El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado 26 de septiembre que cree que habrá "un acuerdo" con Cuba y que no será "necesaria" una intervención militar en la isla. Al tiempo, ante la Asamblea General de la ONU, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, afirmó que espera “que nunca ocurra” una intervención militar de EE. UU. en la isla. Sin embargo, reiteró que “persiste la amenaza del uso de la fuerza militar” y que, "de materializarse, ejercería con toda su determinación y energía su legítimo derecho a defenderse”.
Una acción de este tipo "constituiría un crimen de gran envergadura, provocaría muertes de cubanos y de jóvenes estadounidenses y una enorme destrucción”, puntualizó el canciller cubano en su discurso, señalando que desde el Gobierno son “conscientes del inmenso desafío” que enfrenta la isla “para su seguridad y su supervivencia”.
Trump dice que quiere "ayudar a Cuba"
"Yo diría que Cuba y nosotros haremos un acuerdo. No creo que sea necesario el Ejército", respondió Trump a la prensa en la Casa Blanca, después de que la cadena CBS News informara de que las Fuerzas Armadas estadounidenses se están preparando para una posible acción militar. El mandatario agregó que quiere "ayudar a Cuba" y "abrir" el país porque hay "cubano-estadounidenses que quieren regresar". Según publicó CBS News el viernes, la Reserva del Ejército de Estados Unidos está estudiando si puede proporcionar al Comando Sur de las Fuerzas Armadas refuerzos policiales, personal médico y otras unidades de apoyo en los próximos cuatro meses para una posible acción militar en torno a Cuba.
Desde la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en enero en Venezuela, la Administración de Trump ha redoblado la presión sobre Cuba, imponiendo un bloqueo petrolero que ha agravado su crisis económica, para forzar cambios políticos y económicos en la isla. (Lea también: Trump reveló detalles de su reunión con Delcy Rodríguez: hablaron sobre elecciones en Venezuela)
En una entrevista esta semana con NBC News, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, aseguró que EE. UU. "nunca podrá encontrar justificación" para un ataque militar contra la isla y afirmó que no cree que se repita una acción similar a la de Venezuela. Sobre las recientes negociaciones entre La Habana y Washington, el ministro cubano de Exteriores afirmó que han "habido algunas conversaciones diplomáticas", pero no quiso "ofrecer más detalles" y se negó a confirmar los reportes de que el nieto del expresidente Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, lidera el diálogo por la parte cubana.
Abiertos al diálogo
“Estamos abiertos a relaciones comerciales y de negocios con las compañías estadounidenses como lo estamos con cualquier otro país”, puntualizó el ministro de Exteriores de la nación caribeña. En este sentido, se refirió al proceso de implementación de las 176 reformas económicas adoptadas en junio pasado en la isla, que buscan liberalizar y descentralizar la economía, aunque reiteró que son medidas que buscan “cómo persistir en la construcción del socialismo”. Insistió en que, desde el ejecutivo de La Habana siguen “dispuestos al diálogo con EE. UU. para intentar encontrar una solución a las diferencias bilaterales”. Sin embargo, recalcó que estos procesos deben realizarse “sobre las bases de seriedad, respeto, igualdad soberana, observancia del derecho internacional y sin injerencia en los asuntos internos ni precondiciones”.
Por eso criticó a Trump, por mantener contra la isla “una hostilidad permanente, abusiva y despiadada”, que se arreció desde enero “con el establecimiento de un bloqueo energético”. Con esta medida, advirtió, EE. UU. “por la vía de la intimidación y la coerción prohíbe a todos los países la exportación de combustibles a Cuba, lo que equivale a un bloqueo naval”. (Lea también: EE. UU. le ofreció petróleo a Cuba a cambio de la salida de Díaz-Canel, según el Miami Herald)
El bloqueo petrolero impuesto a la isla en enero por Washington ha intensificado la crisis energética que sufre el país caribeño desde 2024 -también por causas internas- y ha elevado los apagones diarios a más de 20 horas consecutivas. El jefe de la diplomacia cubana señaló que Washington sumó al bloqueo petrolero, “la intimidación a empresarios” extranjeros para que “abandonen contra su voluntad sus inversiones y negocios en Cuba”. Además, impone “obstáculos y trampas para impedir la llegada de embarques comerciales, absolutamente legítimos” y aplica “presiones para impedir el flujo de visitantes y turistas” a la isla.
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Rodríguez también criticó en su discurso en la ONU que EE. UU. presiona “a niveles insospechados” a otros “gobiernos soberanos” de la región “para que renuncien a los servicios médicos” solicitados a la isla, en referencia a las suspensiones de la cooperación médica con Cuba por parte de Honduras, Guatemala, Jamaica, Antigua y Barbuda, entre otros. Esta “guerra económica se dirige contra el pueblo” cubano, señaló el canciller, y recalcó que “no es un daño colateral” sino “una política deliberadamente concebida para herir en lo más sensible a las familias cubanas. Es un acto de castigo colectivo, crimen también proscrito por el derecho internacional humanitario. La meta evidente e inmediata es inducir en Cuba una crisis humanitaria, lo que también constituye un crimen”, subrayó Rodríguez en su discurso.
AGENCIA EFE
EDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANO
COORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL