El departamento de Sucre se sumió en el dolor y la indignación tras confirmarse el trágico destino de Armando Luis Rivero Manjarrés, un reconocido rector de colegio, gestor cultural, periodista y locutor de radio de 44 años. La desaparición del líder social, reportada el 12 de julio de 2024, activó una intensa búsqueda que develó un escalofriante entramado familiar. Séptimo Día conoció detalles de la investigación y habló con algunos de los señalados.James Chamorro Manjarrés, hermano del profesor, describió el profundo vacío que dejó su pérdida: "Fue prácticamente mi padre de crianza, a pesar de que él no tuvo hijo biológico. Él crio a mis hermanos, a otro primo y a mí". Asimismo, su sobrina Miriam Toscano Rivera resaltó sus valores: "Él es una persona demasiado educada, fue una persona muy recta en sus cosas y siempre quería que fuéramos así rectos y que estudiáramos".La última imagen con vida de Rivero se registró en Sincelejo, cuando salía en su camioneta gris acompañado de su hijastro, Yofran Orozco Perea, de 26 años.Al día siguiente de su desaparición, el 13 de julio la camioneta apareció incinerada en zona rural de Tuchín, Córdoba, un hallazgo que descompensó a Juana Perea, su pareja y mamá de Yofran Orozco: "Una experiencia muy horrible porque, o sea, yo nunca llegué a pensar que lo iba a encontrar así o que yo lo iba a ver así nunca mi vida".El rastreo telefónico que rompió la coartadaEl 17 de julio de 2024, cinco días después de su desaparición, las autoridades hallaron el cuerpo sin vida del profesor bajo un puente en el corregimiento de San Luis, Sampués. La necropsia confirmó que el docente murió tras recibir varios impactos de bala en el costado izquierdo.Entonces, la clave para resolver el crimen estuvo en el rastreo técnico de las empresas de telefonía celular. Los investigadores de la Sijín descubrieron que, a pesar de asegurar que se encontraba en su casa, el teléfono celular de Yofran Orozco arrojó actividad en el punto exacto y a la hora en que se abandonó el cadáver. Adicionalmente, el rastreo probó que el joven ya coordinaba llamadas para planificar la repartición de los bienes de su padrastro antes de confirmarse su hallazgo.Tanto el joven como su madre fueron capturados el 1 de octubre de 2024.La cruda confesión tras las rejasAunque inicialmente no aceptó los cargos ante los juzgados, Yofran Orozco terminó por confesar su autoría en una audiencia judicial: "Quiero aprovechar esta oportunidad para pedirle perdón público a mi madre, a Dios; que todas las personas que participaron para su ejecución, incluyéndome, pagaremos el precio de nuestro error".Recientemente, desde la cárcel de Sincelejo, Orozco rompió el silencio ante las cámaras de Séptimo Día y detalló las motivaciones de su crimen, atribuyéndolo a supuestos abusos pasados y celos: "Es un cúmulo que se puede dar de celos, no de celos de amor, sino un cúmulo de celos, de traición, de esa situación que fue lo que ocasionó la maximización de querer matarlo".El proceso continúa en etapa de juicio y mientras él está recluido en una cárcel, su mamá quedó en libertad por vencimiento de términos, al igual que otros tres posibles implicados. Entre tanto, la familia de la víctima clama para que el caso no quede impune.
Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió a Colombia el 10 de agosto de 2026 y provocó el derrumbe de un área del Hospital Universitario del Valle, en Cali. En medio de la emergencia, Karen Tamayo, una auxiliar de enfermería de 24 años que realizaba allí su práctica, protagonizó una asombrosa historia de supervivencia.Su valentía para evacuar a varios recién nacidos y su ingenio para utilizar el asistente de voz de su celular, que había quedado destruido bajo los escombros, fueron clave para salvarle la vida. Los Informantes habló con ella y recorrió el lugar donde ocurrió la tragedia.El sismo que dejó profundas heridasEl 10 de agosto de 2026, Karen iniciaba su turno en el sexto piso del centro médico, en el área de ginecología y obstetricia. Según relató, en esa sala había alrededor de 20 pacientes, cada una con su bebé.A las 7:34 de la mañana comenzó el fuerte movimiento telúrico. Al principio, Karen y su equipo decidieron esperar, pero la intensidad del terremoto aumentó drásticamente y los obligó a evacuar hacia los pasillos exteriores.Sin embargo, ella regresó por dos pacientes que permanecían en un cubículo y también auxilió a otra mujer que había quedado atrapada, pero justo en ese momento la estructura empezó a colapsar y vino lo peor.Karen cayó al vacío dos pisos y terminó atrapada en el cuarto nivel del hospital. "Cuando yo voy a correr, yo ya vi que el paso que yo daba fue falso y ya colapsó el edificio conmigo", recordó sobre esos segundos de angustia.Debajo de los escombros su celular fue claveCuenta que estuvo inconsciente durante 3 o 4 horas por un golpe en la cabeza y, cuando logró despertar, notó que estaba en “una especie de triángulo de la vida”, lo que vino después es inimaginable: le dolía todo el cuerpo y le hasta costaba respirar.Había perdido su celular en medio de la tragedia. Estaba incomunicada, no sabía exactamente qué hora era, no escuchaba nada y en medio de ese silencio empezó a sentir una vibración en alguna parte entre los escombros, por lo que como pudo logró desenterrar su teléfono, pero lo encontró totalmente destruido.“Entonces yo me acordé de que yo le tenía activado el Siri y lo primero que yo hice fue llamar a la Policía. Yo le dije, ‘Oye, Siri, llamar al 1 2 3’, entonces de una me salió la llamada. Yo hablé con la Policía, le dije dónde me encontraba y les colgué”, relata. Aunque se logró comunicar con las autoridades, aún no se sentía tan esperanzada, luego llamó a sus padres, pero no se pudo comunicar con ellos, después a dos de sus mejores amigos y al final a unos colegas lograron ponerla en contacto con los rescatistas que estaba afuera para que la ubicaran. 8 horas y media después del terremoto finalmente fue rescatada de los escombros.Karen tuvo una fisura en su columna vertebral que, por fortuna, sanará sin intervención quirúrgica, laceraciones en todo el cuerpo, una fractura múltiple en la nariz, de la que aún no se ha recuperado esperando que se desinflame, y una herida en su cabeza con exposición de cráneo.Pero la herida más profunda fue ver la destrucción que causó el terremoto en el país, de la que se enteró la noche siguiente a su rescate cuando vio las noticias en el hospital. A pesar de los esfuerzos de médicos y enfermeras del Hospital del Valle, seis personas murieron allí, entre ellos cuatro pacientes y dos acompañantes.
Las redes sociales se han convertido en una poderosa herramienta de denuncia para casos de maltrato animal en Colombia y el mundo. Videos sin censura han dejado en evidencia a maltratadores de animales que, en el peor de los casos, son dueños o trabajadores de guarderías o fundaciones caninas que deberían velar por el bienestar de estos animales.Según la ley colombiana, el maltrato animal está tipificado como un delito y puede dar penas de prisión de 12 a 36 meses a quien cause la muerte o lesiones a animales. Séptimo Día conoció las denuncias de varias personas contra lugares que supuestamente velan por el bienestar de mascotas y animales rescatados, pero cuyas condiciones supondrían realmente maltrato para estos.Denuncian maltrato en fundación de animalesA través de videos, animalistas y voluntarios han denunciado a la fundación Rufo Salvando Vidas, la cual tiene sede en Suba, en el norte de Bogotá, y asegura ser un espacio en el que se rescatan perros y se promueve el apadrinamiento y adopción de estos, por el aparente mal estado en el que viven los animales dentro de su predio. Uno de los videos más llamativo en las plataformas digitales muestra el momento en el que, aparentemente, un perro se está "comiendo" a otro que murió en el lugar.El video en cuestión fue publicado por Julio Triviño, un hombre que aseguró haber evidenciado el mal estado en el que viven los perros que están en la fundación. "El video se realizó porque acompañé a mi hijo a unas de las canchas de fútbol que está ubicada cerca a esta fundación y lo graba un papá que estuvo ahí en un partido. Cuando lo publiqué la señora trata de explicarme por qué el perro se comió al otro perro. Dice que colgaron un perro porque se había muerto una noche antes y el otro lo alcanzó. Entonces sí hay un problema administrativo", explicó.La señora a la que se refiere Triviño es Andrea Clavijo, quien es la representante de la fundación y, según datos de los denunciantes y de las redes sociales del lugar, tiene en su poder a más de 100 caninos, entre ellos algunos con discapacidades. La mujer, ante las cámaras de Séptimo Día, negó las acusaciones que surgieron por el video de Triviño y las que surgieron hace un año cuando varios voluntarios acudieron al lugar en medio de una inundación que sufrieron en sus instalaciones, ubicadas cerca de un complejo deportivo.Las otras denuncias las realizaron Camilo Jaramillo, Paola Andrea Pinzón y Sandra Silvera Ortíz, quienes acudieron como voluntarios y aseguraron encontrarse con un panorama desolador. Los voluntarios aseguraron que al llegar notaron que muchos de los caninos estaban "desnutridos y deshidratados" y otros que al parecer pasaban "encadenados las 24 horas del día". Sandra Silvera detalló que "como era un terreno fangoso, llevamos materiales para meter tubería y estibas para que los animales no estuvieran en el barro, pero lo que nos encontramos fue animales tomando agua de sus heces, animales cuyas uñas estaban destruidas por los hongos. Vimos que no había alimento, pese a que la semana anterior habíamos llevado dos toneladas".También señalaron que vieron a Andrea Clavijo golpear a uno de los caninos mientras estaba allí. "Esas son mentiras, ellos hicieron un video y se dan cuenta que los perros se iban a agarrar, yo me agaché y le di [una palmada] en la boca a la perra, no le hice más", señaló la representante de la fundación y agregó que en el lugar tampoco hay espacio para almacenar tanta comida, por lo que en esa ocasión decidieron llevarla hasta la casa de otro voluntario.Por su parte, la voluntaria Paola Andrea Pinzón señaló que ese día se conmovió particularmente por el estado de desnutrición en el que encontró a Valeria, una perra criolla a la que decidió adoptar y Sandra Silvera agregó que otros perros en mal estado fueron trasladados a otros hogares y recibieron atención veterinaria. Pero Clavijo negó que los voluntarios hayan sacado animales en mal estado de su fundación. "Lo que se llevaron fue perros de raza porque los vieron bonitos, gordos y en buen estado", aseguró.¿Qué hacen las autoridades con estos casos?En Bogotá, la autoridad para estos casos es el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal. Séptimo Día llevó ante el director Antonio Hernández las denuncias contra la fundación Rufo Salvando Vidas para establecer si tenían conocimiento sobre esta situación. Hernández indicó que las quejas que han recibido al respecto "tienen que ver con el espacio no es el más adecuado, son muchos animales y muchos presentan un estado de salud que no es el mejor".El director del IDPYBA detalló que tras las denuncias fueron a la fundación para verificar la situación y, en ese momento, "encontramos seis animales que ella entregó porque se dio cuenta que no tenía las condiciones ni las capacidades para brindarles protección. [Esto] puede representarse como maltrato". A pesar de esto, la fundación sigue operando y manteniendo a decenas de perros en su poder en condiciones que no son las más apropiadas para garantizar su bienestar.Andrea Padilla, senadora reconocida por su activismo animal explicó que "maltrato animal es toda conducta que vulnere el bienestar de un ser sintiente, no solamente es el golpe, es el maltrato por acción, también por negligencia, el hacinamiento también es maltrato". Agregó que, en este tipo de situaciones, lo que se debe hacer es "intervenir con una oferta social y apoyar a esta persona. La Alcaldía debería hacerse responsable".Sin embargo, Antonio Hernández explicó que el motivo por el que como autoridades no le han quitado los animales a la fundación Rufo Salvando Vidas es "porque nosotros consideramos que de nada sirve quitar animales cuando están en un lugar en el cual tienen resguardo, alimentación y cuidado. Lo que hay que buscar es mejorar las condiciones de este tipo de lugares. Si una persona de estas maltrata, no genera condiciones seguras para el animal, tenemos que intervenir".Los voluntarios y animalistas siguen esperando que sus denuncian tengan un efecto definitivo para garantizar la mejora de condiciones de los animales que permanecen en la fundación Rufo Salvando Vidas, mientras esta sigue operando y recibiendo donaciones.
El propósito de vida de Jaqueline Rivera, diseñadora y madre de dos hijos, cambió en febrero de 2018, cuando Camilo Rodríguez acabó con la vida de su hija Tamara Rivera, de tan solo 18 años, y escapó de las autoridades. Jaqueline le prometió a su hija, el mismo día que se llevó a cabo su funeral, que no descansaría hasta encontrar a su feminicida y llevarlo a responder por su crimen, además le aseguro que lo haría en menos de un año.La tarea no era sencilla, al hombre parecía que se lo había tragado la tierra. Pero aunque ella desconocía su paradero, no se rindió y pasó meses siguiéndole el rastro con publicaciones en redes sociales, hablando con personas que lo habían visto y recopilando información sobre su nuevo estilo de vida. Y lo logró, en enero de 2019, gracias a toda la labor de inteligencia que ella realizó sin conocimiento alguno, pero con el poder del amor maternal, llevó a las autoridades a detenerlo en otro país.Jaqueline Rivera no confiaba en el novio de su hija"Ella era muy alegre, súper espontánea, de esas personas que todo lo resuelve, decía 'yo puedo, yo lo hago'. Esa niña llena de energía soñaba con aprender muchos idiomas y viajar por el mundo". Así recuerda Jaqueline a su hija Tamara o 'Tammy', una joven a la que se le acabaron los sueños con sus 18 años recién cumplidos, luego de que el hombre con el que había sostenido una tormentosa relación la asesinara en su casa en Cali.El responsable fue Camilo Rodríguez, un hombre seis años mayor que Tamara que se dedicaba a manejar Uber en la ciudad y se había ganado la confianza de la joven hasta el punto de empezar una relación amorosa. Cuando Tamara se lo presentó a su mamá, ella le dijo que no le daba confianza, algo extraño porque Jaqueline asegura que "a mí no me cae mal nadie". Sin embargo, sus dudas no hicieron mayor peso y el noviazgo continuó, pero a los cuatro meses notó que algo estaba mal con su hija. Jaqueline Rivera confirmó sus sospechas, Camilo maltrataba a Tamara, y por eso la llevó a interponer una denuncia. A pesar del proceso legal iniciado, Tamara decidió volver con él y con el tiempo también regresaron los golpes, en total lo demandaron por agresión y violencia de género tres veces. Camilo no solo maltrataba y manipulaba a Tamara, quien sentía que no podía salir de esa relación, sino que también llamaba a Jaqueline para amenazarla por haberlo denunciado.Así ocurrió hasta que, finalmente, Tammy decidió dar por terminada definitivamente su relación con Camilo. Ante el temor de que el hombre regresara a la vida de su hija, Jaqueline tomó la decisión de cambiarse de casa y, en medio de eso, recibieron una noticia que les dio alivio. Camilo llamó a su hija para despedirse. "Le dice: 'Me voy para Bogotá, lo siento, la embarré contigo y no puedo estar acá', y se fue en enero"; pero todo era una farsa.Unas semanas después, el 22 de febrero de 2018, cuando se suponía que Camilo Rodríguez ya no estaba viviendo en Cali, Tamara le avisó a su mamá que saldría a la calle a hacer una diligencia, pero nunca más regreso. "Yo sentí que se me oprimía el pecho, había algo que me decía que algo pasó", recordó Jaqueline Rivera ese día, cuando salió corriendo en busca de su hija presintiendo que lo peor había pasado."Cuando llegué metí la llave y esa reja se abrió, miré al piso y encontré la pulsera de ella. Corrí al patio, miré por la ventana y la vi en el suelo. La toqué y estaba fría, eso es duro porque usted queda como en una burbuja, yo salí corriendo a un CAI cerca y les grité: 'mi hija está muerta, Camilo la mató'", detalló.Así fue la cacería del feminicida de su hijaLa muerte de Tamara Rivera en Cali empezó a ser investigada por las autoridades en Cali, con Camilo Rodríguez como principal sospechoso ante los señalamientos de la madre de la víctima. Sin embargo, se desconocía el paradero del sujeto que semanas atrás les había dicho que se mudaría a Bogotá. Días más tarde se llevó a cabo el funeral de la joven y su mamá decidió convertirse en una especie de investigadora judicial, para honrar la vida de su hija. "Le hice una promesa y le dije que se la iba a cumplir. Que yo iba a encontrar a Camilo y que lo iba a encontrar antes de un año, costara lo que me costara. Y se volvió mi obsesión. Aprendí a saber cómo escribía, a saber cómo se expresaba. Empecé a analizarlo cuadro a cuadro".En medio de su dolor, y mientras pensaba cómo iniciar su búsqueda, Camilo Rodríguez tuvo la sangre fría de llamarla y hacerle parecer que él no estaba enterado de la muerte de Tamara. Por recomendación de los investigadores, Jaqueline tuvo que hacer de tripas corazón y hablar con él como si nada hubiera pasado. "Me dice: 'Hace rato no hablo con Tammy ¿ella dónde estará? Tammy no me contesta y me parece muy raro, y yo estoy preocupado porque ella ha estado saliendo con un tipo que es medio raro y a mí me da miedo que le haga algo'".Indignada y destrozada, la madre de Tamara decidió acudir a las redes sociales para pedir ayuda para dar con el paradero de Camilo. Como pudo consiguió fotos recientes de él y de cada uno de sus tatuajes, sus datos personales y detalló en una publicación que ese hombre era el asesino de su hija. Como sucede con este tipo de denuncias en plataformas digitales, rápidamente se hizo viral y algunas personas le aseguraron haberlo visto en Bogotá. El mismo Camilo volvió a comunicarse con ella ante la viralidad de la publicación. "Yo publiqué su foto, sus datos, le explicaba a la gente que ese sujeto asesinó a mi hija. Me llamó y me dijo: 'me voy a entregar a la Fiscalía de Bogotá, yo cometí un error y pienso pagarlo'. Luego empieza a insultarme". Pero Camilo nunca se entregó y desapareció del panorama otra vez; sin embargo, la voluntad, terquedad y el amor de Jaqueline por su hija era más perseverante.Jaqueline no paraba de publicar la información de Camilo y enviársela a personas en Bogotá, último lugar en el que lo habían visto. Por varios meses su búsqueda no daba resultados, pero nunca desfalleció. "En la noche hacía redes sociales, en el día trabajaba. No bajé la guardia en ningún momento" y para ese entonces sufrió un accidente en su moto, lo que la incapacitó un tiempo en su casa con "todo el tiempo del mundo" para continuar con su cacería."Un día de la nada llegó el mensaje que estaba esperando. Alguien me escribe que él salió hacia Ecuador con unos migrantes venezolanos". Al darse cuenta que Camilo ya había salido del país, Jaqueline no se detuvo, trasladó su búsqueda y empezó a enviar la información a personas en ese país, específicamente en las ciudades más cercanas a la frontera. Tras algunas semanas de silencio, finalmente recibió un nuevo mensaje de una persona que le aseguró haberlo visto en un parque en Lago Agrio, en la frontera ecuatoriana, pero no sabía si Camilo seguía allí o había cruzado la frontera hacia Perú.En medio de su labor de persecución a través de las redes sociales, en varias ocasiones la publicación de Jaqueline llamó tanto la atención que el mismo Camilo se comunicaba con ella a través de perfiles falsos. "Varias veces me encontré con que hizo perfiles con otros nombres y me escribía para sacarme información de cómo iba el proceso. Yo aprendí a ver él cómo se expresa, cómo habla, cómo escribe y yo lo identificaba. Yo le decía: 'Camilo, ya no le dé más vueltas a esto, o usted se entrega o yo lo encuentro'".Fue por eso que cuando recibió en su buzón de mensajes una foto en primer plano de Camilo Rodríguez, preguntándole si ese era el hombre que ella buscaba, sospechó de inmediato. Por fortuna, en esta ocasión quien estaba del otro lado del chat era un policía peruano que le confirmó sus sospechas, Camilo solo había estado de paso en Lago Agrio, Ecuador, y ahora estaba en Chiclayo, Perú. Para que ella confiara en él, le explicó cómo había conseguido esa foto del colombiano. "Me dijo: 'Yo soy policía aquí en Perú, mi tía tiene un restaurante y él viene a desayunar acá'. Entonces lo que él dejó su celular en la vitrina y cuando Camilo se sentó a pedir, él le tomó la foto".Jaqueline, que se había convertido en la sombra de Camilo, ahora tenía unos ojos en el Perú que estaban atentos a los movimientos de Rodríguez. De esta manera se enteró que Camilo se había establecido en el Perú con otra identidad, la de Johan Sebastián Mena Gutiérrez, y que, además, ya tenía una nueva pareja, mujer a la que también estaba maltratando y cuya familia ya lo había denunciado. "Logré averiguar dónde vivía, dónde trabajaba, a qué hora entraba a trabajar, dónde desayunaba, dónde almorzaba, dónde cenaba, me convertí en su sombra".Entonces la mujer se comunicó con la estación de Policía en Chiclayo y le envió al capitán Saavedra toda la información que tenía de Camilo, pero se encontró con un problema cuando el oficial le preguntó si el sujeto tenía circular roja de Interpol. Esto significó un nuevo retraso para su plan, pues a Camilo solo lo estaban buscando en Colombia. Jaqueline no había llegado tan lejos para nada, por lo que gracias a un investigador privado, consiguió que en diciembre de ese año se emitiera la circular roja contra Camilo, tuvo que esperar 45 días.Así las cosas, el 18 de enero recibió la mejor noticia: el operativo se había llevado a cabo y Camilo Rodríguez había sido capturado en Chiclayo. En ese momento lo detuvieron por falsedad en documento público y le informaron que la justicia colombiana lo exigía para que pagara por el feminicidio de Tamara Rivera. Jaqueline le había cumplido a su hija la promesa que le había hecho en su tumba, pero todavía no podía cantar victoria, pues faltaba el proceso de extradición.Debido a la burocracia entre ambos países, tardaron 10 meses en enviar a Camilo Rodríguez de Perú a Colombia. Pero una vez estuvo en territorio nacional, la justicia colombiana lo condenó a 375 meses en prisión, 35 años que actualmente apaga en la cárcel de Cómbita, en Boyacá.Aunque el dolor por la pérdida de su hija sigue intacto y nada podría ayudarla a recuperarla, hoy en día Jaqueline Rivera vive tranquila por haberle cumplido a su hija de 18 años la promesa que le hizo el día de su funeral y haber conseguido justicia para que ella no se convirtiera en una cifra más de impunidad.
Cilia Flores, esposa del depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, solicitó a la justicia de Nueva York que le permita afrontar el juicio en su contra y el de su marido fuera de prisión, alegando problemas cardíacos. En un escrito presentado ante la corte, su defensa pidió que Flores sea trasladada a una residencia privada en Nueva York, donde cumpliría un régimen de arresto domiciliario. La propuesta incluye vigilancia armada permanente, monitoreo mediante pulsera electrónica, restricciones a las visitas y supervisión de sus comunicaciones telefónicas.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAFlores, de 69 años, sostiene que requiere un tratamiento cardíaco especializado y asegura que la prisión federal donde permanece recluida desde el 3 de enero, fecha en la que fue capturada por militares estadounidenses, no cuenta con las condiciones adecuadas para atender su estado de salud.Según sus abogados, todos los gastos derivados de su traslado y permanencia bajo arresto domiciliario serían asumidos por la propia Flores. Además, ofrecieron entregar su pasaporte como garantía adicional para asegurar que continúe bajo custodia.En la carta remitida al tribunal, la defensa describe diversos problemas médicos, entre ellos dolores en el pecho, arritmias, dificultades respiratorias y una pérdida de más de once kilos desde su detención.Cilia Flores habría sufrido un infarto leveDe acuerdo con la solicitud, el pasado 29 de julio Flores sufrió un episodio de salud grave que, según sus abogados, pudo haber correspondido a un infarto leve, aunque precisan que esa hipótesis no ha sido confirmada por evaluaciones médicas.Flores y Maduro fueron arrestados en enero durante una operación de fuerzas estadounidenses en Caracas y posteriormente trasladados a Nueva York, donde enfrentan cargos relacionados con narcotráfico y terrorismo.Ambos se han declarado inocentes de las acusaciones. Sin embargo, la Fiscalía sostiene que utilizaron posiciones de poder dentro del Estado venezolano para facilitar el envío de cocaína hacia Estados Unidos.¿En qué va el juicio contra Nicolás Maduro y su esposa?El caso se encuentra actualmente en una etapa previa al juicio, durante la cual las defensas han comenzado a presentar distintas mociones con el objetivo de lograr la desestimación de los cargos.Entre los argumentos centrales figura la reclamación de inmunidad soberana de Maduro en su condición de supuesto jefe de Estado, así como cuestionamientos sobre la legalidad del operativo mediante el cual ambos fueron detenidos y trasladados a territorio estadounidense.Por su parte, la defensa de Flores presentó una solicitud independiente sustentada en la inmunidad que, según argumenta, le correspondería por su condición de primera dama. El juez federal Alvin K. Hellerstein fijó en julio el inicio del juicio para el 1 de junio de 2027.Antes de esa fecha, el tribunal celebrará una audiencia el 17 de noviembre, en la que escuchará los argumentos de las defensas sobre las distintas mociones para desestimar el proceso, incluida la petición de Maduro basada en la inmunidad soberana.ESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE LA AGENCIA DE NOTICIAS EFE
El Consejo Nacional de Estupefacientes de Colombia autorizó un plan piloto del Gobierno para erradicar los cultivos ilícitos mediante aspersión aérea con glufosinato de amonio. Este compuesto químico -no permitido en la Unión Europea (UE)- es distinto al glifosato, cuyo empleo para combatir los cultivos ilícitos (principalmente, coca), se suspendió en Colombia en 2017 por motivos sanitarios. El glufosinato de amonio está incluido en Clase II (moderadamente peligroso) de la escala de toxicidad de la Organización Mundial de la Salud (OMS), por encima del glifosato (clase III, ligeramente peligroso). (Lea también: Gobierno deroga la resolución que prohibía la aspersión aérea con glifosato de cultivos ilícitos)¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATALa resolución, publicada en el Diario Oficial, ordena la ejecución de una "fase experimental controlada, limitada, temporal y ejecutable" mediante aeronaves tripuladas y con el compuesto químico glufosinato de Amonio 200 SL, exclusivamente en los polígonos que sean habilitados para la operación. El piloto tendrá un cupo máximo de 1.000 hectáreas efectivamente tratadas y una duración operacional de hasta siete días calendario, contados desde la fecha del acta de inicio que todavía no se conoce. La ejecución estará a cargo de la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional, que deberá cumplir los instrumentos ambientales, las autorizaciones aeronáuticas y los protocolos sanitarios, ambientales, sociales y de seguridad.¿Por qué es plan piloto?El objetivo, según el Consejo Nacional de Estupefacientes, no es reactivar de manera generalizada las fumigaciones aéreas, sino "obtener evidencia científica sobre la eficacia del herbicida, la precisión de las aplicaciones, la posible deriva del producto" y sus riesgos e impactos sobre la salud y el medioambiente. La propia resolución establece que este plan piloto "no equivale a la reanudación, adopción o autorización definitiva de un programa de alcance general o nacional".El área de prueba estará ubicada en un único departamento del país, en una zona próxima a una instalación de la Fuerza Pública, aunque la resolución mantiene bajo reserva las coordenadas exactas, la extensión del área, las rutas de vuelo y el cronograma detallado, al considerar que su divulgación podría "comprometer la seguridad de la operación y del personal participante". El documento establece, además, que las zonas seleccionadas deberán excluir áreas protegidas, determinados ecosistemas y espacios donde pueda existir afectación directa a comunidades étnicas sin consulta previa. Si durante la preparación de una operación se detecta una posible afectación de este tipo, el polígono deberá ser suspendido.Aspersión aérea, suspendida desde 2017La fumigación aérea de herbicidas fue durante años una de las principales herramientas utilizadas por Colombia para combatir los cultivos ilícitos, especialmente el de la coca, pero el Gobierno de Juan Manuel Santos suspendió en 2015 las fumigaciones con glifosato por motivos sanitarios, debido a denuncias de que generó malformaciones en habitantes de zonas apartadas y que era “posiblemente” cancerígeno. Posteriormente, en 2017, se produjo su suspensión definitiva por orden de la Corte Constitucional, en medio de cuestionamientos por los posibles efectos del producto en la salud de poblaciones campesinas y el medioambiente. Desde entonces, las autoridades han recurrido principalmente a la erradicación manual y a estrategias de sustitución voluntaria de cultivos, aunque la aspersión aérea ha permanecido en el debate como una alternativa para enfrentar el crecimiento de los cultivos de uso ilícito.A finales de agosto, el Gobierno de Abelardo de la Espriella tumbó la Resolución número 6 de 2015, que había suspendido “el uso del herbicida glifosato en las operaciones de erradicación de cultivos ilícitos mediante aspersión aérea”. La resolución se dio a conocer justo en medio de la visita que el jefe del Comando Sur de Estados Unidos (Southcom), general Francis Donovan, hizo a Colombia. Ahora, el plan piloto se anuncia después de la visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y con esto se buscaría precisamente generar evidencia sobre una sustancia diferente al glifosato antes de considerar cualquier eventual programa de mayor alcance. (Lea también: EE. UU. planea que ataques en Latinoamérica contra narcotraficantes ahora sean terrestres)AGENCIAS EFE/AFPEDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL
La Selección Colombia lo intentó, buscó el gol por todos los medios, incluso estrelló pelotas en el palo, pero pese a ello, no logró pasar del empate a ceros este jueves en su segunda salida en el Mundial Femenino Sub-20 en Polonia 2026. El combinado juvenil de nuestro país se enfrentó a Portugal en el Estadio Miejski LKS Lodz, en compromiso válido por la fecha dos del grupo E. La arquera de las lusitanas, Nair Pina, fue la gran figura de la contienda. Además, hay que indicar que Lina Arboleda vio la tarjeta roja sobre el final, esto luego de una falta sin balón contra una rival. Desde el VAR avisaron de esta acción y la árbitra del duelo, Casey Reibelt, le mostró la cartulina escarlata a la número '3' del combinado 'amarillo'. Para este duelo contra las 'quinas', la gran novedad en Colombia fue la presencia en cancha de Maithe López en lugar de Mosquera. La delantera de Vancouver Rise FC de la Northern Super League compartió ataque con Valerin Loboa. Las artilleras crearon las ocasiones más claras para las 'nuestras' en el Miejski LKS Lodz, pero ninguna pudo vencer la resistencia de Pina bajo los tres palos. Así las cosas, tras el 0-0 con Portugal, la Selección Colombia femenina Sub-20 llegó a cuatro puntos en el grupo, que completan RPD de Corea y Costa Rica Rica. Hay que indicar, que a primera hora, las asiáticas y vigentes campeonas del certamen de la FIFA, no tuvieron problemas para vencer a las centroamericanas por 4-0, haciendo puntaje perfecto en la zona y logrando así su clasificación a los octavos de final de la Copa del Mundo 2026 en tierras polacas. En la tercera y última de la fase de grupos, la 'amarilla' medirá fuerzas frente a República Popular Democrática de Corea, el próximo domingo 13 de septiembre. Cómo quedó la tabla de posiciones del Mundial Femenino Sub-20, tras Colombia 0-0 Portugal en el grupo E:PosicionesSelecciónPJGEPGFGCDGPuntos1RPD de Corea220060+662Colombia211031+243Portugal201102-214Costa Rica200217-60
Este 10 de septiembre de 2026 se cumple un mes del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó. Desde entonces, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) ha mantenido el monitoreo de la actividad sísmica en la zona y en el resto del país para seguir la evolución del fenómeno y comprender mejor su comportamiento.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATADe acuerdo con el balance entregado por Freddy Tovar, coordinador de la Red Sismológica Nacional de Colombia, el movimiento telúrico del 10 de agosto generó una intensa actividad sísmica posterior que ha sido seguida minuto a minuto por los especialistas de la entidad. El informe, con corte al 10 de septiembre, muestra que durante este período se han identificado cientos de réplicas y más de un millar de eventos asociados a un enjambre sísmico en el departamento.Más de 300 réplicas tras el terremoto de magnitud 7,4Según el Servicio Geológico Colombiano, durante el último mes se han identificado más de 300 réplicas relacionadas directamente con el terremoto ocurrido en San José del Palmar. Estos eventos se han caracterizado por registrarse a profundidades superiores a los 70 kilómetros.Las réplicas forman parte del proceso natural que sigue a un sismo de gran magnitud. Se producen cuando la corteza terrestre continúa ajustándose después de la liberación de energía ocurrida durante el evento principal. Aunque suelen ser de menor intensidad, algunas pueden sentirse en distintas regiones dependiendo de su magnitud y profundidad. Los expertos del SGC explicaron que el seguimiento permanente de estas señales permite conocer cómo evoluciona la actividad sísmica en la zona y aportar información a las autoridades encargadas de la gestión del riesgo.Enjambre sísmico suma más de 1.200 eventosAdemás de las réplicas asociadas al terremoto principal, el monitoreo científico identificó un enjambre sísmico en el departamento del Chocó. De acuerdo con el balance oficial, este fenómeno ha generado más de 1.200 eventos sísmicos registrados a profundidades menores de 70 kilómetros. A diferencia de una secuencia tradicional de réplicas, un enjambre sísmico corresponde a la ocurrencia de numerosos temblores en una misma región durante un periodo determinado, sin que necesariamente exista un único evento dominante que concentre la mayor parte de la energía liberada. Durante las semanas posteriores al terremoto, equipos técnicos del Servicio Geológico Colombiano recorrieron más de 20 municipios y ciudades para evaluar las afectaciones generadas por el movimiento telúrico y recopilar información en terreno sobre sus efectos. Estas visitas permitieron documentar daños, verificar cambios en el territorio y complementar la información obtenida por las estaciones de monitoreo instaladas en diferentes puntos del país. Según el balance presentado por la entidad, las labores de seguimiento también incluyeron el análisis de imágenes satelitales para identificar posibles impactos geológicos derivados del sismo.Uno de los resultados más relevantes del monitoreo corresponde a la evaluación de movimientos en masa asociados al terremoto. El análisis realizado por el Servicio Geológico Colombiano permitió identificar 240 movimientos en masa, entre deslizamientos y otros procesos de remoción del terreno. De ese total, 81 fueron reactivados por el sismo de magnitud 7,4, lo que significa que presentaban condiciones previas y registraron nueva actividad tras el evento sísmico. La información recopilada por los especialistas es utilizada para apoyar los procesos de evaluación del riesgo y para suministrar datos técnicos a las entidades responsables de la atención de emergencias.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Tiene reportería propia de Noticias Caracol.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Yuranis Villa Vásquez estaba en el frente de su casa, en medio del calor de Cartagena en la mañana, cuando las balas la impactaron. El estruendo del disparo alarmó a los habitantes del barrio Chiquinquirá, por la calle del Cacho, a las 9:15 de la mañana del pasado 6 de septiembre. Yuranis resultó lesionada y fue trasladada a un centro asistencial. A pesar de llegar con vida, dos días después murió en horas de la madrugada. La víctima de este atentado era madre de cuatro niños que hoy quedan huérfanos.(¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA)Los medios locales identificaron a Yuranis Villa como una mujer de 42 años que vendía almuerzos a la comunidad para salir adelante. Según El Universal, una sopa de mondongo se cocinaba al fuego cuando Yuranis fue víctima de este hecho. La madre de Villa le dijo a este medio que una de las balas impactó a la mujer en el pecho. Lo usual era ver a Yuranis sentada en el callejón que se conocía como la calle de El Cacho para vender sus delicias culinarias a diario. La mujer cuenta que ella y su hija estaban en la vivienda cuando llegó el sicario a sembrar el terror.Para ellas solo era un día más. Yuranis se había levantado bien temprano, como era costumbre, para iniciar la cocción de los almuerzos. A las 9 de la mañana, llegó el hombre armado que empezó a disparar. Según la mamá, el delincuente le gritó a ella que se apartara de su camino o “también llevaba”.De acuerdo con la Policía Metropolitana de Cartagena, la mujer fue atacada por un sicario que se trasladaba como parrillero en una motocicleta. Yuranis fue trasladada en una moto hasta un hospital de la zona, donde fue internada. Todavía hay muchas versiones alrededor del asesinato, pero ya descartaron que esto se trate de un hecho relacionado con alguna extorsión, ya que no hay denuncias al respecto.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co