En junio de 2025, un grupo de 52 colombianos emprendió viaje hacia Ucrania impulsado por promesas de ingresos millonarios en el marco de la guerra con Rusia. Entre ellos se encontraba Leonel Mesa Ardila, un extirador y escolta de 35 años oriundo de Charalá (Santander), conocido entre sus compañeros de filas bajo el alias de 'Messi'. Antes de partir, Leonel ocultó el verdadero destino a su pareja, Jenny Paola Jiménez Pinzón, argumentando que se trasladaba hacia Emiratos Árabes Unidos en búsqueda de un mejor porvenir económico para ella y su hija recién nacida. Séptimo Día habló con ella. Sin embargo, tras su arribo al continente europeo y mediante una videollamada en la que vestía uniforme militar camuflado, Leonel le confesó la verdad a su compañera. A partir de ese momento comenzó un período de incertidumbre constante en su hogar ubicado en Palermo, un corregimiento rural situado a hora y media de Paipa, en el departamento de Boyacá.La realidad del conflicto resultó muy distante de las expectativas financieras iniciales. De los 52 colombianos que integraron esa delegación de combate, únicamente entre ocho y 10 regresaron con vida a territorio nacional, mientras que el resto figura en los registros oficiales como fallecidos o desaparecidos. El propio combatiente enviaba audios y registros audiovisuales del frente para contextualizar los ataques, aunque intentaba matizar el peligro real. Jenny Jiménez recordó en Séptimo Día: "No, no le creía porque pues igual digamos él me envió videos escuchándose prácticamente los bombazos, sirenas".Reencuentro con 'el mensajero de los caídos'Brayan Hernández Rodríguez, un joven de 27 años originario de Agua de Dios, Cundinamarca, y apodado 'Plumas' en el frente militar en Ucrania, logró retornar a Colombia el 25 de marzo de 2026. Tras sobrevivir al fuego de artillería y a las embestidas en las trincheras, Hernández decidió emprender un recorrido por diferentes regiones del país para contactar a los allegados de sus compañeros caídos. Sobre el propósito de sus visitas, el exsoldado explicó: "Puedo decir que soy el mensajero de los caídos... Porque Dios me dio esta labor, me dejó con vida, así me haya sacado sin dinero, me dejó con vida para honrar y memorar aquellos compañeros que cayeron en batalla".Tras realizar un trayecto terrestre de casi ocho horas desde Cundinamarca, Hernández llegó a la vivienda de Jenny Paola Jiménez en el corregimiento de Palermo. En el lugar, la mujer aguardaba junto a su pequeña hija de 16 meses en búsqueda de respuestas sobre el paradero final de su esposo. Al recibirlo en su residencia, Jenny le manifestó al recién llegado: "Para mí es muy importante que hayas venido porque sé que es difícil tanto para desplazarse aquí, como para venir y escucharme muchas preguntas que tengo que no he tenido respuesta desde que Leonel se fue".Durante el encuentro, el sobreviviente extrajo de su equipaje un objeto personal que Leonel Mesa atesoró durante su permanencia en el frente de guerra: su billetera. En el interior del accesorio se conservaban documentos del SOAT de la motocicleta que conducía en Colombia, una estampa religiosa del Divino Niño Jesús que su esposa le había obsequiado de cumpleaños y la copia escrita en idioma ucraniano del contrato de vinculación militar con la firma de Leonel.Al contemplar la billetera y reconocer la caligrafía de su esposo, la viuda expresó entre lágrimas: "Es que era algo muy personal, muy de él. Era algo que él conservaba y no se desprendía nunca... Dios mío, la verdad, cuánto quisiera que fuera Leonel el que estuviera acá...". Posteriormente agregó: "Jamás pensé que esto volviera. O sea, de verdad, a Brayan le agradezco por traerme esto muy importante"."Murió desangrado"El último contacto telefónico entre Leonel Mesa y su familia se produjo el 27 de noviembre de 2025, fecha en la que el combatiente informó que saldría a una misión de combate programada para un tiempo estimado entre 15 y 30 días. Tras meses de silencio operativo durante las festividades de fin de año, el 23 de enero de 2026 la Embajada se comunicó con Jenny Jiménez para notificarle que su pareja figuraba en calidad de desaparecido desde el 10 de enero.Durante meses, la familia en Boyacá solo tuvo acceso a versiones extraoficiales transmitidas por otros combatientes. Ante la presencia de Brayan Hernández en su hogar, la mujer solicitó conocer los detalles exactos de lo ocurrido: "Me han dicho que un dron lo detectó, que estaba tirado en la trinchera, que posiblemente estaba enterrado, que pareciera que él hubiese muerto desangrado. Sinceramente, tú que sabes, tú que estuviste allá, por más duro que sea, la realidad sí la quisiera saber de verdad".Ante el requerimiento, Hernández confirmó las informaciones relativas al fallecimiento ocurrido el 15 de enero tras un bombardeo ruso en la posición militar: "Todo es cierto. Que si el dron lo vio y lo encontró tirado, sí. Que si murió desangrado, sí. Él lastimosamente estuvo tirado, desangrándose hasta su último aliento".Frente al interrogante de por qué no se efectuaron labores de rescate mientras su esposo permanecía herido en el terreno, el exsoldado detalló la dinámica táctica del conflicto bélico: "Allá el mapa funciona como un ajedrez y el peón que muere, el peón que queda; no van a arriesgar otra pieza clave por un peón que ya está capturado o muerto".A pesar del impacto de la noticia, la entrega de los objetos personales significó una reparación simbólica para la familia en Boyacá. Jenny Jiménez concluyó sobre la presencia del sobreviviente: "Sinceramente, esa felicidad inmensa, digamos, de tener algo que Leo no soltaba para nada, que era la billetera, es muy gratificante y se lo agradezco a Brayan".Sobre los compromisos asumidos en las zonas de combate, Hernández reafirmó el valor de las palabras empeñadas entre compañeros: "Puedo afirmar y estoy muy seguro de que, aún estando entre el medio del caos, nos hacemos promesas, promesas que se vuelven sagradas". Tras culminar la entrega en Boyacá, el exsoldado regresó a su localidad natal en Agua de Dios para reincorporarse a sus labores en una pizzería, mientras busca alternativas de empleo en la ciudad de Bogotá.
El 24 de junio de 2025, 52 soldados colombianos partieron desde Bogotá hacia Ucrania impulsados por la promesa de transformar radicalmente su situación económica. Atraídos por convocatorias difundidas en redes sociales y contactos de antiguos compañeros militares, hombres con experiencia en el ejército, escoltas, mecánicos y vigilantes decidieron enlistarse en el ejército ucraniano para combatir a las fuerzas rusas en el frente oriental. A cambio de asumir labores de choque en primera línea, los reclutadores les prometieron asignaciones mensuales de 120.000 grivnas (moneda de Ucrania) —equivalentes a unos 12 millones de pesos colombianos— más bonificaciones de 70.000 grivnas (alrededor de 7 millones de pesos) por cada 30 días de permanencia en las zonas de mayor peligro.Sin embargo, la realidad del conflicto desmintió con rapidez las expectativas financieras. De los 52 integrantes de esa delegación, únicamente entre 8 y 10 regresaron con vida a territorio colombiano, mientras que el resto falleció en combate o figura en los registros de desaparecidos. A este trágico balance se sumó el incumplimiento sistemático de los pagos pactados por parte de las brigadas ucranianas.Brayan Hernández Rodríguez, un joven de 27 años originario de Agua de Dios, Cundinamarca, y quien trabajaba en una pizzería antes de viajar, fue uno de los pocos sobrevivientes que logró retornar al país el 25 de marzo de 2026. Tras permanecer casi un año bajo el uniforme militar extranjero, regresó sin ahorros, dice que únicamente tenía 6,5 millones de pesos con los que logró costear el pasaje aéreo de regreso."Decidió irse. A nadie le dijo nada y para mí fue muy duro. Él es mi hijo y uno como mamá no quiere verlos que esté ni menos en esa situación", contó su mamá en Séptimo Día.Hermandad en las trincheras ucranianasDurante las convocatorias previas al viaje en Bogotá, Brayan Hernández entabló amistad con Diego Rodríguez Muñoz, un exescolta caleño de 33 años. Al incorporarse a la estructura militar ucraniana, ambos recibieron sus respectivos alias de combate: Brayan adoptó el distintivo de 'Plumas' y Diego fue asignado como 'Tasmania'. Asignados a posiciones de alto riesgo, la convivencia diaria y el fuego enemigo consolidaron una estrecha hermandad entre ambos combatientes.Durante los meses de entrenamiento y patrullaje en las trincheras, 'Tasmania' mantuvo un hábito permanente: no se desprendía de una chaqueta camuflada que le fue entregada con su uniforme de dotación.Al mismo tiempo, sostenía videollamadas diarias en la madrugada con su pareja en Cali, Cindy Johana Quintana, con quien planeaba casarse formalmente tan pronto concluyera su servicio.El rigor del clima invernal y los combates desgastaron rápidamente la salud de los soldados. Para finales de octubre, Diego contrajo una severa neumonía en el frente. Durante cinco días, 'Plumas' suplicó asistencia médica a sus comandantes mientras cuidaba a su amigo, durmiendo apenas una hora diaria y cargando sobre sus espaldas los 60 kilogramos del equipo militar de ambos para sacarlo de la trinchera. Tras ser trasladado a un hospital, a 'Tasmania' le congelaron sus pagos al no ser considerado apto para el servicio activo. Ante la urgencia económica de reunir el dinero para su boda, Diego aceptó una arriesgada misión el 22 de noviembre.Antes de separarse, ambos hicieron un pacto de honor: si alguno caía en combate, el sobreviviente retornaría a Colombia para entregar las pertenencias más sagradas a la familia del fallecido.'El mensajero de los caídos'Sobre la labor asumida tras sobrevivir a la guerra entre Ucrania y Rusia, Brayan Hernández le explicó a Diego Guauque, de Séptimo Día, el propósito de su retorno: "Puedo decir que soy el mensajero de los caídos. Dios me dio esta labor, me dejó con vida, así me haya sacado sin dinero, me dejó con vida para honrar y memorar aquellos compañeros que cayeron en batalla".Tras perder todo contacto telefónico y radial con Diego el 10 de enero de 2026, las peores sospechas se confirmaron semanas después. En abril, la propia Cindy Quintana recibió una comunicación escueta desde Ucrania en la que un militar le notificó el deceso de su pareja en el frente. Sin mayores detalles sobre lo ocurrido ni la posibilidad inmediata de repatriar el cuerpo, el arribo de Brayan a Cali se convirtió en el único puente hacia la verdad de los hechos.Brayan Hernández se trasladó al barrio Belalcázar, en el occidente de Cali, para cumplir la palabra empeñada. En su equipaje llevaba la chaqueta camuflada que Diego utilizó ininterrumpidamente durante la contienda. Al encontrarse frente a la viuda, el combatiente sobreviviente expresó las razones de su visita: "Más que nada vengo por una promesa que le hice a Diego, porque entre todo el infierno que vivimos, él tenía una chispa de luz y era las videollamadas que hacía contigo todos los días".Seguidamente, 'Plumas' le hizo entrega de la prenda militar: "Yo aquí te traigo un detalle, algo que fue muy importante para él... Esto era algo que a él le distinguía mucho, que no se lo quitaba para nada... Yo puedo afirmar que esto era como una segunda piel para él porque no sé por qué razón atesoró tanto esta chaqueta y pues lamento traerte esto como recuerdo y no llegar con mi amigo a tus brazos".Al recibir el objeto, Cindy Quintana manifestó la conmoción de tener de regreso la única prenda de su esposo: "Lo voy a guardar, lo voy a atesorar. Mejor dicho, va a quedar en las mejores manos. Te lo agradezco demasiado".¿Falsas promesas?El testimonio de Cindy Quintana puso de manifiesto las condiciones extremas a las que son sometidos los mercenarios latinoamericanos en el este de Europa. A Diego Rodríguez le prometieron asignaciones de hasta 26 millones de pesos mensuales bajo la condición de ser enviado al frente de batalla. Sobre el trato de los mandos extranjeros hacia los colombianos, la mujer afirmó: "Lo que no hacían los ucranianos lo hacían ellos y el trato era horrible también... eran como carne de cañón. El trabajo más sucio lo tenía que hacer el colombiano".A pesar de las elevadas cifras consignadas en las ofertas de vinculación, los desembolsos a los familiares tras los fallecimientos resultaron mínimos. Cindy confirmó que únicamente recibió 6 millones de pesos como compensación tras la pérdida de su pareja.Por su parte, Brayan Hernández regresó a su población natal en Agua de Dios para reincorporarse a sus labores como pizzero, al tiempo que busca oportunidades laborales en Bogotá para rehacer su vida tras haber dejado atrás la contienda en Europa.
En Los Informantes, tres grandes historias todos los domingos. La crónica en las trincheras de El Plateado, en Cauca, que recibirá mención de honor de la SIP; la vida y obra de Dago García y sus paseos; y la condecoración al militar colombiano conocido como el Mocho Frank.
Séptimo Día reveló las denuncias de ciudadanos en Bogotá que aseguran haber sido víctimas del hurto de sus vehículos o de sus pertenencias dentro de parqueaderos que consideraban seguros. Los testimonios expuestos en la investigación dan cuenta de presuntas fallas en los controles de seguridad y, en algunos casos, de cuestionamientos por las respuestas recibidas tras los hechos.El 16 de abril de 2026, el ingeniero Ángel Ignacio Arias ingresó a un centro comercial para comer después de permanecer cerca de dos horas y media en medio del trancón. Aproximadamente una hora después, regresó al parqueadero para continuar su camino, pero su camioneta ya no estaba.Al consultar con el personal de seguridad, le informaron que el vehículo había sido sacado minutos antes y que, aparentemente, los responsables habrían forzado la talanquera de salida.“Me fui a comer una hamburguesa y ya a las 7:20 más o menos, o sea, una hora después fui a buscar el carro para seguir mi camino y ya no estaba... El vigilante me dijo: ‘Hace 10 minutos sacaron una camioneta y forjaron la talanquera”, contó Arias.Estos hechos se extendieron a otros sectores de la capital colombiana. El profesor Héctor Gerardo Castro denunció el hurto de su camioneta, luego de dejarla en el parqueadero de un reconocido establecimiento mientras realizaba las compras del mercado. “Cuando baje, no encontré la camioneta en el sitio. Automáticamente supe que se la habían robado”, relató.En otro caso, ocurrido en un parqueadero público de Chapinero, al vendedor Walter David Romero le entregaron su camioneta a una mujer que, según su denuncia, se hizo pasar por su hija. Al reclamarle al encargado por qué había entregado las llaves del vehículo a una desconocida, el hombre le respondió que ella había asegurado ser su hija. Por ello, Walter le aclaró que no tenía hijas.Los casos de Ángel, Walter y Héctor ocurrieron en menos de cuatro meses en diferentes parqueaderos de una misma zona de Bogotá. Sin embargo, la comerciante Isabel Muñoz ya había denunciado una situación similar en mayo de 2022.En el parqueadero ubicado en la calle 175 en Bogotá, Isabel aseguró que dejó su camioneta mientras realizaba unas diligencias y, al regresar varias horas después, ya no la encontró. "Eso fue como a las 10 de la mañana y ya en la tarde que regresaba, pues ya no estaba el carro. Entonces yo le dije, 'Nos robaron el carro’”, recordó.El 22 de junio de 2021, la psicóloga Camila Silva Páez también afirmó haber sido víctima de hurto en el mismo parqueadero donde Ángel dejó su vehículo. Según su denuncia, delincuentes ingresaron a su carro y sacaron objetos de valor mientras ella realizaba una compra.Aunque se trataba de un parqueadero gratuito, Camila cuestionó las condiciones de seguridad del lugar: “No me parece que por ser un parqueadero gratis lo deban robar”.Por esa misma zona, la ingeniera informática Geraldine González denunció otro caso. En julio de 2026, aseguró que delincuentes ingresaron a su vehículo y se llevaron equipos y pertenencias de trabajo. “Me robaron todo mi trabajo, me dejaron sin nada porque pues en mi maleta estaba todas mis pertenencias y sacan todo el vehículo. Me robaron 23 millones”, aseguró.Experimento social con cámara oculta en parqueaderosEl equipo de Séptimo Día realizó un experimento en cuatro estacionamientos de Bogotá para comprobar qué tan rigurosos son los controles al momento de entregar los vehículos. Una productora del programa simuló haber olvidado el tiquete de ingreso e intentó retirar el carro ofreciendo dinero o dando diferentes explicaciones para justificar que no contaba con el comprobante.En el primer parqueadero, el encargado se negó a entregar el vehículo porque la mujer no tenía el comprobante de ingreso. Una situación similar se presentó en el cuarto establecimiento, donde también se mantuvieron los controles y no se permitió retirar el automóvil sin acreditar que correspondía a la persona autorizada.Sin embargo, en los otros dos parqueaderos las medidas de seguridad fueron diferentes. En el segundo establecimiento, el encargado permitió retirar el vehículo con solo presentar las llaves, mientras que en el tercero bastó con diligenciar un formato, sin una verificación rigurosa de la identidad.Tras ser confrontados por el equipo periodístico, ambos establecimientos reconocieron que se trató de un error y una falla en la seguridad.Cifras oficiales sobre estas denunciasEntre 2025 y lo que va de 2026, la Fiscalía investiga cerca de 1.500 denuncias relacionadas con esta modalidad de hurto en Bogotá, alrededor de 500 casos en Cali y poco más de 300 en Medellín. En Bogotá y Medellín, ocho ciudadanos denunciaron ante Séptimo Día que fueron víctimas de robos dentro de parqueaderos donde confiaban en que sus vehículos y pertenencias estarían seguros.Sobre la normatividad, Fernando Dueñas, vocero de los parqueaderos en Colombia, explicó que este servicio implica un contrato de depósito, que establece una obligación de custodia sobre el vehículo y contempla una póliza de responsabilidad civil. Sin embargo, aclaró que esta responsabilidad no se extiende automáticamente a los objetos personales que se encuentren dentro del automóvil."No se responde porque no hay una constancia de su preexistencia, se hace un inventario escrito para que de esa misma manera me responda si le llega a suceder algo”, precisó Dueñas.Por su parte, el vicepresidente del Instituto Colombiano de Derecho al Consumo, Juan Pablo López, indicó que abstenerse de entregar tiquete o carecer de seguridad constituye una “culpa grave”.Quena Ribadeneira, consejala de Bogotá advirtió que: “Siete de cada 10 parqueaderos en Bogotá están operando de manera informal...Nos comprometemos desde ya a hacerle este control a la Alcaldía local y a la Secretaría de Gobierno”, dijo.Estas denuncias y el experimentos social evidenciaron una situación preocupante. Las autoridades avanzan en las investigaciones de estos casos, mientras también se fortalece los controles de seguridad para evitar que los parqueaderos, considerados por los usuarios como lugares seguros, terminen convirtiéndose en escenarios donde sus vehículos y pertenencias quedan expuestos al hurto.
Athlético Paranaense visitó a Chapecoense por la fecha 30 del Brasileirao y el colombiano Kevin Viveros anotó gol. En un tiro de esquina, Gilberto peinó la pelota de cabeza y Viveros apareció en el segundo palo y la mandó al fondo de la red.Viveros se consolida como el máximo goleador del Brasileirao con 20 goles. Vea el gol de Kevin Viveros:
Las autoridades cerraron este lunes 12 de octubre temporalmente el acceso turístico a las cataratas del Iguazú en el noreste argentino por la crecida del río homónimo, mientras se han registrado aumentos de los caudales de los ríos Paraná y Uruguay debido a las lluvias asociadas al fenómeno de El Niño.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATALa Intendencia del Parque Nacional Iguazú y la empresa concesionaria del paseo restringieron el ingreso a los sectores turísticos de las cataratas ubicadas en Misiones luego de que el río superara los 12.000 metros cúbicos por segundo, más de seis veces su caudal promedio.Las autoridades del parque informaron luego que, a lo largo del lunes "se ha registrado un paulatino descenso" en el caudal del río y que esta evolución "permite levantar la restricción preventiva de acceso y normalizar las actividades" a partir del martes.Los cierres provisorios del parque por crecidas tienen antecedentes en 2023 y 2024 en el marco de otro fenómeno de El Niño que destruyó pasarelas en la zona turística de la Garganta del Diablo.En agosto, las autoridades del parque cerraron esa parte del circuito y levantaron pasarelas a modo preventivo, a la espera de un fenómeno meteorológico similar o incluso más potente que el de entonces.Meteorólogos de todo el mundo han advertido que el actual fenómeno El Niño podría convertirse en el más fuerte que se ha observado.El Niño eleva las temperaturas en el Pacífico tropical, provocando cambios en el clima que pueden aumentar el riesgo de sequías e inundaciones y exacerbar el calentamiento global.El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) argentino señaló que hasta septiembre la zona del litoral argentino viene experimentando excesos de precipitaciones "similares al promedio de los eventos niños fuertes".El SMN advirtió que "al principio los excesos son relativamente pequeños, pero a medida que avanza el año van aumentando, especialmente durante el verano y el otoño" austral, en 2027.En paralelo, la entidad binacional a cargo de la central hidroeléctrica de Yacretá, en la frontera entre Argentina y Paraguay, informó el lunes que el caudal del río Paraná superó los promedios históricos en un 37% en septiembre y un 40% en lo que va de octubre.La crecida del río Uruguay, otra cuenca relevante del litoral argentino, obligó a evacuar a decenas de personas en las zonas costeras de Concordia, Entre Ríos, y Paso de los Libres, Corrientes, según partes municipales difundidos el lunes por la prensa local.AFPEDITADO POR DANNA SOFÍA SUÁREZ G
El Deportivo Pasto confirmó este lunes 12 de octubre la contratación del español Diego Merino Rivera como nuevo director técnico del equipo profesional masculino. El estratega, de 38 años, llega para reemplazar a René Rosero y Wilson Morelo, quienes estaban al frente del conjunto nariñense como entrenadores encargados desde la salida de Jonathan Risueño.La institución anunció la vinculación mediante un comunicado oficial, en el que informó que “a partir de la fecha se oficializa la vinculación del nuevo cuerpo técnico que asumirá las riendas del equipo profesional masculino para los próximos retos competitivos”. De esta manera, el cuadro volcánico definió quién liderará su proyecto deportivo para los compromisos que tiene por delante.Merino cuenta con experiencia internacional y conoce el fútbol colombiano, pues estuvo al frente de La Equidad. Sin embargo, uno de sus principales antecedentes se encuentra en Venezuela, donde consiguió el título de la Primera División con Carabobo FC en 2024. Además, el entrenador español inició su recorrido profesional en el fútbol formativo del Rayo Vallecano.En su presentación, el Deportivo Pasto destacó precisamente su trayectoria y metodología de trabajo. Sobre el nuevo estratega, el club señaló: “Estratega español de 38 años con metodología europea. Cuenta con un importante recorrido profesional donde destaca el título alcanzado con Carabobo FC en la Primera División de Venezuela (2024), así como su paso por el fútbol colombiano al frente de La Equidad”.El cuerpo técnico estará integrado también por Fabiany Edson Francia, quien ejercerá como primer asistente técnico. El profesional, de 34 años, posee licencia A de la CONMEBOL y ha trabajado con las selecciones juveniles de Venezuela, además de clubes como Monagas SC, Deportivo La Guaira y Carabobo FC, con participación en torneos continentales.Héctor Carrión Mayo será el preparador físico principal. Cuenta con formación en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte por el INEF de Madrid, una maestría en preparación física y readaptación de lesiones en el fútbol y más de una década de experiencia en España, Venezuela y Colombia.Completan el grupo Carlos Rendón, como segundo asistente técnico, y Carlos David Gómez, como segundo preparador físico.
En redes sociales se viralizó un video de una mujer que, mientras bailaba en la Plaza de la Trinidad, en el barrio Getsemaní de Cartagena, tumbó una de las esculturas ubicadas en este espacio público.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAEn las imágenes se observa cómo la mujer se une al baile que habitualmente reúne a residentes y visitantes en la plaza. Mientras baila con otra persona, se apoya en una de las figuras y se sujeta de su mano. Sin embargo, la estructura cede ante su peso y cae al suelo.Según informó el medio El Colombiano, la mujer, quien al parecer sería una turista nacional, se retiró del lugar en un taxi junto con sus acompañantes. El momento quedó registrado en video y posteriormente comenzó a circular en redes sociales.La figura afectada representa al padre Jorge Enrique Umaña, sacerdote franciscano vinculado a la historia y la memoria del barrio Getsemaní.Alcalde de Cartagena se pronunció por los dañosTras la difusión de las imágenes, el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay Paz, compartió el video en su cuenta de X y pidió ayuda para identificar a la mujer, con el fin de que respondiera por los daños ocasionados.“Si la identifican y/o conoce, díganle por favor responda por el daño, como corresponde”, escribió el mandatario.Y en la tarde de este lunes 12 de octubre, Turbay informó que la mujer ya había sido identificada y que reside en Barranquilla.“La turista que se colgó y tumbó la figura del Cura Umaña, en la Plaza de La Trinidad, en Getsemaní, ya está plenamente identificada, reside en Barranquilla”, señaló.El alcalde también aseguró que ha recibido ataques en redes sociales después de pronunciarse sobre el caso. Según explicó, su equipo identificó cerca de 2.000 cuentas que estarían relacionadas con estas acciones.Además, anunció que este martes 13 de octubre se trasladarán a Getsemaní para retirar las esculturas del ‘Cura Umaña’ y de ‘Pedro Romero’, con el propósito de realizar trabajos de mantenimiento y restauración.¿Qué representa la escultura del Cura Umaña?La figura del padre Jorge Enrique Umaña hace parte de un conjunto escultórico que rinde homenaje a la participación popular de Getsemaní en la historia de Cartagena, especialmente durante el proceso de independencia de la ciudad, proclamada el 11 de noviembre de 1811.Las esculturas de la Plaza de la Trinidad están elaboradas en resina y fibra de vidrio, con un acabado de pátina de bronce. Estas obras fueron intervenidas y restauradas por la artista plástica Nora Luz Quintana.ESCRITO POR DANNA SOFÍA SUÁREZ GDSSUAREZ@CARACOLTV.COM.CO
La ciclista austríaca Valentina Cavallar, novena en el Giro de Italia y duodécima en la Vuelta a España este año, criticó este lunes el hecho que tuviera que someterse en septiembre pasado a un control antidopaje en su propia casa pocas horas después del fallecimiento de su madre.La prueba se realizó en una habitación contigua a aquella en la que había estado su madre poco antes, reveló la corredora del equipo SD Worx-Protime en su cuenta de Instagram.Debido a "razones personales y familiares", la especialista en montaña, de 25 años, puso fin anticipadamente a su temporada durante el Tour de Francia en agosto."Perder a mi madre en septiembre ha cambiado por completo mi forma de ver la vida", escribió Cavallar en inglés."Lo que hizo que esta experiencia fuera aún más difícil fue tener que someterme a un control antidopaje en mi propia casa pocas horas después de la muerte de mi madre, en la habitación contigua a aquella en la que ella se encontraba", agregó.Someterse a un control en esas circunstancias fue "increíblemente doloroso", destacó la deportista, que en el año 2024 se cambió del remo al ciclismo.Según Cavallar, el control estaba "totalmente fuera de lugar" y una "falta de respeto" hacia su familia."Esto demuestra lo fácil que es olvidar que detrás de cada deportista hay una persona, con una vida, una familia y sentimientos que no desaparecen simplemente porque lo exijan las obligaciones del deporte profesional", afirmó.En ese sentido, Cavallar defendió la importancia de la empatía y no olvidar nunca "la humanidad, la compasión y el respeto".