El avance de la investigación por la muerte de dos niñas envenenadas con talio en Bogotá dio un giro determinante tras el allanamiento al locker de Zulma Guzmán, ubicado en el Club El Nogal. Los Informantes tuvo acceso a los videos del operativo, en el que fueron hallados elementos clave y lo que sería la 'prueba reina' del caso.Las autoridades ejecutaron una orden judicial para registrar el locker asignado a la señalada, donde recolectaron muestras y elementos que, según el abogado de la familia Graham Sardi, David Espinosa, cerrarían el círculo de responsabilidad sobre la mujer, actualmente detenida en el Reino Unido.¿Qué se encontró en el locker de Zulma Guzmán?Un equipo de expertos de la Fiscalía ingresó al vestier de mujeres del exclusivo club bogotano para abrir el locker. El abogado detalló lo que se encontró en ese espacio: “Lo primero que se encuentra son unos guantes de látex. Se encuentran unos frascos como empaquetados que, en ese momento no se sabía qué era. Encontramos unas calcomanías de estos productos de Rappi que precisamente fueran los que se habían utilizado para entregar el domicilio y encontramos una faja que alteraba el cuerpo de una persona”, afirmó.La faja hallada ha cobrado especial relevancia para los investigadores, ya que coincide con los testimonios recogidos por el domiciliario tras el envío de frambuesas envenenadas que cobraron la vida de dos menores en 2025.Espinosa señaló que la publicidad del producto “hizo conectar con la descripción que había hecho el mensajero de la persona que le había entregado el producto...era gordita, tenía una peluca, era una persona que no se correspondía su apariencia física con su vestimenta”.Encontraron la letal sustancia en uno de los frascosLos elementos extraídos del club fueron analizados bajo estrictos protocolos. El dictamen de Medicina Legal sobre las sustancias líquidas encontradas en dos frascos sin etiquetas dentro del locker confirmó la presencia de talio.“Nosotros podemos afirmar con grado de certeza, por lo menos como representante de víctimas, que Zulma es la responsable directa de la muerte de las niñas”, señaló el abogado. Este proceso judicial en Colombia busca la imputación de Zulma Guzmán por la muerte de dos menores de edad y el intento de homicidio de otros dos. Actualmente, la mujer se encuentra en la prisión de Bronzefield en Inglaterra, a la espera de que se defina su situación jurídica y las solicitudes de extradición al país.El antecedente de Alicia Graham, madre de una de las menores muertas por talioLa investigación también se ha extendido al fallecimiento de Alicia Graham Sardi, ocurrido el 17 de agosto de 2021. Aunque inicialmente su muerte fue atribuida a un cáncer de seno, el caso de las menores envenenadas con talio encendió las alertas en la familia Graham.Cristina Graham, hermana de Alicia y tía de una de las niñas que falleció envenenada por esta letal sustancia, relató que le informaron que a su hermana “alguien que estaba con ella de manera permanente la goteó con talio de a poquitos en algo que ella se tomaba”.Antes de fallecer, Alicia presentó síntomas que desconcertaron a sus allegados. El endocrino Julio Portocarrero, quien la trató en su momento, recordó su diagnóstico: “Si esto no es una intoxicación por talio, yo no sé qué será”.Irregularidades en la historia clínicaLa revisión del caso de Alicia Graham ha revelado inconsistencias en sus registros médicos. El periodista Florencio Sánchez identificó que existen dos exámenes de orina realizados con poco tiempo de diferencia en julio de 2021. Mientras que el primer examen reportó un resultado negativo, el segundo, ordenado tras su ingreso a la Clínica Santa Fe, arrojó un resultado positivo con una alta posibilidad de talio en su cuerpo, “pero esos resultados no ingresan a la historia clínica de Alicia Graham”.Alicia tenía 51 años, tres hijos y toda una vida por delante. Su muerte dejó un vacío inmenso en su familia, que intentaba hacer las paces con su ausencia cuando, cuatro años después, la tragedia volvió a golpear. El 4 de abril de 2025, la hija menor de los De Bedout invitó a dos amigas a su casa para hacer galletas. Sin embargo, las niñas terminaron consumiendo unas frambuesas envenenadas con talio que habían llegado como regalo.Para esta familia, existen indicios contundentes que apuntarían a una presunta responsabilidad de Zulma Guzmán en la muerte de las menores y de la madre de una de ellas. “No es una coincidencia, vamos a seguir investigando qué le pasó a mi hermana... Esperemos que esta señora cumpla su sentencia y se haga justicia... Yo pienso que ella tiene información de qué pasó con mi hermana”, concluyó Cristina.“La muerte de Alicia, que hoy podemos afirmar fue fruto de un envenenamiento, no puede quedar la impunidad”, dijo el abogado de las víctimas.Las autoridades colombianas mantienen el caso abierto, mientras la Fiscalía espera respuesta del Reino Unido para proceder con la audiencia de imputación contra Zulma Guzmán Castro, vinculada sentimentalmente en el pasado con el esposo de Alicia Graham.
La familia de Jaminton Campaz atraviesa uno de sus momentos más difíciles tras la participación de la selección Colombia en el Mundial 2026. El mediocampista ofensivo, quien actualmente viste la camiseta del Rosario Central de Argentina, ha sido blanco de amenazas que surgieron luego del partido contra Suiza el pasado 7 de julio en Vancouver, Canadá.Su hermano mayor, Mike Campaz, relató entre lágrimas en Los Informantes el impacto de las amenazas de muerte que recibió el jugador y que lo obligaron a evitar su regreso a Colombia.¿Por qué Campaz recibió amenazas de muerte?El incidente que desencadenó la situación ocurrió en el encuentro de octavos de final, cuando un remate de Jaminton Campaz no logró concretarse en gol. A partir de ese momento, las redes sociales del jugador se llenaron de advertencias contra su integridad. Mike Campaz, quien ha sido una figura paterna para el futbolista, expresó el dolor que siente la familia ante la discriminación recibida: "Ver mensajes de gente acá discriminándolo como si fuera un criminal...somos del fútbol y sabemos de los comentarios malos y él está preparado para eso, pero que se le metan con la familia no tiene derecho".Debido a la seriedad de las advertencias, el jugador tomó la decisión de viajar directamente desde Norteamérica hacia Argentina para reincorporarse a su club, omitiendo su periodo de vacaciones en Colombia. Sobre la imposibilidad de reunirse, su hermano mayor manifestó: "Tener que decirle que no vinieron fue muy duro. Fue muy duro porque a la fecha nosotros no lo podemos ver, ya tendremos tiempo para para compartir, para darle un abrazo".El recuerdo del asesinato de Andrés EscobarEl recuerdo de Andrés Escobar volvió de inmediato. El futbolista fue asesinado tras regresar del Mundial de Estados Unidos 1994. Aunque nunca se ha esclarecido que su muerte estuviera relacionada con asuntos deportivos, este hecho encendió las alarmas y, por eso, Jaminton Campaz no pudo regresar a Colombia.Una historia de superación desde Tumaco e IbaguéLa trayectoria de este deportista está marcada por el sacrificio de su madre, Betzabet Campaz, y sus siete hermanos, quienes abandonaron la precariedad en el corregimiento de Chontal, en Tumaco, para buscar un futuro en Ibagué a través del fútbol. El hermano del mediocampista recuerda con gratitud la acogida de la capital del Tolima: "Llegamos a una ciudad que nos abrió sus puertas y nos acogió como uno más”.El hermano mayor, quien también fue futbolista profesional, asumió la responsabilidad de cuidar de Jaminton y sus hermanos desde joven. "Cuando a mí me preguntan que si soy el papá, yo digo: ‘yo lo que hice, lo hice de corazón’”, afirmó Mike sobre su rol protector en la familia.Lo que dicen autoridades sobre las amenazasLos primeros indicios de las autoridades apuntan a que las amenazas contra Campaz son serias y podrían provenir de un grupo de apostadores. Sin embargo, la investigación continúa para establecer quiénes estarían detrás de este hecho.Mike Campaz confirmó que la familia mantiene contacto permanente con las autoridades y cuenta con el acompañamiento de un jefe de inteligencia de la Policía, encargado de hacer seguimiento al caso y brindarles seguridad. Mientras tanto, la Federación Colombiana de Fútbol y el entorno del jugador rechazaron contundentemente cualquier manifestación de odio que ponga en riesgo la vida de los deportistas.
El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
María Carolina Hoyos, actual viceministra de las TIC e hija de la fallecida periodista Diana Turbay, estuvo cara a cara con el exjefe de sicarios de Pablo Escobar, John Jairo Velásquez alias 'Popeye'. El encuentro estuvo lleno de dolor, pero a la vez de perdón.La expectativa adornaba los momentos previos al encuentro. Era la primera vez que María Carolina se encontraba de frente con uno de los involucrados en el asesinato hace 25 años de Diana Turbay Quintero. Su secuestro y su muerte se dieron en medio de tensiones por la inclusión de la extradición en la constitución que Colombia preparaba; Pablo Escobar la tomó como rehén para presionar la eliminación del castigo.La viceministra se encontró frente a frente con ‘Popeye’ para conocer de primera mano bajo qué circunstancias había ocurrido el plagio de su madre. “Yo asumo la responsabilidad por los hechos del cartel de Medellín porque yo sé la memoria histórica. Fui mano derecha de Pablo Escobar, viví todo esto con él.” Con esa frase, la conversación parecía propiciar un ambiente doloroso pero a al vez real.“Realmente su madre no cometió ningún delito. Su madre fue un vehículo para tumbar la extradición, para presionar al presidente de la República y utilizar a su abuelo el doctor Turbay para que se creara un ambiente para la no extradición de la constituyente del 91. Se secuestra a su señora madre; ella fue engañada”. Dijo Popeye. Y así, paso a paso el exayudante del capo le entregó detalles sobre la tragedia. Ante las declaraciones, la viceministra respondió: “yo lo perdono y mi hermanito (Miguel Uribe Turbay) también”. De igual manera John Jairo Velásquez asumió su responsabilidad y le pidió perdón en nombre del Cartel de Medellín. Un apretón de manos fue suficiente para sellar la histórica reunión, ejemplo de reconciliación.
El lugarteniente de Pablo Escobar habló con Los Informantes y explicó que “no hay un bandido más preparado para ser ciudadano” que él.
Luego de nueve meses y medio de libertad, tiempo en que no se supo nada de él, reapareció John Jairo Velásquez Vásquez, alias ‘Popeye’, jefe de sicarios de Pablo Escobar, para declarar en el proceso que se adelanta en contra del extraditado narcotraficante Félix Antonio Chitiva Carrasquilla, alias ‘La Mica’.En un juzgado de Justicia y Paz, alias ‘Popeye’ aseguró que alias ‘La Mica’ financiaba las estructuras del Cartel de Medellín hasta con 250 mil dólares.Alias ‘La Mica’ habría también participado en la muerte del candidato presidencial Luis Carlos Galán Sarmiento, asesinado en agosto de 1989. Por este último se conoció que será testigo del juicio en una diligencia el próximo 24 de junio.Entre los hechos delictivos que financió están el atentado contra el avión de Avianca, ocurrido en 1989 y que dejó 110 personas muertas. También habría aportado para la lucha contra la Policía en todo el país, además de la bomba al edificio del DAS, ocurrido en Bogotá diciembre de 1989 y donde murieron 63 personas.
Investigan si acción armada en Medellín se relaciona con libertad de ‘Popeye’
Un grupo de cerca de 50 personas lo acompañó a su salida, hacia las 9:00 p.m., de la cárcel de máxima seguridad de Cómbita. Miembros de la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo y la Policía Nacional escoltaron a Velásquez Vásquez en el recorrido que inició por tierra hasta Tunja. Quien fuera la mano derecha de Pablo Escobar envió un comunicado, escrito de su puño y letra, en el que pedía perdón a sus víctimas y agregaba que había pagado su condena sin ningún tipo de lujos o comodidades, que había colaborado con la justicia y solicitaba protección para su derecho fundamental a la vida. Velásquez, uno de los pistoleros más sanguinarios del cartel de Medellín, estuvo preso por 23 años, pero un juez ordenó el viernes pasado su libertad condicional al haber cumplido tres quintas partes de su condena. Velásquez ha reconocido varias veces que asesinó directamente a por lo menos 300 personas y que como jefe de los matones de Escobar coordinó alrededor de 3.000 homicidios más. Quien fuera jefe de sicarios del cartel de Medellín ha dicho que teme por su vida y en las últimas horas solicitó una mediación de la Defensoría del Pueblo para garantizar su vida al salir de la cárcel. La Defensoría, por su lado, respondió que aunque "no opera como cuerpo de custodia", debido a una petición formulada el marte por el Comando de la Policía Metropolitana de Tunja para actuar en calidad de garante, "y dados sus fines estrictamente humanitarios, hará un acompañamiento de la diligencia" de liberación. ¿Quién es ‘Popeye'? Lideró en los años 80 y 90 una lista de sicarios que cumplían órdenes de Pablo Escobar y de la que hacían parte peligrosos pistoleros como John Jairo Arias, alias ‘Pinina', muerto en 1990, o Mario Castaño, alias ‘El Chopo', muerto en una operación policial en 1993. También la integraban Brances Muñoz Mosquera, alias ‘Tyson'; muerto por resistir a la Policía; su hermano Dandeny Muñoz, ‘la Quica', actualmente preso en Estados Unidos; Carlos Aguilar, ‘el Mugre', de quien no se sabe si está vivo o muerto pues salió libre en 2001 y no se ha vuelto a saber de él. Otros miembros de la red de sicarios eran Juan Carlos Ospina, ‘el Enchufe', quien murió en Bogotá en una redada policial en 1993, y Carlos Alzate, ‘el Arete', que según el diario El Espectador sufrió un atentado al salir de prisión y ahora vive en España.
Así actuaba alias ‘Popeye’ en los tiempos de Pablo Escobar
Fueron muchos sus crímenes para pagar solo 25 años: víctima de ‘Popeye’
Con El despertador entérese de lo que es noticia este miércoles
“Da igual matar a una persona que a 3 mil”: víctima de ‘Popeye’ critica su salida
A su salida, ‘Popeye’ pidió perdón a sus víctimas
Luana sigue sin poder hallar explicación a cómo es que ella y su mamá sobrevivieron después de que el tercer piso de una casa les cayera encima y las tapara por completo. Y mucho menos le halla razón alguna a que su mamá, María Janeth, haya sacado la fuerza para quitar todos los escombros de encima. Desde Pereira, esta modelo de 22 años cuenta la historia sin poder creer todavía que ella y su progenitora están vivas. Lo perdieron todo, pero encuentra tantas razones para vivir en medio de la tragedia. Su historia, tan llena de casualidades en el camino, tiene toda la cara para ser un milagro en medio de la catástrofe por el terremoto.Las dos vivían en una casa arrendada del barrio Providencia de Pereira -del que ya no queda sino la mitad de las viviendas- junto a cinco gatos que la joven adoptó después de perder a su bebé. Luana en realidad se llama María Paula Vega, pero decidió llevar el nombre de su hija nonata como un homenaje. Los gatos y el hogar que formó con su mamá en estos años fue la manera de llevar con el sentimiento de la pérdida. Janeth Ibargüen, que es oriunda de Bogotá, se dedicó muchos años a realizar el aseo en hospitales, pero su condición de salud física la llevó a trabajar en un negocio de empanadas.Luana ahora vive en casa de su papá y su madrastra, con su mamá y cuatro de los cinco gatos, ya que no han podido recuperar al quinto y más pequeño. Janeth sigue yendo al barrio para buscarlos. Todavía no han sido censadas como víctimas y está pensando qué hacer, pues los arriendos en Pereira han llegado a precios muy elevados. Está en cama recuperándose de su lesión y espera que su rostro se siga cicatrizando.Así vivieron el terremoto en PereiraEl día del terremoto, doña Janeth tenía que ir a una cita médica a las 7:20 a. m., pero decidió levantarse temprano y cancelar el compromiso. Luana y su mamá estaban en la casa cuando el movimiento telúrico empezó. El miedo se apoderó de ellas y se abrazaron, pensando en que todo pasaría y volvería a la normalidad. Pero cuando Luana se dio cuenta de que el techo podría colapsar, tomó sin dudar a su mamá de la mano para salir. Cuando llegó a la puerta, la chapa cayó y ambas tuvieron visión de la calle. El exterior y uno de sus gatos en una de las ventanas fue la última visión que tuvo Luana. Después solo vino oscuridad. Podía sentir que encima de ella quedó su madre y lo demás que la aplastaba era puro concreto.Doña Janeth reunió todas las fuerzas posibles para despejar los escombros y expulsar hasta un muro de encima para poder salir. Una vez volvieron a ver luz mezclada con polvo, esta madre vio una escena dolorosa. Su hija María Paula tenía una gran herida en un lado de su rostro que no dejaba de manar sangre. El desespero se apoderó de ella al punto de arrojarse a los autos que pasaban para rogar ayuda. "Mi niña, ayúdeme, por favor, ayúdeme”, recuerda que decía. Se le “tiraba” a cuanto vehículo pasara.Nadie atendió el llamado. La situación se agravó cuando se dieron cuenta por error de que Luana tenía la pierna torcida y no podía caminar. Un vecino venezolano iba a resolver llevarla en moto, hasta que unos vecinos la trasladaron hasta el hospital más cercano, donde le cosieron su rostro como se pudo y luego la operaron de la tibia y el peroné, donde ahora tiene placas. No supo realmente qué clase de lesión lleva ni tiene imágenes diagnósticas por la urgencia con la que fue tratada, al igual que muchos heridos. La adrenalina del momento no le permitió a Janeth sentir, sino hasta mucho tiempo después, que tenía un dolor fuerte en el pecho, no solo raspaduras. La caída de todo el material sobre ella le fisuró, al parecer, una costilla. Una lesión que no ha sido atendida.La gravedad de las heridas de LuanaLa herida de Luana era más profunda de lo que se pensaba y no fue bien limpiada en el primer sitio donde la atendieron. Esto le provocó una grave infección que requirió una posterior cirugía reconstructiva que le practicó el doctor Ricardo Pacheco, quien supo de la situación por doña Janeth y ofreció hacer el procedimiento de forma gratuita en las instalaciones de la Clínica Central del Eje. El médico encontró que la zona de las heridas en el rostro se estaba infectando y ya se estaba poniendo de color negro y le aseguró que era un milagro que no haya perdido un ojo y todavía conservara la movilidad en su rostro, porque estuvo a punto de comprometer un nervio.Inmediatamente después de salir de la operación de Luana, no tenían a dónde ir y tuvieron que quedarse temporalmente a dormir en el suelo de un prostíbulo. Luego su familia dio con su paradero y terminaron, de manera inesperada, viviendo con el padre y la madrastra de Luana.Las secuelas del terremoto: vivir con miedo y no dormirEn la primera semana después del terremoto, Luana y Janeth no han podido dormir bien y siguen viviendo con miedo. Algunas pertenencias de su casa fueron hurtadas por inescrupulosos, incluyendo el celular de Janeth. Mientras que la joven tiene que permanecer reposando, su mamá ha ido y vuelto para recuperar algunas cosas, pero sobre todo a los gatos; los pequeños amores de su hija. Ambas tienen problemas para dormir y temen que la catástrofe vuelva a ocurrir. Luana sintió mucho miedo cuando la dejaron en el sexto piso del hospital. Admite que tiene duras secuelas: “Se va la luz o escucho un ruido en el techo y empiezo a llorar”.Pero aún habiendo perdido lo material, Luana está agradecida en cierta forma de que todo les haya pasado. “Mi mamá y yo éramos unas personas muy solas”, contó. Para ella es algo nuevo e inesperado ver que doña Janeth y su madrastra hablen después de 15 años. “Siento que es algo que nos hacía falta, como esa familia”. Allegados de Janeth que están en Bogotá también se volcaron a ayudarlas todo lo posible. Luana siente impotencia de no poder moverse ni ayudarle a su madre como quisiera, pero ahora lo toma como los días de descanso que nunca tuvieron las dos, para luego levantarse. “Eso nos dio un motivo más para seguir, aunque nos hayamos quedado sin nada, siento que más ya tenemos muchas más ganas de vivir y de seguir adelante. Y eso es increíble”.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
Mafe Benítez es el nombre de una mujer que libró una fuerte batalla contra los estándares de belleza y que logró construir una carrera basada en la autoaceptación y el empoderamiento. La mujer, que hoy es modelo y activista, atravesó momentos emocionales difíciles al enfrentarse a una condición que afecta uno de los principales atractivos de las mujeres, el cabello.La mujer enfrentó la alopecia areata, una enfermedad autoinmune que ataca principalmente las raíces del cabello, causando la caída excesiva del mismo en forma de parches o por completo. Principalmente se presenta en la cabeza, pero también puede darse en otras partes del cuerpo y que, en su caso enfrentó desde los siete años. En aquel entonces, el diagnóstico fue confuso, llegando incluso a sugerirse que padecía lupus debido a que la condición no era tan visible o común en esa época. Tras tratamientos con corticoides y remedios naturales, su cabello creció de nuevo al año.El daño emocional y físicoA los 13 y 14 años, cuando la identidad se está construyendo y la apariencia lo es todo, esta condición regresó con fuerza. El cabello empezó a caerse excesivamente y los médicos le explicaron que su sistema inmune estaba atacando sus folículos pilosos. "Los médicos muchas veces me decían: '¿Ves lo que está pasando? Es como eres tú misma atacándote a ti misma'", contó Benítez en el videopodcast En Aguas Profundas.Durante varios años, Mafe decidió enfrentar esta enfermedad en secreto, viviendo una tortura cada vez que se bañaba. "Ya bañarme el cabello era un infierno en ese momento para mí... [sentía] miedo porque me lavaba el pelo y salía un montón de cabello". Lo que más la torturaba era pensar en el qué dirán y, por eso, para enfrentar el mundo exterior, recurrió a pañoletas y luego a pelucas, tratando de mantener una fachada mientras por dentro se desmoronaba.Esta situación le provocó una profunda crisis emocional y la aisló socialmente, pues Mafe Benítez evitaba salir con amigos para no tener que repetir una pañoleta o por el miedo constante a que alguien descubriera su situación. La ansiedad y la depresión se volvieron sus compañeras silenciosas, por lo que en la entrevista, fue enfática al recordar que su mayor conflicto no era externo, sino interno. "El peor enemigo en ese momento era mi propia mente, no era más que eso... no me sentía como libre, me sentía muy enclaustrada en mi mente y en mis pensamientos".El camino a la autoaceptaciónMafe Benítez empezó a cambiar su autopercepción cuando empezó a seguir a mujeres empoderadas que lucían su calva con orgullo para inspirarse. También realizó terapias sanadoras que la invitaron a mirar hacia adentro, en las que entendió que había pasado años buscando respuestas y soluciones afuera que solo encontraría en su interior.En 2023 decidió hacer un cambio trascendental, le pidió a su pareja que la ayudara a raparse. Ver caer sus mechones fue un acto profundamente simbólico que desató un llanto de liberación. "Fue un tema muy simbólico ver el cabello caer, algo que yo había temido casi por cuatro años que sucediera", recordó y resaltó que fue ahí cuando con fortaleza admitió que "yo no necesito tener cabello para demostrar quién soy o qué soy".Hoy, Mafe Benítez no solo ha hecho las paces con el espejo, sino que ha convertido su experiencia en una plataforma para ayudar a otros. Al soltar la carga de ocultar su alopecia, se le abrieron puertas profesionales en el modelaje y la creación de contenido que antes parecían inalcanzables, las cuales le han permitido ayudar a otras mujeres que atraviesan batallas similares. "La fuerza no está aquí [en el cabello]... está en el corazón", concluyó.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.
Este martes, en Argentina, falleció Eduardo Maglioni a los 80 años, otrora delantero de Independiente de Avellaneda, club con el cual ganó seis títulos, cuatro de ellos internacionales (Dos Copa Libertadores, una Copa Interamericana y una Copa Intercontinental. Además, vistió la camiseta de los clubes colombianos Atlético Nacional, Millonarios y Unión Magdalena. "Despedimos con dolor a Eduardo Maglioni, uno de los grandes jugadores de nuestra historia. Autor de dos goles en la Final de la Copa Libertadores 1972 ante Universitario de Perú y ganador de seis títulos con el Rey de Copas: Metro 70 y 71, Libertadores 72 y 73, Interamericana 73 e Intercontinental 73. Además, ostentaba un simpático Récord Guinness por convertirle tres goles en 111 segundos a Gimnasia La Plata en 1973. Estuvo ligado al Club hasta sus últimos días, entregando hasta el final el amor que tenía por Independiente. Hasta siempre, Eduardo. Te vamos a extrañar", fue el sentido mensaje del conjunto rojo de Avellaneda.Por su parte, el ente recto del fútbol de nuestro país también se pronunció en sus cuentas oficiales. "División Mayor del Fútbol Colombiano –DIMAYOR–, en cabeza de su presidente, Carlos Mario Zuluaga Pérez, y los 36 clubes afiliados, lamentan profundamente el fallecimiento de Eduardo Maglioni, exfutbolista argentino que dejó una importante huella durante su paso por el Fútbol Profesional Colombiano. Maglioni tuvo una destacada carrera como delantero y vistió las camisetas de Millonarios FC y Atlético Nacional, además de Unión Magdalena, durante su etapa en Colombia. Su talento y trayectoria internacional lo convirtieron en una figura recordada por los aficionados de los diferentes clubes que representó, dejando también un legado en el fútbol colombiano. La DIMAYOR expresa sus más sinceras condolencias a sus familiares, amigos, excompañeros y a las instituciones que hicieron parte de su trayectoria, acompañándolos en este difícil momento", se lee en la misiva.
En medio del parón por el fuerte terremoto, Deportivo Cali aprovecha para seguir ajustando detalles en el equipo y sumar refuerzos para mejorar la plantilla. Por eso, este martes anunciaron el fichaje de un extremo de 23 años con experiencia en Argentina y los Estados Unidos. "El extremo Alexis Castillo Manyoma firmó y oficialmente hace parte de nuestro plantel profesional masculino. Le deseamos muchos éxitos en esta etapa como jugador verdiblanco", se lee en la publicación de los vallecaucanos. De esta manera, los azucareros se presentan como uno de los clubes que más movimientos tuvo, puesto que más allá de la llegada de Manyoma, se ha reforzado con los siguientes jugadores: Kalazán Suárez (Internacional de Bogotá), Edwin Velasco (Deportivo Pasto), Léyser Chaverra (Independiente Medellín), Nicolás Benedetti (Las Palmas de España), José Moya (The Strongest de Bolivia), Carlos Bacca (Junior) y Eduard Bello (Atlético Nacional).Manyoma ha construido una trayectoria con experiencia en Colombia, Argentina y Estados Unidos. Con Cortuluá (Actualmente Inter de Palmira), disputó 65 partidos y marcó siete goles, además de registrar tres asistencias. Su rendimiento le permitió dar el salto al fútbol argentino con Estudiantes de La Plata, donde acumuló 50 apariciones, cinco goles y seis asistencias. Posteriormente, tuvo una experiencia con Colorado Rapids en la MLS, equipo con el que jugó 16 encuentros y anotó dos goles. En total, según los registros presentados, Manyoma suma 131 partidos, 14 goles y nueve asistencias a nivel de clubes, cifras que respaldan su llegada al Deportivo Cali.Manyoma disputó 28 partidos con la Selección Colombia Sub-20, acumulando 1841 minutos. Participó en nueve amistosos (2 goles), 9 del Campeonato Sudamericano Sub-20 (1 gol y 2 asistencias), 5 de los Juegos Suramericanos (1 gol) y 5 de la Copa del Mundo Sub-20 (1 gol). Registró 4 goles, 2 asistencias y 4 tarjetas amarillas, sin expulsiones.
La vida de Eduardo, cuyo usuario en redes sociales es @fenix_eduardomj, cambió por completo cuando aparentemente se había terminado. A los 34 años, su corazón se detuvo y los médicos no tenían muchas esperanzas para él; sin embargo, una hora más tarde estaba de regreso y con una historia que ahora se hace viral. Durante esos 60 minutos, según su testimonio, tuvo experiencias que los llevaron a reflexionar.A través de un extenso video en sus redes sociales, Eduardo compartió su testimonio. "En febrero del año pasado, 2025, con 34 años, se me paró el corazón durante una hora", empezó contando el hombre español en un video que ya ha capturado gran atención en el mundo digital. ¿Qué fue lo que le ocurrió?Tras un año y medio de esta experiencia sobrenatural que él calificó como "cercana a la muerte", aseguró que finalmente ha entendido por qué tuvo que pasar por eso y la reflexión que ahora quiere compartir con el mundo. En primera medida, contó que siempre fue una persona sana y que le gustaba jugar tenis. "Esta historia no es solo para mí, también es para ti".Precisamente, fue después de un juego de tenis que empezó a sentirse mal y decidió ir a urgencias. Eduardo detalló que al llegar al hospital se sentía peor y cuando llegó a la camilla su corazón se detuvo luego de sufrir tres paros cardíacos, a lo largo de ese tiempo los médicos hicieron lo imposible por reanimarlo. "Desperté al día siguiente en la UCI y ahí empecé a recordar lo que había visto en el más allá".Eduardo procedió a contar con detalle las dos experiencias más significativas que, según él, vivió mientras su corazón estuvo detenido. "Estuve con mi abuelo, él falleció hace 20 años" y agregó que también estuvo en un juzgado en el que "me decían que no me podía quedar allí, que tenía que volver porque no había completado mi misión". Aseguró que está seguro que nada de lo que pasó fue un sueño, pues recuerda todo con mucha claridad. Por otro lado, el hombre de ahora 35 años también detalló que otra experiencia que tuvo fue ver desde el cielo la ambulancia en la que lo trasladaron, incluidos los carros de policías que la acompañaban en el camino. "Yo estaba inconsciente dentro de la ambulancia. En el traslado de un hospital a otro se me paró el corazón y ahí es cuando el alma, el espíritu o la conciencia sale de tu cuerpo y te puedes ver".Esta última experiencia fue la que le confirmó que había vivido algo sobrenatural, pues no había otra manera en la que él supiera que fue trasladado de un hospital a otro mientras estaba inconsciente y que, además, describiera con claridad el trayecto y los carros que lo acompañaban. Para él, un ingeniero científico, esta fue la confirmación de que "hay algo más allá".Eduardo destacó que no cree que volvió a la vida por ser un hombre sano y fuerte, sino porque "tenía que volver". Agregó que el para qué de todo esto, según logró comprender, se debía a que "llevaba cinco años sin hacer lo que realmente yo quería" que, según descubrió años atrás, se trataba de continuar con el legado de Félix Rodríguez de la Fuente, un reconocido divulgador español de la naturaleza.La vergüenza lo llevó a ignorar ese propósito por años y ahora cree que lo que vivió fue un llamado de atención celestial para que reconociera su camino. Desde entonces, se dedicó a la creación del 'Proyecto Fénix', una iniciativa con la que pretende continuar con ese legado, enseñando al ser humano a ser feliz para así cuidar del medio ambiente y los animales.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co