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Unos ladrones robaron efectivo y objetos valorados en unos 30 millones de euros (35 millones de dólares) tras ingresar con la ayuda de un gran taladro en la bóveda de un banco en Alemania. Este hecho ha despertado comparaciones inmediatas con el emblemático ‘robo del siglo’ ocurrido en Valledupar, Colombia, en 1994. Ambos eventos no solo comparten la magnitud de lo sustraído, sino también una ejecución técnica que parece extraída de un guion de Hollywood.
El atraco en la ciudad de Gelsenkirchen, oeste de Alemania, fue perpetrado por ladrones que abrieron más de 3.000 cajas fuertes que contenían dinero, oro y joyas, dijo la policía. Los delincuentes siguen en fuga, agregó.
Con una suma asegurada promedio de 10.000 euros por caja, los investigadores estiman que los daños ascienden a unos 30 millones de euros.
El banco permaneció cerrado el martes "por razones de seguridad", ya que varios clientes, preocupados por sus bienes, se reunieron ese día frente a la entidad y profirieron "amenazas" contra los empleados. En un video del diario popular Bild se pueden ver a varias decenas de personas intentando forzar el acceso al edificio a pesar de la presencia policial. La situación se calmó a primera hora de la tarde, precisó el portavoz.
El método empleado para el robo desconcertó a los investigadores puesto que los ladrones perforaron un agujero en la sala de cajas usando un enorme taladro. "Es como en la película Ocean's Eleven (‘La gran estafa’)", resumió la fuente policial, "todo se desarrolló de manera muy profesional". Este robo recuerda también uno ocurrido en Colombia en 1994, cuando ladrones se llevaron el que en esa época era considerado como el botín en efectivo más grande del mundo.
Los ladrones "aprovecharon la tranquilidad de la Navidad", señalaba un comunicado previo, dado que el banco permanece cerrado durante esta época. La investigación sigue en curso, mientras que la identidad de los autores y el momento exacto del robo no se han revelado.
🥷🇩🇪 Des cambrioleurs ont réalisé un braquage spectaculaire dans une caisse d'épargne à Gelsenkirchen, en Allemagne, pendant la période de Noël, dérobant environ 30 millions d'euros en vidant près de 3000 coffres-forts remplis d'argent, d'or et de bijoux.
— Alex Xplore (@AlexXplore) December 31, 2025
👨🏭Utilisant une… pic.twitter.com/M3t5R3Oual
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Según la policía testigos habrían visto a varios hombres durante la noche del sábado al domingo, con grandes bolsas en la escalera de un estacionamiento cercano.
Un Audi negro con matrícula robada, conducido por hombres enmascarados, salió de ese mismo estacionamiento el lunes a primera hora de la mañana, según imágenes de vigilancia revisadas por la policía.
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El robo fue descubierto el lunes 29 de diciembre de 2025 gracias a una alerta de incendio recibida por los bomberos.
El 16 de octubre de 1994, aprovechando el silencio de un lunes festivo, Colombia fue escenario del que se considera el botín en efectivo más grande del mundo. Una banda de 14 delincuentes logró extraer 24.000 millones de pesos de la sucursal del Banco de la República en Valledupar, un golpe ejecutado con precisión cinematográfica que burló los más sofisticados sistemas de seguridad de la época.
El plan se fraguó durante ocho meses de investigación detallada. La incursión comenzó a las 6:00 a.m. del domingo, cuando los delincuentes ingresaron al banco en un camión Ford 300 de color verde, bajo la excusa de reparar el aire acondicionado. Para pasar desapercibidos, algunos vestían batas blancas con logotipos del Banco de la República y portaban escarapelas falsas.
El éxito del robo dependió de una colaboración interna crítica: tres funcionarios del banco —el cajero (José), el tesorero (Liborio) y el encargado de seguridad (Winston Tarifa)— facilitaron el acceso y el manejo de las cámaras. Tarifa fue clave al abrir las puertas eléctricas y neutralizar los sistemas de vigilancia, permitiendo que el camión entrara incluso cuando el vehículo sufrió una falla técnica y tuvo que ser empujado por policías desprevenidos que creían estar ayudando a operarios legítimos.
Una vez adentro, la banda utilizó máquinas especializadas importadas de Canadá que eran diseñadas originalmente para soldar cascos de buques bajo el mar. Con estas herramientas y tanques de oxígeno, perforaron una tapa auxiliar cónica de la bóveda tras 22 horas de trabajo. El espacio abierto era tan reducido que un integrante de contextura delgada tuvo que entrar para extraer los billetes de 10.000 pesos, que luego fueron camuflados en cajas de cigarrillos para su transporte.
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El robo desató una histeria colectiva en Colombia, ya que la ciudadanía temía recibir los billetes de 10.000 cuyas series habían sido identificadas por el banco. En cuanto a los responsables, la justicia y el destino tuvieron desenlaces variados:
Los autores intelectuales y materiales: Elkin Susa, quien financió la operación con 120 millones de pesos, terminó en prisión tras gastar gran parte de su botín en viajes por Europa y Centroamérica. Otros cabecillas como ‘Nando’, jefe de la banda y ‘El Topo’, especialista en perforación, fallecieron años después debido a infartos, accidentes o fueron asesinados en otros hechos delictivos.
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Los infiltrados del banco: Winston Tarifa, José y Liborio fueron identificados como los únicos funcionarios implicados directamente.
El "falso positivo" judicial: Marco Emilio Zavala, gerente de la sucursal en el momento del robo, se convirtió en lo que él denomina un "chivo expiatorio". A pesar de ser inocente, fue despedido, perdió su patrimonio y pasó 33 meses en la cárcel Modelo antes de que se reconociera que no tenían responsabilidad en el crimen.
Aunque se recuperó parte del dinero mediante procesos de extinción de dominio, gran parte de la suma se diluyó en gastos suntuarios, lujos innecesarios y el tráfico de mercancías.
CAROLINA VALENCIA / CON INFORMACIÓN DE AFP Y LOS INFORMANTES