En la comunidad de cuidado El Bosque, ubicada en Bogotá, los días de Héctor Catamuscay Ramírez transcurren entre el agradecimiento por tener un techo y el dolor profundo de un teléfono que no suena. A sus 82 años, este hombre es parte de una estadística alarmante en la capital colombiana, donde se estima que 22.000 adultos mayores viven en condiciones de abandono. Séptimo Día conoció su caso. Sin embargo, para Héctor, la cifra no es lo que duele, sino la reacción de su propia familia ante sus intentos de comunicarse con ellos.Según el adulto mayor, sus tres hijos han decidido borrarlo de sus vidas. Según relata, el rechazo ocurre en el instante en que su identificación aparece en las pantallas de los celulares. "Yo los llamo, no me contesto. ¿Ven que es el número mío? Apagar", afirma Héctor con una resignación que evidencia años de intentos fallidos por restablecer un vínculo que hoy parece inexistente.De sostener a su familia a estar desamparadoLa historia de Héctor no siempre fue de carencias. Según su propio testimonio, hubo una época de estabilidad donde el trabajo y la familia eran su eje central. Recuerda con especial afecto a la madre de sus hijos, a quien conoció cuando él tenía 31 años y ella era una joven campesina.Durante ese tiempo, Héctor asegura haber cumplido con su rol. "Yo lo trataba muy bien y cuando hacía un buen trabajo, un contrato bueno, les compraba ropita, me gustaba verlos bien vestiditos y todo. Los llevaba fútbol, los llevaba al radio y todo lo que me pedían", relata Héctor al recordar los años en los que sus hijos eran pequeños.Incluso, menciona que cuando crecieron, utilizó sus conexiones laborales para asegurarles un futuro: "Les conseguía trabajito, me dijeron, tráigalo, son menores, entre 14 y 15 años. Y después fueron ascendiendo como ayudantes en los camiones".Sin embargo, el fallecimiento de su esposa marcó el inicio de un declive emocional y financiero. "Casi me vuelvo loco. Vendí el taller y estaban pequeños. Entonces ahí fue cuando empezó lo duro para mí, pero salí adelante", explica sobre el momento en que la estructura familiar comenzó a quebrarse.Tras la partida de su compañera y el matrimonio de sus hijos, el apoyo desapareció: "Ya se casaron, entonces ya no me volvieron a ayudar, hasta que llegó el abandono total".Ese vacío lo llevó a vivir dos años en la indigencia, deambulando por las calles de Bogotá sin rumbo fijo. Héctor describe la crudeza de esas noches a la intemperie antes de ser rescatado por los servicios sociales del Distrito: "Cuando ya el cansancio de caminar tanto donde me sentaba ahí quedaba conseguía unos cartoncitos y me arropaba".Contradicción de las versiones: ¿Un "buen padre"?Como en muchos casos de abandono en Colombia, la historia de Héctor Catamuscay tiene otra cara. Aunque él se describe como un padre ejemplar que lo dio todo por sus hijos, el testimonio de uno de ellos ofrece una perspectiva diferente sobre las razones del alejamiento. Aunque prefirió no hablar ante las cámaras de manera oficial, el hijo cuestionó la conducta de su padre durante su juventud, señalando que Héctor "tomara alcohol con frecuencia y no se preocupara por el futuro de sus hermanos y el suyo".Sus hijos argumentan que en el pasado ya intentaron auxiliarlo pagando un lugar para que viviera, pero que él optó por otros caminos. Independientemente de quién tenga la razón sobre el pasado, Héctor hoy se encuentra en una situación de vulnerabilidad, dependiendo del Estado.Un ruego por afecto antes que por dineroA diferencia de otros adultos mayores que claman por recursos económicos, la petición de Héctor Catamuscay es estrictamente emocional. A pesar de residir en un hogar donde recibe alimentación y atención interdisciplinaria, el vacío que siente es de compañía. El Estado colombiano, a través del sistema distrital, invierte aproximadamente $7 millones mensuales en la atención de cada adulto mayor en estas condiciones.Gerson Bermont, secretario de salud de Bogotá, enfatizó que la ayuda estatal no debería eximir a la familia de sus responsabilidades: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".El marco legal: El abandono como delitoEn Colombia se contemplan consecuencias graves. La Ley 1850 de 2017 establece que el abandono de una persona mayor es una forma de violencia intrafamiliar y un delito penal. Las sanciones para quienes incurran en este desamparo pueden incluir penas de prisión que oscilan entre los 4 y los 8 años, además de multas económicas significativas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Colombia enfrenta una crisis silenciosa pero creciente: el abandono de los adultos mayores. Según cifras recientes, solo en Bogotá existen más de 22.000 personas en condición de desamparo, una cifra que satura los servicios y plantea interrogantes éticos sobre la responsabilidad familiar. Séptimo Día investigó.Roberto Angulo, secretario de Integración Social, señala una realidad preocupante en el país: "No deberíamos tener nosotros personas en abandono con lazos familiares de familias que sí tienen capacidad de pago, no solamente en cumplimiento de la ley, sino en el marco del afecto".Esta problemática no solo responde a la falta de recursos económicos, sino a fracturas emocionales profundas. El Estado colombiano, a través de diversas comunidades de cuidado, asume el costo de la atención interdisciplinaria, que puede alcanzar los 7 millones de pesos mensuales por persona. María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez, explica la labor institucional ante la ausencia de redes de apoyo: "Atendemos personas en abandono donde sus redes de familia no pueden hacerse cargo de las personas y aquí es donde entramos como Estado a apoyar en esa labor".El error que fracturó una familiaDentro de este panorama de indiferencia resalta la historia de Marina Niño. A sus 70 años, vive en el hogar geriátrico Santa María, en la localidad de Suba, donde pasa sus días tejiendo y recordando cómo terminó apartada