Gol Caracol
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El Millonarios FC (no) vendedor de jugadores
1. Wilmar Cabrera, uruguayo al Valencia de España. 2. Andrés Chitiva, colombiano al Pachuca de México. 3. Pedro Franco, colombiano al Beksitas de Turquía. Creo que son los tres (3) únicos jugadores que Millonarios en su historia institucional desde 1984 (31 años) ha logrado vender de manera notable al mercado internacional. De ese tamaño es nuestra triste y cruda historia en materia de jugadores llevados al fútbol extranjero de primer nivel. ¿Por qué Millonarios no es un equipo vendedor? ¿Ha sido solo un problema del tradicional mal manejo de la cantera? ¿Ha sido también el poco ojo futbolero para traer jugadores jóvenes ya formados en otros equipos para luego venderlos y obtener una ganancia? ¿La popular cometa, el CVY, el torcido, el representante-amigo los que han impedido que Millonarios venda más jugadores al exterior? Sin duda, hay de todo en este caos deportivo que ha marcado nuestra historia reciente, por lo menos la vivida entre 1990 y 2012 cuando logramos nuestro campeonato 14. Cada quien dirá que una cosa pesa más que otra, que la secuencia nefasta de presidentes (Feoli, Franco, Santos, etc) y accionistas tras la sombra (entiéndase Luis García) solo lograron incrementar sus patrimonios personales trayendo una larga lista de troncos colombianos y extranjeros. La mayoría de jugadores que han vestido la azul de Millonarios y que han logrado marcar diferencia deportiva se han ido como han venido y no ha quedado un solo peso para el equipo. Y si quedó plata, fue muy poca y nuca se vio porque toda se fue ya nos imaginamos para dónde. Ejemplos abundan: Dairo Moreno, Fernando Uribe, Carlos Castro, Ricardo Lunari, Gabriel Fernández, Ricardo Ciciliano, Héctor Burguez, Andrés Pérez, Osman López, Freddy León, Jhon Mario Ramírez, Orlando Ballesteros, José Fernando Cuadrado, Rubén Darío Hernández, Carlos Enrique "gambeta" Estrada, Oscar Juárez, Eduardo Pimentel, Mario Vanemerack, Wilman Conde, Arnoldo Iguarán, Carlos Valderrama....en fin. La lista sigue larga. De todos estos jugadores, ninguno representó una transacción importante para el equipo. Por lo menos no se supo que al cambiar de equipo le entrara un buen dinero a Millonarios. La plata quedaría quizás para el representante, para el jugador y para el directivo miserable que nos manejó en algún momento. No lo dudemos. No somos un equipo vendedor, lamentablemente. La grandeza institucional también pasa por hacerse visible en el mercado de jugadores, por hacerse notar al vender un jugador a un mercado de primer orden. Eso habla de la calidad de la dirigencia deportiva que conduce al equipo y de la ortodoxia con la cual observan y llevan jugadores a sus filas, lograr objetivos deportivos (es decir, campeonatos) y luego venderlos por un monto apreciable para el equipo. Pero no es nuestro caso. No fuimos los que mandamos jugadores a River, Boca, Independiente o San Lorenzo en la década de los 90s, no fuimos los que vendimos a un jugador al Parma a inicios de la misma década, no fuimos quienes logramos vender por lo menos un jugador por campeonato a México o Brasil. No fuimos ni somos. Duro decirlo. ¿Qué hacer para lograr esa dinámica entre lo deportivo y la necesidad financiera de ingresos por venta de jugadores? Volvemos siempre al mismo punto de discusión de este mismo blog en entradas anteriores: el asunto angular pasa por la gestión deportiva que hoy se mueve (es un decir que se mueve) a través de un Comité Deportivo sin autonomía ni responsabilidad y mucho menos con decisión presupuestal; este ente viene siendo integrado por personas de poco o nulo conocimiento futbolístico y del entorno de este deporte. Dirán que Alejandro Brand fue incorporado como asesor. Y pregunto: ¿cuál es su peso en términos prácticos en este comité? Es una incógnita. Desde hace tiempo el señor Nicolás García ostenta la posición de Director de Planeación Deportiva y nadie sabe cuál es el poder que lo mantiene ahí. En enero de este año se hicieron acercamientos con Norberto Peluffo, buen candidato para la gestión deportiva, y el presidente Enrique Camacho dijo en la Asamblea General de Socios que no se concretó porque él prefirió otra opción laboral (Gol Caracol). Esto es falso, corroborado por una fuente absolutamente confiable que no va a mentir al respecto. No se pusieron de acuerdo con la plata ofrecida por Millonarios, la diferencia era poca, terminaron de negociar sin acuerdo y ahí fue cuando a Peluffo le propusieron lo de Gol Caracol. Hoy -estoy seguro- ahora les tocó ofrecerle a Peluffo un mejor sueldo que el propuesto en Enero de este año para que aceptara el reto y habiendo perdido nueve (9) meses de trabajo (enero a septiembre de 2015) en donde se pudo haber avanzado mucho. Hay mucho que hacer para cambiar esta característica institucional de invisibilidad de Millonarios en el mercado internacional de jugadores. Y con esta junta, con Gustavo Serpa como mayoritario, con un presidente más bien dubitativo y poco convincente, resulta incierto y doloroso pensar que podamos revertir esa incómoda condición. En el fondo para esto viene Norberto Peluffo a quien hay que dejarlo trabajar, dejarlo con su bajo perfil, no andarlo postulando como DT interino y no aburrirlo, Señores Serpa y Camacho. --------------------------------------------------- Pd: Con seis (6) partidos jugados el rendimiento es del 39% en esta Liga Águila 2015-II, pero sobretodo con ese juego tan pobre resulta difícil que Ricardo Lunari -buena persona, gran jugador en su momento, ídolo de muchos- se sostenga.
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Juan Daniel Roa: la definición personal
Santa Fe ha contado con pocos altibajos en el último tiempo, sobre todo con Omar Pérez de bastón. Es el órgano funcional del equipo con balón y sin él tras pérdida. Es decir, Santa Fe fundamenta en gran medida su estructura y su sistema de transiciones defensivas a través del argentino. Esto a la luz de todos. Sin embargo, Juan Daniel Roa es el pilar. Ante las pérdidas, el bogotano monta, sostiene y amplía la presión para la recuperación rápida. Roa es un futbolista que abre el gotero al máximo sin pelota; no para de sumar galones. Es la definición como interior derecho muy abierto. A estas funciones de salir rápido, sumarse a la cadena de pase o acelerar la jugada, dentro del pragmatismo de Gustavo Costas, es un jugador que tuvo detalles interesantes con el marrón. Primero, corre por tres en conducción; segundo, la jugada adquiere un nivel superior de velocidad; y tercero, es muy ágil para pasarla y lanzar posteriormente la diagonal (ya sea hacia la espalda del central o lateral de su zona). Roa es un enamorado del traslado y el desborde. Además de esto, su portentoso físico le permite quedarse arriba ganando o controlando rebotes, pues en caso de no imperar recupera la posición con solvencia. Ahora inclinémonos por otra faceta: mediocentro. Pelusso probó ante Liga de Loja un novedoso 4-4-2 lineal con Roa al lado de Salazar en la sala de máquinas. Había una variante de entrada: jugaba cerrado y recibiendo en zona insegura –por dentro, menos espacio–. Pero aquí Juan Daniel dejó ver sus cualidades y facultades. Respondió con dinamismo, virtuosismo e inteligencia, características habituales en él. La acción iba a mil por hora si la tenía o participaba; la claridad era inminente; y la sensatez para caer a la banda o seguir por dentro. Parece ser un movimiento intangible por parte de Gerardo Pelusso en busca de compensar el declive creativo sin Omar Pérez. Wilson Morelo puede ser otra solución, pero el delantero depende de su nivel inspirativo, y eso lo define en un futbolista inconstante en lo colectivo, mas no en su puntualidad goleadora. Juan Daniel Roa está a pocos días de saber si irá con la absoluta a la gira de amistosos por Estados Unidos. No es una opción remota. Es una posibilidad real. La selección a medio plazo, quizá, necesite un perfil concreto como el suyo. Es la definición personal. En Twitter: @RicardoPinilla4
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Selección Colombia: ¿en qué estamos?
A días del partido amistoso en Nueva York contra Perú y a meses de arrancar Eliminatorias también contra los ‘incas’, el escenario se pinta más criollo que de costumbre…con más dudas que certezas. Las certezas Es raro tocar este tema en Selección de mayores y no comenzar por David Ospina. Pues no, el presente del figurón de Colombia hoy no es noticia precisamente por sus grandes apariciones en el Emirates Stadium con el Arsenal. Si arrancamos de atrás para adelante, como es natural, hay dos nombres que dan tranquilidad: Jeison Murillo y Santiago Arias. Al ‘muro’ en Italia ya lo están comparando con Franco Baresi, gloria del Milan multicampeón de los 80, y con Fabio Cannavaro, único defensa Balón de Oro en la historia del fútbol mundial. Pinta para titular inamovible en la zaga del Inter, acompañando al brasilero Miranda. Seguridad, sobriedad, rapidez y una ‘espalda’ tremenda. La necesidad tiene ’cara de perro’. Este es el tema con los laterales de Colombia. Santiago Arias es el único que arrancó pretemporada con su equipo el PSV y siendo así no tiene competencia en cualquiera de las bandas de la tricolor. James, siempre James. Arrancó tarde pretemporada con el Real Madrid (por participación en Copa América) pero, al ritmo que le vimos en Brasil 2014, tiene la obligación y todo a su favor para ser figura en Colombia y también en su equipo. ¿Qué más se puede decir de este señor? Sí, somos James y 10 más. Y aquí viene el debate. Aunque Mourinho tiene fe ciega en Falcao, es el momento para que don José pegue el timonazo y de una vez por todas le diga a Jackson Martínez: “papá, jugamos para ti”. Tenemos de donde escoger. Muriel (arrancó intratable la pretemporada con la Sampdoria) tiene que estar. La decisión es: Jackson con Teo (faro del Sporting de Lisboa) o Bacca (timón de la renovación por la que pasa el Milan). Radamel, ídolo y capitán, tiene que jugar con Chelsea, pero por encima de todo, la tiene que volver a meter. Las dudas Hasta ahora es agosto y ya tenemos dolores de cabeza. A Pékerman le salieron todas en el Mundial pero, lamentablemente, en Copa América ‘no le pegamos a una’. Se notó la falta de ritmo, cansancio y poca finura en muchos de los que han sido el cuerpo de esta Colombia. La lista es larga pero hay un caso aparte: Ospina: cuanto duele verlo acá pero lo peor que le pudo pasar al gran David fue la llegada de Cech al Arsenal. Figurón en Copa América que esperemos no le pase factura la falta de partidos. Camilo Zúñiga, Pablo Armero, Christian Zapata, Abel Aguilar (saliendo de lesión), Carlos Sánchez, Edwin Valencia (lesionado), Pedro Franco, Eder Álvarez Balanta, Juan Fernando Quintero, Víctor Ibarbo, Juan Guillermo Cuadrado, que ojalá arranque YA para la Juventus. Ninguno de ellos es titular en su equipo y lo peor; no pintan para serlo esta temporada. Es momento de mirar gente nueva y Pékerman lo sabe. Si jugáramos al técnico, es el momento de gente como Andrés Felipe Roa, del Cali, Juan Daniel Roa, de Santa Fe, Daniel Torres, de Medellín, Frank Fabra, también del ‘poderoso’ y ¿por qué no?, del regreso de Macnelly a la Selección. Así están las cosas, todo al revés, mucho ataque y mal de defensa. Pinta poco alentador pero hay algo que sí tenemos y es manija. Don José, así estemos mal de canchas en Colombia y siempre toque jugar en Techo, ¡en el FPC tenemos cracks! Por: Jaime Barbosa // Twitter: @janbaro Pd. Ojo a Edwin Cardona que viene rompiéndola con Monterrey.
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Así son las cuentas de los derechos de TV en el fútbol colombiano
Money, it's a gas. grab that cash with both hands and make a stash. New car, caviar, four star daydream, think i'll buy me a football team.
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Recuerdos de fútbol
Hoy un poco mas viejo y sin meniscos en las rodillas, ansioso como de costumbre por ver de nuevo un capítulo más de fútbol en mi vida, me sorprendió el alba recordando esas piruetas que solíamos hacer de niños tras una pelota.
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Suárez, nuevo doliente en el peregrinar de 'la mecha' por la pesadilla
Ya han pasado muchos meses después de ese fatídico diciembre, han pasado jugadores y, por supuesto, técnicos. Con Alberto Suárez, ya es el séptimo. Más allá del nuevo proceso yo insisto en algo, por más que la “excelentísima” dirigencia de América traiga a Guardiola o a Mourinho, no habrá un buen futuro si no hay jugadores comprometidos con la principal causa, el ascenso. Con Suárez, de inicio ya hubo varios cambios. El nuevo dueño del pórtico es Carlos Bejarano, salió Cristian Subero de la lateral para darle paso al venezolano Layneker Zafra, en la zona de ataque Feiver Mercado reemplazó a Ernesto Farías. Pero el cambió más trascendental, para mí, y que no fue para bien, fue el de meter a Wilmer Largacha y sacar a Amilkar Henríquez. ¿Por qué fue malo? El ‘6’, jugador por el que pasa todo el juego del equipo, debe tener muchos minutos en el terreno y no entrar así porque sí, luego de tener un buen entreno; en síntesis, Largacha estuvo muy desaparecido y evidentemente debe estar otro volante ahí. Volviendo al tema anterior, siempre he ido con la opinión de que esto no es tema 100% de técnico, esto es un tema de jugadores; de un equipo competitivo que esté diseñado para ganar y buscar el ascenso, ¿pero qué vemos? Una nómina (porque eso es lo que es, una nómina) fría, sin ideas y a la cual Suárez le tiene que cambiar el chip en las pocas fechas que quedan, algo que, pensando positivamente, veo posible; en el primer partido de Suárez se vieron algo diferentes los jugadores en sus ganas por buscar el juego. ¡Ah! Y otro de los puntos a tener en cuenta en los últimos partidos es el de Néider, quien claramente es un crack, pero, por esta hinchada: ¡que corra un par de metros más! El fútbol no se puede jugar tan pero tan quieto. Yo me quedo con las ganas que él intenta inyectarles a sus compañeros, pero por favor, un último esfuerzo para quedar en los anales de la historia del gran ‘escarlata’. Espero que ese dicho que reza “Lo que inicia mal, termina mal” no sea nuestro caso y que, como muchos dicen… América va a pasar (a las patadas) a los ocho, pero va ascender. En otros temas: Ahora, la semana en la que se estaba decidiendo la continuidad de Fernando Velasco, diferentes declaraciones hicieron que se armara un circo mediático impresionante; con justa razón, nuevamente, fuimos el chiste de los aficionados del fútbol colombiano. “Que cuatro partidos más, que otra fecha más, etc.”, el caso es que se finalizó el contrato del técnico más manipulable que la terrible dirigencia americana pudo haber conseguido. No discuto el profesionalismo del señor Velasco, pero así fue, se le terminó el contrato a este señor que les sirvió a los señores administrativos para seguirse acomodando más en la segunda categoría del fútbol en Colombia. Señor Oreste y sus secuaces, si alguno lee esta columna, por favor, pónganse la mano en el corazón y dense cuenta de que no están haciendo mayor cosa por la institución. Esto, diplomáticamente hablando. Como culmino mis escritos… Espero que en diciembre todos celebremos la vuelta del más grande al lugar de donde nunca debió haberse ido. Para comentarios, felicitarme, echarme la madre y demás, síganme o escríbanme a Twitter en @Campepaez Camilo Perdomo Páez
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#LaVozdelHincha: Carta del hincha colombiano a Donald Trump
Estimado señor Trump, Lo saludo desde una de las tierras más hermosas del mundo, Colombia. Un lugar de origen latino, con personas echadas pa’lante y sobretodo, personas con un amor profundo a nuestro himno, nuestra bandera y nuestro fútbol. Para serle sincero, hace apenas unas semanas me vine a enterar quién era usted por los medios de comunicación; según cuentan, una persona egoísta, engreída y con ínfulas de ser superior. Dicen que los medios de comunicación pueden dañarle la imagen a las personas en un abrir y cerrar de ojos; sin embargo, pude constatar en múltiples videos en la redes sociales, que no estaban equivocados. Realmente usted es un ser grotesco, que no le importa pasar por encima de nadie, ni siquiera de un pueblo, como el mexicano, con la intención única de poder acumular cada vez más riqueza y poder; con el fin, imagino, de satisfacer sus intereses individuales. 0:00 / 2:44 Donald Trump ataca a los mexicanos en su discurso como pre candidato a la presidencia Como amante del fútbol colombiano, le quiero decir que aquí usted no es bienvenido. Nuestro país, que enfrenta actualmente una división de poderes que lo ha polarizado, no necesita por ningún motivo otro ser de su calaña, mucho menos uno que hace unas semanas denigraba de nuestros hermanos mexicanos, un pueblo que desafortunadamente padece de muchos de los problemas que aquí en Colombia también son pan de cada día. Déjeme decirle que lo poco que nos queda a los colombianos como propio, de todos, y que nos une, es nuestro fútbol. No queremos que venga a contaminarlo con su imperio, su soberbia y mucho menos su filosofía de negocio: aquel conglomerado de empresas que se han fundado por el deseo necesario de generar utilidades extraordinarias. Ese imperio al que usted etiqueta como Trump, típico ejemplo de su egocentrismo, que no se ha cimentado de solo éxitos, sino como en todos los negocios, su gestión ha originado varias bancarrotas. Ya nos hemos enterado de cómo personajes como usted han invertido en clubes en Europa. Los han plagado de estrellas, les han cambiado el color del uniforme, el nombre y en muchos casos los han quebrado, simplemente por quererlos tratar como cualquier negocio más. Una corporación con una junta directiva de capitalistas caníbales tomando decisiones obsesionados por la rentabilidad; un departamento de mercadeo que trata a los hinchas como clientes y no como el actor mas importante en el fútbol; y unos aliados o patrocinadores llenando las arcas de directivos, de los jugadores convertidos en celebridades y canales privados de televisión. Los colombianos no queremos que su inversión en nuestro fútbol se convierta en uno más de sus juguetes de rentabilidad, y menos queremos que usted al comprar uno o varios clubes les ponga esa etiqueta Trump. Nosotros no queremos que los lleve a la bancarrota, los olvide y salga con sus millones a buscar nuevos horizontes. Señor Trump, el fútbol, para el hincha colombiano, hace parte de su identidad; no es una corporación más, no es susceptible de quiebra, y por ningun motivo será parte de su diversión. Puede que los dirigentes del Atletico Nacional le parezcan estúpidos por rechazar su oferta, para muchos otros hinchas y empresarios es factible que también. Pero lo que queda de la reacción de éstos es un precedente para demostrarle que usted, para cualquier colombiano, no es un ser superior como se lo cree. Salir con su billetera a comprar “negocitos”, como puede pensar que son nuestros clubes de futbol, no es tan fácil como imaginaba y en Colombia, a diferencia quizás de otros mercados mas evolucionados, el fútbol todavía esta por encima de una valoración financiera. Y ¿sabe por qué?, señor Trump? Porque contiene el peso de una pasión de mas de 44 millones de latinos, de los hinchas colombianos. Cordialmente, Uno de muchos hinchas colombianos que no quieren su dinero cerca de nuestro fútbol. @FanVoxCo PD: Comparte esta carta si te sientes como este hincha. Porque en Colombia #LaVozdelHincha es escuchada.
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El fútbol en tiempos de politiquería y campañas vacías
¿Es el fútbol en realidad el culpable que las personas aficionadas a este deporte tengan comportamientos que hacen dudar de su raciocinio? El fútbol es fútbol. No se puede culpar a este deporte por el comportamiento de las personas en una tribuna o en las calles y avenidas de una ciudad. El fútbol va más allá de una pelea de camisetas porque sencillamente es ajeno a ello, al fútbol no le interesa si vestimos de rojo, azul o verde, quien grita más o menos en la tribuna o en las calles, si se roban un trapo, si ya compramos harina, espuma o cerveza, No! el fútbol está en la cancha, en el corazón de los veintidós jugadores que saltan a un césped para demostrar sus habilidades de juego obtenidas a través de entrenamientos, de esfuerzos, de sacrificios y luchas. El fútbol es una magia, una pirueta impensada con un balón número cinco en los pies de un jugador que se vuelven varitas llenas de lucidez y espontaneidad. Al fútbol no le interesa si usted sale a beber cerveza, si la salud es paupérrima, si el político corrupto volvió a ganar la elección y la educación está en declive. Él sólo busca entretenernos cuando el balón se introduce en medio del arco de 7,32 metros de ancho por 2,44 de alto, y explota en nuestras gargantas el grito jubiloso del GOL!. ¿Qué culpa tiene el fútbol que usted venda su conciencia por unos cuantos kilos de cemento o unos pesos, con que en Colombia la corrupción no permita ni siquiera reclamarse un acetaminofén sin hacer una cola eterna? ¿Es culpa del fútbol que rectores y directivos se adueñen de universidades públicas y centros de enseñanzas para enriquecerse a costa de embrutecernos e insensibilizarnos? ¿Es culpable el fútbol de ser secuestrado por mafias que vieron en la nobleza y belleza de su juego la manera para convertirlo en un negocio lucrativo? Alejen al fútbol de las culpas, este deporte sólo se muestra en una cancha, sea de arena, de césped natural o sintético o las improvisadas que se arman en las cuadras de los barrios cuando se usan los ladrillos como porterías. El fútbol sólo muestra su esencia en los pies de los talentosos, en la calidad de un pase, en la precisión de un disparo, en la humildad del sacrificio por el otro, en un quite deslizante que alivia el corazón de unos y desespera el de los contrarios, en las atajadas de porteros que parecen tener alas, en la unión al momento de estar en grupo en la mitad de una cancha y pedir para que el trabajo de la semana sea recompensado con una victoria. Las faltas, el roce y los golpes, al final se solucionan con un abrazo y un intercambio de camisetas. Eso es fútbol. Sentir alegría porque un compatriota fue el goleador, porque salimos de Colombia y la gente de otros países dejó de vernos como productores de coca para felicitarnos por James o Falcao, porque une un país que se viste y siente sentido de pertenencia por el amarillo, el azul y el rojo, porque a pesar de las quejas de quienes no les gusta terminan siempre haciendo la misma pregunta: “¿Y ganó o perdió?”, el fútbol es ver que los sueños de niños pobres como Maradona o Pelé se hicieron realidad, y que la vida no es tan dura como la creemos porque siempre habrá esperanza. El fútbol, tal como lo digo en mis narraciones, se juega en un rectángulo de sueños durante noventa minutos de magia hecha deporte. Así qué querido lector, si usted se queja de los desórdenes en las calles, de la salud, de la educación, de la corrupción administrativa y política del país recuerde dos cosas: el fútbol se juega sólo en una cancha, y nada tiene que ver con los comportamientos sociales del ser humano y si alguien se emborrachó, creo desmanes, botó agua, harina, cerveza o simplemente siguen dejando morir a las personas en los hospitales y no hay calidad educativa, es porque algo en nosotros como seres racionales no está bien. Si mi país está estancado y parece no importarnos siendo indolentes a esta realidad, no creemos excusas facilistas y mediocres señalando como culpable a un deporte que fue creado como símbolo de unión y perseverancia en el Reino Unido, más bien examinemos detenidamente los problemas y empecemos por cambiar y tolerar los diferencias y defectos de cada uno. Porque el fútbol al final es “El deporte más hermoso del mundo...”. Por: Eduard Lizcano / Twitter: @drlizcano
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La necesidad de competir en Europa
El PSG ha completado tres partidos oficiales (dos de Ligue 1 y la Final de la Supercopa) esta temporada 2015/16. En los tres se ha demostrado lo lógico: la superioridad del PSG sobre el resto de equipo a nivel nacional. Es que no está de más decir que este equipo es dominante y supremo en defensa posicional, ataque organizado y transición tanto defensiva como ofensiva en Francia. No hay ningún equipo, quizá ahora el Olympique Lyonnais con el salto de calidad de Rafael y Valbuena, quien pueda competir mano a mano el título local más gordo. Los dirigidos por Laurent Blanc han ganado de cara a este curso competencia en el arco para Salvatore Sirigu, rotación aceptable para Thiago Motta y la calidad natural imperiosa desde el extremo. Es decir, Kevin Trapp, Benjamin Stambouli y Ángel Di María, respectivamente. Sobre todo hacer énfasis en el fichaje del argentino. Salvo Blaise Matuidi, el Paris Saint-Germain se ha caracterizado, en clave Copa de Europa, por un ritmo asociativo pesado y carencia de vértigo en estático. Di María viene a reparar esto. Ángel está capacitado, luego de su gris paso por Old Trafford, en montar a los parisinos a la cima de la competición internacional más prestigiosa del planeta fútbol: la Champions League. Sin embargo, las sensaciones del PSG son buenas. Un equipo estable en fase defensiva, más sólido en la defensa del área, administrando mejor las posesiones y menos dependiente del virtuosismo de Ibrahimovic. ¿Por qué menos del sueco? Aurier con su profundidad y Lucas Moura con su determinación se han sumado a la dinámica del club, de la cual no hicieron parte el año pasado. Y el club lo nota, pues son dos perfiles de futbolistas distintos y que cumplen con un rol débil otrora: van der Wiel sin actuaciones corales y la insuficiencia de un atacante puro de banda. En definitiva, el Paris Saint-Germain ha sumado calidad y talento a las comunes piezas claves en posiciones o recursos futbolísticos que sí o sí veían forzosos. Falta que se agregue Di María a la fiesta y empiece a dotar de resolución al invencible comando de Blanc. Estaba la necesidad de competir mejor en Europa. En Twitter: @RicardoPinilla4
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Douglas Costa con Guardiola
El fichaje del brasileño Douglas Costa, por lo enseñado en verano, abre el abanico de posibilidades del Bayern München. Es un perfil de micro-ventajas que desde hace tiempo, con Ribéry entre lesiones y escasos minutos, Guardiola anhelaba contar. Es la esencia de un futbolista con regate, velocidad y determinación, muy del Bayern de Pep en el juego de bandas. Douglas Costa puede actuar tanto de extremo por la derecha como por la izquierda. Ahora es cierto que viene jugando más a perfil natural que cambiado –es zurdo–, pues su ubicación preferida en el terreno de juego es girando su tobillo hacia dentro y no colocando el borde interno para dormir el marrón. A esto de recibir, controlar, encarar, desbordar y centrar, sumado a que lo haga por la derecha o no, le permite entrar más en el juego interior y no sólo ver como Thiago, Müller o Xabi Alonso la tocan. El Bayern en los últimos meses, entre tantas bajas, se habituó a que su lado fuerte (la derecha con Lahm, Robben y las caídas de Müller) era el de inicio y finalización si no era por dentro con Lewandowski cargando zona de remate. La opción de Douglas Costa, la recuperación de Alaba y la inclusión de Vidal le permitiría a Pep, ahora sí como en la 2013/14, empezar por un lado, cambiar de orientación, girar al rival y culminar por el otro. Es un movimiento que requiere lectura, precisión y decisión, y para esto juega Xabi Alonso. Por último, queda saber si Alaba y Vidal pegan con Douglas Costa. Alaba conduce muchos metros el balón y Vidal marca su línea de pase muy arriba, por ende, le restaría contacto con la pelota al brasileño. Y él es un jugador que necesita verse con ella para hacer las cosas que hace a nivel de aceleración, frescura y acierto. Como también si Alaba o Bernat acompaña la jugada y Vidal derrocha su constante hiperactividad, abriéndole asociaciones en corto que a Douglas Costa le gusta pero restándole goles y asistencias. Ya está la Bundesliga 2015/16 aquí, a la vuelta de la esquina, y Douglas Costa deberá llenar el papel, ya sea con cifras, demostraciones o, simplemente, beneficios colectivos. Es uno de los jugadores a seguir entre competiciones locales y Copa de Europa. Es un futbolista entre los más divertidos y emocionantes que estará dirigido por uno de los mejores entrenadores de los últimos diez años tranquilamente. En Twitter: @RicardoPinilla4