Noelia Maximino, una turista española de 31 años, planeó durante meses sus vacaciones en Colombia. Apasionada por los viajes y por ser una persona alegre, llegó al país a finales de julio junto a un grupo de amigos para recorrer diversos destinos turísticos, entre ellos el Parque Nacional Natural Tayrona, cerca de Santa Marta.Lidia García, una de sus amigas más cercanas y compañera de viaje, recordó la relación que las unía y la personalidad de Noelia: "Éramos uña y carne y para mí Noelia era como una hermana, era parte de mi familia".El grupo realizó una caminata por el parque ecológico y llegó por la tarde al sector de Cabo de San Juan. Cerca de las 4:00 de la tarde, cuando se preparaban para regresar, vieron las embarcaciones de transporte que ofrecían llevar a los visitantes por vía marítima para evitar el trayecto a pie de retorno."No quedaban más chalecos": los minutos previos al accidenteAl momento de abordar la lancha, los integrantes del grupo notaron que no había elementos suficientes de protección para todos los pasajeros. Sin embargo, según relatan los sobrevivientes, la salida del bote se dio de manera apresurada.Lidia García detalló lo que ocurrió al momento de subir con su amiga: "Nos dijeron que ya no quedaban más chalecos y ya está. No, no hubo tiempo ni de reacción, no hubo tiempo de negarnos".Pese a no contar con los chalecos salvavidas, la embarcación inició su recorrido mar adentro hacia mar abierto. Pocos segundos después de haber dejado la orilla de la playa, la lancha enfrentó el fuerte oleaje característico de esa zona de la costa caribeña.García narró los momentos de angustia que vivieron cuando fueron alcanzadas por las olas: "Noelia y yo cuando volcamos estamos dentro de la lancha, conseguimos salir de ahí y a partir de ahí es una película de auténtico terror". El choque de una segunda ola hizo que la nave se diera vuelta por completo, dejando a los ocupantes en el agua y dispersos.Cuestionamientos por la presunta falta de salvavidas en la playaTras el volcamiento, varios pasajeros quedaron a la deriva intentando mantenerse a flote, mientras las olas los empujaban hacia las zonas rocosas de la costa. De acuerdo con el testimonio de los sobrevivientes, la primera ayuda vino de otros visitantes que presenciaron el accidente.Los propios turistas formaron una cadena humana en el agua para sacar a los afectados y llevaron a Noelia hasta las rocas, donde le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras esperaban apoyo.Lidia García cuestionó la presunta ausencia de puestos de socorro en esta zona turística: "No hubo ni atención ninguna ni medios ningunos, no hubo nada. O sea, si se ponen medidas del tipo que sea, aunque sean mínimas, este tipo de cosas no pasan".La joven fue sacada del agua, pero llegó sin signos vitales al centro asistencial.La lancha no tenía permisos de navegaciónEl accidente abrió una investigación por parte de las autoridades marítimas e instituciones de turismo para esclarecer cómo operaba la lancha en una reserva natural.El capitán de puerto de Santa Marta, Julio Monroy, representante de la Dirección General Marítima (DIMAR), confirmó que la embarcación involucrada en el hecho presuntamente no contaba con las autorizaciones legales para transportar pasajeros: "Esta embarcación no estaba autorizada. Es una embarcación que provino de un sitio no autorizado que fue Buritaca, zonas que quedan hacia el norte del Cabo San Juan".El oficial explicó además que los operadores de la lancha habrían aprovechado las condiciones del sector para ofrecer el servicio de manera irregular: "Se aprovecharon de la lejanía y de la buena fe de los turistas".Por su parte, Parques Nacionales Naturales de Colombia emitió un comunicado en el que indicó que dos guardaparques se trasladaron hacia el Cabo de San Juan al conocer lo sucedido, a una distancia aproximada de 40 minutos desde su punto de control.Entre tanto, Luis Ángel Reyes, subdirector de promoción y mercadeo del Instituto Distrital de Turismo de Santa Marta, señaló las acciones que se adelantan tras el caso: "Todas estas cosas están siendo evaluadas. Ya hoy contamos con una mesa técnica que pretende rigurizar el seguimiento a los controles para la práctica correcta de estos servicios turísticos".Piden investigar a los responsablesDesde España, la familia de Noelia Maximino exige que se aclaren las fallas de seguridad y se identifique a los encargados de la lancha pirata y de la vigilancia en la playa.Actualmente, las autoridades mantienen abierta la investigación para establecer las responsabilidades administrativas y penales correspondientes a este hecho.
Lo que iba a ser un paseo familiar y de trabajo en Chinácota, a poco más de una hora de Cúcuta, terminó en un hecho trágico que hoy investigan las autoridades. Yuris Cristel Camila García, una joven de 29 años, profesional en Salud Ocupacional y madre soltera, viajó desde Tibú con su pequeño hijo a visitar a su mamá, Claudia Patricia Manrique, y a su hermano, pero un accidente en un tobogán acabó con su vida.Antes del hecho, la joven habló por teléfono con su madre por última vez. "Yo la llamo a ella antes como a las 6:20. Le pregunto: 'Mami, ¿dónde estás?'. Me dice: 'Mamita, me estoy tomando un café'. Yo le digo: 'Hija, ¿pero dónde?'. Me dice: 'Mami, aquí donde tú conoces, en Entre Flores. Termino el café y nos devolvemos'", relató Claudia. Sin embargo, minutos después de colgar, la joven decidió subir al tobogán del lugar."Usted no se va a salir": la frase grabada antes del golpeUn video grabado por uno de sus acompañantes registró los momentos previos a la caída y hoy es una prueba clave para los investigadores. En las imágenes se ve a Camila acomodándose sobre una llanta en la parte alta del tobogán mientras conversa con el operador de la atracción.Luz Adriana Manrique, tía de la víctima, explicó lo que se observa en la grabación: "Se ve la niña arriba en el tobogán acomodándose en el neumático ese, hablando con el tipo, confirmando de que se cumple con todo lo de la seguridad porque ella pregunta que quién la va a esperar abajo, que si no se va a salir".Ante la duda de la joven sobre si existía riesgo de salirse, el trabajador le respondió: "No, no, usted no se va a salir. Tranquila". Con esa indicación, Camila se lanzó. Pero al tomar la primera curva la joven salió expulsada, cayendo desde una altura cercana a los tres metros.Testigos denuncian falta de paramédicos y ambulanciaCarlos Ramírez, amigo de Camila y quien grabó el recorrido, relató lo que vivió al ver el accidente: "Ella se tira y yo veo como coge demasiada velocidad. Cuando veo que el neumático pega y ella se sale del tobogán". Ramírez corrió de inmediato al punto donde cayó la joven para tratar de ayudarla: "Muy mal, llena de sangre, todavía con vida, porque pues creo que ella no estaba asimilando lo que estaba pasando. Ella me alcanzó a decir que pues no la dejáramos sola".El testigo aseguró que en ese momento no había personal de auxilio preparado para atender la emergencia: "Pero en ese momento ningún trabajador llegó. Fue agonizante porque pues las personas estaban gritando como que no hay camillas aquí, no hay nada de primeros auxilios". Según su versión, el traslado inicial se hizo en un vehículo privado: "Al rato llegó, creo que era el dueño y su esposa, llegaron en unas camionetas y pues no sé de dónde salió la camilla ni nada, pero pues lograron subirla a ella a la camilla y la metieron en la camioneta".La tía de la víctima también cuestionó cómo se atendió a su sobrina tras el impacto: "A ella la atienden los mismos visitantes. Ellos ni siquiera llaman a una ambulancia. Ellos lo único que tenían ahí para la niña era una camilla. A la niña no le pudieron colocar un cuello ortopédico porque no había".La joven fue llevada al hospital de Chinácota y luego remetida de urgencia en ambulancia hacia el Hospital Universitario Erasmo Meoz de Cúcuta. El doctor Freddy Contreras, asesor de gerencia del centro médico, detalló el estado en que ingresó la paciente: "Al momento del ingreso la paciente llega sin signos vitales, por lo cual es declarada fallecida al momento del ingreso". El informe indicó que presentaba trauma craneoencefálico severo, trauma facial y fractura en el antebrazo derecho.¿Tenía permisos la atracción? Habla la Alcaldía de ChinácotaEl hecho abrió una investigación administrativa y penal en Norte de Santander para verificar si la atracción contaba con las licencias exigidas por la ley. Ramiro Luna, alcalde de Chinácota, señaló: "¿Esta atracción no contaba con los protocolos de seguridad para ser utilizado? No, en el momento que empezaron a funcionar no contaba con la documentación, los requisitos y la tramitología necesaria. No tienen las pólizas que se requieren".El mandatario explicó que el negocio tenía permisos para operar como restaurante y hotel, pero no para atracciones mecánicas de entretenimiento.La respuesta de los abogados del establecimientoAnte las denuncias de los familiares y las declaraciones del alcalde, los dueños del restaurante Entre Flores delegaron la vocería del caso en los abogados Óscar Giraldo y José Chía para hablar con Séptimo Día:El abogado Giraldo afirmó que el lugar sí contaba con medidas de atención: "Sí, el establecimiento contaba con todos los protocolos de seguridad, con todas las personas encargadas de brindar los primeros auxilios". Sobre el diseño de la estructura, agregó: "Se realizaron más de 2000 pruebas donde pues realmente no ocurría pues ninguna situación que pusiera en riesgo la integridad de las personas que lo llegaran a utilizar". Asimismo, sugirió que el clima pudo influir en el hecho.Por su parte, el abogado José Chía admitió que faltaban trámites administrativos: "Realmente los permisos que administrativamente se debían implementar para poner en marcha el tobogán no se habían realizado porque se hizo un trabajo pues con expertos y con profesionales que datan sobre la efectividad". El análisis técnico y la investigación de la FiscalíaEl caso también fue analizado por expertos en ingeniería. Joaquín Álvarez, integrante de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, explicó que en condiciones de humedad o condensación un usuario puede alcanzar velocidades cercanas a los 40 kilómetros por hora en ese tipo de estructuras. El especialista señaló preliminarmente que, al tratarse de un recorrido con curvas pronunciadas y alta velocidad, la mejor opción de contención física habría sido un sistema tubular cerrado.Actualmente, la Fiscalía General de la Nación y las autoridades judiciales de Norte de Santander adelantan la recolección de testimonios, videos e inspecciones técnicas para determinar si existieron responsabilidades penales, civiles o administrativas en este hecho.
Al cumplirse un año del fallecimiento de María Alejandra Parada, conocida en redes sociales como Baby Demoni, las circunstancias que rodearon su muerte siguen sin esclarecerse. La joven bogotana tenía 24 años, era madre de una niña y acumulaba cerca de un millón de seguidores en redes sociales cuando ocurrió su deceso el 15 de octubre de 2025. Desde el primer momento, sus familiares rechazaron la explicación inicial de un suicidio y sostienen que se trató de un homicidio.Antes de dedicarse de lleno al contenido digital, María Alejandra trabajaba en una peluquería para mascotas, lugar donde conoció a Miguel Ángel López, un cantante de rap conocido en redes como 'Samor One'. Ambos iniciaron una relación y se fueron a vivir juntos, periodo en el que eran frecuentes las discusiones y peleas en la pareja. Cinco días después de que la joven se hiciera una cirugía estética, ocurrió el trágico suceso que desencadenó el proceso judicial.Las evidencias y contradicciones en este caso En la tarde del 14 de octubre de 2025 se desató una fuerte pelea presuntamente por celos en el apartamento donde vivían, la cual fue grabada en audios por el propio 'Samor One'. Horas más tarde, la influenciadora fue llevada a urgencias en una clínica por un supuesto intento de asfixia con una sábana. Sin embargo, al ingresar a verla en la unidad de cuidados intensivos, su padre, Manuel Ariza, notó un golpe en la frente y dos marcas en el cuello producidas por dedos humanos y no por la tela de una sábana. La joven falleció al día siguiente.Durante la investigación difundida por el programa Séptimo Día, la Unidad de Investigación Criminal expuso hallazgos clave encontrados en el teléfono celular de la influenciadora. El investigador Yefrin Garavito mostró una fotografía en formato 'live' tomada a las 2:40 p.m. del día de los hechos, en la que quedaron registrados ruidos y manchas de sangre en el piso tras la discusión.El especialista explicó que no resulta lógico ni común que una persona con intenciones de quitarse la vida decida fotografiar las manchas de sangre dejadas tras un altercado. De igual forma, la inspección al cuerpo reveló heridas en sus manos y un surco en el cuello que no correspondía al tejido de la sábana. Por su parte, el abogado de la familia, Francisco Bernate, sostuvo que por la reciente operación la joven no contaba con la fuerza física necesaria para autoasfixiarse.Frente a estos señalamientos, Miguel Ángel López rechazó las acusaciones en Séptimo Día y aseguró que se trató de un suicidio. Explicó que grabó la pelea para proteger su carrera musical, que salió hacia un estudio de grabación y que luego recibió un mensaje de texto de María Alejandra pidiéndole perdón. Según su testimonio, al regresar la encontró colgada en el baño con una sábana y la auxilió. Tiempo después viajó a vivir a Madrid, España, argumentando amenazas en su contra. En ese momento, la Fiscalía prefirió no dar declaraciones públicas al tratarse de una investigación activa.El pedido de justicia de la familia tras un año de la muerteAl cumplirse 12 meses de la tragedia, la familia de la creadora de contenido habló con el canal Citytv para pedir celeridad a las autoridades y evitar que el caso quede en la impunidad. Su padre reiteró ante este medio de comunicación que las evidencias y los dictámenes médicos desmienten la versión del suicidio.“Seguimos con la misma duda, la misma incógnita por el caso de mi hija. Se sabía desde un comienzo que a mi hija la pasaron por suicidio. Medicina Legal y las pruebas que se han recolectado arrojaron que el caso de mi hija no fue suicidio, fue homicidio”, declaró en la entrevista.Asimismo, los allegados expresaron su preocupación por la permanencia del sospechoso en el exterior y criticaron la falta de decisiones judiciales concretas a pesar del tiempo transcurrido y de las pruebas entregadas. En sus declaraciones al canal capitalino, el padre de la joven hizo un llamado directo a los investigadores para que el caso avance. “Que el caso de mi hija no quede en un número más, en un archivo más, ya que las pruebas están. Todo lo que se ha requerido se lo hemos aportado a los abogados, a la Fiscalía y hasta el día de hoy no hemos visto resultados de nada”, afirmó en Citytv.
🔍 Durante 15 años, El Rastro ha caminado junto a los investigadores para descubrir qué hay detrás de las escenas de crimen más complejas y entender la mente de quienes intentan borrar sus huellas.
La televisión pública colombiana marca un hito con el estreno de La Vorágine, una ambiciosa serie de ficción basada en la obra homónima de José Eustasio Rivera. Esta producción no solo busca reconectar a las audiencias con uno de los clásicos más importantes de la literatura nacional, sino también rescatar del olvido una de las tragedias más atroces de la historia colombiana: el genocidio del caucho. La serie revive la historia amor prohibido entre de Arturo Cova y Alicia, al tiempo que presenta la explotación de los pueblos indígenas en la Amazonía a comienzos del siglo XX.Publicada el 24 de noviembre de 1924, La Vorágine cumplió 100 años en el 2024 y es una de las novelas más influyentes de la literatura colombiana. Escrita por José Eustasio Rivera, esta obra ha sido traducida a múltiples idiomas y es considerada, después de Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, la segunda novela más importante del país. Su estilo, influenciado por el romanticismo y el modernismo, es a su vez una importante denuncia social.La historia se centra en Arturo Cova y Alicia, una pareja que huye de Bogotá hacia la selva amazónica, buscando libertad, pero terminan atrapados en un mundo de violencia y explotación. En su viaje, se enfrentan a la dura realidad de la fiebre del caucho, donde la ambición y la crueldad humana dominan la región. Su historia de amor se ve marcada por el sufrimiento y la tragedia.El genocidio del caucho: una historia poco conocida en ColombiaEn los primeros años del siglo XX, la fiebre del caucho transformó la Amazonía en un infierno. Miles de indígenas fueron esclavizados, torturados y asesinados para satisfacer la demanda internacional de esta materia prima. La región de La Chorrera, en el Amazonas colombiano, fue uno de los epicentros de esta barbarie.El historiador Juan Carlos Flórez lo resumió en una entrevista de Los Informantes en el 2024, en La Chorrera, epicentro de esta barbarie por la fiebre del caucho que devastó vidas y culturas en la región: “Lo vergonzoso es que nosotros los colombianos ignoremos eso, que en los textos escolares en Colombia eso no aparezca como tal. Lo vergonzoso es que, en La Chorrera, que fue el Auschwitz en el Amazonas no exista un memorial equiparable al que muchos colombianos visitan cuando viajan a Europa.”Allí se veían desde los ahogamientos, quemas, golpizas, desmembramientos hasta las muertes por inanición. Los patronos de las caucherías prohibieron a los indígenas hablar sus lenguas, los endeudaron de por vida y los sometieron a trabajos forzados. Si no cumplían con las cuotas diarias de caucho, sus hijos y esposas eran secuestrados o ejecutados.José Eustasio Rivera, el testigo que no guardó silencioEl escritor colombiano José Eustasio Rivera se internó en la selva, conoció de primera mano horror de las caucherías y decidió denunciarlo. Su novela mezcla la ficción con la realidad, convirtiéndose en una obra muy importante para la historia del país.El exministro de Cultura Juan David Correa destacó el valor del escritor en Los Informantes. “Muchas de estas comunidades asistieron al fin del mundo, vieron desaparecer todo lo que conocían, muchos fueron desplazados al Perú, llevados a la fuerza, separados de sus propias familias, incineraron cuerpos, fueron sometidos, enterrados de una manera brutal como lo que hemos visto en Auschwitz o como lo que vimos también en las masacres paramilitares de los años 90 en el Norte de Santander.”Su obra no solo denunció, sino que dejó registro en la memoria colectiva una de las peores atrocidades de la historia nacional.¿Dónde y a qué hora ver la serie La Vorágine?La adaptación televisiva de La Vorágine es una producción de ocho capítulos más dos especiales, grabada en escenarios naturales de los Llanos Orientales y la selva amazónica. La serie revive la historia de Cova y Alicia mientras revela la brutalidad de las caucherías.El lanzamiento oficial de La Vorágine se realizó este 7 de julio de 2025 a las 9:30 p.m. en una emisión simultánea por los ocho canales regionales: Telecafé, Teleantioquia, Telecaribe, Telepacífico, Canal TRO, Canal Capital, Canal Trece y Teleislas. Esta transmisión marca un hito en la historia de la televisión pública colombiana.La serie se emitirá de lunes a viernes a la misma hora, permitiendo a los televidentes conocer esta historia que combina belleza natural, drama y denuncia social.
En los primeros años del siglo XX, la Amazonía colombiana fue testigo de una de las tragedias más atroces de nuestra historia: el genocidio del caucho. José Eustasio Rivera, autor de 'La Vorágine', se aventuró en este infierno para documentar la brutal explotación y exterminio de los pueblos indígenas. Cien años después, Los Informantes regresa a La Chorrera, epicentro de esta barbarie, para relatar cómo la fiebre del caucho devastó vidas y culturas en la región.El genocidio, es la categoría más abominable del crimen en el mundo entero, es el exterminio sistemático de un grupo humano y eso nada menos fue lo que ocurrió en la Amazonía colombiana entre 1900 y 1930, tal como lo señala, el ministro de Cultura Juan David Correa: “El número es tan grandilocuente, tan tremendo, que lo que resulta extraño es que como país no hayamos entendido ese genocidio, ese etnocidio, aquí desaparecieron pueblos indígenas, se acabaron”.>>> Cien años de La Vorágine: ¿cómo viven las comunidades de La Chorrera en la actualidad?En el Amazonas profundo se vivió la fiebre del oro blanco, la extracción el desaforada del caucho natural para atender la demanda de la naciente industria automotriz en Estados Unidos e Inglaterra. Los carros empezaron a producir en serie y sus llantas se hacían con goma extraída del árbol de caucho. Así surgieron las caucherías en Putumayo, Caquetá y la Amazonia donde abundaba el llamado árbol que llora y con ellos vino el genocidio indígena.El lugar más emblemático que rememora esa barbarie es La Chorrera, a donde fueron Los Informantes juntos con el ministro de Cultura Juan David Correa, donde viven los pueblos indígenas Uitoto, Ocaina, Bora y Muinane o al menos las familias sobrevivientes de dichos clanes."Muchas de estas comunidades asistieron al fin del mundo, vieron desaparecer todo lo que conocían, muchos fueron desplazados al Perú, llevados a la fuerza, separados de sus propias familias, incineraron cuerpos, fueron sometidos, enterrados de una manera brutal como lo que hemos visto en Auschwitz o como lo que vimos también en las masacres paramilitares de los años 90 en el Norte de Santander”: señala Correa.Una casona, ahora llamada Casa del Conocimiento y transformada en una escuela que está por caerse fue el campamento central donde funcionó la Casa Arana, la empresa peruana que esclavizó a múltiples comunidades indígenas hasta casi exterminarlas, pero no fue la única responsable de la barbarie.>>> La Vorágine: las dos caras de Julio César Arana, el hombre que sembró de muerte el Amazonas"El Holocausto ocurrió, no porque los Arana fueran malvados, los primeros caucheros tenebrosos fueron colombianos, de hecho, Arana cuando recorre vendiendo sombreros en esa zona lo que se da cuenta es que aquí hay un tipo, Larrañaga, que tiene sometidos a los indígenas y los tiene produciendo caucho apunta el látigo y de fusil y dice ahí hay un gran negocio. Arana se alía con la Larrañaga”: afirma el historiador Juan Carlos Flórez.Miles de indígenas mal contados, 50.000, fueron sometidos, sus hijos y mujeres eran secuestrados y se les ejecutaba si los hombres no cumplían con entregas diarias de caucho.Los patronos de las caucherías les prohibieron a los nativos hablar en sus lenguas, los endeudaron de por vida, les impusieron trabajo forzado y los masacraban para aleccionar a los que iban quedando.“Lo vergonzoso es que nosotros los colombianos ignoremos eso, que en los textos escolares en Colombia eso no aparezca como tal. Lo vergonzoso es que, en La Chorrera, que fue el Auschwitz en el Amazonas no exista un memorial equiparable al que muchos colombianos visitan cuando viajan a Europa”, enfatizó el historiador Flórez.>>> El segundo libro más importante de la literatura colombiana cumple 100 añosLos procedimientos para aniquilar a los indígenas fueron tan variados como bárbaros: los ahogaban, los quemaban vivos, los molían a golpes, los desmembraban o simplemente los hacían morir de hambre.Por si fuera poco, el genocidio, hubo un estado de indiferencia general, pero hubo una voz que se levantó: el escritor José Eustasio Rivera, autor de ‘La Vorágine’. Además de ser ministro, Juan David Correa es un lector implacable, por ello, es una de las personas que mejor conoce este libro fascinante y obra cumbre de Rivera.‘La Vorágine’ mezcla la ficción con la barbarie documentada y por estos días se está cumpliendo 100 años. Un siglo de la aparición de esta novela incómoda y hasta antes de Gabriel García Márquez, la que mandaba la parada en materia literaria. José Eustasio Rivera se internó en lo profundo de la Amazonía, conoció la barbarie de las caucherías de primera mano y no guardó silencio.Este libro denunció y grabó en el acervo cultural la esclavitud, el exterminio de los indígenas en la Amazonía colombiana, quizá la peor atrocidad de la historia nacional y la menos conocida.
En la Casa Museo La Vorágine en Orocué, Casanare, José Eustasio Rivera vive en la inmortalidad de su clásico universal. Allí tuvo oficina para atender como abogado un conflicto de tierras por un hato ganadero de gran extensión.>>> La vorágine de José Eustasio Rivera cumple 100 años: el clásico literario que denunció una masacreTeodoro Jacinto Amézquita le abrió las puertas de su casa y, antes de morir, transmitió todo lo que sabía del escritor a su hija Isabel. De generación en generación, la historia de Rivera en Orocué llegó a Carmen Julia Mejía Amézquita, la heredera de la historia y hoy directora de la Casa Museo.Rivera vivió 18 meses en el puerto, que en ese entonces era un escenario fluvial de gran movimiento comercial. Carmen Julia cuenta cómo llegaban vinos, sedas y encajes de Europa, y salían pieles, plumas y aceites naturales de Orocué.En las paredes de la casa cuelgan las fotografías de algunos personajes de la novela La Vorágine, unos con su nombre verdadero y otros con nombres alterados. El indio Venancio aparece tal cual es. La turca Zoraida Ayram de la novela es Nasira Sabah en la realidad.>>> La Vorágine: así fue el sufrimiento y la masacre de los indígenas en la ruta del cauchoEl malecón de Orocué es pura Vorágine. Allí está el árbol donde Rivera se sentaba a escribir versos, a orillas del río Meta. Al final, un monumento a su nombre mira hacia el río. Es el poeta viendo las toninas al amanecer y las garzas tomando vuelo.Orocué es la cuna de La Vorágine, la obra de la selva que se convirtió en clásico universal de la literatura colombiana.>>> La Vorágine: las dos caras de Julio César Arana, el hombre que sembró de muerte el Amazonas
Mientras que en Perú, Julio César Arana era el gran empresario del caucho, en Colombia era la personificación del diablo. En la última entrega del especial a La Vorágine, a 100 años de su publicación, se muestran las dos caras de un hombre siniestro para nuestro país, pero considerado por muchos en el país vecino como alguien capaz de levantar una ciudad hecha a imagen y semejanza de las europeas.La vorágine de José Eustasio Rivera cumple 100 años: el clásico literario que denunció una masacreEn el Amazonas colombiano, Julio César Arana era jefe absoluto de un ejército de demonios a los que llamaba sus capataces del caucho. En el Amazonas peruano era un respetable empresario que se codeaba con los poderosos. Dios y diablo bajo la mirada de Fausto Buinaje, un huitoto maestro y coordinador académico de la Casa del Conocimiento.“Un dios allá porque él tenía todo el poder, él era senador allá, y acá el diablo porque todos los capataces que tenía pues mataban, y entonces lo consideran como el diablo, el que el que tenía el poder de matar”.En Iquitos, varios creen que la historia ha sido injusta con Arana; lo piensa Simón Aquino, un habitante de la ciudad peruana que afirma que “son rumores porque tenían que ir a trabajar a la selva, puede ser que le picaba la víbora, a lo mejor faltaban los medicamentos, uno moría, entonces pensaban que él los mataba, pero no era así”.Martín Reátegui, a quien llaman guaquero de bibliotecas en esa región, reconoce la masacre de las caucherías pero la enmarca en un contexto mucho más amplio: antes de los peruanos otros masacraban indígenas.“Ya en esa época, cuando están trabajando la quina, varios puestos ya se da todo un proceso perverso de muertes, y explotación y crímenes contra los pueblos. En el documento de Rocha están descritas las masacres que se hacen con niños y etcétera, con los puestos dirigidos por Colombia, por colombianos, entonces había ahí un perverso sistema. En ese sistema es que aparece Arana, se mete al tema, comienza a negociar, comienza a comprar terrenos y se instala en un sistema que estaba instalado”, sostuvo.El papel de Roger Casement, el cónsul británico que destapó con sus denuncias los crímenes cometidos por la casa Arana y cuyo libro azul descansa en el barco museo de Ayapua sobre el río Amazonas, genera controversia.Sus escritos y La Vorágine quedaron como improntas de un holocausto.Y es que Arana es el hombre detrás de La Vorágine, el que provoca la desgracia de sus protagonistas sin untarse de su sangre.El epílogo de la realidad no podía ser más doloroso: más de 50.000 indígenas asesinados. Y el epílogo de la ficción en La Vorágine no podía ser más real: “Es el hombre civilizado el paladín de la destrucción”.La Vorágine: así fue el sufrimiento y la masacre de los indígenas en la ruta del caucho
En la mitad de la selva peruana, a orillas del río más caudaloso de la tierra, el viejo mundo instaló un pequeño reflejo suyo. Con azulejos traídos de Europa se levantó la ciudad de Iquitos, el pueblo que es un vestigio de lo que fue la fiebre del caucho, misma que fue inmortalizada por José Eustasio Rivera en La vorágine, obra que cumple 100 años.La Vorágine: así fue el sufrimiento y la masacre de los indígenas en la ruta del cauchoIquitos cuenta con 84 casas que son declaradas como patrimonio de Perú. Estas viviendas narran en silencio la forma en la que se levantó una ciudad que tuvo locomotora y que vio la luz antes de que a Lima, capital de ese país, la iluminara el primer bombillo.Los excéntricos millonarios empresarios de esa época levantaron sus mansiones sobre botellas de perfumes y de cerveza, pues, en aquel momento, en Iquitos no existía piedra o concreto para hacer los cimientos de las edificaciones.Sobre esos cimientos de vidrio tallado se convirtieron mansiones como la casa Morey, el hotel Palace, la casa Cohen, la casa Irapay y decenas de edificios que hoy son majestuosos palacetes que se han convertido en diferentes espacios.En aquel momento, de Iquitos salían barcos cargados con bolas de goma y llegaban naves repletas desde Europa. Levantar una casa y comprar barcos eran los fetiches del cauchero, sus formas de demostrar poder y dinero.Los 100 años de La vorágine: recorriendo la casa Arana, el epicentro de la masacre de las caucherías
En La vorágine de José Eustasio Rivera, que cumple 100 años, quedó registrado cómo se vivió la denominada fiebre del caucho, entre los años 1880 y 1912. En la tercera entrega de Sangre Blanca se reconstruyó la ruta del caucho hasta Europa y Estados Unidos, donde requerían este material para construir bicicletas y carros.Le puede interesar: Los 100 años de La vorágine: recorriendo la casa Arana, el epicentro de la masacre de las caucheríasLa Chorrera, en el Amazonas, es considerado como un sitio de bendición y maldición, pues la geografía le dio al lugar la belleza y la riqueza, pero al mismo tiempo puso sobre su magia los ojos hambrientos del peruano Julio César Arana, el más grande empresario del caucho en el Amazonas.La profesora Aurora Mendoza guarda con especial cuidado la copia de un mapa de 1906 ordenado a un cartógrafo por Julio César Arana y sus hermanos para no perder el control de todo el territorio que habían anexado a sus planes comerciales.Vea el informe completo en el video que encuentra al inicio del artículo.Lea, además: La vorágine de José Eustasio Rivera cumple 100 años: el clásico literario que denunció una masacre
La vorágine, la novela de José Eustasio Rivera, está cumpliendo 100 años. Este libro se convirtió en un clásico de la lectura universal. Por esto, Noticias Caracol celebra la literatura colombiana con una serie de especiales denominados Sangre Blanca.La vorágine de José Eustasio Rivera cumple 100 años: el clásico literario que denunció una masacreEn esta entrega se hizo un recorrido a una enorme mansión que se convirtió en colegio y que es testigo mudo de la masacre de las caucherías. Aquí se cuenta una historia que dejó cerca de 50.000 muertos.Cuatro tribus, hijas de la agresión de los empresarios del caucho hace 100 años, comparten hoy los mismos espacios. Son las calles angostas de La Chorrera, un pueblo enclavado en Amazonas, a dos horas por aire desde San José del Guaviare.Es la selva con sus boas, sus brumas y sus fantasmas. El río Igara Paraná, que suena a abismos y cataratas, es su patrimonio de agua. Este afluente es cruzado por estudiantes que llegan a la Casa del Conocimiento, el colegio que hace un siglo era la casa Arana, antiguo territorio del crimen.Los nombres de los patrones del caucho y de La Chorrera sufriente circulan por las páginas de La vorágine, el clásico de la literatura latinoamericana, escrito por José Eustasio Rivera. Iquitos, la ciudad que empresarios del caucho levantaron sobre sangre de indígenas“El señor Arana ha formado una compañía que es dueña de los cauchales de La Chorrera y El Encanto. Hay que trabajar, hay que ser sumisos, hay que obedecer. Los que sobrevivieron a la catástrofe perdieron el derecho de lamentarse y comentar, so riesgo de que por siempre los silenciaran”, dice un aparte del manuscrito de Rivera.Pero llegó el momento de levantar las tapas para jamás olvidar, así lo dice Edwin Teteye, rector del colegio Casa del Conocimiento: “Lo que culturalmente se llaman canastos tapados. Esos recuerdos, muy tristes, se taparon, se enterraron, no se quisieron recordar. Sin embargo, en los últimos años hemos trabajado en el sentido de que la historia también se debe recordar. Los grupos étnicos quedaron minimizados después del genocidio y ya en este sitio funcionó también el orfanatorio a cargo de los misioneros. Allí se formaron los nuevos individuos bajo la orientación católica”.Hoy la casa Arana, hecha de las rocas de La Chorrera y la espalda de los indígenas, es la memoria en pie de su tragedia. Este lugar fue declarado patrimonio cultural y está lleno del espíritu de los abuelos y bisabuelos que fueron asesinados por los capataces del caucho.Julio César Arana, el barón del caucho que amasó fortuna sobre sangre indígena
Colombia celebra este 2024 los cien años de La vorágine, uno de los tres grandes clásicos colombianos de la literatura universal. José Eustasio Rivera se hizo inmortal con el relato de la tragedia que vivieron miles de indígenas en el Amazonas por cuenta de la fiebre del caucho.Recorrido por la Casa Arana, testigo mudo de la masacre de las caucherías “En el tiempo que los abuelos no tuvieron ese conocimiento de cómo defenderse, entonces fueron inocentemente acribillados, acabados, entonces somos los poquitos que existimos ahorita acá en Colombia”, le relató a Noticias Caracol Bartolomé Ápama, indígena okaina.Es uno de los cuatro hablantes de esa lengua que aún quedan vivos. “Éramos 15.000, según la información de los abuelos que hemos tenido, y ahorita somos 127”, dijo.Esta era la ruta del caucho, que ocasionó el suplicio a miles de indígenas (Tercera entrega)Su voz, como la de muchos herederos del holocausto, suena a fragmento de la novela de Rivera.La vorágine fue publicada hace 100 años, luego de que José Eustasio Rivera la tejiera en las aguas del Amazonas por donde circulaba el caucho untado de la sangre indígena. La novela se convirtió en la gran denuncia de las masacres de las caucherías y Noticias Caracol, en el especial Sangre Blanca, rinde tributo recuperando las voces de los nietos de las víctimas.
Aunque hace 5 años el entonces presidente Juan Manuel Santos encabezó un acto con esta comunidad, hoy día piden acciones concretas ante el abandono del Estado. Manuel Zafiama es autoridad tradicional del pueblo uitoto, un sabio que tiene mucho que aportarle al “mundo blanco” si fuera escuchado. “En Bogotá ya hay derrumbes. Para eso estamos nosotros, para cuidar eso”, explica. Entre sus peticiones está que les garanticen su plan de vida, el cual implica mantener sus tradiciones y recuperar plenamente la cultura. Además, hay otras necesidades básicas con las que no cuentan, como la electricidad. Para tener energía, deben utilizar plantas eléctricas, que la mayoría de ocasiones solo les proveen electricidad durante cuatro horas al día. Los muinane, uno de los pueblos más golpeados por las caucherías, viven en permanente situación de pobreza, sin salud, sin educación y muchas veces sin alimento. “El Gobierno no nos ha apoyado en nada porque dice que somos muy poquitos”, lamenta Chela Umire, gobernadora de la etnia. Hoy los pueblos, víctimas de la explotación del caucho, no quieren guardar más silencio sobre sus miles de muertos y buscan salvarse del olvido para salvarnos a todos con su sabiduría. Aquí puede ver el especial Sangre Blanca. https://noticias.caracoltv.com/sangre-blanca-la-voragine
En la selva amazónica colombiana es considerado un “diablo” por los indígenas. En Iquitos, lo ven como un gran empresario que puso la ciudad en el ojo de Europa. Vea los otros informes de Sangre Blanca Viaje al pasado: recuento de la masacre de las caucherías que inspiró La vorágine (Primera entrega) Recorrido por la Casa Arana, testigo mudo de la masacre de las caucherías (Segunda entrega) Esta era la ruta del caucho, que ocasionó el suplicio a miles de indígenas (Tercera entrega) Iquitos, la ciudad que empresarios del caucho levantaron sobre sangre de indígenas (Cuarta entrega)
Máxima tensión y crisis en Junior de Barranquilla. Este domingo 18 de octubre, empató 0-0 con Deportivo Cali, en condición de visitante, y complicó su panorama en la Liga BetPlay II-2026. Y es que, con 14 partidos disputados, marcha en el puesto 14, con 12 puntos, producto de dos victorias, seis empates y seis derrotas. Así las cosas, sus opciones de clasificar a cuadrangulares empiezan a ser nulas.En rueda de prensa posterior al compromiso, el entrenador, Sebastián Viera, habló de lo ocurrido en el compromiso, dejando claro que hay aspectos por corregir. Sin embargo, las miradas se centraron en el mediocampista, Juan David Ríos, quien ofreció unas declaraciones 'picantes', que no pasaron desapercibidas. Allí, 'sacó pecho' por ser bicampeones y se disculpó con la hinchada por el mal presente.¿Cómo vivió el partido?"Veníamos a buscar los tres puntos, pero Deportivo Cali hizo un buen trabajo. Tuvimos un par de ocasiones, pero no pudimos. Ya en el segundo tiempo, la expulsión cambió todo. Lamentablemente, nos vamos con un empate y estamos mal porque eso no era lo que se quería".¿Por qué un equipo bicampeón se ve así?"Llegamos porque el equipo no la estaba pasando bien. Puede haber varios motivos y quienes estamos en el día a día, podremos saber la razón, pero mejor que quede en la interna. Si el equipo es bicampeón es porque se lo mereció y si estamos donde nos encontramos es porque lo merecemos. Vamos a revisar. Se nos han escapado puntos por detalles en las áreas, tanto en la parte defensiva como ofensiva. Espero que se mejore como persona y jugador y, en un futuro, afrontar de la mejor forma".Declaraciones de Juan David Ríos, tras Cali 0-0 Junior¿Qué decir de lo que se vio en la cancha?"El partido estuvo fuerte. No sé si nos alcanza para clasificar, pero estamos apenados y pedimos disculpas a los hinchas del Junior. Estamos dolidos. Teníamos equipo para clasificar y terminaremos con mucho honor. Recordar que somos bicampeones; hace dos meses, estábamos levantando la Copa. No se puede vivir de recuerdos, pero sí dejar claro eso. Hay burlas sobre nosotros, pero solo habrá un campeón. Al árbol que más frutos da es al que más le tiran. Los estadios se llenan cuando juegan con nosotros, al mirarnos. Solo uno ganará y el resto seguirá sufriendo. Terminaremos con la mente en alto".¿Por qué le faltaba gallardía a este equipo?"Hemos perdido puntos en las dos áreas, al no ser contundentes adelante y errores atrás en pelotas quietas. Estamos en un club que nos brinda todo para salir a la cancha y jugar. Nos dan todo para estar despejados de mente y salir bien. Tenemos que saber que estamos en esta institución, para la que debemos salir a darlo todo. Hay que seguir corrigiendo. Se vio entrega y gallardía en la cancha. Esperamos seguir adelante, mejorar y cerrar de buena manera el semestre".¿Cómo vive esta situación?"Somos bicampeones, así les duela. Que nadie vive de recuerdos y más en un equipo grande, es verdad. Junior no puede quedar eliminado sin pasar a los ocho. Todos los días, vamos a trabajar por volver a hacer historia. Hay muchos equipos que la sufren y la van a seguir pasando mal porque solo uno ganará".
Las presuntas acciones criminales por parte de una mujer y dos menores de edad quedaron al descubierto tras una investigación de la Fiscalía General de la Nación. Los tres son señalados de haber sembrado el terror entre conductores de buses en Soacha, municipio de Cundinamarca. Llamadas, dineros y amenazas hacen parte de este caso que expuso el ente judicial y cuyo proceso apenas inicia para los detenidos.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATALa mujer, mayor de edad, fue identificada como Yisseth Daniela De Diego Zarate y fue asegurada como medida preventiva en un centro carcelario conforme avanza el proceso judicial en su contra. Los nombres de los dos menores de edad no fueron revelados por los derechos que tienen como adolescentes, pero se conoció que ambos tienen apenas 16 años de edad y fueron enviados a cumplir internamiento preventivo.Así habrían sembrado el terror entre transportadoresDe acuerdo con la investigación de la Fiscalía, los dos jóvenes y la mujer habrían participado en amenazas y exigencias económicas de las que fueron blanco al menos 20 conductores de transporte en Soacha durante los dos últimos meses. Las víctimas habrían llenado las arcas de los señalados criminales al ceder a sus exigencias y pagarles una tarifa semanal para que les permitieran trabajar y buscarse el pan del día, mientras que en el fondo temían por las posibles represalias que les planteaban sus victimarios. Los hechos ocurrían en el paradero de una ruta que presta el servicio de transporte a distintos barrios de Soacha.(Lea también: Mujer en Bogotá lucha por su vida tras intentar salvar a otra de violencia intrafamiliar)En la audiencia, el fiscal narró una ocasión en la que Zarate y una adolescente actuaron de manera coordinada el pasado 28 de septiembre para exigirle pagos a un conductor informal, a cambio de que pudiera seguir desempeñando su trabajo. “Para respaldar dicha exigencia, le manifestaron pertenecer a una organización criminal y le facilitaron un teléfono celular mediante el cual se comunicó con un hombre que se identificó como el jefe de la organización, quien le exigió el suministro del número del jefe de ruta y posteriormente impuso el pago de 50 mil pesos por cada vehículo que operara en el sector, advirtiendo que quienes no efectuaran el pago no podrían trabajar y que sus vidas correrían peligro”, explicó. “En horas de la noche, ustedes regresaron al lugar acompañadas de un hombre que se movilizaba en motocicleta y reiteraron la exigencia económica, señalando que el dinero debía ser entregado a más tardar el 2 de octubre del año 2026 y que a partir de esa fecha todos los conductores debían cancelar semanalmente la cuota impuesta bajo las mismas amenazas de impedirles trabajar y atentar contra su integridad”.(Le puede interesar: ¿Es viable seguir con el relleno sanitario de Doña Juana en Bogotá? La situación actual)El ente judicial compiló elementos materiales probatorios que dieron muestra de que, al parecer, las víctimas eran abordadas para obtener los números de celular de otros conductores que hacían el mismo trayecto. Los blancos de las presuntas extorsiones presuntamente recibían llamadas en las que la otra persona del otro lado de la línea se identificaba como supuesto integrante de un grupo delincuencial. Para poder trabajar, les exigían a los conductores pagos que oscilaban entre los 22.000 y los 50.000 pesos colombianos, solo por vehículo.La Fiscalía reveló que uno de los adolescentes tenía la tarea de vigilar a los transportadores y controlar la entrega de los dineros que obtenían a partir de las presuntas extorsiones. De hecho, los tres señalados fueron aprehendidos en flagrancia por uniformados de la Policía Nacional cuando estaban recibiendo una suma de 300.000 pesos. Una vez estuvieron en manos de la justicia, un fiscal de la Fiscalía Seccional Cundinamarca les imputó el delito de extorsión agravada. Los procesados no aceptaron los cargos.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
Uno de los partidos de la fecha 15 de la Liga BetPlay II-2026 que más expectativa generaba, se llevó a cabo este domingo 18 de octubre en el estadio Palmaseca. Allí, Deportivo Cali recibió al Junior de Barranquilla, en un duelo que tuvo toda clase de imágenes desde la previa. Y es que la fiesta que realizaron los aficionados del cuadro 'azucarero' fue impresionante.Pero eso no fue lo único, ya que la institución vallecaucana rindió un emotivo homenaje a Teófilo Gutiérrez, quien supo ganar una estrella con la camiseta del Cali, siendo figura en 2021. Sin embargo, todo eso quedó atrás y ya en el terreno de juego, las cosas fueron un poco diferentes: mucho roce, falta, discusión, pierna fuerte y poco fútbol y fluidez en el juego.Prueba de ello fue que no terminaron los 22 en cancha. Francisco Fydriszewski vio la doble amarilla y, por ende, se fue expulsado, al minuto 64'. De igual manera, el árbitro, Wilmar Roldán, se vio en la necesidad de hablar en repetidas ocasiones para calmar los ánimos y sancionar varias infracciones. Y es que no se dedicaron a jugar, sino a ir por el adversario.Finalmente, fue un empate sin goles, 0-0, y, como era de esperarse, al final del encuentro no faltaron los empujones, insultos y los ánimos caldeados. Por fortuna, no pasó a mayores y cuando la tensión se bajó, llegaron los abrazos y las charlas entre la mayoría de protagonistas.Tabla de posiciones de la Liga BetPlay II-2026: fecha 15PosiciónClubPJDGPTS1América14+16282Atlético Nacional12+14263Deportivo Cali14+11264Millonarios15+10255Bucaramanga13+10256Medellín14+2237Santa Fe13+6228Tolima150209Once Caldas14+21910Águilas Doradas1401911Cúcuta13-31812Llaneros14-11713Internacional de Bogotá14-41414Junior14-41215Alianza13-121216Boyacá Chicó13-121217Fortaleza13-51118Deportivo Pereira13-101019Jaguares13-111020Pasto12-99Resultados de la fecha 15 de la Liga BetPlay II-2026Millonarios 4-1 JaguaresMedellín 0-2 Once CaldasÁguilas Doradas 2-1 TolimaBucaramanga 1-1 AméricaLlaneros 1-0 Santa FeCali 0-0 JuniorProgramación de la fecha 15 de la Liga BetPlay II-2026Deportivo Pasto vs. Alianza F.C.Día: lunes 19 de octubre.Hora: Departamental Libertad.Estadio: 8:05 p.m.Deportivo Pereira vs. Boyacá ChicóDía: martes 20 de octubre.Hora: 4:30 p.m.Estadio: Palmaseca.Internacional de Bogotá vs. FortalezaDía: martes 20 de octubre.Hora: 6:15 p.m.Estadio: Metropolitano de Techo.Cúcuta Deportivo vs. Atlético NacionalDía: martes 20 de octubre.Hora: 6:30 p.m.Estadio: General Santander.
La Presidencia de la República hizo un anuncio sobre el inicio de una intervención inmediata sobre los recursos públicos de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. El pronunciamiento llega después de la visita del presidente Abelardo de la Espriella al archipiélago de San Andrés, que estuvo marcada por la discusión que sostuvo con la gobernadora Girley Natacha Ordóñez y la representante a la Cámara Elizabeth Jay-Pang Díaz.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAEl equipo del mandatario lo grabó cuando visitaba la isla y acusó a las dos políticas de oponerse a la intervención del hospital departamental, supuestamente impulsar bloqueos frente a esta acción de Supersalud y presunta mala administración de la contratación y el erario público que tiene la Gobernación por distribuir. “Toda la isla sabe cómo se manejan aquí los recursos, cómo se hace politiquería. Toda la isla sabe que su marido está detrás de la contratación de la Gobernación”, dijo a Ordóñez, quien respondió que no era cierto.De la Espriella afirmó que la intervención del hospital departamental fue ordenada porque “llevan años robándose el hospital”. Y señaló: “Ustedes mandaron a su gente a atravesarse. Entonces, les voy a pedir que no se atraviesen a eso, quieran ustedes o no”. A las acusaciones del mandatario se suma el balance que dio la Superintendencia de Salud sobre deficiencias estructurales y operativas críticas, deterioro de infraestructura, condiciones inadecuadas de equipos e incumplimiento en los protocolos de bioseguridad.(Lea también: "Colombia es soberana y hará respetar lo que le pertenece": De la Espriella desde San Andrés)La Secretaría de Transparencia de la Presidencia anunció solo horas más tarde que el mandatario dio instrucción para que se solicitara una “intervención inmediata y articulada de la Procuraduría, la Contraloría y la Fiscalía para investigar las denuncias sobre presuntos entramados de corrupción que estarían saqueando los recursos públicos de San Andrés, Providencia y Santa Catalina”.La encargada de hacer el anuncio fue Cristina Lombana, otrora magistrada de la Sala Especial de Instrucción en la Corte Suprema de Justicia, quien aseguró que “cada peso que se pierde en corrupción es un peso que se le quita a un hospital, a un colegio, a una vía o al agua potable de una familia” y que “nadie está por encima de la ley, sin importar el cargo que ocupe, el apellido que tenga o el partido al que pertenezca”. En ese sentido, Lombana dijo que la ciudadanía tiene derecho a saber en qué se gasta el erario público.En palabras de Lombana, el mandatario estuvo hablando con los isleños, quienes le contaron sobre “obras que no se terminan, de servicios que no llegan como deberían y de una región con enormes posibilidades que no avanza porque se la tomó la corrupción”.(Le puede interesar: ¿Por qué fue el cruce de De la Espriella con gobernadora de San Andrés y representante a la Cámara?)“Y le dijeron algo igual de preocupante, que los organismos de control locales no han actuado para frenar a los corruptos, que todo el mundo sabe quiénes son y nadie castiga. No se trata de un solo caso, son varios hechos dispersos en distintas entidades y en distintos momentos que, vistos por separado, pueden parecer aislados, pero cuando se ponen juntos muestran el mismo patrón”, explicó la funcionaria.Las investigaciones que solicitó la Secretaría serán coordinadas desde Bogotá. También se pidió que los mecanismos de control actúen de forma preferente y especial, así como que se conforme un grupo especial para que se investiguen las presuntas redes de corrupción y así evitar que haya eventuales interferencias locales. “Necesitamos su ayuda. Si conocen hechos de corrupción, denúncienlos ante las autoridades competentes. Lo que pasa en San Andrés nos importa a todos”, dijo Lombana en un llamado a la comunidad.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
Francisco Nájera vivió su momento más importante como futbolista profesional en Atlético Nacional, en el que ganó entre 2012 y 2017 títulos de Liga, Copa y Superliga del fútbol colombiano y aparte de eso, también se coronó en la Copa Libertadores y en la Recopa Sudamericana. Por eso, el bogotano calificó ese tiempo como "extraordinario e inolvidable", en una amena charla en el Anecdotario de Gol Caracol.Ese fue uno de los episodios que el antiguo defensa central bogotano más recordó de su extensa carrera, compartiendo con grandes compañeros en el camerino y con entrenadores que dejaron huella en él. "Fui muy feliz en Nacional, porque fue un lugar en donde estaba alineado con lo que era yo, por lo competitivo, por lo correcto, porque todo funcionaba similar a mi forma de pensar. Y ya cuando llegué me di cuenta que era obligatorio ganar, el que no gano nada, no pasó por Nacional", expresó Nájera inicialmente cuando se puso el tema de los 'verdolagas' sobre la mesa. Justo para el hombre surgido en las divisiones menores de Santa Fe esa exigencia de ser campeón se cumplió a cabalidad en el verde de Antioquia, dando un número relevante de vueltas olímpicas y brindando alegrías a los hinchas del club. "Tuve la suerte de estar en un equipo que ganó mucho, se logró ganar y ganar. En los profesional y en lo familiar fui muy feliz, fueron muchas cosas que pasamos y que aún nos permiten estar en la historia de Nacional", agregó Nájera con visible satisfacción.¿Cómo le fue con Juan Carlos Osorio como entrenador?"En Nacional mi maestro fue Juan Carlos Osorio, en parte por él es que yo soy entrenador. La manera en la que ve el fútbol es diferente, en ese tiempo usaba ayudas de tecnología, nos daba una cantidad de información impresionante a los jugadores, en ese tiempo no todo el mundo lo hacía y por eso fue innovador. Era difícil de contrarrestar a nuestro equipo, la manera en la que Juan nos compartía todo, hacía que uno quisiera saber y entender más". ¿Osorio es un genio, se le debería escuchar más en el fútbol colombiano?"Sí, es un genio. Hace falta escucharlo más, él tiene una manera de ser, la pasión con la que dice las cosas, no todo el mundo lo entiende. Lo que él desarrollo en Nacional fue importante, en una época era muy complicado ganarnos, eso hizo que los otros entrenadores acá se prepararan más. Es duro decirlo, de pronto arrogante, pero hay un antes y un después de Juan Carlos Osorio en el fútbol colombiano".¿Cómo entender esas rotaciones de Osorio en el camerino, con tantos jugadores de experiencia? "Entenderlo no era fácil, pero tenía lógica, siempre pensando en el equipo. Era una forma de hacer participes a todos los jugadores en el equipo, en el proceso, hacerles sentir a todos que habían ganado y que habían aportado. Uno como jugador si no juega, no lo siente igual cuando se es campeón. Estar en cancha, cambia totalmente la experiencia. Juan buscaba y elevaba el nivel de la plantilla, un nivel de entendimiento mayor, uno tenía que asumirlo así. Fue parte de la dinámica". ¿Y después, llegó otro técnico de categoría como Reinaldo Rueda?"Rueda es otro maestro de vida, yo lo tuve desde los 18 años en proceso de Selección Colombia juvenil y después me llevó a la de mayores también. Después, nos encontramos en Nacional, vivimos la experiencia maravillosa de la Copa Libertadores. Entonces con 'Rey' aprendí mucho, de esa nueva experiencia, la sabiduría que siempre expresaba y transmitía. Uno con él siempre aprendía algo".Vea acá la entrevista completa de Francisco Nájera en el Anecdotario de Gol Caracol