El 9 de abril de 2024, la vida de la instructora de yoga Valentina Cepeda se apagó en un apartamento de Puerto Colombia, cerca de Barranquilla. Lo que inicialmente se reportó por parte de su pareja, el instructor de Jiu-Jitsu Álvaro Felipe Rivera, de 44 años, como un suicidio, luego se transformó en una acusación formal por feminicidio agravado. La pieza fundamental que permitió a la Fiscalía dar un giro al caso fue, paradójicamente, una fotografía capturada por el mismo sujeto en la escena de los hechos.El escenario del supuesto suicidioAquella mañana, Rivera alertó a los vecinos y a la Policía asegurando que había encontrado a Valentina colgada del columpio que ella utilizaba para sus clases de yoga. Según su relato inicial, tras salir del baño, se encontró con la desgarradora escena: “la veo colgada, la cojo, la suelto y cae como un costal de papas. Y a mí eso ya me da durísimo y yo comienzo, Dios mío, no Valentina, por favor”.Testigos en el conjunto residencial recordaron el desespero del hombre. Rafael Llanos, trabajador del lugar, relató: “salió un señor gritando desesperado que lo auxiliara, que lo ayudara, que se mató”. Nidia Méndez, una vecina que acudió al auxilio, describió el estado de la joven: “ella tenía los ojos cerrados y los labios morados y él le golpeaba en las mejillas, pero nada, ella no reaccionaba”.Rivera insistió ante las autoridades y medios de comunicación en que Valentina le había manifestado deseos de morir: “llorando e histérica me dice, 'me quiero morir, me quiero morir' y le dije, 'mi vida, no, no digas eso'”.La desconfianza de la familiaPara David Cepeda y Lourdes Rodríguez, padres de Valentina, la versión del suicidio carecía de sentido. Valentina era descrita como una joven llena de energía, dedicada a la espiritualidad y al deporte. Su madre recordó que el yoga era su refugio: “a ella le gustaba mucho la parte espiritual. De hecho, ella se levantaba a las 4 de la mañana a meditar”.La sospecha de los padres se centró de inmediato en el columpio de yoga. Lourdes Rodríguez fue enfática: “cuando él nos dijo que con el columpio de yoga, enseguida dije, 'no... eso es como tan espiritual'. Ella cogía el columpio de yoga era para hacer sus meditaciones”.Un historial de violenciaLa investigación de la familia reveló una relación marcada por el control y la violencia física. A pesar de que Rivera inicialmente se mostró como un hombre maduro y reservado, su comportamiento cambió al mudarse juntos en enero de 2024. Amigas de la víctima denunciaron maltrato psicológico y celos obsesivos debido a la diferencia de edad de 22 años. Según su amiga Camila Sánchez, Rivera la humillaba por el dinero: “es que lo tienes que hacer porque si no aquí no comes”.Más grave aún fue el hallazgo de evidencias de agresiones físicas disfrazadas de entrenamiento deportivo. Doris Cantillo, compañera de Jiu-Jitsu, recordó verle moratones: “¿quién te deja así?”, le preguntó, a lo que Valentina inicialmente respondió que era práctica de su deporte. Sin embargo, en audios enviados a sus amigas, la joven confesó agresiones reales: “en un momento me metió en un triángulo de piernas y me empezó a ahorcar. Cuando casi me estaba durmiendo, me soltó”.Tres días antes de su muerte, el 6 de abril, ocurrió un incidente crítico. Sus padres la encontraron herida en el apartamento. “Mi hija estaba sangrando, le pegó tres cachetadas y le pegó los brackets a la parte interna del labio”, relató su mamá. Ese día, Valentina decidió terminar la relaciónLa foto, ¿prueba de la manipulación?La investigación dio un vuelco definitivo cuando la Fiscalía analizó una fotografía que Rivera tomó de Valentina en el columpio antes de, supuestamente, bajarla para auxiliarla. Para los investigadores y la familia, el hecho de que él decidiera tomar una foto en lugar de socorrerla inmediatamente fue un indicio de manipulación de la escena.El equipo de criminalística realizó una reconstrucción científica utilizando topógrafos y expertos en Jiu-Jitsu. Al recrear la escena basada en la fotografía de Rivera, las conclusiones fueron demoledoras: “para que se hubiese ocasionado el suicidio, el columpio debió haber estado a una altura superior a la que se encontraba”. El análisis físico determinó que, en la posición mostrada en la foto, era “imposible que lograra ahorcarse” y que la joven habría podido reaccionar.Esta prueba se complementó con la ampliación de la necropsia de Medicina Legal en abril de 2025. El dictamen fue claro: no había patrones consistentes con el uso del columpio de yoga. En cambio, se determinó que la causa de muerte fue asfixia mecánica por digitopresión, lo que implica una fuerza manual externa, según explicó el abogado de la familia. Captura y negación de cargosCon estas pruebas, Álvaro Felipe Rivera fue capturado el 4 de enero de 2026 en Santa Marta. Durante la audiencia, la Fiscalía le imputó el cargo de feminicidio agravado, señalando que utilizó sus conocimientos superiores en artes marciales para someterla.Al ser consultado por el juez sobre si aceptaba los cargos, Rivera respondió tajantemente: “No”. A pesar de su negativa y de haber jurado previamente sobre una Biblia su inocencia, se encuentra detenido mientras el proceso avanza.Para Lourdes Rodríguez, el dolor persiste, pero hay un alivio en la búsqueda de justicia: “Él es un monstruo, para mí es un monstruo porque una persona que comete eso y está muy tranquilo... para mí es un monstruo”.La familia ahora espera una condena ejemplar, mientras el caso de Valentina Cepeda se convierte en un símbolo de la lucha contra la impunidad en feminicidios.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
En el departamento de Córdoba ocurrió una tragedia que conmocionó a los habitantes de Montería. El 21 de agosto de 2023, la pareja de comerciantes Johana Pantoja y John Murillo fue víctima de una emboscada tras salir de una celebración de cumpleaños y aceptar una invitación hacia el corregimiento de Patio Bonito.Lo que en un inicio parecía un asalto en carretera terminó convirtiéndose en un hecho macabro. El Rastro conoció los detalles de este caso.Una invitación que terminó en emboscadaLos hechos ocurrieron luego de que la pareja aceptara una invitación de su amigo y socio, Guillermo Duque, para departir en unas fiestas locales. Alrededor de la 1 de la mañana, decidieron emprender camino de regreso a la capital cordobesa, pero durante el trayecto no solo perdieron el contacto con Guillermo sino que fuero interceptados por tres hombres que se movilizaban en motocicletas.Bajo amenazas de muerte, los delincuentes obligaron a los comerciantes a internarse en una parte boscosa. Los agresores exigieron acceso a sus cuentas bancarias, claves de tarjetas y joyas. Jhoana Pantoja relató que, en medio de la violencia, recibió un impacto que la dejó casi inconsciente: “Yo empecé fue a rezar y decía: 'Mis hijos van a quedar huérfanos’. Entonces, en una de esas un golpe me privó y yo no supe más... Uno de ellos dice: ‘Está muerta’”.Al escuchar esa afirmación, la mujer decidió no moverse para evitar que los atacantes continuaran con la agresión. A pesar de los golpes que recibió, resistió en silencio para salvar su vida.Cuatro horas de tortura y seviciaMientras Jhoana permanecía inmóvil, los delincuentes seguían golpeando a Jhon Murillo, a quien querían extraerle la información financiera. Según las investigaciones de la SIJIN de la Policía de Montería, la pareja fue sometida a actos de extrema crueldad durante aproximadamente cuatro horas. Los peritos encontraron en el lugar que el comerciante fue amarrado con sus propias prendas de vestir.“Estos seguían golpeando a mi esposo para que diera la clave mientras que estaba el otro en el cajero. Él le decía: 'No me la sé'. Él decía número pero como no daban más lo golpeaban”, relató Jhoana.La sobreviviente también describió el comportamiento de los atacantes durante el crimen: “Todos ellos eran risas, golpeaban y se disfrutaban todo lo que estaban haciendo”. Tras creer que ambos habían fallecido, los agresores abandonaron el lugar llevándose pertenencias y documentos, pero dejando la motocicleta de las víctimas en el lugar.Una lucha por sobrevivirA pesar de que intentó ayudar a su esposo herido, Jhoana decidió ponerse algunas de sus prendas y caminar más de un kilómetro a través de la zona boscosa en busca de la vía principal. “Yo dije: 'Dios mándame un ángel que me ayude en todo esto que estoy viviendo' y fue cuando llegó ese señor y fue el que llamó a la ambulancia”, relató.Ambos fueron trasladados a un centro médico. El reporte de ingreso fue contundente sobre la condición en la que ingresó la pareja: “La señora fue agredida en su integridad y nos llega un paciente masculino con un trauma cranocefálico severo más una contusión en el tórax”.A pesar de los esfuerzos médicos y de una intervención quirúrgica de descompresión craneal, Jhon Murillo falleció el 24 de agosto tras permanecer tres días en la Unidad de Cuidados Intensivos.Videos de seguridad clave en la investigaciónEn el lugar de los hechos, los peritos indicaron que “encontramos prendas de vestir de las víctimas”. No obstante, el avance significativo se logró mediante el rastreo tecnológico. Las autoridades revisaron más de 16 horas de grabaciones de cámaras de seguridad y cajeros automáticos.Un registro fílmico de un cajero automático, captado la madrugada del 21 de agosto a las 2:54 a.m., mostró a un hombre intentando retirar dinero con la tarjeta de la víctima. En las imágenes se observaba al sujeto con una gorra, un reloj negro y laceraciones en su brazo derecho. Jhoana, en diligencia de reconocimiento, identificó plenamente al sospechoso: “El hombre que estaba en el cajero tenía todas las descripciones que yo había dado”, aseguró.Identificación de los responsables mediante redes socialesUn testigo aseguró conocer quiénes estaban detrás del ataque. Gracias a su declaración, las autoridades lograron identificar a tres posibles implicados en el caso.Un dato clave fue la identificación de la pareja sentimental de uno de ellos, Jenny Esmeralda. Su perfil en redes sociales coincidía con la mujer que aparecía en el fondo de pantalla del celular utilizado en el cajero y que también fue captada por las cámaras de seguridad bancarias.Este trabajo de inteligencia descartó la participación de Guillermo Duque, el amigo inicial: “Yo sabía que era el sospechoso número uno... Jhoana sabía que yo no podría hacer eso”, dijo.Captura implicados y sentenciaCon los elementos materiales probatorios y las evidencias físicas recolectadas por la Policía, el 11 de marzo de 2024 el Juzgado Segundo Penal Municipal de Control de Garantías de Montería emitió órdenes de captura contra Luis Miguel Fernández Martínez, Néstor Luis Fernández Martínez y Brian Vargas.Sin embargo, se confirmó que Luis Miguel falleció en un accidente de tránsito en Caucasia antes de ser detenido. Los otros dos implicados fueron capturados en el barrio Villacielo de Montería. Los señalados fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, secuestro agravado, acceso carnal violento y hurto calificado. La pena impuesta fue de 20 años y 8 meses de prisión.Aunque la justicia logró esclarecer el caso y sancionar a los responsables, para Johana y su familia la condena no compensa la magnitud del daño causado. Hoy, el recuerdo de John Murillo sigue presente, mientras ella intenta reconstruir su vida y salir adelante por sus hijos, aferrada a haber sobrevivido para contar lo ocurrido.
La historia de Erika Ramírez representa una de las realidades más complejas del conflicto y la criminalidad urbana en Colombia. Su vida, marcada por la violencia doméstica y las carencias en las comunas de Medellín, dio un giro definitivo cuando, siendo apenas una niña, ingresó a las filas de grupos al margen de la ley. Los Informantes conoció su impactante testimonio.Durante más de una década, pasó por diversas estructuras delictivas, desde guerrillas hasta bandas locales, antes de enfrentar la justicia y emprender un proceso de resocialización a través de la educación.Una infancia entre la violencia y el reclutamiento forzadoErika creció en un entorno donde el crimen y las agresiones eran parte de la cotidianidad. Las actividades ilegales y la violencia de género la presenció desde muy temprana edad. Según su relato, estas experiencias moldearon su percepción: "Incluso mi padre biológico agredía a mi madre y también me tocó ver eso. En una ocasión mi papá estaba ahorcando a mi madre estando embarazada de mi hermana", recordó sobre su niñez.A pesar de los esfuerzos de su abuela, Erika desarrolló un deseo de independencia que la alejó de la educación. A los 12 años, tras abandonar el colegio, ocurrió el encuentro que definiría su juventud. "Fui reclutada por un grupo al margen de la ley. En esa época llega un señor de edad y me pone la mano en el hombro y me dice, 'Esta niña, ¿quién es?'", relató Ramírez. A partir de ese momento todo cambió.Su ascenso silencioso en las estructuras criminalesLas labores iniciales de Erika en la ilegalidad aprovecharon su apariencia inofensiva para burlar a las autoridades y engañar a las víctimas. "Ahí empecé a transportar armas, a transportar droga, incluso