El 9 de abril de 2024, la vida de la instructora de yoga Valentina Cepeda se apagó en un apartamento de Puerto Colombia, cerca de Barranquilla. Lo que inicialmente se reportó por parte de su pareja, el instructor de Jiu-Jitsu Álvaro Felipe Rivera, de 44 años, como un suicidio, luego se transformó en una acusación formal por feminicidio agravado. La pieza fundamental que permitió a la Fiscalía dar un giro al caso fue, paradójicamente, una fotografía capturada por el mismo sujeto en la escena de los hechos.El escenario del supuesto suicidioAquella mañana, Rivera alertó a los vecinos y a la Policía asegurando que había encontrado a Valentina colgada del columpio que ella utilizaba para sus clases de yoga. Según su relato inicial, tras salir del baño, se encontró con la desgarradora escena: “la veo colgada, la cojo, la suelto y cae como un costal de papas. Y a mí eso ya me da durísimo y yo comienzo, Dios mío, no Valentina, por favor”.Testigos en el conjunto residencial recordaron el desespero del hombre. Rafael Llanos, trabajador del lugar, relató: “salió un señor gritando desesperado que lo auxiliara, que lo ayudara, que se mató”. Nidia Méndez, una vecina que acudió al auxilio, describió el estado de la joven: “ella tenía los ojos cerrados y los labios morados y él le golpeaba en las mejillas, pero nada, ella no reaccionaba”.Rivera insistió ante las autoridades y medios de comunicación en que Valentina le había manifestado deseos de morir: “llorando e histérica me dice, 'me quiero morir, me quiero morir' y le dije, 'mi vida, no, no digas eso'”.La desconfianza de la familiaPara David Cepeda y Lourdes Rodríguez, padres de Valentina, la versión del suicidio carecía de sentido. Valentina era descrita como una joven llena de energía, dedicada a la espiritualidad y al deporte. Su madre recordó que el yoga era su refugio: “a ella le gustaba mucho la parte espiritual. De hecho, ella se levantaba a las 4 de la mañana a meditar”.La sospecha de los padres se centró de inmediato en el columpio de yoga. Lourdes Rodríguez fue enfática: “cuando él nos dijo que con el columpio de yoga, enseguida dije, 'no... eso es como tan espiritual'. Ella cogía el columpio de yoga era para hacer sus meditaciones”.Un historial de violenciaLa investigación de la familia reveló una relación marcada por el control y la violencia física. A pesar de que Rivera inicialmente se mostró como un hombre maduro y reservado, su comportamiento cambió al mudarse juntos en enero de 2024. Amigas de la víctima denunciaron maltrato psicológico y celos obsesivos debido a la diferencia de edad de 22 años. Según su amiga Camila Sánchez, Rivera la humillaba por el dinero: “es que lo tienes que hacer porque si no aquí no comes”.Más grave aún fue el hallazgo de evidencias de agresiones físicas disfrazadas de entrenamiento deportivo. Doris Cantillo, compañera de Jiu-Jitsu, recordó verle moratones: “¿quién te deja así?”, le preguntó, a lo que Valentina inicialmente respondió que era práctica de su deporte. Sin embargo, en audios enviados a sus amigas, la joven confesó agresiones reales: “en un momento me metió en un triángulo de piernas y me empezó a ahorcar. Cuando casi me estaba durmiendo, me soltó”.Tres días antes de su muerte, el 6 de abril, ocurrió un incidente crítico. Sus padres la encontraron herida en el apartamento. “Mi hija estaba sangrando, le pegó tres cachetadas y le pegó los brackets a la parte interna del labio”, relató su mamá. Ese día, Valentina decidió terminar la relaciónLa foto, ¿prueba de la manipulación?La investigación dio un vuelco definitivo cuando la Fiscalía analizó una fotografía que Rivera tomó de Valentina en el columpio antes de, supuestamente, bajarla para auxiliarla. Para los investigadores y la familia, el hecho de que él decidiera tomar una foto en lugar de socorrerla inmediatamente fue un indicio de manipulación de la escena.El equipo de criminalística realizó una reconstrucción científica utilizando topógrafos y expertos en Jiu-Jitsu. Al recrear la escena basada en la fotografía de Rivera, las conclusiones fueron demoledoras: “para que se hubiese ocasionado el suicidio, el columpio debió haber estado a una altura superior a la que se encontraba”. El análisis físico determinó que, en la posición mostrada en la foto, era “imposible que lograra ahorcarse” y que la joven habría podido reaccionar.Esta prueba se complementó con la ampliación de la necropsia de Medicina Legal en abril de 2025. El dictamen fue claro: no había patrones consistentes con el uso del columpio de yoga. En cambio, se determinó que la causa de muerte fue asfixia mecánica por digitopresión, lo que implica una fuerza manual externa, según explicó el abogado de la familia. Captura y negación de cargosCon estas pruebas, Álvaro Felipe Rivera fue capturado el 4 de enero de 2026 en Santa Marta. Durante la audiencia, la Fiscalía le imputó el cargo de feminicidio agravado, señalando que utilizó sus conocimientos superiores en artes marciales para someterla.Al ser consultado por el juez sobre si aceptaba los cargos, Rivera respondió tajantemente: “No”. A pesar de su negativa y de haber jurado previamente sobre una Biblia su inocencia, se encuentra detenido mientras el proceso avanza.Para Lourdes Rodríguez, el dolor persiste, pero hay un alivio en la búsqueda de justicia: “Él es un monstruo, para mí es un monstruo porque una persona que comete eso y está muy tranquilo... para mí es un monstruo”.La familia ahora espera una condena ejemplar, mientras el caso de Valentina Cepeda se convierte en un símbolo de la lucha contra la impunidad en feminicidios.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
En el departamento de Córdoba ocurrió una tragedia que conmocionó a los habitantes de Montería. El 21 de agosto de 2023, la pareja de comerciantes Johana Pantoja y John Murillo fue víctima de una emboscada tras salir de una celebración de cumpleaños y aceptar una invitación hacia el corregimiento de Patio Bonito.Lo que en un inicio parecía un asalto en carretera terminó convirtiéndose en un hecho macabro. El Rastro conoció los detalles de este caso.Una invitación que terminó en emboscadaLos hechos ocurrieron luego de que la pareja aceptara una invitación de su amigo y socio, Guillermo Duque, para departir en unas fiestas locales. Alrededor de la 1 de la mañana, decidieron emprender camino de regreso a la capital cordobesa, pero durante el trayecto no solo perdieron el contacto con Guillermo sino que fuero interceptados por tres hombres que se movilizaban en motocicletas.Bajo amenazas de muerte, los delincuentes obligaron a los comerciantes a internarse en una parte boscosa. Los agresores exigieron acceso a sus cuentas bancarias, claves de tarjetas y joyas. Jhoana Pantoja relató que, en medio de la violencia, recibió un impacto que la dejó casi inconsciente: “Yo empecé fue a rezar y decía: 'Mis hijos van a quedar huérfanos’. Entonces, en una de esas un golpe me privó y yo no supe más... Uno de ellos dice: ‘Está muerta’”.Al escuchar esa afirmación, la mujer decidió no moverse para evitar que los atacantes continuaran con la agresión. A pesar de los golpes que recibió, resistió en silencio para salvar su vida.Cuatro horas de tortura y seviciaMientras Jhoana permanecía inmóvil, los delincuentes seguían golpeando a Jhon Murillo, a quien querían extraerle la información financiera. Según las investigaciones de la SIJIN de la Policía de Montería, la pareja fue sometida a actos de extrema crueldad durante aproximadamente cuatro horas. Los peritos encontraron en el lugar que el comerciante fue amarrado con sus propias prendas de vestir.“Estos seguían golpeando a mi esposo para que diera la clave mientras que estaba el otro en el cajero. Él le decía: 'No me la sé'. Él decía número pero como no daban más lo golpeaban”, relató Jhoana.La sobreviviente también describió el comportamiento de los atacantes durante el crimen: “Todos ellos eran risas, golpeaban y se disfrutaban todo lo que estaban haciendo”. Tras creer que ambos habían fallecido, los agresores abandonaron el lugar llevándose pertenencias y documentos, pero dejando la motocicleta de las víctimas en el lugar.Una lucha por sobrevivirA pesar de que intentó ayudar a su esposo herido, Jhoana decidió ponerse algunas de sus prendas y caminar más de un kilómetro a través de la zona boscosa en busca de la vía principal. “Yo dije: 'Dios mándame un ángel que me ayude en todo esto que estoy viviendo' y fue cuando llegó ese señor y fue el que llamó a la ambulancia”, relató.Ambos fueron trasladados a un centro médico. El reporte de ingreso fue contundente sobre la condición en la que ingresó la pareja: “La señora fue agredida en su integridad y nos llega un paciente masculino con un trauma cranocefálico severo más una contusión en el tórax”.A pesar de los esfuerzos médicos y de una intervención quirúrgica de descompresión craneal, Jhon Murillo falleció el 24 de agosto tras permanecer tres días en la Unidad de Cuidados Intensivos.Videos de seguridad clave en la investigaciónEn el lugar de los hechos, los peritos indicaron que “encontramos prendas de vestir de las víctimas”. No obstante, el avance significativo se logró mediante el rastreo tecnológico. Las autoridades revisaron más de 16 horas de grabaciones de cámaras de seguridad y cajeros automáticos.Un registro fílmico de un cajero automático, captado la madrugada del 21 de agosto a las 2:54 a.m., mostró a un hombre intentando retirar dinero con la tarjeta de la víctima. En las imágenes se observaba al sujeto con una gorra, un reloj negro y laceraciones en su brazo derecho. Jhoana, en diligencia de reconocimiento, identificó plenamente al sospechoso: “El hombre que estaba en el cajero tenía todas las descripciones que yo había dado”, aseguró.Identificación de los responsables mediante redes socialesUn testigo aseguró conocer quiénes estaban detrás del ataque. Gracias a su declaración, las autoridades lograron identificar a tres posibles implicados en el caso.Un dato clave fue la identificación de la pareja sentimental de uno de ellos, Jenny Esmeralda. Su perfil en redes sociales coincidía con la mujer que aparecía en el fondo de pantalla del celular utilizado en el cajero y que también fue captada por las cámaras de seguridad bancarias.Este trabajo de inteligencia descartó la participación de Guillermo Duque, el amigo inicial: “Yo sabía que era el sospechoso número uno... Jhoana sabía que yo no podría hacer eso”, dijo.Captura implicados y sentenciaCon los elementos materiales probatorios y las evidencias físicas recolectadas por la Policía, el 11 de marzo de 2024 el Juzgado Segundo Penal Municipal de Control de Garantías de Montería emitió órdenes de captura contra Luis Miguel Fernández Martínez, Néstor Luis Fernández Martínez y Brian Vargas.Sin embargo, se confirmó que Luis Miguel falleció en un accidente de tránsito en Caucasia antes de ser detenido. Los otros dos implicados fueron capturados en el barrio Villacielo de Montería. Los señalados fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, secuestro agravado, acceso carnal violento y hurto calificado. La pena impuesta fue de 20 años y 8 meses de prisión.Aunque la justicia logró esclarecer el caso y sancionar a los responsables, para Johana y su familia la condena no compensa la magnitud del daño causado. Hoy, el recuerdo de John Murillo sigue presente, mientras ella intenta reconstruir su vida y salir adelante por sus hijos, aferrada a haber sobrevivido para contar lo ocurrido.
La historia de Erika Ramírez representa una de las realidades más complejas del conflicto y la criminalidad urbana en Colombia. Su vida, marcada por la violencia doméstica y las carencias en las comunas de Medellín, dio un giro definitivo cuando, siendo apenas una niña, ingresó a las filas de grupos al margen de la ley. Los Informantes conoció su impactante testimonio.Durante más de una década, pasó por diversas estructuras delictivas, desde guerrillas hasta bandas locales, antes de enfrentar la justicia y emprender un proceso de resocialización a través de la educación.Una infancia entre la violencia y el reclutamiento forzadoErika creció en un entorno donde el crimen y las agresiones eran parte de la cotidianidad. Las actividades ilegales y la violencia de género la presenció desde muy temprana edad. Según su relato, estas experiencias moldearon su percepción: "Incluso mi padre biológico agredía a mi madre y también me tocó ver eso. En una ocasión mi papá estaba ahorcando a mi madre estando embarazada de mi hermana", recordó sobre su niñez.A pesar de los esfuerzos de su abuela, Erika desarrolló un deseo de independencia que la alejó de la educación. A los 12 años, tras abandonar el colegio, ocurrió el encuentro que definiría su juventud. "Fui reclutada por un grupo al margen de la ley. En esa época llega un señor de edad y me pone la mano en el hombro y me dice, 'Esta niña, ¿quién es?'", relató Ramírez. A partir de ese momento todo cambió.Su ascenso silencioso en las estructuras criminalesLas labores iniciales de Erika en la ilegalidad aprovecharon su apariencia inofensiva para burlar a las autoridades y engañar a las víctimas. "Ahí empecé a transportar armas, a transportar droga, incluso me colocaban de señuelo para los secuestros", explicó sobre sus primeras tareas. Su capacidad para guardar silencio y cumplir órdenes le permitió ganarse la confianza de los comandantes, lo que facilitó su permanencia en grupos guerrilleros durante varios años.Tras desertar de la guerrilla, Erika no abandonó la criminalidad, sino que se trasladó al centro de Medellín: "Ya sabía expender droga, ya sabía transportar armas, ya sabía cometer muchos delitos. Entonces, de eso me sostenía. Incluso llegué a tener pues como una especie de poder... tenía mi propio grupo", afirmó Ramírez.Según su testimonio, durante este periodo su capacidad de empatía era nula y replicaba los patrones de abuso que vio en su infancia: "Yo era maltratadora, yo lo golpeaba a él. Yo pasé a hacer lo que hicieron mis tíos con sus mujeres y lo que hizo mi papá con mi mamá, pasé a hacerlo yo".La captura que cambió su vidaA los 25 años, Erika Ramírez ya acumulaba un historial que cubría gran parte de los delitos tipificados en el código penal colombiano. La justicia finalmente la alcanzó mediante una orden de captura que puso fin a su carrera en las calles. En ese momento, enfrentaba la posibilidad de una condena de más de tres décadas de prisión si decidía ir a juicio sin aceptar su responsabilidad.El punto de quiebre legal ocurrió bajo la presión de los términos judiciales y la intervención de su madre. "A las 3 de la tarde entró un guardián. Firme eso porque usted la van a condenar a 32 años y ahorita a las 4 cierra la oficina de allá de los juzgados, hágalo por su familia, hágalo por esa señora que está allá afuera", narró Erika sobre el instante en que decidió firmar un preacuerdo de aceptación de cargos.Gracias a esta decisión, su condena se fijó en 16 años, de los cuales terminó cumpliendo aproximadamente 9 años en el centro penitenciario El Buen Pastor.Transformación tras las rejas y cómo encontró su caminoLa estancia en prisión, lejos de ser un tiempo perdido, se convirtió en el escenario de su metamorfosis personal. Aunque inicialmente mantuvo una postura defensiva y hostil, la persistencia de un psicólogo que realizaba trabajo social en la cárcel logró quebrar su resistencia.Ramírez recordó su actitud inicial frente a la ayuda profesional: "Entonces yo lo miro y yo, 'Si estoy bien o mal, ¿a usted qué le importa? Usted no puede hacer nada por mí'".Sin embargo, el proceso de introspección comenzó a dar frutos cuando aceptó participar en programas de prevención con jóvenes de colegios, a quienes les compartía su historia para disuadirlos de seguir el camino de la delincuencia. Este ejercicio de reparación simbólica y autocrítica la llevó a valorar su paso por el sistema carcelario. "Mi paso por la cárcel fue lo mejor que me pudo haber pasado en la vida. Ahí es donde me doy cuenta cuánto amo mi familia. Ahí es donde me doy cuenta cuánto valgo como ser humano", reflexionó sobre su proceso de cambio.Reincorporación: de recicladora a guía y profesionalAl recuperar su libertad, Erika enfrentó el estigma social de haber sido una mujer privada de la libertad. Salió de la cárcel sin recursos económicos, con apenas dos prendas de vestir y la determinación de no volver a delinquir. Su primera oportunidad laboral llegó en un centro comercial, donde solicitó permiso para gestionar los residuos. "Déjeme reciclar... Y empecé en el shut de las basuras, empecé a transformar eso y yo decía, 'Esta es mi oficina'", relató.Mientras trabajaba en el reciclaje y la limpieza, validó su bachillerato, asistiendo a clases después de turnos que comenzaban a las 5 de la mañana. Ingresó a la universidad para estudiar psicología, financiando sus estudios mediante la venta informal de diversos productos. "Hacía ventas en mi universidad. Me decían que yo era una tienda andante. Yo andaba hasta con aguja e hilo... Vendía medias, vendía aretes, vendía pasteles", recordó sobre su esfuerzo por costear la carrera.Hoy, Erika Ramírez ha cumplido la promesa que le hizo a su abuela antes de morir: no volver a delinquir.Se desempeña como guía turística en la Comuna 13 de Medellín, donde utiliza su conocimiento del territorio para narrar la transformación de la ciudad, y ejerce como psicóloga para la administración municipalSu testimonio es un registro de cómo el acceso a la educación y el apoyo psicosocial pueden alterar un destino que parecía sentenciado a la cárcel o a la muerte.
La mañana del 9 de abril de 2024, en un apartamento de Puerto Colombia, la vida de Valentina Cepeda Rodríguez, una instructora de yoga de 22 años, llegó a su fin. Su pareja, Álvaro Felipe Rivera Ramírez, un instructor de artes marciales de 44 años, fue quien dio aviso a las autoridades y vecinos sobre el hallazgo del cuerpo. Según su relato inicial, la joven se habría quitado la vida utilizando un columpio de tela que empleaba para sus prácticas de yoga. Dos años después el caso dio un giro inesperado. Séptimo Día investigó.Días después del suceso, Rivera ofreció una entrevista a medios locales en la que describió el momento del hallazgo con estas palabras: "y ahí ya la veo colgada, la cojo, la suelto y cae como un costal de papas. Y a mí eso ya me da durísimo y yo comienzo, 'Dios mío, no Valentina, por favor'". Allí, el hombre defendió su inocencia con un acto que impactó a los presentes. El periodista Sergio García relató que Rivera "trajo una Biblia, me pidió mirar a los ojos a una mujer del cuerpo periodístico, se la arrodilló y le dijo: 'Te juro ante esta Biblia y ante Dios que yo no maté a Valentina'".A pesar de su testimonio y de que algunos vecinos lo vieron alterado y nervioso intentando auxiliar a la joven en el apartamento, la familia de Valentina rechazó desde el primer momento la posibilidad de un suicidio. David Cepeda, padre de la víctima, fue tajante al señalar que conocía muy bien la disciplina y el estado emocional de su hija, quien según él no presentaba un perfil suicida.Antecedentes de presunta violencia y el "Jiujitsu matrimonial"La investigación de la Fiscalía, impulsada por las denuncias de los padres de Valentina, empezó a indagar la intimidad de la pareja. Valentina y Álvaro se conocieron en el mundo del Jiujitsu, una disciplina donde él era experto. Sin embargo, lo que parecía una pasión compartida por el deporte se habría convertido, según testimonios de amigas de la joven, en una relación marcada por el control.Allegados de la joven relataron en Séptimo Día que Rivera al parecer ejercía una vigilancia constante sobre ella. Camila Sánchez, amiga cercana, afirmó que el hombre era "como la sombra de ella, pendiente qué decía, de qué hablaba". Además de los presuntos maltratos psicológicos y comparaciones despectivas sobre su físico, surgieron pruebas de diversos comportamientos inapropiados.En audios recuperados de su teléfono, Valentina narró episodios que ella denominaba "Jiujitsu matrimonial". En una de esas grabaciones se le escucha decir: "En un momento me metió en un triángulo de piernas y me empezó a ahorcar. Cuando casi me estaba durmiendo, me soltó y me dio tanta rabia... y le dije que nunca más me vuelva a tocar".Solo tres días antes de su muerte, el 6 de abril de 2024, sus padres la encontraron sangrando tras una supuesta pelea: "mi hija estaba aquí sangrando, le pegó tres cachetadas y le pegó los brackets a la parte interna del labio", relataron.La reconstrucción científica de la escena donde murió Valentina CepedaTras meses de lo que la familia consideró un avance lento en la justicia, un nuevo equipo de la Fiscalía retomó el caso con un enfoque técnico. Utilizando topógrafos y expertos, se realizó una reconstrucción en el apartamento de Puerto Colombia para verificar si lo descrito por Rivera era posible.El punto de partida fue una fotografía que el mismo sospechoso le tomó al cuerpo de Valentina antes de bajarlo del columpio. Los peritos recrearon la escena con personas de la misma contextura de la joven y concluyeron que la altura del columpio no permitía el ahorcamiento.El informe técnico de la Fiscalía fue claro: "Para que se hubiese ocasionado el suicidio, el columpio debió haber estado a una altura superior a el que se encontraba". Según los investigadores, en la posición en la que se encontraba el cuerpo, Valentina habría podido reaccionar físicamente, lo que llevó a la Fiscalía a sospechar de una escena manipulada para encubrir un crimen.Esta hipótesis se vio reforzada por el dictamen de Medicina Legal en abril de 2025. Los médicos forenses determinaron que la causa del deceso no coincidía con la presión que ejercería un columpio de yoga, sino con una asfixia mecánica por digitopresión. El abogado de la familia, Davis Flores, explicó que "la causa de la muerte de Valentina es la dígitopresión que se generó en su cuello", lo que sugeriría una estrangulación manual.Con estas pruebas, la Fiscalía estructuró su teoría del caso bajo la premisa de que "Valentina Cepeda Rodríguez muere por una acción feminicida encubierta como suicidio".Captura, imputación y un proceso judicial en cursoEl 4 de enero de 2026, 20 meses después del fallecimiento de la joven, Álvaro Felipe Rivera fue capturado por la policía en Santa Marta. Al día siguiente, durante la audiencia ante un juez de control de garantías, la Fiscalía le imputó el cargo de feminicidio agravado. Aunque Rivera no aceptó cargos, el fiscal insistió en las pruebas que demostrarían por qué se trató de un feminicidio.Lourdes Rodríguez, madre de Valentina, expresó su dolor tras la audiencia de captura, refiriéndose al procesado de forma contundente: "Él es un monstruo, para mí es un monstruo porque una persona que comete eso y está muy tranquilo como si no... para mí es un monstruo". Por ahora, Rivera permanece bajo custodia mientras el proceso penal avanza hacia sus etapas finales.
Tras el duelo preparatorio frente a Croacia, este jueves, que culminó con derrota 1-2, la Selección Colombia ahora pone su vista en Francia, de cara a lo que será el encuentro de fogueo, del próximo domingo 29 de marzo.Y es que el cuadro dirigido por Néstor Lorenzo no tiene descanso. Pensando en la Copa del Mundo 2026, ahora la ‘tricolor’ tendrá una nueva prueba de ‘oro’ con este encuentro internacional, en el que le verá las caras a Kylian Mbappé y compañía.Es importante recalcar que los ‘cafeteros’ se medirán frente a una Francia, que viene de dar un golpe sobre la mesa, venciendo 2-1 a Brasil. ‘Les bleus’ contaron con la gran presencia de la figura del Real Madrid, quien anotó un auténtico golazo y fue protagonista durante los minutos que estuvo en el terreno de juego.¿Cuándo y a qué hora jugará la Selección Colombia vs. Francia?El próximo domingo 29 de marzo, el equipo 'cafetero' enfrentará a los europeos a las 3:00 p.m. (hora colombiana), en el Northwest Stadium, en Landover, Maryland, Estados Unidos; sede de los Washington Commanders de la NFL.Este encuentro será el último de esta doble jornada FIFA, para los dirigidos por Néstor Lorenzo, pensando en lo que será la Copa del Mundo 2026.¿Por dónde ver EN VIVO la Selección Colombia vs. Francia?El compromiso entre colombianos y franceses, que tendrá lugar en territorio norteamericano el próximo domingo, tendrá la transmisión de www.golcaracol.com, Gol Caracol y DITU.La previa, el juego y todo el post partido se seguirá a detalle, con las voces, goles, reacciones y demás; tanto de la Selección Colombia, como de los europeos.
Un nuevo caso de intolerancia vial volvió a encender las alarmas en Bogotá. En la tarde del jueves 26 de marzo, un conductor de un bus articulado de TransMilenio que circulaba por la carrera Séptima con calle 59 y el conductor de una camioneta Renault Duster se enfrentaron en plena vía, generando caos en la movilidad y poniendo en riesgo a los usuarios del sistema. El hecho quedó registrado en video y rápidamente se viralizó en redes sociales. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Pelea entre conductor de TransMilenio y chofer de una camioneta quedó en videoDe acuerdo con las imágenes divulgadas inicialmente por la cuenta Colombia Oscura en X, el conductor del vehículo particular, visiblemente alterado, caminó por el carril exclusivo sosteniendo un objeto similar a un palo o tubo. En la grabación se observa el momento en el que golpea con fuerza la ventana del operador del biarticulado y rompe uno de los vidrios del bus. La confrontación escaló cuando, tras el ataque, el conductor del articulado maniobró el vehículo hacia la camioneta Duster, empujándola con brusquedad sobre el corredor vial. El choque repetido entre ambos vehículos generó pánico entre los pasajeros y bloqueó parcialmente el tráfico, que ya presentaba fuerte congestión a esa hora. Testigos señalan en redes sociales que la pelea se habría originado tras un choque entre ambos vehículos que desencadenó una discusión cada vez más agresiva, hasta llegar al enfrentamiento registrado en video. Este tipo de hechos se repiten con preocupante frecuencia en la ciudad. Aunque por ahora no se conocen detalles oficiales sobre el estado de salud de los involucrados, las autoridades aún no han emitido un comunicado sobre el incidente.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Jamaica derrotó este jueves por 0-1 a Nueva Caledonia en partido de la repesca intercontinental jugado en el estadio Akron de Guadalajara, y enfrentará el 31 de marzo en el mismo escenario a República Democrática del Congo (RDC) por el pase al Mundial 2026.Bailey Cadamarteri marcó el único gol del partido.Jamaica, la selección número 70 en el ránking FIFA, dominó desde el inicio al equipo neocaledonio, 150 del mundo, con Bailey Cadamarteri y Tyreece Campbell como principales referentes ofensivos.Reflejó su superioridad al minuto 18 en una falta fuera del área que cobró Ronaldo Webster con disparo raso que pasó por debajo de la barrera que el guardameta Rocky Nyikeine atacó de manera deficiente y en el rebote Cadamarteri envió el balón a la red para el 0-1.Cadamarteri dejó escapar el segundo al 39, en una jugada por derecha en la que remató a segundo poste, pero ahora sí, Nyikeine se quedó con el balón.Nueva Caledonia tuvo su opción más clara al 42 gracias a un disparo de Jean-Jacques Katrawa que atajó Andre Blake.La segunda mitad ofreció un ir y venir continuó en el que el conjunto jamaicano generó las mejores oportunidades, pero Campbell y Cadamarteri no estuvieron finos en sus remates a portería.En los minutos finales, Nueva Caledonia se volcó por el empate, aunque la deficiente técnica de sus elementos les impidió contratar.Ficha técnica de Nueva Caledonia 0-1 Jamaica0. Nueva Caledonia: Rocky Nyikeine; Fonzy Ranchain (Germain Haewegene, m.83), Morgan Mathelon, Didier Simane, Joseph Athale; Jekob Jeno, Joris Kenon, Angelo Fulgini; Cesar Zeoula (Shene Welepane, m.83), Georges Gope-Fenepej (Lues Waya, m.75), Jean-Jacques Katrawa (Kakua Waia, m.68). Entrenador: Johann Sidaner.1. Jamaica: Andre Blake; Ethan Pinnock, Richard King (Amarii Bell, m.84), Joel Latibeaudiere, Ronaldo Webster; Ephron Mason-Clark (Damion Lowe, m.84), Isaac Hayden, Karoy Anderson; Andre Brooks (Bobby de Cordova-Reid, m.46), Bailey Cadamarteri (Jamal Lowe, m.79), Tyreece Campbell (Leon Bailey, m.68). Entrenador: Rudolph Speid.Gol: 0-1, m.18: Cadamarteri.Arbitro: Gustavo Tejera, de Uruguay.Incidencias: Partido de repesca intercontinental para el Mundial 2026 jugado en el estadio Akron de Guadalajara (Jalisco).
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos informó que la firma del presidente, Donald Trump, se incluirá en los futuros billetes, marcando la primera vez en la historia que un presidente en ejercicio aparece en un billete.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Por qué la firma de Trump aparecerá en los billetes de dólar?De acuerdo con el Tesoro, la medida busca reconocer los "logros económicos" del mandatario y los billetes de un dólar con su firma serán puestos en circulación antes del 4 de julio. El comunicado del secretario del Tesoro, Scott Bessent, destaca que esta es la primera vez que la firma de un presidente en funciones aparece en un billete.La firma de Bessent también será incluida en esta nueva versión del dólar, concluye la información compartida por el Tesoro. El pasado 19 de marzo, un comité federal de arte aprobó un diseño de una moneda con la figura del presidente apoyando sus puños sobre un escritorio, basada en una fotografía tomada por su equipo en 2025 y que se exhibe en la Galería Nacional de Retratos de Washington.Los miembros del comité federal de artes, todos nombrados por Trump, votaron sin ningún tipo de objeción, dejando el camino libre para que la Casa de la Moneda comience la producción de la moneda, aunque su denominación y tamaño sigue en discusión.En la parte superior del diseño aprobado, la palabra "LIBERTY" forma un ligero arco. Justo debajo se encuentran las fechas 1776-2026. En la parte inferior, aparece la frase "IN GOD WE TRUST" (En Dios confiamos), con siete estrellas en un lado y seis en el otro.La moneda ha provocado críticas del partido demócrata y polémica porque la ley federal prohíbe que un presidente en ejercicio aparezca en los billetes estadounidenses. El único caso registrado fue en 1926, cuando el entonces presidente Calvin Coolidge, para el aniversario 150 de Estados Unidos, colocó su rostro en una moneda de un dólar.Tras la votación, el tesorero, Brandon Beach, indicó que: "al acercarnos a nuestro 250 aniversario, nos entusiasma preparar monedas que representen el espíritu perdurable de nuestro país y nuestra democracia, y no hay perfil más emblemático para el anverso de dichas monedas que el de nuestro presidente en funciones, Donald J. Trump".EFEÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Las autoridades de tránsito de Bogotá atendieron sobre la madrugada de este viernes 27 de marzo un grave accidente vial que dejó la muerte de una persona. La cuenta de la red social X Bogotá Tránsito, adscrita a la Secretaría Distrital de Movilidad, entregó los detalles del siniestro y explicó que tras varias horas del hecho continuaba un cierre vial mientras se hacía el levantamiento.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El siniestro vial se reportó sobre las 3:36 a. m., segín informó un comunicado de Bogotá Tránsito. "Siniestro vial con fatalidad en la calle 94 con carrera 15, entre dos automóviles", se lee en la página. A las 5:34 a. m. informaron que continuana el cierre vial en la Carrera 15 con Calle 94, debido al accidente de tránsito. Miembros de la Policía de Tránsito y Transporte de la ciudad gestionaban el tráfico en la zona, mientras que una grúa realizaba maniobras para retirar los vehículos involucrados.Lo que se puede ver en las imágenes es que los dos vehículos colisionaron en cercanías de una intersección y uno de los carros casi impacta contra un local comercial de tecnología de la popular cadena Ktronix. Las autoridades de tránsito recomendaron en su momento tomar rutas alternas mientras se normaliza la situación en el sector:Calle 94 al occidente: carrera 13 y calle 95.Carrera 15 al norte: calle 85 y carrera 7.El carro particular transportaba a una persona sentido oriente occidente. En el cruce colisionó con la camioneta blanca y de allí su pasajera salió expulsada y falleció. Los tres ocupantes de los dos vehículos implicados fueron remitidos a centros médicos. Sobre las 6:06 a. m., las autoridades informaron que finalizaban las labores de investigación por parte del grupo de criminalística y se habilita la movilidad en la Calle 94 con carrera 15. Bogotá Tránsito "lamenta este siniestro vial y se solidariza con los familiares de la persona fallecida", escribieron en sus canales.Otro accidente de tránsito se registró en la calle 155 con la avenida Boyacá, la Policía de Tránsito interceptó un vehículo que terminó estrellado, al parecer, luego de estar en los piques ilegales de la calle 170. Los tres jóvenes a bordo resultaron heridos y dos policías también fueron atendidos por el personal médico.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL*Con reportería del periodista EDWARD PORRAS, EL OJO DE LA NOCHE