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Cabezote sección Mundo Noticias Caracol 2025 DK

Mujer que sobrevivió al ataque de un tiburón de 4 metros: “Fue como luchar contra un dinosaurio”

Leah Stewart, una maestra de primaria de 34 años, sobrevivió al ataque de un tiburón blanco de cuatro metros mientras nadaba en la playa de Coogee, en Sídney. El animal la mordió en el muslo y los brazos, provocándole heridas tan graves que los médicos tuvieron que amputarle el brazo izquierdo.

Mujer que sobrevivió al ataque de un tiburón de 4 metros: “Fue como luchar contra un dinosaurio”
“Fue como luchar contra un dinosaurio” -
Getty Images-

El tiburón blanco es uno de los depredadores más conocidos del planeta y ha sido el protagonista de la imaginación de personas en todo el mundo a través de películas y otras filmaciones. Sin embargo, para Leah Stewart, un encuentro con este animal no tuvo nada de ficción. La mujer, de 34 años, se enfrentó cara a cara con un gran tiburón blanco de cuatro metros mientras nadaba en la playa de Coogee, en Sídney, Australia.

El ataque ocurrió una mañana de junio, cuando Stewart acababa de terminar su habitual baño matutino de los sábados. El día era soleado y el agua estaba cristalina. La mujer se encontraba a pocos metros de la orilla cuando escuchó un grito detrás de ella.

“Escuché a una chica detrás de mí... un grito agudo. Me giré y vi una aleta enorme detrás de ella. Era gigantesca”, relató Stewart en una entrevista emitida por el programa 60 minutos Australia.

Al darse cuenta de la presencia del animal, comenzó a gritar: “¡Tiburón, tiburón, tiburón!”. Según contó, nunca había gritado con tanta fuerza y desesperación. Pensó que los socorristas escucharían los llamados y que una moto acuática llegaría para ahuyentar al tiburón, pero el animal continuó acercándose.

Stewart intentó nadar hacia la playa. Después de avanzar unas cuatro brazadas, decidió detenerse. Al darse la vuelta, vio nuevamente al tiburón, que estaba a unos dos metros de distancia y se aproximaba cada vez más.

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El encuentro se volvió todavía más aterrador cuando el animal quedó frente a ella. Stewart describió su rostro como “horrible”, con “ojos pequeños y negros”, mientras que sus dientes y su boca eran enormes. Según su relato, la boca del tiburón era tan grande como su muslo.

“Estábamos cara a cara”, dijo. En un momento, el animal llegó a estar a unos 30 centímetros de ella y abrió la boca.

La decisión que le permitió sobrevivir

Ante el ataque, Stewart tomó una decisión en medio de la desesperación. “Bueno, ¿qué extremidad estoy dispuesto a perder?”, pensó. Como es diestra, decidió utilizar el brazo izquierdo para intentar defenderse.

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“Simplemente lanzo mi brazo izquierdo y se agarra a mi antebrazo y me arranca, me arranca la piel, el músculo, todo... queda un gran hueco entre mi antebrazo y mi mano”, relató.

El tiburón posteriormente comenzó a arrastrarla bajo el agua mientras la sujetaba de una pierna. Stewart llegó a pensar que iba a morir, pero entonces recordó a su hija August.

“En mi cabeza pensaba: ‘No me vas a alejar de mi hija’, y me retorcí y empecé a golpearlo una y otra vez. Fue como luchar contra un dinosaurio”.

La mujer continuó golpeando al tiburón en el hocico. Según explicó, la sensación era similar a golpear una pared de ladrillos, pero siguió luchando hasta conseguir que el animal la soltara.

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“Debí haberle dado un golpe muy bueno y por eso me dejó ir. Fue lo más difícil del mundo, pero logré salir de allí. Así que me soltó y salí a la superficie”.

El ataque le provocó heridas graves. El tiburón le arrancó el músculo externo del muslo izquierdo y las lesiones en su brazo fueron tan severas que los médicos tuvieron que amputarle el brazo izquierdo.

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Un médico estaba en la playa

Después de que Stewart logró salir a la superficie, otros nadadores la llevaron hasta la orilla y posteriormente hasta la arena, donde recibió atención de emergencia.

Por una coincidencia, ese día se encontraba en la playa Ian Ferguson, un médico especialista en traumatología de alto nivel y experto en atención prehospitalaria para personas gravemente heridas.

“Había tanta sangre que resultaba bastante obvio que sería algo serio. Cuando llegué a la orilla, tenía ciertas dudas de si alguien lograría salir con vida”, contó Ferguson al programa de la cadena Nine Network.

Stewart fue trasladada de urgencia a un hospital, donde fue inducida a un coma y pasó por casi una docena de cirugías. La gravedad de las heridas también hizo que tuviera que aprender nuevamente a caminar.

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“Cuando desperté en cuidados intensivos no sabía qué me deparaba el futuro. No sabía si podría caminar. No sabía si podría mover alguna extremidad. Realmente no debería estar aquí. Y he mejorado mucho en este camino. Así que me siento bien, dadas las circunstancias”, explicó.

A pesar de las secuelas permanentes y de la experiencia que vivió, Stewart aseguró que no quiere ser recordada únicamente como una mujer atacada por un tiburón en una playa. “Soy la mujer que le dio un puñetazo al tiburón en la cara”, afirmó.

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HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRAN
NOTICIAS CARACOL
Hcarrenb@caracoltv.com.co

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