El departamento de Sucre se sumió en el dolor y la indignación tras confirmarse el trágico destino de Armando Luis Rivero Manjarrés, un reconocido rector de colegio, gestor cultural, periodista y locutor de radio de 44 años. La desaparición del líder social, reportada el 12 de julio de 2024, activó una intensa búsqueda que develó un escalofriante entramado familiar. Séptimo Día conoció detalles de la investigación y habló con algunos de los señalados.James Chamorro Manjarrés, hermano del profesor, describió el profundo vacío que dejó su pérdida: "Fue prácticamente mi padre de crianza, a pesar de que él no tuvo hijo biológico. Él crio a mis hermanos, a otro primo y a mí". Asimismo, su sobrina Miriam Toscano Rivera resaltó sus valores: "Él es una persona demasiado educada, fue una persona muy recta en sus cosas y siempre quería que fuéramos así rectos y que estudiáramos".La última imagen con vida de Rivero se registró en Sincelejo, cuando salía en su camioneta gris acompañado de su hijastro, Yofran Orozco Perea, de 26 años.Al día siguiente de su desaparición, el 13 de julio la camioneta apareció incinerada en zona rural de Tuchín, Córdoba, un hallazgo que descompensó a Juana Perea, su pareja y mamá de Yofran Orozco: "Una experiencia muy horrible porque, o sea, yo nunca llegué a pensar que lo iba a encontrar así o que yo lo iba a ver así nunca mi vida".El rastreo telefónico que rompió la coartadaEl 17 de julio de 2024, cinco días después de su desaparición, las autoridades hallaron el cuerpo sin vida del profesor bajo un puente en el corregimiento de San Luis, Sampués. La necropsia confirmó que el docente murió tras recibir varios impactos de bala en el costado izquierdo.Entonces, la clave para resolver el crimen estuvo en el rastreo técnico de las empresas de telefonía celular. Los investigadores de la Sijín descubrieron que, a pesar de asegurar que se encontraba en su casa, el teléfono celular de Yofran Orozco arrojó actividad en el punto exacto y a la hora en que se abandonó el cadáver. Adicionalmente, el rastreo probó que el joven ya coordinaba llamadas para planificar la repartición de los bienes de su padrastro antes de confirmarse su hallazgo.Tanto el joven como su madre fueron capturados el 1 de octubre de 2024.La cruda confesión tras las rejasAunque inicialmente no aceptó los cargos ante los juzgados, Yofran Orozco terminó por confesar su autoría en una audiencia judicial: "Quiero aprovechar esta oportunidad para pedirle perdón público a mi madre, a Dios; que todas las personas que participaron para su ejecución, incluyéndome, pagaremos el precio de nuestro error".Recientemente, desde la cárcel de Sincelejo, Orozco rompió el silencio ante las cámaras de Séptimo Día y detalló las motivaciones de su crimen, atribuyéndolo a supuestos abusos pasados y celos: "Es un cúmulo que se puede dar de celos, no de celos de amor, sino un cúmulo de celos, de traición, de esa situación que fue lo que ocasionó la maximización de querer matarlo".El proceso continúa en etapa de juicio y mientras él está recluido en una cárcel, su mamá quedó en libertad por vencimiento de términos, al igual que otros tres posibles implicados. Entre tanto, la familia de la víctima clama para que el caso no quede impune.
Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió a Colombia el 10 de agosto de 2026 y provocó el derrumbe de un área del Hospital Universitario del Valle, en Cali. En medio de la emergencia, Karen Tamayo, una auxiliar de enfermería de 24 años que realizaba allí su práctica, protagonizó una asombrosa historia de supervivencia.Su valentía para evacuar a varios recién nacidos y su ingenio para utilizar el asistente de voz de su celular, que había quedado destruido bajo los escombros, fueron clave para salvarle la vida. Los Informantes habló con ella y recorrió el lugar donde ocurrió la tragedia.El sismo que dejó profundas heridasEl 10 de agosto de 2026, Karen iniciaba su turno en el sexto piso del centro médico, en el área de ginecología y obstetricia. Según relató, en esa sala había alrededor de 20 pacientes, cada una con su bebé.A las 7:34 de la mañana comenzó el fuerte movimiento telúrico. Al principio, Karen y su equipo decidieron esperar, pero la intensidad del terremoto aumentó drásticamente y los obligó a evacuar hacia los pasillos exteriores.Sin embargo, ella regresó por dos pacientes que permanecían en un cubículo y también auxilió a otra mujer que había quedado atrapada, pero justo en ese momento la estructura empezó a colapsar y vino lo peor.Karen cayó al vacío dos pisos y terminó atrapada en el cuarto nivel del hospital. "Cuando yo voy a correr, yo ya vi que el paso que yo daba fue falso y ya colapsó el edificio conmigo", recordó sobre esos segundos de angustia.Debajo de los escombros su celular fue claveCuenta que estuvo inconsciente durante 3 o 4 horas por un golpe en la cabeza y, cuando logró despertar, notó que estaba en “una especie de triángulo de la vida”, lo que vino después es inimaginable: le dolía todo el cuerpo y le hasta costaba respirar.Había perdido su celular en medio de la tragedia. Estaba incomunicada, no sabía exactamente qué hora era, no escuchaba nada y en medio de ese silencio empezó a sentir una vibración en alguna parte entre los escombros, por lo que como pudo logró desenterrar su teléfono, pero lo encontró totalmente destruido.“Entonces yo me acordé de que yo le tenía activado el Siri y lo primero que yo hice fue llamar a la Policía. Yo le dije, ‘Oye, Siri, llamar al 1 2 3’, entonces de una me salió la llamada. Yo hablé con la Policía, le dije dónde me encontraba y les colgué”, relata. Aunque se logró comunicar con las autoridades, aún no se sentía tan esperanzada, luego llamó a sus padres, pero no se pudo comunicar con ellos, después a dos de sus mejores amigos y al final a unos colegas lograron ponerla en contacto con los rescatistas que estaba afuera para que la ubicaran. 8 horas y media después del terremoto finalmente fue rescatada de los escombros.Karen tuvo una fisura en su columna vertebral que, por fortuna, sanará sin intervención quirúrgica, laceraciones en todo el cuerpo, una fractura múltiple en la nariz, de la que aún no se ha recuperado esperando que se desinflame, y una herida en su cabeza con exposición de cráneo.Pero la herida más profunda fue ver la destrucción que causó el terremoto en el país, de la que se enteró la noche siguiente a su rescate cuando vio las noticias en el hospital. A pesar de los esfuerzos de médicos y enfermeras del Hospital del Valle, seis personas murieron allí, entre ellos cuatro pacientes y dos acompañantes.
Las redes sociales se han convertido en una poderosa herramienta de denuncia para casos de maltrato animal en Colombia y el mundo. Videos sin censura han dejado en evidencia a maltratadores de animales que, en el peor de los casos, son dueños o trabajadores de guarderías o fundaciones caninas que deberían velar por el bienestar de estos animales.Según la ley colombiana, el maltrato animal está tipificado como un delito y puede dar penas de prisión de 12 a 36 meses a quien cause la muerte o lesiones a animales. Séptimo Día conoció las denuncias de varias personas contra lugares que supuestamente velan por el bienestar de mascotas y animales rescatados, pero cuyas condiciones supondrían realmente maltrato para estos.Denuncian maltrato en fundación de animalesA través de videos, animalistas y voluntarios han denunciado a la fundación Rufo Salvando Vidas, la cual tiene sede en Suba, en el norte de Bogotá, y asegura ser un espacio en el que se rescatan perros y se promueve el apadrinamiento y adopción de estos, por el aparente mal estado en el que viven los animales dentro de su predio. Uno de los videos más llamativo en las plataformas digitales muestra el momento en el que, aparentemente, un perro se está "comiendo" a otro que murió en el lugar.El video en cuestión fue publicado por Julio Triviño, un hombre que aseguró haber evidenciado el mal estado en el que viven los perros que están en la fundación. "El video se realizó porque acompañé a mi hijo a unas de las canchas de fútbol que está ubicada cerca a esta fundación y lo graba un papá que estuvo ahí en un partido. Cuando lo publiqué la señora trata de explicarme por qué el perro se comió al otro perro. Dice que colgaron un perro porque se había muerto una noche antes y el otro lo alcanzó. Entonces sí hay un problema administrativo", explicó.La señora a la que se refiere Triviño es Andrea Clavijo, quien es la representante de la fundación y, según datos de los denunciantes y de las redes sociales del lugar, tiene en su poder a más de 100 caninos, entre ellos algunos con discapacidades. La mujer, ante las cámaras de Séptimo Día, negó las acusaciones que surgieron por el video de Triviño y las que surgieron hace un año cuando varios voluntarios acudieron al lugar en medio de una inundación que sufrieron en sus instalaciones, ubicadas cerca de un complejo deportivo.Las otras denuncias las realizaron Camilo Jaramillo, Paola Andrea Pinzón y Sandra Silvera Ortíz, quienes acudieron como voluntarios y aseguraron encontrarse con un panorama desolador. Los voluntarios aseguraron que al llegar notaron que muchos de los caninos estaban "desnutridos y deshidratados" y otros que al parecer pasaban "encadenados las 24 horas del día". Sandra Silvera detalló que "como era un terreno fangoso, llevamos materiales para meter tubería y estibas para que los animales no estuvieran en el barro, pero lo que nos encontramos fue animales tomando agua de sus heces, animales cuyas uñas estaban destruidas por los hongos. Vimos que no había alimento, pese a que la semana anterior habíamos llevado dos toneladas".También señalaron que vieron a Andrea Clavijo golpear a uno de los caninos mientras estaba allí. "Esas son mentiras, ellos hicieron un video y se dan cuenta que los perros se iban a agarrar, yo me agaché y le di [una palmada] en la boca a la perra, no le hice más", señaló la representante de la fundación y agregó que en el lugar tampoco hay espacio para almacenar tanta comida, por lo que en esa ocasión decidieron llevarla hasta la casa de otro voluntario.Por su parte, la voluntaria Paola Andrea Pinzón señaló que ese día se conmovió particularmente por el estado de desnutrición en el que encontró a Valeria, una perra criolla a la que decidió adoptar y Sandra Silvera agregó que otros perros en mal estado fueron trasladados a otros hogares y recibieron atención veterinaria. Pero Clavijo negó que los voluntarios hayan sacado animales en mal estado de su fundación. "Lo que se llevaron fue perros de raza porque los vieron bonitos, gordos y en buen estado", aseguró.¿Qué hacen las autoridades con estos casos?En Bogotá, la autoridad para estos casos es el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal. Séptimo Día llevó ante el director Antonio Hernández las denuncias contra la fundación Rufo Salvando Vidas para establecer si tenían conocimiento sobre esta situación. Hernández indicó que las quejas que han recibido al respecto "tienen que ver con el espacio no es el más adecuado, son muchos animales y muchos presentan un estado de salud que no es el mejor".El director del IDPYBA detalló que tras las denuncias fueron a la fundación para verificar la situación y, en ese momento, "encontramos seis animales que ella entregó porque se dio cuenta que no tenía las condiciones ni las capacidades para brindarles protección. [Esto] puede representarse como maltrato". A pesar de esto, la fundación sigue operando y manteniendo a decenas de perros en su poder en condiciones que no son las más apropiadas para garantizar su bienestar.Andrea Padilla, senadora reconocida por su activismo animal explicó que "maltrato animal es toda conducta que vulnere el bienestar de un ser sintiente, no solamente es el golpe, es el maltrato por acción, también por negligencia, el hacinamiento también es maltrato". Agregó que, en este tipo de situaciones, lo que se debe hacer es "intervenir con una oferta social y apoyar a esta persona. La Alcaldía debería hacerse responsable".Sin embargo, Antonio Hernández explicó que el motivo por el que como autoridades no le han quitado los animales a la fundación Rufo Salvando Vidas es "porque nosotros consideramos que de nada sirve quitar animales cuando están en un lugar en el cual tienen resguardo, alimentación y cuidado. Lo que hay que buscar es mejorar las condiciones de este tipo de lugares. Si una persona de estas maltrata, no genera condiciones seguras para el animal, tenemos que intervenir".Los voluntarios y animalistas siguen esperando que sus denuncian tengan un efecto definitivo para garantizar la mejora de condiciones de los animales que permanecen en la fundación Rufo Salvando Vidas, mientras esta sigue operando y recibiendo donaciones.
El propósito de vida de Jaqueline Rivera, diseñadora y madre de dos hijos, cambió en febrero de 2018, cuando Camilo Rodríguez acabó con la vida de su hija Tamara Rivera, de tan solo 18 años, y escapó de las autoridades. Jaqueline le prometió a su hija, el mismo día que se llevó a cabo su funeral, que no descansaría hasta encontrar a su feminicida y llevarlo a responder por su crimen, además le aseguro que lo haría en menos de un año.La tarea no era sencilla, al hombre parecía que se lo había tragado la tierra. Pero aunque ella desconocía su paradero, no se rindió y pasó meses siguiéndole el rastro con publicaciones en redes sociales, hablando con personas que lo habían visto y recopilando información sobre su nuevo estilo de vida. Y lo logró, en enero de 2019, gracias a toda la labor de inteligencia que ella realizó sin conocimiento alguno, pero con el poder del amor maternal, llevó a las autoridades a detenerlo en otro país.Jaqueline Rivera no confiaba en el novio de su hija"Ella era muy alegre, súper espontánea, de esas personas que todo lo resuelve, decía 'yo puedo, yo lo hago'. Esa niña llena de energía soñaba con aprender muchos idiomas y viajar por el mundo". Así recuerda Jaqueline a su hija Tamara o 'Tammy', una joven a la que se le acabaron los sueños con sus 18 años recién cumplidos, luego de que el hombre con el que había sostenido una tormentosa relación la asesinara en su casa en Cali.El responsable fue Camilo Rodríguez, un hombre seis años mayor que Tamara que se dedicaba a manejar Uber en la ciudad y se había ganado la confianza de la joven hasta el punto de empezar una relación amorosa. Cuando Tamara se lo presentó a su mamá, ella le dijo que no le daba confianza, algo extraño porque Jaqueline asegura que "a mí no me cae mal nadie". Sin embargo, sus dudas no hicieron mayor peso y el noviazgo continuó, pero a los cuatro meses notó que algo estaba mal con su hija. Jaqueline Rivera confirmó sus sospechas, Camilo maltrataba a Tamara, y por eso la llevó a interponer una denuncia. A pesar del proceso legal iniciado, Tamara decidió volver con él y con el tiempo también regresaron los golpes, en total lo demandaron por agresión y violencia de género tres veces. Camilo no solo maltrataba y manipulaba a Tamara, quien sentía que no podía salir de esa relación, sino que también llamaba a Jaqueline para amenazarla por haberlo denunciado.Así ocurrió hasta que, finalmente, Tammy decidió dar por terminada definitivamente su relación con Camilo. Ante el temor de que el hombre regresara a la vida de su hija, Jaqueline tomó la decisión de cambiarse de casa y, en medio de eso, recibieron una noticia que les dio alivio. Camilo llamó a su hija para despedirse. "Le dice: 'Me voy para Bogotá, lo siento, la embarré contigo y no puedo estar acá', y se fue en enero"; pero todo era una farsa.Unas semanas después, el 22 de febrero de 2018, cuando se suponía que Camilo Rodríguez ya no estaba viviendo en Cali, Tamara le avisó a su mamá que saldría a la calle a hacer una diligencia, pero nunca más regreso. "Yo sentí que se me oprimía el pecho, había algo que me decía que algo pasó", recordó Jaqueline Rivera ese día, cuando salió corriendo en busca de su hija presintiendo que lo peor había pasado."Cuando llegué metí la llave y esa reja se abrió, miré al piso y encontré la pulsera de ella. Corrí al patio, miré por la ventana y la vi en el suelo. La toqué y estaba fría, eso es duro porque usted queda como en una burbuja, yo salí corriendo a un CAI cerca y les grité: 'mi hija está muerta, Camilo la mató'", detalló.Así fue la cacería del feminicida de su hijaLa muerte de Tamara Rivera en Cali empezó a ser investigada por las autoridades en Cali, con Camilo Rodríguez como principal sospechoso ante los señalamientos de la madre de la víctima. Sin embargo, se desconocía el paradero del sujeto que semanas atrás les había dicho que se mudaría a Bogotá. Días más tarde se llevó a cabo el funeral de la joven y su mamá decidió convertirse en una especie de investigadora judicial, para honrar la vida de su hija. "Le hice una promesa y le dije que se la iba a cumplir. Que yo iba a encontrar a Camilo y que lo iba a encontrar antes de un año, costara lo que me costara. Y se volvió mi obsesión. Aprendí a saber cómo escribía, a saber cómo se expresaba. Empecé a analizarlo cuadro a cuadro".En medio de su dolor, y mientras pensaba cómo iniciar su búsqueda, Camilo Rodríguez tuvo la sangre fría de llamarla y hacerle parecer que él no estaba enterado de la muerte de Tamara. Por recomendación de los investigadores, Jaqueline tuvo que hacer de tripas corazón y hablar con él como si nada hubiera pasado. "Me dice: 'Hace rato no hablo con Tammy ¿ella dónde estará? Tammy no me contesta y me parece muy raro, y yo estoy preocupado porque ella ha estado saliendo con un tipo que es medio raro y a mí me da miedo que le haga algo'".Indignada y destrozada, la madre de Tamara decidió acudir a las redes sociales para pedir ayuda para dar con el paradero de Camilo. Como pudo consiguió fotos recientes de él y de cada uno de sus tatuajes, sus datos personales y detalló en una publicación que ese hombre era el asesino de su hija. Como sucede con este tipo de denuncias en plataformas digitales, rápidamente se hizo viral y algunas personas le aseguraron haberlo visto en Bogotá. El mismo Camilo volvió a comunicarse con ella ante la viralidad de la publicación. "Yo publiqué su foto, sus datos, le explicaba a la gente que ese sujeto asesinó a mi hija. Me llamó y me dijo: 'me voy a entregar a la Fiscalía de Bogotá, yo cometí un error y pienso pagarlo'. Luego empieza a insultarme". Pero Camilo nunca se entregó y desapareció del panorama otra vez; sin embargo, la voluntad, terquedad y el amor de Jaqueline por su hija era más perseverante.Jaqueline no paraba de publicar la información de Camilo y enviársela a personas en Bogotá, último lugar en el que lo habían visto. Por varios meses su búsqueda no daba resultados, pero nunca desfalleció. "En la noche hacía redes sociales, en el día trabajaba. No bajé la guardia en ningún momento" y para ese entonces sufrió un accidente en su moto, lo que la incapacitó un tiempo en su casa con "todo el tiempo del mundo" para continuar con su cacería."Un día de la nada llegó el mensaje que estaba esperando. Alguien me escribe que él salió hacia Ecuador con unos migrantes venezolanos". Al darse cuenta que Camilo ya había salido del país, Jaqueline no se detuvo, trasladó su búsqueda y empezó a enviar la información a personas en ese país, específicamente en las ciudades más cercanas a la frontera. Tras algunas semanas de silencio, finalmente recibió un nuevo mensaje de una persona que le aseguró haberlo visto en un parque en Lago Agrio, en la frontera ecuatoriana, pero no sabía si Camilo seguía allí o había cruzado la frontera hacia Perú.En medio de su labor de persecución a través de las redes sociales, en varias ocasiones la publicación de Jaqueline llamó tanto la atención que el mismo Camilo se comunicaba con ella a través de perfiles falsos. "Varias veces me encontré con que hizo perfiles con otros nombres y me escribía para sacarme información de cómo iba el proceso. Yo aprendí a ver él cómo se expresa, cómo habla, cómo escribe y yo lo identificaba. Yo le decía: 'Camilo, ya no le dé más vueltas a esto, o usted se entrega o yo lo encuentro'".Fue por eso que cuando recibió en su buzón de mensajes una foto en primer plano de Camilo Rodríguez, preguntándole si ese era el hombre que ella buscaba, sospechó de inmediato. Por fortuna, en esta ocasión quien estaba del otro lado del chat era un policía peruano que le confirmó sus sospechas, Camilo solo había estado de paso en Lago Agrio, Ecuador, y ahora estaba en Chiclayo, Perú. Para que ella confiara en él, le explicó cómo había conseguido esa foto del colombiano. "Me dijo: 'Yo soy policía aquí en Perú, mi tía tiene un restaurante y él viene a desayunar acá'. Entonces lo que él dejó su celular en la vitrina y cuando Camilo se sentó a pedir, él le tomó la foto".Jaqueline, que se había convertido en la sombra de Camilo, ahora tenía unos ojos en el Perú que estaban atentos a los movimientos de Rodríguez. De esta manera se enteró que Camilo se había establecido en el Perú con otra identidad, la de Johan Sebastián Mena Gutiérrez, y que, además, ya tenía una nueva pareja, mujer a la que también estaba maltratando y cuya familia ya lo había denunciado. "Logré averiguar dónde vivía, dónde trabajaba, a qué hora entraba a trabajar, dónde desayunaba, dónde almorzaba, dónde cenaba, me convertí en su sombra".Entonces la mujer se comunicó con la estación de Policía en Chiclayo y le envió al capitán Saavedra toda la información que tenía de Camilo, pero se encontró con un problema cuando el oficial le preguntó si el sujeto tenía circular roja de Interpol. Esto significó un nuevo retraso para su plan, pues a Camilo solo lo estaban buscando en Colombia. Jaqueline no había llegado tan lejos para nada, por lo que gracias a un investigador privado, consiguió que en diciembre de ese año se emitiera la circular roja contra Camilo, tuvo que esperar 45 días.Así las cosas, el 18 de enero recibió la mejor noticia: el operativo se había llevado a cabo y Camilo Rodríguez había sido capturado en Chiclayo. En ese momento lo detuvieron por falsedad en documento público y le informaron que la justicia colombiana lo exigía para que pagara por el feminicidio de Tamara Rivera. Jaqueline le había cumplido a su hija la promesa que le había hecho en su tumba, pero todavía no podía cantar victoria, pues faltaba el proceso de extradición.Debido a la burocracia entre ambos países, tardaron 10 meses en enviar a Camilo Rodríguez de Perú a Colombia. Pero una vez estuvo en territorio nacional, la justicia colombiana lo condenó a 375 meses en prisión, 35 años que actualmente apaga en la cárcel de Cómbita, en Boyacá.Aunque el dolor por la pérdida de su hija sigue intacto y nada podría ayudarla a recuperarla, hoy en día Jaqueline Rivera vive tranquila por haberle cumplido a su hija de 18 años la promesa que le hizo el día de su funeral y haber conseguido justicia para que ella no se convirtiera en una cifra más de impunidad.
El psicólogo Augusto Pérez, director de la Corporación Nuevos Rumbos, explica las consecuencias que produce este consumo.
Una mujer acudió a un centro estético de Envigado (Antioquia) para someterse a una cirugía estética y padeció complicaciones que condujeron a su muerte. Ahora las autoridades investigan qué pudo ocurrir con la ciudadana, ya que su fallecimiento ocurrió incluso antes de que se le aplicara la anestesia para iniciar el procedimiento.(¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA)La paciente fue identificada como Mónica Maritza Saldarriaga, una mujer de 48 años que fue hasta el centro estético para practicarse una mastopexia, una cirugía estética que es comúnmente conocida como levantamiento de senos. El proceso se habría llevado a cabo en el barrio Las Vegas, según el medio Alerta Paisa.El momento en que la paciente registró complicacionesSegún el relato de Blu Radio, la mujer habría manifestado sentir un fuerte dolor en su brazo izquierdo. De acuerdo con una enfermera que cita el medio, el equipo se disponía a aplicarle la anestesia a Saldarriaga cuando ella les reportó la dolencia; solo minutos después empezó a sufrir un paro cardiorrespiratorio. El personal médico habría iniciado inmediatamente maniobras de reanimación avanzadas para ayudar a la paciente. Lamentablemente, no lograron salvarle la vida y después se confirmó oficialmente su fallecimiento.Con su muerte, queda que las autoridades entren al caso para esclarecer las causas que rodearon a su deceso y establecer lo que realmente ocurrió previo a la intervención quirúrgica que finalmente no habría ocurrido.Este caso hace que las autoridades sanitarias del departamento reiteren su llamado a las personas para que verifiquen los centros donde se someten a estos tratamientos, con tal de establecer si estos se encuentran cumpliendo la normativa y cuenten con el respectivo aval para dichas actividades. Una señal de alarma son los precios que son significativamente bajos en comparación con el mercado profesional, ya que esto suele indicar que hay insumos de mala calidad, personal no calificado o incumplimiento de normas.¿Qué es una mastopexia?Según expertos del área de la salud, la mastopexia es una cirugía estética que también se le conoce como levantamiento de senos o lifting de mama. Se realiza con el propósito de elevar, remoldear y dar firmeza a los pechos caídos al eliminar el exceso de piel y reubicar tanto el pezón como la areola. Hay procedimientos en los que se realiza con el propio tejido de la paciente o se emplean implantes mamarios en caso de que la paciente desee aumentar el volumen, o con reducción si se quiere reducir el tamaño del seno.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
Cuando Holly Ratchford llegó a trabajar a los apartamentos Parkwood, en las afueras de San Diego, California, no imaginaba que uno de sus residentes terminaría relacionado con la investigación de los atentados del 11 de septiembre de 2001. A finales de la década de 1990, la mujer tenía 27 años y administraba el complejo residencial, compuesto por 175 viviendas. También vivía allí y mantenía una relación cercana con varios de los residentes. Entre ellos estaba Omar al-Bayoumi, un ciudadano saudita que se instaló junto con su familia en septiembre de 1999.Para Holly, Bayoumi era simplemente un vecino amable. Participaba en las actividades que organizaba en la piscina y su familia incluso la invitaba a comer. "Siempre se mostraba muy alegre y sonriente", recordó la mujer en un especial de la BBC "y era sumamente amable". Con el paso de los meses, Bayoumi también empezó a relacionarse con dos hombres que posteriormente serían identificados como Nawaf al-Hazmi y Khalid al-Mihdhar. Los dos terminarían formando parte del grupo de 19 hombres que secuestró cuatro aviones el 11 de septiembre de 2001. Hazmi y Mihdhar estuvieron a bordo del vuelo 77 de American Airlines, que fue estrellado contra el Pentágono. "No tenían nada de inusual. Eran amables y educados".(¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA)¿Quién era Omar al-Bayoumi y por qué fue investigado por el FBI?Según documentos posteriormente desclasificados y expedientes judiciales citados por la BBC, la historia que Bayoumi contaba sobre sí mismo comenzó a ser cuestionada después de los atentados. Cuando llegó a Parkwood decía ser un estudiante adulto. Ratchford sabía que asistía a clases, pero no conocía mayores detalles sobre sus actividades. "Sabía que asistía a clases. Aparte de eso, no estoy segura de qué hacía", comenta Ratchford. Con el tiempo, las autoridades descubrieron que sus estudios se habían interrumpido en 1998 y que buena parte de sus actividades estaban relacionadas con la comunidad musulmana de San Diego.Richard Lambert, quien dirigió la investigación del FBI en San Diego después del 11-S, aseguró a la BBC que dentro de esa comunidad existían sospechas sobre Bayoumi. "Existía un consenso general entre los miembros de la comunidad musulmana de San Diego de que Bayoumi era un agente del servicio de inteligencia saudí". Bayoumi, por su parte, siempre negó haber trabajado como agente de inteligencia y Arabia Saudita también ha rechazado las acusaciones que relacionan al país con el apoyo a los terroristas. Para la mujer, esas cuestiones estaban lejos de sus preocupaciones. Lo que necesitaba saber como administradora era si sus residentes podían pagar el alquiler. Más adelante, investigadores establecieron que el hombre sí podía hacerlo, pues recibiría alrededor de US$90.000 al año de compañías relacionadas con el Ministerio de Defensa saudita.Así llegaron los dos secuestradores al apartamento de ParkwoodEl 3 de febrero de 2000 ocurrió uno de los episodios que posteriormente adquiriría importancia dentro de la investigación. Bayoumi apareció en la oficina de Holly acompañado por dos jóvenes. Según el relato de ella, parecía tener prisa y explicó que ambos pertenecían a la misma mezquita que él y que buscaban un lugar donde vivir. Los hombres no hablaban inglés, por lo que Bayoumi se encargó de hablar con Ratchford. El problema era que no cumplían con las condiciones exigidas para alquilar una vivienda. "No cumplían en absoluto con los criterios de ingresos ni con los requisitos de cuenta bancaria. No tenían nada de eso". Así que, inicialmente, rechazó la solicitud. Sin embargo, los dos jóvenes tenían varios miles de dólares en efectivo. Al día siguiente, Bayoumi los acompañó a un banco y los ayudó a abrir una cuenta. Después regresaron a la oficina de alquileres.La solución apareció cuando Bayoumi se ofreció como garante del contrato. De esa manera, él asumiría legalmente la responsabilidad por los nuevos residentes. El documento de arrendamiento terminó incluyendo varias firmas de Bayoumi. Además de figurar como fiador, aparecía como amigo y contacto de emergencia de los dos hombres. Hazmi y Mihdhar se instalaron entonces en el apartamento 150 de Parkwood, a pocos metros de la vivienda de Bayoumi. Los dos hombres permanecieron en Parkwood hasta finales de mayo de 2000. Durante ese tiempo, la mujer tuvo contacto con ellos. "Tomaba té y galletas con ellos. No eran simplemente personas que venían a la oficina y nos alquilaban un espacio", comentó. Sin embargo, después de los atentados, Bayoumi sostuvo que su relación con Hazmi y Mihdhar había sido breve. Según su versión, los había ayudado a encontrar vivienda y posteriormente se había alejado de ellos. "Sé que eso es lo que dijo, y sé que es un sinsentido". Ratchford también contó al FBI que, cuando los dos hombres se retrasaron en el pago del alquiler, fue Bayoumi quien terminó cubriendo la deuda.El FBI llegó a la oficina de la administradora pocos días después del 11-SRatchford no volvió a pensar demasiado en aquellos inquilinos hasta después de los atentados. Una mujer la llamó para solicitar referencias sobre el alquiler de los dos hombres. La administradora respondió pensando que se trataba de una consulta inmobiliaria, pero ña mujer le preguntó si sabía que aquellos dos hombres habían participado en el secuestro del avión que terminó estrellándose contra el Pentágono. "Y yo respondí: '¿Qué?'" Poco después, agentes del FBI llegaron a su oficina.El 14 de septiembre de 2001, dos agentes especiales entrevistaron a Ratchford. Ella les entregó el documento en el que Bayoumi aparecía como garante de los dos inquilinos. La información contribuyó a que los investigadores centraran su atención en él. Richard Lambert explicó que, conforme avanzaba la investigación, las autoridades comenzaron a identificar una serie de personas que habían ayudado a Hazmi y Mihdhar durante su permanencia en Estados Unidos. "A medida que comenzamos a identificar a los asociados de los secuestradores, quedó claro que existía una red liderada por Omar al-Bayoumi". Según el FBI, los contactos de Bayoumi ayudaron a los dos hombres en distintos asuntos, entre ellos la obtención de licencias de conducir en California, su inscripción en escuelas de vuelo, transferencias de dinero provenientes de Medio Oriente y tratamientos dentales.Después del 11-S, los investigadores siguieron el rastro de Bayoumi hasta Birmingham, Reino Unido. El 21 de septiembre de 2001 fue detenido por la unidad antiterrorista de la Policía Metropolitana. Durante los interrogatorios, inicialmente aseguró que no recordaba haber tenido relación con los secuestradores. Posteriormente reconoció que había ayudado a dos hombres llamados "Nawaf" y "Khalid". Según su declaración, los había conocido en Los Ángeles y posteriormente ellos habían llegado a San Diego en busca de alojamiento. Bayoumi aseguró que, una vez que consiguieron vivienda, se marchó de la ciudad y dejó de tener contacto con ellos.La Policía Metropolitana mantuvo detenido a Bayoumi durante siete días. Sin embargo, el Departamento de Justicia estadounidense decidió no extraditarlo para que enfrentara cargos. El 28 de septiembre de 2001 quedó en libertad. "No puedo creer que se haya librado", cuestionó la mujer que le alquiló el apartamento. En 2004, la Comisión del 11-S llegó a una conclusión que prácticamente lo apartaba de cualquier responsabilidad directa. Lo describió como una persona "servicial y sociable" y consideró que era "un candidato improbable para una participación clandestina con extremistas islamistas".Sin embargo, años después comenzaron a salir a la luz documentos que no habían sido incluidos en la información entregada inicialmente a la comisión. Desde 2018 se han publicado miles de páginas relacionadas con las investigaciones del FBI y con los procesos judiciales impulsados por las familias de las víctimas. La historia de Bayoumi volvió a cobrar relevancia dentro de una demanda presentada por familiares de víctimas y sobrevivientes del 11-S contra Arabia Saudita. En agosto de 2025, el juez federal George B. Daniels concluyó que las pruebas permitían establecer una "inferencia razonable" sobre una posible coordinación entre Bayoumi, un diplomático saudita y el gobierno de Arabia Saudita al momento de prestar ayuda a los secuestradores. El fallo permitió que el proceso continuara. Arabia Saudita ha negado cualquier participación en los ataques y rechaza que Bayoumi haya sido un agente suyo. El país también sostiene que cuenta con inmunidad soberana frente a este tipo de demandas.Para Holly Ratchford, las consecuencias de haber conocido a aquellos hombres no terminaron cuando el FBI abandonó su oficina. Su vida cambió después de los ataques: dejó Parkwood y también abandonó el trabajo relacionado con la administración de propiedades. Posteriormente vivió en distintos lugares de Estados Unidos hasta terminar en una zona aislada del oeste del país. Durante años evitó a los periodistas y procuró mantenerse alejada de las noticias relacionadas con el 11-S. Según contó a la BBC, la experiencia afectó profundamente la manera en que veía a otras personas. "Sé que la vida de muchas personas cambió de inmediato durante el 11 de septiembre. En mi caso, en cuestión de una o dos semanas, mi vida, mis ideales, mis creencias... todo cambió rapidísimo. Fue como accionar un interruptor", comentó. "Me sentí muy estúpida. Había confiado y me habían importado personas que hicieron cosas malas. No quiero volver a ser tomada tan desprevenida por gente que no era quien decía ser".VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOL
La sede de la final del Mundial 2030 se decidirá "a su debido tiempo", reafirmó este viernes a la AFP la Federación Internacional (FIFA), en reacción a unas declaraciones del presidente de la Federación Marroquí, Fouzi Lekjaa, asegurando que tendría lugar en su país.Los coorganizadores de esta edición de 2030, Portugal, España y Marruecos, se disputan el derecho a acoger la final: Madrid apuesta por el reconocido estadio Santiago Bernabéu, feudo del Real Madrid, mientras Rabat juega la carta de la construcción de un estadio de unas 115.000 plazas en Benslimane, en la región de Casablanca.En este contexto, el influyente presidente de la Federación Real Marroquí de Fútbol (FRMF), Fouzi Lekjaa, aseguró el miércoles que este evento planetario tendría lugar en su país."La provincia de Benslimane acogerá la final de la Copa del Mundo. Les guste a algunos o no", dijo el señor Lekjaa durante una reunión pública organizada en esta misma región, según un vídeo publicado por medios locales, entre ellos el semanario Tel Quel.Preguntada por la AFP, la FIFA aseguró sin embargo el viernes que aún no se ha tomado ninguna decisión."Tal y como se indicó el 5 de agosto de 2026, la FIFA tomará una decisión a su debido tiempo", afirmó un portavoz de la máxima instancia del fútbol mundial.Mientras las diferencias se acumulan entre los reinos vecinos, las palabras del presidente de la FRMF han suscitado agitadas reacciones en España.Consultado sobre el tema el viernes en rueda de prensa, el entrenador del Real Madrid, Jose Mourinho, se pronunció él mismo a favor del estadio Santiago Bernabéu."Me gustaría que la final fuera en Lisboa, pero ya estoy contento de que un país como el nuestro tenga al menos un partido" del Mundial, declaró primero el técnico portugués.Para Mourinho, "si puedes jugar en un estadio mítico, histórico, donde han jugado algunos de los mejores futbolistas de la historia, el estadio del club más importante de la historia del fútbol, creo que debería ser aquí", continuó.
Linda Caicedo fue protagonista este viernes en el fútbol español, en el que juega con Real Madrid. La colombiana anotó el primer tanto del compromiso para su club frente a Deportivo, cuando el reloj marcaba el minuto 31. Pero eso no fue todo, antes Caicedo había fallado un penalti.El tanto de la figura de la Selección Colombia llegó luego de una descolgada y de sacar un potente remate de pierna derecha, que fue imposible para la guardameta rival.El segundo gol para Real Madrid lo anotó Bella Andersson, a los 39 minutos.Vea acá el penalti fallado por Linda Caicedo HOY
El mediocampista colombiano James Rodríguez dijo este viernes que sueña con ganar la Copa Libertadores con su nuevo club, Atlético Nacional de Medellín, para ampliar un palmarés que incluye dos Champions Leagues conquistadas con el Real Madrid.El capitán de la selección de Colombia, de 35 años, fue anunciado sorpresivamente el jueves como jugador del cuadro Verdolaga, el equipo más laureado del país con 18 ligas ganadas y dos Libertadores (1989 y 2016)."Los sueños es poder ganar todo: copas, ligas, esa Copa que está acá al lado mío", dijo el creativo durante su presentación, a las afueras de Medellín, en referencia a un trofeo del principal torneo de clubes de América."Ya pude ganar Champions League, dos, si gano esta es otro sueño más. Hay que mirar es lo que está mucho más cerca, que es liga y también copa (local), así que vamos a ir por absolutamente todo", agregó."No soy mucho de ver redes, pero, dentro de lo poco que he visto, gracias a la hinchada por el cariño. Este club es grande, único y, para mí, es como un Real Madrid niño. Esta camiseta tiene peso y eso me gusta porque ya he jugado en clubes grandes. Tienes que rendir hasta en un entrenamiento, entonces estoy listo para lo que viene", puntualizó.Nacional no está clasificado a la Libertadores 2027, aunque confeccionó una nómina competitiva que le permite aspirar con realismo a cumplir ese propósito.Con su inesperado regreso a su país, donde no jugaba desde 2007 con el Envigado, el talentoso zurdo protagonizó la contratación más despampanante de los últimos años en el fútbol de Colombia.Rodríguez puso fin de esta manera al interrogante sobre el futuro de su carrera, lastrada en los últimos años por numerosas lesiones y encontronazos con los técnicos de sus equipos.Firmó contrato hasta junio próximo."Ojalá que esto sea un sueño lindo. Mucha gente pensará que yo vengo aquí a estar tranquilo, yo no vengo a estar tranquilo, yo quiero ganar, yo quiero jugar si estoy bien, quiero entrenarme siempre hasta el último minuto", sostuvo.El mediocampista creativo estaba sin club desde que dejó al Minnesota United en julio, tras su decepcionante participación con Colombia en el Mundial.Tras codearse con los mejores en el Real Madrid y Bayern Munich, el cuadro de la MLS fue su octavo conjunto en apenas seis años."Desde hace mucho tiempo un club no me hacía sentir esto", apuntó el 10. "Esta camiseta tiene peso, pesa mucho, y a mí me gusta sentir eso. Ya he jugado en clubes grandes, sé lo que es estar en clubes grandes, tienes que rendir hasta en los entrenamientos. Estoy listo para lo que viene".Rodríguez debutaría en los "próximos partidos" de su nuevo club, según el entrenador Lucas González.