El avance de la investigación por la muerte de dos niñas envenenadas con talio en Bogotá dio un giro determinante tras el allanamiento al locker de Zulma Guzmán, ubicado en el Club El Nogal. Los Informantes tuvo acceso a los videos del operativo, en el que fueron hallados elementos clave y lo que sería la 'prueba reina' del caso.Las autoridades ejecutaron una orden judicial para registrar el locker asignado a la señalada, donde recolectaron muestras y elementos que, según el abogado de la familia Graham Sardi, David Espinosa, cerrarían el círculo de responsabilidad sobre la mujer, actualmente detenida en el Reino Unido.¿Qué se encontró en el locker de Zulma Guzmán?Un equipo de expertos de la Fiscalía ingresó al vestier de mujeres del exclusivo club bogotano para abrir el locker. El abogado detalló lo que se encontró en ese espacio: “Lo primero que se encuentra son unos guantes de látex. Se encuentran unos frascos como empaquetados que, en ese momento no se sabía qué era. Encontramos unas calcomanías de estos productos de Rappi que precisamente fueran los que se habían utilizado para entregar el domicilio y encontramos una faja que alteraba el cuerpo de una persona”, afirmó.La faja hallada ha cobrado especial relevancia para los investigadores, ya que coincide con los testimonios recogidos por el domiciliario tras el envío de frambuesas envenenadas que cobraron la vida de dos menores en 2025.Espinosa señaló que la publicidad del producto “hizo conectar con la descripción que había hecho el mensajero de la persona que le había entregado el producto...era gordita, tenía una peluca, era una persona que no se correspondía su apariencia física con su vestimenta”.Encontraron la letal sustancia en uno de los frascosLos elementos extraídos del club fueron analizados bajo estrictos protocolos. El dictamen de Medicina Legal sobre las sustancias líquidas encontradas en dos frascos sin etiquetas dentro del locker confirmó la presencia de talio.“Nosotros podemos afirmar con grado de certeza, por lo menos como representante de víctimas, que Zulma es la responsable directa de la muerte de las niñas”, señaló el abogado. Este proceso judicial en Colombia busca la imputación de Zulma Guzmán por la muerte de dos menores de edad y el intento de homicidio de otros dos. Actualmente, la mujer se encuentra en la prisión de Bronzefield en Inglaterra, a la espera de que se defina su situación jurídica y las solicitudes de extradición al país.El antecedente de Alicia Graham, madre de una de las menores muertas por talioLa investigación también se ha extendido al fallecimiento de Alicia Graham Sardi, ocurrido el 17 de agosto de 2021. Aunque inicialmente su muerte fue atribuida a un cáncer de seno, el caso de las menores envenenadas con talio encendió las alertas en la familia Graham.Cristina Graham, hermana de Alicia y tía de una de las niñas que falleció envenenada por esta letal sustancia, relató que le informaron que a su hermana “alguien que estaba con ella de manera permanente la goteó con talio de a poquitos en algo que ella se tomaba”.Antes de fallecer, Alicia presentó síntomas que desconcertaron a sus allegados. El endocrino Julio Portocarrero, quien la trató en su momento, recordó su diagnóstico: “Si esto no es una intoxicación por talio, yo no sé qué será”.Irregularidades en la historia clínicaLa revisión del caso de Alicia Graham ha revelado inconsistencias en sus registros médicos. El periodista Florencio Sánchez identificó que existen dos exámenes de orina realizados con poco tiempo de diferencia en julio de 2021. Mientras que el primer examen reportó un resultado negativo, el segundo, ordenado tras su ingreso a la Clínica Santa Fe, arrojó un resultado positivo con una alta posibilidad de talio en su cuerpo, “pero esos resultados no ingresan a la historia clínica de Alicia Graham”.Alicia tenía 51 años, tres hijos y toda una vida por delante. Su muerte dejó un vacío inmenso en su familia, que intentaba hacer las paces con su ausencia cuando, cuatro años después, la tragedia volvió a golpear. El 4 de abril de 2025, la hija menor de los De Bedout invitó a dos amigas a su casa para hacer galletas. Sin embargo, las niñas terminaron consumiendo unas frambuesas envenenadas con talio que habían llegado como regalo.Para esta familia, existen indicios contundentes que apuntarían a una presunta responsabilidad de Zulma Guzmán en la muerte de las menores y de la madre de una de ellas. “No es una coincidencia, vamos a seguir investigando qué le pasó a mi hermana... Esperemos que esta señora cumpla su sentencia y se haga justicia... Yo pienso que ella tiene información de qué pasó con mi hermana”, concluyó Cristina.“La muerte de Alicia, que hoy podemos afirmar fue fruto de un envenenamiento, no puede quedar la impunidad”, dijo el abogado de las víctimas.Las autoridades colombianas mantienen el caso abierto, mientras la Fiscalía espera respuesta del Reino Unido para proceder con la audiencia de imputación contra Zulma Guzmán Castro, vinculada sentimentalmente en el pasado con el esposo de Alicia Graham.
La familia de Jaminton Campaz atraviesa uno de sus momentos más difíciles tras la participación de la selección Colombia en el Mundial 2026. El mediocampista ofensivo, quien actualmente viste la camiseta del Rosario Central de Argentina, ha sido blanco de amenazas que surgieron luego del partido contra Suiza el pasado 7 de julio en Vancouver, Canadá.Su hermano mayor, Mike Campaz, relató entre lágrimas en Los Informantes el impacto de las amenazas de muerte que recibió el jugador y que lo obligaron a evitar su regreso a Colombia.¿Por qué Campaz recibió amenazas de muerte?El incidente que desencadenó la situación ocurrió en el encuentro de octavos de final, cuando un remate de Jaminton Campaz no logró concretarse en gol. A partir de ese momento, las redes sociales del jugador se llenaron de advertencias contra su integridad. Mike Campaz, quien ha sido una figura paterna para el futbolista, expresó el dolor que siente la familia ante la discriminación recibida: "Ver mensajes de gente acá discriminándolo como si fuera un criminal...somos del fútbol y sabemos de los comentarios malos y él está preparado para eso, pero que se le metan con la familia no tiene derecho".Debido a la seriedad de las advertencias, el jugador tomó la decisión de viajar directamente desde Norteamérica hacia Argentina para reincorporarse a su club, omitiendo su periodo de vacaciones en Colombia. Sobre la imposibilidad de reunirse, su hermano mayor manifestó: "Tener que decirle que no vinieron fue muy duro. Fue muy duro porque a la fecha nosotros no lo podemos ver, ya tendremos tiempo para para compartir, para darle un abrazo".El recuerdo del asesinato de Andrés EscobarEl recuerdo de Andrés Escobar volvió de inmediato. El futbolista fue asesinado tras regresar del Mundial de Estados Unidos 1994. Aunque nunca se ha esclarecido que su muerte estuviera relacionada con asuntos deportivos, este hecho encendió las alarmas y, por eso, Jaminton Campaz no pudo regresar a Colombia.Una historia de superación desde Tumaco e IbaguéLa trayectoria de este deportista está marcada por el sacrificio de su madre, Betzabet Campaz, y sus siete hermanos, quienes abandonaron la precariedad en el corregimiento de Chontal, en Tumaco, para buscar un futuro en Ibagué a través del fútbol. El hermano del mediocampista recuerda con gratitud la acogida de la capital del Tolima: "Llegamos a una ciudad que nos abrió sus puertas y nos acogió como uno más”.El hermano mayor, quien también fue futbolista profesional, asumió la responsabilidad de cuidar de Jaminton y sus hermanos desde joven. "Cuando a mí me preguntan que si soy el papá, yo digo: ‘yo lo que hice, lo hice de corazón’”, afirmó Mike sobre su rol protector en la familia.Lo que dicen autoridades sobre las amenazasLos primeros indicios de las autoridades apuntan a que las amenazas contra Campaz son serias y podrían provenir de un grupo de apostadores. Sin embargo, la investigación continúa para establecer quiénes estarían detrás de este hecho.Mike Campaz confirmó que la familia mantiene contacto permanente con las autoridades y cuenta con el acompañamiento de un jefe de inteligencia de la Policía, encargado de hacer seguimiento al caso y brindarles seguridad. Mientras tanto, la Federación Colombiana de Fútbol y el entorno del jugador rechazaron contundentemente cualquier manifestación de odio que ponga en riesgo la vida de los deportistas.
El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
La televisión pública colombiana marca un hito con el estreno de La Vorágine, una ambiciosa serie de ficción basada en la obra homónima de José Eustasio Rivera. Esta producción no solo busca reconectar a las audiencias con uno de los clásicos más importantes de la literatura nacional, sino también rescatar del olvido una de las tragedias más atroces de la historia colombiana: el genocidio del caucho. La serie revive la historia amor prohibido entre de Arturo Cova y Alicia, al tiempo que presenta la explotación de los pueblos indígenas en la Amazonía a comienzos del siglo XX.Publicada el 24 de noviembre de 1924, La Vorágine cumplió 100 años en el 2024 y es una de las novelas más influyentes de la literatura colombiana. Escrita por José Eustasio Rivera, esta obra ha sido traducida a múltiples idiomas y es considerada, después de Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, la segunda novela más importante del país. Su estilo, influenciado por el romanticismo y el modernismo, es a su vez una importante denuncia social.La historia se centra en Arturo Cova y Alicia, una pareja que huye de Bogotá hacia la selva amazónica, buscando libertad, pero terminan atrapados en un mundo de violencia y explotación. En su viaje, se enfrentan a la dura realidad de la fiebre del caucho, donde la ambición y la crueldad humana dominan la región. Su historia de amor se ve marcada por el sufrimiento y la tragedia.El genocidio del caucho: una historia poco conocida en ColombiaEn los primeros años del siglo XX, la fiebre del caucho transformó la Amazonía en un infierno. Miles de indígenas fueron esclavizados, torturados y asesinados para satisfacer la demanda internacional de esta materia prima. La región de La Chorrera, en el Amazonas colombiano, fue uno de los epicentros de esta barbarie.El historiador Juan Carlos Flórez lo resumió en una entrevista de Los Informantes en el 2024, en La Chorrera, epicentro de esta barbarie por la fiebre del caucho que devastó vidas y culturas en la región: “Lo vergonzoso es que nosotros los colombianos ignoremos eso, que en los textos escolares en Colombia eso no aparezca como tal. Lo vergonzoso es que, en La Chorrera, que fue el Auschwitz en el Amazonas no exista un memorial equiparable al que muchos colombianos visitan cuando viajan a Europa.”Allí se veían desde los ahogamientos, quemas, golpizas, desmembramientos hasta las muertes por inanición. Los patronos de las caucherías prohibieron a los indígenas hablar sus lenguas, los endeudaron de por vida y los sometieron a trabajos forzados. Si no cumplían con las cuotas diarias de caucho, sus hijos y esposas eran secuestrados o ejecutados.José Eustasio Rivera, el testigo que no guardó silencioEl escritor colombiano José Eustasio Rivera se internó en la selva, conoció de primera mano horror de las caucherías y decidió denunciarlo. Su novela mezcla la ficción con la realidad, convirtiéndose en una obra muy importante para la historia del país.El exministro de Cultura Juan David Correa destacó el valor del escritor en Los Informantes. “Muchas de estas comunidades asistieron al fin del mundo, vieron desaparecer todo lo que conocían, muchos fueron desplazados al Perú, llevados a la fuerza, separados de sus propias familias, incineraron cuerpos, fueron sometidos, enterrados de una manera brutal como lo que hemos visto en Auschwitz o como lo que vimos también en las masacres paramilitares de los años 90 en el Norte de Santander.”Su obra no solo denunció, sino que dejó registro en la memoria colectiva una de las peores atrocidades de la historia nacional.¿Dónde y a qué hora ver la serie La Vorágine?La adaptación televisiva de La Vorágine es una producción de ocho capítulos más dos especiales, grabada en escenarios naturales de los Llanos Orientales y la selva amazónica. La serie revive la historia de Cova y Alicia mientras revela la brutalidad de las caucherías.El lanzamiento oficial de La Vorágine se realizó este 7 de julio de 2025 a las 9:30 p.m. en una emisión simultánea por los ocho canales regionales: Telecafé, Teleantioquia, Telecaribe, Telepacífico, Canal TRO, Canal Capital, Canal Trece y Teleislas. Esta transmisión marca un hito en la historia de la televisión pública colombiana.La serie se emitirá de lunes a viernes a la misma hora, permitiendo a los televidentes conocer esta historia que combina belleza natural, drama y denuncia social.
En los primeros años del siglo XX, la Amazonía colombiana fue testigo de una de las tragedias más atroces de nuestra historia: el genocidio del caucho. José Eustasio Rivera, autor de 'La Vorágine', se aventuró en este infierno para documentar la brutal explotación y exterminio de los pueblos indígenas. Cien años después, Los Informantes regresa a La Chorrera, epicentro de esta barbarie, para relatar cómo la fiebre del caucho devastó vidas y culturas en la región.El genocidio, es la categoría más abominable del crimen en el mundo entero, es el exterminio sistemático de un grupo humano y eso nada menos fue lo que ocurrió en la Amazonía colombiana entre 1900 y 1930, tal como lo señala, el ministro de Cultura Juan David Correa: “El número es tan grandilocuente, tan tremendo, que lo que resulta extraño es que como país no hayamos entendido ese genocidio, ese etnocidio, aquí desaparecieron pueblos indígenas, se acabaron”.>>> Cien años de La Vorágine: ¿cómo viven las comunidades de La Chorrera en la actualidad?En el Amazonas profundo se vivió la fiebre del oro blanco, la extracción el desaforada del caucho natural para atender la demanda de la naciente industria automotriz en Estados Unidos e Inglaterra. Los carros empezaron a producir en serie y sus llantas se hacían con goma extraída del árbol de caucho. Así surgieron las caucherías en Putumayo, Caquetá y la Amazonia donde abundaba el llamado árbol que llora y con ellos vino el genocidio indígena.El lugar más emblemático que rememora esa barbarie es La Chorrera, a donde fueron Los Informantes juntos con el ministro de Cultura Juan David Correa, donde viven los pueblos indígenas Uitoto, Ocaina, Bora y Muinane o al menos las familias sobrevivientes de dichos clanes."Muchas de estas comunidades asistieron al fin del mundo, vieron desaparecer todo lo que conocían, muchos fueron desplazados al Perú, llevados a la fuerza, separados de sus propias familias, incineraron cuerpos, fueron sometidos, enterrados de una manera brutal como lo que hemos visto en Auschwitz o como lo que vimos también en las masacres paramilitares de los años 90 en el Norte de Santander”: señala Correa.Una casona, ahora llamada Casa del Conocimiento y transformada en una escuela que está por caerse fue el campamento central donde funcionó la Casa Arana, la empresa peruana que esclavizó a múltiples comunidades indígenas hasta casi exterminarlas, pero no fue la única responsable de la barbarie.>>> La Vorágine: las dos caras de Julio César Arana, el hombre que sembró de muerte el Amazonas"El Holocausto ocurrió, no porque los Arana fueran malvados, los primeros caucheros tenebrosos fueron colombianos, de hecho, Arana cuando recorre vendiendo sombreros en esa zona lo que se da cuenta es que aquí hay un tipo, Larrañaga, que tiene sometidos a los indígenas y los tiene produciendo caucho apunta el látigo y de fusil y dice ahí hay un gran negocio. Arana se alía con la Larrañaga”: afirma el historiador Juan Carlos Flórez.Miles de indígenas mal contados, 50.000, fueron sometidos, sus hijos y mujeres eran secuestrados y se les ejecutaba si los hombres no cumplían con entregas diarias de caucho.Los patronos de las caucherías les prohibieron a los nativos hablar en sus lenguas, los endeudaron de por vida, les impusieron trabajo forzado y los masacraban para aleccionar a los que iban quedando.“Lo vergonzoso es que nosotros los colombianos ignoremos eso, que en los textos escolares en Colombia eso no aparezca como tal. Lo vergonzoso es que, en La Chorrera, que fue el Auschwitz en el Amazonas no exista un memorial equiparable al que muchos colombianos visitan cuando viajan a Europa”, enfatizó el historiador Flórez.>>> El segundo libro más importante de la literatura colombiana cumple 100 añosLos procedimientos para aniquilar a los indígenas fueron tan variados como bárbaros: los ahogaban, los quemaban vivos, los molían a golpes, los desmembraban o simplemente los hacían morir de hambre.Por si fuera poco, el genocidio, hubo un estado de indiferencia general, pero hubo una voz que se levantó: el escritor José Eustasio Rivera, autor de ‘La Vorágine’. Además de ser ministro, Juan David Correa es un lector implacable, por ello, es una de las personas que mejor conoce este libro fascinante y obra cumbre de Rivera.‘La Vorágine’ mezcla la ficción con la barbarie documentada y por estos días se está cumpliendo 100 años. Un siglo de la aparición de esta novela incómoda y hasta antes de Gabriel García Márquez, la que mandaba la parada en materia literaria. José Eustasio Rivera se internó en lo profundo de la Amazonía, conoció la barbarie de las caucherías de primera mano y no guardó silencio.Este libro denunció y grabó en el acervo cultural la esclavitud, el exterminio de los indígenas en la Amazonía colombiana, quizá la peor atrocidad de la historia nacional y la menos conocida.
En la Casa Museo La Vorágine en Orocué, Casanare, José Eustasio Rivera vive en la inmortalidad de su clásico universal. Allí tuvo oficina para atender como abogado un conflicto de tierras por un hato ganadero de gran extensión.>>> La vorágine de José Eustasio Rivera cumple 100 años: el clásico literario que denunció una masacreTeodoro Jacinto Amézquita le abrió las puertas de su casa y, antes de morir, transmitió todo lo que sabía del escritor a su hija Isabel. De generación en generación, la historia de Rivera en Orocué llegó a Carmen Julia Mejía Amézquita, la heredera de la historia y hoy directora de la Casa Museo.Rivera vivió 18 meses en el puerto, que en ese entonces era un escenario fluvial de gran movimiento comercial. Carmen Julia cuenta cómo llegaban vinos, sedas y encajes de Europa, y salían pieles, plumas y aceites naturales de Orocué.En las paredes de la casa cuelgan las fotografías de algunos personajes de la novela La Vorágine, unos con su nombre verdadero y otros con nombres alterados. El indio Venancio aparece tal cual es. La turca Zoraida Ayram de la novela es Nasira Sabah en la realidad.>>> La Vorágine: así fue el sufrimiento y la masacre de los indígenas en la ruta del cauchoEl malecón de Orocué es pura Vorágine. Allí está el árbol donde Rivera se sentaba a escribir versos, a orillas del río Meta. Al final, un monumento a su nombre mira hacia el río. Es el poeta viendo las toninas al amanecer y las garzas tomando vuelo.Orocué es la cuna de La Vorágine, la obra de la selva que se convirtió en clásico universal de la literatura colombiana.>>> La Vorágine: las dos caras de Julio César Arana, el hombre que sembró de muerte el Amazonas
Mientras que en Perú, Julio César Arana era el gran empresario del caucho, en Colombia era la personificación del diablo. En la última entrega del especial a La Vorágine, a 100 años de su publicación, se muestran las dos caras de un hombre siniestro para nuestro país, pero considerado por muchos en el país vecino como alguien capaz de levantar una ciudad hecha a imagen y semejanza de las europeas.La vorágine de José Eustasio Rivera cumple 100 años: el clásico literario que denunció una masacreEn el Amazonas colombiano, Julio César Arana era jefe absoluto de un ejército de demonios a los que llamaba sus capataces del caucho. En el Amazonas peruano era un respetable empresario que se codeaba con los poderosos. Dios y diablo bajo la mirada de Fausto Buinaje, un huitoto maestro y coordinador académico de la Casa del Conocimiento.“Un dios allá porque él tenía todo el poder, él era senador allá, y acá el diablo porque todos los capataces que tenía pues mataban, y entonces lo consideran como el diablo, el que el que tenía el poder de matar”.En Iquitos, varios creen que la historia ha sido injusta con Arana; lo piensa Simón Aquino, un habitante de la ciudad peruana que afirma que “son rumores porque tenían que ir a trabajar a la selva, puede ser que le picaba la víbora, a lo mejor faltaban los medicamentos, uno moría, entonces pensaban que él los mataba, pero no era así”.Martín Reátegui, a quien llaman guaquero de bibliotecas en esa región, reconoce la masacre de las caucherías pero la enmarca en un contexto mucho más amplio: antes de los peruanos otros masacraban indígenas.“Ya en esa época, cuando están trabajando la quina, varios puestos ya se da todo un proceso perverso de muertes, y explotación y crímenes contra los pueblos. En el documento de Rocha están descritas las masacres que se hacen con niños y etcétera, con los puestos dirigidos por Colombia, por colombianos, entonces había ahí un perverso sistema. En ese sistema es que aparece Arana, se mete al tema, comienza a negociar, comienza a comprar terrenos y se instala en un sistema que estaba instalado”, sostuvo.El papel de Roger Casement, el cónsul británico que destapó con sus denuncias los crímenes cometidos por la casa Arana y cuyo libro azul descansa en el barco museo de Ayapua sobre el río Amazonas, genera controversia.Sus escritos y La Vorágine quedaron como improntas de un holocausto.Y es que Arana es el hombre detrás de La Vorágine, el que provoca la desgracia de sus protagonistas sin untarse de su sangre.El epílogo de la realidad no podía ser más doloroso: más de 50.000 indígenas asesinados. Y el epílogo de la ficción en La Vorágine no podía ser más real: “Es el hombre civilizado el paladín de la destrucción”.La Vorágine: así fue el sufrimiento y la masacre de los indígenas en la ruta del caucho
En la mitad de la selva peruana, a orillas del río más caudaloso de la tierra, el viejo mundo instaló un pequeño reflejo suyo. Con azulejos traídos de Europa se levantó la ciudad de Iquitos, el pueblo que es un vestigio de lo que fue la fiebre del caucho, misma que fue inmortalizada por José Eustasio Rivera en La vorágine, obra que cumple 100 años.La Vorágine: así fue el sufrimiento y la masacre de los indígenas en la ruta del cauchoIquitos cuenta con 84 casas que son declaradas como patrimonio de Perú. Estas viviendas narran en silencio la forma en la que se levantó una ciudad que tuvo locomotora y que vio la luz antes de que a Lima, capital de ese país, la iluminara el primer bombillo.Los excéntricos millonarios empresarios de esa época levantaron sus mansiones sobre botellas de perfumes y de cerveza, pues, en aquel momento, en Iquitos no existía piedra o concreto para hacer los cimientos de las edificaciones.Sobre esos cimientos de vidrio tallado se convirtieron mansiones como la casa Morey, el hotel Palace, la casa Cohen, la casa Irapay y decenas de edificios que hoy son majestuosos palacetes que se han convertido en diferentes espacios.En aquel momento, de Iquitos salían barcos cargados con bolas de goma y llegaban naves repletas desde Europa. Levantar una casa y comprar barcos eran los fetiches del cauchero, sus formas de demostrar poder y dinero.Los 100 años de La vorágine: recorriendo la casa Arana, el epicentro de la masacre de las caucherías
En La vorágine de José Eustasio Rivera, que cumple 100 años, quedó registrado cómo se vivió la denominada fiebre del caucho, entre los años 1880 y 1912. En la tercera entrega de Sangre Blanca se reconstruyó la ruta del caucho hasta Europa y Estados Unidos, donde requerían este material para construir bicicletas y carros.Le puede interesar: Los 100 años de La vorágine: recorriendo la casa Arana, el epicentro de la masacre de las caucheríasLa Chorrera, en el Amazonas, es considerado como un sitio de bendición y maldición, pues la geografía le dio al lugar la belleza y la riqueza, pero al mismo tiempo puso sobre su magia los ojos hambrientos del peruano Julio César Arana, el más grande empresario del caucho en el Amazonas.La profesora Aurora Mendoza guarda con especial cuidado la copia de un mapa de 1906 ordenado a un cartógrafo por Julio César Arana y sus hermanos para no perder el control de todo el territorio que habían anexado a sus planes comerciales.Vea el informe completo en el video que encuentra al inicio del artículo.Lea, además: La vorágine de José Eustasio Rivera cumple 100 años: el clásico literario que denunció una masacre
La vorágine, la novela de José Eustasio Rivera, está cumpliendo 100 años. Este libro se convirtió en un clásico de la lectura universal. Por esto, Noticias Caracol celebra la literatura colombiana con una serie de especiales denominados Sangre Blanca.La vorágine de José Eustasio Rivera cumple 100 años: el clásico literario que denunció una masacreEn esta entrega se hizo un recorrido a una enorme mansión que se convirtió en colegio y que es testigo mudo de la masacre de las caucherías. Aquí se cuenta una historia que dejó cerca de 50.000 muertos.Cuatro tribus, hijas de la agresión de los empresarios del caucho hace 100 años, comparten hoy los mismos espacios. Son las calles angostas de La Chorrera, un pueblo enclavado en Amazonas, a dos horas por aire desde San José del Guaviare.Es la selva con sus boas, sus brumas y sus fantasmas. El río Igara Paraná, que suena a abismos y cataratas, es su patrimonio de agua. Este afluente es cruzado por estudiantes que llegan a la Casa del Conocimiento, el colegio que hace un siglo era la casa Arana, antiguo territorio del crimen.Los nombres de los patrones del caucho y de La Chorrera sufriente circulan por las páginas de La vorágine, el clásico de la literatura latinoamericana, escrito por José Eustasio Rivera. Iquitos, la ciudad que empresarios del caucho levantaron sobre sangre de indígenas“El señor Arana ha formado una compañía que es dueña de los cauchales de La Chorrera y El Encanto. Hay que trabajar, hay que ser sumisos, hay que obedecer. Los que sobrevivieron a la catástrofe perdieron el derecho de lamentarse y comentar, so riesgo de que por siempre los silenciaran”, dice un aparte del manuscrito de Rivera.Pero llegó el momento de levantar las tapas para jamás olvidar, así lo dice Edwin Teteye, rector del colegio Casa del Conocimiento: “Lo que culturalmente se llaman canastos tapados. Esos recuerdos, muy tristes, se taparon, se enterraron, no se quisieron recordar. Sin embargo, en los últimos años hemos trabajado en el sentido de que la historia también se debe recordar. Los grupos étnicos quedaron minimizados después del genocidio y ya en este sitio funcionó también el orfanatorio a cargo de los misioneros. Allí se formaron los nuevos individuos bajo la orientación católica”.Hoy la casa Arana, hecha de las rocas de La Chorrera y la espalda de los indígenas, es la memoria en pie de su tragedia. Este lugar fue declarado patrimonio cultural y está lleno del espíritu de los abuelos y bisabuelos que fueron asesinados por los capataces del caucho.Julio César Arana, el barón del caucho que amasó fortuna sobre sangre indígena
Colombia celebra este 2024 los cien años de La vorágine, uno de los tres grandes clásicos colombianos de la literatura universal. José Eustasio Rivera se hizo inmortal con el relato de la tragedia que vivieron miles de indígenas en el Amazonas por cuenta de la fiebre del caucho.Recorrido por la Casa Arana, testigo mudo de la masacre de las caucherías “En el tiempo que los abuelos no tuvieron ese conocimiento de cómo defenderse, entonces fueron inocentemente acribillados, acabados, entonces somos los poquitos que existimos ahorita acá en Colombia”, le relató a Noticias Caracol Bartolomé Ápama, indígena okaina.Es uno de los cuatro hablantes de esa lengua que aún quedan vivos. “Éramos 15.000, según la información de los abuelos que hemos tenido, y ahorita somos 127”, dijo.Esta era la ruta del caucho, que ocasionó el suplicio a miles de indígenas (Tercera entrega)Su voz, como la de muchos herederos del holocausto, suena a fragmento de la novela de Rivera.La vorágine fue publicada hace 100 años, luego de que José Eustasio Rivera la tejiera en las aguas del Amazonas por donde circulaba el caucho untado de la sangre indígena. La novela se convirtió en la gran denuncia de las masacres de las caucherías y Noticias Caracol, en el especial Sangre Blanca, rinde tributo recuperando las voces de los nietos de las víctimas.
Aunque hace 5 años el entonces presidente Juan Manuel Santos encabezó un acto con esta comunidad, hoy día piden acciones concretas ante el abandono del Estado. Manuel Zafiama es autoridad tradicional del pueblo uitoto, un sabio que tiene mucho que aportarle al “mundo blanco” si fuera escuchado. “En Bogotá ya hay derrumbes. Para eso estamos nosotros, para cuidar eso”, explica. Entre sus peticiones está que les garanticen su plan de vida, el cual implica mantener sus tradiciones y recuperar plenamente la cultura. Además, hay otras necesidades básicas con las que no cuentan, como la electricidad. Para tener energía, deben utilizar plantas eléctricas, que la mayoría de ocasiones solo les proveen electricidad durante cuatro horas al día. Los muinane, uno de los pueblos más golpeados por las caucherías, viven en permanente situación de pobreza, sin salud, sin educación y muchas veces sin alimento. “El Gobierno no nos ha apoyado en nada porque dice que somos muy poquitos”, lamenta Chela Umire, gobernadora de la etnia. Hoy los pueblos, víctimas de la explotación del caucho, no quieren guardar más silencio sobre sus miles de muertos y buscan salvarse del olvido para salvarnos a todos con su sabiduría. Aquí puede ver el especial Sangre Blanca. https://noticias.caracoltv.com/sangre-blanca-la-voragine
En la selva amazónica colombiana es considerado un “diablo” por los indígenas. En Iquitos, lo ven como un gran empresario que puso la ciudad en el ojo de Europa. Vea los otros informes de Sangre Blanca Viaje al pasado: recuento de la masacre de las caucherías que inspiró La vorágine (Primera entrega) Recorrido por la Casa Arana, testigo mudo de la masacre de las caucherías (Segunda entrega) Esta era la ruta del caucho, que ocasionó el suplicio a miles de indígenas (Tercera entrega) Iquitos, la ciudad que empresarios del caucho levantaron sobre sangre de indígenas (Cuarta entrega)
Pilas, conductores que utilizan habitualmente la carrera Séptima en Bogotá deberán tener en cuenta una nueva modificación en la circulación que comenzará este viernes 21 de agosto. La Secretaría Distrital de Movilidad autorizó el cierre de un carril por sentido en el tramo comprendido entre las calles 102 y 116, como parte de las actividades correspondientes a las obras del corredor. Según la entidad, la restricción operará de manera permanente, es decir, durante las 24 horas del día; y tendrá una intervención con duración aproximada de 12 meses. Sin embargo, la operación de la vía podría presentar ajustes dependiendo del avance de los trabajos y de las necesidades que se presenten en el frente de obra.A pesar del cierre, la carrera Séptima continuará habilitada para el tránsito vehicular. Durante este periodo permanecerán disponibles dos carriles en cada sentido, con modificaciones en la distribución de los vehículos principalmente en la calzada oriental. El cierre busca permitir que las obras avancen sin suspender por completo el tránsito por uno de los corredores utilizados por quienes se movilizan entre el norte y otros sectores de Bogotá. Estas medidas hacen parte del "Plan de Manejo de Tránsito autorizado por la Secretaría Distrital de Movilidad para facilitar la ejecución de las obras y garantizar condiciones de seguridad y movilidad durante su desarrollo", según indicó la SDM. ¿Cómo quedará el tránsito por la carrera Séptima?La SDM informó que, durante la ejecución de las obras, "se mantendrán dos carriles de circulación por sentido sobre la carrera Séptima, con el fin de garantizar la movilidad de quienes transitan por este corredor". En el sentido norte-sur, los vehículos continuarán utilizando dos carriles ubicados en las calzadas occidentales que actualmente se encuentran habilitadas para la circulación. En el sentido contrario, de sur a norte, también permanecerán disponibles dos carriles. En este caso, los conductores circularán por la calzada oriental y deberán estar atentos a los cambios que puedan establecerse entre los carriles rápido y lento, de acuerdo con el desarrollo de las obras. Algunos movimientos vehiculares continuarán permitidos pese a las restricciones. Los conductores que se desplacen en sentido norte-sur podrán realizar los giros hacia el oriente en las calles 112 y 109. También seguirá habilitado el giro hacia el occidente en la calle 116 para quienes circulen en sentido sur-norte. De igual manera, quienes transiten de norte a sur podrán continuar tomando el giro a la derecha hacia el occidente a la altura de la calle 116. La distribución podrá modificarse temporalmente en algunos puntos para facilitar el ingreso de maquinaria, las actividades de construcción y las condiciones de seguridad en la zona intervenida.Rutas alternas para evitar la zona de obrasLos conductores que no necesiten utilizar directamente el tramo intervenido tendrán la posibilidad de tomar rutas diferentes para continuar sus desplazamientos. Estas son las indicaciones de la Secretaría de Movilidad: Sentido norte-sur: tomar la avenida calle 127 al occidente, retornar al oriente a la altura de la carrera 11B Bis A, continuar por la avenida carrera 11 hacia el sur y luego por la calle 94 hacia el oriente, para retomar la Carrera Séptima.Sentido sur-norte: tomar la calle 94 hacia el occidente, continuar por la avenida carrera 15 hacia el norte y posteriormente por la avenida carrera 9 hacia el norte.Estas opciones están dirigidas principalmente a los vehículos particulares que quieran evitar las zonas donde se concentren los trabajos. Antes de iniciar el recorrido, los conductores pueden revisar las condiciones del tráfico para determinar cuál de las alternativas resulta más conveniente según su destino.Cambios en los paraderos de TransMilenio sobre la SéptimaLas obras también generarán modificaciones en algunos puntos de parada del transporte público que funcionan sobre la carrera Séptima. Entre estos, la SDM explicó que son los siguientes: Los paraderos 113B01 y 113A01, ubicados actualmente en el costado oriental de la carrera Séptima, serán trasladados 70 metros al norte de la calle 102, donde funcionan nuevos paraderos provisionales.El paradero 165B01, ubicado actualmente 40 metros al sur de la calle 106, en el costado occidental, será trasladado 100 metros al sur de la calle 106, al nuevo paradero provisional.El paradero BD-048A, ubicado actualmente 85 metros al sur de la calle 106, en el costado occidental, será trasladado 140 metros al sur de la calle 106, a un nuevo paradero provisional.El paradero 166A01, ubicado actualmente 60 metros al norte de la calle 106, en el costado oriental, será trasladado 30 metros más al norte.Los paraderos BD-052A y BD-053A serán unificados en un solo paradero provisional. Este nuevo paradero estará ubicado 85 metros al norte de la calle 109, sobre el separador lateral oriental de la carrera Séptima.Los paraderos 049A01 y 049B01 serán trasladados y unificados en un nuevo paradero provisional, ubicado en el costado oriental de la carrera Séptima, 20 metros al sur de la calle 110A.Los paraderos provisionales 116B01 y 048B01, que actualmente están ubicados 20 metros al sur de la calle 114, en el costado oriental, serán trasladados 20 metros al norte de la calle 114, en el mismo costado.Los paraderos provisionales 170A01 y 168A01, que actualmente están ubicados 35 metros al norte de la calle 113, en el costado occidental, serán trasladados al costado occidental de la carrera Séptima, sobre la calzada lateral, 100 metros al sur de la calle 116.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
El comportamiento del dólar vuelve a ocupar la atención del mercado colombiano debido a la caída que registra la moneda estadounidense frente al peso. Para este miércoles 19 de agosto, la TRM fue fijada en $3.098,79, de acuerdo con la cotización oficial certificada por la Superintendencia Financiera de Colombia. El valor representa una reducción de $29,86 frente a la TRM anterior, que se ubicaba en $3.128,65. En términos porcentuales, la disminución corresponde a cerca de 0,95%.Con la nueva cotización, el dólar se mantiene por encima de la barrera de los $3.000, aunque cada vez más cerca de ese nivel. La evolución de la tasa durante las últimas semanas muestra además una reducción importante frente a los valores registrados a comienzos del año y durante el mismo periodo de 2025.¿Cómo se ha comportado el dólar en las últimas semanas?Los datos históricos muestran que el peso colombiano ha ganado terreno frente al dólar en comparación con diferentes momentos de 2026. Hace aproximadamente un mes, la TRM se encontraba en $3.262,58. Frente al valor actual de $3.098,79, esto representa una reducción de $163,79, equivalente a cerca de 5,02%.La diferencia es más amplia cuando se compara con el comienzo del año. La referencia registrada para el 1 de enero era de $3.757,08. En relación con la cotización vigente este miércoles, la disminución alcanza $658,29, aproximadamente 17,52%. La comparación también cambia de manera considerable frente al mismo periodo del año anterior. Hace 12 meses, el dólar se encontraba alrededor de $4.019,24. Con el valor actual, la diferencia llega a $920,45, lo que equivale a una caída cercana al 22,9%.La evolución de la TRM durante las últimas semanas muestra varias modificaciones en el nivel de cotización. El 10 de agosto, la tasa se ubicaba en $3.157,43. Al día siguiente descendió a $3.125,47 y el 12 de agosto se situó en $3.121,07. El 13 de agosto, la TRM fue de $3.123,28, mientras que el 14 de agosto llegó a $3.127,51. Durante el fin de semana y el lunes siguiente, la referencia se mantuvo en $3.128,65. Esto ocurrió debido a que la TRM corresponde a una tasa oficial que puede conservarse durante días en los que no se establece una nueva cotización. Para este miércoles, sin embargo, el valor bajó nuevamente y quedó en $3.098,79.Precio del dólar en casas de cambio en ColombiaA continuación se presentan las tarifas promedio de referencia en las principales capitales del país:CiudadPrecio de compra (promedio)Precio de venta (promedio)Bogotá D.C.$3.340$3.390Medellín$3.360$3.500Cali$3.200$3.350Cartagena$3.750$3.980Cúcuta$3.290$3.340Pereira$3.730$3.800Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOL
Un sismo de magnitud 4,8 se sintió a las 05.28 hora local (10.28 GMT) de este miércoles en Lima, sin que se reporten daños personales o materiales, informaron fuentes oficiales. El movimiento telúrico tuvo su epicentro en el océano Pacífico, a 42 kilómetros al suroeste del distrito de Lurín, en el sur de la capital peruana, señaló el Instituto Geofísico del Perú (IGP).El organismo estableció su profundidad a 42 kilómetros y precisó que alcanzó una intensidad de III en Lurín. Por su parte, la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú informó de que el temblor no generó riesgo de un tsunami en el litoral peruano. Por su parte, el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) indicó que "fue percibido entre leve y moderado por la población" y explicó que supervisó las zonas vulnerables sin que se reporten daños.Perú se ubica en una zona conocida como el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se produce un 80% de la actividad sísmica mundial. En julio pasado la región de Junín, vecina de Lima, sufrió una serie de temblores que provocaron la muerte de cinco personas, cientos de damnificados y la destrucción de decenas de viviendas. El último terremoto devastador en el país se registró en 2007 en la región sureña de Ica, donde un sismo de magnitud 7.9 causó la muerte de unas 500 personas y millonarias pérdidas materiales.EFE
