Séptimo Día reveló las denuncias de ciudadanos en Bogotá que aseguran haber sido víctimas del hurto de sus vehículos o de sus pertenencias dentro de parqueaderos que consideraban seguros. Los testimonios expuestos en la investigación dan cuenta de presuntas fallas en los controles de seguridad y, en algunos casos, de cuestionamientos por las respuestas recibidas tras los hechos.El 16 de abril de 2026, el ingeniero Ángel Ignacio Arias ingresó a un centro comercial para comer después de permanecer cerca de dos horas y media en medio del trancón. Aproximadamente una hora después, regresó al parqueadero para continuar su camino, pero su camioneta ya no estaba.Al consultar con el personal de seguridad, le informaron que el vehículo había sido sacado minutos antes y que, aparentemente, los responsables habrían forzado la talanquera de salida.“Me fui a comer una hamburguesa y ya a las 7:20 más o menos, o sea, una hora después fui a buscar el carro para seguir mi camino y ya no estaba... El vigilante me dijo: ‘Hace 10 minutos sacaron una camioneta y forjaron la talanquera”, contó Arias.Estos hechos se extendieron a otros sectores de la capital colombiana. El profesor Héctor Gerardo Castro denunció el hurto de su camioneta, luego de dejarla en el parqueadero de un reconocido establecimiento mientras realizaba las compras del mercado. “Cuando baje, no encontré la camioneta en el sitio. Automáticamente supe que se la habían robado”, relató.En otro caso, ocurrido en un parqueadero público de Chapinero, al vendedor Walter David Romero le entregaron su camioneta a una mujer que, según su denuncia, se hizo pasar por su hija. Al reclamarle al encargado por qué había entregado las llaves del vehículo a una desconocida, el hombre le respondió que ella había asegurado ser su hija. Por ello, Walter le aclaró que no tenía hijas.Los casos de Ángel, Walter y Héctor ocurrieron en menos de cuatro meses en diferentes parqueaderos de una misma zona de Bogotá. Sin embargo, la comerciante Isabel Muñoz ya había denunciado una situación similar en mayo de 2022.En el parqueadero ubicado en la calle 175 en Bogotá, Isabel aseguró que dejó su camioneta mientras realizaba unas diligencias y, al regresar varias horas después, ya no la encontró. "Eso fue como a las 10 de la mañana y ya en la tarde que regresaba, pues ya no estaba el carro. Entonces yo le dije, 'Nos robaron el carro’”, recordó.El 22 de junio de 2021, la psicóloga Camila Silva Páez también afirmó haber sido víctima de hurto en el mismo parqueadero donde Ángel dejó su vehículo. Según su denuncia, delincuentes ingresaron a su carro y sacaron objetos de valor mientras ella realizaba una compra.Aunque se trataba de un parqueadero gratuito, Camila cuestionó las condiciones de seguridad del lugar: “No me parece que por ser un parqueadero gratis lo deban robar”.Por esa misma zona, la ingeniera informática Geraldine González denunció otro caso. En julio de 2026, aseguró que delincuentes ingresaron a su vehículo y se llevaron equipos y pertenencias de trabajo. “Me robaron todo mi trabajo, me dejaron sin nada porque pues en mi maleta estaba todas mis pertenencias y sacan todo el vehículo. Me robaron 23 millones”, aseguró.Experimento social con cámara oculta en parqueaderosEl equipo de Séptimo Día realizó un experimento en cuatro estacionamientos de Bogotá para comprobar qué tan rigurosos son los controles al momento de entregar los vehículos. Una productora del programa simuló haber olvidado el tiquete de ingreso e intentó retirar el carro ofreciendo dinero o dando diferentes explicaciones para justificar que no contaba con el comprobante.En el primer parqueadero, el encargado se negó a entregar el vehículo porque la mujer no tenía el comprobante de ingreso. Una situación similar se presentó en el cuarto establecimiento, donde también se mantuvieron los controles y no se permitió retirar el automóvil sin acreditar que correspondía a la persona autorizada.Sin embargo, en los otros dos parqueaderos las medidas de seguridad fueron diferentes. En el segundo establecimiento, el encargado permitió retirar el vehículo con solo presentar las llaves, mientras que en el tercero bastó con diligenciar un formato, sin una verificación rigurosa de la identidad.Tras ser confrontados por el equipo periodístico, ambos establecimientos reconocieron que se trató de un error y una falla en la seguridad.Cifras oficiales sobre estas denunciasEntre 2025 y lo que va de 2026, la Fiscalía investiga cerca de 1.500 denuncias relacionadas con esta modalidad de hurto en Bogotá, alrededor de 500 casos en Cali y poco más de 300 en Medellín. En Bogotá y Medellín, ocho ciudadanos denunciaron ante Séptimo Día que fueron víctimas de robos dentro de parqueaderos donde confiaban en que sus vehículos y pertenencias estarían seguros.Sobre la normatividad, Fernando Dueñas, vocero de los parqueaderos en Colombia, explicó que este servicio implica un contrato de depósito, que establece una obligación de custodia sobre el vehículo y contempla una póliza de responsabilidad civil. Sin embargo, aclaró que esta responsabilidad no se extiende automáticamente a los objetos personales que se encuentren dentro del automóvil."No se responde porque no hay una constancia de su preexistencia, se hace un inventario escrito para que de esa misma manera me responda si le llega a suceder algo”, precisó Dueñas.Por su parte, el vicepresidente del Instituto Colombiano de Derecho al Consumo, Juan Pablo López, indicó que abstenerse de entregar tiquete o carecer de seguridad constituye una “culpa grave”.Quena Ribadeneira, consejala de Bogotá advirtió que: “Siete de cada 10 parqueaderos en Bogotá están operando de manera informal...Nos comprometemos desde ya a hacerle este control a la Alcaldía local y a la Secretaría de Gobierno”, dijo.Estas denuncias y el experimentos social evidenciaron una situación preocupante. Las autoridades avanzan en las investigaciones de estos casos, mientras también se fortalece los controles de seguridad para evitar que los parqueaderos, considerados por los usuarios como lugares seguros, terminen convirtiéndose en escenarios donde sus vehículos y pertenencias quedan expuestos al hurto.
El odontólogo Javier Cely volvió a hablar sobre el proceso judicial que enfrentó durante años por el caso de la fuga de la excongresista Aída Merlano. Tras una lucha incansable, finalmente fue absuelto por la justicia colombiana en 2022.María Elvira Arango, directora de Los Informantes, habló con él sobre un proceso que, según relata, terminó afectando profundamente su vida.El día de la fuga de la excongresistaHace siete años, el 1 de octubre de 2019, Javier Cely atendió a la entonces exsenadora Aída Merlano en el tercer piso del Centro Médico de La Sabana, en Bogotá, para realizarle un procedimiento de rehabilitación oral. Minutos después, la excongresista escapó por una ventana, descolgándose con una cuerda roja.El hecho llevó a que el odontólogo fuera señalado como presunto cómplice y tuviera que afrontar un proceso penal que contemplaba una pena de hasta 15 años de prisión. Cely relató los detalles de lo ocurrido durante aquella consulta y habló sobre la posterior batalla legal que terminó con la ratificación de su inocencia.“Yo me despido y me voy. A los 15 minutos me entra una llamada y me dicen: ‘Javier, su paciente se tiró por la ventana’”, recordó Javier Cely sobre el momento en que se enteró de la fuga de Aída Merlano.Así fue el origen de la consultaSu vínculo con el caso comenzó cuando un colega lo contactó para solicitarle una valoración a la excongresista, quien no estaba satisfecha con dos diseños de sonrisa previos. Según explicó el especialista, la llamada inicial se desarrolló en estos términos: "Necesito pedirle un favor. Tengo una paciente que le han realizado dos diseños de sonrisa en mi clínica y no le han gustado. Entonces, no sé si usted me pueda dar una mano y me puede ayudar a cambiarle el diseño".Al indagar por la identidad de la paciente, su colega le confirmó que se trataba de la exsenadora Aída Merlano. Aunque aseguró que la conocía por las noticias, mas no personalmente, Cely aceptó atenderla y era consciente de que la mujer se encontraba privada de la libertad.La atención estaba sujeta a la disponibilidad del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, por lo que el profesional aclaró que la programación de la cita no dependía de él. “Me avisan en la noche que si puedo ir al otro día. Como yo ya manejaba mi tiempo, yo le dije que no tengo ningún inconveniente", dijo.Lo que ocurrió dentro del consultorio el día de la fugaLa primera cita fue de valoración y diagnóstico. En esa consulta, acordaron volver a encontrarse una vez estuvieran listas las carillas dentales. La segunda cita se realizó el 1 de octubre de 2019 a las 10 de la mañana.Durante la atención, la exsenadora le pidió a Cely un espacio para poder hablar con sus hijos, Aída Victoria y Esteban, quien en ese momento era menor de edad. "Yo la saludo, entro y ella me dice que si yo le puedo ayudar y le dejo hablar con sus hijos dentro del consultorio. Yo le dije: 'Sí, claro, yo no tengo ningún inconveniente'...Empiezan a llorar, a mi me da pena y me salgo un momento del consultorio”, contó.Al reanudar el procedimiento odontológico, Javier Cely solicitó al personal de custodia que ingresara al consultorio. Sin embargo, los guardias le dijeron que permanecerían afuera.Sobre los constantes desplazamientos que realizó fuera del consultorio y que quedaron registrados en las cámaras de seguridad, el odontólogo explicó: “Yo salgo y entro del consultorio porque como donde yo la estaba atendiendo no era mi consultorio. Entonces, en esa clínica no tenían todo lo que yo necesitaba dentro del consultorio y yo tenía que salir a pedir materiales o cosas que necesitaban”.Al finalizar el tratamiento, Aída Merlano se despidió del odontólogo, como quedó registrado en las cámaras de seguridad. Luego, Cely abandonó el edificio para dirigirse a otra cita que tenía programada. Minutos después, recibió una llamada en la que le informaron que su paciente había escapado por una ventana.Imputación de cargos y detenciónLos hechos ocurridos durante la consulta quedaron registrados en videos que rápidamente se hicieron públicos. Al enterarse de la fuga, Cely regresó al centro médico y rindió voluntariamente su declaración inicial ante las autoridades, mientras el paradero de Aída Merlano aún era un misterio. Sin embargo, la exposición mediática del caso llevó a que fuera vinculado como presunto cómplice de la fuga.La Fiscalía le imputó los delitos de ayuda a la fuga de presos e instrumentalización de menores de edad, cargos por los que, de haber sido declarado culpable, habría enfrentado una pena superior a los 10 anos prisión.El odontólogo permaneció privado de la libertad durante cinco noches. Según contó, durante las primeras horas no tenía colchoneta ni elementos básicos, hasta que uno de sus hermanos logró hacerle llegar algunos suministros y una carta de su hijo mayor, que, según él, le devolvió el aliento. “Él (su hijo) me dice que conoce la clase de papá que tiene y que sabe que todo lo que está pasando, yo no tengo absolutamente nada que ver en eso”.El proceso judicial se extendió durante tres años. En ese tiempo, el odontólogo atravesó episodios de depresión y ansiedad y recibió acompañamiento psiquiátrico. “Me juzgaron, me atacaron, la prensa me dio durísimo. Nunca escucharon mi versión, sino simplemente lo que veían o lo que escuchaban”, dijo.Según su testimonio, durante esos años perdió buena parte de su patrimonio, su práctica profesional y la tranquilidad, mientras se dedicaba a defenderse de unos delitos que asegura no cometió.Absolución de cargos y el intento de reconstruir su vidaDurante el proceso judicial, Aída Merlano se refirió públicamente en dos oportunidades a la inocencia del odontólogo. En una de sus declaraciones, afirmó: "Es un hombre totalmente inocente, que me duele y si me está viendo en este momento le digo: 'Doctor, perdóneme por haberlo involucrado de alguna manera en esto'".El 6 de septiembre de 2022, un juez penal de Bogotá absolvió a Javier Cely de los dos cargos que enfrentaba, tras determinar que no tenía responsabilidad penal en la fuga de Aída Merlano.“Una de las cosas que aprendí fue a no juzgar, porque todo el mundo me juzgó”, afirmó. Javier Cely también reiteró que desconocía los elementos utilizados durante la fuga: “Yo no la vi. Ella saltó con una cuerda. No tengo ni idea cómo llegó. Saltó y parece que se golpeó duro. La estaba esperando una moto y empezó mi calvario".Tras el fallo absolutorio, Javier Cely retomó poco a poco su ejercicio profesional en el consultorio de su hermano y continúa con acompañamiento psiquiátrico. "Quiero que la gente sepa que fui absuelto, que no tuve absolutamente nada que ver... No tengo absolutamente ninguna deuda con la justicia", puntualizó el odontólogo.Mientras tanto, Aída Merlano continúa privada de la libertad y cumple condenas por delitos relacionados con corrupción electoral y por su fuga de la cárcel. En el caso de corrupción al sufragante y compra de votos, recibió una condena de 15 años de prisión; además, enfrenta una pena por violación de topes electorales y otra relacionada con la fuga.Esta semana, Aida Merlano volvió a ser noticia. En medio del proceso por corrupción electoral, su defensa denunció que el celular que la excongresista entregó a la Fiscalía, y que contendría información relevante para el caso, estaría incompleto, habría sido manipulado y cambiado. Actualmente, cumple su condena en una guarnición militar en el Batallón Vergara y Velasco, en Malambo, Atlántico.
Casos que conmocionaron al país y hoy tienen respuesta: la caída de una red trasnacional de tráfico de migrantes, la condena a un temible asesino serial de ancianos, la demolición de una obra ilegal en Bogotá y más. Vea el seguimiento completo de Séptimo Día.
Aurelio Cheveroni llegó a la televisión colombiana a finales de los años noventa como uno de los personajes principales del programa infantil Club 10, transmitido por Caracol Televisión. Con su tono irreverente, coqueto y sarcástico, el lobo marcó a varias generaciones de televidentes. Tras permanecer guardado en un baúl durante años, el personaje regresó a la televisión como jurado e invitado especial en formatos como Yo me llamo y Yo me llamo Mini. Sin embargo, la manera tan natural en que se mueve y gesticula hizo que durante décadas nadie se imaginara cómo funciona en realidad.A diferencia de lo que se especuló entre el público, el muñeco no funciona mediante sistemas de robótica, hologramas o inteligencia artificial. La versión original del títere fue confeccionada en un taller en Estados Unidos con fibra de vidrio, látex, espuma y peluche. Inicialmente el personaje era rosado, pero tras el desgaste del material en las grabaciones y la falta de tela de ese mismo tono, la producción debió reemplazarlo por peluche rojo. Para explicar el cambio de apariencia en pantalla, los creativos inventaron una historia en la que el lobo mudaba de piel.Aurelio Cheveroni es un títere de guante. Fernando Rojas, actor de 56 años nacido en el municipio de Belén de los Andaquíes, en el Caquetá, es el encargado de darle voz, carácter y movimiento a la parte superior del cuerpo. Al revelar en Los Informantes cómo funciona el personaje, Fernando Rojas explicó: "Esto no es más que un títere, miren, esto es un guante. Es un guante. Exactamente. Realmente es un títere común y corriente como es Archivaldo, como es la rana René, Alf", dijo.Una patineta y cinco horas acostado: así funciona Aurelio CheveroniEl proceso para dar vida al personaje en el estudio exige una preparación física rigurosa. Fernando Rojas realiza antes de cada jornada un calentamiento inspirado en los monjes budistas, el cual incluye estiramientos, mantras y música japonesa. Esta rutina le permite despejar la mente y enfocarse por completo en la interpretación del lobo.Durante las jornadas de rodaje, que se extienden entre cinco y seis horas continuas, el actor debe permanecer acostado sobre una patineta adaptada especialmente para el trabajo. En esa postura, mantiene ambos brazos levantados durante todo la grabación: una mano manipula la cabeza y la boca del lobo, mientras que la otra opera el brazo del muñeco. De manera simultánea, un asistente de producción se encarga de mover la cola del personaje desde la parte de atrás.Esta postura genera un alto desgaste en la espalda y los brazos del actor. Al finalizar las grabaciones, Rojas termina con calambres, adormecimiento corporal y dolores musculares. El segundo secreto: un traje a medida para tomas de cuerpo enteroAunque la técnica de guante resuelve los planos medios y primeros planos en el estudio, el personaje requería desplazarse, correr y revolcarse en tomas de cuerpo entero. Para lograr que el lobo caminara frente a las cámaras en planos generales, la producción acudió a un segundo actor.Se trata de Ángel Leal, un artista de 40 años y 1,13 metros de estatura que cuenta con dos décadas de trayectoria en el espectáculo. Leal trabajó anteriormente en espectáculos de enanos toreros, montajes teatrales, el programa Sábados Felices y el show de Juanpis González. Para las escenas de acción y riesgo, el equipo confeccionó un disfraz completo de Aurelio Cheveroni diseñado a la medida exacta de su cuerpo y estatura.Para Ángel Leal, vestir el traje del lobo representó cumplir un anhelo de la infancia mientras veía la televisión en su casa. Al recordar sus deseos de niño y su trabajo el proyecto, Ángel Leal afirmó: "Siento que alguna vez lo soñé cuando era muy niño. Yo decía: 'Uy, tan chévere ser como el lobito.' Todos los fines de semana, los sábados en la mañana, uno prendía la televisión y veía la franja infantil Club 10".Aurelio Cheveroni, un icono en la pantalla colombianaLa articulación entre el trabajo de Fernando Rojas y Ángel Leal consolidó la permanencia del personaje durante más de 25 años en producciones audiovisuales. La combinación de técnica titiritera, destreza física y vestuario a medida mantiene vigente el legado del lobo feroz en la televisión.Aurelio Cheveroni no solo conquistó a los niños de su época, sino también a los adultos que hoy lo recuerdan con nostalgia. Su estilo divertido, sarcástico y carismático le ha permitido conectar con distintas generaciones, convirtiéndose en uno de los personajes más queridos de la televisión colombiana.
La cultura se empezó a reactivar con aforos. Teatros, salas de cine, conciertos, ferias del libro, exposiciones y museos han empezado a retomar sus funciones, lo que significa ingresos para miles de personas que viven del arte.Puede ver: Jorge Alí Triana sube el telón del Teatro Colón con ‘El coronel no tiene quien le escriba’Los artistas y las artes se transformaron, migraron de la presencialidad a lo digital. Es cierto que ganaron un público más amplio, conectados desde cualquier lugar del mundo, pero perdieron el calor del aplauso y el contacto con la gente, su razón de ser.En los primeros meses, el sector cultural fue inmensamente generoso: entró como una bocanada de aire aportando contenidos gratuitos, como recorridos por museos, conciertos, libros y obras de teatro. La cultura fue un factor de vida, de aliento y de ilusiónLea, además: Los murales de Fernando Botero: ¿cuántos hizo y dónde están?Ramiro Osorio, director del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, recordó cómo fue tener los escenarios vacíos y qué tanta falta han hecho los espacios culturales durante la pandemia."El último concierto que hicimos fue con la orquesta Mariinsky de San Petersburgo, dirigida por el maestro Valeru Verguier. Fue un concierto extraordinario, Crhris Mineff me escribió un correo unos días después y decía que él había acompañado al maestro y a la orquesta por todas partes, pero que recordaba pocas ocasiones el rugido del público de lo que fue esa noche. Al otro día, volvemos al teatro y a las 12 del día hay que cerrar. Ese es el momento que me queda y pensar en qué vamos a hacer”, dijo Ramiro Osorio,Noticias Caracol: ¿Cómo fue el alcance de lo digital y cómo fue esa interacción con el público?Ramiro Osorio: “Hemos tenido un alcance de más de 130 millones de personas. Es, sin duda, la plataforma más importante de América Latina en materia cultural.Noticias Caracol: Mucha gente tuvo acceso gratis a conciertos y teatros, pero ¿es sana la gratuidad para el sector cultural?Ramiro Osorio: La gratuidad es un tema delicado porque la cultura necesita de la corresponsabilidad. Todos tenemos que saber que si nosotros compramos una entrada en el cine, en un teatro, estamos volviéndonos patrocinadores para que estos teatros puedan cumplir mejor su objetivo, lo cual no quiere decir que el Estado no tenga que promover una serie de programas para que hagan posible que todos tengamos acceso, así no podamos pagar las entradas.Noticias Caracol: ¿Cuál es el aporte de la cultura en tiempos de crisis?Ramiro Osorio: ¿Qué es la cultura? El espacio de la construcción de un país diferente, de un país incluyente, generoso, en donde todos tengan espacio, en donde todos se puedan expresar; el espacio de lo cultural es el espacio de construir la paz en este país. Así es como veo la dimensión de la cultura en este país.Podría ver: Quinteto Astor Piazzolla estará en Colombia por los 100 años del natalicio del ‘asesino del tango’Por otro lado, en el sector editorial se temió lo peor en los meses de encierro, pero la respuesta fue increíble: leer para pasar la página de la tragedia y, contra todos los pronósticos, el libro físico sobrevivió. Un equipo de Noticia Caracol estuvo en el refugio de los libros usados ‘San librario’ con uno de sus fundadores Álvaro Castillo.“Yo creo que el libro físico sobrevivió la pandemia, el libro físico va a sobrevivir, no va a desaparecer porque los libros ya están ahí y los lectores siguen leyendo libros físicos y con esta pandemia se vio reflejado en las ventas y en el consumo de libros por parte de los lectores... la necesidad y el gusto de seguir leyendo”, expresó Álvaro.Noticias Caracol: ¿La pandemia creó nuevos lectores?Álvaro Castillo: Yo creo que sí, no solo a nosotros nos compraban libros viejos lectores, sino nuevos lectores, jóvenes de muchos lugares del país que de otra manera no se acercaba a las librerías y nos llevamos sorpresas inmensas. Gente que nos escribió diciendo por ejemplo: quiero leer, recomiéndame un libro, yo nunca leo, recomiéndenme un libro. En ese sentido, la pandemia hizo que muchas personas volvieran a la lecturaNoticias Caracol: ¿El Gobierno los apoyó?Álvaro Castillo: La Cámara del Libro organizó una campaña al principio de la pandemia, que se llamaba ‘Adopta una librería’, para recolectar a través de una colecta pública y apoyar a las librerías y los libreros. Esta campaña fue muy hermosa, resultó en un incentiva par las librerías que nos inscribimos en la campaña.Noticias Caracol: ¿Sintió solidaridad de parte de lectores?Álvaro Castillo: El año pasado, cuando se hacen los balances y se dice el personaje del año, para mí el personaje del año fueron las lectoras y los lectores. La librería no tiene cómo agradecer la inmensa solidaridad que tuvieron con nosotros durante la pandemia. Cuando tuve COVID, que estuve tres semanas recluido, la gente siguió comprándome y tenían la paciencia cuando les decía que cuando me recupere les voy a mandar el libro. Hubo gente que en algún momento me donó plata a la librería porque sí y ni sabía quiénes eran. Yo creo que en el ramo en el que estoy hablando lo único que yo tengo hacia los lectores es agradecimiento por la inmensa solidaridad.Vea también: Un recorrido por los sueños de Frida KahloAsimismo, la música fue el oxígeno del encierro, pero también un sector golpeado. Las calles se transformaron en escenarios solitarios de artistas que con su voz y música pedían ayuda.Las terrazas y las ventanas fueron los espacios del público que aplaudía y lanzaba algunas monedas o paquetes de comida. Los artistas convirtieron sus casas en escenarios, para saltar a lo digital y poder conectar esas pantallas fragmentadas, creando una nueva estética musical.“ Primero que todo una orquesta sinfónica es una reunión de más de 50 personas, soplando, los instrumentos de viento y muy cerca los unos de los otros haciendo música. Entonces, por definición, ese tipo de actividad era nociva en el punto de vista de la pandemia. Nos tocó aprender que ya no estábamos en el siglo XIX porque las orquestas no habían cambiado su comportamiento muy significativamente y, después de casi dos siglos, entender que estábamos en el siglo XXI. Entonces, lo primero que se nos ocurrió justo cuando salimos a las casas fue hacer una orquesta virtual y fuimos una de las primeras orquestas en el mundo en sacar los famosos videos de cuadritos. Hicimos una obra muy bonita, muy emotiva”, manifestó Juan Antonio Cuellar, gerente de la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia.Noticias Caracol: ¿Cómo fue la interacción con el público?Juan Antonio Cuellar: Nosotros, en un concierto lleno total, podemos tener 2.400 personas. Ese video, en dos días, le había llegado casi a 60 mil personas y tiene muchas vistas. Es decir, que llegamos a mucha gente, inclusive, a gente a la que habitualmente nunca llegamos, gente que nunca tiene la oportunidad de oír una orquesta sinfónica, primero, porque no hay muchas orquestas sinfónicas y, segundo, porque no hay muchos escenarios suficientes en el país.Noticias Caracol: ¿Qué le dejó la pandemia?Juan Antonio Cuellar: Hay una frase que una persona me dijo en un momento de crisis muy grande: “ningún mar en calma hizo experto al marinero”. Hemos aprendido muchas formas de entregar nuestro hacer, diferentes a la tradicional de pararnos en un escenario.Las crisis develan la grandeza del sector cultural, pero al mismo tiempo, evidencian su fragilidad. Fue un año en el que se necesitaba de la cultura para vivir, pero sus creadores necesitan vivir de la cultura. Hay que apoyarla.Podría interesarle. De atembaos a desconchiflados: coleccionista de dichos cuenta el origen de palabras colombianas
Colombia es un país con una abundante mezcla de costumbres, de ritos y mitos, de sabores y colores, de penas, tristezas y alegrías. De tradiciones que sí, duele decirlo, se han ido perdiendo.Pero todavía están quienes se la guerrean por mantener vivas sus raíces, pese a que estos son tiempos difíciles.La región del litoral Pacífico, en el noroccidente del país, es el sitio en que la chirimía va y viene, y suena por la piel.Se sube el telón: el camino de las bellas artes en el escenario de la reactivación económica“La chirimía es un conjunto musical representativo de la costa norte, integrado por tambora, platillo, clarinete y bombardino, y se constituye la expresión musical más auténtica de esta zona norte del Pacífico colombiano”, cuenta el profesor e historiador Cesar CórdobaAunque no hay ni un centímetro de pavimento en el barrio, sí hay mucha y bastante camaradería. En los sectores pobres de Quibdó brotan por montones talentosos músicos, en sitios como La Cumbancha. Sin lujos ni mayores pretensiones, se hace escuela y los músicos veteranos traspasan sus conocimientos a los más jóvenes como manda la tradición. Y no solo eso, la música cumple con otro papel, igual o más importante.“Tenemos muchísimos jóvenes, niños, adolescentes, que están concentrados y trabajan principalmente a través del arte como esa herramienta de transformación social y que están resistiendo desde sus prácticas y que bailan por la vida, pero que más allá de algo corporal también conectan su espíritu”, manifiesta Karina Agudelo, coordinadora de cultura de Quibdó.Carnavales y fiestas, símbolo de la identidad colombianaCuando no es la chirimía es el baile o la danza urbana la que en barrios pobres evita que los jóvenes sanos y talentosos caigan en la absurda lógica de la guerra de pandillas, droga y muerte.Porque en Chocó, para ser claros, la gente estudia y se gradúa en distintas profesiones, pero el título de artista viene incorporado en el ADN, o simplemente se perfecciona con el tiempo.“Cuando llegaban los grupos armados, sacaban el grupo musical, y con el grupo musical les estaban diciendo a ellos que no querían violencia, sino que querían la paz”, dice Córdoba.Quibdó no deja de sorprender por la riqueza y diversidad de sus tradiciones.Reviva completa la décima entrega de El proyecto es Colombia: culturaMás que en otras partes se libra una silenciosa batalla contra la incesante y apabullante dizque civilización. Walter Martínez, músico y profesor, recorre en su moto las calles polvorientas para enseñar y transmitir costumbres como la de fabricar las auténticas tamboras de la chirimía, lejos del patrocinio y apoyo estatal, en una labor tan admirable como quijotesca: mantener viva la tradición.
Los grandes carnavales y los eventos folclóricos gozan de un amplio reconocimiento nacional y mundial; no obstante, al igual que todo en la vida, estos certámenes también han sufrido por la pandemia del COVID-19.Lea, además: El Circo del Sol vuelve a subir el telón, tras receso de dos años por la pandemiaLa fiesta es, sin duda, una de las manifestaciones más importantes de la cultura y en Colombia sí que abundan, pues al año se celebran 4.030, 271 de ellas, carnavales.Lo triste es que muchas celebraciones no se pudieron disfrutar en los últimos años, pero, aun así, Noticias Caracol encontró colombianos que luchan por mantener vivas las tradiciones en medio de las dificultades.El historiador e investigador Marcos González lleva más de 30 años estudiando el tema y conoce la importancia de la fiesta para una sociedad como la nuestra.“El ser social colombiano pasa por lo festivo. En Colombia hay 4.030 fiestas que se celebran cada año. No hay región, municipio o rincón que no tenga fiesta, por eso, ese fenómeno que se nos atravesó con el COVID, con la pandemia, fue muy fuerte para las comunidades, no solamente con el que vive de la fiesta, sino con el que considera que este es un derecho del ser humano”, manifestó el historiador González.Para el investigador, todos los seres humanos necesitan algún hecho que rompa lo cotidiano y, precisamente, la fiesta es el único elemento que genera esta ruptura."Cuando uno mira el fenómeno de un pueblo sin fiesta, también hay que entender que la fiesta tiene que ver con la salud mental. En el Siglo XI, se dijo que un pueblo sin fiesta, un pueblo que no tuviera fiesta, se entretenía haciendo la guerra, pero yo puedo decir con toda seguridad que en el año 2020 no tuvimos fiesta. Entramos en tristeza colectiva e individual”, añadió Marcos González.Puede ver: Carnaval de Barranquilla anuncia la suspensión de algunos desfiles por COVID-19Por su parte, Diana Rolando, diseñadora barranquillera, vivió una difícil situación durante el Carnaval de 2020.“Para mí, como empresaria, como diseñadora, fue un golpe muy duro, porque tener todo los días a los empleados llamando y preguntando:¿qué hay que hacer?, ¿dónde vamos a trabajar?. Conmigo se creó un grupo pequeño que yo traté de nunca desampararlos , siempre estar con ellos, pero es un número de gente que uno como empresario le queda demasiado difícil. Yo digo, sinceramente, que los días oraba mucho, le pedía a mi Dios que me diera una luz”, expresóEn los días más fuertes de la pandemia, en la soledad de su taller, entre telas, lentejuelas y plumas, Diana ideó otra forma de vivir el carnaval.“Gracias a esa idea magnífica de crear una muñequitas en miniatura, que son los últimos vestidos de las reinas del Carnaval de Barranquilla, con sus vestidos de coronación que en su momento los hicieron grandes diseñadores como Alfredo Barraza, Amalín de Hazbun, July Donado y muchos diseñadores que han pasado por esos 25 años”, manifestó Diana Rolando.Las ideas continuaron y, con toda la mercancía que tenía en su taller, se inventó otra empresa para que la gente viviera sus fiestas.“Entonces, me puse a hacer algo que gustó en el momento, nos alivió un poco, pude aliviar a los que tenían trabajo en ese momento. Tengo 5 mil vestidos, puedo armar una batalla. Creé el programa para quinceañeras, el que se va a casar, para escenógrafos, todo en un mismo lugar. Hacemos el disfraz de lo que quieras”, agregó Diana.Vea también: Juanes anuncia la fecha de su próximo concierto en Bogotá: “Me llena de alegría”De acuerdo con el historiador Marcos González Pérez, lo que ve con el ejemplo de Diana es que la gente tiene en la fiesta un espacio de construcción de su propia vivencia. Por eso, como investigador, indica que la fiesta existe y que puede cambiar sus formas mientras pasan los problemas.El maestro Morre Romero decidió dictar sus clases de música al aire libre en un parque de Valledupar para enseñarles a los niños la importancia de rescatar la fiesta y la tradición del acordeón.“El vallenato es la representación de una cultura, es una esencia de una región, que llena de sentimiento a un pueblo, llena de emoción a una región, y que vive de una cultura exquisita, a través de un instrumento que es el acordeón. Nosotros estamos, primero que todo, salvaguardando lo que es nuestra música y queremos sacar adelante a todos estos niños, armar grupos con ellos y, sobre todo, a los niños con discapacidad. Ellos están aprendiendo con nosotros música y está demostrándose que tienen toda la capacidad del mundo para hacer música y mostrar su talento. Ahora, más que nunca, venimos con más ganas, con más entusiasmo que nunca, con más sentimiento para seguir adelante con nuestro folclor vallenato. ”, manifestó el maestro Romero.Con esa misma energía, Brando Pérez Loaiza, bailarín de la fundación delirio, en Cali, sostiene que la alegría de la Feria de Cali no paró un solo día de mostrar la tradición de la fiesta salsera a Colombia y al mundo.“Bueno, ya al no tener los teatral, tener los escenarios cerrados, tener, por decirlo así, la Cenital cerrada, ya tocaba proyectar desde la casa, tratar de inspirar también a los niños jóvenes, tratar de ir a mostrar los espacios de Cali, ir a la Ermita, al Gato, al centro y al barrio obrero, a los monumentos y mostrar esa Cali cultural, esa Cali artística de la que todos nos sentimos orgullosos”, expresó Brando Pérez.Podría leer: Francés aprovecha el Salsódromo de la Feria de Cali para proponer matrimonio a su noviaEsta ha sido una de las fiestas más difundidas por los artistas desde diferentes escenarios durante la pandemia. Personajes como Viviana Vargas, campeona mundial de baile, líder de la fiesta caleña.“La comunidad y los líderes políticos de este país deben entender que el arte y la cultura son el bálsamo para todas las cosas complejas que tiene que llevar y sobrevivir un país”, dijo Viviana Vargas.Durante los meses en los que la fiesta se ha transformado, surgió el tema de la inclusión, base de la fiesta para un pueblo. “No habrá nunca inclusión si la comunidad no es la que está organizando su propia fiesta y sus actos culturales”, indicó el historiador Marcos González.La alegría y el color de la tradición musical regresaron a las calles en la Feria de Cali. Los tambores, marimbas y violines volvieron a la tradición en el Petronio Álvarez.“Los que son artistas y cantan dan a conocer su música, y sus proyectos. Las artesanas que viven aquí en Cali dan a conocer sus propuestas. Entonces, de alguna manera, se convierte en un escenario que da voz a esas voces que siempre han estado allí, que están aportando, que están creando, pero que no son escuchadas”, comentó la líder del Petronio Nidia Góngora.Para Ana Copete, directora del Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, la cultura permite generar identidad, pese a las adversidades. Además, con ella se puede reconstruir y sobrevivir.Puede ser de su interés: Un recorrido por el Museo Nacional demuestra que la belleza no solo entra por los ojos
Historias que se repiten a diario dejan ver dos caras opuestas del sistema de salud en Colombia. Una, la de las claras fortalezas como la alta cobertura, pero la otra cara es la de las debilidades, que se hacen más evidentes al entender que salud no es solo que le den un medicamento, una cita o le autoricen un procedimiento.“El derecho a la salud no es ser atendido solamente, es el derecho a gozar del mejor nivel de salud posible. Salud, no atención de la enfermedad”, señala de manera contundente Mario Hernández Álvarez, coordinador de doctorado interfacultades en Salud Pública en la Universidad Nacional.En 1986, delegados de 38 países adoptaron la Carta de Ottawa que definió varios prerrequisitos para la salud. Ellos son: la paz, la educación, la vivienda, la alimentación, la renta, un ecosistema estable, la justicia social y la equidad. Todas condiciones que están fuera de los hospitales y que exigen la participación de muchos actores y sectores, entre ellos, el sistema de salud que se ha centrado en la enfermedad, es decir, en la prestación de servicios curativos y complejos más que en garantizar que el ciudadano permanezca sano.Cronología de los hitos del sistema de salud en ColombiaPromoción y prevención“A quién de ustedes los ha llamado su EPS para (decirle) ‘oiga, usted no ha venido a tamizaje en salud oral, no ha venido a consejería en psicoactivos’, no lo llaman, si acaso llaman para la citología”, cuestiona Luis Jorge Hernández, médico salubrista y epidemiólogo de la Universidad de los Andes, agregando que “hay que buscar las personas, hay que ir a las casas, las aseguradoras deben ir”.El experto menciona algunos ejemplos de acciones llamadas de promoción de la salud y prevención de la enfermedad, tareas que también corresponden al sistema de salud y que no son nuevas, hace rato están en la norma, pero su aplicación se convirtió en una utopía.La Ley 100 tiene ya 28 años de creada, en los que se le han hecho casi 3 mil ajustes normativos, a esto se suma una pionera ley estatutaria que, en el 2015, hizo de la salud un derecho fundamental, pero aún ese derecho no es efectivo.El eje del sistema de saludEl eje, el centro del sistema de salud, no son las EPS ni el ministerio, tampoco los hospitales, clínicas, gremios o la superintendencia, sino los ciudadanos, los más 50 millones de colombianos.“Para mí es muy claro que todos tenemos que ir para el mismo lado. Aquí no se trata de buscar culpables”, comenta Jorge García, de la Fundación Retorno Vital.A su vez, Claudia Beatriz Naranjo Gómez, activista del derecho a la salud, enfatiza en que “no podemos hacerle más remiendos a la Ley 100, tenemos que reorganizar todo el proceso desde su concepción”.El sistema de salud en Colombia: ¿qué hacer para tener uno más equitativo, inclusivo y justo?“Se necesita hacer cambios estructurales en la ley y no creo que con paños de agua se vaya a resolver”, señala Yaneth Cerón Fabara, coordinadora del programa de salud del Consejo Regional Indígena.“Llegó la hora de que los pacientes seamos pacientes cuando estamos enfermos, pero llegó la hora en que los ciudadanos dejemos de ser pacientes”, puntualiza Gustavo Campillo, de la Fundación Rasa.Ellos son ciudadanos activos que llevan años trabajando por el derecho a la salud, a la participación ciudadana, buscando que se haga control social sobre la gestión pública y queriendo ser tenidos en cuenta en la toma de decisiones. No ha sido fácil, pero poco a poco han ido capitalizando el esfuerzo.Para no ir muy lejos, la ley estatutaria es tal vez el mayor logro de la participación ciudadana en materia de salud, por eso no desfallecen, conocen el sistema de salud al dedillo, tienen claros los diagnósticos y también las soluciones, por ejemplo, frente a uno de los aspectos más sensibles del sistema: los recursos. "Un buen sistema de salud es un potente instrumento de paz": reflexiones del médico Saúl FrancoExpertos manifiestan que más que falta de plata, el problema es cómo se administra.En medio de tantos desafíos, ellos también proponen ajustes en el modelo de atención en el que se prioricen la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad y no solo la atención al enfermo. No hay que ir tan lejos para ver que este modelo sí es posible, un buen ejemplo es el del funcionamiento del Sistema Indígena de Salud Propia e Intercultural (Sispi).“Tenemos organizadas zonas de cuidado con 120 familias, se les asigna agentes de salud comunitarios que visitan cada familia diagnóstica de su condición de salud y, a partir, de allí un ejercicio de cuidado basado en el saber ancestral”, cuenta Yaneth Cerón Fabara, coordinadora del Programa de salud del Consejo Regional Indígena.Además, tienen dinamizadores agroambientales que evalúan las condiciones del territorio. Un enfoque centrado no solo en el individuo sino en la familia y la comunidad, saberes que se complementan con prácticas convencionales. Lo que hay es una larga lista de propuestas. La campaña por el derecho a la salud, por ejemplo, tiene 5 mandatos ciudadanos para construir un mejor sistema de salud y ya hay experiencias nacionales e internacionales que demuestran que sí se puede avanzar hacia un mejor sistema de salud: humano, único, equitativo, inclusivo, justo incluso con el talento en salud.Reviva completa la novena entrega de El proyecto es Colombia: saludEntre más rápido logremos un verdadero sistema de salud, más rápido evitaremos pérdida de calidad de vida, enfermedades y muertes prevenibles y al final tendremos menos sufrimiento.Las propuestas están sobre la mesa. Piden romper la apatía y la resignación con lo que tenemos y mejor construir entre todos a partir de un diálogo tranquilo en el que se recojan las propuestas y se logren acuerdos mínimos partiendo del interés general y no particular y, lo más importante, teniendo en cuenta el sentir de la gente.
Colombia ha vivido un largo conflicto armado que así no se crea impacta en la salud y afecta a todos. El doctor Saúl Franco hombre ha dedicado su vida a estudiar y trabajar en esa relación entre violencia, salud, guerra, conflicto armado y paz. Hoy comparte algunas de sus reflexiones.Doctora Fernanda Hernández: Dr. Franco, usted es médico, es salubrista, en este momento es Comisionado de la Verdad, quisiera invitarlo a que nos devolvamos un poquito en el tiempo a la Facultad de Medicina y de Salud Pública de la Universidad de Antioquia, porque usted fue alumno y amigo de un salubrista pionero y que muchos colombianos están conociendo en este momento por la película 'El olvido que seremos', el doctor Héctor Abad Gómez. Comparta con nosotros un poco de esa relación personal y profesional.Dr. Franco: Muchísimas gracias por esta pregunta que me devuelven el tiempo y me conmueve, y me toca mucho porque realmente yo tuve la suerte de ser uno de los alumnos del Dr. Héctor Abad. Luego fuimos compañeros de trabajo y creo que tuvimos un nivel de amistad y de mutuo aprecio y respeto y, fuera de eso, con la muerte de él yo tuve que salir al exilio. De manera que hay una relación fuerte, larga y muy significativa para mí. Yo antes de entrar a la facultad de Medicina, ya sabía de la existencia del Dr. Abad. Que él era un personaje en Antioquia, estamos hablando de la mitad de la década del sesenta, el doctor Abad había luchado persistente y largamente por las cuestiones básicas de salud pública en el departamento y en el país. De hecho, como la película lo señala, él fue uno de los pioneros de la vacunación en Colombia, pero además era un luchador porque la gente tuviera agua limpia, porque tomará leche de buena calidad, porque nadie se acostara con hambre, porque la gente viviera en unas condiciones dignas, que las casas no fueran pues con piso de tierra, como siguen estando en tantas partes, y él no solamente hablaba de eso. Él trabajaba en eso.Cronología de los hitos del sistema de salud en ColombiaY, finalmente, ya él entró de fondo en la defensa de los derechos humanos. Fue presidente del Comité Departamental, con un valor muy grande, y fue en ese momento cuando ya decidieron asesinarlo a él, pero no solo a él, a él y a otra cantidad de compañeros. Doctora Fernanda Hernández: El exilio con el dolor, con el desarraigo que trae, de alguna forma le abre otras puertas desde lo académico, desde la investigación, desde lo laboral, cuéntenos qué pasa.Dr. Franco: Ahí sí me cambió mucho en la vida porque hasta ahí yo era un investigador de malaria. Para mí eso fue como en la señal que la vida me dio de que cambiara de tema y, efectivamente, yo dije bueno, debo empezar a pensar este tema de la violencia y la salud Abad. Había hecho ya un congreso sobre violencia y salud y dije 'este es el camino' y empecé a trabajar este tema y te digo que hasta hoy porque yo creo que estoy ahora en la Comisión de la Verdad en parte por esos treinta años de trabajo sobre la relación violencia, salud, conflicto armado, guerra, salud y paz.Doctora Fernanda Hernández: Dr. Franco, y desde la Comisión de la Verdad cuáles son las conclusiones hoy del impacto del conflicto en la salud de los colombianos.Dr. Franco: Este conflicto nos ha costado en Colombia muchas muertes, no hay una cifra y yo creo que en la Comisión lo esencial no es que nos comprometamos con una cifra, pero sí son muchos, miles de muertos, centenares de miles de muertos que hemos perdido porque esta confrontación armada, pero a más de perder la vida física y que te asesinen, es que hay una cantidad de desaparecidos, que ni siquiera sabemos si están vivos o están muertos. Es que si uno ve el dolor de esas mamás buscando esos hermanos o de esas esposas o de esos hijos buscándolo. Eso es un desespero terrible y con el secuestro pasa lo mismo, produce el efecto directo y una cantidad de efectos indirectos en la familia, en el entorno laboral amistoso, político, con una cantidad de consecuencias en el sueño, en el apetito en la tranquilidad para vivir diariamente y eso necesariamente, o con demasiada frecuencia, se convierte también en problemas físicos. Pero, además, el conflicto le ha producido al sector salud un daño tremendamente grande, porque es que la cantidad de recursos que el sector salud ha tenido que asignar atender víctimas de violencia, tanto las víctimas directas como los heridos, los discapacitados, los que han perdido sus miembros, etc.El sistema de salud en Colombia: ¿qué hacer para tener uno más equitativo, inclusivo y justo?Pero, además de estos costos es que el sector salud ya ha tocado también poner una cuota grande, o sea, estamos ahora registrando en la cantidad de personal de salud promotora rurales auxiliares de enfermería, médicos, bacteriólogas, odontólogos de las distintas profesiones de la salud que han muerto por el conflicto o que fueron amenazados por el conflicto o que tuvieron que salir del país por el conflicto. En eso hay una cantidad muy grande y otras cosas, ya digamos que son digamos de un nivel de barbarie muy grande.En la Comisión identificamos ya, entre 1995 y 2000, 16.104 pacientes civiles y 14.000 pertenecientes a grupos armados que fueron asesinados en instalaciones de salud o en ambulancias 104 personas.No hay duda de que hay una afectación muy grave de la salud física y mental de la pérdida de vidas humanas, grandísima, y del deterioro de la calidad de vida, yo, diría que casi todos los colombianos y colombianas.Doctora Fernanda Hernández: Dr. Franco, en cuanto esta realidad tan dolorosa, ¿cómo puede nuestro sistema de salud aportar a esas salidas y a esas soluciones?Dr. Franco: Yo creo que un buen sistema de salud es un instrumento muy potente de paz. Un sistema de salud, que parta de reconocer la compleja realidad nacional, estas inequidades tan grandes que hay estas diferencias regionales que hay y estas diferencias étnicas, tan grandes que hay si somos capaces de construir un modelo de salud, que mire a eso, y que se proponga, como base superar esas inequidades y crear unas condiciones básicas de bienestar, yo creo que eso sería un aporte sustantivo a la cuestión de la paz yo he escrito que sin paz no hay salud y sin salud, no hay paz y parte de la salud es el sistema de salud.Doctora Fernanda Hernández: Precisamente, nuestro sistema de salud tiene unos diagnósticos ya muy claros y también unas propuestas muy claras. ¿Por qué no ha sido posible dar ese paso, esos hechos que le den un tratamiento adecuado que piensa usted?Dr. Franco: Yo creo que más allá de las diferencias de enfoques, es una diferencia de intereses y que nunca el interés de la mayoría de la población ha alcanzado a primar sobre algunos sectores muy fuertes, porque aquí tú sabes que lo que está de por medio son muchos billones de pesos.Pero también hay que decir, creo, que a veces en la sociedad nos falta como tener más conciencia de estas cosas y ser capaz de reclamar con mayor fuerza, con mayor valor. La salud no sea una causa colectiva, que tenga una capacidad de movilización colectiva va a ser muy difícil que se pueda hacer digamos ese ajuste de intereses que conduzca finalmente a que se produzcan sistemas de salud más más universales, más equitativos con una presencia más fuerte del estado y con una alta eficiencia y calidad.Reviva completa la novena entrega de El proyecto es Colombia: saludDoctora Fernanda Hernández: Antes de terminar, tengo que preguntarle por el COVID, por esta pandemia. Además, porque usted lo vivió en carne propia, incluso usted escribió una crónica, ‘Mi vivencia con COVID-19’, comparta con nosotros algunas reflexionesDr. Franco: Yo creo que esta sensación de incertidumbre que nos ha dado la pandemia es muy importante. Yo te digo que, para mí, digamos esto, es entender que cada día nuevo de vida es un milagro. Entonces toda esta reflexión del valor de la vida, de mi vida, de la vida de cada ser de cada ser humano, que es supremamente importante, yo creo que esta pandemia nos está dejando lecciones muy grandes que ojalá las asimilemos.
1975: Decreto 056 reglamenta el Sistema Nacional de Salud Colombiano (SNS). Por primera vez se estructura un sistema de salud.1991: Ley 10 reorganiza el Sistema Nacional de Salud con la descentralización político-administrativa del servicio. Queda en manos de alcaldes y gobernadores.El sistema de salud en Colombia: ¿qué hacer para tener uno más equitativo, inclusivo y justo?Hasta ese momento, la gente de estratos altos accedía a servicios particulares; los de estrato medio (trabajadores formales) a través del Seguro Social, y los estratos bajos eran atendidos en hospitales públicos.1993: La ley 100 crea el Sistema General de la Seguridad Social en Salud. Establece una afiliación obligatoria a través de las Entidades Promotoras de Salud (EPS), que administran los recursos de las cotizaciones, ofrecen un paquete de servicios o Plan Obligatorio en Salud (POS), a través de las instituciones prestadoras de servicios de salud (IPS)."Un buen sistema de salud es un potente instrumento de paz": reflexiones del médico Saúl FrancoEl más reciente cambio fue:2015: Ley estatutaria 1751, que define la salud como un derecho fundamental que tiene que ser provisto y protegido por el Estado colombiano. Sigue estando en el papel.Reviva completa la novena entrega de El proyecto es Colombia: salud
El precio de pensar distinto en Colombia. Para entender mejor por qué razón hemos caído en la polarización de hoy, que no nos permite abrir la mente para entender al otro, Noticias Caracol habló con Mauricio García, escritor y columnista de El Espectador.¿Por qué la diferencia y diversidad se volvieron blanco de ataque?: dos historias para reflexionarGarcía Villegas es doctor en Ciencias Política de la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, y doctor honoris causa de la Escuela Normal superior de Cachan, Francia.Es profesor del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Colombia.Esto fue lo que dijo.Tres maneras prácticas para ser un poquito más felices: diálogo como Bernardo StamateasReviva la octava entrega de El Proyecto es Colombia
Para hablar de tolerancia y de cómo enfrentar ese universo de las redes sociales, Noticias Caracol conversó con el doctor en Psicología Bernardo Stamateas, una referencia obligada a la hora de tocar los temas de liderazgo y superación personal.¿Qué podemos hacer en Colombia para comprender mejor al otro?: Mauricio García respondeEl profesor Stamateas tiene, entre sus muchas publicaciones, ensayos que le han dado un reconocimiento en muchos lugares del mundo: "Gente tóxica", "Quiero un cambio", "Emociones lastimadas" y "Quererme más".Esto dijo sobre la tolerancia y felicidad.Reviva la octava entrega de El Proyecto es Colombia¿Por qué la diferencia y diversidad se volvieron blanco de ataque?: dos historias para reflexionar
Siempre se dice que hablar de política o religión pone en riesgo la convivencia en la familia y en la sociedad. Sin embargo, los dos temas son parte inherente y vital de la vida de la gente y por esa razón pretender no hablar de esos asuntos es prácticamente imposible. Alejandra Giraldo nos muestra dos escenarios donde se dan las rupturas familiares y sociales, que van desde los problemas en la casa, en la escuela y en la universidad, hasta las diferencias en los escenarios laborales y en el mundo de las redes sociales. Dos historias para reflexionar sobre la diversidad.En un universo donde la diversidad prima, vivimos en sociedades donde esa misma diversidad se convierte en motivo de señalamientos y hasta de discriminación.“El ser humano rechaza por miedo a lo que no puede controlar, genera miedo, y esto está relacionado por el otro lado con la confianza. La confianza y el miedo funcionan por las mismas vías, pero de manera diferente: o confío o temo, o temo o confío. Entonces cuando no confío porque no puedo controlar, genero temor y empiezo a ver a todo lo diferente como enemigo, y quiero destruir, luego quiero volverlo parte mía, pero son dos errores porque la diferencia hace que crezcamos. En la naturaleza todo es diferente. Lo vemos en todas las especies hay unas que nadan, otras que vuelan, otras que reptan, otras que caminan, si todo fuera igual sería caótico”, dice el psicólogo Santiago Rojas.¿Cuándo y por qué la diferencia y la diversidad se convirtieron en un blanco de ataque?“Eso es una construcción social pero no tiene sentido en la naturaleza. Un animalito por ejemplo nos ama siendo gordos, flacos, de cualquier tipo de género, raza, o característica o cultura”, agrega Rojas.Y desde ese primer momento de la formación y la construcción del ser humano se alimenta una realidad a blanco y negro, y se perpetuán los modelos que llevan a personas como Jorge, que sienten que no encajan en ellos, a vivir en modo automático: el deber ser era tener una novia y, cumpliendo la regla, pues eso fue lo que hizo por 12 años.“Y un día me pregunté: ¿yo por qué no soy feliz, a mí qué me hace falta? si yo soy un buen hijo, juicioso, trabajador, estudio superbién. Nos sentamos a hablar y le dije: yo no sé si usted es mi hermana, mi novia, mi amiga, yo siento que no puedo tocarla y me dijo Jorge, yo también”, relata Alejandro.Tres maneras prácticas para ser un poquito más felices: diálogo como Bernardo StamateasY se liberó de un primer piano a cuestas y se perdió del mundo que lo conocía para encontrarse a sí mismo. Se fue de su pueblo natal a vivir a Medellín, y durante cinco años no regresó al lugar donde nació y creció.“Quería saber si era o no era cierto. Si era una moda, si era un momento de una noche, si era placer, diversión. Pero entendí que no era eso, que era que estaba en mí, nació en mí. No lo descubrí a tiempo, pero estaba en mí”, relata.Y empecé a trabajar y sufría demasiado, sufría por mis papás. La familia se convierte en el principal núcleo de discriminación y en el que uno se siente mucho más presionado, pero es por falta de educación”, indica el hombre.“Lo primero es saber que nosotros necesitamos de la autoestima, que es la valoración justa de quienes somos. Esa valoración justa requiere de dos cosas fundamentales, saber a dónde puedo llegar y dónde no me puedo pasar. O sea, yo no puedo pretender ser lo que no soy. Pero sí puedo desarrollar lo que soy, de la mejor manera”, agrega Rojas.Y tras encontrarse y encontrar el amor, Jorge decidió desarrollar lo que realmente era y de la mejor manera.“Yo ya trabajaba en Grupo Nutresa, Nacional de Chocolates, el sueño también de mis papás de que yo tuviera una posición en el agro, proyectos trabajando con ingenieros agrónomos, de botas, en campo que es mi pasión. Y esa noche les dije: ‘Papás, Alejandro no tiene novia, Alejandro tiene un novio’”, cuenta el ingeniero.“La reacción de mi papá no fue la mejor. Yo estaba preparado para una reacción difícil y sabía que me tenía que regresar a mi casa. Sin embargo, desde ese momento no tuve a mi papá durante tres años más o menos. La relación se fracturó. Y, bueno, entendí que quería gozar de felicidad, quería gozar de tranquilidad. Sabía que es lo que yo soy era primero, mi tranquilidad, mi felicidad, y que no le estaba haciendo mal a nadie”, indica.“Lo que no podemos es dejar que la opinión de los demás determine cómo yo me siento. Este espacio de vida donde yo habito que tiene mente y cuerpo, debo definir cómo tiene que funcionar, y para eso tengo que empezar por la aceptación de mí mismo”, indica Rojas.Y aunque ahora vivía más livianito, el costo de ser y pensar diferente le tenía una factura pendiente a Alejandro.“Después de eso empecé con unas arritmias, empecé a sufrir del corazón y empezó el tratamiento. Mi mamá superpendiente de mí y un día deciden operarme, me ponen un marcapasos, mi papá se entera de que me operan y cuando desperté de la cirugía al lado mío estaba era mi papá, porque simplemente soy su hijo. En ese momento un papá que buscaba mi perdón y los hijos no tenemos que perdonar a los papás simplemente son nuestros papás. Y desde ese día es otro papá, otra familia, una persona que me admira, que me acompaña”, explica el ingeniero.¿Qué podemos hacer en Colombia para comprender mejor al otro?: Mauricio García respondeY se construye de nuevo la estructura familiar pero basada en el respeto.Respeto. Un valor que por un poco más de 30 años buscó Alejandro para poder tener la tranquilidad de vivir siendo quien es.Casi el mismo tiempo que le tomó a Manuela hacer lo mismo.“Me autorreconozco como una mujer gorda hace aproximadamente unos 5 años, de 30 que tengo. Entonces pasé 25 años en una negación, porque con la gordofobia que es una fobia que está muy extendida y es una invisibilidad maltrata a las personas que tenemos cuerpos gordos”, dice Manuela.Gorda o gordo, una palabra que no debería ir más de ser lo que es: un adjetivo calificativo como rubia, alto, pelinegro, blanca o morena. Pero se convirtió en un insulto, en una forma de descalificar, de segregar, de humillar a una persona.“Que cuando te vayas a montar a un bus te dé mucho miedo de no caber en la registradora. Eso es algo que por ejemplo a una persona de talla regular nunca le ha pasado, entonces no lo dimensiona. Habitar un cuerpo gordo en una sociedad gordofóbica supone un estrés constante. Todo el tiempo”, explica la joven.“¿Luchaste por ser delgada? Toda la vida, mucho, mucho. Yo desde muy chiquita, más o menos desde los 11 años, empecé a tomar pastillas para adelgazar. Y a los 17 que me gradué del colegio, les dije a mis papás: yo no soy capaz de entrar a la universidad con el cuerpo que tengo; ustedes verán: o me quedo en la casa, o me dan la lipo”.La discriminación y el matoneo es un fenómeno con un impacto absolutamente trascendental en la sociedad. No sólo por las secuelas sicológicas que deja en los individuos que la padecen, es un problema que trasciende hasta lo económico: muchas personas se desescolarizan y así disminuye su capacidad laboral productiva, su capacidad de progreso.“Tú no sabes lo que me paso en mi primera entrevista laboral. Llegué con mi mejor cara, mi mejor sonrisa: ¡doctor como está y no sé qué!, y él me dice: ‘Querida, contanos, ¿vos por qué estás tan gorda? Y yo le dije: ‘no es que yo disfruto mucho comer’, y él me dijo: ¿cuánto pesas tú? Le dije como 90 kilos, y él me dijo: aquí sacrificamos los cerdos de 70 kilos. A partir de ahí yo nunca busqué trabajo. Los trabajos que han llegado a mí es porque el universo me ama mucho, porque yo nunca quise volver a presentar una entrevista laboral”, agrega la activista,Y pasó lo inevitable, Manuela se operó y pensó que con la lipo no solo desaparecerían los rollitos, sino también los rechazos, las burlas, y el matoneo, y llegaría la autoaceptación.“Y ahí hay uno de los grandes aprendizajes de mi vida y es que una autoimagen corporal negativa no se opera”, dice.Y no tuvo otra opción que acallar las voces que venían de afuera y la descalificaban por ser diversa y comenzó un camino de enfocarse en el interior: conocerse, amarse, cuidarse, respetarse y aceptarse.Y como el universo la quiere tanto, le mandó las pasarelas a Manuela para que visibilizara los cuerpos diversos. Manuela fue la protagonista del primer desfile de mujeres de tallas grandes que se hizo en la feria de moda más importante de Latinoamérica: Colombiamoda. Y sacando el pecho y mostrando curvas ilumina el camino de las mujeres que, como ella, una vez quisieron estar en la sombra.Y eso es el activismo gordo: un mensaje de amor propio, pero también de trasformación social.“Respetar sería lo ideal en la naturaleza humana, que respetáramos que el otro fuera diferente, pero llegaríamos mucho más lejos si aceptáramos la diferencia y la valoramos como esencial para la vida, no para la supervivencia, sino para la vida con calidad”, reflexiona Santiago Rojas.Alejandro hoy trabaja en una de las empresas más grandes de Colombia y creó en su interior el comité de diversidad e inclusión y dicta una charla que lleva por nombre ‘Me permito ser, me cumplo".Se casó y la boda fue un sueño y, por supuesto, su papá lo acompañó.Manuela creó una línea de ropa deportiva para mujeres gordas, una que no incomode y les alimente la fuerza y las ganas.Reviva la octava entrega de El Proyecto es ColombiaSer mejores como individuos y como sociedad, ese sería el mejor de los propósitos para el 2022. Que las diversidades no pesen, ni nos dividan. Que nos reencontremos, que el respeto sea el protagonista, como dijo Santiago Rojas, no para sobrevivir, sino vivir y con calidad de vida.
Nadie más autorizado en Colombia para hablar de paz, que el padre Francisco de Roux, presidente de la Comisión para el esclarecimiento de la verdad. Muchos colombianos, que tuvieron participación en el conflicto como actores armados, empresarios o políticos, o como víctimas, han pasado por esta institución creada al amparo del acuerdo con las FARC.El mensaje de los awá: andar bonito por la vida y cuidar la naturalezaMuchos han pasado, y sin duda muchos quieren contribuir con su verdad, pero otros insisten en ocultar o tergiversar la historia.¿Qué tanto daño hace ese silencio a la paz de Colombia? Esto dijo el padre Francisco de Roux, un sacerdote jesuita, economista, filósofo y con un amplio reconocimiento como gestor de paz.Caldono, un territorio azotado por el conflicto, hoy ve caminar la esperanza por sus callesReviva completa la séptima entrega de El proyecto es Colombia: Paz y Memoria
Las definiciones en la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) avanzan de cara a la elección de quien asumirá la presidencia del principal gremio empresarial del país, tras la salida de Bruce Mac Master. Varios nombres han comenzado a tomar fuerza en la carrera por dirigir una organización que representa a más de 1.600 compañías y que tiene una influencia determinante en los principales debates económicos nacionales.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATALos empresarios más influyentes del país sostienen reuniones reservadas para analizar el futuro de la agremiación y escoger a la persona que liderará la entidad en los próximos años. El cargo implica asumir la vocería del sector privado en discusiones clave relacionadas con salario mínimo, reformas legislativas, inversión, generación de empleo y crecimiento económico.Según fuentes consultadas por Noticias Caracol, el pasado viernes miembros de la junta directiva se reunieron durante varias horas para evaluar el proceso de sucesión de Bruce Mac Master, quien estuvo al frente de la ANDI durante 12 años. Entre las posibilidades que gana terreno está la de que, por primera vez, una mujer llegue a la presidencia del gremio.Las dos mujeres que estarían opcionadas para presidencia de la ANDIEntre los nombres que inicialmente surgieron figura María Claudia Lacouture, actual presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana; sin embargo, habría descartado la posibilidad de asumir el cargo. Otra candidata que ha cobrado protagonismo es María Paula Correa, exjefa de gabinete del expresidente Iván Duque y actual directora de relaciones de Libra Group.La lista de posibles aspirantes también incluye a Alberto Samuel Yohai, presidente de la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones, y a Antonio Celia, empresario barranquillero y expresidente de Promigas. Integrantes de la junta directiva consideran que el nuevo líder de la ANDI debe contar con amplia experiencia empresarial y capacidad de interlocución tanto con la Casa de Nariño como con el Congreso para abordar los principales desafíos económicos del país.Por ahora, la discusión apenas comienza. Durante los próximos días continuarán las reuniones internas en la ANDI, en las que se espera avanzar en la elección de la persona que asumirá la representación de las empresas más importantes de Colombia.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE MARÍA FERNANDA TARAZONA, PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL
Hace más de tres meses, 99 integrantes de los llamados Comandos de Frontera, liderados por Geovany Andrés Rojas, alias Araña, suscribieron un acuerdo de paz con el gobierno del expresidente Gustavo Petro, entregaron las armas y se concentraron en una zona temporal ubicada en el sur de Putumayo. Sin embargo, el cambio de gobierno los dejó en una situación de incertidumbre, luego de que la administración de Abelardo de la Espriella diera por terminados los diálogos con los grupos armados ilegales y planteara como alternativa el sometimiento a la justicia. Esta decisión provocó la salida de algunos integrantes, mientras más de 60 permanecen en el espacio territorial. Recientemente, el Gobierno Nacional extendió por dos meses más su permanencia en la zona, hasta donde se desplazó un equipo de Noticias Caracol para conocer sus condiciones de vida y recoger sus testimonios.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAEl escenario de esta concentración es la vereda Betania, zona rural del municipio del Valle del Guamuez, una zona selvática del Putumayo históricamente golpeada por el control territorial de grupos guerrilleros, disidencias, la violencia paramilitar y la economía de la coca. Hasta allí llegaron el pasado 19 de junio 99 excombatientes a bordo de dos helicópteros, acompañados incluso por sus mascotas. Se instalaron en una finca de seis hectáreas bajo el marco de la Resolución 053, respaldada por la MAPP/OEA y países garantes, la cual fijó un tránsito de diez meses para prepararlos hacia la vida civil. En el predio se levantó una aldea de 23 casas blancas con techos azules para 200 personas. En un acto de paz, entregaron sus fusiles en cajas de madera para ser fundidos e incineraron sus uniformes."La libertad es única"Sin embargo, el panorama cambió drásticamente tras la firma de la Resolución 346 por Abelardo de la Espriella, quien puso fin a la mesa de diálogos de paz. La posterior extradición a Estados Unidos de su máximo comandante, alias Araña, desató una desbandada al monte en la que 36 personas abandonaron el lugar, dejando a 63 excombatientes en un encierro donde, dicen ellos, no se les permite salir ni al río. Entre quienes permanecen está Robinson, alias 'El Paisa', un veterano con 20 años en la guerrilla que pasó por las FARC, estuvo privado de la libertad en la cárcel de Chiquinquirá e hizo parte del proceso de desminado humanitario en 2016. Ante el confinamiento actual, 'El Paisa' reflexionó diciendo que "la libertad es única. Usted entre paredes es el olvido, totalmente. Si el Estado olvida al pueblo, en la cárcel lo olvidan todos". Pese al desencanto, ratificó su meta de desmovilizarse: "A mí me gustaba esto, pero la meta mía, mi mentalidad, era entregar mi fusil".En las casas blancas también habitan jóvenes cuyas vidas quedaron marcadas por el conflicto a temprana edad. Natalia, de 29 años, y su pareja Wilson, de 24, un campesino ecuatoriano reclutado a los ocho años cuando quería ser enfermero. La trayectoria de Wilson está atravesada por el dolor de haber visto morir a su hermana en combate hace tres años en Puerto Guzmán. Recuerda que ella le dijo antes de fallecer: "Sálvate y cuando tengas la posibilidad de salir de acá te vas. Quiero que estés con mi mamá y con mis otras hermanitas". Cumpliendo esa promesa, Wilson dejó las armas: "Decidí dejar las armas por el motivo de seguir estudiando, seguir ejerciendo mi carrera como enfermero, pero acá en la vida civil y reencontrarme con mi familia".“Respeten nuestras vidas”: excombatientesFrente a la incertidumbre, la comunidad de excombatientes envió un mensaje al Ejecutivo: "Hemos tomado una decisión de valientes... lo que más pedimos es que respeten nuestras vidas porque esta decisión que tomamos la tomamos fue por todas nuestras familias porque queremos ir a casa".El desacuerdo central radica en la exigencia gubernamental de sometimiento a la justicia sin garantías de transición legal. Arbey, de 36 años, quien recorrió todo el espectro de la violencia en Colombia, pues por grupos guerrilleros, paramilitares, pandillas urbanas y el Ejército Nacional antes de integrar los Comandos de Frontera, rechazó esa condición: "Nosotros no podemos someternos porque el que se somete es la persona que se entrega, que se desmoviliza, que tiene que sapear. Eso es someterse. Nosotros no”.Por su parte, alias El Paisa sostuvo que “yo no me voy a someter, yo ya vengo de una cárcel. Nosotros no somos grupos delincuenciales, somos grupos alzados al margen de la ley en defensa de un territorio".Aunque alias Araña envió una orden desde la cárcel instándolos a continuar en el predio, los excombatientes temen ser arrestados: "Así no nos den el apoyo económico, pero que nos ayuden con la situación jurídica para poder uno movilizarse libremente. Le tememos a que pronto lleguemos a un retén y nos digan: 'Bueno, usted trabajó en un grupo armado ilegal, entonces vámonos para la cárcel'". Mientras corre la prórroga de dos meses, más de 60 personas aguardan una salida legal para retornar a sus hogares sin volver a las armas.
Para garantizar el suministro continuo de agua a todos los usuarios, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá EAAB - ESP confirmó que realizará obras de reparación y mantenimiento en las redes de distribución de algunos sectores de la ciudad, desde el 5 al 9 de octubre de 2026. Estos trabajos institucionales buscan minimizar afectaciones por daños mayores en las tuberías o en los accesorios de suministro de agua. Para poder ejecutar estas labores de manera óptima, la entidad informó que se requiere una suspensión temporal del servicio.(¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA)Fechas, horarios y días claveLos ciudadanos deben prepararse para los cortes programados que afectarán diversas localidades durante la semana. A continuación, el cronograma oficial de la EAAB:Lunes 5 de octubre de 2026:Suba: Barrios Canta Gallo, Britalia, Granada Norte, Victoria Norte y Mazurén. El corte iniciará a las 11:00 p.m. con una duración de 6 horas.Puente Aranda: Barrio Remanso. Inicia a las 8:00 a.m. por 27 horas.Antonio Nariño: Ciudad Jardín Sur y Sosiego Sur. Inicia a las 7:00 a.m. por 24 horas.Gachancipá, Sopó y Acuopolis: Inicia a las 11:00 a.m. por 24 horas.Teusaquillo: Prados del Salitre, Ciudad Salitre, Centro Comercial Gran Estación y Secretaría de Educación. Inicia a las 10:00 a.m. por 4 horas.Martes 6 de octubre de 2026:Suba: Estoril, Pasadena y Puente Largo. Inicia a las 10:00 a.m. por 24 horas.Usaquén: La Uribe y San Antonio Noroccidental. Inicia a las 10:00 a.m. por 24 horas.Soacha: Tierra Grande, Centro Comercial Ventura Terreros, Morella, Urbanización Terreros y Bosques de Tibanica. Inicia a las 10:00 a.m. por 24 horas.Fontibón: San Pablo-Jericó. Inicia a las 8:00 a.m. por 27 horas.Ciudad Bolívar - Soacha: En Bogotá incluye Sierra Morena II, Sierra Morena, Santa Viviana, Santo Domingo y El Espino I; en Soacha abarca Santo Domingo, Minuto de Dios, Villa Mercedes II, Lomalinda y Casaloma. Inicia a las 8:00 a.m. por 24 horas.Ciudad Bolívar: Espino, Perdomo Alto, Rincón De Galicia, Los Tres Reyes I, María Cano, Los Tres Reyes y San Isidro. Inicia a las 9:00 a.m. por 24 horas.Chapinero: El Paraíso, Ingemar, Ingemar Oriental, María Cristina, Siberia, Siberia II, Siberia Central y Siberia Rural. Inicia a las 10:00 a.m. por 24 horas.Santa Fe: San Facón, Santa Fe, Plaza de Paloquemao y Samper Mendoza. Inicia a las 10:00 a.m. por 4 horas.Miércoles 7 de octubre de 2026:Barrios Unidos: Los Andes, La Castellana y Rionegro. Inicia a las 10:00 a.m. por 24 horas.Kennedy: Timiza (inicia 10:00 a.m. por 24 horas) y Lusitania (inicia 8:00 a.m. por 27 horas).Fontibón: El Chanco, El Chanco Rural, Kassandra y El Charco (inicia 12:00 m. por 24 horas); Puente Grande, Brisas y El Charco Urbano (inicia 7:00 a.m. por 24 horas).Usme: Santa Librada, San Juan Bautista, La Andrea, Santa Librada Norte, Salazar Usme y El Pedregal II. Inicia a las 8:00 a.m. por 24 horas.Tunjuelito y Rafael Uribe Uribe: Samoré, Claret, Villa Mayor, Escuela General Santander e Inglés. Inicia a las 9:00 a.m. por 24 horas.Soacha: Bella Vista, Bella Vista Alta, Jaime Garzón, Buenos Aires, Los Pinos Cazuca y San Rafael. Inicia a las 2:00 p.m. por 7 horas.Jueves 8 de octubre de 2026:Usaquén: Escuela de Infantería, Rincón del Chicó, Santa Ana Occidental y Molinos Norte. Inicia a las 10:00 a.m. por 24 horas.Chapinero: El Chicó, Chicó Norte y Chicó Norte II Sector. Inicia a las 11:00 p.m. por 6 horas.Kennedy: Campo Hermoso, Patio Bonito, Patio Bonito II y Tayrona. Inicia a las 10:00 a.m. por 24 horas.Ciudad Bolívar: Verona, Ensueño y Sierra Morena (inicia 8:00 a.m. por 24 horas); Las Acacias, Los Laureles, Candelaria, San Francisco, Ronda y El Satélite (inicia 9:00 a.m. por 24 horas).Tunjuelito: Isla del Sol. Inicia a las 9:00 a.m. por 24 horas.Santa Fe: San Bernardo, La Hortúa, Policarpa, Sevilla, Ciudad Berna, Calvo Sur, Nariño Sur, Caracas, Ciudad Jardín Sur, Sociego Serafina y San Luis Sur. Inicia a las 10:00 a.m. por 24 horas.Viernes 9 de octubre de 2026:Fontibón: Belén y Villa Carmenza. Inicia a las 7:00 a.m. por 24 horas.Para los sectores con mayores tiempos de suspensión, la EAAB prestará el servicio de carrotanques. Esta medida oficial brindará prioridad a clínicas, hospitales y centros de alta concentración de público. Las instituciones o ciudadanos que requieran este apoyo logístico pueden solicitarlo comunicándose de manera directa a la Acualínea 116.Con el fin de evitar emergencias sanitarias en los hogares durante los cortes, la entidad emitió recomendaciones estrictas para todos los usuarios:Antes del corte de agua, llene el tanque de reserva de su vivienda.Si almacena agua en recipientes consúmala antes de las 24 horas.Haga uso del agua de forma racional privilegiando el lavado de manos y la preparación de alimentos.¿Cómo prepararse ante los cortes de agua?Consulte el cronograma: Verifique el día y la hora en que su barrio experimentará la suspensión temporal del servicio, revisando la programación del 5 al 9 de octubre de 2026.Almacene de forma segura: Desde el día anterior al corte, reserve suficiente agua en recipientes limpios y cubiertos, recordando consumirla antes de 24 horas.Gestione solicitudes prioritarias: Si se encuentra en una clínica, hospital o requiere asistencia urgente, comuníquese telefónicamente con la Acualínea 116 para programar el envío de un carrotanque.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro se enfrentarán en una segunda vuelta presidencial el próximo 25 de octubre, según los resultados oficiales de las elecciones celebradas este domingo, con el 98,36 % de las mesas escrutadas.El hijo mayor del exmandatario Jair Bolsonaro obtuvo el 47,31 % de los votos, mientras que el líder progresista alcanzó el 44,83 %. Ambos avanzaron al balotaje, dejando sin opciones al resto de los diez candidatos que aspiraban a la jefatura del Estado, de acuerdo con los datos del Tribunal Superior Electoral (TSE).¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA¿Cuántos votos sacaron Lula y Bolsonaro?Desde el inicio del conteo, Flávio Bolsonaro, de 45 años, se mantuvo por delante de Lula, quien registró un desempeño inferior al de la primera vuelta de 2022, cuando consiguió el 48,4 % de los sufragios y 57,2 millones de votos. En la jornada electoral, Bolsonaro acumuló más de 55,5 millones de votos, cerca de tres millones más que Lula y alrededor de dos millones por encima de la votación lograda por su padre en la primera vuelta de 2022.Incluso estuvo cerca de asegurar la victoria en la primera ronda, aunque su ventaja se redujo con la llegada de los resultados del noreste brasileño, tradicional bastión de la izquierda.Antes de que se conocieran los resultados, fuentes de la campaña de Lula señalaron que el exsindicalista requería una ventaja de al menos cuatro puntos para afrontar con mayor tranquilidad la segunda vuelta, escenario que finalmente no se materializó.En los lugares siguientes quedaron el psiquiatra y escritor Augusto Cury (2,90 %), el activista ultraconservador Renan Santos (2,26 %), el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado (2,20 %) y el exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema (0,28 %).Las encuestas publicadas en las últimas semanas ya reflejaban un crecimiento sostenido de Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL) impulsado por su padre, quien cumple prisión domiciliaria tras haber sido condenado por golpismo.No obstante, las principales firmas encuestadoras del país, Quaest y Datafolha, no anticiparon una victoria tan amplia del senador.De cara a la segunda vuelta, los sondeos difundidos antes de la elección apuntaban a una disputa muy cerrada, con Lula y Flávio Bolsonaro en empate técnico.Lula Da Silva, por su cuarto mandatoA sus 80 años, Lula aspira a obtener un cuarto mandato presidencial no consecutivo. El histórico líder del Partido de los Trabajadores (PT) ha centrado su campaña en los resultados de su administración, destacando un crecimiento económico superior al 2 %, niveles mínimos de desempleo y un incremento significativo de los salarios.Durante la recta final de la campaña también anunció propuestas de amplio alcance, entre ellas un aumento del 15 % en el principal programa de asistencia social del Gobierno y la prohibición de las apuestas deportivas y los casinos en línea.Sin embargo, persiste entre buena parte de la población la percepción de que el costo de vida sigue siendo elevado, en un contexto marcado por niveles récord de endeudamiento de los hogares.Flávio Bolsonaro fue escogido como candidato por decisión directa de su padre, condenado a 27 años de prisión por encabezar una trama golpista tras su derrota ante Lula en las elecciones de 2022, según determinó la Corte Suprema.El aspirante del PL ha basado su propuesta en el endurecimiento de la lucha contra el crimen organizado y en una reducción drástica del gasto público y de la carga tributaria.La campaña electoral brasileña estuvo marcada por denuncias de corrupción que involucraron a magistrados del Supremo, así como a figuras cercanas tanto a Flávio Bolsonaro como a Lula. Además, el PT denunció presuntos intentos de injerencia por parte de Estados Unidos.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE LA AGENCIA DE NOTICIAS EFE
15 días antes de ser extraditado a Estados Unidos, la Fiscalía General de la Nación desempolvó los procesos judiciales que tenía en contra de Geovany Andrés Rojas, alias Araña, el jefe de los Comandos de Frontera. “Se encuentra en la cúspide como mando máximo militar, alias Araña”, se escucha decir al fiscal de la unidad especial de investigación durante una audiencia.(¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA)Los casos en su contra estuvieron congelados durante los últimos tres años, mientras vistió el ropaje de gestor de paz. Con la reactivación de las órdenes de captura en su contra, la Fiscalía le imputó 16 asesinatos a sangre fría cometidos por su organización en el departamento de Caquetá entre los años 2020 y 2024.El actuar criminal de alias Araña mientras era gestor de pazUno de estos asesinatos fue el de un hombre identificado como José Alejandro Cuéllar, el 4 de agosto de 2024, cuando 'Araña' estaba en plenas negociaciones de paz con el gobierno de Gustavo Petro. "La causa de la muerte era por múltiples heridas por proyectil de arma de fuego", aseguró el fiscal del caso. Entre sus más recientes víctimas también aparecen cinco firmantes de paz y cuatro líderes sociales, quienes se convirtieron en los principales blancos de esta organización criminal por oponerse a la expansión de la coca y por bloquearles las rutas de narcotráfico. Así relató la Fiscalía el asesinato de una lideresa a orillas del río Caquetá, confesado por uno de los lugartenientes de 'Araña':“El homicidio de la señora lideresa, María Isabel Ramos Alzate... Salió la señora y yo le dije: a la orilla del río la está esperando el camarada. Dijo: ¿Cuál camarada? Le contesté: El camarada. Luego fuimos caminando a las orillas del río, ella iba detrás de mí. Le dije que trajera el celular, que me diera la clave. Me preguntó: compañero, disculpe, ¿de qué frente son? Porque nunca lo había visto. Yo saqué la pistola, la que tenía en la cintura, le dije: Nosotros somos los Comandos de Frontera. Y le disparé como 6 veces”.Además del Caquetá, los Comandos de Frontera también dejaron sumergido al Putumayo en el terror con el homicidio de más de 10 líderes sociales. El 14 de octubre de 2023 asesinaron a Yamile Bernal. Era la presidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda Santa Rosa de Juanambú, en Puerto Guzmán, Putumayo. Había asumido el puesto para reemplazar a Clemencia Arteaga, quien también fue asesinada.La Fiscalía capturó a alias El Indio, uno de los hombres de 'Araña'. Lo señaló como uno de los responsables de la muerte de la lideresa por atreverse a contradecir a los criminales. “Ella les decía que no los convocaran a esas reuniones porque ella estaba para ayudar a la comunidad, que no quería saber nada de coca ni de los Comandos. Pero 'El Indio', que es el jefe de los Comandos de la Frontera de Villagarzón, en una reunión le dijo a Yamile que no era si quisiera asistir a las reuniones, que era una obligación, porque era una orden de los Comandos de Frontera y ya sabía lo que le pasaba si la incumplía”, relató el fiscal.A pesar de la persecución, las denuncias de los líderes no se silenciaron. “La aparición de los cuerpos de jóvenes son semanales, uno los ve por las carreteras, entre el monte. Estos cuerpos son torturados, les faltan partes e incluso les dejan letreros amenazantes”, dijo en un relato protegido una lideresa social de Putumayo.Kyle Johnson, quien lleva más de diez años investigando el conflicto en el departamento, describió hace dos años a alias Araña cuando estaba en plena expansión del grupo delictivo que comandaba. “Todo este grupo lo ha hecho expandir. En lo militar y en lo económico es bastante capaz, es bastante fuerte; como líder. En lo político no es lo suyo”, explicó Johnson. Según informes de la Fiscalía, 'Araña' comenzó su trasegar criminal hace al menos 15 años, pero para llegar al poder de la nueva organización, tuvo que asesinar a su propio jefe, alias Sinaloa. En un documento de la entidad, se lee que “cuando llegaron otra vez a donde 'Araña' y Mauricio, 'Araña' le dijo a 'Sinaloa' que por qué se había torcido y le pegó un tiro en la parte de atrás del cuello”.Lea: La caída de alias Araña: las primeras imágenes de su extradición y lo que dijo De la EspriellaLa Unidad Investigativa de Noticias Caracol había revelado que hace varios años, 'Araña' también fue informante de la Policía Nacional, y su colaboración sirvió para dar varios golpes a otros jefes disidentes del país. Por eso, para protegerlo, la misma Policía lo llevó a un país sudamericano donde permaneció durante seis meses como informante, y luego lo devolvieron a Colombia, donde retomó sus actividades criminales.Así empezó a confeccionar este nuevo grupo criminal que hoy tiene alrededor de 800 hombres, y controla parte del tráfico de cocaína hacia Ecuador y México. “No atacamos a la Fuerza Pública, no secuestramos, no extorsionamos y no atacamos a la población civil”, dijo alias Araña en 2023, durante una entrevista para El Espectador. En ese mismo diálogo negó sus crímenes y cínicamente se atrevió a reivindicar a los líderes sociales, los mismos que ordenaba asesinar. “Lo de los líderes sociales y lideresas que están prisioneros en las cárceles nacionales (...) que se les solucione a ellos esa situación jurídica”, aseguró en ese momento.En medio de su guerra con el Frente Carolina Ramírez, 'Araña' entró en una especie de paranoia que lo llevó a una violencia desatada. “El detonante en su momento fueron los combates en Puerto Asís y parece que sigue esa cacería de brujas, sigue ese miedo de Comandos de la Frontera de que Carolina Ramírez les quite el territorio”, explicó Johnson. Además de su guerra y su afán por controlar el territorio y la coca, los Comandos de Frontera extorsionaban a algunas petroleras para que pudieran operar en el departamento. “No podemos oponernos a los proyectos y nos han dicho que quien se oponga, pues tiene que salir del territorio o sufre las consecuencias”, dijo la lideresa del Putumayo.El voraz negocio del narcotráfico puso a 'Araña' en el radar de Estados Unidos, en donde terminó siendo acusado por narcoterrorismo. El indictment deja en evidencia que al mismo tiempo que el Gobierno colombiano designó a alias Araña como el delegado de los Comandos de Frontera en las mesas de diálogo y le concedió el levantamiento de las órdenes de captura el 12 de abril de 2024, el jefe criminal estaba negociando un cargamento de cocaína. Se trató de una tonelada y media de cocaína enviadas en dos embarcaciones que fueron interceptadas en México. La droga estaba siendo monitoreada por agentes de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) con GPS y en las comunicaciones de la organización, que también estaban intervenidas, apareció un video con la imagen del mismo Geovany Rojas, alias Araña."En una videollamada de abril de 2024, Rojas (alias Araña) mencionó que había perdido el contacto con las dos embarcaciones (...) Rojas se preguntó si la persona contratada para transportar la cocaína era de confianza", se lee en un documento de la Corte Suprema. A raíz de este expediente judicial se desató un fuerte choque diplomático entre Colombia y Estados Unidos. En febrero de 2025, cuando ‘Araña' estaba reunido con delegados del Gobierno nacional en Bogotá, fue capturado por una circular roja de Interpol y trasladado a la cárcel La Picota.El trámite para su extradición fue frenado por el entonces presidente Gustavo Petro, quien justificó su decisión argumentando que 'Araña' se había comprometido a desarmar su estructura criminal. Pero eso no ocurrió y tanto 'Araña' como su organización consiguieron controlar buena parte del sur del país y silenciar a cualquiera que se atreviera a oponerse a su violencia. El pasado 25 de septiembre, en un operativo fue extraditado a Estados Unidos. Cuatro días después, durante su primera presentación ante un juez del Distrito Sur de California, alias Araña no aceptó los cargos por narcoterrorismo por los que podría pagar una pena de más de 40 años si decide no negociar con la justicia estadounidense.UNIDAD INVESTIGATIVAEDITADO POR MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL