El avance de la investigación por la muerte de dos niñas envenenadas con talio en Bogotá dio un giro determinante tras el allanamiento al locker de Zulma Guzmán, ubicado en el Club El Nogal. Los Informantes tuvo acceso a los videos del operativo, en el que fueron hallados elementos clave y lo que sería la 'prueba reina' del caso.Las autoridades ejecutaron una orden judicial para registrar el locker asignado a la señalada, donde recolectaron muestras y elementos que, según el abogado de la familia Graham Sardi, David Espinosa, cerrarían el círculo de responsabilidad sobre la mujer, actualmente detenida en el Reino Unido.¿Qué se encontró en el locker de Zulma Guzmán?Un equipo de expertos de la Fiscalía ingresó al vestier de mujeres del exclusivo club bogotano para abrir el locker. El abogado detalló lo que se encontró en ese espacio: “Lo primero que se encuentra son unos guantes de látex. Se encuentran unos frascos como empaquetados que, en ese momento no se sabía qué era. Encontramos unas calcomanías de estos productos de Rappi que precisamente fueran los que se habían utilizado para entregar el domicilio y encontramos una faja que alteraba el cuerpo de una persona”, afirmó.La faja hallada ha cobrado especial relevancia para los investigadores, ya que coincide con los testimonios recogidos por el domiciliario tras el envío de frambuesas envenenadas que cobraron la vida de dos menores en 2025.Espinosa señaló que la publicidad del producto “hizo conectar con la descripción que había hecho el mensajero de la persona que le había entregado el producto...era gordita, tenía una peluca, era una persona que no se correspondía su apariencia física con su vestimenta”.Encontraron la letal sustancia en uno de los frascosLos elementos extraídos del club fueron analizados bajo estrictos protocolos. El dictamen de Medicina Legal sobre las sustancias líquidas encontradas en dos frascos sin etiquetas dentro del locker confirmó la presencia de talio.“Nosotros podemos afirmar con grado de certeza, por lo menos como representante de víctimas, que Zulma es la responsable directa de la muerte de las niñas”, señaló el abogado. Este proceso judicial en Colombia busca la imputación de Zulma Guzmán por la muerte de dos menores de edad y el intento de homicidio de otros dos. Actualmente, la mujer se encuentra en la prisión de Bronzefield en Inglaterra, a la espera de que se defina su situación jurídica y las solicitudes de extradición al país.El antecedente de Alicia Graham, madre de una de las menores muertas por talioLa investigación también se ha extendido al fallecimiento de Alicia Graham Sardi, ocurrido el 17 de agosto de 2021. Aunque inicialmente su muerte fue atribuida a un cáncer de seno, el caso de las menores envenenadas con talio encendió las alertas en la familia Graham.Cristina Graham, hermana de Alicia y tía de una de las niñas que falleció envenenada por esta letal sustancia, relató que le informaron que a su hermana “alguien que estaba con ella de manera permanente la goteó con talio de a poquitos en algo que ella se tomaba”.Antes de fallecer, Alicia presentó síntomas que desconcertaron a sus allegados. El endocrino Julio Portocarrero, quien la trató en su momento, recordó su diagnóstico: “Si esto no es una intoxicación por talio, yo no sé qué será”.Irregularidades en la historia clínicaLa revisión del caso de Alicia Graham ha revelado inconsistencias en sus registros médicos. El periodista Florencio Sánchez identificó que existen dos exámenes de orina realizados con poco tiempo de diferencia en julio de 2021. Mientras que el primer examen reportó un resultado negativo, el segundo, ordenado tras su ingreso a la Clínica Santa Fe, arrojó un resultado positivo con una alta posibilidad de talio en su cuerpo, “pero esos resultados no ingresan a la historia clínica de Alicia Graham”.Alicia tenía 51 años, tres hijos y toda una vida por delante. Su muerte dejó un vacío inmenso en su familia, que intentaba hacer las paces con su ausencia cuando, cuatro años después, la tragedia volvió a golpear. El 4 de abril de 2025, la hija menor de los De Bedout invitó a dos amigas a su casa para hacer galletas. Sin embargo, las niñas terminaron consumiendo unas frambuesas envenenadas con talio que habían llegado como regalo.Para esta familia, existen indicios contundentes que apuntarían a una presunta responsabilidad de Zulma Guzmán en la muerte de las menores y de la madre de una de ellas. “No es una coincidencia, vamos a seguir investigando qué le pasó a mi hermana... Esperemos que esta señora cumpla su sentencia y se haga justicia... Yo pienso que ella tiene información de qué pasó con mi hermana”, concluyó Cristina.“La muerte de Alicia, que hoy podemos afirmar fue fruto de un envenenamiento, no puede quedar la impunidad”, dijo el abogado de las víctimas.Las autoridades colombianas mantienen el caso abierto, mientras la Fiscalía espera respuesta del Reino Unido para proceder con la audiencia de imputación contra Zulma Guzmán Castro, vinculada sentimentalmente en el pasado con el esposo de Alicia Graham.
La familia de Jaminton Campaz atraviesa uno de sus momentos más difíciles tras la participación de la selección Colombia en el Mundial 2026. El mediocampista ofensivo, quien actualmente viste la camiseta del Rosario Central de Argentina, ha sido blanco de amenazas que surgieron luego del partido contra Suiza el pasado 7 de julio en Vancouver, Canadá.Su hermano mayor, Mike Campaz, relató entre lágrimas en Los Informantes el impacto de las amenazas de muerte que recibió el jugador y que lo obligaron a evitar su regreso a Colombia.¿Por qué Campaz recibió amenazas de muerte?El incidente que desencadenó la situación ocurrió en el encuentro de octavos de final, cuando un remate de Jaminton Campaz no logró concretarse en gol. A partir de ese momento, las redes sociales del jugador se llenaron de advertencias contra su integridad. Mike Campaz, quien ha sido una figura paterna para el futbolista, expresó el dolor que siente la familia ante la discriminación recibida: "Ver mensajes de gente acá discriminándolo como si fuera un criminal...somos del fútbol y sabemos de los comentarios malos y él está preparado para eso, pero que se le metan con la familia no tiene derecho".Debido a la seriedad de las advertencias, el jugador tomó la decisión de viajar directamente desde Norteamérica hacia Argentina para reincorporarse a su club, omitiendo su periodo de vacaciones en Colombia. Sobre la imposibilidad de reunirse, su hermano mayor manifestó: "Tener que decirle que no vinieron fue muy duro. Fue muy duro porque a la fecha nosotros no lo podemos ver, ya tendremos tiempo para para compartir, para darle un abrazo".El recuerdo del asesinato de Andrés EscobarEl recuerdo de Andrés Escobar volvió de inmediato. El futbolista fue asesinado tras regresar del Mundial de Estados Unidos 1994. Aunque nunca se ha esclarecido que su muerte estuviera relacionada con asuntos deportivos, este hecho encendió las alarmas y, por eso, Jaminton Campaz no pudo regresar a Colombia.Una historia de superación desde Tumaco e IbaguéLa trayectoria de este deportista está marcada por el sacrificio de su madre, Betzabet Campaz, y sus siete hermanos, quienes abandonaron la precariedad en el corregimiento de Chontal, en Tumaco, para buscar un futuro en Ibagué a través del fútbol. El hermano del mediocampista recuerda con gratitud la acogida de la capital del Tolima: "Llegamos a una ciudad que nos abrió sus puertas y nos acogió como uno más”.El hermano mayor, quien también fue futbolista profesional, asumió la responsabilidad de cuidar de Jaminton y sus hermanos desde joven. "Cuando a mí me preguntan que si soy el papá, yo digo: ‘yo lo que hice, lo hice de corazón’”, afirmó Mike sobre su rol protector en la familia.Lo que dicen autoridades sobre las amenazasLos primeros indicios de las autoridades apuntan a que las amenazas contra Campaz son serias y podrían provenir de un grupo de apostadores. Sin embargo, la investigación continúa para establecer quiénes estarían detrás de este hecho.Mike Campaz confirmó que la familia mantiene contacto permanente con las autoridades y cuenta con el acompañamiento de un jefe de inteligencia de la Policía, encargado de hacer seguimiento al caso y brindarles seguridad. Mientras tanto, la Federación Colombiana de Fútbol y el entorno del jugador rechazaron contundentemente cualquier manifestación de odio que ponga en riesgo la vida de los deportistas.
El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
En Colombia y el mundo, desafortunadamente, cada día aparecen en las calles y en redes sociales nuevos carteles que alertan sobre la desaparición de niños, niñas y adolescentes, los cuales son buscados con desespero y angustia por parte de sus familiares. La situación empeora cuando estos menores son hallados sin vida y con signos de violencia porque para sus madres, incluso cuando se logra condenar a un culpable, el dolor y vacío que queda es indescriptible. Según Naciones Unidas, en el mundo cada 10 minutos una mujer o una niña es asesinada de manera violenta. En Colombia, según datos de Medicina Legal, en la última década cerca de 1.500 niñas murieron de forma violenta y más de 190 mil menores fueron valorados por violencia sexual, unos datos preocupantes sobre la sociedad en la que están creciendo los niños en el país. Tres madres le abrieron la puerta de sus casas a Los Informantes en diferentes lugares del país para contar la historia de sus hijas de 9, 12 y 15 años que un día salieron de casa y no volvieron. Aunque por el asesinato de sus pequeñas obtuvieron justicia legal, todas aseguran que no logran encontrar consuelo en la condena de un desconocido y que lo que les da verdadera paz es que sus hijas no sean olvidadas.Sofía Delgado Zúñiga, de 12 años / 12 de octubre de 2024En Villagorgona, Valle del Cauca, el nombre de Sofía Delgado representa para los habitantes uno de los episodios más oscuros de su historia y para el país uno de los feminicidios de niñas más indignantes de los últimos años. Leidy Zúñiga, su mamá, reconoció que "lo que más extraño es levantarme, saber que llega la hora del almuerzo, saber que llegaba la hora de llevarla a su colegio, su hora de salida. Dios nos la prestó por 12 años, siempre le digo eso a Dios, no le reprocho nada".Sofía acababa de cumplir 12 años, le gustaban los animales, patinar y soñaba con ser veterinaria. El 29 de septiembre de 2024, Sofía salió de su casa rumbo a comprar comida para su mascota y no regresó. Leidy pegó carteles con su foto, habló con los vecinos y denunció ante medios y autoridades, pero durante 18 días no supo nada de su hija; hasta que el 17 de octubre, la encontraron sin vida en un cañaduzal en zona rural de Candelaria, a pocos kilómetros de su casa. "Nosotros cuando buscábamos a Sofía sentíamos que la íbamos a encontrar, pensábamos que íbamos a estar con ella, pero no fue así".El responsable fue un vecino del sector, el cual fue capturado, confesó y fue condenado a 58 años de prisión. Aunque para Leidy Zúñiga la condena contra el responsable de la muerte de su "ángel" es justicia, señaló también que "ella está en el cielo, pero su recuerdo va a seguir para toda la vida, así pasen los años y los días, porque perder un hijo es una de las pruebas más difíciles que como madre podemos pasar”.Laura Valentina Páez Velandia, de 9 años / 21 de enero de 2025En Chiquinquirá, Boyacá, Miryam Lucero Velandia también sabe en carne propia el dolor que implica perder a una hija de esta manera. “El sueño de ella era crecer y poder tener un trabajo para que yo no sufriera tanto, para ayudarme”, expresó la mujer al recordar a la pequeña Laura Valentina de 9 años, quien el 16 de enero de 2025 salió de su casa para pasear a su perro y desapareció. Cinco días después de denunciar su desaparición, el cuerpo de la menor de edad fue hallado sin vida en el río Minero, en el límite de Boyacá y Santander. En este caso las autoridades también dieron con el responsable y fue condenado, algo que para Miryam es una medida importante para la protección de otros niños, pero difícilmente compensa el dolor que causó en su familia. “La única ventaja es que el man está en la cárcel y se han salvado más niños, pero justicia no. [Ella] era la mayor parte de mi vida”.Entrar a la casa de la mamá de Laura Valentina es como ver dos mundos distintos. Por un lado está el cuarto de la menor que parece congelado en el tiempo porque sigue intacto, con sus peluches, zapatos y uniforme del colegio, hasta la alcancía que la niña estaba llenando con la esperanza de comprarle un regalo de cumpleaños a su mamá. Pero fuera del cuarto de la menor lo que se ve en cada rincón de la casa son plantas y flores que Miryam cuida con amor. El motivo es uno solo, según explicó. “Así fuera a salir al potrero, ella siempre me regalaba una flor, ella misma me las daba, las echaba en agua y volvía y me las daba. Fue lo más lindo y hermoso que tuve en mi vida”.Emily Dayana Villalba Vergara, de 15 años / 12 de marzo de 2025Finalmente, en el municipio de Chocontá, en Cundinamarca, todos recuerdan con cariño a Emily Villalba, una joven de 15 años que soñaba con ser una música profesional y destacaba tocando en la banda sinfónica del municipio y de su colegio. Además de sus destacadas calificaciones, la adolescente se había convertido en el gran apoyo de su mamá Nury Yuliana Vergara, ayudándola incluso en sus clases universitarias para convertirse en enfermera.“Ella fue fundamental porque cuando yo iba a empezar [a estudiar] yo pensaba que la parte de sistemas me costaba, entonces Emily me daba moral, me echaba la mano”, recordó la mujer que ahora trabaja en un asilo como enfermera de adultos mayores y que logró cumplirle a su hija el sueño de verla graduada de enfermera, aunque la menor no pudo estar ahí para acompañarla. El 12 de marso de 2025, Emily regresaba a su su casa luego de un ensayo con la banda, pero nunca llegó a su hogar, generando preocupación en su entorno. Horas más tarde su cuerpo fue encontrado en una zona boscosa de la vereda Pueblo Viejo. Nury dice que, aunque el responsable de acabar con la vida de Emily está en la cárcel, su vida no volverá a ser la misma. "En términos legales pues de alguna manera sí [hubo justicia] porque el tipo fue capturado y condenado, pero ¿la vida de las víctimas qué? ¿Qué hay de la vida de las personas, que nos destruyeron la vida? Una criatura no es un número más, era una vida, era una vida con la que uno contaba, eran sueños, eran planes, eran proyectos”, reclamó. Agregó que, a pesar de lo ocurrido sigue trabajando para cumplirle la promesa a su hija de tener una casa propia y, en sus días más difíciles, aseguró que siente la presencia de Emily en una pequeña mariposa que siempre se posa en su ventana.La nueva ventana de la justicia Colombia acaba de lanzar la Alerta Rosa, un mecanismo de búsqueda inmediata para niños, niñas, adolescentes y mujeres desaparecidos, ya no hay que esperar 72 horas para denunciar. Si alguien desaparece puede comunicarse a estos números: Línea 123Líneas nacionales 122, 155 y 141También puede ir a la Fiscalía, a la Policía, al ICBF, las oficinas de la Defensoría del Pueblo o a una comisaría de familia
El crimen de Emily Dayana Villalba, una adolescente de 15 años que desapareció cuando regresaba a su casa en la vereda Pueblo Viejo Alto, en Chocontá, Cundinamarca, conmocionó no solo a los habitantes de la región, sino a todo el país en marzo de 2025. La investigación permitió identificar y capturar a Marco Antonio Parra Rodríguez, quien posteriormente fue condenado por el feminicidio agravado de la menor.El equipo de El Rastro reconstruyó los hechos ocurridos aquella tarde, siguió el paso a paso de la investigación, las pistas claves en el caso y habló con el hombre señalado y condenado por el asesinato.El día de la desaparición de Emily VillalbaLa adolescente cursaba décimo grado y era conocida por sus profesores, compañeros y familiares como una niña dedicada al estudio y apasionada por la música, especialmente por la percusión.El 12 de marzo de 2025 asistió a clases y posteriormente a un ensayo de música en la Casa de la Cultura de Chocontá. Al finalizar la jornada, la joven decidió regresar caminando hasta su vivienda. Un camino que casi siempre recorría con su mamá, pero que esa vez decidió tomarlo sola.Nuri Vergara recordó que habló con su hija antes de que iniciara el recorrido hacia la vereda Pueblo Viejo Alto. “Iban a ensayar esos días, entonces me dijo: ‘Yo salgo temprano, si quiere arranque adelante y yo subo’. Entonces, le dije: ‘Listo, mamita, yo me voy a recostar un momento. Me llama cuando vaya subiendo’”, relató.Una llamada despertó a Nuri, pero no era su hija, era el conductor de la ruta escolar, Óscar Zamora, quien contactó a la madre para informarle que había visto a Emily caminando acompañada por un hombre.“Vi a Emily, iba subiendo con un muchacho y apenas la saludé y me sonrió, pero se me hizo raro”, relató. De inmediato, la información encendió las alarmas porque, según su madre, la menor acostumbraba a movilizarse sola.Tras recibir la llamada, Nuri salió de prisa a buscar a su hija por el camino que conduce a la vereda. “Emily nunca anda acompañada de nadie. A mí me pasó un escalofrío horrible”, recordó.Una búsqueda incansable y el hallazgo del cuerpoLa familia, vecinos y autoridades iniciaron una intensa búsqueda en la zona boscosa donde Emily había sido vista por última vez. En medio de la angustia, su madre recorría los caminos mientras la llamaba a gritos, aferrada a la esperanza de que la adolescente la escuchara y pudieran encontrarla sana y salva.Mientras la noche avanzaba, la Policía activó un operativo de búsqueda. Las labores se extendieron durante varias horas entre potreros y quebradas.Las autoridades lograron localizar el cuerpo de Emily en una zona apartada y de difícil acceso. Aunque inicialmente pensaron que estaba herida, la gravedad de las lesiones evidenció la magnitud y sevicia de lo ocurrido.Según el informe, la adolescente fue encontrada semidesnuda, con evidentes signos de violencia física. La joven fue trasladada al Hospital San Martín de Porres, donde los médicos intentaron reanimarla durante cerca de 40 minutos.Sin embargo, debido a la gravedad de las heridas, la menor murió. De acuerdo con Medicina Legal, la causa del fallecimiento fue asfixia mecánica.Las pistas que delataron al responsableInvestigadores de la Sijín y de la Fiscalía adelantaron la recolección de pruebas en la escena del crimen. Allí hallaron varios elementos que resultaron fundamentales para identificar a la persona señalada de estar detrás del asesinato de Emily.Entre las evidencias encontradas estaban un teléfono celular, un gorro de lana y un maletín que contenía una billetera con documentos personales, incluida una cédula de ciudadanía. Todos estos elementos pertenecían a Marco Antonio Parra, un hombre que era conocido por Nuri Vergara, madre de la menor, pues ambos trabajaban en la misma empresa de flores de la región.Además, las cámaras de seguridad permitieron reconstruir parte del recorrido realizado por el sujeto y la menor. Las autoridades concluyeron que el sospechoso habría intentado abusar sexualmente de Emily y posteriormente la habría asesinado para evitar ser identificado.Pruebas de ADN y rasguños en el cuerpo del agresorLa abogada de la familia de la víctima, Jennifer Pinzón, explicó que debajo de las uñas de la menor fueron hallados rastros genéticos que evidenciaban un forcejeo. Además, el cotejo de ADN arrojó una coincidencia del 99,9 % con Marco Antonio Parra Rodríguez.Cuando fue capturado, el hombre presentaba rasguños en el cuello y los brazos. Según su versión, esas lesiones se produjeron durante un intento de robo.Un antecedente criminal que reveló durante la investigaciónUno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue una confesión realizada por Marco Antonio Parra. Según el intendente Carlos Santana, el sujeto manifestó que anteriormente había estado involucrado en otro homicidio.“Nos manifestó que él había tenido un problema con un menor de edad de 16 años, una riña, en el cual, él con sus manos lo había sujetado del cuello y desafortunadamente lo había asesinado”, indicó el oficial.Asimismo, personas de la región aseguraron que él mismo comentaba con frecuencia que había estado en prisión.Condena por feminicidio y confesión desde prisiónMarco Antonio fue ubicado en el municipio de Facatativá, en Cundinamarca, donde se produjo su captura. Luego, fue judicializado por el delito de feminicidio agravado. Siete meses después del crimen, el octubre de 2025, un juzgado lo condenó a 43 años y seis meses de prisión.El equipo de El Rastro llegó hasta la cárcel de máxima seguridad El Barne, en Cómbita, Boyacá, para conocer la versión de Marco Antonio Parra. Durante la entrevista, el condenado aseguró que dos hombres habrían atacado a Emily y afirmó que intentó ayudarla. Asimismo, insistió en declararse inocente, pese a las pruebas presentadas por las autoridades.
El sábado 15 de marzo de 2025, un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario a Marco Antonio Parra Rodríguez, presunto feminicida de la menor Emily Villalba, quien fue hallada sin vida en zona rural del municipio de Chocontá.El mismo día que los seres queridos realizaron las honras fúnebres de Emily Villalba, una niña de 15 años que desapareció tras salir a una cita odontológica, las autoridades adelantaron los procedimientos para legalizar la captura e imputarle los cargos al señalado asesino.(Lea también: Habló mamá de Emily Villalba, menor asesinada en Chocontá: "Perdí a mi única niña")¿Qué pruebas tienen contra el presunto feminicida de Emily Villalba?La Fiscalía General de la Nación estuvo durante cerca de 10 horas presentando las pruebas recogidas en contra de Marco Antonio Parra Rodríguez. En la diligencia, el fiscal encargado del caso relató que el hombre habría preparado de manera minuciosa el crimen."La acechó como cual ave carroñera que espera su presa para atacarla. Vio la hora en que la menor se desplazaba desde el municipio de Chocontá hacia su vereda, que aproximadamente da 40 minutos a pie, cuando es abordada", detalló.Los hechos ocurrieron el pasado 12 de marzo en la vereda Pueblo Viejo Alto, donde el procesado, aparentemente, condujo a la adolescente de 15 años hasta un área boscosa en la que posteriormente fue hallada sin vida. En el lugar fueron encontradas una prenda de vestir, un bolso y un celular que pertenecerían al individuo de 44 años.Registros de cámaras de seguridad fueron uno de los elementos clave que indicarían que Parra Rodríguez fue la última persona que tuvo contacto con la víctima. Este sujeto fue imputado con el cargo de feminicidio agravado, que no fue aceptado. Durante la audiencia, él presentó una coartada con la cual intentó evadir a la justicia."Este ciudadano, Marco Antonio Parra Rodríguez, expresa que ha sido atacado por unas personas que le han quitado su bicicleta, comenzando a mentir para buscar una estrategia evasiva e huir del lugar de los hechos", señaló el fiscal.Esta no es la primera vez que Marco Antonio Parra Rodríguez tiene líos con la ley, puesto que ya había sido señalado de cometer otros crímenes. En el año 2000 fue condenado a más de dos décadas en prisión por homicidio agravado y también tiene anotaciones por hurto.De momento, se espera que se develen los resultados de los análisis hechos por Medicina Legal al cuerpo de Emily Villalba.(Lea también: Presunto feminicida de Emily Villalba tenía antecedentes por homicidio: así fue capturado)MANUELA HERNÁNDEZ PERDOMOPERIODISTA DIGITAL DE NOTICIAS CARACOLCON INFORMACIÓN DE APOYO DE DANIEL ORTIZCORREO: mhernanp@caracoltv.com.co
En medio del dolor y del llamado a la justicia, este sábado 15 de marzo se llevó a cabo el sepelio de Emily Villalba, una adolescente de 15 años asesinada el pasado miércoles en Chocontá, Cundinamarca. Con homenajes y un multitudinario acompañamiento a sus familiares, la niña fue sepultada en el Cementerio Central de ese municipio.Al presunto responsable de este crimen, Marco Antonio Parra, la Fiscalía le imputó el delito de feminicidio agravado, cargo que no aceptó. Sin embargo, esa entidad solicitó medida de aseguramiento en centro carcelario.El pasado miércoles 12 de marzo, los padres de la menor denunciaron la desaparición de la niña, que no regresó a su vivienda luego de cumplir una cita de odontología. El cuerpo de la menor fue hallado después por las autoridades en una zona boscosa.El comandante de la Policía de Cundinamarca, Andrés Serna, dijo a periodistas que el cuerpo de la menor, que estudiaba en el colegio Departamental Agroindustrial Santiago de Chocontá, presentaba "laceraciones y hematomas en el cuello", lo que podría indicar que murió por asfixia. Además sufrió varios golpes en sus costillas.Videos, clave para encontrar el cuerpo de la niñaVideos divulgados en redes sociales y en medios locales mostraron a Emily Dayana Villalba, vestida con su uniforme de colegio, caminando en compañía de un hombre antes de desaparecer.En los metrajes se ve al individuo y a la niña pero luego el hombre aparece solo saliendo de una zona boscosa.Ese hombre sería Marco Antonio Parra, por quien se ofreció una recompensa de 20 millones de pesos para quienes dieran información sobre su paredero. El incentivo económico sirvió y gracias a la colaboración de la comunidad, en la noche del viernes 14 de marzo de 2025 las autoridades capturaron al presunto responsable del asesinato. El brigadier general Carlos Fernando Triana, director general de la Policía Nacional, indicó que Marco Antonio Parra fue detenido en la vereda El Morado, en el municipio de Facatativá. Al parecer, el sujeto habría llegado hasta la finca de un familiar para evadir a las autoridades.Desde el Departamento de Policía de Cundinamarca se aseveró que Marco Antonio Parra anteriormente ya había sido señalado de cometer otros delitos como homicidio y hurto.La Procuraduría General de la Nación dijo que entre enero y noviembre del año pasado se registraron 198 feminicidios en Colombia. Los departamentos más afectados por este tipo de crímenes fueron Antioquia, con 30 casos; Valle del Cauca, con 26; y Bogotá, con 21.(Lea también: Habló mamá de Emily Villalba, menor asesinada en Chocontá: "Perdí a mi única niña")JUAN CARLOS CALDERÓN MEDINAJCCALDER@CARACOLTV.COM.COAGENCIA EFE
Este sábado, 15 de marzo de 2025, Chocontá despidió a Emily Villalba, la menor que fue asesinada en zona rural del municipio. Con pancartas, globos blancas y música, una de sus grandes pasiones, la comunidad se reunió para homenajear su vida y pedir que su caso no quede impune.Las lágrimas inundaron la cara de todos los presentes, quienes no se explican cómo la vida de la adolescente fue arrebatada de manera tan abrupta el pasado miércoles. "Nadie merece que le quiten la vida, nadie merece que le quiten la sonrisa a uno ni el brillo en los ojos. Es una sensación de vacío", comentó sollozando Luz Enith Cruz, compañera de Emily.(Lea también: Presunto feminicida de Emily Villalba tenía antecedentes por homicidio: así fue capturado)Recordada como una niña alegre y con una profunda sensibilidad por la música, los estudiantes de la Institución Educativa Departamental Agroindustrial Santiago de Chocontá, recinto donde estudiaba, se congregaron en su nombre."La recuerdo como una niña guerrera, comprometida, responsable, una artista. Una niña con unos ojos que irradiaban luz, vida y un futuro que le cegaron", acotó Leidy Johana Garzón, una de sus docentes.Horas después continuaron las honras fúnebres. Ante las cámaras de Noticias Caracol, Yuliana Vergara, madre de Emily, confesó tener el corazón destrozado. "Perder mi niña, mi única niña. Necesito que la ley opere y le caiga todo el rigor a este maldito que le hizo daño. Clamo por justicia".El padre de la menor, Milton Villalba, describió al hoy capturado por el crimen de su hija como un monstruo, puesto que no encuentra otra palabra para alguien que tomó a su pequeña y "le dañó su cara", por lo cual, "no tiene perdón de Dios".Presunto asesino fue capturadoEn la noche del 14 de marzo de 2025, las autoridades capturaron a Marco Antonio Parra en zona rural de Facatativá. Este individuo es señalado como el presunto asesino de Emily Villalba, la niña que fue hallada en una zona boscosa de Chocontá.Un llamado ciudadano, impulsado por una recompensa ofrecida por la Gobernación de Cundinamarca, fue clave para dar con su paradero. El coronel Andrés Serna Bustamante, comandante de la Policía de Cundinamarca, aseguró que el hombre habría llegado a este lugar a una finca de un familiar, buscando evadir los controles y la búsqueda.Esta no es la primera vez que el hoy procesado se ve inmerso en actos criminales, puesto que tiene antecedentes por hechos violentos. En el año 2000 fue condenado a más de 2 décadas en prisión por homicidio agravado, pagando su pena en la Cárcel La Modelo y el reclusorio del Barne. Además, tiene anotaciones por hurto.En 2020 recuperó la libertad, pero su reciente captura por el crimen de Emily Villalba reavivó el debate sobre la peligrosidad de este tipo de criminales.(Lea también: ¿Qué le espera a Marco Antonio Parra, presunto feminicida de Emily Villalba, tras ser capturado?)¿Qué le pasó a Emily Vilalba?El miércoles 12 de marzo de 2025, cámaras de seguridad captaron a Emily Villalba caminando al lado de un individuo, quien al parecer era su vecino, hacia su vivienda en la vereda Pueblo Viejo Alto, en Chocontá.Ese día Emily no tomó la ruta escolar porque tenía una cita odontológica, por lo cual, según sus familiares, tuvo que regresar sola a su casa. "Parece indicar que el victimario aprovechó la soledad de la ruta para arrastrarla a una zona boscosa, donde sometió a la menor hasta causarle la muerte", detalló el comandante de la Policía departamental.De momento se espera que el dictamen de Medicina Legal develé si el señalado feminicida cometió otro tipo de delitos. Entretanto, Marco Antonio Parra fue puesto a disposición de las autoridades encargadas y se espera que en la tarde del sábado sea presentado ante un juez para legalizar su captura.(Lea también: Estudiantes de Chocontá le rinden homenaje a Emily Villalba: "Su luz fue arrebatada")MANUELA HERNÁNDEZ PERDOMOPERIODISTA DIGITAL DE NOTICIAS CARACOLCON INFORMACIÓN DE APOYO DE DANIEL ORTIZCORREO: mhernanp@caracoltv.com.co
El municipio de Chocontá, en Cundinamarca, está de luto por el crimen de Emily Villalba, una adolescente de 15 años que fue asesinada el 12 de marzo de 2025. Mientras las autoridades adelantan las labores para judicializar a su presunto feminicida, los compañeros de la menor lloran su partida.Durante la mañana del sábado 15 de marzo de 2025, Noticias Caracol se desplazó hasta el municipio para acompañar a la comunidad que hoy clama justicia. Con pancartas y globos blancos, los estudiantes se reunieron para recordar a Emily, pidiendo que estos casos no se sigan replicando.La cita fue en la Institución Educativa Departamental Agroindustrial Santiago de Chocontá, recinto donde estudiaba la víctima. Sus seres queridos la recuerdan como una persona alegre y apasionada por la música. "Su luz fue arrebatada" y "de camino a casa quiero ser libre, no valiente", algunos de los mensajes plasmados en las pancartas que hicieron los jóvenes.(Lea también: Así fue la captura de Marco Antonio Parra, presunto feminicida de Emily Villalba en Chocontá)El dolor y la tristeza está presente en el ambiente. Algunos de sus familiares y compañeros han manifestado que no saben cómo podrán vivir después de la tragedia, pero esperan que todo el peso de la ley caiga sobre el hombre que, aparentemente, la asesinó. En las próximas se desplazarán al cementerio para continuar con las honras fúnebres de la menor.¿Quién asesinó a Emily Villalba?El viernes 14 de marzo de 2025, las autoridades emitieron la orden de captura en contra del ciudadano Marco Antonio Parra, de 44 años, tras ser señalado como el presunto feminicida de la menor Emily Villalba, quien fue hallada días antes en una zona boscosa del municipio de Chocontá.Desde el departamento se ofreció una recompensa de hasta 20 millones de pesos para quien entregara información que permitiera dar con el paradero del sujeto, quien sería un vecino de la víctima. Horas después, se confirmó que Marco Antonio Parra fue detenido en zona rural del municipio de Facatativá, donde al parecer había llegado a la finca de un familiar para evitar a las autoridades. El director general de la Policía de Colombia destacó que el hoy procesado tiene antecedentes judiciales por homicidio y hurto.Aunque por motivos de seguridad se mantiene reservado el lugar donde mantienen retenido al señalado feminicida, el gobernador de Cundinamarca anticipó que en las próximas horas el detenido será presentado ante la Fiscalía General de la Nación y, posteriormente, ante un juez de control de garantías para la legalización de la captura e imputación de cargos.(Lea también: ¿Qué le espera a Marco Antonio Parra, presunto feminicida de Emily Villalba, tras ser capturado?) MANUELA HERNÁNDEZ PERDOMOPERIODISTA DIGITAL DE NOTICIAS CARACOLCON INFORMACIÓN DE APOYO DE DANIEL ORTIZCORREO: mhernanp@caracoltv.com.co
Las autoridades lograron capturar en tiempo récord a Marco Antonio Parra, el hombre de 44 años quien es señalado de haber asesinado a la adolescente Emily Villalba en la vereda Pueblo Viejo Alto, en Chocontá. La menor desapareció después de que salió de su casa para asistir a una cita odontológica. En la noche del 12 de marzo de 2025, las autoridades y la comunidad adelantaron un operativo de búsqueda que dio con el hallazgo del cuerpo sin vida de la adolescente. En ese momento, el coronel Andrés Serna, comandante del Departamento de Policía de Cundinamarca, específico que la menor fue "encontrada en una zona boscosa" y presentaba "laceraciones y hematomas en el cuello".(Lea también: Estudiantes de Chocontá le rinden homenaje a Emily Villalba: "Su luz fue arrebatada")Tras este desgarrador hallazgo, se puso en marcha las labores para dar atrapar a la persona que le arrebató la vida, la cual, se presumía, era una de las personas que vivía en su comunidad.¿Cómo lograron dar con la captura del presunto feminicida?Tras identificar al presunto feminicida, se emitió una orden de captura contra Marco Antonio Parra, por quien se ofrecía una recompensa de 20 millones de pesos. El incentivo económico pareció ser fructífera, pues en la noche del 14 de marzo información entregada por un ciudadano ayudó a dar con el paradero de este hombre.El brigadier general Carlos Fernando Triana, director general de la Policía Nacional, indicó que Marco Antonio Parra fue detenido en la vereda El Morado, en el municipio de Facatativá. Al parecer, el sujeto habría llegado hasta la finca de un familiar para evadir a las autoridades.En la mañana del 15 de marzo, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, le dijo a Blu Radio que, por motivos de seguridad del procesado, se mantiene en reserva el lugar donde lo mantienen detenido. Sin embargo, confirmó que en las próximas horas sería puesto a disposición de la Fiscalía y posteriormente sería llevado frente a un juez de control de garantías para que se le imputen los cargos.Capturado tiene antecedentesDesde el Departamento de Policía de Cundinamarca se aseveró que Marco Antonio Parra, hoy procesado por el crimen de Emily Villalba en Chocontá, ya había sido señalado de cometer otros crímenes."Los diferentes elementos materiales probatorios permitieron solicitar a un juez la orden de captura contra Marco Antonio Parra Rodríguez, presunto responsable del homicidio de Emily Dayana en Chocontá. Este delincuente presenta registros judiciales por los delitos de homicidio y hurto", detalló el comandante de la Policía departamental.(Lea también: Presunto feminicida de Emily Villalba tenía antecedentes por homicidio: así fue capturado)MANUELA HERNÁNDEZ PERDOMOPERIODISTA DIGITAL DE NOTICIAS CARACOLCORREO: mhernanp@caracoltv.com.co
Emily Villalba de tan solo 15 años de edad, salió de su casa a una cita odontológica, pero nunca regresó. En la noche del miércoles 12 de marzo, su cuerpo sin vida fue encontrado una zona boscosa de la vereda Pueblo Viejo Alto, en Chocontá, enlutando a la comunidad. En búsqueda de justicia, las autoridades adelantaron esfuerzos para dar con el paradero de su asesino en el menor tiempo posible.El principal sospechoso de acabar con la vida de Emily Villalba es Marco Antonio Parra Rodríguez, por quien las autoridades ofrecieron una recompensa de hasta 20 millones de pesos. Al momento de emitir la orden de captura, el coronel Andrés Serna Bustamante, comandante del Departamento de Policía de Cundinamarca, aseveró que esta no es la primera vez que este individuo es perseguido por la ley.(Lea también: Estudiantes de Chocontá le rinden homenaje a Emily Villalba: "Su luz fue arrebatada")"Los diferentes elementos materiales probatorios permitieron solicitar a un juez la orden de captura contra Marco Antonio Parra Rodríguez, presunto responsable del homicidio de Emily Dayana en Chocontá. Este delincuente presenta registros judiciales por los delitos de homicidio y hurto", detalló el comandante de la Policía departamental.Así cayó el señalado asesino de Emily VillalbaEn video quedó evidenciado el procedimiento ejecutado durante la noche del viernes 14 de marzo, por medio del cual se logró capturar a Marco Antonio Parra Rodríguez, quien era buscado por el feminicidio de la adolescente Emily Villalba. El brigadier general Carlos Fernando Triana, director general de la Policía Nacional de Colombia, destacó que la detención se dio en el sector Cuatro Esquinas de la vereda El Morado, del municipio de Facatativá."El detenido, que registra antecedentes judiciales por homicidio y hurto, se habría desplazado hasta una finca de un familiar, con el fin de evadir el control de las autoridades", señaló el brigadier general Triana.Jorge Emilio Rey, gobernador de Cundinamarca, aseguró que la información que ayudó a dar con el señalado asesino fue suministrada por una fuente humana, la cual estuvo motivada por la recompensa ofrecida por el departamento.Se espera que en las próximas horas el detenido sea puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación y posteriormente sea ante un juez de control de garantías para la legalización de la captura e imputación de cargos.(Lea también: Feminicidio de Emily Villalba: el último video de la menor vista con vida en Chocontá)MANUELA HERNÁNDEZ PERDOMOPERIODISTA DIGITAL DE NOTICIAS CARACOLCORREO: mhernanp@caracoltv.com.co
En la noche de este viernes 14 de marzo, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, dio a conocer la captura de Marco Antonio Parra, sujeto de 44 años que habría sido el responsable del asesinato de Emily Villalba acontecido en la noche del pasado miércoles 12 de marzo en la vereda Pueblo Viejo Alto, de Chocontá. Entre los reportes preliminares, las autoridades dieron a conocer que el hombre era un vecino de la víctima y era conocido por algunas personas de la zona rural de Chocontá en la que vivía la niña fallecida. Una vez las autoridades tuvieron conocimiento de este macabro crimen, el sujeto sospechoso habría emprendido la huida.Parra habría llegado a Facatativá porque, al parecer, en este lugar vivía un pariente cercano. El presunto feminicida pretendía refugiarse en la finca de su familiar para evitar ser detectado por las autoridades y, de hecho, ya había conseguido trabajo en una empresa de producción de flores."Hemos capturado en zona rural del municipio de Facatativá a Marco Antonio Parra Rodríguez, señalado como el presunto asesino de Emily Villalba, una menor de 15 años habitante del municipio de Chocontá. Gracias a la información suministrada por un ciudadano, motivado por la recompensa que ofrecimos, y al trabajo de nuestraSijín de Cundinamarca, logramos dar con su paradero y proceder con su detención", escribió Jorge Emilio Rey desde sus redes sociales.Video de la captura del presunto feminicida de Marco Antonio ParraEl director de la Policía Nacional de Colombia, brigadier general Carlos Fernando Triana Beltrán, dio detalles sobre los momentos en los que se llevó a cabo la captura. El procedimiento, relata el director, se hizo en el sector Cuatro Esquinas, de la vereda El Morado. Adicionalmente, el brigadier Triana expuso los antecedentes penales del ahora capturado. En video quedó registrado el momento exacto en el que el hombre es puesto a disposición de las autoridades."El detenido, que registra antecedentes judiciales por homicidio y hurto, se habría desplazado hasta una finca de un familiar con el fin de evadir el control de las autoridades. El trabajo armónico entre la Fiscalía General de la Nación y la y la Policía Nacional de Colombia, más la recompensa de 20 millones de pesos ofrecida por el señor Gobernador, fueron determinantes para lograr la captura en tiempo récord", añadió el director.
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, dio a conocer la captura de Marco Antonio Parra, señalado responsable del crimen contra la menor Emily Villalba, de 15 años, acontecido en la noche del pasado miércoles 12 de marzo, en el municipio de Chocontá. El sujeto, según relató el mandatario, se encontraba en zona rural de Facatativá, Cundinamarca.Según lo dio a conocer Rey, dicha captura se llevó a cabo gracias a la información que les suministró un ciudadano del municipio, quien, afirma, se vio motivado por la recompensa que ofreció la gobernación del departamento en su momento. Se sabe que Parra ya había conseguido trabajo en el municipio donde fue sorprendido por las autoridades.Crimen de Emily Villalba: detalles del señalado asesinoEl presunto responsable aparece en videos de cámaras de seguridad junto a la menor durante los últimos instantes en los que se tiene rastro de la niña Emily. Las autoridades conocieron que el hombre tiene 44 años de edad y es vecino y conocido de la familia de la víctima. Sin embargo, desde que ocurrió el crimen no se tuvo rastro del sujeto.Acorde con algunas investigaciones, se supo que este hombre llevaba varios años viviendo y trabajando en Chocontá, por lo que, al parecer, su aparente cercanía con la familia y la menor pudo causar que la víctima sintiera cierta confianza con el presunto feminicida. Una vez cometido el crimen, el sujeto habría huido hacia Facatativá, en donde, según reportes preliminares de las autoridades, intentaba refugiarse en la finca de uno de sus parientes."Hemos capturado en zona rural del municipio de Facatativá a Marco Antonio Parra Rodríguez, señalado como el presunto asesino de Emily Villalba, una menor de 15 años habitante del municipio de Chocontá. Gracias a la información suministrada por un ciudadano, motivado por la recompensa que ofrecimos, y al trabajo de nuestra Sijín de Cundinamarca, logramos dar con su paradero y proceder con su detención. Seguiremos atentos al desarrollo del proceso judicial, esperando que se apliquen medidas ejemplarizantes y que este atroz crimen no quede impune", escribió Rey desde su cuenta de X.Crimen contra Emily Villalba en Chocontá: esto se sabe de su asesinatoLas autoridades aseguraron que la menor fue hallada con claros signos de estrangulamiento en una zona boscosa de Chocontá. Emily Villalba, según se reportó, seguía con vida cuando la encontraron, pero al llegar a un centro médico los profesionales evidenciaron que ya no tenía signos vitales.Noticias Caracol conoció que en la zona boscosa en donde fue encontrada la adolescente hallaron, entre otras cosas, su teléfono móvil y el celular que sería del sospechoso y que, aparentemente, había sido abandonado por él intencionalmente para no ser rastreado fácilmente por las autoridades.Por el momento se está a la espera de que se inicie el proceso judicial en contra del presunto feminicida. Se sabe que el sujeto contaba con antecedentes judiciales, pues ya había presentado un caso por homicidio en el año 2000 y un reporte de hurto en 2023.JULIÁN CAMILO SANDOVAL BLANCONOTICIAS CARACOL DIGITALEN INSTAGRAM: @JULIAN_SANDOVL
Acompañado por unos entusiastas veinte mil hinchas, Boca Juniors goleó 4-0 al debutante Deportivo Recoleta paraguayo este martes en Asunción y se convirtió en el primer clasificado a cuartos de final de la Copa Sudamericana 2026.El Xeneize, donde hizo su estreno el ecuatoriano Enner Valencia, que ingresó a los 57 minutos, espera en cuartos de final por el vencedor de la llave entre Sao Paulo y Bolívar de La Paz, que se define este martes en el estadio Morumbí de la urbe brasileña.Los cuartos de final se jugarán entre el 8 y el 17 de setiembre.El partido se disputó en el estadio Defensores del Chaco, en la capital paraguaya, donde Boca fue local a apoyado fervientemente por sus casi veinte mil seguidores presentes.El "Ruso" Santiago Ascacíbar a los 30 minutos, el colombiano Sebastián Villa (43'), el uruguayo Miguel Merentiel (52') y Alan Velasco a los 77', anotaron los goles de Boca.Con su tanto para la apertura, el Ruso Ascacíbar llegó a seis partidos seguidos marcando gol o asistiendo (cinco goles y una asistencia)."Felices por el triunfo, teniamos que venir a demostrar que Boca gana en todos lados", aseguró la Bestia Merentiel que a los 57 minutos fue reemplazado por Enner Valencia, de 36 años, el goleador histórico de la selección ecuatoriana, con 49 tantos.Los colombianos tuvieron un buen partido en territorio guaraní y así lo hizo saber la prensa argentina. El arquero Álvaro Montero no sufrió mayor peligro en su arco y tuvo un sólido 7 de calificación. "Apareció cuando se lo necesitó. Tapó un mano a mano clave en el primer tiempo, cuando el partido aún iba 0-0, que fue fundamental para el despertar de Boca. Se lo vio seguro y mejorado respecto a sus primeras presentaciones", reseñó 'TyC Sports'.Los aplausos se los llevó fue Villa, quien sacó 8,5 puntos de nota y solamente fue superado Santiago Ascacibar (9). "El partido que necesitaba el colombiano. Intratable con su conducción en velocidad, desequilibrante y sumándole el gol. Convirtió el primero desde su vuelta a Boca, le pidió perdón al hincha y jugó como en sus mejores época tras un arranque de semestre flojo", resaltó el citado medio. Debuta Enner ValenciaSupermán Valencia vio sus primeros minutos desde la derrota 2-0 de Ecuador ante México el 30 de junio en dieciseisavos de final del Mundial 2026 en el estadio Azteca.De esta forma, Boca sigue adelante en busca de su tercera Copa Sudamericana, que ya ganó en 2004 y 2005.Además, el Xeneize le puso fin al viaje de ensueño de Recoleta en la Sudamericana, donde fue la sensación de la fase de grupos al liderar una zona ante equipos de renombre como el Santos de Neymar y San Lorenzo de Almagro.Las conquistas de gran factura de Ascacíbar, Villa, Merentiel y Velasco llevaron el espectáculo a las tribunas donde los miles de relajados seguidores de Boca saltaron y bailaron para exteriorizar su júbilo.El primer tanto fue resultado de un cabezazo del Ruso tras un rebote del arquero Nelson Ferreira y el segundo resultó de un remate de Villa desde la izquierda.El gol de la Bestia Merentiel se produjo después de aplicar un caño y picar en forma soberbia la pelota antes de vencer al castigado portero paraguayo y el cuarto fue producto de una jugada individual de Velasco por el sector derecho. Su remate se coló en el ángulo superior izquierdo del arco custodiado por el guardameta.
En medio de la devastación que ha dejado el reciente terremoto en el Eje Cafetero, una historia de esperanza ha emergido desde las ruinas del barrio Álamos, en Pereira. Mateo Yepes, un comunicador social de 30 años, y su madre, Martha Cerna, una lingüista de 66, sobrevivieron al colapso de su edificio, un evento que los llevó al límite de la existencia y les permitió despedirse antes de recibir una segunda oportunidad.La familia ya había vivido el sismo de 1999 en el mismo lugar, pero esta vez la magnitud fue implacable. Mateo relata con crudeza el instante en que el mundo se les vino encima: “Nuestro apartamento cae al vacío y después nos caen unas paredes encima". Ante la inminencia de lo que parecía un final inevitable, ambos decidieron usar sus últimos alientos para expresar gratitud. “Yo entiendo que me voy a morir. Mi mamá y yo entendemos que nos vamos a morir incluso desde arriba cuando nos despedimos decimos gracias mamá gracias hijo Gracias por esta vida fui muy feliz etcétera”, recordó Mateo desde la clínica Santillana en Manizales.El "triángulo de la vida" y la angustia de MarthaMientras que Martha logró quedar protegida por una pared que le permitió respirar, Mateo fue aprisionado por tres estructuras masivas: una en cada pierna y una tercera que presionaba su nuca hacia adelante, impidiéndole hablar. Para Martha, el silencio de su hijo fue la prueba más dura: “Hubo un momento cuando nos cayó el muro encima que yo le decía a Mate: 'Mate háblame, háblame Mate, dime algo'. Y Mate no me hablaba y esos creo que fueron los 10 segundos más horribles de mi vida porque pensé que Mateo se había muerto, que lo había aplastado la pared”. Ante la falta de respuesta, ella confiesa: “Ya como que entrego mi vida a Dios y me preparo para la muerte”.La salvación llegó de la mano de un grupo de obreros que trabajaban cerca y corrieron hacia el edificio colapsado al escuchar los llamados de auxilio. Los rescatistas lograron retirar la estructura que asfixiaba a Mateo y posteriormente sacaron a Martha de entre los restos de su hogar.A pesar de haber sido rescatado, las secuelas sensoriales persisten en Mateo: “Recuerdo mucho varias cosas, digamos el olor después de haber ya caído al vacío y sentir la mezcla de la sangre del barro de la tierra y todo en mis vías respiratorias; tengo ese olor muy presente”. Además, menciona que ciertos sonidos cotidianos le disparan memorias auditivas de las paredes fracturándose sobre ellosUn vínculo inquebrantable. Hoy, tras ser atendido por luxaciones de cadera y fémur, Mateo reflexiona sobre cómo esta tragedia ha transformado su relación familiar. “Mi mamá y yo antes teníamos una muy buena relación pero yo creo que ahora se afianza más el hecho de haber sobrevivido, el hecho de haber podido despedirme de ella y de darle las gracias a ella por todo lo que me dio y viceversa”.Esta historia, que comenzó con una despedida bajo toneladas de concreto, termina como un testimonio de resiliencia. Mateo, quien ha trabajado en medios de comunicación, no descarta volver a la profesión para narrar desde su propia experiencia las historias de quienes, como él, hoy tienen una nueva oportunidad de vivir.NOTICIAS CARACOL DIGITAL
Este martes, en el estadio Malvina Argentinas, Independiente Rivadavia y Fluminense empataron 1-1 en la Copa Libertadores. El gol de los brasileños fue obra del colombiano Kevin Serna. A los 75 minutos, Hércules lanzó un balón en profundidad y Serna quedó mano a mano y definió con pierna derecha. Vea el gol de Kevin Serna:
Boca Juniors goleó este martes por 0-4 a un Recoleta paraguayo que recibió siete tantos en la serie y avanzó sin problemas a los cuartos de final de la Copa Sudamericana, donde ya espera al rival que saldrá entre Sao Paulo y Bolívar.El modesto equipo paraguayo, que solo ha disputado tres temporadas en la primera división guaraní en sus 95 años de historia, resistió hasta los 30 minutos, cuando Santiago Ascacibar anotó de cabeza la primera diana de la visita tras un rebote en el área.Mientras que a los 43 minutos, el colombiano Sebastián Villa marcó con pierna izquierda su primer gol en tres años con el 'Xeneixe', y tras beneficiarse de una bola suelta luego de un remate que él mismo propició.Con el 0-2 al descanso, el entrenador local, Jorge González, sacrificó la defensa y dio ingreso a los atacantes Héctor López y Paul Charpentier, pero la movida no dio mayor proyección a Recoleta, sino más espacios al combinado 'Bostero'.Producto de estos espacios llegó el tercer gol de la visita en una jugada de contraataque, cuando el uruguayo Miguel Merentiel se deshizo de un rival y quedó ante el guardameta Nelson Ferreira, contra el que definió picando la pelota a los 55 minutos.Con el partido resuelto, el entrenador Rodolfo 'Vasco' Arruabarrena dio ingreso al ecuatoriano Enner Valencia, que dejó un modesto desempeño y lució falta de ritmo en su debut con Boca Juniors.En tanto que el otro ingresado en el club argentino, Alan Velasco, anotó en la fracción 77 el cuarto gol de la noche después de una visto jugada individual.Con este resultado, Boca se impuso claramente por 7-1 en el marcador global tras su victoria 3-1 como local la semana pasada.Ahora, el cuadro porteño espera rival entre el Sao Paulo y el Bolívar, que esta misma jornada definen su llave de octavos de final.
Luana sigue sin poder hallar explicación a cómo es que ella y su mamá sobrevivieron después de que el tercer piso de una casa les cayera encima y las tapara por completo. Y mucho menos le halla razón alguna a que su mamá, María Janeth, haya sacado la fuerza para quitar todos los escombros de encima. Desde Pereira, esta modelo de 22 años cuenta la historia sin poder creer todavía que ella y su progenitora están vivas. Lo perdieron todo, pero encuentra tantas razones para vivir en medio de la tragedia. Su historia, tan llena de casualidades en el camino, tiene toda la cara para ser un milagro en medio de la catástrofe por el terremoto.Las dos vivían en una casa arrendada del barrio Providencia de Pereira -del que ya no queda sino la mitad de las viviendas- junto a cinco gatos que la joven adoptó después de perder a su bebé. Luana en realidad se llama María Paula, pero decidió llevar el nombre de su hija nonata como un homenaje. Los gatos y el hogar que formó con su mamá en estos años fue la manera de llevar con el sentimiento de la pérdida. Janeth Ibargüen, que es oriunda de Bogotá, se dedicó muchos años a realizar el aseo en hospitales, pero su condición de salud física la llevó a trabajar en un negocio de empanadas.Luana ahora vive en casa de su papá y su madrastra, con su mamá y cuatro de los cinco gatos, ya que no han podido recuperar al quinto y más pequeño. Janeth sigue yendo al barrio para buscarlos. Todavía no han sido censadas como víctimas y está pensando qué hacer, pues los arriendos en Pereira han llegado a precios muy elevados. Está en cama recuperándose de su lesión y espera que su rostro siga cicatrizando.Así vivieron el terremoto en PereiraEl día del terremoto, doña Janeth tenía que ir a una cita médica a las 7:20 a. m., pero decidió levantarse temprano y cancelar el compromiso. Luana y su mamá estaban en la casa cuando el movimiento telúrico empezó. El miedo se apoderó de ellas y se abrazaron, pensando en que todo pasaría y volvería a la normalidad. Pero cuando Luana se dio cuenta de que el techo podría colapsar, tomó sin dudar a su mamá de la mano para salir. Cuando llegó a la puerta, la chapa cayó y ambas tuvieron visión de la calle. El exterior y uno de sus gatos en una de las ventanas fue la última visión que tuvo Luana antes de la destrucción. Después solo vino oscuridad. Podía sentir que encima de ella quedó su madre y lo demás que la aplastaba era puro concreto. Doña Janeth reunió todas las fuerzas posibles para despejar los escombros y expulsar hasta un muro de encima para poder salir. Una vez volvieron a ver luz mezclada con polvo, esta madre vio una escena dolorosa. Su hija María Paula tenía una gran herida en un lado de su rostro que no dejaba de manar sangre. El desespero se apoderó de ella al punto de arrojarse a los autos que pasaban para rogar ayuda. "Mi niña, ayúdeme, por favor, ayúdeme”, recuerda que decía. El sismo las tomó tanto de sorpresa, que ambas estaban descalzas y Luana salió casi desnuda, tal como se había despertado ese día.Nadie atendió el llamado. La situación se agravó cuando se dieron cuenta por error de que Luana tenía la pierna torcida y no podía caminar. Un vecino venezolano iba a llevarla en moto, hasta que unos vecinos la trasladaron hasta el hospital más cercano, donde le cosieron su rostro como se pudo y luego la operaron de la tibia y el peroné, donde ahora tiene placas. No sabe realmente qué clase de lesión lleva ni tiene imágenes diagnósticas por la urgencia con la que fue tratada, al igual que muchos heridos. La adrenalina del momento no le permitió a Janeth sentir, sino hasta mucho tiempo después, que tenía un dolor fuerte en el pecho, no solo raspaduras. La caída de todo el material sobre ella le fisuró, al parecer, una costilla. Una lesión que no ha sido atendida.La gravedad de las heridas de LuanaLa herida de Luana era más profunda de lo que se pensaba y no fue bien limpiada en el primer sitio donde la atendieron. Esto le provocó una grave infección que requirió una posterior cirugía reconstructiva que le practicó el doctor Ricardo Pacheco, quien supo de la situación por doña Janeth y ofreció hacer el procedimiento de forma gratuita en las instalaciones de la Clínica Central del Eje. El médico encontró que la zona de las heridas en el rostro se estaba infectando y ya se estaba poniendo de color negro y le aseguró que era un milagro que no haya perdido un ojo y todavía conservara la movilidad en su rostro, porque estuvo a punto de comprometer un nervio.Inmediatamente después de salir de la operación de Luana, no tenían a dónde ir y tuvieron que quedarse temporalmente a dormir en el suelo de un prostíbulo. Luego su familia dio con su paradero y terminaron, de manera inesperada, viviendo con el padre y la madrastra de Luana.Las secuelas del terremoto: vivir con miedo y no dormirEn la primera semana después del terremoto, Luana y Janeth no han podido dormir bien y siguen viviendo con miedo. Algunas pertenencias de su casa fueron hurtadas por inescrupulosos, incluyendo el celular de Janeth. Mientras que la joven tiene que permanecer reposando, su mamá ha ido y vuelto para recuperar algunas cosas, pero sobre todo a los gatos; los pequeños amores de su hija. Ambas tienen problemas para dormir y temen que la catástrofe vuelva a ocurrir. Luana sintió mucho miedo cuando la dejaron en el sexto piso del hospital. Admite que tiene duras secuelas: “Se va la luz o escucho un ruido en el techo y empiezo a llorar”.Pero aún habiendo perdido lo material, Luana está agradecida en cierta forma de que todo les haya pasado. “Mi mamá y yo éramos unas personas muy solas”, contó. Para ella es algo nuevo e inesperado ver que doña Janeth y su madrastra hablen después de 15 años. “Siento que es algo que nos hacía falta, como esa familia”. Allegados de Janeth que están en Bogotá también se volcaron a ayudarlas todo lo posible. Luana siente impotencia de no poder moverse ni ayudarle a su madre como quisiera, pero ahora lo toma como los días de descanso que nunca tuvieron las dos, para luego levantarse. “Eso nos dio un motivo más para seguir, aunque nos hayamos quedado sin nada, siento que más ya tenemos muchas más ganas de vivir y de seguir adelante. Y eso es increíble”.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co