El departamento del Tolima se encuentra sumido en una profunda crisis ambiental y social a causa de una serie de incendios forestales avivada por fuertes vientos y temperaturas extremas y sobre la que hay sospechas, además, de manos criminales detrás. Durante una entrevista con Noticias Caracol, la gobernadora de ese departamento, Adriana Magali Matiz, alertó sobre la existencia de 24 incendios activos distribuidos en 13 municipios del Tolima, lo que califca como una emergencia sin precedentes en la historia de ese departamento. Ante la magnitud del desastre, la mandataria departamental elevó una urgente solicitud de apoyo al Gobierno nacional. Aunque reconoció el respaldo previo del presidente Abelardo de la Espriella y de los Ministerios de Defensa y del Interior, enfatizó que la capacidad actual es insuficiente para contener el avance de las llamas. "Lo que más necesitamos es la ayuda helicoportada. Necesitamos que tanto la Policía Nacional como el Ejército Nacional y la Fuerza Aeroespacial desplieguen aeronaves para poder realizar descargas en estos incendios", afirmó Matiz en conversación con este noticiero, al tiempo que precisó que el apoyo aéreo es crucial para combatir focos críticos como el de Suárez, donde un incendio activo se extiende por 7 kilómetros y cumple 5 días; el del municipio de Coello, y en otras zonas afectadas como El Carmen de Apicalá, Ortega, Alvarado y Armero Guayabal.
La gobernadora habló también del impacto social y económico de la emergencia y mencionó cifras alarmantes sobre los daños materiales y productivos en el Tolima. A la fecha, dijo, casi 50 viviendas han sido completamente destruidas por las llamas, lo que dejó a igual número de familias sin hogar. Con una fuerte vocación agrícola, el departamento reporta la pérdida de cultivos enteros de limón y mango, además de la quema total de pastos que afecta gravemente a los sectores ganadero y cafetero. Y se calcula que más de 4.000 personas han sufrido afectaciones directas en sus cultivos. Para hacer frente a esta crisis, la gobernadora anunció una mesa de trabajo para la próxima semana con el Ministerio de Agricultura con el fin de establecer acciones concretas de ayuda a los productores afectados. De igual forma, dijo que se mantiene el monitoreo de la doble calzada Ibagué-Espinal, la cual se vio amenazada por el fuego, aunque el paso vehicular se reportaba normal este viernes.
En la entrevista, además, la gobernadora hizo una denuncia en relación a la posible provocación intencional de las conflagraciones. Contó que reportes de habitantes de Gualanday dan cuenta de personas en motocicleta que habrían iniciado el fuego, por lo que Matiz le solicitó el apoyo de la Fiscalía General de la Nación para investigar penalmente estos hechos junto a la inteligencia de la Policía y el Ejército. La gobernadora recordó que el artículo 350 del Código Penal sanciona el delito de incendio con penas de 2 a 22 años de prisión y multas que pueden superar los 10.000 salarios mínimos legales mensuales, e instó a la comunidad a denunciar cualquier quema controlada o actividad sospechosa.
El pánico en el Tolima ha sido constante. En zonas como la vereda Caimito, entre Gualanday y Chicoral, el fuego rozó viviendas y restaurantes, y logró ser contenido temporalmente gracias a carrotanques de agua provistos por fincas privadas y el esfuerzo de voluntarios de la comunidad. En el Centro Nacional de Operaciones Policiales, los uniformados debieron pausar sus entrenamientos para combatir el fuego que consumía las montañas adyacentes. Afortunadamente, la solidaridad interdepartamental se ha hecho sentir. El cuerpo de bomberos de Bogotá envió 25 unidades de apoyo, sumándose a delegaciones de socorro provenientes de Caquetá, Boyacá, el Valle del Cauca, Huila y Antioquia. Adicionalmente, una comisión de 11 médicos veterinarios de la Universidad Nacional se desplazó al departamento con insumos médicos para atender a la fauna silvestre y a los grandes animales (equinos y bovinos) afectados por las quemaduras.
De acuerdo con el Ideam, el escenario seco y las temperaturas récord se prolongarán hasta finales de septiembre, concentrando la mayor amenaza de incendios forestales en los departamentos de Cundinamarca, Tolima, Nariño, Boyacá y Antioquia.
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