Colombia se enfrenta hoy a una preocupante realidad frente a la seguridad de la comunidad trans y de las personas con identidades de género diversas, donde la violencia y la intolerancia continúan cobrando vidas. El crimen de Sara Millerey González es un recordatorio de la desprotección que vive la comunidad LGBTIQ+ en el territorio nacional. Diego Guauque de Séptimo Día investigó.El caso de Sara Millerey en AntioquiaEn su infancia, se caracterizó por ser alegre, cariñosa y muy cercana a las actividades religiosas de su comunidad. Su tío, Juan Camilo González, recuerda con afecto que en su niñez ella era una persona servicial: "era alegre, le gustaba mucho las cosas de Dios".Desde temprana edad, Sara comenzó a manifestar y afirmar su identidad de género femenina, expresando abiertamente quién era y su deseo de ser llamada como Sara Millerey, de acuerdo con el relato de su tío.A diferencia de muchos otros casos de la población trans en el país, quienes frecuentemente sufren el rechazo y abandono de sus familias, Sara Millerey contó con un apoyo incondicional en su hogar. Su tío destaca que en su familia nunca existió discriminación.El ataque en Bello que indignó al paísUn viernes a las tres de la tarde, una vecina se comunicó con Juan Camilo González para alertarlo sobre el ataque que había sufrido su sobrina. La investigación judicial posterior reveló la gravedad y la premeditación con la que se ejecutó la agresión. Saúl León, abogado penalista de la familia de la víctima, explicó cómo se desarrollaron los hechos dentro del inmueble al que fue conducida por la fuerza.Según el abogado Saúl León, "básicamente quienes asesinaron a Sara Millerey son sicarios en el municipio de Bello, Antioquia". El jurista también señaló que "hay evidencia en el expediente que acredita que cuando los agresores toman a Sara le gritan improperios, vulgaridades. todo derivado de su identidad de género. Y todo esto ocurre mientras la golpean y mientras le quitan la vida prácticamente".Esta agresión estuvo relacionado por prejuicios sobre la diversidad. León señaló que los atacantes ejercían un dominio armado en el barrio y que, "derivado de ello, eh en este control territorial ilegal que hacían estos sujetos en ese municipio, pues consideraban que esto era inapropiado socialmente".Después de golpearla y causarle múltiples fracturas, los cinco agresores trasladaron a Sara Millerey hasta la quebrada La García y la arrojaron a la corriente. Según la denuncia de la defensa, el horror continuó después de que la víctima cayó al agua, ya que los atacantes permanecieron armados en el sitio para impedir que fuera socorrida.Varios vecinos del sector se alarmaron ante la escena. Al ver a Sara atrapada en la corriente, dos habitantes de la zona decidieron intervenir. Los vecinos formaron un lazo humano dentro del agua para sostener a la víctima, impidiendo que el cauce la arrastrara.Poco después, unidades del cuerpo de bomberos lograron ingresar al área a través de una vivienda.Investigación y el reclamo por los implicados prófugosAunque fue rescatada con vida de la quebrada La García, Sara Millerey González Borja falleció el 6 de abril de 2025 en un hospital de Medellín debido a la gravedad de las lesiones internas y las fracturas. Su violento asesinato desató indignación y una rápida movilización de las autoridades competentes.El proceso judicial ha avanzado de forma parcial en la identificación y captura de los autores materiales del crimen. La defensa de la familia confirmó que el expediente penal señala a un total de cinco sospechosos de participar en el homicidio. El abogado Saúl León habló del el estado actual de las detenciones: "Son dos sujetos oriundos de Medellín y de Bello, Antioquia. Están privados de la libertad en la cárcel El Pedregal de Medellín".No obstante, los otros tres implicados en el asesinato de Sara Millerey continúan en libertad. Al ser consultado sobre las razones por las cuales no se ha completado la totalidad de las órdenes de captura, el abogado León indicó que "no ha sido posible su ubicación" por parte de los investigadores judiciales.