En su cuenta de X, el presidente Abelardo de la Espriella le agradeció a Asobancaria y al sector bancario por sumarse a la reconstrucción de Colombia con programas de alivio para las familias y empresas damnificadas por el terremoto del 10 de agosto, que afectó principalmente al occidente del país. "El programa contempla periodos de gracia de hasta 12 meses con condonación de intereses, suspensión de cobros jurídicos, protección del historial crediticio y aplicación de los seguros bancarios correspondientes", afirmó el jefe de Estado, quien destacó que "estas medidas representan un aporte estimado de $1,1 billones, adicional a las donaciones ya realizadas por las entidades, y beneficiarán a los afectados de Caldas, Chocó, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca".De la Espriella agregó: "Mi profundo agradecimiento a la banca colombiana por su solidaridad y compromiso. Gobierno, empresarios y ciudadanos, unidos, vamos a reconstruir a Colombia". De momento, Asobancaria no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre este programa de alivios.A la fecha, según cifras de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (UNGRD), el terremoto de magnitud 7,4 que tuvo epicentro en San José del Palmar, en Chocó, ha dejado 312 personas muertas, 4.380 heridas y 290 siguen desaparecidas. En total, el terremoto afectó a 15 departamentos del paísy 470 municipios. El balance da cuenta, además, de unas 143.533 familias afectadas y 294.503 personas afectadas.Luego de casi 10 días después del terremoto, el Gobierno de De la Espriella reconoce que comienza una etapa de reconstrucción que será "dura" y costosa, mientras miles de familias siguen sin vivienda, decenas de miles de niños permanecen sin clases y las labores de rescate no terminan. En una alocución en la noche del lunes, el presidente aseguró que la reconstrucción "va a exigir recursos" y será "dura", pero dijo confiar en la capacidad de los colombianos para superar la tragedia.De la Espriella estimó en 30 billones de pesos el costo de la reconstrucción, anunció subsidios de vivienda y alivios económicos para los damnificados, para lo cual declaró la emergencia económica.San José del Palmar, el municipio del Chocó epicentro del terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto, y las zonas del Valle del Cauca, Risaralda y Caldas afrontan ahora una emergencia que se extiende mucho más allá del rescate: viviendas inhabitables, escuelas cerradas, familias que buscan recuperar sus pertenencias y comunidades que necesitan asistencia para comenzar de nuevo.NOTICIAS CARACOL
El Procurador General de la Nación, Gregorio Eljach Pacheco, señaló que las elecciones presidenciales y del Congreso de la República “estuvieron en riesgo” y que -a través de la vigilancia de los entes de control- se pudo llevar a cabo el calendario de los comicios.Eljach se refirió a este tema durante la conmemoración del ‘Día Nacional de Lucha contra la Corrupción’, evento que se desarrolló en la Universidad Externado, en Bogotá. En su discurso, habló sobre la tarea de prevenir daños fiscales que después resultan irreparables.Puntualmente, dijo que la Procuraduría evitó que se contrataran más de 5 billones de pesos durante los últimos días de la anterior administración. Y ahondó sobre el proceso electoral que vivió Colombia en el primer semestre de este año: “Prevenir fue evitar que se siguiera abordando la administración pública para indebidamente entorpecer el proceso político que se venía desarrollando en las elecciones tanto del Congreso como presidenciales”, apuntó.El funcionario también agregó que prevenir fue, junto Contralor y al Registrador, “haber adelantado exitosamente el programa de paz electoral, que fue el que permitió que hubiera elecciones en Colombia porque no iba haber elecciones”.Según Eljach, todo el mundo tenía el temor fundado de que las elecciones se iban a malograr. “Gracias a esa actitud, de ellos dos a la que me sumé, de prevenir, de evitar, de quitar el riesgo del camino, hoy gozan el señor Presidente -en buena hora elegido legítimamente y legalmente por los colombianos- y el Congreso de la República, que estuvieron en riesgo de no haber cumplimiento del calendario electoral”.Finalmente, añadió que “Colombia sabe a qué me refiero y no voy a recordar esos momentos de angustia, de zozobra, de desazón, de perplejidad tanto institucional como personal”.Eljach habla sobre la prevenciónDurante su discurso, Eljach Pacheco anunció la creación de un grupo élite para proponer “una forma menos demorada, para adelantar, en menos tiempo un proceso disciplinario cuando haya lugar a ello”.Desde su perspectiva, “no es fácil evitar el daño, pero la corrupción no es solo de la administración pública (…) se da con contratistas privados, de manera que ahí también hay que apuntar a la prevención y evitar que el sector sea permeado por personas que no atienden su mandato ético y moral”.Hizo énfasis en que “tener que sancionar es confesar que se fracasó en el intento de evitar la falta disciplinaria, penal o de cualquier índole”, y remató indicando que “la mejor manera de evitar la corrupción es educando al ser humano desde la escuela con valores: es al ser humano que hay que apuntar desde pequeño. Que prevalezca la prevención, por encima de la sanción: ahí me mantengo porque estoy convencido de eso”, puntualizó.NOTICIAS CARACOL