Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 7 de enero de 2011, la vida de Sandra Viviana Ravelo, una joven de 26 años y administradora de un bar en Bogotá, se apagó en circunstancias que estremecieron al país. Lo que inició como una búsqueda desesperada por parte de su hermano y su novio, ambos miembros de la Policía Nacional, terminó en un hallazgo macabro en una zona rural de Ciudad Bolívar. Sin embargo, el verdadero giro dramático ocurrió cuando la Fiscalía General de la Nación señaló al patrullero John Alexander Quintero, pareja de la víctima, como el principal responsable del crimen. Diego Guauque, periodista de Séptimo Día investigó el caso.El peso de una acusación de 60 añosLa Fiscalía no escatimó en calificativos ni en la severidad de la pena solicitada. Basándose en pruebas genéticas y testimonios familiares, el ente acusador pidió la máxima sanción permitida por el ordenamiento penal colombiano. Según los registros de las audiencias, se solicitó que la pena fuera de 500 meses de prisión, lo que equivale a más de 41 años, aunque en diversos escenarios se habló de una proyección de hasta 60 años debido a la gravedad de los delitos imputados: homicidio, violación y tortura.Para la familia de Sandra, la noticia fue un golpe devastador. Su madre, Claritza Murillo, recordó el momento en que la sospecha recayó sobre el hombre que frecuentaba su casa: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo que alguien que yo tuve en mi casa". La presión mediática y la sevicia reportada en el levantamiento del cadáver, que incluía relatos de desmembramiento y quemaduras, convirtieron a Quintero en el enemigo público número uno, apodado en prisión con alias como "Pikachu" o "el descuartizador".Las pruebas "reinas" de la FiscalíaEl caso contra el patrullero se cimentó sobre dos hallazgos biológicos que parecían irrefutables. El primero fue la presencia de su material genético en el cuerpo de Sandra. El segundo, y quizás más condenatorio para los jueces iniciales, fue el hallazgo de restos biológicos bajo las uñas de la víctima, lo que se interpretó como una señal de defensa.Al respecto, la madre de la víctima señaló en su momento: "En las uñas de mi hija habían encontrado a la piel de él, de John Alexander". Esta narrativa sugería que Sandra había forcejeado con su agresor antes de morir. Quintero, por su parte, se vio atrapado en una pesadilla jurídica: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser un el bandido más grande de todo Bogotá".La ciencia forense que desmontó la teoría del "monstruo"El enigma comenzó a resolverse cuando el médico forense Aníbal Navarro y su equipo interdisciplinario revisaron los folios del caso en 2015. El primer hallazgo fue que el cuerpo de Sandra nunca fue desmembrado por manos humanas ni quemado con intención criminal. Navarro explicó que los daños en el cadáver fueron causados por el entorno: "No está son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo... en este caso, por el contexto... lo más probable son perros".Además, se descubrió que las supuestas quemaduras eran, en realidad, procesos naturales de descomposición mal interpretados por personal técnico sin la formación adecuada en fotografía forense. Sobre la prueba del ADN bajo las uñas, la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda aportó una visión distinta a la de la Fiscalía. Al analizar la evidencia, notó que no había señales de lucha física: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha". Según la experta, el ADN encontrado era mínimo y compatible con el contacto cotidiano de una pareja. Quintero mismo explicó este punto: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo".El camino hacia la libertad y el estigma persistenteLa defensa también logró desvirtuar el móvil del crimen. Mientras la Fiscalía lo pintaba como un hombre posesivo y celoso, los testimonios de amigos y clientes del bar de Sandra indicaron lo contrario. Finalmente, se comprobó que el ADN de Quintero en el cuerpo de la joven correspondía a una relación consentida previa a su desaparición, mientras que los otros rastros hallados sí pertenecían a una agresión violenta en una zona remota donde el patrullero no tuvo presencia.Tras casi seis años de detención, un magistrado dictó el fallo que cambió su destino. Quintero recordó el impacto de ese momento: "Yo siempre yo tenía una Biblia ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios". A pesar de ser declarado inocente, el estigma social le ha impedido retomar una vida normal y conseguir un empleo estable.Por su parte, la familia de Sandra sigue sin encontrar paz, manteniendo su convicción sobre la culpabilidad del expolicía. Claritza Murillo fue enfática al ser consultada tras el veredicto: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".