me colocaban de señuelo para los secuestros", explicó sobre sus primeras tareas. Su capacidad para guardar silencio y cumplir órdenes le permitió ganarse la confianza de los comandantes, lo que facilitó su permanencia en grupos guerrilleros durante varios años.Tras desertar de la guerrilla, Erika no abandonó la criminalidad, sino que se trasladó al centro de Medellín: "Ya sabía expender droga, ya sabía transportar armas, ya sabía cometer muchos delitos. Entonces, de eso me sostenía. Incluso llegué a tener pues como una especie de poder... tenía mi propio grupo", afirmó Ramírez.Según su testimonio, durante este periodo su capacidad de empatía era nula y replicaba los patrones de abuso que vio en su infancia: "Yo era maltratadora, yo lo golpeaba a él. Yo pasé a hacer lo que hicieron mis tíos con sus mujeres y lo que hizo mi papá con mi mamá, pasé a hacerlo yo".La captura que cambió su vidaA los 25 años, Erika Ramírez ya acumulaba un historial que cubría gran parte de los delitos tipificados en el código penal colombiano. La justicia finalmente la alcanzó mediante una orden de captura que puso fin a su carrera en las calles. En ese momento, enfrentaba la posibilidad de una condena de más de tres décadas de prisión si decidía ir a juicio sin aceptar su responsabilidad.El punto de quiebre legal ocurrió bajo la presión de los términos judiciales y la intervención de su madre. "A las 3 de la tarde entró un guardián. Firme eso porque usted la van a condenar a 32 años y ahorita a las 4 cierra la oficina de allá de los juzgados, hágalo por su familia, hágalo por esa señora que está allá afuera", narró Erika sobre el instante en que decidió firmar un preacuerdo de aceptación de cargos.Gracias a esta decisión, su condena se fijó en 16 años, de los cuales terminó cumpliendo aproximadamente 9 años en el centro penitenciario El Buen Pastor.Transformación tras las rejas y cómo encontró su caminoLa estancia en prisión, lejos de ser un tiempo perdido, se convirtió en el escenario de su metamorfosis personal. Aunque inicialmente mantuvo una postura defensiva y hostil, la persistencia de un psicólogo que realizaba trabajo social en la cárcel logró quebrar su resistencia.Ramírez recordó su actitud inicial frente a la ayuda profesional: "Entonces yo lo miro y yo, 'Si estoy bien o mal, ¿a usted qué le importa? Usted no puede hacer nada por mí'".Sin embargo, el proceso de introspección comenzó a dar frutos cuando aceptó participar en programas de prevención con jóvenes de colegios, a quienes les compartía su historia para disuadirlos de seguir el camino de la delincuencia. Este ejercicio de reparación simbólica y autocrítica la llevó a valorar su paso por el sistema carcelario. "Mi paso por la cárcel fue lo mejor que me pudo haber pasado en la vida. Ahí es donde me doy cuenta cuánto amo mi familia. Ahí es donde me doy cuenta cuánto valgo como ser humano", reflexionó sobre su proceso de cambio.Reincorporación: de recicladora a guía y profesionalAl recuperar su libertad, Erika enfrentó el estigma social de haber sido una mujer privada de la libertad. Salió de la cárcel sin recursos económicos, con apenas dos prendas de vestir y la determinación de no volver a delinquir. Su primera oportunidad laboral llegó en un centro comercial, donde solicitó permiso para gestionar los residuos. "Déjeme reciclar... Y empecé en el shut de las basuras, empecé a transformar eso y yo decía, 'Esta es mi oficina'", relató.Mientras trabajaba en el reciclaje y la limpieza, validó su bachillerato, asistiendo a clases después de turnos que comenzaban a las 5 de la mañana. Ingresó a la universidad para estudiar psicología, financiando sus estudios mediante la venta informal de diversos productos. "Hacía ventas en mi universidad. Me decían que yo era una tienda andante. Yo andaba hasta con aguja e hilo... Vendía medias, vendía aretes, vendía pasteles", recordó sobre su esfuerzo por costear la carrera.Hoy, Erika Ramírez ha cumplido la promesa que le hizo a su abuela antes de morir: no volver a delinquir.Se desempeña como guía turística en la Comuna 13 de Medellín, donde utiliza su conocimiento del territorio para narrar la transformación de la ciudad, y ejerce como psicóloga para la administración municipalSu testimonio es un registro de cómo el acceso a la educación y el apoyo psicosocial pueden alterar un destino que parecía sentenciado a la cárcel o a la muerte.
La mañana del 9 de abril de 2024, en un apartamento de Puerto Colombia, la vida de Valentina Cepeda Rodríguez, una instructora de yoga de 22 años, llegó a su fin. Su pareja, Álvaro Felipe Rivera Ramírez, un instructor de artes marciales de 44 años, fue quien dio aviso a las autoridades y vecinos sobre el hallazgo del cuerpo. Según su relato inicial, la joven se habría quitado la vida utilizando un columpio de tela que empleaba para sus prácticas de yoga. Dos años después el caso dio un giro inesperado. Séptimo Día investigó.Días después del suceso, Rivera ofreció una entrevista a medios locales en la que describió el momento del hallazgo con estas palabras: "y ahí ya la veo colgada, la cojo, la suelto y cae como un costal de papas. Y a mí eso ya me da durísimo y yo comienzo, 'Dios mío, no Valentina, por favor'". Allí, el hombre defendió su inocencia con un acto que impactó a los presentes. El periodista Sergio García relató que Rivera "trajo una Biblia, me pidió mirar a los ojos a una mujer del cuerpo periodístico, se la arrodilló y le dijo: 'Te juro ante esta Biblia y ante Dios que yo no maté a Valentina'".A pesar de su testimonio y de que algunos vecinos lo vieron alterado y nervioso intentando auxiliar a la joven en el apartamento, la familia de Valentina rechazó desde el primer momento la posibilidad de un suicidio. David Cepeda, padre de la víctima, fue tajante al señalar que conocía muy bien la disciplina y el estado emocional de su hija, quien según él no presentaba un perfil suicida.Antecedentes de presunta violencia y el "Jiujitsu matrimonial"La investigación de la Fiscalía, impulsada por las denuncias de los padres de Valentina, empezó a indagar la intimidad de la pareja. Valentina y Álvaro se conocieron en el mundo del Jiujitsu, una disciplina donde él era experto. Sin embargo, lo que parecía una pasión compartida por el deporte se habría convertido, según testimonios de amigas de la joven, en una relación marcada por el control.Allegados de la joven relataron en Séptimo Día que Rivera al parecer ejercía una vigilancia constante sobre ella. Camila Sánchez, amiga cercana, afirmó que el hombre era "como la sombra de ella, pendiente qué decía, de qué hablaba". Además de los presuntos maltratos psicológicos y comparaciones despectivas sobre su físico, surgieron pruebas de diversos comportamientos inapropiados.En audios recuperados de su teléfono, Valentina narró episodios que ella denominaba "Jiujitsu matrimonial". En una de esas grabaciones se le escucha decir: "En un momento me metió en un triángulo de piernas y me empezó a ahorcar. Cuando casi me estaba durmiendo, me soltó y me dio tanta rabia... y le dije que nunca más me vuelva a tocar".Solo tres días antes de su muerte, el 6 de abril de 2024, sus padres la encontraron sangrando tras una supuesta pelea: "mi hija estaba aquí sangrando, le pegó tres cachetadas y le pegó los brackets a la parte interna del labio", relataron.La reconstrucción científica de la escena donde murió Valentina CepedaTras meses de lo que la familia consideró un avance lento en la justicia, un nuevo equipo de la Fiscalía retomó el caso con un enfoque técnico. Utilizando topógrafos y expertos, se realizó una reconstrucción en el apartamento de Puerto Colombia para verificar si lo descrito por Rivera era posible.El punto de partida fue una fotografía que el mismo sospechoso le tomó al cuerpo de Valentina antes de bajarlo del columpio. Los peritos recrearon la escena con personas de la misma contextura de la joven y concluyeron que la altura del columpio no permitía el ahorcamiento.El informe técnico de la Fiscalía fue claro: "Para que se hubiese ocasionado el suicidio, el columpio debió haber estado a una altura superior a el que se encontraba". Según los investigadores, en la posición en la que se encontraba el cuerpo, Valentina habría podido reaccionar físicamente, lo que llevó a la Fiscalía a sospechar de una escena manipulada para encubrir un crimen.Esta hipótesis se vio reforzada por el dictamen de Medicina Legal en abril de 2025. Los médicos forenses determinaron que la causa del deceso no coincidía con la presión que ejercería un columpio de yoga, sino con una asfixia mecánica por digitopresión. El abogado de la familia, Davis Flores, explicó que "la causa de la muerte de Valentina es la dígitopresión que se generó en su cuello", lo que sugeriría una estrangulación manual.Con estas pruebas, la Fiscalía estructuró su teoría del caso bajo la premisa de que "Valentina Cepeda Rodríguez muere por una acción feminicida encubierta como suicidio".Captura, imputación y un proceso judicial en cursoEl 4 de enero de 2026, 20 meses después del fallecimiento de la joven, Álvaro Felipe Rivera fue capturado por la policía en Santa Marta. Al día siguiente, durante la audiencia ante un juez de control de garantías, la Fiscalía le imputó el cargo de feminicidio agravado. Aunque Rivera no aceptó cargos, el fiscal insistió en las pruebas que demostrarían por qué se trató de un feminicidio.Lourdes Rodríguez, madre de Valentina, expresó su dolor tras la audiencia de captura, refiriéndose al procesado de forma contundente: "Él es un monstruo, para mí es un monstruo porque una persona que comete eso y está muy tranquilo como si no... para mí es un monstruo". Por ahora, Rivera permanece bajo custodia mientras el proceso penal avanza hacia sus etapas finales.
El jueves 11 de junio se abrirá el telón del Mundial 2026. Argentina llegará como la campeona defensora, ya no habrá 32 selecciones sino 48 y se jugará en tres sedes (México, Canadá y Estados Unidos) por primera vez en la historia. Sin embargo, no todo está definido, ya que restan algunos cupos, los cuales se completarán a través de los repechajes intercontinentales y europeos.Este 26 de marzo, se disputó la primera parte de la repesca del 'viejo continente' y ocho selecciones dijeron adiós. Italia, Polonia, Suecia, Turquía, Kosovo, Dinamarca, Chequia y Bosnia y Herzegovina siguen en carrera, mientras que Irlanda del Norte, Albania, Ucrania, Rumania, Eslovaquia, Macedonia del Norte, Irlanda y Gales se quedaron sin la posibilidad de acudir a la cita orbital.Así las cosas, Italia se enfrentará a Bosnia; Polonia hará lo propio con Suecia; Turquía chocará con Kosovo; y Chequia jugará frente a Dinamarca. El ganador de cada uno de dichas llaves se hará con una plaza al Mundial 2026. Recordemos que de Europa solo van cuatro selecciones, mientras que de los repechajes intercontinentales solo dos conseguirán su objetivo de decir presente.Por eso, desde ya, todos están atentos y nadie se quiere perder estos duelos de la repesca europea. De acuerdo con la programación de la FIFA, los cuatro partidos se jugarán el martes 31 de marzo de 2026, a la 1:45 de la tarde (hora de Colombia), con la transmisión de la plataforma de Disney+ Premium y de los diferentes canales de televisión de ESPN.¿Cómo quedaron los repechajes europeos al Mundial 2026?Bosnia y Herzegovina vs. ItaliaSuecia vs. PoloniaKosovo vs. TurquíaChequia vs. DinamarcaResultados de los repechajes europeos al Mundial 2026Italia 2-0 Irlanda del NortePolonia 2-1 AlbaniaUcrania 1-3 SueciaTurquía 1-0 RumaniaEslovaquia 3-4 KosovoDinamarca 4-0 Macedonia del NorteChequia 2(4)-(3)2 IrlandaGales 1(2)-(4)1 Bosnia y Herzegovina
La Policía de España informó que capturó en Castellón (este) a un fugitivo de 36 años, del que habían alertado de su alta peligrosidad, condenado a 17 años de prisión por un homicidio doloso cometido en Colombia. La investigación comenzó al tener conocimiento las autoridades españolas de una orden internacional de detención emitida a través de Interpol.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Qué se sabe del crimen en Colombia? El fugitivo había sido condenado a una pena de 17 años y 6 meses de prisión por un delito de homicidio doloso cometido en 2009 en Colombia. Según las informaciones facilitadas por las autoridades requirentes, el individuo utilizó un arma contundente para cometer el crimen. Gracias a la colaboración policial internacional, los agentes contaban con información sobre la especial peligrosidad del fugitivo, al que consideraban una persona violenta, propensa a la evasión y que podría ir armado. Asimismo, se barajaba la posibilidad de que se hubiera desplazado por distintos países de Centroamérica, Sudamérica y Europa, incluyendo España, con el objetivo de eludir la acción de la justicia. Finalmente, agentes adscritos a la Comisaría Provincial de Castellón, que centraron sus investigaciones en la posible presencia del reclamado en ese territorio del levante español, localizaron y detuvieron a este hombre tras numerosas gestiones operativas y de análisis de información. (Lea también: Noelia Castillo ya recibió la eutanasia en España: esto se sabe del procedimiento)El detenido, con antecedentes previos, fue puesto a disposición de la Audiencia Nacional española, para continuar los trámites conforme a la normativa vigente y en coordinación con las autoridades colombianas para su posible extradición.AGENCIA EFE
Nuestra Selección Colombia tendrá una dura prueba este jueves contra Croacia en un partido preparatorio disputado en Orlando, que servirá para seguir afinando detalles de cara a la presentación en el Mundial 2026.Por eso, el técnico Néstor Lorenzo puso como inicialistas a lo mejor que tiene a disposición, incluidas figuras como Luis Díaz y James Rodríguez, acompañados de otros jugadores relevantes como Daniel Muñoz, Richard Ríos, Dávinson Sánchez, entre otros.Recuerde que el partido de la Selección Colombia contra Croacia se podrá ver EN VIVO con el sello de Gol Caracol, para disfrutar de las emociones de este encuentro contra un duro compromiso frente a una de las mejores selecciones europeas.Alineación titular de Selección Colombia contra Croacia:Camilo VargasDaniel Muñoz, Dávinson Sánchez, Jhon Lucumí, Johan MojicaJefferson Lerma, Richard RíosJames RodríguezJhon Arias, Luis Díaz y Luis Javier SuárezColombia vs Croacia EN VIVO; HORA Y TV DEL PARTIDO PREPARATORIO HOYFecha: jueves 26 de marzoHora: 6:30 p.m.Estadio: Camping Stadium (Orlando, Estados Unidos)Transmisión: Gol Caracol (señal principal de Caracol Televisión), Ditu (APP), www.golcaracol.com, YouTube de Gol Caracol.
Un cabezazo de Robert Lewandowski, que saltó más que nadie en un balón en el aire para el 1-1, y un golazo desde fuera del área de Piotr Zielinski, acudieron al rescate de Polonia en el segundo tiempo para sostenerla viva en la última ocasión para alcanzar el Mundial 2026, cuya final será fuera contra Suecia.Dos goles que salvaron a la selección polaca en Varsovia, al límite de otro fiasco, con un gol en contra antes del descanso, en el 42, que lo puso todo en duda, pero al que se rebeló con una segunda parte a la altura de lo que se espera del equipo que lidera Lewandowski, aunque también al filo de la derrota: Laçi dispuso del 0-2. Lo mandó fuera.El 0-1 fue en un contragolpe. Le bastó con un envío en largo, desde su campo, con un buen golpeo, a la carrera al desmarque entre los defensas de Hoxha. Al delantero le benefició la pifia en el control de Bednarek, que lo dejó solo frente a Grabara. Lo sorteó y remató sin oposición, algo escorado, pero con la precisión suficiente. Era sencillo.Un impulso para Albania, un golpe para Polonia, que se fue al intermedio sin un solo tiro entre los tres palos, encomendado a alguna acción de Robert Lewandowski, como un centro chut que apuntó al 1-1 pero se quedó en nada o como una maniobra en el área en la que reclamó un penalti que no lo pareció, entre la frustración del conjunto polaco.La segunda parte intensificó la ofensiva. Más insistente, con más ideas, pero también con más riesgos, aliviada porque Laçi falló una ocasión inmejorable para haberlo sentenciado todo, Polonia resurgió con el 1-1 de Lewandowski, oportuno y poderoso con su cabeza, y ganó con un fenomenal disparo desde lejos de Zielinski. Suecia y el Mundial aguardan.- Ficha técnica:2 – Polonia: Grabara; Kedziora (Swiderski, m. 62), Bednarek, Kiwior; Cash, Szymanski, Zielinski (Moder, m. 82), Skoras; Kaminski (Pyrka, m. 92), Lewandowski (Slisz, m. 92) y Rozga (Pietuszewski, m. 46).1 – Albania: Strakosha; Hysaj, Ajeti (Ismajli, m. 18), Djimsti, Mitaj; Laçi (Muçi, m. 82); Asllani, Shehu, Bajrami (Broja, m. 68); Uzuni y Hoxha (Pilo, m. 68).Goles: 0-1, m. 42: Hoxha. 1-1, m. 63: Lewandowski. 2-1, m. 73: Zielinski.Árbitro: Anthony Taylor (Inglaterra). Amonestó con tarjeta amarilla al polaco Lewandowski (m. 87) y a los albaneses Hysaj (m. 79) y Asllani (m. 88).Incidencias: partido de la ruta B de la repesca para el Mundial 2026 disputado en el estadio PGE Narodowy de Varsovia ante unos 56.000 espectadores
Suecia, con un contundente 3-1, despertó a Ucrania del sueño de disputar el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, un gran escaparate para la situación que vive desde la invasión de Rusia, y en las semifinales de la repesca se impuso en el exilio ucraniano en València con un triplete del jugador del Arsenal Viktor Gyökeres que le permitirá disputarse con Polonia un último billete a la cita de este verano.El conjunto sueco, que no había ganado ningún partido en la fase de clasificación y solo había sido capaz de sumar dos empates, cedió la iniciativa y el dominio territorial a Ucrania pero contó con el certero pupilo de Mikel Arteta, por el que este verano los 'gunners' pagaron casi setenta millones y que demostró una vez más su instinto goleador.El blaugrana estadio del Levante se tiño este jueves casi por completo de azul y amarillo, los colores de Ucrania y también los de Suecia. El Ciutat de València se convirtió en la casa de la selección ucraniana, que juega sus partidos fuera de su país desde que la invasión rusa de hace ahora cuatro años en parte de su territorio dio paso a la guerra que ahora mantienen.Cerca de quince mil ucranianos, muchos residentes en València, pero otros llegados de diferentes puntos de la Comunitat Valenciana, donde viven unos diez mil, y de España, acudieron para acompañar a su equipo en su exilio. También unos tres mil suecos ayudaron a pintar de amarilla el estadio del Levante y fueron, sin duda, los que más disfrutaron.La situación de Ucrania tuvo su reflejo en los prolegómenos del encuentro. Recibió a los jugadores una enorme pancarta sobre el césped con el lema 'Home is waiting' ('Nuestra hogar nos está esperando') y los futbolistas que conformaron el once de Serhiy Rebrov cantaron el himno de su país enfundados cada uno en una bandera azul y amarilla.Empujados por el fervor de los suyos, los 'locales' salieron dispuestos a dominar y lo hicieron, pero fue Suecia la que se adelantó. En su primera llegada, una cabalgada por la izquierda de Benjamin Nygren, Gyökeres remachó a la red su centro desde el segundo palo libre de toda marca.El gol no alteró el panorama, de hecho, acrecentó el dominio territorial de Ucrania. Más niveladas estuvieron las ocasiones, una buena por equipo. Estuvo a punto de empatar Olek Zubkov a los veinte minutos con un sutil remate que se paseó por la portería y salió cerca del palo de Nordfeldt, pero también Gudmundsson pudo hacer el 0-2 tras otra carrera por la izquierda y un duro disparo demasiado cruzado.El central sueco del Celta Carl Starfelt entró al terreno de juego poco antes del descanso en sustitución de su lesionado compañero Hieny y nada más reanudarse el choque estuvo cerca de marcar para su equipo en un remate dentro del área. Segundos después fue Gudmundsson el que rozó el tanto pero de nuevo cruzó demasiado.El partido se abrió y el balón del posible 1-1 un remate de Zubkov que detuvo Nordfeldt, acabó pocos segundos después en el área contraria. Gyökeres, mucho más certero, no falló y puso el balón fuera del alcance de Trubin.Ucrania se lanzó a por el empate con un triple cambio pero ni Yaremchuk ni Tsygankov acertaron con sus remates y Gyökeres puso la puntilla. El delantero de 28 años cazó otro balón largo y se plantó ante Trubin, que le derribó. Su compañero Ayari le cedió el lanzamiento y con un durísimo disparo firmó su triplete.El partido estaba sentenciado y pese a sus intentos Ucrania ya solo pudo marcar en el minuto 90 con un cabezazo de Pomarenko. Era demasiado tarde para su sueño. El de Suecia lo alimenta Gyökeres pero deberá refrendarlo ante el Polonia que derrotó 2-1 a Albania.