El crimen de Luis Alfonso Valencia, fundador de Arepas El Carriel, estremeció a los habitantes de Guaduas por la brutalidad con la que fue perpetrado. Lo que comenzó como la desesperada búsqueda de un empresario desaparecido terminó destapando una investigación que reveló un homicidio planeado y una traición que, según las autoridades, se habría gestado desde el círculo de confianza de la víctima.El Rastro reconstruyó este caso, ocurrido el 11 de noviembre de 2024, donde la aparente tranquilidad de una finca escondía una escena que cambiaría para siempre la vida de dos familias.El reconocido empresario, de 67 años, había dejado Bogotá ocho años antes para radicarse en el campo, con la esperanza de aliviar las afecciones pulmonares que padecía. Sin embargo, el retiro nunca estuvo en sus planes. Siguió dedicado a las labores de la finca y al cuidado de los animales.Su hijo, Leandro Valencia, lo recuerda como "un paisa de esos muy montañeros, de esos que se ganaban la vida pulso... fue una persona que todos los días se levantaba como si se quisiera comer el mundo".Un rastro de violenciaLa alerta se encendió cuando Valencia dejó de responder a las llamadas. Jairo Castellanos, amigo cercano del empresario, acudió a la finca y se encontró con una escena aterradora. Según su testimonio, "la casa estaba desordenada, la casa estaba saqueada totalmente, estaba patas arriba, todo". Los asaltantes no solo hurtaron objetos de valor; también rompieron techos y cortaron los muebles por debajo.Al ingresar las autoridades, el intendente Andrés Montoya, investigador de la Sijín, observó que "había varias cosas que estaban revolcadas como si hubiesen estado buscando algún elemento y en las mesas había unos vasos".La búsqueda en los alrededores de la propiedad llevó al hallazgo de dos cuerpos sin vida en una zona boscosa. Junto a Luis Alfonso Valencia se encontraba Rubén López, uno de sus trabajadores. El intendente Montoya detalló la crueldad del ataque: "Se ve que por lo menos a don Luis Alfonso le golpearon antes de causarle la muerte, ellos estaban amarrados de pies y manos".Las víctimas presentaban signos de tortura y heridas por proyectil de arma de fuego. En el sitio también fue hallada una trabajadora herida de gravedad, quien se convirtió en la única testigo presencial del hecho.El capataz bajo sospechaDesde el inicio, los investigadores sospecharon que el crimen no fue un simple hurto. La atención se centró rápidamente en Johan Daniel Pinzón, el capataz de la finca y hombre de confianza de Valencia. Pinzón vivía en la propiedad con su familia, pero tras el crimen desapareció misteriosamente. Aunque inicialmente se consideró que podía ser otra víctima, las pruebas técnicas comenzaron a desmentir esta versión.Un elemento fundamental fue el hallazgo de rastros físicos. Los peritos de la Sijín realizaron una inspección al interior de la casa, donde encontraron huellas dactilares de Pinzón en áreas donde él habitualmente no tenía permitido el ingreso.Según los investigadores, "era sospechoso porque él no tenía mucho acceso a la vivienda". Este indicio sugirió que el capataz participó activamente en el robo de la residencia.Pistas clave: huellas y cruce de llamadasLas autoridades comenzaron a rastrear los movimientos de Johan Daniel Pinzón. Tras los homicidios, el capataz cambió la tarjeta SIM de su teléfono celular, aunque continuó utilizando el mismo dispositivo, un detalle que llamó la atención de los investigadores.Al analizar los registros de llamadas, la Policía estableció que Pinzón se había comunicado con personas que estuvieron en el perímetro de la finca durante las horas previas y posteriores al crimen.Una interceptación telefónica fue la pieza que terminó de revelar el paradero del principal sospechoso. En la conversación, la pareja de Johan Daniel Pinzón le decía que había "cometido un error", mientras él aseguraba que debía abandonar la zona para evitar ser capturado por las autoridades.En ese momento, la única sobreviviente del ataque participó en un reconocimiento fotográfico. Según los investigadores, "nos confirma que Johan es la persona que está involucrada con el hurto y el homicidio".Última prueba y la captura de los señaladosLa investigación se extendió hasta el departamento del Tolima, siguiendo el rastro de una camioneta azul y una motocicleta hurtadas de la finca. Durante un operativo en Honda, la policía interceptó a varios hombres, entre ellos Sergio Andrés Gómez, quien intentó huir lanzándose por un caño. Al ser capturado, Gómez portaba un arma de fuego y un reloj Fossil de color café que intentó descartar al momento de la aprehensión.Al contactar a la familia Valencia para verificar la procedencia del objeto, el hijo de la víctima confirmó la pertenencia del accesorio: "Yo inmediatamente le digo que sí, que es el reloj de mi papá".Las autoridades identificaron a Gómez como el autor material de los disparos. Semanas después, Pinzón fue localizado en una vivienda en Ibagué, donde intentó escapar por los techos de una casa.Ante la contundencia de las pruebas recolectadas, que incluían testimonios, huellas, interceptaciones y objetos recuperados, tanto Johan Daniel Pinzón como Sergio Andrés Gómez decidieron allanarse a los cargos. El 16 de septiembre de 2025, fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, secuestro y porte ilegal de armas.Aunque la fiscalía solicitaba inicialmente una pena de 56 años, la aceptación de cargos les permitió recibir una rebaja, quedando la sentencia final en 35 años de prisión. Para la familia del fundador de Arepas El Carriel, hay un cierre en el proceso, pero no la de una herida profunda por la traición de quien consideraban de su entorno.“Johan cumplió un papel de ganarse la confianza de ser una persona cercana de su empleador, del señor Luis Alfonso”, concluyó el coronel Mauricio Arley Herrera sobre los hechos del crimen.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de El Rastro.
Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 7 de enero de 2011, la vida de Sandra Viviana Ravelo, una joven de 26 años y administradora de un bar en Bogotá, se apagó en circunstancias que estremecieron al país. Lo que inició como una búsqueda desesperada por parte de su hermano y su novio, ambos miembros de la Policía Nacional, terminó en un hallazgo macabro en una zona rural de Ciudad Bolívar. Sin embargo, el verdadero giro dramático ocurrió cuando la Fiscalía General de la Nación señaló al patrullero John Alexander Quintero, pareja de la víctima, como el principal responsable del crimen. Diego Guauque, periodista de Séptimo Día investigó el caso.El peso de una acusación de 60 añosLa Fiscalía no escatimó en calificativos ni en la severidad de la pena solicitada. Basándose en pruebas genéticas y testimonios familiares, el ente acusador pidió la máxima sanción permitida por el ordenamiento penal colombiano. Según los registros de las audiencias, se solicitó que la pena fuera de 500 meses de prisión, lo que equivale a más de 41 años, aunque en diversos escenarios se habló de una proyección de hasta 60 años debido a la gravedad de los delitos imputados: homicidio, violación y tortura.Para la familia de Sandra, la noticia fue un golpe devastador. Su madre, Claritza Murillo, recordó el momento en que la sospecha recayó sobre el hombre que frecuentaba su casa: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo que alguien que yo tuve en mi casa". La presión mediática y la sevicia reportada en el levantamiento del cadáver, que incluía relatos de desmembramiento y quemaduras, convirtieron a Quintero en el enemigo público número uno, apodado en prisión con alias como "Pikachu" o "el descuartizador".Las pruebas "reinas" de la FiscalíaEl caso contra el patrullero se cimentó sobre dos hallazgos biológicos que parecían irrefutables. El primero fue la presencia de su material genético en el cuerpo de Sandra. El segundo, y quizás más condenatorio para los jueces iniciales, fue el hallazgo de restos biológicos bajo las uñas de la víctima, lo que se interpretó como una señal de defensa.Al respecto, la madre de la víctima señaló en su momento: "En las uñas de mi hija habían encontrado a la piel de él, de John Alexander". Esta narrativa sugería que Sandra había forcejeado con su agresor antes de morir. Quintero, por su parte, se vio atrapado en una pesadilla jurídica: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser un el bandido más grande de todo Bogotá".La ciencia forense que desmontó la teoría del "monstruo"El enigma comenzó a resolverse cuando el médico forense Aníbal Navarro y su equipo interdisciplinario revisaron los folios del caso en 2015. El primer hallazgo fue que el cuerpo de Sandra nunca fue desmembrado por manos humanas ni quemado con intención criminal. Navarro explicó que los daños en el cadáver fueron causados por el entorno: "No está son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo... en este caso, por el contexto... lo más probable son perros".Además, se descubrió que las supuestas quemaduras eran, en realidad, procesos naturales de descomposición mal interpretados por personal técnico sin la formación adecuada en fotografía forense. Sobre la prueba del ADN bajo las uñas, la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda aportó una visión distinta a la de la Fiscalía. Al analizar la evidencia, notó que no había señales de lucha física: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha". Según la experta, el ADN encontrado era mínimo y compatible con el contacto cotidiano de una pareja. Quintero mismo explicó este punto: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo".El camino hacia la libertad y el estigma persistenteLa defensa también logró desvirtuar el móvil del crimen. Mientras la Fiscalía lo pintaba como un hombre posesivo y celoso, los testimonios de amigos y clientes del bar de Sandra indicaron lo contrario. Finalmente, se comprobó que el ADN de Quintero en el cuerpo de la joven correspondía a una relación consentida previa a su desaparición, mientras que los otros rastros hallados sí pertenecían a una agresión violenta en una zona remota donde el patrullero no tuvo presencia.Tras casi seis años de detención, un magistrado dictó el fallo que cambió su destino. Quintero recordó el impacto de ese momento: "Yo siempre yo tenía una Biblia ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios". A pesar de ser declarado inocente, el estigma social le ha impedido retomar una vida normal y conseguir un empleo estable.Por su parte, la familia de Sandra sigue sin encontrar paz, manteniendo su convicción sobre la culpabilidad del expolicía. Claritza Murillo fue enfática al ser consultada tras el veredicto: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".
En el departamento del Meta, una población de aproximadamente 180 cocodrilos del Orinoco, conocidos como caimanes llaneros, atraviesa una emergencia de supervivencia sin precedentes en la historia de la conservación. Estos animales, que son los depredadores más grandes de América, llevan nueve meses sin recibir alimento debido a que las instituciones responsables no han definido quién debe asumir los costos de su manutención. El conflicto involucra a la Universidad Nacional, el Ministerio de Ambiente y corporaciones ambientales como Cormacarena.Lo que está pasando con los cocodrilos en el MetaAunque los cocodrilos tienen un metabolismo que les permite pasar varios meses sin comer, el tiempo transcurrido en el Meta ha superado cualquier límite natural. El profesor Carlos Moreno, quien lleva 23 años dedicado al programa de conservación de esta especie, advirtió sobre la gravedad del asunto en Los Informantes: "Someter una población de 180 cocodrilos, todos simultáneamente a inanición hará que finalmente hagan canibalismo".La falta de alimento prolongada está destruyendo el organismo de los reptiles. Al no recibir nutrientes externos, los animales comienzan a consumir sus propias reservas de grasa y, posteriormente, sus tejidos musculares. Este proceso genera sustancias tóxicas que dañan los órganos internos. Moreno explica que el desecho metabólico, como el ácido úrico, afecta gravemente el funcionamiento del cuerpo: "esas sustancias que se llaman metabolitos, que son los desechos de las rutas biológicas que son tóxicas. Así que esos desechos como ácido úrico, por ejemplo, afectan el riñón. Técnicamente se llaman nefrotóxicas, pero también afectan el hígado". Según el investigador, el daño en muchos ejemplares podría ser ya irreversible.Una "reserva de vida" en peligroPara entender la magnitud de la tragedia, es necesario comprender que estos animales no son ejemplares comunes, sino que forman lo que los científicos llaman un "banco genético". En términos sencillos, se trata de una selección de los mejores individuos de la especie, elegidos mediante estudios de ADN para asegurar que el caimán llanero no se extinga.En el año 2020, una investigación liderada por la bióloga Ana María Saldarriaga identificó a 140 cocodrilos que eran "prioritarios" debido a su alta diversidad genética. Esto significa que su descendencia será más fuerte y saludable para repoblar los ríos. Estos animales fueron trasladados al Parque Agroecológico Merecure para que vivieran en condiciones de semicautiverio, donde aprendieron a cazar peces vivos y ganaron masa muscular antes de su liberación definitiva. Sin embargo, ese proyecto de vida hoy es una trampa mortal. Saldarriaga, reconocida como una de las conservacionistas más brillantes del mundo, lamenta la situación. "No puede ser que un animal que lleva 6 millones de años en la Tierra... y ahorita su mayor riesgo es el programa de conservación. Eso solo pasa en Colombia", señalan los expertos.El origen del enredo administrativo de los cocodrilosEl problema actual se deriva del vencimiento de acuerdos legales. En agosto de 2025, el convenio con el parque Merecure llegó a su fin, y en septiembre la comida dejó de llegar a los estanques porque no hubo un plan de transición. Actualmente, existe un vacío de responsabilidad: la Universidad Nacional afirma que no puede invertir dinero público en un predio privado sin un convenio vigente, mientras que el Ministerio de Ambiente señala que la custodia de los animales sigue siendo responsabilidad de la universidad.Además, el marco legal que rige la protección de esta especie parece estar desactualizado. Andrés Felipe Aponte, director de la estación de biología tropical Roberto Franco, explica que no hay una guía clara de acciones: "El programa vigente como tal con un documento normativo formal no existe actualmente. Ese programa se creó entre el 2002 y 2012. Posterior al 2012 pues no se generó como una evaluación formal". Esta incertidumbre normativa permite que cada institución evada sus obligaciones mientras los animales agonizan.Hacinamiento de los cocodrilos en VillavicencioMientras los ejemplares de Merecure mueren de hambre, los que se encuentran en la sede urbana de la Universidad Nacional en Villavicencio sufren por la falta de espacio. Los estanques, diseñados para albergar a 10 cocodrilos, hoy contienen hasta 30 de ellos. El reporte de la propia universidad es alarmante: el hacinamiento ha provocado peleas territoriales que han dejado ejemplares mutilados y al menos 18 individuos completamente ciegos.El cocodrilo del Orinoco es una especie que puede medir hasta 7 metros y pesar media tonelada. Solo habita en Colombia y Venezuela y se encuentra en la "lista roja" de peligro crítico de extinción, el mismo nivel de riesgo que enfrenta el gorila de montaña. A pesar de ser un tesoro nacional que mejora la pesca en los ríos donde es liberado, su futuro depende hoy de que una oficina estatal firme el presupuesto para su comida.
El crimen de Emily Dayana Villalba, una adolescente de 15 años que desapareció cuando regresaba a su casa en la vereda Pueblo Viejo Alto, en Chocontá, Cundinamarca, conmocionó no solo a los habitantes de la región, sino a todo el país en marzo de 2025. La investigación permitió identificar y capturar a Marco Antonio Parra Rodríguez, quien posteriormente fue condenado por el feminicidio agravado de la menor.El equipo de El Rastro reconstruyó los hechos ocurridos aquella tarde, siguió el paso a paso de la investigación, las pistas claves en el caso y habló con el hombre señalado y condenado por el asesinato.El día de la desaparición de Emily VillalbaLa adolescente cursaba décimo grado y era conocida por sus profesores, compañeros y familiares como una niña dedicada al estudio y apasionada por la música, especialmente por la percusión.El 12 de marzo de 2025 asistió a clases y posteriormente a un ensayo de música en la Casa de la Cultura de Chocontá. Al finalizar la jornada, la joven decidió regresar caminando hasta su vivienda. Un camino que casi siempre recorría con su mamá, pero que esa vez decidió tomarlo sola.Nuri Vergara recordó que habló con su hija antes de que iniciara el recorrido hacia la vereda Pueblo Viejo Alto. “Iban a ensayar esos días, entonces me dijo: ‘Yo salgo temprano, si quiere arranque adelante y yo subo’. Entonces, le dije: ‘Listo, mamita, yo me voy a recostar un momento. Me llama cuando vaya subiendo’”, relató.Una llamada despertó a Nuri, pero no era su hija, era el conductor de la ruta escolar, Óscar Zamora, quien contactó a la madre para informarle que había visto a Emily caminando acompañada por un hombre.“Vi a Emily, iba subiendo con un muchacho y apenas la saludé y me sonrió, pero se me hizo raro”, relató. De inmediato, la información encendió las alarmas porque, según su madre, la menor acostumbraba a movilizarse sola.Tras recibir la llamada, Nuri salió de prisa a buscar a su hija por el camino que conduce a la vereda. “Emily nunca anda acompañada de nadie. A mí me pasó un escalofrío horrible”, recordó.Una búsqueda incansable y el hallazgo del cuerpoLa familia, vecinos y autoridades iniciaron una intensa búsqueda en la zona boscosa donde Emily había sido vista por última vez. En medio de la angustia, su madre recorría los caminos mientras la llamaba a gritos, aferrada a la esperanza de que la adolescente la escuchara y pudieran encontrarla sana y salva.Mientras la noche avanzaba, la Policía activó un operativo de búsqueda. Las labores se extendieron durante varias horas entre potreros y quebradas.Las autoridades lograron localizar el cuerpo de Emily en una zona apartada y de difícil acceso. Aunque inicialmente pensaron que estaba herida, la gravedad de las lesiones evidenció la magnitud y sevicia de lo ocurrido.Según el informe, la adolescente fue encontrada semidesnuda, con evidentes signos de violencia física. La joven fue trasladada al Hospital San Martín de Porres, donde los médicos intentaron reanimarla durante cerca de 40 minutos.Sin embargo, debido a la gravedad de las heridas, la menor murió. De acuerdo con Medicina Legal, la causa del fallecimiento fue asfixia mecánica.Las pistas que delataron al responsableInvestigadores de la Sijín y de la Fiscalía adelantaron la recolección de pruebas en la escena del crimen. Allí hallaron varios elementos que resultaron fundamentales para identificar a la persona señalada de estar detrás del asesinato de Emily.Entre las evidencias encontradas estaban un teléfono celular, un gorro de lana y un maletín que contenía una billetera con documentos personales, incluida una cédula de ciudadanía. Todos estos elementos pertenecían a Marco Antonio Parra, un hombre que era conocido por Nuri Vergara, madre de la menor, pues ambos trabajaban en la misma empresa de flores de la región.Además, las cámaras de seguridad permitieron reconstruir parte del recorrido realizado por el sujeto y la menor. Las autoridades concluyeron que el sospechoso habría intentado abusar sexualmente de Emily y posteriormente la habría asesinado para evitar ser identificado.Pruebas de ADN y rasguños en el cuerpo del agresorLa abogada de la familia de la víctima, Jennifer Pinzón, explicó que debajo de las uñas de la menor fueron hallados rastros genéticos que evidenciaban un forcejeo. Además, el cotejo de ADN arrojó una coincidencia del 99,9 % con Marco Antonio Parra Rodríguez.Cuando fue capturado, el hombre presentaba rasguños en el cuello y los brazos. Según su versión, esas lesiones se produjeron durante un intento de robo.Un antecedente criminal que reveló durante la investigaciónUno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue una confesión realizada por Marco Antonio Parra. Según el intendente Carlos Santana, el sujeto manifestó que anteriormente había estado involucrado en otro homicidio.“Nos manifestó que él había tenido un problema con un menor de edad de 16 años, una riña, en el cual, él con sus manos lo había sujetado del cuello y desafortunadamente lo había asesinado”, indicó el oficial.Asimismo, personas de la región aseguraron que él mismo comentaba con frecuencia que había estado en prisión.Condena por feminicidio y confesión desde prisiónMarco Antonio fue ubicado en el municipio de Facatativá, en Cundinamarca, donde se produjo su captura. Luego, fue judicializado por el delito de feminicidio agravado. Siete meses después del crimen, el octubre de 2025, un juzgado lo condenó a 43 años y seis meses de prisión.El equipo de El Rastro llegó hasta la cárcel de máxima seguridad El Barne, en Cómbita, Boyacá, para conocer la versión de Marco Antonio Parra. Durante la entrevista, el condenado aseguró que dos hombres habrían atacado a Emily y afirmó que intentó ayudarla. Asimismo, insistió en declararse inocente, pese a las pruebas presentadas por las autoridades.
El sábado 15 de marzo de 2025, un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario a Marco Antonio Parra Rodríguez, presunto feminicida de la menor Emily Villalba, quien fue hallada sin vida en zona rural del municipio de Chocontá.El mismo día que los seres queridos realizaron las honras fúnebres de Emily Villalba, una niña de 15 años que desapareció tras salir a una cita odontológica, las autoridades adelantaron los procedimientos para legalizar la captura e imputarle los cargos al señalado asesino.(Lea también: Habló mamá de Emily Villalba, menor asesinada en Chocontá: "Perdí a mi única niña")¿Qué pruebas tienen contra el presunto feminicida de Emily Villalba?La Fiscalía General de la Nación estuvo durante cerca de 10 horas presentando las pruebas recogidas en contra de Marco Antonio Parra Rodríguez. En la diligencia, el fiscal encargado del caso relató que el hombre habría preparado de manera minuciosa el crimen."La acechó como cual ave carroñera que espera su presa para atacarla. Vio la hora en que la menor se desplazaba desde el municipio de Chocontá hacia su vereda, que aproximadamente da 40 minutos a pie, cuando es abordada", detalló.Los hechos ocurrieron el pasado 12 de marzo en la vereda Pueblo Viejo Alto, donde el procesado, aparentemente, condujo a la adolescente de 15 años hasta un área boscosa en la que posteriormente fue hallada sin vida. En el lugar fueron encontradas una prenda de vestir, un bolso y un celular que pertenecerían al individuo de 44 años.Registros de cámaras de seguridad fueron uno de los elementos clave que indicarían que Parra Rodríguez fue la última persona que tuvo contacto con la víctima. Este sujeto fue imputado con el cargo de feminicidio agravado, que no fue aceptado. Durante la audiencia, él presentó una coartada con la cual intentó evadir a la justicia."Este ciudadano, Marco Antonio Parra Rodríguez, expresa que ha sido atacado por unas personas que le han quitado su bicicleta, comenzando a mentir para buscar una estrategia evasiva e huir del lugar de los hechos", señaló el fiscal.Esta no es la primera vez que Marco Antonio Parra Rodríguez tiene líos con la ley, puesto que ya había sido señalado de cometer otros crímenes. En el año 2000 fue condenado a más de dos décadas en prisión por homicidio agravado y también tiene anotaciones por hurto.De momento, se espera que se develen los resultados de los análisis hechos por Medicina Legal al cuerpo de Emily Villalba.(Lea también: Presunto feminicida de Emily Villalba tenía antecedentes por homicidio: así fue capturado)MANUELA HERNÁNDEZ PERDOMOPERIODISTA DIGITAL DE NOTICIAS CARACOLCON INFORMACIÓN DE APOYO DE DANIEL ORTIZCORREO: mhernanp@caracoltv.com.co
En medio del dolor y del llamado a la justicia, este sábado 15 de marzo se llevó a cabo el sepelio de Emily Villalba, una adolescente de 15 años asesinada el pasado miércoles en Chocontá, Cundinamarca. Con homenajes y un multitudinario acompañamiento a sus familiares, la niña fue sepultada en el Cementerio Central de ese municipio.Al presunto responsable de este crimen, Marco Antonio Parra, la Fiscalía le imputó el delito de feminicidio agravado, cargo que no aceptó. Sin embargo, esa entidad solicitó medida de aseguramiento en centro carcelario.El pasado miércoles 12 de marzo, los padres de la menor denunciaron la desaparición de la niña, que no regresó a su vivienda luego de cumplir una cita de odontología. El cuerpo de la menor fue hallado después por las autoridades en una zona boscosa.El comandante de la Policía de Cundinamarca, Andrés Serna, dijo a periodistas que el cuerpo de la menor, que estudiaba en el colegio Departamental Agroindustrial Santiago de Chocontá, presentaba "laceraciones y hematomas en el cuello", lo que podría indicar que murió por asfixia. Además sufrió varios golpes en sus costillas.Videos, clave para encontrar el cuerpo de la niñaVideos divulgados en redes sociales y en medios locales mostraron a Emily Dayana Villalba, vestida con su uniforme de colegio, caminando en compañía de un hombre antes de desaparecer.En los metrajes se ve al individuo y a la niña pero luego el hombre aparece solo saliendo de una zona boscosa.Ese hombre sería Marco Antonio Parra, por quien se ofreció una recompensa de 20 millones de pesos para quienes dieran información sobre su paredero. El incentivo económico sirvió y gracias a la colaboración de la comunidad, en la noche del viernes 14 de marzo de 2025 las autoridades capturaron al presunto responsable del asesinato. El brigadier general Carlos Fernando Triana, director general de la Policía Nacional, indicó que Marco Antonio Parra fue detenido en la vereda El Morado, en el municipio de Facatativá. Al parecer, el sujeto habría llegado hasta la finca de un familiar para evadir a las autoridades.Desde el Departamento de Policía de Cundinamarca se aseveró que Marco Antonio Parra anteriormente ya había sido señalado de cometer otros delitos como homicidio y hurto.La Procuraduría General de la Nación dijo que entre enero y noviembre del año pasado se registraron 198 feminicidios en Colombia. Los departamentos más afectados por este tipo de crímenes fueron Antioquia, con 30 casos; Valle del Cauca, con 26; y Bogotá, con 21.(Lea también: Habló mamá de Emily Villalba, menor asesinada en Chocontá: "Perdí a mi única niña")JUAN CARLOS CALDERÓN MEDINAJCCALDER@CARACOLTV.COM.COAGENCIA EFE
Este sábado, 15 de marzo de 2025, Chocontá despidió a Emily Villalba, la menor que fue asesinada en zona rural del municipio. Con pancartas, globos blancas y música, una de sus grandes pasiones, la comunidad se reunió para homenajear su vida y pedir que su caso no quede impune.Las lágrimas inundaron la cara de todos los presentes, quienes no se explican cómo la vida de la adolescente fue arrebatada de manera tan abrupta el pasado miércoles. "Nadie merece que le quiten la vida, nadie merece que le quiten la sonrisa a uno ni el brillo en los ojos. Es una sensación de vacío", comentó sollozando Luz Enith Cruz, compañera de Emily.(Lea también: Presunto feminicida de Emily Villalba tenía antecedentes por homicidio: así fue capturado)Recordada como una niña alegre y con una profunda sensibilidad por la música, los estudiantes de la Institución Educativa Departamental Agroindustrial Santiago de Chocontá, recinto donde estudiaba, se congregaron en su nombre."La recuerdo como una niña guerrera, comprometida, responsable, una artista. Una niña con unos ojos que irradiaban luz, vida y un futuro que le cegaron", acotó Leidy Johana Garzón, una de sus docentes.Horas después continuaron las honras fúnebres. Ante las cámaras de Noticias Caracol, Yuliana Vergara, madre de Emily, confesó tener el corazón destrozado. "Perder mi niña, mi única niña. Necesito que la ley opere y le caiga todo el rigor a este maldito que le hizo daño. Clamo por justicia".El padre de la menor, Milton Villalba, describió al hoy capturado por el crimen de su hija como un monstruo, puesto que no encuentra otra palabra para alguien que tomó a su pequeña y "le dañó su cara", por lo cual, "no tiene perdón de Dios".Presunto asesino fue capturadoEn la noche del 14 de marzo de 2025, las autoridades capturaron a Marco Antonio Parra en zona rural de Facatativá. Este individuo es señalado como el presunto asesino de Emily Villalba, la niña que fue hallada en una zona boscosa de Chocontá.Un llamado ciudadano, impulsado por una recompensa ofrecida por la Gobernación de Cundinamarca, fue clave para dar con su paradero. El coronel Andrés Serna Bustamante, comandante de la Policía de Cundinamarca, aseguró que el hombre habría llegado a este lugar a una finca de un familiar, buscando evadir los controles y la búsqueda.Esta no es la primera vez que el hoy procesado se ve inmerso en actos criminales, puesto que tiene antecedentes por hechos violentos. En el año 2000 fue condenado a más de 2 décadas en prisión por homicidio agravado, pagando su pena en la Cárcel La Modelo y el reclusorio del Barne. Además, tiene anotaciones por hurto.En 2020 recuperó la libertad, pero su reciente captura por el crimen de Emily Villalba reavivó el debate sobre la peligrosidad de este tipo de criminales.(Lea también: ¿Qué le espera a Marco Antonio Parra, presunto feminicida de Emily Villalba, tras ser capturado?)¿Qué le pasó a Emily Vilalba?El miércoles 12 de marzo de 2025, cámaras de seguridad captaron a Emily Villalba caminando al lado de un individuo, quien al parecer era su vecino, hacia su vivienda en la vereda Pueblo Viejo Alto, en Chocontá.Ese día Emily no tomó la ruta escolar porque tenía una cita odontológica, por lo cual, según sus familiares, tuvo que regresar sola a su casa. "Parece indicar que el victimario aprovechó la soledad de la ruta para arrastrarla a una zona boscosa, donde sometió a la menor hasta causarle la muerte", detalló el comandante de la Policía departamental.De momento se espera que el dictamen de Medicina Legal develé si el señalado feminicida cometió otro tipo de delitos. Entretanto, Marco Antonio Parra fue puesto a disposición de las autoridades encargadas y se espera que en la tarde del sábado sea presentado ante un juez para legalizar su captura.(Lea también: Estudiantes de Chocontá le rinden homenaje a Emily Villalba: "Su luz fue arrebatada")MANUELA HERNÁNDEZ PERDOMOPERIODISTA DIGITAL DE NOTICIAS CARACOLCON INFORMACIÓN DE APOYO DE DANIEL ORTIZCORREO: mhernanp@caracoltv.com.co
El municipio de Chocontá, en Cundinamarca, está de luto por el crimen de Emily Villalba, una adolescente de 15 años que fue asesinada el 12 de marzo de 2025. Mientras las autoridades adelantan las labores para judicializar a su presunto feminicida, los compañeros de la menor lloran su partida.Durante la mañana del sábado 15 de marzo de 2025, Noticias Caracol se desplazó hasta el municipio para acompañar a la comunidad que hoy clama justicia. Con pancartas y globos blancos, los estudiantes se reunieron para recordar a Emily, pidiendo que estos casos no se sigan replicando.La cita fue en la Institución Educativa Departamental Agroindustrial Santiago de Chocontá, recinto donde estudiaba la víctima. Sus seres queridos la recuerdan como una persona alegre y apasionada por la música. "Su luz fue arrebatada" y "de camino a casa quiero ser libre, no valiente", algunos de los mensajes plasmados en las pancartas que hicieron los jóvenes.(Lea también: Así fue la captura de Marco Antonio Parra, presunto feminicida de Emily Villalba en Chocontá)El dolor y la tristeza está presente en el ambiente. Algunos de sus familiares y compañeros han manifestado que no saben cómo podrán vivir después de la tragedia, pero esperan que todo el peso de la ley caiga sobre el hombre que, aparentemente, la asesinó. En las próximas se desplazarán al cementerio para continuar con las honras fúnebres de la menor.¿Quién asesinó a Emily Villalba?El viernes 14 de marzo de 2025, las autoridades emitieron la orden de captura en contra del ciudadano Marco Antonio Parra, de 44 años, tras ser señalado como el presunto feminicida de la menor Emily Villalba, quien fue hallada días antes en una zona boscosa del municipio de Chocontá.Desde el departamento se ofreció una recompensa de hasta 20 millones de pesos para quien entregara información que permitiera dar con el paradero del sujeto, quien sería un vecino de la víctima. Horas después, se confirmó que Marco Antonio Parra fue detenido en zona rural del municipio de Facatativá, donde al parecer había llegado a la finca de un familiar para evitar a las autoridades. El director general de la Policía de Colombia destacó que el hoy procesado tiene antecedentes judiciales por homicidio y hurto.Aunque por motivos de seguridad se mantiene reservado el lugar donde mantienen retenido al señalado feminicida, el gobernador de Cundinamarca anticipó que en las próximas horas el detenido será presentado ante la Fiscalía General de la Nación y, posteriormente, ante un juez de control de garantías para la legalización de la captura e imputación de cargos.(Lea también: ¿Qué le espera a Marco Antonio Parra, presunto feminicida de Emily Villalba, tras ser capturado?) MANUELA HERNÁNDEZ PERDOMOPERIODISTA DIGITAL DE NOTICIAS CARACOLCON INFORMACIÓN DE APOYO DE DANIEL ORTIZCORREO: mhernanp@caracoltv.com.co
Las autoridades lograron capturar en tiempo récord a Marco Antonio Parra, el hombre de 44 años quien es señalado de haber asesinado a la adolescente Emily Villalba en la vereda Pueblo Viejo Alto, en Chocontá. La menor desapareció después de que salió de su casa para asistir a una cita odontológica. En la noche del 12 de marzo de 2025, las autoridades y la comunidad adelantaron un operativo de búsqueda que dio con el hallazgo del cuerpo sin vida de la adolescente. En ese momento, el coronel Andrés Serna, comandante del Departamento de Policía de Cundinamarca, específico que la menor fue "encontrada en una zona boscosa" y presentaba "laceraciones y hematomas en el cuello".(Lea también: Estudiantes de Chocontá le rinden homenaje a Emily Villalba: "Su luz fue arrebatada")Tras este desgarrador hallazgo, se puso en marcha las labores para dar atrapar a la persona que le arrebató la vida, la cual, se presumía, era una de las personas que vivía en su comunidad.¿Cómo lograron dar con la captura del presunto feminicida?Tras identificar al presunto feminicida, se emitió una orden de captura contra Marco Antonio Parra, por quien se ofrecía una recompensa de 20 millones de pesos. El incentivo económico pareció ser fructífera, pues en la noche del 14 de marzo información entregada por un ciudadano ayudó a dar con el paradero de este hombre.El brigadier general Carlos Fernando Triana, director general de la Policía Nacional, indicó que Marco Antonio Parra fue detenido en la vereda El Morado, en el municipio de Facatativá. Al parecer, el sujeto habría llegado hasta la finca de un familiar para evadir a las autoridades.En la mañana del 15 de marzo, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, le dijo a Blu Radio que, por motivos de seguridad del procesado, se mantiene en reserva el lugar donde lo mantienen detenido. Sin embargo, confirmó que en las próximas horas sería puesto a disposición de la Fiscalía y posteriormente sería llevado frente a un juez de control de garantías para que se le imputen los cargos.Capturado tiene antecedentesDesde el Departamento de Policía de Cundinamarca se aseveró que Marco Antonio Parra, hoy procesado por el crimen de Emily Villalba en Chocontá, ya había sido señalado de cometer otros crímenes."Los diferentes elementos materiales probatorios permitieron solicitar a un juez la orden de captura contra Marco Antonio Parra Rodríguez, presunto responsable del homicidio de Emily Dayana en Chocontá. Este delincuente presenta registros judiciales por los delitos de homicidio y hurto", detalló el comandante de la Policía departamental.(Lea también: Presunto feminicida de Emily Villalba tenía antecedentes por homicidio: así fue capturado)MANUELA HERNÁNDEZ PERDOMOPERIODISTA DIGITAL DE NOTICIAS CARACOLCORREO: mhernanp@caracoltv.com.co
Emily Villalba de tan solo 15 años de edad, salió de su casa a una cita odontológica, pero nunca regresó. En la noche del miércoles 12 de marzo, su cuerpo sin vida fue encontrado una zona boscosa de la vereda Pueblo Viejo Alto, en Chocontá, enlutando a la comunidad. En búsqueda de justicia, las autoridades adelantaron esfuerzos para dar con el paradero de su asesino en el menor tiempo posible.El principal sospechoso de acabar con la vida de Emily Villalba es Marco Antonio Parra Rodríguez, por quien las autoridades ofrecieron una recompensa de hasta 20 millones de pesos. Al momento de emitir la orden de captura, el coronel Andrés Serna Bustamante, comandante del Departamento de Policía de Cundinamarca, aseveró que esta no es la primera vez que este individuo es perseguido por la ley.(Lea también: Estudiantes de Chocontá le rinden homenaje a Emily Villalba: "Su luz fue arrebatada")"Los diferentes elementos materiales probatorios permitieron solicitar a un juez la orden de captura contra Marco Antonio Parra Rodríguez, presunto responsable del homicidio de Emily Dayana en Chocontá. Este delincuente presenta registros judiciales por los delitos de homicidio y hurto", detalló el comandante de la Policía departamental.Así cayó el señalado asesino de Emily VillalbaEn video quedó evidenciado el procedimiento ejecutado durante la noche del viernes 14 de marzo, por medio del cual se logró capturar a Marco Antonio Parra Rodríguez, quien era buscado por el feminicidio de la adolescente Emily Villalba. El brigadier general Carlos Fernando Triana, director general de la Policía Nacional de Colombia, destacó que la detención se dio en el sector Cuatro Esquinas de la vereda El Morado, del municipio de Facatativá."El detenido, que registra antecedentes judiciales por homicidio y hurto, se habría desplazado hasta una finca de un familiar, con el fin de evadir el control de las autoridades", señaló el brigadier general Triana.Jorge Emilio Rey, gobernador de Cundinamarca, aseguró que la información que ayudó a dar con el señalado asesino fue suministrada por una fuente humana, la cual estuvo motivada por la recompensa ofrecida por el departamento.Se espera que en las próximas horas el detenido sea puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación y posteriormente sea ante un juez de control de garantías para la legalización de la captura e imputación de cargos.(Lea también: Feminicidio de Emily Villalba: el último video de la menor vista con vida en Chocontá)MANUELA HERNÁNDEZ PERDOMOPERIODISTA DIGITAL DE NOTICIAS CARACOLCORREO: mhernanp@caracoltv.com.co
En la noche de este viernes 14 de marzo, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, dio a conocer la captura de Marco Antonio Parra, sujeto de 44 años que habría sido el responsable del asesinato de Emily Villalba acontecido en la noche del pasado miércoles 12 de marzo en la vereda Pueblo Viejo Alto, de Chocontá. Entre los reportes preliminares, las autoridades dieron a conocer que el hombre era un vecino de la víctima y era conocido por algunas personas de la zona rural de Chocontá en la que vivía la niña fallecida. Una vez las autoridades tuvieron conocimiento de este macabro crimen, el sujeto sospechoso habría emprendido la huida.Parra habría llegado a Facatativá porque, al parecer, en este lugar vivía un pariente cercano. El presunto feminicida pretendía refugiarse en la finca de su familiar para evitar ser detectado por las autoridades y, de hecho, ya había conseguido trabajo en una empresa de producción de flores."Hemos capturado en zona rural del municipio de Facatativá a Marco Antonio Parra Rodríguez, señalado como el presunto asesino de Emily Villalba, una menor de 15 años habitante del municipio de Chocontá. Gracias a la información suministrada por un ciudadano, motivado por la recompensa que ofrecimos, y al trabajo de nuestraSijín de Cundinamarca, logramos dar con su paradero y proceder con su detención", escribió Jorge Emilio Rey desde sus redes sociales.Video de la captura del presunto feminicida de Marco Antonio ParraEl director de la Policía Nacional de Colombia, brigadier general Carlos Fernando Triana Beltrán, dio detalles sobre los momentos en los que se llevó a cabo la captura. El procedimiento, relata el director, se hizo en el sector Cuatro Esquinas, de la vereda El Morado. Adicionalmente, el brigadier Triana expuso los antecedentes penales del ahora capturado. En video quedó registrado el momento exacto en el que el hombre es puesto a disposición de las autoridades."El detenido, que registra antecedentes judiciales por homicidio y hurto, se habría desplazado hasta una finca de un familiar con el fin de evadir el control de las autoridades. El trabajo armónico entre la Fiscalía General de la Nación y la y la Policía Nacional de Colombia, más la recompensa de 20 millones de pesos ofrecida por el señor Gobernador, fueron determinantes para lograr la captura en tiempo récord", añadió el director.
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, dio a conocer la captura de Marco Antonio Parra, señalado responsable del crimen contra la menor Emily Villalba, de 15 años, acontecido en la noche del pasado miércoles 12 de marzo, en el municipio de Chocontá. El sujeto, según relató el mandatario, se encontraba en zona rural de Facatativá, Cundinamarca.Según lo dio a conocer Rey, dicha captura se llevó a cabo gracias a la información que les suministró un ciudadano del municipio, quien, afirma, se vio motivado por la recompensa que ofreció la gobernación del departamento en su momento. Se sabe que Parra ya había conseguido trabajo en el municipio donde fue sorprendido por las autoridades.Crimen de Emily Villalba: detalles del señalado asesinoEl presunto responsable aparece en videos de cámaras de seguridad junto a la menor durante los últimos instantes en los que se tiene rastro de la niña Emily. Las autoridades conocieron que el hombre tiene 44 años de edad y es vecino y conocido de la familia de la víctima. Sin embargo, desde que ocurrió el crimen no se tuvo rastro del sujeto.Acorde con algunas investigaciones, se supo que este hombre llevaba varios años viviendo y trabajando en Chocontá, por lo que, al parecer, su aparente cercanía con la familia y la menor pudo causar que la víctima sintiera cierta confianza con el presunto feminicida. Una vez cometido el crimen, el sujeto habría huido hacia Facatativá, en donde, según reportes preliminares de las autoridades, intentaba refugiarse en la finca de uno de sus parientes."Hemos capturado en zona rural del municipio de Facatativá a Marco Antonio Parra Rodríguez, señalado como el presunto asesino de Emily Villalba, una menor de 15 años habitante del municipio de Chocontá. Gracias a la información suministrada por un ciudadano, motivado por la recompensa que ofrecimos, y al trabajo de nuestra Sijín de Cundinamarca, logramos dar con su paradero y proceder con su detención. Seguiremos atentos al desarrollo del proceso judicial, esperando que se apliquen medidas ejemplarizantes y que este atroz crimen no quede impune", escribió Rey desde su cuenta de X.Crimen contra Emily Villalba en Chocontá: esto se sabe de su asesinatoLas autoridades aseguraron que la menor fue hallada con claros signos de estrangulamiento en una zona boscosa de Chocontá. Emily Villalba, según se reportó, seguía con vida cuando la encontraron, pero al llegar a un centro médico los profesionales evidenciaron que ya no tenía signos vitales.Noticias Caracol conoció que en la zona boscosa en donde fue encontrada la adolescente hallaron, entre otras cosas, su teléfono móvil y el celular que sería del sospechoso y que, aparentemente, había sido abandonado por él intencionalmente para no ser rastreado fácilmente por las autoridades.Por el momento se está a la espera de que se inicie el proceso judicial en contra del presunto feminicida. Se sabe que el sujeto contaba con antecedentes judiciales, pues ya había presentado un caso por homicidio en el año 2000 y un reporte de hurto en 2023.JULIÁN CAMILO SANDOVAL BLANCONOTICIAS CARACOL DIGITALEN INSTAGRAM: @JULIAN_SANDOVL
Una familia y la comunidad de Chocontá, en Cundinamarca, están sumidas en el dolor y la rabia por el infame feminicidio de Emily Villalba, una menor de 15 años que apareció sin vida luego de perderse durante varias horas.Varias cámaras de seguridad captaron el último recorrido de Emily junto a un hombre señalado como el presunto agresor, quien en todo momento estuvo cerca de la niña y que hoy está siendo buscado por las autoridades.Lea también: Feminicidio de Emily Villalba en Chocontá: emiten orden de captura contra sospechosoDecenas de habitantes del municipio de Chocontá hicieron una velatón para pedir que este nuevo hecho de violencia contra una menor de edad en Colombia no se quede sin castigo.Señalado feminicida de Emily Villalba sería vecino suyoNoticias Caracol conoció nuevos detalles de la investigación de las autoridades sobre el crimen de Emily Villalba y sobre el hombre que es sospechoso de acabar con la vida de esta menor de tan solo 15 años en Chocontá, Cundinamarca.Fuentes cercanas de la investigación que adelanta la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación aseguraron que ya tienen plenamente identificado al principal sospechoso de acabar con la vida de esta joven.Se trata del hombre que aparece en videos de cámaras de seguridad junto a la menor, quien tiene 44 años de edad y es vecino y conocido de la familia de la víctima.Presunto asesino de menor en Chocontá tenía antecedentes por homicidio y hurtoIncluso, según las investigaciones, este hombre llevaba varios años viviendo y trabajando en el municipio. Las autoridades creen que esto le dio la confianza a la menor asesinada para hablar y caminar junto a él.Además, fuentes consultadas indicaron que este sujeto tiene antecedentes judiciales por los delitos de homicidio y hurto.Noticias Caracol conoció que en la zona boscosa en donde fue encontrada la adolescente hallaron, entre otras cosas, el celular que sería del sospechoso y que, aparentemente, había sido abandonado por él intencionalmente para no ser rastreado fácilmente por las autoridades.También se supo que la búsqueda del sujeto se amplió de Cundinamarca al departamento de Boyacá.Para las 2:00 de la tarde de este viernes se programó una audiencia reservada en donde las autoridades presentarán todo el material probatorio y solicitarán la orden de captura en contra de este hombre.También se espera que se conozca el dictamen de medicina legal de Emily Villalba, donde se conocerán las causas de su muerte.El recorrido de Emily Villalba antes de su asesinatoEl camino que Emily recorrió durante gran parte de su vida y que la llevaba del colegio a su casa en la vereda Pueblo Viejo fue el mismo que recorrió su captor y asesino. A pesar de ser un recorrido largo de 40 minutos, esto jamás le causó desconfianza a la menor de 15 años.Eran las 6:28 minutos cuando la primera cámara de seguridad captó al presunto agresor caminando delante de la niña, exactamente en el sector El Poblado.La segunda cámara, ubicada a cinco minutos del primer lugar donde se les vio pasar a los dos, deja ver que a las 6:33 minutos Emily había cambiado de acera, como queriendo distanciarse del presunto agresor.17 minutos después, cuando el reloj marcaba las 6:50, la tercera cámara en el sector Pueblo Viejo Bajo, muestra al presunto asesino caminando junto a ella. Ambos con paso rápido. Esa es la última imagen de Emily con vida.Tras 48 minutos, las cámaras de seguridad que grabaron a Emily por última vez mostraron al mismo sujeto que iba con ella. Este hombre aparece sin los objetos que llevaba cuando iba con la menor, quien lamentablemente fue ubicada en una zona boscosa y, pese a que fue llevada al hospital del municipio, llegó sin signos vitales.(Lea también: Una llamada de teléfono fue clave para hallar el cuerpo de menor de 15 años asesinada en Chocontá)CAMILO ROJASPERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE JAIRO NIÑO Y JUAN ANDRÉS BELTRÁN, PERIODISTAS DE NOTICIAS CARACOL
Conéctese con el partido de la Copa del Mundo 2026 entre España y Austria por los dieciseisavos de final.
La expectativa de miles de apostadores en toda Colombia se concentra este jueves 2 de julio de 2026 en el tradicional sorteo del Chontico Día. Convertido en uno de los juegos de azar más populares y de mayor confianza en el territorio nacional, este chance sigue congregando diariamente a ciudadanos que buscan un respaldo económico inmediato de la mano de la suerte y bajo la estricta supervisión de las autoridades reguladoras.Número ganador del Chontico Día del 2 de julioA continuación, los resultados del sorteo de este jueves del Chontico Día:Número Ganador: La Quinta: (Nota: El número será actualizado en tiempo real tan pronto como se emita la señal oficial y las redes autorizadas validen el escrutinio).¿Cómo funciona y cuál es el plan de premios?El mecanismo del Chontico Día se basa en la transparencia. El sorteo utiliza tómbolas electromecánicas que seleccionan de manera aleatoria balotas numeradas del 0 al 9. El resultado convencional genera una combinación de cuatro cifras (entre el 0000 y el 9999). Adicionalmente, cuenta con el sistema de la quinta balota, un número complementario que activa jugadas combinadas o acumulados especiales.El plan de premios se rige de manera estricta por la normativa colombiana de juegos de suerte y azar administrada por Coljuegos. Las ganancias se calculan multiplicando el valor neto apostado (es decir, descontando el IVA):Cuatro cifras (Directo): Retribuye 4.500 veces lo apostado si se aciertan todos los números en el orden exacto.Cuatro cifras (Combinado): Paga 308 veces el valor invertido si caen las mismas cifras en cualquier orden.Tres cifras (Directo): Premia con 400 veces el valor jugado (acertando las tres últimas cifras en orden).Tres cifras (Combinado): Otorga 83 veces lo apostado.Dos cifras ("La pata"): Paga 50 veces el valor de la jugada.Una cifra ("La uña"): Paga 5 veces la cantidad apostada.¿Cómo jugar y cuánto se puede apostar?Participar es sumamente sencillo. Cualquier persona mayor de edad puede acercarse a los puntos de venta legalmente establecidos de redes como SuperGIROS, Gane o Paga Todo. Allí el cliente dicta su número de preferencia y escoge a cuántas cifras desea apostar.El Chontico Día destaca por ser un juego muy accesible para la economía familiar. El tiquete mínimo legal se puede adquirir desde los $500 pesos, permitiendo jugadas escalonadas hasta un límite sugerido por formulario de $25.000 pesos, adaptándose de este modo a cualquier presupuesto.¿Qué hacer si resulta ganador?Si en la jornada de hoy la suerte se pone de su lado y logra acertar el número ganador, debe proceder con cautela y siguiendo los canales legales para reclamar el dinero:Proteja el formulario: El billete o tiquete físico es un título valor. Bajo ninguna circunstancia debe estar roto, mojado, rayado o con enmendaduras, ya que esto invalidará el proceso de cobro.Cobro de premios menores: Si el monto ganado está por debajo del tope estipulado por ley para retenciones (menos de 48 UVT), puede acercarse directamente a cualquier punto de la red donde compró el chance, presentar su documento de identidad original y retirar el dinero en efectivo.Cobro de premios mayores: Si el acumulado es de cuantía alta (especialmente si supera las 182 UVT), el trámite se debe realizar obligatoriamente en las oficinas principales del concesionario del juego. Se le pedirá la cédula original, copia de la misma, el RUT actualizado y, habitualmente, una certificación bancaria, debido a que estos montos se desembolsan mediante transferencia electrónica para garantizar la seguridad financiera de la transacción. Tenga en cuenta que a los premios mayores se les aplicará el descuento de ley por concepto de impuesto a las ganancias ocasionales.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.
Es alta la expectativa de los colombianos por el partido de la Selección Colombia contra Ghana el viernes 3 de julio en el marco de la Copa Mundial de la FIFA 2026, tanto así que un grupo de aficionados desde Bogotá decidió realizar una especie de 'ritual' o 'cábala' para asegurar el resultado favorecedor para el equipo cafetero en este enfrentamiento contra los africanos. A través de redes sociales se empezaron a conocer fotos y videos que evidenciaban la reunión de varios aficionados con camisetas de la Selección Colombia que llegaron a la parte baja del cerro de Monserrate en la madrugada de este jueves con la intención de subir a la cima y orar por la victoria del equipo nacional en su próximo partido. El encuentro se convocó a través de redes sociales y surgió no solo como una forma de unión entre los seguidores de la Tricolor para enviar fuerza desde Bogotá para le próximo partido, sino también como una manera de contrarrestar la supuesta "brujería" de Nana Kwaku Bonsam, conocido como el 'brujo' de Ghana, un personaje que se ha hecho viral en medio de la Copa del Mundo.¿Qué dicen los hinchas de la Selección Colombia desde Monserrate?Algunos de los fanáticos que decidieron madrugar al cerro de Monserrate con la fe puesta en el paso de los colombianos a los octavos de final y señalando que cualquier supuesta 'brujería' contraria no afectará a nuestros jugadores. "La intención es apoyar a Colombia, meterle ganas desde el principio, ya que estamos a tiempo y no creer en brujería, no creer en nada porque somos Colombia, el talento ya lo tienen, los jugadores los tenemos, las ganas las tenemos y Luis Díaz ya va a despegar. Vamos a ganar 3 a 1, vamos a llegar a octavos de final y vamos a seguir paso a paso", señaló uno de los fanáticos que subió Monserrate esta mañana.Otra de las hinchas que hizo presencia aseguró que "dicen que esa [brujería] es muy fuerte, pero no con Colombia no se puede. Nosotros somos más". De la misma forma, al encuentro asistió un hombre que aseguró ser el "chamán colombiano" y que hizo un rezo para, según él, asegurar la victoria de los colombianos en la cancha. "Este rezo no puede ser en público, pero dice algo así: 'Que se les enrede la de cuero, que las piernas se les pongan más frías que el Páramo de Letras,que los guayos se les confundan y que nuestra 'sele' tenga el arco jurado. Con el poder de la fiebre amarilla, lo declaro hoy aquí ante el Señor caído de Monserrate. Amén, amén y amén".¿Quién es Nana Kwaku Bonsam?En medio del Mundial 2026, no solo los jugadores más destacados de los diferentes países se hacen virales en las redes sociales, sino también algunos aficionados que llaman la atención con sus particularidades. Ese es el caso de Nana Kwaku Bonsam, cuyo nombre real es Stephen Osei Mensah, un conocido sacerdote tradicional y curandero de Ghana.El hombre ahora es apodado como 'el brujo de Ghana' porque ha realizado supuestos rituales y predicciones sobre el desempeño de la selección de su país en la Copa Mundo 2026. El hombre saltó a la fama mundial y causó revuelo digital en el Mundial Brasil 2014, cuando aseguró que le lanzó un ritual a Cristiano Ronaldo para causarle una "lesión espiritual" en la rodilla y, desde entonces, ha tomado relevancia digital por sus rituales relacionados con el mundo futbolístico.Nana Kwaku ha llamado especialmente la atención en este evento deportivo por pronosticar la eliminación de la Selección Argentina a manos de Cabo Verde en los dieciseisavos de final, así como por sus atuendos llamativos en los partidos de su país. *Con reportería de Nicolás RodríguezMARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
El equipo Movistar corre el Tour de Francia bajo bandera española, con un jefe de filas belga, pero sin olvidar el acento colombiano que su director, Eusebio Unzúe, reconoce que se mantiene desde hace 40 años, en los que prácticamente siempre ha acudido con un ciclista de esa nacionalidad.En esta ocasión será Einer Rubio quien defienda la enseña colombiana en el combinado español, siguiendo la estela de ilustres compatriotas que han vestido el maillot de Movistar, entre los que destaca Nairo Quintana, dos veces segundo y una tercero en la ronda gala, que este año, el de su despedida del ciclismo, no estará en la carrera."Creo que desde el 80 no ha habido un año en el que no haya habido un corredor colombiano en el equipo. En algunas ediciones hemos tenido tres, cuatro y hasta cinco. Culturalmente hay algo que nos ha unido con el ciclismo latinoamericano y, sobre todo con Colombia, que ha sido la pionera", señala Unzúe.El director deportivo recuerda que con Quintana pelearon por la victoria final en 2013 y en 2015, y que el de Boyacá subió también al podio en 2016 para hacerse con la tercera plaza."Eso ha llevado al equipo a sentirse en algunos momentos hasta un poco colombiano", asegura el director deportivo de la entidad española, que no oculta lo especial que es para el ciclismo latinoamericano el Tour de Francia.La salida de Barcelona este sábado será, además, un momento especial, algo que ya se vivió hace unos años cuando la carrera comenzó en Bilbao y en 1992, cuando lo hizo desde San Sebastián y donde por vez primera el español Miguel Indurain defendía su título.Unzúe espera que la capital catalana mantenga el fervor popular de las citas anteriores y recuerda con especial cariño aquella de San Sebastián, donde señala que "nunca se había visto tanta gente"."A nosotros esta carrera nos ha marcado mucho y creo que también lo ha hecho con el ciclismo latinoamericano", comentó el preparador, que recordó que también tuvieron en sus filas al ecuatoriano Richard Carapaz."En esa línea queremos seguir, con gente más joven, fresca, pero dispuestos a seguir dejando huella en el momento actual que vive el ciclismo", afirmó Unzúe, que acude con el belga Cian Uijtdebroeks, de 23 años, como líder, con la voluntad de acabar entre los diez mejores de la general.
El presidente electo, Abelardo de la Espriella, tomará posesión el 7 de agosto de 2026 para reemplazar en el cargo a Gustavo Petro, quien fue elegido para el periodo 2022-2026. (Lea también: José Manuel Restrepo explica cómo será el proceso de empalme con el Gobierno de Gustavo Petro)El acto de transferencia de mando suele realizarse en un acto público en la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá. Allí, el nuevo mandatario presta juramento ante el Congreso diciendo: "Juro a Dios y prometo al pueblo cumplir fielmente la Constitución y las leyes de Colombia", según establece el artículo 192 de la Carta Magna. El inciso agrega que “si por cualquier motivo el Presidente de la República no pudiere tomar posesión ante el Congreso, lo hará ante la Corte Suprema de Justicia o, en defecto de esta, ante dos testigos”.Sin embargo, De la Espriella ha manifestado que no tomará posesión en el lugar acostumbrado, sino que lo hará en una guarnición militar.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Por qué De la Espriella cambiará el lugar para tomar posesión como presidente?Es de recalcar que el requisito fundamental para que el presidente jure es que lo haga ante los miembros del Congreso de la República y no hay norma específica que establezca un sitio determinado para llevar a cabo el acto protocolario.Desde el momento en que De la Espriella fue elegido, en su discurso dirigió algunas palabras a la Fuerza Pública. “A nuestras Fuerzas Militares y de Policía quiero hablarles como su futuro comandante en jefe. Gracias por resistir, gracias por servir y gracias por mantenerse firmes cuando tantos quisieron arrodillarlos. A partir del 7 de agosto volverán a contar con un presidente que los respetará, que los respaldará, que los honrará y los protegerá. Un presidente de la República que entiende que no existe libertad sin seguridad, no existe democracia sin autoridad y no existe nación sin héroes como nuestros policías y soldados que estén dispuestos a defender a la República”, dijo en ese momento. (Lea también: Presidente Petro anuncia que desfile del 20 de julio será en dos localidades del sur de Bogotá)Por su parte, José Manuel Restrepo aseguró en entrevista con Noticias Caracol que “tenemos que volver a fortalecer a la fuerza pública, dignificar la fuerza pública. Por eso no es un mensaje menor el hecho de que la posesión del presidente electo va a ser en una guarnición militar, es un reconocimiento a los actores de la fuerza”.Sobre el lugar, se ha especulado que podría ser en la Base de Tolemaida, pero el vicepresidente electo indicó que “no sé todavía dónde va a ser porque es una decisión propia del jefe de Estado, pero lo que sí está claro es que él prometió eso y va a cumplir”.Por ahora se están adelantado los temas de logística para contemplar cómo será el traslado de los congresistas hasta el lugar de la posesión, pues sin ellos De la Espriella no puede prestar juramento. “Tienen que organizar”, recalcó Restrepo, “pero lo que está claro es que es un mensaje para fortalecer y dignificar a la fuerza pública. Es un primer paso”. (Lea también: Primer discurso de Abelardo de la Espriella como presidente electo tras recibir credencial del CNE)Al ser preguntado sobre cómo se tiene planeado destinar más recursos a la fuerza, contestó: “Sin seguridad no va a haber prosperidad económica. Luego, sin vida tampoco va a haber prosperidad económica. Hay dos prioridades, la salud y la seguridad. Esas dos prioridades son la plataforma a través de la cual vamos a crecer”.POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL