La historia de Erika Ramírez representa una de las realidades más complejas del conflicto y la criminalidad urbana en Colombia. Su vida, marcada por la violencia doméstica y las carencias en las comunas de Medellín, dio un giro definitivo cuando, siendo apenas una niña, ingresó a las filas de grupos al margen de la ley. Los Informantes conoció su impactante testimonio.Durante más de una década, pasó por diversas estructuras delictivas, desde guerrillas hasta bandas locales, antes de enfrentar la justicia y emprender un proceso de resocialización a través de la educación.Una infancia entre la violencia y el reclutamiento forzadoErika creció en un entorno donde el crimen y las agresiones eran parte de la cotidianidad. Las actividades ilegales y la violencia de género la presenció desde muy temprana edad. Según su relato, estas experiencias moldearon su percepción: "Incluso mi padre biológico agredía a mi madre y también me tocó ver eso. En una ocasión mi papá estaba ahorcando a mi madre estando embarazada de mi hermana", recordó sobre su niñez.A pesar de los esfuerzos de su abuela, Erika desarrolló un deseo de independencia que la alejó de la educación. A los 12 años, tras abandonar el colegio, ocurrió el encuentro que definiría su juventud. "Fui reclutada por un grupo al margen de la ley. En esa época llega un señor de edad y me pone la mano en el hombro y me dice, 'Esta niña, ¿quién es?'", relató Ramírez. A partir de ese momento todo cambió.Su ascenso silencioso en las estructuras criminalesLas labores iniciales de Erika en la ilegalidad aprovecharon su apariencia inofensiva para burlar a las autoridades y engañar a las víctimas. "Ahí empecé a transportar armas, a transportar droga, incluso me colocaban de señuelo para los secuestros", explicó sobre sus primeras tareas. Su capacidad para guardar silencio y cumplir órdenes le permitió ganarse la confianza de los comandantes, lo que facilitó su permanencia en grupos guerrilleros durante varios años.Tras desertar de la guerrilla, Erika no abandonó la criminalidad, sino que se trasladó al centro de Medellín: "Ya sabía expender droga, ya sabía transportar armas, ya sabía cometer muchos delitos. Entonces, de eso me sostenía. Incluso llegué a tener pues como una especie de poder... tenía mi propio grupo", afirmó Ramírez.Según su testimonio, durante este periodo su capacidad de empatía era nula y replicaba los patrones de abuso que vio en su infancia: "Yo era maltratadora, yo lo golpeaba a él. Yo pasé a hacer lo que hicieron mis tíos con sus mujeres y lo que hizo mi papá con mi mamá, pasé a hacerlo yo".La captura que cambió su vidaA los 25 años, Erika Ramírez ya acumulaba un historial que cubría gran parte de los delitos tipificados en el código penal colombiano. La justicia finalmente la alcanzó mediante una orden de captura que puso fin a su carrera en las calles. En ese momento, enfrentaba la posibilidad de una condena de más de tres décadas de prisión si decidía ir a juicio sin aceptar su responsabilidad.El punto de quiebre legal ocurrió bajo la presión de los términos judiciales y la intervención de su madre. "A las 3 de la tarde entró un guardián. Firme eso porque usted la van a condenar a 32 años y ahorita a las 4 cierra la oficina de allá de los juzgados, hágalo por su familia, hágalo por esa señora que está allá afuera", narró Erika sobre el instante en que decidió firmar un preacuerdo de aceptación de cargos.Gracias a esta decisión, su condena se fijó en 16 años, de los cuales terminó cumpliendo aproximadamente 9 años en el centro penitenciario El Buen Pastor.Transformación tras las rejas y cómo encontró su caminoLa estancia en prisión, lejos de ser un tiempo perdido, se convirtió en el escenario de su metamorfosis personal. Aunque inicialmente mantuvo una postura defensiva y hostil, la persistencia de un psicólogo que realizaba trabajo social en la cárcel logró quebrar su resistencia.Ramírez recordó su actitud inicial frente a la ayuda profesional: "Entonces yo lo miro y yo, 'Si estoy bien o mal, ¿a usted qué le importa? Usted no puede hacer nada por mí'".Sin embargo, el proceso de introspección comenzó a dar frutos cuando aceptó participar en programas de prevención con jóvenes de colegios, a quienes les compartía su historia para disuadirlos de seguir el camino de la delincuencia. Este ejercicio de reparación simbólica y autocrítica la llevó a valorar su paso por el sistema carcelario. "Mi paso por la cárcel fue lo mejor que me pudo haber pasado en la vida. Ahí es donde me doy cuenta cuánto amo mi familia. Ahí es donde me doy cuenta cuánto valgo como ser humano", reflexionó sobre su proceso de cambio.Reincorporación: de recicladora a guía y profesionalAl recuperar su libertad, Erika enfrentó el estigma social de haber sido una mujer privada de la libertad. Salió de la cárcel sin recursos económicos, con apenas dos prendas de vestir y la determinación de no volver a delinquir. Su primera oportunidad laboral llegó en un centro comercial, donde solicitó permiso para gestionar los residuos. "Déjeme reciclar... Y empecé en el shut de las basuras, empecé a transformar eso y yo decía, 'Esta es mi oficina'", relató.Mientras trabajaba en el reciclaje y la limpieza, validó su bachillerato, asistiendo a clases después de turnos que comenzaban a las 5 de la mañana. Ingresó a la universidad para estudiar psicología, financiando sus estudios mediante la venta informal de diversos productos. "Hacía ventas en mi universidad. Me decían que yo era una tienda andante. Yo andaba hasta con aguja e hilo... Vendía medias, vendía aretes, vendía pasteles", recordó sobre su esfuerzo por costear la carrera.Hoy, Erika Ramírez ha cumplido la promesa que le hizo a su abuela antes de morir: no volver a delinquir.Se desempeña como guía turística en la Comuna 13 de Medellín, donde utiliza su conocimiento del territorio para narrar la transformación de la ciudad, y ejerce como psicóloga para la administración municipalSu testimonio es un registro de cómo el acceso a la educación y el apoyo psicosocial pueden alterar un destino que parecía sentenciado a la cárcel o a la muerte.
La mañana del 9 de abril de 2024, en un apartamento de Puerto Colombia, la vida de Valentina Cepeda Rodríguez, una instructora de yoga de 22 años, llegó a su fin. Su pareja, Álvaro Felipe Rivera Ramírez, un instructor de artes marciales de 44 años, fue quien dio aviso a las autoridades y vecinos sobre el hallazgo del cuerpo. Según su relato inicial, la joven se habría quitado la vida utilizando un columpio de tela que empleaba para sus prácticas de yoga. Dos años después el caso dio un giro inesperado. Séptimo Día investigó.Días después del suceso, Rivera ofreció una entrevista a medios locales en la que describió el momento del hallazgo con estas palabras: "y ahí ya la veo colgada, la cojo, la suelto y cae como un costal de papas. Y a mí eso ya me da durísimo y yo comienzo, 'Dios mío, no Valentina, por favor'". Allí, el hombre defendió su inocencia con un acto que impactó a los presentes. El periodista Sergio García relató que Rivera "trajo una Biblia, me pidió mirar a los ojos a una mujer del cuerpo periodístico, se la arrodilló y le dijo: 'Te juro ante esta Biblia y ante Dios que yo no maté a Valentina'".A pesar de su testimonio y de que algunos vecinos lo vieron alterado y nervioso intentando auxiliar a la joven en el apartamento, la familia de Valentina rechazó desde el primer momento la posibilidad de un suicidio. David Cepeda, padre de la víctima, fue tajante al señalar que conocía muy bien la disciplina y el estado emocional de su hija, quien según él no presentaba un perfil suicida.Antecedentes de presunta violencia y el "Jiujitsu matrimonial"La investigación de la Fiscalía, impulsada por las denuncias de los padres de Valentina, empezó a indagar la intimidad de la pareja. Valentina y Álvaro se conocieron en el mundo del Jiujitsu, una disciplina donde él era experto. Sin embargo, lo que parecía una pasión compartida por el deporte se habría convertido, según testimonios de amigas de la joven, en una relación marcada por el control.Allegados de la joven relataron en Séptimo Día que Rivera al parecer ejercía una vigilancia constante sobre ella. Camila Sánchez, amiga cercana, afirmó que el hombre era "como la sombra de ella, pendiente qué decía, de qué hablaba". Además de los presuntos maltratos psicológicos y comparaciones despectivas sobre su físico, surgieron pruebas de diversos comportamientos inapropiados.En audios recuperados de su teléfono, Valentina narró episodios que ella denominaba "Jiujitsu matrimonial". En una de esas grabaciones se le escucha decir: "En un momento me metió en un triángulo de piernas y me empezó a ahorcar. Cuando casi me estaba durmiendo, me soltó y me dio tanta rabia... y le dije que nunca más me vuelva a tocar".Solo tres días antes de su muerte, el 6 de abril de 2024, sus padres la encontraron sangrando tras una supuesta pelea: "mi hija estaba aquí sangrando, le pegó tres cachetadas y le pegó los brackets a la parte interna del labio", relataron.La reconstrucción científica de la escena donde murió Valentina CepedaTras meses de lo que la familia consideró un avance lento en la justicia, un nuevo equipo de la Fiscalía retomó el caso con un enfoque técnico. Utilizando topógrafos y expertos, se realizó una reconstrucción en el apartamento de Puerto Colombia para verificar si lo descrito por Rivera era posible.El punto de partida fue una fotografía que el mismo sospechoso le tomó al cuerpo de Valentina antes de bajarlo del columpio. Los peritos recrearon la escena con personas de la misma contextura de la joven y concluyeron que la altura del columpio no permitía el ahorcamiento.El informe técnico de la Fiscalía fue claro: "Para que se hubiese ocasionado el suicidio, el columpio debió haber estado a una altura superior a el que se encontraba". Según los investigadores, en la posición en la que se encontraba el cuerpo, Valentina habría podido reaccionar físicamente, lo que llevó a la Fiscalía a sospechar de una escena manipulada para encubrir un crimen.Esta hipótesis se vio reforzada por el dictamen de Medicina Legal en abril de 2025. Los médicos forenses determinaron que la causa del deceso no coincidía con la presión que ejercería un columpio de yoga, sino con una asfixia mecánica por digitopresión. El abogado de la familia, Davis Flores, explicó que "la causa de la muerte de Valentina es la dígitopresión que se generó en su cuello", lo que sugeriría una estrangulación manual.Con estas pruebas, la Fiscalía estructuró su teoría del caso bajo la premisa de que "Valentina Cepeda Rodríguez muere por una acción feminicida encubierta como suicidio".Captura, imputación y un proceso judicial en cursoEl 4 de enero de 2026, 20 meses después del fallecimiento de la joven, Álvaro Felipe Rivera fue capturado por la policía en Santa Marta. Al día siguiente, durante la audiencia ante un juez de control de garantías, la Fiscalía le imputó el cargo de feminicidio agravado. Aunque Rivera no aceptó cargos, el fiscal insistió en las pruebas que demostrarían por qué se trató de un feminicidio.Lourdes Rodríguez, madre de Valentina, expresó su dolor tras la audiencia de captura, refiriéndose al procesado de forma contundente: "Él es un monstruo, para mí es un monstruo porque una persona que comete eso y está muy tranquilo como si no... para mí es un monstruo". Por ahora, Rivera permanece bajo custodia mientras el proceso penal avanza hacia sus etapas finales.
El 14 de diciembre de 2025, a las 2:30 de la mañana, la tranquilidad de la vía que conduce al municipio de Remedios, en el departamento de Antioquia, se rompió definitivamente. Un bus de la empresa Precoltur, que transportaba a 35 jóvenes recién graduados del Liceo Antioqueño tras su viaje de promoción en las playas de Tolú, se precipitó por un acantilado de más de 60 metros de profundidad.En este siniestro vial, que equivale a la caída desde un edificio de 15 pisos, perdieron la vida 17 personas, incluyendo a 16 estudiantes y al conductor del vehículo. Los Informantes conoció el testimonio de un sobreviviente.El accidente que convirtió una celebración en horrorPara David Rúa Vallejo, uno de los sobrevivientes, la tragedia comenzó mientras dormía. El impacto inicial lo sorprendió durmiendo, y transformó lo que era una celebración de grado en una lucha inmediata por vivir. "Sentía golpes por todo mi cuerpo, en la espalda, en el pie, la cabeza, manos. Pero ninguno de esos golpes que yo recuerde fue con algo duro. Ninguno. Todos fueron, creería yo, y supongo yo, contra las sillas, porque no fue ninguno duro como contra un metal, una lata, nada", relató el joven sobre el momento en que el vehículo rodaba hacia el fondo del barranco.Una vez que el movimiento terminó, el silencio se apoderó del lugar, interrumpido únicamente por el sonido de de la tierra cayendo sobre los restos del bus.Al abrir los ojos, David se encontró atrapado en una estructura deformada. "Y estoy como en una posición como recostado y encima mío hay como una lata encima", explicó Rúa al describir su ubicación exacta tras el accidente.En medio de la oscuridad absoluta, una pequeña abertura se convirtió en su única conexión con el exterior: "Miro para todos lados, oscuridad total. Pero, ¿qué alcanzó a ver? Una rendija que da hacia el cielo y el cielo sí se alcanza a ver un poco más claro".Un sobreviviente escaló el abismo para pedir ayuda tras accidenteTras lograr salir por la rendija del bus, David dimensionó la gravedad de lo ocurrido al observar las luces de los vehículos que transitaban por la carretera, muchos metros más arriba. A pesar del estado de shock y la oscuridad, el instinto de ayudar a sus compañeros se impuso sobre el miedo a una posible explosión del vehículo."Fue como algo que me vino a la mente, al cuerpo, no sé, como verme a mí en ese estado en el que me podía mover y al