En el departamento del Meta, una población de aproximadamente 180 cocodrilos del Orinoco, conocidos como caimanes llaneros, atraviesa una emergencia de supervivencia sin precedentes en la historia de la conservación. Estos animales, que son los depredadores más grandes de América, llevan nueve meses sin recibir alimento debido a que las instituciones responsables no han definido quién debe asumir los costos de su manutención. El conflicto involucra a la Universidad Nacional, el Ministerio de Ambiente y corporaciones ambientales como Cormacarena.Lo que está pasando con los cocodrilos en el MetaAunque los cocodrilos tienen un metabolismo que les permite pasar varios meses sin comer, el tiempo transcurrido en el Meta ha superado cualquier límite natural. El profesor Carlos Moreno, quien lleva 23 años dedicado al programa de conservación de esta especie, advirtió sobre la gravedad del asunto en Los Informantes: "Someter una población de 180 cocodrilos, todos simultáneamente a inanición hará que finalmente hagan canibalismo".La falta de alimento prolongada está destruyendo el organismo de los reptiles. Al no recibir nutrientes externos, los animales comienzan a consumir sus propias reservas de grasa y, posteriormente, sus tejidos musculares. Este proceso genera sustancias tóxicas que dañan los órganos internos. Moreno explica que el desecho metabólico, como el ácido úrico, afecta gravemente el funcionamiento del cuerpo: "esas sustancias que se llaman metabolitos, que son los desechos de las rutas biológicas que son tóxicas. Así que esos desechos como ácido úrico, por ejemplo, afectan el riñón. Técnicamente se llaman nefrotóxicas, pero también afectan el hígado". Según el investigador, el daño en muchos ejemplares podría ser ya irreversible.Una "reserva de vida" en peligroPara entender la magnitud de la tragedia, es necesario comprender que estos animales no son ejemplares comunes, sino que forman lo que los científicos llaman un "banco genético". En términos sencillos, se trata de una selección de los mejores individuos de la especie, elegidos mediante estudios de ADN para asegurar que el caimán llanero no se extinga.En el año 2020, una investigación liderada por la bióloga Ana María Saldarriaga identificó a 140 cocodrilos que eran "prioritarios" debido a su alta diversidad genética. Esto significa que su descendencia será más fuerte y saludable para repoblar los ríos. Estos animales fueron trasladados al Parque Agroecológico Merecure para que vivieran en condiciones de semicautiverio, donde aprendieron a cazar peces vivos y ganaron masa muscular antes de su liberación definitiva. Sin embargo, ese proyecto de vida hoy es una trampa mortal. Saldarriaga, reconocida como una de las conservacionistas más brillantes del mundo, lamenta la situación. "No puede ser que un animal que lleva 6 millones de años en la Tierra... y ahorita su mayor riesgo es el programa de conservación. Eso solo pasa en Colombia", señalan los expertos.El origen del enredo administrativo de los cocodrilosEl problema actual se deriva del vencimiento de acuerdos legales. En agosto de 2025, el convenio con el parque Merecure llegó a su fin, y en septiembre la comida dejó de llegar a los estanques porque no hubo un plan de transición. Actualmente, existe un vacío de responsabilidad: la Universidad Nacional afirma que no puede invertir dinero público en un predio privado sin un convenio vigente, mientras que el Ministerio de Ambiente señala que la custodia de los animales sigue siendo responsabilidad de la universidad.Además, el marco legal que rige la protección de esta especie parece estar desactualizado. Andrés Felipe Aponte, director de la estación de biología tropical Roberto Franco, explica que no hay una guía clara de acciones: "El programa vigente como tal con un documento normativo formal no existe actualmente. Ese programa se creó entre el 2002 y 2012. Posterior al 2012 pues no se generó como una evaluación formal". Esta incertidumbre normativa permite que cada institución evada sus obligaciones mientras los animales agonizan.Hacinamiento de los cocodrilos en VillavicencioMientras los ejemplares de Merecure mueren de hambre, los que se encuentran en la sede urbana de la Universidad Nacional en Villavicencio sufren por la falta de espacio. Los estanques, diseñados para albergar a 10 cocodrilos, hoy contienen hasta 30 de ellos. El reporte de la propia universidad es alarmante: el hacinamiento ha provocado peleas territoriales que han dejado ejemplares mutilados y al menos 18 individuos completamente ciegos.El cocodrilo del Orinoco es una especie que puede medir hasta 7 metros y pesar media tonelada. Solo habita en Colombia y Venezuela y se encuentra en la "lista roja" de peligro crítico de extinción, el mismo nivel de riesgo que enfrenta el gorila de montaña. A pesar de ser un tesoro nacional que mejora la pesca en los ríos donde es liberado, su futuro depende hoy de que una oficina estatal firme el presupuesto para su comida.
El 8 de mayo de 2025, David Esteban Nocua, un adolescente de 14 años con sueños de emprender en el diseño de camisetas, salió de su casa en la localidad de Usme, al sur de Bogotá, para encontrase con su exnovia. Según el relato de su padre, Diego Armando Nocua, el joven recibió un mensaje de la joven, de 15 años, para verse esa tarde. "Yo lo vi tan feliz que me dijo: 'Papá ya vengo'. Y se iba a encontrar con ella", recordó en Séptimo Día sobre los últimos momentos con vida de su hijo.La cita, sin embargo, era el inicio de una dolorosa odisea. Cámaras de seguridad del sector captaron a David caminando junto a la adolescente y otro compañero de clase hacia una zona apartada a orillas del río Tunjuelo. El engaño consistió en invitarlo a conocer una supuesta casa abandonada. Al llegar al punto desolado, la joven le pidió que cerrara los ojos para entregarle una sorpresaDiego Nocua relató el momento exacto de la agresión según las pruebas judiciales: "Ella le dice al muchacho con que iban: 'Tápele los ojos que le voy a dar un regalo'. El regalo era tremenda apuñalada en el abdomen".Los hallazgos clave en el casoLa investigación penal permitió descubrir que el ataque no fue un hecho fortuito, sino una represalia por un suceso ocurrido antes. En aquel entonces, David Esteban intervino en una situación crítica en su colegio para proteger la integridad de la misma joven que terminaría siendo su victimaria. Su madre, Juliana Monroy, explicó el trasfondo de esta relación: "Él impide que ella se tire del segundo piso del colegio; él la detiene para que no lo haga".A raíz de este intento, las directivas escolares y las autoridades de infancia tomaron medidas de protección para la menor. Yanire Arcos, profesora de los adolescentes, señaló que "la idea es tratar de no revictimizar a los muchachos; entonces el manejo que se le dan es enviarlo al Instituto de Bienestar Familiar". Sin embargo, lo que para las autoridades era una medida de restablecimiento de derechos, para la joven fue un agravio personal del cual culpó directamente a David.Tras permanecer un mes bajo custodia en un hogar de paso del ICBF, la adolescente logró evadirse del sistema. Su único objetivo al recuperar la libertad de forma irregular era buscar al joven. "Ella se llenó de rabia; su único plan después de salir de allí era que Esteban pagara el encierro que ella tuvo", dijo la madre de la víctima.Captura y fallas en el sistema de custodiaEl cuerpo de David fue hallado dos días después de su desaparición con múltiples heridas en el rostro, extremidades y abdomen. Tras el hallazgo, "ella se pone muy nerviosa y dice: 'Sí eso fue lo que pasó eso fue lo que pasó'", narró Diego Nocua.Aunque la Fiscalía logró la aprehensión de la joven y su cómplice, el proceso judicial dejó un sentimiento de insatisfacción en los familiares. Ambos menores aceptaron su responsabilidad en el delito de homicidio agravado; ella recibió una sanción de siete años, mientras que al otro implicado se le redujo la pena a cinco años. La indignación creció cuando, en enero de 2026, solo nueve meses después del crimen, la joven volvió a burlar la seguridad del Estado.La joven se escapó del centro de atención especializada del ICBF donde estaba cumpliendo su sanción, denunciaron los padres, quienes alertaron que la menor fue vista nuevamente en su barrio antes de ser aprehender por segunda vez. Este caso, junto al asesinato de la cuidadora Karely Merlano en Barrancabermeja, ha intensificado el debate sobre la necesidad de reformar el Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente en Colombia.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El reconocido actor Taylor Lautner, recordado por su papel en la saga Crepúsculo, confirmó que se convertirá en padre por primera vez.La noticia fue compartida a través de una emotiva publicación en sus redes sociales, donde la estrella de Hollywood sorprendió a sus seguidores. En la publicación se observa una serie de imágenes junto a su esposa, Taylor Dome.Emotivas imágenes del embarazoEn las fotografías publicadas en su cuenta de Instagram, se ve al actor besando con delicadeza el vientre de su pareja, mientras ella sostiene la ecografía de su bebé.De inmediato, los internautas reaccionaron a la publicación, felicitando a la pareja por la llegada de un nuevo integrante a su familia.“¿Qué es mejor que dos Taylor Lautners?”, fue el mensaje que acompañó la publicación, en la que el artista anunció la feliz noticia.En las reacciones se destacan mensajes como: “El corazón me estalla, los quiero. No puedo esperar a ver este camino”, “¡Tres Taylors!”, “Jacob va a ser papá”, “Pequeño Jacob” y “van a ser los mejores padres”.¿Cómo se conocieron?En 2018, el actor Taylor Lautner y Taylor Dome fueron presentados por Makena Moore, hermana del artista. Desde entonces, su relación avanzó mientras él continuaba su carrera en la industria del cine y ella se desempeñaba como enfermera, además de impulsar proyectos relacionados con el bienestar emocional.Luego de casi tres años juntos, el protagonista de Crepúsculo le propuso matrimonio en noviembre de 2021. Para los internautas, la noticia de su primer hijo no ha sido una sorpresa, ya que ambos habían manifestado en entrevistas previas su deseo de convertirse en padres.La pareja tiene un pódcast llamado ‘The Squeeze’, en el que conversan con expertos y figuras públicas sobre temas como salud mental, ansiedad, relaciones personales y crecimiento individual, consolidando una línea de contenido centrada en el bienestar.La noticia de que van a ser padres marca una nueva etapa en la vida de la pareja, que ha construido una relación cercana con sus seguidores. Ahora, la llegada de su primer hijo no solo representa un motivo de celebración personal, sino también un capítulo lleno de ilusión que muchos ya esperan seguir de cerca.
El sufrimiento de las madres tras las rejas
Conéctese con el partido de la Copa del Mundo 2026 entre Inglaterra y República Democrática del Congo.
Una fisioterapeuta fue enviada a prisión por su presunta responsabilidad en las graves lesiones que sufrieron tres personas tras someterse a procedimientos estéticos en Medellín. En las intervenciones se habría utilizado una sustancia sin autorización sanitaria, lo que dejó a las víctimas con secuelas permanentes como deformidades en sus cuerpos y perturbaciones funcionales.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La procesada fue identificada como Tathiana María Muñoz Muñoz, contra quien un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en establecimiento carcelario, acogiendo la solicitud presentada por la Fiscalía General de la Nación. De acuerdo con la investigación, entre julio y agosto de 2024, un hombre y dos mujeres acudieron a un establecimiento de estética ubicado en el barrio Belén, donde la mujer les habría inyectado en diferentes partes del cuerpo un producto que era promocionado comercialmente como un "quemador de grasa". Sin embargo, dicha sustancia no contaba con el registro sanitario obligatorio del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima). Según el reporte de la Fiscalía, tras someterse a los procedimientos, las tres personas requirieron atención médica especializada de urgencia y quedaron con secuelas físicas e irreversibles. La captura de Muñoz Muñoz fue ejecutada por funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), con el apoyo de la Policía Nacional y la Secretaría de Salud de Medellín, durante un operativo de registro y allanamiento en un local comercial del barrio La América. En ese lugar, de acuerdo con el reporte de las autoridades, presuntamente se practicaban procedimientos estéticos invasivos sin contar con los permisos administrativos, profesionales y sanitarios exigidos por la ley.Un fiscal de la Seccional Medellín le imputó formalmente los delitos de lesiones personales dolosas y fabricación y comercialización de sustancias nocivas para la salud. Aunque la procesada no aceptó los cargos, el juez ordenó su reclusión en centro carcelario mientras avanza el proceso penal ante la justicia colombiana.Casos como este, o el de Yulixa Toloza en Bogotá, no solo hacen que las autoridades sanitarias pongan la lupa sobre el uso de sustancias no avaladas por el Invima, sino también sobre los establecimientos clandestinos que operan sin los permisos necesarios para ejercer la medicina estética. Asimismo, estos hechos dan un recordatorio a las personas que quieran someterse a esta clase de intervenciones, para que estén siempre pendientes y verificando de dónde entran y qué sustancias permiten que entren a sus cuerpos.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
WhatsApp sigue siendo la aplicación de mensajería instantánea más utilizada por los colombianos y por millones de usuarios en el mundo. Recientemente, la plataforma anunció un importante cambio para el uso de la misma, la implementación de nombres de usuario, una función que busca transformar la manera en la que las personas interactúan a través de la herramienta.A través de sus redes sociales, WhatsApp ha indicado que esta actualización es una de sus mejoras más significativas en materia de privacidad, permitiendo a las personas conectarse sin la necesidad de compartir con extraños su número de teléfono. Sin embargo, han surgido dudas que los usuarios desean resolver con prontitud antes de implementar sus nombres de usuario en la aplicación.¿En qué consiste la actualización y qué permite?Con la implementación de nombre de usuario, las personas dejarán de ser identificados en la plataforma solo por su número telefónico y también tendrán un identificador único precedido por el símbolo @, algo con lo que ya estamos familiarizados en otras redes sociales. A diferencia del "nombre de perfil" actual, que puede ser repetido por múltiples personas, el alias o nombre de usuario será exclusivo para cada cuenta.La función principal de esta herramienta es actuar como un puente de comunicación que protege la identidad del usuario. Al utilizar un alias, las personas podrán iniciar chats, participar en grupos o realizar llamadas sin que su número de teléfono sea visible para los nuevos contactos. Esta medida es particularmente útil en entornos desconocidos, como comunidades escolares o eventos profesionales, donde compartir el número personal puede percibirse como un paso demasiado íntimo o arriesgado.¿Cómo establecer mi nombre de usuario en WhatsApp?WhatsApp ha iniciado una fase de reserva de nombres de usuario a partir del anuncio, finales de junio e inicio de julio. Aunque la función de comunicación mediante alias se lanzará plenamente más adelante este año, los usuarios ya pueden asegurar su identificador de preferencia para evitar que otros lo tomen primero. Para utilizar esta función, los pasos son sencillos pero requieren tener instalada la versión más reciente de la aplicación:Dirigirse a la sección de 'Ajustes' o 'Configuración'.Seleccionar la opción 'Cuenta'.Ingresar en 'Nombre de usuario' para completar el registro.Es importante destacar que, una vez reservado, el alias no será visible de inmediato para otros hasta que la función se active globalmente, momento en el cual WhatsApp enviará una notificación a sus usuarios. La plataforma también ha explicado que el uso de nombres de usuario es completamente opcional para los usuarios, no obligatorio.Las características del nombre de usuario de WhatsAppLa implementación de nombres de usuario ha generado comparaciones inevitables con plataformas como Telegram, donde los alias son públicos. Lo que ha generado preguntas de los usuarios sobre la privacidad y seguridad de esta actualización. Sin embargo, WhatsApp señaló que ha diseñado un sistema con múltiples capas de defensa para evitar que esta apertura se convierta en un imán para estafas o acoso.En X, red social en la que la plataforma hizo el anuncio, la aplicación también ha estado respondiendo a todas las preguntas de los usuarios sobre esta actualización. En cuanto a seguridad, han explicado que los usuarios también podrán activar una clave o PIN adicional que evitará que incluso alguien que conozca el nombre de usuario pueda iniciar una conversación con ellos si no lo desean.Además, que bloquearán automáticamente los intentos repetidos de adivinar la clave de un usuario y se restringirá la cantidad de nuevas personas que una cuenta puede intentar contactar en un periodo corto para frenar el spam. También que en caso de recibir un mensaje de un alias desconocido, el receptor podrá ver información contextual, como si comparten grupos o si el contacto proviene de un país inusual.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
El español Carlos Rodríguez no ha sido incluido en el Netcompany Ineos que tomará la salida este sábado en la 113 edición del Tour de Francia, por lo que el liderato de la formación británica lo asumirán el colombiano Egan Bernal y el neerlandés Thymen Arensman.El ciclista andaluz nacido en Almuñecar hace 25 años, se añade a las bajas destacadas del ciclismo español para esta edición del Tour después de la anunciada de Mikel Landa, que tampoco formará parte del Soudal Quick Step.Rodríguez, ganador de etapa en el Tour en 2023, año en que finalizó quinto en la general, contaba en sus planes con liderar al equipo en la 'grande boucle' después de su puesta a punto en carreras como el Tour de Auvernia-Ródano-Alpes, Tour de Romandía y Volta a Catalunya.El equipo británico estará representado por el siguiente "ocho": Egan Bernal, Thymen Arensman, Tobias Foss, Filippo Ganna, Dorian Gordon, Michal Kwiatkowski, Josh Tarlin y Kevin Vauquelin.Según Geraint Thomas, director de competición del Netcompany Ineos, "este equipo cuenta con grandes ciclistas que el público disfruta viendo". "Tendrán libertad para ir a por todas y competir agresivamente durante las tres semanas. La fortuna favorece a los valientes. No vinimos a este Tour para seguir la carrera, sino para marcarla", añadió."La contrarreloj por equipos de Barcelona representa una gran oportunidad para empezar con fuerza. Este año hemos tenido un buen rendimiento en esta disciplina, así que lo daremos todo. A partir de ahí, la cosa se pondrá intensa y estamos listos para afrontar el reto", concluyó.El equipo británico contará con el colombiano Egan Bernal, de 29 años, ganador del Tour de Francia 2019 y del Giro de Italia 2021, quien se siente feliz por volver al máximo nivel."El Tour es una carrera especial para mí y estoy agradecido y feliz de volver a competir a este nivel. Me siento bien, motivado y listo para darlo todo por este grupo de ciclistas", comentó.
Julián Quiñones volvió a ser figura con la Selección México, al marcar gol y dar asistencia en la victoria 2-0 sobre Ecuador en la noche del martes anterior, resultado que además instaló a los 'aztecas' en los octavos de final del Mundial 2026. El delantero oriundo de Magüí Payán, municipio del departamento de Nariño, pero nacionalizado mexicano, fue consultado en zona mixta del estadio Azteca por aquellos detractores que no lo querían ver vistiendo los colores del 'tri' en la cita orbital; de aquellas personas que se negaban a que en su selección hubiesen futbolistas naturalizados. Pero Quiñones con sus goles y buenos compromisos ha demostrado el por qué Javier Aguirre confió en él para estar en la Copa del Mundo 2026. El artillero, de 29 años, se mostró sin rencores."No hermano, yo no callo bocas. Si cuando me criticaban nunca dije nada, ahora menos voy a decir. Creo que en los momentos felices, lo que menos se piensa es en eso; lo que pienso es en disfrutar y siempre lo voy a hacer", esas fueron las palabras de Julián Quiñones a la prensa. De otro lado, el artillero del combinado mexicano rechazó que los futbolistas ecuatorianos sean mejores por jugar en Europa, tal como lo evidenció la derrota a manos de los 'aztecas' en los dieciseisavos."Aunque algunos no estemos en Europa, eso no quiere decir que no trabajemos al máximo; eso no quita que sea mejor que cualquier jugador de nosotros", declaró Quiñones.La generación dorada de Ecuador se despidió del Mundial aún contando con Moisés Caicedo, volante del Chelsea de Inglaterra, o Willian Pacho, defensa central del PSG francés, con el que ha ganado dos veces la Liga de Campeones.Piero Hincapié, del Arsenal de Inglaterra, salió expulsado en los últimos instantes del partido.Quiñones juega en el Al Qadsiah, de Arabia Saudita, y ha marcado dos goles en el Mundial 2026, incluido el primero del torneo ante Sudáfrica."No queríamos decepcionar a nuestra familia, nuestra afición, a todos los mexicanos que siempre nos han apoyado y hoy (martes) salimos a jugarnos la vida", complementó. México, que mantiene paso perfecto en este Mundial, se medirá en los octavos de final, en el estadio Azteca, al ganador del duelo entre Inglaterra y RD Congo.