El pasado 3 de mayo una tragedia conmocionó a los habitantes de Popayán y a todo el país, luego de que en medio de un evento de entretenimiento con Monster Trucks, uno de estos gigantescos vehículos se abalanzara sobre el público, dejando tres personas sin vida y decenas de heridos. ¿Qué errores hubo en la organización del evento y quién debe responder a las familias damnificadas?Los Monster Truck o camiones monstruo se han convertido a nivel mundial en una de las atracciones extremas de acrobacias que atrae a personas de todas las generaciones. Sin embargo, en Colombia son pocas las regulaciones para este tipo de vehículos y para los eventos en los que realizan sus arriesgadas maniobras. A pesar de esto, en mayo de este año las redes sociales de los payaneses se llenaron de una atractiva publicidad que prometía una tarde familiar para disfrutar de estos carros manejados por expertos.Los errores en el evento de Monster Truck en PopayánEn cuestión de segundos, lo que sería una tarde de diversión y adrenalina para las familias de Popayán, se convirtió en una de las tragedias más grandes de los últimos años. Tres personas perdieron la vida, dos de ellos eran menores de edad, y otros 40 asistentes resultaron gravemente heridos luego de que el vehículo llamado 'La dragona', conducido por la experta Sonia Segura, perdiera el control y terminara arrollando a parte del público que se encontraba en el lote del Boulevard Rose.Cuatro meses después, algunos de los asistentes que sobrevivieron al incidente, señalaron que desde el ingreso al lugar todo anunciaba una posible tragedia. Dilan Matías Pichincha, uno de los asistentes menores de edad, señaló a Séptimo Día que al llegar al evento notó que no se parecía a la publicidad que vio en redes sociales ni al tipo de lugares en los que se suele realizar estos eventos en otros países. "Yo vi que no era tan seguro. En las redes yo veía que [esos eventos] eran en un estadio, las personas estaban arriba y ellos pasaban por debajo", aseguró el niño que fue con sus abuelos.Luciana Fierro, de 12 años, asistió al evento junto a su hermana mayor María Camila, quien falleció a causa del incidente. Ella también resaltó que "el lugar del evento era muy pequeño, el carro solo podía dar una vuelta y ya. Para esos vehículos tan grandes, la distancia era muy poca".Todos ellos adquirieron sus entradas tras ver en redes sociales la publicidad del evento que prometía acrobacias y adrenalina de la mano de estos increíbles vehículos pocas veces vistos en el país y, además, asegurando que contaban con "todos los protocolos de seguridad" y la autorización de las autoridades. También les dio confianza ver que una de las conductoras contratadas por DB Entretenimiento y Colombia Monsters, promotores del evento, era Sonia Segura, una de las únicas mujeres en Latinoamérica autorizada para manejar estos vehículos.Tal y como lo señalaron los asistentes, en los videos de redes sociales se puede observar que el público del evento no solo estaba ubicado en el suelo a la misma altura de los monster truck, vehículos que pueden pesar más de cinco toneladas, sino que ademas estaban a escasos dos metros de distancia y lo único que los protegía era una valla metálica de un metro de alto. Luego de realizar algunas maniobras en el pequeño espacio mientras conducía 'La dragona', sobre las 5:00 de la tarde Sonia Segura perdió el control del monster truck, que también se prendió en llamas, y se fue sobre los asistentes. El carro nunca se detuvo, solo un poste de energía contra el que chocó al final del lote y justo antes de la vía principal logró detener su trayectoria. ¿Por qué las autoridades habilitaron este evento?El abogado Fabián Naranjo representa a 22 de las víctimas de esta tragedia y advirtió que hubo varias inconsistencias y errores desde la planeación del evento que, de haberse corregido, se habría evitado el fatal desenlace. Detrás del evento estaban empresarios con experiencia en eventos masivos en la ciudad, pero quien radicó la solicitud de autorización ante la Alcaldía fue Blanca Nury Meneses, mientras su esposo, Daniel Sandoval, sería es el que estuvo a cargo de la organización.Una de las primeras inconsistencias, según el abogado, es que en la solicitud de permisos, Blanca Nury calificó el evento bajo la normativa de artes escénicas. A pesar de ese error evidente desde el primer momento, el evento de Monster Truck fue habilitado por la Secretaría de Gobierno, la oficial de Gestión de Riesgo y la Alcaldía Local bajo las normas de un espectáculo público de artes escénicas, sin exigir los protocolos de seguridad necesarios para lo que realmente iba a suceder en el lote de Boulevard Rose. "Son deportes extremos, de alto impacto, requieren escenarios propicios y requisitos diferentes. El evento nunca debió haberse realizado porque el escenario no era propicio para eso", indicó el abogado Fabián Naranjo. Tal y como lo notaron Dilan y Luciana, dos de los menores que resultaron heridos en el evento, el principal error era la distancia de los asistentes de los vehículos y la barrera de protección mínima. Séptimo Día consultó con uno de los pilotos que hace parte de la Asociación Americana de Monster Truck en Estados Unidos, quien vio las imágenes del evento en Popayán y coincidió con los sobrevivientes. "No creo que nadie deba estar al mismo nivel de los Monster Trucks, deben estar arriba en las graderías con muros de contención. Es demasiado peligroso", sobre el evento en la capital del Cauca resaltó que "no tienen las barreras correctas, no tienes muros de concreto. tienen una pequeña valla de aluminio y a toda esa gente sentada ahí. Obviamente esa valla no va a detener un camión de 10.000 libras".También resaltó que en el lugar había presencia de cinco socorristas y tan solo una ambulancia para atender en caso de alguna emergencia. Julián Prado, director de la Cruz Roja del Cauca, explicó que se había informado que al evento asistirían mil personas y que tenían entendido que era una "exhibición" de estos vehículos. Sin embargo, al lote del Boulevard Rose recibió a cerca de tres mil asistentes.De la misma forma, los Bomberos de Popayán resaltaron que emitieron un permiso para el evento que, en primera medida, se iba a realizar el 26 de abril, pero debido a cuestiones de orden público este fue aplazado para el 3 de mayo. Para esta nueva fecha, según detallaron los bomberos, en ningún momento se les solicitó hacer una revisión del lugar para alertar sobre posibles riesgos.Por otro lado, sobre el incidente con el monster truck conducido por Sonia Segura, las investigaciones arrojan que se trató de una posible falla mecánica, pero todavía se está a la espera de un peritaje técnico que establezca qué falló específicamente. El abogado Fabián Naranjo señaló que, previo al evento, nadie realizó una revisión a los vehículos contratados para el evento. Séptimo Día intentó contactar a los organizadores del evento para conocer su versión, pero a través de sus abogados detallaron que se niegan a dar declaraciones. Igualmente, se intentó contactar a Sonia Segura, la conductora con gran experiencia en Monster Trucks que también es investigada como posible responsable por lo ocurrido, pero ella designó a su abogado Mauricio Ospina para responder por su vinculación al evento. "El papel que ella juega en esto es la conducción del monster Truck", el cual le entregó la empresa Colombia Monsters, de la cual ella figura como representante legal suplente.La Fiscalía ya inició su investigación para determinar si hay o no responsabilidad por parte de la conductora. También a quienes desde la administración municipal autorizaron la realización del evento; este programa intentó comunicarse con el alcalde de Popayán, Juan Carlos Muñoz; con el secretario de Gobierno, Reinel Polanía y con el jefe de la oficina de Gestión de Riesgos, Jair Flores, pero no fue posible concretar ninguna entrevista con ellos.
Portar el uniforme del Ejército Nacional es motivo de orgullo para muchos colombianos y sus familiares. Ese fue el caso de Jhon Franklin Quintero Figueroa durante los 25 años que hizo parte de la institución; sin embargo, eso terminó el día que descubrió que su hermano de 28 años había sido asesinado por sus propios compañeros y presentado como un guerrillero muerto en combate.Hoy en día, la historia de su hermano hace parte de los miles de casos de falsos positivos por los que responden exmilitares ante la Jurisdicción Especial para la Paz. Jhon y su mamá María Tránsito Figueroa han escuchado los detalles de los momentos de horror por los que pasó su ser querido antes de perder la vida en las voces de los responsables que ahora les piden perdón. Pero como si eso no fuera suficiente, su tragedia fue doble.La traición de una institución"Duré 25 años y medio en el Ejército, llegué hasta el grado de sargento primero", recuerda Jhon ante las cámaras de Los Informantes su carrera militar que, en su momento, lo llenó de orgullo. Pero todo cambió el 29 de diciembre de 2006, mientras se encontraba de servicio en un batallón en Ubalá, Cundinamarca, cuando recibió una llamada en la que le dieron una de las peores noticias: su hermano Alexander Quintero Figueroa había sido asesinado.Con cada detalle que su mamá le daba al otro lado de la línea el "baldado de agua fría" era cada vez más fuerte. "Cuando le pregunté 'Mamá, ¿qué pasó?', ella me dijo: 'el Ejército lo mató'". En medio del dolor, crecieron también las dudas y la indignación, pues Alexander fue presentado por los militares como un supuesto explosivista de las antiguas FARC, un guerrillero dado de baja en combate. Jhon y doña María Tránsito sabían que eso era imposible e hicieron todo lo posible por demostrarlo, arriesgando incluso sus vidas.Alexander Quintero tenía 28 años y vivía en Granada, Meta, donde se rebuscaba su jornal diario con diferentes labores. Para ese momento estaba recién separado y su mayor propósito era brindarle lo mejor a sus cinco hijos menores de edad. A diferencia de su hermano mayor, Alexander había decidido no prestar servicio militar porque siempre le tuvo miedo a las armas y, además, no quería estar lejos de sus hijos. Según un vecino de Alexander, un día antes de su muerte un hombre lo buscó y le ofreció $50.000 por hacer un trabajo. Ese día no se supo nada más de Quintero, pero al día siguiente su foto apareció en los informes del Ejército Nacional, anunciando que habían dado de baja a un guerrillero de las FARC.Jhon Quintero decidió hacer uso de sus credenciales como militar activo y empezó a indagar sobre lo que había pasado con su hermano, todo apuntaba a un falso positivo. Tuvo acceso al informe oficial, firmado por el mayor Jorge Bermeo, en el que "lo mostraban como NN, habían fotos de cómo quedó ahí, le habían puesto unas botas de caucho, unos elementos explosivos y un revolver. Yo ahí reconocí que era mi hermano".Pero sus preguntas encendieron las alarmas entre los uniformados responsables, quienes incluso intentaron convencerlo de que su hermano efectivamente era un guerrillero. Indignados, Jhon y su mamá decidieron interponer una denuncia, mientras también reclamaban en el batallón que les entregaran el cuerpo de Alexander para darle sepultura. En ese momento iniciaron las amenazas en su contra. "Hubo una amenaza al hijo mío, que si seguíamos escarbando que no le fuera a pasar lo mismo que al hermano", recuerda doña María Tránsito. En medio de la zozobra se dieron cuenta que hombres en moto y militares los estaban buscando por todo el pueblo, motivo por el que tuvieron que pasar la noche en la funeraria con la que habían contratado el servicio para el traslado del cuerpo de su familiar. En la madrugada del día siguiente, Jhon salió rumbo a Bogotá esperando que ningún militar lo encontrara, allá esperaría a su mamá, a sus cinco sobrinos y al cuerpo de su hermano para todos juntos salir hacia Santander. Doña María Tránsito tuvo que ser fuerte sola y reclamar el cuerpo de su hijo de 28 años en el batallón, pero llevarlo a Bogotá no sería una labor sencilla, pues algunos militares hacían preguntas en Granada para saber cuándo sería el traslado."El ataúd nos lo entregaron apuntillado, sellado y el niño más chiquito nos preguntaba que cuándo se iba a despertar el papá. Hasta eso nos arrebataron, la oportunidad de verle la cara a nuestro familiar por última vez", asegura Jhon, recordando que lograron enterrar el cuerpo en su pueblo natal en Santander después de esa odisea. Pero ahí no terminaron sus indagaciones, al cabo de dos años regresó al batallón de Granada, Meta, y descubrió que la muerte de su hermano había sido maquillada. "Lo acomodaron como una emboscada porque así sí cabe la posibilidad de que, a ese guerrillero, como decían ellos, le pegaron 17 impactos, porque muchos dispararon".Verdad y justiciaHan pasado casi 20 años del asesinato de Alexander Quintero, un civil al que el Ejército hizo pasar por un guerrillero en sus informes. Después de todo este tiempo, su caso ingresó a la Jurisdicción Especial de Paz y en medio de las audiencias de la misma, Jhon y su mamá han podido conocer los dolorosos detalles de su muerte a través de las declaraciones de algunos de los responsables: Jorge Eliécer Bermeo Meneses, mayor (r) del Ejército, y Wbeimar Alfonso Angarita Peñaranda, capitán (r) del Ejército.En las audiencias descubrieron que Alexander Quintero fue víctima de una maniobra popular entre los uniformados. La noche del 28 de diciembre de 2006, el padre de cinco niños fue amarrado y transportado en el baúl de un taxi hasta un punto de la vía en el que lo esperaban unos militares. Pero en medio del camino, apareció una pequeña esperanza, un retén de la Policía frenó el vehículo y revisó el maletero. Los policías vieron al joven amordazado en el baúl y alertaron al mayor Bermeo, indicándole que uno de sus sargentos llevaba a un hombre amarrado. Sin embargo, la respuesta del mayor fue: "Hermano, no se ponga a mariquiar que el sargento sacó un guerrillero de ese pueblo. Entonces déjelo que siga". Y así fue, los policías cerraron el baúl y dejaron seguir a los militares hasta el lugar en el que el pelotón esperaba a la víctima para asesinarla. Al escuchar estas versiones, Jhon solo puede pensar en lo que debió sentir su hermano en ese momento. "Yo creo que cuando él vio a los policías, sintió una luz de esperanza, pensó que los policías iban a evitar que lo mataran. Pero después de que cerraron el capó y él escuchó 'sigan', supo que ya no había nada que hacer". Un soldado testigo de los hechos también narró que Alexander alcanzó a hacer una última petición: "Él dijo que no lo mataran, que él era padre de cinco niños y que tenía un hermano militar, pero no le hicieron caso".Una tragedia dobleLa tragedia de la familia Quintero Figueroa se duplicó hace tan solo un año con una coincidencia aterradora. Jersey Alexander Quintero, el hijo mayor de Alexander que tenía solo 7 años cuando este fue asesinado, perdió la vida de una manera similar a la de su padre.Jersey creció junto a su tío, viéndolo como una figura a seguir, por lo que cuando creció también se convirtió en militar. En 2025, una banda criminal dedicada a la extorsión secuestró al joven militar de 26 años, lo trasladaron amarrado en el baúl de un carro hasta un paraje en Soacha y lo acribillaron. "El hijo mayor de mi hermano murió de la misma manera de mi hermano Alexander, amarrado, amordazado y humillado", señala Jhon.Los responsables por el asesinato de Alexander Quintero han confesado y se espera que casi dos décadas después de este episodio vergonzoso de las Fuerzas Militares, esta familia como muchas otras tengan algo de justicia.
Tras cumplirse tres años del feminicidio de Ana María Serrano, ocurrido el 12 de septiembre de 2023 en México, su madre, Ximena Céspedes, publicó un video en su cuenta de Instagram para actualizar la situación del proceso penal. En el mensaje expuso la frustración de la familia debido a la imposibilidad de dar inicio al juicio en contra del presunto responsable, su exnovio Allan Gil.El señalado permanece en prisión preventiva desde septiembre de 2023; sin embargo, el proceso judicial ha sufrido continuas interrupciones. La madre de Ana María señaló: "No hemos podido llegar a juicio porque la defensa ha hecho todo lo posible por alargar el proceso a punta de recursos y de amparos".A pesar de los constantes retrasos, la madre de la joven estudiante resaltó que los jueces y magistrados han actuado conforme a derecho. Hasta la fecha, todas las apelaciones e impugnaciones presentadas por los abogados del acusado han sido resueltas en favor de Ana María.Maniobras legales de la defensa y solicitudes de libertadDe acuerdo con lo revelado por Ximena Céspedes, la representación legal del imputado solicitó un cambio en las medidas cautelares con el propósito de que pueda seguir el proceso fuera de la cárcel.La madre de Ana María Serrano también hizo un llamado a las autoridades para que continúen aplicando la ley con rigor e imparcialidad. Asimismo, señaló: "Como dijo mi papá hace unos días, si fuera tan inocente seguramente iría a juicio más pronto".El proceso judicial acumula un historial de varias audiencias canceladas. En algunas ocasiones la defensa justificó los retrasos argumentando que no tuvo tiempo suficiente para revisar el expediente o cambiando de abogados a última hora.El crimen de Ana María Serrano que conmocionó a Colombia y MéxicoEn 2024, Los Informantes viajó a la Ciudad de México para entrevistar a la familia Serrano. Ana María Serrano, de 18 años y de nacionalidad colombiana, vivía en una zona exclusiva de la capital mexicana cuando fue asesinada en su casa. El día de los hechos, el 12 de septiembre de 2023, sus padres se encontraban en un viaje de aniversario por Europa.Las investigaciones oficiales determinaron que el señalado habría ingresado a la casa aprovechando que la joven se encontraba sola. Tras perpetrar el ataque, el sospechoso presuntamente manipuló el teléfono celular de Ana María para enviar mensajes falsos a su madre, pretendiendo simular un suicidio. Las cámaras de seguridad del conjunto residencial registraron sus ingresos y salidas del lugar.La madre de Ana María describió el dolor tras la tragedia: "todas las mañanas apenas me despierto mi primer pensamiento es la pude haber salvado, ese pensamiento no se me quita, o sea, y todos los días me tengo que repetir a mí misma que no había nada que hacer". Las autoridades descartaron la hipótesis de un suicidio e iniciaron la investigación bajo el protocolo de feminicidio, dada la relación sentimental previa entre la víctima y el presunto agresor.El legado de la Fundación NanáAntes del crimen, Ana María acababa de ingresar a la carrera de Medicina y soñaba con especializarse en cardiología. Su vocación de servicio se consolidó tras participar en misiones médicas en el departamento del Vichada, Colombia, en compañía de su tío, el exministro de Hacienda y hoy vicepresidente José Manuel Restrepo.En Los Informantes, Restrepo recordó el compromiso de su sobrina hacia las personas atendidas en dichas jornadas. Tras la pérdida, la familia convirtió el luto en una plataforma de prevención mediante la creación de la Fundación Naná. La organización busca educar a jóvenes y familias sobre las señales de alerta en relaciones violentas, tales como el control, los celos y el aislamiento. Las madre de Ana María señaló que la fundación cumplirá dos años de labores educativas y de acompañamiento en la región.La familia Serrano Céspedes sigue exigiendo que finalicen las dilaciones y se inicio al juicio definitivo.
La historia entre el odontólogo cartagenero Carlos Parra, de 46 años, y Natalia Vidales, influencer de contenido gastronómico y excandidata al Reinado del Mar Bolívar, comenzó en el año 2022. Tras cinco meses de noviazgo y un año de convivencia, la pareja contrajo matrimonio. En noviembre de 2023, la pareja recibió la noticia del embarazo. Sin embargo, la convivencia empezó a deteriorarse a los tres meses de gestación debido a fuertes discusiones de pareja. Parra admitió la existencia de altercados verbales en el hogar. Tras estos episodios, la mujer abandonó la residencia conyugal para trasladarse a la casa de sus padres. Séptimo Día conoció detalles de lo que vino después. A partir de la separación, el conflicto escaló a instancias legales. Luego, Vidales presentó una denuncia por presunta violencia intrafamiliar ante la Comisaría Primera de Cartagena. No obstante, el odontólogo rechazó categóricamente las acusaciones: “No existía ninguna violencia para con ella, porque jamás existió. No hay pruebas, no hay absolutamente más nada”.Las medidas de la Comisaría de FamiliaEl 11 de junio de 2024, la Comisaría de Familia Zona Norte emitió un auto donde determinó que no existió violencia física ni económica por parte de Parra, señalando que se trataba de agresiones verbales mutuas. En consecuencia, el despacho ordenó una medida de protección temporal para ambas partes y compulsó copias a la Fiscalía General de la Nación.Como parte del proceso penal, Vidales fue valorada por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses el 6 de agosto de 2024, cinco días antes del parto. Los informes periciales concluyeron que la mujer no presentó incapacidad médico-legal, huellas de maltrato físico reciente ni secuelas psicológicas vinculadas a los hechos denunciados.Parra denunció que durante la etapa final del embarazo la comunicación fue cortada por completo. “Me tenía bloqueado de WhatsApp y de llamada. Yo veía que todo estaba transformándose en algo muy oscuro, algo muy tenebroso, sabía que no iba a ver a mi hijo”, relató sobre el distanciamiento.Registro el niño como "madre soltera"El 11 de agosto de 2024 nació el menor en el Hospital Serena del Mar de Cartagena. Parra aseguró que se enteró del nacimiento al día siguiente por intermedio de una persona allegada. Al acudir al centro médico, el personal le impidió el ingreso alegando una orden de restricción familiar. No obstante, la defensa técnica del padre aclaró que no existía ninguna orden judicial o administrativa que le impidiera ver a su hijo.Adicionalmente, Parra descubrió que el recién nacido fue inscrito en la notaría sin sus apellidos. Según las denuncias penales instauradas por su defensa, Vidales registró al niño como madre soltera afirmando desconocer el paradero del padre. La situación fue corregida diez días después, cuando Parra tramitó el reconocimiento formal de paternidad tras demostrar el pago continuo de cuotas alimentarias desde la gestación.Ante la imposibilidad de acordar visitas voluntarias, Parra acudió al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y posteriormente instauró una acción de tutela. El fallo ordenó un ciclo inicial de visitas virtuales programado para el 4 de diciembre de 2024. La diligencia no se materializó debido a que la madre no se conectó a la llamada, argumentando ante los funcionarios temores por su seguridad.Posteriormente, el 13 de marzo de 2025, el Juzgado Octavo de Familia de Cartagena fijó un régimen presencial de visitas quincenales en un centro zonal del ICBF. A pesar de la orden judicial, Parra sostuvo que las diligencias se dilataron de forma sistemática. El 28 de agosto de 2025, las partes firmaron un divorcio por mutuo acuerdo en el que se reafirmó el esquema de visitas.El único encuentro presencial entre Carlos Parra y su hijo se produjo el 13 de septiembre de 2025 en las instalaciones del ICBF en Cali, cuando el menor tenía un año, un mes y dos días de nacido. “Fue un momento mágico”, expresó Parra, quien precisó la duración del contacto: “fueron solamente 2 horas 45 o 2 horas y 40 minutos”.¿Falsificación de documentos?Doce días después del encuentro presencial, Parra recibió información que indicaba que el menor había permanecido fuera del país durante más de ocho meses sin su consentimiento. De acuerdo con las certificaciones emitidas por Migración Colombia, el niño salió del territorio nacional rumbo a España por el aeropuerto El Dorado y reingresó el 26 de agosto de 2025 por Cali.Para autorizar la salida del menor se presentó ante las autoridades migratorias una escritura pública presuntamente otorgada en la Notaría Sexta de Cartagena. Parra negó rotundamente haber firmado autorización alguna: “No es mi firma. Falsificaron mi firma. Yo nunca voy a firmar un documento donde le voy a dar la salida del país a mi hijo”.Por su parte, la notaria sexta de Cartagena, Marta Méndez, ratificó la falsedad del documento público presentado ante los controles migratorios: “Es totalmente falso. Ese año ni siquiera llegamos a este número de escrituras. Esta no es mi firma”. Méndez advirtió además sobre la proliferación de tramitadores en el centro histórico de la ciudad dedicados a la falsificación de firmas notariales para trámites de menores.Ante las irregularidades detectadas en el documento de salida, la Notaría Sexta de Cartagena y la defensa de Carlos Parra interpusieron denuncias penales ante la Fiscalía General de la Nación por los delitos de falsedad en documento público y fraude procesal en contra de Natalia Vidales. Germán Pérez, abogado penalista de la defensa de Parra, enfatizó el objetivo de las acciones legales: “No es una persecución que se está ejerciendo en contra de la señora Natalia, es la única herramienta que el señor Carlos Parra tiene hoy para defenderse de las acusaciones injustas que está haciendo la señora Natalia para evitar que el señor vea a su hijo”.En paralelo, se tramita un incidente de desacato y acciones legales por la falta de respuesta detallada de Migración Colombia respecto a los controles aplicados al momento del chequeo del menor. Asimismo, el proceso por presunta violencia intrafamiliar se encuentra en etapa de juicio oral ante el Juzgado 14 Penal Municipal de Cartagena.Actualmente, al cumplirse dos años del nacimiento del menor, Carlos Parra continúa requiriendo a las autoridades judiciales el cumplimiento de los esquemas de visita decretados por los jueces de familia. Parra concluyó sobre el tiempo transcurrido lejos de su hijo: “Me he perdido de sus primeros pasos, de sus primeras palabras, de su primer llanto. Me he perdido de su primer abrazo”.Natalia Vidales no accedió a conceder una entrevista al equipo de Séptimo Día, a pesar de que el programa se comunicó con ella en repetidas ocasiones para conocer su versión de los hechos.