ver y escuchar los gritos de mis demás compañeros y todo eso, tengo que actuar. O sea, yo no me puedo quedar quieto. Yo no puedo dejar que todos mis compañeros de pronto queden mal y yo estando bien, pudiendo ayudar, no. Me enfoqué en ir por los que están gritando", relató David sobre su decisión de buscar ayuda. Con un solo zapato y utilizando la linterna de un celular con la pantalla rota, comenzó el ascenso por la empinada montaña.David describe el ascenso como una experiencia guiada por la necesidad de auxilio: "Yo solo tenía un zapato nada más. No me acuerdo quizás cuál era. Y empiezo a subir. Siento que fue también ayuda de Dios y el instinto del ser humano de supervivencia que me guió". Tras aproximadamente una hora de esfuerzo físico, logró alcanzar la vía principal, donde detuvo una tractomula para contactar a los servicios de emergencia.El drama de los heridos que luchaban por sobrevivirMientras David escalaba, en el fondo del abismo se vivían escenas de profundo dolor. Ana Isabel Pulgarín, otra de las sobrevivientes, despertó atrapada entre los restos del bus con heridas de gravedad. Su testimonio refleja la violencia del impacto y la fortuna de haber quedado en un espacio que evitó daños mayores en su columna."A mí me atravesó algo completamente que me tiró los dientes hacia atrás y alcanzó a frenar antes de seguir derecho. El pie también yo tenía todo el músculo desgarrado y alcanzó también a frenar antes de, no sé, partirme el hueso", explicó Pulgarín sobre sus lesiones.Además, recordó la angustia de los minutos posteriores al choque: "Empiezo a escuchar quejidos, gritos, auxilio, ayúdenme, me duele. Gritos desgarradores y de todos los que yo escuchaba no sabían dónde estaban".David Rúa, antes de iniciar su ascenso, también intentó localizar a quienes pedían ayuda, pero la falta de visibilidad se lo impidió. "Gente que me decía, 'Rúa, ayúdeme' y yo, '¿dónde estás? ¿Dónde estás?' No las veía. No las veía. Yo hacía con la linterna, pero no se veía nada. Y ya con ese celular que tenía, yo dije, 'Tengo que actuar.' En ese momento yo alumbro hacia el suelo para dar un paso y me doy cuenta de que hay una persona fatal".Irregularidades mecánicas y lo que señala la investigación oficialLa tragedia ha puesto bajo la lupa las condiciones técnicas del vehículo de la empresa Precoltur. Según las fuentes, antes de iniciar el viaje de regreso desde Tolú, ya se habían reportado fallas evidentes. El aire acondicionado no funcionaba correctamente y los estudiantes notaron intervenciones mecánicas en el hotel antes de partir."En ese momento yo vi más que todo fue la batería del bus, que la sacaron, el aire acondicionado, pues todo el mundo se dio cuenta de que no estaba funcionando de una manera correcta. Y decían que pues había una que otra falla mecánica más no sé cuál específicamente", recordó David sobre la espera de más de una hora antes de iniciar el trayecto final.La Superintendencia de Transporte inició una investigación formal que arrojó hallazgos alarmantes sobre el estado del bus. De acuerdo con los reportes preliminares, el vehículo presentaba deficiencias críticas en su revisión tecnomecánica. Se encontró preliminarmente fallas gravísimas en la revisión tecnomecánica del bus en el que viajaban los estudiantes. No tenía cinturones en algunas sillas, tampoco salidas de emergencia, llantas lisas y fallas en los frenos. Como consecuencia, se suspendieron las actividades de la empresa y del centro de inspección encargado.Los jóvenes que sobrevivieron a la tragedia en AntioquiaPara quienes lograron salir con vida, el impacto psicológico es tan profundo como las heridas físicas. David y Ana Isabel perdieron a amigos cercanos como Daniel, Sara y Carolina. David recuerda con especial nitidez el momento en que, días antes del accidente, leyó una carta de su familia durante una celebración en Santa Fe de Antioquia: "Eran nuestras familias diciéndonos que haga de su vida su vida, no piense en los demás, en el que dirán, en los miedos, porque tiene que afrontarla. Y era un mensaje tan bonito que a muchos se le corrieron las lágrimas".Hoy, David Rúa busca honrar la memoria de sus compañeros enfocándose en su futuro. Trabaja activamente para cumplir su sueño de estudiar aviación y unirse a la Fuerza Aeroespacial de Colombia. Su perspectiva sobre la vida ha cambiado radicalmente tras la dolorosa experiencia. "Desde ese momento yo dije, 'Yo no puedo dar las cosas para mañana porque el mañana nunca está asegurado. Siempre aprovechen lo que tienen hoy, porque hay gente que desearía estar en la posición en la que usted está'", señaló el sobreviviente.
El abuso en Colombia va en aumento, según cifras oficiales, especialmente en casos en los que las denuncias señalan a familiares como responsables de los vejámenes. Séptimo Día conoció desgarradores testimonios de mujeres que rompieron el silencio y decidieron contar la verdad que vivían al interior de sus hogares.En Bogotá, una llamada se convirtió en la pieza clave para destapar un caso que durante años permaneció oculto dentro de una familia. Lo que comenzó como un mensaje terminó revelando hechos que hoy son materia de investigación.El inicio de una pesadillaDurante gran parte de su infancia y adolescencia, Daniela y Camila Bernal Estupiñán vivieron situaciones que, según sus testimonios, ocurrieron dentro de su propio hogar y permanecieron en silencio. Su padre, Jhon Wilder Bernal Perilla, fue señalado por ellas de haberlas abusado en repetidas ocasiones durante varios años.De acuerdo con el testimonio de Daniela, la hermana mayor, los episodios comenzaron cuando eran niñas y se registraron en espacios cotidianos del entorno familiar. “Abusó muchos años del poder que tenía como papá con las dos... Se turnaba para dormir con nosotras. En una de esas noches, recuerdo que fue la primera vez”, afirmó Daniela, al describir la forma en que, según ella, su padre aprovechaba la autoridad que tenía dentro del hogar.Con el paso del tiempo, los hechos se repitieron sin que fueran descubiertos por otros miembros de la familia.Testimonio fue clave para descubrir la verdadEn 2020, el caso comenzó a tomar un rumbo distinto cuando una menor cercana a la familia decidió hablar. “Ella llorando nos contaba que él la ponía a ver vídeos pornográficos y que la tocaba”, relató el padre de la niña. En medio de su declaración, la madre también afirmó que ella le decía que tenía un “secreto”. Según el testimonio, los hechos habrían ocurrido cuando tenía 5 años.Esta confesión motivó la activación de rutas institucionales y una primera denuncia ante la Fiscalía. Además, el testimonio de la menor llevó a sus padres a preguntarles a las hijas del señalado, sin imaginar que Camila también tenía algo que contar. Fue entonces cuando, según relatan, reveló que había vivido una situación similar.“Mi hermana le dice (al papá de la menor) que ella le cree porque mi papá le había hecho lo mismo a ella”, aseguró Daniela.“Fue muy fuerte porque ya no era solo mi hija. Era ratificar que ya no solo era mi hija, sino también era la hija de él. ¿Cómo una persona que se supone que es de nuestra entera confianza, de nuestro círculo familiar, iba a ser tal cosa?”, concluyó el padre de la menor que confesó.Una lucha por desenmascarar al señaladoAunque en algún momento las hermanas intentaron hablar, el proceso no avanzó. Según contaron, hubo factores que influyeron en que el caso no continuara en ese momento. “Es que es muy enfermizo cómo nos manipuló”, afirmó Daniela, al referirse a las estrategias que, según ellas, utilizaba su padre para evitar que la situación se hiciera pública.Esa influencia derivó en que cambiaran su versión ante las autoridades en un primer proceso. “Yo me sentí muy culpable, porque yo no hablé. Tal vez lo pude haber evitado. Él salía con su cara de burla en las cámaras, en las audiencias. Él tenía en su cabeza que no iba a pagar por eso”, expresó Diana al referirse al caso de la menor que reveló lo ocurrido.La llamada que lo expuso todoEl momento en que las hermanas decidieron contar la verdad sobre lo ocurrido se dio en 2017, cuando Camila, quien tenía su primer novio, sostuvo una fuerte discusión con su padre. Este episodio las llevó a romper el silencio y contarle a su madre lo que habían vivido.No obstante, Daniela tomó una decisión clave para confrontar a su padre. “Yo sentía la necesidad de que yo tenía que decirle que lo iba a denunciar”, relató. Para hacerlo, escribió un mensaje que envió por WhatsApp, lo que dio paso a una llamada que ella grabó. La conversación, de aproximadamente 22 minutos, se convirtió en una pieza relevante dentro del caso.Durante ese diálogo, el hombre expresó: “No hay día que realmente no me arrepiente de todo eso. Ustedes dos son mi vida y son mi pecado más grande que he cometido en el mundo”. Ese registro fue posteriormente presentado como parte del material probatorio ante las autoridades.Una denuncia y espera de justiciaEn febrero de 2025, Daniela formalizó la denuncia. El proceso implicó exponer hechos del pasado y reconstruir lo ocurrido. “Fue muy difícil porque nosotras nunca lo habíamos hablado entre nosotras”.La captura de Jhon Wilder Bernal se llevó a cabo en la madrugada del 28 de octubre de 2025. “Estábamos temblando, solo oíamos a los vecinos decir: "Ese señor es muy buena persona. No se lo lleven porque él es una excelente persona. Es un ser humano increíble”, recordó Daniela, sobre el momento en que acompañaron el procedimiento.Para las hermanas Bernal, el proceso significó romper años de silencio y llevar el caso ante la justicia. "Es mi papá y abusó de mí y de mi hermana. Lo metimos a la cárcel...Es un abusador que va a pagar por lo que hizo”, dijo Daniela.Aunque la denuncia permitió que el caso avanzara, aún no existe una condena definitiva en su contra. Desde el 28 de octubre, el señalado permanece en la URI de Puente Aranda, en Paloquemao, a la espera de que el proceso judicial continúe.Sus hijas y la otra menor por la que ya hay un fallo esperan que reciba una condena por los hechos denunciados durante varios años.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Hay conmoción en el fútbol colombiano por la repentina muerte de Santiago Castrillón, jugador de la división sub-20 de Millonarios, que se desplomó en pleno partido el pasado sábado 21 de marzo de 2026.El joven de 18 años era el número 10 del cuadro azul y ese día se disputaba un clásico contra el Independiente Santa Fe, partido que ganó Millonarios.Tran pronto se enteró del incidente de su hijo, Nidia Gómez, madre de Santiago Castrillón, viajó de Bucaramanga a Bogotá para acompañar a su hijo, sin esperar que lo que parecía un simple golpe con un balón se transformaría en una tragedia para su familia. (Lea también: Emotivo relato del padre de jugador sub-20 de Millonarios que falleció en Bogotá: “Nos motivaba”)La desconsolada madre recibió una llamada de una doctora de Millonarios que “me informa que mi hijo en ese momento estaba mal, le estaban haciendo una reanimación, que había recibido un balonazo en el partido que él había entrado a jugar”, le contó a Noticias Caracol.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Cómo fue el golpe que recibió Santiago Castrillón?Un video muestra que el joven futbolista detuvo con el pecho el balón, lo entregó y segundos después se desplomó sobre el campo. “Es lo que nos han informado y lo que se ha visto, recibe el balón, lo entrega, camina unos pasitos y se cae. Él vuelve en sí después de eso, pero otra vez vuelve y recae y ahí es donde la ambulancia hace el trayecto hasta la clínica La Colina”, reveló su mamá. (Lea también: Momento exacto en que futbolista Sub-20 de Millonarios se desploma durante partido en Bogotá)En la noche, cuando arribó a Bogotá, trasladaron a su hijo “a la Clínica Cardioinfantil y ahí es donde fallece”, agregó.Doña Nidia detalló que el médico de la clínica le dijo que él “estuvo 50 minutos tratando de estar aquí en reanimación, pero en esos 50 minutos el cerebro no recibe oxígeno y pues a raíz de eso se presentaron todas las causas” de la muerte del deportista.Sobre si la causa del deceso de Santiago Castrillón habría sido por una falla cardíaca, la madre del joven declaró: “No podría decirle sí o no, pero eso es lo que me han dicho, a la espera de lo que me diga Medicina Legal”.Agregó que su hijo no tenía problemas de salud: “Ninguno del corazón, de la respiración. Él solo tenía un problema en el ojito, pero era algo, una cicatriz, él se echaba unas gotitas y ya. Eso era lo único que él tenía”.“Tenía ganas de comerse el mundo”Desde clubes fuera del país, como el Real Madrid, le han rendido homenaje a esta joven promesa del fútbol que desafortunadamente murió en medio de un partido.Su mamá lo describe como “un joven humilde, soñador, con ganas de comerse el mundo, con muchos sueños de ayudar a mucha gente y, como todo el mundo me lo decía, de darme lo mejor a mí, pero yo sé que voy a estar bien, él me va a cuidar y voy a estar bien”. (Lea también: Así recuerdan a jugador de Millonarios Sub-20 que murió en Bogotá: "Nada le quedó grande")Posibles causas de la muerte de Santiago CastrillónCatalina Blanco, médica especialista en medicina de la actividad física y deporte, con énfasis en deportistas de alto rendimiento y en atención primaria para prevención de factores de riesgo cardiovascular, ofreció hipótesis sobre lo que pudo pasar con el futbolista.“Nos encontramos ante un deportista menor de 35 años y tenemos varias posibilidades que, obviamente, nos toca esperar el dictamen médico, pero dentro de las posibilidades tenemos sobre todo alteraciones eléctricas y estructurales, principalmente teniendo en cuenta desde la medicina del deporte, la miocardiopatía hipertrófica, alteraciones en las arterias coronarias y una miocardiopatía ritmogénica”, explicó.Sin embargo, aclaró, “por lo sucedido dentro del campo de juego, podemos tener también y plantear la posibilidad de una conmoción cardíaca, que ocurre por un golpe directo perpendicular en un momento muy específico del ciclo cardíaco, que son eventos que no son predecibles y que pueden llevar a una arritmia maligna durante el desenlace”.Recalcó que “estos hechos son poco frecuentes, pero realmente son potencialmente graves”.NOTICIAS CARACOL*CON REPORTERÍA DE HÉCTOR ROJAS, PERIODISTA DE NOTICIAS CARACOL
Euroconsumers y el colectivo de aficionados Football Supporters Europe (FSE) han denunciado a la FIFA ante la Comisión Europea por abuso de su posición de monopolio para imponer precios excesivos y condiciones y procesos de compra opacos e injustos para el Mundial 2026.En un comunicado remitido a EFE, Euroconsumers aseguró que la FIFA ha utilizado su poder de monopolio para imponer condiciones que nunca serían aceptables en un mercado competitivo y denunció que ha identificado seis abusos: precios desorbitados, publicidad engañosa, precios variables, técnicas de presión y doble beneficio.En concreto afirma que las entradas más baratas disponibles para la final parten de 4.185 dólares, siete veces el coste de la localidad más económica para la final del Mundial 2022, y que las más baratas para esta edición, anunciadas a 60 dólares, estaban prácticamente agotadas cuando se pusieron a la venta.En su escrito también cuestiona que haya precios variables, sin límite y sin transparencia, ya que algunas entradas subieron un 25 % entre fases de venta, así como falta de transparencia, porque en el momento de la compra no se conoce la localización de los asientos, ni el mapa del estadio, y, a menudo, no hay derecho a reembolso o derecho limitado.Igualmente denuncia técnicas de presión por el envío de correos electrónicos a los aficionados que anunciaban un "acceso exclusivo" a una ventana de venta "limitada", algo que no se ajusta a la realidad y genera una urgencia artificial para hacer la compra, y que la FIFA desaconseja el uso de otras plataformas de reventa y dirige a su web, donde se debe pagar una comisión del 15 %, que aumenta el coste total. En una entrada de 800 $, la FIFA obtiene 240 $ adicionales, añade.Euroconsumers, OCU y las asociaciones de aficionados al fútbol europeo (Football Supporters Europe) y la española FASFE reclaman precios claros, estables y justos que protejan a los consumidores y favorezcan un acceso inclusivo al evento y reclama a la Comisión Europea que actúe de inmediato con una serie de órdenes a la FIFA.Entre ellas, que deje de usar precios dinámicos en las entradas vendidas a aficionados del Espacio Económico Europeo durante el resto del Mundial y que congele los precios para la fase de ventas prevista en abril a los niveles anunciados por la FIFA en diciembre de 2025.También que publique, al menos 48 horas antes de la apertura de la ventana de abril, el número de entradas disponibles y su ubicación exacta en el estadio y que respete los derechos de los consumidores tanto en el mercado primario como en el secundario de entradas.Euroconsumers recordó que reúne a cinco organizaciones nacionales de consumidores y representa a más de 6 millones de personas en Italia, Bélgica, España, Polonia, Portugal y Brasil, y que es la asociación de consumidores líder a nivel mundial en información, servicios personalizados y defensa de los derechos de los consumidores.También explicó que la información hecha pública este martes ha sido elaborada por un equipo de abogados, economistas, estadísticos, ingenieros, profesionales de la salud y la alimentación, editores y diseñadores de OCU y que su trabajo se sustenta en los principios de ahorro, calidad, sostenibilidad y transparencia, pero sobre todo en la independencia que le proporcionan sus 180.000 socios activos.
La Premier League podría contar con siete equipos ingleses en la próxima edición de la Liga de Campeones y hasta once equipos en competiciones europeas si se combinan una serie de resultados tanto en la liga doméstica, como en los torneos continentales.Para que se dé esta situación, el Liverpool FC debería proclamarse campeón de la Champions y, al mismo tiempo, acabar entre los cinco primeros en la liga, (actualmente es quinto), lo que liberaría una plaza adicional que recaería en el sexto clasificado.Si ese puesto lo ocupa el Aston Villa, que actualmente es cuarto en la clasificación, y además gana la Liga Europa, obtendría también billete directo, lo que permitiría que incluso el séptimo clasificado accediera a la máxima competición continental.Este escenario depende también de que Inglaterra mantenga cinco plazas vía coeficiente UEFA, algo que tiene bien encaminado al liderar actualmente el ranking, pese a contar con solo dos equipos en cuartos de final de la Champions.Si la Premier logra esos siete puestos, todavía tendría dos plazas para la Liga Europa y una para la Liga de Conferencia, aunque las de la segunda competición podrían aumentar a tres si el Crystal Palace, decimocuarto en la Premier League, gana la Liga Conferencia sin acabar en puestos europeos en la liga, lo que le daría acceso adicional a la Liga Europa.De concretarse en este escenario, la Premier League consolidaría su hegemonía en el fútbol europeo, no solo por la cantidad de equipos clasificados, sino por su competitividad sostenida en todas las competiciones. En los torneos que se llevan a cabo, se evidenciaría la profundidad de nivel entre sus clubes, capaces de rendir tanto en el torneo local, como en el ámbito continental, y reforzaría su posición como la liga más influyente del momento, ampliando la distancia frente a otras grandes ligas europeas en el reparto de plazas y protagonismo internacional.
La muerte del joven, Santiago Castrillón, de 18 años, tiene conmocionado al fútbol colombiano. El jugador de la categoría Sub-20 de Millonarios se desplomó en un compromiso contra Independiente Santa Fe, en las canchas de Xcoli, y falleció un día después, pese a los esfuerzos médicos. Al respecto, quien habló fue Nidia Gómez, madre de quien portaba la número '10' del 'embajador', en entrevista con 'Noticias Caracol'.Cuando reciben la llamada de emergencia, ¿Qué les dicen sobre su hijo?"Me llamó la doctora, Laura, que es de Millonarios, y me informa que, en ese momento, mi hijo no estaba mal, pero que le estaban realizando una reanimación, ya que había recibido un balonazo en el partido".¿Cómo ocurrió todo?"Nos informaron que bajó el balón con el pecho, lo entregó, caminó unos pasos y cayó. Vuelve en sí después de eso, pero recae y ahí es donde la ambulancia lo lleva hasta la Colina".Primero va a la Colina y luego lo trasladan a otro hospital..."En la noche, sobre las 10, le hicieron el traslado a la Cardioinfantil, donde murió".¿Les han dicho algo de las causas de la muerte?"No, nada, estamos a la espera de que me llamen para reclamar el cuerpo y esperando respuestas a esas preguntas".¿Qué les han dicho los médicos?"Lo que me dijeron es que estuvo 50 minutos tratando de estar aquí, en reanimación, pero el cerebro no recibió oxígeno y a raíz de eso pasó todo lo demás".¿Sería una falla cardíaca?"No podría afirmarlo, pero es lo que me han dicho, a la espera del pronunciamiento de medicina legal".¿Su hijo sufría de algún problema de salud?"Ninguno, ni del corazón, ni respiración, nada. Tenía una problema en el ojo, pero se echaba unas gotas y ya, era lo único".¿Quién era Santiago?"Un joven humilde, soñador, con ganas de comerse el mundo, que quería ayudar a mucha gente. Como varios me lo decían, darme lo mejor a mí, como madre, pero yo estaré bien, sé que me va a cuidar".Vea la entrevista con Nidia Gómez, madre de Santiago Castrillón
El pasado viernes, Caracol Televisión emitió un comunicado en el que anunció la activación de los protocolos internos después de haber recibido denuncias contra dos periodistas y presentadores por presunto acoso sexual. La compañía informó que adelanta las investigaciones correspondientes garantizando el debido proceso a las partes involucradas, priorizando a las víctimas y garantizando su confidencialidad por respeto a las familias.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)A raíz de esta acción de la compañía, la Fiscalía General de la Nación publicó un comunicado en el que informa que decidió abrir una "iniciativa investigativa" en atención a estas denuncias y las que se han conocido en las últimas horas en las redes sociales. El ente también advirtió que habilitó el correo electrónico denuncia.acoso@fiscalia.gov.co para recibir denuncias, coordinar las investigaciones y brindar las garantías de protección a las víctimas.En este mismo comunicado, la Fiscalía dijo que le reasignó a la Fiscalía Tercera Delegada ante la Corte Suprema la investigación por injuria y calumnia contra la integrante de la Colombia Humana Lina Marcela Castillo, quien en su momento denunció al entonces concejal de Bogotá y hoy director de RTVC, Hollman Morris, por presunto acoso sexual. De acuerdo con la Fiscalía, la reasignación busca que se adopten en este proceso lineamientos de abordaje de casos relacionados con posibles denuncias públicas en contextos de violencias basadas en género.