es tan profundo como las heridas físicas. David y Ana Isabel perdieron a amigos cercanos como Daniel, Sara y Carolina. David recuerda con especial nitidez el momento en que, días antes del accidente, leyó una carta de su familia durante una celebración en Santa Fe de Antioquia: "Eran nuestras familias diciéndonos que haga de su vida su vida, no piense en los demás, en el que dirán, en los miedos, porque tiene que afrontarla. Y era un mensaje tan bonito que a muchos se le corrieron las lágrimas".Hoy, David Rúa busca honrar la memoria de sus compañeros enfocándose en su futuro. Trabaja activamente para cumplir su sueño de estudiar aviación y unirse a la Fuerza Aeroespacial de Colombia. Su perspectiva sobre la vida ha cambiado radicalmente tras la dolorosa experiencia. "Desde ese momento yo dije, 'Yo no puedo dar las cosas para mañana porque el mañana nunca está asegurado. Siempre aprovechen lo que tienen hoy, porque hay gente que desearía estar en la posición en la que usted está'", señaló el sobreviviente.
Las autoridades confirmaron este 24 de marzo el hallazgo del último desaparecido que quedaba después del accidente aéreo que ocurrió en Puerto Leguízamo, municipio del departamento de Putumayo. Con esta novedad, se completa el saldo de 70 muertos que quedaron a raíz del choque y posterior incendio que sufrió el avión Hércules, de matrícula C-130. La identidad de la víctima todavía es desconocida.El hallazgo ocurrió alrededor del mediodía de este martes en el marco de unas labores de búsqueda que empredieron los organismos de socorro para encontrar, uno por uno, a las cuatro personas que habían desaparecida después del siniestro. Se creía que esta última víctima estaba en el tren de aterrizaje, por lo que el trabajo estuvo concentrado en este punto. Las Fuerzas Militares han aclarado que por el momento no hay información o indicios que permitan establecer si este accidente está relacionado con un atentado por parte de algún grupo armado ilegal.NOTICIA EN DESARROLLO
Colombia se levanta con sentimiento de tristeza y luto por la tragedia de un avión Hércules que se estrelló en zona rural de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo. El accidente aéreo ocurrido en la mañana del pasado lunes 23 de marzo cobra 70 víctimas mortales. Las autoridades confirmaron alrededor del mediodía de este martes el hallazgo del último cuerpo que se encontraba desaparecido y se creía que estaba entre el tren de aterrizaje.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)En el vuelo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, de matrícula C-130, iban a bordo al menos 125 pasajeros (incluyendo tripulantes). El avión estaba despegando de este municipio rumbo a Puerto Asís cuando se desplomó a las 9:45 de la mañana a solo un kilómetro de la pista de despegue. La aeronave recién había salido de Bogotá para recoger a tropas adscritas al Batallón de Infantería de Selva número 49.Mientras avanzan las investigaciones, el país lamenta la pérdida de los héroes de la patria que fallecieron en este fatal siniestro que ha sido calificado como muchos como la peor tragedia aérea que asola a la Fuerza Pública colombiana. Según informes oficiales, seis eran miembros de la FAC, 58 del Ejército y dos de la Policía. Algunas de las instituciones revelaron los nombres de las víctimas mortales de este hecho.Suben a 69 las víctimas mortales el accidente aéreo en Putumayo: continúa búsqueda de una personaEstos son los rostros e identidades de los uniformados fallecidosIntegrantes de la Fuerza Aeroespacial ColombianaTeniente coronel Amador Pinilla Juan PabloMayor Fernández Camargo JaimeMayor Rojas Vaelandia NataliaSubteniente Gonzalez Herrera Julian DavidTécnico primero Méndez Torres JavierTécnico segundo Pinzón Reyes JonathanIntegrantes de la Policía NacionalSubintendente Ariel Leonardo Villota GuevaraPatrullero Carlos Elías de la Cruz GutiérrezIntegrantes del Gaula MilitaresSoldado Oscar Favián Romero SilvaSoldado Arnulfo Gildardo MontánchezPor supuesto, hay más nombres que no han sido revelados oficialmente por las instituciones. Sin embargo, madres, esposas, hijos y demás familiares ahora lloran la pérdida desde los distintos departamentos de Colombia, donde esperaban a sus sres queridos con esperanza y de brazos abiertos.(Lea aquí el testimonio del soldado profesional Jhony Ortiz, sobreviviente de la tragedia: Conmovedor testimonio de soldado que sobrevivió al accidente del Hércules: "Le pedí mucho a Dios")El Hércules terminó envuelto en llamas después de colisionar contra el suelo. Como consecuencia de la conflagración, detalló el ministro de Defensa Pedro Sánchez, “parte de la munición transportada por la tropa detonó”. Los 57 heridos que fueron rescatados fueron trasladados a centros asistenciales de Florencia y Bogotá, según explicó el comandante general de las Fuerzas Militares de Colombia, Hugo Alejandro López Barreto. 19 reciben atención en el Hospital Militar Central y 30, que no revisten mayor gravedad, en el Batallón de Sanidad Militar.(Lea también el relato de otros sobrevivientes: La estrategia clave que salvó la vida de varios militares tras caída del avión Hércules en Putumayo)Las Fuerzas Militares han aclarado que por el momento no hay información o indicios que permitan establecer si este accidente está relacionado con un atentado por parte de algún grupo armado ilegal.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
Un soldado del Ejército Nacional y sobreviviente del grave accidente aéreo, que se presentó en la mañana del lunes 23 de marzo en horas de la mañana en el municipio de Puerto Leguízamo, departamento de Putumayo. El uniformado dio detalles de los momentos previos y del instante en el que ocurrió la emergencia aérea, que ha dejado hasta el momento 69 personas fallecidas.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El soldado sobreviviente Manuel Peñaranda habló para Noticias Caracol En Vivo y dio detalles de la tragedia que presenció. "Yo cuando... cuando iba cayendo, se escuchó un ruido raro. Pues, como en mi mente no había nada... normal, pues de una nos agarramos a las varillas que estaban ahí adentro de... Nos agarramos y, pues, pidiéndole a Dios. Y cuando cayó, unos cayeron por allá", relató el hombre.El miembro del Ejército Nacional explicó que cuando la aeronave cayó él saltó, "caí arriba de unos arbustos. Ese avión que cayó se partió todo... de que cayó se partió todo. Claro, como uno puede... hay unos que se quemaron", contó el hombre, que contó que se escuchaban gritos que decían que había algunos pasajeros quemándose. "Pedían ayuda, pero uno no podía hacer nada", añadió. (Lea: Conmovedor testimonio de soldado que sobrevivió al accidente del Hércules: "Le pedí mucho a Dios").Cuando se le preguntó al uniformado si los pilotos del avión habían alertado a los pasajeros sobre la emergencia aérea aseguró que no dijeron nada. "Ellos intentaban como como echarlo para arriba, pero ¿qué va? Eso traqueó, cuando traqueó fue cuando cayó", dijo el uniformado, uno de los sobrevivientes de este grave accidente aéreo que tiene en luto a las familias de cientos de uniformados de la Fuerza Pública. Peñaranda también dijo que no tenía heridas de gravedad y afirmó que su vida es un milagro.Lea: Este fue el recorrido que hizo el avión militar antes del grave accidente aéreo en Putumayo¿Qué se sabe del accidente aéreo en Putumayo?El Puesto de Mando Unificado (PMU) que maneja la situación tras el grave accidente aéreo reportado en el municipio de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo, dio a conocer una actualización en la cifra de víctimas mortales. Fueron encontrados tres cuerpos más sin vida, por lo que hasta el momento la cifra de fallecidos aumenta a 69. El alcalde del municipio, Luis Emilio Bustos Morales, dio a conocer que estaban en la búsqueda de otra persona que iba a bordo de la aeronave.Un avión Hércules C130, de matrícula FAC 1016, perteneciente a la Fuerza Aeroespacial Colombiana, se precipitó a tierra segundos después de haber despegado con rumbo a Puerto Asís. La aeronave, que transportaba al menos a 125 pasajeros, terminó envuelta en llamas en una zona selvática y plana de la región amazónica. El siniestro ocurrió a las 9:54 de la mañana, poco después de que el avión realizara un aterrizaje normal procedente de Bogotá para recoger a tropas del Batallón de Infantería de Selva número 49."Me acaban de informar que esta mañana se encontraron dos cuerpos sin vida más (...) Puerto Leguízamo, Putumayo, es un municipio selvático. Es Amazonía. Tenemos, gracias a Dios, dentro de la tragedia, el avión cae aproximadamente a un kilómetro cerca a la pista, esa vía... la misma comunidad ha ido construyendo con sus esfuerzos. Es una vía de un barrio que fue creciendo (...) Por ahí ingresan los carros y eso nos permitió de cierta manera tener cierta reacción", contó Bustos Morales.El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, dijo que "como consecuencia del incendio de la aeronave, parte de la munición transportada por la tropa detonó", lo que agravó la situación en el lugar del accidente. "De acuerdo con la información disponible hasta el momento, no hay indicios de un ataque por parte de actores ilegales", agregó el titular de Defensa, ya que en la zona operan varias disidencias de la antigua guerrilla de las FARC, como los llamados Comandos de Frontera y el Frente Carolina Ramírez, que controlan los cultivos ilícitos el Putumayo.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
El Paisita es un chance con gran presencia en el departamento de Antioquia. Se juega seleccionando un número de cuatro cifras, entre 0000 y 9999. Las apuestas pueden realizarse en puntos físicos autorizados o mediante plataformas digitales. Noticias Caracol le informa los resultados del sorteo de hoy, martes 24 de marzo de 2026.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El juego Paisita funciona bajo una modalidad central en la que se debe acertar cuatro cifras en el orden exacto. A partir de esta estructura se desprenden otras formas de participación. Entre ellas están las tres últimas cifras, las dos últimas cifras y la primera cifra, cada una con premios definidos según el acierto. Existe también una categoría adicional denominada La Quinta, que agrega una cifra más y permite acceder a premios especiales.La operación del juego está a cargo de Benedan S.A., con autorización otorgada por la Lotería de Medellín. Su esquema incluye dos sorteos diarios, llamados Paisita 1 y Paisita 2, lo que ofrece la posibilidad de participar en distintos momentos del día y acceder a resultados independientes. Los premios dependen del tipo de apuesta y del nivel de coincidencia entre el número jugado y el número ganador. Cuando se aciertan las cuatro cifras en el orden exacto, el pago puede alcanzar hasta $4.500 por cada peso apostado. Las combinaciones parciales generan pagos menores, establecidos por el operador según las reglas del juego.Este producto forma parte del conjunto de juegos de suerte y azar autorizados en Colombia y opera de acuerdo con la normatividad vigente que regula esta actividad. Los sorteos se transmiten en directo a través del canal Teleantioquia, lo que permite verificar los resultados en tiempo real y garantiza la transparencia del proceso.Resultados Paisita 1 del 24 de marzo de 2026Número ganador: 0138Quinta cifra: 4¿Cómo reclamar el premio si se ha ganado en el Paisita 1?La entrega de premios del sorteo Paisita 1 depende de la validación previa del resultado. Antes de reclamar cualquier pago, la persona debe confirmar que el número registrado coincide con el número sorteado. Esta verificación debe hacerse por medio de los canales digitales del operador o a través de medios autorizados, lo que permite constatar que la apuesta quedó registrada de manera correcta.Después de confirmar la coincidencia, el siguiente paso consiste en acudir al punto de venta donde se realizó la apuesta y presentar el tiquete original. El documento debe estar legible, sin daños y sin modificaciones. Cuando la apuesta se realizó de forma digital, el comprobante electrónico almacenado en el sistema cumple la función del tiquete físico. Los premios de valores bajos se entregan directamente en el punto donde se hizo la transacción. En caso de que el monto sea superior a $500.000, el proceso requiere la asistencia a una oficina principal del operador o a una entidad habilitada para efectuar el pago. Para estos casos se solicita la cédula de ciudadanía y la firma de un documento que confirma la entrega.El proceso de pago incluye las retenciones correspondientes según la normatividad vigente. Los premios que superan 48 UVT están sujetos a una retención del 20 % por concepto de ganancias ocasionales. Cuando el desembolso se realiza mediante transferencia bancaria, puede aplicarse el cobro del 4x1000 sobre el valor transferido. Estas deducciones se aplican antes de la entrega final del premio y forman parte de los procedimientos obligatorios establecidos en la regulación tributaria.Otros chances en ColombiaMañanaAntioqueñita DíaLunes a sábado: 10:00 a. m.Domingos y festivos: 12:00 p. m.Dorado MañanaLunes a sábado: 10:58 a. m.Mediodía y tardeLa Culona DíaTodos los días: 2:30 p. m.Cafeterito TardeLunes a sábado: 12:00 p. m.Fantástica DíaLunes a sábado: 12:57 p. m.El Samán de la SuerteLunes a sábado: 1:00 p. m.Domingos y festivos: 7:00 p. m.Paisita 1Lunes a sábado: 1:00 p. m.Domingos y festivos: 2:00 p. m.Chontico DíaTodos los días: 1:00 p. m.Sinuano DíaLunes a sábado: 2:30 p. m.Domingos y festivos: 1:00 p. m.La Caribeña DíaTodos los días: 2:30 p. m.Motilón TardeTodos los días: 3:00 p. m.Dorado TardeLunes a sábado: 3:28 p. m.Pijao de OroLunes a viernes: 2:00 p. m.Sábado: 9:00 p. m.Domingo: 10:00 p. m.Festivos: 8:00 p. m.Super Astro SolLunes a sábado: 2:30 p. m.NochePaisita 2Lunes a sábado: 6:00 p. m.Domingos y festivos: 8:00 p. m.Chontico NocheLunes a viernes: 7:00 p. m.Sábado: 10:00 p. m.Domingos y festivos: 8:00 p. m.Fantástica NocheLunes a sábado: 8:30 p. m.La Culona NocheLunes a sábado: 9:30 p. m.Domingos y festivos: 8:00 p. m.Motilón NocheTodos los días: 9:00 p. m.Cafeterito NocheLunes a viernes: 10:00 p. m.Sábado: 11:00 p. m.Domingos y festivos: 9:00 p. m.Super Astro LunaLunes a sábado: 10:30 p. m.Domingos y festivos: 8:30 p. m.Sinuano NocheLunes a sábado: 10:30 p. m.Domingos y festivos: 8:30 p. m.La Caribeña NocheLunes a sábado: 10:30 p. m.Domingos y festivos: 8:30 p. m.Dorado NocheSábado: 10:15 p. m.Domingos y festivos: 7:25 p. m.Paisa LottoSábado: 10:00 p. m.No olvide tener discreción al momento de cobrar premios de alto valor. En lo posible, se aconseja solicitar el pago mediante canales bancarios para evitar riesgos asociados al manejo de efectivo.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Un equipo de Noticias Caracol llegó hasta la zona donde ocurrió el siniestro aéreo del avión Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, dejando en evidencia un panorama marcado por la desolación y los rastros de una de las tragedias más graves recientes en las Fuerzas Militares. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)A pocos kilómetros del aeropuerto Caucayá, desde donde despegó la aeronave, el lugar del accidente refleja la magnitud del impacto y las difíciles condiciones en las que avanzan las labores de rescate.Según el informe entregado por la periodista Stephanie Valencia, las imágenes captadas en la zona muestran restos dispersos del avión Hércules C-130, de matrícula FAC 1016. Entre los escombros se distinguen partes de uno de los motores, fragmentos del fuselaje y estructuras calcinadas que hoy concentran el trabajo de socorristas y autoridades.(Lea además: La estrategia clave que salvó la vida de varios militares tras caída del avión Hércules en Putumayo)En medio de la vegetación selvática de Puerto Leguízamo, el terreno donde cayó la aeronave continúa siendo intervenido por equipos de búsqueda que intentan recuperar cuerpos y esclarecer lo ocurrido. Durante la mañana del lunes, se lograron recuperar tres cuerpos que permanecían desaparecidos, mientras avanzan las labores de identificación de las víctimas.Los testimonios de habitantes de la zona revelan la crudeza de los primeros momentos tras el accidente. Según relataron, el fuselaje del avión tuvo que ser intervenido de manera improvisada con machetes para rescatar a militares que permanecían atrapados y pedían ayuda. Aún se reporta un uniformado desaparecido, por lo que los esfuerzos se concentran en esta parte de la aeronave, donde se presume podría encontrarse.Las autoridades han dispuesto maquinaria pesada para remover estructuras y avanzar en la extracción tanto del cuerpo que falta como de los restos del avión. Estas labores se desarrollan en condiciones complejas debido al terreno selvático y a los daños provocados por el incendio posterior al impacto.69 víctimas confirmadas hasta el momentoEl balance más reciente del Puesto de Mando Unificado (PMU) elevó a 69 el número de víctimas mortales, luego del hallazgo de tres cuerpos adicionales. El alcalde del municipio, Luis Emilio Bustos Morales, confirmó los avances en la búsqueda y destacó las condiciones del lugar donde ocurrió el siniestro.“Me acaban de informar que esta mañana se encontraron dos cuerpos sin vida más (...) Puerto Leguízamo, Putumayo, es un municipio selvático. Es Amazonía. Tenemos, gracias a Dios, dentro de la tragedia, el avión cae aproximadamente a un kilómetro cerca a la pista, esa vía... la misma comunidad ha ido construyendo con sus esfuerzos”, señaló el mandatario en entrevista.El siniestro ocurrió a las 9:54 de la mañana, segundos después de que la aeronave despegara con destino a Puerto Asís, tras haber aterrizado previamente desde Bogotá para recoger tropas del Batallón de Infantería de Selva No. 49. El avión, que transportaba al menos 125 personas, terminó envuelto en llamas tras precipitarse en una zona plana de la región amazónica.Desde el Ministerio de Defensa, el titular de la cartera, Pedro Sánchez Suárez, explicó que “como consecuencia del incendio de la aeronave, parte de la munición transportada por la tropa detonó”, lo que agravó la emergencia en el lugar. Asimismo, aclaró que, con la información disponible, “no hay indicios de un ataque por parte de actores ilegales”.Mientras tanto, el Hospital Militar Central informó que 24 personas han sido atendidas tras el accidente, entre ellas un rescatista. De estos pacientes, 21 permanecen hospitalizados, uno en Unidad de Cuidados Intensivos y dos en observación.Hoy, el lugar del accidente sigue siendo escenario de una intensa operación de búsqueda y recuperación, pero también de memoria y duelo, se espera que en las próximas horas las autoridades logren la extracción del cuerpo del uniformado desaparecido.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co