de sus hijos hace tres décadas. El origen de su tragedia se remonta a finales de los años 80, cuando una crisis personal y económica la llevó a tomar decisiones desesperadas. Tras descubrir la infidelidad de su esposo, Marina relata su difícil situación: "Los encontré la misma cama de mi casa y yo no quise volver más con él. Me puse a trabajar en Abastos ayudando a cargar las bolsitas a las señoras del mercado con una barriguita y me regalaban comida por ahí, cualquier pesito".Con un hijo recién nacido y una niña de dos años, Marina aceptó una propuesta para transportar mercancía a Panamá, creyendo que obtendría el dinero suficiente para un apartamento. Sin embargo, la realidad fue distinta. "Droga", responde cuando se le pregunta qué contenían los pantalones que llevó en ese primer viaje. Asegura que nunca recibió el pago prometido y que, un año después, ante la necesidad, aceptó llevar una maleta con cocaína hacia México, donde fue capturada.La condena de ocho años en MéxicoLa captura en el aeropuerto mexicano marcó el inicio de una condena doble: la judicial y la afectiva. Marina pasó ocho años tras las rejas en un país extranjero, aislada completamente de su realidad en Colombia. "Me cogieron presa en el aeropuerto. Me dieron nervios porque llevaba la maleta... Esa cárcel se volvió terrible. Sin visita, sin nada. Fue muy terrible para mí"Durante casi una década, el contacto con sus hijos fue inexistente. "Nunca", afirma con contundencia al ser consultada sobre si pudo hablar con ellos durante su reclusión.Al cumplir su condena y regresar al país, Marina esperaba un reencuentro, pero se encontró con resentimiento alimentado, según su testimonio, por la mujer que originalmente la envió a México. Segúncuenta, esta persona les contó a los niños una versión que los indispuso contra ella. "Ella ya les había llenado la cabeza de ellos. Y cuando yo fui a decirle la verdad, ya ellos no me quisieron creer. Me dijo: 'Usted está acomodando eso, mamá. Eso no fue así'"."Ellos no me quieren": el ruego por una última oportunidadHoy, Marina habita en una de las comunidades de cuidado del distrito en Bogotá. Su dolor no es físico ni financiero, pues cuenta con alojamiento y alimentación; su agonía es emocional. "Ellos no me quieren, ellos no me quieren", repite entre lágrimas al referirse a sus hijos. La mujer admite que cometió un error grave, pero enfatiza que su intención actual no es obtener beneficios económicos de ellos: "Quisiera tenerlos acá para poder hablar y pedir perdón".El caso de Marina refleja una de las caras más crudas del abandono. A pesar de los intentos de mediación, el rechazo persiste. Uno de sus hijos, contactado telefónicamente, se abstuvo de dar declaraciones públicas, aunque reconoció haber vivido momentos de profundo dolor debido a las acciones pasadas de su madre.El debate legal y la responsabilidad del EstadoEl abandono de adultos mayores en Colombia no es solo una falta ética, sino un delito tipificado. La Ley 1850 de 2017 establece penas de prisión de cuatro a ocho años para quienes desamparen a sus parientes mayores. Gerson Bermont, secretario de Salud de Bogotá, señala la importancia de mantener los vínculos: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".Aun así, existen 500 personas en lista de espera en Bogotá para acceder a un cupo en hogares, aguardando, en muchos casos, el fallecimiento de otro residente para ser atendidos. La situación de Marina Niño, quien llegó a estas instancias tras deambular por las calles y vivir la pandemia de 2020 en total vulnerabilidad, es el espejo de miles que hoy solo esperan una palabra de sus familiares. Marina concluye su relato con una petición directa a quienes la escuchan, esperando que llegue a oídos de sus hijos: "Que ellos no crean lo que han dicho y lo que han hablado. Que me perdonarán".
Lorena Rodríguez, una administradora de empresas nacida en Garagoa, Boyacá, enfrentó durante casi una década una batalla. Lo que comenzó como una alta autoexigencia y perfeccionismo derivó en trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, para finalmente consolidarse en un trastorno mixto ansioso depresivo que la llevó al límite de su resistencia física y emocional. Los Informantes conoció su historia.La mujer describe su estado previo a la cirugía como una agonía constante. "Dios o la fuerza suprema que esté ahí, ya vivir así no es vivir, es modo supervivencia. No quiero. Si tú tienes la potestad, porque yo no tengo la potestad, ya llévame. Y si hay alguna otra herramienta, ponla en mi camino, por favor. Pero ya no aguanto más así. Ya estoy cansada. Estoy agonizando. Mi alma está agonizando realmente", relata Lorena sobre sus momentos de mayor desesperación, en los que llegó a intentar quitarse la vida ingiriendo todos sus antidepresivos.A pesar de ser una profesional competitiva y exitosa, su cerebro había perdido la capacidad de procesar el bienestar. "Yo llegaba de tener un día de trabajo, pero me derrumbaba en la casa. Entonces, no siempre ser productivo es sinónimo de bienestar emocional", explica, señalando que "su cerebro no tiene la capacidad de ver el éxito y de gozarlo".