El precio del barril de petróleo brent para entrega en noviembre subía el 3,4 % después del cierre de los mercados bursátiles en Europa y superaba los 101 dólares, su nivel más alto desde el 23 de julio, afectado por el recrudecimiento de las tensiones bélicas en Oriente Medio. El crudo brent referente en el Viejo Continente ascendía el 3,4 % y el barril se pagaba a 101,24 dólares. Mientras, el petróleo Intermedio de Texas (WTI), subía el 3,579 % y el barril rondaba los 96,36 dólares. Así las cosas, encadena cuatro sesiones al alza ante la escalada de ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán y los temores del mercado ante posibles interrupciones en el suministro del combustible. (Lea también: Irán responde a los ataques de Estado Unidos golpeando sus bases en Oriente Medio: así va conflicto)
Los inversores temen que los principales bancos centrales suban los tipos de interés en un intento por contener la inflación. En Wall Street, el Dow Jones bajaba un 0,8 % a última hora de la mañana. Al otro lado del Atlántico, los mercados europeos cayeron, con París cerrando la jornada con un descenso de casi el 2 %, debido al fuerte aumento de los precios del gas natural europeo hasta su nivel más alto desde principios de 2023, superando los 80 euros por megavatio-hora, en un contexto de esfuerzos por reponer las reservas antes del invierno. El precio del petróleo crudo en 100 dólares por barril "es un nivel psicológico que importa para los mercados" y eleva "los costes para las empresas y los consumidores, y en última instancia podría lastrar el crecimiento económico", argumentó Kathleen Brooks, directora de investigación del grupo comercial XTB.
El precio medio del diésel en Estados Unidos alcanzó un récord de 5,94 dólares por galón, lo que aumenta la presión interna sobre el presidente Donald Trump de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Además, todas las miradas están puestas en los datos de inflación de Estados Unidos que se publicarán el viernes 11 de septiembre y que podrían afianzar las expectativas de que la Reserva Federal subirá los costes de endeudamiento la semana que viene. "Si los datos de inflación resultan estar en línea con lo esperado, o peor aún, ser superiores a lo previsto, es probable que esto ejerza una presión renovada sobre los activos de riesgo, ya que consolidaría las expectativas de una subida de tipos tras la reunión del FOMC del 16 de septiembre", explicó el analista de Forex.com, Fawad Razaqzada, refiriéndose al comité de política monetaria de la Reserva Federal. Antes de eso, se prevé que el Banco Central Europeo suba los tipos de interés de la eurozona el jueves. "El aumento de los precios del petróleo se traduce, naturalmente, en un aumento de la preocupación por la inflación y en una posible subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal cuando se reúna la semana que viene", señaló O'Hare.
Esa preocupación por la inflación ha provocado un aumento en la rentabilidad de la deuda pública, ya que los inversores exigen mayores rendimientos. La rentabilidad de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años subió hasta su nivel más alto desde 2023. Además de la guerra, a los inversores también les preocupa la creciente "lucha arancelaria" entre Estados Unidos y Canadá, después de que Trump prohibiera las importaciones de alcohol procedentes del país vecino del norte de Washington.
Para la analista internacional Teresita Aya, de Noticias Caracol, “eso va a afectar a todo el mundo”. Pero además, señala que “están diciendo los que conocen el Medio Oriente bien, que a Irán sí le están haciendo, digámoslo coloquialmente, mella las sanciones económicas, los bombardeos prolongados, porque además ellos han tenido que gastar parte de su arsenal y de sus equipos, y esto está haciendo que se sientan acorralados, y no hay nada más peligroso que un animal cuando está acorralado, que un animal con desesperación, actúan con desespero, actúan de manera más violenta y esto entonces puede escalar aún más”. (Lea también: El plan de EE. UU. para asfixiar económicamente a Irán y la advertencia a países que no se sumen)
“Con un Irán acorralado esto puede seguir creciendo o puede empeorar”
La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que había atacado en la madrugada de este miércoles dos buques de guerra estadounidenses y bases de Washington en Jordania, junto a una decena de barcos que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz, como represalia a los ataques de la Casa Blanca contra petroleros iraníes horas antes. En este sentido, el Comando Central del ejército de EE. UU. aseguró que había destruido cinco embarcaciones vinculadas, según ellos, al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán (CGRI), como respuesta a los ataques previos de Teherán contra un buque de guerra estadounidense. Irán también insistió en que una nueva "zona prohibida" fuera del estrecho de Ormuz abarcaría aguas que se extenderían muchas millas más allá de la vía marítima clave y se aplicaría a los barcos que se encuentren tan lejos como en el mar Arábigo.
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La analista Aya explicó que EE. UU. “había frenado los ataques militares y había pasado la estrategia del ataque económico, vamos a aislar a Irán en lo económico en el mundo, más sanciones, menos posibilidad de que tengan recursos o que alguien les pueda ayudar, a ver si eso los hacía de alguna manera rendirse, capitular o negociar el fin de la guerra, pero no lo lograron y ahora vemos que volvieron a los ataques militares”. También dice que “desde que Irán se dio cuenta que ellos podían controlar ese paso por el estrecho de Ormuz, eso se volvió un no negociable para ellos, descubrieron la gallina de los huevos de oro y descubrieron que ahí pueden tener poder, poder militar, poder petrolero y recursos. Para ellos ceder eso se está volviendo cada día más difícil y no lo pueden justificar internamente; para Estados Unidos, que no cedan ese control es un no negociable, sigue la guerra mientras no lo cedan, entonces vemos que están llegando a un punto muerto en las negociaciones”.
La experta recordó que “la guerra empezó a finales de febrero (de 2026), ya 6 meses de la guerra, y la guerra en un principio estuvo marcada por ataques por parte de Estados Unidos, de Irán, luego vino el bloqueo del estrecho de Ormuz, que fue el detonante de una respuesta más fuerte por parte de Estados Unidos, cada vez que atacaban a Irán ellos atacaban bases militares de Estados Unidos. En los últimos días Jordania, que pudo lanzar misiles antiaéreos y defenderse, pero atacó a Jordania; es decir, cada vez que Estados Unidos ataca, Irán responde contra las bases militares de ellos en los demás países del golfo. Luego vino un periodo de tensa calma desde más o menos junio 17, que fue cuando se firmó un cese al fuego para negociar, el problema es que no han negociado porque como decía antes, no logran tener un interés común en negociar, que diga ‘agarrémonos de esto y si los dos lo cumplimos seguimos adelante’. El conflicto sigue y la guerra sigue”.
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Concluyó considerando “que con un Irán acorralado, actuando a la defensiva, puede seguir mandando misiles, puede empezar a actuar de manera menos racional, pero como ellos mismos lo han dicho, ellos no son Venezuela, esas palabras tienen de largo y de ancho y no tienen un juicio de valor, pero para ellos lo que quieren decir es que son un país que tiene cómo defenderse de Estados Unidos y estando acorralados esto puede seguir creciendo o puede empeorar”.
*AGENCIAS EFE/AFP
CON INFORMACIÓN DE NOTICIAS CARACOL