En la comunidad de cuidado El Bosque, ubicada en Bogotá, los días de Héctor Catamuscay Ramírez transcurren entre el agradecimiento por tener un techo y el dolor profundo de un teléfono que no suena. A sus 82 años, este hombre es parte de una estadística alarmante en la capital colombiana, donde se estima que 22.000 adultos mayores viven en condiciones de abandono. Séptimo Día conoció su caso. Sin embargo, para Héctor, la cifra no es lo que duele, sino la reacción de su propia familia ante sus intentos de comunicarse con ellos.Según el adulto mayor, sus tres hijos han decidido borrarlo de sus vidas. Según relata, el rechazo ocurre en el instante en que su identificación aparece en las pantallas de los celulares. "Yo los llamo, no me contesto. ¿Ven que es el número mío? Apagar", afirma Héctor con una resignación que evidencia años de intentos fallidos por restablecer un vínculo que hoy parece inexistente.De sostener a su familia a estar desamparadoLa historia de Héctor no siempre fue de carencias. Según su propio testimonio, hubo una época de estabilidad donde el trabajo y la familia eran su eje central. Recuerda con especial afecto a la madre de sus hijos, a quien conoció cuando él tenía 31 años y ella era una joven campesina.Durante ese tiempo, Héctor asegura haber cumplido con su rol. "Yo lo trataba muy bien y cuando hacía un buen trabajo, un contrato bueno, les compraba ropita, me gustaba verlos bien vestiditos y todo. Los llevaba fútbol, los llevaba al radio y todo lo que me pedían", relata Héctor al recordar los años en los que sus hijos eran pequeños.Incluso, menciona que cuando crecieron, utilizó sus conexiones laborales para asegurarles un futuro: "Les conseguía trabajito, me dijeron, tráigalo, son menores, entre 14 y 15 años. Y después fueron ascendiendo como ayudantes en los camiones".Sin embargo, el fallecimiento de su esposa marcó el inicio de un declive emocional y financiero. "Casi me vuelvo loco. Vendí el taller y estaban pequeños. Entonces ahí fue cuando empezó lo duro para mí, pero salí adelante", explica sobre el momento en que la estructura familiar comenzó a quebrarse.Tras la partida de su compañera y el matrimonio de sus hijos, el apoyo desapareció: "Ya se casaron, entonces ya no me volvieron a ayudar, hasta que llegó el abandono total".Ese vacío lo llevó a vivir dos años en la indigencia, deambulando por las calles de Bogotá sin rumbo fijo. Héctor describe la crudeza de esas noches a la intemperie antes de ser rescatado por los servicios sociales del Distrito: "Cuando ya el cansancio de caminar tanto donde me sentaba ahí quedaba conseguía unos cartoncitos y me arropaba".Contradicción de las versiones: ¿Un "buen padre"?Como en muchos casos de abandono en Colombia, la historia de Héctor Catamuscay tiene otra cara. Aunque él se describe como un padre ejemplar que lo dio todo por sus hijos, el testimonio de uno de ellos ofrece una perspectiva diferente sobre las razones del alejamiento. Aunque prefirió no hablar ante las cámaras de manera oficial, el hijo cuestionó la conducta de su padre durante su juventud, señalando que Héctor "tomara alcohol con frecuencia y no se preocupara por el futuro de sus hermanos y el suyo".Sus hijos argumentan que en el pasado ya intentaron auxiliarlo pagando un lugar para que viviera, pero que él optó por otros caminos. Independientemente de quién tenga la razón sobre el pasado, Héctor hoy se encuentra en una situación de vulnerabilidad, dependiendo del Estado.Un ruego por afecto antes que por dineroA diferencia de otros adultos mayores que claman por recursos económicos, la petición de Héctor Catamuscay es estrictamente emocional. A pesar de residir en un hogar donde recibe alimentación y atención interdisciplinaria, el vacío que siente es de compañía. El Estado colombiano, a través del sistema distrital, invierte aproximadamente $7 millones mensuales en la atención de cada adulto mayor en estas condiciones.Gerson Bermont, secretario de salud de Bogotá, enfatizó que la ayuda estatal no debería eximir a la familia de sus responsabilidades: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".El marco legal: El abandono como delitoEn Colombia se contemplan consecuencias graves. La Ley 1850 de 2017 establece que el abandono de una persona mayor es una forma de violencia intrafamiliar y un delito penal. Las sanciones para quienes incurran en este desamparo pueden incluir penas de prisión que oscilan entre los 4 y los 8 años, además de multas económicas significativas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Colombia enfrenta una crisis silenciosa pero creciente: el abandono de los adultos mayores. Según cifras recientes, solo en Bogotá existen más de 22.000 personas en condición de desamparo, una cifra que satura los servicios y plantea interrogantes éticos sobre la responsabilidad familiar. Séptimo Día investigó.Roberto Angulo, secretario de Integración Social, señala una realidad preocupante en el país: "No deberíamos tener nosotros personas en abandono con lazos familiares de familias que sí tienen capacidad de pago, no solamente en cumplimiento de la ley, sino en el marco del afecto".Esta problemática no solo responde a la falta de recursos económicos, sino a fracturas emocionales profundas. El Estado colombiano, a través de diversas comunidades de cuidado, asume el costo de la atención interdisciplinaria, que puede alcanzar los 7 millones de pesos mensuales por persona. María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez, explica la labor institucional ante la ausencia de redes de apoyo: "Atendemos personas en abandono donde sus redes de familia no pueden hacerse cargo de las personas y aquí es donde entramos como Estado a apoyar en esa labor".El error que fracturó una familiaDentro de este panorama de indiferencia resalta la historia de Marina Niño. A sus 70 años, vive en el hogar geriátrico Santa María, en la localidad de Suba, donde pasa sus días tejiendo y recordando cómo terminó apartada de sus hijos hace tres décadas. El origen de su tragedia se remonta a finales de los años 80, cuando una crisis personal y económica la llevó a tomar decisiones desesperadas. Tras descubrir la infidelidad de su esposo, Marina relata su difícil situación: "Los encontré la misma cama de mi casa y yo no quise volver más con él. Me puse a trabajar en Abastos ayudando a cargar las bolsitas a las señoras del mercado con una barriguita y me regalaban comida por ahí, cualquier pesito".Con un hijo recién nacido y una niña de dos años, Marina aceptó una propuesta para transportar mercancía a Panamá, creyendo que obtendría el dinero suficiente para un apartamento. Sin embargo, la realidad fue distinta. "Droga", responde cuando se le pregunta qué contenían los pantalones que llevó en ese primer viaje. Asegura que nunca recibió el pago prometido y que, un año después, ante la necesidad, aceptó llevar una maleta con cocaína hacia México, donde fue capturada.La condena de ocho años en MéxicoLa captura en el aeropuerto mexicano marcó el inicio de una condena doble: la judicial y la afectiva. Marina pasó ocho años tras las rejas en un país extranjero, aislada completamente de su realidad en Colombia. "Me cogieron presa en el aeropuerto. Me dieron nervios porque llevaba la maleta... Esa cárcel se volvió terrible. Sin visita, sin nada. Fue muy terrible para mí"Durante casi una década, el contacto con sus hijos fue inexistente. "Nunca", afirma con contundencia al ser consultada sobre si pudo hablar con ellos durante su reclusión.Al cumplir su condena y regresar al país, Marina esperaba un reencuentro, pero se encontró con resentimiento alimentado, según su testimonio, por la mujer que originalmente la envió a México. Segúncuenta, esta persona les contó a los niños una versión que los indispuso contra ella. "Ella ya les había llenado la cabeza de ellos. Y cuando yo fui a decirle la verdad, ya ellos no me quisieron creer. Me dijo: 'Usted está acomodando eso, mamá. Eso no fue así'"."Ellos no me quieren": el ruego por una última oportunidadHoy, Marina habita en una de las comunidades de cuidado del distrito en Bogotá. Su dolor no es físico ni financiero, pues cuenta con alojamiento y alimentación; su agonía es emocional. "Ellos no me quieren, ellos no me quieren", repite entre lágrimas al referirse a sus hijos. La mujer admite que cometió un error grave, pero enfatiza que su intención actual no es obtener beneficios económicos de ellos: "Quisiera tenerlos acá para poder hablar y pedir perdón".El caso de Marina refleja una de las caras más crudas del abandono. A pesar de los intentos de mediación, el rechazo persiste. Uno de sus hijos, contactado telefónicamente, se abstuvo de dar declaraciones públicas, aunque reconoció haber vivido momentos de profundo dolor debido a las acciones pasadas de su madre.El debate legal y la responsabilidad del EstadoEl abandono de adultos mayores en Colombia no es solo una falta ética, sino un delito tipificado. La Ley 1850 de 2017 establece penas de prisión de cuatro a ocho años para quienes desamparen a sus parientes mayores. Gerson Bermont, secretario de Salud de Bogotá, señala la importancia de mantener los vínculos: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".Aun así, existen 500 personas en lista de espera en Bogotá para acceder a un cupo en hogares, aguardando, en muchos casos, el fallecimiento de otro residente para ser atendidos. La situación de Marina Niño, quien llegó a estas instancias tras deambular por las calles y vivir la pandemia de 2020 en total vulnerabilidad, es el espejo de miles que hoy solo esperan una palabra de sus familiares. Marina concluye su relato con una petición directa a quienes la escuchan, esperando que llegue a oídos de sus hijos: "Que ellos no crean lo que han dicho y lo que han hablado. Que me perdonarán".
Lorena Rodríguez, una administradora de empresas nacida en Garagoa, Boyacá, enfrentó durante casi una década una batalla. Lo que comenzó como una alta autoexigencia y perfeccionismo derivó en trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, para finalmente consolidarse en un trastorno mixto ansioso depresivo que la llevó al límite de su resistencia física y emocional. Los Informantes conoció su historia.La mujer describe su estado previo a la cirugía como una agonía constante. "Dios o la fuerza suprema que esté ahí, ya vivir así no es vivir, es modo supervivencia. No quiero. Si tú tienes la potestad, porque yo no tengo la potestad, ya llévame. Y si hay alguna otra herramienta, ponla en mi camino, por favor. Pero ya no aguanto más así. Ya estoy cansada. Estoy agonizando. Mi alma está agonizando realmente", relata Lorena sobre sus momentos de mayor desesperación, en los que llegó a intentar quitarse la vida ingiriendo todos sus antidepresivos.A pesar de ser una profesional competitiva y exitosa, su cerebro había perdido la capacidad de procesar el bienestar. "Yo llegaba de tener un día de trabajo, pero me derrumbaba en la casa. Entonces, no siempre ser productivo es sinónimo de bienestar emocional", explica, señalando que "su cerebro no tiene la capacidad de ver el éxito y de gozarlo".¿Qué es la depresión resistente?La condición de Lorena se clasifica como depresión resistente, una patología que afecta a entre 500.000 y 800.000 personas en Colombia. En estos casos, los tratamientos convencionales como la psicoterapia y los psicofármacos no logran regular la actividad cerebral. El neurocirujano William Contreras, encargado del caso, explica que la depresión no es solo un desequilibrio químico, sino un problema de circuitos eléctricos.El especialista utiliza una analogía automovilística para describir el funcionamiento de los neurotransmisores y la electricidad en el cerebro: "Yo mando una información por un Ferrari, tengo unas carreteras y mando el Ferrari. El Ferrari necesita gasolina en cada ciudad o cada estación. Esos son los neurotransmisores y eso es lo que nosotros modificamos con los medicamentos. Pero resulta que nos hemos dado cuenta que hay avenidas que están con atasco, mucho tráfico".Según Contreras, en pacientes con depresión, áreas como el área subgenual están hiperactivas, funcionando como un "cortocircuito" de tristeza, culpa y desesperanza que impide que la información fluya.La intervención: electrodos en el centro del cerebroLa solución propuesta fue la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), una tecnología ya probada en pacientes con Parkinson pero innovadora en el tratamiento de la salud mental. El procedimiento consistió en implantar cuatro electrodos diminutos en las áreas más profundas del cerebro para reorganizar los circuitos eléctricos. La cirugía se realizó con la paciente consciente, utilizando anestesia local, lo que permitió una interacción en tiempo real entre los médicos y Lorena mientras se modulaban los impulsos eléctricos."Tú diriges una orquesta y hay unos instrumentos que están desafinados, la corriente los afina. ¿Qué hace el neurotransmisor? El neurotransmisor le sube el volumen, pero está desafinado. Entonces, la orquesta no va a cantar a un unísono. Necesita es con electricidad regular esos instrumentos", señala el doctor Contreras.Durante la cirugía, Lorena experimentó un cambio inmediato al activarse los electrodos. "Sentía que el doctor estaba por allá metiendo. Escuché cómo sonaba mi cerebro, en un momento como que estaban modulando una partecita y yo dije, 'Se me fue el nudo.' Yo siempre tenía un nudo en la garganta. Estaban subiendo el impulso. Yo no sé qué hicieron. Yo no sé en dónde tocó el doctor y yo dije, 'Se me fue el nudo que tengo en la garganta.' Sentí un alivio", recuerda Lorena sobre lo que sintió.Los resultados de la innovadora cirugíaUn año después de la intervención, Lorena vive con un generador de impulsos o batería alojado debajo de su clavícula, conectado a los electrodos cerebrales.Este dispositivo funciona como un regulador externo que ella misma puede gestionar según sus necesidades emocionales. "El doctor lo ajusta y lo único que yo puedo hacer es o encender o apagar la estimulación o cambiarlo de programa porque dejan ciertos programas prediseñados dependiendo mis necesidades", explica.Si Lorena siente que la desesperanza comienza a dispararse tras un evento externo, puede activar un programa específico para controlarla. Sin embargo, aclara que la tecnología no elimina las emociones humanas naturales: "La tristeza en mí sigue existiendo, la nostalgia, pero de manera normal, no de manera ya patológica".Un nuevo comienzo en España para LorenaLa evolución de la paciente ha sido drástica. De estar "paralizada" por la ansiedad y la depresión, Lorena ha recuperado su funcionalidad al punto de mudarse a Madrid, España, donde actualmente trabaja.Ella estima su mejoría en un 80% y destaca pequeños gestos cotidianos como grandes victorias: "Siento que el hecho de estar aquí sentada, de haberme maquillado, de haberme peinado, de sentir felicidad al verte, al contarte esta historia, al dar luz. Eso para mí ya es ganancia".Esta cirugía representa una esperanza para miles de pacientes en Colombia que no encuentran alivio en la medicina tradicional. Para Lorena, los electrodos se han convertido en un soporte vital que ella describe con afecto: "Te tengo aquí. Eres como un corazoncito más. Me estás ayudando bastante".
En la jornada de este miércoles 13 de mayo de 2026, el sorteo del Dorado Tarde volvió a captar la atención de miles de jugadores en Colombia, quienes esperan diariamente la oportunidad de acertar el número ganador. Hasta el momento de elaboración de esta nota, no se cuenta con un reporte oficial confirmado del número ganador por parte de las plataformas autorizadas o canales de transmisión, por lo que se recomienda a los jugadores verificar directamente en fuentes oficiales como páginas web de loterías o puntos autorizados. Es importante recordar que los resultados suelen actualizarse minutos después del sorteo, que se realiza en horas de la tarde.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Número ganador Dorado Tarde del 13 de mayoA continuación, presentamos los resultados del sorteo realizado hoy, martes 13 de mayo:Número Ganador: La Quinta (balota adicional): Cómo jugar el Dorado TardeEl Dorado Tarde es un juego de suerte sencillo y popular en el país. Para participar, el jugador debe elegir un número de cuatro cifras, que va desde el 0000 hasta el 9999. Dependiendo de la modalidad, se puede apostar también por combinaciones como una sola cifra, dos cifras (las últimas), tres cifras o el número completo. Entre más exacta sea la coincidencia con el resultado oficial, mayor será el premio. Los jugadores adquieren su tiquete en puntos autorizados o mediante plataformas digitales habilitadas.Cuánto cuesta el Dorado TardeEl valor para jugar el Dorado Tarde es accesible y varía según el tipo de apuesta. Generalmente, el costo mínimo inicia desde los 1.000 pesos colombianos, aunque el jugador puede apostar montos mayores dependiendo de su interés y estrategia. Este bajo costo es uno de los factores que ha contribuido a la alta popularidad del juego, ya que permite participar con una inversión relativamente baja y aspirar a premios considerables.Qué días juega el Dorado TardeEl Dorado Tarde se juega todos los días de la semana, incluyendo domingos y festivos, lo que lo convierte en una opción constante de entretenimiento para los apostadores. El sorteo se realiza en horas de la tarde, usualmente alrededor de las 2:30 p.m., aunque este horario puede variar ligeramente según el operador. Gracias a su frecuencia diaria, los jugadores tienen múltiples oportunidades para intentar acertar su número preferido.Qué hacer si se gana el Dorado TardeEn caso de resultar ganador del Dorado Tarde, el primer paso es verificar el resultado en un canal oficial y conservar el tiquete en buen estado, ya que este es el único comprobante válido para reclamar el premio. Luego, se debe acudir a un punto autorizado o entidad correspondiente según el monto ganado. Para premios pequeños, el pago suele hacerse de manera inmediata en el mismo punto de venta. Sin embargo, para premios mayores, es necesario realizar un proceso de reclamación que puede incluir la presentación del documento de identidad y el diligenciamiento de formularios.Finalmente, se recomienda actuar con prudencia, mantener discreción y administrar adecuadamente el dinero ganado. La educación financiera y el manejo responsable de las ganancias son clave para que un golpe de suerte se convierta en una verdadera oportunidad de bienestar.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Las muertes en exceso a nivel mundial causadas por la pandemia de COVID-19 se estiman en 22,1 millones, en comparación con las siete millones de muertes notificadas hasta ahora, según el informe sobre estadísticas sanitarias globales 2026 presentado este miércoles por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La cifra es el triple de las notificadas hasta ahora y se traduce en que por cada muerte por COVID-19 registrada hubo alrededor de dos muertes adicionales relacionadas con ella.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Muertes por COVID-19 fueron más 22 millones: OMSLas cifras reconocidas por la OMS a partir de estimaciones hacían mención hasta el momento a unos 15 millones de decesos, tanto por causas directas como indirectas. Según los expertos, este hallazgo pone de relieve tanto la subnotificación que hubo de las muertes provocadas directamente por el virus, como el volumen de las muertes indirectas por las interrupciones en la atención sanitaria, las dificultades económicas y otros factores sociales durante ese periodo de emergencia sanitaria.Las muertes en exceso a nivel mundial alcanzaron su punto máximo en 2021, con 10,4 millones de decesos, principalmente debido a la aparición de variantes más mortales de la COVID-19, como la Delta, y a la considerable presión sobre los sistemas de salud, explicó en una conferencia de prensa en Ginebra el director del Departamento de Datos de la OMS, Alain Labrique. En comparación con los niveles que se podían esperar si la pandemia no hubiese ocurrido, las muertes globales fueron un 6,2% superiores en 2020 y alcanzaron un máximo del 17,9% en 2021.Las personas de edad avanzada y los hombres representaron una mayor proporción de la mortalidad total. "Vemos que la pandemia revirtió casi una década de avances mundiales en la esperanza de vida y la esperanza de vida saludable", explicó el especialista en datos. Entre 2019 y 2021, la esperanza de vida mundial descendió de 73 a 71 años y la esperanza de vida saludable, de 63 a 61 años, pero posteriormente hubo una recuperación que permitió volver a los niveles de 2019."En 2023, la esperanza de vida mundial de las mujeres había vuelto a los niveles previos a la pandemia, mientras que la esperanza de vida de los hombres y la esperanza de vida saludable para ambos sexos se mantienen ligeramente por debajo, lo que refleja una recuperación mundial amplia, pero desigual", señaló Labrique.EFEÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Mallorca, equipo que tiene en sus filas a Johan Mojica, tuvo este miércoles un duro reto en la Liga de España, debido a que visitó el campo de juego del Coliseum para enfrentar al Getafe, en un duelo clave por la permanencia. Pero antes de que rodara el balón en el compromiso de la jornada 36, el lateral colombiano recibió una notificación por parte de su entrenador en el elenco 'balear', Martín Demichelis. Lo cierto es que el jugador de la Selección Colombia no fue incluido en la nómina titular de los 'bermellones' para el duelo frente a la escuadra de la comunidad de Madrid. ¿Por qué no jugó HOY Johan Mojica en Getafe vs. Mallorca por la Liga de España?Así las cosas, el jugador 'cafetero', de 32 años, apareció en el listado, pero el que ocupará un lugar en el banco de suplentes. Para el partido frente al Getafe, Demichelis apostó en la lateral izquierda por el juvenil, Luis Orejuela. Hay que precisar que Johan Mojica había salido lesionado en el compromiso que Mallorca igualó 1-1 en el Son Moix contra Villarreal. En dicho juego pidió cambio a la altura del minuto 60, luego de haber presentado una dolencia muscular en su aductor izquierdo; esto tras haber un centro al área del 'submarino amarillo'. El vallecaucano recibió atención médica por parte de los galenos de su club, pero no pudo continuar lo que causó alarmas en la Selección Colombia teniendo en cuenta que el Mundial está cerca. Sin embargo, Demichellis aseguró en la rueda de prensa posterior a este compromiso frente a Villarreal que el colombiano "tuvo que ser sustituido, pero creo que va a llegar bien para el miércoles (contra Getafe)".Pero pese a esto, el timonel argentino al servicio del Mallorca, decidió preservar a Mojica y apostar por el juvenil Orejuela. La nómina titular del Mallorca para enfrentar al Getafe:
La Corte Suprema de Justicia hizo un trascendental pronunciamiento. Advirtió que la prostitución es una explotación sexual que viola la dignidad humana, especialmente de mujeres, niñas, niños y adolescentes(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La Corte en su Sala Penal señaló que la prostitución es violencia y no trabajo, cuando se habla de menores de edad. También indicó en este caso que no hay clientes, sino explotadores. El alto tribunal extiende este concepto a la prostitución en general y señaló que esta práctica es una forma de violencia contra las mujeres y las niñas.La prostitución mercantiliza lo femenino, según CorteLa Sala Plena sostuvo que la prostitución no puede ser comprendida como una actividad voluntaria, ya que se atribuye a normalizar la mercantilización de lo femenino, pues muchas mujeres y los menores que la ejercen lo hacen por entornos de violencia y pobreza.El pronunciamiento de la Corte fue hecho al estudiar el caso de un hombre que en Medellín le pagaba entre 20.000 y 50.000 a tres niñas y un niño de 11, 12 y 13 años para obtener, lo que él aseguró, eran servicios sexuales. La Corte señaló que esto no se puede calificar como un trabajo y rechazó el uso de la palabra “cliente”, cuando, en realidad, se debe hablar de explotadores sexuales.Dice el alto tribunal que, acorde con el derecho internacional, emplear expresiones como “clientes” o “usuarios” justifica la conducta de explotadores, ya que se señala que las personas no son productos para el consumo, pues sus cuerpos están por fuera del comercio. Ante esta situación, la Corte resolvió confirmar la sentencia que condenó a Luis Carlos Torocano a 20 años y 8 meses de prisión.Extranjeros han sido expulsados de Colombia por presunta explotación sexualA propósito de este tema, en Medellín, además de controles a hoteles y sitios de alojamiento para evitar casos de prostitución con menores de edad, las autoridades realizan estricto seguimiento al ingreso de extranjeros. Desde el año 2024, 171 viajeros han sido inadmitidos. Solo esta semana, tres extranjeros fueron inadmitidos en el aeropuerto José María Córdoba de Rio Negro.Un europeo y dos latinoamericanos tuvieron que devolverse a sus países tras comprobarse que sus intenciones de viaje a Medellín no eran otras que hacer turismo de explotación sexual con menores de edad. “Entre los casos se encuentra un ciudadano mexicano con reporte por delitos sexuales contra menores de edad, un ciudadano guatemalteco con alerta internacional por historial delictivo y un ciudadano rumano que presentó inconsistencias en entrevista migratoria”, informó Paola Salazar, directora regional de Migración Colombia.A la fecha, 60 extranjeros han sido inadmitidos en el aeropuerto de Rio Negro. Desde el año 2024, que Medellín hizo la alianza con Estados Unidos para el control de extranjeros, se han devuelto a 171 ciudadanos. “Muchos de los casos donde nosotros, por ejemplo, vemos que hay sospecha y les avisamos, ellos inmediatamente llegan y aterrizan de nuevo en cualquier aeropuerto de Estados Unidos, inmediatamente lo requieren, les quitan sus celulares y ahí es donde encuentran mucha evidencia de lo que han hecho en Colombia y en otros países y gracias a eso hay condenas por cadena perpetua allá”, mencionó Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín.En 2 años, 31 extranjeros han sido capturados por delitos como abuso sexual, explotación sexual y pornografía infantil en Medellín y Colombia. Dos de ellos fueron condenados en sus países a cadena perpetua y otros siete tienen penas de hasta 30 años de cárcel.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
El regreso de Amaia Montero a los escenarios con 'La Oreja de Van Gogh' luego de 20 años ha causado todo tipo de reacciones en las redes sociales. Desafortunadamente, muchas de ellas fueron críticas a la artista española por fanáticos que aseguran que la voz de Montero en sus primeros conciertos no estaba a la altura de lo que esperaban.Ante las críticas que ha recibido, la cantante reapareció en sus redes sociales y envió un mensaje a todos los seguidores de la agrupación que fundó junto a sus compañeros en 1996 y con la que ahora tiene una gira. Esto también para referirse a los rumores que indicaban que estaba "devastada" por los malos comentarios y hasta pensando en abandonar la gira.¿Qué dijo Amaia Montero sobre las críticas?En primera medida, Montero desmintió que, como algunos medios aseguraron, la estuviera pasando mal por los comentarios de las personas en redes sociales. Contrario a esto, explicó que su ausencia se debía a que desde que empezó la gira de 'La Oreja de Van Gogh' tenía planeado desconectarse del mundo digital."Hace tres semanas ya planeé cómo iban a ser los días después de los conciertos en Bilbao. Y así lo he hecho y cumplido, por eso os escribo hoy. He desconectado y con mucho éxito. Llegué de Bilbao, me dí una ducha, me recogí el pelo, me puse el pijama y ahí empezó todo: descansé como una niña después de su mejor cumpleaños y al despertar estaba muy feliz. Salí al jardín a respirar. Comí y volví a la cama", detalló la cantante.Amaia Montero aseguró que después de su primer concierto en Bilbao no miró el celular y que, cuando lo revisó casualmente se encontró con "mensajes de cariño, amor y enhorabuenas. Me hizo muchísima ilusión pero seguí con mi plan de descansar".De esta manera, la cantante demostró que, mientras en medios y redes se hablaba de su presentación con críticas y se pensaba que ella estaba mal, la realidad era que se estaba dedicando a prepararse para los próximos conciertos. Se enteró de la polémica más tarde, cuando un gran amigo la llamó preocupado y le preguntó por los rumores que indicaban que la cantante abandonaría la gira por las críticas."Le respondí muy sorprendida: '¿cómo?. Él volvió a hacer la pregunta y entonces salió de mí una carcajada de esas que te dejan sin respiración, de esas que quieres contestar pero no puedes porque sigues riéndote. Y cuando ya puede retomar la conversación le respondí con un rotundo NO", aseguró.La cantante, que en medio de sus primeros conciertos ha revelado la batalla contra la depresión que vivió años atrás alejada de los escenarios, aseguró sentirse orgullosa de su decisión de desconectarse del mundo digital en medio de su gira de regreso con 'La Oreja de Van Gogh'. De la misma forma, indicó que no le tomaron por sorpresa las críticas ni los rumores, situaciones que años atrás llegaron a afectar su estabilidad emocional."Estoy tan orgullosa de 'La Oreja de Van Gogh', tan emocionada de lo que viví en Bilbao con 30.000 personas dándolo todo, ese público tan maravilloso, agradecido y entregado que no puedo estar más feliz. Lo dije en el escenario: hemos vuelto, hemos vuelto de verdad. Si algo puedo sacar en positivo de bajar al infierno es que te hace prácticamente indestructible. Hoy sigo mi plan y me voy unos días a uno de mis lugares favoritos del mundo a seguir desconectando", concluyó la artista que próximamente llegará a Madrid con su show.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co