¿Qué es la depresión resistente?La condición de Lorena se clasifica como depresión resistente, una patología que afecta a entre 500.000 y 800.000 personas en Colombia. En estos casos, los tratamientos convencionales como la psicoterapia y los psicofármacos no logran regular la actividad cerebral. El neurocirujano William Contreras, encargado del caso, explica que la depresión no es solo un desequilibrio químico, sino un problema de circuitos eléctricos.El especialista utiliza una analogía automovilística para describir el funcionamiento de los neurotransmisores y la electricidad en el cerebro: "Yo mando una información por un Ferrari, tengo unas carreteras y mando el Ferrari. El Ferrari necesita gasolina en cada ciudad o cada estación. Esos son los neurotransmisores y eso es lo que nosotros modificamos con los medicamentos. Pero resulta que nos hemos dado cuenta que hay avenidas que están con atasco, mucho tráfico".Según Contreras, en pacientes con depresión, áreas como el área subgenual están hiperactivas, funcionando como un "cortocircuito" de tristeza, culpa y desesperanza que impide que la información fluya.La intervención: electrodos en el centro del cerebroLa solución propuesta fue la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), una tecnología ya probada en pacientes con Parkinson pero innovadora en el tratamiento de la salud mental. El procedimiento consistió en implantar cuatro electrodos diminutos en las áreas más profundas del cerebro para reorganizar los circuitos eléctricos. La cirugía se realizó con la paciente consciente, utilizando anestesia local, lo que permitió una interacción en tiempo real entre los médicos y Lorena mientras se modulaban los impulsos eléctricos."Tú diriges una orquesta y hay unos instrumentos que están desafinados, la corriente los afina. ¿Qué hace el neurotransmisor? El neurotransmisor le sube el volumen, pero está desafinado. Entonces, la orquesta no va a cantar a un unísono. Necesita es con electricidad regular esos instrumentos", señala el doctor Contreras.Durante la cirugía, Lorena experimentó un cambio inmediato al activarse los electrodos. "Sentía que el doctor estaba por allá metiendo. Escuché cómo sonaba mi cerebro, en un momento como que estaban modulando una partecita y yo dije, 'Se me fue el nudo.' Yo siempre tenía un nudo en la garganta. Estaban subiendo el impulso. Yo no sé qué hicieron. Yo no sé en dónde tocó el doctor y yo dije, 'Se me fue el nudo que tengo en la garganta.' Sentí un alivio", recuerda Lorena sobre lo que sintió.Los resultados de la innovadora cirugíaUn año después de la intervención, Lorena vive con un generador de impulsos o batería alojado debajo de su clavícula, conectado a los electrodos cerebrales.Este dispositivo funciona como un regulador externo que ella misma puede gestionar según sus necesidades emocionales. "El doctor lo ajusta y lo único que yo puedo hacer es o encender o apagar la estimulación o cambiarlo de programa porque dejan ciertos programas prediseñados dependiendo mis necesidades", explica.Si Lorena siente que la desesperanza comienza a dispararse tras un evento externo, puede activar un programa específico para controlarla. Sin embargo, aclara que la tecnología no elimina las emociones humanas naturales: "La tristeza en mí sigue existiendo, la nostalgia, pero de manera normal, no de manera ya patológica".Un nuevo comienzo en España para LorenaLa evolución de la paciente ha sido drástica. De estar "paralizada" por la ansiedad y la depresión, Lorena ha recuperado su funcionalidad al punto de mudarse a Madrid, España, donde actualmente trabaja.Ella estima su mejoría en un 80% y destaca pequeños gestos cotidianos como grandes victorias: "Siento que el hecho de estar aquí sentada, de haberme maquillado, de haberme peinado, de sentir felicidad al verte, al contarte esta historia, al dar luz. Eso para mí ya es ganancia".Esta cirugía representa una esperanza para miles de pacientes en Colombia que no encuentran alivio en la medicina tradicional. Para Lorena, los electrodos se han convertido en un soporte vital que ella describe con afecto: "Te tengo aquí. Eres como un corazoncito más. Me estás ayudando bastante".
La audiencia de lectura de fallo, presidida por la juez primera penal, determinó que el confeso asesino de Ilse Amory Ojeda tendrá que pagar 36 años, 6 meses y 20 días en prisión. Además, no podrá volver a ejercer funciones públicas.Los familiares de Amory siguieron desde Santiago de Chile cada detalle del caso y asistieron virtualmente a la lectura de la condena. En un mes se define la totalidad de la reparación a víctimas.El casoLa relación entre Ilse Ámory Ojeda, de 51 años, y Juan Guillermo Valderrama, de 28, empezó en 2016 con un encuentro en el casino del Club de Carabineros de Santiago. Allí la mujer servía para la fuerza pública de Chile y él trabajaba como mesero. Su familia desaprobó, desde el comienzo esta relación.Cuando Valderrama regresó a Colombia, la relación continuó a distancia. Ámory le giraba una mensualidad de $1.400.000 a su pareja.Después de 20 años, Ilse renunció a su empleo para venir a Colombia con su novio. Luego de viajar en un carro que la chilena le habría comprado en Medellín, con rumbo a Santander, Valderrama hizo pública la noticia de la desaparición después de una supuesta discusión de pareja.Allí comenzó la incansable búsqueda: autoridades sospecharon de Valderrama y su papá, pues aparecían en videos acompañando a la chilena en los últimos recorridos que hizo antes de ser asesinada.Finalmente, las autoridades encontraron a un testigo contratado por Valderrama para quemar el cuerpo de una supuesta vaca, en un barranco, en Rionegro, Santander: eran los restos de Ilse.Le puede interesar:
La condena hace parte de un acuerdo con la Fiscalía que fue avalado por un juez. También aceptó el delito de desaparición. El 2 de julio se leerá el fallo. La relación entre Ilse Ámory Ojeda, de 51 años, y Juan Guillermo Valderrama, de 28, empezó en 2016 con un encuentro en Santiago de Chile. Allí la mujer servía para la fuerza pública chilena y él trabajaba como mesero. A pesar de la oposición de la familia, la mujer decidió venir a Colombia para estar con su novio. Tras un viaje que hizo Ilse con el joven, él se encargó de difundir la supuesta desaparición de la mujer luego de una discusión de pareja un mes después. Después de varios días de búsqueda, el cuerpo de Ilse Ámory Ojeda fue hallado incinerado y Valderrama fue capturado en calidad de sospechoso. Pese al intento de desaparecer el cadáver con fuego, Medicina Legal analizó los restos y determinó que la mujer de nacionalidad chilena murió por un fuerte golpe en la cabeza. El 27 de abril de este año el abogado del joven solicitó la excarcelación argumentando vencimiento de términos, pero le fue negada.
El abogado de Juan Guillermo Valderrama había solicitado la excarcelación argumentando vencimiento de términos. Por petición de la Fiscalía, el presunto responsable de la muerte de la chilena Ilse Amory Ojeda permanecerá un año más privado de la libertad. Además, el ente acusador se alista a presentar el preacuerdo que logró con Juan Guillermo Valderrama. Lo haría el 6 de mayo; en este se contempla una condena de 36 años y 6 meses de prisión. Le puede interesar: Pistas que tiene la Fiscalía para acusar a Juan Valderrama por desaparición de Ilse Ojeda Trauma craneoencefálico severo, causa de la muerte de Ilse Amory Ojeda
La audiencia de acusación contra el presunto homicida de Ilse Amory Ojeda no duró ni 20 minutos, luego de que sus abogados pidieran aplazarla. Juan Guillermo Valderrama es el principal sospechoso por el asesinato de la ciudadana chilena, con quien tuvo una relación y que fue encontrada quemada en un barranco de Rionegro, Santander. Teófilo Torres, abogado del sindicado, dijo que como quedó en firme la acusación por desaparición forzada “toca sumar ese delito al preacuerdo” que se quiere hacer con la Fiscalía. Noticias Caracol conoció que en la audiencia de este jueves sería presentado un borrador de preacuerdo, elaborado entre el fiscal del caso y la defensa, pero este fue desestimado por la dirección regional del ente acusador por brindar mayores beneficios al procesado. “Tenemos que presentar uno que sea acorde a lo que dice el tribunal y que sea acorde a la decisión que vaya a tomar el juez”, reconoció el defensor Torres. Valderrama, que siguió la audiencia vía Skype desde la cárcel de alta seguridad de Girón, Norte de Santander, también debe responder por feminicidio. El 18 de marzo será la nueva audiencia por el crimen de Ilse Amory Ojeda.
Juan Guillermo Valderrama deberá responder por el feminicidio de la ciudadana chilena, a quien hallaron quemada en un barranco de Rionegro, Santander. El Tribunal Superior de Santander dejó en firme la acusación del delito de desaparición forzada contra el novio de Ilse Ámory Ojeda. No aceptó los argumentos de la Procuraduría y la defensa, que solicitaron mediante apelación que el cargo no le fuera imputado a Juan Guillermo Valderrama, ya que consideraban que no era clara la forma como se privó de la libertad a la ciudadana extranjera desde el 28 de marzo hasta el 31 del mismo mes. El 16 de enero inician las audiencias preparatorias para el juicio del sujeto. Valderrama podría pagar hasta 50 años de cárcel por el feminicidio de Ilse Ámory Ojeda.
Juan Valderrama no iría a Juicio, pues su abogado solicitó un preacuerdo a la Fiscalía. Podría recibir una rebaja de la tercera parte de la pena. Y es que la defensa solicitaría un cambio del delito: de feminicidio agravado por homicidio agravado. Igualmente, pediría eliminar el cargo de desaparición forzada. De ser así, Valderrama podría obtener más beneficios estudiando y trabajando en la cárcel. "Yo no voy a juicio con Juan Guillermo Valderrama porque no tengo la plena prueba de su inocencia", aseguró Flor Alba Cely de Vera, abogada del presunto asesino de la chilena. Familiares de Ilce criticaron esta estrategia de la defensa. El proceso contra Juan Valderrama entraría en etapa preparatoria de juicio el 3 y 5 de diciembre. Entretanto, el hombre de 28 años permanece en una cárcel de máxima seguridad de Girón. En contexto: Las dudas que tiene la Procuraduría en el crimen de la chilena Ilse Ámory
Aseguró que existen vacíos en la hipótesis de la Fiscalía contra Juan Guillermo Valderrama. Así inició el juicio. El señalado, de 28 años, atendió la diligencia en su contra, a través de teleconferencia, desde la cárcel de máxima seguridad de Girón. En la audiencia, la Fiscalía dijo tener nuevas pruebas, testimonios y el resultado del examen psiquiátrico. Sin embargo, todavía no ha revelado esas evidencias. Aunque el ente investigador decidió suprimir el delito de ocultamiento de material probatorio, lo acusó de feminicidio y desaparición forzada, conductas punibles que podrían acarrearle hasta 50 años de cárcel. Pero en medio de estos señalamientos, la Procuraduría pidió declarar la nulidad sobre el escrito de acusación porque no explicaba de manera clara cómo se habría producido la desaparición de la ciudadana chilena. Igualmente señaló que existen vacíos en su hipótesis. Frente a la posibilidad de que Juan Guillermo Valderrama se excuse en problemas mentales, Alejandra Ojeda, hermana de la víctima, se pronunció: “Estamos conscientes de que él actuó de forma deliberada, que es un hombre inteligente, que es un hombre que planeó todo, que es un hombre que, si bien no está loco, es un hombre extremadamente malo”. En el mismo sentido se pronunció el general Manuel Vásquez, comandante de la Policía de Bucaramanga. “Juan Valderrama no contaba que, con la difusión masiva de los medios de comunicación, esto despertara la solidaridad de todos los colombianos, pero ante todo que llegáramos a las personas que, de alguna u otra forma, habían sido cómplices con este hecho", afirmó. Ante reclamos de la Procuraduría, será la sala penal del Tribunal Superior de Bucaramanga la que decida si la acusación de dos delitos contra Juan Valderrama cumple los requisitos de legalidad. El caso La relación entre Ilse Ámory Ojeda, de 51 años, y Juan Guillermo Valderrama, de 28, empezó en 2016 con un encuentro en el casino del Club de Carabineros de Santiago. Allí la mujer servía para la fuerza pública de Chile y él trabajaba como mesero. Su familia desaprobó, desde el comienzo esta relación. Cuando Valderrama regresó a Colombia, la relación continuó a distancia. Ámory le giraba una mensualidad de $1.400.000 a su pareja. Ilse no escuchó a su familia y, después de 20 años, renunció a su empleo para venir a Colombia con su novio. Luego de viajar en un carro que la chilena le habría comprado en Medellín, con rumbo a Santander, Valderrama hizo pública la noticia de la desaparición después de una supuesta discusión de pareja. Allí comenzó la incansable búsqueda: autoridades sospecharon de Valderrama y su papá, pues aparecían en videos acompañando a la chilena en los últimos recorridos que hizo antes de ser asesinada. Finalmente, las autoridades encontraron a un testigo contratado por Valderrama para quemar el cuerpo de una supuesta vaca, en un barranco, en Rionegro, Santander: eran los restos de Ilse. En contexto: A cárcel de máxima seguridad en Girón trasladan a presunto asesino de chilena
Fiscalía busca descartar que Juan Guillermo Valderrama tenga un trastorno mental. El bumangués decía buscar a su novia, a la que hallaron muerta. En tanqueta y fuertemente custodiado, Valderrama fue trasladado desde la cárcel de máxima seguridad de Palogordo hasta la sede de Medicina Legal de Bucaramanga. "Que se dilucide de una vez por todas si él es un alienado mental o es una persona normal", dijo Flor Alba Celi, abogada del presunto homicida de Ilse Amory Ojeda. La docente en psicología jurídica y forense de la Universidad de Santander, María del Pilar Rincón, cree casi imposible que el joven de 28 años pueda engañar al profesional que le realizó el examen psiquiátrico, cuyo resultado se conocerá en dos días. Hasta el 30 de agosto tiene plazo la Fiscalía de formalizar la acusación contra Valderrama por el crimen de Ilse Amory, perpetrado en abril pasado. "Si no encuentro el escrito de acusación pido la libertad el 1 de septiembre de forma inmediata por vencimiento de términos", afirmó la abogada del señalado. Ilse Amory viajó desde Chile hasta Bucaramanga, donde se encontró con su novio Juan Valderrama. Tres días después, según el hombre, la ciudadana chilena se fue tras una discusión por una infidelidad. Aunque la supuesta pelea se dio el 31 de marzo, Valderrama puso el denuncio 13 días después. En el carro del hombre hallaron el celular y la tarjeta de crédito de Ilse Amory, cuyo cuerpo fue encontrado calcinado, dentro de un costal, en Rionegro, Santander. Un testigo dijo que Valderrama le pagó por quemar una res muerta que presuntamente se encontraba en dicho costal. En contexto:Pistas que tiene la Fiscalía para acusar a Juan Valderrama por desaparición de Ilse Ojeda Trauma craneoencefálico severo, causa de la muerte de Ilse Amory Ojeda
Así lo determinó Medicina Legal al dar a conocer el dictamen forense de la chilena. Resultados fueron enviados a la Fiscalía. Según trascendió, el instituto concluyó que la muerte es “violenta tipo homicidio”. El pasado 30 de abril Juan Guillermo Valderrama, capturado como presunto autor del homicidio, fue enviado a la cárcel por una juez de garantías al considerar que el hombre era un peligro para la sociedad. Durante la audiencia de imputación de cargos, la defensa de Valderrama aseguró que este sufre un trastorno mental. Defensa de Juan Guillermo Valderrama asegura que sufre “trastorno mental” Entre las pruebas que vincularían al joven colombiano en este caso hay videos del peaje del municipio de Rionegro, en los que se ve que Juan Guillermo pasa cuatro veces durante los días en que Ilse se reportó como desaparecida. ¿De qué se ríe? Gestos de Juan Guillermo Valderrama durante audiencia causan indignación
Pese a la consternación que produjo este aberrante asesinato en Santander, familiares de la extranjera agradecieron a las autoridades colombianas por el trabajo realizado. En un abismo de 400 metros fueron hallados los restos de la chilena, Ilse Amory Ojeda. En el lugar aún quedan algunas ofrendas florales que se dejaron en memoria de la extranjera de 51 años. Al sitio también llegan varias personas que lamentan la tragedia que enlutó a todo Santander. La mujer había llegado a Colombia con la ilusión de radicarse en Bucaramanga con Juan Guillermo Valderrama, su novio, quien ahora es señalado de ser el responsable de su desaparición y posterior asesinato. En contexto: “Nos vamos con una satisfacción, el apoyo que nos brindó el pueblo”: familia de Ilse Ámory Ojeda “En ese momento hicimos todas las acciones que una hermana puede hacer para encontrar a su hermana, y todo este pueblo empatizó con nuestra angustia”, manifestó Alejandra Ojeda, hermana de Ilse Amory. De acuerdo con los investigadores, la extranjera llegó el 5 de marzo y habría sido asesinada 26 días después a manos de su pareja sentimental. Las pruebas recopiladas con cámaras de seguridad de un peaje de Rionegro, captaron a Juan Guillermo pasar cuatro veces por allí el 31 de marzo. Además, un hombre dijo haber recibido 200 mil pesos a cambio de quemar un animal sin saber que se trataba del cuerpo de una persona. “El esfuerzo de las autoridades colombianas, para mí, fue satisfactorio, porque se llegó a un fin y se encontró a un responsable”, dijo Orlando Soto, primo de la extranjera. Vea también: “Va a pagar acá y va a pagar con Dios”: familia de chilena asesinada en Colombia En audiencia, una juez le imputó a Valderrama los delitos de desaparición forzada, feminicidio agravado y ocultamiento, alteración y destrucción de material probatorio. “Me da una gota de alivio porque sé que este hombre no la va a llevar fácil y va a pagar acá y va a pagar con Dios”, añadió la hermana de la hoy fallecida. El pasado viernes 3 de mayo, en horas de la noche, llegaron los restos de Ilse a Chile para que sean realizadas las honras fúnebres por parte de la familia y allegados.
Las autoridades de Bogotá capturaron y enviaron a la cárcel a un hombre señalado de abusar de su hijastra, una niña de tan solo 12 años de edad. Además, la Fiscalía señaló cómo este sujeto, al parecer, cometía este tipo de vejámenes con la menor de edad.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El ente investigador indicó que, “de acuerdo con las actividades investigativas adelantadas por servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), los hechos habrían ocurrido desde noviembre de 2025, periodo en el cual el procesado, al parecer, aprovechaba los momentos en los que la menor de edad quedaba bajo su cuidado para obligarla a observar videos con contenido pornográfico y abusarla”.La Fiscalía también reveló que el señalado abusador, presuntamente, le enviaba mansajes intimidantes a su víctima para que ella no le contara a la mamá los abusos a los que él la estaría sometiendo.“En ese sentido, un fiscal de la Unidad de Delitos Sexuales de la Seccional Bogotá le imputó el delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años agravado, cargo que no fue aceptado por el investigado. La captura del hombre fue materializada por el CTI en una vía pública de la localidad de Kennedy en Bogotá, en cumplimiento de una orden judicial”, informó el ente investigador.¿Cómo denunciar maltrato infantil y abuso sexual?En Colombia, la denuncia de maltrato infantil y abuso sexual es un deber legal y un acto fundamental para proteger a los menores. Cualquier persona que tenga conocimiento o sospecha de estos hechos puede reportarlos, incluso sin pruebas concluyentes, ya que las autoridades están obligadas a investigar.El proceso puede iniciarse a través de varias entidades. La línea 141 del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) funciona las 24 horas y permite recibir orientación y registrar denuncias de manera inmediata. También es posible acudir a la Policía Nacional, especialmente a los grupos de infancia y adolescencia, o a la Fiscalía General de la Nación para formalizar la denuncia. En casos urgentes, se recomienda llamar al 123.Además, la denuncia puede presentarse en comisarías de familia, personerías municipales o defensorías del pueblo. Estas instituciones tienen la responsabilidad de activar rutas de protección que garantizan la seguridad del menor, como el traslado a un entorno seguro o la atención psicosocial.Es importante que quien denuncia proporcione la mayor cantidad de información posible: datos del menor, del presunto agresor, descripción de los hechos y cualquier evidencia disponible. Sin embargo, la falta de detalles no debe impedir la denuncia.La ley colombiana protege la identidad del denunciante y prohíbe represalias. Asimismo, establece que profesionales como docentes, médicos y trabajadores sociales tienen la obligación de reportar estos casos.Finalmente, el proceso busca no solo sancionar al agresor, sino garantizar la restitución de derechos del menor, mediante atención integral en salud, apoyo psicológico y acompañamiento institucional continuo.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
En una jornada que rompió por completo la monotonía del transporte público en la capital colombiana, el reconocido exponente del género urbano, Nicky Jam, se convirtió en el protagonista de un suceso sin precedentes este miércoles 13 de mayo de 2026. Lo que inició como un trayecto rutinario para cientos de bogotanos en el sistema TransMilenio terminó transformándose en un concierto improvisado y un fenómeno viral que inundó las redes sociales en cuestión de minutos.El artista urbano sorprendió a decenas de pasajeros de TransMilenio recorriendo la ciudad en los tradicionales buses rojos. Pero no fue solo usuario, también aprovechó para cantar y compartir con los artistas locales que a diario improvisan en las estaciones y buses.Nicky Jam paraliza Bogotá en TransMilenioLa travesía comenzó en el Portal El Dorado, donde el artista aterrizó y, lejos de optar por movilizarse a su destino en carros lujosos y acompañado de su equipo de seguridad, decidió ingresar al sistema como un usuario más. Acompañado por su esposa, la modelo colombiana Juana Valentina Varón, su colega Valentino y miembros de su equipo de trabajo, el intérprete de 'El Perdón' abordó un bus articulado con destino a la NQS Avenida 30.La reacción de los pasajeros no se hizo esperar. Entre la incredulidad y la emoción, los usuarios sacaron sus teléfonos móviles para registrar el momento en que una de las estrellas más grandes de la música latina compartía el espacio con ellos. Nicky Jam, lejos de mostrarse distante, se mostró receptivo, bromista y profundamente agradecido, interactuando directamente con quienes lo rodeaban durante el trayecto hacia la estación Campín – UAN.Uno de los momentos más destacados y que mayor tracción ha generado en plataformas como TikTok e Instagram ocurrió dentro del bus, cuando Nicky Jam se encontró con Jhon Trap Boy, un rapero local que se encontraba trabajando en el articulado. En lugar de ignorarlo, la estrella internacional se sumó a una sesión de improvisación de rimas, validando el talento del joven artista y generando una ovación entre los presentes.Este gesto ha sido ampliamente elogiado en redes sociales, donde usuarios destacaron la amabilidad y cercanía que caracterizó al cantante a lo largo de su recorrido por la ciudad. Los videos muestran a un Nicky Jam tarareando éxitos como 'Travesuras' y compartiendo palabras de cariño hacia Bogotá, asegurando que nunca antes se había subido al sistema masivo de la ciudad.¿Por qué Nicky Jam se subió a TransMilenio?El destino final de Nicky Jam en TransMilenio fue la estación aledaña al Estadio Nemesio Camacho El Campín, donde se dirigió a una rueda de prensa para dar detalles de su concierto programado para el 6 de junio de 2026. Este evento, enmarcado en su gira “Tamo Activo Tour”, representa un hito histórico para el puertorriqueño, ya que será su primer espectáculo en solitario en este estadio tras años de participar solo en festivales o como invitado de otros colegas.Durante la atención a medios, se confirmó una noticia que terminó de sellar el éxito de su visita: el concierto ya se encuentra totalmente agotado (sold out). Para quienes lograron adquirir sus entradas, los precios oscilaron desde los 148.600 pesos en localidades económicas hasta palcos de más de 8 millones de pesos.El "conciertazo", como lo describió el propio Nicky, contará con invitados especiales de la talla de Beéle y otros amigos del género, prometiendo un recorrido por toda su discografía, desde la vieja escuela hasta sus éxitos globales más recientes.MARÍA PAULA GONZÁLEZPÉRIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
El Chontico Noche realiza este miércoles 13 de mayo de 2026 un nuevo sorteo que mantiene atentos a miles de jugadores en diferentes regiones del país. Los participantes esperan conocer la combinación oficial para verificar si lograron acertar el número ganador de esta jornada.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La expectativa vuelve a concentrarse en uno de los juegos de chance más populares del Valle del Cauca y otras zonas de Colombia, donde diariamente cientos de personas realizan sus apuestas con la ilusión de obtener alguno de los premios disponibles.Resultados Chontico Noche hoy, 13 de mayo de 2026Una vez concluya el sorteo oficial de esta noche, estos serán los números ganadores del Chontico Noche:Número ganador: por definirQuinta cifra: por definirLas autoridades recomiendan consultar los resultados únicamente a través de canales oficiales y plataformas autorizadas, con el fin de evitar confusiones o información falsa relacionada con el sorteo.¿Cómo se juega el Chontico Noche?Para participar en el Chontico Noche, los jugadores deben escoger un número de cuatro cifras y definir el valor de la apuesta. El sistema también permite generar números automáticos al azar para quienes prefieren dejar la elección completamente en manos de la suerte.Las apuestas pueden realizarse en puntos autorizados, establecimientos comerciales habilitados y plataformas digitales legales para juegos de suerte y azar en Colombia.Gracias a su mecánica sencilla y a la posibilidad de apostar desde montos bajos, el Chontico continúa consolidándose como una de las modalidades de chance con mayor participación diaria en el país.Modalidades de premio del ChonticoEl plan de premios contempla diferentes categorías según la cantidad de cifras acertadas y el tipo de apuesta seleccionada por el jugador.Las principales modalidades son:Una cifra (uña): paga $5 por cada peso apostado.Dos cifras (pata): paga $50 por cada peso apostado.Tres cifras (pleno): paga $400 por cada peso apostado.Tres cifras combinadas: paga $83 por cada peso apostado.Cuatro cifras (superpleno): paga $4.500 por cada peso apostado.Cuatro cifras combinadas: paga $308 por cada peso apostado.Cada tipo de apuesta debe seleccionarse antes de confirmar la compra del tiquete.Horario del sorteo Chontico NocheEl horario del sorteo cambia dependiendo del día de la semana:De lunes a viernes: 7:00 p.m.Sábados: 10:00 p.m.Domingos y festivos: 8:00 p.m.La transmisión oficial permite que los jugadores conozcan rápidamente los resultados y verifiquen si obtuvieron algún premio en la jornada.¿Cómo reclamar un premio?Para reclamar un premio del Chontico Noche es indispensable conservar el tiquete original en buen estado, sin tachaduras ni alteraciones.Los premios menores de $100.000 pueden cobrarse directamente en el punto de venta donde se realizó la apuesta. En cambio, los premios iguales o superiores a ese monto requieren un proceso adicional en puntos autorizados.Entre los requisitos se encuentran:Presentar el tiquete original diligenciado.Mostrar documento de identidad.Ser mayor de edad.Las autoridades recuerdan que el plazo máximo para reclamar premios es de un año contado desde la fecha del sorteo. Asimismo, recomiendan verificar cuidadosamente los resultados antes de iniciar cualquier trámite de cobro.Con una nueva jornada en desarrollo, el Chontico Noche mantiene viva la expectativa de miles de apostadores que cada día esperan acertar la combinación ganadora y obtener uno de los premios disponibles en este tradicional juego de azar.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
A la fueron enviados la madre y el padrastro de una menor de 17 años que fue rescatada tras 10 años de sufrir todo tipo de vejámenes en una casa del barrio Ricaurte, en Ibagué. Los habitantes del sector repudiaron los hechos y aseguraron que nunca tuvieron conocimiento de lo que ocurría. La menor ya está bajo protección de bienestar familiar.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La captura del hombre de 36 años y su esposa fue la culminación de 6 meses de investigación de uno de los casos más aberrantes de los que se haya tenido noticia en Ibagué. Esta pareja, según la Fiscalía, durante más de una década, al parecer, sometió a todo tipo de vejámenes a la hija de la mujer desde que tenía 8 años.Mamá y padrastro en Ibagué habrían obligado a niña a abordar dos veces“Lamentablemente tenemos que manifestar que la menor de edad era víctima frecuentemente de abuso sexual por parte de su padrastro. Inclusive, tengo que decirlo, presuntamente, esta menor de edad a temprana edad fue víctima de dos abortos ocasionados a raíz de este lamentable hecho de abuso sexual reiterado y permanente”, dijo en Noticias Caracol el coronel Édgar López, comandante de la Policía Metropolitana de Ibagué.El fiscal del caso, notablemente afectado, reveló que “en el segundo semestre de 2016, cuando la menor contaba con 8 años de edad y residía junto con su madre y su padrastro, se dio inicio al ciclo de violencia sexual".Al parecer, mamá de la menor torturó y abusó de su hija, a quien amarraba para que no escapara de lo que llamaba “hogar”. El fiscal dijo que la mujer “privó de la libertad a la menor, atándola con cuerdas, cadenas y candados. La mantuvo desnuda, inmovilizada y aislada durante días. Le negó alimentos, agua y descanso. La golpeó reiteradamente con puños, patadas y objetos. Le provocó quemaduras químicas con hipoclorito”.La menor, además de ser abusada por su padrastro, permanecía encerrada. No podía tener amigos ni contacto con su familia, tampoco podía ir al colegio, todo para evitar que se revelara la situación que vivía en su casa. Esto ocurrió durante cerca de 10 años en una vivienda del barrio Ricaute, en el sur de Ibagué.Habitantes del sector repudiaron lo ocurrido. La alcaldesa de la ciudad de Ibagué, Johana Aranda, informó a quienes sean víctimas de estos hechos dónde pueden buscar ayuda: “Todos tenemos que cuidarnos; los vecinos, los amigos, los cercanos. Por eso se habilita en la ciudad de Ibagué una línea de atención especial de la mano de la Policía Metropolitana, la patrulla púrpura, la línea 155 y la 123, donde tenemos atención psicosocial, escuchando también a nuestros jóvenes, a los niños, una estrategia en territorio en instituciones educativas en los barrios de Ibagué”.Los cargos que les imputaron a mamá y padrastro que habría abusado de niña en IbaguéEl padrastro y la mamá de la menor de 17 años fueron enviados a la cárcel de Picaleña y enfrentarán cargos por los delitos de acceso carnal violento agravado, actos sexuales abusivos con menor de 14 años, pornografía con menores de 14 años, tortura y por lo menos podrían ser condenados a 40 años de prisión.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
La actriz de cine para adultos y creadora de contenido Esperanza Gómez confirmó que atraviesa un periodo marcado por dos pérdidas familiares ocurridas en un intervalo de seis meses: la muerte de su esposo en octubre de 2025 y el fallecimiento de su madre en abril de 2026. La revelación se produjo durante una entrevista con Los 40 en la que habló sobre su vida personal mientras abordaba otros proyectos profesionales. (Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)En esa conversación, Esperanza Gómez explicó que su esposo murió tras enfrentar un cáncer, un proceso que no solo afectó su entorno familiar sino también su estabilidad emocional. De acuerdo con sus declaraciones, el acompañamiento durante la enfermedad implicó un desgaste progresivo que se extendió hasta el momento del fallecimiento. Gómez describió el impacto de esa etapa con una frase directa: “Entré en un estado de depresión muy fuerte debido a que mi esposo tenía cáncer, y a mí la enfermedad de él obviamente me afectó demasiado”. La actriz también señaló que la situación no se limitó a un episodio puntual, sino que derivó en una alteración más amplia de su salud mental. En el mismo espacio explicó que el contexto personal coincidió con otros factores emocionales acumulados, lo que agravó su estado. “Se juntaron muchas cosas y entré como en un estado de ansiedad, de depresión muy fuerte”, indicó. Estos efectos no solo tuvieron un componente emocional, sino que también influyeron en decisiones relacionadas con su trabajo. Uno de los proyectos que se vio directamente afectado fue su autobiografía, un libro que ya estaba terminado desde hace aproximadamente dos años, pero cuya publicación fue aplazada. En ese sentido, Gómez detalló que el proceso de escritura implicó revivir episodios de su infancia que consideraba superados. “Cuando empiezo a contar mi historia en la biografía (…) resulta que se me remueve todo, me da mucho trabajo”, afirmó. Madre de Esperanza Gómez murió 6 meses después de que falleció su esposoAnte ese escenario, optó por frenar la salida del libro, una decisión que comunicó a la editorial. Según relató, la razón fue no sentirse preparada para exponer ciertos aspectos personales. “Lo siento mucho, pero yo no estoy preparada”, expresó. Mientras atravesaba ese proceso, ocurrió una segunda pérdida. En abril de 2026 falleció su madre, lo que generó una situación de duelo simultáneo. La actriz confirmó que ambos eventos se dieron en un periodo cercano y que, en conjunto, representan un momento reciente en su vida personal. La relación con su madre había sido abordada previamente por Gómez en distintas entrevistas, donde señaló que estuvo marcada por situaciones complejas desde su infancia. Ese antecedente agrega un componente adicional al proceso de duelo, en la medida en que la pérdida se conecta con experiencias previas que también han sido objeto de reflexión en su biografía.En términos generales, la actriz describió que la suma de factores personales, incluida la enfermedad de su esposo, la pérdida familiar y los recuerdos asociados a su historia, generó un escenario de alta carga emocional. “Se juntaron muchas cosas”, reiteró durante la entrevista, al explicar el contexto en el que enfrentó estos episodios. ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL