Séptimo Día reveló las denuncias de ciudadanos en Bogotá que aseguran haber sido víctimas del hurto de sus vehículos o de sus pertenencias dentro de parqueaderos que consideraban seguros. Los testimonios expuestos en la investigación dan cuenta de presuntas fallas en los controles de seguridad y, en algunos casos, de cuestionamientos por las respuestas recibidas tras los hechos.El 16 de abril de 2026, el ingeniero Ángel Ignacio Arias ingresó a un centro comercial para comer después de permanecer cerca de dos horas y media en medio del trancón. Aproximadamente una hora después, regresó al parqueadero para continuar su camino, pero su camioneta ya no estaba.Al consultar con el personal de seguridad, le informaron que el vehículo había sido sacado minutos antes y que, aparentemente, los responsables habrían forzado la talanquera de salida.“Me fui a comer una hamburguesa y ya a las 7:20 más o menos, o sea, una hora después fui a buscar el carro para seguir mi camino y ya no estaba... El vigilante me dijo: ‘Hace 10 minutos sacaron una camioneta y forjaron la talanquera”, contó Arias.Estos hechos se extendieron a otros sectores de la capital colombiana. El profesor Héctor Gerardo Castro denunció el hurto de su camioneta, luego de dejarla en el parqueadero de un reconocido establecimiento mientras realizaba las compras del mercado. “Cuando baje, no encontré la camioneta en el sitio. Automáticamente supe que se la habían robado”, relató.En otro caso, ocurrido en un parqueadero público de Chapinero, al vendedor Walter David Romero le entregaron su camioneta a una mujer que, según su denuncia, se hizo pasar por su hija. Al reclamarle al encargado por qué había entregado las llaves del vehículo a una desconocida, el hombre le respondió que ella había asegurado ser su hija. Por ello, Walter le aclaró que no tenía hijas.Los casos de Ángel, Walter y Héctor ocurrieron en menos de cuatro meses en diferentes parqueaderos de una misma zona de Bogotá. Sin embargo, la comerciante Isabel Muñoz ya había denunciado una situación similar en mayo de 2022.En el parqueadero ubicado en la calle 175 en Bogotá, Isabel aseguró que dejó su camioneta mientras realizaba unas diligencias y, al regresar varias horas después, ya no la encontró. "Eso fue como a las 10 de la mañana y ya en la tarde que regresaba, pues ya no estaba el carro. Entonces yo le dije, 'Nos robaron el carro’”, recordó.El 22 de junio de 2021, la psicóloga Camila Silva Páez también afirmó haber sido víctima de hurto en el mismo parqueadero donde Ángel dejó su vehículo. Según su denuncia, delincuentes ingresaron a su carro y sacaron objetos de valor mientras ella realizaba una compra.Aunque se trataba de un parqueadero gratuito, Camila cuestionó las condiciones de seguridad del lugar: “No me parece que por ser un parqueadero gratis lo deban robar”.Por esa misma zona, la ingeniera informática Geraldine González denunció otro caso. En julio de 2026, aseguró que delincuentes ingresaron a su vehículo y se llevaron equipos y pertenencias de trabajo. “Me robaron todo mi trabajo, me dejaron sin nada porque pues en mi maleta estaba todas mis pertenencias y sacan todo el vehículo. Me robaron 23 millones”, aseguró.Experimento social con cámara oculta en parqueaderosEl equipo de Séptimo Día realizó un experimento en cuatro estacionamientos de Bogotá para comprobar qué tan rigurosos son los controles al momento de entregar los vehículos. Una productora del programa simuló haber olvidado el tiquete de ingreso e intentó retirar el carro ofreciendo dinero o dando diferentes explicaciones para justificar que no contaba con el comprobante.En el primer parqueadero, el encargado se negó a entregar el vehículo porque la mujer no tenía el comprobante de ingreso. Una situación similar se presentó en el cuarto establecimiento, donde también se mantuvieron los controles y no se permitió retirar el automóvil sin acreditar que correspondía a la persona autorizada.Sin embargo, en los otros dos parqueaderos las medidas de seguridad fueron diferentes. En el segundo establecimiento, el encargado permitió retirar el vehículo con solo presentar las llaves, mientras que en el tercero bastó con diligenciar un formato, sin una verificación rigurosa de la identidad.Tras ser confrontados por el equipo periodístico, ambos establecimientos reconocieron que se trató de un error y una falla en la seguridad.Cifras oficiales sobre estas denunciasEntre 2025 y lo que va de 2026, la Fiscalía investiga cerca de 1.500 denuncias relacionadas con esta modalidad de hurto en Bogotá, alrededor de 500 casos en Cali y poco más de 300 en Medellín. En Bogotá y Medellín, ocho ciudadanos denunciaron ante Séptimo Día que fueron víctimas de robos dentro de parqueaderos donde confiaban en que sus vehículos y pertenencias estarían seguros.Sobre la normatividad, Fernando Dueñas, vocero de los parqueaderos en Colombia, explicó que este servicio implica un contrato de depósito, que establece una obligación de custodia sobre el vehículo y contempla una póliza de responsabilidad civil. Sin embargo, aclaró que esta responsabilidad no se extiende automáticamente a los objetos personales que se encuentren dentro del automóvil."No se responde porque no hay una constancia de su preexistencia, se hace un inventario escrito para que de esa misma manera me responda si le llega a suceder algo”, precisó Dueñas.Por su parte, el vicepresidente del Instituto Colombiano de Derecho al Consumo, Juan Pablo López, indicó que abstenerse de entregar tiquete o carecer de seguridad constituye una “culpa grave”.Quena Ribadeneira, consejala de Bogotá advirtió que: “Siete de cada 10 parqueaderos en Bogotá están operando de manera informal...Nos comprometemos desde ya a hacerle este control a la Alcaldía local y a la Secretaría de Gobierno”, dijo.Estas denuncias y el experimentos social evidenciaron una situación preocupante. Las autoridades avanzan en las investigaciones de estos casos, mientras también se fortalece los controles de seguridad para evitar que los parqueaderos, considerados por los usuarios como lugares seguros, terminen convirtiéndose en escenarios donde sus vehículos y pertenencias quedan expuestos al hurto.
El odontólogo Javier Cely volvió a hablar sobre el proceso judicial que enfrentó durante años por el caso de la fuga de la excongresista Aída Merlano. Tras una lucha incansable, finalmente fue absuelto por la justicia colombiana en 2022.María Elvira Arango, directora de Los Informantes, habló con él sobre un proceso que, según relata, terminó afectando profundamente su vida.El día de la fuga de la excongresistaHace siete años, el 1 de octubre de 2019, Javier Cely atendió a la entonces exsenadora Aída Merlano en el tercer piso del Centro Médico de La Sabana, en Bogotá, para realizarle un procedimiento de rehabilitación oral. Minutos después, la excongresista escapó por una ventana, descolgándose con una cuerda roja.El hecho llevó a que el odontólogo fuera señalado como presunto cómplice y tuviera que afrontar un proceso penal que contemplaba una pena de hasta 15 años de prisión. Cely relató los detalles de lo ocurrido durante aquella consulta y habló sobre la posterior batalla legal que terminó con la ratificación de su inocencia.“Yo me despido y me voy. A los 15 minutos me entra una llamada y me dicen: ‘Javier, su paciente se tiró por la ventana’”, recordó Javier Cely sobre el momento en que se enteró de la fuga de Aída Merlano.Así fue el origen de la consultaSu vínculo con el caso comenzó cuando un colega lo contactó para solicitarle una valoración a la excongresista, quien no estaba satisfecha con dos diseños de sonrisa previos. Según explicó el especialista, la llamada inicial se desarrolló en estos términos: "Necesito pedirle un favor. Tengo una paciente que le han realizado dos diseños de sonrisa en mi clínica y no le han gustado. Entonces, no sé si usted me pueda dar una mano y me puede ayudar a cambiarle el diseño".Al indagar por la identidad de la paciente, su colega le confirmó que se trataba de la exsenadora Aída Merlano. Aunque aseguró que la conocía por las noticias, mas no personalmente, Cely aceptó atenderla y era consciente de que la mujer se encontraba privada de la libertad.La atención estaba sujeta a la disponibilidad del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, por lo que el profesional aclaró que la programación de la cita no dependía de él. “Me avisan en la noche que si puedo ir al otro día. Como yo ya manejaba mi tiempo, yo le dije que no tengo ningún inconveniente", dijo.Lo que ocurrió dentro del consultorio el día de la fugaLa primera cita fue de valoración y diagnóstico. En esa consulta, acordaron volver a encontrarse una vez estuvieran listas las carillas dentales. La segunda cita se realizó el 1 de octubre de 2019 a las 10 de la mañana.Durante la atención, la exsenadora le pidió a Cely un espacio para poder hablar con sus hijos, Aída Victoria y Esteban, quien en ese momento era menor de edad. "Yo la saludo, entro y ella me dice que si yo le puedo ayudar y le dejo hablar con sus hijos dentro del consultorio. Yo le dije: 'Sí, claro, yo no tengo ningún inconveniente'...Empiezan a llorar, a mi me da pena y me salgo un momento del consultorio”, contó.Al reanudar el procedimiento odontológico, Javier Cely solicitó al personal de custodia que ingresara al consultorio. Sin embargo, los guardias le dijeron que permanecerían afuera.Sobre los constantes desplazamientos que realizó fuera del consultorio y que quedaron registrados en las cámaras de seguridad, el odontólogo explicó: “Yo salgo y entro del consultorio porque como donde yo la estaba atendiendo no era mi consultorio. Entonces, en esa clínica no tenían todo lo que yo necesitaba dentro del consultorio y yo tenía que salir a pedir materiales o cosas que necesitaban”.Al finalizar el tratamiento, Aída Merlano se despidió del odontólogo, como quedó registrado en las cámaras de seguridad. Luego, Cely abandonó el edificio para dirigirse a otra cita que tenía programada. Minutos después, recibió una llamada en la que le informaron que su paciente había escapado por una ventana.Imputación de cargos y detenciónLos hechos ocurridos durante la consulta quedaron registrados en videos que rápidamente se hicieron públicos. Al enterarse de la fuga, Cely regresó al centro médico y rindió voluntariamente su declaración inicial ante las autoridades, mientras el paradero de Aída Merlano aún era un misterio. Sin embargo, la exposición mediática del caso llevó a que fuera vinculado como presunto cómplice de la fuga.La Fiscalía le imputó los delitos de ayuda a la fuga de presos e instrumentalización de menores de edad, cargos por los que, de haber sido declarado culpable, habría enfrentado una pena superior a los 10 anos prisión.El odontólogo permaneció privado de la libertad durante cinco noches. Según contó, durante las primeras horas no tenía colchoneta ni elementos básicos, hasta que uno de sus hermanos logró hacerle llegar algunos suministros y una carta de su hijo mayor, que, según él, le devolvió el aliento. “Él (su hijo) me dice que conoce la clase de papá que tiene y que sabe que todo lo que está pasando, yo no tengo absolutamente nada que ver en eso”.El proceso judicial se extendió durante tres años. En ese tiempo, el odontólogo atravesó episodios de depresión y ansiedad y recibió acompañamiento psiquiátrico. “Me juzgaron, me atacaron, la prensa me dio durísimo. Nunca escucharon mi versión, sino simplemente lo que veían o lo que escuchaban”, dijo.Según su testimonio, durante esos años perdió buena parte de su patrimonio, su práctica profesional y la tranquilidad, mientras se dedicaba a defenderse de unos delitos que asegura no cometió.Absolución de cargos y el intento de reconstruir su vidaDurante el proceso judicial, Aída Merlano se refirió públicamente en dos oportunidades a la inocencia del odontólogo. En una de sus declaraciones, afirmó: "Es un hombre totalmente inocente, que me duele y si me está viendo en este momento le digo: 'Doctor, perdóneme por haberlo involucrado de alguna manera en esto'".El 6 de septiembre de 2022, un juez penal de Bogotá absolvió a Javier Cely de los dos cargos que enfrentaba, tras determinar que no tenía responsabilidad penal en la fuga de Aída Merlano.“Una de las cosas que aprendí fue a no juzgar, porque todo el mundo me juzgó”, afirmó. Javier Cely también reiteró que desconocía los elementos utilizados durante la fuga: “Yo no la vi. Ella saltó con una cuerda. No tengo ni idea cómo llegó. Saltó y parece que se golpeó duro. La estaba esperando una moto y empezó mi calvario".Tras el fallo absolutorio, Javier Cely retomó poco a poco su ejercicio profesional en el consultorio de su hermano y continúa con acompañamiento psiquiátrico. "Quiero que la gente sepa que fui absuelto, que no tuve absolutamente nada que ver... No tengo absolutamente ninguna deuda con la justicia", puntualizó el odontólogo.Mientras tanto, Aída Merlano continúa privada de la libertad y cumple condenas por delitos relacionados con corrupción electoral y por su fuga de la cárcel. En el caso de corrupción al sufragante y compra de votos, recibió una condena de 15 años de prisión; además, enfrenta una pena por violación de topes electorales y otra relacionada con la fuga.Esta semana, Aida Merlano volvió a ser noticia. En medio del proceso por corrupción electoral, su defensa denunció que el celular que la excongresista entregó a la Fiscalía, y que contendría información relevante para el caso, estaría incompleto, habría sido manipulado y cambiado. Actualmente, cumple su condena en una guarnición militar en el Batallón Vergara y Velasco, en Malambo, Atlántico.
Casos que conmocionaron al país y hoy tienen respuesta: la caída de una red trasnacional de tráfico de migrantes, la condena a un temible asesino serial de ancianos, la demolición de una obra ilegal en Bogotá y más. Vea el seguimiento completo de Séptimo Día.
Aurelio Cheveroni llegó a la televisión colombiana a finales de los años noventa como uno de los personajes principales del programa infantil Club 10, transmitido por Caracol Televisión. Con su tono irreverente, coqueto y sarcástico, el lobo marcó a varias generaciones de televidentes. Tras permanecer guardado en un baúl durante años, el personaje regresó a la televisión como jurado e invitado especial en formatos como Yo me llamo y Yo me llamo Mini. Sin embargo, la manera tan natural en que se mueve y gesticula hizo que durante décadas nadie se imaginara cómo funciona en realidad.A diferencia de lo que se especuló entre el público, el muñeco no funciona mediante sistemas de robótica, hologramas o inteligencia artificial. La versión original del títere fue confeccionada en un taller en Estados Unidos con fibra de vidrio, látex, espuma y peluche. Inicialmente el personaje era rosado, pero tras el desgaste del material en las grabaciones y la falta de tela de ese mismo tono, la producción debió reemplazarlo por peluche rojo. Para explicar el cambio de apariencia en pantalla, los creativos inventaron una historia en la que el lobo mudaba de piel.Aurelio Cheveroni es un títere de guante. Fernando Rojas, actor de 56 años nacido en el municipio de Belén de los Andaquíes, en el Caquetá, es el encargado de darle voz, carácter y movimiento a la parte superior del cuerpo. Al revelar en Los Informantes cómo funciona el personaje, Fernando Rojas explicó: "Esto no es más que un títere, miren, esto es un guante. Es un guante. Exactamente. Realmente es un títere común y corriente como es Archivaldo, como es la rana René, Alf", dijo.Una patineta y cinco horas acostado: así funciona Aurelio CheveroniEl proceso para dar vida al personaje en el estudio exige una preparación física rigurosa. Fernando Rojas realiza antes de cada jornada un calentamiento inspirado en los monjes budistas, el cual incluye estiramientos, mantras y música japonesa. Esta rutina le permite despejar la mente y enfocarse por completo en la interpretación del lobo.Durante las jornadas de rodaje, que se extienden entre cinco y seis horas continuas, el actor debe permanecer acostado sobre una patineta adaptada especialmente para el trabajo. En esa postura, mantiene ambos brazos levantados durante todo la grabación: una mano manipula la cabeza y la boca del lobo, mientras que la otra opera el brazo del muñeco. De manera simultánea, un asistente de producción se encarga de mover la cola del personaje desde la parte de atrás.Esta postura genera un alto desgaste en la espalda y los brazos del actor. Al finalizar las grabaciones, Rojas termina con calambres, adormecimiento corporal y dolores musculares. El segundo secreto: un traje a medida para tomas de cuerpo enteroAunque la técnica de guante resuelve los planos medios y primeros planos en el estudio, el personaje requería desplazarse, correr y revolcarse en tomas de cuerpo entero. Para lograr que el lobo caminara frente a las cámaras en planos generales, la producción acudió a un segundo actor.Se trata de Ángel Leal, un artista de 40 años y 1,13 metros de estatura que cuenta con dos décadas de trayectoria en el espectáculo. Leal trabajó anteriormente en espectáculos de enanos toreros, montajes teatrales, el programa Sábados Felices y el show de Juanpis González. Para las escenas de acción y riesgo, el equipo confeccionó un disfraz completo de Aurelio Cheveroni diseñado a la medida exacta de su cuerpo y estatura.Para Ángel Leal, vestir el traje del lobo representó cumplir un anhelo de la infancia mientras veía la televisión en su casa. Al recordar sus deseos de niño y su trabajo el proyecto, Ángel Leal afirmó: "Siento que alguna vez lo soñé cuando era muy niño. Yo decía: 'Uy, tan chévere ser como el lobito.' Todos los fines de semana, los sábados en la mañana, uno prendía la televisión y veía la franja infantil Club 10".Aurelio Cheveroni, un icono en la pantalla colombianaLa articulación entre el trabajo de Fernando Rojas y Ángel Leal consolidó la permanencia del personaje durante más de 25 años en producciones audiovisuales. La combinación de técnica titiritera, destreza física y vestuario a medida mantiene vigente el legado del lobo feroz en la televisión.Aurelio Cheveroni no solo conquistó a los niños de su época, sino también a los adultos que hoy lo recuerdan con nostalgia. Su estilo divertido, sarcástico y carismático le ha permitido conectar con distintas generaciones, convirtiéndose en uno de los personajes más queridos de la televisión colombiana.
Los goles de Yeremy Pino y Jefferson Lerma culminaron este domingo la remontada del Crystal Palace frente al Nottingham Forest, que había tomado ventaja a los dos minutos y medio en terreno londinense (3-1). En la cuadra visitante fue titular el también colombiano, Daniel Muñoz, y que en campañas anteriores lució los colores de las 'águilas'. Tras el tempranero gol visitante de Dan Ndoye, después de un error defensivo local, Daichi Kamada empató en el 42 dentro del área con una asistencia de espuela de Quinten Timber y Jefferson Lerma estableció el 2-1 de cabeza antes del descanso, al rematar un saque de esquina.Ya en el segundo tiempo, Yeremy Pino empujó el 3-1 después de un rechace a la hora de encuentro para completar el triunfo que no habría sido posible sin una parada clave con la cara de Walter Benítez aún en la primera parte, con 0-1 en contra.No fue el regreso esperado para Oliver GlasnerEl entrenador del Nottingham Forest, Oliver Glasner, fue derrotado en su regreso al Crystal Palace, donde el primer gol de Daichi Kamada en la Premier League inspiró la victoria por 3-1 de las 'aguilas' este domingo.Glasner estuvo de vuelta en el sur de Londres por primera vez desde que dejó al Palace al final de la temporada pasada.El austriaco, de 52 años, llevó al Palace a un sorprendente triunfo en la final de la FA Cup sobre el Manchester City en 2025 y lideró su éxito en la UEFA Conference League en mayo.Glasner optó por dimitir en Selhurst Park tras supuestas diferencias con la directiva del club sobre la política de fichajes, lo que abrió la puerta a su llegada al Forest.Fue recibido con calidez por los aficionados del Palace, antes del pitazo inicial y todo apuntaba a un regreso victorioso para Glasner cuando Dan Ndoye, del Forest, abrió el marcador a los tres minutos, pero el Palace le dio la vuelta al resultado. ¿Cómo quedó el Crystal Palace, de Jefferson Lerma, en la Premier League?El Crystal Palace es duodécimo en la tabla, dos puestos por encima del Forest. Tienen cuatro y dos puntos de ventaja sobre el descenso, respectivamente.
Leyser Chaverra se pronunció tras su expulsión con Deportivo Cali en el partido que su club igualó 1-1 frente al Pereira, el sábado anterior. A través de un comunicado publicado en sus redes sociales, el jugador del 'azucarero' expresó su arrepentimiento por la acción que afectó al plantel y le ofreció disculpas tanto a la afición como a sus compañeros, cuerpo técnico y directivos.En su mensaje, Chaverra reconoció la gravedad de la situación en un compromiso clave para el Cali y asumió la responsabilidad de sus actos. Sin embargo, hizo un llamado categórico al respeto hacia su entorno personal: "Me pueden criticar todo lo que quieran y está bien que lo hagan conmigo, pero no se metan con mi familia, sobre todo con mi esposa. Ella no tiene la culpa de las cosas que yo hago en cancha", enfatizó el chocoano.Asimismo, el deportista, de 29 años, recordó el esfuerzo que le ha tomado ganarse un puesto en el equipo que es entrenado por Rafael Dudamel, tras un inicio complejo: "Llegué siendo un jugador muy criticado, pero poco a poco me fui ganando un espacio, porque a mí nadie me ha regalado nada. He sido muy honesto con mi trabajo". Recordemos que el exDIM vio la tarjeta roja directa luego de propinarle un puño en el estómago a Miguel Aguirre del cuadro 'matecaña'; tuvo una conducta violenta, esto al minuto 35 en el compromiso que se jugó en el estadio Santiago de las Atalayas, en Yopal. Acá más detalles del comunicado: "Quiero primeramente referirme a la hinchada verde y blanca del Deportivo Cali con mucho respeto ante ustedes. Hoy (sábado) cometí un error, el cual dejó muy mal parado a mi equipo. Pedir de corazón disculpas a todos. Sé que no era la manera de afrontar un partido tan importante, tanto para ustedes como para nosotros. Me equivoqué. Soy un ser humano y es de humanos equivocarse, y es de humanos reconocer cuando uno se equivoca. Reconozco mi error y lo me asumo", se leyó en el escribo en el perfil de Instagram de Chaverra. ¿Qué dijeron en el Deportivo Cali de la roja a Leyser Chaverra?“Totalmente, son acciones que no debemos cometer. Son acciones que, en muchas otras ocasiones, podemos poner en riesgo el resultado. El equipo ha tenido una acorde respuesta a esa necesidad, a esa adversidad de jugar en inferioridad numérica. Son lecciones que nos dejan cada partido, y que esto como lo de Gustavo (Cuéllar) contra Alianza no puede ocurrir. Somos seres humanos, nos podemos equivocar, y a partir de allí, vamos a seguir creciendo como equipo, entendiendo lo importante que somos para el plantel y no podemos quedar con un hombre menos", expresó Rafael Dudamel, técnico del 'verdiblanco' en rueda de prensa.
A la décima fue la vencida: el tetracampeón del mundo Max Verstappen logró este domingo su primera victoria en el Gran Premio de Singapur de F1, que acercó al líder del campeonato Kimi Antonelli al título gracias a su podio.El neerlandés, que corrió por primera vez en 2015 bajo las luces del circuito urbano nocturno de Marina Bay, nunca había logrado la victoria en sus nueve participaciones previas, pero este fin de semana firmó el fin de semana perfecto."Me ha llevado tiempo pero creo que esta carrera fue muy buena", declaró 'Mad Max'. "Teníamos ritmo cuando lo necesitábamos con el neumático blando y medio, así que por supuesto, muy contento por ganar aquí".Con pole-position y victoria tanto en la carrera esprint como en el Gran Premio, Verstappen sumó su segunda victoria de la temporada, una semana después de la primera en Malasia, durante el GP deslocalizado de Baréin."Creo que las últimas carreras han sido realmente positivas para nosotros, tenemos mucha motivación en el equipo para intentar obtener todavía mejores resultados", añadió el campeón del mundo en 2021, 2022, 2023 y 2024."Con suerte, podemos divertirnos un poco más antes del final de temporada", avisó.
El fuerte accidente que sufrió David Alonso en el Gran Premio de Indonesia de Moto2 dejó una imagen impactante: su motocicleta terminó con importantes daños, evidenciando la magnitud del incidente que protagonizó en el circuito de Mandalika.El piloto colombiano, integrante del CFMOTO Power Electronics Aspar, se vio involucrado en una caída múltiple durante la primera curva de la carrera, cuando su compañero de equipo, el español Dani Holgado, tocó la rueda trasera de su moto. Ambos terminaron en el suelo, junto al estadounidense Joe Roberts y el neerlandés Collin Veijer, quienes tampoco pudieron evitar el accidente.La imagen de la motocicleta de Alonso, trasladada por integrantes del equipo hacia los talleres, muestra una máquina visiblemente destrozada, con diferentes componentes dañados y piezas desprendidas. El estado de la moto refleja la fuerza del impacto y se convirtió en una de las postales más llamativas de una jornada que comenzó con grandes expectativas para el colombiano.La gravedad del incidente obligó a Dirección de Carrera a mostrar bandera roja para atender a los pilotos y retirar los restos que habían quedado esparcidos sobre el asfalto. La prueba tuvo que reiniciarse desde cero, con una distancia reducida a 14 vueltas.Sin embargo, Alonso no pudo regresar a la pista. Tras el accidente, fue trasladado a un hospital, donde recibió atención médica. El parte médico confirmó que sufrió una contusión pulmonar, aunque se descartaron otras lesiones.Mientras tanto, Holgado consiguió volver a competir después de que sus mecánicos repararan la motocicleta y terminó tercero, subiendo al podio pese a las molestias físicas que arrastraba tras la caída.Para David Alonso, el Gran Premio de Indonesia terminó mucho antes de lo previsto. La imagen de su moto completamente dañada resume el dramático episodio que vivió en Mandalika y que ahora deja al piloto colombiano concentrado en su recuperación.
Al menos un proyectil impactó este domingo contra la Terminal 4 del aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad, en la capital de Arabia Saudí, y provocó un incendio en esta instalación, donde ayer al menos 12 personas murieron y otras 309 resultaron heridas el sábado en un ataque de los rebeldes hutíes del Yemen.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA"Un proyectil no identificado impactó la Terminal 4 del Aeropuerto Internacional Rey Khalid. El ataque provocó un incendio y las autoridades competentes están investigando el incidente", dijo en X el portavoz de la coalición militar antihutí liderada por Arabia Saudí, Turki al Maliki, sin atribuir la acción a ningún grupo. Además, añadió que las defensas aéreas también interceptaron y destruyeron un misil de crucero en las inmediaciones del aeropuerto. Por el momento se desconoce el alcance de los daños o si se han producido víctimas, mientras que los hutíes no han reivindicado la acción pero sí han difundido en sus redes sociales que emitirán un anuncio en la próxima hora.Los insurgentes yemeníes no son el único movimiento que ha lanzado ataques contra Arabia Saudí en los últimos meses, cuando el mayor productor de petróleo de la OPEP ha sido objetivo de varios grupos armados proiraníes que han apuntado contra las infraestructuras energéticas y civiles del reino árabe.El impacto y posterior incendio en el aeropuerto Rey Khalid de este domingo se suma a la acción de ayer contra la misma infraestructura, que causó la muerte de 12 personas y heridas a otras 309, en medio de la escalada de ataques de los hutíes contra Arabia Saudí, que lidera desde 2015 la coalición en apoyo al Gobierno internacionalmente reconocido del Yemen.Eso provocó que varias aerolíneas cancelaran sus vuelos a Riad, que está haciendo frente a una gran presión de los insurgentes yemeníes, que exigen el fin de la intervención de Arabia Saudí en el Yemen en un momento de máxima confrontación entre los hutíes y las tropas gubernamentales.El ataque de hoy se produce después de que la cadena de televisión Al Masirah, controlada por los hutíes, denunciara que un ataque aéreo de la coalición apuntara contra el aeropuerto internacional de Saná, la capital del Yemen en manos de los rebeldes desde 2014.La actual escalada entre Arabia Saudí y los hutíes estalló a mediados de julio, cuando precisamente los rebeldes acusaron a Riad de bombardear el aeropuerto de Saná para impedir el aterrizaje de un avión iraní, aunque la acción fue reivindicada por el Ejército yemení. NOTICIA EN DESARROLLOAGENCIA EFE Y AFP