El terremoto del pasado 10 de agosto, con epicentro en el departamento del Chocó, sacudió a la ciudad de Cali con gran violencia debido a las condiciones de su suelo blando, compuesto por sedimentos de río. El movimiento telúrico destruyó por completo 24 edificaciones de la ciudad y dejó agrietadas a más de un centenar. Los Informantes visitó la zona.Entre todos estos puntos críticos, la estructura que registró el mayor saldo de víctimas mortales fue el edificio residencial Torres del Limonar, ubicado en el sur de la capital vallecaucana. En las labores de remoción de escombros de esta estructura trabajaron de manera conjunta el cuerpo de bomberos, la Armada Nacional, la Policía y un equipo de expertos rescatistas internacionales. Durante las primeras horas, las familias de los desaparecidos mantuvieron la esperanza de hallar personas con vida. Sin embargo, los equipos de rescate se enfrentaron a un obstáculo médico y físico severo conocido como el síndrome de aplastamiento. Diversas víctimas atrapadas lograban entablar conversaciones bajo la estructura colapsada, pero al levantarse las losas de concreto que las presionaban, las toxinas acumuladas en sus músculos ingresaban repentinamente al torrente sanguíneo, provocando infartos fulminantes de inmediato. Según el registro de la emergencia, la gravedad de esta situación llevó a que algunos familiares manifestaran su deseo de que no se removieran las pesadas piedras para poder continuar conversando con sus seres queridos.La mujer que rescata fotos y recuerdos en las ruinasEn medio de esta tragedia, Johana Sánchez, una caleña de 41 años, madre y contratista sin ningún tipo de entrenamiento en labores de socorro, decidió acudir de manera voluntaria a la zona del desastre.A pesar de no vivir en el edificio colapsado ni conocer a ninguna de las víctimas, Johana evadió la prohibición de su familia para ingresar a la zona de impacto. Su llegada se produjo un martes, camuflada en un vehículo de carga pesada justo cuando se agotaban las 72 horas críticas de búsqueda de sobrevivientes determinadas por los protocolos internacionales.Al ingresar a la zona restringida, Johana relata cómo inició su labor voluntaria de apoyo: "Había un militar ahí y yo le dije, 'Buenas.' Y me entré y ahí mismo le dije a una persona, 'Me presta un casco y me puse a a coger piedras y a mirar por los huequitos si encontraba alguien. Yo vine a salvar vidas, o sea, a tratar de sacar la ayudar a sacar la gente, pero no no se pudo".Aunque la misión inicial de rescatar personas con vida no resultó, la atención de Johana se desvió hacia una dimensión diferente de la catástrofe al observar pequeños objetos cubiertos de polvo y escombros. El momento clave que redefinió su labor ocurrió tras observar un peluche entre las piedras. Al ver que otra persona intentaba desecharlo considerándolo inservible, Johana intervino diciendo: "No, señora, eso no es basura. Lo que para usted es basura, para otra persona es lo más importante que le queda, un recuerdo".A partir de ese instante, Johana Sánchez inició un proceso minucioso de clasificación de pertenencias personales que abarcaba zapatos, llaves, diplomas, relojes, carteras y cartas familiares. Ante la gran acumulación de objetos rescatados, diseñó un método de organización basado en los perfiles ocupacionales y profesionales de las víctimas. Al entrevistarse con los familiares que acudían al lugar, Johana indagaba por las profesiones de los fallecidos para ubicar sus pertenencias en sectores específicos.De acuerdo con Johana, la efectividad de su método sorprendió a los sobrevivientes: "Yo se quedan aterrados porque dice, '¿Usted cómo sabía que esto era de mi mamá?' Y yo le dije, 'Porque su mamá, por ejemplo, su mamá, ¿qué era?' Ah, la señora trabaja en estética. Entonces empezaba".De igual manera, logró agrupar todas las herramientas de ferretería correspondientes a un propietario de la Torre A identificado como don Miguel. Entre esos papeles, descubrió una carta redactada en el año 2011, la cual contenía un mensaje íntimo de afecto dirigido a su esposa e hijos que estuvo guardado durante quince años. El documento fue entregado a su hijo precisamente el día del cumpleaños de don Miguel.La maleta de fotos de la familia PatiñoUno de los procesos de identificación más emotivos del desastre fue el del periodista y presentador José Fernando Patiño, quien viajó desde Bogotá tras enterarse del colapso del apartamento de su padre de 78 años, Darío Patiño Rivera, situado en el apartamento 304. El rescate del