Una vivienda del barrio Las Ferias, en el noroccidente de Bogotá, fue el escenario de uno de los crímenes más aterradores y desgarradores de los últimos años. El 28 de octubre de 2024, Darwin Felipe Beltrán fue acusado de asesinar brutalmente a sus dos hijos menores de edad: Susan Camila, de 7 años, y Santi Esteban, de 4. Las imágenes de la escena del crimen son realmente aterradoras.Según relatos de los vecinos y el testimonio de la madre de las víctimas, el sujeto hasta mostró por la ventana los cuerpos de sus hijos ya sin vida: “Vimos al niño ensangrentado y con los ojos cerrados; él lo mostraba como si fuera un juguete”.Reacciones del señalado en las audienciasDurante las audiencias judiciales que han seguido al crimen, una de las voces que más ha llamado la atención ha sido la de la juez del caso. Con tono de asombro e indignación, la mujer expresó su preocupación por la frialdad de Darwin Beltrán tras el atroz hecho. “Ha demostrado una actitud que para mí es bastante llamativa y sorprendente. Perdió dos hijos y no ha derramado una sola lágrima”, indicó la togada, quien enfatizó en la aparente ausencia total de remordimiento por parte del acusado.Para la Fiscalía había pruebas suficientes para pedir la máxima condena, entre 33 y 50 años de prisión, sin embargo, durante la diligencia judicial Darwin Felipe Beltrán no aceptó cargos por homicidio agravado e hizo referencia a un diagnóstico psiquiátrico previo. Por ello, su defensa insiste en que padece una enfermedad mental que lo hace inimputable.El crimen que estremeció a ColombiaLa tragedia se desató en cuestión de minutos, hacia las 5:00 p.m. del 28 de octubre. Paola Ramírez, madre de los niños y expareja del acusado, había salido de la casa por unos 32 minutos y a su regreso Darwin Beltrán la sorprendió con una frase que aún retumba en su mente: “Paola, maté los niños. Paola, maté los niños”.De hecho, el fiscal Sergio Andrés Caballero, de la Unidad de Vida de Bogotá, relató en las primeras audiencias detalles del crimen que calificó como un acto con un aberrante grado de sevicia: “Este hombre destrozó a dos niños, les generó heridas de una manera tan brutal y de una manera tan desproporcionada”. Según el informe forense, Susan Camila tenía 21 heridas con arma cortopunzante y Santi Esteban un politraumatismo con trauma craneoencefálico y facial severo producto de golpes severos y contundentes.En ese momento, el funcionario también pidió que el señalado permaneciera detenido mientras se adelantaba el juicio, advirtiendo sobre un posible intento de feminicidio de la mamá de las víctimas.Desgarrador testimonio de médicoUn médico cirujano que pasaba por la zona, Edison Marín, intentó intervenir tras ser alertado por transeúntes, pero, lamentablemente, ya no había nada que hacer: los niños habían muerto antes de poder recibir atención médica.““Yo vengo acercándome y en ese momento me salen dos personas, se me acercan y me dicen: ‘Señor, señor, ¿usted puede ayudarnos a atender dos niños heridos?”, relató el médico, quien señaló que alcanzó a ver a Darwin “sentado sobre la orilla de la cama con cada niño sobre las piernas”. Los niños “murieron realmente fue aterrados pensando en que la persona que debía protegerlos los estaba matando”, lamentó el médico en entrevista con Séptimo Día.Ante la brutalidad del crimen, la comunidad reaccionó con violencia y algunos intentaron linchar al padre, pero la Policía lo capturó antes de que esto ocurriera.El debate judicialLa defensa de Darwin Beltrán ha insistido en que el hombre no era consciente de sus actos al momento del crimen. Según su abogado, Gildoberto Vela, el acusado padecía trastorno psicótico agudo y esquizofrenia, diagnóstico que le fue entregado en 2017, cuando ya convivía con Paola Ramírez y había nacido su primera hija, Susan.La familia del acusado respalda esta versión y asegura que Darwin había recibido tratamiento psiquiátrico y farmacológico durante varios meses, pero que posteriormente abandonó los controles y dejó de tomar la medicación. “Él decía que esos medicamentos eran muy fuertes, que le daban demasiado sueño”, recordó Paola Ramírez en entrevista con Séptimo Día.En medio del juicio, la defensa ha solicitado la incorporación de la historia clínica de Beltrán y la evaluación de especialistas que puedan confirmar su presunta inimputabilidad. Sin embargo, este argumento ha generado rechazo por parte de las víctimas y expertos forenses.¿Puede ser inimputable? Esto dicen expertos forensesEl médico forense Roberto Sicard fue consultado por el equipo del programa Séptimo Día sobre la posible inimputabilidad de Darwin Beltrán y su respuesta fue tajante: “Cuando una persona deja de lado autoadministrarse en su medicación, demostraría una conducta negligente. Toda persona que tiene un trastorno mental debe ser responsable de su trastorno para poder convivir en sociedad”.Incluso se reveló que, al momento de su captura, los análisis toxicológicos no mostraron presencia de alcohol en la sangre de Darwin, lo cual refuta una posible estrategia de defensa basada en intoxicación.Para Paola Ramírez, la madre de las víctimas, no hay duda de que Darwin actuó con total conciencia. Asegura que todo fue planeado para causarle el mayor daño posible. Añadió que mostrarle el cuerpo del niño por la ventana fue una forma de asegurarse de que ella supiera lo que había hecho: “Para mí el gesto de mostrarme el niño, pues era como asegurarse que yo supiera lo que él ya había hecho, lastimarme más”.Diez meses después del crimen, el proceso judicial contra Darwin Felipe Beltrán se encuentra en una fase decisiva. La defensa insiste en que su cliente no debe ser enviado a prisión, mientras que la Fiscalía y los familiares de las víctimas exigen una condena ejemplar.
El 28 de octubre de 2024, en el barrio Las Ferias, localidad de Engativá, en Bogotá, un padre presuntamente asesinó a sus dos hijos, Santi Esteban y Susan Camila, de 4 y 7 años, respectivamente, y casi 10 meses después del terrible crimen, el caso podría dar un giro por solicitud de la defensa Darwin Beltrán, señalado responsable. Por su parte, la Fiscalía considera que se trató de una venganza contra la madre.Séptimo Día investigó el caso, habló con Paola Ramírez, la mamá de los menores, con los familiares de Darwin Beltrán y con abogados especialistas sobre la solicitud de la defensa del padre implicado para evitar que este vaya a la cárcel.Los rastros de un cruel crimenVecinos de la vivienda de Las Ferias en la que ocurrió el crimen recordaron que ese día al ver a Paola Ramírez gritando por auxilio se alertaron y lo que vino después los dejó absolutamente desconcertados. De acuerdo con el relato de la madre de los menores, Darwin Felipe Beltrán, su pareja y padre de sus hijos, salió a la ventana y, mientras cargaba a uno de los pequeños, a Santi de 4 años, le gritaba ‘Paola mate los niños, Paola mate los niños’.Esa misma imagen es la que no pueden borrar de su mente vecinos del sector: “Lo que él hace es como sacarlo ahí digamos que haciendo como un trofeo con el niño”, “vimos al niño ensangrentado y con los ojos cerrados; él lo mostraba como si fuera un juguete”. Lamentablemente, Santi Esteban no era la única víctima, su hermana Susan Camila, de 7 años, también habría sido atacada por su papá.En medio de los angustiosos momentos, un médico que pasaba por el lugar fue abordado por algunos habitantes del barrio que le pidieron auxiliar a los menores. La imagen que encontró el cirujano Edison Marín fue escalofriante: “Como la ventana estaba abierta, corro la cortina, abro y veo al señor. Estaba sentado sobre la orilla de la cama con cada niño sobre las piernas. Me volteó a mirar y allí me pasó la vida por encima, o sea, yo dije: ‘me mató este señor’”.Pese al miedo, Marín ingresó a la vivienda para tratar de auxiliar a los niños, mientras otras personas sacaron a Darwin Felipe Beltrán e intentaron lincharlo, golpeándolo con palos, patadas y piedras, hasta que llegaron las autoridades.“Yo entro y es una escena extremadamente terrible de una tragedia inexplicable. Yo veo la niña y al girarla pues veo traumas tipo punzadas por destornillador y quizás hasta por un cuchillo que estaba ahí al lado”, reveló el médico en Séptimo Día, agregando que, pese a que intentó reanimar a la menor de 7 años, esta no respondió y continuó con el niño, pero tampoco pudo hacer nada para salvarlo.El caos, la angustia y la incertidumbre en el lugar eran evidentes. El subintendente Emerson Albarracín, quien atendió la emergencia, señaló que “al ingresar a la residencia observo la imagen más desgarradora que he tenido en mi carrera de la Policía…hubo mucha violencia (contra los niños)”.El acusado fue capturado y, según las autoridades que atendieron el caso, mantuvo una actitud serena y hasta llegó a asegurar que “tenía que hacerlo (cometer el crimen)”.El fin de la relaciónEn diálogo con Séptimo Día, Paola describió a Darwin como un hombre amable y buen padre, pero señaló que con el paso del tiempo su relación se volvió violenta y tóxica. De hecho, el 19 de octubre, pocos días antes del crimen, la madre de los menores le había comunicado al hombre que quería separarse definitivamente de él.También se conoció que Darwin Felipe había sido diagnosticado en 2017 con trastorno psicótico agudo y esquizofrenia, estaba medicado y por este motivo tuvo ingresos clínicos.Pedido de la defensa del señalado asesinoJustamente debido a estos antecedentes de Darwin Felipe Beltrán, hay una petición jurídica que podría cambiar drásticamente este caso y lograr que este hombre quizá no vaya a la cárcel. La defensa de Beltrán ha insistido en que su cliente tendría un diagnóstico psiquiátrico que le impidió estar consciente de lo que hacía en el momento del crimen. Entre tanto, la Fiscalía y las víctimas rechazan esta tesis y afirman que se trató de un hecho premeditado.Paola dice que desde la tarde de ese 28 de octubre su vida se congeló en el dolor, “fue perderlo todo y volver a empezar de cero. Ahí obviamente el mundo se me se me cayó, se me derrumbó”, pero ha hecho un esfuerzo por recordar cada detalle de esa tarde que partió su vida en dos.Dice que estuvo fuera de la casa 32 minutos, pero nunca pensó que su pareja le pudiera hacer daño a los niños. Tras la aterradora escena que encontró al regresar a su casa, señala que no tiene duda de que el sujeto “atacó a los niños por hacerme daño a mí, porque no quería ya estar más con él, porque ya le había dicho que no más a la relación”.Un día después del crimen, la Fiscalía le imputó a Darwin Felipe Beltrán el delito de homicidio agravado y solicitó que fuera enviado a la cárcel por considerarlo un peligro para la madre de las víctimas. De acuerdo con informe forense, ambos niños murieron por multiples heridas y lesiones: Susan Camila tenía 21 heridas con arma cortopunzante y Santi Esteban un politraumatismo con trauma craneoencefálico y facial severo producto de golpes severos y contundentes.Para la Fiscalía había pruebas suficientes para pedir la máxima condena, entre 33 y 50 años de prisión, para Darwin Felipe Beltrán, quien desde el primer momento no aceptó cargos y sacó a relucir su diagnóstico psiquiátrico. De hecho, el primer abogado que tuvo el señalado solicitó que se revisara su estado mental en el momento del crimen, pues podría ser inimputable.Esa misma teoría es la que tienen los familiares de Darwin y su actual defensa. Su hermana asegura que “él no estaba consciente, porque una persona consciente no ataca a sus propios hijos” y agrega que los antecendentes son clave. De acuerdo con el historial clínico del sujeto, en 2017 y en 2023 tuvo episodios de trastorno psicótico y esquizofrenia y, aunque fue medicado, suspendió los tratamientos sin los controles médicos respectivos.¿Es inimputable?Séptimo Día consultó este complejo caso con dos de los médicos y psicólogos forenses que más han estudiado el tema de la inimputabilidad en Colombia. “Es muy frecuente que el primer argumento del responsable es que soy inimputable. ¿Por qué? Porque la sociedad cuando ve que un padre o una madre mata a un hijo, pues lo primero que uno tiende a decir es ‘Pero estaba loco, ¿cómo se le ocurre hacer eso?’, pero no es así”, enfatiza Máximo Duque, médico forense y exdirector del Instituto Nacional de Medicina Legal.Otro de los consultados, el psicólogo forense Roberto Sicard, agrega que hay otra variable que debe analizarse en este caso: “cuando una persona deja de lado autoadministrarse su medicación, demostraría una conducta negligente. Toda persona que tiene un trastorno mental debe ser responsable de su trastorno para poder convivir en sociedad”.Estos conceptos y un examen psiquiátrico que Medicina Legal le realizó al acusado, por pedido de la defensa, serán claves en el juicio que pronto iniciará por el asesinato de los dos pequeños.Séptimo Día le solicitó una entrevista a Darwin Beltrán para conocer su versión, pero a través de su abogado Gildoberto Vela, respondió que no daría declaraciones porque teme por su vida. Asimismo, su defensor aseguró no estar autorizado para referirse a este caso.“Que se haga justicia y que la muerte de ellos no quede en la impunidad”, es el único pedido que, aún en medio del dolor, hace Paola Ramírez, madre de Santi Esteban y Susan Camila, mientras la familia de Darwin Beltrán continúa pidiendo “que se evalúe sus historias clínicas, que él pague su condena, sí, pero que sea justo para ambas partes”.
El sábado 28 de octubre de 2024, el crimen de los hermanitos Beltrán Ramírez conmocionó a Colombia. Santi Esteban y Susan Camila, de 4 y 7 años, respectivamente, fueron asesinados en su casa al parecer a manos de su propio padre. Los hechos ocurrieron en el barrio Las Ferias, ubicado en la localidad de Engativá, occidente de Bogotá.Ese fatídico día los pequeños habían quedado al cuidado de su padre, mientras su mamá, Paola Ramírez, iba a una tienda cercana. Lejos de imaginarse lo que iba a suceder, a su regreso la mujer se encontró con una escena imborrable: sus dos hijos habían sido asesinados.De acuerdo con la información revelada por los investigadores del caso, los dos cuerpos de los hermanitos estaban tendidos sobre una cama y su papá, señalado asesino, estaba acostado junto a ellos. Ante la desgarradora escena que encontró al ingresar a la vivienda, Paola desconcertada salió pidiendo auxilio por parte de sus vecinos y terminaron encerrado al hombre en la vivienda para evitar que escapara. Al lugar llegó una ambulancia, pero los esfuerzos por salvar la vida de los menores fueron infructuosos debido a las graves lesiones que presentaban.Entre tanto, Darwin Beltrán fue sacado de la vivienda hacia las 5:40 p.m. y, aunque la comunidad enardecida intentaba golpearlo, una patrulla motorizada de la Policía Metropolitana de Bogotá se encargó de protegerlo y llevarlo detenido.Los agentes del CTI y de la Policía que ingresaron a la escena del crimen en un reconocido barrio de la localidad de Engativá quedaron impactados con lo que encontraron, pues además de los cuerpos de los hermanitos hallaron, entre otras, una nota que había escrito Darwin Beltrán y que, irónicamente, decía "Los amo" y las armas que este habría utilizado para acabar con la vida de sus pequeños hijos.Tras la necropsia realizada a los cuerpos de Santi Esteban y Susan Camila por parte de Medicina Legal, se conocieron detalles de cómo los menores fueron atacados, al parecer por Darwin Beltrán: al bebé lo golpearon brutalmente, mientras que a la menor la agredieron varias veces con un arma cortopunzante.Meses después, la mujer relató después que previo al crimen su expareja había llegado a la casa “tranquilo. Él llega con sus llaves, se para detrás mío, pero yo lo veo tranquilo. Lo que repite, que me repite en varias ocasiones, es ‘Paola, váyase que usted me altera’. Pero no fue agresivo, yo lo vi bien”.¿No aceptó cargos?En un primer momento, Darwin Beltrán - según el testimonio de vecinos del sector - habría asegurado que él era el responsable de los actos y hasta les habría dicho a funcionarios del Instituto Nacional de Medicina Legal que investigan los hechos que “me dio como un cuadro de locura y asesiné a mis hijos”. Sin embargo, en medio de las audiencias en las que le imputaron el delito de homicidio agravado, el sujeto no aceptó cargos.“Él se excusa en que no era consciente de lo que estaba haciendo”, ha comentado en varias ocasiones su exesposa y madre de los niños, Paola Ramírez, quien sigue esperando justicia por lo ocurrido, rechazando además que su defensa busque declararlo inimputable por enfermedad mental. El vencimiento de términos de este caso es el 23 de agosto de 2025 y no ha habido mayores avances, por lo que temen que el hombre quede libre.Este domingo en Séptimo Día, la mamá de los menores entrega detalles de lo ocurrido en las audiencias tras casi 10 meses de este triste caso, mientras los familiares del presunto victimario hablan de sus versiones sobre lo ocurrido. ¿Por qué el caso podría dar un giro? Vea la investigación, este domingo, a las 9:30 p.m.
Han pasado 7 meses desde que Darwin Beltrán les quitó la vida a sus dos hijos Susan y Santi, de 7 y 4 años de edad, dentro de su vivienda en el barrio Las Ferias, localidad de Engativá, en Bogotá.Desde que está preso, el sujeto no ha querido aceptar el cargo de homicidio agravado “porque él se excusa en que no era consciente de lo que estaba haciendo”, afirma su exesposa y madre de los niños, Paola Ramírez.En la última audiencia realizada el pasado 9 de mayo, Darwin no mostró arrepentimiento, “lo vi tranquilo”, relató la madre de las víctimas al pódcast Más allá del silencio, que conduce el periodista Rafael Poveda. “En audiencia siempre ha dicho lo mismo, que no acepta cargos porque no era consciente de lo que estaba haciendo en ese momento”, insistió la mujer, que ahora teme que pueda quedar en libertad o no ser enviado a prisión por el filicidio en Las Ferias.¿Por qué podría quedar libre?La defensa de Darwin Beltrán le pidió a la jueza un aplazamiento del proceso y, si el caso no avanza en los estrados judiciales, habría vencimiento de términos el 23 de agosto de 2025, con lo cual dejarían libre a este hombre.No menos grave es que Miguel Ángel Ruiz, abogado de Paola, teme que al asesino de los niños Susan y Santi lo declaren inimputable por enfermedad mental, por lo que no recibiría una pena superior a los 40 años de cárcel, sino un castigo muy inferior por lo que hizo y por lo que podría quedar en libertad en menos de una década.“Tienen una teoría y quieren poderla llevar al juicio oral para convencer a la jueza de que efectivamente él es una persona enferma y que no debe tener una medida de aseguramiento que es intramural, dentro de una cárcel, sino en una unidad de salud mental o en un hospital psiquiátrico”, explicó el doctor Ruiz.De lograrse, “la pena a la que él podría estar expuesto con este homicidio agravado, (que) estaría entre los 40 y 60 años de cárcel” podría llegar a bajar a “10 años en una unidad de salud mental u hospital psiquiátrico. A él le van a hacer unos exámenes cada 3 meses, cada 6 meses, evaluando cómo está su estado de salud mental. Obviamente una persona interna donde le aplican los todos los medicamentos, donde están pendiente psicólogos, psiquiatras, médicos toxicólogos, trabajadores sociales, el cerebro va a funcionar mejor, bien”.“El problema es cuando salen y si no tienen ese mismo control ahí, pues fácilmente esta persona puede recuperar su libertad y obviamente podría terminar su plan, que es la teoría de nosotros, que es dejarla a ella en vida un tiempo y ya posteriormente venir a quitarle a ella la vida, que es la inferencia razonable que tenemos desde el grupo de defensa de víctimas que tenemos”, añade.El argumento de representantes de las víctimas para probar que no es inimputableLa doctora Carolina Cardona, especialista en psicología jurídica y criminológica, detalló en el pódcast que “hay una contradicción viéndolo desde la parte de perfilación de la conducta de Darwin como tal, pues podría llegar a pensar de que el hecho de que hubiera llegado a la casa y hubiese tenido la habilidad de decirle a ella (a Paola) que se saliera y luego atacar los niños, habla de algo que está planeado, porque si realmente él hubiera perdido la conciencia, hubiera estado alterado, llega a la casa y también la puede haber agredido a ella, pero no, le pide que se vaya. Entonces, si tengo la capacidad de llegar y decir ‘vete’ y después tomar la acción, estoy consciente de que quiero cometer un acto. Ya, eso habla de algo de conciencia. No puedo decir simplemente que estaba alterado o que perdió el juicio en cualquier momento”.Y es que la misma madre de los niños asesinados en el barrio Las Ferias relató que el día del crimen, el 28 de octubre de 2024, Darwin Beltrán llegó a la casa “tranquilo. Él llega con sus llaves, se para detrás mío, pero yo lo veo tranquilo. Lo que repite, que me repite en varias ocasiones, es ‘Paola, váyase que usted me altera’. Pero no fue agresivo, yo lo vi bien”.La doctora Cardona recalca que “hay muchos indicios” en el comportamiento del asesino “que nos indican que hubo una planeación previa. Él tuvo tiempo de dejar unas cartas donde su jefe, a las cuales todavía no hemos tenido acceso nosotros como tal. Se despidió de varias personas. El haber dejado de tomar sus medicamentos mucho tiempo atrás, aun sabiendo que cuando salió de los centros de salud mental, a él le dieron unas medicaciones, él tenía que tomarse unos medicamentos, pero no lo hizo. Y sabía también y era consciente de que si no se tomaba los medicamentos, él sufría de algunas crisis”.Darwin Beltrán “deja de tomarse los medicamentos, ingiere alcohol, aún sabiendo que si ingiere alcohol se puede aumentar el trastorno, hace una carta, se despide, visita a varios vecinos y llega a casa y tiene la capacidad de sacar a la mamá de los niños y cometer el acto. Entonces, todo eso me habla de una planeación previa a algo que yo quería hacer”, insistió la experta.El abogado Ruiz agrega que el filicida actuó motivado por un “detonante, es que ella le dice, ‘no hay más relación, ya se acabó. Definitivamente llevo 10 años con usted, me he aguantado mil cosas, pero ya realmente ya llego hasta acá. Este es el final de los dos. Usted tiene que irse de la casa, necesito que por favor me desocupe, usted es un gran papá, puede venir a ver los niños y todo, pero hasta ahí’”.“Entonces, para nuestro concepto, como criminalístico, como criminólogo, como perfilador, vemos es de que ese es el detonante, esa es la mecha que enciende y le activa el iter criminis para que él empiece a poder escalar esos cuatro pasos del iter criminis, donde ya no tiene freno, donde él pasó desde pensarlo hasta organizar el plan macabro, hasta tomar la decisión de hacerlo y ya al final que es accionar y era vengarse de ella por la decisión que ella toma y dejarla sufriendo en vida y posteriormente predisponerse para que pueda quedar libre el día de mañana y poder llegar ahora sí después a quitarle la vida a ella. La violencia vicaria habla sobre eso, en vida hacerla sufrir y cuando ya el psicópata o el sociópata entienda que ya la hizo sufrir lo que necesitaba, entonces va y la mata”, precisó.EDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANOPERIODISTA DIGITAL NOTICIAS CARACOLsmsorian@caracoltv.com.co
El 28 de octubre de 2024, el barrio Las Ferias en Bogotá fue el escenario de un filicidio que conmocionó a la capital y a Colombia entera. Darwin Felipe Beltrán acabó con la vida de sus dos pequeños hijos, Susan Camila, de 7 años, y Santi Esteban, de 4. El sujeto esperó a que regresara Paola Ramírez, la mamá de los niños, para mostrarle lo que había hecho.Los dos cuerpos de los hermanitos estaban tendidos sobre una cama y su papá estaba ahí, acostado junto a ellos. Los vecinos no pudieron hacer algo por salvar a los menores de edad, pero estuvieron a punto de linchar al hombre que, según su propia exesposa, no mostraba remordimiento por lo que había hecho.Paola solo tiene una pregunta constante para Darwin: “Por qué había atacado a los niños y por qué no a mí, (…) nunca respondió esa pregunta” y lo único que dice es “que lo perdonara, que él me amaba mucho”.“Siempre me imagino ese momento de cómo sufrieron”Paola no deja de pensar en el día que le arrebataron a sus dos razones de vivir. Al hablar con Rafael Poveda en el pódcast Más allá del silencio, recordó que ese día de octubre, cuando ya llegaba la noche, su ex llegó a la casa “tranquilo. Él llega con sus llaves, se para detrás mío, pero yo lo veo tranquilo. Lo que repite, que me repite en varias ocasiones, es ‘Paola, váyase que usted me altera’. Pero no fue agresivo, yo lo vi bien”.Luego vino el horror, encontrar a sus bebés muertos a manos de un hombre “que se preocupaba por sus hijos de llevarlos al colegio, de estar pendiente de ellos, qué hacía falta del mercado y eso”, relató la mujer. Ahora, ella siempre tiene en su mente “ese momento, siempre me imagino ese momento de cómo sufrieron y todo”.Defensa busca que Darwin Felipe Beltrán sea inimputableLa doctora Carolina Cardona, especialista en psicología jurídica y criminológica, le contó al mismo pódcast que el abogado del asesino de sus hijos en Las Ferias busca “que no pague en prisión, porque se están excusando en que él tenía una enfermedad mental que hacía que perdiera el juicio y que por eso él en el momento de los hechos no era consciente de lo que estaba haciendo”.Por esa misma razón, el sujeto no ha aceptado el cargo de homicidio agravado.Sin embargo, la experta recalca que “hay una contradicción viéndolo desde la parte de perfilación de la conducta de Darwin como tal, pues podría llegar a pensar de que el hecho de que hubiera llegado a la casa y hubiese tenido la habilidad de decirle a ella que se saliera y luego atacar los niños, habla de algo que está planeado, porque si realmente él hubiera perdido la conciencia, hubiera estado alterado, llega a la casa y también la puede haber agredido a ella, pero no, le pide que se vaya. Entonces, si tengo la capacidad de llegar y decir ‘vete’ y después tomar la acción, estoy consciente de que quiero cometer un acto. Ya, eso habla de algo de conciencia. No puedo decir simplemente que estaba alterado o que perdió el juicio en cualquier momento”.Agrega que “hay muchos indicios en su comportamiento que nos indican que hubo una planeación previa. Él tuvo tiempo de dejar unas cartas donde su jefe, a las cuales todavía no hemos tenido acceso nosotros como tal. Se despidió de varias personas. El haber dejado de tomar sus medicamentos mucho tiempo atrás, aun sabiendo que cuando salió de los centros de salud mental, a él le dieron unas medicaciones, él tenía que tomarse unos medicamentos, pero no lo hizo. Y sabía también y era consciente de que si no se tomaba los medicamentos, él sufría de algunas crisis. Entonces, cuando yo sé que si no me tomo el medicamento, y me voy a alterar, y voy a sufrir unos trastornos, y voy a empezar a escuchar voces, entonces ya estoy planeando o simplemente me vuelvo irresponsable conmigo y con los demás y no me importa lo que vaya a suceder”.“Hace una carta, se despide, visita a varios vecinos y llega a casa y tiene la capacidad de sacar a la mamá de los niños y cometer el acto. Entonces, todo eso me habla de una planeación previa a algo que yo quería hacer”, subraya la doctora.Paola debe $30 millones por las tumbas de sus hijosAdemás de la angustia de esta mujer por pensar que su exesposo pueda quedar libre o no vaya a prisión sino a una institución mental, se suma el trabajo sin descanso que realiza como guardia de seguridad en Bogotá para poder pagar por los lotes donde fueron enterrados Susan y Santi.Paola cuenta que está “trabajando porque obviamente estoy pagando lo del lote de los niños y es una deuda grande, trabajando. Cuesta 30 millones de pesos”, pero esta madre está convencida de que sus hijos lo valen porque “yo no quiero que a mis hijos los vayan a cremar”.Mientras labora en una empresa de seguridad para pagar cuotas de 700.000 pesos mensuales, ella sigue pensando en el fatídico día para sus niños, que no estuvieron por primera vez junto a ella en este Día de la Madre, en el que decidió trabajar para pagar por el lote en el cementerio de sus hijos. “Ya nada es igual. Ya todo cambió”, termina ahogada en el llanto.EDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANOPERIODISTA DIGITAL NOTICIAS CARACOLsmsorian@caracoltv.com.co
El pasado 28 de octubre la vida de Paola Ramírez tuvo un antes y un después al perder a sus dos hijitos Santi Esteban y Susan Camila Beltrán Ramírez (de 4 y 7 años, respectivamente) a manos de su expareja sentimental, quien también era padre de los menores: Darwin Beltrán. Tras dos meses del doble filicidio, la mamá de los pequeños habló sobre lo que sucedió aquel día, cuando encontró a los menores de edad muertos en donde residía, en el barrio Las Ferias, en Engativá, en el noroccidente de Bogotá.En conversación con el podcast ‘Más allá del silencio’, Paola relató cómo eran sus hijos y la luz que le brindaban. Con voz entrecortada contó que Susan Camila hubiera cumplido 8 años el 13 de diciembre y que ella “tenía mucha ilusión. Me acuerdo que Susan se paraba al frente del almanaque y ella contaba los días y me preguntaba que si faltaba mucho para sus cumpleaños. Entonces pues ella tenía tanta ilusión que, obviamente, se lo celebré”. Fue al cementerio donde están enterrados los niños y colocó algunas decoraciones.(Lea además: Las heridas que quedan en el barrio Las Ferias tras asesinato de dos hermanos a manos de su papá)Darwin Beltrán ha llamado en varias ocasiones a Paola RamírezUn día después del cumpleaños de su hija, “ese sábado me llamó a decirme que si no tenía derecho a saber dónde estaban sus hijos, que él quería saber dónde estaban sus hijos para cuando saliera irlos a visitar, yo le dije que no, que no tenía derecho”.Manifestó que su expareja sentimental “todavía dice incoherencias. En la llamada me dice que que él ese día había llegado a la casa pidiéndome los medicamentos, no sé a qué medicamentos se refiere porque él ni siquiera estaba tomando medicamentos, él era un irresponsable que nunca siguió su tratamiento psicológico ni mucho menos medicamentos. Él me dice en una llamada que había llegado a pedirme los medicamentos y que yo me había ido… cuando es mentira. Llegó calmado diciéndome: ‘váyase que usted me altera’”, frase que le repitió en varias oportunidades.¿Qué pasó antes de que Darwin Beltrán asesinara a sus hijos?Paola contó que ella tomó su celular y que él la acompañó hasta la puerta. “Irónicamente me devuelvo y le digo dizque: ‘Darwin, cuidado con los niños que están adentro. Cierre la puerta para que no sea que se salgan’. Me dijo en ese momento que fuera donde la mamá y yo le digo: ‘su mamá está visitando a su hermana’, y él me dice: ‘vaya donde mi mamá’, y yo le digo: ‘bueno’”.Y como si fuera un presentimiento, Paola Ramírez salió de la casa y al girar la esquina llamó a una ambulancia para que le prestara a Darwin ayuda psiquiátrica porque “yo sabía que Felipe ya estaba enfermo, yo sabía que Darwin estaba volviendo a tener una crisis porque no era la primera vez, Darwin ya había tenido crisis”.Además, reveló que su expareja estaba diagnosticada con trastorno bipolar afectivo y que siguió un tratamiento con pastillas durante un tiempo, pero que lo dejó a un lado y que no volvió a tener acompañamiento psicológico. Indicó que le comentó a la mamá de Darwin que debían internarlo, pero que la mujer se negó: “Me decía que no, que yo lo quería internar porque yo le tenía rabia al hijo”.Paola compartió que mientras llamaba a la ambulancia, en la tarde del 28 de octubre, un compañero del trabajo de su ex llegó en bicicleta a la esquina de la casa de ella y le preguntó por Darwin. Asimismo, él le indicó que lo había visto con comportamientos extraños y que “les había llevado pollos a los compañeros y que en la empresa ya estaban preocupados porque él no se comportaba así”.El joven en bicicleta se ofreció a entrar a la casa mientras Paola llamaba a la ambulancia para evitar que Darwin se fuera y no recibiera el debido acompañamiento psicológico, pero debido al temor que ella tenía de que su ex se alterara y se escapara, ella prefirió que el colega de él no ingresara a la vivienda y esperaron un rato más.Pasaron unos minutos y Paola pudo hablar con una psicóloga mientras la ambulancia llegaba al barrio Las Ferias. Ella le comentó que Darwin estaba en la casa solo con los niños y le contó cuál era el diagnóstico que él tenía, a lo que la otra mujer le respondió: “Que tranquila, que él es como un niño, que le lleve la idea mientras la ambulancia llega, que él no le va a hacer nada a los niños”.Luego de que la psicóloga le dio el aparte de tranquilidad, ella se quedó parada a tres casas de donde vivía con sus hijos “cuando él sale de la casa totalmente mojado, él no tenía zapatos, él tenía como que unas medias o estaba descalzo, no recuerdo, pero estaba totalmente mojado, desde la cabeza estaba totalmente mojado. Se para y me grita algo, pero no sé qué es lo que él me dice, pero ahí yo lo veo raro, yo ahí lo veo transformado, hay algo en él diferente en ese momento y de la nada sale corriendo, se entra a la casa y cierra la puerta”.Al ver ese comportamiento, Paola se va detrás de Darwin, pues lo que acababa de ver no era la única alarma que la alertaba, pues minutos antes había hablado con el jefe de él y “me dice de una nota que él dejó en el escritorio del jefe. Me dice que Darwin le había dejado una nota que le decía como que gracias por todo y que se iba a reunir con Cristo, se iba a la casa de Cristo”.Con el actuar de su ex y lo que le acababa de decir el jefe de él, ella pensó que Darwin se iba a hacer daño, pero cuando fue a abrir la puerta de la vivienda se percató de que en esta había sangre.Este episodio para Paola es confuso, pero relató que el compañero de Darwin le contó que ella le indicaba que olía mucho a sangre y que él le decía que se devolviera, a lo que ella le hizo caso.“Lo que sí tengo presente es cuando él (Darwin) empieza a gritar: ‘Paola, Paola, los niños, Paola, los niños. Por la ventana que da hacia la calle él gritaba y me mostró al niño, me mostró a mi Santi y él ya estaba muerto”, contó en medio de lágrimas.Aún piensa en qué le habrá pasado a Darwin por la cabeza en ese momento cuando decidió asesinar a los niños. “Yo miré a mi alrededor y yo decía que no, que era mentira. Hace un momento había dejado a mis niños acostados, Susan estaba durmiendo, Santi se le había arrunchado al lado, y pensé que jamás sería capaz de tocarme a los niños. Él nunca los agredía”.Paola volvió a entrar a su casa en Las FeriasAntes de ver la macabra escena, ella empezó a gritar “que un doctor, cuando me dijeron que ya no había nada que hacer por ellos. Yo entré a ver a mis niños y ahí ya llegó la Policía”.En las llamadas que él le ha hecho desde la cárcel, de las cuales Paola solo ha contestado dos, ella le recrimina que por qué no la atacó a ella, sino a los niños, a lo que él le respondió: “Que perdón, que perdón, que lo perdone, que me ama mucho y que me va a amar toda la vida”.Paola recalcó que una crisis que tuvo Darwin fue en febrero de 2023 y que lo internaron durante una semana en una clínica. Al explicar cómo eran los episodios que tenía, indicó que “empezaba a hablar incoherencias y no se podía quedar quieto, él tenía que estarse moviendo, haciendo algo, no dormía”.Para la mamá de Santi Esteban y Susan Camila fue extraño el actuar que tuvo su expareja, pues él nunca se tornaba violento, tan solo “se iba a caminar, se iba de la casa, no podía estar en la casa, se iba a hacer ejercicio”.Las señales que indicarían que Darwin iba a recaerTras seguir un breve tratamiento, el cual no pudo terminar porque una ampolleta que se debía aplicar costaba cerca de $1.000.000, él empezó a beber con los compañeros del trabajo los fines de semana. Cuando Paola le manifestaba su preocupación por volver a recaer, él le sostenía que él podía beber cerveza, mas no aguardiente porque este trago lo podía alterar. Por esto, “la mamá de él me decía que yo era una tóxica, una loca que no lo dejaba respirar, que no lo dejaba salir. Pasó que el 19 de octubre nosotros estábamos cumpliendo 10 años, él se quedó tomando ese sábado”.Al ver el comportamiento de Darwin, “yo ese día le hice una videollamada y le dije dar no podemos seguir más, definitivamente no podemos seguir más, no vuelva a la casa. Venga si quiere mañana, recoja sus cosas y ya, no más. Él me dijo que no, que por qué yo era así, que él me amaba mucho”.La relación de Darwin Beltrán con sus hijosCuando Paola le dejó en claro que no quería regresar con él, una semana antes del crimen, él empezó a ir más seguido a la casa donde ella y sus hijos vivían. Incluso, se ofrecía llevarlos al colegio.“Era un padre amoroso, responsable, era muy responsable porque una cosa eran los problemas que teníamos los dos (porque tuvimos muchos problemas a lo largo de la relación), pero él con los niños era otra cosa. Con los niños era muy responsable, que su mercado, que el arriendo, que los servicios, que el parque, le gustaba mucho llevarlos a la piscina”, contó.(Lea también: Habla mamá de hermanitos asesinados en Engativá: “No vi señal de que pudiera lastimarlos”)
Darwin Beltrán, con anotaciones por violencia intrafamiliar, no aceptó cargos por el asesinato de sus hijos Susan Camila y Santi Esteban, de 7 y 4 años, hallados sin vida dentro de su casa en el barrio Las Ferias de la localidad de Engativá, en el occidente Bogotá.La Fiscalía General de la Nación, quien dijo que lo iba a imputar por homicidio y feminicidio agravados, solo lo acusó del primer cargo, delito que el indiciado rechazó, pese a que, según testigos, admitió haberles quitado la vida a los menores de edad.Lo que Darwin Beltrán les habría hecho a sus hijos en EngativáEl sujeto, que tenía antecedentes de violencia intrafamiliar por un ataque a su expareja en 2019, habló con investigadores de Medicina Legal en medio de los exámenes médico-forenses que le fueron practicados tras el crimen que ha conmocionado a la ciudadanía, según pudo establecer Noticias Caracol en vivo.En ese momento, el hombre aceptó haber sido el autor del asesinato de los dos pequeños. Además, manifestó que era consciente de su situación legal y de que estaba detenido por la agresión que acabó con la vida de los menores. Sin embargo, durante la audiencia de legalización de captura e imputación rechazó los cargos.En palabras de Darwin Beltrán, el ataque fatal a sus hijos sucedió tras haber visto a su expareja, quien había decidido terminar su relación sentimental hace ocho días, bajarse de una motocicleta.“Fue hacia las seis cuando escuchamos el alboroto”, contó Héctor Vanegas, un vecino de Engativá, sobre la tragedia que presenciaron este lunes 28 de octubre. El testigo reveló que el papá de los niños le mostró a su expareja, que acababa de llegar de la tienda, el cuerpo de uno de los pequeños antes de que ella pudiera ingresar a la vivienda.Al percatarse de lo ocurrido y en medio de la impotencia, vecinos del sector golpearon desesperadamente las puertas y ventanas del inmueble, hasta que por fin pudieron ingresar. Sin embargo, ya era muy tarde.“No pudimos hacer nada, no pudimos hacer nada, eso es lo más doloroso, que no pudimos hacer nada. Hicimos todo lo que pudimos, tumbamos la puerta, pero ya para qué”, lamentó con rabia Leonardo Molina, quien considera que lo que hizo Darwin Beltrán “fue algo premeditado, se ve porque todo estaba trapeado, todo estaba mojado, como limpiando las evidencias, y los niños acostaditos en la cama”.Darwin Beltrán se mostraba como un buen padreEl señalado asesino de los dos niños en Engativá tenía antecedentes de violencia intrafamiliar por un ataque a su expareja y madre de los pequeños, en 2019, en el que le ocasionó lesiones en el rostro. Sin embargo, algunos familiares, que también fueron entrevistados por las autoridades, mencionaron que el sujeto nunca mostró señales de violencia hacia sus hijos y se comportaba como un padre promedio en la sociedad.Velatón en Engativá por Susan Camila y Santi Esteban“Ya no más violencia, ya no más niños y niñas muertas, ya no nos queremos seguir viendo en un noticiero como le pasó a la niña Sofía. Y si yo alzo la voz es porque la próxima no quiero ser yo, la próxima que no sea una de las que estamos acá”, manifestó una menor durante la velatón, a la que asistieron compañeros de colegio de los pequeños, padres de familia, vecinos y autoridades, quienes exigen justicia en este caso que conmocionó al barrio Las Ferias.“Es el llamado de un niño inocente que no tuvo cómo defenderse. Es el llamado de un grito al que nadie acudió, a un grito tal vez que hicieron esos niños para que alguien los ayudara”, señaló otra habitante de Engativá, donde piden revivir la cadena perpetua para criminales que cometen actos deplorables como este.La audiencia contra Darwin Beltrán se retomará este miércoles. Se espera que un juez dicte medida de aseguramiento, en centro carcelario, contra el señalado filicida. Sería enviado a La Tramacúa, prisión donde están recluidos otros asesinos de niños, como Brayan Campo (feminicida de Sofía Delgado), Harold Andréi Echeverry (homicida de Michel Dayana González) y Rafael Uribe Noguera (quien le quitó la vida a Yuliana Samboní). El padre de Susan Camila y Santi Esteban podría ser condenado a cerca de 50 años de detención.
Fue en una casa del barrio Las Ferias, en la localidad de Engativá (occidente de Bogotá), donde Darwin Beltrán, de 31 años, acabó con la vida de sus dos pequeños hijos -Santi Esteban, de 4 años, y Susan Camila, de 7-. Así lo aseguran las autoridades de la capital colombiana.“Fue hacia las seis cuando escuchamos el alboroto”, le dijo Héctor Vanegas a Noticias Caracol en vivo sobre la tragedia que presenciaron este lunes 28 de octubre. El testigo reveló que el papá de los niños le mostró a su expareja, que acababa de llegar de la tienda, el cuerpo de uno de los pequeños antes de que ella pudiera ingresar a la vivienda.La señora, en medio del dolor, lloraba en la calle mientras sus vecinos intentaban salvar a los niños, aunque nada pudieron hacer por esos dos angelitos.“Fue algo premeditado”, cree un vecino de EngativáAl percatarse de lo ocurrido y en medio de la impotencia, vecinos del sector golpearon desesperadamente las puertas y ventanas del inmueble, hasta que por fin pudieron ingresar. Sin embargo, ya era muy tarde.“No pudimos hacer nada, no pudimos hacer nada, eso es lo más doloroso, que no pudimos hacer nada. Hicimos todo lo que pudimos, tumbamos la puerta, pero ya para qué”, lamentó con rabia Leonardo Molina, quien considera que lo que hizo Darwin Beltrán “fue algo premeditado, se ve porque todo estaba trapeado, todo estaba mojado, como limpiando las evidencias, y los niños acostaditos en la cama”.La gente que presenció la tragedia en Engativá agrega que el señalado homicida se había acostado junto a los pequeños y luego habría aceptado haber sido el autor del doble crimen, esto ante los policías que llegaron a atender el caso.Entre la rabia y la impotencia, un ciudadano sacó a rastras a Darwin Beltrán de la casa de los niños y allí, en el andén, varios quisieron tomarse la justicia por mano propia, golpeando al sujeto, hasta que finalmente arribaron agentes, alertados por una supuesta riña.El coronel Pedro Saavedra, comandante operativo de seguridad ciudadana de la Policía Metropolitana de Bogotá, informó que “al llegar nuestros policías capturan a una persona, la cual comete el delito de homicidio con dos menores de edad, de 4 y 7 años. En estos momentos esta persona se está dejando a disposición de las autoridades competentes, Fiscalía General de la Nación, por el delito de homicidio”.Mientras tanto, como si fueran sus hijos, los residentes de la localidad de Engativá cargan con un pesado dolor por no haber podido ayudar a Susan Camila y Santi Estaban. “Me vine para acá frustrado y hasta lloré porque eso es duro. Ver a unos niños de 7 y 4 años muertos en una cama es bastante conmocional”, declaró Javier Taborda.El papá de los pequeños será imputado, ante un juez de la república, por los delitos de homicidio agravado y feminicidio agravado.A través de su cuenta de X, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, hizo un llamado a la justicia para que al agresor se le imponga la más alta pena posible. “¿Qué nos pasa como sociedad? Estos casos son desgarradores e inaceptables”, acotó.Sobre el sujeto que acabó con la vida de sus hijos en Engativá, las autoridades precisaron que tenía antecedentes judiciales por violencia intrafamiliar, además de hurto y receptación. Al parecer, por los malos tratos, la mamá de las víctimas había decidido dejarlo hace ocho días. Un habitante del barrio Las Ferias, que aseguró haber ido al mismo colegio al que asistió Darwin Beltrán, subrayó que el filicida “ante la sociedad se veía bien, le gustaba jugar mucho microfútbol. Se veía muy bien ante la sociedad, un buen padre, una persona próspera”. Sin embargo, para este vecino, “lastimosamente la justicia es una porquería, porque hasta que no mataron estos niños no se ponen las pilas. Ahora hay una madre de familia literalmente traumada, con un dolor inmenso, por culpa de un psicópata que tenía antecedentes de maltrato familiar y que la justicia no supo controlar a su tiempo”.Piden no rebajar penas para violadores o asesinos de niños y niñasLa procuradora general de la Nación, Margarita Cabello, le pedirá al Congreso retirar el artículo séptimo de la reforma a la justicia que se tramita en el Legislativo, el cual contempla una rebaja de pena para violadores y quienes cometan delitos contra los niños y niñas.“Consideramos que la rebaja planteada no es un elemento fundamental para lograr decisiones judiciales en firme y rápidas. Por el contrario, podría incentivar la idea de menos gravedad para la sociedad de ese tipo de delitos y eso es lo que no queremos”, consideró la jefe del Ministerio Público, quien señaló que, de pasar este artículo, se estarían violando normas internacionales. A su solicitud se han sumado más de 100 congresistas.Los filicidios, como el que cometió Darwin Beltrán al acabar con la vida de Santo Esteban y Susan Camila, han impactado varias veces a la sociedad colombiana. Este tipo de delitos es castigado fuertemente por la justicia, que los suele catalogar como feminicidios agravados. Las penas pueden rondar los 50 años de cárcel.>> Repasamos aquí algunos de los filicidios que han conmocionado a ColombiaEste año, de acuerdo con el Instituto Nacional de Medicina Legal, se han presentado al menos 380 asesinatos de menores de edad en Colombia. Entre los casos más recientes, además del de los hermanitos en Engativá, están el de la pequeña Sofía Delgado y el bebé Alexis Delgado. La primera fue atacada hasta la muerte por Brayan Campo en una tienda de mascotas, en Candelaria (Valle del Cauca), mientras que el segundo fue abusado, torturado y ultimado, presuntamente por su tío político Carlos Herrán Rodríguez, en una finca de San Cayetano (Cundinamarca).Campo confesó su crimen y aceptó los delitos de feminicidio agravado, secuestro simple agravado, tentativa de secuestro (al parecer intentó raptar a otra niña horas antes) y ocultamiento de material probatorio. Fue enviado a la cárcel de La Tramacúa, en Valledupar. Entre tanto, Herrán no se allanó a los cargos de homicidio agravado, tortura agravada y acceso carnal violento con menor de 14 años, pero un juez lo envió a prisión mientras termina el juicio en su contra.>> En contexto: conozca acá la triste historia de varios de los ángeles asesinados en el país
El dolor ha embargado al barrio Las Ferias, de la localidad de Engativá, donde los hermanitos Susan Camila y Santi Esteban, de 7 y 4 años, murieron, al parecer, a manos de Darwin Beltrán, su padre. El hombre esperó a su exesposa, que había decidido dejarlo una semana antes, para mostrarle lo que había hecho, según testigos.>> Vea, además: Darwin Beltrán estaba acostado junto a cuerpos de sus hijos, dicen que crimen “fue premeditado”Madre de los niños asesinados en Engativá no pudo ingresar a su casaTestigos le contaron a Noticias Caracol en vivo lo que ocurrió sobre las seis de la tarde del lunes 28 de octubre en el barrio Las Ferias.Según narraron, la mamá de los hermanitos había salido a una tienda de Engativá y al regresar encontró a su expareja, Darwin Beltrán, quien le mostró el cuerpo de uno de sus hijos sin vida. Ella no puede ingresar a la vivienda y empezó a llorar. Los vecinos, alertados por el llanto desconsolado de esta mujer, intentaron a auxiliar a los menores de edad, pero al ingresar al inmueble la escena fue aterradora.Los dos cuerpos de los hermanitos estaban tendidos sobre una cama y su papá estaba ahí, acostado junto a ellos. Al parecer, había limpiado la escena del crimen porque el piso se encontraba mojado y había traperos y trapos en el lugar. Señalaron que fue el mismo Darwin Beltrán quien les contó lo que les había hecho a los niños.Señalaron que aunque llamaron de inmediato a la Policía Metropolitana de Bogotá, uno de los residentes sacó a rastras al señalado filicida y, sobre la acera, empezaron a golpearlo. Los uniformados de Engativá llegaron al sitio antes de que la comunidad hiciera justicia por mano propia. La justicia les falló a estos niños, creen ciudadanosUn habitante del barrio Las Ferias, que afirmó fue al mismo colegio al que asistió Darwin Beltrán, manifestó que el filicida “ante la sociedad se veía bien, le gustaba jugar mucho microfútbol. Se veía muy bien ante la sociedad, un buen padre, una persona próspera”.Para él, “lastimosamente la justicia es una porquería, porque hasta que no mataron estos niños no se ponen las pilas”, teniendo en cuenta el pasado judicial de Darwin Beltrán. “Ahora hay una madre de familia literalmente traumada, con un dolor inmenso, por culpa de un psicópata que tenía antecedentes de maltrato familiar y que la justicia no supo controlar a su tiempo”.Fue por esa situación de violencia intrafamiliar que la madre de los niños decidió terminar la relación con el sujeto hace una semana.Cargos que imputarán a Darwin Beltrán por asesinato de sus hijos en EngativáEste martes 29 de octubre, en la tarde, se hará una audiencia reservada contra el sujeto, a quien imputarán los delitos de homicidio agravado y feminicidio agravado. De ser hallado culpable, Darwin Beltrán recibiría una condena de hasta 60 años de cárcel y no tendría rebaja de pena porque el crimen fue contra menores de edad.Varias personas de Engativá han llegado a la vivienda donde ocurrió la tragedia para prender una vela por las almas de los hermanitos y hacer una oración por ellos.Víctor Hugo Huertas, alcalde de la localidad de Engativá, le dijo a Noticias Caracol que este martes se realizará una velatón, a las 6:00 p.m., por los pequeños Susan Camila y Santi Esteban.La mamá de las víctimas ha recibido atención psicosocial, pues quedó en shock por el dolor de haber perdido a sus bebés.
Al parecer la imprudencia fue la causante del accidente, registrado en el barrio las Ferias de la localidad de Engativá.
La Selección España llega a la tercera final del Mundial femenino Sub-20 en su historia para intentar sumar su segundo entorchado universal, después del de 2022, ante una Corea del Norte que ya cuenta con tres títulos y defiende el conseguido en 2024. Dicho compromiso lo podrá ver EN VIVO por la señal de Gol Caracol HD2, en Ditu, en este portal haciendo clic en el siguiente enlace: https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/partidos, y, a su vez, en el canal de YouTube de Gol Caracol. Así llegan los equipos a la gran final del Mundial Sub-20Las dos últimas campeonas se juegan, por tanto, el cetro mundial. España se ha enfrentado a Japón en sus dos finales anteriores. En 2018, en Francia, cayó contra las niponas por 3-1. En 2022, la siguiente edición (se suspendió la de 2020 por la pandemia de Covid-19), las españolas se impusieron por el mismo resultado.Por su parte, Corea del Norte ha ganado tres de las cuatro finales que ha jugado. Sólo cayó en 2008, contra Estados Unidos (2-1), pero sumó el título mundial en 2006 (contra China, por 5-0), en 2016 (contra Francia, por 3-1) y en 2024 (contra Japón, por 1-0), el último disputado.El único precedente en partido oficial entre estas dos selecciones data de 2016. En los cuartos de final de aquel Mundial, disputado en Papúa Nueva Guinea, las norcoreanas se impusieron por 3-2 en un encuentro en el que marcaron para España Lucía García y Nahikari. Corea del Norte terminaría ganando esa competición.En la categoría Sub-17, sin embargo, hay un precedente más reciente. En la final del Mundial de 2024, con muchas de las jugadoras que este domingo se verán las caras, Corea del Norte y España empataron a 1 en el tiempo reglamentario, pero las asiáticas se llevaron el título en los penaltis (4-3).Ahora, las de David Aznar son la selección que más goles (21), asistencias (13), remates (167) y precisión en los pases (89 %) acumula durante este Mundial, además de tener en sus filas a Pau Comendador, máxima goleadora (6 tantos), y Aicha Camara, la jugadora con más pases completados (445).En cambio, la gran baza de Corea del Norte es su defensa, ya que el combinado asiático no ha encajado ningún gol en todos los encuentros que ha disputado en el Mundial. En las semifinales, las de Han Chol-hak superaron por un contundente 3-0 a Colombia.Antes, España ya había asegurado su presencia en la final ante Italia, selección revelación del torneo, que en ninguna edición anterior había conseguido superar la fase de grupos. Las españolas se impusieron en semifinales a las italianas por 0-2, con un tanto en propia meta de la portera transalpina y otro de Pau Comendador.Corea del Norte podría hacer algo inédito: nunca antes una selección Sub-20 femenina ha conseguido revalidar el título mundial. Las de David Aznar tratarán de evitarlo. "Hasta ahora, ningún equipo nos ha vencido. Creo que sólo tenemos que seguir adelante y no pensar en nada más", concluyó la centrocampista Elene Gurtubay en la previa.Alineaciones probables:España: Laia López; Noa Jiménez, Silvia Cristóbal, Aïcha Camara, Carla Julià; Cristina Librán, Irune Dorado, Ainoa Gómez; Daniela Agote, Alba Cerrato y Pau Comendador.Corea del Norte: Pak Ju Gyong; Ri Ye Gyong, Ri Kuk-Hyang, Jong Pok Yong, Choe Chong-Gum; Choe Rim-Jong, So Ryu Gyong, Ro Un-Hyang, Jon Il-Chong; Pak Ok-I y Kang Ryu Mi.España vs. Corea del Norte, EN VIVO: hora y dónde ver por TV la final del Mundial Femenino Sub-20Día: domingo 27 de septiembre.Jornada: final del Mundial Femenino Sub-20.Hora: 11:00 de la mañana (Colombia)Árbitra: Charly Straub (Brasil).Estadio: Municipal de Lodz, de Polonia.Transmisión por TV: Gol Caracol HD2 y Ditu.ONLINE: www.golcaracol.com
Una explosión registrada al interior de un laboratorio en la localidad de Los Mártires, en Bogotá, dejó al menos tres personas heridas, según información entregada por el Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá. La emergencia ocurrió en inmediaciones de la carrera 19A con calle 4A y generó la intervención de los organismos de atención.De acuerdo con Bomberos Bogotá, la explosión estuvo relacionada con aire comprimido dentro del laboratorio. Los equipos de emergencia acudieron al lugar para controlar los riesgos asociados al incidente y brindar atención a las personas afectadas.Como consecuencia de la emergencia, tres personas recibieron atención prehospitalaria en el lugar. Según la información suministrada por Bomberos, los afectados presentaban aparente dificultad para respirar.Después de recibir la atención inicial, las tres personas fueron entregadas a la Secretaría Distrital de Salud para continuar con el proceso correspondiente. Hasta el momento, la información disponible no establece la gravedad de las lesiones ni entrega detalles adicionales sobre el estado de salud de las personas afectadas.Además de atender a las personas afectadas y controlar los riesgos derivados de la explosión, las autoridades activaron el apoyo del Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER).La activación se realizó debido a una posible afectación estructural en el lugar donde ocurrió el incidente. El área fue asegurada mientras avanzaban las labores de atención y verificación de las condiciones del inmueble.Bomberos señaló que la situación fue controlada y que los riesgos asociados a la explosión fueron atendidos por los equipos desplazados al sector.NOTICIA EN DESARROLLO
En un operativo llevado a cabo en Medellín, las autoridades capturaron a nueve personas acusadas de formar una red de corrupción que mezclaba a la fuerza pública con el crimen organizado. Entre los detenidos hay cinco policías en servicio activo y cuatro personas que trabajarían para la estructura delictiva conocida como ‘La Oficina’.Dentro de los cuatro civiles detenidos resalta alias ‘Gordo’, a quien los investigadores señalan como coordinador del grupo delincuencial organizado Cotranal.. Según los reportes de inteligencia, este hombre llevaba cerca de 15 años moviéndose en el mundo del crimen al servicio de esta organización en el Valle de Aburrá.La captura de estas nueve personas no fue al azar; responde a un trabajo coordinado entre la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación para frenar a las bandas ilegales y las conexiones que tenían dentro de las instituciones.¿Cómo funcionaba el negocio de los sobornos?Los agentes involucrados presuntamente usaban su autoridad para suspender los controles de vigilancia que debían realizar en los barrios asignados. De este modo, al no realizar las inspecciones en sus cuadrantes, facilitaban que las estructuras delictivas comercializaran y distribuyeran estupefacientes.A cambio de suspender la vigilancia y avisar sobre posibles controles, los uniformados recibían un pago fijo mensual que iba entre los $3 y $4 millones de pesos por cada zona bajo su cuidado. De acuerdo con las investigaciones, los pagos eran entregados por los coordinadores de la estructura criminal a cambio de favorecer la comercialización de drogas y la continuidad de sus operaciones.Ante la gravedad de estos hechos, el secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín, Manuel Villa Mejía, señaló: “La integridad policial no se negocia y quien pretenda utilizar el uniforme para favorecer al crimen tendrá que responder ante la justicia. Medellín no va a permitir que estructuras criminales compren funcionarios, territorios ni tranquilidad”.¿De qué estaciones eran los policías detenidos?El entramado de corrupción no estaba concentrado en un solo punto, sino que salpicaba a varias sedes policiales de la ciudad y sus alrededores. Las investigaciones permitieron establecer que entre los capturados hay patrulleros que estaban asignados a la estación de Policía del barrio Manrique y a la del barrio Doce de Octubre, ubicadas en el nororiente y noroccidente de Medellín.Además, entre los detenidos figura un uniformado adscrito a la estación del municipio vecino de Bello y otro más que laboraba en la Dirección de Educación Policial de la Policía Nacional. Los equipos de inteligencia mantienen abiertas las indagaciones para verificar si estos agentes también filtraban información reservada sobre operativos futuros o si existen otros policías involucrados en estos barrios.La estrategia contra el crimen organizado en MedellínDesde la Alcaldía de Medellín se recalcó que la lucha contra el crimen organizado no solo consiste en perseguir a quienes venden las sustancias en las esquinas, sino también en quitarle el dinero a las bandas y cerrarles las puertas que intentan abrir dentro de las instituciones públicas.El secretario Manuel Villa Mejía reiteró que para recuperar el control de los territorios es indispensable: “Este resultado demuestra que el control territorial también significa depurar las instituciones y cerrar cualquier puerta que el crimen pretenda utilizar para avanzar. La delincuencia debe tener claro que Medellín seguirá golpeando sus estructuras, sus rentas y también a quienes, desde cualquier posición, pretendan facilitarles el camino”, dijo.¿En qué va el proceso ante la justicia?Luego de que los agentes de inteligencia hicieron efectivas las capturas en distintos puntos del Valle de Aburrá, los nueve procesados pasaron de inmediato a manos de la Fiscalía General de la Nación. Allí enfrentan las audiencias donde se legalizan sus detenciones y se decide si se les envía a la cárcel como medida de aseguramiento.Los delitos por los cuales deberán responder son tres: cohecho propio, cohecho por dar u ofrecer y concierto para delinquir. Entre tanto, las autoridades continúan rastreando más pistas para desmantelar del todo esta red.
Real Madrid femenino consolida su segunda plaza tras ganar este sábado, por segundo año consecutivo, en San Sebastián en un festival de goles en el que se llevó la peor parte la Real Sociedad, que sigue sin ganar y está sumida en una crisis importante. Linda Caicedo jugó los segundos 45 minutos en las 'merengues'. Las cosas han cambiado mucho en pocos meses entre dos equipos que pelearon el subcampeonato de la Liga F (máxima categoría del fútbol femenino en España) la pasada temporada.Las donostiarras siguen pagando la falta de confianza tras la salida inesperada del técnico Arturo Ruiz y suman el disgusto por la baja de su compañera Carlota Chacón, que pasará por quirófano para ser operada de la rodilla tras la grave lesión sufrida en el partido europeo contra Hearts.El conjunto blanco, que entrena Pau Quesada, salió mucho más entonado que el guipuzcoano, marcó a los tres minutos por medio de Beerenteyn, a pase de San Martín, pero igualó rápido el cuadro local con el tanto de Marcos.El segundo tiempo fue precioso y ofensivo, las donostiarras comenzaron golpeando al rival con el gol de Marcos, aunque la ventaja duró poco más de un cuarto de hora porque el Real Madrid igualó la contienda con un bello tanto de Sara Dabritz en el 67 y, tres minutos después, tomaba ventaja con otro de la germana.La Real no había dicho su última palabra y volvió a empatar para aferrarse al partido con el gol de Paul Fernández, conseguido de penalti a cinco minutos del final, pero cuando saboreaban el punto, dos minutos después, Schoder dio el triunfo a su equipo culminando la jugada de Navarro en el 87 y marcando el definitivo quinto tanto ya en tiempo de prolongación.Ficha técnica:3 - Real Sociedad: Arrula; Vicente (Isasismendi, min. 90), Nahia Aparicio, Florentino, Esther Laborde (Marín, min. 60); Paula Fernández, Cahynová (Maren, min. 90), Campo (Seelefreund, min. 74); Marcos, Izaguirre (Egiguren, min. 74) y Camino.5 - Real Madrid: Frohms; Eva Navarro, Méndez (Senss, min. 61), Andersson, Levels (Lakrar, min. 35); San Martín (Dabritz, min. 61), Caruso, Andreia Jacinto; Keukelaar (Caicedo, min. 46), Athenea del Castillo y Beerensteyn (Schroder, min. 60).Árbitra: Ainara Acevedo (Comité Catalán). Amonestó a Laborde, Camino, Paula Fernández, Caicedo, Navarro, Andersson y Quesada.Goles: 0-1, min. 3: Beerensteyn. 1-1, min. 5: Marcos. 2-1, min. 50: Marcos. 2-2, min. 67: Dabritz. 2-3, min. 70: Dabritz. 3-3, min. 85: Fernández, de penalti. 3-4, min. 87: Schroder. 3-5, min. 90+6: Schroder.Incidencias: buena entrada en el estadio de Zubieta, de San Sebastián (norte de España), con más de un millar de aficionados.
Las autoridades investigan el homicidio del teniente de la Policía Álvaro José Medina Peña, quien fue encontrado sin vida en una zona rural del municipio de Bolívar, Cauca. El uniformado se desempeñaba como subcomandante de la estación de Policía de esta localidad.De acuerdo con la información conocida hasta el momento, Medina Peña se movilizaba en un bus de servicio público con destino a El Bordo, donde tenía previsto apoyar labores relacionadas con el fortalecimiento de la seguridad en la zona.De manera preliminar, se estableció que durante el recorrido el oficial habría sido obligado a descender del vehículo. Posteriormente, fue encontrado muerto en un sector del resguardo indígena en Guachicono, según el más reciente reporte de Noticias Caracol, fue asesinado por desconocidos.Las circunstancias que rodearon el homicidio todavía son materia de investigación. Las autoridades adelantan labores para establecer cómo ocurrieron los hechos y determinar quiénes estarían detrás del asesinato del uniformado.El teniente cumplía funciones como subcomandante de la estación de Policía de Bolívar y se dirigía hacia El Bordo para apoyar actividades relacionadas con el fortalecimiento de la seguridad.Segpuninformó Blu Radio, entre las hipótesis que manejan las autoridades se encuentra la posible participación de un grupo armado con presencia en esta zona del departamento. En el sector también se ha reportado presencia del ELN.Esta posibilidad hace parte de las líneas que son objeto de investigación y no ha sido establecida como la causa definitiva del asesinato.El director de la Policía, mayor general Jesús Alejandro Barrera, se pronunció en sus redes sociales sobre el asesinato del teniente Álvaro José Medina Peña y expresó su solidaridad con la familia y la institución.“Duele despedir a un policía que, con valentía y vocación de servicio, salió a cumplir la misión que había asumido con Colombia. El señor teniente Álvaro José Medina Peña fue asesinado de forma cruel y despiadada, cuando se desplazaba de civil en un bus de servicio público en el departamento del Cauca", afirmó.También le expresó a la familia su "solidaridad y la de toda la Policía Nacional. La institución estará presente, acompañando y brindando todo el respaldo necesario durante este difícil momento"No descansaremos hasta esclarecer estos hechos, encontrar a los responsables y hacer que respondan ante la justicia”, concluyó. Se espera que en las próximas horas, las autoridades entreguen nuevos detalles a medida que avancen las labores de recolección de información y esclarecimiento del caso.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co