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Crimen de Emily Villalba, de 15 años, en Chocontá: feminicida había estado preso por otro homicidio

Un celular, cámaras y ADN fueron claves para resolver el asesinato de la menor en la vereda Pueblo Viejo Alto. El Rastro reconstruyó los hechos y habló con el condenado por feminicidio.

Crimen de Emily Villalba, de 15 años, en Chocontá: feminicida había estado preso por otro homicidio

El crimen de Emily Dayana Villalba, una adolescente de 15 años que desapareció cuando regresaba a su casa en la vereda Pueblo Viejo Alto, en Chocontá, Cundinamarca, conmocionó no solo a los habitantes de la región, sino a todo el país en marzo de 2025. La investigación permitió identificar y capturar a Marco Antonio Parra Rodríguez, quien posteriormente fue condenado por el feminicidio agravado de la menor.

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El equipo de El Rastro reconstruyó los hechos ocurridos aquella tarde, siguió el paso a paso de la investigación, las pistas claves en el caso y habló con el hombre señalado y condenado por el asesinato.

El día de la desaparición de Emily Villalba

La adolescente cursaba décimo grado y era conocida por sus profesores, compañeros y familiares como una niña dedicada al estudio y apasionada por la música, especialmente por la percusión.

El 12 de marzo de 2025 asistió a clases y posteriormente a un ensayo de música en la Casa de la Cultura de Chocontá. Al finalizar la jornada, la joven decidió regresar caminando hasta su vivienda. Un camino que casi siempre recorría con su mamá, pero que esa vez decidió tomarlo sola.

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Nuri Vergara recordó que habló con su hija antes de que iniciara el recorrido hacia la vereda Pueblo Viejo Alto. “Iban a ensayar esos días, entonces me dijo: ‘Yo salgo temprano, si quiere arranque adelante y yo subo’. Entonces, le dije: ‘Listo, mamita, yo me voy a recostar un momento. Me llama cuando vaya subiendo’”, relató.

Una llamada despertó a Nuri, pero no era su hija, era el conductor de la ruta escolar, Óscar Zamora, quien contactó a la madre para informarle que había visto a Emily caminando acompañada por un hombre.

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“Vi a Emily, iba subiendo con un muchacho y apenas la saludé y me sonrió, pero se me hizo raro”, relató. De inmediato, la información encendió las alarmas porque, según su madre, la menor acostumbraba a movilizarse sola.

Tras recibir la llamada, Nuri salió de prisa a buscar a su hija por el camino que conduce a la vereda. “Emily nunca anda acompañada de nadie. A mí me pasó un escalofrío horrible”, recordó.

Una búsqueda incansable y el hallazgo del cuerpo

La familia, vecinos y autoridades iniciaron una intensa búsqueda en la zona boscosa donde Emily había sido vista por última vez. En medio de la angustia, su madre recorría los caminos mientras la llamaba a gritos, aferrada a la esperanza de que la adolescente la escuchara y pudieran encontrarla sana y salva.

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Mientras la noche avanzaba, la Policía activó un operativo de búsqueda. Las labores se extendieron durante varias horas entre potreros y quebradas.

Las autoridades lograron localizar el cuerpo de Emily en una zona apartada y de difícil acceso. Aunque inicialmente pensaron que estaba herida, la gravedad de las lesiones evidenció la magnitud y sevicia de lo ocurrido.

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Según el informe, la adolescente fue encontrada semidesnuda, con evidentes signos de violencia física. La joven fue trasladada al Hospital San Martín de Porres, donde los médicos intentaron reanimarla durante cerca de 40 minutos.

Sin embargo, debido a la gravedad de las heridas, la menor murió. De acuerdo con Medicina Legal, la causa del fallecimiento fue asfixia mecánica.

Las pistas que delataron al responsable

Investigadores de la Sijín y de la Fiscalía adelantaron la recolección de pruebas en la escena del crimen. Allí hallaron varios elementos que resultaron fundamentales para identificar a la persona señalada de estar detrás del asesinato de Emily.

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Entre las evidencias encontradas estaban un teléfono celular, un gorro de lana y un maletín que contenía una billetera con documentos personales, incluida una cédula de ciudadanía. Todos estos elementos pertenecían a Marco Antonio Parra, un hombre que era conocido por Nuri Vergara, madre de la menor, pues ambos trabajaban en la misma empresa de flores de la región.

Además, las cámaras de seguridad permitieron reconstruir parte del recorrido realizado por el sujeto y la menor. Las autoridades concluyeron que el sospechoso habría intentado abusar sexualmente de Emily y posteriormente la habría asesinado para evitar ser identificado.

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Pruebas de ADN y rasguños en el cuerpo del agresor

La abogada de la familia de la víctima, Jennifer Pinzón, explicó que debajo de las uñas de la menor fueron hallados rastros genéticos que evidenciaban un forcejeo. Además, el cotejo de ADN arrojó una coincidencia del 99,9 % con Marco Antonio Parra Rodríguez.

Cuando fue capturado, el hombre presentaba rasguños en el cuello y los brazos. Según su versión, esas lesiones se produjeron durante un intento de robo.

Un antecedente criminal que reveló durante la investigación

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Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue una confesión realizada por Marco Antonio Parra. Según el intendente Carlos Santana, el sujeto manifestó que anteriormente había estado involucrado en otro homicidio.

“Nos manifestó que él había tenido un problema con un menor de edad de 16 años, una riña, en el cual, él con sus manos lo había sujetado del cuello y desafortunadamente lo había asesinado”, indicó el oficial.

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Asimismo, personas de la región aseguraron que él mismo comentaba con frecuencia que había estado en prisión.

Condena por feminicidio y confesión desde prisión

Marco Antonio fue ubicado en el municipio de Facatativá, en Cundinamarca, donde se produjo su captura. Luego, fue judicializado por el delito de feminicidio agravado. Siete meses después del crimen, el octubre de 2025, un juzgado lo condenó a 43 años y seis meses de prisión.

El equipo de El Rastro llegó hasta la cárcel de máxima seguridad El Barne, en Cómbita, Boyacá, para conocer la versión de Marco Antonio Parra. Durante la entrevista, el condenado aseguró que dos hombres habrían atacado a Emily y afirmó que intentó ayudarla. Asimismo, insistió en declararse inocente, pese a las pruebas presentadas por las autoridades.

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