cuerpo se concretó el martes en la noche tras una ardua labor de los rescatistas. José Fernando identificó a su padre ingresando a un estrecho espacio con la ayuda de un socorrista. El reconocimiento físico se efectuó por partes: la parte trasera de su pierna, su talón, una calva en la coronilla y un lunar en la axila.Tras el funeral, José Fernando regresó a las ruinas del edificio con el propósito específico de recuperar la memoria familiar. En ese momento, relata que recurrió a la ayuda espiritual de su padre: "le dije, 'Pa, entre tantas cosas ayúdame a buscar nuestros recuerdos.' Tú puedes creer que lo primero que encontramos fue una maleta donde dijeron, 'Ahí hay fotos'". Al recibir el equipaje que había sido clasificado por Johana y los voluntarios, José Fernando Patiño estuvo muy agradecido: "Esto es todo. Esto es todo lo que necesito". La recuperación de ese archivo fotográfico devolvió a la memoria de la familia.La clasificación de Johana Sánchez demostró que los objetos de valor estrictamente material perdían toda relevancia para los dolientes frente a la carga sentimental de las imágenes. Tal fue el caso de la hija de una pareja que falleció abrazada bajo las placas de concreto.Al intentar Johana hacerle entrega de joyas de plata y una costosa colección de lentes de sol pertenecientes a su madre, la joven de 30 años las rechazó de inmediato para centrar su petición únicamente en las fotos.La única ocasión en la que Johana Sánchez interrumpió su labor y se quebró emocionalmente ocurrió tras acompañar a una madre que permaneció dos días y dos noches sin dormir en el campamento improvisado, esperando el rescate de sus hijos Valentina y Juan.Cuando los cuerpos sin vida de ambos jóvenes fueron localizados bajo el concreto pesado, Johana se aisló del campamento y se encerró a llorar sola.A pesar de las constantes sugerencias del equipo de profesionales en psicología del duelo que asisten la emergencia, quienes le recomiendan diariamente retirarse para proteger su salud mental ante la saturación de dolor, Johana permanece firme en el lugar.Actualmente, todas las pertenencias, fotos, diplomas, relojes y anillos recuperados por Johana Sánchez y los voluntarios civiles han sido trasladados de forma segura a una bodega oficial para que los familiares puedan identificarlos y reclamarlos.
El avance de la investigación por la muerte de dos niñas envenenadas con talio en Bogotá dio un giro determinante tras el allanamiento al locker de Zulma Guzmán, ubicado en el Club El Nogal. Los Informantes tuvo acceso a los videos del operativo, en el que fueron hallados elementos clave y lo que sería la 'prueba reina' del caso.Las autoridades ejecutaron una orden judicial para registrar el locker asignado a la señalada, donde recolectaron muestras y elementos que, según el abogado de la familia Graham Sardi, David Espinosa, cerrarían el círculo de responsabilidad sobre la mujer, actualmente detenida en el Reino Unido.¿Qué se encontró en el locker de Zulma Guzmán?Un equipo de expertos de la Fiscalía ingresó al vestier de mujeres del exclusivo club bogotano para abrir el locker. El abogado detalló lo que se encontró en ese espacio: “Lo primero que se encuentra son unos guantes de látex. Se encuentran unos frascos como empaquetados que, en ese momento no se sabía qué era. Encontramos unas calcomanías de estos productos de Rappi que precisamente fueran los que se habían utilizado para entregar el domicilio y encontramos una faja que alteraba el cuerpo de una persona”, afirmó.La faja hallada ha cobrado especial relevancia para los investigadores, ya que coincide con los testimonios recogidos por el domiciliario tras el envío de frambuesas envenenadas que cobraron la vida de dos menores en 2025.Espinosa señaló que la publicidad del producto “hizo conectar con la descripción que había hecho el mensajero de la persona que le había entregado el producto...era gordita, tenía una peluca, era una persona que no se correspondía su apariencia física con su vestimenta”.Encontraron la letal sustancia en uno de los frascosLos elementos extraídos del club fueron analizados bajo estrictos protocolos. El dictamen de Medicina Legal sobre las sustancias líquidas encontradas en dos frascos sin etiquetas dentro del locker confirmó la presencia de talio.“Nosotros podemos afirmar con grado de certeza, por lo menos como representante de víctimas, que Zulma es la responsable directa de la muerte de las niñas”, señaló el abogado. Este proceso judicial en Colombia busca la imputación de Zulma Guzmán por la muerte de dos menores de edad y el intento de homicidio de otros dos. Actualmente, la mujer se encuentra en la prisión de Bronzefield en Inglaterra, a la espera de que se defina su situación jurídica y las solicitudes de extradición al país.El antecedente de Alicia Graham, madre de una de las menores muertas por talioLa investigación también se ha extendido al fallecimiento de Alicia Graham Sardi, ocurrido el 17 de agosto de 2021. Aunque inicialmente su muerte fue atribuida a un cáncer de seno, el caso de las menores envenenadas con talio encendió las alertas en la familia Graham.Cristina Graham, hermana de Alicia y tía de una de las niñas que falleció envenenada por esta letal sustancia, relató que le informaron que a su hermana “alguien que estaba con ella de manera permanente la goteó con talio de a poquitos en algo que ella se tomaba”.Antes de fallecer, Alicia presentó síntomas que desconcertaron a sus allegados. El endocrino Julio Portocarrero, quien la trató en su momento, recordó su diagnóstico: “Si esto no es una intoxicación por talio, yo no sé qué será”.Irregularidades en la historia clínicaLa revisión del caso de Alicia Graham ha revelado inconsistencias en sus registros médicos. El periodista Florencio Sánchez identificó que existen dos exámenes de orina realizados con poco tiempo de diferencia en julio de 2021. Mientras que el primer examen reportó un resultado negativo, el segundo, ordenado tras su ingreso a la Clínica Santa Fe, arrojó un resultado positivo con una alta posibilidad de talio en su cuerpo, “pero esos resultados no ingresan a la historia clínica de Alicia Graham”.Alicia tenía 51 años, tres hijos y toda una vida por delante. Su muerte dejó un vacío inmenso en su familia, que intentaba hacer las paces con su ausencia cuando, cuatro años después, la tragedia volvió a golpear. El 4 de abril de 2025, la hija menor de los De Bedout invitó a dos amigas a su casa para hacer galletas. Sin embargo, las niñas terminaron consumiendo unas frambuesas envenenadas con talio que habían llegado como regalo.Para esta familia, existen indicios contundentes que apuntarían a una presunta responsabilidad de Zulma Guzmán en la muerte de las menores y de la madre de una de ellas. “No es una coincidencia, vamos a seguir investigando qué le pasó a mi hermana... Esperemos que esta señora cumpla su sentencia y se haga justicia... Yo pienso que ella tiene información de qué pasó con mi hermana”, concluyó Cristina.“La muerte de Alicia, que hoy podemos afirmar fue fruto de un envenenamiento, no puede quedar la impunidad”, dijo el abogado de las víctimas.Las autoridades colombianas mantienen el caso abierto, mientras la Fiscalía espera respuesta del Reino Unido para proceder con la audiencia de imputación contra Zulma Guzmán Castro, vinculada sentimentalmente en el pasado con el esposo de Alicia Graham.
La familia de Jaminton Campaz atraviesa uno de sus momentos más difíciles tras la participación de la selección Colombia en el Mundial 2026. El mediocampista ofensivo, quien actualmente viste la camiseta del Rosario Central de Argentina, ha sido blanco de amenazas que surgieron luego del partido contra Suiza el pasado 7 de julio en Vancouver, Canadá.Su hermano mayor, Mike Campaz, relató entre lágrimas en Los Informantes el impacto de las amenazas de muerte que recibió el jugador y que lo obligaron a evitar su regreso a Colombia.¿Por qué Campaz recibió amenazas de muerte?El incidente que desencadenó la situación ocurrió en el encuentro de octavos de final, cuando un remate de Jaminton Campaz no logró concretarse en gol. A partir de ese momento, las redes sociales del jugador se llenaron de advertencias contra su integridad. Mike Campaz, quien ha sido una figura paterna para el futbolista, expresó el dolor que siente la familia ante la discriminación recibida: "Ver mensajes de gente acá discriminándolo como si fuera un criminal...somos del fútbol y sabemos de los comentarios malos y él está preparado para eso, pero que se le metan con la familia no tiene derecho".Debido a la seriedad de las advertencias, el jugador tomó la decisión de viajar directamente desde Norteamérica hacia Argentina para reincorporarse a su club, omitiendo su periodo de vacaciones en Colombia. Sobre la imposibilidad de reunirse, su hermano mayor manifestó: "Tener que decirle que no vinieron fue muy duro. Fue muy duro porque a la fecha nosotros no lo podemos ver, ya tendremos tiempo para para compartir, para darle un abrazo".El recuerdo del asesinato de Andrés EscobarEl recuerdo de Andrés Escobar volvió de inmediato. El futbolista fue asesinado tras regresar del Mundial de Estados Unidos 1994. Aunque nunca se ha esclarecido que su muerte estuviera relacionada con asuntos deportivos, este hecho encendió las alarmas y, por eso, Jaminton Campaz no pudo regresar a Colombia.Una historia de superación desde Tumaco e IbaguéLa trayectoria de este deportista está marcada por el sacrificio de su madre, Betzabet Campaz, y sus siete hermanos, quienes abandonaron la precariedad en el corregimiento de Chontal, en Tumaco, para buscar un futuro en Ibagué a través del fútbol. El hermano del mediocampista recuerda con gratitud la acogida de la capital del Tolima: "Llegamos a una ciudad que nos abrió sus puertas y nos acogió como uno más”.El hermano mayor, quien también fue futbolista profesional, asumió la responsabilidad de cuidar de Jaminton y sus hermanos desde joven. "Cuando a mí me preguntan que si soy el papá, yo digo: ‘yo lo que hice, lo hice de corazón’”, afirmó Mike sobre su rol protector en la familia.Lo que dicen autoridades sobre las amenazasLos primeros indicios de las autoridades apuntan a que las amenazas contra Campaz son serias y podrían provenir de un grupo de apostadores. Sin embargo, la investigación continúa para establecer quiénes estarían detrás de este hecho.Mike Campaz confirmó que la familia mantiene contacto permanente con las autoridades y cuenta con el acompañamiento de un jefe de inteligencia de la Policía, encargado de hacer seguimiento al caso y brindarles seguridad. Mientras tanto, la Federación Colombiana de Fútbol y el entorno del jugador rechazaron contundentemente cualquier manifestación de odio que ponga en riesgo la vida de los deportistas.
Autoridades de Boyacá no han cesado la incansable búsqueda del señor Héctor Luis Amaya, un adulto mayor que desapareció el pasado 17 de diciembre de 2024 en el municipio de Rendón. Piden a la comunidad comunicarse en caso de que tengan información que pueda ayudar a dar con su paradero.De acuerdo con algunas cámaras de seguridad del casco urbano del municipio, Héctor Luis Amaya, de 85 años, salió de su hogar en horas de la mañana. En los videos se ve que en ese momento usaba un sombrero, pantalones oscuros, un saco café y un bastón que lo ayuda para su movilidad.(Lea también: Abogada colombiana murió en un viaje a Chile: familia busca recursos para repatriar su cuerpo)Al parecer en ese momento se dirigía a la hebrea Granada Oriente, pero nunca llegó al lugar. Su familia pide mayor agilidad en la investigación, esperando que puedan reencontrarse con su ser querido, pero de momento no se tienen pistas sobre dónde podría estar.La comunidad también se ha unido en la tarea, deseando que el adulto mayor pueda regresar a casa sano y salvo. Si tiene información que pueda ayudar al caso, comuníquese al 3103050416 o al 3102265806.¿Cómo reportar la desaparición de una persona?Si cree que un familiar o conocido está desaparecido, puede informarle a la Policía Nacional y solicitarles que se comience un proceso de búsqueda inmediato. Asimismo, puede avisar al CTI de la Fiscalía, Medicina Legal, clínicas y hospitales para que estén al pendiente."Estas entidades se encargarán de buscar en bases de datos, dar aviso a otras instituciones, investigar o entrevistar a las personas que puedan tener información relativa a la desaparición. En caso de sospechar que la desaparición fue forzada, puede activar el Mecanismo de Búsqueda Urgente (MBU)", explicó el Ministerio de Justicia de Colombia.Autoridades son enfáticas en que no es necesario esperar 72 horas para reportar a una persona como desaparecida.(Lea también: ¿Ha visto a Sarita Michel? Familia de Sogamoso busca desesperadamente a niña desaparecida)
El Gobierno de Estados Unidos está planeando retirar los visados de trabajo o negocios de miles de personas que, tras obtener estos permisos y entrar en el país, realizaron una solicitud de asilo. El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Piggott, confirmó la existencia del plan en un mensaje."Nos estamos coordinando con el Departamento de Seguridad Nacional para identificar y revocar las visas de no inmigrante de extranjeros que han llegado a Estados Unidos alegando ser visitantes temporales, pero que luego han solicitado asilo para quedarse aquí permanentemente", explicó Piggott en el escrito."Este tipo de visas se emiten con el claro entendimiento de que son para quienes tienen la intención de regresar a su país de origen. Obtener una visa para solicitar asilo es fraude, lo cual es motivo de revocación de la visa", añade el mensaje, en el que el portavoz subrayó el mensaje propugnado por la Administración de Donald Trump de que un visado estadounidense "es un privilegio, no un derecho". El plan afectaría a los visados B1 y B2, que se expiden para negocios y turismo, respectivamente.Las declaraciones de Piggott llegan después de que Associated Press adelantara que este plan podría llegar a afectar a 200.000 extranjeros que desde 2016 han pedido o están en trámites de pedir asilo en Estados Unidos, una medida que, de implementarse, supondría la mayor campaña de revocación de visados en la historia del país. Como parte de su campaña para deportar a millones de inmigrantes desde que Trump retornó al poder en enero de 2025, el Gobierno estadounidense ha aumentado progresivamente las restricciones para los solicitantes de todo tipo de visados.Planean nueva tarifa de 100.000 dólares para trabajadores con visa H-1BEl Gobierno del presidente Donald Trump también planea añadir una nueva tarifa de 100.000 dólares al programa de visas H-1B, que se aplica a las personas contratadas dentro de Estados Unidos, según consta en un documento del Departamento de Seguridad Nacional al que se tuvo acceso. Es un borrador de reglamento que establece que la tasa de 103.265 dólares se añadiría a todas las solicitudes de trabajadores con visa H-1B que se van renovando de manera anual.El 8 de junio de 2026 un juez federal de Massachusetts anuló la tarifa de 100.000 dólares porque el Gobierno no tenía autorización del Congreso para imponerla y aseguró que, en realidad, era un impuesto y no solo una tarifa administrativa. Más tarde, en julio, el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito de Estados Unidos respondió al recurso de Trump y concluyó que no suspendería la orden que anulaba la tasa de 100.000 dólares.El borrador del reglamento que se conoció este lunes muestra que la Administración Trump está decidida a imponer esta tarifa a los trabajadores que tienen visa H-B1. Este programa está limitado a 85.000 visas anuales por ley, incluyendo 20.000 que están reservadas para trabajadores con títulos de alta cualificación. Estos permisos son habituales en los sectores de tecnología e ingeniería y lo habitual es que la demanda supere la oferta.AGENCIA EFEEDITADO POR MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
La catástrofe ambiental en Colombia registra una crisis extrema en el Tolima, donde temperaturas superiores a los 40 grados Celsius y vientos secos propagan incendios bajo sospechas de manos criminales. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) reportó un balance de 10 incendios activos, siete controlados y 75 sofocados en una semana, focalizando esfuerzos en municipios tolimenses como Suárez, San Luis, Armero, Coello y Guamo, y registrando emergencias en Nariño y Caldas. En Tolima, bajo calamidad pública desde el 13 de agosto ante 38 incendios activos en 16 municipios, las llamas destruyeron más de 20.000 hectáreas de vegetación, pastos y cultivos de plátano, café y aguacate, afectando la ganadería. La alarma yace en la intencionalidad de los hechos, lo cual activa rigurosas consecuencias penales para los responsables.Duras penas de cárcel y multas millonarias por incendios forestalesProvocar un incendio en Colombia acarrea serias consecuencias contempladas en el artículo 350 del Código Penal, estableciendo desde fines pecuniarios hasta la privación de la libertad. Quien sea hallado culpable de generar un incendio enfrentará penas de 16 a 144 meses de prisión, además de una sanción económica aproximada de 150 salarios mínimos legales mensuales vigentes. No obstante, si el fuego destruye o degrada severamente un ecosistema o la fauna local, la conducta se tipifica como ecocidio, elevando el castigo hasta los 15 años de cárcel y fijando multas de varios miles de millones de pesos.El ordenamiento jurídico incorpora un enfoque de justicia restaurativa, obligando a los infractores a asumir la reparación de los daños ambientales. Entre las medidas correctivas impuestas por las autoridades judiciales, destaca la participación obligatoria en programas comunitarios de restauración, enfocados especialmente en tareas de reforestación y mitigación de daños. Mientras los organismos de socorro luchan por extinguir las llamas, las autoridades avanzan en las investigaciones para aplicar con todo su peso estas sanciones penales.La gravedad de la emergencia ambiental en el Tolima trasciende el factor climático y apunta a una presunta estrategia criminal coordinada. El alcalde de Coello, Santiago Herrera, denunció ante Blu Radio un patrón sistemático de sabotaje en su localidad, donde las labores de bomberos voluntarios y oficiales, la comunidad, la Policía, el Ejército y la Fuerza Aérea se ven obstaculizadas por focos de fuego reactivados de forma deliberada. Gracias a este despliegue, se logró controlar en el sector de Gualanday un fuego que amenazaba un gasoducto estratégico, evitando una catástrofe mayor. Sin embargo, reportes de sobrevuelos muestran que columnas de humo surgen espontáneamente en sectores fríos y distantes sin calor previo, sugiriendo combustión fósil inducida. La frustración de los equipos se resume en el ciclo de "apagamos, nos prenden".Debido a la topografía de la zona y su cercanía con Ibagué, el alcalde descartó que las quemas tengan como objetivo adecuar tierras para cultivos de coca, atribuyendo la emergencia a un plan para desestabilizar la institucionalidad. Esta hipótesis se refuerza al notar que, cuando las fuerzas de socorro atienden conflagraciones de gran magnitud, ocurren atentados en zonas alejadas, como la incineración de un bus de servicio público. Asimismo, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, planteó la hipótesis de que disidencias de las FARC estén detrás de este sabotaje.Denuncias ante la Fiscalía y la ofensiva judicial del Estado contra los responsablesLa ofensiva penal ya está en marcha: la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, interpuso una denuncia penal ante la Fiscalía General de la Nación aportando elementos técnicos para judicializar a los causantes. Entre tanto, el presidente Abelardo De la Espriella ordenó reforzar la Fuerza Pública, solicitó ayuda internacional y advirtió que de confirmarse conflagraciones provocadas deliberadamente, perseguirá con firmeza a los responsables para llevarlos ante la justicia criminal. La prioridad del Estado no es solo apagar las llamas físicas, sino garantizar que los delitos contra el medio ambiente no queden impunes.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Tiene reportería propia de Noticias Caracol.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Un hombre dejó a su hijo de 7 años solo durante horas en el monte Fuji, en Japón, mientras continuaba el ascenso. El niño fue encontrado en una ruta de senderismo el pasado jueves 20 de agosto y puesto bajo custodia policial, según informó a la AFP un agente de Policía local de la región de Shizuoka. (Lea también: Hombre pagó durante 26 años arriendo de la casa en la que murió su esposa para descubrir al culpable)¿Por qué lo dejó solo?La cadena local SBS TV, informó que el menor de edad le dijo a su padre que estaba cansado en la sexta estación de la montaña, que se encuentra a una altitud de más de 2.000 metros (6.500 pies). Como su hermano mayor se había adelantado, el padre del niño le pidió al pequeño que "esperara aquí" y continuó la caminata con su otro hijo, según el medio. TV Asahi reveló, por su parte, indicó que al infante le dijeron que esperara ocho horas solo, con bocadillos y un refresco, sin dinero, citando al personal de un refugio de montaña que alertó a la Policía de su presencia. Los uniformados contactaron al padre, que se encontraba en la octava comisaría, y le entregaron al niño cuando regresó. El agente de Policía declaró a la AFP que reprendieron al hombre por haber dejado al niño solo. Según los informes, el padre ofreció disculpas, admitiendo que su acto fue una negligencia. (Lea también: Testimonio de familia de mujer incinerada en zoológico fue clave para descubrir al responsable)AGENCIA AFP
Este lunes 24 de agosto, el mundo del vallenato conoció una triste noticia al enterarse que Fabio Torres Molina, también conocido como 'El Rector', falleció en Valledupar. El hombre era reconocido por ser un publicista y empresario que estuvo vinculado a importantes proyectos musicales de artistas del género. Su fallecimiento es motivo de luto en la industria musical y dentro del círculo de grandes cantantes vallenatos.El reconocido publicista creó su propia agencia creativa llamada Zona Creativa y también logró desempeñarse como conferencista, hablando sobre las claves que, según él, llevan al éxito. Torres Molina también hablaba de esto en su libro titulado ‘Cumplir mi sueño, mi plan favorito’.