Noelia Castillo recibió la eutanasia por la tarde de este 26 de marzo a sus 25 años, en una residencia de ancianos en Barcelona, España. Su muerte marca el final de una lucha legal, pero sobre todo, una pelea que tenía dentro de ella misma. El caso provocó diferencias con su papá, que intentó poner todo bloqueo jurídico para que la joven no accediera a la decisión.
Pocas horas antes de recibir el tratamiento que marcaría su último respiro, su historia fue divulgada por un programa del canal español Antena 3. Esta es la historia de una mujer que logró recibir la inyección letal, tras haber sido abusada y haber vivido parapléjica.
El programa ‘Y Ahora Sonsoles’ hizo pública la entrevista de Noelia 24 horas antes de que esta mujer recibiera la inyección que tanto había pedido, tras una batalla legal que duró dos años en obtener resolución. “Por fin, lo he conseguido”, decía frente a las cámaras españolas, a una nación y al mundo que ha puesto los ojos sobre su caso. Noelia, en palabras de la entrevistadora Bea Ossa, eligió qué ponerse para la primera y única entrevista que daría en su vida. Fue ella quien decidió cuándo debía emitirse la nota.
Aunque en la entrevista se le veía frágil, su determinación para acceder al derecho de la muerte digna fue férrea. “Lo he tenido claro desde el principio”, declaró. La entrevista tuvo lugar en la casa de su abuela, quien se enteró al momento de la conversación de que su nieta ya tenía fecha para morir.
¿Qué condición padecía Noelia Castillo?
Noelia vivió una parte de su niñez en centro tutelados e instituciones para población vulnerable. La joven estuvo bajo tratamiento psiquiátrico desde los 13 años y fue recluida en centros especializados en dos ocasiones. Y es que la joven fue diagnosticada con trastorno límite de la personalidad y trastorno obsesivo compulsivo, con pensamientos suicida. Asimismo, Noelia intentó suicidarse dos veces. Sumado a estas condiciones, Noelia fue víctima de agresión sexual múltiple por parte de tres hombres. El traumático episodio le dejó una depresión severa.
Fue en 2022 que su último intento marcó un giro drástico para su vida. Saltar de un quinto piso no le quitó la vida, pero la dejó parapléjica. Desde entonces, Noelia tuvo que lidiar con el dolor de espalda y sus piernas. El calvario que llevó a nivel psicológico no se queda atrás. “Pienso en el dolor que he sufrido todos los años; te hace pensar tanto que te estalla la cabeza”, declaró. La joven asegura que no tenía ganas de hacer nada, ni salir, ni comer. Además, se ha sentido sola. “No puedo más con esta familia, no puedo más con los dolores, no puedo más… con todo el dolor que he vivido”.
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Un caso histórico en España
Detrás de Noelia hay una familia que no estaba de acuerdo con su decisión. Su madre Yolanda, por un lado, asegura que, a pesar de las diferencias de opinión, “está con ella”, pero su padre nunca lo aceptó y puso trabas una y otra vez, a través de las vías legales y con ayuda de la Organización Abogados Cristianos. El caso escaló hasta el Tribunal Supremo Constitucional y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
El 2 de agosto de 2024 era la fecha inicial para que Noelia fuera inoculada con la inyección. Pero no ocurrió. Fueron 20 meses en total de lucha. El caso marcó un hito en España, pues fue el primer juicio que tenía como tema el derecho a una muerte digna. Finalmente, los togados rechazaron los bloqueos que había hacia este derecho y dieron luz verde.
Opiniones divididas
Faltando escasas horas para que Noelia recibiera la eutanasia, Noticias Caracol habló con el abogado del padre de la joven, así como con uno de los miembros de la asociación catalana Derecho a Morir Dignamente (DND).
El litigante José María Fernández percibe este acto como un fallo de los servicios sanitarios y que ella debía acceder a servicios psiquiátricos, alegando que ella padecía varias condiciones mentales, como trastorno límite de la personalidad. El abogado también señala que el dolor de Noelia por su condición física era controlado por fármacos y que no era el cualificado para ser visto como un caso para tratar con eutanasia.
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“No se ha comprobado nunca que la situación sea de degeneración progresiva. Al contrario, parece que estaba mejorando con el tratamiento”, dijo. Cabe decir que en el momento de la entrevista, el abogado estaba en un aeropuerto esperando a tomar un vuelo para intentar impedir que Noelia accediera la eutanasia, incluso en el último minuto.
Por su parte, Monserrat Colominas, vocera de DND, se refirió en la entrevista al deber que tiene el equipo médico de tener en cuenta el historial médico de la persona y si esta afirma tener un dolor “insoportable”, cuando este se encuentra avalado por los registros clínicos. También habló sobre el acompañamiento que Noelia, como los demás pacientes que piden la eutanasia, debería recibir: el máximo respeto por parte de familiares, amigos y el equipo sanitario. “Es su decisión y, por lo tanto, tengo que avalarla y tengo que acompañarla como cualquier otra persona que esté en su final de vida”, dijo.
Fernández señaló en la entrevista que la relación de Noelia con su familia era “complicada” y “disfuncional”. De hecho, su padres eran divorciados. A pesar de eso, dijo el abogado, ambos padres la estaban acompañando en el momento que esperaban que le suministraran el fármaco a la joven. Noelia reveló a Antena 3 que le pidió a su progenitora que la acompañara en ese momento. Por su parte, la madre de ella preparó una bolsa con sus pertenencias, tal como lo hizo cuando nació. La noche antes de la inyección, ambas durmieron juntas.
María Paula Rodríguez Rozo
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