En medio de calles transformadas por los terremotos, intentos por rescatar la vida y comunidades que todavía intentan reorganizar sus días, hay escenas que pasan casi desapercibidas. En los recorridos realizados por periodistas y voluntarios en las zonas afectadas, las imágenes de niños jugando han aparecido junto a las de los operativos de rescate y la ayuda humanitaria.
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El periodista venezolano Saúl Noriega encontró una de esas escenas mientras recorría una de las zonas afectadas. Muy cerca del desastre, dos hermanos mellizos jugaban fútbol.
A tan solo unos pasos de los escombros de una edificación colapsada, los mellizos Jostin y Gerard improvisaban un partido de fútbol. Mientras hacía maniobras con la pelota junto a su hermano, uno de ellos explicó al periodista venezolano Saúl Noriega que jugar era una forma de "distraer la mente". Aunque contaron que su familia se encontraba bien, también reconocieron cómo la tragedia alteró su vida: "Teléfono no hay nada". Al observar la escena, el periodista la describió como uno de esos "momentos de alegría" en medio de los difíciles días que atraviesa Venezuela.
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Un mensaje en forma de peluche
Durante una jornada de recolección de donaciones, el creador de contenido y emprendedor Mario Humberto López mostró dos peluches que habían sido entregados por una niña junto con cartas escritas de su puño y letra.
Por medio de un video decidió contar este hermoso gesto. El primer juguete, dirigido al futuro dueño de un muñeco de Winnie Pooh, decía: "Hoy te dejo ir con la esperanza de que seas feliz donde te necesiten más, y que vivas muchas aventuras en el mundo. ¡Gracias por tu compañía! Te amo mucho. Atentamente: Daniela."
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El segundo acompañaba a un oso de peluche más grande. "Sé el mejor compañero de aventuras y de abrazos del mundo, cuida a quien te adopte y hazlo muy feliz. Gracias por todo, te voy a extrañar bastante, dale besitos de mi parte".
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Después de terminar la lectura, López reconoció que ese gesto resumía el sentido de muchas de las ayudas que estaban llegando. "De verdad que cuando las donaciones se hacen con tanto amor, tocan el corazón de cualquiera. ¡Qué gran ejemplo!", expresó.
El derecho a la infancia
En los recorridos por las zonas afectadas, la locutora y creadora de contenido venezolana Yei Love encontró otra realidad que decidió documentar.
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Su cámara no se detuvo únicamente en las necesidades materiales. También registró aquello que seguía resistiendo entre las familias.
"Hay una línea muy fina entre documentar una tragedia y convertirla en un espectáculo", reflexionó. Confesó que durante varios días tuvo miedo de cruzarla, hasta comprender que su cámara "nunca había estado apuntando hacia el dolor, siempre había estado apuntando hacia lo que todavía quedaba de las personas".
Ese cambio de mirada le permitió encontrar escenas cotidianas que, en medio de la emergencia, cobraban un significado distinto. "Pensé que iba a encontrar personas que lo habían perdido todo, pero encontré personas intentando conservar lo único que ninguna tragedia puede llevarse por completo, la dignidad", afirmó.
Mientras distribuía donaciones observó niños jugando, madres peinando a sus hijos antes de comenzar el día, personas preparando café, barriendo el lugar donde pasarían la noche o doblando una cobija.
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Reconoció que todas esas ayudas son indispensables, pero aseguró que al llegar a las comunidades descubrió una necesidad de la que, según dijo, casi nadie estaba hablando: "La infancia".
"Alimentar a un niño es urgente, pero devolverle, aunque sea por unos minutos, el derecho a jugar también es una forma de cuidar su dignidad", sostuvo.
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"Hoy no vi niños recibiendo juguetes, vi niños recordando que todavía podían elegir; vi sonrisas que volvían a aparecer; vi una pelota reuniendo desconocidos; vi colores llenando hojas en blanco", relató.
HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRAN
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