¿De qué murió Fabio Torres?El medio El Rincón Vallenato fue el que dio a conocer la noticia y señaló que el empresario habría sufrido un infarto fulminante. También detallaron que Fabio Torres alcanzó a ser trasladado de urgencias a la Clínica Erasmo de Valledupar, pero cuando llegó al centro médico no tenía signos vitales.Fabio Torres recientemente trabajó en el lanzamiento del álbum titulado ‘Pluma Blanca’ de Jorge Iván ‘El Churo’ Díaz. También era reconocido por ser uno de los grandes amigos de Silvestre Dangond, convirtiéndose en un hombre en la carrera del artista y recibiendo saludos por parte de este en muchas de sus canciones.De hecho, una de sus recientes publicaciones en su cuenta de Instagram, Torres Molina había anunciado que emprendería una gira nacional con sus conferencias, llevando su mensaje a diferentes partes del país. "Hoy, un año después, mi sueño sigue siendo mi plan favorito, y apenas estamos comenzando. Porque los sueños se cumplen cuando nos comprometemos con ellos. Gracias a todos los que confían en sus sueños, seguimos adelante", escribió el empresario en su cuenta.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
Una joven cucuteña, estudiante de medicina en Cuba, se convirtió en unas de las voluntarias que atendió la emergencia en Pereira, departamento de Risaralda, tras el terremoto de 7.4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto. El sismo es uno de los más potentes y devastadores de los últimos años en Colombia.Se trata de Damaris Juliana Rojas, una joven que se encontraba de vacaciones, aprovechando un receso de sus estudios, en la ciudad de Pereira. La mañana del temblor, Rojas se encontraba descansando en el apartamento de su hermano. Sintió que la cama se movía. Al percatarse que se trata de un terremoto quedó en shock, se arrodilló y comenzó a rezar, hasta que su hermano entró de golpe y la sacó del apartamento. El edificio en el que se encontraba estaba colapsando y al bajar por las escaleras escombros le cayeron encima.Cuando el movimiento se detuvo, la joven notó heridas en su pierna. Supo que no eran de gravedad, se vendó y se dispuso a ayudar a las personas que también resultados heridas. Damaris Rojas contó su experiencia y su trabajo como voluntaria en entrevista para Noticias Caracol En Vivo. "Como siempre nos inculcan en Cuba, debemos ser médicos de ciencia, médicos de conciencia, médicos de guerra, médicos dispuestos a ayudar", aseguró la joven.Damaris Rojas estudia medicina en la Escuela Latinoamericana de Medicina de Cuba gracias a una beca que obtuvo por ser víctima del conflicto armado. "Obtuve esta beca que se realizó para las personas víctimas de la violencia y desplazados. Soy víctima de la violencia. En medio de esa guerra perdí a mi padre y pues en medio de ese trato, de ese acuerdo que se realizó, obtuve la beca", contó la joven. Cuando vio su herida en la pierna, le dijo a su mamá que iba a estar bien, se vendó, se puso su bata y se dispuso a ayudar a las personas que estaban en grave estado en el Parque La Libertad."Allí ayudé a los damnificados brindando mis servicios, mis conocimientos que me inculcaron en Cuba. Muy agradecida con el pueblo cubano, con mi país, amo mi país, amo mi ciudad y orgullosamente aquí estamos representando como toda buena colombiana y también la medicina cubana con orgullo. Me atrevería a decir que nos inculcan mucho el ser médicos de guerra, que a pesar que estemos heridos, con los dolores, siempre vamos a estar dispuestos a ayudar a quien lo necesita", añadió la joven.La estudiante de medicina aseguró que como voluntaria de la emergencia tuvo jornadas extensas. "Pasaban turnos de 38 horas, 32 horas y me iba a mi casa a descansar, me iba en cuerpo, pero mi alma quedaba allí en el parque La Libertad... Tres horitas descansaba, me bañaba y me cambiaba y otra vez volvía a seguir porque era mucha la necesidad, mucha. Atendí personas, incluso hasta voluntarios rescatistas que se lesionaban ayudando a mover escombros. Les realizábamos curaciones, personas que se descompensaban en el parque porque se les bajaba la presión, por una hipoglicemia, personas que convulsionaban".La joven aseguró que fueron muchas las cosas que le marcaron y le arraigaron aún más a su profesión. "Son cosas que se me quebranta la voz, que es muy fuerte y es algo que marcó mi vida para siempre y, como te indico, arraigó este amor a mi profesión". Rojas también dijo que ya debía regresar a Cuba a continuar sus estudios, pero que su corazón siente que se quiere quedar a seguir ayudando. "Me voy, pero mi corazón queda aquí en Colombia. Muy conmovida, muy afectada también emocionalmente, fue algo que uno no lo espera y no está preparado para ello", concluyó.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL