El 8 de mayo de 2025, David Esteban Nocua, un adolescente de 14 años con sueños de emprender en el diseño de camisetas, salió de su casa en la localidad de Usme, al sur de Bogotá, para encontrase con su exnovia. Según el relato de su padre, Diego Armando Nocua, el joven recibió un mensaje de la joven, de 15 años, para verse esa tarde. "Yo lo vi tan feliz que me dijo: 'Papá ya vengo'. Y se iba a encontrar con ella", recordó en Séptimo Día sobre los últimos momentos con vida de su hijo.La cita, sin embargo, era el inicio de una dolorosa odisea. Cámaras de seguridad del sector captaron a David caminando junto a la adolescente y otro compañero de clase hacia una zona apartada a orillas del río Tunjuelo. El engaño consistió en invitarlo a conocer una supuesta casa abandonada. Al llegar al punto desolado, la joven le pidió que cerrara los ojos para entregarle una sorpresaDiego Nocua relató el momento exacto de la agresión según las pruebas judiciales: "Ella le dice al muchacho con que iban: 'Tápele los ojos que le voy a dar un regalo'. El regalo era tremenda apuñalada en el abdomen".Los hallazgos clave en el casoLa investigación penal permitió descubrir que el ataque no fue un hecho fortuito, sino una represalia por un suceso ocurrido antes. En aquel entonces, David Esteban intervino en una situación crítica en su colegio para proteger la integridad de la misma joven que terminaría siendo su victimaria. Su madre, Juliana Monroy, explicó el trasfondo de esta relación: "Él impide que ella se tire del segundo piso del colegio; él la detiene para que no lo haga".A raíz de este intento, las directivas escolares y las autoridades de infancia tomaron medidas de protección para la menor. Yanire Arcos, profesora de los adolescentes, señaló que "la idea es tratar de no revictimizar a los muchachos; entonces el manejo que se le dan es enviarlo al Instituto de Bienestar Familiar". Sin embargo, lo que para las autoridades era una medida de restablecimiento de derechos, para la joven fue un agravio personal del cual culpó directamente a David.Tras permanecer un mes bajo custodia en un hogar de paso del ICBF, la adolescente logró evadirse del sistema. Su único objetivo al recuperar la libertad de forma irregular era buscar al joven. "Ella se llenó de rabia; su único plan después de salir de allí era que Esteban pagara el encierro que ella tuvo", dijo la madre de la víctima.Captura y fallas en el sistema de custodiaEl cuerpo de David fue hallado dos días después de su desaparición con múltiples heridas en el rostro, extremidades y abdomen. Tras el hallazgo, "ella se pone muy nerviosa y dice: 'Sí eso fue lo que pasó eso fue lo que pasó'", narró Diego Nocua.Aunque la Fiscalía logró la aprehensión de la joven y su cómplice, el proceso judicial dejó un sentimiento de insatisfacción en los familiares. Ambos menores aceptaron su responsabilidad en el delito de homicidio agravado; ella recibió una sanción de siete años, mientras que al otro implicado se le redujo la pena a cinco años. La indignación creció cuando, en enero de 2026, solo nueve meses después del crimen, la joven volvió a burlar la seguridad del Estado.La joven se escapó del centro de atención especializada del ICBF donde estaba cumpliendo su sanción, denunciaron los padres, quienes alertaron que la menor fue vista nuevamente en su barrio antes de ser aprehender por segunda vez. Este caso, junto al asesinato de la cuidadora Karely Merlano en Barrancabermeja, ha intensificado el debate sobre la necesidad de reformar el Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente en Colombia.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El Aeropuerto Internacional José María Córdova de Rionegro, que sirve a la ciudad de Medellín, se ha consolidado como el segundo terminal aéreo más importante del país, movilizando entre 12.000 y 13.000 pasajeros diarios. Sin embargo, el flujo constante de turistas que llegan atraídos por el "país de la belleza", las autoridades han detectado una preocupante tendencia de visitantes con propósitos ilícitos vinculados a la explotación sexual de menores. Para combatir este fenómeno, Migración Colombia ha desplegado una operación liderada por Mauricio Rubiano, coordinador de un equipo de 166 oficiales encargados de supervisar cada ingreso y salida del territorio antioqueño. Los Informantes conoció su labor.Instinto y experiencia: cómo los oficiales detectan mentiras La primera barrera contra los presuntos depredadores no es un escáner, sino el análisis del comportamiento humano. Mauricio Rubiano, quien inició su carrera hace 25 años como detective en el liquidado Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), aplica hoy sus conocimientos en inteligencia para perfilar a quienes intentan evadir los controlesSegún Rubiano, la experiencia previa es fundamental para detectar inconsistencias: “da pie para que uno tenga más confianza en tomar decisiones, hacer preguntas orientativas, saber qué preguntar, saber el comportamiento, movimientos de las personas tanto faciales como corporales”, dijo.Los oficiales en los filtros migratorios no solo revisan documentos, vigilan desde que los viajeros descienden del avión o mientras esperan en las filas. Rubiano explica el método de detección visual: “podemos determinar si una persona va sudando, si está muy nerviosa, si se mueve mucho, si evita el contacto visual con los oficiales de migración, es allí donde nosotros hacemos unas preguntas adicionales de las actividades que vienen hacia el territorio colombiano”.Esta capacidad de observación permite identificar a personas entrenadas que traen planes de viaje aparentemente justificados para no generar dudas iniciales.La "Sala de inadmitidos" y el hallazgo de evidencias físicasCuando un viajero despierta sospechas, es conducido a la zona restringida denominada 'Sala de inadmitidos'. En este espacio, en coordinación con la Policía Nacional, se procede a la apertura y revisión técnica del equipaje. Los hallazgos en estas maletas suelen ser determinantes para negar el ingreso al país. En las inspecciones, las autoridades buscan objetos que no coinciden con un itinerario turístico convencional.Rubiano cuenta los elementos recurrentes en estos operativos: “hemos encontrado en este aeropuerto del José María Córdova maletas donde traen juguetes sexuales, una cantidad considerable de condones y que no justifican los viajeros o los extranjeros para que traen esos objetos aquí a Colombia”.Además de los preservativos y lubricantes, los oficiales han identificado el porte de grandes cantidades de billetes de baja denominación, los cuales, según las investigaciones, “se utilizan para cuando los eventos a las fiestas darles el dólar no más, para que no sea una gran cantidad”.Un caso reciente involucró a un grupo de ocho ciudadanos estadounidenses que aseguraban viajar para celebrar una despedida de soltero. Tras el interrogatorio y la requisa, se encontraron potenciadores sexuales y otros elementos sospechosos, resultando en la inadmisión de dos de los integrantes del grupo.Rubiano enfatiza la autonomía de su equipo para tomar estas medidas: “Migración Colombia tiene autonomía para tomar estas decisiones administrativas de inadmisión de acuerdo a fundamentos o evidencias que se hayan encontrado, sea ya por medios tecnológicos o sea alertas que nos encontramos en nuestro sistema, o sea por las entrevistas migratorias que hacemos”.Angel Watch: el escudo tecnológico internacionalLa estrategia de identificación se complementa con la plataforma Angel Watch, un sistema del gobierno de los Estados Unidos que rastrea a ciudadanos registrados por delitos sexuales contra menores en más de 120 países.Este sistema emite alertas en tiempo real que llegan directamente a los correos electrónicos de los supervisores en el aeropuerto. “Nos acaba de llegar a nuestro sistema de información una alerta de un posible ofensor sexual que se encuentra registrado en la base de datos Angel Watch”, relata Rubiano al recibir una notificación sobre un pasajero proveniente de Miami.La eficacia de esta tecnología es tangible: de los 100 extranjeros inadmitidos en Colombia durante los primeros cinco meses de 2026, un total de 23 fueron detectados gracias a las alertas de Angel Watch. El procedimiento implica realizar un seguimiento discreto al pasajero a través de las cámaras de seguridad para “no alertar a otros viajeros de las actividades que nosotros hacemos acá internamente” hasta el momento de la interceptación en los filtrosEn muchos casos, aunque los sujetos niegan inicialmente sus antecedentes, terminan confirmando agresiones sexuales cometidas en el pasado tras el cotejo de datos.El perfil de los inadmitidos y el control de redes socialesLas autoridades advierten que el perfil de los presuntos explotadores no es exclusivo. “Ese perfilamiento no va únicamente hacia ciudadanos hombres hemos tenido aquí casos donde se han inadmitido a mujeres que están vinculadas con esa explotación o tienen antecedentes de agresiones sexuales”, afirma Rubiano.Asimismo, Migración Colombia ha detectado la presencia de influencers que utilizan las redes sociales para difundir consejos sobre cómo burlar los controles migratorios.Recientemente, un creador de contenido que promovía paquetes turísticos de inversión que incluían fiestas con mujeres en Medellín fue inadmitido en el aeropuerto El Dorado como parte de esta misma ofensiva nacional.El mensaje de la entidad es rotundo para quienes intentan ingresar con agendas ocultas: “venir aquí al territorio colombiano o a Colombia debe ser con fines de turismo, un turismo responsable, no un turismo con fines de explotación sexual y esto va acorde a la política nacional de protección vulnerable como son los niños niñas y adolescentes”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
El pasado 9 de abril de 2026, la ciudad de Barrancabermeja, Santander, fue escenario de un crimen que ha conmocionado al país y puesto bajo la lupa el sistema de protección de menores. Karely Merlano, una formadora de 47 años y profesional en instrumentación quirúrgica, perdió la vida presuntamente a manos de cuatro adolescentes que se encontraban bajo su custodia en un hogar de paso operado por la Fundación Revivir, contratada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).Séptimo Día conoció las pruebas que apuntarían a los jóvenes como presuntos responsables de la agresión contra la cuidadora. Además, también evidenció las presuntas fallas de seguridad en estos centros que reciben a menores infractores.Sobre la tragedia, sus familiares han expresado el dolor por la pérdida de una mujer que dedicó su tiempo a cuidar de jóvenes en condiciones difíciles. Su hijo, Ronnie García, describió la situación afirmando que "esos mismos adolescentes quien ella cuidaba arrebataron su vida de una forma muy atroz".Por su parte, Alejandro Cabarcas, pareja sentimental de la víctima, recordó la entrega de Merlano comentando que "era una mujer que le había tocado luchar mucho". Según los informes preliminares, los menores, tras presuntamente asfixiarla, huyeron del lugar.Antecedentes de amenazas y fallas en la seguridadLa investigación reveló que Merlano ya había expresado su preocupación por su integridad física debido al comportamiento agresivo de algunos de los internos. Según los testimonios recopilados, la formadora había denunciado constantes insultos, amenazas y desafíos a su autoridad."Al parecer uno de esos menores había estado involucrado en un homicidio. Entonces imagínate el peligro tan grande que corría mi mamá", relató el hijo de la víctima.Incluso, se conoció un incidente previo donde Merlano tuvo que ser hospitalizada. Ronnie García detalló este suceso explicando que "una semana antes del suceso, mi mamá me llama y me cuenta: 'Estoy hospitalizada, porque al parecer esos adolescentes me echaron una sustancia en el agua'".A pesar de estos reportes, la familia denunció que la fundación no tomó medidas correctivas ni garantizó un entorno seguro para la trabajadora. “Desde el problema más mínimo, ella lo reportaba al chat interno de la fundación y al chat personal de la señora Ivonne Gaitán”, señaló Cabarcas.Según él, Ivonne Gaitán fue durante años la responsable de la operación de la Fundación Revivir, aunque actualmente ya no figura como su representante legal.Así ocurrió el ataque en hogar de paso del ICBFLa noche del asesinato, la Policía de Infancia y Adolescencia recibió una alerta ciudadana sobre posibles agresiones dentro del establecimiento. El intendente Luis Carlos Amariles, quien atendió el llamado. "Los vecinos lo que informan es que se escucharon unos ruidos, unos gritos al interior del establecimiento, posterior un silencio", dijo.Al ingresar al lugar, las autoridades encontraron a la mujer sin signos vitales y con evidencias de haber sido atacada por los menores.Una de las críticas más fuertes hacia la Fundación Revivir radica en que Karely Merlano se encontraba sola custodiando a cinco jóvenes con perfiles complejos.La concejal de Barrancabermeja, Tania Mogollón, cuestionó las condiciones laborales y de seguridad en el lugar de los hechos. “Es una muerte que se hubiese podido evitar si tanto la Fundación Revivir y el ICBF le hubieran brindado las garantías a Karely”.Mientras que el hijo de la víctimas afirmó que “no se prestaron las garantías correspondientes, ya sean cámaras de seguridad o un guarda de seguridad".El debate sobre las medidas a menores de edadEl asesinato de Karely Merlano ha reavivado el debate sobre la efectividad del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes y la severidad de las sanciones para menores que cometen delitos graves. Actualmente, el Congreso de la República evalúa propuestas para modificar la legislación vigente.El representante a la Cámara, Óscar Villamizar, es uno de los defensores de endurecer las penas, argumentando que "a partir de los 14 años los menores serían tratados como adultos. Estamos hablando de delitos en contra de la vida". Villamizar sostiene que el modelo actual no cumple con su función resocializadora y propone aumentar las sanciones máximas, que hoy son de 8 años, hasta los 60 años para casos de alta gravedad.En contraste, otros sectores sostienen que el problema no radica en la severidad de las penas, sino en la capacidad del Estado para rehabilitar y resocializar a los menores infractores. La representante Erika Tatiana Sánchez, presidenta de la Comisión de Infancia y Adolescencia, manifestó su postura indicando: "Yo no estoy de acuerdo en robustecer las penas a los menores de edad cuando no trabajamos directamente en reconstruir el tejido social y el entorno familiar".Por otro lado, expertos como Diego Molano, exdirector del ICBF, apuntan a la responsabilidad de la entidad en la supervisión de sus contratistas. "Hay mucho contratista en el ICBF y no se están cumpliendo esos seguimientos y esos estándares. Ahí puede haber un problema de fondo", advirtió.Mientras el proceso judicial contra los cuatro menores implicados continúa, la familia de Karely Merlano exige justicia y reformas que eviten que otros funcionarios queden desprotegidos en el ejercicio de su labor.
Javier Reyes, conocido en el mundo del deporte como ‘Blair’, se ha consolidado como una de las figuras más relevantes de las artes marciales mixtas (MMA) en Colombia. Su camino hacia la élite más poderosa del mundo, la Ultimate Fighting Championship (UFC), no fue convencional.El equipo de Los Informantes conoció de cerca la trayectoria de este deportista, sus sueños, los sacrificios que ha enfrentado y la disciplina que exige este deporte de alto rendimiento.Reyes ha logrado transformar una inclinación natural por el combate, que inició en escenarios clandestinos, en una carrera profesional que hoy lo sitúa como un referente internacional del deporte de contacto.Las artes marciales mixtas reúnen técnicas de disciplinas como el kung-fu, el karate, el taekwondo y el boxeo en un deporte donde solo sobreviven la preparación y la resistencia. En ese mundo de máxima exigencia, 'Blair' ha construido su carrera a punta de entrenamiento, disciplina y una fortaleza física que él mismo califica de intensa. “Es vivir adolorido todo el tiempo. Es todos los días recibir puños, patadas”, explicó el peleador sobre las exigencias de su profesión.El club de la pelea y sus inicios en BogotáLa trayectoria de Javier Reyes comenzó lejos de los reflectores de las grandes arenas. A los 16 años, cuando aún era un adolescente, participó en sus primeros combates remunerados en escenarios clandestinos de Bogotá. Eran peleas sin reglas claras, realizadas en discotecas, donde la seguridad era mínima.“Pagan 100 mil pesos. Tenía 16 años. Yo dije: 'Uy, voy a hacer mi propia plata”, recordó Reyes sobre sus primeras experiencias.En ese entonces, el concepto de la MMA profesional aún le era desconocido. Los combates se disputaban sin reglas claras ni medidas de seguridad. “No habían reglas, digamos que si tú te caías te podían patear la cabeza”, relató.A pesar del peligro, Reyes sentía una atracción por la adrenalina del intercambio de golpes, llegando incluso a buscar oponentes de forma voluntaria en grupos de jóvenes: “Yo me acercaba a grupos grandes y yo les decía: ‘¿Alguno de ustedes le gustaría pelear?’ Y la gente me miraba como este Man qué".El salto a la profesión y el sueño de la UFCEl paso de la clandestinidad a la profesión implicó decisiones difíciles. Reyes intentó cursar algunos semestres de ingeniería, pero su pasión por el deporte fue superior. El anuncio de que abandonaría sus estudios para dedicarse a pelear generó un impacto profundo en su familia. “Mi papá lloró, mi mamá también. Les decía que me iba a ir a estudiar, pero me iba a hacer ejercicio en un gimnasio”, confesó.Para financiar su entrenamiento internacional, Reyes vendió su motocicleta y se trasladó a una academia en Estados Unidos, donde comenzó a organizar sus primeras peleas fuera de Colombia.Su alias, 'Blair', tiene un origen tan particular como su historia. Nació en la época en la que practicaba parkour con un grupo de amigos y, desde entonces, lo ha acompañado durante más de 15 años de carrera.La doble vida del campeónLa imagen de Javier Reyes dentro de la jaula contrasta con su personalidad fuera de ella. Lejos de los golpes y la intensidad del combate, es un hombre amable y carismático que lidera el Blur Training Center, en Bogotá, donde forma a más de 50 jóvenes. No obstante, una de sus actividades más singulares es su rol como instructor de baile para personas de la tercera edad.Esta dualidad se manifiesta también en su personalidad. Reyes distingue claramente entre su yo cotidiano y su alter ego de combate. “Cuando voy a pelear, Javier sale y entra ‘Blair’, él es asesino, el que no se rinde”, afirmó.El hito histórico en la UFCEl salto definitivo de 'Blair' llegó cuando ingresó a la UFC, la máxima vitrina de las artes marciales mixtas, una organización que él equipara con el Real Madrid por su prestigio a nivel mundial. Sus números reflejan ese camino: 53 victorias, solo cinco derrotas y una impresionante racha de 30 triunfos consecutivos como amateur. Entre los mayores desafíos de su carrera destaca el enfrentamiento con un brasileño que acumulaba 15 años de experiencia en la UFC.A pesar de recibir un golpe que casi lo deja fuera de combate, Reyes logró recuperarse para obtener la victoria. “Me conectó un derechazo... Sentí como que mi cuerpo se volvió gelatina. Me recuperé y dije: ‘bueno, vamos otra vez’. Al final pararon la pelea y ganamos”, contó.Tras el triunfo, su primera reacción fue de orgullo nacional: “Por Colombia. Ahora sí ya ya hice lo que quería. Ya dejamos la bandera en alto”. En ese instante, cada sacrificio encontró su recompensa. Los entrenamientos interminables, las decisiones más difíciles, los golpes, las patadas y el miedo se transformaron en el precio de un sueño hecho realidad.El respaldo de una madre y la promesa de un título mundialDetrás del campeón está Sandra Rugeles, su madre, quien ha pasado de intentar disuadirlo mediante la disciplina a convertirse en su fan número uno. Para ella, ver a su hijo en la jaula sigue siendo un proceso angustiante que prefiere no presenciar en directo y rezar para que todo le salga bien.Javier Reyes, el hombre que nunca se rinde y jamás retrocede, tiene 32 años, compite en la categoría peso pluma y sigue peleando por un objetivo mucho más grande que cualquier combate. "A mí me da miedo quedarle mal a la gente", aseguró.“Mi nuevo sueño es ser el único y el primer campeón mundial de la UFC colombiano y apunta a la luna y si no llegas, llegarás a las estrellas”, sentencia como su meta final en este deporte.
Una vivienda del barrio Las Ferias, en el noroccidente de Bogotá, fue el escenario de uno de los crímenes más aterradores y desgarradores de los últimos años. El 28 de octubre de 2024, Darwin Felipe Beltrán fue acusado de asesinar brutalmente a sus dos hijos menores de edad: Susan Camila, de 7 años, y Santi Esteban, de 4. Las imágenes de la escena del crimen son realmente aterradoras.Según relatos de los vecinos y el testimonio de la madre de las víctimas, el sujeto hasta mostró por la ventana los cuerpos de sus hijos ya sin vida: “Vimos al niño ensangrentado y con los ojos cerrados; él lo mostraba como si fuera un juguete”.Reacciones del señalado en las audienciasDurante las audiencias judiciales que han seguido al crimen, una de las voces que más ha llamado la atención ha sido la de la juez del caso. Con tono de asombro e indignación, la mujer expresó su preocupación por la frialdad de Darwin Beltrán tras el atroz hecho. “Ha demostrado una actitud que para mí es bastante llamativa y sorprendente. Perdió dos hijos y no ha derramado una sola lágrima”, indicó la togada, quien enfatizó en la aparente ausencia total de remordimiento por parte del acusado.Para la Fiscalía había pruebas suficientes para pedir la máxima condena, entre 33 y 50 años de prisión, sin embargo, durante la diligencia judicial Darwin Felipe Beltrán no aceptó cargos por homicidio agravado e hizo referencia a un diagnóstico psiquiátrico previo. Por ello, su defensa insiste en que padece una enfermedad mental que lo hace inimputable.El crimen que estremeció a ColombiaLa tragedia se desató en cuestión de minutos, hacia las 5:00 p.m. del 28 de octubre. Paola Ramírez, madre de los niños y expareja del acusado, había salido de la casa por unos 32 minutos y a su regreso Darwin Beltrán la sorprendió con una frase que aún retumba en su mente: “Paola, maté los niños. Paola, maté los niños”.De hecho, el fiscal Sergio Andrés Caballero, de la Unidad de Vida de Bogotá, relató en las primeras audiencias detalles del crimen que calificó como un acto con un aberrante grado de sevicia: “Este hombre destrozó a dos niños, les generó heridas de una manera tan brutal y de una manera tan desproporcionada”. Según el informe forense, Susan Camila tenía 21 heridas con arma cortopunzante y Santi Esteban un politraumatismo con trauma craneoencefálico y facial severo producto de golpes severos y contundentes.En ese momento, el funcionario también pidió que el señalado permaneciera detenido mientras se adelantaba el juicio, advirtiendo sobre un posible intento de feminicidio de la mamá de las víctimas.Desgarrador testimonio de médicoUn médico cirujano que pasaba por la zona, Edison Marín, intentó intervenir tras ser alertado por transeúntes, pero, lamentablemente, ya no había nada que hacer: los niños habían muerto antes de poder recibir atención médica.““Yo vengo acercándome y en ese momento me salen dos personas, se me acercan y me dicen: ‘Señor, señor, ¿usted puede ayudarnos a atender dos niños heridos?”, relató el médico, quien señaló que alcanzó a ver a Darwin “sentado sobre la orilla de la cama con cada niño sobre las piernas”. Los niños “murieron realmente fue aterrados pensando en que la persona que debía protegerlos los estaba matando”, lamentó el médico en entrevista con Séptimo Día.Ante la brutalidad del crimen, la comunidad reaccionó con violencia y algunos intentaron linchar al padre, pero la Policía lo capturó antes de que esto ocurriera.El debate judicialLa defensa de Darwin Beltrán ha insistido en que el hombre no era consciente de sus actos al momento del crimen. Según su abogado, Gildoberto Vela, el acusado padecía trastorno psicótico agudo y esquizofrenia, diagnóstico que le fue entregado en 2017, cuando ya convivía con Paola Ramírez y había nacido su primera hija, Susan.La familia del acusado respalda esta versión y asegura que Darwin había recibido tratamiento psiquiátrico y farmacológico durante varios meses, pero que posteriormente abandonó los controles y dejó de tomar la medicación. “Él decía que esos medicamentos eran muy fuertes, que le daban demasiado sueño”, recordó Paola Ramírez en entrevista con Séptimo Día.En medio del juicio, la defensa ha solicitado la incorporación de la historia clínica de Beltrán y la evaluación de especialistas que puedan confirmar su presunta inimputabilidad. Sin embargo, este argumento ha generado rechazo por parte de las víctimas y expertos forenses.¿Puede ser inimputable? Esto dicen expertos forensesEl médico forense Roberto Sicard fue consultado por el equipo del programa Séptimo Día sobre la posible inimputabilidad de Darwin Beltrán y su respuesta fue tajante: “Cuando una persona deja de lado autoadministrarse en su medicación, demostraría una conducta negligente. Toda persona que tiene un trastorno mental debe ser responsable de su trastorno para poder convivir en sociedad”.Incluso se reveló que, al momento de su captura, los análisis toxicológicos no mostraron presencia de alcohol en la sangre de Darwin, lo cual refuta una posible estrategia de defensa basada en intoxicación.Para Paola Ramírez, la madre de las víctimas, no hay duda de que Darwin actuó con total conciencia. Asegura que todo fue planeado para causarle el mayor daño posible. Añadió que mostrarle el cuerpo del niño por la ventana fue una forma de asegurarse de que ella supiera lo que había hecho: “Para mí el gesto de mostrarme el niño, pues era como asegurarse que yo supiera lo que él ya había hecho, lastimarme más”.Diez meses después del crimen, el proceso judicial contra Darwin Felipe Beltrán se encuentra en una fase decisiva. La defensa insiste en que su cliente no debe ser enviado a prisión, mientras que la Fiscalía y los familiares de las víctimas exigen una condena ejemplar.
El 28 de octubre de 2024, en el barrio Las Ferias, localidad de Engativá, en Bogotá, un padre presuntamente asesinó a sus dos hijos, Santi Esteban y Susan Camila, de 4 y 7 años, respectivamente, y casi 10 meses después del terrible crimen, el caso podría dar un giro por solicitud de la defensa Darwin Beltrán, señalado responsable. Por su parte, la Fiscalía considera que se trató de una venganza contra la madre.Séptimo Día investigó el caso, habló con Paola Ramírez, la mamá de los menores, con los familiares de Darwin Beltrán y con abogados especialistas sobre la solicitud de la defensa del padre implicado para evitar que este vaya a la cárcel.Los rastros de un cruel crimenVecinos de la vivienda de Las Ferias en la que ocurrió el crimen recordaron que ese día al ver a Paola Ramírez gritando por auxilio se alertaron y lo que vino después los dejó absolutamente desconcertados. De acuerdo con el relato de la madre de los menores, Darwin Felipe Beltrán, su pareja y padre de sus hijos, salió a la ventana y, mientras cargaba a uno de los pequeños, a Santi de 4 años, le gritaba ‘Paola mate los niños, Paola mate los niños’.Esa misma imagen es la que no pueden borrar de su mente vecinos del sector: “Lo que él hace es como sacarlo ahí digamos que haciendo como un trofeo con el niño”, “vimos al niño ensangrentado y con los ojos cerrados; él lo mostraba como si fuera un juguete”. Lamentablemente, Santi Esteban no era la única víctima, su hermana Susan Camila, de 7 años, también habría sido atacada por su papá.En medio de los angustiosos momentos, un médico que pasaba por el lugar fue abordado por algunos habitantes del barrio que le pidieron auxiliar a los menores. La imagen que encontró el cirujano Edison Marín fue escalofriante: “Como la ventana estaba abierta, corro la cortina, abro y veo al señor. Estaba sentado sobre la orilla de la cama con cada niño sobre las piernas. Me volteó a mirar y allí me pasó la vida por encima, o sea, yo dije: ‘me mató este señor’”.Pese al miedo, Marín ingresó a la vivienda para tratar de auxiliar a los niños, mientras otras personas sacaron a Darwin Felipe Beltrán e intentaron lincharlo, golpeándolo con palos, patadas y piedras, hasta que llegaron las autoridades.“Yo entro y es una escena extremadamente terrible de una tragedia inexplicable. Yo veo la niña y al girarla pues veo traumas tipo punzadas por destornillador y quizás hasta por un cuchillo que estaba ahí al lado”, reveló el médico en Séptimo Día, agregando que, pese a que intentó reanimar a la menor de 7 años, esta no respondió y continuó con el niño, pero tampoco pudo hacer nada para salvarlo.El caos, la angustia y la incertidumbre en el lugar eran evidentes. El subintendente Emerson Albarracín, quien atendió la emergencia, señaló que “al ingresar a la residencia observo la imagen más desgarradora que he tenido en mi carrera de la Policía…hubo mucha violencia (contra los niños)”.El acusado fue capturado y, según las autoridades que atendieron el caso, mantuvo una actitud serena y hasta llegó a asegurar que “tenía que hacerlo (cometer el crimen)”.El fin de la relaciónEn diálogo con Séptimo Día, Paola describió a Darwin como un hombre amable y buen padre, pero señaló que con el paso del tiempo su relación se volvió violenta y tóxica. De hecho, el 19 de octubre, pocos días antes del crimen, la madre de los menores le había comunicado al hombre que quería separarse definitivamente de él.También se conoció que Darwin Felipe había sido diagnosticado en 2017 con trastorno psicótico agudo y esquizofrenia, estaba medicado y por este motivo tuvo ingresos clínicos.Pedido de la defensa del señalado asesinoJustamente debido a estos antecedentes de Darwin Felipe Beltrán, hay una petición jurídica que podría cambiar drásticamente este caso y lograr que este hombre quizá no vaya a la cárcel. La defensa de Beltrán ha insistido en que su cliente tendría un diagnóstico psiquiátrico que le impidió estar consciente de lo que hacía en el momento del crimen. Entre tanto, la Fiscalía y las víctimas rechazan esta tesis y afirman que se trató de un hecho premeditado.Paola dice que desde la tarde de ese 28 de octubre su vida se congeló en el dolor, “fue perderlo todo y volver a empezar de cero. Ahí obviamente el mundo se me se me cayó, se me derrumbó”, pero ha hecho un esfuerzo por recordar cada detalle de esa tarde que partió su vida en dos.Dice que estuvo fuera de la casa 32 minutos, pero nunca pensó que su pareja le pudiera hacer daño a los niños. Tras la aterradora escena que encontró al regresar a su casa, señala que no tiene duda de que el sujeto “atacó a los niños por hacerme daño a mí, porque no quería ya estar más con él, porque ya le había dicho que no más a la relación”.Un día después del crimen, la Fiscalía le imputó a Darwin Felipe Beltrán el delito de homicidio agravado y solicitó que fuera enviado a la cárcel por considerarlo un peligro para la madre de las víctimas. De acuerdo con informe forense, ambos niños murieron por multiples heridas y lesiones: Susan Camila tenía 21 heridas con arma cortopunzante y Santi Esteban un politraumatismo con trauma craneoencefálico y facial severo producto de golpes severos y contundentes.Para la Fiscalía había pruebas suficientes para pedir la máxima condena, entre 33 y 50 años de prisión, para Darwin Felipe Beltrán, quien desde el primer momento no aceptó cargos y sacó a relucir su diagnóstico psiquiátrico. De hecho, el primer abogado que tuvo el señalado solicitó que se revisara su estado mental en el momento del crimen, pues podría ser inimputable.Esa misma teoría es la que tienen los familiares de Darwin y su actual defensa. Su hermana asegura que “él no estaba consciente, porque una persona consciente no ataca a sus propios hijos” y agrega que los antecendentes son clave. De acuerdo con el historial clínico del sujeto, en 2017 y en 2023 tuvo episodios de trastorno psicótico y esquizofrenia y, aunque fue medicado, suspendió los tratamientos sin los controles médicos respectivos.¿Es inimputable?Séptimo Día consultó este complejo caso con dos de los médicos y psicólogos forenses que más han estudiado el tema de la inimputabilidad en Colombia. “Es muy frecuente que el primer argumento del responsable es que soy inimputable. ¿Por qué? Porque la sociedad cuando ve que un padre o una madre mata a un hijo, pues lo primero que uno tiende a decir es ‘Pero estaba loco, ¿cómo se le ocurre hacer eso?’, pero no es así”, enfatiza Máximo Duque, médico forense y exdirector del Instituto Nacional de Medicina Legal.Otro de los consultados, el psicólogo forense Roberto Sicard, agrega que hay otra variable que debe analizarse en este caso: “cuando una persona deja de lado autoadministrarse su medicación, demostraría una conducta negligente. Toda persona que tiene un trastorno mental debe ser responsable de su trastorno para poder convivir en sociedad”.Estos conceptos y un examen psiquiátrico que Medicina Legal le realizó al acusado, por pedido de la defensa, serán claves en el juicio que pronto iniciará por el asesinato de los dos pequeños.Séptimo Día le solicitó una entrevista a Darwin Beltrán para conocer su versión, pero a través de su abogado Gildoberto Vela, respondió que no daría declaraciones porque teme por su vida. Asimismo, su defensor aseguró no estar autorizado para referirse a este caso.“Que se haga justicia y que la muerte de ellos no quede en la impunidad”, es el único pedido que, aún en medio del dolor, hace Paola Ramírez, madre de Santi Esteban y Susan Camila, mientras la familia de Darwin Beltrán continúa pidiendo “que se evalúe sus historias clínicas, que él pague su condena, sí, pero que sea justo para ambas partes”.
El sábado 28 de octubre de 2024, el crimen de los hermanitos Beltrán Ramírez conmocionó a Colombia. Santi Esteban y Susan Camila, de 4 y 7 años, respectivamente, fueron asesinados en su casa al parecer a manos de su propio padre. Los hechos ocurrieron en el barrio Las Ferias, ubicado en la localidad de Engativá, occidente de Bogotá.Ese fatídico día los pequeños habían quedado al cuidado de su padre, mientras su mamá, Paola Ramírez, iba a una tienda cercana. Lejos de imaginarse lo que iba a suceder, a su regreso la mujer se encontró con una escena imborrable: sus dos hijos habían sido asesinados.De acuerdo con la información revelada por los investigadores del caso, los dos cuerpos de los hermanitos estaban tendidos sobre una cama y su papá, señalado asesino, estaba acostado junto a ellos. Ante la desgarradora escena que encontró al ingresar a la vivienda, Paola desconcertada salió pidiendo auxilio por parte de sus vecinos y terminaron encerrado al hombre en la vivienda para evitar que escapara. Al lugar llegó una ambulancia, pero los esfuerzos por salvar la vida de los menores fueron infructuosos debido a las graves lesiones que presentaban.Entre tanto, Darwin Beltrán fue sacado de la vivienda hacia las 5:40 p.m. y, aunque la comunidad enardecida intentaba golpearlo, una patrulla motorizada de la Policía Metropolitana de Bogotá se encargó de protegerlo y llevarlo detenido.Los agentes del CTI y de la Policía que ingresaron a la escena del crimen en un reconocido barrio de la localidad de Engativá quedaron impactados con lo que encontraron, pues además de los cuerpos de los hermanitos hallaron, entre otras, una nota que había escrito Darwin Beltrán y que, irónicamente, decía "Los amo" y las armas que este habría utilizado para acabar con la vida de sus pequeños hijos.Tras la necropsia realizada a los cuerpos de Santi Esteban y Susan Camila por parte de Medicina Legal, se conocieron detalles de cómo los menores fueron atacados, al parecer por Darwin Beltrán: al bebé lo golpearon brutalmente, mientras que a la menor la agredieron varias veces con un arma cortopunzante.Meses después, la mujer relató después que previo al crimen su expareja había llegado a la casa “tranquilo. Él llega con sus llaves, se para detrás mío, pero yo lo veo tranquilo. Lo que repite, que me repite en varias ocasiones, es ‘Paola, váyase que usted me altera’. Pero no fue agresivo, yo lo vi bien”.¿No aceptó cargos?En un primer momento, Darwin Beltrán - según el testimonio de vecinos del sector - habría asegurado que él era el responsable de los actos y hasta les habría dicho a funcionarios del Instituto Nacional de Medicina Legal que investigan los hechos que “me dio como un cuadro de locura y asesiné a mis hijos”. Sin embargo, en medio de las audiencias en las que le imputaron el delito de homicidio agravado, el sujeto no aceptó cargos.“Él se excusa en que no era consciente de lo que estaba haciendo”, ha comentado en varias ocasiones su exesposa y madre de los niños, Paola Ramírez, quien sigue esperando justicia por lo ocurrido, rechazando además que su defensa busque declararlo inimputable por enfermedad mental. El vencimiento de términos de este caso es el 23 de agosto de 2025 y no ha habido mayores avances, por lo que temen que el hombre quede libre.Este domingo en Séptimo Día, la mamá de los menores entrega detalles de lo ocurrido en las audiencias tras casi 10 meses de este triste caso, mientras los familiares del presunto victimario hablan de sus versiones sobre lo ocurrido. ¿Por qué el caso podría dar un giro? Vea la investigación, este domingo, a las 9:30 p.m.
Han pasado 7 meses desde que Darwin Beltrán les quitó la vida a sus dos hijos Susan y Santi, de 7 y 4 años de edad, dentro de su vivienda en el barrio Las Ferias, localidad de Engativá, en Bogotá.Desde que está preso, el sujeto no ha querido aceptar el cargo de homicidio agravado “porque él se excusa en que no era consciente de lo que estaba haciendo”, afirma su exesposa y madre de los niños, Paola Ramírez.En la última audiencia realizada el pasado 9 de mayo, Darwin no mostró arrepentimiento, “lo vi tranquilo”, relató la madre de las víctimas al pódcast Más allá del silencio, que conduce el periodista Rafael Poveda. “En audiencia siempre ha dicho lo mismo, que no acepta cargos porque no era consciente de lo que estaba haciendo en ese momento”, insistió la mujer, que ahora teme que pueda quedar en libertad o no ser enviado a prisión por el filicidio en Las Ferias.¿Por qué podría quedar libre?La defensa de Darwin Beltrán le pidió a la jueza un aplazamiento del proceso y, si el caso no avanza en los estrados judiciales, habría vencimiento de términos el 23 de agosto de 2025, con lo cual dejarían libre a este hombre.No menos grave es que Miguel Ángel Ruiz, abogado de Paola, teme que al asesino de los niños Susan y Santi lo declaren inimputable por enfermedad mental, por lo que no recibiría una pena superior a los 40 años de cárcel, sino un castigo muy inferior por lo que hizo y por lo que podría quedar en libertad en menos de una década.“Tienen una teoría y quieren poderla llevar al juicio oral para convencer a la jueza de que efectivamente él es una persona enferma y que no debe tener una medida de aseguramiento que es intramural, dentro de una cárcel, sino en una unidad de salud mental o en un hospital psiquiátrico”, explicó el doctor Ruiz.De lograrse, “la pena a la que él podría estar expuesto con este homicidio agravado, (que) estaría entre los 40 y 60 años de cárcel” podría llegar a bajar a “10 años en una unidad de salud mental u hospital psiquiátrico. A él le van a hacer unos exámenes cada 3 meses, cada 6 meses, evaluando cómo está su estado de salud mental. Obviamente una persona interna donde le aplican los todos los medicamentos, donde están pendiente psicólogos, psiquiatras, médicos toxicólogos, trabajadores sociales, el cerebro va a funcionar mejor, bien”.“El problema es cuando salen y si no tienen ese mismo control ahí, pues fácilmente esta persona puede recuperar su libertad y obviamente podría terminar su plan, que es la teoría de nosotros, que es dejarla a ella en vida un tiempo y ya posteriormente venir a quitarle a ella la vida, que es la inferencia razonable que tenemos desde el grupo de defensa de víctimas que tenemos”, añade.El argumento de representantes de las víctimas para probar que no es inimputableLa doctora Carolina Cardona, especialista en psicología jurídica y criminológica, detalló en el pódcast que “hay una contradicción viéndolo desde la parte de perfilación de la conducta de Darwin como tal, pues podría llegar a pensar de que el hecho de que hubiera llegado a la casa y hubiese tenido la habilidad de decirle a ella (a Paola) que se saliera y luego atacar los niños, habla de algo que está planeado, porque si realmente él hubiera perdido la conciencia, hubiera estado alterado, llega a la casa y también la puede haber agredido a ella, pero no, le pide que se vaya. Entonces, si tengo la capacidad de llegar y decir ‘vete’ y después tomar la acción, estoy consciente de que quiero cometer un acto. Ya, eso habla de algo de conciencia. No puedo decir simplemente que estaba alterado o que perdió el juicio en cualquier momento”.Y es que la misma madre de los niños asesinados en el barrio Las Ferias relató que el día del crimen, el 28 de octubre de 2024, Darwin Beltrán llegó a la casa “tranquilo. Él llega con sus llaves, se para detrás mío, pero yo lo veo tranquilo. Lo que repite, que me repite en varias ocasiones, es ‘Paola, váyase que usted me altera’. Pero no fue agresivo, yo lo vi bien”.La doctora Cardona recalca que “hay muchos indicios” en el comportamiento del asesino “que nos indican que hubo una planeación previa. Él tuvo tiempo de dejar unas cartas donde su jefe, a las cuales todavía no hemos tenido acceso nosotros como tal. Se despidió de varias personas. El haber dejado de tomar sus medicamentos mucho tiempo atrás, aun sabiendo que cuando salió de los centros de salud mental, a él le dieron unas medicaciones, él tenía que tomarse unos medicamentos, pero no lo hizo. Y sabía también y era consciente de que si no se tomaba los medicamentos, él sufría de algunas crisis”.Darwin Beltrán “deja de tomarse los medicamentos, ingiere alcohol, aún sabiendo que si ingiere alcohol se puede aumentar el trastorno, hace una carta, se despide, visita a varios vecinos y llega a casa y tiene la capacidad de sacar a la mamá de los niños y cometer el acto. Entonces, todo eso me habla de una planeación previa a algo que yo quería hacer”, insistió la experta.El abogado Ruiz agrega que el filicida actuó motivado por un “detonante, es que ella le dice, ‘no hay más relación, ya se acabó. Definitivamente llevo 10 años con usted, me he aguantado mil cosas, pero ya realmente ya llego hasta acá. Este es el final de los dos. Usted tiene que irse de la casa, necesito que por favor me desocupe, usted es un gran papá, puede venir a ver los niños y todo, pero hasta ahí’”.“Entonces, para nuestro concepto, como criminalístico, como criminólogo, como perfilador, vemos es de que ese es el detonante, esa es la mecha que enciende y le activa el iter criminis para que él empiece a poder escalar esos cuatro pasos del iter criminis, donde ya no tiene freno, donde él pasó desde pensarlo hasta organizar el plan macabro, hasta tomar la decisión de hacerlo y ya al final que es accionar y era vengarse de ella por la decisión que ella toma y dejarla sufriendo en vida y posteriormente predisponerse para que pueda quedar libre el día de mañana y poder llegar ahora sí después a quitarle la vida a ella. La violencia vicaria habla sobre eso, en vida hacerla sufrir y cuando ya el psicópata o el sociópata entienda que ya la hizo sufrir lo que necesitaba, entonces va y la mata”, precisó.EDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANOPERIODISTA DIGITAL NOTICIAS CARACOLsmsorian@caracoltv.com.co
El 28 de octubre de 2024, el barrio Las Ferias en Bogotá fue el escenario de un filicidio que conmocionó a la capital y a Colombia entera. Darwin Felipe Beltrán acabó con la vida de sus dos pequeños hijos, Susan Camila, de 7 años, y Santi Esteban, de 4. El sujeto esperó a que regresara Paola Ramírez, la mamá de los niños, para mostrarle lo que había hecho.Los dos cuerpos de los hermanitos estaban tendidos sobre una cama y su papá estaba ahí, acostado junto a ellos. Los vecinos no pudieron hacer algo por salvar a los menores de edad, pero estuvieron a punto de linchar al hombre que, según su propia exesposa, no mostraba remordimiento por lo que había hecho.Paola solo tiene una pregunta constante para Darwin: “Por qué había atacado a los niños y por qué no a mí, (…) nunca respondió esa pregunta” y lo único que dice es “que lo perdonara, que él me amaba mucho”.“Siempre me imagino ese momento de cómo sufrieron”Paola no deja de pensar en el día que le arrebataron a sus dos razones de vivir. Al hablar con Rafael Poveda en el pódcast Más allá del silencio, recordó que ese día de octubre, cuando ya llegaba la noche, su ex llegó a la casa “tranquilo. Él llega con sus llaves, se para detrás mío, pero yo lo veo tranquilo. Lo que repite, que me repite en varias ocasiones, es ‘Paola, váyase que usted me altera’. Pero no fue agresivo, yo lo vi bien”.Luego vino el horror, encontrar a sus bebés muertos a manos de un hombre “que se preocupaba por sus hijos de llevarlos al colegio, de estar pendiente de ellos, qué hacía falta del mercado y eso”, relató la mujer. Ahora, ella siempre tiene en su mente “ese momento, siempre me imagino ese momento de cómo sufrieron y todo”.Defensa busca que Darwin Felipe Beltrán sea inimputableLa doctora Carolina Cardona, especialista en psicología jurídica y criminológica, le contó al mismo pódcast que el abogado del asesino de sus hijos en Las Ferias busca “que no pague en prisión, porque se están excusando en que él tenía una enfermedad mental que hacía que perdiera el juicio y que por eso él en el momento de los hechos no era consciente de lo que estaba haciendo”.Por esa misma razón, el sujeto no ha aceptado el cargo de homicidio agravado.Sin embargo, la experta recalca que “hay una contradicción viéndolo desde la parte de perfilación de la conducta de Darwin como tal, pues podría llegar a pensar de que el hecho de que hubiera llegado a la casa y hubiese tenido la habilidad de decirle a ella que se saliera y luego atacar los niños, habla de algo que está planeado, porque si realmente él hubiera perdido la conciencia, hubiera estado alterado, llega a la casa y también la puede haber agredido a ella, pero no, le pide que se vaya. Entonces, si tengo la capacidad de llegar y decir ‘vete’ y después tomar la acción, estoy consciente de que quiero cometer un acto. Ya, eso habla de algo de conciencia. No puedo decir simplemente que estaba alterado o que perdió el juicio en cualquier momento”.Agrega que “hay muchos indicios en su comportamiento que nos indican que hubo una planeación previa. Él tuvo tiempo de dejar unas cartas donde su jefe, a las cuales todavía no hemos tenido acceso nosotros como tal. Se despidió de varias personas. El haber dejado de tomar sus medicamentos mucho tiempo atrás, aun sabiendo que cuando salió de los centros de salud mental, a él le dieron unas medicaciones, él tenía que tomarse unos medicamentos, pero no lo hizo. Y sabía también y era consciente de que si no se tomaba los medicamentos, él sufría de algunas crisis. Entonces, cuando yo sé que si no me tomo el medicamento, y me voy a alterar, y voy a sufrir unos trastornos, y voy a empezar a escuchar voces, entonces ya estoy planeando o simplemente me vuelvo irresponsable conmigo y con los demás y no me importa lo que vaya a suceder”.“Hace una carta, se despide, visita a varios vecinos y llega a casa y tiene la capacidad de sacar a la mamá de los niños y cometer el acto. Entonces, todo eso me habla de una planeación previa a algo que yo quería hacer”, subraya la doctora.Paola debe $30 millones por las tumbas de sus hijosAdemás de la angustia de esta mujer por pensar que su exesposo pueda quedar libre o no vaya a prisión sino a una institución mental, se suma el trabajo sin descanso que realiza como guardia de seguridad en Bogotá para poder pagar por los lotes donde fueron enterrados Susan y Santi.Paola cuenta que está “trabajando porque obviamente estoy pagando lo del lote de los niños y es una deuda grande, trabajando. Cuesta 30 millones de pesos”, pero esta madre está convencida de que sus hijos lo valen porque “yo no quiero que a mis hijos los vayan a cremar”.Mientras labora en una empresa de seguridad para pagar cuotas de 700.000 pesos mensuales, ella sigue pensando en el fatídico día para sus niños, que no estuvieron por primera vez junto a ella en este Día de la Madre, en el que decidió trabajar para pagar por el lote en el cementerio de sus hijos. “Ya nada es igual. Ya todo cambió”, termina ahogada en el llanto.EDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANOPERIODISTA DIGITAL NOTICIAS CARACOLsmsorian@caracoltv.com.co
El pasado 28 de octubre la vida de Paola Ramírez tuvo un antes y un después al perder a sus dos hijitos Santi Esteban y Susan Camila Beltrán Ramírez (de 4 y 7 años, respectivamente) a manos de su expareja sentimental, quien también era padre de los menores: Darwin Beltrán. Tras dos meses del doble filicidio, la mamá de los pequeños habló sobre lo que sucedió aquel día, cuando encontró a los menores de edad muertos en donde residía, en el barrio Las Ferias, en Engativá, en el noroccidente de Bogotá.En conversación con el podcast ‘Más allá del silencio’, Paola relató cómo eran sus hijos y la luz que le brindaban. Con voz entrecortada contó que Susan Camila hubiera cumplido 8 años el 13 de diciembre y que ella “tenía mucha ilusión. Me acuerdo que Susan se paraba al frente del almanaque y ella contaba los días y me preguntaba que si faltaba mucho para sus cumpleaños. Entonces pues ella tenía tanta ilusión que, obviamente, se lo celebré”. Fue al cementerio donde están enterrados los niños y colocó algunas decoraciones.(Lea además: Las heridas que quedan en el barrio Las Ferias tras asesinato de dos hermanos a manos de su papá)Darwin Beltrán ha llamado en varias ocasiones a Paola RamírezUn día después del cumpleaños de su hija, “ese sábado me llamó a decirme que si no tenía derecho a saber dónde estaban sus hijos, que él quería saber dónde estaban sus hijos para cuando saliera irlos a visitar, yo le dije que no, que no tenía derecho”.Manifestó que su expareja sentimental “todavía dice incoherencias. En la llamada me dice que que él ese día había llegado a la casa pidiéndome los medicamentos, no sé a qué medicamentos se refiere porque él ni siquiera estaba tomando medicamentos, él era un irresponsable que nunca siguió su tratamiento psicológico ni mucho menos medicamentos. Él me dice en una llamada que había llegado a pedirme los medicamentos y que yo me había ido… cuando es mentira. Llegó calmado diciéndome: ‘váyase que usted me altera’”, frase que le repitió en varias oportunidades.¿Qué pasó antes de que Darwin Beltrán asesinara a sus hijos?Paola contó que ella tomó su celular y que él la acompañó hasta la puerta. “Irónicamente me devuelvo y le digo dizque: ‘Darwin, cuidado con los niños que están adentro. Cierre la puerta para que no sea que se salgan’. Me dijo en ese momento que fuera donde la mamá y yo le digo: ‘su mamá está visitando a su hermana’, y él me dice: ‘vaya donde mi mamá’, y yo le digo: ‘bueno’”.Y como si fuera un presentimiento, Paola Ramírez salió de la casa y al girar la esquina llamó a una ambulancia para que le prestara a Darwin ayuda psiquiátrica porque “yo sabía que Felipe ya estaba enfermo, yo sabía que Darwin estaba volviendo a tener una crisis porque no era la primera vez, Darwin ya había tenido crisis”.Además, reveló que su expareja estaba diagnosticada con trastorno bipolar afectivo y que siguió un tratamiento con pastillas durante un tiempo, pero que lo dejó a un lado y que no volvió a tener acompañamiento psicológico. Indicó que le comentó a la mamá de Darwin que debían internarlo, pero que la mujer se negó: “Me decía que no, que yo lo quería internar porque yo le tenía rabia al hijo”.Paola compartió que mientras llamaba a la ambulancia, en la tarde del 28 de octubre, un compañero del trabajo de su ex llegó en bicicleta a la esquina de la casa de ella y le preguntó por Darwin. Asimismo, él le indicó que lo había visto con comportamientos extraños y que “les había llevado pollos a los compañeros y que en la empresa ya estaban preocupados porque él no se comportaba así”.El joven en bicicleta se ofreció a entrar a la casa mientras Paola llamaba a la ambulancia para evitar que Darwin se fuera y no recibiera el debido acompañamiento psicológico, pero debido al temor que ella tenía de que su ex se alterara y se escapara, ella prefirió que el colega de él no ingresara a la vivienda y esperaron un rato más.Pasaron unos minutos y Paola pudo hablar con una psicóloga mientras la ambulancia llegaba al barrio Las Ferias. Ella le comentó que Darwin estaba en la casa solo con los niños y le contó cuál era el diagnóstico que él tenía, a lo que la otra mujer le respondió: “Que tranquila, que él es como un niño, que le lleve la idea mientras la ambulancia llega, que él no le va a hacer nada a los niños”.Luego de que la psicóloga le dio el aparte de tranquilidad, ella se quedó parada a tres casas de donde vivía con sus hijos “cuando él sale de la casa totalmente mojado, él no tenía zapatos, él tenía como que unas medias o estaba descalzo, no recuerdo, pero estaba totalmente mojado, desde la cabeza estaba totalmente mojado. Se para y me grita algo, pero no sé qué es lo que él me dice, pero ahí yo lo veo raro, yo ahí lo veo transformado, hay algo en él diferente en ese momento y de la nada sale corriendo, se entra a la casa y cierra la puerta”.Al ver ese comportamiento, Paola se va detrás de Darwin, pues lo que acababa de ver no era la única alarma que la alertaba, pues minutos antes había hablado con el jefe de él y “me dice de una nota que él dejó en el escritorio del jefe. Me dice que Darwin le había dejado una nota que le decía como que gracias por todo y que se iba a reunir con Cristo, se iba a la casa de Cristo”.Con el actuar de su ex y lo que le acababa de decir el jefe de él, ella pensó que Darwin se iba a hacer daño, pero cuando fue a abrir la puerta de la vivienda se percató de que en esta había sangre.Este episodio para Paola es confuso, pero relató que el compañero de Darwin le contó que ella le indicaba que olía mucho a sangre y que él le decía que se devolviera, a lo que ella le hizo caso.“Lo que sí tengo presente es cuando él (Darwin) empieza a gritar: ‘Paola, Paola, los niños, Paola, los niños. Por la ventana que da hacia la calle él gritaba y me mostró al niño, me mostró a mi Santi y él ya estaba muerto”, contó en medio de lágrimas.Aún piensa en qué le habrá pasado a Darwin por la cabeza en ese momento cuando decidió asesinar a los niños. “Yo miré a mi alrededor y yo decía que no, que era mentira. Hace un momento había dejado a mis niños acostados, Susan estaba durmiendo, Santi se le había arrunchado al lado, y pensé que jamás sería capaz de tocarme a los niños. Él nunca los agredía”.Paola volvió a entrar a su casa en Las FeriasAntes de ver la macabra escena, ella empezó a gritar “que un doctor, cuando me dijeron que ya no había nada que hacer por ellos. Yo entré a ver a mis niños y ahí ya llegó la Policía”.En las llamadas que él le ha hecho desde la cárcel, de las cuales Paola solo ha contestado dos, ella le recrimina que por qué no la atacó a ella, sino a los niños, a lo que él le respondió: “Que perdón, que perdón, que lo perdone, que me ama mucho y que me va a amar toda la vida”.Paola recalcó que una crisis que tuvo Darwin fue en febrero de 2023 y que lo internaron durante una semana en una clínica. Al explicar cómo eran los episodios que tenía, indicó que “empezaba a hablar incoherencias y no se podía quedar quieto, él tenía que estarse moviendo, haciendo algo, no dormía”.Para la mamá de Santi Esteban y Susan Camila fue extraño el actuar que tuvo su expareja, pues él nunca se tornaba violento, tan solo “se iba a caminar, se iba de la casa, no podía estar en la casa, se iba a hacer ejercicio”.Las señales que indicarían que Darwin iba a recaerTras seguir un breve tratamiento, el cual no pudo terminar porque una ampolleta que se debía aplicar costaba cerca de $1.000.000, él empezó a beber con los compañeros del trabajo los fines de semana. Cuando Paola le manifestaba su preocupación por volver a recaer, él le sostenía que él podía beber cerveza, mas no aguardiente porque este trago lo podía alterar. Por esto, “la mamá de él me decía que yo era una tóxica, una loca que no lo dejaba respirar, que no lo dejaba salir. Pasó que el 19 de octubre nosotros estábamos cumpliendo 10 años, él se quedó tomando ese sábado”.Al ver el comportamiento de Darwin, “yo ese día le hice una videollamada y le dije dar no podemos seguir más, definitivamente no podemos seguir más, no vuelva a la casa. Venga si quiere mañana, recoja sus cosas y ya, no más. Él me dijo que no, que por qué yo era así, que él me amaba mucho”.La relación de Darwin Beltrán con sus hijosCuando Paola le dejó en claro que no quería regresar con él, una semana antes del crimen, él empezó a ir más seguido a la casa donde ella y sus hijos vivían. Incluso, se ofrecía llevarlos al colegio.“Era un padre amoroso, responsable, era muy responsable porque una cosa eran los problemas que teníamos los dos (porque tuvimos muchos problemas a lo largo de la relación), pero él con los niños era otra cosa. Con los niños era muy responsable, que su mercado, que el arriendo, que los servicios, que el parque, le gustaba mucho llevarlos a la piscina”, contó.(Lea también: Habla mamá de hermanitos asesinados en Engativá: “No vi señal de que pudiera lastimarlos”)
Darwin Beltrán, con anotaciones por violencia intrafamiliar, no aceptó cargos por el asesinato de sus hijos Susan Camila y Santi Esteban, de 7 y 4 años, hallados sin vida dentro de su casa en el barrio Las Ferias de la localidad de Engativá, en el occidente Bogotá.La Fiscalía General de la Nación, quien dijo que lo iba a imputar por homicidio y feminicidio agravados, solo lo acusó del primer cargo, delito que el indiciado rechazó, pese a que, según testigos, admitió haberles quitado la vida a los menores de edad.Lo que Darwin Beltrán les habría hecho a sus hijos en EngativáEl sujeto, que tenía antecedentes de violencia intrafamiliar por un ataque a su expareja en 2019, habló con investigadores de Medicina Legal en medio de los exámenes médico-forenses que le fueron practicados tras el crimen que ha conmocionado a la ciudadanía, según pudo establecer Noticias Caracol en vivo.En ese momento, el hombre aceptó haber sido el autor del asesinato de los dos pequeños. Además, manifestó que era consciente de su situación legal y de que estaba detenido por la agresión que acabó con la vida de los menores. Sin embargo, durante la audiencia de legalización de captura e imputación rechazó los cargos.En palabras de Darwin Beltrán, el ataque fatal a sus hijos sucedió tras haber visto a su expareja, quien había decidido terminar su relación sentimental hace ocho días, bajarse de una motocicleta.“Fue hacia las seis cuando escuchamos el alboroto”, contó Héctor Vanegas, un vecino de Engativá, sobre la tragedia que presenciaron este lunes 28 de octubre. El testigo reveló que el papá de los niños le mostró a su expareja, que acababa de llegar de la tienda, el cuerpo de uno de los pequeños antes de que ella pudiera ingresar a la vivienda.Al percatarse de lo ocurrido y en medio de la impotencia, vecinos del sector golpearon desesperadamente las puertas y ventanas del inmueble, hasta que por fin pudieron ingresar. Sin embargo, ya era muy tarde.“No pudimos hacer nada, no pudimos hacer nada, eso es lo más doloroso, que no pudimos hacer nada. Hicimos todo lo que pudimos, tumbamos la puerta, pero ya para qué”, lamentó con rabia Leonardo Molina, quien considera que lo que hizo Darwin Beltrán “fue algo premeditado, se ve porque todo estaba trapeado, todo estaba mojado, como limpiando las evidencias, y los niños acostaditos en la cama”.Darwin Beltrán se mostraba como un buen padreEl señalado asesino de los dos niños en Engativá tenía antecedentes de violencia intrafamiliar por un ataque a su expareja y madre de los pequeños, en 2019, en el que le ocasionó lesiones en el rostro. Sin embargo, algunos familiares, que también fueron entrevistados por las autoridades, mencionaron que el sujeto nunca mostró señales de violencia hacia sus hijos y se comportaba como un padre promedio en la sociedad.Velatón en Engativá por Susan Camila y Santi Esteban“Ya no más violencia, ya no más niños y niñas muertas, ya no nos queremos seguir viendo en un noticiero como le pasó a la niña Sofía. Y si yo alzo la voz es porque la próxima no quiero ser yo, la próxima que no sea una de las que estamos acá”, manifestó una menor durante la velatón, a la que asistieron compañeros de colegio de los pequeños, padres de familia, vecinos y autoridades, quienes exigen justicia en este caso que conmocionó al barrio Las Ferias.“Es el llamado de un niño inocente que no tuvo cómo defenderse. Es el llamado de un grito al que nadie acudió, a un grito tal vez que hicieron esos niños para que alguien los ayudara”, señaló otra habitante de Engativá, donde piden revivir la cadena perpetua para criminales que cometen actos deplorables como este.La audiencia contra Darwin Beltrán se retomará este miércoles. Se espera que un juez dicte medida de aseguramiento, en centro carcelario, contra el señalado filicida. Sería enviado a La Tramacúa, prisión donde están recluidos otros asesinos de niños, como Brayan Campo (feminicida de Sofía Delgado), Harold Andréi Echeverry (homicida de Michel Dayana González) y Rafael Uribe Noguera (quien le quitó la vida a Yuliana Samboní). El padre de Susan Camila y Santi Esteban podría ser condenado a cerca de 50 años de detención.
Fue en una casa del barrio Las Ferias, en la localidad de Engativá (occidente de Bogotá), donde Darwin Beltrán, de 31 años, acabó con la vida de sus dos pequeños hijos -Santi Esteban, de 4 años, y Susan Camila, de 7-. Así lo aseguran las autoridades de la capital colombiana.“Fue hacia las seis cuando escuchamos el alboroto”, le dijo Héctor Vanegas a Noticias Caracol en vivo sobre la tragedia que presenciaron este lunes 28 de octubre. El testigo reveló que el papá de los niños le mostró a su expareja, que acababa de llegar de la tienda, el cuerpo de uno de los pequeños antes de que ella pudiera ingresar a la vivienda.La señora, en medio del dolor, lloraba en la calle mientras sus vecinos intentaban salvar a los niños, aunque nada pudieron hacer por esos dos angelitos.“Fue algo premeditado”, cree un vecino de EngativáAl percatarse de lo ocurrido y en medio de la impotencia, vecinos del sector golpearon desesperadamente las puertas y ventanas del inmueble, hasta que por fin pudieron ingresar. Sin embargo, ya era muy tarde.“No pudimos hacer nada, no pudimos hacer nada, eso es lo más doloroso, que no pudimos hacer nada. Hicimos todo lo que pudimos, tumbamos la puerta, pero ya para qué”, lamentó con rabia Leonardo Molina, quien considera que lo que hizo Darwin Beltrán “fue algo premeditado, se ve porque todo estaba trapeado, todo estaba mojado, como limpiando las evidencias, y los niños acostaditos en la cama”.La gente que presenció la tragedia en Engativá agrega que el señalado homicida se había acostado junto a los pequeños y luego habría aceptado haber sido el autor del doble crimen, esto ante los policías que llegaron a atender el caso.Entre la rabia y la impotencia, un ciudadano sacó a rastras a Darwin Beltrán de la casa de los niños y allí, en el andén, varios quisieron tomarse la justicia por mano propia, golpeando al sujeto, hasta que finalmente arribaron agentes, alertados por una supuesta riña.El coronel Pedro Saavedra, comandante operativo de seguridad ciudadana de la Policía Metropolitana de Bogotá, informó que “al llegar nuestros policías capturan a una persona, la cual comete el delito de homicidio con dos menores de edad, de 4 y 7 años. En estos momentos esta persona se está dejando a disposición de las autoridades competentes, Fiscalía General de la Nación, por el delito de homicidio”.Mientras tanto, como si fueran sus hijos, los residentes de la localidad de Engativá cargan con un pesado dolor por no haber podido ayudar a Susan Camila y Santi Estaban. “Me vine para acá frustrado y hasta lloré porque eso es duro. Ver a unos niños de 7 y 4 años muertos en una cama es bastante conmocional”, declaró Javier Taborda.El papá de los pequeños será imputado, ante un juez de la república, por los delitos de homicidio agravado y feminicidio agravado.A través de su cuenta de X, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, hizo un llamado a la justicia para que al agresor se le imponga la más alta pena posible. “¿Qué nos pasa como sociedad? Estos casos son desgarradores e inaceptables”, acotó.Sobre el sujeto que acabó con la vida de sus hijos en Engativá, las autoridades precisaron que tenía antecedentes judiciales por violencia intrafamiliar, además de hurto y receptación. Al parecer, por los malos tratos, la mamá de las víctimas había decidido dejarlo hace ocho días. Un habitante del barrio Las Ferias, que aseguró haber ido al mismo colegio al que asistió Darwin Beltrán, subrayó que el filicida “ante la sociedad se veía bien, le gustaba jugar mucho microfútbol. Se veía muy bien ante la sociedad, un buen padre, una persona próspera”. Sin embargo, para este vecino, “lastimosamente la justicia es una porquería, porque hasta que no mataron estos niños no se ponen las pilas. Ahora hay una madre de familia literalmente traumada, con un dolor inmenso, por culpa de un psicópata que tenía antecedentes de maltrato familiar y que la justicia no supo controlar a su tiempo”.Piden no rebajar penas para violadores o asesinos de niños y niñasLa procuradora general de la Nación, Margarita Cabello, le pedirá al Congreso retirar el artículo séptimo de la reforma a la justicia que se tramita en el Legislativo, el cual contempla una rebaja de pena para violadores y quienes cometan delitos contra los niños y niñas.“Consideramos que la rebaja planteada no es un elemento fundamental para lograr decisiones judiciales en firme y rápidas. Por el contrario, podría incentivar la idea de menos gravedad para la sociedad de ese tipo de delitos y eso es lo que no queremos”, consideró la jefe del Ministerio Público, quien señaló que, de pasar este artículo, se estarían violando normas internacionales. A su solicitud se han sumado más de 100 congresistas.Los filicidios, como el que cometió Darwin Beltrán al acabar con la vida de Santo Esteban y Susan Camila, han impactado varias veces a la sociedad colombiana. Este tipo de delitos es castigado fuertemente por la justicia, que los suele catalogar como feminicidios agravados. Las penas pueden rondar los 50 años de cárcel.>> Repasamos aquí algunos de los filicidios que han conmocionado a ColombiaEste año, de acuerdo con el Instituto Nacional de Medicina Legal, se han presentado al menos 380 asesinatos de menores de edad en Colombia. Entre los casos más recientes, además del de los hermanitos en Engativá, están el de la pequeña Sofía Delgado y el bebé Alexis Delgado. La primera fue atacada hasta la muerte por Brayan Campo en una tienda de mascotas, en Candelaria (Valle del Cauca), mientras que el segundo fue abusado, torturado y ultimado, presuntamente por su tío político Carlos Herrán Rodríguez, en una finca de San Cayetano (Cundinamarca).Campo confesó su crimen y aceptó los delitos de feminicidio agravado, secuestro simple agravado, tentativa de secuestro (al parecer intentó raptar a otra niña horas antes) y ocultamiento de material probatorio. Fue enviado a la cárcel de La Tramacúa, en Valledupar. Entre tanto, Herrán no se allanó a los cargos de homicidio agravado, tortura agravada y acceso carnal violento con menor de 14 años, pero un juez lo envió a prisión mientras termina el juicio en su contra.>> En contexto: conozca acá la triste historia de varios de los ángeles asesinados en el país
El dolor ha embargado al barrio Las Ferias, de la localidad de Engativá, donde los hermanitos Susan Camila y Santi Esteban, de 7 y 4 años, murieron, al parecer, a manos de Darwin Beltrán, su padre. El hombre esperó a su exesposa, que había decidido dejarlo una semana antes, para mostrarle lo que había hecho, según testigos.>> Vea, además: Darwin Beltrán estaba acostado junto a cuerpos de sus hijos, dicen que crimen “fue premeditado”Madre de los niños asesinados en Engativá no pudo ingresar a su casaTestigos le contaron a Noticias Caracol en vivo lo que ocurrió sobre las seis de la tarde del lunes 28 de octubre en el barrio Las Ferias.Según narraron, la mamá de los hermanitos había salido a una tienda de Engativá y al regresar encontró a su expareja, Darwin Beltrán, quien le mostró el cuerpo de uno de sus hijos sin vida. Ella no puede ingresar a la vivienda y empezó a llorar. Los vecinos, alertados por el llanto desconsolado de esta mujer, intentaron a auxiliar a los menores de edad, pero al ingresar al inmueble la escena fue aterradora.Los dos cuerpos de los hermanitos estaban tendidos sobre una cama y su papá estaba ahí, acostado junto a ellos. Al parecer, había limpiado la escena del crimen porque el piso se encontraba mojado y había traperos y trapos en el lugar. Señalaron que fue el mismo Darwin Beltrán quien les contó lo que les había hecho a los niños.Señalaron que aunque llamaron de inmediato a la Policía Metropolitana de Bogotá, uno de los residentes sacó a rastras al señalado filicida y, sobre la acera, empezaron a golpearlo. Los uniformados de Engativá llegaron al sitio antes de que la comunidad hiciera justicia por mano propia. La justicia les falló a estos niños, creen ciudadanosUn habitante del barrio Las Ferias, que afirmó fue al mismo colegio al que asistió Darwin Beltrán, manifestó que el filicida “ante la sociedad se veía bien, le gustaba jugar mucho microfútbol. Se veía muy bien ante la sociedad, un buen padre, una persona próspera”.Para él, “lastimosamente la justicia es una porquería, porque hasta que no mataron estos niños no se ponen las pilas”, teniendo en cuenta el pasado judicial de Darwin Beltrán. “Ahora hay una madre de familia literalmente traumada, con un dolor inmenso, por culpa de un psicópata que tenía antecedentes de maltrato familiar y que la justicia no supo controlar a su tiempo”.Fue por esa situación de violencia intrafamiliar que la madre de los niños decidió terminar la relación con el sujeto hace una semana.Cargos que imputarán a Darwin Beltrán por asesinato de sus hijos en EngativáEste martes 29 de octubre, en la tarde, se hará una audiencia reservada contra el sujeto, a quien imputarán los delitos de homicidio agravado y feminicidio agravado. De ser hallado culpable, Darwin Beltrán recibiría una condena de hasta 60 años de cárcel y no tendría rebaja de pena porque el crimen fue contra menores de edad.Varias personas de Engativá han llegado a la vivienda donde ocurrió la tragedia para prender una vela por las almas de los hermanitos y hacer una oración por ellos.Víctor Hugo Huertas, alcalde de la localidad de Engativá, le dijo a Noticias Caracol que este martes se realizará una velatón, a las 6:00 p.m., por los pequeños Susan Camila y Santi Esteban.La mamá de las víctimas ha recibido atención psicosocial, pues quedó en shock por el dolor de haber perdido a sus bebés.
Al parecer la imprudencia fue la causante del accidente, registrado en el barrio las Ferias de la localidad de Engativá.
El mundo de las artes escénicas en Colombia está de luto por la muerte de Waldo Urrego, actor, director, productor y escenógrafo que dedicó más de seis décadas de su vida al teatro, el cine y la televisión. La noticia fue confirmada por la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, que rindió homenaje a una de las figuras que dejó una amplia trayectoria en la actuación colombiana.A través de sus redes sociales, la entidad expresó su pesar por el fallecimiento del artista y destacó el legado que construyó a lo largo de su carrera."Con profundo pesar lamentamos el fallecimiento del actor Waldo Urrego, un artista que dedicó más de seis décadas de su vida al teatro, el cine y la televisión colombiana". La Secretaría de Cultura agregó que "su talento y versatilidad quedaron plasmados en producciones que marcaron la memoria de diferentes generaciones, dejando una huella imborrable en la historia de las artes escénicas y audiovisuales de nuestro país".Asimismo, envió un mensaje de condolencias a sus familiares, amigos y colegas, señalando que "su legado permanecerá vivo en cada personaje y en cada escenario".Una trayectoria de más de 60 añosWaldo Urrego nació en Bogotá, aunque vivió parte de su infancia y juventud en Quibdó, donde decidió que dedicaría su vida a la actuación. Más adelante también residió en Manizales, Chaparral y Puerto Berrío antes de regresar a la capital del país para iniciar su camino en el teatro.Su carrera comenzó en 1962, cuando la televisión colombiana apenas llevaba algunos años de existencia. A los 17 años participó en el teleteatro dirigido por Bernardo Romero Lozano y posteriormente hizo parte de Una mirada imborrable, considerada la segunda telenovela realizada en Colombia.Desde entonces desarrolló una trayectoria que lo llevó a interpretar numerosos personajes en teatro, cine y televisión, consolidándose especialmente por sus papeles antagónicos, recor dado por ser de los "mejores malos" .Durante su carrera obtuvo importantes distinciones por su trabajo en la televisión colombiana.En 1990 recibió el Premio Simón Bolívar como mejor actor de reparto por su participación en La vorágine. Ese mismo año también obtuvo el Premio India Catalina como mejor actor de reparto gracias a su interpretación de Cuéllar en Amar y vivir.Años más tarde, en 2022, recibió el Premio India Catalina como mejor actor principal por su participación en la telenovela 1977.A lo largo de su trayectoria, Waldo Urrego también hizo parte de varias producciones emitidas por Caracol Televisión.Entre ellas se encuentran Hasta que la plata nos separe, El cartel, El cartel 2, El Paseo, Bazurto y La mujer del presidente, producciones en las que interpretó diferentes personajes.Con su fallecimiento, la televisión, el teatro y el cine colombiano despiden a uno de los villanos más queridos. Su trabajo permanecerá en la memoria de quienes siguieron su carrera y de las producciones que hicieron parte de la historia de la televisión colombiana.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Moisés, el niño que permaneció atrapado entre los escombros desde el pasado miércoles en La Guaira, Venezuela, desde los dos terremotos que azotaron al país el pasado 24 de junio, fue rescatado con vida por rescatistas colombianos del equipo de Búsqueda y Recate Urbano (USAR) COL-1, de la Unidad Nacional Para la Gestión del Riesgo (UNGRD) de Colombia(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)A través de sus redes sociales, la unidad informó la noticia así: "¡Moises fue rescatado con vida y está a salvo! Con profundo orgullo informamos que el equipo USAR COL-1 de Colombia rescató con vida a Moises, el niño de 11 años que permanecía atrapado bajo los escombros en La Guaira, Venezuela. Tras seis horas de labores de alta precisión, nuestros rescatistas lograron llegar hasta el menor que permanecía a 3 metros de profundidad y extraerlo de forma segura. Trabajamos unidos como Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres con un solo propósito: salvar vidas". Desde la Cancillería de Colombia se dijo que, "tras seis horas de una intensa operación, el equipo USAR COL-1 de Colombia rescató con vida al niño de 11 años que permanecía atrapado bajo los escombros en La Guaira, Venezuela. Una vida más salvada. La esperanza siempre encuentra camino".Los rescatistas colombianos son expertos en sacar gente con vida, sobre todo niños, pues hay registros de que lo hicieron en países como Haití, México, Ecuador y ahora en Venezuela.Los socorristas de la USAR hacen parte de una fuerza de tarea, porque está conformada por rescatistas de varias instituciones como Bomberos, Cruz Roja, Poanalsar, Fuerzas Militares, UNGRD y Defensa Civil. Los de mayor experiencia son los bomberos de Bogotá y Cali y los de la Cruz Roja Colombiana.Otro sismo en Venezuela la tarde del sábadoUn sismo de magnitud 4,8 estremeció este sábado la costa de Venezuela y fue percibido también en Caracas. El evento sísmico ocurrió a las 15:20 hora local (19:20 GMT), de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Esto sucede mientras el país continúa evaluando los daños provocados por el doble terremoto del miércoles pasado, que ha dejado al menos 1.430 fallecidos y severas afectaciones materiales.El epicentro del movimiento de este sábado se localizó en el mar, aproximadamente a 30 kilómetros al noroeste de El Limón, en el estado Aragua, cerca de la capital, donde se sintió el temblor aunque sin reportes de daños.Según el USGS, el sismo tuvo una profundidad de 10 kilómetros.Venezuela atraviesa momentos críticos en las labores de rescate de personas que quedaron atrapadas tras el colapso de varios edificios, especialmente en el estado La Guaira, consecuencia de los dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados el pasado miércoles.En su más reciente balance, las autoridades informaron este sábado de 1.430 muertos, 3.238 heridos y 3.142 familias afectadas.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
El Gobierno nacional informó que “24 ciudadanos colombianos habrían fallecido como consecuencia” de los terremotos en Venezuela, por los que más de mil personas han perdido la vida. “La cifra (de connacionales) continúa en proceso de verificación, en coordinación con las autoridades venezolanas”, añadió.Siga el minuto a minuto de este 27 de junioAsimismo, indicó que “como parte de la operación humanitaria, 47 ciudadanos colombianos, entre ellos 19 niños deportistas, fueron repatriados en los mismos aviones Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana que transportaron al equipo USAR COL-1 hacia Venezuela”. (Lea también: "Dejó de respirar": duro testimonio de niño que vio morir a su madre tras tragedia en Venezuela)(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Líneas de ayuda para colombianos en o fuera de VenezuelaLa Cancillería indicó que “se habilitaron líneas de atención consular para los colombianos en Venezuela a través del Centro Integral de Atención y Relación con la Ciudadanía (CIARC), disponible las 24 horas”.Con el propósito de apoyar a las familias afectadas, la Cruz Roja Colombiana también activó un servicio de Restablecimiento del Contacto entre Familiares para las personas que hayan perdido comunicación con sus seres queridos en Venezuela. Los ciudadanos podrán comunicarse a través de la línea +57 321 213 9525 o del correo electrónico rcf@cruzrojacolombiana.org. (Lea también: Colombiano murió junto a su pareja tras terremotos en Venezuela: piden ayuda para repatriarlo)Las personas que requieran orientación o asistencia pueden comunicarse al (+57 601) 382 6999, opción 2; a la línea gratuita nacional 01 8000 938 000; a la línea gratuita en Venezuela 0800 100 7214; o escribir al correo contactenos@cancilleria.gov.co.El Gobierno recordó que “no está recibiendo donaciones en especie. Las personas que deseen apoyar la respuesta humanitaria podrán hacerlo mediante aportes económicos, canalizados exclusivamente a través de la campaña habilitada por la Cruz Roja Colombiana, con el fin de atender las necesidades más urgentes de las comunidades afectadas. Los aportes podrán realizarse a través de la página ayuda.cruzrojacolombiana.org, mediante la cuenta corriente Davivienda No. 0560455069996490 o por DaviPlata, en la opción Servicios–Donaciones”. (Lea también: Avianca retoma vuelos entre Colombia y Venezuela tras el cierre del aeropuerto de Maiquetía)POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL
Cabo Verde afirma que tiene la calidad, el corazón y a la familia del fútbol internacional detrás, mientras se prepara para tratar de dar la mayor campanada en el Mundial de Norteamérica 2026 contra la Argentina de Lionel Messi en dieciseisavos de final.La debutante selección africana se medirá a los vigentes campeones del mundo en Miami el 3 de julio y, sobre el papel, Argentina es favorita absoluta para avanzar con tranquilidad a octavos de final.Pero Cabo Verde, la nación más pequeña que jamás haya alcanzado las rondas de eliminación directa, ya ha desafiado los pronósticos al empatar con España, Uruguay y Arabia Saudita en la fase de grupos.Deroy Duarte, centrocampista nacido en Países Bajos, dijo: "Nuestro primer objetivo era ir al Mundial, el segundo era pasar la fase de grupos, y eso es lo que hicimos"."Todo es un honor y una recompensa, y vemos a Argentina como un partido así: otra oportunidad de hacer historia", agregó el volante que juega en el Ludogorets de la primera división de Bulgaria.- "Al final del partido, veremos" -"¿Y por qué no? Vamos a darlo todo y luego, al final del partido, veremos", afirmó esperanzado.Cabo Verde, un archipiélago frente a la costa atlántica de África con una población de poco más de 500.000 habitantes, llegó a su primer Mundial en el puesto 67 del ránking de la FIFA, con la mayoría esperando que hicieran las maletas pronto.Pero su éxito lleva tiempo gestándose, ya que el país africano ha apuntado a su numerosa diáspora para reclutar jugadores.De los once titulares que hicieron méritos de sobra para su empate 0-0 con Arabia Saudita en Houston el viernes, seis nacieron fuera del país. Tres nacieron en Países Bajos y los otros en la República de Irlanda, Francia y Portugal.- "Sueño hecho realidad" -Cabo Verde lanzó un aviso en su debut en el torneo, cuando el portero Vozinha, de 40 años, fue la gran figura en un espectacular empate 0-0 con la campeona de Europa, España.Demostrando que no fue casualidad, bajo las órdenes de su técnico Bubista, exinternacional caboverdiano conocido por un solo nombre, después resistió al bicampeón mundial Uruguay con un 2-2.Llegó a su último duelo de la fase de grupos contra los saudíes sabiendo que un tercer empate, unido a una victoria de España sobre Uruguay, lo metería en las rondas de eliminación directa.Cumplió con su parte y luego vivió un minuto de agonía sobre el césped, con los jugadores agrupados alrededor de un teléfono móvil para ver si España cumplía la suya.Así fue: España venció 1-0 a Uruguay y la selección de Cabo Verde estalló al unísono para celebrar su hazaña. Algunos jugadores y aficionados rompieron a llorar.En la capital, Praia, la gente se quedó despierta hasta altas horas de la madrugada para ver cómo sus héroes ponían al país en el mapa."Desde el principio dijimos que uno de los objetivos que teníamos era mostrar nuestro país al resto del mundo", declaró Bubista, envuelto en la bandera azul, blanca, roja y amarilla de Cabo Verde.Derrotar a Argentina pasaría a la historia como una de las mayores sorpresas de los Mundiales, pero Vozinha asegura que Cabo Verde tiene "un gran corazón", además de talento."Quizá para muchos de ustedes los jugadores de Cabo Verde no sean lo suficientemente buenos", dijo a los periodistas el ahora reconocido arquero a nivel mundial. "Pero vinimos aquí para demostrar que tenemos mucha calidad".Duarte afirmó que sienten que el resto del mundo del fútbol está de su lado: "Hemos recibido mucho apoyo de gente de diferentes países"."Pero además así es la gente de Cabo Verde: nos gusta recibir a las personas y tratarlas como si fueran de los nuestros", aseguró.Duarte, que nació en Róterdam, dijo que enfrentarse a Argentina era "un sueño hecho realidad"."¡Qué partido! Siempre vi a Argentina en la televisión cuando era pequeño", comentó, sonriendo, el jugador de 26 años. "Es un momento especial, un partido especial"."Pero el balón sigue siendo redondo. Jugamos contra España y Uruguay y empatamos, así que ¿por qué no?".
Caribeña Día realiza este sábado 27 de junio de 2026 una nueva jornada de sorteo, uno de los juegos de chance con mayor tradición en varias regiones de Colombia. Como ocurre diariamente, los participantes permanecen atentos a la publicación de los resultados oficiales para comprobar si la combinación registrada en su tiquete coincide con las cifras favorecidas de la jornada.Tras concluir la extracción, el operador divulga el número ganador y la quinta balota a través de sus canales autorizados, permitiendo que quienes realizaron una jugada puedan verificar si obtuvieron alguno de los premios establecidos en las diferentes modalidades del juego.Las autoridades recuerdan la importancia de consultar los resultados únicamente mediante medios oficiales y conservar el comprobante de la apuesta en buen estado hasta confirmar cualquier posible premio.Resultados de Caribeña Día del 27 de junio de 2026Finalizado el sorteo correspondiente a este sábado, estos son los resultados oficiales:Número ganador: 1155Quinta balota: 8Antes de iniciar cualquier proceso de reclamación, es recomendable revisar cuidadosamente las cifras impresas en el comprobante y compararlas con la información oficial publicada por el operador.¿Cómo funciona Caribeña Día?Caribeña Día hace parte de los juegos de suerte y azar tipo chance y consiste en seleccionar una combinación de cuatro cifras comprendidas entre el 0000 y el 9999.Durante cada sorteo se extraen cuatro balotas que conforman el número ganador, además de una quinta balota utilizada en modalidades complementarias de premiación. Los participantes pueden escoger libremente sus números o solicitarlos en el punto de venta autorizado.Este juego cuenta con una amplia cobertura nacional y los recursos que genera contribuyen, de acuerdo con la legislación vigente, a la financiación del sistema de salud pública en Colombia.Modalidades de juego y premiosCaribeña Día ofrece distintas modalidades de apuesta, lo que permite participar de acuerdo con las preferencias de cada persona.Entre las principales modalidades se encuentran:Cuatro cifras directo.Cuatro cifras combinado.Tres cifras directo.Tres cifras combinado.Dos cifras o pata.Una cifra o uña.El valor del premio depende de la modalidad seleccionada y del monto apostado.De acuerdo con el esquema de pagos vigente:Cuatro cifras directo paga 4.500 veces el valor apostado.Tres cifras directo entrega 400 veces la apuesta.Dos cifras pagan 50 veces el monto jugado.Una cifra otorga cinco veces el valor apostado.¿Dónde consultar los resultados oficiales?El sorteo de Caribeña Día se realiza diariamente y sus resultados pueden consultarse a través de los canales oficiales del operador y de las redes autorizadas para la comercialización del chance.Una vez termina la extracción y se certifican las cifras ganadoras, la información es publicada para que los participantes puedan validar sus jugadas.Las autoridades recomiendan evitar consultar resultados en sitios no oficiales para reducir el riesgo de errores o información desactualizada.¿Cómo reclamar un premio?Las personas que obtengan un premio deben conservar el comprobante original de la apuesta, ya que este documento constituye el único soporte válido para realizar el trámite de cobro.Generalmente, para reclamar un premio es necesario presentar:El tiquete original sin tachones ni enmendaduras.Documento de identidad vigente.Formularios adicionales cuando el premio corresponda a montos superiores a los establecidos por la normativa.Los premios de menor valor suelen pagarse en los puntos autorizados, mientras que los de mayor cuantía deben tramitarse directamente ante el concesionario encargado de operar el juego.Asimismo, los premios que superen los límites definidos por la legislación colombiana están sujetos a las retenciones tributarias correspondientes.Antes de reclamar cualquier premio, se recomienda verificar cuidadosamente que el número registrado en el comprobante coincida exactamente con la combinación oficial anunciada por el operador.También es aconsejable guardar el tiquete en un lugar seguro y evitar compartir fotografías completas del documento en redes sociales o aplicaciones de mensajería, ya que contiene información necesaria para validar el cobro.Los premios cuentan con un plazo legal para ser reclamados. Una vez vencido ese periodo, el derecho al cobro expira conforme a las disposiciones vigentes para los juegos de suerte y azar en Colombia.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co